Keletas smulkmenų Jurgio Gerulio biografijai
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LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI XXXVI (1996)
LIETUVIŲ KALBA: TYRĖJAI IR TYRIMAI
Algirdas SABALIAUSKAS
ALGUNOS DETALLES DE LA BIOGRAFÍA DE JURGIS GERULIS
Jurgis Gerulis (en alemán escribía su nombre como Georg Gerullis1) nació el 13 de agosto de 1888 en Jogaudai (distrito de Šilutė, en la antigua parroquia de Vilkyškiai, distrito de Tilžė). Sus dos padres eran lituanos puros. Sin embargo, durante la infancia de J. Gerulis, la imparable ola de germanización ya había llegado también a la aldea de Jogaudai. El propio Gerulis describió detalladamente este proceso en el artículo «La lengua materna y el bilingüismo en una aldea de la Lituania prusiana» (Gerullis 1932: 59—67). En 1914, alrededor del 55 por ciento de los habitantes de la aldea de Jogaudai eran «lituanos» y el 45 por ciento, «alemanes». Menos de veinte años después, apenas se podía considerar «lituanos» a tres ancianos. Todos los demás habitantes de la aldea se habían convertido ya en «alemanes». A los cinco años, Gerulis empieza a leer con su madre un silabario alemán y el catecismo menor de Martín Lutero. Y, al alcanzar la edad escolar, se encamina a la escuela alemana de la aldea. Gerulis hablaba con sus padres únicamente en lituano, pero con su hermano, ya también en alemán. Los niños aún rezaban y más tarde escribían cartas a sus padres en lituano, aunque las clases de religión ya se impartían en todas partes en alemán.
Siguiendo una antigua tradición, el padre de Gerulis no quería dividir su hacienda. Por eso, uno de los hijos debía quedarse con la casa paterna, mientras que el otro, en este caso Jurgis, tenía que elegir entre dos caminos: «extraer carbón bajo tierra» o estudiar. Jurgis Gerulis decidió optar por este último.
En 1909 terminó el gimnasio clásico de Tilžė y empezó a estudiar africanística en la Universidad de Karaliaučius. Sin embargo, el profesor Adalbertas Bezzenbergeris lo persuadió para que se dedicara a los estudios de baltística. Gerulis también estudió lingüística comparada y lenguas clásicas en Berlín, donde su principal maestro fue el célebre indoeuropeísta Wilhelmas Schulze. En 1912, en la Universidad de Karaliaučius, Gerulis obtuvo el doctorado por una disertación escrita en latín, «Sobre los topónimos prusianos de Sambia» («De Prussicis Sambiensium locorum nominibus». Tilsit, 1912), y fue nombrado docente privado de esa universidad.
Cabe señalar que los estudios universitarios de Gerulis duraron apenas tres años. Se trata, en efecto, de un caso excepcional en la biografía de un investigador especializado en filología.
Así pues, una parte del plan de su padre ya se había cumplido. Sin embargo, tampoco habría sido necesario dividir la casa paterna, pues el hermano de Gerulis, Heinrichas, murió en 1918 en el frente occidental (Mois-lains bei Péronne), cuando faltaban apenas dos meses para el fin de la guerra. En memoria de su hermano, Jurgis Gerulis dedicó una de sus mejores obras, «Los antiguos topónimos prusianos» («Die
1 J. Gerulis explicó que escribía ll en su apellido en alemán para que los alemanes no lo pronunciaran Gerulis.
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altpreussischen Ortsnamen”. Berlin und Leipzig, 1922).
La Primera Guerra Mundial dejó una profunda huella también en la vida de Jurgis Gerulis. Le tocó combatir tanto en el frente oriental como en el occidental. Luchó en primera línea y fue herido varias veces. Estuvo al mando de una compañía de ametralladoras. Fue condecorado con la máxima distinción militar alemana —la Cruz de Hierro— y con otras insignias de mérito. Este apuesto oficial de la guardia del príncipe heredero, mientras combatía en territorio letón, no solo aprendió letón, sino que también se enamoró de la hija de un terrateniente alemán de Letonia. Más tarde, convertida en esposa de Gerulis, recordaría constantemente las fincas perdidas por su padre y no sentiría simpatía alguna por las tierras bálticas, especialmente por Letonia. No pocas veces declararía que jamás pondría un pie más allá de Eitkūnai. Incluso el mapa de Letonia que había en el despacho de su marido la irritaba: «¡Qué mapa tan grande para un país tan pequeño!».
Después de la guerra, Gerulis regresó a la Universidad de Königsberg. Apenas fundado el Kaunas University, este, sobre todo por iniciativa de Kazimieras Būga, lo invitó a ocupar una cátedra en esta institución de enseñanza superior lituana. Así, en la evaluación de la actividad científica de Gerulis («Breve valoración de los escritos del Dr. phil. Jurgis Gerulis»), firmada el 2 de marzo de 1922 por K. Būga, Vincas Krėvė-Mickevičius y Eduardas Volteris, aunque sin duda redactada por K. Būga, se dice: «Desde el final de la guerra, Gerulis dirige el seminario de lengua lituana de la Universidad de Königsberg y, como privatdozent, imparte los cursos obligatorios que le asigna la facultad sobre lingüística comparada. El otoño pasado, la Universidad de Hamburgo lo invitó a ocupar la cátedra de lingüística comparada. A comienzos de febrero de este año, la Universidad de Leipzig le ofreció una cátedra extraordinaria de lenguas bálticas (aísticas). Gerulis rechazó ambas ofertas, pues consideraba que sería más útil para la joven universidad de Lituania, que necesita más trabajadores científicos buenos y diligentes que las antiguas universidades de Alemania».
Para nuestra universidad es importante contar con Gerulis no solo porque es un lingüista lituano, sino también porque es, además, un c l á s i c o. Mientras no tengamos profesores para las cátedras de filología latina y griega, Gerulis podrá impartir clases no solo de lingüística comparada, sino también asumir provisionalmente las obligaciones de profesor de filología latina y griega [...]
Gerulis ha hecho tantos méritos para la ciencia lingüística que merece ser profesor de nuestra joven universidad» (Žukas 1990: 44—46).
Es una lástima, pero Gerulis acabó eligiendo la antigua Universidad de Leipzig, no la joven universidad de Kaunas. Puede que su esposa, que no quería «poner un pie más allá de Eitkūnai», influyera decisivamente en ello. Sea como fuere, el período de Leipzig fue muy fructífero para la labor científica de Gerulis. En esa época publicó muchas de sus obras más importantes y contribuyó enormemente a la lingüística báltica, en particular a los estudios lituanos, también mediante su labor pedagógica. En efecto, en Leipzig, bajo la dirección de Gerulis, terminaron sus estudios de lingüística Antanas Salys y Pranas Skardžius, dos eminentes lingüistas nuestros que más tarde sucederían a Jonas Jablonskis y Kazimieras Būga en la Universidad de Kaunas. Gerulis se preocupó mucho por estos alumnos talentosos. Algunos cursos de estudios lituanos los impartió únicamente para estos dos, a quienes sus compañeros ya llamaban entonces «futuros profesores de lituano» («künftige litauische Professoren»).
Mientras ejercía de profesor en Leipzig, Gerulis siguió profundizando sus estudios de lingüística. Por ejemplo, convenció al célebre fonetista alemán Eduard Siever-
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s, ya emérito por entonces, para que impartiera a A. Salys y Pr. Skardžius un curso de fonética experimental. Durante al menos dos semestres, todos los domingos Gerulis iba con sus dos alumnos a ver a Sievers, donde debatían durante un par de horas los acentos y entonaciones de la lengua lituana. Sus debates eran especialmente interesantes y fructíferos porque los tres participantes representaban dialectos diferentes: Gerulis era un aukštaitis occidental, Skardžius un subatėnas oriental y Salys un žemaitis de Salantai. Los seminarios de Sievers fueron el punto de partida de las posteriores investigaciones de Gerulis sobre la fonética de la lengua lituana (Skardžius 1968: 215—216)2.
Durante varios veranos, mientras estudiaba los dialectos lituanos, Gerulis recorrió Lituania. Bromeaba diciendo que, mientras «los señores de Kaunas se calientan el trasero en Palanga», él caminaba por los pueblos con la mochila al hombro y recogía datos sobre la lengua lituana. Junto con el célebre baltista noruego Christian S. Stang, Gerulis salvó para la ciencia lingüística un dialecto de los pescadores lituanos de Prusia Oriental que estaba a punto de desaparecer por completo («El dialecto de los pescadores lituanos en Prusia». Kaunas, 1933; descripción publicada en alemán). Junto con este científico noruego, Gerulis estudió también el dialecto lituano de los alrededores de Zietela, que entonces formaban parte del territorio polaco. Lamentablemente, no se conservó el material de este dialecto recogido por Gerulis. Sin embargo, casi treinta años después (Gerulis y Stang habían visitado la zona en 1930), Chr. S. Stang publicó los valiosos resultados de sus investigaciones (Stang 1958: 171—201)3.
Entre las actividades pedagógicas de Gerulis de aquella época, cabe destacar especialmente los cursos de dialectología organizados por el Ministerio de Educación en Kaunas y dirigidos por él.
Estos cursos se organizaron cuatro veces entre 1931 y 1933. Asistieron no solo filólogos lituanos que más tarde alcanzarían renombre —Juozas Balčikonis, Vaclovas Baravykas, Julius Būtėnas, Marija Čilvinaitė, Kazimieras Gasparavičius, Napalys Grigas, Zuzana Jonikaitė, Petras Jonikas, Alfonsas Kalnius, Jonas Kruopas, Izabelė Matusevičiūtė, Elzbieta Mikalauskaitė, Jonas Mikeliūnas, Juozas Senkus, Bronė Vosylytė y Aleksandras Žirgulys—, sino también el talentoso lingüista letón Alvilis Augstkalnis, que, por desgracia, murió trágicamente a una edad temprana, y Walter Fenzlau, lingüista alemán que conocía el lituano desde niño y autor del libro «Formas alemanas de los topónimos y antropónimos lituanos de la región de Klaipėda» («Die deutschen Formen der litauischen Orts- und Personennamen des Memelgebiets». Halle, 1936).
Conviene recordar que el entonces presidente de Lituania, Antanas Smetona, escribió el prólogo del libro de J. Gerulis y Chr. Stang «El dialecto de los pescadores lituanos en Prusia» y agradeció a Gerulis los cursos. Tras comentar la importancia de los dialectos para la lengua estándar y señalar que estaban desapareciendo rápidamente, instó a estudiarlos. A continuación, A. Smetona escribió: «Tenemos jóvenes lingüistas y jóvenes maestros dispersos por toda Lituania. Son quienes mejor pueden ayudar al profesor J. Gerulis, que se ha ofrecido amablemente a enseñar cómo estudiar y describir los dialectos. Confiamos en que esta labor colectiva, bajo la dirección de un científico competente, realizará una gran tarea que servirá no solo al objetivo práctico que nos ocupa, sino también a la ciencia lingüística» (p. III—IV).
Lamentablemente, tras la llegada de los nazis al poder en Alemania, estos cursos no continuaron por motivos políticos. Por otra parte, en 1930, de Leipzig a la Universidad de Kaunas
2 Cf. también la carta de Pr. Skardžius a J. Jablonskis, fechada el 12 de febrero de 1926 (la carta se conserva en la biblioteca del Instituto de Literatura y Folclore Lituanos, F 52—252).
3 Para más información sobre este trabajo, cf. Vidugiris A. Nuevos trabajos sobre los dialectos de la lengua lituana, Lietuvių kalbotyros klausimai, 1959, 2, 239—242.
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Con su regreso y la incorporación de A. Salys a la investigación de la lengua lituana, la dialectología lituana se fortaleció considerablemente y ya fue posible prescindir de la ayuda extranjera.
J. Gerulis también se interesaba por las cuestiones prácticas de la lengua lituana. En una carta escrita a J. Jablonskis el 29 de noviembre de 19224, expresa su preocupación por la falta de uniformidad de nuestra ortografía y exhorta a J. Jablonskis y K. Būga a escribir un manual de ortografía, pues «un manual de ortografía, aunque imperfecto, es mucho mejor que uno que, según parece, sin acuerdo alguno, saldrá en tiempos de los hijos de nuestros hijos». También expresa su opinión sobre la lengua de los escritos de aquella época: «Usted mencionó a Žemaitė. Es una mujer cuyos escritos me gustan mucho. Es cierto que nosotros, los hijos de Lituania Menor, tenemos muchos germanismos en la lengua, pero sabemos distinguir lo puro de lo impuro. La lengua de Žemaitė es la más hermosa. No es artificial. Al leer Šviet. darbą o cualquier otro escrito actual, me irritan las palabras, la sintaxis, etc., inventadas de nuevo sin motivo alguno. Debo admitir que a menudo no entiendo lo que escriben estos hombres: σκοτελνοί ἐσολὶ (son oscuros, A. S.). De los escritos de Žemaitė y de los suyos aprendo a escribir verdaderamente en lituano».
Gerulis, que al principio veía con bastante recelo el movimiento nacionalsocialista, se afilió a su partido en 1933 (al parecer, su esposa también desempeñó un papel importante en esta decisión) y se convirtió, puede decirse, en un partidario activo de la nefasta política de Adolf Hitler. En 1933 fue nombrado ministro de Educación de Sajonia. Ese mismo año pasó a ser director del Departamento de Educación Superior del Ministerio de Educación de Prusia. En 1934, Gerulis dejó ese cargo y regresó a la Universidad de Königsberg. Según el testimonio del profesor Viktor Falkenhahn, alumno de Gerulis, este lo hizo en protesta contra el régimen (Falkenhahn 1964: 240). Otros dos alumnos de Gerulis, A. Salys y Pr. Skardžius, afirman que su maestro «no pudo mantenerse mucho tiempo en esos cargos debido a su rigor militar» (A. S. y P. S. 1956: 187—188). Poco después, Gerulis fue nombrado rector de la Universidad de Königsberg. Pero también fue trasladado de allí a Berlín por las disputas partidistas. Desde 1937 ocupó el cargo de profesor titular en la Universidad de Berlín y dirigió el Instituto Científico Ucraniano, recién fundado por los alemanes.
Tras involucrarse en la actividad política, después de 1933 Gerulis casi dejó de publicar trabajos importantes. Sin embargo, su actividad pedagógica siguió siendo significativa también en este período. Entre otros, en la Universidad de Berlín brindó una cuidadosa tutela a los futuros lingüistas lituanos Jonas Kabelka, Izabelė Matusevičiūtė y Elzbieta Mikalauskaitė.
Gerulis mantenía estrechos lazos de amistad con Antanas Vienuolis, clásico de nuestra literatura. Su amistad se fortaleció especialmente cuando A. Vienuolis pasó una temporada prolongada en Leipzig durante sus viajes por Europa en 1929. Gerulis le facilitó asistir a las clases de algunos profesores de la Universidad de Leipzig y utilizar la biblioteca universitaria. Juntos recorrieron los alrededores de Leipzig, tanto cercanos como lejanos, e incluso visitaron el famoso instituto de Schulpforte, situado cerca de Naumburgo. Hasta el hijo de Gerulis quiso intercambiar sellos postales con el hijo de A. Vienuolis. Gerulis aconsejó a Vienuolis que escribiera una novela histórica, aunque quizá fuera mejor que no tratara de Vytautas, sino de Jogaila: pues A.
4 La carta se conserva en la biblioteca del Instituto de Literatura y Folclore Lituanos (F 52—199).
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Vienuolis comprenderá mejor el carácter de los aukštaičiai, mientras que Vytautas es más bien samogitio. Gerulis también se preocupó por el futuro de Rapolas Šaltenis, pariente de A. Vienuolis y entonces todavía estudiante de la Universidad de Kaunas. Tras conocer el artículo «Sturm und Drang», que este había publicado en «Jaunoji Lietuva» (1929, n.º 8, p. 17—22), Gerulis procuró facilitarle la continuación de sus estudios en la Universidad de Graz, en Austria. En 1926, Gerulis visitó a A. Vienuolis en Anykščiai (Vienuolis 1988: 95—96, 111—119, 609—612; Šaltenis 1982: 150—151; 1991: 166—167; 1994: 115—116).
En diversas ocasiones, Gerulis prestó también otros servicios a los lituanos. Por ejemplo, el presidente A. Smetona propone a Jonas Puzinas, que había colaborado en la preparación de sus escritos, estudiar arqueología y le promete una beca del Ministerio de Educación. Al principio, J. Puzinas quiere ir a Königsberg. Sin embargo, Gerulis le aconseja evitar esa ciudad, pues allí, a causa de la región de Klaipėda, se han creado sentimientos hostiles hacia Lituania y los lituanos. Así, siguiendo el consejo de Gerulis, J. Puzinas parte en 1930 a la Universidad de Heidelberg, más alejada de la región de Klaipėda (Mažulis 1983: 14—15).
En general, nuestro célebre arqueólogo, que, entre otras cosas, estudió filología al principio en la Universidad de Kaunas, mantuvo una relación bastante estrecha con Gerulis. Junto con él, recogió datos sobre los dialectos de la lengua lituana. Pero lo más interesante es que J. Puzinas actuó como una especie de intermediario entre el presidente de Lituania, Antanas Smetona, y Gerulis. A. Smetona, como Kazimieras Būga tiempo atrás, quería convencer de algún modo a Gerulis para que se trasladara a trabajar a la Universidad de Kaunas. J. Puzinas habló de este asunto con Gerulis no solo en Königsberg, sino también en Leipzig. A Gerulis se le ofreció un salario más alto que al resto de los profesores de la Universidad de Kaunas, y ya estaba dispuesto a trasladarse a Kaunas. Pero su esposa desbarató todos los planes. Gerulis le explicó a J. Puzinas que, si su esposa hubiera sido alemana de Alemania, probablemente no se habría opuesto a ese paso de su marido, pero era alemana de Letonia...
J. Puzinas recuerda diversos detalles interesantes de sus encuentros con Gerulis. Cuando era rector de la Universidad de Königsberg, Gerulis se enorgullecía de que el primer director de esa institución de enseñanza superior (entonces llamada «particular») había sido el lituano Abraomas Kulvietis, y el último también un lituano, Jurgis Gerulis. En una ocasión, cuando J. Puzinas, todavía estudiante, quiso visitar a Gerulis en la Universidad de Königsberg, el guardia sentado junto a la puerta de su despacho le advirtió que el rector estaba ocupado: allí se encontraba el decano de una facultad. J. Puzinas entregó su tarjeta de visita y aquel visitante salió rápidamente del despacho. «Un alemán tonto puede esperar. Nosotros tenemos que hablar», dijo Gerulis (Jankus 1979: 207).
Gerulis afrontó la Segunda Guerra Mundial como mayor del ejército alemán. Al principio estaba destinado a combatir en el frente occidental: debía dirigir una unidad de artillería antiaérea cerca de la famosa Línea Sigfrido (Siegfried). Sin embargo, acabó pasando la guerra en el frente oriental, donde desde 1941 dirigió la sección oriental del Abwehr (servicio de inteligencia militar, encargado de las relaciones entre el ejército y el partido nacionalsocialista). Durante la guerra, Gerulis residió principalmente en Vilna. Allí visitaba a veces el Instituto de la Lengua Lituana, se reunía con sus antiguos alumnos, con el profesor Juozas Balčikonis y con lingüistas de una generación más joven, y les proponía temas de tesis. En la biblioteca de la Universidad de Vilna encontró un importante monumento de la lengua letona: el manuscrito de 1640 de las «Evangelios y epístolas» de Georg Elger. Después de la guerra, la esposa de Gerulis entregaría este manuscrito al profesor Chr. S. Stang, quien a su vez se lo entregaría al filólogo letón Karlis Dravins, refugiado en Suecia por la guerra, y este lo publicaría cuidadosamente, dedicándolo a la memoria de Gerulis (Draviņš 1961, 1976).
A orillas del lago Ilmen, cerca de Velikiye Luki, murió el oficial del ejército alemán Ge-
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el hijo de Gerulis, Herbertas, en quien su padre había depositado tantas esperanzas. Cuando los empleados del Instituto de la Lengua Lituana le expresan sus condolencias, Gerulis, mirando hacia algún lugar lejano, dice que él ya era alemán...
En el frente oriental, Gerulis también se encuentra con V. Falkenhahnas, ahora intérprete en el estado mayor de alguna unidad alemana. Juntos viajan a inspeccionar los castros de Rusia.
Cuando los alemanes arrestaron a Balys Sruoga en Vilnius, su esposa, Vanda Daugirdaitė-Sruogienė, pidió ayuda a J. Gerulis. Él le prometió algo. En una carta (primavera de 1944), Vincas Krėvė-Mickevičius consolaba a V. Daugirdaitė-Sruogienė: «Me alegra que haya esperanza para Balys. Si el profesor Jurgis lo dijo, creo que hay motivos para creerlo. Lo considero un hombre serio y, si dijo que se lo habían prometido, se puede confiar plenamente en ello» (Krėvė 1981: 132).
En una carta a Algiras Samulionis del 18 de julio de 1979, V. Daugirdaitė-Sruogienė recuerda: ”En la primavera de 1944 supe que él vendría a Vilnius. Lo conocía, aunque muy poco [...] Dónde nos habíamos encontrado es borroso: una habitación algo oscura, como con muebles de oficina. Habló de pie y brevemente. Pero lo que dijo quedó grabado en mi memoria y no se borró. Lo recuerdo palabra por palabra: ”Parece que pronto ocuparé el puesto de Jaeger. Entonces todo será distinto en Lituania [...] Después también me dijo muy claramente que, cuando vaya a hablar con los alemanes, no debo olvidar que soy ”Frau Professor” y que debo mantener una actitud orgullosa, sin humillarme [...] También en Alemania nos ayudó a Dalia y a mí, dando una recomendación para que admitieran a Dalia en la escuela de enfermería del hospital de la Universidad de Greifswald”5
La lealtad de J. Gerulis a las autoridades alemanas probablemente nunca vaciló. Pr. Skardžius recuerda que Gerulis hablaba indignado de su antiguo alumno Pranas Germantas (Meškauskas)6. Pues este, que en su día había prometido trabajar para los alemanes, durante la ocupación de estos empezó a actuar contra ellos en Lituania. Según Gerulis, era un verdadero idiota. ”Este modo de pensar tan propio de un mayor alemán junker, aunque fuera lituano, me dejó algo atónito, y no le respondí. Pero esta noticia fue decisiva: tras oponerse firmemente a la movilización de la juventud lituana, Pr. Germantas fue arrestado y deportado al campo de concentración de Stuthof” (Skardžius 1974: 323— 324).
Una vez, en el Instituto de la Lengua Lituana, Gerulis incluso sostenía que su apellido no provenía de la palabra gėras, sino del nombre personal alemán Gerhard (Skardžius 1970: 270)7.
5 El autor del artículo conoció la carta gracias a A. Samulionis.
6 Pranas Germantas (Meškauskas), 1903.XII.3 – 1945.IV.22), tragiškai žuvusio lituanisto Kosto Meškausko (1906—1932) brolis, buvo išvykęs į Leipcigą studijuoti kalbotyros. Tačiau čia J. Gerulio patartas pasirinko disertacijos temą „Liaudies papročiai lietuvių šeimos gyvenime”. 1936 m. disertaciją apgynė, bet, anot Pr. Skardžiaus, nebuvo patenkintas nei pačiu J. Geruliu, nei savo disertacija. 1941 m. vokiečiams užėmus Lietuvą, Pr. Germantas buvo paskirtas Švietimo generaliniu tarėju. Eidamas šias pareigas, jis labai stengėsi išsaugoti Lietuvos mokyklas, ypač rūpinosi Vilniaus krašto švietimu. 1943 m. už pasipriešinimą mobilizacijai į vokiečių kariuomenę suimtas. Kalintas Vilniaus, Kauno, Tilžės, Karaliaučiaus, Marienburgo kalėjimuose, Stuthof koncentracijos stovykloje. Čia ypač pasižymėjo ”valenrodišku suktumu” gelbėdamas kalinius (plg. S. Yla. Žmonės ir žvėrys Dievų miške. Kaunas, 1991). Mirė šiltine. Kūnas buvo sudegintas Stuthof krematoriume. Tačiau kaliniai pavogę pelenus ir vėliau palaidojo vienose Kopenhagos kapinėse.
7 Los lituanos de Lituania Menor sí utilizaron la forma lituana del alemán Gerhard, Gerulis. Sin embargo, los apellidos Gerulis, Gerulaitis, están muy extendidos en Lituania.
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Gerulis tuvo bastante trato con el destacado baltista letón Jānis Endzelīns. Al parecer, este valoraba mucho a Gerulis como especialista. Quizá lo atestigüe también este detalle: J. Endzelīns incluyó una fotografía de Gerulis, junto a las de otros destacados baltistas, en su «Introducción a la filología báltica» («Ievads baltu filoloģijā». Riga, 1945). En 1943, Gerulis acudió a la Universidad de Letonia para felicitar a J. Endzelīns con motivo de su septuagésimo aniversario (II.22). Llegó muy ataviado, vestido «con ropas de faisán» (fazano terpė), al parecer con el uniforme de oficial alemán. J. Endzelīns recordaba que el atuendo de aquel colega lo había asustado mucho (Liepiņš 1991: 41).
Como científico íntegro, Gerulis también se comportaba así en situaciones políticas complejas. Cuando V. Falkenhahnas, al investigar la biografía de J. Bretkūnas, encuentra un documento latino que demuestra que los lituanos de Prusia Oriental habían vivido más al oeste de lo que admitía la ciencia oficial alemana, y acude a su director de tesis para pedirle consejo, este encuentra en efecto una solución salomónica. Le dice que no escriba nada sobre su descubrimiento en la tesis, sino que incluya en algún lugar un facsímil del documento: los censores no se darán cuenta, y quien necesite saberlo conocerá la verdad...
Cuando Pr. Skardžius envió a Gerulis su «Trabajo sobre las palabras de la lengua lituana», este agradeció en una carta el regalo de su antiguo alumno, escribió «Ich bin satt vom Krieg» («Estoy harto de la guerra») y añadió que pronto dejaría el ejército y volvería a trabajar en lingüística (Skardžius 1970:270). Por desgracia, ya era demasiado tarde8.
Valentinas Gustainis ofreció un retrato bastante completo de Gerulis en su libro de memorias «Be kaltės» (Gustainis 1989: 7—20). Antes de que Hitler llegara al poder, Gerulis había persuadido a Vincas Krėvė-Mickevičius para que este viajara a Múnich con una delegación lituana seria, visitara a Hitler, que por entonces aún estaba bastante aislado, y le expresara sus simpatías, a cambio de lo cual «Hitler estaría agradecido y, una vez en el poder, sería amigo de Lituania». Sin embargo, «aquel eslavo, Krėvė-Mickevičius, no entendía ni apreciaba semejante cosa: se negó rotundamente a viajar en secreto para negociar con Hitler sobre el futuro». Por lo demás, el orgullo nacional de V. Gustainis se veía halagado por el hecho de que Gerulis siempre hablaba con él en lituano, incluso en la universidad de la capital alemana. Gerulis razonaba con mucha sensatez sobre las relaciones entre Lituania y Polonia. No estaba de acuerdo con que los dirigentes del Estado lituano, tras el ataque alemán a Polonia, recuperaran por la fuerza armada la región de Vilna, porque Lituania, si los alemanes perdían la guerra, podía ganarse el calificativo de agresora, algo muy peligroso para una nación pequeña. Pero si Alemania ganaba la guerra, el destino de Lituania estaba claro para Gerulis: «Nuestro Führer escribirá una postal a vuestro Smetona, en la que dirá que ahora se ha organizado una Europa alemana y que Lituania forma parte de ella...»
Probablemente, las opiniones políticas de Gerulis deterioraron también su relación con Max Vasmer: en Leipzig eran amigos íntimos, pero en Berlín ya ni se hablaban. M. Vasmer, como es sabido, recordando las lecciones políticas de Jan Baudouin de Courtenay, se comportó con gran honor durante los años de dominio nazi.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, Gerulis había recibido la orden de organizar una reunión de destacados representantes de la sociedad lituana. Los participantes en la reunión debían, una vez más
Gerulškis, los topónimos Geruliai, Gerulaičiai, Geruliškiai muestran que estas palabras, sin duda, están relacionadas con el lituano gėras.
La Segunda Guerra Mundial afectó dolorosamente también a otros destacados baltistas alemanes de la generación de Gerulis. Eduard Hermann perdió a sus dos hijos. El único hijo de Franz Specht murió en el frente. En el invierno de 1945, el propio F. Specht fue reclutado en el ejército de ancianos y niños —las llamadas unidades del «Volkssturm»— y enviado al frente; desde allí regresó a Dresde a rastras, con las piernas debilitadas.
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intentar animar a la juventud lituana a alistarse en el ejército alemán. La reunión debía celebrarse el 5 de septiembre de 1944 en Kaltinėnai. Sin embargo, Gerulis y algunos otros participantes resultaron heridos en un accidente de automóvil y fueron hospitalizados (Laurinaitis 1983: 23).
Tras la toma de Berlín por el ejército soviético, Gerulis, que por entonces estaba bastante enfermo, fue golpeado en su apartamento. Por ahora se desconoce su destino posterior. Cuando se construía el famoso Muro de Berlín, el profesor V. Falkenhahnas, que apreciaba y respetaba mucho a Gerulis, todavía vivía en Berlín Occidental, pero trabajaba en la Universidad Humboldt, situada en Berlín Oriental. Antes de trasladarse a Berlín Oriental, fue a despedirse de la esposa de su maestro, pero la encontró ya muerta. Uno de los vecinos le contó entonces a V. Falkenhahnas que la esposa de Gerulis había recibido la visita de un alemán que regresaba de Rusia y que había estado preso en algún lugar junto con Gerulis. Aquí termina la tragedia de este talentoso erudito, excelente pedagogo y, según V. Falkenhahno, «gran baltista alemán de origen lituano de Prusia Oriental», pero mediocre político. Por desgracia, tal tragedia no afectó a un solo hijo de Lituania Menor. Es también una tragedia que los grandes vecinos trajeron a nuestro pequeño pueblo.
Como se ha mencionado, Gerulis dedicó sus «Topónimos prusianos antiguos» a su hermano, caído en la Primera Guerra Mundial. Allí escribió las palabras de Tirteo, poeta griego que compuso en el siglo VII a. C. y que, con sus elegías, alentaba el valor de los guerreros espartanos:
«Morir en primera fila, luchando, es hermoso para el hombre valiente que combate por su patria9.
Gerulis, por supuesto, no se refería a la patria de su hermano, que estaba muy cerca del Nemunas, sino a aquella que los poetas asocian con el Rin, el Elba y el Oder. La actividad de Jurgis Gerulis estuvo relacionada principalmente con esa patria. Sin embargo, con su labor, Jurgis Gerulis también hizo mucho por la región del Nemunas. Por ello, sus habitantes siempre le estarán agradecidos. Quizá aquí su recuerdo perdure incluso más que en aquella otra patria por la que él y su hermano «se lanzaron al combate»10.
LITERATŪRA
A. S. ir P. S. 1956: Gerulis Jurgis. — Lietuvių enciklopedija, Boston: Lietuvių enciklopedijos leidykla, 7, 187—188.
Draviņš K. 1961, 1976: Evangelien und Episteln ins lettische übersetzt von Georg Elger... hrsg. von Kārlis Draviņš, Lund, 1—2.
Falkenhahn V. 1964: Zu den Anfängen der Baltistik. — Beiträge zur Geschichte der Slawistik, Berlin, 239—266.
Gerullis G. 1932: Muttersprache und Zweisprachigkeit in einem preussisch-litauischen Dorf. — Studi Baltici, 2, 59—67.
Gustainis V. 1989: Be kaltes, Vilnius: Mintis.
Jankus J. 1979: Jonas Puzinas apie save ir kitus. — Aidai, 4, 141, 206—208.
Krėvė V. 1981: V. Krėvės laiškai. — Literatūra ir kalba, 17, 9—132.
Laurinaitis S. 1983: Tėvynės išdavikų krachas. — Laikas ir įvykiai, 17, 20—23.
9 Vertimas iš: V. S. Sergejevas. Senovės Graikijos istorija. Vilnius, 1955, 146.
10 Autorius, rašydamas šį straipsnį, pasinaudojo vienu kitu Gerulio biografijos faktu, girdėtu iš Gerulio mokinių: J. Būteno, V. Falkenhahno, J. Kabelkos, E. Mikalauskaitės, A. Salio, J. Senkaus.
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Liepiņš J. 1991: Laipnums bardzībā. — Latviešu valodas kultūras jautājumi, 26, 37—44.
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