„Балто-славянский сборник“
Full text
Iš Entre las discrepancias de formas particulares ir en las lenguas rusa y lituana cabe mencionar las formas verbales compuestas de la lengua lituana, que actualmente no existen en la lengua rusa. Por esta razón, to como categoría independiente de los verbos de la lengua lituana, no se examinan por separado en el libro. Es cierto que se hace alguna mención de ellas al hablar del aspecto, los participios y los modos. Sin embargo, toda la especificidad de estas formas (su significado, formación y uso) quedó sin ir revelar. Por otra parte, es dudoso que sea correcto traducir las formas skaityčiau ar būčiau skaitęs de la misma manera ir 4«umaA Ooi. Esta última traducción, en nuestra opinión, solo es adecuada para o revelar la especificidad de la forma skaityčiau; ar ne para la forma būčiau skaitęs habría sido más adecuada una traducción literal £ Obie Oot wumaeswud. En lituano, skaityčiau y būčiau skaitęs ir son exactamente lo mismo. ne Entre las formas compuestas del modo subjuntivo, la lengua lituana tiene las formas ir būčiau beskaitąs, būčiau buvęs beskaitąs y būčiau buvęs skaitęs, pero una nė jų ir no se menciona en el capítulo sobre los modos. En el libro, el būdinys de la lengua lituana se atribuye al adverbio, sin jo explicarlo con mayor detalle (p. 239—240). Junto a jo los ejemplos, en el libro se ir presentan algunos restos del modo adverbial de la lengua rusa, p. ej.: cmodms cmoum (p. 239), comp. stovėte stovi, sin embargo, no se yuxtaponen entre sí. P. 129, 134 se afirma que el verbo lituano pranešti tiene el significado de cooGujumo, pero esto no es del todo exacto, pues también puede significar ir r poxecmu (MumO). P. 189 se escribe que būti solo puede tener la forma sintética del permisivo teesie, pero en la lengua literaria lituana en realidad se usa ampliamente la forma analítica iš tegul būna. ir En algunos casos, el autor se basa únicamente en ejemplos de una sola lengua. En este caso parece desaparecer ir el carácter comparativo del libro. Esto es aplicable a las formas de los participios pasivos de los iš verbos intransitivos (p. 174), sobre la lengua rusa TBOpHTeJisHbili AareHTHBHOTO JONoJIHeHHSA (p. 175), sobre las formas del modo imperativo de la lengua rusa Mepaku, noaywad (p. 188) ir etc. Aunque el libro tiene bastantes ir deficiencias, aun así ofrece una imagen bastante ji lograda y relativamente completa de la morfología comparada de ir las lenguas rusa y lituana. Al leerla ir mientras se estudia, de ningún modo se puede dejar de ver y valorar los ir frutos del trabajo del autor, significativos para la lingüística ir comparada eslava y báltica. Iš en realidad, es un comienzo bastante bueno de un trabajo importante y significativo que sentará las bases para futuras investigaciones en ese campo. Už sin duda, los be estudiantes, traductores, trabajadores de la prensa y todos aquellos a quienes importan las cuestiones del uso de la comparación de la morfología de las lenguas rusa y lituana agradecerán este libro de Musteikis. K. Grinaveckienė Banro-ciaBsanckai c6opuuk, Mocksa, ir ir E. (orB. 1972, 424 p. pea. Tonopos). B. H. URSS Academia de Ciencias de la URSS. его. ** TSRS ** Mokslų akademijos Academy of Sciences of the USSR. I cannot translate because mixed language? Wait need only translation. Let's produce Lithuanian phrase translated: "Academia de Ciencias de la URSS". But array item exactly "TSRS" -> "URSS"; last "Mokslų akademijos" -> "de la Academia de Ciencias". de la Academia de Ciencias El Instituto ir de Estudios Eslavísticos y Balcanísticbu os publicó una obra voluminosa ,,Colección báltico-eslava“. En ella se publicaron quince artículos y ir tres reseñas. En la mayoría de los artículos predomina la problemática báltica; una 0 parte jų considerable es directamente lituanística. El carácter interlingüístico de la colección lo determina más de la mitad (ocho de iš quince) de los artículos, dedicados a las relaciones y los contactos entre las lenguas bálticas y eslavas. El libro comienza con Z. el artículo de Zinkevičius «Sobre el desarrollo del vocalismo báltico» (p. 5—14). En este artículo, el autor busca nuevos argumentos que confirmen que en la «protolengua» báltica había una vocal larga breve (*a, a). ir a Por ejemplo, se afirmaba que la vocal breve báltica se conservó mejor en los diptongos mixtos on, om, de los cuales solo más tarde en unos dialectos se desarrollaron an, am, y en otros —un, um, etc. Z. Zinkevičius presenta argumentos que contradicen tal hipótesis. Por ejemplo, hechos como *o el lituano muestran que el un, um de los dialectos 320
altos lituanos orientales no procede de On, gm. ]}ાન્ય 天天中彩票大奖? Wait. Por ejemplo, hechos como el lituano muestran que el un, um de los dialectos altos lituanos orientales no procede de On, gm. Antūnas y Aridrius, tomados del eslavo. Anton, Andrzej, o lunta del alto lituano oriental, derivada de */anta < lenta, pero no de *lonta. Los otros cuatro artículos impresos sucesivamente tratan de la fonología de las lenguas bálticas-eslavas. Se trata de T. Sudnik, Lazūnai. Los sistemas fonológicos de las lenguas lituana, bielorrusa y polaca (pp. 15—155); M. Lekom ceva, Sobre la interacción de los sistemas fonológicos en la frontera báltico-eslava (pp. 116—134); S. Tolstaja, La fonología del final de palabra en un dialecto bajo lituano [se analizan los fenómenos de reducción de las vocales finales en los dialectos de las aldeas de Elkiškiai, Sablauskiai, Menčiū y Kanteikiai, del distrito de Akmenė] (pp. 135—139); I. Toporova, La distribución de los fonemas de la lengua lituana (pp. 140—173). En los dos primeros artículos se abordan los contactos entre las lenguas bálticas-eslavas. Las relaciones entre las lenguas bálticas y eslavas también se examinan en varios otros artículos, aunque ya no desde el punto de vista fonológico, sino desde otros aspectos. M. Lekomceva, en el artículo «El sistema de significados de los gramemas verbales de los dialectos fronterizos báltico-eslavos» (pp. 174—185), examina la influencia que el verbo de la lengua lituana de los distritos de Šalčininkai Dainavds, Dainiškių, Stasyly y Pušyniškių (Sosenkiškių) ejerció sobre las lenguas eslavas locales y cómo estas últimas influyeron en el sistema verbal de la lengua lituana. El trabajo de E. Grinaveckienė, I. Kovalčiuk, J. Mackevič y E. Romanovič, «Los dialectos bielorrusos noroccidentales de la frontera de Lituania» (pp. 377—393), está dedicado a los contactos del lituano de los distritos de Trakai, Vilna y Šalčininkai de la RSS de Lituania y de las lenguas bielorrusas (en parte también polacas) fronterizas en la fonética, el léxico y la formación de palabras. Las influencias mutuas de las lenguas lituana y eslava de algunas localidades de esos mismos distritos se examinan en el artículo de E. Grinaveckienė «Algunos fenómenos del contacto entre las lenguas lituana y eslava (a partir del material de los contactos lingüísticos del sudeste de Lituania)» (pp. 394—408). En el artículo de J. Otrembski «Sobre la formación de palabras en las lenguas eslava y báltica (esl. ant. mésec y lit. mėnuo)» (pp. 186— 192) se demuestra que el lit. ménuo y el esl. ant. mėsęc son variantes de la misma palabra báltico-eslava, variantes derivativas. Este sería otro argumento a favor de la unidad de las lenguas bálticas y eslavas. R. Ekert llega a conclusiones interesantes en su artículo «Sobre algunas diferencias de los temas nominales en -i en las lenguas bálticas y eslavas» (pp. 206—216). Ante todo, el autor afirma que el material analizado confirma su opinión anterior de que las lenguas bálticas son más arcaicas que las lenguas protoeslavas, independientemente de cómo se interprete este arcaísmo. La lengua rusa antigua ocuparía una posición intermedia, por así decirlo, entre las lenguas protoeslavas y las bálticas orientales. Por tanto, la conclusión de R. Ekert no coincide con la de J. Otrębski. S. Karaliūnas muestra en el artículo «Sobre el correspondiente báltico del eslavo *pasti» (pp. 281—288) que el eslavo *pasti «pastorear, alimentar; defender, proteger» corresponde al lituano pdsėti «venerar (ídolos)», pdseléti, puoseléti «alimentar cuidadosamente, cuidar bien, mimar», al letón pdsét «mimar, cuidar, compadecerse, defender», past «cuidar, atender». Un lugar particular en esta recopilación ocupa un gran (sesenta páginas) L. El trabajo de Nevskaya ,,Diccionario de apelativos geográficos bálticos“, en el que se 1180 presentan términos geográficos de las lenguas lituana y letona. Los términos se presentan en orden jų alfabético; ir se indica la fuente de los significados. No se ir ofrecen otras explicaciones etimológicas. Un diccionario de términos ir geográficos de tal extensión y naturaleza se publica por primera vez en la literatura lingüística báltica. Su importancia es múltiple. Ante todo, constituirá la base para estudios comparativos de la 321
terminología geográfica, de los que los países eslavos han recibido recientemente algunos bastante exhaustivos?. El material báltico de este ámbito era de difícil acceso. En segundo lugar, el diccionario en cuestión será de gran utilidad para los investigadores de los topónimos. Es comprensible que en un trabajo de ir este tipo, el primero, se produzcan imprecisiones y deficiencias, de las cuales la más importante, en nuestra jo opinión, es el carácter incompleto. Dado que la autora no presentó observaciones ar introductorias ni conclusiones, los criterios de selección de los términos quedan poco claros o deben ser supuestos por el lector. Solo a partir iš de la lista de abreviaturas puede determinarse que la autora utilizó probablemente tres fuentes principales: trabajos impresos, el archivo de fichas del Diccionario de la lengua lituana y el archivo de fichas del Atlas de la lengua ir lituana, así como sus propios datos, iš recopilados en los dialectos de la lengua lituana. Por tanto, parecería que el diccionario debería haber resultado bastante completo. Sin embargo, echamos en falta una parte considerable de los términos. Lo más į importante es que en el diccionario no entraron ni siquiera algunos términos geográficos publicados en el Diccionario de la lengua lituana (LKŽ) o presentes en el fichero del Diccionario de la lengua lituana (LK ŽK). Por ejemplo, es difícil entender por qué en el diccionario no ir figuran estos términos: aptakė, apteka «desbordamiento del río» (LKZ I 272, 273), bėdrė «duobė; duobė kelyje, bala, pelkė, slėnis» (LKŽ I 711), galvis, gdlvis «tvenkinys susidaręs savaime senos upės vagos vietoje užutėkyje; ar stačias iškasto tvenkinio krantas» (LKŽ III gerk/é 85), „mar (río) bahía“ (LKZ III 258), garganta „lugar estrecho; franja estrecha de tierra que se adentra en į el bosque ar entre aguas, península“ (LKZ IV 21), ifitapas «lugar profundo en el agua» (LKŽ IV 122); arranque «espacio o zanja arrastrado y excavado por el agua» (LKZ IV 226) kliuikė «lodazal líquido, barrizal» (LKŽ VI 128), pera „,pera, bajo el alero“ (LKZ VI 726), pélymas „pantano, ciénaga; gran extensión de bosque, campo; pequeños bosquecillos“ (LKŽK), smėltė «arena, arenal» (LKŽK) (aunque existen smėlis, smėlynas), šilia «pantano, tierra turbosa; bosque de pinos, bosque» (LKŽK), šimša «Prado húmedo, pantano» (LKŽK), şlapėkšnis «Pradera húmeda» (LKŽK), ir etc. El segundo aspecto que disminuye el valor científico de este artículo son las diversas pequeñas inexactitudes que aparecen, por ejemplo: dkis «ojo», akmenjné ,,akmenyné*, apačid «parte inferior», burliūfigė «burliuūgė», dūmbrės «dumbrės», galūkalnė «galūkalnė», gelminė «gelminė», įpleša «įplėša», kalndgubris «kalnagūbris», kalniūkštis «kalniūkštis», kriaukšlynė «kriaukšlynė», muola ,,mudlas®, perejd «pėrėja», sausbalė «,saūsbalė», uzūšilė «ažūšilė», vagd «vaga», vidiigiriai «Vidūgiriai», vodėlė «vodėlė», ir etc. Los términos se presentan acentuados. Sin embargo, ju algunos be se proporcionan con acentos, aunque en las fuentes iš de las que se han tomado estos jų términos, se indican ir la posición y el tono del acento: bliūdas «bliūdas», duobija «duobija», lago «ėžeras», turbera «kėmsas», kemzras , kémzras», kiešynas «kiešynas», pantano «Jiūgnas», pabalė «pabalč» ir etc. Estas imprecisiones, descuidos y ir erratas indican que el artículo en cuestión fue preparado y publicado sin la debida atención. ir be En la recopilación du se publican iš artículos sobre la mitología báltica. Especialista conocido en este ámbito Véase. Ivanov en el artículo ,,Reflejos de la terminología del culto indoeuropeo de los gemelos en las lenguas bálticas“ (p. 193—205), continuando las investigaciones del científico estadounidense D. Vordo*? ir demuestra que RTH. Toacrofi, Caansnckas reorpaduueckas tepmurosorns, Mocksa, 1969; 51. 1 wKi, Beaapyckin rearpadiunsis Ha3Bbi, Minck, 1971; M. Jurkowski, Ukraifiska terminologia hydrograficzna, WroclawWarszawa-Krakėw- -Gdanisk, 1971; P. Nitsche, Terminología geográfica de Polnischen, Koln, 1964. * D. Ward, The Divine Gemelos. An Indo — mito europeo in tradición germánica, Berkeley y Los Ángeles, 1968. 322
Hay reflejos del culto a los gemelos ir divinos en las lenguas bálticas, especialmente en las canciones populares letonas. Lit. Hijitos de Dios, lat. Dieva dėli (cf. lat. Hago un barco de madera de manzano | Ambas pueden reverdecer / Dieva deli jirčjini / Saules meitu vizina), Več. Según Ivanov, existe una terminología indoeuropea del culto a los gemelos (cf. védico Divd ndpata «hijos del dios o Dyauh del — cielo», gr. — Dióscuros — Awbyxovpor equivalentes de «los hijos de Zeus». D. Las investigaciones de Vord permiten reconstruir el mito indoeuropeo sobre los gemelos divinos — los hijos del dios solar, que — cortejan a su hermana, cuyo nombre es solar: védico Sūrya «Sol» o Duhita Sūryasya «Hija del Sol». Véase. Ivanov considera que en las lenguas bálticas los equivalentes de esta parte del mito sobre los gemelos divinos son el lituano Saulės duktė, el letón Saules meita. Véase. Ivanov vuelve a abordar la cuestión de qué es la palabra del folclore letón jumis. El origen de esta palabra se ha explicado de maneras muy diversas (compárese, por ejemplo, con el finés jumala, lyb. jumal „dios“). Basándose en el mito indoeuropeo reconstruido sobre los gemelos divinos, cuya trama se fundamenta en el incesto, y en el hecho indudable de que, en la antigua tradición ir indoeuropea, los gemelos divinos podían designarse con una sola palabra védica — Yama, avést. Yima, el autor — concluye que la palabra letona jumis pertenece a la terminología indoeuropea de los gemelos divinos, aunque en su uso posterior pudieron haber influido en cierta medida las lenguas fino-bálticas. jo ¿Las investigaciones sobre este ámbito iniciadas ya anteriormente? en el artículo «Observaciones sobre la mitología báltica» (p. 289—314) continúa V. Toporov. El objetivo de este artículo, como escribe el autor, es «reconstruir algunos rasgos de la estructura jerárquica del panteón báltico (más exactamente, de los panteones), basándose en la distribución de los teónimos en las listas de dioses conservadas» (p. 289 —290). La primera (y la mayor) parte del artículo está dedicada a los dioses prusianos. Al principio, el autor presenta una lista muy iš minuciosamente recopilada a partir de diversas fuentes de los nombres de los dioses paganos prusianos. A los especialistas de muchos ámbitos les resultarán interesantes las explicaciones del origen de los nombres de los dioses presentadas en el artículo. Basándose en observaciones de carácter distributivo registradas en fuentes históricas o ir simplemente en listas de dioses, V. Toporov presenta dos esquemas arquetípicos de la jerarquía de los dioses prusianos. Según la opinión del autor, uno de estos esquemas podría ser el siguiente: Deivs t Perkuns Trimps == Patols (Bardoits) Puškaits —— Pergrubius —— Pilvitis Ausauts (Barstukas) (Markopole) La evolución posterior de este esquema fue la siguiente: 1) Deivs recibió el epíteto Okopirms, que más tarde se convirtió en la base del nombre; 2) Trimps se dividió en į Potrimps ir Autrimps (en algunas variantes ir Natrimpe); 3) del nombre anterior El epíteto de Patols Bardoits se separó * B. H. Tonopos, O npesBnennjulckoli Ymac (Usas) m ee GanTniickoM COOTBETCTBHM (Ūsiųš), ku. : Huaus B ApeBuocru, Mocksa, 1964, crp. 66—84; O6 oauoit ,, a TRSK CKO MHOOJIOTEME B CBA3H CO CaAaBsHCKON mapaJaensio, „Acta Baltico-Slavica“, III, crp. 1966, 143—149; K GaaroCKaHJUAHABCKHM MHOOJIOTHYECKHM CB535M, Donum Balticum, Estocolm1970, p. 534—543. 323
o, y a partir de este nombre se volvió independiente; 4) Patols recibió el nombre de Pekols; 5) Pekols se dividió en Pekols y Pokols; 6) Svaixtix fue incorporado al panteón. En la segunda parte del artículo, V. Toporov resume los conocimientos de las fuentes históricas sobre el panteón lituano del siglo XIII. Las fuentes, ciertamente, son escasas (la Crónica de Volinia y la interpolación de 1261 en la «Crónica» de Juan Malalas), pero incluso estos conocimientos relativamente exiguos permitieron a V. Toporov llegar a interesantes conclusiones. Entre otras cosas, V. Toporov vuelve* a la idea de que el nombre del dios Diviriksas ([nBepukK+3y, ĮluBupukca), mencionado en la crónica de Volinia, debe interpretarse no como «el soberano de Dios», sino como «el azote de Dios». En la colección reseñada ocupa un lugar particular el estudio de V. Toporov «Baltica» Podmoskovja» (p. 217—280). Con este trabajo, V. Toporov continúa consecuentemente la serie de trabajos® de muchos investigadores anteriores (A. Kociubinski, A. Pogodin, K. Būga, A. Šachmatov, A. Sobolevski, M. Vasmer, B. Serebrenikov y otros), así como de autores de la última década, entre ellos, sobre todo, V. Toporov y O. Trubachov, sobre la extensión de la toponimia báltica hacia el este de los territorios actuales de los pueblos bálticos. En obras anteriores se había establecido el límite sudoriental del área de los topónimos bálticos. El límite oriental no estaba claro. El objetivo del estudio «Baltica» Podmoskovja» es precisamente establecer el límite oriental de la toponimia báltica. Cabe decir que el concepto «báltico» se emplea aquí en un sentido algo diferente que antes. Como es sabido, V. Toporov es uno de los representantes más importantes de la teoría según la cual las lenguas eslavas se formaron a partir de dialectos bálticos periféricos. Este punto de vista está expuesto con toda claridad en el artículo de V. Toporov «Sobre las correspondencias toponímicas en los territorios bálticos y al oeste del Vístula*- »®, donde se afirma que el período «báltico-- eslavo» está territorialmente relacionado con las regiones que limitaban con las tierras bálticas históricas por el oeste, el sur y el sudeste, y que cronológicamente se prolongó desde la existencia de los antiguos dialectos bálticos hasta la separación de estos de aquellos grupos periféricos de los que más tarde se desarrollaron las lenguas eslavas»- “". Uno de los objetivos más importantes del estudio «Baltica» Podmoskovja», al parecer, es consolidar esta premisa, basándose ya no en la «periferia» occidental, sino en la oriental*. Por ello, al concepto «báltico» se le atribuye un contenido muy peculiar, podríamos decir, especial. Aquí el concepto «báltico» se contrapone al concepto «eslavo» no étnica ni siquiera lingüísticamente, sino más bien histórica y tipológicamente. Del mismo modo que en el artículo se habla de «Baltica» Podmoskovja», se podría hablar también de 4 Véase. B. H. Tonopos, K Gaarto-crapsrckum MHOĖOJIOTrH4eCKHM CBA3AM, Donum Balti5 B. H. Tonopos u O. H. Tpy6aues, Jluarsuctuueckuii anaaus ruaponnmos Bepxnero Ilogkenposba, Mocksa, 1962; O. H. TpyGaués, Hassauna per Ilpaso6epexnofi: Yrpanun, Mockea, 1968 ir abreviatura 4 B. H. Tonopos, K Bonpocy 0 TONOHHMHYECKHX COOTBETCTBHAX Ha GaiATHACKHX TeppHTOpHAX H K 3anany OT Bucam,,,- Baltistica” I(1), 1966, p. 103-111. Compárese. además: B. H. Toporov, Sobre los elementos bálticos en la hidronimia y toponimia hacia el oeste de Visla, «Slavica Pragensia», VIII, 1966, pp. 255-263. 7 Ibíd., p. 104, * Recientemente apareció un nuevo trabajo de V. Toporov, en el que esta hipótesis se fundamenta en el léxico apelativo: B. H. Toporov, Baltísmos en los dialectos rusos, Kú. : Las lenguas bálticas y sus interrelaciones con las lenguas eslavas, finoúgricas y germánicas. Tesis de ponencias de la conferencia científica dedicada al centenario del nacimiento del académico. 51. Dunsejinna, Riga, 1973, págs. 43—46; B. H. Toporov, Sobre la cuestión de los baltismos en las lenguas eslavas (un enfoque teórico), «Noticias de la Academia de Ciencias de la RSS de Letonia», 1973, n.º 2, págs. 90—96. 324
Las formas «eslavas» de la región báltica, teniendo en cuenta las formas de origen indudablemente báltico que en su evolución han už avanzado mucho más que la mayoría de las demás?. Tales territorios, cuyos topónimos pueden interpretarse en dos direcciones completamente diferentes (como eslavos y como ir bálticos), forman áreas en las que tuvo lugar (y a veces ir tiene lugar todavía) la diferenciación ir de los elementos bálticos y eslavos, o, más — exactamente, la transformación de los primeros en los segundos. Este contenido del concepto «báltico» concede al investigador mucha libertad; por ello, discutir la «balticidad» de los topónimos mencionados en el artículo ar y su «eslavicidad» suele ser muy difícil; para hacerlo, — habría que cuestionar la propia concepción que, a nuestros ojos, es interesante y original. ir ir Sea cual sea la comprensión del contenido del concepto «báltico», el autor presenta en el artículo numerosos hidrónimos de la región de Moscú que considera baltismos indudables. La presencia de topónimos de origen báltico en la región de Moscú no es inesperada. En primer lugar, se conocen, por supuesto, numerosos hechos históricos que muestran que en los alrededores de Moscú vivieron en otro tiempo los bálticos. Quizá el testimonio jų — más importante de las crónicas rusas sea que junto al río Protva, ya a comienzos del segundo milenio, vivía la tribu báltica de los galindos’®. En el artículo encontramos otros datos — históricos que confirman la suposición de ir que en los territorios de los alrededores de Moscú realmente vivieron bálticos. Aquí conviene recordar los ir sorprendentes resultados obtenidos al estudiar el asentamiento de los alrededores de Moscú — Trojickaja (distrito de Mozhaisk). Sobre la base de estas investigaciones se publicaron dos libros**, cuya conclusión su coincide plenamente con los testimonios históricos — ¡Troitsskaya estuvo habitada durante mucho tiempo por bálticos! ?. Por cierto, en el segundo de estos libros se publicó un artículo del conocido arqueólogo V. Sedov, titulado «La hidronimia báltica de la región interfluvial del Volga y el Oká», en el que el autor presenta los nombres de 180 aguas de esta región. jo considerados bálticos'®. Así pues, ante nosotros se encuentran — du trabajos que examinan iš esencialmente tų los hidrónimos de los propios lugares y ir consideran que muchos jų son bálticos. Es difícil creer que esto pudiera ser una casualidad. Sin embargo, du estos artículos ir suscitan pensamientos diferentes. Como objeto de investigación se eligió kę iš en esencia, el tą propio territorio; ambos autores consideran bálticos, ni mucho menos, los mismos ne nombres de aguas; en ambos artículos, el — número de hidrónimos considerados bálticos tų apenas asciende a 70. Por lo tanto, más de la mitad de los V. hidrónimos que Sedov V. considera bálticos no son considerados como tales por Toporov. Ir por el — contrario, menos de un tercio V. de los «baltismos» de Toporov recibió una interpretación similar V. en el artículo de Sedov. Ya este hecho muestra que en la interpretación de los baltismos existe cierto subjetivismo y que aún no se han extraído conclusiones definitivas sobre el origen de muchos hidrónimos de la región interfluvial del Volga y el Oká. V. Toporov establece un ir límite oriental bastante estricto de la difusión de los topónimos bálticos, que, jo en su opinión, discurriría aproximadamente desde Kalinino por el río Moscova hasta su desembocadura en el į Oká. Es interesante que V. la opinión de Toporov sobre el límite oriental de los topónimos bálticos coincide casi por completo con la de V. Sedov'4. Al analizar más de 300 topónimos de la región de V. Moscú, Toporov utiliza muy abundantemente el repertorio onomástico báltico. Esto es completamente comprensible, ya que los bálticos —*B. H. Tonopos, «Baltica» IToamockosss, cTp. 263. 10 Ibídem, 270. “ IlpeBuee nocejienne B [Toamockosse, Mocksa, 1970; ĮlpesBuee nocejietnue B TlojiMOCKOBbE, Mocxsa, 1971. 12 Jlpessee noceaenne B [Togmockosse, 1970, crp. 94 ir etc. 13 Antigua población B PojdMockoBbe, 1971, pág. 99—119., 4 B, Cexos, min. veik., p. 108. 325
las correspondencias determinan la etimología de numerosos topónimos; sin él tampoco sería posible la propia concepción de los baltismos. El inventario de nombres bálticos, como se sabe, aún ha sido investigado y publicado relativamente poco, por lo que los autores, especialmente los extranjeros, siempre afrontan dificultades que a veces son tan grandes que empiezan a repercutir en el nivel científico de sus obras. En parte, esto también se aplica al artículo en cuestión, cuyo defecto probablemente más importante es un enfoque insuficientemente diferenciado del inventario de nombres bálticos. Se tiene en mente lo siguiente: en el inventario onomástico báltico, junto a sus elementos arcaicos —bálticos e indoeuropeos—, hay muchas más innovaciones surgidas relativamente hace poco. Al abordar los problemas posteriores del pasado de los bálticos, es importante separar lo nuevo y operar únicamente con sus elementos antiguos. Debemos constatar que en el artículo en cuestión esto no siempre se logró hacer, por lo que en él abundan comparaciones y etimologías que, tras realizar la selección del inventario onomástico báltico mencionada hace un momento, resultan inexactas o incompletas. Lo más importante es que el autor compara a menudo los hidrónimos de los alrededores de Moscú con oicónimos bálticos, una gran parte de los cuales tiene origen antroponímico. Por ejemplo, no es posible relacionar el nombre del río Bopua con lit. Varkalių km., Varkališkių km. y similares, porque ambos nombres de aldeas proceden del antropónimo Varkalps, y el antropónimo, a su vez, procede del nombre de la profesión varkaljs «herrero de cobre». JK utTofika no puede compararse con lit. Getaučių km., Getautiškių km., porque estos oicónimos proceden del antropónimo compuesto lituano Gé-tautas, Ge-taiitis. Lo mismo puede decirse, por ejemplo, de la comparación del nombre del río Momorka con el lit. Mastautų km., que procede de un antropónimo compuesto Mds-tautas. Este nombre de río tampoco puede relacionarse con el lit. Masių km., Masionių km., ya que estos nombres de aldeas proceden de los apellidos Masys, Masionis, y estos últimos apellidos derivan del nombre de bautismo Motiéjus. : También hay más casos en los que el carácter báltico de los hidrónimos de los alrededores de Moscú se fundamenta en topónimos bálticos antroponímicos formados a partir de nombres de bautismo o de apellidos derivados de nombres de bautismo. Por ejemplo, el origen «báltico» del nombre del río IOmrnunka se demuestra relacionándolo con el lit. Jusėnų km., Jusiškio km., Jusių km., letón. Jusi, Juši, etc. En realidad, todos estos topónimos proceden de antropónimos lituanos. Jusys, letones. Jusis, etc., que a su vez son reelaboraciones del nombre de bautismo Justinas, La vinculación del nombre del río Mukaxeas con los lituanos Mikėnų km., Mikasiūnų km., letones. Mikis, Mikiši, etc., también es un error, pues estos nombres de lugares proceden de los antropónimos lituanos Mikėnas, Mikūšius, letones. Mikis, etc. Estos antropónimos proceden del nombre de bautismo Mykolas, lat. Mikelis. Son especialmente indeseables los casos en que algún hidrónimo de la región de Moscú se compara con numerosos topónimos bálticos, que a su vez son de diverso origen. Por ejemplo, ¿qué sentido tiene enumerar junto al nombre del río Yaynuuka los topónimos lituanos Ūla, río, Uličėlės, aldea (debe ser Ūlyčėlės), y Ulitėlės, aldea (debe ser Ūlytėlės), Uliūnų, aldea, etc., cuando los nombres de las aldeas Ūlyčėlė y Ulytélé proceden del eslavismo ūlyčia «aldea, villorrio», el nombre de la aldea Ūliūnai procede del apellido Ulitinas, mientras que el nombre del río Ūla, posiblemente, es un hidrónimo báltico antiguo que apenas puede relacionarse con el nombre del río en cuestión. No son pocas las comparaciones y etimologías sospechosas y dudosas. Sin embargo, la mayoría parece bastante fiable, por lo que las observaciones críticas no destruyen la concepción general del artículo. Al final de la recopilación se publican tres reseñas: E. Grinaveckienė, J. Senkus: Z. Zinkevičius, Lietuvių dialektologija, Vilnius, 1966; S. Karaliū326