Dėl rytų aukštaičių tarmės skirstymo
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LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI XXXVIII (1997)
Apžvalgos. Recenzijos. Pastabos
Opiniones. Reseñas. Observaciones
Panoramas. Reseñas. Observaciones
SOBRE LA CLASIFICACIÓN DEL DIALECTO DE LOS ALTOS LITUANOS ORIENTALES
Una clasificación adecuada de un dialecto solo es posible cuando el área lingüística ha sido estudiada minuciosamente y ya se conocen todas las isoglosas más importantes. Sin embargo, la labor práctica de investigación dialectal obliga a clasificar (dividir) los dialectos, aunque sea de manera imperfecta, ya desde el comienzo del trabajo. Antes de la guerra, el dialecto de los altos lituanos orientales había sido estudiado incomparablemente menos que los dialectos de los altos lituanos occidentales (y meridionales) o de los samogitios, por lo que resultaba difícil dividirlo en subdialectos y unidades aún más pequeñas.
El profesor Antanas Salys, siguiendo en parte a Kazimieras Jaunius, propuso durante el período de entreguerras dividir a los altos lituanos orientales (a quienes llamaba altos lituanos orientales) en tres subdialectos: 1) los pántininkai, que conservan intactos los an, am, en, em de acento agudo, mientras que los de acento circunflejo los transforman en ɔn, ɔm, ɛn, ɛm; también transforman las ą, ę de acento circunflejo en ɔˀ; ɛˀ; 2) los póntininkai, que transforman esos sonidos en ɔn, ɔm, ɛn, ɛm y, respectivamente, en ɔˀ; ɛˀ (a partir de ą, ę), no solo en sílabas de acento circunflejo, sino también en sílabas de acento agudo; y 3) los pùntininkai, que tienen un, um, in, im, ū, ī en lugar de an, am, en, em, ą, ę. Sin embargo, un estudio detallado reveló que la situación en las zonas de sus pantininkai, pontininkai y puntininkai periféricos es, en realidad, mucho más compleja. En algunos lugares se dan aquí otros cambios que A. Salys aún desconocía. Por ejemplo, en los alrededores de Krekenava y Ramygala, los an, am, en, em de acento agudo se conservan intactos, pero los de acento circunflejo se transforman en un, um, in, im; por tanto, en esencia se trata de una variante de los pantininkai con rasgos de los puntininkai, que A. Salys no había previsto. En los alrededores de Panevėžys, estos sonidos de acento agudo se transforman como entre los pontininkai, mientras que los de acento circunflejo, como entre los puntininkai; se trata, pues, de otro híbrido peculiar de pontininkai con rasgos de los puntininkai. En los alrededores de Pasvalys y Saločiai ocurre lo contrario: los sonidos de acento agudo se pronuncian como entre los puntininkai, y los de acento circunflejo, como entre los pontininkai; aquí tenemos un híbrido de puntininkai con rasgos de los pontininkai. Además, la transformación de en, em no siempre es análoga a la de an, am: hay hablas en las que án, ám se transforman en ɔn, ɔm, pero én, ém se conservan intactos (Joniškėlis, Vaškai...), de modo que son en parte pontininkai y en parte pantininkai. Además, el cambio de las ẽn, ẽm de acento circunflejo depende en muchos lugares de la sílaba siguiente: ante una consonante palatalizada aparecen ẽn, ẽm, y ante una consonante no palatalizada, ˀɔn, ˀɔm. La diversidad aumenta aún más por las numerosas diferencias en las sílabas átonas.
La evolución de las vocales ą, ę tampoco se ajusta en muchos lugares a lo establecido por A. Salys. Muchos pantininkai y pontininkai transforman la ą tónica en o sin tener en cuenta el acento tonal, mientras que la pronuncian ɔ en posición átona; solo en la zona periférica, alrededor de Krekenava, se encuentra ā (bajo el acento) y, respectivamente, a (en sílaba átona). En los alrededores de Pasvalys se pronuncia ū o ɔ, dependiendo del
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acento (¡no del acento tonal!). En lugar de ę en el interior de la palabra, muchos pronuncian una e abierta (larga en sílaba tónica, breve en sílaba átona, sin tener en cuenta el acento tonal), mientras que en posición final pronuncian una ę más cerrada (e en los alrededores de Krekenava). Hacia el este, en los alrededores de Pasvalys, se pronuncia ī o ę según el acento (no el acento tonal).
En estas circunstancias es imposible definir con precisión quiénes son los pantininkai y quiénes los pontininkai. Solo se podría distinguir a unos de otros por la pronunciación de las ān, ām tónicas de acento agudo (¡estas dos!), pero esto tendría importancia teórica, mas de ningún modo práctica. Pues hay muy pocas palabras con án, ám tónicas de acento agudo que los pontininkai realmente transformen en ón, óm: apenas una docena (las más frecuentes son ántis, lángas, pántis, sámtis...), sin contar sus derivados con sufijo. Mucho más a menudo, en la zona de los pontininkai se usan sin cambios (sin transformación) las ān, ām de acento agudo, concretamente las de origen secundario (por ejemplo, támsta, dat. sg. tám, gerám, dat. pl. vaikám, 1. pl. dírbam, etc.), las que aparecen en préstamos y palabras procedentes de la lengua estándar (ángelas, bánkas, táŋkas, etc.), y las de palabras de origen onomatopéyico (ámtelėti, bámbtelėti...), entre otras. Una persona puede hablar todo el día sin pronunciar ni una sola de esa docena de palabras que contienen án, ām sujetos a transformación. Es más, por coherencia también habría que distinguir a los p ú o n t i n i n k a i; compárese la pronunciación púontis ‘pantis’ en Jotāiniai. Finalmente, la inutilidad de tal clasificación queda demostrada por el hecho de que, con arreglo a ella, solo podemos clasificar la esquina noroeste del territorio de los altos lituanos orientales, mientras que todo el resto —un área varias veces mayor, perteneciente únicamente a los puntininkai— queda sin clasificar.1
En 1964, al precisar la clasificación de los dialectos junto con Aleksas Girdenis, propusimos dividir a los altos lituanos orientales sobre otra base: en la zona de los altos lituanos orientales situada aproximadamente al oeste de la línea Papilio-Vabalninko-Kavarsko-Giedraičių-Maišiagalos, donde en las sílabas átonas no se distingue entre vocales largas y breves (todas son breves), propusimos distinguir los subdialectos panevėžiškiai, que reducen todas las vocales breves finales a una sola vocal reducida (posterior tras una consonante no palatalizada y anterior tras una palatalizada), y širvintiškiai, donde no se produce tal reducción. Al este de esa línea, donde se conserva la distinción de longitud vocálica en las sílabas átonas, propusimos distinguir los subdialectos uteniškiai, anykštėnai, kupiškėnai y vilniškiai según los mismos criterios que en la clasificación de A. Salys, pero asignándoles otros nombres (no derivados de apodos, sino de la ciudad más importante de la zona). Esta clasificación del dialecto de los altos lituanos orientales, al igual que la clasificación dialectal revisada en su conjunto, acabó imponiéndose y hoy puede decirse que se usa de manera general.
Más tarde, al profundizar en la antigüedad y el origen de los rasgos distintivos de los dialectos y al investigar en general la historia de los dialectos de la lengua lituana, se perfiló la opinión de que los subdialectos de anykštėnai y kupiškėnai, una vez formados, dividieron con el tiempo en dos el área más antigua de los uteniškiai (los altos lituanos orientales más típicos). Después, desde el oeste avanzó una innovación
1La crítica detallada de la clasificación de A. Salys se expone en la publicación: Lietuvos TSR Mokslų akademijos darbai, A serija 3(31), 1969, 142–146.
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Con el tiempo, la ola de los panevėžiškiai y los širvintiškiai inundó la parte occidental de los llamados uteniškiai; solo en el norte, junto a los kupiškėnai, quedó la llamada habla de Vabalninkas, atribuida a los panevėžiškiai septentrionales, aunque todavía relativamente próxima a los uteniškiai. Además, también se descubrió que, aparte del habla de Vabalninkas, existe otro vestigio de los uteniškiai en la margen derecha del Šventoji, entre Kavarskas y Vidiškiai (Gelučiai y otros pueblos).2
Recientemente, Žaneta Urbanavičiūtė-Markevičienė publicó un artículo muy interesante3, en el que sostiene que el mencionado vestigio de los uteniškiai en torno a Gelučiai abarcaba una zona más extensa, concretamente todos los pueblos de las parroquias de Kavarskas y Vidiškiai (¡una observación muy importante!), aunque, a su juicio, esta zona debería adscribirse no a los panevėžiškiai meridionales, sino a los širvintiškiai. Planteó la cuestión de si realmente valía la pena separar a los širvintiškiai de los panevėžiškiai meridionales, ya que estos dos subdialectos de los aukštaičiai orientales son muy próximos. Al parecer, hay más motivos para separar a los panevėžiškiai septentrionales de los meridionales y considerarlos un subdialecto independiente de los aukštaičiai orientales. Sin embargo, se afirma que ya no vale la pena deshacer la clasificación establecida.
A las dudas y consideraciones planteadas cabe responder lo siguiente.
En primer lugar, sobre la adscripción de las parroquias de Kavarskas y Vidiškiai a los širvintiškiai. Al igual que los alrededores de Vabalninkas, estas parroquias constituyen hablas periféricas de los panevėžiškiai (los alrededores de Vabalninkas, de los panevėžiškiai septentrionales; estas parroquias, de los meridionales), impregnadas de rasgos de los uteniškiai relictos (en los alrededores de Vabalninkas) o de su continuación actual, los širvintiškiai (parroquias de Kavarskas y Vidiškiai). El carácter transicional del habla de Kavarskas-Vidiškiai es evidente. Así, en Vidiškiai se dice dárbus «trabajo», acusativo plural šakùs «ramas», igual que en toda la zona de los panevėžiškiai meridionales (cf. entre los širvintiškiai dárbas, šakàs), pero šakà (cf. širvintiškiai šaką, panevėžiškiai meridionales šakų), dirba (širv. dírba, panev. merid. dírbu), kója (širv. kóje, panev. merid. kóji), con el reflejo conservado de los uteniškiai -a (también en el caso de šakà entre los širvintiškiai). En estas circunstancias, esta habla transicional podría adscribirse tanto a los panevėžiškiai meridionales como a los širvintiškiai. Sin embargo, dado que la evolución de la terminación a siguió la trayectoria a → α → u (ų), esta habla, cuyo resultado final es u (aunque no en todas las formas), se adscribe más adecuadamente a los panevėžiškiai meridionales que a los širvintiškiai, que carecen de tal u (allí solo existe el grado α). Naturalmente, aquí se requiere un acuerdo entre los dialectólogos, como en otros casos en los que nos encontramos con hablas transicionales.
En cuanto a la cuestión de si valía la pena separar a los širvintiškiai de los panevėžiškiai meridionales, también en este caso la duda está justificada. En efecto, los panevėžiškiai meridionales, sobre todo sus hablas transicionales más cercanas a los širvintiškiai, son bastante próximos a estos. Sin embargo, unos y otros se distinguen claramente por el destino de las vocales breves en las terminaciones: los panevėžiškiai meridionales fusionaron esas vocales en un solo sonido (después de consonantes duras
2 Z i n k e v i č i u s Z. Dėl rytų aukštaičių patarmių istorijos. – Baltistica 16(2), 1980, 138–139.
3 U r b a n a v i č i ū t ė - M a r k e v i č i e n ė Ž. Dar kartą apie rytų aukštaičių tarmių ribas. – Kalbotyra 43 (1), 1994, 85–87.
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la posterior υ, y después de las consonantes palatalizadas, la anterior ę), mientras que los širvintiškiai no presentan tal fusión. Esto se debió al distinto grado de evolución de a → α → υ en las terminaciones: los panevėžiškiai tienen υ, mientras que los širvintiškiai solo tienen todavía α. En el habla transicional de Kavarskas-Vidiškiai, como hemos visto, el proceso de fusión aún no ha concluido: algunas formas han conservado la distinción entre a y u y, después de las consonantes palatalizadas, entre e (ia) y i. Si se unieran los širvintiškiai y los panevėžiškiai meridionales en un solo subdialecto, sería difícil formular un criterio distintivo para este. A todos los panevėžiškiai, tanto meridionales como septentrionales, los une una característica fonológica muy importante: la fusión de las vocales breves en las terminaciones.
La separación de los panevėžiškiai septentrionales como subdialecto independiente de los aukštaičiai orientales, pese a la considerable diferencia que los separa de los panevėžiškiai meridionales, plantearía bastantes dificultades prácticas. Tomemos la diferencia más destacada entre los panevėžiškiai septentrionales y los meridionales: la transformación de las vocales breves en las terminaciones en sonidos murmurados y su desaparición. Es muy difícil, sencillamente imposible, determinar cuándo un sonido ya es murmurado y cuándo está aún fuertemente reducido. Incluso se discute dónde ha desaparecido por completo y dónde todavía quedan ciertos vestigios. Está claro que una característica así, que no configura una isófona nítida, no puede servir como criterio distintivo de un subdialecto; solo puede considerarse una diferencia entre partes de ese subdialecto. Lo mismo cabe decir de otras diferencias importantes, muchas de las cuales tampoco configuran isófonas claramente delimitadas (salvo quizá la retracción generalizada del acento, aunque esta no caracteriza a todos los panevėžiškiai septentrionales; la zona de Biržai es una excepción), como la pronunciación más marcada de las vocales en sílabas acentuadas en la zona de los panevėžiškiai septentrionales (en comparación con los meridionales), señalada por la autora del artículo, sus contornos tonales más marcados, etc. Además, todas las isófonas distintivas están muy dispersas y no forman una frontera clara.
Por otra parte, desde una perspectiva diacrónica, los panevėžiškiai meridionales siguen siendo, por así decirlo, panevėžiškiai no del todo auténticos, si consideramos típicos a los panevėžiškiai septentrionales. Compárese la evolución de las vocales breves en las terminaciones en la zona de los panevėžiškiai: a, u, e, i → υ, ę →. Por eso, las dudas de la autora del artículo son perfectamente comprensibles, sobre todo si observamos estos dialectos desde una perspectiva sincrónica. Pero al clasificar los dialectos no se puede dejar de tener en cuenta también la diacronía (la historia del dialecto) ni ignorarla.
De todo lo dicho se desprende que cambiar la clasificación establecida de los dialectos de los aukštaičiai orientales no nos reportaría ningún beneficio, sino que solo generaría confusión. Por cierto, la propia autora del artículo escribe que no vale la pena deshacer la clasificación ya establecida. Sigamos tratando las hablas de Kavarskas-Vidiškiai y Vabalninkas como hablas transicionales del subdialecto de los panevėžiškiai. En las zonas de contacto entre unidades dialectales, las isófonas no siempre forman haces nítidos; a menudo están muy dispersas (e incluso llegan hasta el centro del dialecto). Por eso, seleccionar las isófonas más importantes que determinan la clasificación dialectal no es tarea fácil, y a menudo el acuerdo entre investigadores resulta de ayuda.
En el artículo mencionado (y en otros trabajos recientes), por lo general hablo de la evolución de los rasgos dialectales, no de la clasificación de los dialectos, aunque a veces el lector quisiera entenderlo así. De ahí surgió la afirmación inexacta de Ž. Urbanavičiūtė-Markevičienė de que yo había adscrito el habla de Gelučiai a los uteniškiai (p. 85). No hice tal cosa. La considero únicamente próxima a los uteniškiai (al igual que los alrededores de Vabalninkas).
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un habla que recuerda a los širvintiškiai (p. 139). Por cierto, escribí la palabra uteniškiai entre comillas, pensando en la antigua extensión de ese dialecto antes de que se dividiera en dos.
El artículo de Žaneta Urbanavičiūtė-Markevicienė también expone otras ideas pertinentes para los dialectólogos, con las que no se puede sino estar de acuerdo. Son interesantes sus reflexiones sobre la adscripción dialectal de la ciudad de Ukmergė: la considera un punto de contacto entre los širvintiškiai y los panevėžiškiai meridionales. Yo siempre he sostenido este punto de vista4 y nunca he adscrito incondicionalmente Ukmergė ni a los panevėžiškiai ni a los širvintiškiai (la autora parece inclinarse por incluirla entre los širvintiškiai). La ciudad se encuentra en el punto de encuentro de tres subdialectos del dialecto de los aukštaitiai orientales (por el noreste se aproximan los anykštėnai), pero no pertenece a ninguno de ellos. El habla de sus habitantes es mixta y en ella se observan elementos de los tres subdialectos. Como ocurre en todas las ciudades, está muy influida por la lengua estándar. Al estar situada en la intersección de dialectos, no pude utilizar el nombre de Ukmergė para denominar un subdialecto (por eso a veces me lo reprochan los habitantes de Ukmergė), aunque esta ciudad es mi lugar de nacimiento.
Son interesantes las reflexiones de la autora sobre los llamados «ruotininkai», que pronuncian rōtas, e incluso ruōtas ‘rueda’. Sobre esta pronunciación escribe: «La causa probablemente sea el sistema de dos grados de cantidad vocálica. En efecto, aquí el vocalismo es esencialmente como el de los širvintiškiai, salvo por la “rotininkavimas”. Si se hubiera conservado r̄tas, ǵēras, como entre los demás anykštėnai, ɔ, ę tendrían que alargarse, y a, e coincidirían con o, ė. Tanto en lugar de lapas como en lugar de lopas, en posición tónica tendríamos lōpas y en posición átona, lapėlis. La coincidencia de o y ė con a y e resultaría muy incómoda, y el sistema vocálico quedaría muy poco diferenciado. Hay que tener presente que en estas hablas, en posición átona, ya coinciden a, o y uo, así como e, ė e ie. Que coincidieran además dos pares de vocales sería sin duda excesivo. Por eso ɔ, ę se diptongaron» (p. 86). Se podría estar de acuerdo con esta conclusión. Sin embargo, cabe señalar que el extremo meridional de los anykštėnai —la parte suroccidental de la parroquia de Lyduokiai, hacia Ukmergė (los pueblos de Nuotekai, Juod ausiai, Jogvilai y otros)— no practica la «ruotininkavimas» (aquí se pronuncia rōtas), aunque su vocalismo está aún más próximo al de los širvintiškiai que el de quienes sí practican la «ruotininkavimas» (en esa zona se observa una tendencia a la «žadininkavimas»). También cabe recordar la «puontininkavimas» (Jotainiai). Habría que estudiar detenidamente el vocalismo de todas estas hablas desde el punto de vista fonológico.
Son dignas de atención las observaciones de la autora sobre la extraña monoptongación de au, ai, ei en las hablas de los anykštėnai y širvintiškiai de esta región, en sílabas de acento circunflejo y en sílabas átonas, especialmente al final de palabra en posición abierta (se pronuncia matū ‘veo’, miškī ‘bosques’, gáudi ‘escuchaste’), fenómeno que relaciona con el desplazamiento completo del acento al segundo elemento del diptongo.
No se puede sino estar de acuerdo con la autora cuando destaca la importancia de los límites parroquiales para la consolidación de las isófonas. Esto se observó hace mucho tiempo. Los límites parroquiales son antiguos y se caracterizan por su estabilidad. Otra cosa son los límites de los distritos o de las localidades, que son relativamente recientes y, además, se modifican continuamente. Los dialectólogos pueden no prestar atención a estos últimos, pero no cabe ignorar los límites parroquiales.
Zigmas Zinkevičius
4 Véase Z i n k e v i č i u s Z. Ukmergės rajono tarmė. – Mūsų kalba 4, 1978, 28–31.
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