scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

GONZÁLEZ PÉREZ, Héctor A. El caso Scala y otras leyendas del anarcosindicalismo durante la transición, Los Libros de la Catarata, Madrid, 2023, 253 pp.

Rivera Blanco, Antonio

Full text

https://doi.org/10.1387/hc.25039 397 HC ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277 Historia Contemporánea, 2024, 74, 397-399 https://doi.org/10.1387/hc.25039 gOnZÁLeZ PéreZ, Héctor a., El caso Scala y otras leyendas del anarcosindicalismo durante la transición, Los Libros de la Catarata, Madrid, 2023, 253 pp. La relación entre memoria e historia es asunto recurrente en nuestra disciplina historiográfica que últimamente se viene sofisticando de manera innecesaria e improductiva gracias a la singular consideración adquirida por la primera parte del par. el libro que se presenta lleva a cabo un estudio preciso y práctico de cómo operan una y otra, acudiendo para ello al conocimiento de cómo se ha elaborado y cómo se ha recibido la memoria de los problemas del anarcosindicalismo español durante la Transición. Héctor a. gonzález ha hecho así un primer aprovechamiento de su tesis doctoral en forma de útil manual sobre metodología historiográfica, dejando para más adelante —espero— la publicación del grueso de la misma, a mi entender la mejor investigación acerca de lo acontecido con la Confederación en ese periodo. La CnT protagonizó una fulgurante reorganización a partir de 1976, hasta cobrar en los dos años siguientes una cierta importancia en el panorama so ciosindi cal. sin embargo, por diversas razones, a finales de 1979 estalló una crisis interna que se venía alimentando en los meses anteriores, hasta dar lugar a una primera escisión. años después, en 1983, se produjo una segunda en el núcleo mayoritario, de manera que los desgajados de este confluyeron con los primeros disidentes y, en un congreso de unificación en 1984, dieron lugar a la actual CgT (Confederación general del Trabajo), una entidad anarcosindicalista distinta de la CnT. Como explica el autor, el relato de aquel proceso y las causas que lo justifican ocuparon sobremanera al grupo original del que se apartaban sucesivamente facciones contestatarias; no así a estos segundos, más interesados en dotarse de una estrategia que les proporcionara una presencia suficiente en la realidad sindical del país, el motivo constante de su disidencia. así, el grupo tradicional elaboró a partir de tres documentos básicos «una historia oficial» de cómo había vivido la CnT esos años. La memoria construida ex profeso se interiorizó por los militantes confederales, por los viejos que protagonizaron aquel tiempo y por los nuevos ajenos a él. Héctor a. gonzález lo confirma a partir de 117 entrevistas —ochenta de ellas a militantes veteranos— y es capaz de identificar las modulaciones de esa memoria entre quienes vivieron (o no) ese proceso en una u otra facción. el constructo memorial se soportaba en la conspiración contraria, en la épica propia y en la irresponsabilidad por lo sucedido. Todo habría respondido a una agresión del estado contra la CnT en el momento en que supuestamente el potencial de esta reaccionaba a la «domesticación proletaria» de la Transición (los pactos de La Moncloa). el estado habría empleado sucesivamente la infiltración reseñas de libros 398 Historia Contemporánea, 2024, 74, 397-399 desviacionista de los principios confederales, la alteración de los acuerdos a cargo de una dirección traidora y la alternativa orgánica al favorecer una doble escisión. en su extremo, habría organizado también un compló para implicar a la CnT en un acto terrorista: el ataque a la sala de fiestas barcelonesa scala, en enero de 1978, con resultado de cuatro trabajadores muertos. La organización confederal, de este modo, no sería responsable de su declive posterior a ese año, sino que este fue consecuencia de «un consenso de todo el espectro político, sin distinción, de los poderes formales y fácticos» (p. 48). esa memoria funcional, al servicio de la estrategia de un colectivo, generó diversos mitos que el autor desmonta con profusión de datos. el primero fue el de la fortaleza de la CnT entonces. en realidad, nunca estuvo en condiciones de competir con Comisiones Obreras y ugT por la hegemonía sindical; protagonizó unas pocas huelgas referenciales (roca, gasolineras de Barcelona y otras); se organizó tarde; y en su extremo nunca sobrepasó los ciento veinte mil afiliados. el segundo mito, el del scala, tuvo más éxito e incluso se ha instalado en cierta bibliografía atraída por la épica. este acto de «guerra sucia» —que lo fue, y la presencia de un infiltrado provocador lo confirma— habría dañado la imagen de la CnT, de manera que miles de afiliados se dieron de baja. Héctor a. gonzález explica con datos que no fue así: después de esos hechos la CnT llegó a su pico de afiliación máxima; salvo en Cataluña, no se produjo ningún efecto negativo; la afiliación asumía las acusaciones de implicación de la Confederación con actos violentos o delictivos de carácter social (atracos por la causa y así) el affaire scala no provocó la desafiliación, pero sí agudizó la tensión interna acerca de qué hacer con esta profusión de casos similares, lo que aceleró las divisiones acerca de cómo debía ser y proyectarse el sindicato. Como dice el autor, sin scala la crisis interna hubiera ocurrido igual, solo que más tarde; en todo caso, una consecuencia difícil de prever para quienes orquestaron este supuesto compló. el tercer mito remite a una sucesión de infiltrados, traidores y renegados que permite una secuencia temporal larga: de los cincopuntistas de 1965 —cenetistas tocados por el vertical tras la irrupción de las Comisiones Obreras— a la bête noire por excelencia, el ministro Martín villa —al que entrevista el autor—, para terminar en Pepe Bondía, el secretario general de la CnT maximalista que se pasa con los suyos a la posibilista en 1984. Casi todo el mundo interesado por las peripecias de la actual CnT —historiadores incluidos y hasta militantes posibilistas; por supuesto, la mayoría de los nuevos afiliados de los dos sectores— se ha tragado esta especie. el constructo consoló a la CnT ortodoxa, la maximalista: acosada por tan vastos poderes, lo insólito es que todavía siguiera existiendo, por lo que su presente debilidad extrema supone otra nota más de su naturaleza épica. La nueva CnT, la posibilista CgT —o las escisiones que dieron lugar a ella finalmente—, se desinteresó por el asunto tras una infructuosa explicación reactiva: argumentar que la culpa la tuvieron los propios afiliados y dirigentes de entonces, incapaces de un aggiorna- reseñas de libros https://doi.org/10.1387/hc.25039 399 mento que no derivara en sucesivas rupturas, y no la conspiración del estado y de los poderes fácticos tiene difícil venta, aunque lo primero tuviera más que ver con la realidad. su historia como organización, por ello, empieza en su Congreso de unificación de 1984 (con reminiscencias en toda la trayectoria histórica de la CnT). Con suma honradez intelectual (y de la otra), el autor de este trabajo explica qué difícil es despejar los mitos «de los nuestros»; Héctor era militante activo de la CnT cuando presentó su tesis doctoral y hoy todavía espera una posible condena judicial por su participación en la huelga de la pastelería La suiza de gijón. Tan difícil y tan necesario, ciertamente, de ahí el valor de este libro. Antonio Rivera