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Las encrucijadas de un modelo social

Author: Azor Hernández, Marlene
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1998
DOI: 10.5565/rev/papers.1945
Source: https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n56/02102862n56p73.pdf
Las enc ucijadas de un modelo social
Ma lene Azo He nández
Uni e sidad de La Habana. Facul ad de Filoso ía e His o ia
La Habana. Cuba
Exis e una cuan iosa li e a u a sob e el colapso del modelo so ié ico que se
expendió a las expe iencias his ó icas de los socialismos de Es ado en es os ina-
les de siglo. Sin emba go, pocos au o es1han e lexionado sob e la o alidad
del modelo al inco po a la economía, la es uc u a social, el sis ema polí ico
y el uncionamien o de la ideología.
Jun o con la expe iencia acasada, se descali ica o se ol ida la e lexión de
miles de in elec uales que desde Occiden e o den o de los países del «socia-
lismo eal» e alua on esas sociedades y han legado un acumulado de e lexión
eó ica aliosa. Me e ie o en es e caso a los in es igado es que, colocados an e
el desa ío de conoce los p ocesos que ocu ían en el «socialismo eal», no as-
pola on los esquemas de uncionamien o de Occiden e pa a desau o iza lo
que ocu ía en el Es e eu opeo, sino que in en a on e alua esas sociedades
desde los p opios códigos polí icos económicos y eó icos dominan es en esos
p ocesos his ó icos.
Conside o esa pos u a in es iga i a como la más p o unda y é il pa a
comp ende no sólo lo ocu ido, sino ambién aquello que es necesa io man-
ene en la memo ia his ó ica, esul ado de un ap endizaje del pasado.
Lamen aba un economis a chileno2en 1982, que cada nue o p oceso de
ansición «socialis a» discu ía p oblemas comunes a o as expe iencias simi-
la es como si se a ase de p oblemas inédi os. Pa adójicamen e, quienes más
Desc ipción y análisis del modelo.
El subsis ema económico
La mo ilidad social
El sis ema polí ico
La ideología
Suma io
Pape s 56, 1998 73-101
1. En e los que se encuen an BARHO, Rudol (1977). La al e na i a: po un comunismo demo-
c á ico; TROTSKY, León D. (1937). La e olución aicionada.
2. VUSKOVIC, Ped o. Re is a de Economía, núm. 159-160, ene o-junio de 1982. México:
UNAM.
necesi aban conoce la expe iencia acumulada pa a no epe i polí icas e á i-
cas, menos accedie on a esa in o mación.
En la p ác ica, las expe iencias his ó icas de ansición «socialis a» se desa-
olla on con un doble sínd ome de ensi o. (La palab a sínd ome deno a que
si bien la au o a econoce las condiciones eales que p opicia on esa pos u a, ella
ue lle ada sis emá icamen e a ex emos innecesa ios.)
Hacia el in e io de esos países la e iginosa mode nización exigió al os
ni eles de con ol y o ganización social. Sin emba go, hacia el ex e io se expo -
ó una imagen idealizada con una posición de ensi a p opia de una « o ale-
za si iada».
Las di ecciones sociales de es os p ocesos han sido ex ao dina iamen e ul-
ne ables a cualquie c í ica, p ecisamen e po asumi se esponsables y ges o-
es de oda la ac i idad social. No hubo ámbi o de la sociedad en la cual no se
elabo a an polí icas y se con ola a su ejecución. Es a cen alización ex ema
ha sido mo i o a la ez de ue za y debilidad del égimen social. Fue za po la
posibilidad de mo ilización social de mane a ápida y sis emá ica, debilidad
po impedi la e aluación y e lexión sob e las polí icas desa olladas an es y
después de cada cambio.
Polí icas que debie on se canceladas ápidamen e o nunca pues as en ma -
cha, se man u ie on du an e décadas po esa al a de e oalimen ación social.
No se a a sólo de la e aluación de los expe os, nos e e imos al es udio del
impac o de esas polí icas en la sociedad ci il.
Las expe iencias his ó icas de los socialismos de Es ado han bloqueado sis-
emá icamen e una e lexión con inua sob e los p oblemas que su gían con las
g andes ans o maciones mode nizado as que se p oducían en sus sociedades,
y la censu a se asladó ambién a los pa idos comunis as occiden ales y a la
izquie da en gene al. Así se explica el dis anciamien o de los ma xis as occi-
den ales de los p oblemas de las expe iencias del «socialismo eal», pa a e i a
una ac u a con sus pa idos o una up u a con sus iliaciones de izquie da.
El pano ama cambió a inales de los años sesen a e inicios de los años se en a.
No obs an e, al in e io del «socialismo eal» el deba e se man u o es ic-
amen e aco ado, cuando no de ini i amen e ausen e3. Co ola io de lo an e io
es la poca iabilidad de las es adís icas o iciales de esos p ocesos o la ausencia
du an e pe íodos ela i amen e la gos de es adís icas económicas o de o o ipo
que pe mi ie an hace in es igaciones sociales se ias.
Con e i en «sec e o de Es ado» desde el cos o y el su ido de la canas a
básica amilia , el esul ado de una polí ica allida o la es uc u a ocupacional
y de ing esos —po menciona algunos ejemplos— ac ua on en de imen o
de los es udios sociales igu osos y e i a on además la posibilidad de que las
74 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández
3. La polémica más comple a y abie a que se haya dado den o del «socialismo eal» es la ocu-
ida en los años ein e en la ex-URSS, y ella u o la imp on a de las me as p i ilegiadas
po la di ección bolche ique. También el deba e de los años sesen a en Checoslo aquia
in en ó ealiza una e o ma p o unda con signo di e en e, pe o ue in e umpida po la
in asión so ié ica.
polí icas ue an elabo adas con oda la in o mación necesa ia y cumplie an su
p opósi o de plani icación a la go plazo, supe io idad discu ible después de
analiza e ospec i amen e es os p ocesos y cons a a el g ado de imp o isación,
espon aneidad y olun a ismos que eglan las decisiones sob e las polí icas
mac osociales.
Algún lec o pod ía ipos a que, en e ec o, es os p ocesos his ó icos han
sido el esul ado de ac os de olun ad, pues según las condiciones que p opo-
nía Ma x, las ealidades de esos países no conducían a la ansición «socialis a».
Se e i icó en onces que el olun a ismo con e ido en no ma de ac uación
de la di ección social, desdeñando las señales de la ealidad social, ha sido una
de las causas de la au odes ucción de esos p ocesos. La e olución his ó ica
demos ó que en un momen o de su desa ollo, es os egímenes ue on inca-
paces de con inua su au o ep oducción y de asimila cambios de en e ga-
du a man eniendo el mismo e e en e de su p oyec o social, y eso se debió a
ac o es es uc u ales in e nos aún cuando los desa íos llegasen a a és de la
in luencia del ámbi o in e nacional.
El p esen e a ículo analiza los mecanismos in e nos de a iculación social
del modelo que ha dominado en los socialismos de Es ado y que se ele a on
como obs áculos in anqueables a su ep oducción.
El modelo se cons uye a pa i de una expe iencia his ó ica y se a a de
la gene alización de los asgos egula es o comunes a odas las expe iencias de
ansición «socialis a» en es e siglo.
La di isión analí ica en subsis emas esponde a los ines de la explicación,
pe o se obse a la in e dependencia uncional en e ellos.
Desc ipción y análisis del modelo.
El subsis ema económico
Pa a desc ibi es e subsis ema, me apoyo en el análisis de Ca he ine Sama y
sob e el modelo so ié ico, que ella designa con el nomb e de «plani icación
bu oc á icamen e cen alizada». Todo el «socialismo eal» aplicó es e ipo de
o ganización a la economía y sal o en la década de los años sesen a e inicios
de los se en a con las e o mas en Eu opa o ien al —países como Polonia,
Checoslo aquia, Hung ía y Yugosla ia— descen aliza on el modelo pa a luego
ecen aliza sus economías. Cuba copió el modelo desde la década de los años
se en a. China iene sus peculia idades en la aplicación del modelo, pe o sal o
el pe íodo del «g an sal o» (1958-1961), el es o del iempo has a el a ance de
la e o ma de 1978, basó la o ganización económica en simila es p ecep os.
Los asgos más obse ables del sis ema son4:
a) La endencia a la go plazo a la disminución de la asa de c ecimien o de la
en a nacional y la p oduc i idad, acompañada de un inc emen o de los
cos os.
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 75
4. SAMARY, Ca he ine (1989). «Plani icación, me cado y democ acia. La expe iencia de los
llamados países socialis as». Cuade nos de Es udio e In es igación, núm. 7-8, 14-23. F ancia.
b) El c ecimien o ex ensi o que combina el despil a o con la escasez y una
baja p oduc i idad del abajo.
c) La escasez y los «cuellos de bo ella» en la p oducción, esul ado de una pla-
ni icación al de alle que no log a ob ene la in o mación adecuada sob e
la o e a y la demanda de los ac o es p oduc i os.
d) Una combinación de escasez de ue za de abajo y sob eempleo. En algu-
nas amas y ocupaciones se obse a la al a de ue za de abajo, en o as
no se ap o echa la jo nada labo al po exceso de ue za labo al. No hay una
p opo ción adecuada en e las a eas necesa ias y el núme o de pe sonas
imp escindibles pa a cumpli las.
e) La e aluación de los ecu sos exis en es, la iden i icación de las necesida-
des y el con ol de los esul ados de la p oducción, se ealiza po bu óc a-
as a los dis in os ni eles. No exis e con apa ida social sob e es a ges ión.
) La imposibilidad del con ol al de alle, en una economía di e si icada y
compleja, hace que la plani icación sea en é minos gene ales y di usos (en
especie)5.
g) Los obje i os del plan es án subo dinados, en p ime luga , a ac o es ex a-
económicos, en unción de la es abilidad polí ica y de la coyun u a in e -
nacional.
h) La plani icación al de alle implica una elación emp esa-cen o y la impo-
sibilidad de una elación económica en e las emp esas en un sen ido ho i-
zon al. Los insumos no adqui idos median e la asignación del plan no son
posibles de adqui i en elaciones de comp a- en a legal con o as emp e-
sas, sino median e canales «clandes inos».
i) Los p ecios son designados desde el cen o plani icado . És os, desconec-
ados de los p ecios in e nacionales, son de ca ác e his ó ico y su unda-
men ación es sociopolí ica, no económica.
Es os ac o es son de ipo es uc u al, po que condicionan el ipo de agen-
cia económica de p oduc o es y di igen es de la p oducción y las elaciones
en e ellos.
La mane a de es uc u a el sis ema económico condiciona los siguien es
asgos en las elaciones de p oducción.
Los di igen es del p oceso p oduc i o desde el ni el de la emp esa has a el
cen o en una escala pi amidal de unciona ios son designados desde el cen-
o, sean especialis as cali icados en la ama o no. El c i e io de selección es de
índole polí ica y no especialmen e de mé i o6, po que la e iciencia no se mide
po la educción de los cos os, o po la inicia i a pa a ap o echa al máximo los
ecu sos según é minos acionales o po la in oducción de nue a ecnología,
76 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández
5. Al inicio de la década de los años ochen a, un semana io humo ís ico so ié ico K okodil
publicaba ca ica u as que ejempli icaban el p oblema. Po ejemplo, apa ecía un camión de
ca ga con un único lápiz gigan esco. Al pie de la ca ica u a el ex o «La indus ia del lápiz
cumple su plan de p oducción».
6. Mé i o en endido sociológicamen e como las capacidades especiales po un conocimien o
cien í ico- écnico especí ico.
sino po el cumplimien o del plan o su sob ecumplimien o en é minos di u-
sos que esconden despil a o e ine iciencia.
Los in e eses de los bu óc a as se o ien a án en unción de conse a sus
pues os y ascende en la escala bu oc á ica.
Pa a ello deben cumpli el plan asignado y e i a con lic os y ensiones en
las amas que di igen. El pues o b inda una se ie de p ebendas no asociadas al
sala io, sino a p e oga i as económicas y sociales ex as (cen os de comp a
especiales, de ec eación y de a ención médica). Mien as más se asciende en la
«nomencla u a» más amplios son es os p i ilegios ma e iales escasos y de mejo
calidad.
De lo an e io se desp ende que los c i e ios de una «buena» ges ión eco-
nómica no se mide en é minos de e iciencia acional de ecu sos, sino en una
especí ica «e iciencia» que p i ilegia cumpli el plan, aunque sus esul ados
desencadenen una ine iciencia global. Es deci , la calidad del p oduc o no
de e mina su ealización inal en el me cado. Los consumido es (me e ie o
den o del sis ema p oduc i o y no a los consumido es de bienes y se icios
pe sonales) es án obligados a ecibi y con inua el p oceso p oduc i o con
bienes de ec uosos que implican despil a o en cuan o a du abilidad y e ica-
cia del p oduc o inal. Es os p oblemas no de ienen el cumplimien o del plan,
po que no se exigen, o no ienen con apa ida pa a descali ica lo, ni en e los
p oduc o es, ni en e los consumido es. No hay selección, po que no hay com-
pe encia, y siemp e exis e escasez. Con los bienes y se icios de consumo pe -
sonal ocu e de igual mane a. No hay posibilidades de consumo al e na i o,
po que odo es p oducido en las emp esas es a ales sume gidas en la lógica que
hemos apun ado.
Como la demanda de los ac o es de p oducción sólo pueden se desde las
emp esas hacia el cen o, no exis en canales al e na i os de comp a, los bu ó-
c a as en el momen o de e alua los ecu sos necesa ios pa a cumpli el plan,
pedi án más ecu sos de los «his ó icamen e» necesa ios u ocul a án las dis-
ponibilidades que ienen de ciclos p oduc i os an e io es, acumulando un s ock
de insumos ine es y dep eciándose.
En la e aluación del mon o de p oducción, se jus i ica po los bu óc a as
un obje i o bajo, pues un obje i o al o de p oducción puede se aza oso pa a
cumpli lo.
En el momen o de ealización del plan, se con ola de igual o ma supe -
icial y o mal, según los índices que se piden desde el cen o. Sama y señala
«[…] adicionalmen e, eje edes es ables —de suminis os po ías «clandes-
inas»—, p esen a planes cuya ealización se domina […] es as son […] las
condiciones pa a iun a »7. No se a a de un enjuiciamien o é ico de los bu ó-
c a as, ni de la e aluación de su compe encia p o esional. El sis ema de o ga-
nización y con ol desde un cen o, en una economía compleja exige y
condiciona una conduc a de es e ipo. Po o a pa e, los índices de p oduc-
ción «di usos» o en especie se debe a que la única mane a de con ola una
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 77
7. SAMARY, Ca he ine. Op. ci ., p. 18.

economía compleja con una cen alización bu oc á ica ígida es colocando
índices que puedan se homogéneos, comunes y de ahí su g ado de gene alidad.
Eliman8, al igual que nume osos au o es, exp esa la imposibilidad de ob e-
ne una in o mación idedigna en un sis ema de es e ipo. Las condiciones
p oduc i as ienen a iables que pueden di e i de un día a o o, y a ían de
un ipo de ac i idad a o o, po sus dimensiones, equipamien o écnico, espe-
cialidad de p oduc os, dependencia de o as amas económicas, e c.
Como en odo el sis ema económico, el con ol es o malizado en esos índi-
ces, cada bu óc a a en los dis in os ni eles ocul a in o mación o la dis o siona,
pa a cumpli aquello que se le exige y man ene su es a us.
El chis e de la p oducción de ca ne de ce do, es elocuen e pa a ejempli i-
ca el p oblema y sus consecuencias:
Un di igen e nacional isi a una emp esa c iado a de ce dos y el di ec o le
in o ma que las ce das pa ido as log a án pa i diez ce di os pe cápi a. Al ina-
liza el año, las ce das sólo pa ie on la mi ad, pe o el di ec o de la emp esa
no se a iesga a in o ma cinco, sino seis pe cápi a, el ni el inmedia o supe io
ampoco se a iesga e in o ma sie e. Así sucesi amen e, y a ni el nacional llega
la in o mación de diez ce dos pe cápi a. El plan se «cumplió». En onces, el
cen o plani icado decide la dis ibución: 50% de la p oducción pa a la expo -
ación y el es o pa a consumo in e no.
Como se obse a, hay una acionalidad no ins umen al en la conduc a de
los bu óc a as. De acue do a los ines eales que coloca como posibles el sis e-
ma económico, los unciona ios o ien an los suyos y ex aen los medios acio-
nales menos cos osos desde el pun o de is a pe sonal, pa a man ene su es a us,
del modo en que le pe mi e el sis ema. Una conduc a mo i ada a o os ines
choca pe manen emen e con el sis ema y es ambién de modo pe manen e
deses imulada po los con lic os y iesgos pe sonales que en aña, desde iesgos
de ipo polí ico po que la bu oc a ización del sis ema, la c is alización del
pode en cada ins ancia posibili a p ocesos de acoso o di amación encubie -
os en azones polí icas, únicas álidas pa a sepa a de su pues o a bu óc a as
o abajado es, o iesgos de ipo médico, po las ensiones que gene a in en-
a hace e icien e un eslabón económico cuando el p oblema es de índole
es uc u al.
Sama y des aca: «[…] odo in en o cons uc i o de lucha con a el des-
pil a o y la incompe encia ía los pasillos de la je a quía es ablecida han con-
ducido, en el mejo de los casos, a un callejón sin salida y en el peo , a un
hospi al psiquiá ico»9.
Hemos llegado al eje cen al del p oblema. El sis ema económico en las
expe iencias his ó icas de socialismos de Es ado han pe seguido la inalidad
del desa ollo, del c ecimien o económico sos enido. Los mecanismos de o ga-
78 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández
8. ELLMAN, Michael (1983). La plani icación socialis a. México: Fondo de Cul u a Económica,
p. 86-96.
9. SAMARY, Ca he ine. Op. ci ., p. 20.
nización y con ol pa a es os ines, esul an medios an agónicos a medio y
la go plazo. En los p ime os momen os la e e escencia e oluciona ia, o la
mili a ización del sis ema económico (en iempos de S alin), o la ep esión en
la época del «G an Sal o» y luego en la «Re olución Cul u al» en China, impi-
den que los medios an agónicos conduzcan a la desin eg ación del sis ema,
pe o en la medida en que c is alizan es as es uc u as en el iempo el an ago-
nismo en e medios y ines, exigi á ees uc u a odo el sis ema.
Es a ees uc u ación no se á posible sólo con cie a descen alización de
las es uc u as, sino po la expansión del me cado, de la p opiedad p i ada y del
capi al. Coincido con Sama y en esa conclusión y paso a explica la con mayo
de alle.
Los in en os de descen aliza algunos mecanismos de decisión y con ol
económico en los países de Eu opa o ien al conduje on a a ios ipos de con-
lic os10:
— En e la capa bu oc á ica « adicional» y los ecnóc a as que exigía un sis-
ema descen alizado de ges ión económica.
— En e las indus ias de al a demanda pa a el consumo popula y que esul-
aban ápidamen e en ables, y las indus ias ex ac i as o de medios de
p oducción con subsidio es a al y bajos p ecios y sala ios.
— En e las zonas más desa olladas, que debían paga impues os de mayo
cuan ía — eniendo mayo e iciencia— pa a subsidia el desa ollo de las
más a asadas.
— En e la exigencia de e iciencia y la imposibilidad de elimina el sob eem-
pleo.
— En el caso yugosla o, du an e el pe íodo de 1965-1971 que se expe imen ó
el socialismo de me cado, el desempleo masi o obligó a emig aciones masi-
as de la ue za de abajo.
La di e enciación social en busca de la e iciencia económica, u o una esis-
encia c ecien e pa a sociedades que habían gene ado una conciencia social de
iguali a ismo y una disciplina labo al p ác icamen e o mal y débil.
P ecisamen e la con apa ida de la conduc a bu oc á ica es pe mi i la ela-
jación de la disciplina labo al, única esis encia de los abajado es en el mode-
lo de socialismo de Es ado. La es uc u a del sis ema condiciona al esis encia.
Después de los p ime os iempos, p oduci cada ez menos se con ie e en
la no ma que guía la conduc a de los abajado es. Pa a el pensamien o ma xis a,
es o se debe a que los abajado es i en elaciones enajenadas con espec o al
con ol de la p oducción y de los esul ados del abajo. Sin emba go, una
sociedad mode na de di e enciación y especialización c ecien e, no pe mi i ía
es e ipo de con ol no especializado. Es con adic o io. Mandel se e ie e a la
posibilidad de un con ol no écnico, en aquellos aspec os de la p oducción
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 79
10. SAMARY, Ca he ine. Op. ci ., p. 24-40. En es as páginas, el lec o encon a á e aluadas las
e o mas de los años sesen a en Eu opa o ien al, en de alle.
no elacionados con la necesa ia au o idad cien í ico- écnica. En p ime luga ,
el modelo que analizamos, po sus p opios ines, y los medios que u iliza impi-
de la posibilidad de es e con ol. En segundo luga , po que Mandel apues a a
una conciencia polí ica en los abajado es que ascienda sus in e eses pe so-
nales. Es o puede ocu i po b e e iempo o de mane a pun ual, pe o es impen-
sable una pos u a ascenden alis a de es e ipo como conduc a masi a y
co idiana11, a menos que se u ilicen o mas ex emas de coacción (la mili a i-
zación o ep esión que hemos comen ado).
Exis en azones que deses imulan el es ue zo po un endimien o mayo .
El endimien o c ecien e no iene co ela o en el ing eso. Las ca ego ías de
sala ios son ijas y pe siguen un mínimo de di e enciación social (incluso con
la a ian e de los p emios). En segundo luga , un mayo endimien o no con-
duce a escala a un es a us supe io . El lími e en los ing esos y la educida o e -
a de bienes y se icios ( educida con espec o a la demanda sol en e), ac úa
a a o de un es ue zo cada ez meno .
El p incipio ma xis a de dis ibución con a eglo al abajo, es sis emá i-
camen e de aluado en la p ác ica de los abajado es. Hay un lími e en las
posibilidades de ing eso, un lími e aún mayo en el consumo, y un lími e en
la mo ilidad social. Se impone una é ica social de con o midad y asce ismo
con a ia a los alo es que se p e enden di undi en los p ocesos de sociali-
zación.
Hemos is o que las no mas y alo es que se es anda izan en el sis ema
económico son an agónicos con el desa ollo y el c ecimien o sos enido. El
sis ema c ea así una con adicción insal able que a en a con a su supe -
i encia.
El es ancamien o económico o su eg esión, el e aso en la inno ación ec-
nológica, la baja p oduc i idad del abajo, o la pe pe uación de un desa o-
llo ex ensi o, cada ez más cos oso, son epi enómenos de p oblemas es uc u ales
p o undos. Pa a elimina es a lógica de uncionamien o, es necesa io un cam-
bio es uc u al an adical como al inicio de es as expe iencias his ó icas.
En el ejemplo so ié ico y las democ acias popula es, el cambio adical des-
man eló odo el sis ema. En el ejemplo chino, sal o la es uc u a polí ica
—en c isis en los sucesos de 1989—, se expendió el me cado y di e sos ipos
de p opiedad p i ada ex anje a y nacional, además de una a luencia masi a
de capi al ex anje o.
La mo ilidad social
Al ededo de los años se en a, la URSS e a una sociedad en la cual, la g an
masa de la población e a comple amen e igual, y una g an p opo ción de ella
80 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández
11. Ve la compilación e in oducción de VUSKOVIC, Ped o; ACEITUNO, Ge a do. «Teo ía y
polí ica de la ans o mación social». Re is a de la Facul ad de Economía, ene o-junio de
1982, p. 21-24. México: UNAM.12. Michael Ellman. Se e ie e a la URSS, China y «las
democ acias popula es». Op. ci ., p. 211-218. Aunque ambién hace e e encias a Cuba.
es aba po debajo del ni el de pob eza. Exis ía una pequeña éli e (al ededo
de un 0,2%). En compa ación con Occiden e, la éli e so ié ica e a mucho
menos pode osa en é minos de iqueza y de independencia del Es ado, y al-
aba una g an clase media que desempeña un papel impo an e en Occiden e.
«Las dos di e encias son un ac o impo an e pa a explica la agilidad de los
egímenes socialis as de Es ado»12.
Pa a China, a pesa de que no exis e da o es adís ico sob e la dis ibución
del ing eso (China no publica sus da os es adís icos al menos en es a época), las
in es igaciones sob e los es imados de ing eso cons a an, según Ellman, una
no able igualdad en la dis ibución del á ea u al, g acias a la e o ma ag a ia.
T a ándose de una población mayo i a iamen e ag a ia (al ededo de un 80%)
puede e alua se como una endencia global. Así, los e ec os de las condicio-
nes ad e sas son compa idos de mane a más o menos equi a i a y no hay una
pola ización de la iqueza en el campo.
Según es adís icas chinas, del pe íodo pos e io a la e o ma (1978), al ini-
cio de ella se es imaban cien o ein e millones de pe sonas po debajo de los
ni eles de pob eza, y una década después se educían a cua en a millones.
En 1975, Deng Tsiao-Ping, de las igu as his ó icas del Bu ó Polí ico del
Pa ido Comunis a Chino, decía: «Los sueldos son bajos, y el ni el de ida no es
al o. Tenemos solamen e su icien e es ido y el es ómago lleno. Con el in desa-
olla la economía, es a si uación debe con inua aún du an e un iempo»13.
China, en los años se en a, ambién e elaba una es a i icación social pola-
izada. Una g an masa uni o me en igualdad, una pa e signi ica i a po deba-
jo de los ni eles de pob eza y una educida éli e.
Las bases de las desigualdades, según el au o , se e ie en a cua o aspec os
esenciales: la di isión social del abajo, la amilia, la di isión sexual de los oles
y el papel del Es ado. Con espec o a la p ime a, algunos indi iduos son al os
unciona ios y o os, abajado es ag ícolas, en la amilia, los hijos de la ami-
lia de la in elligen ia ienen las en ajas concomi an es en las sociedades seden-
a ias, o los descendien es de las éli es, mien as que o os p o ienen de amilias
de ob e os y campesinos.
En la di isión sexual de los oles, los pues os supe io es es án en manos de
los homb es, mien as que muchos abajos du os los lle an a cabo muje es. Con
espec o al papel del Es ado, los que ienen al os pues os o iciales gozan de
ca gos a ac i os y bien emune ados, no así los que son disc iminados po
azones eligiosas, po azones de oposición polí ica, u o o ipo de disc i-
minación.
Ellman se es á e i iendo a los polos, en cada uno de es os ipos de desi-
gualdad de pode o de es a us. Sin emba go, es as desigualdades ambién culmi-
nan en una desigualdad de iqueza, aunque ello no es é asociado al ing eso
mone a io.
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 81
12. ELLMAN, Michael. Se e ie e a la URSS, China y «las democ acias popula es». Op. ci .,
p. 211-218. Aunque ambién hace e e encias a Cuba.
13. Ci ado po ELLMAN, p. 219.
En la medida en que es os p ocesos his ó icos se plan ea on un cambio
es uc u al adical de la o alidad social y una up u a con su pasado y a la ez
con la lógica capi alis a, asumie on la necesidad de c ea una es uc u a capaz de
ga an iza , no sólo la o ganización y el uncionamien o social sob e nue os pa á-
me os, sino ambién as oca las iejas no mas, alo es y conduc as sociales
has a el ni el indi idual, en el en endido de unda un nue o ipo de ci ilización.
Es a inalidad suponía medios de di ección y con ol ex ao dina iamen e
cen alizados y a la ez g ados in ensos de pene ación social has a el ni el de
sus células p ima ias. P e ende c ea una nue a ci ilización cuali a i amen e
supe io en países subdesa ollados que plan ea on la me a esencial de mode -
niza se, es deci , ci iliza se omando como e e en e las sociedades más a an-
zadas del capi alismo occiden al, esul ó una inalidad en ex emo con adic o ia
e in iable.
Sólo «ci ilizándose» se hacía posible una sociedad de bienes a gene aliza-
do, y ello se in en ó po o os mé odos. Sin emba go, una mode nización ace-
le ada y olun a ia sólo pod ía log a se po medios despó icos desde las
es uc u as p ecapi alis as y odeados de un sis ema capi alis a ad e so. Es as con-
diciones hicie on p io iza la conse ación del pode pa a ealiza ans o ma-
ciones de al en e gadu a y una cen alización ígida pa a en en a los iesgos
ex e nos y las me as in e nas.
El nue o pode polí ico se c eó así, con una dualidad de en en amien o.
Hacia el ex e io en un sen ido de ensi o, hacia el in e io , no sólo e adican-
do los sec o es desplazados del pode , sino ambién subo dinando los in e eses
inmedia os de la población a los ines de la acumulación, la ans o mación
de no mas y alo es y la p ese ación del pode .
La cen alidad del pode polí ico en la igu a del Pa ido, se en iende en
es as expe iencias a pa i de se el agen e, po excelencia, del cambio social.
Po ello ins umen aliza el Es ado y pene a la sociedad has a un ni el indi i-
dual poli izando las es uc u as y las conduc as.
De lo an e io se deduce la imposibilidad de desa olla es uc u as polí i-
cas de au oges ión ob e a o de democ acia di ec a, aún cuando uese un e e-
en e doc inal.
En los socialismos de Es ado, los alo es y las no mas de la empa ía en los
p ocesos de mode nización hemos is o que son con a ios, no sólo hacia el
a án de iqueza, sino a o o ipo de alo es y no mas que se en limi ados po
los mecanismos sociales y po las inalidades ideológicas que pe sigue el p oyec o.
En es os p ocesos, la empa ía posible e a po lo an o, con espec o a las éli es
in e nas, a la ideología socializada y a las no mas y alo es eales de la ac uación
de esas éli es. Los esul ados de es e p oceso de socialización polí ica e ideoló-
gica los a a emos más adelan e.
Los sis emas polí icos de los socialismos de Es ado han p esen ado ma ca-
dos asgos del égimen polí ico de inido como o ali a io en el sen ido del ipo
de o ganización y del sis ema je á quico de decisiones.
Las ca ac e ís icas obse ables de es a endencia son: La concen ación del
pode de decisión y de con ol en las máximas es uc u as del pa ido. La subo -
88 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández

dinación y dependencia de las ins i uciones es a ales, sociales y de la ac i idad
y uncionamien o de oda la sociedad a ese ni el de decisión. La ausencia de
au onomía de la sociedad ci il en e al Es ado y de és e en e al pa ido.
Sis emas de con ol masi o en los p ocesos de socialización amilia , escola ,
labo al, de esidencia y de la opinión pública. Cola e almen e, sociedades ce a-
das a la in luencia de Occiden e, no sólo pa a e i a el e ec o de demos ación,
sino ambién pa a log a la «desconexión» a la cual se e ie e Samin Ami . Es
deci , ompe con la lógica ep oduc i a del capi alismo.
En ealidad, las expe iencias de los socialismos de Es ado han sido socie-
dades ce adas al lujo de in e cambio de iajes hacia esos países o desde esos
países hacia el ex e io , ambién lo han sido con espec o al lujo de in o ma-
ción pública de odo ipo y ecuen emen e a los p oduc os cul u ales occi-
den ales. En o a medida, se «desconec a on» de mane a empo al de la
economía in e nacional, al c ea una lógica ep oduc i a al ma gen del me -
cado mundial, sin emba go, desde los inicios de las expe iencias, no dejó de
impo a se la ecnología de a anzada occiden al.
T o sky señaló cómo el asplan e de ecnología a anzada a un medio como
el de la Rusia so ié ica, no podía gene a análogos esul ados a los de Occiden e.
Se cen ó en dos condiciones que le hacían in iable. Po una pa e, el subde-
sa ollo cul u al —en endido en é minos de conocimien os, capacidades y
conduc as en enadas— po la he encia del pasado his ó ico. Po la o a, po
los mecanismos de dominación polí ica, que impedían la ealización de un
pode ob e o a causa de la bu oc a ización. Es necesa io añadi a las obse a-
ciones de T o sky el ipo de no mas y alo es que es anda iza una es uc u a-
ción social de es e ipo, desc i as en el p esen e abajo en el subsis ema
económico y en la mo ilidad social. Los asgos del sis ema polí ico, ambién
apun an a un esul ado simila .
En qué medida es os sis emas polí icos pueden conside a se mode nos es lo
que in en amos acla a a con inuación.
Si aplicamos los c i e ios de igualdad, capacidad y di e enciación, que apo -
a la a iable de mode nización polí ica, es os egímenes son mode nos. Sin
emba go, a iables an gene ales no descub en las pa icula idades del sis e-
ma. Según los ipos de dominación desc i os po Webe , los sis emas polí icos
de los socialismos de Es ado p esen an asgos en emezclados de a ios ipos
ideales.
En los inicios de es as expe iencias p edominó un sis ema de dominación
basado en la au o idad ca ismá ica. Al menos así ue en la Yugosla ia de Ti o,
Lenin y S alin en la URSS, Mao en China, Fidel Cas o en Cuba, Ho Chi
Minh en Vie nam y Kim II Sung en Co ea del no e. En ese sen ido se com-
po an como sis emas pe sonalis as.
El ca isma, es la cualidad de una pe sonalidad, que se conside a en pose-
sión de do es ex ao dina ias y no asequibles a cualquie o o. La p e ensión
de la legi imidad de la au o idad ca ismá ica se unda en la c eencia de la au en-
icidad de la misión del caudillo, an o po pa e de és e como de sus segui-
do es.
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 89
Es un ipo de au o idad que no se a iene a p incipios ijos de o denamien o
impe sonal como en el caso de la au o idad acional legal, ni ampoco se a ie-
ne a p incipios sac os, obse ables en la au o idad adicional. En su up u a con
el pasado, la au o idad ca ismá ica es e oluciona ia, unda y c ea nue os alo-
es y obligaciones. Es una au o idad cuya ue za c ea i a e impe uosa se agi a
y disuel e las no mas es ablecidas, sean adicionales o acional-legales. La u i-
nización del ca isma hace ans o ma las no mas e ins i uciones en un sen i-
do adicional o legal.
La au o idad ca ismá ica puede se he edi a ia, pe o sólo en el caso de Co ea
del no e —con acie o cali icada po Michael Lowy como «mona quía he e-
di a ia»— se cumple es e asgo.
Con la u inización del ca isma, las no mas o ins i uciones de los sis emas
polí icos adquie en o os asgos, aún cuando la igu a ca ismá ica in luya sob e
el o denamien o bu oc á ico que se c ee. En el o den de la au o idad adicio-
nal, las elaciones de los unciona ios adminis a i os y polí icos con espec o
a sus je es en los núcleos más ce canos, se basan en ínculos de leal ad pe so-
nal, p ác icamen e desde los ni eles in e medios has a el máximo ni el, po lo
an o en pa e la asignación de ca gos iene la endencia hacia es e ínculo de
ca ác e pa imonialis a. En la expe iencia de Cuba es ma cada es a endencia,
y en el es o de las expe iencias ue un c i e io de asignación de los p ime os
años. Po o a pa e, en el anscu so del p oceso his ó ico, el lide azgo polí ico
adquie e el asgo ge on oc á ico que se expande hacia el es o de la éli e social.
La legi imidad de la ge on oc acia descansa en la c eencia de au en icidad
en los alo es y pode es de mando undan es de la e olución polí ica. Po lo
an o, la no al e nancia de las éli es polí icas se basa en es e ipo de c i e io de
au o idad adicional.
La o ganización bu oc á ica iene asgos adicionalis as en la medida en
que las p e oga i as y emune aciones en especie del unciona iado éli e se
decide po el lide azgo polí ico y no es á some ido a ninguna no ma ju ídica
o esc i a pública. Con el iempo se es anda iza ela i amen e una asignación
de debe es y ecompensa en la elación ca go-es a us.
En esumen, los asgos de la au o idad adicional, p esen es en los sis emas
polí icos de los socialismos de Es ado, se encuen an en las no mas y alo es
que con o man la éli e polí ica y en pa e en las no mas y alo es de la o gani-
zación bu oc á ica. Rasgos de la ge on oc acia y de pa imonialismo se encuen-
an en la asignación de pe sonal y en el sis ema de debe es y ecompensas.
También es os sis emas ienen asgos de la au o idad legal- acional. C ean
je a quías ijas de subo dinación en odos los ni eles polí icos y es a ales. La
o ganización bu oc á ica pe ila con el iempo el ámbi o de compe encia de
cada uno de los unciona ios de mane a es ic a, los unciona ios eciben suel-
dos ijos, no son elegidos, son nomb ados po una au o idad supe io . Es os
sis emas no han sido me i oc acias y en ese sen ido no cumplen con los as-
gos de la au o idad legal- acional.
A sabe : la inco po ación de unciona ios se basa en la demos ación de
compe encia especializada po medio de exámenes compe i i os, o de la pose-
90 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández
sión de g ados o diplomas que es i iquen las cuali icaciones ap opiadas. És e
no ha sido el c i e io de asignación de pe sonal o lo ha sido de mane a muy
débil. El unciona iado se designa a pa i de sus cualidades écnicas. No ha
sido el c i e io cen al de asignación. Exis e una sepa ación en e el unciona-
io y su ca go, de modo que és e no es bajo ninguna condición p opiedad
exclusi a del i ula . De mane a o mal, es e asgo se cumple en los egímenes
del socialismo de Es ado. Sin emba go, la dependencia del unciona io del
ca go pa a ecibi de e minadas ecompensas —sólo asequible po el ca go que
ocupa— de e minó una dependencia pe sonal al ca go más acusada que en
los egímenes capi alis as, p ecisamen e po que el es a us es á elacionado a
es e ipo de ol social y no es posible log a lo, o excepcionalmen e es á log a-
do po los que desa ollan o os oles sociales.
Los sis emas polí icos de los socialismos de Es ado han sido pa cialmen e
mode nos y, en igual sen ido, adicionalis as. La conclusión no pe mi e aún
de ela la lógica in e na de su uncionamien o y las implicaciones de su lega-
lidad con elación a una acionalidad ins umen al y con espec o a las condi-
ciones pa a la acción del ac o social.
El p oblema cen al de los subsis emas polí icos del modelo ha sido la
ausencia de ac o es de equilib io del pode . La eliminación de la sepa ación
en e los apa a os ejecu i os, legisla i os y judiciales es sólo un aspec o del p o-
blema. No me e ie o a una sepa ación de unciones que exis e en el modelo,
se a a de la ausencia de ela i a au onomía de es os pode es, que implica ni e-
les de di ección social no suje os a algún con ol público.
Po o a pa e, es de ema ca la ausencia de ela i a au onomía de las o ga-
nizaciones sociales con espec o al lide azgo polí ico y es a al, en elación con
la de inición de sus in e eses y ambién en la asignación de sus di ecciones, p e-
oga i as y o ganización. Es o inhibe una pa icipación ac i a en la e aluación
y decisión de las polí icas po pa e de los di e sos g upos sociales, que los con-
ie e en ecep o es y ejecu o es de polí icas sob e las cuales no ienen in luen-
cia. El con ol de los medios de di usión masi a y la ausencia de ela i a
independencia del pode cen al ambién p oduce una débil opinión pública.
En el discu so polí ico y en la li e a u a de ciencias sociales de esas expe-
iencias se plan eaba la exis encia de equilib io en e los elemen os del sis e-
ma polí ico, sob e odo en el in e io de los elemen os que componían el
sis ema. Así el Cong eso del Pa ido e a la máxima di ección colegiada de la
o ganización al cual se subo dinaba el Comi é Cen al del Pa ido y a es e ó ga-
no endía cuen as el Bu ó Polí ico, que en e las euniones del Comi é Cen al
e a el enca gado de di igi la polí ica aco dada po el Cong eso.
En ealidad, la oma de decisiones e a a la in e sa. En una es uc u a pi a-
midal, la decisión en e las polí icas pa ía de los bu oes del pa ido, de ahí se
o ien aban al Comi é Cen al y luego a los cong esos. Con inuando la es uc-
u a pi amidal desde el Comi é Cen al a los bu oes egionales, p o inciales, loca-
les, has a un ni el de áb ica, emp esa, o es e a de se icio.
Con el Es ado ocu ía un p oceso simila . El ó gano legisla i o con olaba
al ejecu i o, al delega sus unciones en e sesión y sesión del Pa lamen o. Del
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 91
Pa lamen o se o ien aba hacia las di ecciones adminis a i as egionales, p o-
inciales, locales. También en es e esquema, la máxima decisión ecayó en ea-
lidad en el ejecu i o y los pa lamen os u ie on poca in luencia, po no deci
ninguna in luencia en la polí ica aco dada.
El p oblema se complicaba, aún más, po la dualidad de unciones de máxi-
mo ni el es a ales y pa ida ias en un mismo educido g upo de pe sonas.
Rolan Mousnie , clasi ica es e ipo de sis ema je á quico —en el caso de la
URSS— como una sociedad ilosó ica es a al. En el sis ema, la éli e bu oc á-
ica y polí ica se ep oduce po p ocesos de coop ación, he encia y endoga-
mia19. Es el p oceso de ep oducción ho izon al que señalamos en el análisis de
la mo ilidad social.
Más allá de e ela la incong uencia de un sis ema de es e ipo con lo que
desde Ma x y Lenin se en endía debía se un pode ob e o —aspec o ex en-
samen e abo dado en la li e a u a ma xis a—, es necesa io aún de e mina
has a qué pun o ue uncional el sis ema a si mismo.
La concen ación del pode de decisión, e aluación y con ol de la ac i i-
dad social debili ó ex ao dina iamen e al sis ema. Po una pa e, e osionó en
el anscu so del iempo sus bases sociales y, po o a pa e, inhibió la posibi-
lidad de impedi polí icas e á icas, a mediano y la go plazo. La len i ud y dis-
o sión en la pe cepción de los p oblemas sociales y los cambios de polí ica,
a es iguan los obs áculos bu oc á icos pa a in o ma se de la ealidad social.
Exis ió ambién una pe cepción gene alizada del ca ác e imp o isado de las
polí icas. A pesa de la exis encia de planes exhaus i os anuales, quinquenales
y de a ias décadas, és os en ealidad e an sis emá icamen e al e ados, e isados
u ol idados.
La imp o isación polí ica (mé odo de ensayo-e o ), la al a de pa icipación
social ac i a y la ausencia de e oalimen ación adecuada del sis ema polí ico con
espec o al esul ado de su ges ión, acumuló ensiones sociales y ele ó los cos-
os polí icos y sociales posiblemen e egulables a iempo con o o ipo de ges-
ión. En es e sen ido, el sis ema se hizo ine icien e a sí mismo, aunque sus
sín omas de de e io o sólo se hicie an obse ables en iempo de c isis aguda o
de umbe del sis ema. Desde un c i e io de acionalidad ins umen al el sis-
ema acumulaba obs áculos a su uncionamien o.
Es e ipo de sis ema polí ico, cuyas ca ac e ís icas gene ales hemos eseña-
do, azó pau as de conduc a al ac o social.
Es c i e io de la au o a del p esen e abajo, que un sis ema polí ico es uc-
u ado de la mane a desc i a, gene a no mas ins i ucionalizadas pa a la acción
social que p esen a asgos de disolución y desin eg ación social. Especí icamen e
el ipo de anemia que p oduce la «sociedad de masas».
Ti oni ecoge es de iniciones de la «sociedad de masas» y asume en su
análisis la que nos pa ece ú il en el con ex o de nues o ema20.
92 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández
19. Ve Las je a quías sociales (1970). Buenos Ai es: Amo u u, p. 130-140.
20. TIRONI, Eugenio (1990). Au o i a ismo, mode nización y ma ginalidad. San iago de Chile:
Ediciones SUR, p. 79-109.
La sociedad de masas se ca ac e iza po que en ella la población con o ma un
ag egado de indi iduos elacionados en e sí, no a a és de una a iedad de
g upos independien es, sino po su elación di ec a con una au o idad común,
pa icula men e el Es ado. La sociedad de masas se dis ingue, de es e modo,
po la a omización de los indi iduos y po la ausencia o debilidad de las aso-
ciaciones in e medias capaces de ga an iza la au onomía de los indi iduos
en e al Es ado […] se ca ac e iza —además po la p esencia de un Es ado
ue e que cen aliza las comunicaciones y decisiones conce nien es a la socie-
dad— que an más allá de los di e en es g upos p ima ios. Es o mismo ien-
de a poli iza las demandas de los g upos sociales, pues cualquie e en ual
pa icipación de la población en la sociedad global, ha de pasa po el Es ado21.
Los esul ados de un o denamien o de es e ipo conduce a la apa ía y/o al
ac i ismo, és e úl imo a pa i de la búsqueda de una iden idad ex e na en un
líde , en la imagen colec i a del mo imien o o el pa ido. El p oblema de es a
segunda a ian e es que hace la comunidad social ex ao dina iamen e ulne-
able al in lujo de ideologías ex emas, en e al desajus e en e las condicio-
nes de ida ma e ial, las ins i uciones sociales y las ep esen aciones colec i as.
En los sec o es en que gene a apa ía, la pe sis encia de una si uación us-
an e lle a a conduc as de con o midad y esignación. El con o mismo es la
esis encia a en a en desacue do en e a la au o idad o al g upo, o como
miedo al compo amien o des iado, po a e sión a las consecuencias, o po la
pé dida de bene icios que aca ea ía el desacue do22.
La esignación es la con o mación pa ológica a una si uación in ole able.
Independien emen e de los e ec os de de e io o de la au oes ima en el ac o
social, las implicaciones sociales son una incomp ensión de la causalidad en
es e Es ado.
Po una pa e, puede se en endida como la incapacidad pe sonal de alcan-
za el p og eso pe sonal, és a se ía la causalidad in e na y, po o a, la causali-
dad ex e na, que si ua ía los acon ecimien os de la ida supedi ados a ue zas
supe io es ue a de con ol y en e a las cuales sólo cabe endi se.
Ti oni señala que una si uación de disolución social no conduce a la o -
mación de mo imien os sociales. Po el con a io, si llega a un lími e pa a
exp esa algún ipo de iolencia és a se p oduce como «conduc as de c isis»,
es deci , e uel as pun uales ca en es de con ap oyec o al s a u quo. En las
condiciones de disolución social son las éli es del Es ado o del pa ido las que
ienen la inicia i a social.
Si me e ie o a los sín omas de disolución social, es po que conside o que
en el modelo de socialismo de Es ado que dominó es e siglo, después de los
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 93
21. TIRONI, Eugenio. Op. ci ., p. 92-94.
22. Ti oni señala que el con o mismo no signi ica que las pe sonas no pe ciban o as al e na-
i as de conduc a, sino más bien que, po dis in as azones, p e ie en no emi i las. El con-
o mismo no es necesa iamen e cong uen e con el sis ema de c eencias y alo es que el ac o
social posee de o ma indi idual.

p ime os años de e e escencia e oluciona ia cuando las elaciones sociales
se hicie on más in ensas y la posibilidad de in eg ación social se hizo e i-
den e (pa a la mayo ía), comienza un p oceso de disolución de es os íncu-
los solida ios in ensos y un p oceso inde enido de a omización social y
desin eg ación.
Los asgos de ac i ismo «ex e no» y/o apa ía, son el esul ado de no mas
es anda izadas en el subsis ema económico en la mo ilidad social y en el ipo
de o denamien o polí ico. Los iesgos son no ables y se hicie on e iden es en
el de umbe del «socialismo eal» y en la ees uc u ación económica de China
a un «socialismo» de me cado o de Vie nam en un mismo sen ido.
El ac i ismo «ex e no» mues a su ulne abilidad en los i ajes de polí ica
in e na. La ausencia de iden idad del ac o social en es uc u as o ganiza i as
in e medias que exp esen sus in e eses peculia es, le hace depende del cu so de
la polí ica global. Cada i aje de polí ica exige del ac o social una adhesión, cada
ez menos acional, y una conduc a cada ez más sac a en e a la di ección
social, lo cual e osiona paula inamen e las posibilidades de desa olla un «suje-
o» conscien e coo dinado de sus capacidades y opciones, y condiciona con-
duc as cínicas y apá icas.
Ti oni señala: «Una sociedad ca en e de g upos secunda ios, de asociacio-
nes in e media ias o co po aciones, en los hechos delega unidad a la ins i u-
ción es a al, a la ez que queda ine me an e ella […], la lógica de la acción
es a al es a á di igida a gana mayo cen alidad y au onomía, p o undizando
la a omización de la sociedad»23.
Has a qué pun o « ació» las elaciones sociales, polí icas como el «G an
Sal o», «La Re olución Cul u al», la colec i ización o zosa, el desman ela-
mien o del gobie no de S alin, los hechos de Hung ía, Checoslo aquia y
Polonia, po ci a algunos, es un enómeno que sólo ecogió la li e a u a pa -
cialmen e y no ue obje o de análisis de las ciencias sociales en es os países, o
no pudo se lo, po la si uación de « o aleza si iada» que asumió el «socialis-
mo» en es as expe iencias.
La ausencia de es udios sociológicos conc e os con espec o a las expec-
a i as, no mas y alo es eales de los ac o es sociales en los socialismos de
Es ado impidió de ec a has a qué pun o las sociedades de es e ipo es aban
en los lími es de la c isis. Po ello ue en ex emo asomb oso pa a muchos la
acilidad con que se des uye on es os p ocesos con el llamado «e ec o de
dominó». Se ía muy supe icial encon a la causalidad de la apidez de los
acon ecimien os o de las e o mas chinas y ie nami as en el esul ado de la
labo de in eligencia mili a occiden al o en la aición de una u o a pe so-
nalidad o éli e de pode . Algunos de es os ac o es y o os de ela on una
«densidad dinámica» endeble y una p o unda a omización social, con los as-
gos de up u a y disolución de la elación indi iduo-sociedad que hemos
eseñado.
94 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández
23. TIRONI, Eugenio. Op. ci ., p. 104.
La ideología
El esquema de análisis de Go an The bo n24 nos pa ece uc í e o pa a des-
glosa el modo en que ope a la ideología en una sociedad compleja mode na.
El au o se dis ancia de la acepción de ideología como conciencia alsa, po -
que el acceso a una conciencia e dade a, po ejemplo en la clase ob e a, se ía
posible a pa i de su «in e és» de clase. Es a e lexión es pa a The bo n un
esiduo u ili a is a en Ma x, que es necesa io desecha .
Sin emba go, en ende la ideología como un p oceso social, de in e pelación
al indi iduo, o la o ma median e la cual los ac o es sociales i en conscien-
emen e en un mundo que comp enden en di e sos g ados y modos, incluye
ambién un conocimien o e ado, o also, en con aposición al conocimien o
e dade o en la medida en que el acceso al conocimien o de la o alidad social
es agmen ado, y además po que el acceso a la in o mación es á mediado po
las je a quías sociales en una sociedad conc e a.
The bo n señala como condición indispensable pa a el desa ollo de una
ac uación conscien e del suje o, el g ado de conocimien o o igno ancia con
espec o a los mecanismos y o denamien os sociales (explíci os u ocul os a una
pe cepción del sen ido común) que cons i uyen el con ex o de la acción social.
Es e conocimien o es dado en los p ocesos de socialización escola , polí ica,
labo al, amilia , ámbi os en los cuales compi en di e sas ideologías, en un
concie o «caco ónico» según la imagen que nos o ece el au o que enimos
comen ando.
Sin emba go, en el modelo obje o de análisis, ya hemos dejado explíci o
que po las condiciones en que se desa olla y po los ines que pe sigue, es a
«caco onía» es débil si la compa amos con una sociedad capi alis a ac ual.
El hecho de que los p ocesos his ó icos de ansición al «socialismo» se
hayan cons uido en un con ex o in e nacional ad e so, y los ines de c ea
una nue a ci ilización, en el sen ido de elaciones sociales y alo es cul u ales
di e en es a los dominan es en el es o de los países no «socialis as», esul ó en
un o denamien o social muy cen alizado y con olado desde las máximas
di ecciones sociales, un cie e de es as sociedades hacia el ex e io y un peso
de la ideología supe io al que p esen a el capi alismo.
La signi icación de la ideología25 en los socialismos de Es ado alcanzó la
in e p e ación o con as ación de oda conduc a social con el discu so ideo-
lógico y polí ico dominan es o a la in e sa, es e discu so in en ó p esc ibi
las conduc as sociales del suje o en odos los escena ios de la in e acción social,
desde los alo es mo ales en las elaciones in e pe sonales has a los alo es
de adhesión al sis ema social y a la doc ina ma xis a-leninis a dominan e.
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 95
24. Ve La ideología del pode y el pode de la ideología (1987). Mad id: Siglo XXI.
25. Asumo el concep o de ideología como lo explica Go an The bo n. El concep o incluye las
nociones de «expe iencias» co idianas como las elabo adas doc inas in elec uales, an o la
«conciencia» de los ac o es sociales como los sis emas de pensamien o y los discu sos ins i-
ucionalizados de una sociedad dada. Op. ci ., p. 2.
En igual sen ido p esc ibió lo que pod ía en ende se po una conduc a socia-
lis a y lo que se des iaba de es e pa adigma26.
Desa olla un p oceso de socialización ideológica an in enso, masi o y
de pene ación has a las células básicas de la sociedad pe iló muchos de los
con o nos del discu so ideológico.
En es e acápi e u ilizo el é mino suje o en la doble acción que supone odo
p oceso de in e pelación ideológica. Po una pa e, la in e pelación pe sigue
la sujeción o some imien o y, po la o a, la cuali icación del ac o pa a su un-
cionamien o en la sociedad y su esis encia.
Mi e lexión apun a a encon a las múl iples causalidades posibles pa a
que se p odujese, lejos de una conciencia en ascenso de clase, un « aciamien-
o» ideológico masi o que no pe mi ió con a es a las up u as de los sis emas
polí icos en el «socialismo eal» eu opeo. El hecho de que o as expe iencias
no hayan de elado simila es sín omas es, a mi modo de e , sólo el esul ado de
la ausencia de una ac u a del pode . Pe o si és a ocu iese, p esen a ía asgos
simila es de eme gencia de una sociedad ci il cuyos pe iles ideológicos cali i-
ca íamos de he e ogéneos, ingenuos, p imi i os y eg esi os. Al menos esa es
la pe cepción de es a au o a al obse a lo que Gunde F ank y o os au o es
llaman «las e oluciones de 1989».
Es c i e io ambién de es a au o a que un « aciamien o» ideológico en los
é minos en que oy a explica , no ocu e de golpe, en un b e e iempo, sino
que es el esul ado de un la go p oceso social en el que son de e minan es la
eo ía o el discu so ideológico, los p ocesos de socialización del ac o social y,
po lo an o, la con as ación en esa in e acción con la ealidad ác ica.
Comencemos po la eo ía y el discu so ideológico polí ico. En las expe-
iencias, la eo ía y el discu so ideopolí ico p esen a on una usión que hace
imposible deslinda los. Pa a odos es conocido que la a ian e ma xis a que se
e igió en polí ica e ideología o icial ue el ma xismo-leninismo so ié ico. Es a
co ien e se o mó en los años ein a en la URSS y se expendió a odas las
expe iencias his ó icas de socialismo. La a ian e maoís a o la de Kim II Sung
con pequeñas a iaciones uncionó de igual mane a en la sociedad que la
a ian e so ié ica. Pa a su di usión masi a se c ea on los manuales de is e
eco dación. En la única expe iencia en la cual se o eció esis encia a la ense-
ñanza del ma xismo po manuales con la a ian e dogmá ica ue en Cuba. Es
conocida la polémica de Au elio Alonso y Humbe o Pé ez sob e la u iliza-
ción de los ex os clásicos o los manuales pa a la enseñanza del ma xismo.
In o unadamen e enció la isión de los manuales de endida en la discusión
96 Pape s 56, 1998 Ma lene Azo He nández
26. Es ilus a i o el peso ideológico en el modelo, la pos u a que u o las di ecciones polí icas
con espec o a la c eación a ís ica. La imposición del « ealismo socialis a» en odo el socia-
lismo de Es ado eu opeo, la Re olución Cul u al en China, las decla aciones de Ti o ace -
ca del a e mode no como una co ien e ideológica ad e sa al socialismo, o en el caso de
Cuba, la década de los se en a, señalada po los c í icos de a es plás icas cubanos como la
«década g is». Todos esos p ocesos demues an que la c eación a ís ica ue e aluada en é -
minos ígidamen e ideológicos y aco ada de mane a o mal y simpli icado a.
po Humbe o Pé ez, aunque no uese el único, po supues o, de enso de
es a línea.
La a ian e o odoxa dogmá ica que se impuso p esen ó los siguien es
asgos:
1. Una posición en e a los ex os clásicos de Ma x, Engels y Lenin, sac a, es
deci , una lec u a eligiosa, en la cual se p e endía encon a espues a a
odos los p oblemas del mundo con empo áneo.
2. Pa adójicamen e, ex ae ci as ue a de con ex o pa a alida si uaciones
o almen e di e en es a las o iginales.
3. La ulga ización y simpli icación de las esis ma xis as, en el en endido de
hace las accesibles a los sec o es popula es.
4. La censu a y p ohibición, el silencio sob e ma xis as so ié icos y occiden-
ales que c i ica an la expe iencia so ié ica o no coincidie an con la ap e-
ciación que enía el gobie no so ié ico sob e el mundo con empo áneo.
5. Una pos u a maniquea en la in e p e ación de los enómenos in e nos e
in e nacionales. Hacia aden o la eo ía y el discu so se dedicaba a embellece
la ealidad social, sin con lic os y a alida cada decisión polí ica. La in e -
p e ación con espec o al capi alismo in e nacional e a la de su inminen e
de umbe, descomposición y depaupe ación p og esi a.
Conside o el aspec o más ágico o g a e de es os asgos de la eo ía y del
discu so, la p ohibición o silenciamien o de las di e sas co ien es ma xis as
que se desa ollaban ue a de los países socialis as. Po o a pa e, la p ohibición
de oda li e a u a de ciencias sociales occiden al, lo cual condujo a un empo-
b ecimien o in elec ual en países que expendie on la ins ucción gene al masi-
a. El acceso a es a li e a u a occiden al (ma xis a y no ma xis a) eque ía de un
pe miso especial o o gado a quienes se les daba la a ea de «c i ica » el « e i-
sionismo» o el ca ác e «bu gués eacciona io» de esos au o es. Los ex os p o-
ducidos a es e in dan cuen a del espí i u de medioc idad que se imponía al
ámbi o in elec ual de las ciencias sociales en es as expe iencias. La desin-
o mación, manipulación, maniqueísmo, simpli icación y dis o sión son sus
asgos más de ini o ios.
Unido a la desin o mación, a las ciencias sociales de es os países se les p ohi-
bió es udios e alua i os de la ealidad social que plan ea an p oblemas y al e -
na i as de solución di e en es a las comúnmen e acep adas po las di ecciones
polí icas.
La desin o mación, la censu a a e aluaciones c i icas, y un discu so mono-
co de se impuso po medios coac i os de di e sa índole, no sólo al desa ollo
de las ciencias sociales, sino ambién a los es an es apa a os ideológicos27.
Las enc ucijadas de un modelo social Pape s 56, 1998 97
27. De ino como apa a os ideológicos, los escena ios donde se concen a el discu so y las p ác-
icas no discu si as a ines, ambién los luga es de con lic o ideológico: medios de di usión
masi a, el sis ema de enseñanza en su conjun o, amilia, ba ios, cen os labo ales. Den o
del Es ado los ó ganos judiciales. Ve THERBORN, Go an. Op. ci ., p. 70.