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Abstract This paper deals with the set of devices to mention death attested in the extant funerary epigramms by Anyte from Tegea. The analysis phocuses on (i) formal procedures to mention death; (ii) the implied content of the mentions (when relevant); and (iii) the imagery of death; the evolution of each factor from early epigramms (both literary and inscriptional) up to Anyte’ s time is considered. The analysis makes it possible (i) to put forward a typology both of the procedure of the reference and of the images used, stating the relevant parameters; (ii) to state some of the principles underlying the attested devices of reference to death; (iii) to highlight the stylistic relevance of these devices, both generally, and in Anyte’s extant work; (iv) to achieve a panoramic view of the evolution of the genre. I. INTRODUCCIÓN § 1. El propósito de este trabajo es examinar la mención de la muerte como elemento estructural y procedimiento estilísticamente significativo en los epigramas funerarios1, analizando los recursos que se emplean para operar esta mención en el corpus formado por los epigramas funerarios —con especial énfasis en los dedicados a animales— de Ánite de Tegea2. *Agradezco al Departamento de Filología Clásica de la Universidad de California-Berkeley y especialmente a su director, Dr. Mastronade, su amabilidad al poner a mi disposición los medios que han servido de base para la elaboración de este estudio, durante una estancia que tuvo lugar en octubre de 1995. 1. Una relación de los elementos que aparecen en los epitafios se halla en GUARDUCCI (1974: 147-50 —epitafios en prosa— y 157 y s. para los epigramatísticos), DEL BARRIO (1989 y 1992), WALTZ (1967: 26) y, básicamente, en la distribución guiada por el criterio formal de PEEK (1988). 2. De Ánite de Tegea nos ha llegado un total de veinte epigramas, transmitidos en el conjunto epigramatístico de las Antología Palatina y Planudea, así como en la obra de Pólux (cinco de estos veinte poemas se consideran espúreos; de entre ellos, el epigrama 7.215 [12] dedicado al delfín, pertenece al subgénero de animales; cf. GOW-PAGE, 1965: 91). Para una exposición de las colecciones de epigramas y de su transmisión textual, con bibliografía actualizada, cf. DÍAZ DE CERIO (1995: Faventia 20/1, 1998 49-73 Tipología formal y función estilística de la referencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea* Mercedes Díaz de Cerio Díez Universidade de Santiago de Compostela. Departamento de Latín e Grego Facultade de Filoloxía Avda. de Castelao, s/n. 15704 Santiago de Compostela Data de recepció: 8/1/1997 Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 49
El análisis tiene como objetivos: 1. presentar una tipología de las modalidades de referencia a la muerte, especificando los parámetros de la que deriva; 2. insertar estas modalidades en la evolución del subgénero del epigrama funerario; 3. identificar la existencia de una funcionalidad estilística en estas referencias; 4a. analizar el empleo que de estas modalidades hace Ánite; 4b. identificar el grado de variación que los epigramas dedicados a animales de Ánite presentan con respecto a los epigramas dedicados a seres humanos, examinando la posibilidad de que existan diferencias asociables a cada uno de los dos subgéneros3. § 2. Las dificultades para la discusión de esta problemática proceden de la multiplicidad de variantes de referencia a la muerte atestiguadas, así como del hecho de que los motivos se solapan, de manera que: a. pueden coexistir en el mismo epigrama o incluso en la misma fórmula y b. las fronteras entre algunos de estos motivos son borrosas. Es, sin duda, significativo que la mención de la muerte no sea listada en el elenco de elementos compositivos del epigrama funerario, por ello, es tanto más necesario indagar en su formalización y funcionalidad. § 3. Como preliminar imprescindible al análisis, haré una breve mención de los epigramas de Ánite a los que se hace referencia constante a lo largo del trabajo: de esta autora se han conservado cinco epigramas funerarios dedicados a seres humanos: cuatro a doncellas (7.486, 490, 646 y 649) y uno a un soldado caído en batalla (7.724)4; por otra parte, Ánite es la autora de la que más poemas se han conservado que instancian el subtipo de epigrama funerario dedicado a animales: 7.208 [9] (a un caballo de guerra); 7.215 [12] (a un delfín); 7.202 [11] (a un animal alado, presumiblemente un gallo); 7.190 [20] (a una cigarra y a un saltamontes) y el epigrama transmitido por Pólux [5.48] (a un perro)5. 50 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez n. 6; y 1997). El texto utilizado en este trabajo responde a la edición de GOW-PAGE (1965), cuya notación se consigna en corchetes cuadrangulares. A Ánite se atribuye la innovación de componer epitafios literarios dedicados a animales; esta atribución se halla probablemente en conexión con la ubicación de la poetisa en la primera generación de poetas helenísticos (s. III aC), y, más específicamente, como primera figura cronológica de la escuela epigramatística del Peloponeso (cf. DÍAZ DE CERIO, 1997). Sobre la vida de la poetisa y su obra, es de interés la tesis doctoral de J.M. BAALE. 3. Sobre esta cuestión aplicada a otros elementos estructurales, cf. DÍAZ DE CERIO, 1997. 4. Todos ellos transmitidos en la Antología Palatina y en la recensión planudea. La numeración en corchetes corresponde a la edición de Gow-Page. 5. Los cuatro primeros son transmitidos en el libro séptimo del manuscrito palatino, mientras que en la Antología Planudea figuran en la parte B; el quinto es transmitido por Pólux en su relación de κàνεσ νδοξοι (Pol.5.48). Los epigramas funerarios dedicados a animales componen una serie temática «cerrada» (7.194-7.203, en el libro VII de la A.P. y en el capítulo III de A.Pl.) que Céfalas debió de incorporar de la Corona meleágrica, dado que se conserva el orden alfabético que debió Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 50
II. ANÁLISIS § 4. En el análisis que sigue, trataré los diversos problemas referentes a los procedimientos de mención de la muerte insertándolos en el marco de una propuesta de tipología (II.1) que deriva del procedimiento de referencia, ya sea: 1. mención directa 2. imágenes 3. referencia indirecta Aunque las imágenes podrían ser tratadas en rigor como procedimientos de referencia indirecta, el grado de univocidad referencial que pueden llegar a mostrar aconseja su exposición singularizada como categoría ajena a las citadas en 1 y 3. § 5. A lo largo del análisis presentaré un breve panorama histórico de cada uno de los procedimientos6, especificando el empleo que de cada uno hace Ánite y tratando por separado los epigramas dedicados a seres humanos y a animales. Los resultados del análisis, así como algunas conclusiones de carácter general serán presentados sinópticamente en una sección específica (II.2). II.1. Tipología de la referencia 1. Expresión directa de la muerte § 6. Consideraré que la muerte es referida de modo directo cuando su contenido esté codificado léxicamente. Las variantes de referencia directa son definibles en razón de tres parámetros que se encuentran parcialmente asociados: (i) modalidad de la codificación léxica, (ii) modalidad de la conceptualización de la muerte y (iii) modalidad de la presentación del difunto: i. hace referencia a las variantes derivadas de la codificación por medio de un lexema verbal o nominal, elección que determina la referencia de: (ia) una entiReferencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea Faventia 20/1, 1998 51 imponer el propio Meleagro (cf. DÍAZ DE CERIO, 1997: nt. 7). Sobre la composición y transmisión de las sucesivas antologizaciones de epigramas, cf. DÍAZ DE CERIO (1995: § 22). 6. El análisis conjuga los datos inscripcionales —extraídos del trabajo de G. Kaibel y, especialmente, de la compilación de W. Peek— con los literarios. Como fuente literaria previa a Ánite se maneja la colección simonídea (con cierta reserva justificada por la heterogeneidad de su cronología) y como punto de referencia de su influjo se valora la sección de la «Corona de Meleagro» —como ha sido definida por GOW-PAGE (1965)— estimada como contemporánea al floruit de Ánite (esto es, de finales del s. IV y primera mitad del s. III aC). Se evalúa especialmente la eventual influencia de esta autora sobre los epigramatistas inmediatamente posteriores, autores que rondan la segunda mitad del s. III aC (sobre todo los que conforman con esta autora la llamada «escuela peloponesia de Cos»; cf. REITZENSTEIN, 1893: 123 y s.) y, excepcionalmente, sobre autores de época romana (s. II) que imitan nítidamente los epigramas dedicados a animales de esta autora. La cronología de los autores mencionados posee como punto de referencia la datación propuesta por Gow-Page; para mayor detalle, cf. DÍAZ DE CERIO (1997: §§ 3). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 51
dad compleja —una «situación»7— en el primer caso (©νÿÿ Üσκειν, λλàναι); o (ib) de una entidad simple (©Àνατοσ, λε©ροσ, …) en el segundo; ii. permite distinguir en la opción (ib) entre diversas variantes en razón de que la «situación» sea descrita como (iia) un proceso experimental (©νÿÿ Üσκειν, ©ανεν); (iib) un estado (τε©νναι); (iic) la consecuencia de un proceso agentivo (κτεÝνειν, λλàναι, φονεàειν)8; iii. destaca las posibilidades de codificación del difunto: codificación «subjetiva» (©νÿÿ Üσκειν, λÛσ©αι, ©Àνατοσ) u «objetiva» (κτεÝνειν, λλàναι, φÞνοσ, etc.); lo cual supone una elección que repercute en la estratificación informativa, como explicitaré posteriormente. § 7. La relevancia de los criterios formales señalados y de las implicaciones de su elección por parte del autor será examinada a continuación con la notación formal apuntada: 1 (i a [ii a-b]) La muerte como situación: proceso experimental / estado9 § 8. La expresión directa de la muerte se realiza regularmente mediante (1) formas aspectualmente perfectivas que designan el proceso de morir (©ανον, λετο, etc.) o (2) formas estativas, que designan el estado de la muerte (φ©Ýµενοσ, τε©νσι, etc.; como variante se registra la expresión de la negación de la existencia: οκ εrναι). Ambos tipos de formas citadas pueden combinarse (pues describen situaciones cronológica y causalmente encadenadas), como atestigua el testimonio de 7.724 [4] de Ánite (cf. § 10). La focalización de la muerte como proceso o como estado permite, además, crear asociaciones —en oxímoron— de la muerte con la gloria inmortal, como muestra el epigrama de la colección simonídea A.P. 7.251: […] οδb τε©νσι ©Àνοντεσ, πεÝ σφ\ ρετc κα©àπερ©ε | κυδαÝνουσ\ νÀγει δñµατοσ ξ \ΑÝδεω. § 9. Este procedimiento de explicitación de la muerte se halla atestiguado desde la época arcaica, tanto en fuentes inscripcionales (GV 942 [s. VaC]: νεπÝα οσ\ ©ανον καd ο λÀβον ν©οσ τ\ βασ […], como en fuentes literarias (A.P. 7.442 de la colección simonídea: Ε©υµÀχων νδρν µνησÞµε©α, τν Âδε τàµβοσ, | ο´ ©Àνον εµηλον ¨υÞµενοι ΤεγÛαν | αχµηται, πρe πÞληοσ …). Estas formas ocurren con mayor profusión en los epitafios colectivos10, ya que, aunque aparecen en epitafios dedicados a individuos particulares (v.gr. el citado GV 942), son notoriamente menos frecuentes. 52 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez 7. Para esta distinción, cf. DIK (1989: 46), HALLIDAY (1985: 108-9), entre otros. 8. Obsérvese que el parámetro (ii) permite establecer la función semántica de la entidad que codifica el difunto en las formas verbales: experimentante, cero y paciente, respectivamente. 9. El cuadro de § 7 permite apreciar que la conceptualización (ii) es el parámetro máximamente discriminatorio; no obstante, en la exposición que sigue trataré conjuntamente las dos primeras variantes, atendiendo a que ambas presentan al difunto como sujeto del predicado verbal (parámetro iii), y a que son semánticamente compatibles. 10. Cf. el capítulo de Polyandria en PEEK (1955), así como los poemas de este tipo atribuidos a Simónides en la A.P. Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 52
§ 10. En los epitafios de Ánite a humanos aparece este procedimiento en el lacónico epigrama de corte tradicional 7.724 [4] (φ©Ýµενοσ, ©ανεσ) dedicado a un guerrero caído en batalla, así como en dos de los epigramas dedicados a doncellas, que presentan un elevado grado de patetismo típicamente helenístico, y que reside en ambos casos en gran medida en la estructura dramática del epigrama: en la interpelación final —con valor de «clave» del poema— a la difunta en 7.649 [8] (ποτιφ©εκτa δ\ πλεο καd φ©ιµÛνα), y en las últimas palabras de la moribunda a su padre en 7.646 (ο τοι τ\ εµd, µÛλασ δ\ µeν µµα καλàπτει | δη ποφ©ιµÛνησ κυÀνεοσ ©Àνατοσ)11, así como en la efectista posición final de estrofa. También emplean esporádicamente este procedimiento designativo autores posteriores [de mitad del s. III aC] como Mnasalces (7.171: λετο) o Diotimo (475: κατÛφ©ιτο). § 11. En los epigramas dedicados a animales, Ánite combina también este procedimiento léxico con el de estructura dramática de interpelación al difunto, así en Poll. 5.48 (λεο σà, ΛÞκρι); en el epigrama al caballo de guerra (7.208 [9]), lo combina, en cambio, con la mención del monumento funerario (µνµα τÞδε φ©ιµÛνου µενεδαÝου ε´σατο ∆µισ ´ππου). La inferior representación de este procedimiento en los epigramas dedicados a animales, con respecto a los dedicados a seres humanos, no es sólo una tendencia perceptible en Ánite, sino que se ve confirmada por su escasa frecuencia de aparición en los cultivadores posteriores del subgénero (sólo en Mnasalces 7. 194: ©ανοσαν; y en Faenno 7.197: ποφ©ιµÛνÿα y Leónidas 7.198: φ©ιµÛνÿην)12 y por su ausencia en los epigramas inscripcionales de animales. § 12. La elección por parte del autor de estas fórmulas supone la selección del difunto (codificado como sujeto) como el punto de partida informativo del discurso, esto es, como el apoyo sobre el que se asienta la información subsiguiente13; como corolario, otros elementos informativos como la causa de la muerte quedan sin «engarce» sintáctico, estructural, y han de ser añadidos de forma tangencial o, como ocurre con frecuencia, quedan sin explicitar. En este sentido, es evidente la tendencia preferencial, perceptible en Ánite y manifiesta en sus seguidores, por las formas estativas y éstas categorizadas participialmente frente a la expresión verbal del proceso; ello obedece al deseo de consignar explícitamente la muerte (es Referencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea Faventia 20/1, 1998 53 11. Ambas oraciones expresan el mismo contenido (el momento de la muerte); su contraste reside en la formulación: en la primera, la muerte se expresa personalmente a través del uso «vital» de εrναι (cf. C. H. KAHN, 1973: 241-5), con un fuerte apoyo sobre el adverbio temporal τι, mientras que la formulación no personal, con ©Àνατοσ en posición muy focal a final de verso y de estrofa, es descrita con acentos épicos y trágicos (cf. BAALE, 1905: 112). 12. En 7.213 de Arquias es significativo que en el «epitafio» dedicado a un saltamontes, la explicitación de la muerte (©ανεν) se refiere, sin embargo, a un ser humano (a Homero) con el cual se compara hiperbólicamente al insecto cantor, mientras que a la muerte de éste se apoya en una alusión al Hades. En el desarrollo posterior del género, el gusto desmesurado por el patetismo (cf. también n. 15) conduce a la frecuencia de empleo de estas formas como, por ejemplo, el efectista uso de ©νÿÿ Üσκω en 7. 207 de Meleagro [s. IaC]. 13. Sobre la asignación de función «sujeto» como procedimiento pragmático cf. GIVÓN (1984). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 53
patente en 7.208 [9], y en las expresiones efectistas: las resumidoras de 7.649 y 7.646 o la anunciadora de Poll. 5.48) sin someterse a la estructura sintáctica específica que impone la elección del predicado verbal. Desde otra perspectiva, la designación directa de la muerte es frecuente en epitafios colectivos y en general en contextos bélicos en los que la equiparación de la muerte con la gloria que aquélla conlleva domina sobre la prevención ante la explicitación del final de la existencia. 1 (ia [ii c]) La muerte como situación: resultado de un proceso agentivo § 13. La muerte puede también ser mencionada de modo directo mediante formas verbales activas que describen una muerte violenta; en ellas el difunto es consignado como el objeto (κτεÝνειν, λλàναι). Este procedimiento exige que sea explicitado —codificado como sujeto— el participante agentivo que desencadena la muerte; el desconocimiento del mismo o la inhibición ante su expresión explica la relativamente escasa frecuencia de empleo de esta fórmula. § 14. Este procedimiento está atestiguado en época arcaica: inscripcionalmente (GV 94 [s. VaC]: Âν ποτε µδοι Σπερχειeν ποταµeν κτεναν µειψÀµενοι) y en la A.P. (7.516 atribuido a Simónides: ο µbν µb κτεÝναντεσ µοÝων ντιτàχοιεν) aunque la elección resulta muy marcada, ya que la expresión de muertes violentas es patrimonio de los epigramas literarios más que de los inscripcionales, y de los poemas de época avanzada más que de los primitivos (cf. Del Barrio, 1992: 28)14. Un buen ejemplo de ello es el hiperbólico 7.433 del imitador de Ánite Timnes (κτανε µÀτηρ ρρε πο©\ Αιδαν, ρρε), que relata la muerte del espartano cobarde a manos de su propia madre. § 15. En epigramas dedicados a animales, el procedimiento es empleado por Ánite sólo en A.P. 7.202 [11] (σb σÝνισ κτεινεν) y siglos más tarde por Antípater de Sidón [s. II aC] en 7.210 (σε, χελιδονÝ, παδασ …νÞσφισεν φισ, …καd σε qλ©ε δαýζων)15. El único ejemplo inscripcional es GV 1313 ([s. II]: … οκ οηµ πd | γσ κτανεσ οsσαν µÛ …) si bien este epigrama no constituye un paralelo válido, ya que, por su tono y finalidad, no es un ejemplo canónico del subgénero epigramático de poemas dedicados a animales16. 54 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez 14. En la época de Ánite y en autores posteriores es frecuente la aparición de estas formas verbales agentivas con la codificación como sujeto de fuerzas naturales, v. gr.: λεσεν Εsροσ κακÞσen 7.500 de Asclepiades, λεσε κµα en 7.503 de Leónidas de Tarento. Tales expresiones aparecen asimismo en epigramas dedicados a animales como 216 de Antípater de Tesalónica (©Àλασσα διñλεσε); y en los poemas del mismo tema —la muerte de un delfín varado a causa de una tempestad— 214 y 215. El tratamiento de estas fórmulas y sus variantes plantea una nueva cuestión —la agencia y causa de la muerte— que desborda los límites del objeto aquí propuesto. 15. El mismo procedimiento es empleado tardíamente en la serie de poemas (7. 204-6) que integran la pugna literaria entre Agacias y su discípulo Damocaris; estos poemas versan —como el de Ánite— sobre la muerte de una perdiz por obra de un felino y explotan ese nítido gusto por el patetismo y lo truculento que muestra la evolución tardía del género epigramático funerario; sobre esta cuestión, cf. DÍAZ DE CERIO (1997: §§ 16-7 y n. 15). 16. De hecho, este epitafio, dedicado a un ofidio sagrado, es un ejemplar atípico de epigrama dedicado a un animal en tanto que está integrado por amenazas al «asesino» (con un tono similar a los Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 54
§ 16. La consignación obligada del agente inmediato (vs. el agente «figurado» que se introduce en las imágenes, cf. apdo. 3) explica la escasez de esta fórmula. Salvo en poemas de tono heroico como GV 94 en los que la muerte adquiere tintes gloriosos, la participación de un agente humano en la muerte del ser querido es una información que tiende a obviarse (v. gr. en GV 2042 [s. VI/VaC] se ha de interpretar muerte violenta pero no se emplea esta fórmula de expresión)17. En cambio, a salvo de esta renuencia quedan poemas de indudable condición literaria como el citado del parricidio espartano. En los epigramas de animales, el citado «tabú» se desdibuja en la medida en que el agente, cuando se explicita, es, a su vez, un animal; ulteriormente, tales poemas se hallan sujetos, como todos los de su subgénero transmitidos en la A.P., a sospecha de ficcionalidad18. 1 (ib ) La muerte como concepto sustantivado § 17. La condensación de la muerte en un término nominal (©Àνατοσ) supone la dotación de entidad propia —de referencia— al proceso de la muerte. La consignación nominal admite variantes lexemáticas (©Àνατοσ, λε©ροσ, φÞνοσ, etc.) que condensan en el nivel sintagmático «situaciones» muy diversas, y ello responde a una doble motivación. Por una parte, la unidad léxica codifica por sí misma una determinada conceptualización conforme al parámetro (iii) citado en § 6: cf. la codificación «objetiva» del difunto aneja a φÞνοσ (φÞνοσ το πατρÞσ = φÞνευσεν τeν πατÛρα), frente a la subjetiva de ©Àνατοσ (©Àνατοσ το πατρÞσ = πατÜρ ©ανεν). Sin embargo, en adelante me centraré especialmente en la formalización de ©Àνατοσ por la indiscutible preeminencia de su uso frente al de las otras formas nominales en el epigrama funerario (y en particular para la obra de Ánite). Por otra parte, la incardinación del sintagma que designa léxicamente la muerte en una estructura lingüística superior (esto es, oracional) permite codificar no sólo el difunto sino otros posibles participantes en el proceso de la muerte (básicamente participantes agentivos: el agente, la causa o el instrumento) fuera del mero nivel sintagmático, y así se combina el procedimiento de designación directa de la muerte con el procedimiento de imágenes, en la medida en que éste es un camino expedito para la personificación del proceso de muerte ya sustantivado (cf. § 18 iii). § 18. En efecto, el procedimiento de mención por codificación léxica del concepto abstracto se encuentra combinado con frecuencia con otros motivos: Referencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea Faventia 20/1, 1998 55 epigramas de amenaza a los violadores de tumbas) que parecen denotar una motivación «religiosa» más que afectiva, como es usual en los epigramas que estamos considerando; para este «culto» a animales divinizados cf. T. PUROLA (1994: n. 18). 17. Parece ser una característica del sentimiento griego la renuencia a consignar la intervención de otro participante humano en la muerte o fracaso del difunto, según señala LATTIMORE (1962: 145). 18. Sobre la cuestión de ficcionalidad de los epigramas de animales, cf. DÍAZ DE CERIO (1997: §§1826 y 51). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 55
i. combinado con la mención de la moira a la cual da especificidad referencial en la acepción de «destino personal de muerte» en la fórmula ©ανÀτου µορα19, atestiguada desde época arcaica (GV 862 [s. VI aC]: ΠλειστÝασ. | ΣπÀρτα µbν πατρÝσ στιν, ν ερυχÞροισι <δb> \Α©Àναισ / ©ρÀφ©ε –, ©ανÀτο | δb ν©Àδε µορ \κιχε; cf. el poema atribuido a Simónides, A.P. 7.510: σε …µορα κÝχεν ©ανÀτου)20; ii. combinado con la imagen de luz/oscuridad (cf. §§ 22-3): ο´δε κυÀνεον ©ανÀτου µφεβÀλοντο νÛφοσ en el poema 7.251 atribuido a Simónides, indudablemente del mismo tenor que la imagen de 7.646 de Ánite: ο τοι τ\ εµd, µÛλασ δ\ µeν µµα καλàπτει | δη ποφ©ιµÛνησ κυÀνεοσ ©Àνατοσ (es el único lugar en el que Ánite recurre a este procedimiento)21; iii. a pesar de su excepcionalidad —y sin duda apuntando un desarrollo posterior22— está atestiguada la personificación de la propia muerte: καλÛει µ\ εσ αýδην ©Àνατοσ (7.731 de Leónidas) o ©Àνατοσ δÞξησ οκ µÀρανε κλÛοσ (GV 33 [s. II])23. Estos procedimientos (i-iii) no están atestiguados en el subgénero dedicado a animales ni en la A.P. ni en inscripciones. § 19. Se advierte una progresiva sustanciación del término ©ανÀτοσ, que en principio posee una referencia abstracta singularizada por la adición de µορα (cf. § 18 i), pero que cobra progresiva autonomía hasta llegar a designar una fuerza con rasgos personales (cf. § 18 iii), susceptible, por tanto, de ser conceptualizada como el promotor de verbos agentivos. La importancia de este proceso evolutivo reside en que es paralelo al que revelan otros conceptos (i) abstractos como los citados de µορα, κÜρ, que son personificados como deidades parejas a las ctónicas24 —Μοραι y Κρεσ—; o (ii) dotados de una faceta personal originaria como las deidades infernales —Hades, Perséfone— (cf. §§ 31-4). 56 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez 19. La expresión se encuentra representada en la literatura arcaica: Od. 2.99-100; Mimn, frg. 6; sobre fórmulas con µορα, cf. GANGUTIA (1977: 78-84). De igual manera, ©Àνατοσ especifica en los poemas homéricos la figura del destino κÜρ: κÜρ ©ανÀτοιο (Il. 2.834, Od. 11.171), si bien este complejo y «ambiguo» concepto (cf. GARLAND, 1981) se trasvasa muy ocasionalmente al género epigramático. 20. En la conjunción de ambos términos subyace el deseo de concretizar la designación de la muerte (©Àνατοσ) en su momento específico para cada individuo singular (µορα designa aún el «lote» de un reparto material —µορÝην γσ— en la A.P. [7.447 de Timnes] y en GV (195 [s. I]). 21. Para la lectura κυÀνεοσ vs. κυÀνεον, cf. GOW-PAGE ad locum. La imagen del momento de la muerte como el nublamiento de la vista (la más frecuente en Il. según GARLAND [1981: 4], apoyada regularmente sobre el uso de µφικαλàπτειν) confluye con la notación de color «negro» que se atribuye a la muerte y su ámbito ya en los poemas homéricos (cf. Il. 2.830: κρεσ γaρ γον µÛλανοσ ©ανÀτοιο). En época arcaica este procedimiento es escaso, tanto en la colección simonídea como en fuentes inscripcionales. 22. Salvo las coordinaciones mencionadas en la n. 14 la codificación de ©Àνατοσ como participante agentivo es excepcional (λαβε en Il. 5.80), ya que cuando ©Àνατοσ está codificado como sujeto, las predicaciones suelen designar un movimiento (κιχÀνει, en Il. 17.760, Od. 11.135), o una ubicación (γχι παρÛστηκεν en 24.130, etc.). 23. En GV 985 [s. II]) la muerte está personificada como una entidad divina: [κ]οινeσ γaρ ©ην τν στι ©[ε]eσ ΘÀνατοσ. 24. La conexión de µορα, ©Àνατοσ y κÜρ en la designación de la muerte en los poemas homéricos se refleja en su ligazón en la Teogonía hesiódica (211-2) como descendientes de la Noche. Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 56
§ 20. Uno de los aspectos que manifiestan el citado proceso evolutivo (cf. § 32) es el tono negativo adscrito al uso de ©Àνατοσ y perceptible en los adjetivos designadores de lo odioso que resulta el truncamiento de la existencia (στÞργου en GV 639 = EG 146 [s. III/IV dC]) siguiendo la línea trazada ya por los poemas homéricos25. 2. Referencia a la muerte por medio de imágenes § 21. La mención de la muerte mediante imágenes permite apreciar la elaboración estilística a que se somete la consignación del fallecimiento; el procedimiento admite múltiples variantes, de las que consideraré las que aparecen en la obra de Ánite o en el subgénero de animales que esta autora inicia, o bien en la época en examen del helenismo temprano26, agrupándolas en: i. imagen del contraste luz/ oscuridad, identificado con el contraste vida/muerte; ii. imagen del viaje; iii. imágenes conectadas con las mención de divinidades infernales u otras entidades sobrehumanas. 2 a) Contraste luz/oscuridad § 22. La imagen del contraste luz/oscuridad, atestiguada en GV 99 ([s. III aC]: ε δ\ qν τοfσ γα©οfσ νÀγειν, πÀλιν qλ©εσ ν εσ φσ, κπρολιπgν δàτουσ ΦερσεφÞνησ ©αλÀµουσ) y en A.P. 7.650 atribuido a Simónides (τοàσδ\ πe Τυρρηνν κρο©Ýνα ΦοÝβωι γοντασ | ²ν πÛλαγοσ, µÝα νàξ, εxσ τÀφοσ εκτÛρισεν), procede de la épica homérica: el mundo de los vivos es el mundo de la luz solar; el de los muertos es el de las tinieblas (cf. nt. 16)27. § 23. La imagen de luminosidad genera múltiples ramificaciones: i. Por una parte se integra en la doctrina mítico-religiosa sobre el sombrío (por subterráneo) mundo de ultratumba (v. gr. τÿ κατa γσ \Αýδÿα en 7.712 de Referencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea Faventia 20/1, 1998 57 25. V. gr: ©Àνατοσ κακÞσ, λοÜ, ©υµÞφ©οροσ, ©υµοραιστÜσ, etc. 26. Algunas imágenes, por no ser relevantes para el objeto que abordo, no van a ser examinadas; es el caso del sueño eterno o de que la vida es un préstamo que hay que devolver (cf. A.P. 7.732 de Teodóridas y 7.26, 78 y 219, entre otros), o la imagen de la vida como posada o como camino (cf. LATTIMORE, 1962: cap. 5); este autor (1962: 164) asocia la imagen del sueño eterno al cristianismo; pero —aunque en época cristiana esta imagen pueda ser más frecuente— está atestiguada —con un tono diverso— en la Il. (en un único ejemplo en 11.241) y en el Fedón platónico (cf. TARRANT, 1952: 65). Asimismo, la imagen del sueño aparece en epigramas de la A.P. como 7.170 de Posidipo, autor coetáneo de Ánite: τeν µακρeν Åπνον χει; y posteriormente, en 173 de Diotimo: µακρeν εÅδει Åπνον,y en 450: ερeν Åπνον y 459: τeν πÀσαισ Åπνον φειλÞµενον, ambos de Calímaco. Sin embargo, esta imagen no está en absoluto atestiguada en los epigramas dedicados a animales, ni inscripcionales ni literarios. 27. En GV 750 (s. III/II aC) resalta el contraste entre la oscuridad que rodea al difunto y la pervivencia de su excelencia en el mundo solar: λλ\ ε καd νÛοσ qλ©εν πe ζÞφον, ο µbν σÀµωσ τaν ρετaν λεÝπει ζσαν π\ ελÝωι. Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 57
rastrean en el género epigramático como agentes de la muerte (cf n. 36). Un camino evolutivo diverso presentan otras fuerzas abstractas como ©Àνατοσ, µορα, etc., cuya personificación y dotación de status divino comienza en esa fase inicial y culmina en la época posterior. § 37. Los epigramas inscripcionales dedicados a animales muestran en este aspecto una forma de composición nítidamente diferenciada, a pesar de ser considerablemente más tardíos: ninguno de ellos recurre a una figura divina como apoyo de la referencia a la muerte del difunto (cf. GV 309 [s. I/II], GV 1844 [s. II], GV 691 [s. II/III], GV 1032 [s. II y III] y GV 587 [s. II y III]). Por ello es significativo el conjunto del polémico subgénero de epigramas dedicados a animales en el que se encuentra atestiguado este procedimiento: en 7.190 [20] de Ánite (παÝγνι\ δυσπει©cσ ÿχετ\ χων \ΑÝδασ) dedicado a la cigarra y el saltamontes48; en su coetáneo Simias 7. 203 (ÿχεο γaρ πυµÀταν εσ \ΑχÛροντοσ δÞν), y en epigramatistas posteriores cuya deuda con Ánite es patente, como Aristodico de Rodas (δη γaρ λειµνασ, πd ΚλυµÛνου πεπÞτησαι καd δροσερa χρàσεασ ν©εα ΠερσεφÞνασ en 7.189) y Marco Argentario (τeν γaρ οιδeν Αιδησ, τcν δ\ τÛρην ³ρπασε ΠερσεφÞνη en 7.364)49. § 38. La relevancia de los epigramas citados reside en que son epigramas dedicados a insectos, es decir, epigramas cuya inscripcionalidad ha sido muy cuestionada, y que, además, carecen de paralelos inscripcionales. De hecho, de los epigramas de Ánite, el poema dedicado a insectos es uno de los que más probabilidades de ficcionalidad presenta (cf. Díaz de Cerio, 1997: §§18-26 y 51) por el tipo de destinatario y por el buscado efectismo del que hace gala el poema y que se apoya en gran medida, precisamente, en la expresión figurada de la muerte. Por tanto, es patente que el empleo de figuras mitológicas es un rasgo diferencial entre los epigramas dedicados a animales inscritos y los literarios; de hecho, la introducción de las divinidades ctónicas añade a los epigramas un tono elativo que resulta irónico por el contraste entre la solemnidad del recurso y la nimiedad del difunto. § 39. Por la relevancia y profusión del recurso de alusión a la muerte por medio de figuras divinas, es preciso efectuar un examen más exhaustivo de los parámetros de contenido y forma. 64 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez 48. Diferente connotación posee la mención de la figura de Ares —Αρησ τàψε— en 7.208 [9], que en el contexto épico constituye el medio de elevar la muerte gloriosa de un caballo de guerra. En una inscripción muy anterior (GV 1224 [ca. 540]) la misma imagen describe la muerte de un guerrero: hÞν | ποτ\ νd προµÀχοισ λεσε |©ο~ ροσ Αρεσ y en el propio 7.492, atribuido a Ánite, pero cuya autoría está desestimada (cf. GOW-PAGE, 1965: 103). 49. Esta imagen del «rapto» subyace también en la forma ρπÀσ©ησ de Timnes (7.199). La escasa frecuencia de este rasgo en el subgénero de epigramas dedicados a animales queda patentizada al constatar frecuencia de aparición (en cinco poemas, frente a su ausencia en los veinticuatro restantes que completan la serie dedicada a los animales). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 64
(ii) Parámetros de contenido y forma § 40. Para concluir el análisis de las imágenes consideradas atenderé a (i) la asociación entre la entidad divina o sobrehumana (ctónica o abstracta) con la muerte (§§ 41-2); (ii) la tipología de las imágenes (§§ 43-4); (iii) el contenido de las imágenes (§ 45-7). (ii.i) Asociación entidad divina o sobrehumana/muerte § 41. La asociación de la entidad divina o sobrehumana con la muerte es condición para que la mención de la entidad opere la funcionalidad de referir la muerte; podemos asumir, por tanto, que esta asociación, de hecho, existe siempre, y forma parte del universo de información compartida por autor y destinatario del epigrama (cf. § 26). § 42. Es más, es precisamente la preexistencia de esta asociación la que permite la creación de imágenes metafóricas para referirse a la muerte: el procedimiento es tanto más accesible en la medida en que la asociación entre la entidad divina y la muerte muestra un mayor grado de univocidad. Por el contrario, en el caso de que la asociación no sea unívoca la alusión a la figura divina ha de ser apoyada contextualmente (v. gr. la mención de Τàχη en GV 1639 [s. IV aC]: οκ στ\ οδbν τÛρµα βÝου ©νητν πινοÝαισ, / λλa Τàχη κρεÝσσων λπÝδοσ ξεφÀνη, debido a la polivalencia semántica del término; cf. n. 47)50. En tal caso, la referencia a la muerte deriva de la combinación de varios factores. (ii.ii) Tipología de las imágenes § 43. El contenido específico de las imágenes depende de la figura divina: la alusión a la muerte presenta las variedades: 1. la entidad sobrehumana constituye una denominación del destino (individual), por tanto, apta para denominar los momentos cruciales de la vida de un ser humano (entre ellos, la muerte); éste es el caso de µορα (inicialmente), τàχη, δαݵων y ©Àνατοσ: mención sustantivada o personificada del destino51; 2. imágenes de carácter local: la entidad designa el lugar en el que moran los difuntos, las divinidades o los lugares que han de atravesar hasta llegar a aquél; estas imágenes pueden combinarse con la imagen de la muerte como viaje y con la metáfora de la oscuridad y proceden del modelado de la vida ultraterrena sobre el patrón de la existencia terrena; 3. la entidad puede estar dotada de rasgos personales y conformar imágenes activas, en las que la entidad divina se presenta como agente (y, por tanto, factor cauReferencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea Faventia 20/1, 1998 65 50. En el texto τàχη se opone exactamente a πινοÝα, encarnando así el poder (cf. κρεÝσσων) contra el que prudencia o esperanza son inútiles. 51. Esta imagen sustenta una conceptualización propia, desligada del ser humano: en esa medida, la demominación reúne las condiciones para una eventual personificación. Es posible elaborar una escala de personificación, aplicable a las entidades divinas que se asocian a la muerte, que permite distinguir: (1) simple conceptualización; (2) personificación y (3) agencia. Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 65
sal de la muerte); el contenido de estas imágenes es variado: (a) acciones repentinas y violentas; (b) explícitamente la acción de matar; obsérvese que la entidad divina o sobrehumana presentada como agente puede ser una personificación del destino, de manera que el procedimiento se combina con (1). § 44. Se constata que un alto grado de univocidad en la asociación entre la entidad y la muerte permite un mayor alejamiento de la designación física de la muerte en la acción que se atribuye a la entidad divina: este procedimiento se observa en 7.190 [20] de Ánite (παÝγνι\ ÿχετ\ χων \ΑÝδασ), en 7.731 de Leónidas (καλÛει µ\ εσ ýδην ΘÀνατοσ) o en 7.444 de Teeteto (τeν ²καστον οrδε \Αýδησ). (ii.iii) Contenido de las imágenes § 45. En las fórmulas de referencia a la muerte mediante la mención directa de una entidad divina o sobrehumana es posible distinguir tres capas de contenido: 1. contenido metafórico: se alude a la muerte mediante imágenes, locales o agentivas o personificaciones de la muerte y/o el destino52; 2. tendencia a dotar de referencia a los hitos fundamentales de la existencia (en este caso, el destino y la muerte); 3. un auténtico contenido religioso. § 46. En la medida en que estas referencias son fórmulas poéticas, la totalidad de las fórmulas equivale a la presentación directa de la muerte como proceso experimental (©ανεν)53. Sin embargo, esta equivalencia —aún apoyada por Peek (cf. cap. I) en su consignación formular— no es exacta: en el caso de que la muerte sea presentada como resultado de la acción de un ser divino, se está: a. sublimando la propia muerte, elevándola por encima del nivel de la cotidaneidad; b. empleando los personajes suprahumanos como símbolos de la muerte; c. transmitiendo eventualmente una información adicional acerca de las circunstancias de la muerte. Por otra parte, la forma lingüística permite en ocasiones la interpretación literal de la fórmula, de suerte que ésta equivale a una fórmula de presentación directa de la muerte como proceso provocado (κτεÝνειν). 66 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez 52. De hecho, las expresiones que se reiteran a modo de fórmulas (qλ©ε εσ ΦερσεφÞνησ ©αλÀµουσ; \Αýδησ ³ρπασε; λιπε τe λÝου φÀοσ; κατÛβη εσ \Αýδου, etc.) han sido consideradas como artificios retóricos desprovistos de un significado real (cf. WALTZ, 1960: 29 y s.; LATTIMORE, 1962: 158: «that must be allowed for, certainly, no doubt the divine agencies introduced into so many epitaphs are sometimes merely a device of rhetoric»). Sin intención de enmendar tal perspectiva, considero que la contemplación del desarrollo cronológico aquí presentado permite adquirir una visión más matizada del uso de fórmulas en las que el resultado final resulta de la confluencia de la dimensión religiosa, el tabú ante la expresión directa y la propia retórica de la obra poética, de la que no hay que excluir el peso de la imaginería tradicional, tanto en autores epitafiales como exclusivamente literarios. 53. Esta conclusión coincide con la escasa frecuencia de menciones de muerte violenta (cf. § 16). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 66
§ 47. En este tipo de expresiones se revela claramente la influencia del género elegíaco. Si es correcta la hipótesis de que en la antigua elegía desembocó el ritual lamento fúnebre, se completa el ciclo cuando la desaparición del género elegíaco origina el trasvase de su forma y de sus contenidos al epigrama, y no menos al epigrama funerario (cf. Díaz de Cerio, 1995: §§ 13-6 y 1997: § 754); las expresiones figurativas examinadas hablan de una literaturización indudable del género, tanto si el epigrama es presumiblemente literario como efectivamente inscripcional. 3) Referencia indirecta a la muerte: mención de la sepultura § 48. En un amplio número de epigramas —especialmente de época arcaica, y de éstos, en los dedicados a individuos— el núcleo informativo pivota sobre otro elemento compositivo del epigrama diverso de la consignación de la muerte. En la medida en que el fallecimiento constituye información presupuesta, no es precisa su explicitación y, en cambio, se destacan otros elementos informativos (sobre el difunto: sus circunstancias, éxitos, situación familiar, edad, elogio, etc.; sobre el erector: su relación con el difunto, dolor, el consuelo que requiere; o sobre el propio fallecimiento: más bien sus causas y circunstancias; cf. Díaz de Cerio, 1997). En tales ocasiones, la referencia a la muerte se efectúa de modo indirecto, regularmente por la alusión al monumento funerario55. § 49. Un examen somero presenta la siguiente tipología: i. mención cristalizada en fórmulas (v. gr. las fórmulas consignadas por Peek (1955: cap. I); ii. inserción del monumento / difunto en el esquema dramático como emisor o interlocutor del mensaje en el que consiste el epigrama (respectivamente, GV 1171 [s. VI aC]: χαλκ παρ©Ûνοσ εµÝ, ΜÝδου δ\ πd σܵατοσ wµαι y GV 1831 [. VI/VaC]: σφÝξ, λαýδαο [κ]àον, τÝν [χοσ\] πιν [b φυ]λÀσεισ …); iii. mención mediante figura alusiva, que posee especial interés porque supone la creación de una zona en la que la consignación del monumento escapa a la formularidad y penetra en el ámbito de la figura alusiva: es el caso de la ambivalencia de términos como γαα/χ©ñν/αrα/κÞνισetc., que pueden operar como designadores metonímicos del sepulcro (en el subtipo formal I.5 de Peek; es decir, con verbos de sepultamiento: χει/κατÛχει/καλàπτει/κεà©ει: GV 491 [VI/VaC]: ΦαÝδιµον Ε©υ[γÛν]οσ Âδ\ χει τÀφοσ νφικαλàψασ). § 50. En los epigramas funerarios de Ánite y sus coetáneos encontramos representados los tres tipos citados de referencia indirecta. Referencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea Faventia 20/1, 1998 67 54. Para esta polémica cuestión, cf. entre otros: SYMONDS (1920: 21 y s.); KÖRTE (1929: 6 y 27); COUAT (1931: 178 y s.); P. FRIEDLÄNDER-H.B. HOFFLEIT (1948: 65); GENTILI (1968) y GIANGRANDE (1968); PAGE (1981: 93-5); CAMERON (1993: 13). 55. Es el valor «simbólico» del sepulcro al que hace referencia BA ˇLU .TA ˇ-SKULT .ÉTY (1966: 82 y 87). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 67
El tipo (i) —la referencia al monumento por medio de fórmulas— está instanciado en la variación del epigrama 7.724 dedicado al guerrero (τÞδε πÛτροσ εÝδει) y en varios epigramas dedicados a animales: 7.208 [9]: µνµα τÞδε φ©ιµÛνου µενεδαÝου ε´σατο ∆µισ; 7.190 [20]: κρÝδι τÿ … ηδÞνι καd δρυοκοÝτÿα τÛττιγι ξυνeν τàµβον τευξε Μàρω; 7.215 [12]: κεµαι δb ¨αδινaν τÀνδε παρ\ ιÞνα (tipos I.2, 2 y 4 de Peek respectivamente)56. A este tipo pertenece también la fórmula «sit tibi terra leuis», de gran profusión en el epigrama latino y ya detectable en A.P. 7.460 de Calímaco (γαα φÝλη, ε …, µÜτε σf κοàφη γÝνεο), fórmula que aparece en el tardío epigrama a un perro GV 309 (s. I/II): ΒÀλβοσ εξÀµενοσ κοàφην ι κατa γσ σκàλακι. Pertenece al gusto tardío por la reutilización irónica y la truculencia la variante que ofrece Agacías (7. 204: νν δÛ σε µc κοàφη κρàπτοι κÞνισ, λλa βαρεα) pidiendo que la tierra no sea ligera sino pesada sobre el animal difunto (una perdiz) para impedir que su ejecutor (un gato) la desentierre. § 51. El tipo (ii) está instanciado en los epigramas de Ánite compuestos a humanos 7. 646 [8], que expresa la alocución de una joven fallecida (o de su representación artística sobre la tumba; cf. Gow-Page: 95) a su padre, y 649 en la alocución de la poetisa a la fallecida (o a su figura sobre el sepulcro). En los epigramas a animales figura como emisor el difunto —¿quizás representado en la estela?— (en GV 1032 y 1365 y 7.199 de Timnes) o como interlocutor en Poll. 5, 48 de Ánite. La integración del difunto (o del monumento) en las variadas estructuras dramáticas del poema constituye un recurso efectista muy frecuente en particular en los epigramas de animales, pero su examen desborda el objetivo propuesto. § 52. El tipo (iii) ha sido parcialmente considerado en § 23 ii por la conexión de la tumba con la oscuridad. Un ejemplo de un autor coetáneo de Ánite, ya que en la obra de la tegeata no se registra este tipo particular, se halla en A.P. 7.54 de Mnasalces (λλa ©Àνοντοσ τÛα πληξÝππων γ Μινυν κατÛχει ^HσιÞδου); y del mismo autor, en el subgénero dedicado a animales, en 7. 194 (a una κρÝσ): ±δε ργιλοσ δολιχaν µφd κÛλευ©ον χει57. En autores posteriores que cultivan este subtipo también se halla instanciado el procedimiento (v. gr. 213 de Arquias y 207 de Meleagro). 68 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez 56. Sobre los diversos tipos de objetos conmemorativos: (tumbas, sepulcros, estelas, discos, túmulos, etc.), cf. la relación de GUARDUCCI (1974: 143 y s.). Esta apreciación suscita la polémica cuestión de la inscripcionalidad de los poemas de animales, que se debate entre el escepticismo ante el hecho que animales tan insignificantes como los citados en la colección palatina fueran dignos de un sepulcro y la constatación de que algunos animales domésticos efectivamente fueron acreedores de tal honor como atestiguan las fuentes inscripcionales (cf. REITZENSTEIN, 1893: 126-7; 1894: 2.655; WILAMOWITZ, 1924: 137, nota 8; G. HERLINGER, 1930: 39; GOW-PAGE, 1965 2: 91). Cabe la posibilidad de que algunos de los epigramas que conservamos dedicados a animales —excluyendo aquellos poemas que constituyen claras imitaciones literarias con variación; cf. T. PUROLA (1994: 61)— fueran simples estelas (como la de GV 1844) e incluso materiales deleznables, no perdurables (cf. GOW-PAGE 1965 II: 51). 57. Para la debatida interpretación de ργιλοσ, cf. GOW-PAGE (1960: 408-9). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 68
II.2. Visión sinóptica § 53. Diversos procedimientos pueden aparecer en un mismo epigrama; se debe establecer una distinción entre: i. yuxtaposición de procedimientos en el mismo epigrama; ii. asociación de procedimientos, que integran una fórmula unitaria. Es interesante notar las siguientes correlaciones: 1. la mención de la muerte como proceso y como estado son compatibles; al tiempo, la diferencia semántica entre proceso y estado puede marcar estilísticamente una diferencia conceptual (§ 8); 2. la mención directa de la muerte como concepto siempre se encuentra asociada a otro procedimiento de designación, ya sea a. conceptualización del destino; b. imagen de la oscuridad; c. personificación de la muerte (cf. § 18); 3. las imágenes activas admiten un mayor grado de alejamiento con respecto a la destrucción física cuanto más unívoca es la relación entre la entidad «imagen» y la muerte; 4. la imagen de la oscuridad se asocia, de forma constante: a la designación directa de la muerte (§ 18 ii), a las imágenes divinas (§ 23 i) y a la referencia indirecta a la tumba (§§ 23 ii y 52); 5. se percibe una progresiva «inversión» desde la fase arcaica del epigrama funerario —coincidente con la epopeya— a la fase helenística en la atribución de responsabilidad a las fuerzas divinas: las figuras ctónicas no son retratadas como participante agentivos en un primer momento, mientras que desde el helenismo constituyen los agentes más destacados —especialmente Hades—, al tiempo que las figuras divinas responsables del fallecimiento en Homero (los dioses olímpicos y las κρεσ) apenas se perfilan en el género epigramático como agentes de la muerte (cf. § 36). § 54. Las variantes de referencia a la muerte en los epitafios de Ánite, que, como fruto de una elección, constituyen un rasgo de estilo, pueden resumirse sinópticamente en el cuadro que sigue58: Referencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea Faventia 20/1, 1998 69 58. La numeración ha sido presentada ya a lo largo del artículo: 1. referencia directa a la muerte (ai: como proceso; aii: como estado; aiii: como resultado de un proceso agentivo; b: como concepto). 2. referencia mediante imágenes (a: de luz/oscuridad; b: del viaje; c: que incluye una entidad sobrehumana: ci: personificación del destino; cii: imágenes locales; ciii: imágenes activas); 3. referencia indirecta mediante mención de la tumba (a: mención formular; b: mención dramática). Los procedimientos combinados se señalan mediante corchetes ([ ]). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 69
1ai 1aii 1aiii 1b 2a 2b 2ci 2cii 2ciii 3i 3ii humanos 7. 486 [x x ] 7. 490 [x x] 7. 646 x x [x x] x 7. 649 [x x] x 7. 724 x x animales 7.208 [x -xx]59 7.215 x 7.202 x 7.190 [(x) x] x x Pólux, 5.48 x § 55. El cuadro permite apreciar que: 1a. Ánite recurre de forma usual a la combinación de diversos procedimientos, tanto en yuxtaposición, como en asociación (cf. § 54): se registran seis casos de asociación de procedimientos formando una fórmula unitaria; existe yuxtaposición en cinco epitafios; únicamente en tres de los diez epitafios conservados Ánite menciona la muerte mediante un único procedimiento; 1b. existe un total de 24 procedimientos de alusión a la muerte que conforman 18 fórmulas de referencia, de las que 12 (66,6%) se realizan mediante imagen aislada, y 6 (33,3%), mediante asociación de procedimientos; 1c. la mayor parte de los procedimientos no-asociados son o referencias directas a la muerte (6 casos), o referencias indirectas mediante alusión al monumento fúnebre (5 casos); el único procedimiento no-asociado de referencia mediante imagen presenta una acción efectuada por un dios; 2. los procedimientos más empleados por Ánite son: i. referencia directa a la muerte, especialmente a la muerte como estado; ii. referencia indirecta mediante mención del monumento; iii.referencia mediante imágenes agentivas de un ser divino o sobrehumano; 3. el hecho de que en dos epigramas (7.486; 7.490) la referencia a la muerte se realice exclusivamente mediante imágenes combinadas atestigua que la combinación de esas imágenes posee un alto grado de univocidad (πbρ ποταµο χεµ\ \ΑχερÞντοσ βα; λπÝδασ ΟλοµÛνα Μορα κàλισε); igualmente, el hecho de que en un epigrama (7.215) se mencione la muerte únicamente mediante alusión al monumento atestigua el alto grado de univocidad del procedimiento. 70 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez 59. Los guiones en el procedimiento 2aiii en 7.208 indican que el procedimiento no forma parte de la combinación formada por los dos restantes procedimientos que aparecen en el epigrama. Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 70
§ 56. Que estos procedimientos pueden ser utilizados con una finalidad estilística, además de simplemente informativa queda patentizada por la constatación de los siguientes hechos: i. la acumulación de procedimientos, uno de los cuales suele ser la designación léxica de la muerte (7. 646); ii. el empleo de imágenes metafóricas; iii. la asociación de procedimientos en una misma fórmula. § 57. La escasez de datos, unida a la dispersión de las variantes (cf. § 54), dificultan establecer diferencias entre el epigrama funerario dedicado a humanos y el dedicado a animales, no obstante, en Ánite se puede apreciar una mayor densidad de procedimientos en los epitafios dedicados a humanos (14 procedimientos frente a 10), desigualdad que se equilibra en el desarrollo cronológico del epigrama literario. Por otra parte, el escaso éxito del procedimiento de mención directa de la muerte en el subgénero de animales procede no sólo de la creciente emotividad propia del helenismo que impulsa a construir sepulcros a los animales domésticos60, sino al palpable incremento retórico perceptible en Ánite y sus sucesores, con el cual este tipo de fórmulas de significado directo, propias de epigramas poco elaborados, entran en conflicto. §. 58. Por otra parte, el análisis muestra dos diferencias en lo que respecta a los procedimientos de mención de la muerte entre los epigramas dedicados a animales inscripcionales de los literarios: a. en los primeros no se encuentra atestiguada ninguna referencia directa a la muerte (cf. § 9); b. la imagen de la muerte provocada por una divinidad no aparece atestiguada en epigramas inscripcionales (cf. 20). La relevancia de estas diferencias es escasa en la medida en que ambos procedimientos son también excepcionales en los epigramas literarios. § 59. En la medida en que la consignación de la muerte constituye información presupuesta, compartida por emisor e interlocutor, su explicitación es siempre relevante, por ser una elección «marcada» por parte del autor. Debido a esa «opcionalidad» la consignación de la muerte constituye el elemento menos «formalizado» y más abierto a variación de los elementos compositivos del epigrama funerario: si bien se ha señalado que, excepcionalmente, algunos procedimientos de designación cristalizan en fórmulas, precisamente con mayor frecuencia en el terreno de las imágenes, porque en ellas la univocidad es más necesaria, y porque ellas admiten una mayor elaboración estilística, que se sitúa en otro nivel que la finalidad exclusivamente informativa de los demás elementos compositivos del epigrama funeraReferencia a la muerte en los epigramas funerarios de Ánite de Tegea Faventia 20/1, 1998 71 60. Cf. G. LUCK (1968: 405). Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 71
rio61. En la medida en que la evolución del género epigramatístico es descriptible como la sustitución de la funcionalidad informativa de sus componentes por su elaboración estilística, este elemento compositivo se sitúa en la vanguardia de la reutilización exclusivamente literaria. Bibliografía ADRADOS, F.R. (19812). Líricos Griegos. Elegiacos y yambógrafos arcaicos, I-II. Madrid. BAALE, J.M. (1905). Studia in Anytes poetriae vitam et carminum reliquias. Kleynenberg. BA ˇLU .TA ˇ-SKULT .ÉTY, M. (1996). «Le lexique poétique dans les épigrammes funéraires de Callimaque». Philologus 140, 1, p. 73-91. BARRIO VEGA, Mª Luisa del (1989). «Función y elementos constitutivos de los epigramas funerarios griegos». Estudios Clásicos 95, 7-20. — (1992). Epigramas funerarios griegos. Selección, traducción y comentario. Madrid. CAMERON, A. (1993). The Greek Anthology from Meleager to Planudes. Oxford. CAMPBELL, D. (1983). The Golden Lyre. The Themes of the Greek Lyric Poets. Londres. COUAT,A. (1931). Alexandrian Poetry under the first three Ptolemies, 324-222 B.C. LondresNueva York. Diccionario Griego-Español (DGE). Vol. 1 y 4. Madrid: Instituto Antonio de Nebrija. DÍAZ DE CERIO DÍEZ, M. (1995). «Los subgéneros de epigrama descriptivo y epidíctico en Ánite de Tegea». De Arqueólogos, Filólogos e Historiadores. Homenaje al Prof. Fernando Gascó. Sevilla. — (en prensa). «La evolución de un género: elementos estructurales de los epigramas dedicados a animales de Ánite de Tegea». Emerita. DIK, S.C. (1989). The Theory of Functional Grammar. Dordrecht. EGAN, R.B. (1988). «Two complementary Epigrams of Meleager (A.P. vii 195 and 196)». The Journal of Hellenistic Studies, 24-32. FERNÁNDEZ GALIANO, M. (1978). Antología Palatina. I: Epigramas Helenísticos. Madrid. FRÄNKEL, H. (1993). Poesía y Filosofía de la Grecia Arcaica. Madrid. FRIEDLÄNDER, P.; HOFFLEIT, H. (1948). Epigrammata. Greek Inscriptions in Verse from the Beginning to the Persian Wars. Berkeley. GANGUTIA, E. (1977). Vida/Muerte de Homero a Platón. Madrid. GARLAND, R. (1981). «The Causation of Death in the Iliad: a theological and biological Investigation». BICS 28, p. 43-60. GENTILI, B. (1968). «Epigramma ed elegia». L’Epigramme Grecque. Ginebra: Foundation Hardt pour l’étude de l’Antiquité classique, 14, p. 37-81. GIVÓN, T. (1984). Syntax. A Functional-typological Introduction, I. Amsterdam-Philadelphia. GNOLI; VERNANT, J.P. (1982). La Mort, Les morts dans les sociètes anciennes. ParísCambridge. GOW, A.S.F.; PAGE, D.L. (1965). Hellenistic Epigrams I y II. Cambridge. GUARDUCCI, M. Epigrafia greca, I, II y III. Roma, 1967, 1969 y 1974. HALLIDAY, M. (1986). An Introduction to Functional Grammar. Londres-Victoria-Baltimore. HERLINGER, G. (1930). «Totenklage um Tiere in der antiken Dichtung». Tübinger Beiträge 8. HERTER, H. (1976). «Thukydides und Demokrit über Tyche». Wiener Studien 10, p. 106-127. 72 Faventia 20/1, 1998 Mercedes Díaz de Cerio Díez 61. La frecuencia de uso de una imagen se convierte en factor de catalización de su univocidad, pues facilita su lexicalización y su incorporación al inventario de fórmulas y de imágenes que es patrimonio del lenguaje propio del epigrama funerario. Faventia 20/1 049-073 2/3/98 16:47 Página 72
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