Resumen
La in es igación ha analizado cada uno de los ámbi os an es de elabo a una ipología glo-
bal de a iculación en e ellos. Si bien los da os disponibles de la encues a social no e an
ni su ien es ni los más pe inen es pa a elabo a una ipología de abajo ep oduc i o, se
ha ealizado un es ue zo en dicha di ección y sob e odo se ha is o la necesidad de mejo-
a y a ina los indicado es de las g andes encues as que se e ie en a es a p oblemá ica. Po
ello, en un segundo abajo de campo más di igido al examen de ac i udes y ep esen a-
ciones, se ha solici ado además a los encues ados una in o mación más especí ica y p opia
pa a analiza el ámbi o ep oduc i o, po ejemplo a endiendo y conside ando da os más
elacionados con el cuidado de la pe sona y los miemb os del hoga , con las esponsabili-
dades en la amilia, con la decisiones an e de e minadas si uaciones, e c.
Es e a ículo es pa e de una in es igación cuyos esul ados apa ecen en es e mismo
núme o de PAPERS. El a ículo iene au onomía y en idad po sí mismo pe o la lec u a del
es o de los a ículos de es e núme o acili a á su con ex ualización.
Palab as cla e: ipología del abajo ep oduc i o, cuidado de la pe sona, esponsabilidad
amilia , ida co idiana.
Abs ac
As was announced, he esea ch p ojec analysed each a ea be o e p oducing a gene al ypo-
logy o hei a icula ion. Al hough he a ailable da a o he social su ey we e nei he
su icien no he mos ele an o p oducing a ypology o ep oduc i e wo k, an e o
was made in his di ec ion and abo e all he need was de ec ed o imp o e and o adjus he
indica o s o la ge su eys dealing wi h his p oblem. The e o e, in a second ield wo k
ha was mo e o ien ed a examining a i udes and ep esen a ions, he in e iewees we e
also asked o gi e mo e speci ic and indi idual in o ma ion in o de o analyse he ep o-
duc ion en i onmen , o example by aking and conside ing da a mo e ela ed o ca e o
pe sons and he membe s o he home, amily esponsibili ies, decisions aken in espon-
se o ce ain si ua ions, e c.
This pape is pa o a esea ch wo k whose esul s a e in his PAPERS olume. The pape
is au onomous bu he eading o he o he pape s o his olum can help o con ex ualize i .
Key wo ds: ypology o ep oduc i e wo k, ca e o pe sons, amily esponsabili ies, e e y-
day li e.
Pape s. 55, 1998 95-114
El abajo ep oduc i o
Pila Ca asque
Te esa To ns
Elisabe Teje o
Al onso Rome o
Uni e si a Au ònoma de Ba celona. Depa amen de Sociologia
08193 Bella e a (Ba celona). Spain
Pape s 55 095-114 19/8/98 10:53 Página 95
1. Qué es el abajo de la ep oducción
El abajo de la ep oducción comp ende las ac i idades des inadas a a ende
el cuidado del hoga y de la amilia. Se le denomina « abajo de la ep oducción»
pa a di e encia lo del abajo de la p oducción (de bienes y se icios), pues o
que és e es el único econocido, ecónomica y socialmen e como abajo, en las
sociedades indus ializadas.
También se u iliza el lema « abajo de la ep oducción» en luga de « a-
bajo domés ico» po conside a se que es e lema iene un alcance mayo al a i-
buido habi ualmen e a es e úl imo ipo de abajo. Así las cosas, puede
a i ma se que el escena io del abajo de la ep oducción es el hoga y la
amilia. De es e modo se des aca que sus ac i idades y su espacio ísico y
simbólico no se educen exclusi amen e al hoga o ámbi o domés ico. Al
iempo que se ecue da que su alcance aba ca las ac i idades elacionadas
con la ges ión y el man enimien o de la in aes uc u a del hoga y las de i-
adas de la a ención y cuidado (en su más amplia acepción) de los miemb os
de la amilia, en la con icción de que odas esas ac i idades oman única-
men e ese signi icado y esa conc eción en las sociedades u banas e indus-
iales del mundo occiden al.
2. Las ca ac e ís icas p incipales del abajo de la ep oducción
Las ca ac e ís icas p incipales del abajo de la ep oducción son: no es a emu-
ne ado median e un sala io (a pesa de pode se discu i la exis encia o no de o o
ipo de emune ación), se un abajo eminen emen e emenino y pe mane-
ce in isible incluso a los ojos de las pe sonas que lo lle an a cabo. En p ime
luga , ello signi ica que, al no es a sala izado, queda ue a del me cado de a-
bajo y po lo an o no se debe con undi con las ac i idades usualmen e eali-
zadas po muje es en alguna de las modalidades de la denominada «economía
sume gida o in o mal». Ya se a e de las a eas que ealizan las p o esionales
del se icio domés ico, ya sean las ac i idades que lle an a cabo las abajado-
as a domicilio o incluso aquellas ac i idades elacionadas con el amplio aba-
nico del denominado « elax».
En segundo luga , ello ambién signi ica que el abajo de la ep oducción
es la ac i idad a la que se dedican la g an mayo ía de muje es, a lo la go de su
ciclo de ida, de mane a o al o pa cialmen e. Es e hecho conduce a ca ego i-
za como amas de casa a quienes se dedican al abajo de la ep oducción de
96Pape s 55, 1998 Pila Ca asque ; Te esa To ns; Elisabe Teje o; Al onso Rome o
Suma io
Pape s 55 095-114 19/8/98 10:53 Página 96
1. Qué es el abajo de la ep oducción
2. Las ca ac e ís icas p incipales
del abajo de la ep oducción
3. El o igen del concep o
« abajo de la ep oducción»
4. Un es udio del abajo
de la ep oducción
5. Conclusiones
Bibliog a ía
mane a exclusi a y a conside a a las muje es que deben compa i lo con una
ac i idad labo al, como p o agonis as de una si uación de doble jo nada o de
«doble p esencia»1.
Sin emba go, se debe p ecisa que es a dedicación no es idén ica pa a odas
las muje es, po que a ía según los dis in os momen os de su ciclo de ida y
según su clase social. Asimismo, es a a iación aumen a si se i e en égi-
men de dedicación exclusi a o de doble p esencia, al como ya se ha comen-
ado. Tal ma ización esul a obligada po que las di e encias en e los
con enidos, las in ensidades e incluso la ejecución di ec a y las ac i udes en-
e al abajo de ep oducción esul an e iden es, según la muje sea hija,
mad e, esposa y/o abuela. Esa misma e idencia se inc emen a si en es e pun o
en a además en juego el que la muje sea de clase ob e a, media o pe e-
nezca a la g an bu guesía. Y si, inalmen e, a es e conjun o de ca ac e ís i-
cas se le añade el que la si uación de doble p esencia se i a desde la pe spec i a
de una p o esión de p es igio o de una ac i idad labo al conside ada como
poco cuali icada.
En e ce y úl imo luga , la in isibilidad que ca ac e iza al abajo de ep o-
ducción signi ica que la ac ual o ganización social no econoce su exis encia
como abajo. Incluso que la g an mayo ía de muje es que lo lle an a cabo,
especialmen e aquéllas que se dedican a él en égimen de exclusi idad, no son
conscien es de que ealizan unas ac i idades que son abajo necesa io pa a el
uncionamien o de la sociedad. O que, en el caso de que esa conciencia sí exis-
a, no suele i acompañada del co espondien e econocimien o de su impo -
ancia económica y social. Todo un conjun o de ca ac e ís icas con igu ado as
de un abajo que ha sido ambién denominado como « abajo de cuidados»,
según la adición escandina a e i aliana (Balbo, 1987), pione as en su eco-
nocimien o.
No obs an e, la ca ac e ís ica a des aca po encima de odas es que la
dedicación emenina al abajo de la ep oducción no es el u o de un inna-
ismo biológico, sino el esul ado de la cons ucción social de las di e encias
de géne o. Esa cons ucción que, en sín esis, con ie e a las hemb as en suje-
os emeninos, o ien ados cen almen e hacia el abajo de la epoducción y
a los machos, en suje os masculinos, cen ados básicamen e en el abajo de
la p oducción. Tal p oceso de socialización condiciona las posibilidades ma e-
iales de ida, las ac i udes y las ep esen aciones simbólicas de ambos géne-
os y posiciona a las muje es en si uación de subo dinación espec o a los
homb es. Ya que en esa socialización di e encial de géne o se consigue que esas
di e encias de engan desigualdades y que, además, és as pe manezcan in i-
sibles.
El abajo ep oduc i o Pape s 55, 1998 97
1. El lema de «doble p esencia», acuñado po la socióloga i aliana Lau a Balbo (1978), exp esa
mejo la ealidad de una doble ca ga e in ensidad de abajo i ida sinc ónicamen e en un
mismo espacio y iempo. Una si uación dis in a de la de doble jo nada que puede se ácil-
men e asimilada a la diac onía con la que puede se i ido el denominado coloquialmen e
«plu iempleo».
Pape s 55 095-114 19/8/98 10:53 Página 97
Es a ocul ación se hace posible po que con ese p oceso se log a la na u ali-
zación de un conjun o de asgos que se han cons uido social y cul u almen-
e, consiguiendo hace ol ida que el géne o no es lo mismo que el sexo. Y ello
se hace iable po que esa socialización se lle a a cabo, p incipalmen e, en el
ámbi o del hoga y la amilia. Un escena io siemp e ocul o al mundo públi-
co, donde sí se mani ies an las es an es desigualdades sociales que a ec an am-
bién a las muje es (las de clase social y e nia, p incipalmen e).
Como ejemplo de esa in isibilidad, podemos ci a el hecho de que las muje-
es suelen ene , en muchos casos, una o mación menos «e icaz» hacia el a-
bajo asala iado y/o p o esional, a pesa de ene , especialmen e las jó enes, un
mayo ni el de es udios que sus compañe os masculinos, ya que suelen p e e-
i u o ien a se hacia es udios y abajos más aco des con su socialización de
géne o emenino. Una si uación que encuen a su con apa ida a la ho a de e
como, ambién los homb es, incluidos los más jó enes, ienen una nula o casi
nula socialización hacia el abajo de la ep oducción, algo ácilmen e con-
as able an o ma e ial como ac i udinalmen e.
O as exp esiones de esas mismas desigualdades de géne o se dan, en p i-
me é mino, en la di isión sexual del abajo que se da en el in e io del hoga
y la amilia. En segundo é mino, hallamos las desigualdades que las muje es
deben a on a en el denominado «mundo público»: en la seg egación ocu-
pacional que ca ac e iza su si uación labo al en el me cado de abajo, en las
di icul ades po ompe los es e eo ipos en el mundo de la educación, la cul-
u a y los medios de comunicación, en la escasa p esencia en el mundo de la
polí ica p o esional, e c. Todo un conjun o de exp esiones que dibujan lo que
se ha denominado «es uc u a sexuada de la ida co idiana» (Sa aceno, 1986).
Esa es uc u a que se con ie e en desigual pa a las muje es po que sólo alo a
y/o con abiliza posi i amen e lo que es á elacionado con el mundo públi-
co y/o masculino.
3. El o igen del concep o « abajo de la ep oducción»
El abajo de la ep oducción se hace iable como concep o, en p ime luga ,
po la acep ación de la exis encia del abajo domés ico como o ma de aba-
jo, as el deba e man enido, en la década de los años se en a, en e algunas
co ien es del eminismo y el ma xismo2. A pa i de ahí, nace la posibilidad de
con abiliza de algún modo su impo ancia económica, pues se econoce su
in e ención en la ep oducción de la ue za de abajo y, po consiguien e, en
la gene ación de plus alía, si bien de mane a indi ec a.
En segundo luga , po el es ue zo de algunas especialis as, p incipalmen e
anglosajonas y ancesas, que, desde el campo de la his o ia, la economía, la
sociología o la an opología, han ido poniendo de mani ies o como el capi a-
98 Pape s 55, 1998 Pila Ca asque ; Te esa To ns; Elisabe Teje o; Al onso Rome o
2. Pa a una ampliación de es e pun o, éase un b e e esumen de la cues ión en Te esa TORNS,
«Muje , abajo y clase ob e a», en VARIOS AUTORES, T abajo y clase ob e a hoy, Mad id,
Fundaciones Ma xis as, 1991.
Pape s 55 095-114 19/8/98 10:53 Página 98
lismo ha e o zado la es uc u a pa ia cal de nues a sociedad. En sus es u-
dios mues an como el capi alismo ha seg egado doblemen e el abajo eme-
nino, al sepa a el luga ísico de la p oducción de me cancías (la áb ica) del
de la ep oducción de la ida (el hoga y la amilia). Eso sucede po que la o ga-
nización sociop oduc i a del capi alismo indus ial ha e o zado la in isibilidad
del abajo que las muje es ealizan pa a man ene y da a ención y cuidado
al hoga amilia, al mismo iempo que ap o echa dicha ac i idad po que es un
abajo imp escindible pa a la p oducción.
Esa seg egación ambién se hace posible po que al si uación con ie e a las
muje es en ue za de abajo ba a a, pe ec amen e uncional pa a lle a a cabo
aquellas ac i idades labo ales que equie en una p oducción con mano de ob a
in ensi a (el caso del ex il y en conc e o de la con ección, de la ga adición en
Ca aluña, es un caso ejempla ). O bien, como o as especialis as des acan, las
ubica como ejé ci o de ese a que se emplea o desemplea, según los eque i-
mien os y exigencias del me cado de abajo.
Po úl imo, en e ce luga , ambién cabe menciona como, en es os úl i-
mos años, o as es udiosas han con ibuido a hace eme ge el concep o de
abajo de la ep oducción a a és de la econside ación y ampliación del p o-
pio concep o de abajo. La pe spec i a que aquí in e esa des aca a a de mos-
a la incidencia de las desigualdades de géne o en es a p oblemá ica. En es e
úl imo caso, ello es posible po las p opias limi aciones que p esen a el con-
cep o de abajo, nacido con la indus ialización, al se en endido únicamen-
e como sinónimo de ac i idad labo al y/o empleo, en los análisis con encionales
al uso.
Esa nue a acepción del concep o de abajo su ge de la necesidad de pone
de mani ies o una se ie de ac o es que ca ac e izan a la ac i idad labo al eme-
nina (Bene ía, 1981; To ns y Ca asque , 1987) y que, po lo gene al, suelen
ol ida se o menosp ecia se. En conc e o, se a a de los ac o es ela i os a lo
que Bene ía denomina « unción ep oduc o a». Y que, según es e nue o c i-
e io, siemp e debe acompaña a odo análisis de la ac i idad labo al emeni-
na. Esa unción ep oduc o a iene es dimensiones: la es ic amen e biológica,
la de i ada de la dimensión social y cul u al y la elacionada con las a eas de
a ención, cuidado, ges ión y man enimien o de la ue za de abajo, pasada,
p esen e y u u a.
Es a pe spec i a esul a ex emadamen e impo an e, po que ha acili ado la
explicación de cues iones no conside adas como ele an es a la ho a de anali-
za la ac i idad labo al emenina. A sabe , la pe sis encia y el aumen o de la
seg egación ocupacional, el c ecimien o de las disc iminaciones labo ales indi-
ec as, la c ecien e p eca ización de la ue za de abajo emenina, el pa o eme-
nino, la doble p esencia, e c. Toda una se ie de cues iones, casi siemp e igno adas
cuando se analiza esa ac i idad labo al siguiendo an sólo la lógica in e na de
un me cado de abajo p e endidamen e asexuado. Finalmen e, desde es a pe s-
pec i a no sólo se ha acili ado la eme gencia y isibilidad de las a eas ep o-
duc i as, sino que ambién se ha hecho iable la conside ación de la exis encia
de los dos ipos de ac i idades (p oduc i as y ep oduc i as) como dos es e as
El abajo ep oduc i o Pape s 55, 1998 99
Pape s 55 095-114 19/8/98 10:54 Página 99
in e dependien es y subo dinadas. Una si uación que debe ene se en cuen a
an o en el momen o de explica los mecanismos socioeconómicos que igen
la sociedad, como a la ho a de analiza el conjun o de desigualdades que se
p oducen en e el colec i o masculino y el emenino.
En la ac ualidad, cada ez son más nume osos los es udios e in es igacio-
nes que ponen de mani ies o la impo ancia del abajo de la ep oducción,
desde és a y o as pe spec i as3. Ello es así, a pesa del len o econocimien o
de es e ipo de ac i idades y del hecho incon es able de que, po compa ación,
exis en muchos más es udios y análisis del abajo p oduc i o an o masculino
como emenino. Sin ánimo de exhaus i idad y sólo ci ando algunos de los
es udios más des acados, en el ámbi o español pueden menciona se los de
Mª Ángeles Du án (1986, 1991), C is ina Ca asco (1991), Mª Jesús Izquie do
(1988, 1993), Ramos (1990), Miguélez-To ns (1992), en e o os, como ejem-
plos de algunas de las especialis as y los especialis as que han lle ado a cabo
in es igaciones especí icas o bien han incluido es udios pa ciales sob e el ema.
Es os es udios mues an bien la impo ancia económica de es e ipo de ac i i-
dades, bien su in e dependencia con las ac i idades p oduc i as, el núme o de
ac i idades que han de se econocidas como ep oduc i as y/o el desigual uso
del iempo de abajo p oduc i o y ep oduc i o que se da en e homb es y muje-
es. En gene al, puede deci se que se dispone ya de un incipien e ma co de cono-
cimien o especializado en o no al popula men e conocido como « abajo
domés ico». Po consiguien e, ambién se dispone de su icien e in o mación como
pa a cons a a algo que puede pa ece demasiado au ológico: las muje es son las
p incipales enca gadas de lle a a cabo el abajo del hoga y de la amilia.
Esa ob iedad que pocos se a e en a discu i como ue a de oda duda opa
sin emba go con algunos incon enien es. El p ime o, que son oda ía dema-
siadas las oces no dispues as a acep a que esas ac i idades son ni más ni menos
que abajo. El segundo, que la ealidad que odea a esas ac i idades acos-
umb a a i acompañada del p incipio de no conciencia de quienes son sus
p incipales p o agonis as. Eso es algo que di icul a ex ao dina iamen e la con-
as ación empí ica, como bien sabemos quienes nos dedicamos a las ciencias
sociales. Y el p oblema no es la di icul ad de concep ualización y/o de medición,
sino la al a de igo a la ho a de mos a una pa cela de ealidad social an
compleja como és a.
4. Un es udio del abajo de la ep oducción
En nues o caso hemos que ido mos a algunas de las dimensiones del aba-
jo de la ep oducción y las ac i udes y/o ep esen aciones simbólicas que lo
en uel en, en el con ex o de la in es igación sob e las ans o maciones del
abajo y su incidencia en la ida co idiana de la población de la Región
100 Pape s 55, 1998 Pila Ca asque ; Te esa To ns; Elisabe Teje o; Al onso Rome o
3. Véase el p ólogo de Ca asco, Bo de ías y Alemany (1994), así como la excelen e ecopilación
de los ex os básicos que ecogen las pe spec i as eó icas que enma can es as cues iones.
Pape s 55 095-114 19/8/98 10:54 Página 100
Me opoli ana de Ba celona, ealizada bajo el pa ocinio de la Di ección Gene al
de Ciencia, In es igación y Técnica (DGCYT).
La in es igación ha pa ido de un concep o amplio de abajo que engloba
an o el ámbi o de la p oducción como el de la ep oducción, y en ella se ha
dedicado una especial a ención a pone de mani ies o an o las di e en es lógi-
cas que p esiden ambos ámbi os como a concep ualiza y medi el p opio a-
bajo de la ep oducción. Conc e amen e, espec o de es e úl imo, nues o
obje i o se ha cen ado en analiza empí icamen e el abajo de la ep oduc-
ción de mane a que nos pe mi iese ipi ica su dis ibución en los hoga es de
las pe sonas en e is adas, jun o a la opinión que es as mismas pe sonas pudie-
an ene de dicho abajo y de su pa icipación en el mismo. En o al se en e-
is a on 191 pe sonas ep esen a i as de unos ipos p e iamen e cons uidos en
la p ime a ase de la in es igación, según una dis ibución de dedicación em-
po al al abajo p oduc i o, al abajo ep oduc i o y al ocio o iempo lib e4.
Po abajo de la ep oducción en endimos el conjun o de ac i idades
des inadas a la ep oducción biológica, social e ideológica de la ue za de a-
bajo, ag upadas, ales ac i idades en las seis dimensiones básicas siguien es:
—la dimensión de abajo de au omanu ención;
— la dimensión de abajo de in aes uc u a del hoga ;
—la dimensión de a ención de las ca gas ep oduc o as pasadas, p esen es y
u u as;
— la dimensión de o ganización del uncionamien o del hoga ;
—la dimensión de abajo de mediación, ya sea en e el hoga y el conjun o
de se icios o e ados po el Es ado y las ins i uciones públicas, ya sea un a-
bajo de mediación inculado a la ges ión a ec i a y elacional;
— la dimensión de abajo de ep esen ación conyugal.
No cabe duda de que dado el ca ác e his ó ico del abajo de la ep oduc-
ción, es as dimensiones si en de ma co gene al en el que ubica las dis in as
ac i idades que al abajo puede con empla en un con ex o social de e mi-
nado, po lo que no odas ellas son igualmen e ele an es o pe inen es en una
ealidad social conc e a. No obs an e, cabe p ecisa que el análisis se ha lle a-
do a cabo ope a i izando sólo es de las seis dimensiones de las que, según la
El abajo ep oduc i o Pape s 55, 1998 101
4. La en e is a se ealizó median e cues iona io con p egun as ce adas, que inco po aba, ade-
más, una pequeña escala de mayo a meno asen imien o espec o de la dis ibución con-
c e a del conjun o del abajo de la ep oducción en el hoga . Las pe sonas en e is adas
ambién debían mani es a se espec o a dos si uaciones hipo é icas e e idas al cuidado de
hijos e hijas y al cuidado de los abuelos y abuelas. Ambos supues os se escogie on po en en-
de que se a aba de las ac i idades ep oduc i as que mejo podían ejempli ica la opinión
de las pe sonas espec o de es e abajo. Tan o dicha escala como las dos si uaciones hipo é-
icas ue on ex aídas de una in es igación ealizada en I alia sob e la o ganización de la ida
co idiana en la Emilia-Romagna ( e Balbo, May y Micheli, 1990). El a amien o de los
da os así ob enidos se ealizó median e análisis bi a iado y mul i a iado, empleando las a ia-
bles de sexo, edad, ca ego ía socioeconómica de la pe sona p incipal del hoga , si uación labo-
al y ipología de composión del hoga como iden i icado as de la población en e is ada.
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concep ualización aquí p opues a, cons a el abajo de la ep oducción. En
conc e o, se ha conside ado la dimensión de abajo de in aes uc u a del
hoga , la dimensión de a ención de ca gas ep oduc o as y la dimensión de
o ganización del uncionamien o del hoga , en las cuales se han con emplado
las ac i idades de alladas en el g á ico 1.
102 Pape s 55, 1998 Pila Ca asque ; Te esa To ns; Elisabe Teje o; Al onso Rome o
G á ico 1. Dimensionalización del abajo de la ep oducción
Ta eas de o ganización de uncionamien o del hoga
Ocio amilia : – Vacaciones
– Fin de semana
Adminis ación ing esos amilia es
Se icios amilia es
T abajo domés ico
Dimensión
a eas
o ganización
Ta eas de in aes uc u a del hoga
Limpieza: – Limpieza del hoga
– Limpieza de opa y calzado
P epa ación de alimen os:– Desayuno
– Comida
– Cena
Comp a: – Comp a de alimen os
– Comp a de opa y calzado
– Comp a de elec odomés icos
Dimensión
a eas
in aes uc u a
Ta eas de a ención de ca gas ep oduc o as
A ención hijos/as: – Baña les
– Ves i les
– Alimen a les
– Juga
– Lle a y ecoge al colegio
– Lle a y ecoge ac i idad ex aescola
A ención iejos/as: – A ende alimen ación
– Da de come
– Aseo pe sonal
– Paseo
A ención en e mos/as: – Medica
– A ende en cama
Dimensión
a eas
ca gas ep oduc o as
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Los esul ados ob enidos han pe mi ido e i ica posi i a o nega i amen e
las hipó esis plan eadas y, sob e odo, a ándose de una p ime a ap oxima-
ción, suge i nue os elemen os y líneas de in es igación pa a el u u o.
Asimismo, ambién han pe mi ido cap a las en ajas e incon enien es de la
es a egia de in es igación y de las écnicas empleadas pa a la elabo ación y el
análisis de los da os.
Respec o de la dis ibución del abajo de la ep oducción, se ha podido e i-
ica de nue o que las muje es asumen cen almen e ese abajo, de la misma
o ma que los homb es asumen cen almen e el abajo p oduc i o. En e ec o,
es o es así en la mayo ía de los hoga es de las pe sonas en e is adas, an o desde
el pun o de is a obje i o (dis ibución y ejecución de las a eas ep oduc i as),
como subje i o (opinión espec o de al dis ibución). El abajo de la ep o-
ducción es un abajo ealizado po las muje es, en conc e o, po la esposa de la
pe sona p incipal masculina. Pe o ambién se ha podido cons a a que ni odas
las a eas p esen an un g ado de pa icipación emenina homogéneo ni odas las
muje es son en igual medida p o agonis as de ese ipo de abajo.
P ecisamen e, con obje o de cap a la he e ogeneidad que puede de i a se de
las p opias ca ac e ís icas de las a eas, nos pa eció opo uno clasi ica las según
se si uasen en los dos ejes siguien es:
— co idianidad/acon ecimien o
— igidez/ lexibilidad
La co idianidad y la igidez en la ejecución de las a eas se con emplan no sólo
desde la pe spec i a de las ca ac e ís icas de las a eas en sí mismas, sino am-
bién desde la pe spec i a de los lími es que al co idianidad y igidez suponen
pa a lle a a cabo o as ac i idades, ya sean és as de ipo p oduc i o o de ocio.
En es e sen ido, se plan eaba la hipó esis de que cuan o más co idianas y más
ígidas uesen, mayo se ía la exclusi idad con que las muje es se ían las únicas
esponsables de las mismas. Dicho de o o modo, es e ipo de a eas se ían las
que ende ían a cons i ui lo que pod íamos llama el «núcleo du o» del a-
bajo de la ep oducción.
En e ec o, al como hemos podido comp oba , el conjun o de a eas donde
la p esencia de las muje es es más signi ica i a, casi exclusi a, incluye, de hecho,
aquéllas que implican mayo co idianidad y mayo igidez. Es as a eas son
odas las con empladas en la dimensión de in aes uc u a del hoga (limpieza,
p epa ación de alimen os y comp a), con la excepción de la comp a de elec-
odomés icos; en odas es as ac i idades, las en e is adas a i man que son las
únicas enca gadas de su ealización en po cen ajes que oscilan en e el 63,8%
en el caso de la limpieza del hoga y el 75% en el caso de la p epa ación del
almue zo y de la cena -— éase abla 1—. A es as a eas hab ía que añadi el
acompaña a hijos e hijas a las ac i idades ex aescola es (76,9%), den o de
la dimensión de a ención de las ca gas ep oduc o as, jun o a la p opia o ganización
del conjun o del abajo domés ico (72,4%), al como puede ap ecia se en las
ablas 2 y 3. Po el con a io, las a eas más compa idas son aquellas que, aun-
que co idianas, mayo g ado de lexibilidad suponen, como es, po ejemplo,
El abajo ep oduc i o Pape s 55, 1998 103
Pape s 55 095-114 19/8/98 10:54 Página 103
Sólo las jó enes sin hijos op a ían po man ene su empleo a iempo comple-
o y u iliza la gua de ía, mien as que las muje es en gene al que abajan a
jo nada comple a en la p oducción, p e ie en con a a a alguien. El conjun-
o de los homb es, independien emen e de su edad o de o os ac o es, se e ie-
e a la gua de ía como opción p incipal — éase abla 5—.
Respec o a la a ención de pe sonas mayo es, los esul ados mues an que
al ac i idad apa ece como p oblemá ica. En es e caso, la ins i ucionaliza-
ción del cuidado de las pe sonas mayo es no es con emplada ni po los hom-
b es ni po las muje es; como puede obse a se en la abla 6, al posibilidad
es la que ocupa el úl imo luga en el o den de p e e encias de ambos sexos.
Únicamen e las pe sonas de ca ego ías socioeconómicas al as econocen esa
posibilidad. Ambos sexos coinciden en que las pe sonas mayo es deben i i
con los hijos. Pe o, y ahí es á la cues ión más no able, és a es la opción que
en mayo medida p e ie en las pe sonas que abajan a iempo comple o en
la p oducción, mien as que aquéllas ocupadas sólo en a eas ep oduc i as
conside an que es mejo con a a a una pe sona. Es deci , po pa e de las
enca gadas del abajo de la ep oducción, la a ención de los mayo es ien-
de a e se como una ca ga que es mejo delega en o as pe sonas ue a del
hoga , a di e encia de lo que ocu ía con el cuidado de los hijos e hijas
— éase la abla 7—. En es e sen ido, la ela i a con o midad que como se
ha dicho mani es aban las «amas de casa» con su si uación de cuidado as
exclusi as del hoga y de la amilia, apa ece aún más con es ada cuando el a-
bajo de la ep oducción sob epasa los lími es es ic os del núcleo amilia .
Cabe plan ea se pues que, si el p og esi o en ejecimien o de la población
110 Pape s 55, 1998 Pila Ca asque ; Te esa To ns; Elisabe Teje o; Al onso Rome o
Tabla 5. O den de p e e encias sob e cuidado hijos/as po sexo (en po cen ajes).
Muje es Homb es
JTP 36,2 JC/G 34,7
JC/PC 31,0 JTP 30,7
JC/G 19,3 JC/PC 22,7
Abuela 11,2 Abuela 10,7
JTP: Jo nada a iempo pa cial; JC/PC: Jo nada a iempo comple o y pe sonal con a ado;
JC/G: Jo nada a iempo comple o y gua de ía.
Tabla 6. O den de p e e encias sob e cuidado pe sonas mayo es po sexo (en po cen-
ajes).
Muje es Homb es
Vi i con hijos 33,6 Vi i con hijos 40,0
Con a a 31,9 Con a a 24,0
Tu nos 20,7 Tu nos 20,0
Ins i ución 12,1 Ins i ución 16,0
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supone un inc emen o en el abajo des inado a la a ención de las pe sonas
mayo es, es os da os ponen en e idencia que el modelo de elación amilia
dominan e, cen ado en la ac i idad de las muje es como cuidado as del
hoga , del esposo y de los hijos e hijas, quizá esul e inadecuado pa a a on-
a al a ea.
La segunda y úl ima conside ación se e ie e a los mecanismos de elabo-
ación y ecogida de los da os espec o al abajo de la ep oducción. En e ec-
o, la in isibilidad del abajo de la ep oducción, su na u alización po pa e
de las pe sonas que p imo dialmen e lo lle an a cabo, jun o al peso de las
con enciones sociales son odos ellos ac o es que in luyen an o en las es-
pues as sob e quien e ec úa de e minada a ea, en pa icula cuando no es la
pe sona en e is ada quien la lle a a cabo, como en las espues as sob e ac i-
udes y ep esen aciones ob enidas median e cues iona io. En es e sen ido
hemos podido comp oba dos cues iones. Po un lado, el sesgo obse able
en los da os en e el abajo de la ep oducción que los homb es dicen eali-
za y su posible pa icipación e ec i a. De hecho, los homb es ienden a
sob es ima su pa icipación, especialmen e en aquellas ac i idades social-
men e is as como posi i as: cuidado de los hijos e hijas y, en gene al, cui-
dado de las pe sonas que con i en en el hoga . Po o o, en e las muje es,
la na u alidad con que ienden a e su esponsabilidad en el conjun o de la
es e a ep oduc i a, a o ece que mani ies en un g ado de con o midad con
la si uación conc e a que i en en sus hoga es, con adic o ia con la que
exp esan cuando no se sien en an implicadas en al si uación. De ahí que, des-
de el pun o de is a de la es a egia de in es igación, hemos podido cons a a
an o la u ilidad de emplea un mecanismo de ob ención de la in o mación
de ipo indi ec o, como el posicionamien o an e casos supues os, pa a pe -
ila mejo las opiniones y ep esen aciones simbólicas de los di e en es colec-
i os de pe sonas en e is adas, como la pe inencia de con as a ales
mani es aciones con la si uación obje i a de las pe sonas en el en amado de
p oducción/ ep oducción.
Asimismo, den o de es a p oblemá ica me odológica, cabe añadi , pa a
e mina , una úl ima conside ación en elación con la cues ión del uso de la
medida del iempo. Sob e es e pa icula , hemos podido cons a a la insa-
El abajo ep oduc i o Pape s 55, 1998 111
Tabla 7. O den de p e e encias sob e cuidado pe sonas mayo es según ac i idad
p incipal (en po cen ajes).
TJCP TJCR
Vi i con hijos 40,9 Con a a 32,6
Con a a 27,3 Vi i con hijos 28,6
Tu nos 17,0 Tu nos 28,3
Ins i ución 13,6 Ins i ución 8,7
TJCP: T abajo a jo nada comple a en p oducción; TJCR: T abajo a jo nada comple a en ep o-
ducción.
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is acción que p oduce in en a medi es e ipo de ac i idades a a és del
uso del iempo. Ello es así po que esul a di ícil asimila iempo a ho a io,
pues el ho a io esponde a una medida de jo nada labo al, p opia de la lógi-
ca p oduc i a que no se co esponde a la lógica del abajo de la ep oducción.
Po un lado, po que, en el caso de la ac i idad labo al, el ho a io esponde a
una cuan i icación obje i able, mien as que, en cambio, es un da o p oce-
den e de una pe cepción subje i a cuando medimos las ac i idades del a-
bajo de la ep oducción. Po o o, po que, al como esul a e iden e a a és
de las si uaciones i idas en égimen de doble p esencia, los homb es y las
muje es i en el iempo de mane a dis in a. Así, los homb es ienden a i i
el iempo de abajo (sólo asumido como ac i idad labo al) de o ma dia-
c ónica y en unción de sí mismos; mien as que las muje es i en sinc óni-
camen e los iempos de sus abajos (la ac i idad labo al y el de la
ep oducción) y casi siemp e en unción de los demás. Una azón que posi-
blemen e explica el que algunas «amas de casa» a i men que abajan más de
70 ho as semanales o el que las muje es con doble p esencia a i men no dis-
pone de iempo lib e, o que, pa a algunas muje es, una ez sumados los
iempos dedicados a las dis in as ac i idades, el día acabe po ene más de
24 ho as.
5. Conclusiones
En de ini i a, en es a in es igación hemos p e endido mos a la complejidad
y la di e sidad de a eas que incluye el abajo de la ep oducción, así como la
he e ogeneidad obse able en la p esencia o ausencia de las pe sonas en el
mismo. Una he e ogeneidad que, sin emba go, no modi ica ni las desigualdades
ni las di e encias con que homb es y muje es pa icipan en dicha ac i idad.
Po un lado, en e ambos sexos la desigualdad se exp esa po que, obje i a-
men e, el abajo de la ep oducción es á p o agonizado po las muje es, sea
cual sea su si uación social y las ca ac e ís icas de la amilia con que con i e;
mien as que las di e encias en e homb es y muje es se ap ecian, subje i a-
men e, a a és de las dis in as pe cepciones que unos y o as ienen sob e al
abajo y su p esencia en el mismo.
Pe o, po o o, en e las p opias muje es, ambién es posible de ec a una
desigualdad de i ada de su capacidad pa a me can iliza pa e del abajo de
la ep oducción, pues, como se ha mencionado, la meno pa icipación eme-
nina iende a p oduci se, en odo caso, más g acias a la sala ización de algu-
nas a eas que a un epa o más equi a i o del abajo en e los miemb os del
hoga . Así como ambién se de ec an imagina ios dis in os según sea su posi-
ción en el abajo p oduc i o y ep oduc i o.
En es e pano ama se apun a una posible endencia de cambio, en el sen-
ido de una mayo edis ibución del abajo de la ep oducción en e los
jó enes de ambos sexos. La consolidación o no de dicha endencia debe á
con i ma se según la ayec o ia que sigan es os jó enes en el u u o, enien-
do en cuen a que la p esencia de hijos e hijas se con igu a hoy como un ac-
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o doble e in e elacionadamen e disuaso io, an o de un mayo epa o de
las a eas ep oduc i as como de la p esencia emenina en el abajo p o-
duc i o.
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