Lyginamoji kalbotyra ir tarybinės lietuvių filologijos uždaviniai
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LACIE TU V TU RALBOTYROS KLAUSIMĄAL VI LIE TU V OS TS R MO K SL Ų AKADEMITA LYGINAMOJI KALBOTYRA IR SOVIÉTICA LITUANA FILOLOGÍA TAREAS K. KORSAKAS Es ampliamente conocido el enorme interés internacional de los filólogos por la lengua lituana desde los mismos comienzos de la lingüística comparada e histórica: durante más de ciento cincuenta años, comenzando por F. Bopp, fundador de la comparatística, numerosos lingüistas eminentes, tanto en Occidente como en los países eslavos, dedicaron más de un trabajo al estudio de la lengua lituana y de las lenguas bálticas emparentadas con ella. Entre esos lingüistas encontramos figuras tan destacadas de la ciencia lingüística como A. Schleicher, F. Fortunatov, A. Leskien, V. Thomsen, A. Bezzenberger, J. Baudouin de Courtenay, A. Potebnia, F. Saussure, A. Meillet, J. Zubatý, H. Pedersen, N. van Wijk, V. Pisani y otros. No es necesario recordar aquí que la bibliografía internacional de la filología lituanística consta hoy de varias decenas de miles de referencias de diversa extensión, del mismo modo que tampoco es necesario indicar por qué la lengua lituana mereció una atención tan enorme en la lingüística internacional. Son cosas bastante bien conocidas por todos, especialmente en lo que se refiere a los tiempos antiguos y de antes de la guerra. Por desgracia, conocemos mucho menos la situación internacional de la filología lituanística en los años de la posguerra. Sin pretender ofrecer una reseña exhaustiva de dicha situación —esa es la tarea de un trabajo independiente que nuestros lingüistas especialistas deberían realizar en un futuro próximo—, aquí solo quisiéramos señalar uno u otro momento más importante de su desarrollo actual y subrayar las tareas acuciantes que hoy se plantean en este ámbito a nuestros filólogos soviéticos ! Una reseña bibliográfica bastante exhaustiva de los trabajos lituanísticos-baltísticos aparecidos durante el — período 1945—1955, es cierto que principalmente desde el punto de vista de la — temática de las relaciones lingüísticas báltico-eslavas, ha sido presentada por V. Toporov (véase B. H. Tonopos. HoBeiimue pa6orti B 06AacTH H3YyueHHZ GaATO-CAaBSHCKHX SI3BIKOBLIX OTHOIIEHMIT, — BOripoChi CAABSHCKOTO S3bIKOBHAHHS. Bemyck 3, M., pág. 1958, 134—161). Mencionados algunos de los trabajos iš lituanísticos-baltísticos más recientes en la reseña publicada por el lingüista italiano ir V. Pisani, 1953 m. sobre la lingüística comparada general ir (véase la traducción en la recopilación OGmjee m nuAo0eBporneūckoe 3siK03Hamue. M., pág. 1956, 83—199), o asimismo la lingüista soviética T. en el libro de Degteriova sobre la lingüística comparada contemporánea (T. A. Aerrepemga. Ilyrn pasBurus coBpemeHHoit AumrBmcTHKH, M., 1, 1961, 215 pág. ; 2, M., 1962, 213 pág.) ir otras lingüistas soviéticas A. Desnitskaya, es cierto, en una obra ya algo anticuada sobre las me investigaciones de la afinidad de las lenguas indoeuropeas (A. B. Ae cHHu IK a a. BonpoChl H3Yy4eHHZ POACTBA MHAOEBPOIEHCKUX S3LIKOB, M., y, en -1955, 332 pág. ).
general, a los representantes de las ciencias humanísticas. Es especialmente importante hablar de ello en relación con el V Congreso Internacional de Eslavistas, en cuyo programa, en las ponencias previstas, se abordarán también algunas cuestiones problemáticas de la investigación de la lengua lituana, especialmente de la evolución histórica de las relaciones lingüísticas báltico-eslavas. Si en los primeros años de la posguerra las investigaciones de la lengua lituana y de los problemas de lingüística comparada relacionados con ella habían disminuido algo entre los lingüistas de otras naciones, en la última década en este campo se ha manifestado nuevamente una clara intensificación. Ante todo cabe señalar que a esta intensificación contribuyó y sigue contribuyendo activamente un numeroso grupo de lingüistas soviéticos rusos, como S. Bernstein, V. Toporov, O. Trubachov, F. Filin, B. Larin, B. Gornung, P. Chernyj, V. Ivanov, etc. Se debe principalmente a sus esfuerzos y a los trabajos publicados recientemente que hoy se haya reavivado el uso del material de la lengua lituana y, en general, de las lenguas bálticas en la lingüística soviética, uso que había desaparecido casi por completo durante el período de predominio del marismo. Los lingüistas soviéticos rusos, especialmente su generación más joven, reavivan hoy y prolongan con éxito aquellas antiguas tradiciones de la filología rusa, cuando la lengua lituana era estudiada específicamente por lingüistas tan eminentes como F. Fortunátov, A. Shájmatov, G. Uliánov, A. Potebniá, V. Porzhe-zinski, y cuando sus hechos se utilizaban abundantemente tanto para resolver problemas de lingüística comparada histórica en general como, especialmente, de las relaciones lingüísticas báltico-eslavas, de la etnogénesis de los pueblos bálticos y eslavos y de otros problemas lingüísticos e históricos- .? Hoy en la lingüística soviética rusa vemos que se vuelve tanto a la solución de aquellos problemas como al uso de los hechos de la lengua lituana para resolverlos. Esto se ve claramente también en el curso de gramática comparada de las lenguas eslavas del profesor S. Bernštein, que impartió en 1952—1954 en la Universidad de Moscú. El autor del curso subraya que «las lenguas bálticas tienen una importancia primordial para la gramática comparada de las lenguas eslavas». Esto lo reconocen por igual tanto los partidarios de la teoría de la protolengua baltoeslava como sus adversarios'“*. Y en otro lugar lo afirma aún más categóricamente: «Los hechos de las lenguas bálticas son extraordinariamente importantes para esclarecer la historia de la protolengua eslava (mpacaaBsiHCKOro si35IKa). Todos los lingüistas utilizan ampliamente los datos de las lenguas bálticas. La importancia de los datos de las lenguas bálticas para los eslavistas está determinada asimismo por el extraordinario arcaísmo de estas lenguas»“. Con estas afirmaciones del lingüista soviético coincide la opinión del destacado lingüista búlgaro, académico V. Georgijev, sobre la importancia de la lengua lituana para toda la indoeuropeística en general. En su obra «Investigaciones de lingüística comparada e histórica», al abordar el problema del origen y la patria ancestral de las lenguas indoeuropeas, V. Georgijev escribe: «En Europa encontramos hoy la más arcaica de todas las lenguas indoeuropeas vivas: la lengua lituana. Esto se explica por el hecho de que la lengua lituana se desarrolló en su se- ? Véase. J. Palionis. La contribución de los lingüistas rusos a la lituanística. V., 1963, p. 74. 38 €, B. BepHiuurežtu. Ouepk cpaBHHTEALHOH IrpaMMaTHKH CA8BSHCKHX SI3BIKOB. M., 1961, pág. 28. * Ibídem, p. 37.
dentro de los límites de la patria originaria (o cerca de ella) solo se ejerció influencia ir sobre las lenguas eslavas y germánicas más estrechamente — emparentadas, y en un grado muy — ir insignificante sobre las lenguas finoúgricas. — Este hecho es importante para determinar la patria originaria de las lenguas indoeuropeas- "®. Cabe señalar que la obra mencionada de V. Georgiev consta de conferencias algo jo ampliadas, impartidas en la Facultad de Filología de la Universidad de Moscú 1956 m. en otoño. Entonces se puede decir que la importancia del lituano y de las demás lenguas bálticas (del letón y del ir antiguo prusiano) para la eslavística en general y para ir toda la indoeuropeística fue nuevamente destacada enfáticamente en los últimos tiempos En la universidad de la capital del país soviético, el — centro más importante de la ciencia soviética. Al mismo tiempo, hay que señalar que los autores de ambas obras mencionadne as solo declararon la importancia de estas lenguas bálticas, ir pero utilizaron tų ampliamente los datos lingüísticos para examinar las cuestiones abordadas en sus obras». Tą como vemos también en la ir obra aparecida recientemente del conocido lingüista soviético ruso, prof. F. en la interesante obra de Filin «La formación de la lengua de los eslavos orientales"?. Jo el autor, al examinar los problemas de las relaciones lingüísticas báltico-eslavas y de la etnogénesis, al describir la ir formación histórica de la lengua de los eslavos orientales, también se basa en muchos casos en etimologías lituanas o bálticas, ofrece abundantes ejemplos de las lenguas lituana y letona, revelando al mismo tiempo iš un nuevo ir momento de la prehistoria de las tribus bálticas. ir ne Finalmente, hay que mencionar también una obra tan importante y verdaderamente iš innovadora por sus resultados como el estudio de los lingüistas soviéticos rusos de la generación más joven V. Toporov ir O. Trubachov «Análisis lingüístico de los hidrónimos del alto Dniéper»®. En esta obra, cuya aparición fue señalada ir por la prensa de nuestra república, se examinan desde el punto de vista lingüístico los nombres de los afluentes del alto Dniéper; se estableció que unos ir 800 hidrónimos son de origen báltico. Para fundamentar su análisis, los autores del estudio utilizaron abundante material de la toponimia ir e hidronimia lituanas, así como toda una serie de etimologías lituanas. Aunque algunas iš tų etimologíir as son o discutibles y ciertas afirmaciones no pasan de ser hipotéticas, en ši conjunto el estudio proporciona una base bastante sólida para situar el área de asentamiento de las antiguas tribus bálticas į mucho más hacia el este (incluso hasta la cuenca del río Seim), de lo que se había hecho hasta ahora; al mismo tiempo, permite tratar de ir manera completamente distinta las relaciones prehistóricas de las tribus bálticas no solo con los ne eslavos y los su finoúgrios, sino también ir su con los iranios, cuyos vínculos su directos con los bálticos habían sido normalmente negados siempre por los científicos. 5B. H. Teoprues. HccaepoBanus mo CPaBHUTEABHO-HCTOPUYECKOMY SI3BIKO3HAHMIO, M., pág. 1958, 247. ® Por ejemplo S. En la obra de Bernstein 180 hay casos, o V. de Georgiev; — 90 casos; en los que se opera con hechos concretos de la lengua lituana, sin hablar ya de las consideraciones teóricas generales, las premisas y las afirmaciones relativas a la lengua lituana, a los vínculos ir lingüísticos de las tribus lituanas y, en general, ir bálticas, en tiempos prehistóricos, con los eslavos, los germanos y otros pueblos indoeuropeos. su ir : 7 O. II. On Ann. Educación de las lenguas ORIENTALES ESLAVAS. M., 1962, 292 pág. 8B, H. Toporov, O. H. Trubachov. AHHIBHCTHYECKHI aHAAH3 THAPOHUMOB BepxHero Ilopmenposbs. M., 1962, 270 crp. El resumen de este trabajo, jo especialmente de la parte lituanística, tų está constituido por un artículo de los propios autores ,,BaATHŽCKHS THADOHHMHS Bepxxero IlaAHeripoBsa“, publicado 1961 m. en el volumen de «CuestionIV es de lingüística lituana» (p. 195—218).
-—Las obras mencionadas, aparecidas en la Unión Soviética durante el período 1958—1962, así como toda una serie de estudios y artículos mayores y menores (entre cuyos autores, además de rusos, encontramos también lingüistas de otros pueblos soviéticos, así como extranjeros), publicados durante este período en la prensa filológica soviética“, no solo devolvieron a la lengua lituana una resonancia significativa en la renacida lingüística comparativa-histórica soviética, sino que también volvieron a plantear, con especial actualidad, los problemas de la protolengua y la patria ancestral balto-eslava. Estos problemas suscitaron una discusión particularmente viva e incluso debates apasionados en vísperas y durante el IV Congreso Internacional de Eslavistas, celebrado en Moscú en 1958"", y cabe esperar que se les preste no menos atención en el V Congreso Internacional de Eslavistas, que se celebrará este año en Sofía. El problema de la protolengua y la patria ancestral báltico-eslava se ha convertido nuevamente en los últimos tiempos en uno de los problemas más actuales y ampliamente debatidos de la lingüística histórico- -comparativa a escala internacional. Además de los lingüistas soviéticos, prestan especial atención a este problema muchos ilustres lingüistas, historiadores y arqueólogos polacos contemporáneos —T. Lėr-Splavinskis, J. Kurilovičius, J. Otrembskis, J. Safarevičius, K. Mošinskis, J. Kostževskis, K. Jazdževskis, K. Timinskis y otros. Son especialmente dignos de mención los publicados en los primeros años de la posguerra por el académico Los trabajos de T. Lėr-Splavinskis (,,Sobre el origen y la patria ancestral de los eslavos“ y „Los praslavos“, ambos de 1946), cuyas tesis principales el autor repitió posteriormente en sus artículos, publicados también en la prensa soviética- ". Son de especial importancia los trabajos de J. Kurilovich, en los que la hipótesis de la protolengua báltico-eslava se fundamenta en la similitud de los sistemas entonativos de las lenguas bálticas y eslavas. Las investigaciones de larga trayectoria de J. Kurilowicz en este ámbito, que aportaron también ; una contribución considerable a la elucidación del desarrollo histórico de la acentología de la lengua lituana, fueron sintetizadas en su obra fundamental sobre la acentuación de las lenguas indoeuropeas, publicada dos veces en los años de posguerra (1952 y 1958), así como en algunos de sus artículos"?, Cabe señalar que las cuestiones relativas a los rasgos comunes de la acentología y de los sistemas entonativos báltico-eslavos han recibido durante la última década un análisis más o menos exhaustivo en toda una serie de obras, estudios y monografías aparecidos recientemente tanto en los países eslavos como en los occidentales, que, en lo esencial, 9 Véase. «Cuestiones de filología», «Cuestiones de lingüística eslava», «Filología eslava»; «Yuenmsie 3armmCkHu HHCTHTYTa CAaBsHOBepeHus' y otros. 10 Véase «Bortpocst 5351mK03Hanns», 1958, n.º 1, pág. 36—35; también C60pHHk OTBeTOB Ha BOTIDOCEI IIO A3BIKO3HaHMIO (K IV MexayHapoapHOMy cCbe3Ay cAaBHcrToB), M., 1958, crp. 152—174. Sobre esta cuestión expresaron su opinión: T. Lėr-Splavinskis (Cracovia- ), L. Bulachovskis (Kiev), K. Janačekas (Praga), K. Treineris (Graz), S. Bernšteinas (Moscú), P. Trostas (Praga), V. Kiparskis (Berlín Occidental), M. Budimiras (Belgrado- ), I. Lekovas (Sofía), V. Ernitsas (Tartu), V. Georgijevas (Sofía), E. Dikemanas (Berna). 11 Véase. BaATo-cAaBSIHCKast H3bIKOBas OOIMHOCTL M NIroOAeMa BdTHOTreHe3a CAaBsSH.- —BoIIpOCbI CAABSHCKOTO S135IKO3HaHHA, BeIL 3. M., 1958, pág. 5—14. El profesor V. Falkenhan ha realizado una reseña detallada de los trabajos de T. Lėr-Splavinskis sobre la lengua protoeslava y la patria ancestral, publicados entre 1946—1955 (véase «Zeitschrift fiir Slavistik», 1956, n.º 2, pp. 49—88). 12 Véase su art.,,O GaATO-CAGBSIHCKOM S13bIKOBOM eAHHCTBE. —BONpoCbki CAABSHCKOIO S13bIKo3HaHug, Ber. 3, 1958, crTp. 15—49. 8
cambia las concepciones tradicionales en ir este ámbito y las fundamenta en principios completamente nuevos. Los trabajos más recientes de este ámbito son tan significativos e ir innovadores que, según el lingüista alemán R. A. Eichstädter, se puede hablar de «un período de florecimiento en el ámbito de las investigaciones sobre las relaciones del acento y las entonaciones báltico-eslavas (Akzentund Intonationsverhiltnisse- )» !3, Al examinar el problema de la protolengua báltico-eslava, tanto específicamente como en el contexto de otros problemas su de la indoeuropeística, muchos jų ir ar ir lingüistas occidentales han abordado en los últimos años, desde uno u otro aspecto, las cuestiones de las relaciones lingüísticas báltico-eslavas, la prehistoria, la migración y la etnogénesis. Sin pretender ser į exhaustivos, mencionaremos al menos los trabajos más importantes de jų este ámbito. Se trata del conocido eslavista-lituanista noruego Cap. El estudio de Stang sobre el verbo ir eslavo-báltico y algunos (1942) ir trabajos posteriores jo sobre la acentuación eslavo-báltica; del ir conocido lituanista alemán fallecido recientemente E. Trabajo de revisión de Frenkel sobre las lenguas bálticas ir jų las relaciones con otras su lenguas indoeuropeas, así como el (1950), o diccionario etimológico de jo la lengua lituana, que proporciona abundante material para esclarecer los vínculos lingüísticos ir entre el lituano y las lenguas eslavas; por fin, del célebre lingüista francés A. La gramática comparativa de las lenguas eslavas en (1950, 1958), dos tomos de Vajanas, en la que se dedica bastante ir espacio a las cuestiones de la protolengua báltico-eslair va. Cabe mencionar también los diversos trabajos del recientemente fallecido eminente lingüista alemán M. Fasmer, del noruego K. Falk y del francés R. Schmitlein, relacionados con su el análisis ir de la toponimia y la hidronimia eslavas y bálticas, entre ellas ir su con el análisis de los topónimos y antropónimos su lituanos, que kų aportan mucho para esclarecer el proceso de eslavización de la toponimia lituana en general, así como los vínculos de la prehistoria ir báltico-eslava y de los tiempos históricos. No nos planteamos aquí la tarea de examinar ni de valorar las soluciones muy diversas y a menudo estrictamente contradictorias del problema de las relaciones lingüísticas báltico-eslavas ofrecidas ir en las obras mencionadas, y mucho menos ar sugerir un aspecto u — otro de la solución de dicho ar problema. Esta debería ser la tarea de nuestros lingüistas especialistas. Sin embargo, no se puede dejar pasar esta ocasión sin expresar algunas observaciones y deseos estrechamente relacionados su con el desarrollo ulterior de la lituanística soviética y ir su con las tareas directas de nuestros filólogos. Los importantes trabajos mencionados anteriormente, que desde uno u otro ar punto de vista vuelven a plantear el problema de las relaciones lingüísticas báltico-eslavas, debatido ya durante largas décadas, atañen esencialmente a la ir filología soviética lituana. A través de esos trabajos — algunos iš jų ya han alcanzado una amplia resonancia internacional— influyen en todo el ir desarrollo ulterior de la lingüística comparada; un lituanista de nuestros días no puede pasar indiferente ante ellos, ya nė sea un especialista lingüista, pero en general un — ne humanista. ir Pues en esos trabajos se utiliza abundantemente material de la lengua lituana, basándose con ir ja frecuencia en generalizaciones y mi conclusiones que no son ne solamente filológicas, sino también ir históricas, étnicas y arqueológicas, de gran alcance. Verificar las tų conclusiones y generalizaciones YR Aitzetmiiller. Das baltoslavische Akzentund Sistema de entonación. Rasgos fundamentales y Problemas fundamentales, presentados según el estado actual Estado y investigación. «El idioma». VIII. tomo, 1. fascículo, 1962, p. 46—58. En el artículo se ofrece una reseña crítica de ir jį los trabajos más recientes relativos a esta cuestión.
Garantizar la fiabilidad científica basándose en material lituano debería ser un deber directo de nuestros lituanistas. Como muestra la práctica, incluso en los trabajos de científicos extranjeros cualificados de otras nacionalidades que utilizan datos de la lengua lituana, a veces aparecen grandes imprecisiones y errores, surgidos ya sea por un conocimiento insuficiente de nuestra lengua, ya sea por basarse en fuentes obsoletas o simplemente por cierto subjetivismo. Son especialmente frecuentes los casos en que se proponen etimologías poco fiables, entre las cuales las hay francamente curiosas. Como ejemplo destacado de un caso semejante puede señalarse la explicación etimológica del topónimo Sūduva presentada por el conocido historiador y lingüista polaco M. Rudnicki'*. ¿Acaso no es una cuestión de honor para nuestros lingüistas soviéticos advertir a tiempo y corregir debidamente semejantes imprecisiones —que no siempre surgen de buena fe—?! Por desgracia, hasta ahora esto se hace muy rara vez y con una determinación insuficiente. Una tarea aún más responsable de nuestros filólogos y, en general, de todos los lituanistas consiste en no mantenerse al margen de los importantes problemas que resuelven la ciencia lingüística soviética e internacional y que atañen directamente a la lengua lituana y al pasado del pueblo lituano, sino, por el contrario, expresar sobre la resolución de estos problemas en uno u otro sentido su propia opinión, fundamentada en material lituanista y en los datos más recientes de la lingüística y la historiografía lituanas. Y de tales materiales nuevos se acumuló, durante los años soviéticos, una cantidad extraordinariamente grande: tanto al publicar el gran «Diccionario de la lengua lituana» y completar su fichero, como al investigar los dialectos de la lengua lituana y la toponimia lituana, y al realizar excavaciones arqueológicas o expediciones etnográficas. Todo este material extraordinariamente valioso, que con frecuencia proporciona datos completamente nuevos para resolver cuestiones de baltística y eslavística que hasta ahora siguen siendo objeto de debate, debería incorporarse cuanto antes a la circulación científica y utilizarse lo más ampliamente posible para resolver problemas de lingüística o historiografía de importancia para toda la Unión y para el ámbito internacional. Tomemos, por ejemplo, el propio problema de la protolengua y la patria originaria báltico-eslava, en torno al cual se desarrollan hoy discusiones tan acaloradas tanto en la lingüística soviética como en la extranjera. Como es sabido, últimamente se han perfilado tres direcciones principales para resolver esta cuestión. Los representantes de una de ellas sostienen que existió una protolengua báltico-eslava y, basándose en su reconstrucción, intentan explicar las coincidencias de las lenguas bálticas y eslavas. Hoy apoyan esta hipótesis la mayoría de los científicos polacos mencionados anteriormente, así como lingüistas como A. Vaillant, V. Georgiev y otros. Los partidarios de la segunda dirección, cuyo origen se remonta ya a A. Meillet, sostienen, por el contrario, que en la antigüedad no existió ni una protolengua báltico-eslava ni ninguna comunidad lingüística báltico-eslava particular. Según este punto de vista, que últimamente defiende quizá de la manera más categórica A. Zenas, las lenguas bálticas y eslavas se separaron de la comunidad lingüística indoeuropea (s3s5rKOBAaS oGinHOoCTb, wspoėlnota, Gemeinschaft) independientemente una de otra y | '+ M. Rudnicki. Praslawianszczyzna Lechia-Polska. T. II, 1961, p. 36—37. Sobre el carácter erróneo de esta etimología de M. Rudnicki, véase «Lietuvių kalbotyros klausimai», t.; posteriormente se desarrollaron paralelamente, entrando solo en determinados períodos históricos en VI ciertos p. 323—325. 10
contactos, que a veces se interrumpían durante largos períodos. į ir Finalmente, la tercera posición al explicar las relaciones lingüísticas báltico-eslavas la ocupan aquellos científicos que, sin adherirse a opiniones extremas, consideran que, ya dentro de los límites de la comunidad lingüística indoeuropea primigenia, se formó un grupo independiente de dialectos tribales. Estos dialectos, sin estar completamente aislados de los demás dialectos indoeuropeos vecinos, estaban relacionados entre sí por ciertas semejanzas. Sin į fusionarse en una sola lengua, en su desarrollo histórico experimentaron muchos cambios comunes, así como momentos de estrecha interacción mutua (cooGmHocTL, Verkehrsgemeinschaft). Tų los antepasados de las lenguas ir protobálticas y prot eslavas, que pertenecían al grupo de dialectos emparentados. Al desintegrarse definitivamente la comunidad lingüística indoeuropea (se supone que esto ocurrió en el III milenio antes de nuestra era), de ese grupo de dialectos se iš diferenciaron las protolenguas báltica y eslava, que ir durante mucho tiempo siguieron siendo cercanas entre sí precisamente por la comunidad heredada de dicho grupo de dialectos tribales. Esa comunidad finalmente habría desaparecido por completo si los protobálticos y los protoeslavos hubieran perdido cualquier vínculo mutuo y hubieran quedado en diferentes ámbitos naturales o lingüísticos. Pero precisamente eso no ocurrió, y los contactos geográficos e históricos —aunque, posiblemente, con interrupciones bastante prolongadas en el pasado— entre bálticos y eslavos se conservaron hasta nuestros días. Por tanto, los partidarios de este punto de vista suelen hablar, en lugar de la protolengua báltico-eslava, de la época báltico-eslava o de la "unión lingüística báltico-eslava y similares. A este enfoque, —uno de cuyos iniciadores fue J. Endzelinas—, lo representan hoy E. Frenkel, Ch. Stang y algunos otros lingüistas occidentales, y últimamente lo apoyan filólogos soviéticos como S. Bernštein, F. Filin y otros. Sin considerarme competente para pronunciarme sobre cuál de estos tres enfoques está más cerca de la verdad histórica, aquí solo quiero señalar que del tratamiento de una u otra manera del problema de la prehistoria de las relaciones lingüísticas entre las lenguas bálticas y eslavas depende en ir gran medida el aspecto de la solución de muchas cuestiones de la ar filología lituanística, e incluso la valoración de la importancia de la propia lengua lituana con respecto a este problema. Así, el académico V. Georgijev ha ne afirmado en una ocasión que «las lenguas báltica y eslava son tan cercanas entre sí que, desde el punto de vista de la fonética y la morfología, la lengua lituana, conservadora, puede sustituir en cierta medida a la lengua protoeslava no atestiguada"- "». A propósito de esta afirmación categórica del lingüista búlgaro, algunos lingüistas soviéticos expresan abiertamente una opinión contraria. Por ejemplo, S. Bernštein dice que V. Georgijev, a este respecto «va demasiado lejos», exagerando la importancia de la lengua lituana para la reconstrucción de la protolengua eslava'®, o F. Filin simplemente afirma que esta V. afirmación de Georgiev es «más bien un dogma de fe que una conclusión basada en investigaciones históricas»""- ", 5B, Teoprues. HecAeAoBaHHns mmo CPaBHUTEAbBHO-MCTOPUYECKOMY SI3BIKO3HAHHIO. M., crp 1958, tai pat 221; — COOpHHK OTBETOB Ha BONpPOCHI IO $S3HIKO3HaHMIO. M., CTP. 1958, 174; „Slavia“, t. 28, 1. 16 C. B. BepHmrei. Otsepr cpaBHHTeAb5HOŽ TpaMMaTHKH CAaBSHCKHX SI3EIKOB. M., crp. 1961, 34. 7 @. TI. OH Aun O6pasoBanne s35iKa BOCTOYHBIX CAABSH. M., pág. 1962, 126. 11
¿En cuál de estas afirmaciones estrictamente contradictorias, que interesan vivamente a todo lituanista, hay que creer? Hasta ahora todavía no se ha oído la voz de los lingüistas de nuestra república en esta disputa. O Después de todo, en este caso la palabra de los ir lituanistas podría —debería— tener un considerable peso científico. Parece que, para eliminar la pasividad de nuestros lingüistas en este ámbito, habría que deshacerse de algunas sugestiones negativas. Una de tales iš sugestiones, surgida probablemente en relación con el examen del problema su báltico-eslavo en el Congreso Internacional de Eslavistas, consiste en que, IV supuestamente, la lingüística soviética, al resolver este problema, exige atenerse necesariamente a la hipótesis de una protolengua báltico-eslava. Algunos en el extranjero intentan conscientemente exagerar esta sugestión. Tal tendencia, por ejemplo, se ve claramente en las opiniones iš de algunos lingüistas nacionalistas lituanos que se retiraron į a Occidente, sobre V. la ponencia de Mažiulis'*, leída en el Congreso Internacional de Eslavística IV en Moscú. Sin ši embargo, la sugestión carece por completo de ir fundamento y no corresponde en absoluto a la práctica actual de la lingüística soviética. : En la lingüística soviética, sobre la cuestión de la protolengua báltico-eslava, hoy se expresan y se discuten libremente opiniones estrictamente contradictorias. Esto se ve con la mayor claridad en que ir iš de los mencionados S. de Bernštein ir F. de las obras de Filin y de las afirmaciones que se encuentran en ellas. Por ejemplo, F. Filin, tras examinar diversas teorías e hipótesis sobre esta cuestión, ne en un caso declara abiertamente que «la hipótesis de la protolengua baltoeslava en su conjunto no tiene una base científica sólida»!®, o S. Bernštein se pronuncia aún con mayor contundencia, afirmando que «la teoría de la protolengua baltoeslava causó un gran perjuicio a la gramática comparada de las lenguas eslavas. Ji llevó a los mė investigadores a mezclar fenómenos lingüísticos de distintas épocas y a formular construccionį es artificiales, hipótesis que ir frenaron la investigación de la historia de la protolengua eslava»*?. Como vemos, Bernstein S. habla de la teoría de la protolengua báltico-eslava ya en tiempo pasado, como de una etapa superada de la lingüística, aunque, hay que señalarlo, — hoy existen lingüistas soviéticos — ir que aún sostienen esta hipótesis. Por tanto, ir nuestros lituanistas soviéticos no deberían verse limitados en este sentido por ninguna presuposición previa, y menos aún por temores, ar sino resolver la cuestión únicamente sine ira o studio, šį basándose ante todo en los hechos de la lengua et lituana ir de la prehistoria de Lituania. ¿Ya tuve ocasión de hacerlo una vez? ! de reprochar públicamente a los lituanistas de nuestra república que, hasta ahora, prestan muy poca atención al problema de las relaciones báltico-eslavas. Sin repetir lo que ya se ha dicho antes, aquí solo quisiéramos subrayar una vez más que dicho problema es importante únicamente desde el punto de vista lingüístico. ne Su significado mucho más amplio, en nuestra opinión, lo expresan bien las siguientes palabras del prof. F. Filin: «Por más que expliquemos la cercanía ir de las lenguas bálticas y eslavas, que por sus raíces se remonta indudablemente a un pasado lejano (el problema báltico-eslavo dista mucho de estar resuelto), esta cercanía, conservada hasta nuestros be días, sin duda, 18 B, II, Max 10 AHc. O APeBHEHIINX OTHONICHHSX GAATHICKUX H. CAGBSHCKHX S3bIKOB. BuAsaroc, 1958, 20 crp. En calidad de manuscrito. 19 O. II. uarunn Ibíd., p. 125 y ss. 0 €, B. Bepamreiin Ibíd., p. 36. *! Véase. „Apyx6a Hapopos, 1962, n.º 8, crp. 259; K. Korsakas. La amistad entre las literaturas. V., 1962, p. 102—107. 12
atestigua la estrecha vecindad de los antiguos baltos y eslavos, como mínimo en los últimos siglos antes de nuestra era y en los primeros siglos de nuestra ir era. Ši esta circunstancia es extraordinariamente importante para determinar la patria ancestral de los eslavos. Determinar dónde vivían los eslavos junto a los baltos significa su responder a la pregunta de dónde se į encontraba la patria ancestral de los baltos y ir eslavos en la segunda mitad del primer milenio antes de nuestra era y en los primeros siglos de nuestra era"?2. ir ¿Acaso esta cuestión, que desde hace ya varias décadas los científicos eslavos y los de muchos otros pueblos extranjeros se esfuerzan tan insistentemente por resolver, es menos relevante para los lituanistas y baltistas? Al fin y al cabo, a las personas de cada nación les importa conocer con la mayor precisión y amplitud posibles su origen y su pasado, ir por lo que los lituanos no pueden ser una excepción a este respecto. Ir Dado que sobre esta cuestión se desarrollan hoy en la ciencia ta intensos debates, que en casos particulares adquieren incluso un significado ideológico-político de actualidad, nuestros lituanistas de la república deberían participar activamente en ellos. En realidad, la solución de ir muchos problemas fundamentales de la lituanística depende considerablemente de una u otra localización de la patria ancestral de los bálticos y los eslavos. Esos problemas deberían resolverse de una manera si, por ejemplo, nos atenemos a la llamada hipótesis de la patria ancestral «autóctona» de los eslavos (sus principales representantes son los actuales lingüistas e historiadores polacos T. LėrSplavinskis, K. Jaždževskis, M. Rudnickis, J. Kostževskis, etc.), según la cual la patria ancestral de los eslavos se localiza entre el Vístula y el Óder o incluso junto a las costas occidentales del Báltico. Y de otra manera habría que resolver esos problemas importantes para la lituanística si aceptáramos la teoría que hoy comienza a imponerse cada vez más en la ciencia soviética: que la patria ancestral de los eslavos debe buscarse al sur del territorio habitado por las antiguas tribus bálticas, que «se extendía en una amplia franja aproximadamente desde los cursos inferiores del Nemunas y del Daugava hacia el este y durante cierto tiempo alcanzó los cursos superiores del Dniéper, el Volga y el Oká»**, mientras que «las tribus eslavas en la segunda mitad del primer milenio antes de nuestra era ocuparon el territorio boscoso de las llanuras desde el curso superior del Bug Occidental hasta el curso medio del Dniéper»?. Según esta teoría, en aquel momento ni las tribus bálticas, ni mucho menos las eslavas, habían alcanzado todavía la costa del Báltico, donde vivían los fineses-ugrios occidentales. (A este respecto observaremos que últimamente algunos sostienen también que nuestro nombre Nemunas es de origen finés, y que los nombres de ríos como el Vístula, el Warta y el Óder, que fluyen por las actuales regiones de los eslavos occidentales, tampoco son eslavos). Esta solución de la cuestión de la patria ancestral de los antiguos bálticos y eslavos, por cierto, ya tiene ciertas tradiciones también en la lituanística y la baltística. Basta recordar los trabajos de nuestro K. Būga y del letón J. Endzelynas en este ámbito, que hoy vuelven a incorporarse ampliamente a la circulación científica y se convierten tanto en fuentes de argumentos de peso al resolver las cuestiones problemáticas de las relaciones históricas báltico-eslavas como en objetos de cierta crítica en los debates que se desarrollan sobre estas cuestiones. Esto se ve claramente, entre otros, en los trabajos aquí mencionados de S. Bernšteinas, F. Filinas y V. Toporovas, así como de O. Trubačiovas. ? ? O, II. Puaruy Allí mismo, p. 129—130. B®. II. Puarun Allí mismo, p. 133. “ O, II. ®uarun Allí mismo, p. 147. 13
KOBBIX CBSI3€M AHTOBCKOTO HapoAa C PYCCKHM, OGeAOpyCCKHM H Ap. CAaBSHCKHMH HapOAaMH. 3 [Al comienzo del artículo, ante los sovietólogos se plantea una tarea más clara que nunca: estudiar las lenguas y el pasado de tribus bálticas hasta ahora poco estudiadas o completamente desconocidas, como los antiguos prusianos y jotvingios, y prestar más atención al estudio de los vínculos lingüísticos de los pueblos bálticos con los pueblos ugrofineses en un pasado remoto. El autor del artículo expresa la esperanza de que la recién creada, bajo el Comité Internacional de Eslavistas, Comisión Internacional para el Estudio de las Relaciones Báltico-eslavas contribuya a activar los trabajos sobre cuestiones tan importantes tanto en el ámbito de la eslavística como en el de la baltística.
