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La moda en las sociedades avanzadas

Author: Martínez Barreiro, Ana
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1998
DOI: 10.5565/rev/papers.1915
Source: https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n54/02102862n54p129.pdf
La moda en las sociedades a anzadas
Ana Ma ínez Ba ei o
Uni e sidad de la Co uña. La Co uña. Spain
Resumen
Es e abajo in en a des ela el nue o papel de la moda en las sociedades a anzadas, en e
a la posición ideológica de la escuela ancesa, in eg ada po Bou dieu y Baud illa d, apa ecen
o as pos u as más cen adas en la pos mode nidad como las de Lipo e sky, Mo ace y
Ma esoli que abo dan el papel de la moda de o ma di e en e. Ya que el consumo je á -
quico de la moda ha sido sus i uido po el place y la comodidad, pasando del «es a us sím-
bolo» al «es ilo símbolo» y al desencadenamien o del p oceso ibal en el ámbi o de las
apa iencias. El in e és de es e abajo a anca, p ecisamen e, de es a nue a pe spec i a que
in en a desci a el nue o papel de la moda en las sociedades pos mode nas.
Palab as cla e: consumo, moda, dis inción, es é ica, pos mode nidad, p oceso ibal, indi-
idualismo, di e enciación..
Abs ac . Fashion in ad anced socie ies
This wo k a emp s o e eal he new ole o ashion in ad anced socie ies, acing he ide-
ological posi ion o he F ench school, in eg a ed o Bou dieu and Baud illa d, appea
o he pos u es mo e ocused on pos -mode ni y as he ones o Lipo e sky, Mo ace and
Ma esoli; ha b oach he ole o ashion a di e en way. Since he hie a chical consump ion
o ashion has been eplaced o pleasu e and com o , going om he «s a us symbol» o
he «s yle symbol» and also o he de elopmen o he ibal p ocess in he ield o he appe-
a ances. The in e es o his wo k comes, p ecisely, om his new pe spec i e ha ies o
deciphe he new ole o ashion in pos -mode n socie ies.
Key wo ds: consump ion, ashion, dis inc ion, aes he ic, pos -mode ni y, ibal-p ocess,
indi idualism.
Pape s 54, 1998 129-137
1. In oducción
2. La unción social del obje o signo 3. La e a del look
4. Conclusión
Suma io
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1. In oducción
Desde que la sociedad de consumo de masas u o una p esencia ele an e en
el campo de las ciencias sociales, han sido muchos los es udios ealizados con
la in ención de des ela el papel de la moda en las sociedades mode nas. Vale
como mues a la posición ideológica undamen almen e ep esen ada po la
escuela ancesa e in eg ada po Pie e Bou dieu y Jean Baud illa d, donde uno
de los concep os básicos que la ca ac e izan es el de la di e enciación.
Sin emba go, con el iempo han su gido pos u as cada ez más complejas
y ambiguas p oduc o sob e odo del «indi idualismo», de la «mul idimensio-
nalidad» y del «mul icul u alismo» que ca ac e izan a la nue a sociedad de
consumo de masas. De ahí que algunos au o es cen ados en la pos mode ni-
dad, como Lipo e sky, Mo ace y Ma esolí, abo den el papel de la moda de
o ma di e en e, donde ya no solo iene cabida el consumo je á quico de la
moda, sino que és e ha sido sus i uido po el place y la comodidad: pasando
del es a us-símbolo al es ilo-símbolo, como al desencadenamien o del p oce-
so ibal en el ámbi o de la apa iencia. El in e és de es e abajo a anca p e-
cisamen e de es a nue a pe spec i a que in en a desci a el nue o papel de la
moda en las sociedades a anzadas.
2. La unción social del obje o signo
G an pa e de las e lexiones sob e la moda has a Tho s ein Veblen apa ecen
incomple as y agmen adas. Sólo a pa i del año 1968 se mani ies a un in e-
és más igu oso hacia los enómenos colec i os como el de la moda. A es a
a en a e lexión han con ibuido los es udios sob e la sociedad de consumo de
Jean Baud illa d y de Pie e Bou dieu. El mé i o de Baud illa d consis e en
habe colocado en un solo cuad o explica i o los enómenos que no malmen e
han sido analizados singula men e. En e ec o, sus ob as p incipales: La socie-
dad de consumo1, El sis ema de los obje os2y La economía polí ica del signo3,
siguen siendo el pun o de pa ida obligado de oda e lexión espec o de la
moda en la sociedad con empo ánea.
En la base de sus análisis hay un es ue zo po desmi i ica la ideología del
consumo como un compo amien o u ili a is a de los suje os condicionado
po el goce y la sa is acción de sus deseos. Así, hoy en día la lógica social que
condiciona el conocimien o ope a i o de los obje os de acue do con las di e -
sas clases o ca ego ías, iene que se al mismo iempo un análisis c í ico de la
ideología del consumo. Es e doble análisis, el de la unción social dis in i a de
los obje os y el de la unción polí ica de la ideología que con ella se elaciona,
se basa en una condición p e ia: la supe ación de la isión espon ánea de los
1. BAUDRILLARD, J. (1974). La sociedad de consumo: sus mi os, sus es uc u as. Ba celona: Plaza
& Janés.
2. BAUDRILLARD, J. (1969). El sis ema de los obje os. México: Siglo XXI.
3. BAUDRILLARD, J. (1974). La economía polí ica del signo. Mad id: Siglo XXI.
La moda en las sociedades a anzadas Pape s 54, 1998 131
obje os en é minos de necesidad o de su alo de uso. De ahí, que la hipó e-
sis consis en e en asigna a los obje os un único es a us uncional sea alsa. Lo
undamen al en las sociedades mode nas es el alo de cambio signo. En e ec-
o, «una e dade a eo ía de los obje os y del consumo se unda á no sob e una
eo ía de las necesidades y de su sa is acción, sino sob e una eo ía de la p es-
ación social y de la signi icación»4.
Es a unción p imo dial de los obje os se encuen a en Veblen bajo la noción
de «de oche os ensible», cuya me a e a signi ica el ango social. Y es siemp e
en aquello que ienen de ú il, de supe luo, de no uncional, es o es, en el
juego de la moda, donde los obje os adquie en su signi icación de p es igio,
designando al se y la ca ego ía social de su poseedo . Po ello, la eo ía de
Veblen5se ha con e ido en un ma co de e e encia y ha adqui ido un alo
de modelo in e p e a i o pa a en ende el consumo como una es uc u a de
seg egación y de es a i icación.
Pa a Baud illa d nunca se consume un obje o po sí mismo o po su alo
de uso, sino en azón de su alo de cambio, es deci , en azón del p es igio,
del es a us y del ango social que con ie e. Pues, po encima de la sa is acción
de las necesidades, hay que econoce en el consumo de moda un ins umen-
o de la je a quía social, y en los obje os un ámbi o de p oducción social de
di e encias y alo es clasis as. La sociedad de consumo, con sus obsolescencias
o ques adas, sus ma cas más o menos co izadas, no es más que un inmenso
p oceso de p oducción de alo es signos cuya unción es o o ga conno ación
a los angos y einsc ibi las di e encias sociales en una época iguali a ia que
des uye las je a quías de nacimien o. Al e ec o, la ideología hedonis a que sus-
en a el consumo no es sino la coa ada de una de e minan e más undamen-
al, la lógica de la supe di e enciación social. Pues la ca e a del consumo y el
a án de no edades no encuen an su uen e en la mo i ación del place , sino que
ope a bajo el impulso de la compe ición de clases.
An e semejan e p oblemá ica, lo que mo i a básicamen e a los consumi-
do es no es el alo de uso de las me cancías, sino que a lo que aspi an es al
ango y a la di e encia social, pues los obje os no son más que exponen es de
clase que uncionan como signos de mo ilidad y aspi ación social. P ecisamen e,
es la lógica del obje o signo la que impulsa a la eno ación acele ada de los
obje os y su ees uc u ación bajo el impe io de la moda, pues el in de lo e í-
me o y la inno ación sis emá ica es ep oduci la di e enciación social. Las
audaces y abe an es no edades de la moda ienen como unción ol e a c ea
dis ancias, exclui a la mayo ía incapaz de asimila las de inmedia o y dis in-
gui , po el con a io, a las clases p i ilegiadas que sepan ap opiá selas. En es e
sen ido, «la unción social de la inno ación o mal en ma e ia es é ica es una
unción de disc iminación cul u al. Ya que la inno ación o mal en ma e ia
de obje os no iene como in un mundo de obje os ideal, sino un ideal social,
4. BAUDRILLARD, J. Ibídem, p. 2.
5. VEBLEN, T. (1974). Teo ía de la clase ociosa. México: Fondo de Cul u a Económica.
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el de las clases p i ilegiadas, que es el de eac ualiza pe pe uamen e su p i i-
legio cul u al»6.
Lo nue o en moda es an e odo un signo dis in i o, un «lujo de he ede os»
que, lejos de acaba con las dispa idades sociales en e a los obje os, «la moda,
como la cul u a de masas, se di ige a odos pa a ol e nos a pone a cada uno en
su luga . Es una de las ins i uciones que mejo es i uye y cimien a, so p e ex o
de aboli , la desigualdad cul u al y la disc iminación social»7. Aún más, con i-
buye a la ine cia social po cuan o la eno ación de los obje os pe mi e compen-
sa una ausencia de mo ilidad social eal. En es e sen ido, la moda como
ins umen o de dis inción de clases, ep oduce la seg egación social y cul u al,
y pa icipa de las mi ologías mode nas que enmasca an una igualdad inexis en e.
O o pun o obligado de e lexión eó ica en las sociedades con empo á-
neas es la eo ía de la dis inción8, donde se ejempli ica el capi al cul u al como
gene ado de es ilos de ida di e enciados. En es e sen ido, Pie e Bou dieu
e oca que cada uno de los uni e sos de p e e encias que exis en, al unciona
como un sis ema de a iaciones di e enciales, pe mi en exp esa las di e en-
cias sociales de o ma an comple a como los sis emas más e inados. «Y es,
po que la elación de dis inción se encuen a insc i a en él y se uel e a ac i a ,
en cada ac o de consumo, median e los ins umen os de ap opiación económicos
y cul u ales que se exigen»9. De ahí que la posesión de cie os bienes cul u a-
les a es igüen no sólo la iqueza de su p opie a io, sino ambién su buen gus o,
como una ga an ía de legi imidad. Pues, de la misma o ma que los bienes cul-
u ales es án su ilmen e je a quizados, pa a ma ca los g ados de p og eso ini-
ciá ico, los bene icios de dis inción es án des inados a de e io a se si el campo
de p oducción, egido po la dialéc ica de la p e ensión, no o ecie a con i-
nuamen e nue os bienes o nue as mane as de ap opiá selos10.
Sin emba go, en ma e ia es imen a ia el ajus e en e la o e a y la deman-
da no es á en los condicionamien os de la p oducción, ni en el some imien o de
és a a los gus os de los consumido es, sino, como dice Bou dieu, en «la co es-
pondencia de dos lógicas ela i amen e independien es, la lógica de los cam-
pos de p oducción y la lógica del campo del consumo»11. Es e p incipio de la
homología uncional y es uc u al hace que la lógica del campo de p oducción
y la lógica del campo de consumo sean conce adas de mane a obje i a, po el
hecho de que odos los campos especializados como el del es ido ienden a
o ganiza se según el mismo c i e io12. De ahí que el acue do que se es ablece
6. Ibídem, p. 28.
7. Ibídem, p. 34.
8. BOURDIEU, P. (1991). La dis inción, c i e io y bases sociales del gus o. Mad id: Tau us.
9. Ibídem, p. 223.
10. El ensayis a inglés Hi sch asladó es e ipo de análisis a los bienes económicos pa a expli-
ca la e ocidad de la compe encia en el capi alismo a aíz de la lucha desen enada po los
bienes posicionales.
11. BOURDIEU, P. Ibídem, p. 228.
12. Según el olumen del capi al especí ico poseído y según la an igüedad de la posesión. Ibídem,
p. 230.
La moda en las sociedades a anzadas Pape s 54, 1998 133
en e unas clases de p oduc os y unas clases de consumido es no se ealiza más
que po mediación de esa especie de la homología en e unos bienes y unos
g upos que de inen el gus o: elegi según los gus os p opios es delimi a unos bie-
nes concebidos según su posición, a monizados en e sí y ayudados a su ez po
unas ins i uciones que se igen po el mismo p incipio. En esumen, las incesan es
ans o maciones de la moda son p oduc o del concie o obje i o, po una pa e,
de la lógica de las luchas in e nas en el campo de p oducción que se o ganizan
según la oposición en e lo an iguo y lo nue o, lo ca o y lo ba a o…, y po o a,
lo lógica de las luchas in e nas en el campo de la clase dominan e que en en-
an a los poseedo es y a los p e endien es p e enciosos.
En luga de un espacio social subje i is a, Bou dieu llega a cons ui el
espacio social en un sen ido obje i o13, es deci , con una es uc u a de ela-
ciones obje i as que de e mina la o ma que pueden oma las in e acciones y
la ep esen ación que de ellas pueden ene aquéllos que se encuen an en dicho
espacio. De ahí que las posiciones sociales se p esen an como unas plazas que
hay que de ende y conquis a , empleando es a egias pa a ello14. Aho a bien,
no es casual que la búsqueda de la dis inción no necesi e p esen a se y a i -
ma se como al, pues una educación bu guesa bas a pa a de e mina los cam-
bios más especiales en un momen o dado del iempo. Po el con a io, la
pequeña bu guesía de o mación ecien e hace demasiado, aicionando así su
insegu idad, y se des alo iza po la p opia in ención de dis inción15. Lo que
signi ica que las es a egias de p e ensión es én pe didas de an emano16. Lo
que Bou dieu quie e deci es que la ilusión sociológicamen e undada de la
dis inción na u al eposa en el pode que ienen los dominan es de impone ,
con su exis encia misma, una de inición de la excelencia que, al no se o a
cosa que su p opia mane a de exis i , es á des inada a p esen a se, a la ez,
como dis in i a y na u al.
3. La e a del look
Los elemen os concep uales p opues os es án muy lejos de ago a las posibi-
lidades de análisis del enómeno de la moda. De hecho, como consecuencia
13. Bou dieu elabo a un espacio social es uc u ado en base a los es componen es de la clase
social: «capi al económico», «capi al cul u al» y «capi al social». Los agen es ienen sob e
es e espacio social unos pun os de is a que depende de la posición que en el mismo ocu-
pan, y en los que a menudo se exp esa su olun ad de ans o ma lo o conse a lo. Ibídem,
p. 169.
14. Ibídem, p. 241.
15. Ibídem, p. 246.
16. ELSTER, J. (1988). U as ama gas. Ba celona: Península, p. 99-106. Es e au o hace una c í-
ica a Bou dieu, po el ca ác e con adic o io de las es a egias de dis inción (conduc as
p emedi adas pa a a a de imp esiona ), y hace no a que hay consecuencias u u as o
imp e is as que no pueden ob ene se de una es a egia p emedi ada, sino como una con-
secuencia no que ida o imp e is a, es o es, como un subp oduc o de o as conduc as ajenas
lle adas a cabo pa a o os p opósi os independien es.

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del apogeo del indi idualismo con empo áneo ha eme gido una nue a línea
de in es igación que pod ía se de inida como la pe spec i a ecológica de la
moda y que es á undamen almen e ep esen ada po Lipo e sky, Mo ace y
Ma esolí. En e ec o, as la c isis de las u opías e oluciona ias y la caída de
los colec i ismos asis imos hoy a una e i alización del indi idualismo que
conlle a, en e o os e ec os impo an es, un desplazamien o del in e és
de lo público a lo p i ado y un ensalzamien o de los alo es asociados a és e
úl imo.
Es a mudanza, que es de inida po Lipo e sky como la «segunda e olu-
ción indi idualis a»17, se aduce en el decli e de la mo al cen ada en el debe
y su ans o mación p i ada del indi iduo18. En es e sen ido, los alo es pe -
misi os, hedonis as y psicologis as ele an a los alo es disciplina ios y igo-
is as, que e an los dominan es en la cul u a del indus ialismo bu gués has a
el desa ollo del consumo y la comunicación masi a. En e ec o, el indi idua-
lismo na cisis a se con ie e en el nue o as ondo mo al de las sociedades
con empo áneas.
En el ámbi o de la moda, uno de los cambios que es imonian la eme -
gencia de pe sonalidades na cisis as, p opias del indi idualismo con empo áneo,
es que, pa alelamen e a la apa iencia legí ima, apa ecen nue os compo a-
mien os indi iduales y colec i os en up u a con el momen o an e io . Si du an-
e mucho iempo la lógica social de la moda ue la de dis ingui se socialmen e
median e la mane a de es i , con el su gimien o del p ê -à-po e y el in de
las endencias de empo ada ma cadamen e uni icadas se a icina el inal del di i-
gismo disciplina io de la apa iencia y la apa ición de la mul iplicidad es é ica.
Ya no hay una «sola moda», sino «una mul iplicidad de modas» igualmen e
legí imas19. Pa alelamen e, en e a esa agmen ación es ilís ica, se p oducen
o os cambios muy signi ica i os en los compo amien os y en las mo i acio-
nes del indi iduo en e a la moda.
En p ime luga , se cons a a una mayo au onomía de los consumido es
en elación con las no edades. Mien as en la ase an e io había que adop a
los úl imos modelos lo más ápidamen e posible, en la ac ualidad, po el con-
a io, la endencia es me amen e indica i a. Ya no hay una co espondencia
en e la inno ación y la di usión, en e la angua dia c ea i a y el público con-
sumido , pues «la calle» se ha emancipado de la ascinación de los líde es de
la moda y asimila las no edades a su i mo y a su an ojo. Así, es muy di ícil
es a absolu amen e pasado de moda. En segundo luga , cuando ya no hay
17. LIPOVETSKY, G. (1986). La e a del acío. Ba celona: Anag ama, p. 9.
18. És a es la esis que Lipo e sky ilus a en su lib o El c epúsculo del debe . Ba celona: Anag ama,
1994.
19. Sob e es os emas, éase, LIPOVETSKY, G. (1980). «La Moda abie a». En El impe io de lo
e íme o. Ba celona: Anag ama, p. 119-171. Y «La e a del look. La balcanización de la moda:
libe ad y ansiedad de las apa iencias». Mad id: El País, jue es 18 de no iemb e de 1993.
También, MORACE, F. «Tendencias del compo amien o de la moda en I alia». Se illa:
Uni e sidad In e nacional Menéndez Pelayo, sep iemb e de 1988, p. 127-138. Con a-
endencias. Mad id: Ed. Celes e, 1993.
La moda en las sociedades a anzadas Pape s 54, 1998 135
moda uni a ia «el look unciona a la ca a»20. Las muje es con inúan siguien-
do la moda, pe o de mane a más lib e. Lle an lo que les gus a, lo que les a, no
la moda po la moda. El mime ismo di ec i o ca ac e ís ico de la moda clási-
ca ha dado paso a un mime ismo de ipo op a i o. Se imi a lo que se quie e,
cuando se quie e y como se quie e. En e ce luga , es e indi idualismo na ci-
sis a conduce a la elajación de la p eocupación po la moda. La moda en a
en la e a desapasionada del consumo, en la e a de la cu iosidad elajada y di e -
si icada. La lógica cool ha in adido el espacio de la moda y no sólo el de la esce-
na polí ica. En cua o luga , o o de los e ec os más impo an es del
indi idualismo con empo áneo espec o a la moda es que ha educido la dimen-
sión del símbolo je á quico en a o del place , la comodidad y la libe ad.
Pues a a és del es ido ya no se busca p io i a iamen e hace ala de de pe -
enencia a una clase social, sino de un gus o, de un es ilo de ida. En es e
pun o, los análisis de la sociología mode na, ep esen ada hoy po Bou dieu
y Baud illa d, pa ecen habe ol idado una pa e esencial de la explicación de la
moda con empo ánea al habe pe manecido ciegos a un nue o ipo de egu-
lación social cuya base es la seducción y la hipe elección.
Aho a bien, an o Lipo e sky como Mo ace no niegan que los obje os pue-
dan se signi ican es sociales y signos de aspi ación social, «lo que cues ionan
es la idea de que el consumo de masas se ija exclusi amen e po el p oceso de
dis inción y di e enciación clásica»21, pues en las sociedades mode nas se ha
desencadenado un p oceso de desocialización del consumo y de eg esión de la
p imacía inmemo ial de los alo es clasis as de los obje os en p o echo del
alo dominan e del place indi idual y del obje o uso. Así, el consumo de
moda ha dejado de se una ac i idad egulada po la búsqueda de econoci-
mien o social pa a desplega se hacia el bienes a , la uncionalidad y el place
en sí mismo. De es e modo a anza el indi idualismo na cisis a, al cual co es-
ponde no sólo el desa ollo del u o psíquico y co po al, sino una nue a ela-
ción con los demás y con las cosas. La e a de las mo i aciones ín imas y
exis enciales, de la g a i icación psicológica, del place po sí mismo, de la cali-
dad y de la u ilidad de las cosas, ha omado el ele o. Todo es o con ibuye a
adop a una pe spec i a muy dis in a ace ca del papel de la moda. Lejos de
apa ece como un ec o de ep oducción de las di e encias sociales, el sis e-
ma de la moda en expansión ha pe mi ido, más que cualquie o o enóme-
no, la con inuidad de la ayec o ia secula hacia la conquis a de la au onomía
indi idual y la educción de las dis ancias sociales.
F en e al indi idualismo que echaza cualquie conside ación de o den
social al de eni de la moda, ha su gido o a co ien e del pensamien o que,
sin ep oduci los pa ones clásicos de la dis inción de la moda, cues iona el
papel exclusi o del yo y ealza la impo ancia de la ex ensibilidad del yo en i-
bus a las que se pe enece simul áneamen e o sucesi amen e. És a es la hipó-
20. LIPOVETSKY, G. (1990). El impe io de lo e íme o. Ba celona: Anag ama, 1990, p. 161.
21. Ibídem, p. 195.
136 Pape s 54, 1998 Ana Ma ínez Ba ei o
esis que Ma esolí ex iende en su lib o Los iempos de las ibus22, al asegu a
que nues o in de siglo exhibe una sociabilidad ca ac e izada po una dialéc-
ica cons an e en e la masi icación c ecien e y el desa ollo de unos mic o-
g upos llamados ibus.
En es e sen ido, pa a pode e lexiona sob e el de eni de la moda hay que
acla a la idea de po qué hoy asis imos al eemplazamien o de una iden idad
es able po un po ado de másca as sucesi as en es e as sociales cambian es. En
elación con la pe sona, hay que llama la a ención sob e la exis encia de que
enemos una mul iplicidad de yoes, en cuan o que en cada momen o, «soy
o o». Po consiguien e, lo que ca ac e iza y lo que ma ca nues o iempo es
la es é ica como exp esión e ec i a del ambien e ibal23. Es a idea de ibu,
hace que es emos en ando en un ipo de sociedad en el que a a domina la idea
de ex ensibilidad del yo, un ego que se pie de en la ibu24. Cuando uno se
is e de la misma mane a que se is e su ibu, ya no iene, p opiamen e hablan-
do, un sólo ego: hay aquí un ego ex ensible. Cuando uno lle a el uni o me
punk, cuando uno lle a el aje bu gués de es piezas, se pie de en su ibu; y
si en o o momen o del día lle a o o uni o me (cambia, po ejemplo, su aje
clásico po el pan alón ejano, o po cualquie o o es ido de spo ) en a en o a
ibu. De ahí, que hay algo de ex ensible en mi iden idad, pues no soy única-
men e es able, me pie do median e la idea de ex ensibilidad del yo.
Si du an e mucho iempo uno de los g andes concep os básicos que había
ca ac e izado a la sociedad mode na e a el concep o de sepa ación, al como
ha sido o mulado po la adición sociológica ancesa, Ma esolí piensa que
es e concep o de sepa ación y de dis inción es á supe ado y lo que se aplicaba
a la mode nidad es la in eg ación emocional, a a és del pa adigma es é ico.
En es e pa adigma es é ico, la mezcolanza es imen a ia (los cabellos mul i-
colo es, la mane a de eu iliza los es idos e o) iene, en cie o sen ido, la
unción de cemen o, de uni me a los o os.
En es e sen ido, la apa iencia, el e o no de la imagen a un p ime plano,
a a ene una unción de ipo comuni a io. Pe o se a a de un sen imien o y
de una expe iencia compa ida que hacen que sea siemp e en el in e io de un
g upo donde yo expe imen e algo y donde enga que exp esa me. Es o le lle a
a deci a Ma esolí que no hay na cisismo en las sociedades pos mode nas, sino
más bien una especie de suje o colec i o, una ex ensibilidad del yo, que apa ece
pa icula men e ep esen ada en especies de eag upamien os de ipo pun ual.
Las g andes ciudades mode nas nos o ecen buenos ejemplos de es as ag upa-
ciones cuando uno obse a en la ida co idiana la ep esen ación en público
de la sucesión de clichés (del jogging, del punk, del look e o o la moda g un-
ge, e c.). Todo es o da buena cuen a de es e p oceso ibal, que es el p oceso
22. MAFFESOLÍ, M. (1990). Los iempos de las ibus. El decli e del indi idualismo de la sociedad
de masas. Ba celona: Ica ia.
23. MAFFESOLÍ, M. «Los juegos y las másca as: modas y ibus en la pos mode nidad». San ande :
Uni e sidad Menéndez Pelayo, agos o de 1987, p. 92.
24. Ibídem, p. 94.
La moda en las sociedades a anzadas Pape s 54, 1998 137
de la mode nidad. De ahí la impo ancia de la apa iencia que de modo in e -
nacional se llama look.
4. Conclusión
A modo de conclusión, podemos deci que di e sas alo aciones sob e la moda
han is o la agmen ación de clases, la consolidación de la impo ancia de la
imagen y el iun o del deseo como mó il del compo amien o indi idual, más
aun en es e inal de siglo la moda se es á o ien ando hacia o mas más madu-
as y su iles c eándose un mecanismo de au o egulación median e el cual los
consumido es eligen los p oduc os en é minos de ecología, echazando con
decisión la lógica de la di e enciación y buscando en su es imen a la lógica
de la iden idad p o unda.