scieee Science in your language
[en] (orig)

Sobre el papel de la política en la comprensión modernista del origen de las naciones : Ernest Gellner frente a Paul Brass

Author: Gayo Cal, Modesto Guillermo
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2002
DOI: 10.5565/rev/papers/v67n0.1670
Source: https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n67/02102862n67p149.pdf
Resumen
Se ha discu ido la gamen e, en la li e a u a sociológica y poli ológica, sob e el o igen de
las naciones y los nacionalismos. An hony D. Smi h decidió ag upa a un amplio conjun-
o de au o es bajo lo que denominó el «pa adigma mode nis a», euniéndolos po su de ensa
del o igen mode no de los nacionalismos. Es e abajo quie e hace pa en e la he e oge-
neidad p esen e en su in e io , al dedica se a la exposición de dos lógicas explica i as di e-
en es incluidas po Smi h en el mode nismo.
Palab as cla e: ins umen alismo, nación, nacionalismo, mode nismo.
Abs ac
I has been discussed o a long ime in sociology and poli ical science abou he o igins
o na ions and na ionalisms. An hony D. Smi h decided o ga he a wide g oup o au ho s
unde wha he called he mode nis pa adigm, uni ed by hei de ense o he mode n o i-
gin o na ionalisms. This wo k wan s o asse he in e nal he e ogenei y o ha pa adigm,
showing wo di e en explana o y logics ha Smi h includes in mode nism.
Key wo ds: ins umen alism, na ion, na ionalism, mode nism.
Pape s 67, 2002 149-176
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión
mode nis a del o igen de las naciones:
E nes Gellne en e a Paul B ass
Modes o Guille mo Gayo Cal
Uni e sidad de San iago de Compos ela
Facul ad de Ciencias Polí icas y de la Adminis ación
Campus Uni e si a io Su , s/n. 15706 San iago de Compos ela
[email p o ec ed]
[email p o ec ed]
Suma io
In oducción
E nes Gellne : la nación económica
y la ausencia de la polí ica
Paul B ass: la nación como ins umen o
Conclusiones
Bibliog a ía
In oducción
An hony D. Smi h ha insis ido en di idi la li e a u a compues a po odas las
apo aciones que se enma can den o de la eo ía del nacionalismo en a ios
pa adigmas. Uno de ellos es el mode nismo, en el seno del cual se de ende ía
el o igen mode no de las naciones y los nacionalismos. Su mode nidad signi-
ica que no es posible a ibui a un pasado p emode no las azones po las cua-
les eme gen. Es, p incipalmen e, después de la Re olución F ancesa de 1789
cuando los mo imien os nacionalis as cob a án sen ido a a és del su gimien o
de una nue a ideología. An es no pudie on exis i , pues o que ni siquie a podí-
an se pensados. Desde es a pe spec i a, se c ee i memen e en el p o undo
impac o que las ans o maciones de los siglos XVII y XVIII u ie on en las socie-
dades has a ese momen o cons i uidas, y que empeza ían a se en endidas como
sociedades adicionales. Las sociedades mode nas se di e encia ían con cla i-
dad de sus p edeceso as y da ían luga a nue os enómenos, imposibles en con-
ex os p e ios. Lo que se p oduce es una up u a que apenas admi e pensa en
la con inuidad y la supe i encia de lo an iguo.
Sin emba go, y és a es una de las esis cen ales de es e abajo, deci que un
au o es mode nis a no esul a demasiado in o ma i o. Incluso An hony Smi h,
conscien e y olun a iamen e ubicado ue a del mode nismo y ep esen an e
sob esalien e del pa adigma e nosimbólico, de ende á la mode nidad de las
naciones y los nacionalismos desde un pun o de is a o ganiza i o e ideológi-
co, lo cual no es poco. El pun o que ha de se esuel o es la de e minación de
la impo ancia de las iden idades p emode nas pa a la cons i ución de las iden-
idades nacionales e igualmen e la pe sis encia de las mismas y su moldeabili-
dad. Los mode nis as hablan de las iden idades, pe o echazan su inmu abili-
dad, a i mando la capacidad de las éli es pa a manipula las casi a su an ojo;
más bien, se a a ía de un ins umen o en manos de és as úl imas. Pa a clasi-
ica a los eó icos del nacionalismo puede habe c i e ios más ele an es y sus-
an i os que el ecu so a los ex aídos de esis o p incipios gene ales comunes
a una g an can idad de in es igado es. El que un c i e io ag upe a muchos
nada quie e deci po su mismo núme o, si lo que deseamos es cons ui una
ipología que nos ayude a comp ende el abajo ealizado en un ámbi o de
es udio de e minado. Es con enien e, en es e sen ido, ecu i a los mecanis-
mos cla e y a las esis undamen ales, a las lógicas explica i as igual que a las con-
clusiones. An es de ello, es necesa io hace un epaso amplio de la li e a u a
cien í ica pa a pode disc imina cuál o cuáles en e los c i e ios posibles es o
son especialmen e signi ica i os. No bas a habla del mode nismo, dado que
podemos encon a di e encias igualmen e signi ica i as en e An hony Smi h
y E nes Gellne como en e és e úl imo y Paul B ass. Es e abajo lo dedica-
é a p esen a dos eo ías y lógicas explica i as dis in as y el papel que la polí-
ica desa olla en cada una de ellas como ilus ación y conclusión de odo ello.
Gellne y B ass son los au o es analizados po pasa po se dos mode nis as
en sen ido es ic o, po la ele ancia de sus apo aciones y po que és as pe mi en
obse a con g an cla idad la he e ogeneidad que el mode nismo esconde.
150 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal
E nes Gellne : la nación económica y la ausencia de la polí ica
Es so p enden e obse a cómo uno de los au o es a los que más e e encia se
ha hecho como de enso de un mode nismo ex emo, as ixian e de oda iden-
idad inmemo ial y po ado de una eo ía que do aba al nacionalismo con
una na u aleza gene ado a, de naciones, apenas se puede a i ma que haya sido
cabalmen e comp endido. En ealidad, no hay naciones sin nacionalismo, pe o
la capacidad que el mo imien o polí ico nacionalis a iene pa a ac i a se es
ín imamen e dependien e del con ex o que le da cobe u a. Hab ía que deci ,
po an o, que sin la mo ilización p oduc o de la ac i idad de los nacionalis-
as no su gen las naciones, y, siendo insoslayable es a segunda pa e, sin las
ans o maciones sociales conocidas como «indus ialización» no se hab ían
ac i ado los nacionalismos.
Según Gellne , el nacionalismo es un enómeno de la mode nidad. Su ge
sólo cuando se dan las condiciones necesa ias pa a su exis encia, es o es, el
nacionalismo es uno de los p oduc os de unas condiciones de exis encia muy
conc e as e his ó icamen e únicas. En é minos absolu os, naciones y nacio-
nalismos son acciden ales y/o con ingen es, pe o, dado el desa ollo his ó ico
que se ha p oducido, han e minado po se elemen os necesa ios de un mode-
lo de sociedad en cuyo seno deben sa is ace se de e minados equisi os un-
cionales. Ambos ienen una inalidad social, elacionada con la conse ación de
la sociedad y, en es e sen ido, de su economía. En consecuencia, nos encon-
amos con una explicación que puede se e ique ada como uncional-es uc-
u alis a, en el sen ido de que con ie e al obje o de análisis en un elemen o
explicado po su uncionalidad pa a el uncionamien o óp imo de una es uc-
u a si uada en un plano de desa ollo di e en e y del cual se de i a cualquie
explicación posible, pues o que odo enómeno iene sus aíces en dicho núcleo
ma e ial gene ado de exis encia.
La p emode nidad: una época sin nacionalismos
En la ob a de E nes Gellne , la mode nidad se asocia con el indus ialismo,
es deci , con la sociedad indus ial, y és a se ía en endida como una de las
es e apas undamen ales en la his o ia de la humanidad. Las o as dos se í-
an las o mas p eag a ia y ag a ia1, él cen a su p eocupación en la segunda.
Po an o, cuando hablo de la p emode nidad me es oy e i iendo unda-
men almen e a la e apa ag a ia de la his o ia de la humanidad. Se puede
deci , siguiendo a Gellne , que es a e apa iene una se ie de ca ac e ís icas
des acables:
1. La sociedad p eag a ia es a ía basada en la caza- ecolección; la sociedad ag a ia, en la ag i-
cul u a, y la sociedad indus ial end ía un ca ác e cien í ico-indus ial. Con es a obse -
ación a amos de inco po a la e minología empleada en Nacionalismo (1998).
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 151
1. Se inicia un p oceso p og esi o de al abe ización2y su ge y se consolida un
es amen o cul o3enca gado de di igi ese p oceso. La al abe ización pe -
mi e acumula y cen aliza in o mación, pudiendo se en endida és a como
cul u a y conocimien o. Sin emba go, la mayo ía de la población, unda-
men almen e u al, se man iene dis an e de ese p oceso al abe izado , de
mane a que la socialización de los miemb os de la sociedad ag a ia es á
canalizada a a és de la mul i ud dispe sa de comunidades locales. Los
indi iduos se ep oducen más bien a a és de la imi ación. Es a di e encia
en e los al abe izados y los que se socializan ue a de al p oceso es la dis-
ancia que exis e en e la «al a cul u a» y la «baja cul u a», las cuales un-
cionan como dos polos eno memen e dis an es, es deci , la discon inuidad
en e cul u as en el seno de una misma sociedad se á un asgo ca ac e ís i-
co. Sin duda, son las condiciones ma e iales de exis encia las que p o ocan
es e abismo, más que la in encionalidad polí ica de las éli es dominan es.
2. El pode y la cul u a/conocimien o se cen alizan: pode y cul u a ac úan
po sepa ado, en el sen ido de que no con luyen necesa iamen e en el esce-
na io polí ico. Las doc inas y la p ác ica polí ica no exigen su con e gen-
cia. De hecho, en el ámbi o social, pe o con ascendencia polí ica, la cul u-
a es más un c i e io di e enciado de los dis in os es a os sociales y sus
unciones y/o ocupaciones que un elemen o aglu inado del conjun o de los
miemb os de la comunidad en égimen de igualdad4. La desigualdad de
es a us no sólo se admi e, sino que es esencial. La di isión del abajo y la
es uc u a social5se inse an en es e ma co cul u al ca ac e izado po ladi i-
2. En endida como «el es ablecimien o de una esc i u a has a cie o pun o pe manen e y no -
malizada» (Gellne , 1988, p. 22). Con ello no se es á e i iendo a la al abe ización de la
población, a la capacidad de és a de lee , esc ibi e incluso comp ende la lengua p opia
no ma i izada, en mayo o meno medida, sino que cen a su a ención en la no maliza-
ción de una lengua a ni el esc i o, es deci , en el desa ollo de la esc i u a y su consolidación.
3. Se á habi ual que ese g upo conside ado in elec ualmen e supe io se iden i ique o es é ela-
cionado con alguna eligión, lo cual lle a a E nes Gellne a habla de una «cle ecía».
4. En la sociedad ag a ia, como ipo ideal, el elemen o cohesionado es la es uc u a, po lo
que la cul u a no iene ese papel. És a e ue za lo que la es uc u a dic a, pe o no cons i-
uye nada po sí misma. En consecuencia, cul u a y es uc u a i i ían en a monía: una
es uc u a compleja, consolidada y desiguali a ia, se co esponde ía con una cul u a com-
pa imen ada y p o ec o a de la di e sidad de es a us. Po an o, no se ía necesa ia la p esencia
de una cul u a compa ida po el conjun o de la población; es más, es o se ía con ap o-
ducen e. La comunicación se ía posible po la o aleza de la es uc u a, que unciona ía
como ma co e e encial de los mensajes comunica i os.
5. Cuando E nes Gellne habla de es uc u a social y de di isión del abajo, en la p ác ica
es á hablando de lo mismo. Conside a que la complejidad de aquéllas es una ca ac e ís ica
p opia an o de la sociedad ag a ia (a la que en algunas ocasiones añade el adje i o de «a an-
zada») como de la sociedad indus ial, dado que la di isión del abajo e a compleja en
ambos casos. Po el con a io, no podemos deci lo mismo de la sociedad p eag a ia, cen-
ada en la caza y la ecolección, en la que la di isión del abajo, aun exis iendo en alguna
medida, es aba menos desa ollada. O a cosa es el ipo de di isión del abajo, su papel en
la sociedad (po ejemplo, con espec o a la cohesión de la misma) y la elación que man-
iene con la cul u a, siemp e pensando desde un pun o de is a uncional.
152 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal
sión de es a índole (cul u al). La cul u a no de ine las on e as polí icas,
sino que ope a en la polí ica bajo el impe io de o os c i e ios. Lo habi ual
es que una o ganización o unidad polí ica inco po e di e sas comunida-
des cul u almen e disímiles y/o dis an es. Si la cul u a y la polí ica no con-
luyen, si cada una ac úa po su lado, di ícilmen e pod ía apa ece y mucho
menos iun a el nacionalismo6.
3. La sociedad ag a ia, como ya he dicho, es á in e namen e di idida desde
el pun o de is a cul u al. El es a o más ele ado, la éli e7, no sólo se dis-
ingue cul u almen e, sino que ambién se es ue za po que así sea. La di e-
enciación cul u al es bene iciosa pa a la conse ación del pode y la legi-
imidad de las posiciones de al índole. Pe o la di e sidad cul u al no se
e ie e sólo a una dimensión social e ical o es a i icado a, sino ambién
a la exis encia de múl iples comunidades cul u ales, las cuales con i en sin
g andes p oblemas ni con lic os en elación con la p opia exis encia de la
di e encia. Po an o, la complejidad cul u al es no o ia; al igual que lo es
la di isión del abajo, ambién compleja.
4. Gene almen e, los mensajes sólo enían sen ido en el seno de las comuni-
dades, es o es, la comunicación eque ía una e e encia a un con ex o cono-
cido. El signi icado es á in eg ado en ese con ex o, y apenas a más allá,
de mane a que se ap oxima a la abs acción y la impe sonalidad.
5. Las unidades polí icas ca ac e ís icas son las comunidades locales en égi-
men de au ogobie no, los g andes impe ios y una combinación de ambas
basada en una au o idad cen al común y au onomía pa a un conjun o de
unidades locales. Su exis encia se emon a a cinco mil años a ás. En la
e apa ag a ia apenas se puede habla de la exis encia de naciones, aunque sí
hubo es ados, po lo que se dio el pa io ismo, y no el nacionalismo8.
6. Lo que E nes Gellne p e ende deja cla o es que la unción de la cul u a cambia de la
sociedad ag a ia a la indus ial. En la p ime a, susc ibe y legi ima una di isión social e i-
cal de a eas basada p incipalmen e en la adsc ipción. En la segunda, la cul u a unciona
como un c i e io azado de las di isiones ho izon ales-espaciales, es o es, dis inguiendo a
la comunidad hacia ue a y cohesionándola hacia den o. Pe o no se a a únicamen e del
cambio uncional su ido po la cul u a, sino que ambas unciones no podían con i i en
el iempo, e an mu uamen e excluyen es: la cul u a como nación quieb a la cul u a como
es a us especí ico y di e enciado den o de la sociedad. Vis o así, no es di ícil colegi la
imposibilidad de la explosión nacionalis a en la sociedad ag a ia.
7. En la época ag a ia no cabe habla de una éli e en é minos simples y siemp e idén icos.
Los es a os supe io es a ían en los di e en es casos po azones de amaño, o ganización,
y o os. En es e sen ido, E nes Gellne sub aya que es a mino ía se di e encia según una
se ie de oposiciones: cen alizada/no cen alizada, cas ada/semen al, ce ada/abie a y usio-
nada/especializada.
8. E nes Gellne (1988) ha en endido que el nacionalismo es una o ma especí ica de pa io is-
mo, po lo que al habla del p ime o es a íamos haciendo e e encia a un sub ipo del ipo p in-
cipal, és e úl imo, el pa io ismo. Sin emba go, cuando en Cul u a, iden idad y polí ica (1993a)
a i ma que en la an igüedad hubo pa io ismo y es ados pe o no naciones, pa ece da nos a
en ende que el pa io ismo es una o ma de a ec i idad posi i a ligada al Es ado, y que no se
e ie e a las naciones. Así, pod ía colegi se que la o ma de a ec i idad que se liga a las naciones
es el nacionalismo como algo dis in o. El p oblema es que pa a Gellne naciones y es ados son
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 153

6) Desde un pun o de is a sociopolí ico, el dominio es á en manos de una
mino ía gue e a y esc iba, de la nobleza y el cle o, cuyo dominio y/o con-
ol es eje cido sob e una g an mayo ía dedicada a la p oducción ag ícola,
dispe sa en una mul i ud de unidades locales apenas comunicadas. En es e
sen ido, encaja pe ec amen e la p esencia de un sis ema je á quico de posi-
ciones sociales9.
7) Únicamen e la cle ecía10 es á implicada en alguna o ma de polí ica abie -
amen e cul u al. És a enía una p e ensión de conse ación y ansmisión,
pe o ca ecía de oda posibilidad de alcanza la homogeneización, pues o
que al aban los medios que ello exigía.
8) Si conside amos las bases ma e iales de es a sociedad, según Gellne , pode-
mos deci que «Las sociedades ag a ias se basaban en la p oducción de ali-
men os y su pos e io almacenamien o, así como en una ecnología ela i-
amen e es able. P ác icamen e és a es la de inición de una sociedad ag a ia»
(Gellne , 1998, p. 39). Dado el p ác ico es ancamien o ecnológico y la
escasez de ecu sos disponibles, la p oducción encon aba su lími e cuan-
i a i o y cuali a i o, aunque no así el c ecimien o de la población11.
La mode nidad: las azones del nacionalismo
En ealidad, pa a la comp esión del nacionalismo y la explicación de su su -
gimien o, Gellne en iende la mode nidad como indus ialismo. La época
mode na es la e a del desa ollo indus ial, de la o mación de una nue a socie-
dad con ese ca ác e , la cual p oduce un amplio conjun o de enómenos, en e
los que es á el nacionalismo. En consecuencia, és e es p opio de la mode ni-
dad, y se á en es a época cuando end á sus aíces. Pa a explica el nacionalis-
mo no se á necesa io emon a se al pasado más o menos lejano de las dis in as
comunidades, sino es ic amen e comp ende la lógica in e na12 de desa o-
di ícilmen e sepa ables, an o lógica como his ó icamen e. Hay un ínculo de pa ida, el cual
nos pe mi e conside a al nacionalismo una o ma de pa io ismo que ab aza a la nación y al
Es ado, dado que ambos se imb ican simbió icamen e pa a acili a su supe i encia.
9. En es e sis ema je á quico des aca la adsc ipción de posiciones sociales en unción de la
he encia, amilia o elacionada con el pa en esco, y de la elación pe sonal con el pode ,
más que la adquisición indi idual de las posiciones siguiendo un c i e io me i oc á ico.
Como a i ma el p opio Gellne : «En es as sociedades, la condición social, la posición que se
ocupa y los de echos que és a p opo ciona son los que de e minan el des ino de un indi-
iduo» (Gellne , 1998, p. 41-42).
10. En endida como es a o sace do al, po lo an o con ínculos eligiosos y/o sag ados.
11. Que el c ecimien o de la población pueda dispa a se, al mismo iempo que la capacidad
p oduc i a apenas a ía, es lo que lle a a Gellne a conside a a la sociedad ag a ia una
sociedad mal husiana.
12. És e es el sen ido que ienen las siguien es palab as de Gellne : «Tenemos que p egun a nos
qué clase de es uc u a es la que conduce a un cul o conscien e de la cul u a, […] y la que
conduce a la es anda ización compulsi a de la cul u a den o de la unidad polí ica» (Gellne ,
1993a, p. 39). El cul o de la cul u a p opia es una o ma de e e i se al nacionalismo.
154 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal
llo y uncionamien o de la sociedad indus ial13. Con iene, po an o, empe-
za indicando algunos de los asgos cons i u i os de es a sociedad:
1) T iun a la acionalidad po encima de cualquie o o c i e io de pensa-
mien o y acción. La azón, pensada p incipalmen e en é minos cien í i-
cos, ha de se una guía básica pa a el desa ollo de la sociedad e imp egna
ambién el ni el indi idual co espondien e a sus miemb os. No en ano,
su sis ema p oduc i o se basa en la acumulación de ciencia y ecnología.
Al mismo iempo, an o la sociedad mode na y/o indus ial como su o ga-
nización polí ica necesi an la inno ación ecnológica pa a asegu a su
supe i encia.
2) La di isión del abajo es compleja y cambian e. La complejidad se e ie-
e undamen almen e al g ado de especialización alcanzado, muy ele a-
do. El cambio iene un signi icado de mo ilidad14 en su seno, lo cual
a ec a posi i amen e a la igualdad den o de la sociedad15, y quie e sig-
ni ica igualmen e un c ecimien o y un desa ollo pe manen es.
3) Exis e, o se omen a la cons ucción de, un sis ema educa i o gene al o
uni e sal que inco po a a los miemb os a una cul u a o a un sis ema de
ideas de e minado16. Aunque sus a eas se án conc e as y especializadas, la
educación ecibida end á un ca ác e gene al y es anda izado. Así, los indi-
iduos son al abe izados en masa de un modo simila 17, lo cual los inco -
13. El en oque mode nis a de E nes Gellne pa e de los supues os eó icos. El camino con-
a io, es deci , a anzando desde los da os, es el que An hony D. Smi h a a de eco e .
A anca desde la eo ía, como un p esupues o, Smi h lo conside a uno de los asgos del
pa adigma mode nis a conside ado como mi o.
14. La mo ilidad se e ie e p incipalmen e a la capacidad de los indi iduos o miemb os de la
sociedad pa a cambia de ocupación a lo la go de su ida; pa a lo cual se equie e la adqui-
sición de una o mación compleja ca ac e izada po la in e io ización de una cul u a al a-
be izada y desa ollada, que pe mi a la inco po ación a un in e cambio comunica i o abs-
ac o o no con ex ualizado de ampli ud comuni a ia o social (la comunidad o la sociedad
pensadas en é minos de unidad cul u al y/o económica, es o es, lo que se á pensado como
nacional).
15. La igualdad se e ie e, en e o as cosas, a la exis encia de un sis ema de es a i icación con-
inuo, sin co es adicales o dis inciones insupe ables.
16. La cons ucción de un sis ema educa i o de alcance nacional debe en ende se como un
desa ollo necesa io y no como una opción en e o as. La lógica de uncionamien o, c e-
cimien o y conse ación del sis ema económico así lo exige. Po ello, en Though and Change
(1964) concluía que pa a el uncionamien o de una sociedad indus ial e a necesa io un
amaño mínimo, la nación, pues o que Gellne pa ece sob en ende que exis e un amaño
mínimo de las naciones y que es p ecisamen e a pa i de ese umb al que los sis emas eco-
nómicos que sos ienen a las sociedades pueden desa olla se: las naciones ienen el ama-
ño uncionalmen e necesa io pa a el desen ol imien o de las sociedades indus iales. Cu iosa
coincidencia eó ica, empí icamen e alseada o aplas ada.
17. El sis ema educa i o no p e ende an sólo capaci a a los miemb os de la comunidad nacio-
nal pa a cumpli con sus a eas en el mundo económico-labo al, sino que busca, además
de la pe icia écnica y/o el adies amien o al abé ico, su leal ad.
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 155
po a a la «al a cul u a»18 al abe izada de la que p e iamen e se eían exclui-
dos. Es la al abe ización, al mismo iempo, una exigencia básica pa a la
consecución y el sos enimien o de una ciudadanía comple a, es o es, pa a
se miemb o de una comunidad mode na de un modo e ec i o19. Además,
pod íamos inclui como elemen o adicional, en línea con lo sos enido po
Gellne en Though and Change (1964), que la al abe ización se ealiza en
una lengua conc e a, lo cual sien a un elemen o de di e enciación desde el
p incipio20. Los indi iduos se inco po an plenamen e a una comunidad a
a és de la in e nalización de su al a cul u a, po lo que su iden idad se
elaciona á con la cul u a o, pensado en o os é minos, la e nia, es deci , la
e nicidad se á la p incipal uen e de iden idad, una ez ha sido abandona-
da de ini i amen e, al menos de un modo socialmen e signi ica i o, la iden-
idad u o del pa en esco, p opia de la sociedad ag a ia.
4. La di isión del abajo, undamen almen e a a és del sis ema educa i o uni-
e sal, se á la enca gada de socializa a los miemb os de la sociedad, de su
ep oducción. La socialización es una a ea de la sociedad como un odo,
no de sus subcomunidades. Po an o, el mé odo ep oduc o es cen alizado
en su es uc u a21.
5. Los abajos desempeñados es án más cen ados en la manipulación de sig-
ni icados que de obje os.
6. La comunicación sin e e encia al con ex o es con inua y necesa ia. Los
ex años deben pode comunica se, y pa a ello es necesa io el ap endizaje
gene alizado de un código lingüís ico-cul u al abs ac o22 que pueda se
18. Gellne a i ma que es a «al a cul u a» debe inco po a una lengua y unas eglas de com-
po amien o, y posee una ma ca é nica.
19. EnThough and Change (1964) insis e en que la al abe ización en la lengua a o ecida se ía
la base no sólo de una ciudadanía e ec i a, sino ambién de la iden i icación y la leal ad.
20. Lo impo an e, siguiendo lo exp esado po Gellne en Cul u a, iden idad y polí ica (1993a),
pa a el nacionalismo y los nacionalis as no es an o la di e enciación cul u al y/o lingüís i-
ca como la conciencia di undida de la di e encia y sus implicaciones sociopolí icas (p. e.: el
o gullo de pe enencia). La conciencia impo a an o como el hecho, es o es, lo subje i o y
lo obje i o ienen un papel des acado. En es e caso, es c ucial de e mina la elación que
en e ambos polos se da y cuál(es) es el elemen o de desa ollo sob e el que se asien an, ya
sea idén ico en ambos casos, ya di e gen e. Ve dade amen e, deci que lo subje i o iene
un papel p incipal en el desa ollo del nacionalismo, y no sólo como pu a mani es ación
de un p oceso que se sus an i a o c is aliza en o o luga , puede queb a , en pa e, la cons-
ucción eó ica mode nis a de Gellne , basada en las condiciones socioeconómicas de la
sociedad, y elusi a con espec o a la p esencia eó ica de los mi os, los alo es, los sen i-
mien os y los ecue dos que en una de e minada comunidad se compa en. És os son com-
pa idos, pe o po azones que poco ienen que e con ellos mismos, y son concebidos
como in-au én icos, alsos o pu amen e in en ados. El nacionalismo iene o as aíces, aun-
que u ilice y ecuen emen e manipule lo que los indi iduos como miemb os de una comu-
nidad piensan.
21. Ob iamen e, se es á hablando del mé odo educa i o, no de la es uc u a de la sociedad.
22. És a es una e e encia di ec a a la necesidad es uc u al de la al abe ización gene al de la
población pa a el uncionamien o de la sociedad indus ial.
156 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal
u ilizado pa a la emisión y la descodi icación de mensajes ca en es de e e-
encias ex e nas di ec as. Es an impo an e que exis a el medio lingüís ico
es anda izado y gene alizado como los medios ma e iales23 que posibili en
o a o ezcan la p opia comunicación, aunque es ob io que la exis encia de
és os úl imos es una condición necesa ia pa a la cons i ución del p ime o.
En la mode nidad se cumplen ambos equisi os. De es e modo, puede p o-
paga se cualquie ipo de idea o doc ina, un ejemplo de lo cual ue el su -
gimien o y la gene alización del nacionalismo.
7. El dominio de es e código lingüís ico abs ac o y, en elación con ello, su
p epa ación de ca ác e gene al, o o gan a los miemb os de la sociedad
una lexibilidad y/o una mo ilidad en la es uc u a ocupacional necesa ias
pa a el p opio uncionamien o de la sociedad y su economía. Además, la
mo ilidad a o ece la igualdad24 en e aquéllos, a a és de sus exigencias
educa i as25, po lo que la ciudadanía ambién sale bene iciada26. En con-
secuencia, en una sociedad en la que la ciencia iene un papel cla e y la
23. In eg ados en es os medios ma e iales encon amos a los g andes medios de comunicación,
ca ac e ís icos de la mode nidad.
24. El econocimien o de la igualdad o mal no es más que un e lejo de la mo ilidad ocupacional.
De odos modos, la igualación no puede queda se en el e eno de lo o mal, pues o que
de lo con a io no se da ía la con e gencia cul u al que el sis ema p oduc i o indus ial
exige. No obs an e, la con luencia en una cul u a común se es inge al ámbi o de la edu-
cación no especializada, po lo que no podemos espe a una homogeneización o al. La
sociedad indus ial, po an o, equie e igualdad y di e encia, pe o una di e encia cons-
uida a pa i del asen amien o de unos mínimos cul u ales igualado es.
25. Debemos sub aya que es e ipo de sociedad exige una adecuación no able en e la o ma-
ción de los indi iduos y los abajos a desa olla , po lo que la adsc ipción de indi iduos a
abajos según un c i e io es ocás ico o aza oso no puede se en endida más que como una
posibilidad esidual y en camino de ex inción.
26. Gellne a i ma que exis e un pun o de in lexión en la his o ia humana ecien e a pa i del
cual se ha o iginado una endencia impa able hacia el iguali a ismo, as siglos y/o mile-
nios de desigualdad c ecien e. Pa a anima es a co ien e iguali a is a, han su gido una se ie
de ac o es de ca ác e p incipalmen e sociopolí ico:
1) La mo ilidad.
2) La na u aleza de nues a ida de abajo.
3) Nues a ida de hoga .
4) La nue a di isión cul u al del abajo y los medios de comunicación.
5) Una ulne abilidad meno .
6) La educación uni o me y la socialización.
7) La índole de la iqueza en la sociedad indus ial opulen a.
8) El abajo é ico.
9) La na u aleza del pode .
10) La delibe ada igualación desde a iba.
11) El iguali a ismo como camu laje.
12) El alen o especí ico que exigen muchos pues os.
13) El empob ecimien o ideológico.
14) El posi i o a al ilosó ico de la igualdad.
Algunos de es os ac o es han sido inco po ados en la desc ipción de la sociedad indus-
ial, pe o aquí únicamen e son enume ados, pues o que su análisis nos lle a ía más allá de
los obje i os de es e abajo.
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 157
en e ellos las di e encias cul u ales. Con ello, y dada la necesidad de la p e-
sencia del Es ado mode no cen alizado pa a su desen ol imien o, la pos u a
de es e au o se ca ac e iza po su mode nismo e ins umen alismo. A pa i de
es as dos ideas gene ales, que se de i an con acilidad del análisis de su ob a,
pod emos comp ende con mayo acilidad el conjun o de sus esis y, en p i-
me luga , su a gumen o cen al: «e hnic iden i y and mode n na ionalism
a ise ou o speci ic ypes o in e ac ions be ween he leade ships o cen alizing
s a es and eli es om non-dominan e hnic g oups, especially bu no exclusi ely
on he pe iphe ies o hose s a es» (B ass, 1991a, p. 8-9, y 1994, p. 111).
Una ez ubicado al au o den o de la eo ía del nacionalismo y expues os
sus pila es eó icos más gené icos, con iene comenza la a ea de análisis de su
pensamien o pa a ap oxima me a su o mulación de un modo más de allado,
siendo siemp e mi e e encia el su gimien o de las naciones y el nacionalismo.
En es e sen ido, B ass p opone una se ie de esis o a gumen os de ca ác e eó-
ico, cong uen es en e sí, que eco e án odo su es udio y o ma án pa e de
la columna e eb al del mismo, es o es, con igu an su p opues a eó ica bási-
ca, una ez supues os los p incipios eó icos gene ales an e io men e expues os,
y ienen el siguien e eno :
1. Las iden idades é nicas son a iables: no su gen necesa iamen e a pa i de
un conjun o de di e encias cul u ales obje i as y/o pe manen es, sino que
es án inse as en un p oceso con inuo de o mación, y su desembocadu a
en el nacionalismo no es ine i able y sólo puede se en endida en unción
de las ci cuns ancias conc e as que la animan.
2. Es as ci cuns ancias, es deci , las condiciones bajo las cuales se p oduce el
ánsi o de la iden idad é nica al nacionalismo, son las que deben se es u-
diadas. Así, den o de es e ma co de análisis e in e p e ación es como deben
en ende se dos de las ideas undamen ales en su in es igación:
a) La eo ía de la compe ición de éli es: explica la dinámica en la cual se p o-
duce el con lic o é nico en condiciones conc e as, siemp e p oduc o
p incipalmen e de los con ex os polí ico y económico, dejando pa a la
es e a cul u al un papel muy secunda io.
b) Las elaciones que man ienen las éli es y el Es ado son absolu amen e c u-
ciales pa a en ende el enómeno nacionalis a en su conjun o.
Todos es os elemen os eó icos se hallan in e conec ados en la dinámica
sociopolí ica y son cong uen es en e sí: la luidez y a iabilidad de las iden i-
dades é nicas, su es ado en pe manen e p oceso cons i u i o y/o o ma i o,
pe mi en concebi las como un ecu so a disposición de aquellas éli es que se
hallan inse as en una dinámica compe i i a inc us ada, a su ez, en un ma co
polí ico p esidido po la p esencia signi ica i a de un es ado mode no cen a-
lizado. Pe o en es e modelo no se pa e de las iden idades é nicas pa a
p oyec a se, sin apenas cambios, en los g upos é nicos que las éli es encabe-
zan, ep esen an y/o gobie nan, y desemboca , inalmen e, en un es ado legi-
imado é nica y/o cul u almen e. La a esía más bien es la in e sa. El pun o
164 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal

de inicio es á en las p opias éli es y sus aspi aciones, y en su capacidad como ales
pa a o ien a en su bene icio los p ocesos polí icos. El Es ado puede se con-
cebido como con ex o y como ac o , pe o en odo caso es un elemen o ac i o
y muy condicionan e del conjun o de los acon ecimien os, pues o que la ac i-
idad de las éli es lo end á como e e en e pe manen e e ineludible. Po el
con a io, la cul u a y/o los asgos é nicos en gene al deben se conside ados un
ecu so en manos de las éli es, es deci , su alo ación insis e en su pasi idad.
Los es adios é nicos hacia la nacionalidad: la o mación de las naciones
Las naciones ienen una base é nica, pe o en un sen ido muy conc e o, el cual
es á lejos de cosi ica o inmo aliza el pasado de las dis in as comunidades
é nicas. En buena medida, son las naciones las que cons uyen su sus a o é ni-
co, supues amen e obje i o e inmemo ial y con ascendencia polí ica. En un
sen ido más es ic o, la ac i idad desa ollada po las éli es polí icas, en com-
pe encia po conse a o inc emen a sus bene icios y posibilidades den o del
Es ado o ue a del mismo a a és de la secesión y la c eación inmedia a de
un Es ado independien e, implica la inco po ación y u ilización de asgos cul-
u ales encon ados en los g upos é nicos, su de o mación e incluso la in en-
ción, si ello ue a necesa io. De es e modo, habla de es adios é nicos no supo-
ne la conside ación de un eco ido empo al al modo de una p og esión desde
el pasado has a el p esen e de al o ma que el p ime o de e mine o condicio-
ne ue emen e al úl imo, aun bajo dis in as ci cuns ancias, sino la dis inción
de ases di e en es en e las cuales no exis e una elación de p og esión necesa ia
y en las cuales las ci cuns ancias son an impo an es como el hecho en sí
mismo. No en ano, B ass sub aya la necesidad de cen a nues a a ención
en o no a esas ci cuns ancias gene ado as o c eado as, y no me amen e ac i-
ado as de algo que ya es aba i o aunque do mido o expec an e. Sin emba go,
unos es adios deben p ecede a los o os, es o es, no es posible el su gimien o
de una nación si con an e io idad no ha exis ido una comunidad é nica, y és a
no es posible sin la p esencia de un g upo o ca ego ía é nicos. O a cosa es el
papel que las éli es desa ollan pa a que es o sea ealmen e así. Dicho de o o
modo, sin la in e ención de las éli es polí icas no es ac ible pensa en la an-
sición en e los di e en es es adios, que pueden se esumidos en los es momen-
os en e los cuales se p oduce el ánsi o inno ado : el g upo o ca ego ía é ni-
co, la comunidad é nica y la nación o nacionalidad. En o al, es o nos da dos
ansiciones o ases en el desa ollo de la nacionalidad.
1. En e la obje i idad cul u al y la conciencia: de los g upos o ca ego ías é ni-
cos a las comunidades é nicas.
La ges ación de una comunidad é nica equie e la exis encia p e ia de un
g upo é nico, aunque la p esencia de és e no asegu e en ningún caso la e olu-
ción hacia la p ime a. En ealidad, el g upo o ca ego ía é nico posee un amplio
conjun o de asgos cul u ales obje i os que lo de inen y lo pe sonalizan, pe o
que po sí mismos son polí icamen e ine es o pasi os. En consecuencia, a an-
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 165
za hacia la cons i ución de una comunidad é nica exige la ac i ación de un
p oceso de concienciación de la exis encia del g upo é nico como un en e cul-
u almen e dis in o y, po an o, con aspi aciones polí icas ambién di e en-
es. Dicho de o o modo, la ansición en e los g upos é nicos y las comuni-
dades é nicas es un eco ido que lle a desde el indi iduo has a la agudización
del alo de las elaciones que és e es ablece con sus semejan es, es deci , de la
comunidad. Esa labo de c eación de comunidades é nicas a pa i de asgos
cul u ales dados es desa ollada po las éli es polí icas en compe encia po una
se ie de bene icios comuni a ios y pe sonales den o de unas ci cuns ancias
polí icas y económicas de e minadas. En p ime luga , las éli es seleccionan
aquellos asgos cul u ales que conside an más adecuados pa a di e encia a su
g upo é nico de los o os en e una g an a iedad de elemen os ca ac e ís icos
y peculia idades con po encialidad di e enciado a. En es e sen ido, no exis en
c i e ios de dis inción absolu os y de necesa ia apa ición, p esencia o uso, sino
que la elección de asgos end á dada po las condiciones de cada uno de los
casos. Se eligen lenguas y/o dialec os, i os, eligiones, símbolos, p ác icas, y
o os, en unción de su capacidad mo ilizado a y cohesionado a, es o es, « he
choice o he leading symbol o di e en ia ion depends upon he in e es s o
he eli e g oup ha akes up he e hnic cause» (B ass, 1991a, p. 30), y no de
azones de pe du abilidad his ó ica o legi imidad y/o co ección lógica. De
es e modo, las comunidades é nicas son c eadas a pa i de la selección polí i-
camen e azonada de ma e iales o asgos po encialmen e di e enciado es p o-
pios de los g upos o ca ego ías é nicos de pa ida, o asignados a los mismos
como ales44, aho a ans o mados en ecu sos polí icos pa a las éli es compe-
ido as; pudiendo exis i di e gencias en la cons ucción simbólica y en las
concepciones del g upo é nico p opues as po aquéllas. Es amos, pues, an e el
p oceso de o mación de la iden idad é nica, en cuya dinámica se e án com-
p ome idos la exis encia y la pe sonalidad del g upo o de la ca ego ía é nicos
de e e encia. En un segundo momen o, las elecciones ealizadas deben se
ansmi idas a los miemb os del g upo con el obje i o de c ea , consolida o
c is aliza la iden idad é nica y/o polí ica que acili e y pe mi a la conciencia-
ción sob e la p opia exis encia y su ele ancia y la mo ilización sociopolí ica
de i ada de ello. En es e momen o, se p oduce la compe ición polí ica en e
éli es po de ini las on e as y la pe sonalidad del g upo é nico, po delimi-
a los lími es de la solida idad, y con ello po de e mina quiénes son sus ep e-
sen an es legí imos, es o es, quiénes deben alcanza el pode polí ico. Pa a ello,
las éli es deben es o za se en consegui , o da la apa iencia de, una cong uencia
en e la mul i ud de símbolos del g upo é nico.
El hecho de que en e el g upo é nico y la comunidad é nica medie un p o-
ceso de selección de a ibu os, seguido, analí icamen e, de una compe encia
en e éli es po el iun o o éxi o de su solución, es cohe en e con la esis de
44. La asignación de asgos espu ios, de o mados o simplemen e in en ados, a g upos é nicos
bajo una apa iencia de na u alidad y/o au en icidad o ma pa e de la co idianidad den o
de los p ocesos de o mación de las iden idades é nicas y/o polí icas.
166 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal
la a iabilidad de las iden idades é nicas, po lo que es amos an e un p oceso
abie o, no obliga o iamen e lineal, cuyos p og esos y e ocesos no son más
que la demos ación de la e e sibilidad de la u a que se ha de eco e pa a la
consolidación de una comunidad é nica. No obs an e, a pesa de la dis inción
e ec uada de dos momen os, el de la selección y el de la compe ición-mo ili-
zación, po azones pu amen e analí icas y exposi i as, ambos se usionan en la
ealidad y man ienen una elación luida y con inua en las dos di ecciones,
es o es, las decisiones adop adas con espec o a la selección a ec a án a la diná-
mica compe i i a y a la capacidad pa a la mo ilización de los miemb os de los
g upos é nicos, y, a su ez, la o ágine de la compe ición o la lucha po el pode
polí ico y el bienes a pe sonal y de la comunidad é nica de pe enencia e ie -
en signi ica i amen e en la selección de asgos cul u ales y en su de o mación
e in ención. Las éli es «ins umen alizan» esos asgos cul u ales o é nicos,
supues amen e p opios, pa a la c eación de la iden idad é nica y/o polí ica que
a ellas con iene. Exp esado en los é minos del p opio au o , «E hnic iden i y
o ma ion is seen […] as a p ocess c ea ed in he dynamics o eli e compe i-
ion wi hin he bounda ies de e mined by poli ical and economic eali ies»
(B ass, 1991, p. 16). Es e elemen o de cons i ución de la iden idad é nica, o e ni-
cidad, es e dade amen e cla e, dado que su adición a, e imb icación con, un
g upo o ca ego ía é nicos nos pe mi en llega al segundo es adio en el cami-
no hacia la nacionalidad: la p esencia de la comunidad é nica. És a exis e po -
que un g upo conc e o de gen e es conscien e de la di e encia, cul u al o é ni-
ca, que lo sepa a de los o os g upos. El p oceso de o mación de la iden idad
é nica supone la manipulación y combinación de un conjun o de símbolos, a
los cuales se o o ga cohe encia, con el obje i o de de ini las on e as de una
comunidad é nica y/o nacionalidad. La a iculación simbólica que undamen a
la iden idad é nica se p oduce en un con ex o de compe ición en e éli es po la
acep ación o imposición del conjun o simbólico que les a o ece y les acompaña.
Po an o, la lucha es á inse a en el p oceso de o mación de la iden idad é ni-
ca. De la p opues a de B ass se de i a, más que una exp esión polí ica de la
e nicidad, la cons ucción polí ica de la misma, es deci , las iden idades é ni-
cas son cons uidas social y polí icamen e, es án siemp e abie as al cambio y
son ins umen alizadas45 po las éli es de los g upos é nicos pa a consegui
de ini a és os del modo más adecuado pa a sus in e eses y ob ene el con ol
in e no de sus miemb os46. Es no able que la compe ición en e éli es, p in-
cipalmen e, clases y g upos de lide azgo que conduce a la c eación de la iden-
45. No en ano, el p opio B ass se ubica en lo que denomina la « isión ins umen alis a de la
o mación de la iden idad é nica».
46. En es e sen ido, las o mas cul u ales, los alo es y las p ác icas del g upo é nico de e e-
encia deben se conside ados ecu sos polí icos en manos de las éli es que se hallan inme -
sas en la dinámica compe i i a po la de inición del g upo y la de ensa pa alela de sus p o-
pios in e eses. De es e modo, la cons ucción simbólica adap ada al con ex o del g upo y a
sus in e eses que las éli es p omue en busca á la di e enciación y consolida la solida idad
del g upo, siendo posible agmen a lo pa a anima aquélla den o de cada uno de los ag-
men os con igu ados.
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 167
idad é nica y, con ello, de la comunidad é nica, es á inse a en una dinámica
ca ac e izada po el con lic o su gido de las pé didas y las ganancias47 que se
ob ienen en elación con las dis in as decisiones que se adop an en el seno del
égimen polí ico.
De odo lo an e io se de i a que el ánsi o en e el g upo é nico y la
comunidad é nica pasa necesa iamen e po la concienciación del g upo en
cues ión, es o es, la apa ición de una comunidad é nica es á di ec amen e in-
culada al p oceso, abie o y no necesa io, de cons i ución y/o o mación de
una iden idad é nica. En consecuencia, lo que se debe es udia son las bases
de la o mación de es as iden idades. No obs an e, únicamen e bajo cie as
ci cuns ancias los asgos cul u ales obje i os se con ie en en el sopo e de
iden idades é nicas polí icamen e signi ica i as. B ass esume es as ci cuns-
ancias en es ca ego ías:
1.1. La compe ición de éli e: es á en la base del con lic o é nico que se desa-
olla bajo de e minadas condiciones polí icas y económicas. B ass quie-
e deja cla o que la cul u a o los alo es cul u ales de los g upos é ni-
cos ienen un papel meno en la génesis de la dinámica con lic i a, si
bien la ins umen alización de los asgos del g upo é nico se e limi a-
da po las c eencias y los alo es de sus miemb os. No obs an e, la diná-
mica compe i i a y mo ilizado a con ibuye a la simpli icación, de o -
mación y selección de ales c eencias y alo es, bajo un c i e io de u ilidad
polí ica, po lo que pueden su i una g a e al e ación e incluso ans-
o mación. En odo caso, la comunidad é nica o la nación nacien e en
ningún caso es un simple e lejo de lo p e iamen e exis en e, sino una
cons ucción polí icamen e o ien ada que puede mos a una mayo o
meno idelidad a lo an iguo, con un nue o sen ido bajo un con ex o
ans o mado.
1.2. Las elaciones en e éli es y Es ado.
1.3. La mo ilización social y la asimilación48.
Así, la o mación de la iden idad é nica es un p oceso abie o, y no una
me a exp esión de un núcleo é nico consolidado his ó icamen e cons i uido, e
in luye en la de inición del g upo é nico de pa ida. De hecho, la ape u a e
inde e minación del p oceso pe mi e pensa que el camino desde la iden idad
é nica has a el nacionalismo no sólo puede us a se, sino que cabe la posibili-
dad de mos a el eco ido in e so o de se conside ado e e sible, y ello en
unción de las ci cuns ancias polí icas y económicas en las que las éli es deban
desen ol e se.
47. És as, las pé didas y ganancias, se e ie en a cues iones como la posesión del pode polí ico,
el es a us social alcanzado o espe ado, los bene icios económicos, y o as simila es que pue-
dan esul a ele an es en cada caso conc e o.
48. B ass liga, aunque no necesa iamen e, es as cues iones a la u banización y los medios mode -
nos de comunicación de masas.
168 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal
2. El su gimien o de las naciones: de las comunidades é nicas a las nacionali-
dades.
El ánsi o hacia la nacionalidad es el camino que lle a hacia la poli iza-
ción de la comunidad é nica, es deci , és a e econocidos de echos p opios
den o del sis ema polí ico. Alcanza, a a és de la acción y la mo ilización
polí icas, un es a us peculia ca ac e izado po la adquisición de de echos de
ipo social, económico y polí ico. Po an o, las nacionalidades son comuni-
dades é nicas que han ascendido la conciencia pu amen e cul u al de la p o-
pia iden idad pa a en a de lleno en el ámbi o polí ico po medio del plan e-
amien o de p opues as que a ec an a su p opia si uación, de la mo ilización
de sus miemb os pa a su ob ención y del log o inal de sus me as. Una nacio-
nalidad no es al, o no lo es en un sen ido pleno, si sus obje i os polí icos no
son alcanzados y no consigue un cie o econocimien o polí ico, dado que es
concebida como un es adio o una si uación e ec i a, siemp e e e sible, y no
como un hecho na u al que puede p escindi de los mé i os o log os polí icos.
La ansición en e los es adios e e idos, la comunidad é nica y la nacio-
nalidad, no se p oduce de un modo necesa io, sino que es á cimen ada en la ac i-
idad de las éli es polí icas, cuyo éxi o, a su ez, es á di ec amen e elacionado
con cua o ac o es cla e:
2.1. La consciencia de una dis ibución de ecu sos desigual.
El nacionalismo, pa a jus i ica se, necesi a un epa o desigual de los ecu -
sos en e los di e en es g upos que componen un es ado y la pe cepción de al
enómeno po pa e de sus miemb os, pe o po sí mismo el hecho de la desi-
gualdad o de la disc iminación no desencadena el desen ol imien o de la nacio-
nalidad. La conciencia del desplazamien o de los cen os de pode y econó-
micos puede a o ece el su gimien o y/o la consolidación de la iden idad
é nica, pe o es o no signi ica que ascienda inmedia amen e a la polí ica en
la o ma de una lucha abie a po esos ecu sos que son edados al g upo é ni-
co en cues ión en una p opo ción que se conside e su icien e. Pa a c ea un
mo imien o nacionalis a es necesa ia la p esencia de un sen imien o de g upo,
lo cual debe i acompañado po una cons ucción o ganiza i a que el sen i-
mien o no implica necesa iamen e. La pe cepción de la desigualdad gene a las
bases subje i as pa a la a iculación o ganiza i a de un mo imien o nacionalis a,
pe o las condiciones ma e iales pa a su su gimien o y la dinámica polí ica y
compe i i a gene al exceden lo pu amen e sen ido, aunque es én di ec amen-
e elacionadas con el mismo. En odo caso, el sen imien o debe es a p esen e
como condición necesa ia, aunque no su icien e, de la nacionalidad, y suele
ene sus bases en el in en o de miemb os de un g upo é nico de accede a
posiciones polí icas y/o económicas ocupadas po miemb os de o os g upos.
Po lo an o, el iaje hacia la nacionalidad supone un p oceso de a i mación
é nica y polí ica y la de ensa de un conjun o de ei indicaciones que a an de
si ua a la comunidad é nica de e e encia en una posición de mayo igualdad
con espec o a los g upos y/o a las comunidades é nicos dominan es. Son las
nue as condiciones de ipo ecnológico, educa i o y adminis a i o ges adas
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 169

jun o al su gimien o del Es ado cen alizado y la indus ialización, y las ei-
indicaciones de los di e en es g upos mo ilizados en la lucha con a su des-
en aja, las que debili an o quieb an el sis ema exis en e de dis ibución de los
ecu sos y ab en la posibilidad pa a una compe ición49 po los mismos en el
nue o ma co sociopolí ico, es deci , son las condiciones adecuadas pa a la gene-
ación y el desen ol imien o del nacionalismo.
La mo ilización polí ica de los sen imien os é nicos puede alcanza una
in ensidad en sus ambiciones in e io a la del nacionalismo, lo que se ía el comu-
ni a ismo, que a a de mejo a la capacidad compe i i a de la comunidad p o-
pia y no supone un desa ío an adical a las bases mismas del epa o del pode
y los ecu sos en la sociedad como el p ime o. Además, ac i ándose po eac-
ción, los g upos dominan es o p i ilegiados pueden de ende sus in e eses am-
bién a a és de la mo ilización de sus miemb os y del ecu so a la e nicidad50.
2.2. La concienciación de la comunidad como ecu so o ganiza i o.
Si en endemos, como hace B ass, que, po de inición, el nacionalismo
es un mo imien o polí ico, y a i mamos que el éxi o de és e depende de la
p esencia de un lide azgo polí ico hábil, de los ecu sos necesa ios y de una
o ganización polí ica, no es di ícil comp ende la impo ancia de alo a la
ele ancia que ha enido la apa ición y el omen o de un sen imien o de comu-
nidad pa a el asen amien o de las bases o ganiza i as del mo imien o polí i-
co nacionalis a o nacionalismo. En consecuencia, la ase de concienciación
es cla e pa a el desa ollo pos e io o pa alelo de una o ganización con ines
nacionalis as, condición de la c eación y apa ición de cualquie nacionalidad.
No obs an e, no debemos pensa únicamen e que el sen imien o é nico
conduce a la o ganización y a la mo ilización, sino que los mo imien os nacio-
nalis as in luyen decisi amen e a su ez en las iden idades é nicas de los g u-
pos que p e enden di igi con exclusi idad51. En línea con odo ello, se ía
impo an e, pa a el éxi o de un mo imien o nacionalis a: la disponibilidad
de ecu sos p oceden es de la p opia comunidad, la exclusi idad o el domi-
nio de alguna o ganización nacionalis a en la ep esen ación de la comuni-
dad é nica y/o nacional y la con inuidad po encima del cambio de lide azgo.
2.3. La espues a del gobie no a las demandas y ei indicaciones del g upo
é nico52.
49. La compe ición, según B ass, es á especialmen e elacionada con las es e as educa i a
(p. e.: las escuelas) y polí ica (ins i uciones de pode y gobie no).
50. La e nicidad en endida como los sen imien os é nicos.
51. Son guiados po la idea o la in ención de llega a se los únicos ep esen an es polí icos de
la comunidad.
52. Posiblemen e en es e pun o se ía más adecuado habla de «comunidad é nica», dado que
es el es adio p e io a la nacionalidad y ambién debido a que sólo un g upo conscien e de
sí mismo, lo que es una comunidad é nica y no un g upo é nico, es capaz de ac ua de un
modo explíci o en la de ensa y la p omoción de unos in e eses que son pe cibidos como
p opios de un g upo é nico.
170 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal
El gobie no esponde a a és de las polí icas gube namen ales, las cuales
ienen la capacidad de in lui sob e la ac i idad, la supe i encia y la de i-
nición del g upo é nico. De es e modo, las ei indicaciones polí icas y eco-
nómicas de endidas po los mo imien os nacionalis as eciben con es ación
po pa e del gobie no, con lo que se man iene una elación bidi eccional
que debe se en endida en el seno de una dinámica polí ica de compe encia
po la a acción de ecu sos pa a cada uno de los g upos é nicos pa icipan es.
2.4. El con ex o polí ico gene al.
En el ánsi o desde la comunidad é nica has a la nacionalidad se p odu-
ce una lucha po el pode en e los di e en es g upos é nicos que pa icipan
en la dinámica de la compe ición, odo lo cual es á di ec amen e elacionado
con algunos aspec os ele an es del con ex o polí ico. En conc e o, B ass habla
de es con ex os polí icos:
a) Las posibilidades pa a el ealineamien o de las ue zas y las o ganiza-
ciones polí icas y sociales.
b) La disposición a o able o buena olun ad de las éli es de los g upos
é nicos dominan es pa a compa i el pode con los líde es o éli es de los
g upos é nicos que aspi an a mejo a su si uación polí ica.
c) La disponibilidad po encial de escena ios polí icos al e na i os. En es e
pun o es c ucial el cos e que supone el cambio hacia o o escena io, es
deci , el pago que debe ealiza el g upo é nico po accede y/o ansi-
a a la nue a si uación53.
Todo lo an e io a a de conc e a las condiciones bajo las cuales puede
su gi el nacionalismo como mo imien o polí ico. En es e sen ido, la selec-
ción e ins umen alización54 de asgos cul u ales p eexis en es con una ina-
lidad di e enciado a y cohesionado a; la compe ición de la éli e po el pode ,
el es a us y la iqueza; la exis encia de los medios necesa ios pa a ansmi-
i o comunica los símbolos de la p opia iden idad den o del g upo é ni-
co, unción in eg ado a, y hacia ue a, unción disg egado a o pa icula i-
zan e; la p esencia de una población ecep i a a los mensajes comunica i os,
o lo que B ass denomina «población socialmen e mo ilizada», y la ausencia
de ac u as (clea ages) sociopolí icas que anulen o debili en a lo é nico o
53. La si uación al e na i a de nue o cuño no iene que se necesa iamen e la independencia y
la cons i ución de un nue o Es ado, sino que puede a a se, según el caso, de la conc e-
ción polí ica o ins i ucional de exigencias de descen alización adminis a i a, de au onomía
polí ica, y en odo caso pueden ene un ca ác e sec o ial ca ac e izado po la incidencia
sob esalien e y casi exclusi a en ámbi os de e minados (p. e.: la educación).
54. De lo que se a a, en de ini i a, es de anima desde la polí ica un cambio cul u al que pe -
mi a a las éli es mo iliza a su g upo é nico de e e encia, la de ensa de sus in e eses y la
compe ición con o os g upos y éli es. No obs an e, a pesa de la ins umen alización ca ac-
e ís ica del ac i ismo polí ico, las éli es es án limi adas en su ac uación po las cul u as
he edadas, y no cabe el uso de los asgos seleccionados sin pensa en el conjun o y en sus sig-
ni icados adicionales.
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 171
nacional55, son las condiciones necesa ias y su icien es que sien an las bases
de la mo ilización comuni a ia, y ope an a modo de p econdiciones del
desen ol imien o de cualquie mo imien o nacionalis a con e dade as posi-
bilidades de éxi o. En consecuencia, debemos conside a dos planos. El p i-
me o es la compe ición en e las éli es, que ac úa como un ac i ado del
nacionalismo. El segundo son los ac o es polí icos adicionales, los cuales
o ien a án las demandas de los nacionalis as e in lui án decisi amen e en su
éxi o.
3. El Es ado y la o mación de la iden idad é nica.
El ánsi o desde el g upo é nico a la comunidad é nica y pos e io men e a
la nacionalidad ha enido acompañado e in luido de un modo c ecien e po la
p esencia del Es ado. Es más, el nacionalismo apenas puede se en endido sin
és e, es deci , su ge como una eacción an e dinámicas que se desa ollan en
su seno. No en ano, el Es ado, aunque ela i amen e au ónomo, no es neu al
en su con igu ación y ac uación co idiana56. Más bien, debemos pensa en su
inclinación p o ec o a, en un cie o g ado, hacia g upos é nicos y clases espe-
cí icos. En o os é minos, el Es ado a o ece in e eses más o menos conc e-
os y disc imina nega i amen e o pe judica o os. En consecuencia, la com-
pe ición en e éli es, an o den o de cada g upo o ca ego ía é nica como en e
g upos, se enma ca en un con ex o polí ico en el cual el Es ado y las polí icas
que desen uel e ienen un papel c ucial57. La mo ilización polí ica debe se
en endida den o de es e ma co de in e elaciones compe i i as, en las que el
Es ado pa icipa e in luye. De hecho, o ma pa e de la no malidad la p esen-
cia de alianzas en e el Es ado y los g upos é nicos pa icula es58. Pe o sin aban-
55. En es e pun o, B ass insis e sob e odo en la ac u a que se de i a de la p esencia social y
polí icamen e signi ica i a de las clases sociales.
56. No obs an e, B ass apun a que el Es ado puede se neu al en el caso de que exis a con lic o
en e los dis in os g upos. Es signi ica i o que el Es ado pueda elegi en e una inclinación
hacia la neu alidad o el pa idismo, al igual que puede op a en e omen a el plu alismo o
la asimilación. Es a capacidad de elección nos ap oxima a ideas como la de au onomía es a al.
57. Debemos obse a , siguiendo a B ass, que los cambios en el con ex o polí ico, jun o a los
que a ec an al equilib io de las elaciones en e el cen o y la pe i e ia ( egiones), ienen una
incidencia undamen al en la apa ición y el desen ol imien o de los con lic os é nicos.
58. En es e pun o, B ass menciona la posibilidad de e e i se a la alianza e ec i a en e el Es ado
y subg upos pe enecien es a clases o g upos é nicos de e minados. Con ello, se quie e des-
aca la p esencia de desacue dos y con lic os den o de los g upos, al ma gen de la diná-
mica compe i i a in e g upal y a menudo con un g ado de iolencia mayo . No obs an e,
pa a los obje i os que pe sigo, conside o su icien e la e e encia a los g upos é nicos y a la
compe ición que se desa a en su in e io , ma ginando u omi iendo las alusiones a las clases
sociales, pues o que es o nos lle a ía po o os de o e os que nos alejan de lo pe seguido.
Ob iamen e, a un ni el pu amen e in ui i o, no desca o, más bien al con a io, que las
clases sociales desa ollen un papel no able en las dinámicas sociales y polí icas, en los con-
lic os de es a índole y en la con igu ación de las iden idades sociopolí icas de los miem-
b os de cualquie sociedad, pe o no es el mo i o de la in es igación que aquí desa ollo,
cen ada exclusi amen e en el o igen de las naciones y el nacionalismo y en la apo ación de
la e nia o la e nicidad a al p oceso de génesis.
172 Pape s 67, 2002 Modes o Guille mo Gayo Cal
dona la idea de la au onomía ela i a del Es ado, las éli es compi en po la
a acción de ecu sos es a ales o po el con ol del Es ado mismo, inco po-
ándose a és e y po an o capaci ándose pa a o ien a sus polí icas en di ec-
ciones muy conc e as y siemp e a o ables a sus in e eses pe sonales y comu-
ni a ios. Sin emba go, en el lado opues o es a ían aquellas éli es y/o g upos
é nicos que se en excluidos de la pa icipación en el Es ado y amenazados po
unas polí icas públicas con las que no se sien en iden i icados, no ep esen an
sus in e eses y sob e las cuales apenas ienen con ol, si es que algún g ado de
con ol poseen. No es ex año, po an o, el desencadenamien o de con lic os
é nicos en e los dis in os g upos y las éli es que compi en po con ola el
apa a o es a al.
Si el Es ado incide sob e la compe ición en e éli es de los dis in os g upos
é nicos y sob e la mo ilización polí ica elacionada con ella, y la o mación
de las iden idades é nicas se cimen a en esa dinámica compe i i a y mo ili-
zado a, es á cla o que el Es ado a ec a a las iden idades é nicas, e igualmen e,
conside ando la dinámica compe i i a como un p oceso abie o, pa ece di í-
cilmen e discu ible que es amos an e iden idades a iables o en lujo an es
que ijas, polí icas an es que cul u ales, ac uales an es que an iguas, some i-
das en odo caso a los cambios en las ealidades polí icas y económicas que
las en uel en.
Conclusiones
¿Qué es lo que podemos en ende cuando se ca aloga a un au o como mode -
nis a? Según se de i a de mi exposición p e ia, no demasiado. El mode nismo
ha incluido a un conjun o he e ogéneo de au o es que únicamen e pueden
se eunidos en o no a la a i mación de la mode nidad de naciones y nacio-
nalismos. Sin emba go, en cie o sen ido, es e c i e io ambién pod ía hace
e e encia a la ob a de An hony D. Smi h, a pesa de su in en o de huida
hacia el e nosimbolismo y de habe pues o una a ención pe manen e en los
enómenos sociales y polí icos p emode nos como ac o es suscep ibles de
con ibui a una explicación cabal de la mode nidad. En el ondo, la cla e
pa a comp ende algunos deba es y ap oximaciones es en ende que los pun-
os de pa ida y los in e eses in elec uales son di e en es. Si e e imos el con-
cep o de nacionalismo básicamen e a la ideología que iene como núcleo du o
el concep o de nación y su de ensa, es a emos celeb ando su mode nidad
desde el p incipio, pues o que el empleo ac ual de es a e minología es ecien-
e. Si abandonamos es a pe spec i a nominalis a e in en amos in es iga odos
los enómenos que, independien emen e de su e ique a, p esen an un con-
jun o simila de ca ac e ís icas, posiblemen e es emos sen ando las bases pa a
la discusión de su mode nidad, dado que exp esiones de de ensa de la comu-
nidad de pe enencia, a a és de una conside able di e sidad de es a egias,
a nadie se le escapa que han exis ido y han sido p esenciadas desde el p inci-
pio de los iempos. En consecuencia, no es a ía de más pensa en c ea clasi-
icaciones de los au o es ubicados den o de la eo ía del nacionalismo en base
Sob e el papel de la polí ica en la comp ensión mode nis a... Pape s 67, 2002 173