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Metaforiniai terminai

Renata Baltrūnaitė

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Renata BALTRŪNAITĖ Kaunas Universidad Vytautas Magnus de Kaunas TÉRMINOS METAFÓRICOS La falta de lógica en el lenguaje cotidiano se disimula mediante el uso de metáforas. La logicidad y la ir metaforicidad — son aspectos del du texto que se complementan mutuamente. V. Nalimov La metáfora — es uno de los iš medios más eficaces de expresión lingüística, por lo que ha ja suscitado interés desde la Antigüedad. Aristóteles escribió: «La metáfora es la transferencia de una palabra que significa una cosa a otra cosa; se transfiere aquí į o el género a la especie, o la especie al género, o la especie a la especie, o según iš la analogía»!. Los į estudios actuales de la iš metáfora no son į únicamente una continuación de iš la tradición; el interés abarca į ámbitos cada vez más amplios: la filosofía, la lógica, la psicología, la teoría de la literatura, la teoría de las artes visuales y diversas ramas de la lingüística. En las últimas décadas, los principales ja estudios de la metáfora se trasladaron de la filología (retórica, estilística, teoría de la literatura), donde se examinaban las ventajas de la metáfora poética, a un ámbito orientado al estudio del pensamiento, el conocimiento y la percepción. La difusión de la metáfora no solo en el iš lenguaje artístico, sino también en el lenguaje científico, atrajo la atención de los investigadores no solo hacia su valor literario, sino también hacia su valor aplicado. Sin la į metáfora sería más difícil į comprender el léxico de los «mundos invisibles» (de la vida interior del ser humano) y los conceptos abstractos. Los estudios de la metáfora ayudan a comprender el material a partir del cual se forma el significado de la palabra. Al comprender la influencia de la metáfora en el pensamiento, se llegó a la conclusión de que la metáfora no solo forma la imagen del objeto, sino que también determina la manera y el estilo de pensar sobre él. J. Lakoff y M. Johnson se interesaron especialmente por esta orientación. "Aristóteles. Poética. V, 1959. P 74 36 La metáfora puede determinar nuestra percepción y conducta en el ir mundo. Desde la antigüedad, las personas tienden a ir percibir y describir metafóricamente el mundo. En la Edad Media, el universo se imaginaba como una entidad unificada en la que todo tiene un propósito determinado. En los siglos a. XVI-XVII, el primer modelo científico del universo también fue metafórico: el universo comenzó a percibirse ya no como un organismo, sino como un mecanismo o (universo — máquina, ser humano — máquina). Muchas teorías científicas ir se presentan ahora como ciertas metáforas. Así, por ejemplo, F. Saussure se interesaba por cómo comprender ma tratar la ir lengua como objeto de investigación científica. Como escribe Ivić, con el fin de mostrar expresar más claramente sus ir ideas al respecto, él «recurrió a una ingeniosa comparación su con el juego de ajedrez»*. En la lingüística crearon comparaciones metafóricas A. Schleicher (teoría del árbol genealógico), J. Schmidt (teoría de las ondas), ir etc. Según N. Arutiunova, la percepción de la — semejanza constituye un impulso ir común del discurso científico práctico para crear metáforas. En ambos casos, la metáfora es solo el comienzo del pensamiento. La comparación no es un fin en sí misma. La teoría de las ondas luminosas en física fue creada para que ne comparáramos la luz con una onda. su Al plantear una idea para la reflexión, la metáfora con frecuencia «se extingue». Ji — solo un medio de la búsqueda científica, un o ne resultado*. En este artículo, se denominan términos metafóricos las palabras de significado figurado, una ar de las partes iš de una combinación estable de palabras, que tiene tal un significado (figurado) con el que se designa un concepto especial de un ámbito de la ciencia, la técnica, el ar arte u otra esfera de la vida social. Los términos metafóricos pertenecen al grupo de las metáforas lingüísticas (léxicas, lexicalizadas, muertas, extintas, nominativas, ir etc.). al grupo de las metáforas. La metáfora lingüística se arraiga en la lengua como permanente, perdiendo a menudo su expresividad figurativa. mą ir Tal metáfora desempeña en la ciencia las funciones de la palabra original: el objeto científico no tiene otra denominación. En esto la metáfora en la ciencia se diferencia de la metáfora en la poesía. La aparición de metáforas en el estilo científico, donde lo figurativo y lo expresivo no ir pertenecen a las características generales más importantes del lenguaje cien- *Ivič M. Corrientes de la lingüística. V., 1973. P. 127. *ApyrioHosBa H. Meradopa u muckypc // Teopus meradopsl. Mocksa, 1990. C. 9. 37 de las características, puede estar motivado por las relaciones e influenciir as mutuas de los estilos funcionales en la lengua como sistema en general. La esencia de este fenómeno objetivo es que el estilo científico — ne sistema o cerrada, abierta; que se ve afectada por otros estilos. En el estilo científico pueden aparecer elementos más propios de otra esfera de la comunicación- *. Otra razón importante de la aparición de términos metafóricos en el lenguaje científico es la reducción de la carga de la memoria, así como la limitación de los recursos lingüísticos. En el sistema lingüístico no es conveniente transmitir cada concepto, de los cuales existe un número infinito, mediante una palabra completamente diferente. Pero el lenguaje científico necesita palabras —términos que tengan un único significado definido. A medida que la ciencia se expande, se necesitan cada vez más términos nuevos; se descubren y se investigan nuevas áreas, para denominar cuyos objetos se crean palabras nuevas o se asignan nuevos significados a palabras ya existentes. Los términos metafóricos son palabras motivadas. Con ellos no solo se denomina el objeto deseado, sino que también se indica la relación de ese objeto con otro objeto (u otros objetos), o incluso se describen los rasgos más importantes de dicho objeto. Así pues, el carácter informativo de la metáfora es otra razón por la que se tolera en el lenguaje científico. Al igual que en cualquier otro estilo funcional, en el lenguaje científico la metáfora no es un fin en sí misma ni un adorno del texto; transmite información, estimula eficazmente el pensamiento y la imaginación del lector. En el caso de la creación de un término metafórico, se seleccionan los rasgos que, a juicio del hablante, son los más importantes y contienen mayor cantidad de información. Sin embargo, en los casos en que el propio concepto ofrece suficiente libertad para elegir la motivación de la denominación, no siempre se da prioridad a los rasgos esenciales. Durante la denominación también pueden ser determinantes asociaciones bastante fortuitas y la fértil fantasía del creador de la palabra, por ejemplo: plato volador, cola de yegua (denominación popular de origen inglés para las nubes prefrontales) (meteor.), linterna de Aristóteles (zool.), medvežiai (Trehoptera) (zool.), etc. La metáfora es posible en el lenguaje científico debido a su propiedad de vincular emocional y lógicamente dos conceptos, lo que permite trasladar semánticamente la denominación de un objeto a otro, otorgando a esta última denominación un contenido nuevo. “KanmeikoBa E. O gunamuke MeradOopsI B HayuHoM CTHIE // GOurojoruueckue Hayku. 1974. No 2. C. 124. 38 La motivación del surgimiento de los términos metafóricos en el lenguaje científico permite distinguir varias funciones de los tų términos: nominativa (el objeto del ámbito científico que se nombra no tiene otra denominación), comunicativa (se nombra el objeto y se proporciona información sobre él), ir distintiva (especialmente frecuente en la terminología de la sistemática, donde es necesario distinguir una especie de otra), heurística (se crea conscientemente una comparación, una imagen surgida de iš una impresión emocional, para comprender mejor la idea planteada) y de economía lingüística. Las nuevas construcciones lingüísticas, que llegan al į lenguaje científico como unidades de denominación figuradas, adquieren un carácter específico y definido; se incorporan al contexto habitual de la į actividad cognitivo-lingüística y se adaptan gradualmente, ir perdiendo su marcado matiz metafórico y volviéndose tradicionales. Según el grado de adaptación, se podrían distinguir los 3 siguientes grupos de términos metafóricos: 1. Términos completamente adaptados. Los términos į que llegan al ámbito científico como conceptos de significado figurado pueden integrarse tanto en todo el sistema que a menudo el matiz jų metafórico se desvanece hasta tal punto que ni siquiera se percibe que aquella palabra tuviera anteriormente un significado terminológico ne completamente distinto. Tales metáforas han perdido su carácter figurativo y se perciben ir únicamente como un determinado índice, como la denominación de un concepto científico. Uno de esos iš términos metafóricos más desdibujados es el término jėga. En la lengua común, esta palabra se entiende como «la fuerza física y psíquica ar de los seres vivos». Un área científica ne adoptó y terminologizó la palabra jėga. ir En — economía, darbo jėga (energía para producir algo); en el ámbito — militar, gyvoji jėga (soldados); en técnica, — caballo de vapor (ahora arcaico, unidad de potencia de una máquina); — en física, fuerza (la energía como causa de una acción). El término fuerza es bastante frecuente en física; con esta su palabra se forman diversas combinaciones terminológicas, por ejemplo: fuerza de fricción; fuerza límite, o de reposo; fuerza nuclear, impulso de la fuerza, campo de fuerza, ir etc. Iš por la abundancia de compuestos de este término se puede juzgar el jo completo ją ir desvanecimiento del matiz adaptacimetafórico; ha perdido su carácter figurado i ir su emocionalidad. Este término ya no se identifica con el significado primario su de esta palabra, sino que se percibe como la denominación directa del fenómeno. ir 2. Términos parcialmente adaptados. A este grupo de términos metafóricos nų pertenecen aquellos términos que se han integrado en el lenguaje científico; son aceptables y 39 se emplean en determinado ámbito científico desde hace algún tiempo, pero su expresión metafórica es bastante fácil de percibir, pues ha conservado su carácter figurado y su emocionalidad. Unos términos (p. ej., kepurė, karūna, žingsnis) adquieren una connotación emocional-expresiva al terminologizarse, mientras que otros (p. ej., bobų vasara, velniaplaukiai, raganos šluota) no la pierden debido a la terminologización, ya que solo cambia su significado léxico, adquiriendo semas terminológicos. Es cierto que la motivación de los términos empleados durante mucho tiempo se va desvaneciendo poco a poco, pero con bastante frecuencia su matiz metafórico se conserva. 3. Términos ocasionales. Los términos de este tipo son relativamente raros en el lenguaje científico, ya que el uso de términos individuales y metafóricos está aquí limitado por las exigencias del estilo científico. En el ámbito de la lingüística, probablemente se pueden encontrar más términos metafóricos individuales en los trabajos de los lingüistas estadounidenses, porque aquí se crean constantemente nuevas teorías, que a menudo son efímeras y son rápidamente destruidas por nuevas ideas; por ello, los términos metafóricos conservan su individualidad y carácter atípico. ir Los términos metafóricos se distinguen en el texto científico por su significado particular. Una palabra u otra se elige como término no por casualidad, sino basándose en cierta semejanza entre fenómenos o conceptos. A menudo, para tal transferencia del término basta únicamente una semejanza externa, es decir, solo importa que una cosa (propiedad, fenómeno) recuerde en algún aspecto a otra cosa (propiedad, fenómeno). Sin embargo, a veces también existen relaciones más sólidas entre las cosas denominadas. Por ello, los métodos de transferencia del significado de los términos metafóricos pueden dividirse en dos grupos: 1. Transferencia de un término según la semejanza interna, es decir, según la función, el principio de funcionamiento, la propia construcción o las propiedades. Por ejemplo, el dispositivo destinado a orbitar alrededor de la Tierra o de cualquier otro planeta, basándose en la analogía de función, fue denominado satélite artificial, es decir, aquello que acompaña, un acompañante. A este grupo también pertenecen los términos metafóricos que señalan alguna propiedad del objeto. Por ejemplo, un árbol cuya madera se caracteriza por una gran densidad (se hunde en el agua de mar) y resistencia (la bala de un revólver rebota) se denomina abedul de hierro (sinónimo de abedul coreano). Aquí el elemento del término hierro indica las propiedades que 40 acercan el abedul al hierro’. Este modo de transferencia del significado de los términos es característico de la terminología de los ámbitos técnicos, porque precisamente aquí son importantes el principio de funcionamiento y las funciones. 2. Transferencia de un término según la semejanza externa, es decir, por analogía de forma. Al transferir de este modo el significado de una palabra, no es tan necesario un conocimiento detallado del fenómeno (de la ar propiedad del objeto) como en el caso de la analogía técnica. Aquí basta con que algún rasgo secundario y accidental de un fenómeno (de la ar propiedad del objeto) coincida o tenga cierta semejanza con el į rasgo de otro fenómeno (de la ar propiedad del objeto). Probablemente, la transferencia de significado de su palabras ar jo relacionada con la actividad humana es la más extendida en la terminología. Tales denominaciones abundan especialmente en la nomenclatura zoológica. Ej.: somorgujón ártico (Gavia immer): somorgujón «Persona que realiza trabajos subacuáticos); águila pescadora (Pandion haliaėtus): águila „1. pescadora, pescador, pescador de peces. 2. vendedor de pescado»; segadores (Phalangida, Opiliones): segador «segador de heno», garrapata bė (Cygnus olor): mudo (-a) «persona que ha perdido el habla»; ibis sagrado (Threshiornus / aethiopicus): santo (-a) «justo, noble, honorable», etc. En otras áreas científicas normalmente se evitan los términos formados a partir de la denominación de una profesión humana, con el fin de evitar la confusión entre el nombre del ejecutor de la acción, que sería denominado ir en sentido literal, y el nombre del objeto. Aunque a veces ir aquí aparecen términos similares, por ejemplo, el término físico mencionado anteriormente satélite. La base de la transferencia ir puede ser una parte separada de un objeto (de una persona, ar un animal o una planta) que exteriorį mente se parece a todo el otro objeto. P. ej.: palabras aladas (lingüística), ojo de la tormenta (meteorología), cola (meteorología), lengua (meteorología), cuerpo (fís.), hombro (fís.), pelo (fís.), tallo (ling.), raíz (ling.), espina (meteor.), corona (fís.), racimo (fís.) ir señor En la terminología, el objeto puede denominarse como animal o ir planta, por ejemplo: erizo ar (forma de copo de nieve), zorros voladores (Pteropoidei), caballitos del diablo (Odonata), engranaje de tornillo sin fin, ir peonza, saltamontes, etc. * JIorTrTe JI. OcHoBBkI MOCTPOEHHUS HayJdHO-TEXHHYUEeCKONH TEDMHHOJIOTHH. Mocxsa, 1961. C. 44. 41 Una parte de los términos metafóriciš os está constituida por denominaciones tomadas de la esfera de la vida cotidiana: prendas de vestir, artículos de lujo, su herramientas de trabajo, ir elementos arquitectónicos, conceptos relacionados con los alimentos, etc. P. ej.: armadura, manga, gorro, corona, cañón, yunque, cruz, platillo volante, corteza, granos, pelota, hogar, vela, tambor, cuerdas vocales, ventana transparente, etc. mo ir Į A la terminología ir se transfieren palabras abstractas de la lengua común: verbo de instante, tormenta ionosférica, colapso electrónico, etc. ir Un grupo interesante de términos metafóricos está constituido por nombres de personajes literarios y mitológicos, p. ej.: atlas anat. «primera vértebra cervical de los reptiles, las aves y los mamíferos- », quimeras sist. «subclase de peces cartilaginosos», medusas zool. «celentéreos marinos ar solitarios, con forma de campana y sombrilla, que nadan libremente», sirenas sist. «uno de iš los órdenes superiores de los ir mamíferos», pan. R. Kocourek señala los siguientes posibles casos de transferencia metafórica del significado: a) de lo concreto a lo concreto: de lo inanimado a lo inanimado, de lo inanimado a lo animado, de lo animado a lo inanimado; de lo animado a lo animado (del animal a la persona, del animal al animal, etc.); b) de lo concreto a lo abstracto; c) de lo abstracto a lo abstracto». Los términos metafóricos pueden explicarse mediante la motivación de las metáforas, que en algunos casos sustituye la definición especial del término y, de ese modo, debilita o casi elimina las diferencias entre el significado literal y el definicional. No obstante, más a menudo tales metáforas explican el modo de formación de los términos, pero no determinan su significado. Por lo general, indican una explicación etimológica, pero no necesariamente revelan algo sobre la esencia de lo designado. El significado de un término metafórico puede estar muy alejado del significado primario de la palabra. Debido a la ley de la compatibilidad semántica, en la lengua se dan casos en los que un término metafórico requiere un entorno léxico relacionado con la transferencia de significado. En nuestra opinión, esto sucede con mayor frecuencia cuando, *Kocourek R. The status of English Metaphorical Terms //Applications and implications of current LSP research. Volumen II. Universidad de Bergen, 1994. P. 527. 42 cuando mediante tal término el objeto solo ne es nombrado, pero se describe y se ir señalan sus características jo principales. Por ejemplo, en física encontramos los siguientes casos de uso de términos metafóricos: la fuerza empuja el ... cuerpo (IFZ:8); ... corrientes de Foucault (1FŽ: 79); ... fluye una corriente (IFZ:105); la fuerza magnética es débil (IFZ:105); los átomos se enlazan formando microcosturas (IFZ:7), etc. Du las palabras se combinan semánticameir nte y forman una combinación correcta y significativa si sus significados jų tienen al menos rasgos semánticos ar similares coincidentes". El significado del verbo stumti se explica así: „usar la fuerza, intentando mover, alejar o hacer avanzar“ (DZ, El 1740). sustantivo jėga tiene la siguiente explicación: «energía como causa de un efecto» (DZ, Así, :267). en la combinación jéga (pa)stumia el término metafórico jėga se relaciona semánticamente con el su verbo pastumia como agente ir jo se realiza una acción. Por lo tanto, ir incluso un término metafórico puede conservar la coherencia semántica determinada únicamente por los hechos de la realidad. En los textos científicos se dan casos en los que se crea todo un sistema basado en la transferencia de significado. Por ejemplo, A. la idea de la lengua como organismo vivo planteada por Schleicher'io influyó en términos como familia de lenguas, difunta la creación de una lengua (muerta). Sobre la base de la teoría del árbol genealógico surgieron en la lingüística términos como: raíz, palabra de una sola raíz, tema, nido, método de anidamiento, corte sincrónico, etc. ir Así se forma todo un sistema basado en una metáfora básica. Los términos de tales sistemas metafóricos incorporan otras relaciones ir į semánticas entre las palabras, en las que el carácter metafórico de estos términos se desvanece: la idea permanece, pero desaparece la expresividad. La mayor parte de los términos metafóricos no forman grupos tan sistemáticos; son casos aislados de transferencia de significado, por ejemplo: capilar «tubo estrecho en un termómetro» (no existen términos correspondientes ar para los dispositivos: vena, arteria, nervio, etc.); cuerdas vocales (los órganos del habla en fonética no se describen como partes de instrumentos ar jų musicales: la lengua no se denomina teclas, la cavidad nasal, tambor, ni los — pulmones, o fuelle), etc. — ir Por lo general, tales términos metafóricos no requieren el contexto en el que las palabras comunes se utilizaban antes de su terminologización. "Jakaitienė E. Semántica léxica. V,, 1988. P. 70. 43 El análisis de los sistemas terminológicos de diversas lenguas y diferentes ámbitos muestra que el método metafórico de creación de términos se utiliza de manera bastante amplia. Cuanto menos una determinada área de la terminología adopta términos internacionales, más términos formados mediante la transferencia de significado contiene®. No obstante, a menudo se considera que habría que abstenerse de crear un gran número de términos metafóricos, pues tales términos no confieren al estilo científico la seriedad y oficialidad características de este. En parte, tal enfoque es correcto. Desde el punto de vista terminológico, también es importante que el derivado o el préstamo no resulte ridículo, vulgar o engañosamente asociativo. En la historia de la lengua científica y de la terminología pueden encontrarse muchos ejemplos en los que los neologismos no arraigaron principalmente porque tenían una marcada connotación emocional—expresiva?. En terminología, el método metafórico de formación de términos solo es aplicable cuando: / 1) los conceptos pertenecientes a diferentes estilos funcionales o a distintos sistemas terminológicos no se encuentran entre sí, es decir, cuando en el mismo texto científico la palabra no se emplea con ambas acepciones; 2) el término o su elemento transferido metafóricamente de un sistema terminológico a otro no se emplea en ese sistema con otra acepción; 3) la estructura (construcción) del término no se diferencia excesivamente de los demás términos de clasificación del sistema. El célebre terminólogo ruso D. Lotė propone guiarse por los siguientes criterios al evaluar y formar palabras nuevas o combinaciones de palabras transferidas metafóricamente a la terminología científica y técnica: 1) los términos deben describir el concepto con suficiente precisión y no suscitar asociaciones indeseables; 2) los términos metafóricos o sus partes, en el contexto de otros términos, no deben formar combinaciones de mal gusto o desacertadas, por ejemplo, gele- * lorre JĮ. ОСНОВЫ ПОСТРОЕНИЯ НАУЧНО-ТЕХНИЧЕСКОЙ ТЕРМИНОЛОГИИ. Москва, 1961. С. 50. *Gaivenis K. К вопросу об образности литовских терминов // Lietuvių kalbotyros klausimai: Lietuvių leksikos ir terminologijos problemos. В., 1991. Т. 29. С. 28. 44