Itališkas Ledesmos katekizmas „Dottrina Christiana“: Daukšos panaudoto lenkiško teksto šaltinis
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2001, pp. 227-250. El Catecismo de Ledesma en italiano DOTTRINA CHRISTIANA: FUENTE DE MUCHOS TEXTOS POLONESES UTILIZADO Como es sabido, el texto polaco del Catecismo traducido por Daukša no era una obra original, sino una traducción del italiano. Esto me impulsó a investigar las relaciones con las fuentes italianas, comenzando con el jesuita español Jacopo Ledesma, a quien se atribuye la autoría del libro lituano. De un artículo recientemente publicado por G. Aranci sobre el Catecismo de Santiago Ledesma, he aprendido que este autor publicó en italiano dos catecismos diferentes bajo el título común de Doctrina Christiana (Ciencia Cristiana). Uno de ellos es el catecismo "breve" (Dottrina Christiana Breve), cuyo ejemplar más antiguo, publicado en 1569, se conserva en la biblioteca del arzobispado de Bolonia; Aranci lo estudió a partir de un ejemplar publicado en Roma en 1593», pero no mencionó que habían sobrevivido otros ejemplares de ediciones del siglo XVI (entre ellos uno en la Biblioteca Brera de Milán*, otro en la Biblioteca Nacional de Florencia y otro en la Biblioteca Vaticana). La segunda obra es una versión algo ampliada del Catecismo “corto”; Aranci no lo estudió a partir del único ejemplar de la edición de 1576 en la Biblioteca de Brera de Milán, de cuya existencia no tenía conocimiento, sino a partir de la traducción al catalán publicada en 1596, pero se dio cuenta de que la Biblioteca de Brera de Milán tenía un libro de 1596 titulado Dottrina Christiana. Impresa por encargo, et comisión del Muy Ilustr. Un Reverendo. Monsig. Filipenses 1 Plg. Aranci G. Le "Dottrine" di Giacomo Ledesma S. J. (1524-1575), "Salesianum" 53 (1991), d Summa della Dottrina Christiana Breve, per insegnare in pochi giorni, per interrogazionee, a modo di Dialogo, fra'l Maestro e Discepolo, Bologna, P. Bonardi. Plg. Aranci G. Min. veik., p. 320, exp. 29. Suma de la Doctrina Cristiana. Con su Breve dichiarationea modo di dialogo fra'l Maestro, e discepolo, Génova, A. Bellone, 1570 (signatura: Zx 1 44). Doctrina Cristiana breve per insegnare in pochi giorni, et per interrogazioni a modo di Dialogo, fra il Maestro e Discepolo, Florencia, A. Padovani, 1587 (signatura: Pal 15.E.8.171). La obra fue publicada como suplemento de la Scelta d'orazioni devotissime al Signore e alla Vergine. Doctrina Cristiana breve para enseñar en pocos días, y para interrogaciones a modo de diálogo, entre el Maestro y el Discípulo, para enseñar a los niños, Milán, P. Pontio (signatura: Musica B 39 (2)). Doctrina Christiana a manera de 315-382. dialogo entre lo Mestre, y lo Dexeble, Barcelona, J. Cendrat. El libro está reeditado en el citado artículo de Aranci (p. 341 y ss.). Maestro e Discepolo, Firenze, F. Giunti, 1593 (signatūra: Capponi VI.48 (2)). Veikalas išspausdintas kaip knygos Scelta d'orazioni devotissime al Signore e alla Vergine priedas.
228 | Archinto Obispo de Como.... Per uso della sua Citta, et Diocese’ corresponde en muchos lugares a la traducción de 1596. A juzgar por el título del libro de 1576 (Dottrina Christiana, a modo di dialogo del Maestro, et Discepolo, per insegnare alli Fanciulli) y la lista de ediciones de los catecismos de Ledesma proporcionada por Aranci, se puede suponer que la versión ampliada apareció por primera vez (aunque no se ha conservado ningún ejemplar) en Roma en 1573, cuando también se publicó la obra de Ledesma dedicada a la enseñanza del catecismo y al canto de los himnos católicos: el hecho de que la versión en cuestión sea posterior al catecismo "breve" permite considerarla una revisión de este último. Dado que Ledesma vivió en Roma desde 1557 y pudo aprender en una década un italiano relativamente cercano a su lengua materna, es muy posible que haya escrito ambos catecismos en italiano y no en español. Por lo tanto, no es de extrañar que no se conozcan versiones españolas de estos textos del siglo XVI, y el extenso Catecismo, y declaración breve de la Doctrina Christiana, por preguntas, y respuestas entre Maestro, y DiscipuloTM de 180 páginas es un libro distinto del catecismo extendido, mientras que el Catecismo, y declaración breve de la Doctrina Christiana, por preguntas, y respuestas entre Maestro, y DiscipuloTM solo corresponde en parte al catecismo “corto”. Ahora nos detendremos. La traducción del Catecismo de Ledesma constituye solo la primera mitad del libro en polaco (y XVI a. „trumpasis“ katekizmas buvo išverstas į albany bei anglų kalbas", o išplėstu variantu buvo pasinaudota rengiant, be minėtojo kataloniško teksto, vertimą į lenkų kalbą, prie kurio su traducción lituana), ya que Krotki obycżay spowiedzi (> Breve Buda de Pasisčemo | o de la confesión en la tierra de los muertos) se basa en otras fuentes. Comparando la primera parte del libro en polaco, reimpreso en 1576 en la edición científica del Catecismo de Daukša, con la versión italiana de 1576 de Doctrina Christiana, a modo di dialogo del Maestro, et Discepolo, per insegnare alli Fanciulli, es fácil observar que desde el capítulo O imieniu d znamieniu Chrześcijariskim/ y o imieniu Pana Chrystusowym y o iego nauce Chrzescijariskiey (p. 466) hasta Trzy Boskie Cnoty (p. 528), el texto polaco no se aleja mucho de la fuente italiana. Algunos fragmentos del original se omiten: después de la frase A Chrystus kto iest? (p. 467, verso 20), antes del capítulo O Pozdrowieniu Panny Mariey (p. 493, verso 18), antes de la oración A czemuž vžywa innych ceremoniy y zwierzchnych pocżčiwoszczy (p. 517, versos 11-13), antes de la oración Co iest grech (p. 519, verso 7) —pero algunas de las líneas omitidas aquí han sido trasladadas 2 Firma: Musica B 29 (1). Plg. Aranci G. Min. veik., p. 337, exp. 69. La opinión de Aranci no está totalmente justificada, ya que el texto italiano de 1596 difiere considerablemente de la edición de 1576, como he podido comprobar al comparar los dos libros. 1 Ibíd. p. 339. > Modo para enseñar la Doctrina Cristiana, Roma, A. Blado. Un ejemplar se conserva en la Biblioteca Brera de Milán (signatura: Musica B 39 (1)). 3 págs. Aranci G. Min. veik., p. 316. '4—Un ejemplar, impreso en Sevilla en 1611, se conserva en la Biblioteca Estatal de Múnich (signatura: Catech. 406). ¥ Un ejemplar, impreso en Valencia en 1681, se conserva en la Biblioteca Brera de Milán (firma: R. Min. 23). 1 Manuscrito conservado en la Biblioteca Vaticana, reimpreso (junto con su reescritura) en la monografía de M. Sciambra La “Dottrina Cristiana” di Luca Matranga, Roma, 1964, 1-199. El texto de 1597, The Christian Doctrine in manner of a Dialogue between the Master and the Disciple, fue publicado en el libro English recusant literature 1558-1640, Volume 2, Menston, 1969. 8 Mikalojaus Daukšos 1595 metų katekizmas, Vilnius, 1995, 459-534. 16 17
| 229 Véase la página 532 (versículos 7-21) y 533 (versículos 1-3). También se ha reproducido el texto original en ocasiones: pág. 472 (versículos 9-20), pág. 495 (versículos 17-22), pág. 496 (versículos 6-16), pág. 509 (versículos 10-19), pág. 520 (versículos 8-13), pág. 526 (versículos 2-12). En un lugar se insertan varios versículos (pág. 500, versículos 20 a 24) y en otros se insertan títulos cortos de capítulos. El texto polaco se desvía de forma más pronunciada en las últimas páginas (p. 528-534), donde se insertan los párrafos Pieč Smystow czelesnych y Cztery ostateczne rzeczy czlowiecze, que no tienen correspondencia en el original. En el prefacio del libro (págs. 462-465) se hace un alejamiento aún más pronunciado, que es distinto del texto de la fuente italiana Ammonitione alli Padri, et Madri. Además, el traductor polaco omitió los dos últimos párrafos del catecismo, Li Misterij di nostro Signor Giesu Christo y Dell’Ave Maria (ya que sus equivalentes están impresos en la segunda parte del libro®), y se distanció del apéndice en latín Per saper aiutare a servire alla Messa y de las líneas impresas después de él sobre “Il modo che si ha da tenere guando si comincia la Dottrina Christina”. Parte de las diferencias mencionadas no se pueden atribuir al traductor polaco, sino al hecho de que probablemente utilizó una edición italiana desconocida o una transcripción «mejorada» de la edición de 1576, como se desprende de la comparación del libro polaco con la citada traducción al catalán de 1596: en este texto faltan casi todas las frases que se omiten en la traducción polaca (véase po A Chrystus kto iest?, ante A czemuž viywa innych ceremoniy y zwierzchnych pocżčiwoszczy, ante Co iest grech); Las notables diferencias entre las últimas páginas de la traducción polaca y la edición de 1576 se corresponden aquí exactamente, aunque los párrafos Dels peccats contra Lesperit sanct y Dels guatre peccats gue demanen venjanca davant Diez nukeltos po Le guatre últimas del hombre; Algunos títulos cortos de capítulos también son característicos del texto catalán (por ejemplo: Wykiad Pacierza® = Declaracio del Pater noster; Krotki wyktad Sakramentow® = Declaracio dels set Sagraments). Sin embargo, hay casos en los que solo el texto polaco difiere de la edición de 1576: esto es especialmente evidente al final del libro y en los lugares que pueden considerarse como reediciones del original. Comparando el texto lituano con la fuente polaca y el original italiano de 1576 (así como la traducción catalana- ), se puede ver que Daukša solo pudo utilizar en todas partes la obra polaca, excepto en el único caso en el que la traducción lituana se aleja de la fuente polaca y coincide con la italiana: en el texto polaco falta el equivalente de varias frases del libro de Daukša (cf. p. 95 v. 8-21, desde Mo. Yra tikras Diewas ir tikras žmogus hasta M. O Christis kaip ižguldžeš) y del original (cf. p. 5a). No obstante, no se puede descartar que se trate de una copia de un manuscrito (o de un manuscrito copiado) que se ha perdido. Se han observado decenas de casos en los que los versos de la traducción lituana no tienen correspondencia ni en la fuente polaca ni en el original italiano*- *: cf. p. 91 (desde el verso 17), p. 93 (hasta el verso 9), p. 97 (versos 8 y 13-14), “ Estos párrafos no faltan en la edición italiana de 1596 antes mencionada, donde están impresos al final del capítulo introductorio (p. 15): Li sentimenti del corpo sono cingue 1 Vedere 2 Udire 3 Odorare 4 Probar 5 Toque... Las últimas cosas del hombre son cuatro 1 La Muerte 2 II Juicio 3 El Infierno 4 II Paraíso. El último párrafo puede haber sido añadido en referencia al final del catecismo católico de Cancio (Ouae hominis novissima dicuntur? ea, quae homini ad extremum accidunt, ut Mors, Iudicium, infernus, et caelestis gloria...). * Plg. págs. 592 a 594 y 597 a 598. "1 P488, párr. 18. 2 P521, párr. 11-12. Solo el traductor polaco omitió los dos últimos párrafos del catecismo, Li Misterij di nostro Signor Giesu Christo y Dell’ Ave Maria, y el suplemento Per saper aiutare a servire alla Messa, que en la traducción catalana se imprime después del himnario. * Para los fenómenos discutidos plg. La ciudad de los muertos, Madrid, 1963, pp. 207-209.
230 | p. 99 (eil. 1-10), p. 115 (eil. 8-10), p. 125 (nuo eil. 10), visą p. 127, eil. 129 (iki eil. 14), eil. 131 (pág. 6), pág. 133 (apéndices 1 a 16), pág. 135 (apéndice 13), pág. 137 (apéndice 5), pág. 139 (apéndice 14), pág. 141 pág. 145 (párrs. 12 a 19), pág. 147 (párrs. 10 a 16), pág. 149 (párr. 15), pág. 151 (párr. 14), pág. 163 (págs. 13 a 16), pág. 175 (págs. 2 a 7 y desde la línea 16), pág. 177 (hasta la línea 7), pág. 183 (desde la línea 10), pág. 185 (hasta la línea 15), pág. 193 (págs. 2 a 8 y desde la línea 13), pág. 195 (hasta la línea 7), pág. 201 (pág. 21), pág. 203 íntegra, pág. 223 (desde la línea 19), pág. 225 (hasta la línea 8), pág. 229 (pág. 5), pág. 239 (págs. 4 a 5 y 15 a 16), pág. 243 (págs. 2 a 3 y 14 a 16). Mucho menos frecuentes son los casos en que los versos polacos que tienen un equivalente (aunque aproximado) en el original italiano se omiten en la traducción al español: cf. p. 494 (versículos 9-10), p. 508 (versículos 8-11 y 18), p. 516 (desde el capítulo 17), pág. 517 (hasta el capítulo 10), pág. 518 (secciones 1 a 8), pág. 521 (secciones 11 a 14), pág. 526 (secciones 1 a 12). Los temas tratados permiten afirmar que tanto el traductor polaco como el lituano han reeditado parcialmente la fuente utilizada (el original italiano en un caso, su traducción polaca en otro): esto puede verse ya en el propio título (Dottrina Christiana, a modo di dialogo del Maestro, et Discepolo, per insegnare alli Fanciulli > Nauka Chrzescianska. Abo Katechizmik dla zjatek > Catecismo o ciencia kiekwienam krzyszczionii obligatorio); Sin embargo, los métodos de procesamiento fueron diferentes, ya que solo Daukša introdujo docenas de nuevas oraciones. Probablemente sabiendo que el propio Ledesma había revisado y ampliado su catecismo “corto”, los traductores (y quizás sobre todo sus clientes) consideraron natural continuar con la revisión para que el libro fuera lo más útil posible para sus nuevos lectores (como hicieron los franceses al revisar su traducción de 1613). A pesar de que la traducción de Ledesma no fue alterada en su esencia y en sus características generales, nadie se opuso a que se presentara como obra de un jesuita español. Por lo tanto, no hay ninguna razón para creer que las modificaciones del traductor polaco pudieran estar condicionadas por una edición desconocida del original italiano o que la fuente de la traducción de Daukša pudiera ser una versión diferente del texto polaco: solo nuevos datos (que difícilmente aparecerán) podrían permitir adoptar tal opinión. En el caso de que se trate de una traducción de un texto de una lengua extranjera, se debe tener en cuenta que la traducción no es necesariamente una traducción de la misma, sino que se trata de una traducción de un texto de una lengua extranjera a otra. El hecho de que haya traducido la segunda mitad del Catecismo sin añadir nada no excluye esta posibilidad: la revisión de las oraciones es algo más difícil. Lo mismo puede decirse de los pasajes de los Evangelios de los Apóstoles. Para que el lector lituano pueda comprender toda la cadena que consiste en Doctrina Christiana, a modo di dialogo del Maestro, et Discepolo, per insegnare alli Fanciulli > Nauka Chrzescianska. Abo Kūtechizmik dla zjatek > Catecismo o ciencia kiekwienam krikszczionii obligatorio, y para rastrear las conexiones entre los tres libros, aquí se presenta el texto transcrito de la edición italiana de 1576, indicando el comienzo de cada una de sus páginas; En la medida de lo posible, se sigue la ortografía actual. |** Doctrina Christiana, a modo de diálogo del Maestro, et Discepolo, para enseñar a los Niños Compuesta por el Doctor Giacomo Ledesma de la Compañía de Jesús. En Milán por Pacifico Pontio, Impresor de la Corte Arzobispal. 1576 |" Resumen de una bula de su Santísima * Plg. Aranci G. Min. veik., p. 320, exp. 30. 26 P5b, # P2a
| 231 {.asmvinnisiva ). Resumen de una ampolla de nuestro Sr. Papa Gregorio XIII. assrsasterskavass} į Leamsivecomsmt } IP ia} Introducción a la Doctrina Cristiana. Ragunati que serán los niños, hecho la señal de la Cruz, para el Maestro, con todos los otros, comenzarán dos niños a cantar lo que sigue. Amén de los padres y de los hijos. Oh queridos cristianos, os ruego que escuchéis y entendáis mi deber de enseñar a todos los padres y madres a vuestros hijos desde pequeños, a saber amar, servir y honrar a nuestro Señor y dulce Redentor, que decía: Venid a mí los pequeños, porque en esta edad podrán aprender y abrazar más fácilmente nuestra fe católica y los mandamientos y las demás cosas que pertenecen a los buenos cristianos, mientras que vosotros, padres y compañeros, sois negligentes en enseñarles, porque no podéis, o no queréis, o no sabéis, enviarlos a las iglesias y a las escuelas, para que sepan el camino para obtener la vida eterna, de Cristo promesa de gracia no faltéis y en esto se vea el amor que les lleváis. Amén. Jesús. Del signo del Cristiano. Todo fiel cristiano, E muy obligado A tener devoción con todo su corazón A la santa Cruz de Cristo nuestra luz, Después que él quiso morir sobre ella, Para recomprarnos De la gran servidumbre De nuestros pecados, Et del mal enemigo, Et perd nos debemos, Avezzar a hacer La señal de la Cruz, Diciendo así, En el nombre del Padre, Et del Hijo, Et del Espíritu Santo, Amén. Jesús. Del nombre y signo del cristiano, y del nombre de Cristo, y de su doctrina cristiana. Sr. ¿Está usted Christiano? D. Sí, por la gracia de nuestro Señor Jesucristo. M. Porque decís por la gracia de Jesucristo. D. Porque no por mérito, ni de mi Padre, ni de mi Madre, ni menos de cualquier otra criatura soy cristiano, sino por la bondad de Dios, y los méritos de Cristo. M. ¿Qué es Christiano? D. Y discípulo de Cristo, es decir, que habiendo sido bautizado cree, y hace profesión de su ley. M. ¿Qué dignidad recibe el hombre cuando lo hacen cristiano? Pág. 2b. P. 3a. P. 4a. Pág. 4b. Pág. 5a.
232 | 33 34 N. Si fa Hijo di Benedicto, hijo adoptivo di Dios, et heredero del Oh, Dios. M. Et Lo que no é Christiano qué é? D. Quédate, hijo. di Maldita sea. schiavo del Demonio, et privado del heredero del Oh, Dios. M. Chi é ¿Christo? D. E Verdadero Dios mío. et M. ¿Cómo es Dios verdadero? D. Porque ė vero, et hijo único di Dio Padre todopoderoso. M. ¿Cómo é verdadero huomo? D. Porque é verdadeet ro, único hijo de la gloriosa Virgen María. M. ¿Qué significa C[cristo- ]? D. Unto. Sr. ¿Por qué? D. Porque fue ė ungido con plenitud de gracia la |* de lo Espíritu Santo, como excelenRe te sobre todos li Rey, Sacerdote sobre todos li Sacerdotet es, Profeta sobre todos li Profetas. M. ¿Qué quiere decir Jesús? D. Salvador, porque ci ha salvados, et redimidos con su preciosa sangre, et ci ha enseñada la vía de la salud, es decir, del Paraíso con la sua doctrina Christiana. M. ¿Qué? é la doctrina ¿Christiana? D. E esa, que Cristo nuestro Señor ci ha enseñado primero con obras, et luego con palabras; le Todavía esa, que et santa Madre Iglesia la Católica Romana ci ha Enseñanza. Essortatione. Por tanto, hijos, mirad que seáis imitadores de Cristo nuestro a Señor, de quien habéis recibido el nombre, le il et vi ha He hecho tanta Gracia. Del signo de la santa Cruz. M. Quale é il Signo del zodiaco ¿Christiano? D. Il Signo de la Santa Cruz. Sr. ¿Por qué? |** D. ¿Por qué in eso? ci ha Redenti Giesū Cristo. M. ¿Cómo lo si hace? D. Si fa poniendo la la mano en al la cabeza, et al cuerpo, et después del hombro izquierdet o, derecho, diciendo, In nombre del Padre, del Hijo, del et El Espíritu Santo. Amén. Jesús. M. ¿Por qué si fa in de esta manera? D. Para significar dos grandes misterios; "uno de la santísima Trinidad, otro de La encarnación de nuestro Señor Giesu Cristo. M. ¿Cómo? D. Nombranil do Padre en la cabeza, porque é principio de otras personas divinas, il Hijo en el cuerpo, porque procede del Padre: lo El Espíritu Santo da Un hombro a al otro, porque procede del Padre dal et Hijo. M. ¿Por qué? si fa in modo di ¿Cruz? D. Para significar el alto misterio; que il Hijo di Dios hecho hombre ci ha Redimió cruz, in de modo que di P. 5b. P. 6a.
35 36 37 | 233 se puede decir; Que la señal de la Cruz, que hacemos, es como un compendio de nuestra fe. M. ¿Cuando debemos usar guesto signo? D. Todas las veces, que comenzamos alguna obra, y cuando nos encontramos en alguna necesidad, y especialmente al levantarnos de la cama, al salir de casa, al entrar en la Iglesia, al comer, o al dormir. M. ¿Por qué tantas veces? D. Que en todo lugar y tiempo Dios nos guarde de nuestros enemigos, y que todas nuestras obras sean ordenadas y sean para honor y gloria de Dios. Aviso del uso, et antichita del signo de la santa Cruz. El signo de la Santa Cruz se usa desde el principio de la Iglesia primitiva hasta ahora, desde el tiempo de los Apóstoles; como consta por los santos Doctores san Agustín ser. De temp. 181. S[an] Grisótomo a Philip. Homil. 13. S[ant’] Agustín en lo. Euan. 118. Tract. Y en el Salmo. 30. Concio. 2. San Basilio lib. De Spirito san. Capítulo 27. Agost[ino] En Sal. 141. Idem de sanctis Ser. 19. Item in celebratione sacramenti Baptismi, et Confirmationis. Tetul[liano] De corona militis. Essortatione. Cuando hagan la señal de la Cruz, que la hagan con reverencia y consideración de dichos misterios, y no sin devoción, como hacen los pobres. Del fin, et cose necessarie al Cristiano. M. ¿Para qué propósito es creado "'huomo? D. Para amar y servir a Dios en esta vida, y luego verlo y disfrutarlo en la otra, lo cual será nuestra suma felicidad. M. ¿Cuántas cosas son necesarias para que el cristiano llegue a su fin y se salve? D. Cuatro. Fe, Esperanza, Carita y buena Obra. M. ¿Qué creen ustedes acerca de la Fe? D. Todo lo que sostiene, et cree la santa madre Iglesia Católica Romana; et principalmente, lo que está contenido en el Credo. M. Digan el Credo. Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su Hijo, nuestro único Señor. 3 Quien es concebido, del Espíritu Santo nacido de la Virgen María. 4 Pasó bajo Poncio Pilato. Crucificado, muerto y sepultado. 5.- Descendió a los infiernos, y el tercer día resucitó de entre los muertos. 6 Subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre todopoderoso. 7 India venturus es Iudicare Vivos et mortuos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica. 9 de San Martín. Remisión de los pecados. 11 Carnis resurrectionem. 12 La batalla es eterna. Amén. Jesús. M. Dilo en vulgar. D. Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. 2 Y en Jesucristo su Hijo unigénito, Señor nuestro. 3 que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nacido de la Virgen María. 4 Padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. 5 Descendió al infierno El tercero de, Resucitó de entre los muertos. 6 Subió al Cielo, se sienta a la diestra de Dios Padre Pág. 6b. P. 7a. Pág. 7b.
234 | Todopoderoso. 7 Y ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. 8 Creo en el Espíritu Santo. La Santa Iglesia Católica. 9 La Comunión de los Santos. 10 La remisión de los pecados. 11 La resurrección de la carne. 12 La vida eterna. Amén. Jesús. D. II Credo. M. ¿Quién hizo el Credo? |** D. Los doce Apóstoles, cuando querían ir a predicar el santo Evangelio a todo el M. Che habbiamo detto? mundo. M. ¿Por qué lo hicieron? D. Para informarnos de la fe. M. ¿Qué contiene el Credo? D. Doce artículos; Es decir, doce partes principales de la Fe. M. ¿A quién pertenecen estos artículos? D. El primero al Padre, los seis que siguen al Hijo, los cinco últimos al Espíritu Santo. Espositone del Credo. M. ¿En quién crees? D. Creo en Dios, que es la Santísima Trinidad. M. ¿Qué quieren decir ustedes con la Santísima Trinidad? D. Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas, y un solo Dios. M. II ¿El Padre es Dios? D. Padre sí. M. II ¿El Dios del Hijo? D. Padre sí. M. ¿El Espíritu Santo es Dios? D. Padre sí. M. ¿Son tres Dij? D. No, porque anchor son tres personas distintas; Sin embargo, es un solo Dios. M. ¿Por qué se llama Dios? |? D. Porque él ve, y prueba todas las cosas, como Señor, y Gobernador de todo. M. ¿Qué semejanza me daréis vosotros" de la santísima Trinidad. D. Sí, como nosotros que somos creados a su imagen y semejanza, tenemos un solo alma, y tres poderes, memoria, intelecto y voluntad. M. ¿Quién creó el Cielo, y la Tierra de nada? D. Dios Padre, junto con el Hijo, y el Espíritu Santo. M. Porque se llama todopoderoso. D. Porque por su sola voluntad y poder infinito puede hacer y destruir todas las cosas. M. ¿Cree usted en Jesucristo? D. Padre sí. M. ¿Quién es Jesús Cristo? D. Y Hijo de Dios Padre, tan poderoso, tan sabio, tan bueno, como el Padre, el cual #® P8a » PS. “ ISprinted quiere
41 42 43 | 235 Hijo de Dios, se hizo hombre por nosotros en el vientre de la gloriosa Virgen María. M. ¿Cómo se hizo guesto? D. No por obra de hombre, sino por obra del Espíritu Santo, permaneciendo Virgen antes, y en el parto, y después del parto: y así en el Cielo no tiene Madre, y en la tierra no tiene Padre. M. ¿Por qué fue crucificado, muerto y sepultado? D. Por amor a nosotros, para librarnos de nuestros pecados, de las manos de nuestros enemigos, de la muerte y del infierno, y así nos redimió con su preciosa sangre sobre el madero de la Cruz. M. Así que éramos esclavos, ¿quién nos ha redimido? D. De nuestros pecados, y del demonio. Essortatione. Se podrá explicar el pecado de nuestro primer Padre, los efectos y miserias, que han ocurrido por el pecado, y cuánto estamos obligados a Cristo Redentor nuestro. M. ¿Qué hizo Cristo nuestro Señor cuando descendió al Infierno? D. Cavo las almas de santos Padres, y las otras almas santas que estaban en el Limbo esperando su santo acontecimiento. M. ¿Cómo resucitó al tercer día? D. Resucitado de la muerte a la vida en cuerpo, y alma gloriosa para nunca morir. M. ¿Cómo subió: al Cielo, y se sentó a la diestra de Dios Padre? D. Después de cuarenta días ascendió sobre todos los cielos, y todos los ángeles por su propia virtud, y poder, donde está con su gran gloria como Hijo de Dios. ¿Cómo vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos? D. El yugo del juicio, que será el fin del mundo, vendrá del Cielo con gran Majestad, et Puede, acompañado de los ángeles y de los santos, juzgar a todos los hombres, para dar a cada uno según sus obras. M. ¿Crees en el Espíritu Santo? D. Sí, que es Dios verdadero, la tercera persona de la Santísima Trinidad, que da la gracia y sus dones a la santa Iglesia Católica. M. ¿Qué es la Santa Iglesia Católica? D. Y toda la congregación de fieles cristianos, que tienen y confiesan la fe de Jesucristo, cuya cabeza es Cristo mismo, y el Papa su Vicario en la tierra. M. Y quien no obedece a la Iglesia, ¿qué mal tendrá? D. Quien no quiera tener a la Iglesia por Madre, no tendrá a Dios por Padre. M. ¿Qué entienden ustedes por la comunión de santos? D. Que todos los que están en esta Iglesia participen juntos de los sacrificios, sacramentos y buenas obras que en ella se hacen, como en el cuerpo un miembro participa de la virtud del otro. M. ¿Cómo se hace la remisión de pecados? D. Se hace por mérito de la pasión de nuestro Señor Jesucristo por medio de los santos Sacramentos, haciendo nosotros cuanto estamos obligados. P. 9a. Pág. 9b. Impreso en e. Pág. 10a.
242 | 62 D. Especialmente aquellos que practican la idolatría, la superstición y los encantamientos, que son contra la honra de Dios. M. ¿Cómo observaremos el segundo? D. Alabando y dando gracias a Dios, con nuestra lengua, y pidiendo nuestras necesidades. M. ¿Quién peca contra este mandamiento? D. En primer lugar, los que blasfeman el nombre de Dios y de sus santos. Según los que juran lo que no es verdad, justo y necesario. Tercero, aquellos que no cumplen los votos prometidos, y otros que no tienen la debida reverencia por el nombre de Dios. M. ¿Por qué decís verdadero, correcto y necesario? | D. Porque el juramento debe ser con verdad et de lo que uno sabe con certeza; con justicia, que sea cosa lícita; con necesidad, que sea cosa de importancia; De lo contrario se peca; Y aun se busca reverencia de aquel por quien se jura. M. ¿Sabéis algún remedio para no perjurar nunca? D. Te has perdido. Nunca jures. M. ¿Cómo dirán queriendo hacer creer algo? D. Sí, no, ciertamente, en verdad, porque esto no es jurar, y lo que es más, no es bueno. La exaltación contra las blasfemias, y los perjurios, y los juramentos frecuentes; y del cumplimiento de los votos. M. ¿Cómo observaremos el tercer mandamiento, que es santificar las fiestas? D. Demostrando con las obras exteriores, la fe y el amor, que llevamos a nuestro Señor Dios. M. ¿En qué les mostraremos este amor? D. No trabajando en tales días, escuchando la Misa entera, como ordena la Iglesia, con devoción, et attentione, |* haciendo también escuchar misa alli su. M. ¿Qué más? D. Uno debería también pasar el día en cosas que fueran para el servicio de Dios, como hacer oración, y leer buenos libros, y hacer obras de misericordia. Exhortación a la observancia de las fiestas, y contra los que las malgastan en obras malas y vanas. M. ¿Cómo vamos a guardar el cuarto mandamiento de honrar al padre, y la madre? D. Debemos obedecerlos, venerarlos, servirlos y ayudarlos. M. Y si vuestro padre os mandara decir alguna mentira, cometer algún pecado, ¿habríais de obedecer? D. Padre no, porque no estoy obligado a obedecerlo contra Dios, sino bien en las cosas lícitas, et honeste. M. ¿Cuántas suertes de Padres se encuentran? D. Cuatro, el primero los padres naturales, que nos han engendrado, y aún los abuelos. Según los espirituales, como son Sacerdotes, Prelados, y Maestros. Tercero los Gobernadores de la República]. Cuarto a los ancianos por su edad, y a todos debemos honrar según su grado. M. ¿Cómo deben hacer los buenos padres con sus hijos? Imprenta de la Sublevación. Pág. 18a. P. 18b. Pág. 19a.
66 67 | 243 D. Deben dotarlos, y gobernarlos, y no demasiado hospedarlos, ni demasiado acariciarlos, sino uno, y el otro con discreción. M. ¿Cómo se comportará el siervo, o el sujeto con su amo? D. Como hijo hacia el Padre, teniendo reverencia en lugar de Cristo, nuestro Señor. M. ¿Y los amos con los siervos? D. Como padres con los hijos, o sea, como hermanos en Cristo. M. ¿Cómo observaremos el quinto mandamiento? D. No queriendo, ni haciendo mal al prójimo con el corazón, ni con la lengua, ni con las obras; Recordando que fue hecho a imagen de Dios. M. ¿Cómo observaremos el sexto? D. De la misma manera, huyendo de toda deshonestidad, no solo con las obras, sino también con la lengua y con el corazón, como se manda en el noveno. M. ¿Qué remedio usaremos para mirar este mandamiento? D. Hay muchos remedios, pero entre otros estos cinturones son muy eficaces. Primero ser regulado en comer, y en el |* beber. En segundo lugar, escapar de las malas conversaciones. Tercero, no leer malos libros, ni decir palabras ni canciones deshonestas, ni escucharlas tanto como se pueda. Cuarto, la frecuencia de los santísimos sacramentos. Quinto, pedir la pureza a la Virgen santísima María, que nos la implore de Dios. M. ¿Cómo observaremos el séptimo? D. No tomando, ni reteniendo, ni haciendo daño a las cosas de los demás por la fuerza, d por engaño, ni dando ayuda, ni consejo, ni causa alguna, que otros lo hagan. Exhortación a no tener en cuenta el despojo de otros, ni el salario del mercenario. A no ser jugadores, a no hacer negocios ilícitos, de modo que para ganar el botín, pierdan la conciencia, y así tengan que asesorarse en cosas dudas, no ir a ciegas en cumplir los testamentos, para que teniendo tú el botín de otros, el Diablo no tenga tu alma; 10:12 Y soportar la pobreza con paciencia, y esperar en Dios, y temerle, y él te dará cuanto necesites. M. ¿Cómo observaremos el octavo? D. No diciendo la mentira contra el prójimo. No murmurando. No descubriendo los pecados ocultos (a menos que sea para remediarlos, a quienes les pertenecen, para algún otro fin bueno y conveniente); no juzgando mal al prójimo, ni diciendo mentiras, sino más bien diciendo lo bueno; D. No codiciando la mujer de otros, ni otra cosa deshonesta. Y por eso es bueno mirar los ojos, y otras ocasiones para poder mirar el corazón, y recurrir a la oración para echar las tentaciones. M. ¿Cómo observaremos el décimo? D. No codiciando el despojo, ni otra cosa del prójimo por vía ilícita ni trayéndole envidia de sus bienes. come vorresti, che gl'altri dicessero di te. M. Come osservaremo il nono? M. Estos diez mandamientos ¿en cuántos se contienen? D. En los dos preceptos de la caridad, es decir, amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a sí mismo por amor de Dios, de tal manera que toda la ley de Dios se contiene en este dulce precepto del amor, el cual nos da nuestro Señor por su infinita bondad. M. ¿Dicen los P. 19b. Pág. 20a.
244 | 59 mandamientos de la Iglesia? D. Los mandamientos de la santa madre Iglesia son cinco. 1 El primero. Udir la misa Las fiestas ordenadas. 2 El segundo. Ayunar la Cuaresma, y los otros días mandados, y abstenerse de carne, el viernes, y el sábado. 3 El tercero. Confesar; Al menos una vez al año. 4 El cuarto. Comuníquese, Al menos en Pascua. 5 El quinto. Pagar las D. Primero para glorificar a Dios en sus S[anti]. En segundo lugar, porque nos referimos a la gloria que tienen en el cielo. Tercero porque "imitamos conociendo su vida, et virtū. Cuarto, porque así los tenemos como nuestros intercesores. En decime, secondo I'usanza. M. Perche causa celebra la Chiesa le feste de santi. quinto lugar, la Iglesia quiere honrar a sus santos hijos, como ellos han honrado a Dios y a la Iglesia. M. ¿Qué días hay que ayunar? D. Toda la Cuaresma, excepto los domingos. Las cuatro estaciones del año, que vienen en los cuatro tiempos, es decir, Primavera, Verano, Otoño e Invierno. En la primavera después del primer |% Domingo de Cuaresma. En verano, la primera semana después de Pentecostés. En el otoño después de la fiesta de la Exaltación de la Cruz de septiembre. En invierno después del tercer domingo de Adviento. La víspera de Navidad. De Pentecostés. De la Asunción de la Virgen. De la Natividad de San Juan Bautista. De todos los Apóstoles excepto S[an] Giacomo, et Filipp[o]. et S[an] Juan[ni] Evang[elista]. De San Lorenzo. De todos los Santos. M. ¿De qué manera hay que ayunar? D. Primero, abstenerse de comer carne, huevos, y lácteos. Y en cuanto a la hora, comer alrededor de la mitad del día, aunque la pequeña merienda por la costumbre entendida, y no retomado por los superiores se disculpe, y todos están obligados a servirlo, excepto aquellos que tienen justo impedimento. M. ¿Cuáles son las fiestas ordenadas por la santa Iglesia? D. Estas son, la primera la Navidad de nuestro Señor Jesucristo. San Esteban protomártir. S[an] Juan[vanni] Evang/elista]. La Circuncisión de N[ostro] S[ignore]. La Epifanía. La Pascua con los dos días siguientes. Santa Cruz de Mayo. La Ascensión de N[ostro] S[ignore]. Pentecostés con los dos días siguientes. La solemnidad | del Cuerpo de Cristo. La Natividad, Anunciación, Asunción, purificatines de Nuestra] Mujer. La Natividad, de San Juan Bautista. Los doce apóstoles. S[an] Lorenzo. La dedicación de San Miguel de Septiembre]. Todos los Santos. Los días de domingo. Las fiestas que los obispos celebran en sus episcopados y diócesis. M. ¿Por qué la Iglesia utiliza otras ceremonias, y el culto exterior? D. Por mayor reverencia y decencia del culto divino. En segundo lugar, para mover al pueblo a la devoción, y enseñarle a entender las cosas exteriores en lugar de las interiores. Tercero porque tenemos de Dios, cuerpo, y alma, y así debemos servirle con ambos. Aviso. Aquí se puede advertir, que como llegan a los años de la discreción están obligados a confesarse, y después de algún Pág. 20b. P. 21a. Pág. 21b.
n 12 73 | 245 tiempo a comunicarse, y esto al menos una vez al año, aunque sería mejor hacerlo más a menudo. De los pecados capitales que comúnmente se llaman mortal. |" M. Hemos dicho de las buenas obras, Digamos ahora los siete pecados, que llamamos mortales. D. Los pecados capitales. Que comúnmente Son llamados mortales Son siete. El primer Superbia. El segundo Avaritia. El tercer Lujuria. La cuarta ira. El quinto Gola. La sexta envidia. El séptimo Accidia. Los cuales son causa y cabeza de los otros, y por eso son llamados capitales, aunque a veces pueden ser veniales. Contra estos vitij, Hay siete virtudes. 1 Humildad contra Soberbia. 2 Liberalita contra Avaritia. 3 Castidad contra Lujuria. 5 Paciencia contra la ira. 5 Astinencia contra Gola. 6 Caridad contra envidia. 7 Diligencia contra Accidia. Los pecados contra el Espíritu Santo Son estos seis. El primero. Presunción de salvarse sin mérito. El segundo. Desesperación de la misericordia de Dios. El tercero. Impugnación de la verdad conocida Para tener más libertad de pecar. El cuarto. Envidia de los bienes Espirituales Que de Dios ha recibido El prójimo nuestro. El quinto. Terquedad en el pecado. El Sexto. Propuesto a morir sin penitencia. Los pecados Que piden venganza de Dios Son cuatro. El primero. Homicidio intencional. El segundo. El pecado abominable. El tercero. La opresión de los pobres. El cuarto. Defraudar a los operarij De su salario. M. ¿Qué es el pecado? D. Y lo que uno desea o hace contra la ley, et la voluntad de Dios. M. ¿Qué daño hace el pecado mortal? D. Nos hace perder a Dios, y su gracia, y la gloria, que nos fue prometida, y nos hace deudores del castigo eterno del infierno. M. ¿Por qué se llama mortal? D. Porque mata el alma, haciéndoles perder la vida de la gracia. M. ¿Qué hace el pecado venial? D. No hace perder la gracia, merece el infierno, pero hace enfriar al hombre en el amor, et servitio de Dios, et merita pena temporal, et aun dispone al pecado mortal. Aviso. Aquí se podrá decir de la gravedad del pecado, exhortando a huir de él. De los siete sacramentos de la santa Iglesia. M. ¿Qué más hay que hacer? D. Hay que conocer los siete Sacramentos y recibirlos en su tiempo, que es cuando nos lo manda y lo declara la Iglesia. M. Digan los sacramentos. D. Los sacramentos de la santa Iglesia son siete. El primero. Bautismo. El segundo. Confirmación. El tercero. La Eucaristía. El cuarto. Penitencia. El quinto. Extrema unción. El sexto. Orden. El séptimo. Matrimonio. P. 22a. Pág. 22b. P. 23a.
246 | M. Che habbiamo detto? D. Los siete sacramentos. M. ¿Quién ordenó estos sacramentos? D. Jesús nuestro Señor. Sr. ¿Por qué? D. Para perdonarnos los pecados, para comunicarnos su gracia, y los méritos de su pasión, y en cada uno de da gracia, para algo particular, pero hay que recibirlos dignamente. M. ¿Para qué vale el Sacramento del Bautismo? D. Para convertirse en un hombre cristiano, y hijo de Dios. M. ¿Cómo se hace esto? D. Porque nacemos en el pecado original que heredamos de nuestros primeros padres, y nos ha levantado con todos los demás por el Bautismo, y nos ha dado la gracia con otras virtudes; Y así somos hechos hijos, y herederos de vida eterna. M. ¿Para qué vale el sacramento de la Confirmación, peso de la Confirmación? D. Recibir gracia y fortaleza contra nuestros enemigos para confesar la fe que recibimos en el bautismo. M. ¿Para qué vale el sacramento de la Confesión? D. Que Dios nuestro Señor nos perdone los pecados que hemos cometido después del bautismo. M. ¿Cómo se tiene que preparar aquel, que se ha de Confesar? D. Hacer tres cosas. Primero recordar diligentemente los pecados, que ha hecho. Segundo, tener dolor y arrepentimiento con el propósito de no volver a pecar. Tercero, confesarlos todos íntegramente, y luego hacer la penitencia dada por el Confesor. M. ¿Para qué vale el santo Sacramento |” del Altar? D. Que nuestras almas sean alimentadas y apacentadas por la gracia de Dios y unidas a él. Segundo, no caer fácilmente en el pecado. Tercero, para lograr toda perfección. M. Que está en el santo Sacramento del Altar[?] D. Que está Jesús Cristo nuestro Señor en cuerpo y en alma, como en el cielo, tanto en la Hostia como en el cáliz después de la consagración del Sacerdote. M. ¿Queda el pan en la hostia, el vino en el cáliz, después que el sacerdote ha consagrado? D. Padre no, porque por virtud de las palabras, que dice el Sacerdote el pan se convierte en cuerpo, y el vino en sangre de Jesù Cristo Nuestro Señor. M. ¿Qué es la Misa? D. Es un recuerdo, y una representación verdadera de la vida, pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, y al mismo tiempo un sacrificio, ofreciendo al mismo Cristo por los vivos y por los muertos, y así debe ser observado con mucha atención y devoción. M. ¿Cómo hay que prepararse para recibir dignamente el santísimo Sacramento? |** D. Caminando con devoción sin conciencia de pecado mortal, confesando adelante. Essortatione. " P 23b. 75 P 21b. » P22a.
| 247 Aquí se puede exhortar a la frecuentación de los sacramentos de la Confesión, y de la Comunión. M. ¿Para qué vale el sacramento de la última onción? D. Para recibir la gracia del Espíritu Santo, y quitar los pecados que hubieran quedado, y consolar el alma dándole esperanza, y fortaleza para resistir los dolores del enfermo, y del demonio. M. ¿Por qué qué más? D. Para obtener la salud del cuerpo, como ve Nuestro Señor] ser más conveniente. M. ¿Para qué sirve el sacramento del Orden? D. Para dar potestad y gracia al Sacerdote de consagrar el santo Sacramento, del Altar, y de absolver de los pecados, lo que solo puede hacer el Sacerdote. M. ¿Para qué vale el sacramento del Matrimonio? D. Que "el hombre y la mujer reciban gracia para vivir juntos, y criar" hijos para la gloria de Dios, y multiplicar el pueblo cristiano, que sea siempre quien sirva a Dios. M. ¿Cómo tienen que deportar juntos al marido y a la mujer? D. El marido debe amar y honrar a la mujer como hermana en Cristo, y la mujer debe venerar y obedecer al marido en lugar de Cristo, y ambos juntos deben mantener la paz, la unidad, la fidelidad y la caridad como Cristo y la Iglesia. De las virtudes teologales, cardinales, dones y frutos del Espíritu Santo. M. Le virtù teologiche. Son tres, Primera, Fe, Segunda, Esperanza, Tercera, Carita. Las virtudes cardinales son cuatro. Primera, Prudencia, Segunda, Justicia, Tercera, Fortaleza, Cuarta, Tempraneza. Dones del Espíritu Santo. Son siete. El primero. Don de la Sabiduría. El segundo. Dotado de Intelecto. El tercero. Don de consejo. El cuarto. Regalo de Fortaleza. El quinto Don de la ciencia. El Sexto. Don de Piedad. El séptimo. Don del temor de Dios. Los frutos del Espíritu Santo. Son doce. |** El primero, Carita. El segundo, Gaudio. El tercero, Paz. El cuarto, Paciencia. El quinto, Longanimita. El sexto, Bonta. El séptimo, Benignita. Cottavo, Mansuetud. El noveno, Fe. El décimo, Modestia. Undécimo, la continencia. El duodécimo, castidad. Las Bienaventuranzas son ocho. La primera. Bienaventurados los pobres de espíritu Porque de ellos es? El reino de los cielos. La segunda. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra. La tercera. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. La cuarta. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. La quinta. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. La sexta. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. La séptima. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Lovato. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Las Obras De La Misericordia Corporal Son siete. La primera. Dar de comer a los pobres hambrientos. La segunda. |* Dar de beber a los pobres sedientos. La tercera. Viste desnudos. La cuarta. Alojar a los peregrinos. La quinta. Visitar a los enfermos. La sexta Visitar 'encarcelados. La séptima. Enterrar a los muertos. P. 25a. P. 25b. Impreso en Et. Pág. 26a.
248 | 82 83 Las Obras de Misericordia Espirituales Hay otras siete. La primera. Dar buenos consejos. La segunda. Educar a los ignorantes. La tercera: Advertir al pecador. La cuarta. Consolar a las personas afligidas y tribuladas. La quinta. Perdonar las ofensas y los insultos recibidos. La sexta. Soportar pacientemente, Le molest[i]- e, Darnos por otros. La séptima. Por los vivos y por los muertos. Los consejos principales de Nuestro Señor Jesucristo. Son tres. El primero. Pobreza voluntaria. El segundo. Castidad perpetua. El tercero. Obediencia total. Los enemigos del hombre son tres. Primero. El demonio. Segundo. El Mundo. Tercero. La carne. Li Misterij de nuestro Señor Jesu Christo. Para meditar y decir el Rosario.- *! De la Virgen, Que son quince. Cinque Gaudiosi, Cinque Dolorosi, Et Cinque Gloriosi. Estos son los cinco gozosos. El primero. La Anunciación, cuando fue concebido el Hijo de Dios. El segundo. La visitación de Santa Isabel. El tercero. La Nativita Del NJostro] Señor Geesu Christo. El cuarto. La presentación de nuestro Señor en el templo. II Quinto. Cuando fue encontrado en el templo entre los doctores. Estos son los Cinco Dolorosos. El primero. Loratione de nuestro Señor, En el huerto. El segundo. La flagelación en la columna. El tercero. Con la corona de espinas. El cuarto. Llevar la Cruz al Monte Calvario. El quinto. La crucifixión, y la muerte en la cruz. Estos son los cinco Gloriosos. El primero. La Resurrección de nuestro Señor. El segundo. Su Ascensión al Cielo. El tercero. La venida del Espíritu Santo. El cuarto. La Asunción de la Virgen. El quinto. La coronación Sobre los ángeles, y Beatos. |** Del Ave María. Cuando suena Ave María se gana indulgencia, diciendo tres versos Con tres Ave María. En el primer toque, Ángelus Domini Nuntiavit Mariae, Et concevit De spiritu sancto. Aves Maria. Al segundo toque, Ecce ancilla domini Fiat mihi Secundum verbum tuum. Ave María. En el tercer toque, Et verbum caro factum est, Et habitavit in nobis. Ave María. Para saber ayudar a servir en la Misa. Verso. Dios me juzgue, y discierne mi causa Vers. Introibo ad Altare Dei. Resp. Ad Deum qui laetificat iuventutem meam. de gente no santa, de hombre injusto y malicioso. Resp. ¿Por qué me has rechazado, y por qué me has afligido cuando me afligió mi enemigo? Verso. Envía tu luz y tu verdad, que me guien y me lleven a tu santo monte y a tu tabernáculo. Resp. Y entró en el altar de Dios, a Dios, que levantó mi juventud. Verso. Confitebor tibi in cythara Deus Dios mío: ¿Por qué está triste mi alma, y por qué me turbas? Pág. 26b. P. 27a. P. 28a.
85 86 | 249 Resp. Espera en Dios, en quien confío, y saluda a mi voluntad y a mi Dios. Verso. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Resp. Así fue en el principio, y ahora, y siempre, y en los siglos de los siglos. Amén. Verso. Adiutorium nostrum in nomine Domini. Resp. El que hizo el cielo y la tierra. Verso. Confiteor et c. ut Vers. Introibo ad altare Dei. Resp. Ad Deum qui laetificat iuventutem meam. infra Resp. Dios Todopoderoso, ten misericordia de mí y perdóname mis pecados, para que tenga vida eterna. Verso. Amén. Resp. Confiteor Deus omnipotentis Beata Mariae semper virgini, Beata Michaeli Arcangelo, Beata Ioannes Baptista, Sanctis Apostolis Pedro, et Paulus, Omnis Sanctis, et tibi Pater quia peccati nisi nomini pensio, verbo, et opere, mea culpa, mea maxima culpa: Ideo precor Beata Mariae semper virginem, Beata Michaeli Arcangelo, Beatum Ioannes Baptista, Sanctos Apostolos Pedro, et Paulus, omnes Sanctas, et Sanctas Dei, et te Pater orare pro me ad Dominum Deus nostri. Verso. Dios todopoderoso, ten piedad de nosotros, y perdona todos nuestros pecados perdidos, Señor, para que tengamos vida eterna. Resp. Amén. Indulgencia, absolución y perdón de todos nuestros pecados, Señor omnipotente y misericordioso. Resp. Amén. Verso. Dios te bendiga. Resp. Y tu plebs te dejará en paz. Verso. Ostende nobis domine misericordiam tuam. Resp. Saludos desde el Perú. Verso. Domine exaudi orationem meam. Resp. Y tuve que llamar a mi padre. «Dominus vobiscum» (en inglés). Resp. Y como tu espíritu. Verso. Kyrie eleison. Resp. Kyrie eleison. Verso. Kyrie eleison. Resp. Cristo elegido. |% Vers. Cristo elegido. Resp. Cristo elegido. Verso. Kyrie eleison. Resp. Kyrie eleison. Verso. Kyrie eleison. Pág. 28a. Impreso en Vespa. Pág. 28b.
250 | Después de que il Sacerdote ha dijo, Orate fratres. Responde il Clérigo. Suscribió el Señor el sacrificio de de tus manos para ad alabanza, et gloria de tu nombre, para ad utilidad de toda tu santa Iglesia. Amén. Il de modo que si ha da Comienza tener si guando la Doctrina Christiana. In prima il Maestro haga decir il Pater noster, et ¡Ave! María, et luego diga la siguiente la oración. Oremus. Omnipotens sempiterne Dios, que has escrito tu justicia en el corazón de los in creyentes, infunde en nosotros tu luz de sabiduría, para que seamos verdaderamente agnosticos, fieles y ut te diligentes, para que et podamos cumplir tus promesas. Por Christum dominum nostrum. Resp. Amén. Guido Michelini Recibido 1999 06 23 Universidad de los Andes Estudios di Parma Viale S. Michele 9/A, 1-43100 Parma, Italia Correo electrónico: [email protected]
