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Resumen La diversidad de la sociología puede ser capturada con la ayuda de cuatro tipos ideales. El primero es la sociología informativa o «de consultoría»: aquella que produce datos y análisis orientados hacia la toma de decisiones. El segundo es la sociología crítica, que identifica los defectos de la sociedad y propone remedios para los mismos. El tercero es la sociología que intenta despertar emociones describiendo los fenómenos sociales de una manera vívida. Un cuarto tipo, el cognitivo, tiene por objetivo la explicación de fenómenos sociales enigmáticos. Las cuatro orientaciones se encuentran tanto en la sociología contemporánea como en la clásica, pero no son igualmente valiosas. Tocqueville, Weber o Durkheim ejemplifican el cuarto tipo, pero varios factores han causado que actualmente los otros tres se expandan a sus expensas. Como consecuencia de esta diversidad en la sociología, y de su alejamiento respecto del tipo cognitivo, el escepticismo sobre la disciplina ha crecido en los últimos años. Palabras clave: teoría social, Durkheim, Weber, Tocqueville, sociología cognitiva, individualismo metodológico, epistemología. Abstract. Sociology that Really Matters The diversity of sociology can be captured with the help of four ideal types. First is cameral or informative sociology: that which produces data and analyses oriented towards decision-makers. Second is critical sociology, which identifies the defects of society and proposes remedies for them. Third is sociology which aims to arouse emotions by describing social phenomena in a vivid fashion: it can be characterized as expressive. A fourth type, the cognitive type, sees the explanation of puzzling social phenomena as its objective. The four orientations characterize contemporary as well as classical sociology but are not equally valuable. Tocqueville, Weber, or Durkheim illustrate the fourth type, but various factors today have caused the other three to expand at its expense. As a consequence of this diversity within sociology and the trend away from the cognitive type, scepticism about the discipline has grown in recent years. Key words: social theory, Durkheim, Weber, Tocqueville, cognitive sociology, methodological individualism, epistemology. 1. Traducción del inglés de José A. Noguera, con permiso del autor y de Oxford University Press. El presente texto procede de una conferencia impartida en la European Academy of Sociology (26 de octubre de 2001, Swedish Cultural Center), y fue publicado originalmente en European Sociological Review, vol. 18, n.º 3, p. 371-378. Las expresiones en otros idiomas en el original se han conservado como tales (N. del T.). Papers 72, 2004 215-226 La sociología que realmente importa1 Raymond Boudon Université de Paris-Sorbonne (Paris IV) Centre d’Études Sociologiques de la Sorbonne [email protected] Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 215
1. Introducción El artículo general sobre la sociología en la Enciclopedia Británica declara: «Es evidente que la sociología no ha logrado triunfos comparables a los de otras ciencias más antiguas y con apoyos más sólidos. Se ha ofrecido una variedad de interpretaciones para explicar esta diferencia». En las observaciones que siguen, me gustaría ofrecer un comentario de este diagnóstico. Aunque algunos resultados de la sociología parecen genuinamente científicos, es verdad que otros no lo son. Recientemente, algunos sociólogos han llegado a decir que la sociología sería más útil si no intentara siquiera ser una ciencia (Flyvberg, 2001). A pesar de esta crisis de identidad, la sociología parece más sólidamente institucionalizada que nunca. En la tercera edición de la Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales y del Comportamiento, se dedican más de 200 artículos a la sociología, frente a 100 a la economía, 150 a la historia, 130 a la lingüística, 130 a la demografía, 100 a la filosofía y 40 a la arqueología. ¿Cómo se pueden explicar estas contradicciones? 2. La sociología: ¿ciencia o literatura? Para responder a esta pregunta, partiré de la caracterización que Lepenies hizo de la sociología como una tercera cultura (Lepenies, 1988). A su juicio, la sociología oscila continuamente entre la ciencia y la literatura sin pertenecer a ninguna de las dos. En su opinión, los sociólogos clásicos como Durkheim y Weber consideraban la sociología como una ciencia, pero sus obras exhiben muchos rasgos estéticos e ideológicos. Afirma Lepenies que dichos clásicos deberían ser considerados como intelectuales, más que como científicos. También asegura que la sociología siempre se ha visto escindida en toda una serie de sectas y escuelas, lo cual evoca más el mundo del arte que el de la ciencia. Por consiguiente, sostiene que la sociología es de hecho y debería ser considerada como una rama de la literatura: la rama especializada en el ensayismo social. Es cierto que la sociología se debate con frecuencia entre la ciencia y la literatura. Así, Goffman fue descrito hace pocos años como «el mayor sociólogo norteamericano de su generación». Sin embargo, el obituario de Goffman que Tom Burns escribió en el Times Literary Supplement apareció bajo el título «Diciendo lo obvio». A juicio de Burns, para los sociólogos de orientación 216 Papers 72, 2004 Raymond Boudon Sumario 1. Introducción 2. La sociología: ¿ciencia o literatura? 3. ¿Qué es una teoría científica? 4. Tocqueville, Weber y Durkheim 5. Los logros del programa Tocqueville-Weber-Durkheim 6. Cuatro tipos ideales de sociología 7. La sociología descriptiva y la crítica-comprometida 8. El escepticismo actual Bibliografía Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 216
científica la cuestión era si Goffman nos había enseñado algo. Su atractivo no parecía descansar en sus méritos científicos, sino en sus dotes literarias. Se ganó a su público mediante sus poderosas descripciones de la hipocresía de la vida social, y sus libros se vendieron en cifras más propias de las obras literarias que de las científicas. Tomemos otros dos ejemplos que apoyan la tesis de Lepenies: David Riesman vendió más de un millón de copias de su libro La muchedumbre solitaria. Mediante una emotiva descripción del aislamiento del individuo en las sociedades de masas, convenció a un público amplio de que había formulado un diagnóstico de las causas del malestar psíquico de la gente. A la vuelta del siglo XX, Le Bon captó la atención del gran público en una época en que las que él llamaba «multitudes» —y que nosotros llamamos más bien «masas»— atemorizaban a la clase media. Propongo identificar el tipo de sociología ejemplificado por tales escritos como expresiva. Tales obras son notorias, o lo fueron durante un tiempo, porque expresaban de un modo original y efectivo sentimientos que muchas personas experimentaban en su vida social cotidiana, como el sentimiento de ser manipuladas por fuerzas anónimas, o de que la hipocresía es un rasgo dominante de la interacción social. Si bien la existencia de este género apoya la tesis de Lepenies de que la sociología es una disciplina estética más que científica, no es éste el género de sociología que practicaron los padres fundadores de la misma. Como el propio Lepenies recalca, Max Weber escribía deliberadamente de forma poco elegante para «no influir psicológicamente» en sus lectores y para subrayar el carácter libre de valores de sus análisis. La mayoría de sus análisis son científicos en el sentido más incontrovertido de la palabra. Tocqueville escribía en un francés maravilloso, pero en sus Souvenirs es muy duro con quienes, inspirados por lo que llama l’esprit littéraire, tienden a considerar una teoría como verdadera tan pronto como genera emociones positivas. Tocqueville podía ser crítico con l’esprit littéraire porque sentía, con razón, que sus propios análisis estaban inspirados más bien por l’esprit scientifique. Durkheim ha sido acusado de ser ideológico, y en ciertos sentidos con razón. Pero se le considera un gigante porque dio a luz teorías genuinamente científicas sobre muchos temas. En lugar de concebir la sociología, a la manera de Lepenies, como una disciplina intermedia entre el arte y la ciencia, sería más fructífero considerarla como una gran casa con muchas estancias. Durkheim, Le Bon y Proudhon pueden ser todos considerados como sociólogos, pero evidentemente tienen diferentes concepciones de la disciplina. Lepenies lleva razón cuando dice que algunas producciones sociológicas están más cercanas a las obras de arte que a los trabajos científicos, pero está equivocado cuando aplica la categoría de tercera cultura a los más grandes sociólogos clásicos. 3. ¿Qué es una teoría científica? Quienes niegan que la sociología deba tratar de emular a las ciencias naturales no suelen especificar con detalle qué es lo que hace científica a una teoría, así La sociología que realmente importa Papers 72, 2004 217 Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 217
que puede ser de utilidad intentar clarificar esta cuestión de un modo abreviado. Para el Círculo de Viena, una buena teoría es la que, al menos en principio, y una vez ha sido expuesta, puede ser reducida a una serie de proposiciones no controvertidas. Para Popper, una teoría científica es la que en principio podría ser falsada. Para algunos, una buena teoría es la que puede ser expresada en forma matemática. Para otros, la que usa las técnicas estadísticas más sofisticadas. Y aún para otros muchos, no existen criterios de cientificidad de las teorías, y los mitos son tan buenos como las explicaciones científicas. Esta lista no es, por supuesto, completa, pero basta para mostrar que necesitamos mayor claridad sobre la cuestión de qué es una teoría científica. La falsabilidad es una importante dimensión de la cientificidad, pero no es ni una condición necesaria ni suficiente de la misma, como el propio Popper reconoció cuando confesó que no podía decidir si el darwinismo era o no científico. Si el uso del lenguaje matemático fuese la prueba de la cientificidad, entonces la biología no sería una ciencia. En mi opinión, fue posiblemente el Círculo de Viena quien más se acercó a la posición correcta: a riesgo de ser considerado un posmoderno por muchos filósofos de la ciencia, sugeriría que una buena teoría científica es aquélla que explica un fenómeno dado entendiéndolo como la consecuencia de una serie de proposiciones compatibles entre sí y aceptables cada una de ellas, ya sea porque son congruentes con la observación o por otros muchos tipos de razones que varían de un caso a otro. Así, la teoría del barómetro de Torricelli-Pascal es mejor que la de Descartes, no sólo porque predice correctamente el comportamiento de los barómetros, sino también porque prescinde de la noción aristotélica del horror vacui naturae y la sustituye por la mucho más aceptable del peso de la atmósfera. 4. Tocqueville, Weber y Durkheim En contra de la opinión de Lepenies, se podrían extraer muchos ejemplos de la obra de los fundadores para mostrar que la sociología ha propuesto teorías tan válidas como las de las ciencias naturales (Boudon y Cherkaoui, 1999; Boudon, 2001). Las teorías de Tocqueville, Weber o Durkheim están construidas de la misma forma que la teoría del barómetro de Pascal. Dichas teorías disipan el carácter enigmático de los fenómenos que tratan de explicar, derivándolos a partir de una serie de proposiciones que aparecen como fácilmente aceptables. Tocqueville es visto por unos como un defensor del liberalismo político, una especie de anti-Marx, por otros como un gran analista de la constitución norteamericana, e incluso por algunos como un profeta que se quejó de los peligros del igualitarismo. Pero también formuló explicaciones genuinamente científicas para una serie de fenómenos. Su libro El Antiguo Régimen y la Revolución es una obra maestra de la sociología comparativa. Su propósito no es presentar la historia de la Revolución Francesa, sino explicar una serie de diferencias entre las sociedades francesa y británica a finales del siglo XVIII. ¿Por qué los franceses creían, en esa época, en la Razón con R mayúscula mientras 218 Papers 72, 2004 Raymond Boudon Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 218
que los ingleses no? ¿Por qué la agricultura francesa se mantuvo estancada, mientras que la inglesa se modernizó rápidamente? ¿Por qué la distribución de las ciudades francesas en función de su tamaño era diferente de la distribución de las ciudades inglesas? Del mismo modo, en La democracia en América, publicado en 1835, Tocqueville identifica varias diferencias entre la sociedad francesa y la norteamericana y trata de explicarlas. ¿Por qué los norteamericanos siguen siendo mucho más religiosos que los franceses, a pesar del hecho de que los valores materialistas impregnan su sociedad? ¿Por qué algunas veces practican su religión con una exaltación desconocida en Francia? Si se reconstruye el programa de Tocqueville a partir de sus análisis, puede caracterizarse por los siguientes principios: —el objetivo de la sociología es explicar fenómenos intrigantes o enigmáticos; —explicar un fenómeno, tanto en sociología como en cualquier otra disciplina, significa hallar sus causas; —las causas de los fenómenos sociales se hallan en el nivel de los individuos, sus actitudes, decisiones, elecciones o creencias; —las actitudes, elecciones, creencias y representaciones de los individuos pueden ser comprendidas: el significado que tienen para esos individuos es la causa de que las mantengan; —el significado que para los individuos tienen sus elecciones es comprensible únicamente por referencia al contexto en el que se desenvuelven. Max Weber ideó, de modo similar, explicaciones científicas sólidas para multitud de fenómenos aparentemente incomprensibles. Para Weber, las causas últimas de los fenómenos sociales residen en las acciones individuales. Así, el sociólogo debe intentar descubrir las causas microscópicas de acontecimientos macroscópicos. Los análisis que Weber realizó de la religión y de otros temas se fundamentan en el principio metodológico de que las causas de las creencias religiosas descansan en las razones que la gente tiene para mantenerlas. La convergencia entre las consideraciones de sus Ensayos sobre teoría de la ciencia y los análisis de sus Ensayos sobre sociología de la religión es perfecta (Weber, 1922; Weber, 1920-1). Así, por ejemplo, Weber explicó la facilidad con que el culto monoteísta de Mithra se extendió por el Imperio romano señalando su particular atractivo para los funcionarios y soldados romanos (Weber, 1920-1). En contraste con el politeísmo de la religión tradicional romana, que se apoyaba sobre el campesinado, el culto de Mithra otorgaba el estatuto de dios a una única figura —en parte real y en parte irreal— que, debido a sus afinidades con el emperador que se sentaba en la cúspide de la jerarquía del estado romano, replicaba la experiencia cotidiana de los servidores del imperio. La visión de la ciencia de Durkheim presenta menor claridad que la de Tocqueville o la de Weber, al menos si nos basamos en la exposición esquemática de Las reglas del método sociológico. Pero si inferimos su programa a partir de sus análisis empíricos, resulta fácil mostrar algunas similitudes con La sociología que realmente importa Papers 72, 2004 219 Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 219
Tocqueville o Weber. Un buen ejemplo lo proporciona su teoría de las creencias mágicas, que constituye uno de los elementos más notables de Las formas elementales de la vida religiosa (Durkheim, 1912). Las creencias mágicas, según Durkheim, se sirven de representaciones religiosas del mundo para proporcionar explicaciones cuasicientíficas de aspectos de la vida cotidiana que de otro modo serían incomprensibles. También proporcionan recetas para hacer frente a problemas prácticos. Aunque esas recetas a menudo se demuestran ineficaces, Durkheim argumenta que la credibilidad del sistema de creencias mágicas subyacente es sostenida por una forma de razonamiento que se parece a la que encontramos en la ciencia propiamente dicha: la reticencia a abandonar una teoría simplemente porque esté en conflicto con ciertos hechos conocidos. En física, este síndrome es conocido como la tesis de Duhem-Quine, denominada así por el historiador de la física que fue el primero en identificarla (Duhem) y por el filósofo que posteriormente proporcionó un análisis formal de la misma (Quine). Según Durkheim, el aborigen australiano se las arregla con el conflicto entre teoría y datos de una manera similar a la descrita por la tesis Duhem-Quine para la física moderna. Prescindiendo de otras cuestiones acerca del enfoque de Durkheim, que he desarrollado en otro lugar (Boudon, 1998-2000), puede decirse que su teoría sobre este tema es genuinamente científica, en el sentido de que explica un fenómeno misterioso (la persistente creencia de la gente en la validez de relaciones causales que son patentemente inválidas) a partir de una serie de proposiciones fácilmente aceptables (el supuesto Duhem-Quine y otros supuestos introducidos en la teoría) y de su congruencia con los datos. De este modo, explica fácilmente la variación de las creencias mágicas en el tiempo y en el espacio, incluidas aquellas variaciones que fueron descubiertas mucho tiempo después de que Dukheim presentase su teoría. 5. Los logros del programa Tocqueville-Weber-Durkheim En suma, no es difícil identificar logros científicos en la sociología clásica, e incluso «triunfos», para usar el vocabulario de la Enciclopedia Británica. En todos los ejemplos que he seleccionado, fenómenos que a primera vista resultan opacos son explicados por sus causas, y esas causas son representadas como acciones o creencias individuales comprensibles. Estas explicaciones son muy convincentes, precisamente por las razones por las que cualquier teoría científica es convincente. Son congruentes con los datos de la observación, y están construidas a partir de nociones y proposiciones, tanto empíricas como no empíricas, que son fácilmente aceptables. Sería igual de fácil hallar en la sociología moderna numerosos ejemplos que ilustrasen lo que yo denominaría el programa TWD (Boudon y Cherkaoui, 1999), esto es, el programa descrito por el tipo de aportaciones de Tocqueville, Weber o Durkheim a las que me acabo de referir. Hay multitud de estudios que, aplicando los principios del programa TWD, ofrecen explicaciones convincentes de fenómenos opacos que tienen que ver con la delincuencia, la 220 Papers 72, 2004 Raymond Boudon Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 220
movilidad social y la estratificación, la educación, el cambio social, las organizaciones, la acción colectiva, las normas y los valores, los movimientos sociales, los procesos de innovación y difusión, las creencias colectivas, la opinión pública, las instituciones, etc. Cuando los tomamos en conjunto, estos estudios no sólo producen, a todas luces, conocimiento acumulativo, sino que en muchos casos han cambiado profundamente el modo en que percibimos tales fenómenos2. Así, los estudios sobre la difusión de las innovaciones han mostrado que no necesariamente hemos de ver el rechazo de las mismas como algo irracional, ni siquiera cuando éstas parecen probablemente beneficiar a los intereses de los propios actores. Los estudios sobre sociología de la religión han mostrado que las creencias que resultan extrañas para los observadores pueden parecer bien fundadas a quienes las mantienen. Tales estudios han contribuido a una mejor explicación de las creencias religiosas, pero también, posiblemente, a una mayor tolerancia hacia las mismas. Los estudios sobre la educación, la estratificación y la movilidad han mostrado que la relación entre estos tres procesos es enormemente compleja, y quizás han ayudado a introducir más sabiduría en las políticas educativas. Esto no significa que el conocimiento de los trabajos sociológicos que pertenecen al programa TWD esté ampliamente extendido. Por el contrario, la gente prefiere las producciones sociológicas pertenecientes a los tipos expresivo y crítico, o bien las grandiosas teorías construidas alrededor de esas concepciones colectivas que tanto irritaban a Weber. Como ha escrito Pareto, la gente suele preferir una teoría útil a una verdadera, y no por perversidad sino porque es más fácil advertir si una teoría nos resulta útil que juzgar si es verdadera o falsa. De este modo, la teoría nietzscheana sobre el origen del cristianismo es simple y útil en el sentido de que sirve bien a ciertos intereses ideológicos. La refutación de esta teoría por Weber es compleja y poco útil, en el sentido de que no sirve bien a ningún movimiento religioso ni antirreligioso. Podemos ir aún más lejos: el criterio útil/inútil tiende a dominar al criterio verdadero/falso. Una teoría falsa pero útil es percibida a menudo como verdadera, al menos mientras su falsedad no sea demasiado visible. Si además es una teoría oscura, incluso puede ser percibida como profunda. 6. Cuatro tipos ideales de sociología Regreso ahora a las dudas que expresaba la Enciclopedia Británica sobre el estatus científico de la sociología, y que he mencionado anteriormente. La institucionalización de la sociología puede ser explicada, principalmente, por el éxito de su programa cognitivo, ejemplificado en el pasado por Tocqueville, Dukheim y Weber. No obstante, aunque actualmente muchos sociólogos desarrollan ampliamente este programa, no se trata de la única versión de la disciLa sociología que realmente importa Papers 72, 2004 221 2. Boudon y Cherkaoui (1999) presentan una selección de trabajos en la línea del programa TWD. Los primeros cuatro volúmenes abarcan el período que va desde los orígenes hasta 1930, y los cuatro restantes, el que va desde 1930 hasta 2000. Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 221
plina, y ni siquiera de la más visible. Sugiero que es posible identificar al menos cuatro grandes y duraderos tipos ideales de sociología. Propongo denominarlos tipo cognitivo o científico, tipo estético o expresivo, tipo descriptivo o de consultoría3, y tipo crítico o comprometido. 7. La sociología descriptiva y la crítica-comprometida Dado que ya he esbozado el programa cognitivo o científico, y que me he referido con anterioridad al expresivo o estético, presentaré ahora los otros dos. Schumpeter utilizó la expresión «ciencias de cámara» para referirse a aquellas ciencias que pretenden mejorar la idoneidad de las decisiones políticas. Muchos trabajos sociológicos pertenecen a este género, aunque sus autores no siempre son conscientes de ello. Se proponen, por ejemplo, mostrar y describir fenómenos que son bien conocidos por los propios actores. Así, una gran parte de la sociología urbana o de la sociología de la marginación social consiste en describir experiencias que son parte de las vidas cotidianas de aquellas personas que son objeto de estudio. Estas investigaciones pueden ser cualitativas, como las descripciones de los estilos de vida de los marginados, o cuantitativas, como los intentos de responder preguntas del tipo «cuántos» o «cuánto». Multitud de encuestas sobre la evolución de la delincuencia o el suicidio, los cambios de la opinión pública, y muchos otros temas, tienen un alcance esencialmente descriptivo y una función «de consultoría». Ayudan a informar a las personas, pero, por encima de todo, dan forma a las decisiones de los diseñadores de políticas. Conjuntamente con otras fuentes de información como los extractos de prensa, los datos administrativos, los censos o las encuestas electorales, la sociología «de consultoría» da satisfacción a una demanda crucial y creciente de las sociedades modernas. No sólo quienes toman decisiones políticas, sino toda clase de actores tienen una gran necesidad de datos sociales: partidos políticos, movimientos sociales, grupos de presión, etc. Tales datos se usan tanto para fines prácticos como para la argumentación retórica, y de este modo aumentan la seriedad de las discusiones políticas. 222 Papers 72, 2004 Raymond Boudon 3. Se ha optado aquí por traducir la expresión cameral sociology como «sociología de consultoría», por considerar que resulta un término que capta la idea que quiere expresar el autor, pero más adecuado y comprensible en el contexto actual que el de «sociología de cámara». Las cameral sciences a las que alude Boudon unas líneas más abajo tomaban su nombre del término alemán kammer, en referencia a la habitación o cámara donde los consejeros del gobernante se reunían para realizar su trabajo de administración y asesoramiento. Los escritores «cameralistas» aparecieron a principios del siglo XVI en tierras germánicas y permanecieron en escena hasta la mitad del siglo XIX. Desarrollaron una doctrina orientada hacia la práctica más que hacia los modelos teóricos, y ejercieron no sólo como consultores y asesores económico-administrativos de reyes, príncipes y otros gobernantes, sino también como gestores de las finanzas públicas; eran, a partes iguales, administradores, economistas, politólogos y juristas. A lo largo del siglo XVIII se llegó a establecer cátedras de «ciencias de cámara» en diversas universidades germánicas. [N. del T.] Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 222
Este tipo de sociología tiene una larga historia. Por ejemplo, el trabajo de Le Play Los obreros europeos, que describía sistemáticamente las condiciones de vida de los trabajadores de Europa, venía motivado por la racionalización de la política social emprendida por Napoleón III. Hoy, la sociología «de consultoría» ha crecido enormemente, incluso hasta el extremo de que algunas ramas tradicionales de la sociología han adquirido cada vez más una orientación «de consultoría». Como ha notado Luckmann, mientras que la sociología clásica de la religión suscitó preguntas inútiles pero fascinantes —como la del origen de la noción de alma, o la de por qué el cristianismo penetró tan rápidamente en el Imperio romano—, los sociólogos modernos de la religión a menudo están más interesados por preguntas «de consultoría» que son de vital interés para las iglesias, como la de cómo y hasta qué punto el protestantismo está amenazando los intereses de la Iglesia católica en América Latina. Una vez que la orientación «de consultoría» deviene la dominante, el carácter acumulativo de la sociología queda debilitado. La sociología de tipo cognitivo está guiada por su lógica interna, mientras que la sociología «de consultoría» lo está por factores externos. Cuando aumentan las tasas de delincuencia, tiende a desarrollarse la sociología de la delincuencia. El apogeo de la sociología de la educación coincidió con la época de la explosión del número de estudiantes durante los años sesenta y setenta, de igual forma que la desfavorable demografía estudiantil de nuestros días ha hecho menguar el interés por dicha sociología. Al aumento del desempleo le siguió una ola de encuestas sobre el mismo. Actualmente, la violencia urbana, la globalización o el terrorismo se van a convertir muy probablemente en temas populares. La sociología «de consultoría» se ve afectada, asimismo, por las modas ideológicas, similares a la preocupación por el deterioro genético que invadió a la demografía en la década de 1930. Los intereses tornadizos de la sociología «de consultoría» en respuesta a las coyunturas sociales e ideológicas dan pie fácilmente a la opinión de que la sociología es menos acumulativa que otras disciplinas científicas. Como muestran los anteriores ejemplos, la noción de una sociología descriptiva resulta menos clara de lo que aparenta a primera vista, puesto que, en algunas ocasiones, lo que el sociólogo pretende a través de su descripción es ser de utilidad a una causa política, ideológica o social. A veces, los términos que utiliza dejan muy claro lo anterior; por ejemplo, la palabra «exclusión» es muy usada hoy en Francia allí donde antes se utilizaba la palabra «pobreza». Ambas tienen significados muy cercanos. La principal diferencia es axiológica. Mientras que «pobreza» es una palabra descriptiva, «exclusión» tiene una carga normativa: una sociedad no puede aceptar la idea de que algunos de sus ciudadanos estén excluidos de la misma. Asimismo, una serie de estudios de sociología de la familia pretenden más o menos legitimar la evolución de las actitudes hacia la familia. Cuando el principal objetivo de un sociólogo es influenciar los procesos políticos, se puede hablar de sociología crítica en el sentido de la Escuela de Frankfurt, o bien de sociología militante. Esta dimensión crítica resulta más o menos visible dependiendo del tema y de la coyuntura sociopolítica. La sociología que realmente importa Papers 72, 2004 223 Papers 72 001-260 8/9/04 13:44 Página 223