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Aukštutinės Padneprės hidronimija ir baltų praeitis

A. Vanagas

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la constatación de contactos directos entre las lenguas iranias. Los autores trasladan este límite mucho más al sudeste de lo que se había hecho hasta ahora, hasta la cuenca del río Seim, donde encuentran unos veinte nombres de ríos bálticos. Cabe señalar que casi todos ellos se encuentran en la margen derecha del Seim. Por nuestra parte, queremos subrayar que el carácter báltico de la mayoría de ellos no suscita jų dudas. Los lingüistas, especialmente en los últimos tiempos, han observado ir numerosas coincidencias léxicas entre las lenguas bálticas e iranias. Sin embargo, la explicación da de estas coincidencias siempre planteaba muchas dificultades, pues hasta ahora se sostenía unánimemente que no había habido contactos directos entre las lenguas bálticas e iranias. El desplazamiento del límite étnico suroriental de los bálticos hasta la cuenca del Seim, donde existen huellas iranias casi indudables, permite a los autores concluir que el Seim fue en algún momento un lugar de contacto inmediato entre las lenguas bálticas e iranias. En el libro se aborda de una manera completamenir te nueva la cuestión del destino posterior de las tribus bálticas que dejaron huellas tan marcadas en la toponimia del Alto Dniéper. mo K. Būga sostenía que los bálticos, que antaño vivían į muy al sureste del territorio de la actual Lituania, presionados por los eslavos, se retiraron hacia ir el noroeste y ya VI—VII m. e. en el siglo alcanzaron las regiones actuales; al o mismo tiempo, los eslavos llegaron hasta Vilnius Zemiy'. V. Toporov y O. Trubachov plantean con bastante fundamento en su libro la idea de que no hubo una retirada masiva de los bálticos presionados por los eslavos: estos, penetrando paulatinamente en las regiones habitadas por las tribus bálticas, asimilaron a los bálticos en el lugar. Esto o lo confirman algunos aspectos de la formación de į los hidrónimos, por ejemplo, la sucesión de la distribución de los sufijos y, sobre todo, el hecho de que los nombres bálticos correspondan a arroyos muy pequeños y a un número considerable de nombres de lugares habitados, que cambian relativamente rápido. La asimilación de los bálticos debió de producirse en distintos momentos y no en todas partes a la vez. Los autores consideran que en algunas regiones bálticas ocupadas por los eslavos el proceso de asimilación fue largo y complejo, probablemente acompañado de un período de bilingüismo. Los autores fundamentan la hipótesis sobre un período bilingüe, ante todo, en la exactitud de la sustitución fonético- -morfológica, en las lenguas eslavas, de los topónimos bálticos con las terminaciones -as, -us. En nuestra opinión, la hipótesis del bilingüismo también se vería respaldada por algunos paralelos semánticos de los hidrónimos del Alto Dniéper, traducciones semánticas exactas (calcos), p. ej. : Basosenxa (que los autores comparan con el lituano ąžuolas, el letón ozols, el prusiano ansonis) [ybposunka, Jlybposeixa; * ir Jlucuuka| Ponwa)ચೀಪ്4?】【。ૅеиҳәеит ]} (cf. ruso auca; Ponwa —de la palabra iraní «lapé») y su afluente Jlonanka (cf. lit. lapė). Incluso cuando los eslavos penetraron muy al norte, en los territorios ocupados por ellos todavía hubo durante mucho tiempo islas bálticas, que fueron desapareciendo gradualmente durante el período bilingüe. V. Toporov y O. Trubachov consideran que algunas de estas islas sobrevivieron bastante tiempo, incluso hasta comienzos del segundo milenio de nuestra era. Al aceptar esta teoría (y por ahora no tenemos ningún fundamento para dudar de ella), resolveríamos definitivamente también algunos otros problemas relacionados con el pasado de los bálticos. Ante todo, esto se refiere a la cuestión del surgimiento de las islas lingüísticas lituanas situadas al este y al sur, fuera de los límites del territorio de la actual RSS de Lituania. ! Sobre esto, véase K. Būga, Rinktiniai raštai, III, Vilnius, 1961, p. 740 y en otros lugares. 223 para resolverlo ya se han destinado numerosas investigaciones de diversos perfiles. Sin embargo, la gran mayoría de estas investigaciones se referían a las relaciones entre los bálticos y los fineses del Báltico, mientras que el problema de los contactos lingüísticos entre los bálticos y los fineses del Volga ha sido mucho menos estudiado. V. Toporov y O. Trubachov explican con algo más de detalle las relaciones lingüísticas entre los bálticos y los fineses del Volga en su libro. Las conclusiones de sus estudios confirman una vez más la existencia de contactos directos entre las lenguas bálticas y las mordvinas, constatada ya por K. Būga; cf. el mordvino peel’, pejel’ «cuchillo», tomado en préstamo del báltico. Además, V. Toporov y O. Trubachov consideran que los bálticos tuvieron contactos directos bastante intensos no solo con los mordvinos, sino también con los maris (cheremises)® Una de las principales pruebas de esta afirmación sería la palabra lituana lopšys, que los autores consideran un préstamo del mari lepš «cuna; palo del que se cuelga la cuna»". A causa de la consonante š (cf. el mordvino lavš), el lituano lopšys no puede haber sido tomado en préstamo del mordvino. Las relaciones lingüísticas báltico-finlandesas también atañen a la afirmación de los autores de que el formante k del imperativo de la lengua lituana (al igual que en ruso, cf. udu-xa) surgió siguiendo el modelo del imperativo finlandés, cuyo formante también es -ka (-k). Esta es una hipótesis completamente nueva y muy audaz. Para evaluarla, al parecer, será necesario un estudio independiente de mayor envergadura. Al concluir las observaciones de carácter más general, queremos subrayar que los topónimos cuyo análisis permitió a los autores formular tantas conclusiones nuevas e importantes, en términos generales, son bastante auténticos y exactos. Esto se refiere ante todo a la toponimia báltica. En cuanto a la autenticidad de los topónimos eslavos, no podemos decir nada con certeza, pues, como es comprensible, no pudimos comprobar in situ los hidrónimos presentados en la monografía, y tampoco tenemos acceso a las fuentes (impresas y manuscritas) de las que los tomaron los autores (con excepción de la colección de P. Maštakov). Los propios autores reconocen que faltan transcripciones exactas realizadas a partir de los habitantes del lugar. Sin embargo, este gran defecto es característico, en términos generales, de toda nuestra toponomástica. Solo queremos decir que en la monografía se opera demasiado poco con los nombres de los lagos, que, en verdad, no figuran en la colección de P. Maštakov, pero que, según nuestra convicción, podrían haberse recopilado de diversas otras fuentes. Entre las incorrecciones de las formas de los topónimos lituanos se pueden mencionar: Darupis, río — es Duorupis; Dūma, río — es Dūmė y Dūmė; Glevija, río — debe ser Glivija; Kyklė, lago — actualmente se desconoce tal nombre. A la literatura lingüística llegó, al parecer, de „Die altpreussischen Ortsnamen“ de G. Gerulis (Berlin und Leipzig, 1922), donde G. Gerulis se basa en K. Būga. Su 5 Véase K. Būga, Escritos selectos, I, Vilna, 1958, p. 417. * Que los bálticos habían tenido contactos directos con los mari (cheremises) ya lo señaló K. Būga (Escritos selectos, III, Vilna, 1961, p. 590), pero él no consideraba que estas relaciones hubieran sido intensas. Más tarde, la idea de K. Būga fue confirmada por B. Serebrenikov (B. A. CepeGpennnkKoBs, HEKOTOPHX cCJiejjax HCYESHYBLIErO HHAOEBpOnefiCKOTO O S35IKA B IEHTpe eBponelickofi act CCP, Gauskoro K Gaarmitckum s3bikaM, „Lietuvos TSR «Trabajos de la Academia de Ciencias», serie A, I, Vilna, 1957, p. 69—71) ir en cierto sentido, muy hipotéticamente V. Nikonov (B. A. Hux o uo B, HensBecrHbhie sa3siku Iloouba, «Bonpocs s35iK03HAnus», 1960, Ne 2, p. 89—95). . 7 Sobre esto véase también O. H. TpyGaues, Tpn JinTOBCKHX sSTHMOJOTHH: |. kakfd, šiūudas, 2. lopšys, «Lingua 3. Poznansiensis», VIII, Poznan, 1960, p. 236—242. 15. La estructura morfológica de la lengua ir lituana y su desarrollo 995 lago A esta familia, posiblemente, se pueda atribuir ir el río Kernauja, el río Kernavė, el lago Kefnavas, el lago Kernys Por tanto, el nombre del río No parece haber motivo para dudar del carácter báltico de Kapna. El nombre del río »Kopna, debido a la jo incertidumbre, ha sido incluido por los autores junto con su Kapna, pero ya no į ha sido incluido en el diccionario etimológico de los hidrónimos bálticos, aunque tiene un buen equivalente en el repertorio onomástico lituano — Zarna arriba. | Be aquí encajaría ir »Kapna (p. 109), )Kapenxa (p. 57). Es interesante que El pueblo lituano de Zarénai está junto a Del río Zarnė. Compárese además. río Žūrė. ir pueblo junto a este río, Žarėnai. 3emOnk, Jem6unxa (p. 188). Aunque los autores dudan de la autenticidad ir de las formas, parece que no hay motivo para dejar el to hidrónimo solo šį en los be comentarios. El inicio de la palabra podría ser aquí un dialectismo z báltico; compárese lit. río Zambas ; Xopraiika (p. 188). Se indica Kočiubinskis, quien relaciona su Ziovoju, -roti (?). Ante todo, este nombre de río debe su relacionarse con el lit. río Žarčius. Jlabaposka (p. 192). En el diccionario de baltismos, este nombre de río se considera de una misma raíz, muy frecuente en su la toponimia báltica, y se compara con labas ir su «bueno»; o otro afluente del mismo río, Jo6pas, ĮĮo6panxa, se be considera sin más un calco de un nombre báltico. Es comprensible que este enfoque sea demasiado generalizador. En primer lugar, relacionar todos los su topónimos bálticos con la raíz labs y el su apelativo labas es demasiado atrevido. Si en la microtoponimia, ir especialmente en los nombres de lugares habitados, esta semántica puede ser ir bastante frecuente, es menos caracterísji tica de los hidrónimos. lituano río Laba, río Labaūkštas, río Labūžė, lago Labūžis, lago Labė ir etc. en nuestra opinión, sería más preciso relacionar ne su bueno «bueno», o su I6bas «barranco, torrente, valle, hondonada, depresión entre montañas» Sobre la semántica, compárese. río Loba, lago Lobinis. Aquí lobas se relaciona como una su corriente que fluye. su Si nombre de un río de la cuenca del Dniéper Jo6pas, Hobpanka en iš realidad es un calco de un nombre báltico, por lo que debido a la etimología popular pudo surgir ji ir iš I6bas< *lūbas, pues ambas palabras actuales labas — ir I6bas en — aquella época debía sonar de manera similar. Por otra parte, el nombre del río Zo6pas, Hobpauxa, deberíamos consider- | arlo como un calco de un nombre báltico, especialmente debido a la variante Įo6pamka, con mucha cautela: cf. Hobpeixa, variante Jobpanka, que los autores, en nuestra opinión, relacionan bastante acertadamente con la su raíz de los topónimos lituanos dubur- = duburys «hondonada, valle». O pues Idbas y ir duburys — son palabras de semántica muy similar, casi sinónimos. Que los nombres de los ríos situados en una misma zona pueden tener las ir raíces lobdubrlo muestra ir los nombres de ríos de la cuenca del Dniéper Jla6uus<? ir *Lobikis lo6peuxa; Hdobpuw; Hobpuns. A los últimos probablemente habría que llevarlos ne iš hola „bueno“, o iš dubur- (depresión). Jloma (p. 194). K. Būga de iš los nombres de nueve ríos que conocía solo Jowa consideró báltico el afluente o del Ašmena, todos los demás Por la geografía, jų consideró que Lošas era de origen eslavo; ir comparó el su esl. lošs «malvado, incrédulo»®. Teniendo ante los ojos la obra reseñada, que amplía considerablemente los límites de difusión de la hidronimia báltica, se puede estar plenamente de acuerdo con los autores en que otros su ir ® K. Būga, Rinktiniai raštai, III, Vilnius, 1961, p. 530. 15* 227 XKepns (p. 188). Se considera un baltiismo con signo de interrogación (sobre esto véase más arriba). En los comentarios sobre los hidrónimos con la terminación —5 (p. 126), los nombres de ríos Taro, Cmepre ir )Kepds se encuentran en el grupo de hidrónimos que los autores consideran apelativos puros convertidos en topónimos: JKepde, pase, are, Cmepro, Cyxape, Ilponacro, Py6enxc, Konodeas, ir Hous, Cou, Korow, etc. No es difícil comprender que se trata de apelativos eslavos (aepde «pértiga- », 2pa36 «barro», ears «tapón, pavimento en un pantano, camino de piedras en un pantano», cmeprs ««muerte», cyxaps «reseco», nponacrs «abismo», pybex «pared, límite», xoaodess «pozo», dous «hija», cet «lechuza pequeña», kokow «¿un adorno antiguo para la cabeza de una mujer rusa?»). Si en el diccionario de baltismos I'ars, Cmepro e)Kepde se consideran bálticos con cautela, con un signo de interrogación, de los comentarios el lector entiende sin duda que son topónimos eslavos. Entonces, ¿en qué explicación creer? ; Sobre Respecto a Cmepro también cabe decir į que fue incluido en el diccionario be de baltismos como fundamento. Comparasu ción lit. Smertupis aquí no ayuda en absoluto, porque la raíz smert en la lengua lituana, o especialmente en los nombres de varios arroyos pequeños, es relativamente iš reciente y tomada del eslavo. Al proceder así, solo podría considerarse ne báltico Cmepro, pero también, por ejemplo, Py6emwc (p. 125), que el autor ha presentado entre otros apelativos convertidos en hidrónimos junto con su Cmepro (p. 126). En cuanto a pybexcfr. lit. río Rubėžius, río Rubėžupis En nuestra opinión, el hidrónimo Py6ex no se considera báltico con toda razón. Algo similar ocurrió ir su con el nombre del río de la cuenca del Seim )Kanunxa. Al hablar de la existencia de contactos directos entre los bálticos y los iranios (p. 231), los autores incluyeron el hidrónimo /Kadunka en la lista de hidrónimos bálticos de la cuenca del Seim, pero į no lo incluyeron jo en el diccionario de baltismos. Es más, de algún modo acabó en el diccionario de hidrónimos eslavos, donde se considera derivado iš del esl. *žad-. El nombre del río Myrexep figura en ir el ir diccionario etimológico de hidrónimos bálticos y eslavos, aunque en ambos casos se parte de K. la opinión de Būga sobre el origen eslavo de este nombre:<esl. *Myru-wup. Nos parece que en este caso K. la opinión de Būga difícilmenar te sea aceptable sin reservas. El segundo componente -exeplyginimas sl. su -»xup-, que K. Būga encuentra únicamente en nombres propios, suscita, por razones semánticas, serias dudas. Be eso, está ne completamente claro, como nombre eslavo *Myruxcup podría cambiar en las lenguas eslavas į Myrexcep. Si se tiene en cuenta la etimología popular, su funcionamiento más bien podría haber sido inverso. Del segundo componente -exep relación su lit. El lago es bastante evidente. Que los nombres de ríos pueden contener el lexema ežerlo demuestran los siguientes nombres de ríos lituanos: Lago-pequeño (dos ríos), Ežer-ėlis (seis ríos), Ežer-yščia, Ežer-ėtakis, EZer-uona, Ežėr-upis (cinco ríos), Ežer-ūpis. Sobre myrplg. (?) río Mdučiuvis Šį tą podríamos ir reprocharle la falta de exhaustividad del diccionario de baltismos. A veces queda completamente ne claro basándose en qué criterios los autores incluyeron o no incluyeron algún hidrónimo en el diccionario. ar į Naturalmente, no nos referimos aquí a los tų casos que los autores, limitados por la falta de material relativo al ir tema del trabajo, omitieron deliberadamente. (del Nemunas, del iš Daugava, de parte Occidental del Bug, del Oká, del Alto nombres de aguas de la cuenca del Volga, apelaticlaros 229