Terminografija ir tekstynas
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TERMINOLOGÍA IR ACTUALIDAD Rūta MARCINKEVIČIENĖ Universidad Vytautas Magnus TERMINOGRAFÍA IR CORPUS La lingüística de corpus, su surgida con el primer corpus hace más de tres décadas, provocó una revolución en la lexicografía general. Hoy en día, los diccionarios explicativos se elaboran, en mayor o menor ar medida, basándose en corpus. La terminografía, en este sentido, sigue estando olvidada hasta ahora en los países más avanzados en lingüística de corpus, por no hablar de recién llegados como nosotros. o ką Aquí se ir intentará mostrar qué cosa tan importante, sencillamente insustituible, es un corpus para elaborar diccionarios terminológicos. La era de las tecnologías informáticas, y especialmente de los corpus informatizados, separó muy ir claramente la terminología y la terminografía tradicionales de las nuevas. Comenzaron a diferir ir considerablemente los enfoques de los terminólogos respecto de varias cuestiones: la propia į concepción del término, las fuentes de los términos, los criterios para distinguir un término de un no término, la cualificación del terminólogo, la normalización de los términos y algunas otras. ir Al expandirse y entrelazarse enormemente ir los ámbitos de las ciencias especializadas, aumentó mucho el trabajo de los terminólogos, porque, trabajando con métodos tradicionales, apenas era posible seguir el ritmo del progreso de la ciencia y la tecnología. ir Precisamente por eso se comenzó a considerar los términos de otra manera: į se hacía mayor hincapié en la norma, ne pero también en el uso. A la terminología tradicional, surgida a comienzos de este siglo debido al enorme avance tecnológico, le preocupaba sobre todo denominar los conceptos, ordenar la gran variedad de términos surgidos en un período breve, sistematizar y normalizar la terminología de las distintas ramas y áreas de la ciencia. ir ir Į Desde el propio inicio de la terminología como ciencia independiente, los términos se consideraron de manera diferente que las demás palabras. El iniciador de la terminología, Wūster (citado į según Pearson 1998: 10) afirmaba que los su términos debían tratarse de manera diferente que las su palabras de la lengua general, pues la terminología comienza con el análisis de los conceptos. O Los conceptos, según
se sabe, existen independientemente no solo de los términos que los designan, sino también de las distintas lenguas. Los términos no son otra cosa que nombres de conceptos que, en el caso ideal, interactúan con los propios conceptos en la siguiente relación: un concepto — un término. Los términos se definían principalmente teniendo en cuenta el lugar de los conceptos designados por ellos en el sistema jerárquico de conceptos y sus relaciones con otros conceptos. La base de la terminología estaba constituida por términos creados y/o normalizados y aprobados por especialistas de su ámbito, que tenían un significado claramente definido, establecido y, por tanto, protegido. Por ello, no es nada sorprendente que a los terminólogos tradicionales que se atenían a planteamientos prescriptivos (cf. Wüster, para quien la Sein-Norm era mucho más importante que la Ist-Norm) no les interesara en absoluto el estado real de la lengua de las distintas ramas de la ciencia ni el uso auténtico de los términos. Al pasar del concepto al término y construir así la terminología de cada rama por separado según el principio onomasiológico, los terminólogos de entonces no se planteaban ni podían plantearse el problema de identificar el término, sino únicamente el de crearlo. Además, en aquella época las distintas ramas de la ciencia todavía eran bastante autónomas. Los terminólogos también estaban más divididos por ámbitos y conocían la terminología de áreas relativamente aisladas. Al encontrar aspectos comunes, sus representantes empiezan a interesarse por los términos; además, a la terminología llegan nuevas personas, que no necesariamente son especialistas de un ámbito científico concreto ni lingüistas, es decir, programadores, desarrolladores de bases de datos terminológicas y diccionarios electrónicos, etc. Dado que el uso real de la lengua y el número de términos nuevos superaron hace ya tiempo las listas existentes de términos aprobados, la terminografía de las ramas de la ciencia que cambian rápidamente, muy rezagada respecto de la realidad debido al método tradicional de las fichas, no permite a las personas recién llegadas confiar en los términos registrados anteriormente. Empiezan a recopilarse a partir de textos; precisamente el texto se convierte en el punto de partida del trabajo del terminólogo (Rogers et al. 1994: 843). Además, se observa su uso real, que a menudo difiere considerablemente del ideal al que aspiran los normalizadores de la lengua. Aquí es donde deja de estar claro qué debe considerarse un término, cuándo se terminologiza una palabra, qué uso de una palabra debe considerarse terminológico y cómo distinguir un término de un no término. Así pues, la terminología deja de ser una parte del léxico tan claramente definida y aislada. Constituye un grupo de palabras bastante difícil de delimitar, cuyo centro está formado por miembros prototípicos, siempre percibidos como
términos; a continuación vienen aquellos que solo en determinadas circunstancias y en un contexto determinado adquieren el estatus de término. O En la periferia ir existen palabras que, a iš primera vista, no se į parecen a los términos, pero deberían considerarse como tales. Por ejemplo, esto se aplica a las palabras del léxico de la lengua común que aparecen en textos de lo divulgación científica. Por estas y otras razones, ir para los terminógrafos es muy importante identificar los términos, seleccionarlos y describirlos a partir de textos iš auténticos. ir Precisamente por eso adquieren gran importancia los corpus y el ir software su que facilita el trabajo con ellos. La atención al uso real orienta a los terminólogos más hacia la descripción que hacia la normalización; la dicotomía entre prescriptiviso mo y descriptivismo — divide la terminografía en tradicional y contemporáneį a. ir ¿Por qué un corpus? El corpus, como fuente de términos, resulta útil para los terminógrafos por muchas razones. Už jo Los autores ir que promueven su creación y uso señalan sus principales iš ventajas. Quizá lo más importante sea que uno iš de ir to del propio corpus se obtienen inmediatamente tres elementos necesarios para los terminógrafos: los propios jų términos, las definiciones, es decir, la información especializada sobre el concepto mismo, y ejemplos de uso, es decir, la frecuencia ir de uso, la combinabilidad de los términos, ir etc. (Sager 1990, Meyer et et al. 1996, Pearson) 1998). Naturalmente, el corpus también ir puede ser utilizado por investigadores que ya disponen de una lista previa de términos. En tal caso, del corpus iš obtienen información ir lingüística especializada. Pero si los términos se obtienen del corpus, tienen una iš gran ventaja: son sistemáticos y están interrelacionados, pues — en textos individuales ir se presentan conjuntos de términos utilizados por autores concretos, en cada uno de los cuales los términos están bien meditados y armonizan iš entre sí. Precisamente por esta razón, para que los — términos obtenidos reflejen sistemas independientes, el — į corpus debe incluir textos íntegros, 0 ne jų extractos, es decir, excepciones (Meyer et et al. 1996: 268). El corpus de textos completos es necesario ir debido a la información especializada que se perdería al conformarse ma con partes de los textos. Hoy en día, los corpus creados por los terminógrafos todavía se utilizan principalmente para recopilar información sobre términos que ya se tenían. Se observa
si siguen utilizándose y, de ser así, cómo, si no han cambiado las características de su uso y, junto con ellas, el significado, o si no ha cambiado el alcance de los conceptos que designan debido a la aparición de nuevos términos. Sin embargo, un corpus resulta mucho más nece- .sario para obtener nuevos términos; quizá por eso la identificación de términos y su obtención automática o semiautomática constituyen hoy uno de los temas más populares de la terminografía electrónica. En este sentido, el terminógrafo se diferencia del lexicógrafo. Para este último no surge la pregunta de qué es una palabra, sino únicamente qué palabras incluir en qué diccionarios, mientras que para el terminógrafo tal pregunta —qué es un término— surge con bastante frecuencia. Los términos nuevos obtenidos de un corpus y almacenados y gestionados en bases de datos especiales poseen otra peculiaridad: tienen fuentes indicadas y fechadas con gran precisión, a partir de las cuales se puede juzgar la aparición, difusión y desaparición de los términos. Si imaginamos el resultado final del trabajo del terminógrafo como una base de datos (BD) electrónica o como un diccionario impreso elaborado sobre esa base, el corpus será importante en todas las etapas de preparación de esta BD. Los ordenadores abarcan todo el ciclo de trabajo del terminógrafo, desde los corpus textuales informatizados, pasando por programas especiales de búsqueda e identificación de términos, hasta la elaboración de bases de datos terminológicas, la descripción de los términos y su difusión en forma electrónica o en el formato tradicional de un libro (Ahmad et al. 1994: 267). El ciclo de trabajo del terminógrafo es el siguiente. En la primera etapa, a partir de un archivo electrónico de textos se compila un corpus según determinados principios; posteriormente, de este se obtienen los términos, se transfieren a la BD y se describen, es decir, en campos separados de la BD se presentan ejemplos de su uso típico tomados del concordanciador, así como definiciones obtenidas del mismo lugar. Posteriormente, basándose en la información lingüística y temática obtenida del corpus, se indican las palabras relacionadas con el término descrito: sinónimos, antónimos, hipónimos, hiperónimos; se proporcionan referencias cruzadas a sus entradas, la pertenencia del término al ámbito temático y su lugar en el sistema general de conceptos. Además, se presentan las características gramaticales y pragmáticas, las restricciones de combinabilidad u otras restricciones de uso, información sobre la aceptabilidad del término y, si así se ha previsto, equivalentes de traducción (para una descripción más detallada de las particularidades de la descripción terminográfica, véase Sager 1990: 142-163). Así pues, el corpus es indispensable desde el principio mismo, es decir, desde el conocimiento de la propia disciplina científica, hasta la última fase: el artículo lexicográfico terminado. Los terminólogos actuales contemplan con gran escepticismo la informatización de los diccionarios impresos ya existentes, elaborados sobre la base de corpus, es decir,
— į ne su incorporación a bases de datos (Sager 1990: 141). Otro motivo para elaborar corpus especiales destinados a los terminógrafos es que, para la terminografía, los ejemplos de lengua auténtica son aún más importantes que para la lexicografía. Son mucho más importantes que la introspección, porque el terminógrafo, a diferencia del lexicógrafo, no es un especialista ni crea textos de la variedad lingüística que describe. Al encontrarse con un caso problemático, no puede preguntarse: ¿cómo emplearía esta palabra?, sino solamente: esta su palabra significa para un experto de ese ámbito cómo la emplearía un científico, un aš tecnólogo o un experto. o ką jį Así pues, debido a la escasa aplicabilidad del sentido lingüístico, los terminógrafos dependen mucho más del corpus que los lexicógrafos. A todos los usuarios de corpus Atkins et et al. los divide į en tres grupos: a) aquellos interesados en el lenguaje de los b) textos, aquellos interesados en el contenido de los textos ir c) aquellos interesados en los textos como textos, es decir, jų su estructir ura, creación, etc. (citado según Meyer et et al. 1996: 269). Los lexicógrafos pertenecen al primer grupo; o los — terminógrafos, a los dos primeros, porque para ellos son importantes ir los ir conocimientos lingüísticos y los conocimientos sobre la materia misma. Una vez comprendida la importancia del corpus y las ir posibilidades que ofrece para la terminología, es necesario definir cómo debería ser el corpus del terminógrafo. Qué corpus Como se ha mencionado, el terminógrafo iš necesita del corpus dos cosas igualmente importantes: información lingüística y temática, por ir lo que es importante que iš jo sea posible obtener ir una y ir otra. Desde el punto de vista lingüístico, el corpus debe ser tal que en él los términos se presenten de manera clara, correcta y, preferiblemente, mediante su definiciones. Es deseable que tų haya tantos términos y tan variados como sea posible; idealmente, todos los creados y utilizados por ir una comunidad lingüística concreta. — ir También es importante que los términos se utilicen en contextos abundantes y ir diversos. Desde el punto de vista temático, į deben incluirse en el corpus textos en los que se manifiesten el iš contenido, las relaciones mutuas y la dependencia de los conceptos denominados mediante términos. ir Es muy importante que los términos estén definidos en esos textos.
Por las razones indicadas, los especialistas proponen incluir en los corpus į toda la escala de textos posibles presentada desde el punto de vista comunicativo y pragmático, desde los más sencillos hasta los más complejos. Pearson divide los textos de lenguaje especializado en cuatro grupos según la probabilidad de encontrar términos en ellos: aquellos en los que el destinatario del experto es un interlocutor equivalente a él en conocimientos —el mismo experto, es decir, į artículos publicados en a) revistas científicas especializadas, monografías; en estos textos la densidad terminológica es la mayor; b) textos dirigidos por el experto a un especialista de nivel inferior al suyo, pero de la misma área, por ejemplo, diversas instrucciones, manuales; aquí hay algo menos de términos; c) textos de divulgación científica, escritos para personas no familiarizadas con un área especializada. En ellos se evitan deliberadamente los términos complejos o cualquier tipo de término; se prefiere explicar, expresar lo mismo con otras palabras, emplear analogías y comparaciones; por lo tanto, si lo desea mucho, el autor puede arreglárselas completamente sin términos; d) textos correspondientes a la comunicación maestro-alumno: manuales, materiales didácticos. En ellos hay términos, solo que se emplean de manera algo diferente. Una característica importante de estos textos son los términos explicados (Pearson 1998: 36-40). No basta con describir los textos de un corpus terminográfico únicamente desde el aspecto pragmático comunicativo. Para la calidad del corpus y su representatividad, no son menos importantes también otros parámetros y proporciones de los textos. A la pregunta de cuántos textos hay que recopilar para poder confiar en los datos del corpus formado a partir de ellos, los expertos responden así: «A diferencia de lo que ocurre con los corpus de carácter general, aquí la calidad es mucho más importante que la cantidad» (Meyer et al. 1996: 268). Por lo general, los corpus especializados, por razones comprensibles, son más pequeños que los de carácter general. Sin embargo, aunque sean más pequeños, deben estar compuestos por textos completos, sin abreviar. Además, deben abarcar toda la rama representada, con todas sus subramas, previamente seleccionadas por los terminógrafos. A menudo resulta difícil trazar una línea clara que separe las distintas ramas de la ciencia, especialmente si esa rama está relacionada con cuestiones generales y los compiladores del corpus sienten la tentación de profundizar, es decir, de incluir más textos escritos por expertos para expertos, pertenecientes indudablemente a ese ámbito. Por ello, se propone que los terminólogos consulten a los expertos del ámbito descrito, para que aconsejen qué textos incluir, de modo que se componga un corpus representativo en todos los sentidos, que, junto con los textos no incluidos, no se omitan conceptos sistemáticamente importantes ni los términos que los designan y, lo más importante, que no dominen las prioridades de un solo compilador (Ahmad 1993: 60). En el caso de un corpus terminográfico, no resulta en absoluto adecuado el principio que a veces aplican los lexicógrafos a los corpus generales: «Pongo lo que tengo». Teniendo en cuenta la tipología de los corpus y los tipos de corpus más importantes desde el punto de vista de la continuidad: el corpus continuo finito de sustitución (monitor), se propone preparar el corpus terminográfico como una colección de textos del segundo tipo o, mejor aún, del último. Entonces el corpus se complementará constantemente con los textos más recientes, dejando los antiguos (en el caso de un corpus continuo) o trasladándolos al archivo, si se dispone de un corpus de sustitución. El corpus continuo aumentaría constantemente, pero no necesariamente se mantendrían los principios de su estructura elegidos de antemano, pues, al cambiar las tendencias editoriales, los textos nuevos podrían inclinar la balanza hacia un lado u otro. Las proporciones del corpus de sustitución permanecerían inalteradas, y los textos nuevos ocuparían únicamente el espacio que desde el principio se había asignado a los textos del tipo correspondiente. En cualquier caso, es necesario actualizar constantemente el corpus, porque los términos envejecen mucho más rápido que las palabras de la lengua cotidiana. Una vez examinadas las cuestiones generales relativas al tamaño, la naturaleza y los límites temáticos del corpus, y tomadas las decisiones, a continuación hay que determinar qué textos concretos incluir en el corpus para que sea representativo y equilibrado. En cada caso concreto hay que tener en cuenta el género del texto, el momento de su 10
redacción, el autor y el estatus lingüístico, y procurar la mayor diversidad posible. — — ir iš į ir į ir Pues ¿qué ne otra cosa, sino o la diversidad ir genérica —una amplia escala de textos, desde los serios hasta los populares—, permite seleccionar tanto términos científicos y formales, entre los que abundan los neologismos de autor, como términos populares, mucho más extendidos y arraigados en la lengua coloquial? Al valorar la antigüedad de los textos, se da prioridad a los más recientes; sin embargo, también pueden resultar valiosos, especialmente si los observamos desde el punto de vista temático, los textos escritos hace más tiempo. La autoría también debería ser muy diversa, para que no predominen las particularidades del estilo de uno u otro autor ampliamente representado. Aunque la diversidad estilística de los textos científicos no es muy grande, si la comparamos, por ejemplo, con la literatura, el estilo del autor es importante no solo en lo que respecta al uso de las unidades lingüísticas, sino también a su 11
selección. Por ello no es sorprendente que distintos científicos, especialmente si pertenecen a diferentes escuelas de pensamiento científico, empleen términos distintos. O Para la estandarización y normalización de los términos, al igual que para la búsqueda de ir neologismos, es muy importante la mayor diversidad posible de términos en el corpus. El último aspecto, aunque menos importante que los demás, es el estatus ne lingüístico de los už textos. Se da prioridad a los textos originales, traducidos y ir escritos por autores nativos, o ne o po to ya revisados y editados. Herramientas de ir análisis de corpus para terminógrafos Durante la última década se ha creado diverso software que facilita a los lexicógrafos la búsqueda de palabras y otros tipos de análisis de corpus. Aunque, en general, el trabajo de los lexicógrafos y ir terminógrafos difiere, utilizan ir prácticamente las mismas posibilidades de software, es decir, a) listas de frecuencia de palabras; b) concordancias, es decir, todos los casos de uso de la palabra objeto de estudio en un contexto de cierta extensión, normalmente de una sola línea; y las estadísticc) as de los socios de la colocación (Meyer et al. et 1996: 274). Estas herramientas ayudan a estudiar el corpus desde el punto de vista lingüístico. Además de las herramientas de software lingüísticas utilizadas conjuntamente con los lexicógrafos, poco a poco aparecen también programas especiales adecuados únicamente para los terminógrafos. Se diferencian de los programas generales no ya por su carácter lingüístico, sino por el temático, puesto que están destinados al análisis de la información contenida en el corpus. En este caso, el corpus ya no se trata como un conjunto de contextos de uso de los términos, sino como una fuente de conocimientos especializados de un ámbito o rama científica determinados. Aquí cabe mencionar varios grupos de estos programas: a) programas destinados a analizar el texto desde el punto de vista de la información que presenta —la búsqueda de palabras con significado, de pasajes del texto ricos en información, en los que se indican las relaciones y la dependencia entre conceptos, etc. ; b) programas que seleccionan los pasajes del corpus necesarios para el terminógrafo, por ejemplo, las definiciones de los términos; c) programas que ayudan a analizar conceptos denominados mediante términos y facilitan la organización de los conocimientos obtenidos del corpus (knowlegde acguisition systems). Este último grupo, aunque es completamente nuevo y muy prometedor, todavía recibe una atención insuficiente en la bibliografía especializada. Se ha escrito mucho más sobre la posibilidad de recopilar semiautomáticamente las definiciones de los términos presentes en el corpus (Pearson 1998: 121-204). 12
Tanto para recopilar definiciones ir como términos complejos, es necesario un corpus anotado morfológicamente, es decir, uno cuyos vocablos estén todos marcados según jų su categoría gramatical. La etapa inicial del trabajo debe ser realizada por el propio lexicógrafo: este lee los textos y recopila los términos definidos. ir Basándose en la información, posteriormeta nte elabora modelos morfológicos de las definiciones, es decir, — todas las combinaciones de secuencias de categorías gramaticales que se obtienen al definir. Entonces el ordenador busca tales combinaciones de palabras en todo el corpus. Así se obtiene también ne una lista de términos y jų definiciones, pero de los Į términos definidos por los candidatos. Se presenta ir al especialista de ese ámbito para que revise y ir elimine las frases innecesarias. Para reducir la cantidad de combinaciones morfológicas innecesarias que coinciden casualmente, se indican al ordenador las unidades léxicas que aparecen con mayor frecuencia en las definiciones —las palabras — frecuentes de las definiciones—. De manera similar pueden obtenerse del iš corpus mi ir términos compuestos; tal es la esencia de los programas de identificación automática de términos de primera generación LEXTER (Bourigault y 1995) TERMINO (Lauristo1994) n. Be Sin duda, al procesar el corpus de esta manera surgen ciertos problemas. En primer lugar, ni mucho ne menos todas las combinaciones de palabras seleccionadas son términos. Ši el problema se resuelve elaborando ir į un ordenador introduciengų do una lista de palabras innecesarias (stop-list), que no se į incluyen en las listas de candidatos a términos. Be por ello, a menudo no queda claro qué palabras pertenecen al término compuesto propiamente dicho y o cuáles solo — al entorno. jo Pero esas cosas ne siempre están ir claras al recopilar términos manualmente. Método semiautomático de selección de términos Para ilustrar las posibilidades que ofrecen al terminógrafo las herramientas de software más sencillas, elegimos para el análisis V. Labučio «Sintaxis» (T. I, V., estudiam1994) os el texto en ir formato electrónico su Miko Conjunto de herramientas destinado al lingüista Scotto WordSmith Herramientas, versión 2.0 (Oxford, El 1997). objetivo del análisis estadístico era obtener varias palabras ar jų de listas de compuestos iš de las que posteriormente se podrían seleccionar candidatos a términos, los į propios ir términos. Los indicadores estadísticos del texto analizado son los siguientes: todo el texto consta de 37 319 palabras formas ir de palabras; al eliminar las repetidas, quedan 13
PUEDE CONSTITUIR 17 PRINCIPAL RAÍZ 17 CON CONSTRUCCIONES PREPOSICIONALES CON GENITIVO 17ёнсаяраз aga? ભૂલ】【。? 17 ]}dc?}ашьа } ฝ่ายขายออนไลน์ loser? Nope. Need valid JSON. Translation last Lithuanian COMO Y 16 LENGUAS SISTEMAS 16 DEMENCIA DEPENDIENTE 16 ORACIÓN COMPUESTA 16 BE TO 15 Y SEGÚN 15 GRUPO DE PALABRAS 15 Como se puede iš observar en los ejemplos presentados, las combinaciones de palabras ar más largas recuerdan — más a dichos y frases, y las más cortas, a combinaciones sintácticas de palabras. Es desigual ir jų el grado de fijación que se pone de iš manifiesto en el número de usos; por ejemplo, algunas combinaciones de dos palabras incluso en un texto tan breve se han utilizado 118 veces. Además, algunas cadenas de palabras coinciden por completo con términos compuestos, por ejemplo: oración subordinada de segundo grado, relación de conexión bilateral, sistema lingüístico, mientras que de otras hay que extraer esos términos, por ejemplo :revela otro constituyente predicativo, la forma de la palabra como norstaikoma junto a la palabra que funciona como constituyente principal, etc. Aunque deben abreviarse, son informativos a su manera, ya que las palabras predicativas (en los ejemplos aparecen espaciadas), que no pertenecen al término mismo, sino a su entorno, proporcionan información importante sobre la valencia y las particularidades del uso. Esta última lista, al igual que las anteriores, no está lematizada, por lo que el mismo término pluriverbal se repite cada vez en una forma gramatical diferente. Entre otras cosas, se repite también en cadenas de palabras de distinta longitud —desde la más larga hasta la más corta: está constituido por no menos de dos formas de palabras independientes, no menos de dos formas de palabras independientes, formas de palabras independientes, formas de palabras. Sea como fuere, las repeticiones frecuentes no obstaculizan, sino que ayudan a identificar los términos compuestos más importantes y utilizados con mayor frecuencia. Aunque mediante las herramientas de software semiautomáticas mencionadas no se seleccionen todos los términos del texto objeto de investigación, aun así permiten detectar los más importantes, y el hecho de que los listados elaborados por el ordenador sean leídos y gestionados por el terminógrafo garantiza la calidad del resultado final. 20
Conclusión La terminología moderna, que aspira a recopilar, describir y ir normalizar los términos de diversas ramas de la ciencia, no puede prescindir de be un corpus informatizado ir su de las demás etapas relacionadas con la preparación de un banco de términos informatizado: software especializado ar de carácter general, una base de datos léxica, etc. El corpus debe prepararse de manera que abarque la mayor variedad posible de textos y represente así la lengua de la rama científica descrita. ir Al utilizar incluso ir software de carácter general destinado a los lexicógrafos, se pueden obtener automáticamente listas de ir candidatos a palabras, — combinacionį es de palabras y iš términos, de las cuales se seleccionan ir los términos conocidos y los nuevos. Recibido el 21/06/1999 Bibliografía 1. Ahmad 1994 — Ahmad, K., Davies, A., Fulford, H., Rogers, M. What is a ¿término? Los términos de extracción semiautomátiof ca de textos. En: M. Snell-Hornby, F. Pochacker, Kaindl K. (eds.). Traducción Estudios: An Interdisciplina. Ámsterdam — Filadelfia, 1994, P. 267-278. 2. Ahmad 1993 — Ahmad, K. Pragmática of Especialista Términos: La Adquisición y Representación of Terminología. En: Petra Steffens (ed.). Traducción automática y la Léxico. Tercios Internacional EAMT Taller. Heidelberg, Alemania, abril 26-28. 1993. Actas. Berlín — Heidelberg, 1995, P. 51-76. 3. Bourigault 1996 —-Bourigault, D., Gonzalez-Mullier, I., Gros, LEXTER, Natural C. a Idioma Procesando Herramienta para Terminología Extracción. En: Euralex 96 Actas II, Gotemburgo, 1996, p. 771 —780. 4. Lauriston 1994 — Lauriston, A. Automático Reconocimiento of Términos complejos: Problemas y la solución TERMINO. En: Terminología. Vol 1(1), 1994, P 147-170. 5. Meyer 1996 — Meyer, I., Mackintosh, The K. Corpus de a Punto de vista del terminógrafo. En: Internacionalvalley International Revista of Corpus Lingüística. Vol. 1(2), 1996, P. 257-285. 6. Pearson 1998 — Pearson, J. Términos in Contexto. Ámsterdam — Filadelfia, 1998. 7. Rogers 1994 — Rogers, M., Ahmad, Computerised K. Terminilogy for Translators: the role text. of En: M. Brekke, O. Andersen, T. Dahl, J. Myking. Aplicaciones y Implicaciones of Actual LSP Investigación. Actas del of 9" Europeo Simposio on LSP, Bergen, agosto. 2-6, 1993. Vol. II. Bergen, 1994. P 840-851. 21
8. Sager 1990 -Sager, J.C. Un curso práctico de procesamiento terminológico. Ámsterdam —Filadelfia, 1990. TERMINOGRAFÍA Y CORPUS Resumen El artículo aborda el papel de un corpus en la terminología en general y en la terminografía en particular. Sostiene la necesidad de utilizar no solo un corpus, sino también herramientas de propósito general y específicas para la extracción de terminología y la compilación de bases de datos terminológicas. También se analizan las peculiaridades del corpus del terminógrafo, como su contenido, tamaño y especificidad. Además, aquí se presenta una amplia gama de posibles herramientas de propósito general y específicas para la extracción de términos. Algunas de ellas, basadas en análisis estadísticos de un texto, se aplicaron a un texto lituano sobre sintaxis con el fin de mostrar cómo diferentes herramientas pueden producir diferentes listas semiautomáticas de términos. 22