Resumen
Es e a ículo expone la con ibución in elec ual de Th. Ma shall a la sociología. Ca ed á-
ico y di ec o del Depa amen o de Ciencias Sociales en la London School o Economics,
pasó cua o años como di ec o del á ea de ciencias sociales en la UNESCO y es conside-
ado como el ep esen an e más impo an e de la disciplina en Ingla e a después de la
Segunda Gue a Mundial. Su abajo Ciudadanía y clase socialha enido una g an in luen-
cia sob e muchos es udios cen ados en la es a i icación y el es ado de bienes a en odo
el mundo.
Palab as cla e: L. Hobhouse, ciudadanía, polí ica social, desigualdades, socialismo é ico, de e-
chos ci iles, dis ibución de la en a, Es ado de bienes a .
Abs ac
This pape s a es he subs an ial con ibu ion ha he B i ish sociologis Th. Ma shall
made o sociology. P o esso and head o he Depa men o Social Science a he London
School o Economics he spend ou yea s as Di ec o o Social Sciences a UNESCO. Th.
Ma shall is aken as ep esen a i e o he oo s o he discipline in Uni ed Kingdom in
social philosophy and in sociological esea ch. He was one o he mos in luen ial schola s
in inmedia e pos -wa sociology making impo an con ibu ions o he s udy o social
s a i ica ion and o social policy. His wo k Ci izenship and social class (1950) and he sub-
jec o ci izenship encompasses and links a numbe o cen al hemes in he analysis o
con empo a y socie y and con inues o in luence and challenge us.
Key wo ds: L. Hobhouse, ci izenship, social policy, inequali ies, e hical socialism, dis ibu ion
o income, ci il igh s, LSE, Wel a e S a e.
Pape s 68, 2002 9-29
La sociología insula : Th. Ma shall y el mo alismo
abiano*
Josep Picó
Uni e si a de Valènciau ònoma de Ba celona. Depa amen de Sociologia
08193 Bella e a (Ba celona). Spain
Suma io
Ciudadanía y clase social
El mo alismo inglés La c í ica
Th. Ma shall y la sociología
* Es e a ículo o ma pa e de un lib o del mismo au o que se publica á p óximamen e en
Alianza Edi o ial con el í ulo Los años do ados de la sociología.
Cuando, en 1979, James Callaghan, líde del pa ido labo is a inglés, pe dió las
elecciones gene ales en e a su i al Ma ga e Tha che , una de las muchas
polémicas que su gie on con mo i o de las consecuencias de es a de o a g a-
i ó al ededo de la al a de eó icos en el seno del pa ido. Di e sos medios
de comunicación, desde el Gua dian has a el New S a emen , se lamen a on
de que odas las luchas in e nas, las inicia i as, las con o e sias y los p og a-
mas labo is as habían adolecido siemp e de ideas cla as y nue as, y igu as
como H. Laski o G. D. H. Cole1 ue on obje o de polémica, po que algunos
los cali icaban como in elec uales his ó icos, mien as que o os sólo los con-
side aban como di ulgado es o me os his o iado es de las ideas. Nadie o casi
nadie se aco dó en onces de Th. Ma shall, quizá po su pasado exclusi amen-
e académico, po su lejanía de la polí ica o po que dada su a anzada edad,
mo i ía dos años después, cuando hacía ya iempo que había desapa ecido del
escena io social.
Sin emba go, a mi pa ece , Th. Ma shall ha sido has a la llegada de A. Gid-
dens quien, desde la sociología insula , ha p opo cionado a la sociología gene-
al algunas de las p opues as eó icas que más han e olucionado y modi ica-
do el pano ama de las sociedades occiden ales mode nas. No en ano, R. Moo e
a i maba ecien emen e que «la idea de ciudadanía enunciada po Ma shall ha
sido una especie de a o pa a la sociología y la polí ica social desde el inal de
la gue a, y su impo ancia no ha dejado de aumen a desde la p ime a edi-
ción de Ciudadanía y clase social,2y, yendo más allá, Lockwood lo cali ica como
el úl imo abajo de la sociología b i ánica que después de la Segunda Gue a
Mundial podía si ua se en la adición de los ex os clásicos que es án en el
o igen de la sociología mode na.
Pe o es a alo ación no necesa iamen e ha de se compa ida po odos,
po que el Dicciona io de Sociología3 ecien emen e publicado en España, po
ejemplo, no incluye ninguna e e encia a su igu a aunque sí a la de su homó-
nimo, el economis a A. Ma shall, a quien el sociólogo indió ibu o en el
homenaje que le dedicó la Uni e sidad de Camb idge en 1949.
Pa a si ua a Th. Ma shall en su con ex o his ó ico y social, end íamos
que ol e la mi ada al pe íodo de la segunda posgue a mundial del siglo XX
en Ingla e a, una sociedad ma cada —como dice Bo omo e— «po el i o
ecue do del desempleo, la pob eza y las desigualdades en ma e ia de sanidad
y educación del pe íodo an e io a la gue a; po el cambio de las ac i udes
sociales a aíz del con lic o bélico, g acias, sob e odo, a la c ecien e in luen-
cia del mo imien o socialis a en el con inen e; y, en el caso b i ánico, po el
comp omiso del gobie no labo is a pa a supe a los males sociales de la déca-
1. Pa a una ap eciación de la igu a de H. Laski, e : G. EASTWOOD (1977): Ha old Laski.
Lond es. Mowb ay & Co.; I. KRAMNIAK; B. SHEERMAN (1993): Ha old Laski: A li e on he
Le . Lond es H. Hamil on.
2. MOORE, R. (1998): «P e acio», en Th. MARSHALL; T. BOTTOMORE: Ciudadanía y clase
social. Mad id. Alianza.
3. GINER, S.; LAMO DE ESPINOSA, E. (1998): Dicciona io de Sociología. Mad id. Alianza.
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da de 1930, en pa e con medidas socialis as y en pa e a a és del Es ado de
bienes a , con el obje o de ealiza una ans o mación adical y po e apas de
la economía y del sis ema de clases».4Mac Rae a i ma que ue on los años de
la « e olución social silenciosa» que u o luga en G an B e aña en e el Repo
Be e idge de 1942 y el es ablecimien o del Na ional Heal h Se ice en 1948,
y con i ie on a es e país en un Es ado de bienes a .5
En esos años, Ma shall e a p o eso y di ec o de depa amen o en la Lon-
don School o Economics, pe o an es de llega allí su ida se había is o al e-
ada po algunos acon ecimien os muy pe sonales que habían a ec ado a lo
que podía habe sido el des ino no mal de un jo en de la clase media inglesa.
Él mismo nos lo cuen a en su «A B i ish sociological ca ee », cuando años
más a de ue in i ado a pone po esc i o algunos de sus ecue dos pe sonales:
Nací el 19 de diciemb e de 1893 en Lond es, y e a el cua o hijo y segundo
a ón de un a qui ec o de éxi o. No conocía nada de la ida de la clase ob e-
a, y la g an indus ia del no e e a pa a mí un luga de pesadilla y de humo a
a és del cual enía que iaja pa a alcanza desde Lond es el dis i o de los
Lagos. Mis sen imien os en es e ema ue on los habi uales, quizá po el hecho
de que dis u aba de una pa e, aunque modes a, de la o una que mi abue-
lo había hecho en el mundo de la indus ia hacía un cen ena de años.
Pos e io men e pasé cua o años como p isione o de gue a en el campo ale-
mán de Ruhleben, ce ca de Be lín. És a ue sin duda la expe iencia más impo -
an e de mis p ime os años.
Cuando ol í de Ingla e a concu sé pa a ob ene un ellowship en el T i-
ni y College de Camb idge y ui elegido en oc ub e de 1919 pa a inco po a -
me al mundo académico como his o iado p o esional. Pe o es o no supuso
e i a me a un mundo enclaus ado o ence a me en una o e de ma il. Acep-
é la in i ación pa a se candida o labo is a en un pa lamen o p o undamen e
conse ado en el dis i o Su ey. Aunque la inicia i a local ino sob e odo
desde la clase media y media al a, mi campaña pa a las elecciones gene ales de
1922 me lle ó a abaja en coope ación con la clase abajado a y ab ió mis
ojos a las ealidades de los p ejuicios de clase; los abajado es no que ían que
se supiese que ellos apoyaban al pa ido labo is a po miedo a pe de sus pues-
os de abajo y mi campaña no hizo mucho pa a emedia ese miedo, pe o no
había o a posibilidad de abaja si que ía gana el escaño. Conseguí solamen e
cinco mil o os y eso hubiese sido un buen pun o de pa ida si hubiese desea-
do en a en polí ica, pe o decidí que, aunque mi in e és po ella e a g ande, la
polí ica no se adap aba a mi empe amen o y op é po la ca e a académica.
Mi beca en el T ini y du ó unos seis años, du an e los cuales p epa é un
manual popula sob e la his o ia económica inglesa y esc ibí una b e e bio-
g a ía sob e James Wa . Po aquel iempo es aba con encido de que debía i me
de Camb idge, al menos un iempo, y op é al p ime pues o que i publici a-
4. BOTTOMORE, T. (1998): «Ciudadanía y clase social, cua en a años después», en Th. MARS-
HALL: Ciudadanía y clase social. Mad id. Alianza, p. 135.
5. MACRAE, D. G. (1982): «Tom Ma shall 1893-1981: a pe sonal memoi ». B i ish Jou nal o
Sociology, 33(3), p. 3-7.
La sociología insula : Th. Ma shall y el mo alismo abiano Pape s 68, 2002 11
do, que e a el de u o de es udian es de abajo social en la London School o
Economics. Yo no sabía nada ace ca del abajo social, pe o Be e idge,
el di ec-
o de la escuela, pensó que yo debe ía p oba esa expe iencia y acep é el a-
bajo. Lo que ealmen e hice, a pa e de enseña a los aspi an es a abajado es
sociales y a esc ibi ensayos sob e cues iones sociales gene ales, ue da clases de
economía inglesa y de his o ia cons i ucional has a que Hobhouse mu ió en
1929, en onces Mo is Ginsbe g, su suceso como ca ed á ico de sociología,
sugi ió que yo debe ía incula me a su depa amen o y hace me ca go de la
enseñanza de la ma e ia conocida como Ins i uciones Sociales Compa adas.
Así ue como me con e í en sociólogo.
Mis dos in e eses p imo diales desde en onces han sido la es a i icación
social y la polí ica social (en el sen ido de se icios sociales y del bienes a ).6
Ma shall pe maneció en la London has a 1956 y en e 1944 y 1949 ue
di ec o del depa amen o de Ins i uciones Sociales Compa adas, donde dedi-
có odo su iempo a la o mación de abajado es sociales y a emas de polí i-
ca social. Fue sus i uido po R. Ti muss, que ue quien más a de lo desa o-
lló como escuela supe io .
Lo que no cuen a Ma shall, en es a b e e ap eciación au obiog á ica, es que
du an e su ju en ud la amilia se ins aló en el ba io de Bloomsbu y, y en ese
ambien e edua diano donde i ía mucha clase media in elec ual pe manecie-
on bas an e iempo. En 1914 ue en iado a Weima pa a ap ende alemán y
desde allí ing esó como p isione o en un campo de gue a, donde pasó cua o
años. Es a expe iencia ue lo que cambió e dade amen e la di ección de su ida.
Halsey comen a que el campo de Ruhleben le o zó a sali de los es echos con-
ines de una educación bu guesa en el seno de la in eligencia inglesa. Un campo
de p isione os no p oduce una sociedad de clases en el sen ido o dina io de la pala-
b a, pe o le in odujo en la ida amilia de muchas pe sonas que pe enecían a
las subclases sociales. Es a expe iencia ue mo al e in elec ualmen e c ucial y
gene ó en él una nue a sensibilidad social que le hizo e más allá de su es ilo
de ida ic o iano en Lond es o del edua diano de Camb idge.
7
El p opio Ma shall econoce que en la mayo pa e de las ca as que él esc i-
bía a su casa desde el campo de concen ación se obse a la e idencia de una c e-
cien e cu iosidad sociológica ace ca de lo que es aba sucediendo a su al ededo .
Ciudadanía y clase social
A pesa de es a expe iencia sociológica, y de que la London le ubicase en el
á ea de abajo social, sus p ime os esc i os gi a on al ededo de aspec os de
la e olución indus ial, más aco des con su o mación de his o iado , y a es u-
dios sob e la población, has a que en 1949 ue in i ado po la Uni e sidad de
6. MARSHALL, Th. (1973): «A B i ish sociological ca ee ». In e na ional Social Science Jou -
nal, 25, 1/2, p. 88-100.
7. HALSEY, A. H. (1996): «Th. Ma shall and he e hical socialism». En M. BULMER; A. M.
REES: Ci izenship oday. UCL P ess, p. 81-101.
12 Pape s 68, 2002 Josep Picó
Camb idge pa a da una con e encia en hono del economis a Al ed Ma -
shall. La con e encia, i ulada Ciudadanía y clase social (Ci izenship and social
class),8se con i ió en un abajo seminal que inspi a ía a muchos o os es u-
diosos desde Dah endo 9has a Giddens10 e in luyó ambién en oda la dis-
cusión que se ha p oducido has a el momen o p esen e sob e la es uc u a de
clases, el desa ollo del concep o de ciudadanía y las polí icas de bienes a en
la sociedad capi alis a.
El concep o que Ma shall enía de ciudadanía y del desa ollo de su e o-
lución es el siguien e:
A iesgo de pa ece un sociólogo ípico, comenza é p oponiendo una di isión
de la ciudadanía en es pa es, pe o el análisis no lo impone, en es e caso, la lógi-
ca, sino la his o ia. Llama é a cada una de es as es pa es o elemen os, ci il,
polí ica y social. El elemen o ci il se compone de los de echos necesa ios pa a
la libe ad indi idual: libe ad de la pe sona, de exp esión, de pensamien o y
eligión, de echo a la p opiedad y a es ablece con a os álidos y de echo a la
jus icia. És e úl imo es de índole dis in a a los es an es, po que se a a del
de echo a de ende y hace ale el conjun o de los de echos de una pe sona en
igualdad con las demás, median e los debidos p ocedimien os legales. Es o
nos enseña que las ins i uciones di ec amen e elacionadas con los de echos
ci iles son los ibunales de jus icia. Po elemen o polí ico en iendo el de e-
cho a pa icipa en el eje cicio del pode polí ico como miemb o de un cue -
po in es ido de au o idad polí ica, o como elec o de sus miemb os. Las ins-
i uciones co espondien es son el pa lamen o y las jun as del gobie no local.
El elemen o social aba ca odo el espec o, desde el de echo has a la segu idad
y a un mínimo bienes a económico al de compa i plenamen e la he encia
social y i i la ida de un se ci ilizado con o me a los es ánda es p edomi-
nan es en la sociedad. Las ins i uciones di ec amen e elacionadas son, en es e
caso, el sis ema educa i o y los se icios sociale.11
A cada uno de es os de echos les asigna un pe íodo de ges ión y o mación
dis in o que coincide ambién con un siglo dis in o pe o e e ido solamen e a
su desa ollo en Ingla e a. Los de echos ci iles apa ecie on en p ime luga
y se es ablecie on en su o ma mode na an es de que se ap oba a en 1832 la
p ime a Re o m Ac , po an o, du an e el siglo XVIII; los polí icos se o mali-
za on en el siglo XIX, aunque el p incipio de la ciudadanía polí ica uni e sal no
se econoció has a 1918, y, po úl imo, los sociales llega on con el desa ollo
de la educación pública elemen al y se ex endie on más a de a lo la go del
siglo XX a la salud y la jubilación.
Pa a Ma shall el concep o de ciudadanía iene, po an o, es componen-
es: el ci il, el polí ico y el social. Los de echos ci iles su gie on con el naci-
8. MARSHALL, Th.; BOTTOMORE, T. (1998): Ciudadanía y clase social. Mad id. Alianza.
9. DAHRENDORF, R. (1962): Las Clases sociales y su con lic o en la sociedad indus ial. Rialp.
10. GIDDENS, A. (1979): La es uc u a de clases en las sociedades a anzadas. Mad id. Alianza.
11. MARSHALL, Th. (1998): Ciudadanía y clase social, op. ci ., p. 22-23.
La sociología insula : Th. Ma shall y el mo alismo abiano Pape s 68, 2002 13
mien o de la bu guesía, du an e el siglo XVIII, en su lucha con a los p i ile-
gios de la a is oc acia, y se agua on al ededo de la p opiedad p i ada, la
igualdad an e la ley, la libe ad de come cio y de exp esión. Los de echos polí-
icos se alcanza on a lo la go del siglo XIX con el acceso paula ino al su agio
uni e sal, que e lejó en buena medida las ei indicaciones de la clase abaja-
do a, y po úl imo, los de echos sociales a la educación, el abajo, la salud y las
pensiones se han ido adqui iendo a lo la go del siglo XX con el desa ollo del
Es ado de bienes a y la conquis a de las ei indicaciones sociales.
La ex ensión de los de echos de ciudadanía ha educido a su ez cie as
desigualdades sociales, especialmen e las que an unidas al me cado, de al
mane a que el alo de me cado de los indi iduos ya no es el de e minan e de
su en a eal, po que la edis ibución de bienes y se icios a a és del Es a-
do ha modi icado esa elación. Es o no implica que los de echos de ciudadanía
hayan e minado con las di e encias en e las clases sociales o sus con lic os,
pe o sí que ha con ibuido sus ancialmen e a su modi icación.
Ma shall de ine así la ciudadanía como un es a us que se ha ido adqui ien-
do a lo la go de es os úl imos siglos y se concede a odos aquéllos que son miem-
b os de pleno de echo de una comunidad y, po an o, goza án de los mismos
de echos y obligaciones. Pe o es e modelo iguali a io de ciudadanía coincide
en el iempo con el desa ollo del capi alismo, que es un sis ema basado en el me -
cado y po an o en la desigualdad económica: ¿Cómo se esuel e es a pa adó-
jica con adicción en e el desa ollo de la ciudadanía que iende a la igualdad
del es a us y el desa ollo del me cado que iende hacia la desigualdad de las
clases sociales? Pa a Ma shall los de echos de ciudadanía mode an las endencias
a la desigualdad que p o oca la economía lib e de me cado, sin emba go el me -
cado y la desigualdad económica son uncionalmen e necesa ios pa a la p o-
ducción de iqueza y la p ese ación de los de echos ci iles. Po eso, igualdad de
es a us no equi ale a igualdad económica, y los de echos sociales con ibuyen a
la igualdad de es a us, pe o no a la igualdad de en as, su inalidad es la aboli-
ción de la pob eza, pe o no la abolición de la desigualdad.
Ma shall no esuel e el dilema en e es os dos p incipios opues os — ciu-
dadanía y clases— po que piensa que ambos han de con i i en la sociedad y
son buenos pa a su uncionamien o. Aho a bien, dis ingue dos ipos dis in os
de clases. El p ime o se basa en una je a quía de es a us, se exp esa en de e-
chos legales y en cie as cos umb es es ablecidas que ienen un ca ác e in-
culan e de ley. Es e ipo di ide a la sociedad en comunidades he edi a ias (pa i-
cios-pebleyos) y conside a desiguales a los indi iduos. En el segundo las clases
no se es ablecen po leyes, sino que su gen de la in e acción de a ios ac o es
elacionados con las ins i uciones de la p opiedad, la educación y la es uc u-
a de la economía nacional. En es e caso la desigualdad social se conside a
necesa ia y ú il, po que p opo ciona incen i os pa a el es ue zo, y es uc u a
la dis ibución del pode .12
14 Pape s 68, 2002 Josep Picó
12. MARSHALL, Th. (1998): op. ci ., p. 39.
El concep o de ciudadanía se opone al p ime ipo de clase pe o no al segun-
do y su én asis iguali a io ha educido conside ablemen e los p i ilegios he edi-
a ios. Una de las consecuencias de es e éxi o, dice Lipse 13 es la g an con ianza
que se ha deposi ado en el sis ema educa i o como uen e de es a us pa a alcan-
za una ocupación, y el desa ollo de un sis ema de es a i icación «me i oc á i-
co» basado en la in eligencia y el es ue zo más que en el p i ilegio o la o una.
Ma shall conside a que el desa ollo de la ciudadanía es un p oceso len o que
ha necesi ado mucho iempo has a que se ha ex endido a los de echos sociales,
pe o aún así no es un medio pa a iguala las en as: «en unos casos puede se lo
pe o en o os, no [...] lo que impo a es que se p oduzca un en iquecimien o
gene al del con enido conc e o de la ida ci ilizada, una igualación a odos los
ni eles en e los menos y los mas a o unados. La igualdad del es a us es más
impo an e que la igualdad de en as». Y más adelan e a i ma que «el de echo
del ciudadano es un de echo a la igualdad de opo unidades, con el obje o de
elimina los p i ilegios de la he encia. Se a a de un de echo a desa olla las
di e encias; es un de echo igual a se econocidos como desiguales. La con-
clusión es que a a és de las elaciones de la educación con la es uc u a de
las ocupaciones, la ciudadanía ac úa como un ins umen o de es a i icación
social. Po an o —concluye— el en iquecimien o del es a us de ciudadanía
ha hecho más di ícil conse a las desigualdades económicas, po que les deja
menos espacio y aumen a las p obabilidades de lucha con a ellas, pe o no
pe seguimos la igualdad absolu a, sino elimina desigualdades que no pode-
mos conside a legí imas».14
Es a apo ación de Ma shall enía a con i ma y apoya las polí icas que
desde la London había lanzado su di ec o W. Be e idge siguiendo las di ec ices
de la economía keneysiana sob e el aumen o del gas o del Es ado pa a sos ene
la demanda ag egada y e i a una c isis que hubiese sido a al después de la
Segunda Gue a Mundial. Be e idge había p opues o en su Repo on Social
Insu ance (1942) un nue o sis ema de de echos sociales que daban acceso al
segu o de desempleo, la en e medad y la jubilación. Pe o mien as la educa-
ción y la sanidad e an inanciadas a a és de los p esupues os es a ales y ení-
an una cobe u a uni e sal, el sis ema de jubilación se inanciaba a a és de
las con ibuciones obliga o ias de los abajado es, e an p opo cionales a su
apo ación y, po an o, dependían del pleno empleo. Sus apo aciones pos e-
io es sob e el pleno empleo, «Full Employmen in a F ee Socie y» (1944), y la
acción olun a ia, «Volun a y Ac ion» (1948), comple a on las medidas que
ipi ica on al Es ado de bienes a inglés, que du an e muchos años se omó
como modelo po pa e de o os países eu opeos.
Todas es as apo aciones se enma can en las líneas de pensamien o p opias
de la London School o Economics, que has a la gue a se habían ca ac e iza-
13. LIPSET, S. M. (1973): «Tom Ma shall man o wisdom»: B i ish Jou nal o Sociology, ol.
XXIV, diciemb e, p. 414-415.
14. MARSHALL, Th. (1998): op. ci ., p. 59, 67, 68, 76.
La sociología insula : Th. Ma shall y el mo alismo abiano Pape s 68, 2002 15
do po es g andes pos ulados: a) la u ilización del Es ado pa a amplia y
ex ende las libe ades del indi iduo; b) el apoyo a la in es igación aplicada en
ayuda de la e o ma social, y c) la lucha con a la pob eza. T es aspec os impo -
an es de lo que algunos conside an que han sido las líneas p incipales del
mo alismo inglés, que en el campo de la sociología con e gie on en una amal-
gama de dos elemen os: el e olucionismo de Hobhouse y Ginsbe g y la apli-
cación del su eycomo ins umen o de e o ma social ep esen ado po Webbs,
Boo h y Rowen ee.
El mo alismo inglés
Siguiendo esa adición, cuando Th. Ma shall edac a su Ciudadanía y clase
social oma como pun o de pa ida la cues ión o mulada po A. Ma shall en
«El u u o de la clase inglesa (1873)»15 ¿se á posible con e i a odos los hom-
b es —al menos po su ocupación— en «caballe os» a a és del p og eso eco-
nómico y social? Con es o el economis a espe aba que disminuyendo la des-
ucción espi i ual que conlle a el abajo manual y aumen ando las posibilidades
educa i as y cul u ales de los se es humanos, los e ec os de esa polí ica da ían
pie a nue as o mas de consenso y coope ación social en una sociedad ca ac-
e izada po la di isión de clases y la economía de lib e me cado.16 En la o -
mulación clásica de A. Ma shall la ansición desde una economía de baja ec-
nología, con muchas ho as de abajo y sala ios bajos, a o a de al a ecnología,
con jo nada labo al educida y sala ios al os, elimina ía poco a poco a la clase
abajado a con i iendo a odos sus miemb os en gen leman, al menos en lo que
se e e ía al pues o de abajo. La nue a economía es ablece ía las condiciones
pa a ex ende la ciudadanía en o ma de ocio ( iempo lib e) con el in de pe -
segui in e eses ci ilizados y con ibui a o ma gobie nos esponsables en los
pa lamen os, ayun amien os, sindica os y coope a i as de p oduc o es.
En ese pano ama la educación es aba des inada a o ma ciudadanos ilus-
ados y abajado es e icien es y cuali icados. Es a isión u ópica de la com-
binación en e polí ica y economía en una democ acia p óspe a e a la que jus-
i icaba la in e e encia del Es ado pa a o za la igualdad de opo unidades.
La p eocupación de A. Ma shall se enma ca den o de lo que ha sido la
co ien e del mo alismo e o mis a inglés, pa a el que —según nos comen a
Keynes— «la solución de los p oblemas económicos no e a una aplicación del
cálculo hedonis a, sino una condición p e ia pa a el eje cicio de las acul a-
des supe io es de la pe sona, con independencia de lo que se quie a en ende
po «supe io ». El economis a puede exigi , y es a exigencia es su icien e pa a
sus p opósi os, que «el es udio de las causas de la pob eza es al p opio iem-
15. MARSHALL, A. (1925): «The u u e o he wo king class», en PIGOU, A. C. (ed): Memo ials
o Al ed Ma shall. Lond es, MacMillan, p. 101-119.
16. PINKER, R. (1981): «In oduc ion». en Th. MARSHALL: The igh o wel a e. Lond es,
Heinemann, p. 9.
16 Pape s 68, 2002 Josep Picó
po el es udio de las causas de la deg adación de g an pa e del géne o huma-
no». Co espondien emen e, la posibilidad del p og eso «depende en g an
medida de hechos e in e encias que en an den o de los lími es de la econo-
mía; y eso es lo que con ie e a los es udios económicos su p incipal y más al o
in e és».
17
A. Ma shall co obo a es a inclinación mo alis a a i mando que de la me a-
ísica pasó a la é ica y de aquí a la economía, po que « enía dudas sob e la jus-
i icación in ínseca de la desigualdad, no an o de las comodidades ma e iales
cuan o de las opo unidades que se dan a las pe sonas». Él mismo du an e las
acaciones isi aba los ba ios más pob es de di e sas ciudades y eco ía
las calles mi ando los os os de los más humildes. Según Schumpe e ue uno
de los p ime os en comp ende que la economía es una ciencia e olu i a y que
la na u aleza humana, en el aspec o que a él le in e esaba, es maleable y cam-
bian e en unción de las ans o maciones del medio.
18
Su abajo como eco-
nomis a es u o ma cado po la o ien ación é ica en a o de la clase ob e a. Sim-
pa izó con los socialis as y conoció a muchos sindicalis as y di igen es del
mo imien o ob e o, aunque en ocasiones c i icó sus o mas de ac ua y pensa .
No obs an e, y a pesa de que el Ma shall sociólogo conocía los esc i os y
las opciones é icas del Ma shall economis a, pa a algunos (Pinke , Lockwood...)
la in luencia más g ande que ecibió Th. Ma shall no ino de aquél sino de L.
Hobhouse, po que bajo su di ección en la LSE ue cuando se econ i ió a la
sociología. El p opio Th. Ma shall se ha e e ido al uso que hizo de las es
ca ego ías de Hobhouse, amilia, au o idad y ciudadanía, como p incipios bási-
cos del o den social, y de sus abajos sob e Webe , Du kheim y Mannheim, que
cons i uye on la base de su o mación sociológica y el inicio del que pa ió
pa a con ecciona su apo ación o iginal sob e el ema.19 Sin emba go, o os
(Halsey, Giddens...) conside an que es a in luencia ha de se ma izada. Hal-
sey es á de acue do en que Hobhouse p opuso los c i e ios pa a la g adación
compa a i a del desa ollo social (escala de o ganización, e iciencia en el con-
ol y la di ección, coope ación en la sa is acción de necesidades mu uas y libe -
ad pa a el desa ollo pe sonal), y que ei indicó habe sido quien es ableció
el c ecimien o co elacionado en base a es os c i e ios que él in e p e ó como
exp esiones del pode c ecien e de la men e humana. Pe o ambién es e dad
que Hobhouse enía e en el impulso úl imo de la men e humana hacia la uni-
dad y la in eg ación social, y que la idea del p og eso e olucionis a que pe -
meaba sus esc i os no se encuen a en Th. Ma shall, pa a quien el p og eso no
e a ni con inuo, ni egula y además enía que bene icia se de la olun ad del
Es ado.20
17. KEYNES, J. M. (1992): Ensayos biog á icos. Ba celona. C í ica, p. 182.
18. SCHUMPETER, J. A. (1971): Diez g andes economis as de Ma x a Keynes. Alianza. Mad id,
p. 135.
19. PINKER, R. (1981): «In oducción», op. ci ., p. 3.
20. HALSEY, A. H. (1984): Th. Ma shall: pas and p esen 1893-1981. Sociology, ol. 18, nº 1,
p. 10.
La sociología insula : Th. Ma shall y el mo alismo abiano Pape s 68, 2002 17
que se iden i ica con la alo ación de los p o esionales, es necesa ia pa a ga an-
iza un a amien o ap opiado.34
Aho a bien, desde que Ma shall p onunció es a con e encia, el concep o
de ciudadanía ha su ido nue os análisis y apo aciones. Algunas se han desa-
ollado como c í icas a su esis en iqueciendo sus de iciencias y con adic-
ciones, y o as han esal ado sus omisiones po que las ci cuns ancias polí icas
y sociales han cambiado, y es o ha con ibuido a p oduci nue os desa ollos.
Pa a Dah endo
35
oda ía quedan pendien es es g andes emas en la
agenda de la ciudadanía y la lucha po los de echos. El p ime o nace de la
cons a ación de que oda ía queda mucho po hace , aun den o de las socie-
dades que o man pa e de la OCDE, pa a asegu a a sus miemb os los de e-
chos de ciudadanía. Las iejas luchas de clases aún no se han ago ado. Los
de echos de las muje es y las mino ías aún no es án plenamen e econocidos.
En segundo luga , han apa ecido nue os p oblemas sociales que a ec an a g u-
pos ma ginales. Si uaciones de pob eza pe sis en es y el desempleo de la ga
du ación son emas que el Es ado de bienes a mode no oda ía no ha esuel-
o. Mien as an o, quienes dis u an de los de echos adicionales de ciudadanía
descub en nue os espacios po conquis a , como el de echo al medio ambien-
e na u al y el espe o a la ans o mación de la na u aleza. Y, po úl imo, un
ema de capi al impo ancia es la con igu ación de una sociedad de ámbi o
mundial donde los de echos de ciudadanía se econozcan a odos los se es
humanos.
La p eocupación de Ma shall po la con adiccción que se mani ies a en e
el desa ollo de las clases sociales y los de echos de ciudadanía le hizo ol ida
o os componen es del cambio social mode no como la gue a o los mo i-
mien os mig a o ios. Pa a Tu ne ,36 po ejemplo, la gue a p omue e el cam-
bio social a a és de la mo ilización de masas, la in e ención del Es ado y el
pleno empleo. En la gue a la gen e se da cuen a de que si los pelig os de un país
han de se compa idos, ambién los ecu sos debe ían se compa idos. La
emig ación ambién in luye en el desa ollo de los de echos de ciudadanía a
a és de la secula ización de las cul u as u ales adicionales, y lo mismo ocu-
e con la di usión de las ideologías iguali a ias.
Pa a Bulme y Rees37 es as omisiones han sido más pa en es a medida que
nos hemos ido ace cando al siglo XXI, sob e odo en lo que se e ie e a las muje-
es y la amilia,38 los más pob es, las mino ías aciales y los g upos é nicos. Los
de echos de las muje es y su seg egación económica, los de echos de los niños
y de muchos sec o es de la población con sala ios bajos, han quedado exclui-
34. REES, A. M. (1995): «The o he Th. Ma shall». Jou nal o Social Policy, ol. 24, 3, p. 347.
35. DAHRENDORF, R. (1996): «Ci izenship and social class», op. ci ., p. 44-45.
36. TURNER, B. S. (1986): Ci izenship and capi alisme. Lond es. Allen Unwin, p. 67.
37. BULMER, M.; REES, A. M. (1996): Ci izenship oday,op. ci .
38. VOET, R. (1998): Feminism and ci izenship. Lond es. Sage. Ve ambién ISIN, E. F.; WOOD,
P. K. (1999): Ci izenship and Iden i y. Lond es. Sage; LISTER, R. (1997): Ci izenship. Femi-
nis pe spec i es. Nue a Yo k. N. Y. Uni . P ess.
24 Pape s 68, 2002 Josep Picó
dos sis emá icamen e de las polí icas sociales, con el ag a an e de que son g u-
pos sociales disg egados, sin ue za ein idica i a. Lo mismo se puede deci de
los g upos é nicos y aciales que se han is o excluidos po las leyes de acogi-
da, cada ez más es ic i as a medida que los mo imien os mig a o ios se hací-
an más pe sis en es y los me cados de abajo se educían.39
Po an o, aunque el deba e sob e el bienes a es una condición necesa ia pa a
el desa ollo de la ciudadanía, o os aspec os es án eclamando mayo a en-
ción, como los de echos de los homosexuales, los de los niños an e los abusos
amilia es, el de echo al abo o en condiciones escogidas po las muje es. A su
ez, los úl imos cambios es uc u ales, como la despa ición del pleno empleo,
la lexibilización del abajo, la c isis de la amilia nuclea , la apa ición de nue-
as o mas de pob eza, la eminización de la pob eza, así como la apa ición de
subclases é nicas, han pues o en ela de juicio las polí icas sociales adiciona-
les y denuncian la inadecuación de las o mas con encionales de pensa ace -
ca de la pa icipación social y los de echos. Es a nue a si uación pone de mani-
ies o que la ciudadanía en el umb al del siglo XXI se e acechada po un
conjun o de elaciones complejas en e los di e en es g upos que con o man
la sociedad y que el análisis adicional sob e la ciudadanía, las clases y los
mo imien os sociales equie e nue as lec u as que con emplen odos es os
cambios y al e aciones a los que Ma shall nunca se en en ó y que se han p o-
ducido desde que o mula a su eo ía hace cincuen a años.
Th. Ma shall y la sociología
Pe o la apo ación de Ma shall no se limi ó exclusi amen e al desa ollo del con-
cep o de ciudadanía o al análisis del Es ado de bienes a , aunque és as sean
sus ace as más conocidas y di ulgadas. Uno de los aspec os que se ha pasa-
do siemp e po al o en el caso de Ma shall, quizá po habe lo conside ado
i ele an e, ha sido su concep o de la sociología y la sociedad y su elación
con la eo ía social. Sin emba go, me pa ece que su o ma de abaja desde
el pun o de is a me odológico (elabo a da os secunda ios de in o mación
ya ob enida y o mula hipó esis in e p e a i as de alcance medio), así como
su elación con la eo ía, inspi ada esencialmen e po los esc i os de Du k-
heim y Webe , no sólo in luyó sob e muchos de los que ue on sus discípu-
los di ec os (Dah endo , Lockwood...), sino que ambién in o mó la socio-
logía inglesa en gene al (Gold ho pe, Giddens) y se ha con e ido en una
o ma más de hace sociología, sob e odo en aquéllos que p ac ican la e le-
xión eó ica azonada.
Él mismo nos mani ies a en su «A B i ish sociological ca ee »40 que cuando
llegó po p ime a ez a la LSE igno aba comple amen e la sociología en el sen-
39. GARCÍA, S.; LUKES, S. (comp.) (1999): Ciudadanía: jus icia social, iden idad y pa icipación.
Mad id. Siglo XXI.
40. MARSHALL, TH. (1973): op. ci ., p. 91.
La sociología insula : Th. Ma shall y el mo alismo abiano Pape s 68, 2002 25
ido p o esional y sólo había desa ollado cie a cu iosidad sociológica en el
campo de p isione os de Ruhbelen, con lo cual u o que dedica se a una lec u-
a in ensi a sob e la ma e ia, pe o no hizo ningún in en o sis emá ico de domi-
na los clásicos de la eo ía sociológica, una equi ocación que siemp e lamen ó
desde en onces. Su camino de ap oximación a la sociología ue o o. Se dio cuen-
a de que los es udios ampliamen e compa a i os, en la adición apo ada po
Hobhouse, se deben cons ui sob e uen es secunda ias y pensó que debía deja
la a ea básica de ecogida de da os a o os y concen a se en la in e p e ación,
alo ación, o mulación de hipó esis y diseño de conclusiones p o isionales que
e a lo que más a aía a su men e i a e impacien e. Lo que M. Oakesho , des-
pués de lee su ensayo sob e la ciudadanía, cali icó como his oi e aisonnée.
Es deci que lo que más pesó en él en es e aspec o ue la mane a de aba-
ja de Hobhouse, imp esionado po la o ma como manejaba los da os his ó-
icos, con mé odos que e an al mismo iempo analí icos y compa a i os. U i-
lizó mucho su iple ca ego ización de amilia, au o idad y ciudadanía como
p incipios básicos del o den social. De ahí ue ácil pasa a los es udios más
p o undos de Webe sob e el mismo ema. La impo ancia que Hobhouse dio
a las ins i uciones de la jus icia como elemen os de cambio pa a p ese a no
el consenso sino la compa ibilidad de las pa es de un sis ema e a pa ecida al
papel i al que Du kheim había dado a la ley y la jus icia en la e olución de
los sis emas sociales «o gánicos». Es os dos clásicos de la sociología ue on quie-
nes más in luye on en sus ideas.
Aunque en los p ime os años de posgue a oda ía no se sabía exac amen-
e lo que e a la sociología como disciplina cien í ica, sin emba go los mé odos
de colecciona y clasi ica da os así como las écnicas e an cada ez más so is-
icadas y sus p o esionales es aban cada ez más p epa ados. Pe o según Ma -
shall el pelig o de es a jo en disciplina e a que cayese bajo el dominio de ide-
ales sociales y de inalidades polí icas, con a lo cual la única de ensa e a gene a
un cue po de hipó esis cien í icas que o mulase un sis ema de eo ía socioló-
gica capaz de explo a los hechos eales de la ida con empo ánea, especial-
men e sus en e medades y su a amien o.41
Aho a bien, pa a Ma shall la a ea más impo an e de la sociología no con-
sis ía en idea una eo ía gene al de la sociedad, sino en gene a una «discipli-
na» en el sen ido o dina io de la palab a, es deci , c ea expe os en iden i i-
ca , concep ualiza y analiza da os. Fo mula hipó esis uc í e as pa a usa
un apa a o eó ico que no sea un sis ema eó ico gene al sino p oposiciones
explica i as menos ambiciosas que él llama «s epping-s ones (‘pasos in e me-
dios’) en la media dis ancia» y que Me on cali icó al mismo iempo como
« eo ías de alcance medio».
Es a mane a de en ende el mé odo quedó plasmada cla amen e en las pala-
b as que p onunció con mo i o de su lección inaugu al en la LSE en 1946:42
41. MARSHALL, TH. (1973): op. ci ., p. 97.
42. LIPSET, S. M. (1973): «Tom Ma shall man o wisdom», op. ci ., p. 416.
26 Pape s 68, 2002 Josep Picó
No ecomiendo el camino hacia las es ellas. Los sociólogos no debe ían gas-
a sus ene gías yendo a la búsqueda de g andes gene alizaciones, leyes uni-
e sales y una comp ensión o al de la sociedad humana. Es más p obable
que lleguen a es o al inal si no lo in en an al p incipio. No ecomiendo am-
poco camina sob e el e eno de hechos que cambian ápidamen e y a u -
den los ojos y los oídos has a que nada se puede ya e ni oí . C eo que hay
un camino in e medio que discu e po ie a i me [...] La sociología debe
abaja sob e unidades de es udio de amaño manejable, no sob e la socie-
dad, el p og eso, la mo al o la ci ilización, sino sob e es uc u as sociales
especí icas en las que las unciones y los p ocesos básicos ienen signi icados
conc e os.
Es e en oque que él p opuso en los momen os iniciales de la andadu a aca-
démica de la disciplina queda explici ado más a de en su ensayo «Sociology:
he oad ahead»,43 en el que decla a que el in e és más impo an e de la socio-
logía ha de se el es udio analí ico y explica i o de los sis emas sociales en el
que se incluyen an o enómenos sociales gene ales, como la nación, como
enómenos más especí icos e ins i ucionales, y es o es posible po que los ele-
men os básicos de odas las sociedades son los mismos aunque es én combi-
nados de mane a di e en e. Pa a Ma shall el sis ema social es un conjun o de
ac i idades in e elacionadas que posibili an la acción in encional y o denada
de los indi iduos y asegu an la con inuidad y la iden idad de la acción.
Aunque en odas las sociedades hay elemen os que no son signi ica i os
pa a el sis ema y o os que son con lic i os, sin emba go su eo ía pos ula un
compo amien o social p edic i o y al amen e coope a i o en el que el con-
lic o siemp e p esen e puede mejo a o des ui el sis ema. Po an o, si odas
las sociedades ienen los mismos elemen os básicos, con end á es udia la in e-
elación de es os elemen os con o mados po el compo amien o indi idual e
ins i ucional a in de a e igua sus dis unciones y con lic os pa a esol e los p o-
blemas de la sociedad, pe o eniendo mucho cuidado de que al hace es o no
p os i uyan su p o esión. Es e úl imo aspec o es muy impo an e pa a el es u-
dio de la polí ica social, que implica an o a los in e eses indi iduales de las
pe sonas como a los in e eses colec i os de la adminis ación.
Es a opción me odológica po las eo ías de alcance medio ha oscu ecido el
conocimien o de su elación con las p incipales co ien es de la eo ía socio-
lógica, sob e odo con los abajos de Du kheim y Webe , de donde omó
buena pa e de su apa a o concep ual. Lockwood44 ha enido un in e és espe-
cial en sub aya es a inculación eó ica. Es e au o , e i iéndose a Ci izenship
and social class, a i ma que aunque es e abajo seminal se puede lee desde
di e en es pun os de is a, como his o ia social, como p olegómeno a la polí-
43. MARSHALL, TH. (1963): Sociology a he c oss oads and o he essays. Lond es. Heinemann,
p. 25-43.
44. LOCKWOOD, D. (1974): «Fo Th. Ma shall», op. ci ., p. 363-367.
45. FLORA, P. y o os (eds.)(1986): G ow h o limi s ( ols. I-II). Be lín, Wal e de G uy e . An es
La sociología insula : Th. Ma shall y el mo alismo abiano Pape s 68, 2002 27
ica social, e c., su apo ación más impo an e y en la que ha enido más con-
secuencias ha sido en la eo ía de la es a i icación social.
Lo p ime o que hab ía que sub aya es que con la apo ación de Ma shall
sob e la ciudadanía se le de ol ió impo ancia y legi imidad a la eo ía de la
es a i icación, esca ándola de la negligencia en la que había caído a manos
de los in é p e es ame icanos del es a us, quienes, i ializando el concep o de
Webe , lo habían aducido simplemen e po «ni el de p es igio».
De es a mane a, la sociología ípica ame icana se ijaba en los aspec os más
con encionales del es a us y pasaba po al o la es uc u a legal de los de echos que
ca ac e izan su es uc u a. Po el con a io el concep o de ciudadanía de Ma -
shall sub ayaba que la p opiedad dis in i a de los sis emas de es a us mode nos
es que su componen e p imo dial supone cie as condiciones de igualdad más que
de desigualdad. Y además si se quie en en ende ealmen e es os enómenos, el
desa ollo de es os de echos ciudadanos es el con ex o en el que se han de si ua
las elaciones de clase y o as o mas de disc iminación de es a us.
A su ez —p osigue Lockwood—, en una adición in elec ual di e en e, el
concep o de ciudadanía p opo ciona la espues a más cla a y con incen e a la
cues ión o mulada pe o nunca sa is ac o iamen e espues a po Du kheim:
¿cuáles son las bases de la «solida idad o gánica» en las sociedades mode nas?
Du kheim que ía descub i es as bases sob e odo en la o denación mo al de las
eglas que su gen espon áneamen e de la di isión del abajo social y, secun-
da iamen e, nacen de la débil mo alidad colec i a de es as sociedades, en las
que «el cul o de lo indi idual» ocupa un luga cen al.
Uno de los log os del ensayo de Ma shall, que no da luga a dudas, es que
la uen e de la solida idad, cualquie a que sea la que esa sociedad enga, eside
p incipalmen e en la es uc u a y la ideología de la ciudadanía. Po que a a és
de la consolidación de los de echos polí icos, indus iales y sociales se da, aun-
que de mane a incomple a, pe o undamen al, una mejo a de esa condición
de la «obliga o ia di isión del abajo», que Du kheim iden i icó como el p in-
cipal obs áculo pa a la cohesión social. Es o no implica ni un de e minismo
legal o ideal ni el supues o de que la ciudadanía sea pu amen e in eg ado a en
sus consecuencias.
Pe o el análisis de Ma shall sob e la e olución y el desa ollo del es a us de
ciudadanía o ma pa e aho a de la adición sociológica. La ex ensión del
su agio uni e sal, la c eación de los de echos ci iles y el es ablecimien o de
un sis ema secunda io de ciudadanía indus ial, pa alelo y complemen a io al
sis ema de ciudadanía polí ica, han enido p o undos e ec os sob e la es uc u a
de las elaciones de clase, po que han in luido en la disminución del pode
basado en el me cado, han aumen ado el pode de la igualdad de opo uni-
dades en la de e minación del es a us y han con ibuido a la sepa ación del
con lic o polí ico e indus ial.
Sin emba go, el econocimien o de Ma shall ha sido muy a dío. Las p i-
me as con e encias en memo ia de su ob a u ie on luga en la Uni e sidad
de Sou hamp on, en no iemb e de 1983, dos años después de su mue e, y
ue on publicadas po p ime a ez en 1996 como con ibución al deba e aca-
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démico sob e su abajo y su eco ido in elec ual. Es más, algunos oda ía
piensan que se ha dado demasiada ele ancia a un esc i o an b e e como el
de «Ciudadanía y clase social», y o os ci cunsc iben su p o agonismo al e i-
o io insula y la epe cusión que u o en e sus alumnos y seguido es. Pe o
es o no es así, en p ime luga , po que en los años cincuen a la sociología oda-
ía e a una asigna u a bajo sospecha y en muchos países sub e si a. El hecho
de que Ma shall se p onuncia a a a o de su desa ollo y lo hicie a a a és
del análisis de concep os como ciudadanía y clases sociales, que en p incipio no
en aban en el ocabula io analí ico p edominan e de la época, ab ía un espa-
cio de e lexión c í ica hacia las es uc u as sociales he edadas. Y, en segundo
luga , po que se con e ía en acica e e inspi ación de odos los abajos que
bien desde la e lexión eó ica (Dah endo , Rex...) o desde la in es igación
aplicada (Lockwood, Gold ho pe, Halsey...) iban a p o agoniza la mayo pa e
de la sociología inglesa has a la década de los se en a.
Si conside amos a Ma shall como el núcleo ge minal que después desa-
olló Ti muss en la London School o Economics, y o os muchos in es iga-
do es an o den o como ue a del Reino Unido, su epe cusión hay que e e-
i la no sólo a los análisis sob e clases, es a i icación, cambio e in eg ación
social, o sob e el desa ollo del concep o de ciudadanía en los di e en es países
y la conquis a de los de echos humanos y sociales, sino ambién a la eno me
expansión que han expe imen ado desde en onces odos los es udios sob e el
Es ado de bienes a y la polí ica social, con lo cual podemos deci que la in luen-
cia de Ma shall, aunque a día y poco conocida, ha sido mucho mayo de lo que
su modes a igu a apa en a.
Has a que en 1986 apa eció G ow h o limi s,45 el p ime es udio empí ico
compa a i o de muchos Es ados de bienes a de países desa ollados, al menos
de odos aquéllos que podían con a con se ies es adís icas homogéneas pa a se
compa ados, la eno me can idad de abajos sob e polí ica social, inspi ados
en lo que ue on los p esupues os eó icos del desa ollo de los de echos de
ciudadanía y las polí icas que aplica on los labo is as ingleses en la posgue a,
pe mi ió que muchos países es udiasen sus p opias ealidades eniendo como
modelo de e e encia la li e a u a sajona.
Y inalmen e, aunque nunca p ac icó de mane a gene al la sociología apli-
cada, la o iginalidad de su abajo, sob e odo la o mulación de eo ías de
alcance medio, acili ó la inculación de la disciplina académica con la p ác-
ica p o esional, y conec ó la sociología b i ánica de la posgue a con impo an es
aspec os eó icos de los clásicos de la disciplina.
habían apa ecido o os es udios compa a i os en e di e en es países, como los de Momm-
sen, Ash o d, Heidenheime , e c.
La sociología insula : Th. Ma shall y el mo alismo abiano Pape s 68, 2002 29