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Resumen Las peruanas que llegan a Barcelona durante la década de los noventa se insertan principalmente como empleadas domésticas, a pesar de que no solían ejercer esta actividad laboral en su país de origen y cuentan con medios y altos niveles de instrucción. Las razones de la emigración, el modo cómo se produce y el contexto de llegada determinan esta inserción. Sin embargo, el proyecto que inicialmente se planeó como temporal se convierte a menudo en permanente, al verse continuamente prolongado. Se comprueba de esta manera que nos hallamos, por una parte, con una perpetuación de las peruanas en el servicio doméstico, por otra parte, ante la etnización del sector de empleadas de hogar, integrado ahora mayormente por mujeres de ciertas procedencias extranjeras. Estos dos hechos se producen bajo el fenómeno migratorio transnacional, impactando de diversos modos en las inmigrantes y sus familias. Palabras clave: inserción laboral, cuidado de ancianos, transnacionalismo, permanencia. Abstract. Domestic for life? Peruvian women in the Barcelona domestic help sector Those Peruvian women who arrive to Barcelona during the nineties work mainly as domestic helpers, though they did not use to do that job in their country of origin and have medium and high levels of education. The reasons for migrating, the way how is done and the context of arrival determine their labour market insertion. However, the project which was initially planned as temporary becomes often permanent because it is continually prolonged. Therefore, it is obvious that, on one hand, there is a perpetuation of Peruvian women in the domestic service and, on the other hand, an ethnification of the sector, composed now to a large extend by women from specific foreign origins. Both facts occur under the transnational migratory phenomenon, having a diverse impact on migrant women and their families. Key words: labour insertion, care of the elderly, transnationalism, permanence. 1. Quisiera agradecer a Julia Tavares y Tatiana Sikoska, Social Affairs Officers del United Nations International Research and Training Institute for the Advancement of Women (INSTRAW) en Santo Domingo (República Dominicana), así como a Natalia Ribas, por revisar repetidamente la redacción de este artículo y hacer sugerentes comentarios. El resultado del mismo es, sin embargo, absoluta responsabilidad de la autora. Papers. 60, 2000 327-342 ¿Empleadas de por vida? Peruanas en el servicio doméstico de Barcelona1 Ángeles Escrivá Plaza de Alicante, 4. 46600 Alzira (Valencia). Spain [email protected] Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 327
1. Introducción Desde hace alrededor de tres décadas la emigración internacional femenina ha pasado a tener una especial relevancia. La globalización económica con la expansión del capitalismo y el industrialismo a prácticamente todas las regiones mundiales ha venido acompañada por una proliferación de los medios de comunicación de masas —con el correspondiente impacto cultural e informativo— y la mejora del transporte, haciendo más evidentes si cabe los contrastes socioeconómicos. De estos cambios han estado participando más activamente las mujeres, accediendo ahora a la emigración laboral interna e internacional como alternativa a las desfavorables condiciones económicas y sociales que se les presentan en sus lugares de origen. La más reciente emigración femenina es, en gran medida, una emigración laboral, generalmente con planteamientos temporales, y autónoma, en el sentido que no está motivada por procesos de reagrupación familiar con anteriores cónyuges emigrantes masculinos o sus progenitores, sobre todo en América Latina y en el sudeste asiático (UN, 1997). Sin embargo, el hecho que se trate de una emigración autónoma no significa que no esté condicionada por otras personas, miembros familiares dependientes de las mujeres y sus parientes con autoridad sobre ellas, y por las personas integrantes de las redes migratorias que les ayudarán a llevar a cabo la emigración y el asentamiento en la nueva sociedad receptora. A pesar de que se ha estado tratando más prolíficamente la nueva participación de las mujeres en las migraciones, la literatura internacional aún recoge insuficientemente cuestiones relacionadas con las características laborales de estas emigrantes. Se ha investigado —y dicho poco por tanto— sobre el hecho de que las mujeres migrantes se inserten abrumadoramente en segmentos laborales etnificados y sexualmente diferenciados; que en muchos casos padezcan un proceso inicial de descualificación con la emigración, al haber tenido una experiencia previa de mayor nivel laboral o educacional y que se mantengan en estos sectores durante períodos cada vez más prolongados. La situación de las mujeres en conjunto se muestra algo diferente respecto a la de los hombres. Por ejemplo, los datos sobre la emigración internacional desde Sri Lanka demuestran que las emigrantes suelen insertarse en sectores laborales menos cualificados —sea cual fuere su cualificación previa— que sus compatriotas hombres (Brochmann, 1993). También los estudios sobre la migración filipina —con rasgos similares a la peruana, como veremos inmediatamente— nos hablan de esa presencia de las licenciadas asiáticas en el servicio doméstico internacional (Barsotti y Lecchini, 1995). 328 Papers 60, 2000 Ángeles Escrivá Sumario Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 328 1. Introducción 2. ¿Por qué emigran las peruanas? 3. ¿Cómo se insertan sociolaboralmente las inmigrantes peruanas? 4. En conclusión: ¿empleadas de por vida? Bibliografía
Aprovechando el material recogido durante una investigación que llevé a cabo hace un par de años2, me propongo demostrar en este artículo que la inserción y el mantenimiento de las peruanas en el servicio doméstico de Barcelona3es producto de unas condiciones de partida y de llegada impregnadas de la experiencia transnacional migratoria. Esto quiere decir que las mujeres, aparte de las constricciones a las que se enfrentan en la sociedad receptora, mantienen una estrecha ligazón con la realidad en origen que les condiciona excepcionalmente a optar por unos y no otros caminos. Por último, el mantenimiento en el servicio doméstico tiene para estas mujeres y sus familias consecuencias en el plano económico y social, las cuales son percibidas más o menos positivamente, dependiendo en gran parte del grado de sorpresa con que se presenten. Es decir, consecuencias negativas esperadas son mejor llevadas o soportadas por las mujeres y sus familias, por cuanto se contemplan como signos de un sacrificio libremente elegido. 2. ¿Por qué emigran las peruanas? La emigración laboral de peruanas tiene sus antecedentes en las migraciones internas que tuvieron lugar en el país durante buena parte del siglo XX. Las mujeres han tenido un papel preponderante en los movimientos poblacionales del campo a la ciudad, representando el 50,6 y el 51,2% de toda la emigración peruana rural-urbana para la década de los sesenta y los setenta respectivamente (Instraw, 1994: 27). Ellas se insertaron predominantemente como domésticas en las casas de familias urbanas acomodadas. Jelin (1978) revela por aquellas fechas que las únicas alternativas laborales disponibles para estas mujeres se encontraban en el servicio doméstico, migrando en muchos casos no por el atractivo de un empleo retribuido, sino por ser el único modo ¿Empleadas de por vida? Peruanas en el servicio doméstico de Barcelona Papers 60, 2000 329 2. La investigación de la que hablamos se tituló: «Peruanas en el servicio doméstico de Barcelona. Trayectorias socio-laborales». Tuvo lugar entre los años 95-97 y la mayor parte de este tiempo estuvo becada por la Comisión Europea en el European Research Centre on Migration and Ethnic Relations (ERCOMER) de la Universidad de Utrecht, en los Países Bajos. El trabajo de campo se dividió entre Barcelona (95 y parte del 96) y Perú (parte del 96 y parte del 97) y contó además con la doble supervisión desde Utrecht de la Dra. Helma Lutz y desde Barcelona de la Dra. Carlota Solé. 3. La migración laboral peruana en Barcelona tiene un elevado componente femenino. Los datos estadísticos para el año 97 nos presentan porcentajes del 64% aproximadamente (CIE, 1998). Con el mayor acceso de las mujeres a la emigración autónoma han ido consolidando redes compuestas de vecinas, amigas y familiares, impulsando por tanto una emigración mayoritaria de mujeres. Estas mujeres suelen ser solteras, jóvenes, con o sin hijos, aunque también se encuentran casadas/convivientes cuya emigración suele reportar muchos trastornos en la relación con sus parejas. Varía así mismo el nivel educacional y la experiencia profesional entre las emigradas. No obstante, llama la atención en el caso peruano —como ocurre entre las filipinas— el elevado grado de estudios de muchas empleadas domésticas, habiendo incluso trabajado por algunos años en su país, cesando o jubilándose de maestras, enfermeras, secretarias, y otras profesiones con baja retribución, para emigrar y desempeñar diferentes trabajos en otros países (Escrivá, 1997). Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 329
de asegurar el sustento y el cobijo4. Para ser criadas, estas mujeres debían ser preferiblemente solteras y sin hijos, puesto que las condiciones de trabajo como internas no permitían desempeñar una doble jornada. Con el tiempo, sin embargo, se entendía que la muchacha se casaba y debía dejar el trabajo como interna pasando a trabajar como empleada externa, o a insertarse en otros sectores o labores a cuenta propia típicamente femeninas (la costura, el trabajo industrial a domicilio o la venta ambulante, principalmente). Es en la década de los años ochenta cuando se inaugura el éxodo autónomo de mujeres hacia otros países, primero de la región, como Venezuela o Argentina, incluso Estados Unidos, y poco más tarde hacia otros continentes: en Europa destacan Italia y España5, y en Asia, Japón (Altamirano, 1996). En un principio son las élites y clases medio-altas las que emigran motivadas por la crisis económica y la inseguridad social y política. Estas élites conseguirán insertarse en mejores condiciones económicas y sociales que quienes les sigan posteriormente. A finales de los ochenta y sobre todo a principios de los noventa emigra un gran número de ex empleados y empleadas del Estado, quienes sufrieron las consecuencias de la congelación de los salarios y la reducción de los puestos vía las jubilaciones anticipadas o los despidos masivos dictaminados por la política económica de Fujimori6. En fechas posteriores, existen evidencias de que se han unido al flujo ex estudiantes y personas provenientes de los estratos económicos más modestos del Perú. Entre las peruanas entrevistadas en Barcelona7, se comprobó que partían de una situación de desempleo y subempleo generalizado en su país de origen, 330 Papers 60, 2000 Ángeles Escrivá 4. El sistema se rige por la institución de las «madrinas», que acogen a las campesinas niñas y adolescentes en sus casas de la ciudad a cambio de que trabajen gratuitamente como domésticas. 5. Según Altamirano (1996: 116), en 1993 España tenía 45.000 e Italia 25.000 inmigrantes peruanos y peruanas. Razones históricas y culturales (colonización e inmigración europea), además de las características de los mercados de trabajo receptores y las (inexistentes) políticas de inmigración de los años ochenta, explican la elección de estos destinos mayoritarios. La Iglesia católica, en particular en Italia y España, además de proveer los soportes sociales y psicológicos, es un facilitador para encontrar trabajo, además de brindar alimentos gratuitos a las personas indocumentadas y las desempleadas, en particular a muchos peruanos y peruanas que llegaron en los últimos años (ibídem: 76). Sin embargo, el autor apunta —de manera sorprendente puesto que carece de estudios que avalen tal apreciación— que «en comparación al trato que dan los españoles y alemanes, en general, los italianos son más tolerantes; además, las instituciones se muestran más caritativas y comprensibles con los problemas de los inmigrantes» (ibídem: 139). 6. Quien, no olvidemos, no hizo sino seguir los dictámenes del Fondo Monetario Internacional estableciendo un estricto plan de ajuste estructural. También Ribas (1994) destaca este factor de expulsión en la emigración de profesoras filipinas hacia España. 7. Fueron recogidos 32 relatos de vida de mujeres peruanas, abarcando una amplia gama de circunstancias sociales y familiares. Adicionalmente, el estudio cualitativo estuvo acompañado por la revisión de datos aportados por el Consulado Peruano (sobre unas 700 personas) y una de las casas religiosas mediadoras en la contratación de domésticas en Barcelona (sobre otras 300 mujeres). También fue crucial en la investigación la toma de datos a partir de numerosas entrevistas informales con inmigrantes y observación participante en una asociación de mujeres peruanas en Barcelona. Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 330
en donde la crisis económica y las medidas tomadas encaminadas a su superación habían comportado —como dijimos— el congelamiento de los salarios, el despido o la jubilación anticipada de muchos cargos públicos (profesoras, enfermeras, funcionarias...), y el encarecimiento de la vida paralelamente al aumento de las necesidades económicas por la privatización de muchos servicios antes prestados por el Estado, como la salud y la educación, lo cual afectó especialmente a las mujeres (Tanski, 1994). Razones de tipo macroeconómico o estructural explicarían, en principio, el éxodo de peruanos hacia el exterior. Pero ¿por qué en concreto las mujeres? y ¿por qué eligieron esos destinos y esas actividades? Para entender estos tres hechos nos sirve la teoría de la estrategia doméstica de supervivencia, la cual acentúa la importancia del grupo doméstico en la selectividad por sexo y la decisión migratoria8, y el análisis de las redes migratorias. La posición y el rol de las mujeres dentro de la familia es un determinante crítico de la emigración femenina, como han dado en señalar las investigadoras como Lim (1998). Aunque la familia también ejerce su influencia sobre la migración masculina, su consideración con respecto a la migración femenina es esencial. Es dentro de la familia donde mejor se manifiesta la subordinación de las mujeres a la autoridad masculina; es la familia quien asigna o define los roles para las mujeres a partir de los condicionantes sociales y culturales, la que a cambio determina sus motivaciones relativas e incentiva la emigración; y es la familia la que provee de los recursos y la información que puede apoyar o desincentivar la emigración. Esta dinámica intrafamiliar, jerárquica en términos de sexo y edad, que condiciona la emigración femenina, se refleja en la historia de muchas emigrantes, entre ellas Judy Edith, una peruana que fue «obligada», literalmente, por su hermano mayor a emigrar a España dejando a su único hijo a cargo de la familia9. Hillman (1996) resume en su ¿Empleadas de por vida? Peruanas en el servicio doméstico de Barcelona Papers 60, 2000 331 8. La estrategia doméstica de supervivencia se ha convertido en una potente herramienta explicativa, viniendo a complementar los análisis anteriores: primero, el nivel individual de análisis tuvo su época de mayor florecimiento en la teoría de la elección racional modernizadora; segundo, el nivel social global presentó su mayor esplendor en los análisis postmarxistas estructurales. Como ha señalado Lyckama à Nijeholt (1995: 55), quizás la mejor solución es integrar las tres perspectivas de estudio con sus diferentes niveles de análisis, aunque teniendo cada una diferente importancia: «In order to understand the labour migration process, it is important, in my view, to stay embedded in the historical-structural approach and consider the structural factors as the forces which bring about migration. Within those parameters, the individual decision to migrate should be perceived as being strongly influenced by collective considerations within the social network of family, household, kin, and community, as well as by the outcome of conflicts of interest within that network». 9. Este ejemplo nos refiere al caso frecuente en Perú de jóvenes madres solteras que viven en la casa familiar bajo la autoridad del padre de familia o, en su defecto, del hermano mayor, quien viene a tomar el papel de autoridad principal. Judy Edith ya tenía una hermana emigrada a España y, por tanto, su hermano decidió que para mejorar la situación económica de toda la familia y poder ofrecerle un mejor futuro a su hijo —así como para apartarla del hombre con quien había tenido el pequeño— tenía que emigrar también. Ella se resistió a marchar pero el hermano insistió y los demás miembros familiares apoyaron la idea. Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 331
estudio ubicado en el servicio doméstico de Milán, Italia, dos tipos de razones principales para la emigración peruana femenina ocurrida a principios de los noventa10, ambas condicionadas más o menos intensamente por el grupo doméstico: a) la necesidad de supervivencia familiar, y b) el deseo de mantener e incluso elevar el nivel de vida/consumo individual y familiar. La supervivencia familiar ha ido recayendo más y más sobre las mujeres, puesto que la crisis económica ha golpeado duramente el empleo masculino. Con ello, mujeres que antes no trabajaban fuera de la casa tuvieron que salir a resolver las demandas familiares aparte de las domésticas, y las que ya trabajaban tuvieron que ver el modo de incrementar los ingresos, igual o más que los hombres, con el pluriempleo a base de pequeños y esporádicos trabajos adicionales. Pero también tiene especial peso en el caso latinoamericano el elevado número de familias monomarentales o encabezadas por mujeres11. Más aún, las demandas de empleo femenino han ido en aumento de modo paralelo al crecimiento de los niveles de instrucción de las mujeres. Muchas desean trabajar y ganar suficiente para mantener a sus familias, con o sin la ayuda del miembro masculino. En el caso de que haya este miembro masculino que contribuya, las mujeres se otorgan la tarea de elevar el nivel de vida/consumo familiar y suyo individual12. Por otro lado, aparte de los desequilibrios económicos entre unas y otras áreas, y las estrategias que se utilizan para superarlos, el establecimiento de comunidades que se amplían con el funcionamiento de las redes tiene un papel fundamental en la existencia y mantenimiento de los flujos femeninos13. Las redes 332 Papers 60, 2000 Ángeles Escrivá 10. Otra contribución es la de Pérez (1997: 138), quien distingue entre la inmigración peruana de los noventa en España tres tipos principales de orígenes sociales y por tanto necesidades: a) la clase baja, minoritaria, quien utiliza una clara estrategia de sobrevivencia; b) la clase media en regresión, mayoritaria, combinando la estrategia de la sobrevivencia con la del ascenso social; c) la clase media aspirante, también minoritaria, que pretende cualificarse e incluso integrarse a medios y altos niveles ocupacionales en España. 11. Oso (1998: 239) distingue entre jefaturas de hogar de hecho y de derecho. Las primeras son especialmente numerosas en el contexto peruano, en donde los hombres a menudo no han podido o no han querido hacerse cargo del mantenimiento de sus descendientes, pasando a ser exclusiva obligación de las madres y de los hijos e hijas mayores del grupo doméstico. 12. Para aquéllas que carecen de obligaciones familiares apremiantes, porque están solteras y/o tienen familias relativamente acomodadas, el deseo de mayor autonomía personal y a la vez de mayor poder y decisión sobre los asuntos familiares es fundamental. La emigración se convierte entonces para estas mujeres en una vía hacia la elevación de su estatus personal, su empoderamiento, y su autorrealización. El mimetismo social, producto de la moda por viajar al extranjero, conocer otros lugares, encontrar una pareja afuera más deseable, o simplemente la fascinación y el engaño son otros motivos que generalmente se entrecruzan con los anteriores. 13. Existen redes migratorias femeninas o altamente feminizadas operando con mayor o menor eficacia según los casos. Un conocido caso es el de las mujeres filipinas, quienes han sido una de las migraciones femeninas más antiguas y organizadas dirigidas hacia un amplio abasto geográfico: Norteamérica, Europa, Asia y Oceanía (Ribas, 1994). Como presentamos anteriormente, la emigración peruana también se encuentra notablemente feminizada, debido en gran medida al actuar de las redes integradas mayormente por mujeres. La elección Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 332
son, como han señalado Gurak y Caces (1992), canales por los que transita la información, el apoyo moral y emocional y los recursos materiales necesarios para posibilitar la afluencia de otros migrantes, su inserción en el nuevo contexto y a la vez su participación en el continuado mantenimiento de la red. Con ello las redes crean facilidades pero también obligaciones y constricciones a los participantes y a las participantes. Dentro de ellas circulan informaciones verídicas pero también rumores y farsas. Por lo tanto, no toda la información transmitida por estos canales favorece a los migrantes, sino que puede tener una influencia perversa14. Además, muchas de las redes migratorias actuales se han ido «formalizando» a medida que los gobiernos de los países receptores han dificultado el ingreso a su territorio a nuevos inmigrantes. Se han constituido agencias, más o menos legales, a partir de antiguos inmigrantes y nacionales que perciben sustanciosos ingresos con el tráfico (a menudo concebido como «acompañamiento») de personas15. Con ello se evidencia que las restricciones a la inmigración, por una parte, abocan a las migrantes a una mayor vulnerabilidad al tráfico y a la violencia sobre ellas, por otra parte, están limitando el retorno con la limitación a las entradas y salidas, en un contexto en el que las adversas condiciones de partida que incentivan la emigración y desaconsejan el retorno siguen quedando intactas. 3. ¿Cómo se insertan sociolaboralmente las inmigrantes peruanas? La inmigración peruana en Barcelona se ha convertido en pocos años en la presencia extracomunitaria más numerosa después de la marroquí (CIDOB, 1998). Se encuentra notablemente feminizada (65%) y presenta una elevada ten- ¿Empleadas de por vida? Peruanas en el servicio doméstico de Barcelona Papers 60, 2000 333 de los destinos migratorios viene dada en buena parte por el uso de estas redes migratorias establecidas que proporcionan información y apoyo hacia algunos lugares concretos y no otros. Son los miembros más arriesgados quienes se encargan de explorar otros posibles mercados e inaugurar nuevos movimientos de población inmigrante. Hay evidencias de extensas redes en las ciudades de Madrid y Barcelona. En esta última ciudad una buena parte de ellas provienen de la ciudad de Trujillo en el distrito norteño del Perú llamado La Libertad, además de las de procedencia limeña. Según comentarios de algunas de nuestras entrevistadas, en algún caso estas redes habían posibilitado la emigración de hasta más de treinta miembros de una misma familia. 14. Entre los casos estudiados de peruanas emigradas a Barcelona se halló que con frecuencia partían de su país sin tener un conocimiento exacto de las labores que realizarían en destino, porque sus informantes no gustaban de especificar. En lo referente a los sueldos, se especulaban cantidades alrededor de los 1.000 dólares mensuales, supuestamente de fácil obtención. Con el agravante de que, para llevar a cabo sus viajes, las mujeres se habían endeudado considerablemente y tenían obligaciones económicas para con distintos miembros de su familia: hijos, esposo, padres, hermanos, en cuanto a envío de remesas. 15. Los variados servicios que prestan estas agencias suelen venir acompañados de numerosas irregularidades como: el cobro excesivo de tarifas, el engaño en las expectativas, el abandono en los países intermedios, el ocultamiento de intenciones, el maltrato físico y psicológico, la falsificación de documentos y dinero, el incumplimiento de las leyes de extranjería de los países destinatarios, etc. Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 333
dencia a la actividad laboral, o sea que no es producto básicamente de la reagrupación familiar con sus cónyuges masculinos. Dentro del conjunto español, Barcelona es la segunda ciudad con mayor número de residentes peruanas después de Madrid (inmigración estudiada por Tornos y otros, 1997, y Pérez, 1997), presentando unos rasgos demográficos y sociolaborales muy similares en ambos casos. Una vez aterrizadas en Barcelona, las peruanas entrevistadas manifestaron en general haber quedado sorprendidas por las condiciones tan «avanzadas» de la ciudad en términos de orden y eficacia de los servicios; a la vez que desencantadas al poco tiempo por las condiciones tan adversas para ellas, como son la discriminación social de la que algunas se sienten objeto, la escasez de trabajos bien pagados (respecto a los 1.000 dólares de referencia) y/o cualificados, el alto costo de la vida como de los alquileres, etc. En las entrevistas se evidenció que no tenían en general experiencia laboral en el sector del servicio doméstico —al cual mayoritariamente accedían por medio de las redes—, lo consideraban un cuasi trabajo con bajo reconocimiento social y salarial y distaba de sus expectativas laborales dadas sus cualificaciones16. En destino son varios los factores condicionantes de la situación de las mujeres inmigrantes. El mercado de trabajo es el elemento central y en torno a él se configuran las políticas migratorias, de control y de integración, más los climas sociales generales y locales de aceptación o rechazo hacia la presencia extranjera. Las teorías han descrito la inserción de los trabajadores y las trabajadoras migrantes en los mercados de trabajo de los países industriales avanzados en términos de segmentación (Piore, 1975). Significa que para la gran mayoría de inmigrantes las oportunidades laborales se presentan sólo en aquellos empleos menos deseados por los nacionales, porque están peor pagados, son duros, sucios, inestables, estacionales, inseguros o aislantes. Un desarrollo de la teoría de la segmentación del mercado laboral habla de un mercado de trabajo primario y otro secundario, que a su vez están subdivididos, siendo las mujeres y sobre todo los inmigrantes y las inmigrantes quienes se colocan en los peores puestos, en términos de prestigio social, por ejemplo. Las mujeres inmigrantes quedarían relegadas a los empleos específicamente femeninos. Por esto la mayor parte de peruanas emigradas a Barcelona desde finales de los años ochenta y sobre todo durante los noventa se han insertado laboralmente en el servicio doméstico, incluyendo dentro de sí el cuidado de niños, enfermos y ancianos. Esto es así por cuanto ésta es la actividad que más número de mujeres extranjeras demanda, ya que las españolas no desean ejercerla y requieren cada vez en mayor número de estos servicios que no son compartidos con los hombres ni resueltos por las provisiones de las políticas de bienes334 Papers 60, 2000 Ángeles Escrivá 16. Según los datos recogidos en el Consulado y la Parroquia en 1995-96, la mayoría de peruanas inscritas habían finalizado al menos estudios secundarios e iniciado algún estudio superior, mientras que el número de licenciadas y profesionales experimentadas, sobre todo en los campos del magisterio y la enfermería, también era muy significativo. Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 334
tar. Se han dado paralelamente dos tipos de fenómenos: por un lado, la creciente participación laboral de las mujeres autóctonas y su deseo de desligarse en mayor medida de las labores del hogar; por otro, la elevación de la esperanza de vida de la población adulta y la reducción en tamaño de los núcleos familiares, con el consiguiente aumento del requerimiento de servicios personales de atención y cuidado, tanto a personas que viven prácticamente solas como a familias. El cuidado de ancianos —verdadera área de especialización de las peruanas—, aunque es una de las actividades más valoradas y reconocidas salarialmente dentro del sector, comporta mayor estrés, por la precariedad psíquica y motriz de muchos ancianos y ancianas, e inseguridad laboral, puesto que la dedicación a un anciano se limita a los pocos años, meses de vida que pueda tener desde que se contrata el personal auxiliar17. Atender a estas personas requiere una disponibilidad absoluta durante todos los días de la semana y todas las horas del día, quedando muchas mujeres así relegadas al hogar del empleador o de la empleadora durante largas temporadas. El régimen laboral más común entre las entrevistadas de llegada más reciente era por tanto el de internas, debido en gran parte a las necesidades de asistencia continuada a las personas que cuidan. Adicionalmente, el régimen de empleadas de hogar dentro de la Seguridad Social española se encuentra en inferioridad de condiciones respecto a otros regímenes y, por tanto, relega a las inmigrantes a condiciones de ciudadanas de segunda categoría (sin seguro de desempleo, por ejemplo). Peor aún cuando las mujeres se encuentran en irregularidad documentaria, porque en ese caso están mayormente expuestas a todo tipo de abusos y discriminación por parte de sus empleadores y quienes trafican y se benefician de ellas (agencias colocadoras, etc.), como la falta de pago por vacaciones, seguro social, despido sin causa justificada, cobro de tasas por colocación, etc. Sin embargo, los episodios de desencuentro con empleadores y agencias no abundaron en los relatos de las mujeres y sí los halagos respecto al buen trato de mucha gente en su casa y en la calle. En lo referente a los procesos de documentación, las peruanas han asistido a una mejora de su situación legal paulatina por medio de su inserción laboral como empleadas de hogar, lo que les ha llevado a presentar una mejor inserción social que otras y otros extranjeros. El recurso a la petición de la doble nacionalidad y a la reagrupación familiar de esposos, padres e hijos, estaba en la mente de muchas y los datos más actuales lo corroboran. También dentro del sector muchas mujeres manifiestan su preferencia por las labores de cuidadoras de ancianos que las de ¿Empleadas de por vida? Peruanas en el servicio doméstico de Barcelona Papers 60, 2000 335 17. Durante el estudio se comprobó que es más corta la permanencia laboral de las mujeres en sus puestos como domésticas cuidadoras de ancianos, sobre todo enfermos, que como domésticas centradas en labores de limpieza, cocina y cuidado de niños. Esto se debe a que en el primer caso la contratación se lleva a cabo generalmente cuando el anciano o la anciana llega a una situación en la que ya le es difícil atenderse solo o por alguno de sus hijos o hijas (parálisis parcial o total, demencia senil, etc.). Papers 60 327-342 29/6/00 11:39 Página 335
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