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Las asociaciones de mujeres, ¿agentes de integración social?

Author: Sipi, Remei
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2000
DOI: 10.5565/rev/papers/v60n0.1048
Source: https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n60/02102862n60p355.pdf
Resumen
A a és de la génesis del asociacionismo de inmig an es ex anje os en la ciudad de Ba celona
y de su di e si icación en el iempo en asociaciones de muje es inmig an es, el ex o mues a
las en ajas que supone el omen o del asociacionismo de muje es pa a consegui adop a
es a egias álidas pa a la in eg ación social.
Palab as cla e:asociacionismo, inmig ación, emas de géne o, Á ica subsaha iana, Ba celona.
Abs ac . Women’s associa ions, social in eg a ion agen s?
Th ough he o igins o mig an ’s associa ionism in Ba celona and h ough i s di e si ica-
ion acco ding o gende clea eages, he ex aims a showing he ad an ages o empow-
e ing his ype o associa ionism in o de o imp o e social in eg a ion s a egies.
Key wo ds:associa ionism, immig a ion, gende issues, subsaha ian A ica, Ba celona.
1. In oducción
Fé eas dic adu as, iolencia polí ica, pob eza ex ema y una concepción idílica
del No e han con ibuido a que en la úl ima mi ad del siglo XXp esenciemos
una g an mo ilidad de pe sonas p oceden es de los países del Su . Es o ya se
ha ei e ado a a és de los es udios gene ales sob e mig ación que señalan
cómo la inmig ación ex anje a en Eu opa e a inicialmen e p edominan e-
men e masculina y cómo en la ac ualidad —sal o en el caso de las a icanas
Pape s. 60, 2000 355-364
Las asociaciones de muje es,
¿agen es de in eg ación social?
Remei Sipi
Fundació CIDOB
C/ Elisabe s, 12. 08001 Ba celona. Spain
[email protected] g
Suma io
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1. In oducción
2. Las muje es inmig an es
3. El asociacionismo
4. Génesis de las asociaciones
de muje es inmig an es
5. Balance y pe spec i as de u u o
Bibliog a ía
subsaha ianas— el núme o de muje es que inician el p oceso mig a o io es
mayo que el núme o de a ones.
Respec o al e i o io español, es os cambios mig a o ios ambién son
impo an es. El inmig an e que se ha es ablecido aquí en los úl imos años lo hace
ya pa a queda se; no obs an e, lo hace sin nega el e o no y en algunos casos,
como en las p ime as oleadas de dominicanas, sí e o na a la República
Dominicana. En p incipio exis en aquéllos que emig an, i en y se alimen an
con la ilusión del e o no, pe o és e gene almen e no llega a p oduci se; las
emesas que en ían al país de o igen se an me mando cuan os más años se
es á en el país de esidencia, sencillamen e, en e o as azones po que se iene
más gas os. O a de las azones po las que se abandona la idea del e o no se
debe a que el modo de ida a a iando, de compa i un piso con o as pe -
sonas du an e el p ime ciclo de la emig ación a cos ea se los gas os que supo-
ne i i en un espacio independien e.
2. Las muje es inmig an es
Tomando como p emisa que p e endemos e la inmig ación como un enó-
meno nue o en el e i o io español, debe sabe se que con amos con mínima
y/o poca in o mación pa a ealiza un abajo sob e el ema, la escasez es mayo
si nos e e imos sólo a muje es. Nos encon amos con nume osas di icul ades
de análisis u o de la ágil iabilidad de los da os ecogidos en los es udios.
No obs an e, ambién podemos e que en las las ecien es bibliog a ías sob e
géne o es e nue o ema se a haciendo len amen e su hueco, al como se cons-
a a en es e monog á ico sob e los emas de inmig ación emenina en el su
de Eu opa.
Desde mi p opia e lexión, la expe iencia como muje e inmig an e1nos da
elemen os, sino su icien es sí álidos y complemen a ios, pa a ayuda a saca a
la luz la si uación de es e colec i o, un g upo que ob iamen e no p esen a una
homogeneidad en su p oyec o mig a o io ni en su p ocedencia, lo que p o o-
ca una g an di e sidad de si uaciones que a ojan esul ados desiguales (Sipi,
1999). Den o de es a di e sidad podemos dis ingui :
a) Resul ados a co o plazo en el país de des ino.
És e es el caso de la eag upación amilia ; en es e ipo de desplazamien o
las muje es emig an con una base p e ia, la emig ación masculina. Hay
alguien que las ecibe en el país de des ino, el ma ido. Con la nue a llega-
da de la muje és a encuen a en pa e el camino illado, se encuen a con
algunas necesidades básicas ya cubie as, como la i ienda y la localización
de g upos solida ios. El duelo que o igina el desplazamien o se compa e con
el compañe o. La mayo ía de las expec a i as se ponen sob e los hijos, naci-
dos en el país de o igen o nacidos en el país ecep o , pues o que, a a és
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1. Soy además miemb o de la asociación de muje es ecua o-guineanas E’Waiso Ipola.
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de es a egias de o mación y de su in eg ación, se busca si ua los en con-
sonancia con los chicos de su en o no. Las muje es gambianas, algunas
senegalesas y ma oquíes que i en en Ba celona se enma can bien en es e
g upo, el del p oyec o mig a o io sa is ac o io.
b) Resul ados sa i ac o ios a co o plazo en el país de o igen.
En es e apa ado podemos dis ingui las si uaciones de dominicanas, pe ua-
nas, ilipinas y en meno núme o algunas subsaha ianas, conc e amen e
las ecua o-guineanas y came unesas. Emig an pa a abaja y en ia dine o
a sus países de o igen. El cos o humano —que es muy du o— es á pues o
sob e la pe sona que e ec úa la inmig ación, y los bene icios en muchas
ocasiones son el sus en o de oda una cadena amilia que epe cu e sob e
la sociedad de o igen, muchas eces con mi as a un posible e o no, que
con ecuencia no llega nunca.
c) Resul ados insa is ac o ios a la go plazo en el país de des ino.
O o g upo ijó su me a en homologa sus es udios con los ba emos espa-
ñoles de especialización y eje ce su p o esión en el luga de esidencia,
incluso llega a ene la nacionalidad española. En la g an mayo ía de los
casos el esul ado es insa is ac o io, po que su condición de muje y el
hecho de pe enece a un g upo conside ado «mino i a io» se e ela un
handicap en una sociedad ca ac e izada po un ue e pa o emenino, po
lo que es á cla o que una inmig an e del su pa e con des en ajas. Su p o-
pio o igen les gene a disc iminación y las coloca en un plano de desigual-
dad. Es sabido que en el occiden e desa ollado, pe enece a una cul u a
dis in a y se de o igen di e en e y de un g upo numé icamen e mino i a-
io supone pa a las muje es un ac o adicional de subo dinación y disc i-
minación (Ri e a, 1996).
c) Resul ados sa i ac o ios de independencia.
O o g upo es el de las muje es que emig an solas, que huyen de la p e-
sión social y de la dependencia al g upo de pe enencia del país de o igen.
El desplazamien o les pe mi e una independencia social y económica, si
bien insu icien e, ambién necesa ia. Aquí los log os ob enidos po habe
inmig ado son posi i os; los esul ado se pe ciben desde una óp ica de au o-
nomía pe sonal más que desde una óp ica de ayuda amilia .
Todos es os g upos cons uidos no son g upos ce ados, la combinación
de es a egias ambién es posible. Lo que sí ienen odos en común es que hay
un ac o de o igen, la eminización de la pob eza. En odo el mundo es e
enómeno es la cla e del con ex o de pa ida de las muje es inmig an es, po -
que odos los mo i os mencionados con an e io idad que odean a cada uno de
los p oyec os mig a o ios acaban eniendo elación con la mejo a de la si ua-
ción económica de la muje o de su en o no, ya sea en la sociedad de o igen o
en la sociedad de llegada.
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3. El asociacionismo
Sabemos que el asociacionismo que exp esa la sociedad ci il ac ual es un indi-
cado de dinamismo c ucial, pe o sob e odo c eo que en e los g upos de inmi-
g an es es muy impo an e y necesa io. La asociación ep esen a el espacio en el
que se des uye aquel aislamien o social que conlle a i i en las coo denadas
clásicas de la inmig ación. Cons i uye el espacio en el que se pe mi e omen a
y po encia la solida idad, y es donde los di e en es colec i os hallan los e e-
en es álidos pa a encon a se. Es el espacio donde la mediación es ealmen e
e dade a, pues o que allí el desplazado se encuen a con pe sonas con quienes
in e cambia expe iencias e in o mación en su p ime a e apa de inmig ación,
ansmi e el duelo, el desga amien o y ep esen a el luga donde su oz halla
la oz de amilia idad y ace camien o, conexión y eencuen o con su o igen.
Cie os g upos de la sociedad ecep o a en las asociaciones de inmig an-
es con cie o ecelo, bajo el a gumen o de que en ocasiones di icul an la in e-
g ación, y son especialmen e pe cibidas como ep oducciones de los esquemas
de la sociedad de o igen: la di isión en e g upos é nicos, la limi ación po
nacionalidades, e c. Sin emba go, nada queda más lejos de la ealidad, es os
espacios no sólo omen an la in eg ación social, sino que además son luga es
donde se consensúan y se uni ican las negociaciones pa a lle a a cabo dicha
in eg ación social.
Las asociaciones han ido ans o mándose igual que se ha ans o mado la
misma his o ia de la inmig ación. En el inicio de su c eación, en la Ba celona
de mediados a inales de los se en a (sob e odo en e el colec i o subsaha ia-
no), es aban in eg adas po pe sonas de una misma p ocedencia: Gambia,
Guinea Ecua o ial, Senegal, e c. Básicamen e enían como obje i os:
a) Man ene p esen es los aspec os que ea i man su pe enencia y idelidad al
g upo de o igen.
b) Sos ene las edes de solida idad en los emas más impo an es pa a el colec-
i o, sob e odos los sociales.
c) In en a ep oduci , en la medida de sus posibilidades, el modelo social de
los países de o igen. En algunos casos, como e emos más adelan e, inclu-
so algunas p ác icas cul u ales de los países de o igen que susci a on polé-
micas en e los luga eños.
En es a p ime a e apa, que aba ca el p ime lus o de la década de los sesen-
a, las asociaciones enían un papel in isible pa a el g upo ecep o , sin emba -
go, con ecuencia se ha cali icado así de o ma lige a sin apo a una e lexión
de po qué enían un papel pasi o. En es a p ime a e apa el abajo en e los
g upos se hacía con una cie a dosis de endogamia, lo cual nos si ió de p o-
ección. Se o ecía una es abilidad emocional a las pe sonas, los duelos se com-
pa ían y en algunos casos se llega on a asocia con pa ologías que no enían nada
que e con és as, así, po ejemplo, el con undi la pena po no asis i al en ie-
o de un amilia ce cano en el país de o igen con un es ado dep esi o de una
pe sona.
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La segunda e apa del asociacionismo de inmig an es en Ba celona se puede
ubica a inales de los ochen a, p incipios de los no en a. El colec i o subsa-
ha iano se nu ía de nue os g upos y a las necesidades an e io es se añadie on
o as de ca ác e más ei indica i o que debían o mula se más allá del ámbi-
o del p opio g upo. Las nue as necesidades pueden sin e iza se en:
a) Rei indicaciones legales, como la e o ma de la ley de ex anje ía, la de en-
sa de los de echos ci iles y sociales.
b) Mani es aciones cul u ales con in i ación a los o os g upos y a la socie-
dad ecep o a.
c) Colabo ación y pa icipación en e en os o ganizados po ins i uciones
gube namen ales o po o ganizaciones no gube namen ales (Yambá, 1999).
Como en o os países eu opeos, las p ime as asociaciones de inmig an es ue-
on ag upaciones mix as. Las muje es e an, po lo gene al, socias de base de
dichas asociaciones. En el caso de los subsaha iannos la inicia i a asocia i a
pa ió de los ecua o-guineanos a inales de la década de los se en a. Rápidamen e
es a inicia i a ue secundada po o os colec i os p oceden es de o os países
del Á ica occiden al. Así nacie on asociaciones como Riepaua, del colec i o
guineano en Ba celona; Jama ka o, en Ma a ó; Easu, en P emiá de Ma ; Musa
Molo, en Calella de Ma . Las asociaciones de los gambianos die on o igen en
1994 a GAS, una ede ación de odas las asociaciones de gambianos exis en es
en España (Kaplan, 1998). O as asociaciones de colec i os la inoame icanos,
ilipinos y mag ebíes ue on con ac ando en e sí y dando o igen a la FCIC,
la Fede ación de Colec i os de Inmig an es de Ca aluña, un impulso ede a i o
impo an e y necesa io en la uni icación de es ue zos pa a log a básicamen-
e ei indicaciones comunes. La ede ación se ha cen ado en la a ención a la
lucha dia ia de es os colec i os que i en a opellos de sus de echos. A pesa
de los p og esos, las asociaciones de inmig an es de Ba celona no es án consoli-
dadas, las es uc u as son oda ía débiles y como p oblema añadido encon-
amos que algunas o ganizaciones no gube namen ales p e enden usu pa el
papel de los inmig an es y sus asociaciones. De es e modo, con ecuencia las
ins i uciones que debe ían apoya al colec i o inmig an e p e ie en apoya a
es as o ganizaciones no gube namen ales que diseñan p og amas pa a inmi-
g an es y no con inmig an es. Es as desigualdades en las sub enciones p o o-
can además con on aciones en e o ganizaciones no gube namen ales y
colec i os de inmig an es, y el esul ado es que a eces es as mismas o ganiza-
ciones acaban po aplica la disc iminación que en un p incipio p e enden
comba i . En es a misma línea de con lic o se comp ende que algunas o gani-
zaciones no gube namen ales no consigan que las asociaciones se consoliden
y que debili en su po encial asocia i o (Diou, 1999). Es e debili amien o se
exp esa de o ma oda ía más cla a cuando cons a amos que algunos líde es y
dinamizado es de es os g upos acep an colabo ación emune ada en las o ga-
nizaciones no gube namen ales. En es e sen ido se cumple una doble unción,
saca p o echo de la p eca iedad labo al que acecha a es os colec i os y de la
expe iencia que ienen en el enómeno de la inmig ación.
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4. Génesis de las asociaciones de muje es inmig an es
Al ma gen de las asociaciones o madas po homb es y muje es a mediados de
los años ochen a, las muje es inmig an es, sob e odo ilipinas y subsaha ia-
nas, nos imos en la necesidad de o ma asociaciones de muje es pa a así i
ei indicando aquello que c eíamos y c eemos que sólo lo podemos hace noso-
as mismas, una labo que en los espacios mix os no se enía en cuen a. La
independencia de las muje es es, po lo demás, di ícil y en muchos casos de
eag upación amilia los p oblemas pa a ellas se ag a an al ca ece de docu-
men ación p opia, pues o que es án suje as al ma ido. En caso con a io pue-
den pe de su pe miso de esidencia y, al halla se sin documen ación, se
expulsadas del país.
La ealidad de nues os hijos e hijas nacidos en el país de o igen o en el
país ecep o es bien compleja. Si la cul u a se asmi e po línea ma e na,
como es sob adamen e conocido, «la mayo ía de los pueblos ienen cla a con-
ciencia de que la especi icidad cul u al se ansmi e po línea emenina» (Juliano,
1993), nos encon amos en la u gencia de se los agen es o mediado as en e
la sociedad ecep o a y nues as amilias.
No descuidando la impo ancia de los pe misos de abajo y los pe misos
de esidencia que ma can cualquie p oyec o de ida de los ex anje os en
España, podemos deci que las cla es del asociacionismo emenino son: la in e-
g ación eal de nues os hijos y la lucha po no depende ju ídicamen e de
nues os ma idos, c ea edes de apoyos en e muje es y así man ene i as las
cul u as de nues os países de o igen y con ac a con muje es y asociaciones
de muje es de nues os países, p es ándoles o ien ación.
Los inicios del asociacionismo de muje es ue on in incados. El hecho de
que es as pe sonas sean po ado as de sus p opias ei indicaciones pa ece p e-
sen a un ac o de so p esa pa a la sociedad de acogida, po que es as muje es
suelen es a conside adas, en e o as cosas, como sumisas e igno an es ( e
ambién es e análisis de es e eo ipos en Ribas, 1998). Son conside adas así
an o po se un g upo mino i a io en el luga de inmig ación como po el
p opio desconocimien o gene al que exis e de nues a ealidad. De es e modo,
es as nue as ei indicaciones no con aban con la acep ación de muchos luga-
eños y luga eñas, y menos de nues os compañe os inmig an es. No obs an-
e, acos umb adas como es amos a enca a las di icul ades, lle amos a cabo
nues o p oyec o y apa ecie on así las p ime as asociaciones de muje es inmi-
g an es.
Tan o los g upos de muje es como los g upos mix os nacie on en los di e-
en es colec i os de imig an es po países de p ocedencia. Es deci , las muje es
ilipinas con su g upo, las gambianas con el suyo, algunas ma oquíes unda-
on ambién el suyo y las ecua o-guineanas ambién. De es e modo, nacie on
las Asociaciones E’Waiso Ipola, de muje es guineanas; Musu ka o, de las gam-
bianas, y Amis ad, de muje es ilipinas. Casi diez años después de es as inicia-
i as las muje es hemos demos ado se unas e dade as mediado as en la
inmig ación. Se ha p oducido un g an cambio, desde una in isibilidad mani-
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ies a cuando no se eían ni se oían a las muje es inmig an es en la sociedad
ecep o a a con e i nos en el ehículo álido pa a que es a sociedad mul i-
cul u al y mul ié nica sea un luga de con i encia y sin isu as. Las muje es
que pa icipamos en es a ida asocia i a es amos segu as que lo log a emos si
nos si uamos en un plano de semejanza y de acceso en condición de igualdad
sin la necesidad de ene que paga algunos cos osos peajes, ales como las
ans o maciones endógenas el p e ende op a po la asimilación pa a sen i -
nos «in eg ados».
Cuando pensamos en es a mi ada e ospec i a de la supues a in isibilidad
de las muje es inmig an es, hacemos especialmen e e e encia a las jo nadas
celeb adas en Ba celona el año 1994: «Las muje es inmig an es desa ían su
in isibilidad». Al se analizadas cinco años después nos damos cuen a que el
abajo ealizado en onces po una di e sidad de muje es (inmig an es, luga eñas,
p o esionales y es udiosas del ema de la inmig ación, conjun amen e con las
ins i uciones), se basaba en una lucha po unos de echos que después se ían
ecogidos po o os ámbi os de ac uación. Es deci , es abámos ei indicando
de echos que hoy es án ele ados a al as es e as y que son emas de deba es cen-
ales den o de los cambios sociales ac uales. En conc e o, las ei indicacio-
nes que se que ían consegui aho a ya es án más p óximas: el de echo a que
las muje es inmig an es que se desplacen po eag upación amilia , engan su
p opia documen ación; la e isión del acismo y e nocen ismo de los lib os
de ex o escola es pa a que los niños inmig an es y de o as mino ias é nicas
no se a e güencen de sus o ígenes; la supe ación del a o c iminalis a de los
medios de comunicación sob e los inmig an es…
5. Balance y pe spec i as de u u o
Du an e más de un año las muje es inmig an es, po enca go del Ayun amien o
de Ba celona, pa icipamos en la p epa ación del p ime cong eso de las muje-
es de Ba celona diseñando la ciudad que las muje es que emos, como muje es
que i imos en es e espacio u bano.
Las muje es inmig an es con sus asociaciones es án ace cando sus ealida-
des y sus ei indicaciones a la sociedad ecep o a como pa e de la misma, po -
que ya somos muchas las mig an es y muje es que de e dad hacemos el abajo
de lo que es una in eg ación. Es jus o señala que es ap eciable el habe enido
bas an e apoyo y habe ecibido solida idad de algunos g upos de muje es de
la sociedad ecep o a, aún cuando en ocasiones las necesidades de unas y o as
son dis in as. La condición de la muje nos si úa muchas eces en si uaciones
de ma ginación y la solida idad en e las muje es es necesa ia. El e dade o
ehículo de la in eg ación es á en manos de las muje es inmig an es a pesa de
la cos osa a ea que implica no ecibi el apoyo ins i ucional que se me ece;
apoyo que se debe ía palpa en las di e en es asociaciones de muje es.
Den o de la FCIC (Fede ación de Colec i os de Inmig an es de Ca aluña)
las muje es de los di e en es colec i os hemos o mado una sec e a ía de la
muje , a dua labo pe o iable si ealizamos una apues a común po seleccio-
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na aquello que nos une como muje es y como inmig an es. Los p ime os
pasos de la c eación del g upo nos ha e elado que la p ocedencia de las muje-
es y los mo i os de la inmig ación nos conduce, en ocasiones, a o mula ei-
indicaciones di e gen es, lo cual susci a deba es in e nos muy du os, pe o
ello no nos debe lle a a conside a la c eación del g upo como algo innece-
sa io. Su exis encia es posi i a, pues si los obje i os de la p ime a gene ación de
inmig an es (que son jus amen e los que o mamos es a sec e a ía) no coinci-
den y ello nos lle a a o mula polí icas ei indica i as di e en es, nues os
hijos nacidos en es a sociedad y los que se desplaza on de pequeños sí es án
eniendo p oblemas comunes, aquí sí que hay una comunalidad cla a. Es os
niños son hijos de pad es que pe enecen a las subcul u as de es a sociedad;
pues no enemos pode alguno, ni polí ico ni económico, y las pe spec i as de
consegui lo no son p ecisamen e espe anzado as. Lo económico nos es á casi
edado, pues o que, en e o as cosas, le es más di ícil a un inmig an e man ene
un negocio po que ambién le es más di ícil ob ene un c édi o. Lo polí ico
nos esul a muy alejado de una óp ima si uación. No hay más que obse a
que cuando alguno de los nues os es á en algunas lis as elec o ales ya se cui-
dan muy mucho que es é con pocas posibilidades de pode op a a sali elegi-
do, aunque consiga los o os de odos los inmig an es en condiciones de eje ce
es e de echo.
Hemos de auna es ue zos pa a que nues os hijos no engan la necesidad
de dilui se en la sociedad ecep o a y que puedan sali con dignidad de es a
si uación de subcul u a, y sob e odo o ien a les a que no lleguen a desa o-
lla aquello que Dolo es Juliano explicó con an a exac i ud «la ideología del
nue o con e so» (Juliano, 1993), que les lle a a desa olla ideas pendula es.
Ellos deben es a p epa ados y o mados pa a que se encuen en en la si ua-
ción de pode ei indica una si uación económica digna pa a los países del
Su , ya que ma e ia p ima y po encial humano no nos al a. Deben p epa a -
se pa a op a po una polí ica independien e y eal, sin la necesidad de que
nues os gobe nan es es én di igidos desde Pa ís, Lond es, Mad id o Washing on,
capi ales «democ á icas» que apoyan dic adu as, que ahogan a la población
haciendo que la mise ia sea moneda de cambio y que los habi an es más «sanos»
ísica e in elec ualmen e, así como los más jó enes, abandonen es os países.
C eo que és e es un abajo que las muje es inmig an es debemos hace , y
no de una mane a aislada, sino conjun amen e. Pienso que los g upos de muje-
es son e dade os agen es de in eg ación en la mayo ía de los colec i os. Son
ellas las que man ienen las elaciones con las escuelas (es más ecuen e que los
p o eso es conozcan a la mad e que al pad e), son las muje es las que pa ici-
pan en las di e en es AMPA (Asociación de Mad es y Pad es de Alumnos). La
apa ición de di e en es g upos é nicos en las escuelas o iginó el diseño de p o-
g amas con e en os que gi aban en o no al concep o de la di e sidad. En las
más ípicas mani es aciones cul u ales, que an desde la na ación de cuen os,
las degus aciones gas onómicas, los bailes, el peinado en enzas, has a las con-
e encias sob e di e en es cul u as, en casi odas las ocasiones las p o agonis-
as somos las muje es.
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Es ascenden al ambién señala el papel an impo an e que ealizan las
muje es a icanas subsaha ianas p oceden es de los países donde la ablación
del clí o is es un hecho. És as han c eado una asociación llamada «Ama », y
abajan en la zona del Ma esme y la p o incia de Gi ona, demos ando a las
muje es de sus colec i os la necesidad de e i a que a sus hijas se les p ac ique
la ablación. Además, se es á abajando en la necesidad de e adica es a p ác-
ica, en ocasiones al ma gen de la opinión de los homb es.
Con la su icien e in o mación y la necesa ia o mación y sensibilización sob e
el ema, es oy con encida que es e p oblema encon a á una solución sa is ac o ia.
Los pun os básicos que nos pueden ayuda a soluciona es e p oblema en el
u u o son:
— Fo mación e in o mación a las muje es que es án en si uación de pone a
sus hijas en manos de cualquie a y con ello mu ila las y en ocasiones has a
llega a hace pelig a su ida.
— Sensibilización de la sociedad ecep o a. An e un ema an lejano a su cul-
u a, en ocasiones se iende a olklo iza ; po ello se pide un poco de espe o,
comp ensión y apoyo pa a llega a apo a elemen os álidos que ayuden a
e adica lo en e es e colec i o y, po ex ensión, has a en sus países de o i-
gen. El ema que nos ocupa es p ecisamen e uno de aquéllos donde la línea
su il que sepa a lo é ico y lo í olo es muy ina, y donde pa a no desliza -
nos hacia el e eno olkló ico y a lo mo boso debemos hace un es ue zo.
En es e sen ido, podemos deci que es as muje es es án ealizando un a-
bajo de e dade as agen es de in eg ación social.
Las muje es inmig an es se han e elado como e icaces agen es de in eg a-
ción, g andes ansmiso as de los alo es de sus o ígenes, pa a que nues os
hijos man engan su au oes ima. En pocas palab as, son unas incansables c e-
ado as de odo ipo de es a egias pa a la supe i encia de odo su en o no
(Sipi, 1998). Son piezas imp escindibles pa a la buena in eg ación de su g upo
en la sociedad ecep o a, y han demos ado se buenas mediado as en e su
colec i o y la sociedad ecep o a.
Son piezas básicas de coope ación, colabo an es echamen e con los g u-
pos in e esados en lucha pa a que los habi an es de los países del Su engan
una buena calidad de ida, pa a que los desplazamien os se ealicen po deseo
p opio y no necesa iamen e po busca una calidad de ida di ícil de halla en
la mayo ía de nues os países de o igen.
Bibliog a ía
DIOU, Aliu (1999). «El colec i o de inmig an es busca sus p opias es a egias de supe -
i encia». Re is a CIDOB, 67.
JULIANO, Dolo es (1993). Educación In e cul u al. Ba celona: Eudema.
KAPLAN, Ad iana (1998). Senegambia en Ca aluña. Fundación ”la Caixa”.
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de la Comunidad Au ónoma de Mad id.
Las asociaciones de muje es, ¿agen es de in eg ación social? Pape s 60, 2000 363
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