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Jungties konstrukcijos ir jų gramatinis kontekstas

Rolandas Mikulskas

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Acta Lingüística Lituánica LXI (2009), 113 - 156 El contexto gramatical de ir ju la construcción ROLANDAS MIKULSKAS de cópula Instituto de la Lengua Lituana El of objetivo del artículo is to contribuir a to a una clasificación of satisfactoria de las construcciones copulativas. El autor comienza señalando que la gramática de by la teoría verbocéntrica that a aporta poco para un análisis adecuado de las of construcciones copulativas y relacionadas. an of A examinar of las funciones desempeñby adas por el verbo «ser» en las in construcciones en cuestión muestra que there is a semantic interdependencia entre el significado del verbo y el marco sintáctico (estructura argumental). In considerar esta of interdependencia desde el enfoque a de la gramática de or construcciones y la gramática cognitiva parece lo más prometedor. El autor sostiene que poco is to be gained a partir de la a proliferación of de significados léxicos para el verbo ‘ser’ as a implica dar of cuenta de las propiedades de las construcciones individuales; más bien, el foco debería be on los aspectos de la of estructura sintáctica y semántica más cruciales that are para la predicación, y to su correlación con la función on de toda la construcción. of Más específicamente, con referencia a to las construcciones copulativas, debería prestarse be particular to atención a lo semántico y/o referencial del properties of predicados or nominales (adjetivales sustantivados). 1. INTRODUCCIÓN: DE LAS CONSTRUCCIONES SU DE LOS VERBOS SER DEL ANÁLISIS SINTÁCTICO DIFICULTADES’ 1.0. Por construcciones copulativas suelen denominarse oraciones como Jonas es litidnas, Jonas es maestro ir Jonas es ese maestro que nos inculcó el amor por la lengua materna. Al clasificar más detalladamente j los tipos, los primeros du enunciados son atribuidos por algunos autores a las construcciones copulativas de tipo atributivo, o y el último, a las — de tipo ecuativo (cf. Holvoet & Cizik-Prokaševa 2005: 79). Con el fin de mantener la integridad de la descripción gramatical, las construcciones copulativas a menudo se examinan también en conjunto. ‘Agradezco sinceramente a Kristina Lenartaitė, quien leyó atentamente por haber presentado la valiosa primera versión de este artículo. ir Naturalmente, de las deficiencias del artículo sigo uz siendo responsable únicamente yo mismo. 113 ROLANDAS MIKULSKAS junto con otras construcciones estructurales próximas, cuyo eje de predicación también está constituido por una forma finita del verbo būti. Por lo general, se trata de una construcción locativa: hay (Sqsiuvinis un cuaderno junto al libro / en el cajón; su variante de significado comitativo Jonas es su Birute), una construcción existencial (Hay un / cuaderno junto al libro en el cajón), construcciones posesivas de posesión ir posesiva priklausymo (respectivamente El niño tiene moqueo; el gorro tiene / temperatura ir Si construcción de perfecto activo de Antanas), (En mi vida he probado ranas), construcciones pasivas (de perfecto e imperfecto) ir (La ciudad fue completamente destruida durante el ataque aéreo nocturno; El maestro Jonas visy era amado por los ir niños) algunas otras Variantes de estas construcciones. En la literatura se trazan diversos paralelismos tipológicos tanto entre los tipos de construcciones mencionados anteriormente como ir al comparar estas construcciones con las su construcciones copulativas mencionadas antes. Así, no suscita dudas la ontología común de las construccionir es existenciales locativas (cf. Holvoet 2005: 139-147). Su En lo que respecta a la distribución actual no marcada por estos dos tipos, los demás tipos ir mencionados de interpretacijos construcciones posesivas de pertenencia du son, en última — instancia, ir comparables — desde el punto de vista sintáctico y en cuanto al poder semántico de los verbos (ibid., Algunos 147-153). casos de construcciones ir activas-pasivas con su participios predicativos pueden considerarse justificadamente una variante adjetiva de las construcciones copulativas de tipo su ascriptivo predikatyvu (cf. Jonas siempre está vestido ordenadamente ir Jonas siempre está aseado; El piso está completamente descuidado ir El apartamento es malo). 1.1. Cuando las oraciones se entienden como proposiciones que transmiten un determinado contenido, al clasificarlas por tipos se presta atención ante todo al propósito, o función, de la j ju proposición presentada. Por ejemplo, ciertos tipos de oraciones intransitivas sirven para afirmar el estado experimentado por el referente del sintagma nominal sujeto (Las patatas hierven), la existencia (En la olla aún quedan patatas), una situación estática (ubicación) (El libro está sobre la mesa), atribuir a ese referente alguna propiedad (La habitación es ir bastante estrecha), etc. Al hablar de los tipos de construcciones sintácticas, se parte ante todo de la interpretación sintáctica de las oraciones que instancian dichas construcciones. El tipo de oración entendido de este modo puede realizarse mediante varias construcciones sintácticas; por ejemplo, una proposición que constata una relación posesiva de pertenencia entre dos entidades puede realizarse mediante dos construcciones — [NP,,,, tiene NP... en! it ENP, 4p ya NProws cen» Compárese El niño tiene moqueo y fiebre / ir El niño tiene moqueo y temperatura. / Los partidarios del modelo de gramática de dependencias, que reconocen el modelo verbocéntrico de la oración, al interpretar sintácticamen114 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas te las construcciones se basan en las relaciones de dependencia derivadas de la semántica del verbo de la oración, sobre cuya base definen las funciones gramaticales de las unidades sintácticas. Tal análisis sintáctico resulta más difícil de llevar a cabo en los casos en que el verbo de la oración no se caracteriza por una semántica rica y, para expresar la predicación de la oración, se recurre a diversos elementos que complementan la semántica de dicho verbo. Las dificultades de la interpretación sintáctica tampoco se evitan al analizar oraciones con el verbo būti, cuyo significado, aunque solo sea en sus rasgos más generales, a menudo resulta difícil de captar. Por ejemplo, en los trabajos de gramática lituana, al hablar de las construcciones copulativas, el significado de constatación de identidad entre dos entidades (referenciales) —que, en esencia, es idéntico a la función de la cópula en la estructura lógica de la proposición— se reconoce únicamente para el verbo būti de las construcciones ecuativas, mientras que el verbo būti de las construcciones atributivas (tal como se entienden aquí) se considera «semánticamente vacío» (cf. Holvoet & Judžentis 2003: 32; Holvoet & Cizik-Prokaševa 2005: 79-80). Se comprende que, siguiendo este camino analítico, en la construcción ecuativa Jonas yra tas žmogus, apie kurį tu kalbėjai, al complemento del verbo de «identidad» tas žmogus, apie kurį tu kalbėjai le corresponde atribuirle el estatus de argumento, al igual que al sustantivo sujeto de la oración Jonas. Mucho más difícil resulta, siguiendo esta lógica, reconocer el estatus de argumento a los complementos adjetivales o nominales de las cópulas «semánticamente vacías» de las construcciones atributivas, tanto más cuanto que, como aquí mismo se reconoce, resulta más apropiado llamarlos predicativos. Con el fin de conferir unidad a la descripción de las construcciones copulativas, los autores de los trabajos de gramática lituana propusieron reconocer también en los verbos de las construcciones atributivas ciertos «significados de tipo ecuativo» (Holvoet & Cizik-Prokaševa 2005: 80). Intuitivamente, la decisión de atribuir un cierto significado de «identidad» a los verbos de todas las construcciones copulativas parece justificada (en la tercera parte del artículo volveré a este problema e intentaré fundamentar más seriamente esta intuición). Sin embargo, los autores mencionados omiten las consecuencias de tal decisión: sigue sin estar claro si, en las construcciones atributivas con el predicado de «identidad» recién acuñado, los complementos son «elevados» al estatus de argumento o si siguen siendo predicativos. 1,2. Se sigue un camino de interpretaciones sintácticas semejantes también en los trabajos de gramática lituana, al comparar entre sí las oraciones de las construcciones de tipo existencial y locativo Stalciuje yra sąsiuvinis y Sąsiuvinis yra stalčiuje (Holvoet 2005: 139-147). En la primera oración, al reconocer al verbo būti el significado 115 ROLANDAS MIKULSKAS de «existencia», el locativo stalčiuje se convierte en «circunstancia periférica». En la segunda oración, al no ver fundamento alguno para atribuir al verbo būti algún significado, ese mismo locativo se convierte inevitablemente en «circunstancia obligatoria», pues sin ella no se expresaría la predicación principal de la oración (hablando con mayor precisión, dicha predicación la expresa el morfema locativo del sintagma nominal que complementa al verbo). Dado que la predicación de la existencia de cualquier objeto de la realidad resulta difícil de concebir sin su localización, intuitivamente tal análisis sintáctico parece no corresponder a la verdadera situación de las cosas. Y la misma distribución de las funciones gramaticales en las construcciones de ambos tipos, según parece, emana de la propia semántica del verbo būti, que abarca tanto la afirmación de la existencia del objeto localizado como la localización del objeto existente. En otras palabras, al verbo de ambas construcciones —existencial y locativa— debe atribuirse el significado de «existencia localizada / susceptible de ser localizada». 1.3. Siguiendo esa misma lógica, en los trabajos de gramática lituana, al interpretar sintácticamente la construcción de posesión del tipo mihi est (antigua, pero todavía utilizada en lituano) (Jam buvo tik septyneri metai, «Él tenía solo siete años») y la construcción de pertenencia (Šis rašiklis yra mano, «Este bolígrafo es mío»), estas dos construcciones posesivas deben evaluarse de manera diferente desde el punto de vista tipológico. Al reconocer al verbo būti de la primera construcción el significado de «existencia- », el poseedor codificado mediante el dativo del sustantivo jam adquiere el estatus de argumento, y esta construcción posesiva se considera una variante de la construcción existencial. En la segunda construcción, la de pertenencia, al no atribuir al verbo būti ningún significado concreto, el poseedor mano, codificado mediante el genitivo, debe considerarse un «modificador obligatorio», equiparando así este sustantivo, en cuanto a su función gramatical y estatus sintáctico, a la «circunstancia obligatoria» de la construcción locativa; debido a tal interpretación sintáctica, la construcción en cuestión resulta más próxima a una construcción de tipo locativo que a una de tipo posesivo (véase Holvoet 2005: 151-153). Podríamos preguntarnos legítimamente si las paralelas trazadas durante esta interpretación sintáctica entre construcciones de finalidad evidentemente diferente ayudan a valorar adecuadamente su relación tipológica. Al fin y al cabo, el análisis de las posibilidades interpretativas de oraciones como Onutės žalios akys («Los ojos verdes de Onutė») muestra que, en circunstancias contextuales favorables, el genitivo del poseedor puede tener también estatus de argumento (Mikulskas 2006b: 41-50). Sobre el hecho de que el genitivo del poseedor be «extrapuesto» podría sustituir al dativo del poseedor «extrapuesto» (coincidiendo esencialmente con el su dativo de la construcción mihi est antigua), también habla H. Holvoet (ibid., 159), al comentar el ejemplo fijado en los dialectos Bijiinéliui Zali 116 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas lapai, cf. Bijiinélio Zali lapai. En efecto, aunque el genitivo y el dativo de la lengua lituana constituyen, desde el punto de vista funcional, una oposición bastante clara, en algunos contextos sintácticos estos casos codifican significados muy próximos. Por ejemplo, lo marcado mediante dativo se recodifica como el poseedor correspondiente en genitivo, cf. Sis kambarys yra jums / jasy. (situación al predikatinio beneficiento vaidmuo be didelio reik’més nuostolio gali biti asignar habitaciones a los huéspedes). Incluso el genitivo adnominal puede interpretarse en algunos casos como un poseedor externo (del nivel de la oración), y no como un poseedor interno (del nivel del sintagma nominal), cf. Profesoriaus portfelis ptipso ant stalo y Asistentas portfelj profesoriaus /profesoriui, —solo en la primera oración el estatus atributivo del genitivo no suscita dudas. Esta convergencia contextual de las funciones del genitivo y del dativo no debería sorprender: pues los papeles dativos que suponen una participación indirecta en el acontecimiento perfilado por la oración —el receptor, el destinatario, el beneficiario y el experimentador— pueden fácilmente ampliarse con el papel de poseedor?. Aunque esta convergencia funcional del genitivo y del dativo, que se manifiesta únicamente en contextos sintácticos específicos, es bastante marginal en la lengua, podría impulsar el intento de interpretar también el genitivo de la mencionada construcción posesiva de pertenencia (Sis rasiklis yra mano) como un poseedor externo, reconociéndole así el estatus de argumento. Tal análisis de esta construcción sería deseable, pues entonces podríamos considerar ambas construcciones examinadas —la de posesión y la de pertenencia— como dos instanciaciones diferentes, en esencia, de la misma relación posesiva. Desgraciadamente, como veremos más adelante (secc. 2.2.2.1.), al examinar más detenidamente la estructura y la génesis de la construcción de pertenencia, su análisis en esta dirección deseable parece poco probable: la función predicativa del genitivo y su naturaleza «atributiva» en la construcción en cuestión no permiten considerarlo a la ligera un argumento del verbo būti y obligan a buscar otras alternativas de interpretación de este genitivo. 2 Un argumento importante a favor de la proximidad funcional de los casos genitivo y dativo en las lenguas indoeuropeas lo proporciona la hipótesis planteada por Geoffrey Haig sobre el origen de las construcciones ergativas del tiempo pasado en las lenguas iranias. Según este lingüista, la alineación ergativa (ingl. alignment) de las construcciones del tiempo pasado se desarrolló a partir de la construcción de tipo mand kartam del antiguo persa (discutida desde hace tiempo en la bibliografía e interpretada de diversas maneras), que en un principio habría sido una construcción de poseedor externo (External Possessor Construction- ). Precisamente este genitivo, que tiene en la construcción el estatus de argumento externo (mand) natiralia: desempeñaba en la antigua lengua persa las funciones del caso dativo ya desaparecido, en primer lugar la benefactiva (Haig 2008: 41-88). 117 ROLANDAS MIKULSKAS 1.4. Esta breve revisión de los problemas que surgen para las construcciones con el verbo biti al aplicar el método de análisis verbocéntrico muestra que, para definir adecuadamente la dependencia tipológica de tales tipos de oración, no basta con los recursos semánticos del verbo. Las generalizaciones sobre las estructuras comunes entre distintos tipos de construcciones generadas durante tal análisis a veces pueden incluso oscurecer las funciones que dichas construcciones desempeñan en la lengua. Para que las características tipológicas atribuidas a estas construcciones correspondan mejor a su finalidad intuitivamente percibida, es necesario prestar más atención a la naturaleza semántica de los complementos de sus verbos y a las propiedades referenciales de los sustantivos empleados en ellas. También ayudan a definir el tipo de una u otra construcción el orden de palabras característico de las oraciones que la instancian y la correspondiente estructura informatici8kai motyvuoti. Kalbant apie aktualiosios sakinio skaidos svarba sakiniy va no marcada. Todos estos aspectos reflejan de una manera u otra la finalidad de los distintos tipos de construcciones en la lengua; dicho de otro modo, son relevantes para la funquitipología. Conviene señalar que solo la estructura informativa que correlaciona con la definitud del sustantivo preverbal y la indefinitud del sustantivo posverbal puede considerarse no marcada. Solo tal estructura informativa puede considerarse una propiedad de la estructura semántica de las oraciones clasificable desde el punto de vista tipológico (para la fundamentación de esta idea, véase Mikulskas 2006b: 34-41). La tipología de las construcciones copulativas presentada en la tercera parte de este artículo se fundamentará no tanto en una interpretación sintáctica derivada de la semántica de sus verbos, cuanto en la revelación de la naturaleza semántica de los predicativos y en el análisis funcional de las propiedades referenciales de los sustantivos empleados en esta posición. Pero antes, en la segunda parte, intentaremos examinar más profundamente la semántica del verbo būti empleado en todas las construcciones mencionadas anteriormente. 2. PROPIEDADES SEMÁNTICAS DEL VERBO AUXILIAR 2.0. Solo después de investigar minuciosamente las propiedades semánticas del verbo būti empleado en las construcciones mencionadas anteriormente, veremos con mayor claridad hasta qué punto este verbo podría considerarse el factor que determina el marco sintáctico (es decir, la estructura argumental) de las construcciones, o, en términos de la semántica formal, el functor semántico (este término también es ampliamente utilizado por los autores de trabajos sobre la gramática de la lengua lituana, cf. Hovoet & JudZentis 2003: 15t.; Holvoet & Seméniené 2004: 15; Hovoet & JudZentis 2005: 16t.). Sin duda, la aplicación del término functor semántico al verbo de la oración supone118 La construcción copulativa y su contexto nuoja verbocentrinj sakinio modelj. Sio modelio taikymo Salininkai remiasi prielaida, kad sakinio veiksmaZodj subkategorizuojanti argumenty struktira gramatical (ingl. subcategorization frame) son previsibles (se derivan) de su llamada significación léxica. Es comprensible que la aplicación del modelo verbo-céntrico en el análisis sintáctico resulte problemática cuando el significado léxico del verbo es difícil de definir (ya lo hemos visto en los ejemplos examinados anteriormente). Pero ¿pueden derivarse en todos los casos, del significado del verbo de la oración cuando este parece semánticamente pleno, aquellos rasgos de la estructura sintáctica que, en última instancia, determinan la pertenencia tipológica de dicha oración? Dicho de otro modo, ¿revela adecuadamente el análisis sintáctico basado en la concepción del verbo de la oración como functor semántico los rasgos estructurales y semánticos de la construcción que dicha oración instancia? 2.1. En la lengua no es difícil encontrar construcciones cuyos verbos sería inexacto denominar functores semánticos, pues la «estructura argumental que subcategoriza» esos verbos no es cien por cien predecible a partir de su semántica. Un buen ejemplo a este respecto son las llamadas alternancias locativas: podríamos afirmar justificadamente que la configuración de los argumentos en estas construcciones alternantes depende en gran medida de cuál de los elementos de la situación perfilada por la oración se codifica como objeto directo, y que el significado del verbo ya se ajusta a la construcción correspondiente (al afirmarlo, junto con Adele Goldberg (1995), reconocemos la especificidad del significado de la construcción como estructura sintáctica y la primacía de dicho significado sobre el significado del verbo de la oración), cf.: (1) Tévas su stinumi (per dienq) malkas sukrové j kiigi (es decir, introdujo en un montón cierta cantidad de leña cortada (una carga)). (2) El padre y el hijo (durante el día) apilaron la leña en un montón. Los verbos de estas construcciones, respectivamente, pueden definirse como «(amontonar) colocar (objetos dispersos) en forma de montón» y «(amontonar) formar un montón (con esos objetos dispersos- )» (la posibilidad de insertar en ambas oraciones un complemento circunstancial de tiempo que modifique la duración de la acción de amontonar muestra que dicha acción no es momentánea: su resultado no se alcanza de inmediato, sino gradualmente, formando y aumentando poco a poco el montón de leña). Así pues, al considerar estas construcciones alternantes, sería más 119 ROLANDAS MIKULSKAS preciso hablar de sus verbos y de las correspondientes estructuras argumentales como relaciones de dependencia mutua, y no unidireccional; es decir, no de una relación entre núcleo y dependiente (ingl. head: vartojamy veiksmazodziy krauti, ir krauti, reik’més pagrista gali biti laidependent) (cf. Croft 2001: 248). Por supuesto, no debería perderse de vista que en ambas construcciones se trata de dos realizaciones diferentes de un mismo significado más general. La base para postular tal significado general surge cuando comprendemos que los contenidos semánticos transmitidos por las construcciones alternantes no son más que aspectos (o perfiles) diferentes del mismo escenario (el de cargar leña en un montón). Este significado general (que, según Seizi Iwata, para distinguirlo del significado del nivel de la frase (ingl. Phrase Level Meaning), conviene denominar significado del nivel del núcleo léxico (ingl. Lexical Head Level Meaning); Zr. Iwata 2005: 361-363) abarca los elementos constitutivos del escenario de cargar: el cargador, el objeto cargado, la forma característica de cargar, que corresponden a roles semánticos más generales: agente, movedor, locativo (de destino). 2.1.1. Más difícil aún es aplicar el concepto de functor semántico a los verbos de las llamadas construcciones ditransitivas (de doble objeto) del inglés y de las construcciones de movimiento causado que alternan con estas, cf.: (3) She gave her boyfriend a new Mercedes. (4) Ella le dio un Mercedes nuevo a su novio. Sería difícil sostener que los cambios en la estructura argumental de estas dos construcciones y las diferencias de significado de las construcciones relacionadas con ellos se derivan del verbo aparentemente mismo to give. Podríamos afirmar razonablemente que las diferencias de significado de las construcciones en cuestión están determinadas por sus diferentes marcos estructurales, en los que se emplea esencialmente el mismo predicado, respectivamente [give NP NP] y [give NP [to NP]]: en estas estructuras, la posición del objeto directo está ocupada por sustantivos que representan diferentes roles semánticos, respectivamente receptor o movedor. Por supuesto, para ser precisos deberíamos reconocer que el significado del verbo to give en las construcciones examinadas depende en cierta medida del marco propio, característico de cada una de ellas, que determina su subcategorización“. Esta dependencia es más clara cuando en las construcciones mencionadas se emplean verbos que enfatizan más la trayectoria del objeto transferido, por ejemplo: (5S) They sent me another brochure. [send, NP NP] (6) Enviamos la nueva carta a todos los solicitantes. [send, NP [to NP]] Podríamos afirmar que en el significado del predicado send, es más marcado el componente semántico del efecto sobre el receptor (su esfera personal), porque en la oración el proreceptor, mientras que en el significado del predicado send, al perfilarse los mismos límites de la situación mediante la elección del movedor, se enfatiza su trayectoria de movimiento (hacia el receptor). Sin embargo, también en este caso podríamos suponer que en la conciencia del usuario de la lengua existe de manera plenamente real un significado más general de send que abarca ambos significados y que denota el movimiento del móvil causado por el agente desde su esfera hacia la esfera del recipiente. Pero difícilmente sea preciso afirmar que tal significado abstraído sanciona la estructura argumental de una u otra construcción. Por otra parte, dado que solo hay fundamento para hablar de variantes semánticas separadas del verbo to send (send₁ y send₂) en las 120 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas filiuojamos situacijos riboZenkliu (tiesioginiu objektu) pasirenkamas pats construcciones analizadas en la medida en que las respaldan los distintos marcos estructurales de dichas construcciones, solo podríamos denominar semánticos a estos predicados con grandes reservas (cf. Langacker 2008: 239-244). Parece más preciso afirmar que el significado léxico del verbo to send (definido por un determinado marco semántico-interpretativo) es compatible con las especificaciones semánticas de ambas construcciones. 2.1.2. A continuación, al tratar de definir los significados que puede tener el verbo būti en diversas construcciones, nos basaremos en la práctica del análisis sintáctico de las construcciones alternantes examinadas. Lo hacemos por dos razones. En primer lugar, es evidente que los significados atribuibles al verbo en cuestión dependen en gran medida de la naturaleza de las construcciones en las que se emplea. En segundo lugar, algunas construcciones con el verbo būti podemos considerarlas legítimamente alternantes: así, podríamos suponer que la raison d’être de la coexistencia de dos construcciones —la existencial y la locativa— consiste en poner de relieve aspectos esencialmente diferentes de una misma situación de «existencia localizada» . Agrupando sobre esta base también las demás construcciones en cuestión, podremos atribuir significados más generales a los verbos de tales grupos, evitando así postular lexemas «sin significado» en los casos en que resulta más difícil definir el significado concreto del verbo biti®. 2.2. Pasemos a examinar más detalladamente los significados del verbo biti que este tiene en las construcciones ya mencionadas. Es difícil imaginar cómo se elige una u otra disposición fundamental —si se sigue el postulado básico de la gramática cognitiva, el Requisito del Contenido (también denominado Tesis Simbólica), que prohíbe operar en la descripción gramatical con unidades lingüísticas carentes de significado (véase más ampliamente, Langacker 1987: el acercamiento no debería sorprender, pues en algunas construcciones el verbo turėti no afirma de hecho que alguien posea algo, sino que algo se encuentra en la esfera personal de alguien, cf. : 97-98; Taylor 2002: 38-60; cf. Mikulskas 2006a: 40). 121 ROLANDAS MIKULSKAS zicijy ir su ne ko ko (16) En casa tenemos ratones. En esta sakinyje i8 terminación del verbo se implica ,,posesorius“ mes (junto con su su entorno inmediato en el hogar) — ayuda ante todo a localizar la ubicación de ti la entidad, por lo que, como ocurre a menudo en otras ir construcciones posesivas, en realidad solo desempeña la función de punto de referencia (reference point) (más ampliamente sobre el papel de este concepto cognitivo en los procesos de ir percepción y su importancia en la ontología de las construcciones posesivas véase Langacker 2000: 171-202). Es importante señalar que el locativo en oraciones de este tipo, como (16), es un elemento necesario, o Estas (en realidad, existencial) la naturaleza de la construcción: aquí precisa el ámbito de na validez del punto de referencia designado por el sustantivo posesivo, o, dicho de otro modo, define el campo de — búsqueda cognitiva. Precisamente En esta construcción, el locativo obligatorio hace ir que sea más manyti, bien existencial ji que posesiva, tanto más cuanto que tampoco podemos considerar locativa una construcción semejante: pues en la oración Namuose turime peliy pasakome beveik ta pati, ka ir oración existencial Misy namuose yra peliy, solo que en la primera oración, al emplearse el predicado turéti, se expresa además la preocupación por la presencia de peliy ,,del posesivo“ (mes) en el entorno habitado, en otras palabras, la presencia de peliy en casa es, en cierto ju sentido, para los habitantes «actual», diríamos, está orientado a j ju la esfera personal. Así pues Aquí tenemos un análogo de la afirmación de existencia «intencional» como en la ir construcción de tipo mihi analizada est anteriormente: solo que en un caso la construcción posesiva original i8 implica una afirmación de existencia, y en el otro, a la (16) inversa, la construcción existencial original implica una relación o posesiva. Cabe señalar que precisamente — i8 (12) El significado «léxico» de los o ne verbos empleados en las construcciones de estas implicaciones jy determina la función ir lingüística y la dependencia tipológica. Este hecho sugiere que, al determinar el significado de los verbos empleados en una u otra ar construcción, pasan a ser tipa, be menos importantes my otros elementos ne semánticos que determinan la dirección de conceptualización de la construcción (y, por tanto, su ir significado o función general), como, por ejemplo, los modificadores de lugar y duración de la acción, que, en el modelo verbocéntrico ar ir La periferia daznai de la predicación de la oración se describe de forma sucinta. Más adelante podremos convencernos nuevamente de la importancia de tales elementos «periféricos» para la interpretación de los predicados compuestos alternativos y, por consiguiente, para la conceptualización de toda la construcción, analizando las construcciones con participios predicativos (véanse los apartados 2.5.1.1 y 2.5.2). Parece que no existe fundamento serio alguno para interpretar el genitivo de la construcción ir posesiva como un poseedor externo, otorgándole así el estatus de argumento del verbo būti: es evidente que el genitivo 128 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas con este verbo forma el predicado compuesto de la construcción. 2.2.2.1. atribuir metonímicamente al verbo de la construcción el significado de «pertenencia», ya que en otro tipo de (13) construcción (Antano) posesiva se expresa explícitamente su … . Nesinoréty Sios La periferia de la predicación de la oración se describe de forma sucinta.tony? ir Más adelante podremos convencernos ja nuevamente de la importancia de tales elementos «periféricos» para la interpretación de los predicados compuestos alternativos y, por consiguiente, para la conceptualización de toda la construcción, analizando las construcciones con participios predicativos (véanse los apartados 2.5.1.1 y 2.5.2). Es significativo el propio verbo «pertenecer». Como ya se ha mencionado, en la literatura se destaca el predicado biti gen. de la construcción de pertenencia. su + construcción panaSumas j locativa aptarta estructural anterior con su el predicado biti loc. + Se observa que, en primer lugar, ambas construcciones están vinculadas por un modelo similar de división actual no marcada: tanto los sustantivos del posesivo como los del ir locativo se expresan En los marcos de estas estructuras; segundo, el predicado principal de la construcción de svoris abiejose predicación se debe llevar el caso indirecto del complemento nominal del verbo ser (o de la preposición correspondiente) a los morfemas: en el primer caso, para el genitivo posesivo; en — el segundo, para el locativo (o para la preposición locativa). El paralelismo estructural de ambas construcciones se verá aún más claramente si tenemos en cuenta el hecho de que démesj j los significados correspondientes a los morfemas de caso (o de las preposiciones) que expresan en ellas la predicación principal son inherentes: así como la función locativa es inseparable de la indicación de lugar, la función del genitivo es inseparable del parentesco, la propiedad (la pertenencia), la totalidad o, más generalmente, de la expresión de una relación posesiva. Cabe plantear la cuestión de si podríamos encontrar una explicación semántica adecuada para esta vo semejanza estructural de la construcción de pertenencia con la ir construcción locativa. dalies / — En otras palabras, ar ¿existe un fundamento funcional y cognitivo más sólido para j interpretar la construcción posesiva en cuestión «locativamente»? Pues si pudiéramos ar considerar la construcción de pertenencia como una variante de la construcción locativa, no tendríamos ninguna dificultad en atribuir a su verbo el significado de «localización», reduciendo así, por cierto, el número de formas homónimas de este verbo. ir be Examinemos esta posibilidad. Téngase en cuenta que la codificación de la ubicación de una entidad en un lugar y la codificación de la pertenencia de una entidad a otra comparten una estructura semántica esencialmente idéntica. Ambas construcciones expresan una relación entre dos entidades: en una, una entidad se sitúa en un lugar; en la otra, una entidad pertenece a otra. En ambos casos, una de las entidades funciona como figura y la otra como fondo o punto de referencia. Por tanto, la construcción posesiva puede interpretarse como una construcción locativa ampliada o abstracta. Esta posibilidad. Recordemos que expresar la relación posesiva mediante el genitivo es lo más habitual en un sintagma nominal atributivo; incluso podríamos afirmar que, en la construcción de pertenencia que ir nos ocupa, el uso del genitivo en posición predicativa es heredado del correspondiente sintagma nominal atributivo, vartoi§ t. y. el sombrero de Antanas > Si sombrero; en la Antanas. Cognitivo129 ROLANDAS MIKULSKAS gramática de je, el análisis del sintagma nominal posesivo se fundamenta en el concepto mencionado de punto de referencia (reference point) (Langacker 1991: 167-180). La esencia de este análisis consiste en la premisa de que en el sintagma nominal posesivo, mediante el genitivo (en inglés, el morfema -’s o la preposición of), se codifica no solo, ni tanto, al poseedor, sino una entidad cognitivamente más destacada, que facilita la identificación de otra entidad relevante para los interlocutores. Así pues, la llamada construcción posesiva se emplea en la lengua también para las necesidades de la referencia nominal: el denotado del genitivo a menudo no expresa tanto una relación de posesión como facilita el reconocimiento del referente de otro nombre («lo poseído») (en efecto, en la oración Alguien robó la bicicleta del niño no necesariamente se habla de una bicicleta perteneciente al niño: también pudo ser una bicicleta tomada prestada de un amigo; compárese también, desde este punto de vista, la oración Mi tren llega exactamente a las diez). Es importante observar que, aunque el concepto cognitivo de punto de referencia es relevante para más de una construcción gramatical, puede definirse independientemente de la expresión lingüística, pues refleja una especificidad general del proceso de percepción: normalmente reconocemos unas entidades (menos conocidas) a través de otras (más conocidas para nosotros), que están relacionadas de una u otra manera con las primeras y pueden señalar hacia ellas. La función de punto de referencia tampoco es difícil de interpretar de manera «locativa», tanto más cuanto que en muchos casos, especialmente cuando el contenido de la predicación posesiva está constituido por la relación entre el todo y la parte, el significado locativo del sustantivo codificado mediante el genitivo y la función de punto de referencia en la construcción posesiva coinciden naturalmente; compárese ventana de la sala de estar, borde de la mesa, etc. Teniendo en cuenta la función cognitiva de la construcción posesiva nominal, podríamos afirmar que la «posesión» en ella se localiza naturalmente en el entorno cognitivamente más accesible del priklausymo santykj reikSdamas genityvas visiSkai nenustoja Sios bendres- «poseedor- ». Cabe suponer que también en la posición predicativa cumple funciones de punto de referencia cognitivo. No obstante, la finalidad de las construcciones en cuestión —no la precisión de la referencia posesiva— se expresa aquí mediante un sustantivo sujeto dotado de una descripción definida; por tanto, su referente, al menos en el espacio discursivo actual, está identificado. La explicación de que kepuré (13) se localice con respecto a Antanas sería bastante forzada. Y es comprensible: aunque el genitivo de la construcción de pertenencia pueda vincularse etimológicamente con el genitivo del sintagma atributivo correspondiente, la finalidad de la propia construcción en la lengua es otra. Por lo general, esta construcción se emplea cuando, durante la comunicación, resulta necesario indicar al propietario de un objeto ya conocido por los interlocutores. Por ello, la posesión en la construcción de pertenencia prototípicamente aparece 130 La construcción de cópula y su contexto gramatical: un objeto inanimado, 0 posesivo —una persona o (más raramente) un ser vivo (cf. Este ejemplar es de nuestro Pifo). La función de la construcción mencionada se corresponde icónicamente con la estructura informativa no marcada de las oraciones que la instancian: en el rema se expresa el propietario del objeto relevante para los comunicantes. Que la función de la relación posesiva expresada en la construcción de pertenencia es distinta en la lengua de la que tiene en los sintagmas nominales atributivos lo muestran también las restricciones semánticas vigentes para esta construcción. La construcción de pertenencia normalmente no expresa las relaciones de la llamada propiedad inalienable (ingl. inalienable possession), o de parte y totalidad, cf. Tus ojos son bonitos, pero ? ?Los ojos bonitos son tuyos’. Y precisamente el genitivo del sintagma nominal atributivo que perfila la relación de parte y totalidad, como hemos visto, puede interpretarse naturalmente «locativamente» —como punto de referencia para un objeto localizado en el espacio. Todo ello muestra que no existe ningún fundamento ni funcional ni cognitivo para interpretar el genitivo del poseedor de la construcción de pertenencia como el punto de referencia de la localización de la posesión expresada por el sustantivo sujeto. Precisamente por estos motivos semánticos no podemos considerar la construcción en cuestión una variante de la construcción locativa. Entonces, al verbo būti de esta construcción no le queda más que atribuirle metonímicamente un significado no autónomo, «de pertenencia», aunque, como hemos visto, en la lengua tenemos el verbo priklausyti, capaz de transmitir autónomamente este significado, sin el apoyo de la construcción. Pero tal sinonimia de los verbos empleados en construcciones diferentes resulta inconveniente únicamente para quien sigue aferrándose obstinadamente a la tesis del verbo de la oración matome, kad Sio veiksmazodzio predikatinis potencialas teikia menka pacomo functivo semántico. 2.3. Tras examinar las propiedades semánticas del verbo būti en las construcciones (7)-(13), fundamento la clasificación tipológica de las construcciones en cuestión. Solo las construcciones (11), ? Sobre la limitada posibilidad de tales enunciados en la lengua, véase. Mikulskas (2006b. 42-43). ®Naturalmente, si observáramos con mayor atención la ontología de la construcción de pertenencia, podríamos considerar la acepción de «pertenencia» atribuida ad hoc a su verbo būti como cierta variedad o instancia de una de las acepciones fundamentales de este verbo, la acepción de «identidad», bien atestiguada en las construcciones copulativas, cf. Este sombrero es una pertenencia de Antanas; tal expansión de la construcción (13) no es completamente arbitraria, pues concuerda bien con su origen atributivo genitivo. Por otra parte, se enfatiza demasiado este paralelismo ontológico, que oscurecería la finalidad posesiva de la construcción en cuestión y los aspectos de su estructura sintáctica y semántica que la reflejan y que precisamente definen su identidad. 131 ROLANDAS MIKULSKAS (12) A los predicados «existenciales» podríamos reconocerles una autonomía relativa que permite atribuir a los complementos ju el estatus de argumentos®. Los significados del verbo būti en las demás construcciones examinadas dependen excesivamente de la naturaleza de la construcción en la que se emplean. No En estas construccionse es se entiende el verbo «ser». ,de identidad’, ni de eslocación‘, ni El significado de «pertenencia» no es tal que de antemano se le pueda asignar por sí savarankigka, solo alguna estructura de argumentos (un i8 «marco subcategorizador»). — Este verbo difícilmente puede considerarse un functor semántico de una oración finita de la estructura — sintáctica, como se hace con — frecuencia al analizar oraciones cuyo predicado está constituido por verbos de significado léxico más sustancial. kuriy En las construcciones de pertenencia ir de Regis, de identidad y locativas, solo tiene sentido hablar de Distribución sintáctica del predicado compuesto. En una construcción (ascriptiva) que atribuye cierto rasgo al referente del sustantivo sujeto, por ejemplo, El alumno tiene razón, precisamente el adjetivo predicativo que designa el rasgo y la cópula que lo ta rige determinan qué propiedades semánticas puede tener el sustantivo en la o ne 3 posición de sujeto. Eso significa que En construcciones ir similares, la relación de complementación del sustantivo sujeto (mokinys) lo vincula directamente con el verbo biti, pero ne con todo el su predicado compuesto su (biti teisiam). La constitución correspondiente (el orden de formación de i§ la oración) ny representa formalmente el análisis sintáctico de dichas construcciones, cf. [Mokinys,,,., [yra [teisus]],,.,], o INP..,, [V [Adj]] 21. Está claro que, al analizar así las construcciones de identidad, consideraremos que el verbo que constituye el inicio de la oración (ingl. clausal head) en ellas será el verbo copulativo biti, pero toda la estructura ne compleja estará constituida por el complemento adjetival sustantivado de este verbo. su ar A decir verdad, al verbo biti «cópula» En el contexto de este análisis sintáctico no es del ir todo preciso denominarlo (tomamos prestado el termina uso tradicional i§ de la denominación a partir del análisis de la proposición de identidad como estructura lógica), porque Su función jo primaria es vincular los ne elementos de du la proposición de identidad y conferir a la 0 predicación oracional ar expresada por el adjetivo sustantivado (predicativo) una dimensión procesual o temporal, propiedad del verbo — 8i esminé necesaria para una oración finita (t. y. a una oración que, mediante indicadores de tiempo gramatical, persona y modalidad, se vincula al su habla «Sin embargo ir No podemos considerar predicados de este tipo, con respecto a tales argumentos, functores semánticos plenos, porque la interpretación existencial depende en gran jy medida de las propiedades pragmáticas de las construcciones en las que se emplean, tales como El orden de las palabras en la oración en ir ja atitinkanéios una articulación actual no marcada. 132 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas situación («base», en inglés ground), formar). Para poner de relieve la función gramatical del verbo būti en las construcciones examinadas, podríamos denominarlo especificador gramatical. En la Nueva gramática de la lengua lituana actualmente en redacción, se denomina especificador al verbo biti del predicado compuesto en una oración perfectiva activa, cf. En mi vida no he comido ranas. El término especificador Gia también se aplica al análisis de otras combinaciones cuyos componentes ocupan posiciones diferentes con respecto a las relaciones sintácticas internas y externas. Basándose en los criterios de definición del functor, la base y el predicado propuestos por Arnold Zwicky (Zwicky 1993: 292-315) en la Nueva gramática, al describir la sintaxis de las combinaciones mencionadas se distingue entre el predicado interno de la combinación y el predicado externo de la combinación (o base). El especificador desempeña el papel de predicado únicamente dentro de la combinación (cf. Holvoet & Mikulskas 2009a: 10-13). En la formación de las formas perfectivas de la lengua lituana, al verbo būti se le atribuye normalmente la función de verbo auxiliar, que en esencia coincide con la definición del especificador gramatical. De manera similar, también podríamos llamar especificador al verbo auxiliar būti de la construcción pasiva (perfectiva e imperfectiva), cf. La ciudad quedó completamente destruida por el ataque aéreo nocturno; La casa todavía estaba siendo construida cuando ocurrió el accidente. Sin embargo, al hablar de las construcciones de identidad, mantenemos el término tradicional de cópula. Aunque la función gramatical del verbo copulativo bìti es innegable y puede compararse con la función del verbo auxiliar bìti en las formas analíticas mencionadas’°, su función estructural en las construcciones de identidad también es evidente: permite hablar de la relativa autonomía de tal verbo respecto del segundo miembro del predicado compuesto y atribuirle el significado de «identidad» mencionado. Un argumento adicional para distinguir el verbo copulativo del verbo auxiliar (especificador), como veremos más adelante (secc. 2.5.1.-2.5.2.1.), lo proporciona también la posible interpretación alternativa de las construcciones con participios predicativos. El análisis cognitivo de los predicados compuestos utilizados en estas construcciones «ambiguas» permite distinguir dos estructuras semánticas del verbo bìti: una, cuando aquí desempeña la función de verbo auxiliar, y otra completamente distinta, cuando aquí actúa como cópula. © El término «formas analíticas (del verbo)» lo utilizo aquí y en lo sucesivo para denominar las combinaciones del verbo bìti con participios debido a su habitualidad, sin expresar con ello mi posición respecto al estatus paradigmático de tales formas en la lengua lituana (cf., de otro modo, Holvoet & Seméniené 2004: 36-41). 133 ROLANDAS MIKULSKAS 2.4. Lo dicho sobre la semántica del verbo bìti debería bastar para concluir que no podemos juzgar el carácter de las construcciones en las que se i tokio emplea el verbo distinguiendo tipos de bìti como verbo de la construcción; por sus propiedades semánticas apenas podemos discernir unas u ir otras líneas generales más su claras de su significado léxico, que solo jo adquieren al emplearse en una construcción pasiremti. Veiksmazoconcreta. ar Así pues, el significado de la construcción domina absoluta o casi absolutamente con respecto a este lexema. Empleando los términos de la gramática de construcciones, las construcciones en cuestión galétume pueden definirse como j estructuras sintácticas orientadas a las necesidades del discurso, que contienenLa presente investigación, motivada ir funcionalmente, tiene un significado particular. En la gramática de construcciones se sostiene la postura de que j en las construcciones que poseen un significado relativamente autónomo solo pueden integrarse aquellas construcciones verbales cuya semántica, o leksemos, más precisamente — ty los marcos semántico-interpretativos representados por los lexemas, permiten hacer ta (Principio de coherencia semántica (El Semántica Coherencia Principio); Goldberg 1995: 50). Dependiendo del significado (según la naturaleza del marco semántico-interpretativo), esto puede integrarse en iS varias construcciones pats veiksmaZodis j (cf. 2.1.-2.1.1. véanse las construcciones alternantes discutidas). Dado que en una construcción concreta solo pueden emplearse predicados de determinada semántica, desde la perspectiva del verbo podríamos afirmar que la naturaleza depende, al menos en parte, del significado del verbo.ُ]}#+#+#+#+ 天天中彩票人工 ̄奇米影视>彩票娱乐注册 񟿿 เว็บคาสิโน mmad? display? }fatal. Need valid JSON. fix. Doom. 天天彩票网. Unescaped weird. final.} 天天爱彩票app 天天送钱 天天爱彩票中奖. 重庆时时彩.] } Hou. I need output valid. use etc. Ensure i$ Lithuanian garble interpreted. ir konstrukcijos i8 Al definir los significados del verbo «ser», difícilmente podríamos ar basarnos en algunos elementos fácilmente reconocibles Conocimientos sobre determinadas situaciones de la realidad no lingüística, estructuradas mediante marcos semántico-interpretativos. Por un significado demasiado abstracto De este verbo las posibilidades de «compatibilidad semántica» son extremadamente amplias; ir concretamente, solo se manifiestan al emplearlas en una u otra de ji las siguientes ar En la construcción mencionada anteriormente. Por ejemplo, la posibilidad de emplear el verbo būti en una construcción ecuativa ar ascriptiva habla de la compatibilidad del significado jo con cierta semántica de la su proposición de identidad; la posibilidad de emplear el verbo en una 0 construcción $i locativa posesiva del tipo mihi est ar habla de la compatibilidad del significado con la semántica de una proposición de existencia. jo su tikra En aras de la verdad, cabe señalar que son posibles ciertos cambios en la estructura semántica interna de los verbos utilizados en las construcciones mencionadas, aunque susije su ju elección de la forma gramatical. Estos cambios pueden incluso determinar la forma morfosintáctica del complemento del verbo, ajustando así la forma sintáctica de la propia construcción, cf. : ir 134 Jungties konstrukeijos ir jy gramatinis kontekstas (17) Sé fuerte. (18) Sé una persona / compórtate como una persona, no actúes así. En estas oraciones, el imperativo de los verbos empleados determina no solo sus propiedades aspectuales, sino también los cambios en sus significados léxicos. Esta forma del verbo esencialmente imperfectivo būti marca una acción de naturaleza perfectiva (es decir, una acción que, en principio, puede completarse o cuya duración puede limitarse). Por ello, el predicado būk aquí expresa una acción activa que presupone el control del sujeto. El significado de este predicado en los ejemplos tratados puede definirse respectivamente como «comportarse de cierta manera» y «comportarse como alguien» . Sin embargo, sería demasiado audaz afirmar que estos cambios en el significado del verbo, relacionados con la elección de su forma gramatical, modifican esencialmente la estructura argumental de la construcción y, por tanto, su dependencia tipológica. 2.5. Una interpretación alternativa de sus predicados complejos puede tener consecuencias mucho más graves para la dependencia tipológica de las construcciones de identidad. En la bibliografía se han tratado ampliamente los casos en que los participios que constituyen la base semántica de tales predicados (principalmente de significado perfectivo) pueden entenderse en las construcciones examinadas tanto «adjetivalmente» como «verbalmente». Así, en los trabajos de gramática de la lengua lituana (Holvoet & Pajėdienė 2004: 134), al analizar las dos posibles interpretaciones de la oración Esu įsitikinęs, kad esama ir gerų, ir blogų žmonių, se afirma que entendemos esta oración de una manera cuando interpretamos el participio įsitikinęs como un predicado adjetival regido por la cópula esu, y de otra cuando entendemos la combinación esu įsitikinęs como una forma analítica del verbo (que aquí se tiende a denominar construcción verbal). Por tanto, en un caso tenemos una construcción de tipo ascriptivo y, en el otro, una construcción de perfecto. Examinemos más detenidamente estas alternancias de las construcciones. 2.5.1. Comencemos analizando el uso de los participios de voz activa en las construcciones examinadas. Por lo general, aquí pueden interpretarse de dos maneras las formas de tales participios derivadas de verbos intransitivos, ya que pueden registrar el estado final del referente del sustantivo sujeto que ha experimentado el efecto de una determinada acción. La fijación del estado adquirido por el referente del sujeto constituye, por tanto, la base semántica para la interpretación adjetival* de la forma participial mencionada. Cabe señalar que tal adjetivo verbal también puede ocupar en el sintagma nominal la posición atributiva característica de esta parte de la oración, cf. No necesitamos personas convencidas de tener razón. La estructura semántica interna del predicado compuesto estoy convencido, interpretado «adjetivalmente*», podríamos describirla en términos cognitivos de la siguiente manera. La forma participial perfectiva įsitikinęs perfila aquí únicamente la fase final (resultativa) de la acción de convencerse ya realizada: este perfil puede equipararse al perfil de otros adjetivos que designan una relación estática. La esencia de la 135 ROLANDAS MIKULSKAS estructura semántica interna del verbo esu, que confiere una dimensión procesual a esta predicación adjetival, consiste en que, con el transcurso del tiempo, se escanea (mentalmente) el mismo perfil de una relación estática concebida solo abstractamente (por tanto, este verbo designa una acción imperfectiva). Al formar el predicado compuesto, el contenido concreto de la forma participial precisa semánticamente, o elabora, la subestructura correspondiente del verbo abstracto. La subestructura elaborada (el lugar de la elaboración) se elige libremente, porque todos los elementos de la estructura interna del verbo imperfectivo (todas las posiciones de la relación estática concebida abstractamente que se perfilan) permanecen invariables con el transcurso del tiempo. 2.5.1.1. La interpretación «verbal*» de la forma participial mencionada puede verse impulsada por elementos de la oración aparentemente insignificantes, que normalmente se atribuyen a la periferia de su estructura sintáctica, cf. Más de una vez me he convencido de que existen tanto personas buenas como malas. En esta oración, el modificador adverbial ne kartq, al señalar la repetición en el pasado del acontecimiento perfilado por el predicado complejo esu jsitikines, indica asimismo que cada uno de esos acontecimientos recurrentes tuvo su propio inicio y final, es decir, cierta duración. En términos cognitivos, hablando, el participio En esta forma compleja, perfila todas las etapas de la acción de convencerse que tuvo lugar, las cuales, al formar el predicado complejo, elaboran todos los elementos correspondientes de la estructura interna del verbo esu; estos pueden imaginarse como las posiciones de una determinada relación verbal (percibida solo de manera abstracta) que cambia con el tiempo y es escaneada secuencialmente. El verbo biti, con una estructura semántica de este tipo, como corresponde a un verbo auxiliar, es indiferente respecto de la perfectividad y la imperfectividad. ir / Ar Que el predicado complejo señale una acción perfectiva o imperfectiva depende únicamente de la base derivativa del participio y de la naturaleza aspectual del verbo que constituye la base de la interpretación semántica: por ejemplo, el predicado (ne kartq) esu isitikines señala una acción perfectiva, mientras que el predicado (ne kartq) esu girdéjes (tq melodijq) señala una acción imperfectiva". "' Aquí y en otros lugares entiendo la perfectividad/imperfectividad en el sentido langackeriano (Langacker 2002: 85-91), como un concepto que caracteriza la estructura interna del proceso designado por el verbo, que no debe confundirse con lo expresado por las formas analíticas mencionadas 136 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas 2.5.2. «Adjetivalmente» también pueden interpretarse los participios de voz pasiva en una construcción pasiva. Entonces, la construcción con $i no se diferencia esencialmente en nada de la construcción de cópula ascriptiva. Los participios de voz pasiva que ocupan la posición de predicado adjetival en la construcción copulativa, al igual que otros adjetivos, también pueden emplearse atributivamente, cf.: (19) Vimos que la ciudad estaba completamente destruida. (20) La ciudad completamente destruida parecía espantosa. (21) Estas setas son comestibles. (22) Conocemos las setas comestibles. Los participios de voz pasiva interpretados «verbalmente» convierten la construcción copulativa en una construcción pasiva. Tal interpretación, además de un contexto favorable, puede verse propiciada por modificadores adverbiales que modifican la duración de la acción presupuesta por el participio», cf.: (23) La ciudad fue completamente destruida durante el ataque aéreo nocturno. (24) Recogidas y colocadas a finales del otoño, estas setas se comen con deleite durante los meses de invierno. Los predicados compuestos de estas oraciones, sugriautas y yra valgomi, deben considerarse formas de los verbos (sugriauti y valgyti) que constituyen la base de la formación analítica de participios. La descripción cognitiva de la formación de tales formas podría ser, en muchos aspectos, similar a la descripción anteriormente presentada de la formación de formas analíticas del verbo con participios de voz activa. En primer lugar, observaremos que el concepto de perfecto. Este suele caracterizarse por la capacidad de la frase verbal de fijar, mediante recursos más o menos gramaticalizados, la importancia para los comunicantes de una acción que tuvo lugar / se completó antes del momento del habla. Dado que la categoría de perfectividad / imperfectividad define las posibilidades de expresión del aspecto propias de un verbo concreto, no debe identificarse con la dicotomía de la realización de estas posibilidades, que registra la categoría aspectual del evento / transcurso (cf. Mikulskas 2005: 26-27). ‘No todos los predicados de todos los tipos pueden combinarse con tales modificadores. Por ejemplo, de las dos oraciones Kaimelis i& visy pusiy buvo apsuptas mixky y Béglys policijos pagaliau buvo apsuptas, solo en la segunda la duración de la acción designada por la forma verbal compuesta buvo apsuptas puede ser modificada. Debido a la especificidad de la predicación de objetos alargados (véase Mikulskas 2005: 32-38), en la primera oración la misma forma solo puede designar una disposición espacial estática (la disposición del bosque en círculo alrededor de la aldea). La interpretación «verbal» de la forma participial en la construcción mencionada debido a esta restricción semántica coincide esencialmente con su interpretación «adjetival» (véase más ampliamente sobre este fenómeno §. Langacker 2002: 145-147). 137 ROLANDAS MIKULSKAS Quizá por ello las primeras se asignan a menudo intuitivamente al tipo atributivo de construcciones copulativas (cf. Holvoet & Cizik-Prokaševa 2005: 79). Cuando el referente del sustantivo sujeto en tales oraciones se asigna a una clase más amplia de referentes, metonímicamente puede asociarse con un rasgo esencial de los miembros de esa clase. Cuando el sustantivo predicativo en una construcción de tipo inclusivo y el adjetivo predicativo en una construcción de tipo atributivo están relacionados por una relación derivativa, tal vínculo metonímico entre el miembro de la clase y el rasgo constitutivo de esta se vuelve casi inevitable, y los significados de ambas construcciones difieren muy poco, cf. : (36) Petras es un necio. (37) Petras es necio. Sin embargo, ni mucho menos en todos los casos podemos constatar pares basados en relaciones derivativas, a partir de los cuales intentaríamos atribuir al tipo atributivo las construcciones copulativas que expresan una relación de inclusión. Además, es difícil no prestar atención al hecho de que el valor funcional de la cópula difiere en las construcciones de tipo ascriptivo y de tipo inclusivo: en la construcción del primer tipo, la función de estas formas verbales finitas es ante todo gramatical, mientras que en la construcción del segundo tipo expresa también una relación de identidad ontológicamente importante para toda la proposición’”. Pues estaremos de acuerdo en que, lógicamente, la relación de inclusión no es sino una variante de la relación más general de identidad: el referente nominal se incluye en una clase más amplia sobre la base de una determinada característica generalizada (descripción de tipo), identificándolo con otros miembros de esa clase. Así pues, nos hemos acercado a la idea de que los dos tipos de oraciones copulativas distinguidos anteriormente —inclusivas y ecuativas— están unidos no solo por predicados nominales, sino también por una ontología común. Parece que vale la pena tratar las oraciones copulativas con predicados nominales como un único tipo. Sin embargo, aún queda sin respuesta la cuestión de cómo los nombres de naturaleza no relacional son capaces de expresar la predicación principal de tales oraciones. Dicho de otro modo, ¿de dónde surge su potencial predicativo? 1” Por supuesto, por ello, al analizar las construcciones copulativas con predicados nominales, podríamos atribuir a sus cópulas los significados de «inclusión» o «identidad», pero entonces las diferenciaríamos demasiado de las construcciones análogas con predicados adjetivales, en las que la función de la cópula se reconoce ante todo como gramatical. Por tanto, si queremos tratar todas las construcciones copulativas como, en esencia, un mismo arquetipo estructural, en todos los casos deberíamos destacar en ellas la función estructural, y no la semántica, de la cópula. 144 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas 3.2.1. Si entendemos el contenido de las descripciones proporcionadas por los sustantivos que ocupan la posición de predicado como una instanciación del tipo que implican* (y un ejemplo instanciado siempre remite a su tipo), su carácter relacional se demuestra fácilmente: tales sustantivos representan la relación entre un representante individual (instanciado) del tipo y el propio tipo (o entre las descripciones correspondientes). El efecto de inclusión (y el potencial predicativo del predicado sustantival) se crea incluyendo el referente del sustantivo sujeto, mediante una relación de identidad con una instanciación del tipo, en la descripción de ese tipo, que define un conjunto más amplio de referentes. Por razones comprensibles, la remisión del sustantivo predicativo a la descripción del tipo (y el carácter relacional de dicho sustantivo) se percibe más fácilmente en los casos en que se interpreta de manera indefinida e inespecífica, es decir, como un sustantivo que designa un representante del tipo elegido libremente- **. Pero también los sustantivos predicativos definidos de las llamadas construcciones ecuativas (los referentes de esos sustantivos, definidos mediante su descripción, savaip nurodo j atitinkamy tipu deskripcijas (jau vien tik todél, kad pagal son instanciaciones únicas de tipos de propiedades). Dado que en estas construcciones la descripción del tipo proporcionada por el sustantivo predicativo tiene una referencia considerablemente más restringida que en el caso de la indefinitud (por ejemplo, en la oración (34) la proporciona todo el sintagma restrictivo mokytojas, kuris mums įdiegė meilę gimtajai kalbai, que prácticamente solo puede tener aquí un referente), la relación de inclusión que expresan se percibe con mayor dificultad: aquí está reducida al mínimo. Sin embargo, la diferencia entre la descripción del tipo y la instanciación de ese tipo, significativa para la concepción relacional del sustantivo predicativo, también en este caso puede percibirse fácilmente, especialmente si dicha instanciación, como en el ejemplo (34), está marcada explícitamente por el indicador de definitud tas. Por tanto, en ambos casos podemos hablar del carácter relacional del sustantivo y del carácter predicativo que se deriva de él, el cual surge debido a la posición sintáctica —la de predicado— que ocupa. +8 Véase más ampliamente sobre la diferencia entre el tipo y su instanciación. Langacker (1991: 51-73); cf. Mikulskas (2006a: 34-35). Podríamos tratar la relación de identidad denotada por oraciones de este tipo, como Jonas yra mokytojas, también como la inclusión directa de un individuo (Jonas) en una clase más general (de los profesores), que en este caso es designada por el sustantivo común (¡no un nombre propio!) mokytojas. Este análisis también estaría respaldado por los ejemplos de algunas lenguas con artículos; cf. el francés Jean est professeur (pero cf. el inglés John is a teacher), sin embargo, resulta más difícil aplicarlo a las construcciones ecuativas, cuyo sustantivo predicativo definido de tipo descripción remite solo indirectamente, mediante la instanciación de un representante de ese tipo identificado de manera única (cf. Langacker 1991: 69). 145 ROLANDAS MIKULSKAS 3.2.2. Conviene decir algunas palabras sobre oraciones como (31), (32) y (33), que, dependiendo de si su sustantivo predicativo se interpreta de manera definida o indefinida, respectivamente, pueden interpretarse como expresiones de una relación de ecuación o de inclusión. A continuación analizaremos estos ejemplos. La oración (31), al parecer, tiene las mismas posibilidades de ser interpretada de ambas maneras. Pues el modelo cognitivo idealizado de ESCUELA (ICM; Lakoff 1987: 68-76), significativo para la interpretación de esta oración, en principio respalda una situación en la que el referente del poseedor nuestra (la clase de la escuela) puede tener más de un profesor, por lo que la descripción posesiva nuestro profesor no necesariamente designa un individuo identificable de manera única. En cambio, en la oración (32), la descripción nuestro profesor de lengua lituana, debido al mismo ICM de ESCUELA, favorecería más bien una interpretación definida, y la oración expresaría entonces una relación de identidad ecuativa, porque una clase de escuela secundaria o superior normalmente tiene un solo profesor de una determinada disciplina. Sin embargo, también en esta oración el referente de la descripción en cuestión puede no ser identificable de manera única, por ejemplo, si el poseedor nuestro designa a todos los alumnos de la escuela, ya que en una escuela puede haber varios profesores de lengua lituana. A primera vista, el análisis de la oración (33) no debería diferir del análisis de la oración (32), examinada anteriormente. No obstante, parece que en el ejemplo (33) el tipo de profesor designado por la descripción nuestro profesor de lengua lituana se percibe más bien como un determinado papel que, durante un período concreto, desempeña o instancia un único individuo. Este caso se conoce en la literatura como «definitud de rol», cuya especificidad —la posibilidad de un único referente— hace que la oración (33) se aproxime más a una construcción ecuativa. 3.2.3. En resumen de lo expuesto, podemos dividir las construcciones copulativas en dos tipos principales: construcciones de tipo atributivo y construcciones de tipo identitario. Su diferencia depende esencialmente de qué —adjetivos o sustantivos— desempeñan la función de predicativos. Esta tipología de las construcciones copulativas basada en distintas partes de la oración es muy clara y está motivada por el hecho de que los adjetivos, debido a su naturaleza relacional, están esencialmente predispuestos a pre- *° La distinción entre el papel (ingl. role) y su valor (ingl. value), introducida por Fauconnier (1985: 35-81), debe considerarse una variedad específica de la distinción «tipo vs. instanciación». La determinación del papel se deriva de su unicidad dentro de un tipo de realidad mundial determiinstanciacijas konkreéiu laikotarpiu (plagiau Zr. Langacker 1991: 71-73; plg. Mikulsnado históricamente. La determinación del papel se transfiere naturalmente también a sus valores, adquiridos a través de la experiencia de ese tipo de mundo kas 2006a: 54-55). 146 Jungties konstrukeijos ir jy gramatinis kontekstas en la posición predicativa expresar la predicación principal de la oración; los 0 sustantivos adquieren tal capacidad solo al ocupar la posición predicativa. A continuación, dependiendo de si el nombre predicativo se ar interpreta en ellas de manera definida o indefinida, las construcciones de identidad pueden ar dividirse ulteriormente en construcciones del subtipo ecuativo inclusivo. 3.3. Finalmente, skiriamos j convendría ir examinar también algunos casos periféricos de construcciones copulativas en los que los predicativos son nombres propios, cf.: (38) Permítanme presentarme, soy Jonas Petraitis. (39) Soy Jonas. (40) Me llamo Jonas. (41) Mi nombre es Jonas. (42) Nuestro profesor es Jonas Petraitis. Los nombres propios suelen proporcionar una descripción definida, es decir, su referente es una persona identificada de manera única. Sin embargo, no necesariamente. El referente de un nombre propio puede ser desconocido para el oyente; en tal caso, el hablante pronuncia este nombre con un marcador de indefinitud, cf. Nuestro profesor es un tal Jonas Petraitis; en este ejemplo, el referente del nombre propio es una persona específica, pero indefinida. Sin embargo, no es difícil imaginar una oración copulativa en la que el nombre propio se interprete de manera inespecífica, cf. Esos dos traviesos son los Sutkus; en este ejemplo, el sustantivo predicativo señala a toda la familia o linaje, al que normalmente pertenecen más de dos miembros, por lo que aquí se percibe fácilmente el carácter inclusivo de la proposición. Al parecer, mucho más problemática es el análisis de aquellas construcciones copulativas cuyo nombre propio predicativo designa un único referente, aunque indefinido. ¿Cómo debería entenderse el carácter relativo de tales predicativos nominales? ¿A qué tipo de descripción remite el nombre propio o qué tipo puede instanciar el denotado del nombre propio? Por pobre que sea semánticamente la descripción del tipo representado por el nombre propio, desde el punto de vista teórico resulta significativa. Consideremos a este respecto la oración (38): al pronunciarla, el sujeto yo probablemente no quiere comunicar al oyente su nombre, sino presentarse como la persona asociada de manera única con ese nombre. Sin embargo, además de la identificación única, el nombre Jonas Petraitis indica que su portador es un varón de nacionalidad lituana. Además de la nacionalidad y el sexo, y a veces también del origen o de la posición en la 147 ROLANDAS MIKULSKAS sociedad, la forma diminutiva del nombre puede indicar asimismo la corta edad de su portador (cf. Antanukas, Petraiciokas) y otras cosas semejantes, a las que normalmente no prestamos atención al usar los nombres. Sin embargo, estos aspectos «insignificantes» constituyen la base empírica, aunque mínima, para establecer la relación de instanciación entre el tipo de persona que representan y su representante concreto. La descripción del tipo proporcionada por un nombre propio puede reconocerse con especial facilidad cuando dicho nombre se asocia en la sociedad con el papel históricamente significativo de su portador. El potencial predicativo de tal nombre, empleado en posición predicativa, es evidente; cf.: (43) Él es Vytautas Landsbergis, y con eso está todo dicho. Por último, las implicaciones asociadas con los nombres propios pueden dar origen al uso de los nombres propios en sentido común. Cuando tales nombres funcionan como predicados de construcciones copulativas, ya no surgen dudas sobre su potencial predicativo; cf.: (44) Ese muchacho mío es un verdadero Einstein. 3.3.1. La oración (39) puede considerarse una respuesta a la pregunta ¿Cómo se llama? o bien una respuesta a la pregunta ¿Quién es usted? En el primer caso, el análisis de la oración debería relacionarse con el análisis de oraciones como (40) y (41), mientras que en el segundo, con el análisis ya expuesto de la oración (38). En efecto, interpretando de otro modo la oración (39), su predicado Jonas designa a un individuo concreto que, además, puede ser identificado implícitamente de manera única como la persona mencionada anteriormente, y esta implicación de reconocimiento puede considerarse del tipo que instancia el nombre propio, mientras que la descripción —si es necesario— también puede expresarse explícitamente, cf. : (45) Soy ese Jonas que les llamó ayer. 3.3.2. Puesto que las oraciones analizadas expresan una relación de identidad entre dos referentes —personas— identificados de manera única, pueden considerarse legítimamente instancias de construcciones copulativas del subtipo ecuativo. En esencia, tampoco se diferencia de tales oraciones la oración (42), siempre que no la consideremos una respuesta a la pregunta ¿Cómo se llama su maestro? Sin embargo, a primera vista parece que la relación de identidad expresada en esta oración entre dos referentes nominales difiere de los casos analizados anteriormente. En efecto, si consideramos esta oración una respuesta a la pregunta ¿Quién es su maestro- ?, el nombre común de su sujeto es indefinido y aparentemente tiene una referen148 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas cia más amplia que el nombre propio situado en la posición del predicado. La relación de alcance de los nombres comunes en una oración de este tipo es inversa a la observada en los casos de expresión de la relación de inclusión analizados anteriormente (cf. Jonas Petraitis es (nuestro) maestro- ). Sin embargo, si tratamos el sustantivo del sujeto «mi maestro» en la oración de que hablamos como cierto papel (cf. la sección 3.2.2.), que durante un período concreto solo puede ser desempeñado (instanciado) por un único individuo (aunque sea desconocido para quien pregunta), el problema de la posibilidad ontológica de una relación de identidad entre dos referencias supuestamente de distinta extensión se resuelve: la relación de identidad se expresa entre dos referentes específicos; solo que el referente del sustantivo predicativo (del nombre propio) puede ser todavía una persona identificable de manera única. 3.3.3. Cuando la oración (39) significa lo mismo que las oraciones (40) y (41), la relación de identidad que expresa no se da entre el referente de la primera persona (yo), identificable de manera única, y el portador del nombre propio (Jonas) —una persona específica que instancia a un individuo de sexo masculino (un lituano)—, sino entre (el portador del nombre, identificable de manera única) y el propio nombre. Dicho de otro modo, aquí el blanco de la proposición de identidad no es la persona misma, sino únicamente cierto aspecto apelativo de ella. Este aspecto se expresa explícitamente mediante las paráfrasis de las oraciones (40) y (41). Recordemos que el referente del sustantivo del sujeto (una persona concreta) puede ser categorizado desde uno u otro aspecto también en otras oraciones de la cópula de significado inclusivo, por ejemplo, indicando su profesión, su estatus social o familiar, y similares (cf. Soy pensionista / abuelo). Es comprensible que el referente del sustantivo predicativo en oraciones como (39), (40) y (41) —el propio nombre— no sea un ente identificable de manera única, cf.: (46) Yo soy Jonas, y mi vecino también es Jonas. (47) Me llamo Jonas, y mi vecino también se llama Jonas. El carácter relativo (y el potencial predicativo) de los nombres propios que funcionan como predicados en las oraciones de que hablamos podríamos explicarlo por el hecho de que aquí expresan una relación entre el nombre atribuido a una persona concreta (Jonas) y el lugar que ocupa ese nombre en el repertorio de nombres (la tradición religiosa, su difusión, etc.) o su potencial implicativo (asociaciones históricas, culturales, etc.); estos últimos elementos constituyen la descripción del tipo del nombre propio per se. Todas estas oraciones pueden adscribirse legítimamente a la construcción copulativa del subtipo inclusivo del tipo de identidad, pero, conservando su especificidad, podríamos distinguirlas como una variedad de oraciones copulativas apelativas. Así pues, también los casos periféricos de las construcciones copulativas pueden adscribirse, de una u otra manera, a los tipos y subtipos examinados anteriormente. 149 ROLANDAS MIKULSKAS 3.4. Al fundamentar la clasificación tipológica de las construcciones copulativas en las propiedades semánticas (de clase de palabra) y/o referenciales de las palabras predicativas empleadas en ellas, intuitivamente nos guiamos por la suposición de que los tipos y subtipos de construcciones distinguidos son, en esencia, diferentes instanciaciones del mismo arquetipo estructural. Precisamente basándonos en tal suposición empleamos en el análisis los términos prototipo y periferia. Sin embargo, al examinar las particularidades de la expresión de la predicación en diversas construcciones copulativas y sus variedades, también prestamos atención a la diferente finalidad de dichas construcciones en la lengua, que motiva esas particularidades. A decir verdad, las denominaciones de los tipos y subtipos de construcciones copulativas distinguidos —construcción ascriptiva, inclusiva y ecuativa— también se han formado leidZianti visas jas priskirti tai patiai, pavyzdZiui, tapatumo reikSmés konsbasándose en su diferente finalidad. Por tanto, podríamos preguntarnos legítimamente si las construcciones que tienen la misma forma —X yra Y, pero una finalidad diferente tienen algo en común entre sí. Dicho de otro modo, ¿qué significado común, que las vincule a la categoría de las construcciones copulativas, une los tipos de construcciones copulativas examinados? Esta es una cuestión fundamental. En efecto, dependiendo de cómo respondamos a ella, hablaremos de la homonimia de construcciones completamente diferentes o de instanciaciones tipológicas separadas de una misma construcción. 3.4.1. Al examinar las diversas variantes de las oraciones copulativas con predicados nominales, destacamos su comunidad ontológica, que permite hablar también de su significado estructural común —el de una relación de identidad—. Pero esa misma relación de identidad fundamenta a su manera la ontología de las oraciones copulativas con predicados adjetivales. Como ya hemos mencionado, la predicación expresada por el adjetivo es de naturaleza relativa. Dicho más sencillamente, esta predicación no puede concebirse (ni describirse) autónomamente, como una propiedad existente por sí misma, sino solo como una característica (cualitativa o cuantitativa) de una determinada cosa. Por lo tanto, en la estructura semántica del adjetivo siempre se presupone un lugar para una cosa concebida abstractamente, y no nos alejaremos demasiado de la verdad si representamos la estructura de la oración Jonas es inteligente como Jonas es una cosa (una persona) inteligente. Así pues, podríamos afirmar que la atribución de una propiedad al referente del sustantivo sujeto en las oraciones de tipo ascriptivo también se realiza mediante la afirmación de una relación de identidad. Solo uno de los participantes de la relación de identidad está instanciado no en la realidad física, sino únicamente en el espacio mental de las implicaciones: el referente del sustantivo supuesto por el adjetivo predicativo. Sin embargo, también en las oraciones copulativas del subtipo inclusivo la situación a este respecto es similar: podríamos suponer fundadamente que uno de los participantes de la relación de identidad perfilada por tales oraciones está determinado por consideraciones estructurales. En efecto, la inclusión del referente del sustantivo sujeto en una clase más amplia de referentes que satisfacen una descripción determinada, o, dicho de 150 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas lyviy — vardazZodinio predikatyvo referentas — tikrovéje instancijuojamas otro modo, su asignación a un tipo determinado de entidades homogéneas que existe únicamente en el espacio mental, solo es estructuralmente posible en la construcción copulativa mediante un representante de ese tipo, libremente elegible e instanciado en la realidad para tal fin. En términos más generales, tal instanciación «estructural» constituye la motivación funcional de la referencia inespecífica del sustantivo indefinido (cf. Langacker 1991: 68). Es comprensible que el referente de tal sustantivo no exista fuera de los límites de la oración y que también sea un fenómeno mental, aunque en un sentido algo distinto del elemento sustantivo de la estructura semántica del adjetivo predicativo implicado. 3.4.2. En resumen, podemos afirmar que, en los casos de construcciones copulativas examinados, la relación de identidad perfilada es un elemento de significado común a toda la categoría, lo que permite hablar, junto a las construcciones de significado locativo, existencial y posesivo mencionadas anteriormente, también de construcciones de significado de identidad, cuyos verbos copulativos presentan en todos los casos esencialmente la misma función estructural de expresar la identidad (o el significado de «identidad»). Sin embargo, este elemento común de significado, que fundamenta el arquetipo estructural de las construcciones copulativas, no impide su diferenciación funcional. Como hemos visto, dependiendo de aquello con lo que se identifica el referente del sustantivo sujeto en las construcciones copulativas, estas pueden desempeñar las funciones de atribuir una propiedad al referente, de inclusión clasal del referente o de comparación, o ecuación, de dos referentes específicos. 4. OBSERVACIONES FINALES 4.1. Se desea concluir el artículo con una reflexión de carácter más general sobre cuánto contribuye el potencial predicativo del verbo būti a la diferenciación funcional de las construcciones en las que se realiza. Pues, para clasificar adecuadamente estas construcciones, por una parte debemos tener en cuenta su finalidad; por otra, es difícil no prestar atención también a cierta comunidad ontológica de las construcciones de distinta finalidad que ha aflorado durante el análisis y que permite agruparlas en determinados arquetipos estructurales. El análisis, realizado en la segunda parte del artículo, de los posibles significados del verbo būti 151 ROLANDAS MIKULSKAS en diversas construcciones permite definir su potencial predicativo, o su espectro semántico, cuyos puntos de apoyo estarían constituidos por el significado ta egzistencinéje konstrukcijoje, ir ,tapatumo* reikSmé, lengvai atpaZistama de ‘existencia’, claramente atestiguado en las construcciones copulativas. Los significados «léxicos» del verbo būti en las demás construcciones examinadas, al definirlos «tautológicamente», deben fundamentarse en la semántica de los complementos de dichos verbos o en la función correspondiente de la construcción; desde el punto de vista de su origen, podrían relacionarse con uno u otro de los significados básicos mencionados. En efecto, como hemos visto, hay fundamento para vincular los verbos de las construcciones locativas y de posesión del tipo mihi est, aunque cada una a su manera, con la predicación existencial (véanse los apartados 2.2.1., 2.2.2.), y el verbo de la construcción de pertenencia con la predicación de identidad: pues podemos afirmar que la relación de pertenencia en esta última construcción se realiza de manera análoga a la construcción copulativa atributiva examinada hace un momento (apartado 3.4.1.): mediante la constatación de la identidad entre dos entes, uno de los cuales solo está implícito (véase la nota 8). Estas consideraciones sugieren que todas las construcciones examinadas pueden derivarse de dos arquetipos estructurales: el existencial y el de identidad. Dado que el potencial predicativo del verbo būti es bastante limitado, las construcciones adaptadas a diversas necesidades comunicativas a partir de los arquetipos estructurales mencionados pudieron formarse mediante una reestructuración «interna» de la estructura básica —reinterpretación—, o mediante una reestructuración «externa» de la estructura básica, por ejemplo, cambiando según la necesidad elementos particulares de esta estructura (por ejemplo, en la estructura arquetípica de identidad, sustituyendo el predicativo «įrašius» por el genitivo del poseedor se obtiene la construcción de pertenencia) y/o cambiando su articulación actual no marcada (el ejemplo más claro es el caso de las construcciones existenciales frente a las locativas). 4.2. Que la misma estructura básica, tras reorganizarla adecuadamente, puede adaptarse a las necesidades de varias proposiciones diferentes lo muestran claramente las diversas posibilidades de interpretación de oraciones como Onutės (yra) žalios akys, analizadas detalladamente en la literatura lituana reciente (cf. Holvoet 2005: 153-159; Mikulskas 2006b: 41-50). Las oraciones de este tipo suelen interpretarse como una construcción de atribución de cierto atributo a una persona; en tal caso, cabe suponer que se ha formado a partir de la construcción copulativa correspondiente (cf. Onutės akys yra žalios) mediante la topicalización del tema. Sin embargo, en un contexto favorable, la oración mencionada puede adquirir una interpretación posesiva, próxima a la construcción de posesión del tipo mihi est. En efecto, la construcción Onutei yra žalios 152 Jungties konstrukcijos ir jy gramatinis kontekstas akys todavía no es completamente ajena a la lengua lituana, aunque ya suena inusual. No puede descartarse la posibilidad de que, al desaparecer en la lengua lituana la antigua construcción de posesión del tipo mihi est (de cuyo uso la ha desplazado la construcción más reciente del tipo habere), el dativo pudiera sustituirse en ella, al menos episódicamente, cuando el contexto lo permitía, por el genitivo (sobre la posibilidad de aproximación funcional de estos casos, cf. el apartado 1.3). Por tanto, la doble interpretación de la estructura básica mencionada (Onutės (yra) žalios akys) puede relacionarse con dos fuentes distintas de origen. Basándonos en las interpretaciones mencionadas, podríamos afirmar que en la lengua existen dos construcciones homónimas: la de atribución de un atributo a una persona y la posesiva de posesión (por supuesto, al afirmarlo tendríamos que cerrar los ojos ante el hecho de que solo la primera interpretación es suficientemente habitual en el uso como para poder denominarse sin duda significado de la construcción). En tal caso, debemos relacionar el verbo būti de estas construcciones homónimas con dos significados diferentes de las estructuras básicas: «identidad» y «existencia». Sin embargo, estos significados solo pueden ser «inferidos» cuando existe una u otra interpretación (formal) de la misma oración. Por tanto, aunque de este modo sean «reconocidos» como propios de las construcciones mencionadas, difícilmente tienen algún valor pronóstico para determinar la identidad de dichas construcciones. 4.3. De manera análoga, los significados «básicos» heredados de las estructuras de origen de los verbos «reconocidos» empleados en las construcciones analizadas en el artículo difícilmente pueden ayudar mucho a determinar la identidad de dichas construcciones. Aunque reconocidos, esos significados dicen muy poco sobre la función de las nuevas construcciones en las que se emplean dichos verbos. Además, como nos hemos convencido en más de una ocasión, al cambiar la función de la construcción a menudo cambian también las propiedades semánticas de su verbo: por ejemplo, el verbo de la construcción locativa, relacionado ontológicamente (o quizá también etimológicamente) con la predicación de existencia, debido a la definitud de su sustantivo sujeto ya no posee la obligación, necesaria para el verbo de la construcción existencial, de cuantificar el referente de dicho sustantivo (véase el cap. 2.2.1.). No obstante, la semántica del verbo būti solo se adapta al significado de construcciones adaptadas / adaptables a diversas necesidades comunicativas. Al definir la identidad de una construcción, son mucho más importantes aquellos elementos de su estructura sintáctica y semántica que determinan la adaptabilidad de la propia construcción a una función lingüística concreta, en otras palabras, su adecuación funcional. Conviene prestar más atención precisamente a estos elementos tipologiSkai klasifikuojant konstrukcijas. 153