Resumen
En es e a ículo se o ece una de inición del concep o de capi al social. Capi al social es
en endido como ecu sos —obligaciones de ecip ocidad e in o mación— de i ados de la
pe enencia a edes sociales. Igualmen e, se o ecen a ios a gumen os en con a de algu-
nas de las de iniciones más co ien es de capi al social p esen es en la li e a u a.
Palab as cla e: capi al social, con ianza, edes sociales, juegos e oluciona ios.
Abs ac : A e social ela ions a sou ce o esou ces? A de ini ion o social capi al
In his a icle i is p esen ed a de ini ion o he concep o social capi al. Social capi al is
unde s ood as esou ces —obliga ions o ecip oci y and in o ma ion— de i ed om social
ne wo ks. I is also p esen ed some a gumen s agains he usual de ini ions o social capi-
al ound in he li e a u e a e also p esen ed.
Key wo ds: social capi al, us , social ne wo ks, e olu iona y games.
1. De inición de capi al social
El capi al social es un concep o que se ha inco po ado ecien emen e al a se-
nal de a iables de la ciencia social. Hace dos décadas apenas había e e encia
alguna a es a peculia o ma de capi al, aunque algunas p ospecciones a que-
ológicas han da ado la p ime a apa ición del concep o en un esc i o de 1916
1. Ag adezco los comen a ios de Jose Ma ía Ma a all, Hena C iado, Fe nando Aguia y
Ma ga e Le i.
Pape s 67, 2002 129-148
¿Son las elaciones sociales una uen e de ecu sos?
Una de inición del capi al social1
F ancisco He e os Vázquez
IESA/CSIC de Andalucía
[email p o ec ed]
Fundación Juan Ma ch (Mad id)
[email p o ec ed]ch.es
Suma io
1. De inición de capi al social
2. El en oque cul u alis a al capi al social 3. Conclusiones
Bibliog a ía
del e o mis a ame icano L. J. Hani an (Pu nam, 2000: 19). Sin emba go, los
úl imos ein e años han asis ido a una eno me p oli e ación de es udios en
o no al capi al social. La economía, la sociología y, especialmen e, la ciencia polí-
ica lo han acogido con en usiasmo. El esul ado es una densa ed de abajos
que emplean al capi al social como a iable independien e pa a la explicación
de una se ie de enómenos de lo más a iado, desde la c eación de capi al
humano has a la e icacia de las ins i uciones democ á icas, pasando po la
educción de la delincuencia o la e adicación de la pob eza.
Pe o, ¿qué es el capi al social? Vein e años de in es igaciones pa ecen en
p incipio su icien es pa a que a es as al u as se pueda o ece una de inición
cla a de en qué consis e es a o ma de capi al. De hecho, no es así. El capi al
social es una o ma de capi al asimilable al capi al humano y al capi al ísico,
en el que se puede in e i y que se puede emplea pa a consegui ines inal-
canzables en su ausencia. O bien se a a de de e minados alo es de los indi-
iduos (como, po ejemplo, la i ud cí ica) que ienen, po o una, conse-
cuencias bene iciosas pa a el es o de la sociedad. En es e abajo o ece é una
de inición de capi al social. Es a de inición es más p óxima a la de James
Coleman que las que suelen emplea se en la ciencia polí ica. A ellas me e e i é
en el apa ado segundo de es e abajo.
Según James Coleman, la p ime a aplicación del capi al social co espon-
de a Glenn Lou y, que lo empleó pa a e e i se a los ecu sos inhe en es a las
elaciones amilia es que esul an ú iles pa a el desa ollo cogni i o o social del
niño o el adolescen e. Pe o el desa ollo del concep o de capi al social y su
ac ual in luencia en la ciencia social se debe en g an medida a los abajos de
Pie e Bou dieu (1985) y, más especialmen e, de James Coleman (1988, 1990)
y Robe Pu nam (1993, 2000).
La de inición es uc u al de capi al social se de i a undamen almen e de
los abajos de Bou dieu y Coleman. Ambos de inen el capi al social como un
conjun o de ecu sos disponibles pa a el indi iduo de i ados de su pa icipa-
ción en edes sociales. Más conc e amen e, pa a Bou dieu (1985: 248), capi-
al social es el «ag egado de los ecu sos eales o po enciales que es án unidos
a la posesión de una ed du ade a de elaciones más o menos ins i ucionaliza-
das de econocimien o mu uo». Pa a Coleman (1990: 103), el capi al social
se ca ac e iza po dos asgos undamen ales: consis e en algún aspec o de la
es uc u a social, y acili a cie as acciones de indi iduos que es án si uados
den o de esa es uc u a. Es os ecu sos de i ados de la pa icipación en edes
sociales pueden consis i en la adquisición de in o mación, obligaciones de
ecip ocidad de i adas, po ejemplo, de sis emas de con ianza mu ua, o el ap o-
echamien o de no mas sociales coope a i as, en e o os.
El capi al social, po lo an o, es un ecu so que si e pa a alcanza cie os
ines, al igual que el capi al ísico y el capi al humano. Compa e con el capi-
al humano su ca ác e in angible, aunque es a ca ac e ís ica es p obablemen-
e mayo en el caso del capi al social. Es es o úl imo lo que hace especialmen-
e a dua la a ea de iden i ica el capi al social como un ecu so. Pa a acili a
algo es a a ea, imaginemos dos indi iduos. Uno de ellos i e en el es ado de
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na u aleza hobbesiano, mien as que el o o es habi an e de un es ado de na u-
aleza oussoniano2. Lo desag adable de i i en el es ado de na u aleza hob-
besiano se debe, en g an medida, a la ausencia de capi al social: el indi iduo
es á aislado, po lo que di ícilmen e desa olla á elaciones de con ianza con
o os habi an es del es ado de na u aleza. Es o le impide con a con ecu sos ales
como la in o mación ace ca, digamos, de nue as écnicas de cul i o desa olladas
po su ecino. Tampoco puede ayuda a su ecino a ecoge su cosecha espe ando
que ese a o le se á de uel o en el u u o. Ca ece de ecu sos (obligaciones de
ecip ocidad e in o mación) que hacen que su ida esul e mucho más du a. Es a
ausencia de capi al social hace que sea necesa io el es ablecimien o de de e-
chos de p opiedad ga an izados po el Es ado. Po con a, en el Es ado de na u-
aleza de Rousseau, la ida es mucho más dulce g acias a las ese as exis en es
de capi al social. En ambos casos, la uen e de ecu sos de capi al social es á
no en las ac i udes o alo es del indi iduo, sino en su ed de elaciones: la di e-
encia en e los dos es ados de na u aleza es que en el de Hobbes el indi iduo
es á aislado, y po ello ca ece de capi al social, mien as que en el Es ado de
na u aleza oussoniano el indi iduo no es á aislado y dis u a de ecu sos de
capi al social. La pe enencia a edes de elaciones sociales es la que de e mina
la ese a po encial de capi al social con la que cuen a un indi iduo (Sande u
y Laumann, 1998: 484).
En es e ejemplo he mencionado dos ecu sos en manos de los dos indi i-
duos que sob e i en como pueden en el es ado de na u aleza: las obligaciones
de ecip ocidad anejas a una elación de con ianza y la in o mación de i ada de
elaciones sociales. Es o quie e deci que la elación social, aunque es uen e
po encial de capi al social, no es en sí misma capi al social. Pa icipa en una
ed social pe mi e accede a ecu sos de capi al social en o ma de obligacio-
nes de ecip ocidad de i adas de elaciones de con ianza e in o mación p i a-
da en manos de o os miemb os de la ed social a la que se pe enece. A con-
inuación analiza é es as dos o mas de capi al social, empezando po la más
empleada en la li e a u a: las obligaciones de ecip ocidad de i adas de ela-
ciones de con ianza. Después me e e i é a la in o mación de i ada de la pa -
icipación en edes sociales.
a) Con ianza
La con ianza es un concep o sumamen e abs ac o, lo que hace especialmen-
e di ícil su a amien o eó ico. Pa a i ace cándonos poco a poco al concep-
o de con ianza y a su ca ác e de capi al social, oy a comenza po la de ini-
ción de la decisión de con ia . La con ianza es una decisión bajo iesgo. Es
2. Es e ejemplo no es an ex a agan e como puede pa ece a simple is a. De hecho, John
Dunn (1993) sos iene que una de las di e encias en e los ilóso os del de echo na u al de
los siglos XVII y XVIII y los con ac ualis as con empo áneos es el én asis que los p ime os
o o gan a la ides y la con ianza como undamen o de la ida social.
¿Son las elaciones sociales una uen e de ecu sos? Pape s 67, 2002 131
deci , aquél que se en en a a la decisión de con ia o no en o o no es á segu-
o de si esa segunda pe sona se á o no digna de con ianza. No obs an e, aun-
que desconozca las p obabilidades obje i as de lo digno de con ianza que es
el o o indi iduo, puede o ma expec a i as subje i as al espec o. Siendo p
la p obabilidad de que el segundo jugado sea digno de con ianza, Glas ganan-
cias po enciales en el caso de que el segundo jugado decida hon a la con-
ianza deposi ada en él, y Clos cos es po enciales en caso de que de aude esa
con ianza, y conside ando que si se decide no con ia el esul ado se á el s a us
quo an e, el p ime jugado decidi á con ia en caso de que: pG+(1–p)C>0,
o, lo que es lo mismo, cuando p/(1–p)>C/G (Coleman, 1990: 99).
De inida de es a mane a, la decisión de con ia es una decisión acional.
No odos los au o es es a ían de acue do con una de inición como és a de con-
ianza. En ealidad, la mayo pa e de los análisis que emplean con ianza como
una de las o mas p i ilegiadas de capi al social, po no deci la o ma p i ile-
giada de capi al social, echaza ían que se a ase exclusi a o p incipalmen e
de una decisión acional. A es as de iniciones cul u alis as de con ianza me
e e i é en el siguien e apa ado.
La con ianza es á e lejada en la expec a i a ace ca de lo digno de con ian-
za que es el o o indi iduo (p). Es o quie e deci que la decisión de con ia no
depende únicamen e de la con ianza. Aunque pensemos que la p obabilidad
de que alguien sea digno de con ianza es muy baja, es deci , aunque con ie-
mos poco en él, podemos, a pesa de odo, a iesga nos en el caso de que las
ganancias po enciales que se ob end ían si esponde a o ablemen e son muy
al as en elación con las pé didas po enciales en caso de que de aude nues a
con ianza.
¿En qué sen ido la con ianza es capi al social? Po un lado, la con ianza se
de i a de la pe enencia a una ed social. Las expec a i as subje i as ace ca de lo
dignos de con ianza que son los demás pueden p o eni de a ias uen es, pe o la
g an mayo ía de ellas es án elacionadas con las elaciones sociales a las que se
iene acceso. La in o mación ace ca de los indi iduos que pe enecen a mi misma
ed social puede ayuda me a o ma esas expec a i as subje i as. O o ipo de
expec a i as de con ianza, las e e idas a indi iduos desconocidos, denominadas
habi ualmen e «con ianza social» o «con ianza gene alizada», se o man ambién
a a és de mecanismos elacionados con la pe enencia a edes sociales.
En odo caso, aunque una uen e impo an e de la o mación de con ian-
za pueda se la pa icipación en edes sociales, es o no la cali ica sin más como
capi al social. Decía an e io men e que el capi al social es un ecu so que pe -
mi e ealiza cie os ines que no se ían alcanzables en su ausencia. ¿En qué
sen ido ene de e minadas expec a i as ace ca del compo amien o de los
demás puede conside a se un ecu so pa a la ealización de cie as p e e en-
cias? En gene al, es o se pasa po al o en los es udios de capi al social: simple-
men e se asume, sin más, que la con ianza (sea como sea que es de inida) es
una o ma de capi al social. En es e apa ado segui é dos es a egias pa a a i -
ma que la con ianza puede apo a ecu sos de capi al social. La p ime a a i -
ma que quien despliega expec a i as bené olas ace ca de o o indi iduo se e á
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ecompensado po un compo amien o simila po pa e de ese indi iduo (es
deci , que la con ianza gene a obligaciones de ecip ocidad). La segunda se
e ie e a la con ianza social: conside a que la con ianza social supone un ecu -
so en manos de aquél que es deposi a io de la con ianza.
En p incipio, la decisión de con ia no implica necesa iamen e la expec a-
i a de que esa decisión se e á ecompensada en el u u o po una decisión
análoga del ac ual deposi a io de la con ianza. Aunque algunos au o es consi-
de an que la con ianza se basa en la asunción de que el buen compo amien-
o se á pagado en el u u o (New on, 1999: 171), es o no iene po qué se
así. Los bene icios po enciales (G) que o man pa e del cálculo de la u ilidad
espe ada de con ia no incluyen necesa iamen e esos bene icios u u os: la deci-
sión de con ia puede se de e minada simplemen e po los bene icios p e-
sen es. Po ejemplo, los de i ados de deja al cuidado de alguien un obje o
alioso de nues a p opiedad y que ese obje o nos sea de uel o sano y sal o.
En es e caso, puede que no se espe e que el deposi a io de la con ianza, con-
mo ido po nues o ac o de con ia en él, conside e que es su obligación ol-
e a hace nos un a o semejan e en el u u o. Pe o, en es e caso, la con ian-
za no gene a ía un ecu so de capi al social, al no exis i una obligación de
ecip ocidad aneja al ac o de con ia . La con ianza pod ía se capi al social si
suponemos que quien acep a la con ianza deposi ada en él es ac eedo de una
obligación en el u u o po pa e del deposi a io de con ianza, o bien si pensamos
que la decisión de con ia gene a en el deposi a io de la con ianza una obliga-
ción de hon a esa con ianza.
La p ime a condición es ela i amen e sencilla. Simplemen e supone que
hace un a o pe mi e en el u u o solici a que el a o sea de uel o. De ol e
el a o puede se una decisión acional en de e minadas ci cuns ancias. Po
ejemplo, en el caso de que exis a in e és en man ene una epu ación de que se
es digno de con ianza. Si se piensa que a a necesi ase en el u u o que esa pe -
sona e haga un a o , en onces e con iene man ene la imp esión de que e es
digno de con ianza.
La segunda condición supone que la decisión de con ia gene a en el depo-
si a io de la con ianza una obligación de hon a esa con ianza. De nue o pod ía
ope a aquí la necesidad de man ene la epu ación: el endedo de coches que
quie a man ene su negocio a lo e p ocu a á no engaña a sus clien es, siem-
p e que se den de e minadas ci cuns ancias, especialmen e exis encia de su i-
cien e in o mación ace ca del compo amien o del endedo (Dasgup a, 1988:
61-63; Kydd, 2000: 398). En el caso de que de aude la con ianza deposi ada
en él, pe de á no sólo la buena opinión de quien con ió en él, sino que se
en en a al iesgo de pe de su epu ación con odos aquellos que se en e en
de lo que pasó (Bu y Knez, 1995: 258). Si es una elación de con ianza en e
miemb os de la misma asociación, en onces es de espe a que un compo a-
mien o opo unis a sea dado a conoce po aquél que ha sido engañado a los
demás miemb os del g upo, o incluso a miemb os de o as edes sociales a las
que pe enece, lo que des ui ía p obablemen e la epu ación del opo unis-
a. En es e sen ido, edes ce adas o de ínculos ue es pueden hace más sen-
¿Son las elaciones sociales una uen e de ecu sos? Pape s 67, 2002 133
cilla la ob ención de in o mación ace ca del compo amien o pasado de los
demás miemb os de la ed (Lin, 2001: 66). Pe o en esas ci cuns ancias, sólo
cuando la epu ación en e en juego, deposi a con ianza gene a á la obliga-
ción de hon a esa con ianza. En el caso de que la epu ación no in e enga, po
ejemplo cuando la elación de con ianza no a a epe i se en el u u o sea cual
sea su esul ado, sólo podemos aduci que es posible que el compo amien o de
aquél en quien se con ía pod ía e se posi i amen e in luido po la idea de que
con amos con él. Pa a sal a es a idea, supongamos que el de auda la con-
ianza que alguien ha deposi ado en i a ec a a la imagen que ienes de i mismo.
Dado que la au oes ima es uno de los bienes más p eciados, el azonamien o se ía
el siguien e: si yo con ío en i e mando una señal de que, a mi en ende , eú-
nes de e minadas ca ac e ís icas, como po ejemplo la hon adez. En el caso de
que no espondas a la con ianza que he deposi ado en i, aunque u epu a-
ción no se ea dañada (po ejemplo, po que, po la azón que sea, nunca oy
a descub i que me has engañado), puedes sen i que la imagen que ienes de
i mismo se ha is o de e io ada. En es e caso, mi decisión de con ia en i
pod ía in lui en u compo amien o, dado que puedes que e e i a que u
imagen de i mismo se de e io e. Un ejemplo his ó ico pod ía ayuda a ilu-
mina es e a gumen o. En 1858, Ca ou y Napoleón III se eunie on en
Plombiè es pa a discu i sob e el u u o de I alia. Ca ou in en aba con en-
ce a Napoleón III pa a que in e iniese con a Aus ia. De acue do con A. J.
P. Taylo (1971), uno de los a gumen os esg imidos po Ca ou que más pesa-
on en la decisión de Napoleón ue la con ianza exp esada en la buena olun-
ad e oluciona ia del empe ado . Quizá en es e caso se pueda a i ma que
Napoleón decidió i a la gue a con Aus ia, en e o as azones, pa a man e-
ne la epu ación de F ancia como po encia e oluciona ia. No obs an e, en
caso de que hubiese de audado al eino de Ce deña, la epu ación de F ancia
no hab ía sido dañada, po que, como econocía el p opio Ca ou , si F ancia
enía alguna epu ación, e a la de se una po encia conse ado a (al menos
desde 1849). Tampoco el empe ado enía una g an epu ación como e olu-
ciona io que man ene , desde su colabo ación en el de ocamien o de la epú-
blica omana. No obs an e, odo indica que se eía a sí mismo como un e o-
luciona io. En es e caso, aiciona a los nacionalis as i alianos pod ía no ene
g andes cos es pa a la posición de F ancia como po encia, o pa a la epu ación
eu opea de Napoleón, pe o e a una decisión que no podía oma se sin daña
la p opia imagen que el empe ado enía de sí mismo. Al con ia en la buena
olun ad e oluciona ia de Napoleón, Ca ou gene aba en el empe ado una
cie a obligación de se digno de esa con ianza. El mecanismo ilus ado con
es e ejemplo pod ía ope a siemp e que, digamos, la en ación de de auda
no sea lo su icien emen e al a, o siemp e que no ope en mecanismos de au o-
engaño (que nos pe mi an pensa que somos cohe en es con los alo es que
decimos sos ene cuando en ealidad no lo somos).
Quizá sea con enien e esumi los a gumen os p esen ados has a es e
momen o. He conside ado que una p ime a es a egia pa a de ende que la
con ianza puede gene a ecu sos de capi al social a i ma que és a lle a apa e-
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jada una obligación de ecip ocidad po pa e del deposi a io de la con ianza.
Es o puede debe se o bien a la necesidad, bajo cie as ci cuns ancias, de man-
ene una epu ación, o a la in luencia que la p opia decisión de con ia iene
sob e el compo amien o del deposi a io de esa con ianza.
Hay o a mane a, complemen a ia de la an e io , de a gumen a que la
con ianza puede se una o ma de capi al social. Es a es a egia se comp en-
de á mejo si nos cen amos en la con ianza social o con ianza gene alizada.
La con ianza social es con ianza en desconocidos, en pe sonas de las cuales se
ca ece de in o mación ace ca de si son o no dignas de con ianza. Alguien que
se ca ac e ice po ene con ianza gene alizada ha á a o es a desconocidos sin
espe a nada inmedia amen e a cambio, con la espe anza que ese u o o des-
conocido le de ol e á el a o en el u u o (Pu nam, 2000: 134). Es e ipo de
con ianza puede gene a capi al social en el sen ido del p ime a gumen o ela-
bo ado más a iba: si suponemos que el hecho de con ia en alguien gene a
una obligación, po la azón que sea, en és e úl imo, de hon a la con ianza.
Pa a el deposi a io de la con ianza, o ma pa e de una comunidad en la que
sus in eg an es despliegan con ianza social sí puede se uen e de ecu sos de capi-
al social. Siemp e que decida deposi a con ianza en alguien, esa con ianza
se á espe ada. Más cla amen e, siemp e que necesi e un a o de un ecino,
lo ob end á. Puede ap o echa se de la con ianza gene alizada p esen e en su
comunidad pa a ob ene ecu sos de capi al social: obligaciones de ecip oci-
dad o in o mación. Una consecuencia cu iosa de es a mane a de en ende la
con ianza social en el seno de una comunidad como un ecu so disponible es
que pe sonas ajenas a la comunidad pueden explo a es e ecu so pa a hace
el mal. Es ácil con undi una comunidad ca ac e izada po g andes ni eles de
con ianza social con una comunidad de p imos a los que es ácil explo a . En
ealidad, unos ciudadanos ca ac e izados po una con ianza social ilimi ada
se án o almen e ciegos, po ejemplo, a compo amien os co up os po pa e
de sus líde es polí icos, lo que pone algo en en edicho la idoneidad de al os
ni eles de con ianza social pa a el buen uncionamien o de la democ acia.
En suma, hay dos o mas de de ende el ca ác e de capi al social de la con-
ianza. En p ime luga , po su uen e: las elaciones de con ianza se gene an po
la pa icipación en edes sociales. En segundo luga , po el hecho de que la
elación de con ianza lle e apa ejada una obligación de ecip ocidad po pa e
del deposi a io de con ianza. Ambas condiciones son necesa ias pa a pode
habla de capi al social, y ninguna de las dos es ob ia. Es e apa ado se ha cen-
ado en la segunda de las dos condiciones.
b) In o mación
De acue do con Coleman (1990: 310), el po encial in o ma i o de las edes
sociales es una de las o mas de capi al social. Relaciones sociales que son man-
enidas con o os p opósi os, ienen como subp oduc o la ob ención de in o -
mación. En es e apa ado conside a é dos clases de in o mación que puede
p opo ciona la pe enencia a edes sociales: sob e cues iones sus an i as (que
¿Son las elaciones sociales una uen e de ecu sos? Pape s 67, 2002 135
es el ipo de in o mación que p obablemen e enía en men e Coleman) y sob e
las p e e encias de los miemb os de la ed social.
La pa icipación en una asociación, po ejemplo, puede p opo ciona , en p i-
me luga , in o mación sob e cues iones alejadas de los ines conc e os de la
asociación. Al o ma pa e de una asociación pa a la epoblación de los can-
g ejos de ío, ob engo sin duda un in e esan e caudal de in o mación ace ca
de las di e encias gené icas en e las dis in as especies de cang ejos y su ido-
neidad pa a al o cual ecosis ema. No obs an e, el ingenie o o es al de al lado
puede, además, p opo ciona me in o mación igualmen e in e esan e sob e
o e as de abajo del ICONA pa a el año que iene. Es a in o mación es capi-
al social, un ecu so que ob engo como subp oduc o de la pa icipación en
una asociación. O o ipo de in o mación especialmen e ele an e pa a la li e-
a u a de capi al social es la in o mación sob e el desempeño de los polí icos,
algo impo an e pa a odos aquéllos que de ienden que el capi al social iene e ec-
os bene iciosos sob e la democ acia (Pu nam, 1993; Pha , Pu nam y Dal on,
2000; Boix y Posne , 1996).
El ipo de ed social al que pe enezco in luye en la can idad o la calidad
de la in o mación a la que engo acceso. Una ed g ande de ínculos débiles
(en e simples conocidos, sin elaciones de amis ad) puede p opo ciona más
in o mación ace ca de, po ejemplo, o e as de abajo, que una ed más peque-
ña de amigos (G ano e e , 1974). Una ed de elaciones que ienen escaso
con ac o con la ealidad, a su ez, puede p opo ciona in o mación demasia-
do sesgada. En 1913, po ejemplo, en plena celeb ación po odo lo al o del
icen ena io de la dinas ía Romano en Rusia, la za ina podía a i ma con
plena segu idad que el pueblo amaba a la amilia eal: bas aba con ace ca se al
pueblo uso pa a que és e ab iese sus co azones al za y a la za ina (Figes, 2000:
45). En ealidad, el echazo a la mona quía e a ya po aquel en onces gene a-
lizado incluso en e los campesinos. La uen e de in o mación de la za ina e a
una cama illa de nobles con g an capacidad pa a el au oengaño, y un g upo
de monjes luná icos. Es o indica que una ed de ínculos ue es, una ed de
amigos o amilia es di ec os, no sólo p opo ciona menos in o mación po el
hecho de que es una ed habi ualmen e menos amplia que una o mada úni-
camen e po conocidos, sino que, además, la calidad de la in o mación ob e-
nida puede se meno . Mis amigos pueden ene in e és en ocul a me in o -
mación que conside an que puede pe judica me, po ejemplo. Más allá de es e
ejemplo algo i ial, puede da se el caso de que me esul e más ú il la in o -
mación apo ada po indi iduos que no engan in e eses coinciden es con los
míos. Un p ime p oblema de es e ipo de in o mación es que puede esul a
poco ú il. Es deci , pe sonas que compa en mis in e eses pueden ene un
pun o de is a y una in o mación pa ecida a la que yo engo, con lo cual ob en-
go poca in o mación no edosa de ellos. Alguien que no compa a mis in e e-
ses, y que no o me po ello pa e de mi ed de ínculos ue es, puede, sin
emba go, apo a me in o mación más in e esan e (Lin, 2001: 67). Po ejem-
plo, al como sos iene Locke (1998: 386), ene en cuen a opiniones con a ias
a las mías puede ayuda a undamen a mejo mi juicio. En segundo luga ,
136 Pape s 67, 2002 F ancisco He e os Vázquez
puede que cie a in o mación apo ada po indi iduos de es e ipo sea más c e-
íble que la apo ada po amigos que compa en mis in e eses. En conc e o, si un
indi iduo que no compa e nues os in e eses nos p opo ciona una in o ma-
ción con o me con nues os in e eses, conside a emos habi ualmen e más c e-
íble esa in o mación sesgada (Cal e , 1985). Es e ipo de indi iduos es más
p obable de encon a ue a de nues a ed de ínculos ue es. A pesa de odo,
puedo que e u iliza exclusi amen e la in o mación p opo cionada po mi ed
de ínculos ue es. Una azón de ello, que quizá pueda aplica se al ejemplo de
la za ina, nos la p opo ciona de nue o Locke (1998: 420): si se eme que una
opinión impa cial sea con a ia a los in e eses o p ejuicios del que la ecibe, se
ende á más bien a apoya se en opiniones a o ables a esos in e eses y p ejui-
cios, lo que, i emediablemen e, lle a á en muchos casos a e o .
El segundo ipo de in o mación, menos es udiada po la li e a u a de capi-
al social, es la in o mación e e ida al « ipo» de los miemb os de la ed social
a la que se pe enece. La e elación de in o mación ace ca del ipo puede da se,
po ejemplo, a a és de delibe ación en las asociaciones. La delibe ación como
discusión puede e ela in o mación p i ada de los pa icipan es en la discusión,
como, po ejemplo, sus p e e encias. Es e ipo de in o mación puede esul a
ele an e pa a el es ablecimien o de elaciones de con ianza pa icula izada.
Un p oblema de la e elación de las p e e encias de los pa icipan es en la dis-
cusión es la posibilidad, en el caso de que haya con lic os de in e eses en el
seno de la asociación, de que exis an incen i os es a égicos pa a e gi e sa la
e elación de p e e encias (Fea on, 1998: 46-47). En odo caso, in e acciones
epe idas con miemb os de la asociación pueden apo a en la mayo pa e de
los casos in o mación su icien e ace ca del ipo de cada uno de ellos.
En la igu a 1 se esume la de inición de capi al social que he ealizado en
es e apa ado. Como se puede ap ecia , capi al social son obligaciones de eci-
p ocidad e in o mación. La con ianza es á ligada al capi al social, po un lado,
po su gene ación a pa i de la pa icipación de edes sociales, y, po o o,
siemp e que gene e obligaciones de ecip ocidad en el deposi a io de con ian-
za. Pa a in en a sal a es a elación he a anzado dos posibles mecanismos: el
man enimien o de cie a epu ación po pa e del deposi a io de con ianza y el
man enimien o de su au oes ima. Ambas o mas de capi al social son ecu -
sos accesibles po odos aquéllos que o man pa e de la ed social:
Figu a 1. El capi al social
Red social
Decisión de con ia
Repu ación Au oes ima
Capi al social Obligaciones de ecip ocidad In o mación
¿Son las elaciones sociales una uen e de ecu sos? Pape s 67, 2002 137
ido a lo que Coleman denomina un «sis ema de con ianza». En un sis ema
de con ianza, las dos pa es son al mismo iempo deposi an es y deposi a ias de
con ianza. Supongamos, po ejemplo, que ambos dejamos al cuidado del o o
un obje o alioso. Cada uno de los dos podemos cuida de la p opiedad que se
nos ha encomendado «con la diligencia de un buen pad e de amilia», como se
solía a i ma en los códigos de leyes decimonónicos, en cuyo caso ambos sal-
d íamos ganando, ob eniendo sendos pagos de b. O bien pod íamos ap o e-
cha nos del o o y u iliza ese obje o pa a nues o p opio bene icio, suponga-
mos que sin que el o o se dé cuen a. En un cuen o de Raymond Ca e , un
ma imonio se a de acaciones y deja su casa al cuidado de unos ecinos.
És os, además de no oma se muchas moles ias en cuida la casa que se les ha
encomendado, ap o echan pa a p oba se la opa de sus ecinos. El cuen o no
se e ie e esencialmen e al p oblema de la con ianza, pe o podemos ap o e-
cha lo pa a es e caso. Si uno de los dos ma imonios engaña al o o de es a
mane a, el p ime o se e ía bene iciado, po un lado, po no habe enido que
cuida del obje o encomendado y, po o o, po habe se ap o echado de él.
En es e caso su pago se ía de a. No obs an e, compo a se de mane a an poco
hones a a ec a ía a la p opia au oes ima si, po ejemplo, he ap endido a e me
como una pe sona digna de con ianza. El daño a la au oes ima es de –c. El
ma imonio engañado ob iene un pago de 0. En el caso de que ambos ma i-
monios se engañen mu uamen e (po que, supongamos, el segundo ha dejado
al p ime o su coche pa a que se ayan de acaciones), sus pagos se án de –c,
ya que, po un lado, las en ajas de ap o echa se del obje o alioso del o o se
en compensadas po que el o o se ha ap o echado, a su ez, del obje o que
ú le has encomendado, pe o, además, la au oes ima de ambos su e. El o den
de los pagos es a>b>0>–c. Es e juego iene dos equilib ios en es a egias pu as,
de auda -coope a y coope a -de auda , asumiendo que a–c>b. Pe o, en luga
de analiza lo desde la eo ía de juegos clásica, lo analiza é desde el pun o de
is a de la eo ía de juegos e oluciona ia, empleando una adap ación de
Ha g ea es y Va ou akis (1995: 200-202) al juego halcón-paloma de Mayna d
Smi h. En eo ía de juegos e oluciona ia, los jugado es no saben cuál es su
mejo es a egia. Más bien empiezan jugando una es a egia y después adap an
su compo amien o po el p ocedimien o de ensayo y e o . En es e caso supon-
d emos que los indi iduos de una comunidad se empa ejan de o ma alea o ia
en un juego e oluciona io de la con ianza al como apa ece desc i o en la ma iz
an e io . Suponemos ambién que los indi iduos pueden segui dos no mas
de compo amien o, digamos que po que las ap endie on en su ie na in an-
cia. Pa e de los jugado es son de ipo Ay, po ello, juegan «con ia » con p o-
babilidad p. O os son de ipo B y juegan «con ia » con p obabilidad q. Los
pagos espe ados de cada una de las es a egias pa a ambos jugado es se ían:
UE (A) (Con ia ) = p (–c)+ (1–p)(a–c)= a–c–ap
UE (A) (De auda ) = (1–p)(b)= b–bp
UE (B) (Con ia ) = q (–c)+ (1–q)(a–c)= a–c–aq
UE (B) (De auda ) = (1–q)(b)= b–bq
144 Pape s 67, 2002 F ancisco He e os Vázquez
Pa a los jugado es de ipo A, con ia se á mejo que de auda , siemp e que
p> (a–b–c)/(a–b), mien as que los jugado es de ipo Bcon ia án, siemp e
que q> (a–c–b)/(a–b). Es o puede in e p e a se como que exis e un equilib io
en que (a–c–b)/(a-b) jugado es de un ipo con ían, po ejemplo, po que se les
ha educado a hace lo, mien as que 1–(a–b–c)/(a–b) no con ían. La cues ión
es si es a es a egia (R) es e oluciona iamen e es able. Es deci , si los que con ían
segui án con iando en e a una es a egia in aso a Ien la que los jugado es de
ipo Ajuegan «con ia » con p obabilidad p’≠(a–b–c)/(a–b) y los jugado es de ipo
Bjuegan «con ia » con p obabilidad q’≠(a–c–b)/(a–b). Pa a que una es a egia
sea e oluciona iamen e es able, es necesa io que cumpla dos condiciones:
1. UE (R, R)≥UE (I, R) pa a odas las es a egias I
2. UE (RR)> UE (I, R) o bien UE (R, I)> UE (I, I)
La p ime a de las dos condiciones se deduce de la es a egia que he calcu-
lado. La p ime a pa e de la segunda condición no se cumple, así que queda
po comp oba la segunda pa e pa a e si la es a egia es e oluciona ia-
men e es able:
UE (R, I)= (a–c–b)/(a–b) [q’(–c)+ (1–q’) (a–c)]+ (1–(a–b–c)/(a–b)) (1–q’) =
(a/c+b)–cq’
UE (I, I)= p’[q’(–c)+ (1–q’) (a–c)]+ (1–p’) (1–q’)= b–q–[(a–b) (p’q’)]
A pa i de es as dos exp esiones, se comp ueba que UE (R, I)> UE (I, I)
cuando a–b [p’–(a–c–b/a–b)] [(q’–(a–c–b/a–b)]> 0. Cla amen e, la segunda
condición no se cumple pa a oda es a egia I. La conclusión de es e juego es
que, aunque (a–c–b)/(a–b) miemb os de la comunidad empiecen con iando,
debido, po ejemplo, a que ue on socializados en el seno de su amilia en el alo
de la con ianza, pueden ap ende en el u u o que no con ia a oja esul ados
mayo es, siemp e que haya un núme o su icien e de o os indi iduos que sigan
es a egias dis in as. Es o no quie e deci que con ia no sea bajo ninguna con-
dición una es a egia e oluciona iamen e es able. Pe o ilus a el hecho de que,
aun esul ando un pun o de in e és la conside ación del o igen de de e mina-
das c eencias en no mas y con enciones, es o no excluye el ap endizaje de nue-
as es a egias que puedan esul a más bene iciosas. De hecho, pa ece que hay
muchos ejemplos de compo amien os adicionales que son desca ados cuan-
do hay nue as posibilidades disponibles que suponen mayo es bene icios pa a
el indi iduo (Els e , 1986: 23).
3. Conclusiones
En es e abajo he o ecido una de inición de capi al social (obligaciones de
ecip ocidad e in o mación) como ecu sos de i ados de la pa icipación en
edes sociales. Igualmen e, he o ecido algunos a gumen os con a ios a una
de inición de capi al social basada en ac i udes y alo es. Un a gumen o secun-
da io en con a de es as de iniciones de capi al social es que, al incula el p o-
¿Son las elaciones sociales una uen e de ecu sos? Pape s 67, 2002 145
g ama de in es igación de capi al social al de cul u a polí ica, asladan al p i-
me o muchas de las di icul ades del segundo, especialmen e el p oblema de la
di ección de la causalidad. Un a gumen o más impo an e es que las ac i udes
y los alo es no pueden conside a se una o ma de capi al. En odo caso, sólo
si pueden incula se a la con ianza (y siemp e que esa con ianza gene e obli-
gaciones de ecip ocidad), pueden esul a in e esan es de es udia pa a el p o-
g ama in es igado de capi al social. He echazado que, cuando las ac i udes y
los alo es se e ie en a p e e encias, exis a una elación en e ellas y la con-
ianza. En segundo luga , he echazado ambién que cie as a i maciones e e-
idas a alo es y ac i udes que con o man expec a i as de con ianza sean algo
más que i iales.
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