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119 ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277 HC Las miNas dE mErCurio dE aLmadéN dE 1939 a 1960. EstratEgias dE ProduCCióN, modErNizaCióN, y su rEPErCusióN EN Los obrEros y La PobLaCióN THE ALMADEN MERCURy MINES fRoM 1939 To 1960. PRoDUCTIoN STRATEGIES, MoDERNIzATIoN, AND THEIR IMPACT oN woRKERS AND THE PoPULATIoN Emiliano Almansa Rodríguez*, Ángel Hernández Sobrino Universidad de Castilla-La Mancha, Almadén, España rEsumEN: Almadén significa en árabe la mina, así que su población ha vivido siempre de y para la mina, y en las décadas de 1940 y 1950 también, pues de sus 10.000 habitantes, 2.500 eran mineros. En este artículo sobre Almadén, el mayor yacimiento de mercurio del mundo, se contemplan tres etapas de su larga historia: la posguerra (1939-1945), la autarquía (1945-1950) y el llamado decenio bisagra (1950-1960), analizando el contexto socioeconómico, los medios de producción en las labores subterráneas y en los hornos, la mano de obra libre y obligada (en la posguerra), la salud y seguridad de los operarios, el medio ambiente del entorno y las relaciones laborales. Todo ello, unido a la cotización internacional del mercurio en dicho periodo, nos permite conocer la evolución y modernización del establecimiento minero de Almadén entre 1939 y 1960. Este artículo pretende contribuir así al conocimiento de esta época tan poco estudiada en la historia de Almadén, ya que la mayor parte de las investigaciones llevadas a cabo en los últimos años conciernen a la Edad Moderna. Además, el estudio del caso de Almadén contribuirá sin duda al conocimiento de la política industrial y minera en la España en el siglo x x . PALABRAS CLAvE: Almadén, mercurio, periodo 1939-1960, producción, modernización, obreros. AbstrAct: Almadén means in Arabic the mine, its population has always lived from and for the mine, and in the 1940s and 1950s also because of its 10,000 inhabitants, 2,500 were miners. In this article about Almaden, the largest mercury deposit in the world, three stages of its long history are contemplated: the postwar period (1939-1945), the autarky (1945-1950) and the so-called hinge decade (1950-1960), analyzing the socioeconomic context, the means of production in the underground workings and in the furnaces, the safety and health of workers, the surrounding environment, their labor relations and the international quotation of mercury in this period, allows us to know its evolution and modernization between 1939 and 1960. This article intends to contribute to the knowledge of this period so little studied in the history of Almadén, since most of the research carried out in recent years they concern the Modern Age. In addition, the Almadén case study will certainly contribute to the knowledge of industrial and mining policy in Spain in the 20th century. KEywoRDS: Almadén, mercury, period 1939-1960, production, modernization, workers. * Correspondencia a: Emiliano Almansa Rodríguez. Escuela de Ingeniería Minera e Industrial. Universidad de Castilla-La Mancha, Plaza Manuel Meca, s/n (13400 Almadén-Ciudad Real) – [email protected] – http://orcid. org/0000-0003-3918-5308 Cómo citar: Almansa Rodríguez, Emiliano; Hernández Sobrino, Ángel (2020). «Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960. Estrategias de producción, modernización, y su repercusión en los obreros y la población»; Historia Contemporánea, 62, 119-157. (https://doi.org/10.1387/hc.20153). Recibido: 31 agosto, 2018; aceptado: 8 mayo, 2019. ISSN 1130-2402 - eISSN 2340-0277 / © 2020 UPV/EHU Esta obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 https://doi.org/10.1387/hc.20153
120 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino 1. introducción El distrito minero de Almadén, situado al sudoeste de la provincia de Ciudad Real, es único en el mundo, pues de él se ha extraído aproximadamente la tercera parte del consumido por la humanidad a lo largo de su existencia1. Su mina de azogue adquirió una enorme importancia a mediados del siglo x v i , cuando Bartolomé de Medina aplicó el método de amalgamación a los minerales de plata de baja ley en las minas de Pachuca, próximas a la ciudad de México. Cuando el método de amalgamación fue sustituido tres siglos más tarde por el de cianuración, el mercurio continuó siendo un metal de alto valor, pues además se usaba en la industria bélica como detonante en forma de fulminato y también en medicamentos antisépticos y diuréticos, y en instrumentos de medida y control, como termómetros, barómetros y manómetros2. En el siglo x x surgieron nuevos usos del mercurio en pinturas especiales, tratamiento de semillas, fabricación de cloro y sosa cáustica, pilas alcalinas y amalgamas dentales3. A partir de 1950 se descubrieron nuevas aplicaciones de este metal para centrales térmicas, baterías secas y lámparas eléctricas4. A mediados de la década de 1960, la cotización del mercurio alcanzó máximos históricos, pero esta situación cambió de forma radical a principios de los 70, cuando los países industrializados comenzaron a promulgar leyes ambientales para restringir su utilización al ser acusado de ser un grave contaminante. Esto condujo al cierre de la mayoría de las minas del mundo y aunque Almadén, la más grande y de mayor riqueza, intentó resistir la crisis, hubo de ser clausurada también a comienzos del siglo x x i . En la actualidad, rehabilitadas sus instalaciones minero-metalúrgicas y abiertas al público como parque minero, Almadén ha sido reconocido por la UNESCO como patrimonio mundial en el año 20125. El objetivo de este artículo es analizar la evolución del establecimiento minero de Almadén durante el periodo de 1939 a 1960 y las estrategias que utilizaron sus responsables para aumentar la producción de mercurio y modernizar sus instalaciones, lo que constituía un difícil reto en aquellos años. Un cambio tan profundo no solo supuso innovaciones 1 Hernández, 1995, pp. 22-23. 2 Ibidem, p. 82. 3 Ibidem, p. 83. 4 Idem. 5 Rojas, 2013, p.12.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 121 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 técnicas de gran calado sino que también afectó a una comunidad minera que desde siglos atrás vivía de y para la explotación del yacimiento existente bajo sus pies. Aunque hay abundante bibliografía sobre la mina de Almadén en la edad moderna y en menor cantidad sobre el siglo x i x y el primer tercio del siglo x x 6, no hay prácticamente nada escrito sobre la época posterior. La documentación consultada para la elaboración de este artículo proviene fundamentalmente del Archivo Histórico de Minas de Almadén, donde se custodian todas las actas del Consejo de Administración de Minas de Almadén y Arrayanes7 concernientes a la época de estudio, así como las de Mercurio Europeo, un cártel formado por España e Italia para controlar el mercado mundial de este metal, convenio que funcionó entre 1928 y 1949. Sobre este tema es de sumo interés el artículo de López Morell y Segreto. Para contextualizar el asunto referido se han consultado los libros de Borja de Riquer y Paul Preston. En cuanto a la economía de aquellos años destacan los recientes trabajos de los profesores Barciela Ortiz, López Ortiz, Melgarejo Moreno y Miranda Encarnación, así como los de García Delgado. Los aspectos ligados a la minería en el desarrollo económico de España han sido tratados por Pérez de Perceval, López Morell y Sánchez Rodríguez (edit.). Respecto a los aspectos médicos relacionados con las enfermedades de los mineros hay que destacar las investigaciones de Menéndez Navarro. En relación a la historia de Almadén en el primer tercio del siglo x x , el libro de zarraluqui Martínez, y en el resto de la centuria los de Hernández Sobrino, uno de los cuales versa sobre las minas de Almadén y el otro sobre sus mineros. En cuanto a los reclusos mineros de Almadén, el libro de Hernández Sobrino y vinagre Moreno. 2. La época de la posguerra, 1939-1945 Al término de la guerra civil, el gobierno de Franco renovó por completo el Consejo de Administración de Minas de Almadén y Arrayanes, 6 Para este último periodo véase Silvestre Madrid, Almansa Rodríguez y Fuentes Ferre ra, 2016, pp. 609-626. 7 Arrayanes es una mina de plomo situada cerca de Linares (Jaén) y cerrada hace ya medio siglo. El Ministerio de Hacienda, en 1918, la hizo depender del mismo Consejo de Administración que Almadén.
122 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino poniendo al frente del mismo al abogado del Estado, D. Jesús Marañón. Almadén había permanecido en zona republicana durante toda la contienda y sus minas de mercurio habían mantenido con enorme esfuerzo su producción y venta a otras naciones a pesar de las grandes dificultades de suministros y transportes durante los tres años de guerra8. Franco intentó tomar Almadén en dos ocasiones durante el desarrollo de la misma, pero el ejército republicano se mantuvo firme y no lo consintió. Cuando las tropas de Franco ocuparon por fin Almadén a finales de marzo de 1939, las instalaciones mineras y metalúrgicas se encontraban en perfecto estado e incluso había una cierta cantidad de mercurio envasado en su almacén. El miedo a que el ejército republicano destrozara edificios y maquinaria antes de su marcha había pasado9. Una de las primeras medidas tomadas por el nuevo presidente del Consejo fue la depuración política de los operarios, aunque la inmensa mayoría de ellos se había limitado a seguir cumpliendo con su deber durante el periodo de guerra10. No satisfecho con la depuración realizada por el Ministerio de Hacienda, que había despedido ya a 300 trabajadores, D. Jesús Marañón ordenó una depuración más exhaustiva, lo que condujo a que la mitad de la plantilla fuera represaliada en mayor o menor grado11. Además, el Consejo cesó automáticamente a todos los operarios admitidos con posterioridad al 18 de julio de 1936 por considerarlos de izquierdas12. Los trabajadores expedientados fueron sustituidos por otros con rapidez, pues a las puertas de la segunda guerra mundial el mercurio poseía una elevada cotización. Las principales potencias involucradas en la contienda lo consideraban un metal estratégico y el precio de un frasco, que contiene 34,5 kilogramos de mercurio, había pasado de ser de 75,5 dólares en 1938 a 104 en 1939. A principios de agosto de 1939, los servicios médicos de la mina ya habían reconocido a 600 aspirantes y a medida que los considerados aptos iban siendo admitidos, el establecimiento de Almadén no solo recuperó su plena actividad sino que aumentó considerable8 Almadén fue un símbolo para la República, así que una fuente de mercurio diseñada por el escultor Calder figuró en la Exposición Internacional de París del año 1937 al lado del Guernica de Picasso. 9 Hernández y vinagre, 2012, p. 25. 10 Archivo Histórico Nacional, Fondos Contemporáneos-Minas Almadén, 2846. 11 Hernández, 2007, pp. 446-447. 12 Idem.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 123 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 mente su producción13. A los nuevos mineros no solo se les exigió haber permanecido fieles al bando nacional sino ser católicos practicantes. El Consejo «…lamentó el poco espíritu patriótico de los obreros…» cuando no acudieron a la concentración del 18 de julio de 1942. Mientras tanto, el cura párroco intentó recuperar la religiosidad perdida en Almadén, pues durante los últimos años habían disminuido mucho los matrimonios y los bautizos14. El nuevo Estado implantó una economía plenamente intervencionista, cuyos mecanismos fueron los cupos y precios de tasa, las guías de circulación y las cartillas de racionamiento. El coste de la vida se disparó y los precios se duplicaron y triplicaron en poco tiempo, mientras aparecía un mercado negro paralelo e ilegal formado por una larga cadena de suministradores, intermediarios y estraperlistas. La renta española a precios constantes se situó en el nivel de 1914 y la renta por habitante retrocedió a cifras del siglo x i x 15. El hambre hacía estragos en Almadén y otros pueblos de los alrededores, abundando la tuberculosis y el tifus exantemático, y de hecho, en las afueras de Almadén hubo dos hospitalillos para aislar a los enfermos de ambas patologías. En definitiva, la represión física, la depuración profesional, el exilio y otras formas de control crearon un medio social empobrecido y desmovilizado sobre el que el franquismo fundó su hegemonía16. Al hambre que padecía la población se unió la gran escasez de materiales y suministros para la mina, donde no había cemento ni cal para fortificar las labores subterráneas y los explosivos eran deficientes17. A pesar de que la mayor parte de los trabajos se hacían a mano, lo que implicaba mayor riesgo de accidentes y enfermedades, los medios de protección personal eran muy deficientes. A comienzos de 1940, el ingeniero de metalurgia propuso la mecanización de la trituración y clasificación del mineral, que era manual, ya que así se ahorraría el 55% de los jornales18. Igualmente recomendó la compra de una prensa para el batido de holli13 El Ministerio de Trabajo no permitió la disminución de la plantilla en la posguerra, manteniéndola en los 2.500 operarios que había en 1936. Actas del Consejo de Administración de Minas de Almadén y Arrayanes (Actas del Consejo), octubre de 1943, Archivo Histórico de Minas de Almadén (AHMA). 14 Ibidem, julio de 1942. 15 Barciela et al., 2011, p.15. 16 Ibidem, p.19. 17 Actas del Consejo, junio de 1941, AHMA. 18 Ibidem, enero de 1940.
124 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino nes con mercurio, labor que se hacía también a mano19. Todavía a finales de 1943 los operarios de los hornos, quienes trabajaban a diario, no tenían medios de protección adecuados, «…pues las caretas están deterioradas por el uso, además de ser pesadas y poco prácticas»20. figura 1 Tren eléctrico de mineral fuente: Archivo General de la Administración, Grupo de fondos Cultura, fondo 82, signatura F/00741, 1941-1943 19 Ibidem, abril de 1940. 20 Ibidem, diciembre de 1943.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 125 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 No obstante, la producción de mercurio había de continuar y a los mineros asalariados se sumaron los reclusos enviados a trabajar a Almadén por el Patronato Central para la Redención de Penas por el Trabajo21. En resumen, los injustamente acusados de destrozar España tenían la obligación de reconstruirla, trabajando en las obras públicas, en las minas y en otros centros productivos. Los presos políticos supusieron, así pues, una mano de obra dócil y barata para la dictadura franquista, ya que trabajaban a un ritmo superior al de sus compañeros libres. Su objetivo era doble, ya que conseguían más dinero para sus familias y redimir pena con mayor rapidez22. Los reclusos destinados a Almadén eran en su mayoría mineros asturianos y leoneses, procedentes de las explotaciones de carbón del norte de España y que, por tanto, conocían bien su trabajo. En 1940 llegaron los primeros 40 mineros destinados a las labores subterráneas, pero su número se fue incrementando hasta superar los 250 en 1942, lo que suponía aproximadamente el 10% de la plantilla23. En la memoria anual del Consejo de Administración del año 1941 se hacía alusión a su meritoria labor: «La explotación de las minas de Almadén constituye hoy en día el mayor manantial de divisas para nuestra Patria, percibiendo el Erario Público muchos millones de pesetas oro por la extracción del mercurio. La participación de los reclusos en el trabajo de Almadén ha sido decisiva, consiguiéndose la mayor producción anual registrada en estas minas»24. Los ingresos en el Tesoro Público comenzaron ya en 1939 con 3.775.000 pesetas, cantidad que se incrementó rápidamente en años sucesivos: 50 millones en 194025, 60 en 1941, 100 en 1942 y 85 en 194326. 21 Almadén no fue la única mina donde trabajaron presos políticos, pues también hubo reclusos mineros en varias minas de carbón asturianas y leonesas, en las de estaño de Sille da (Pontevedra), en las de wolframio de Casayo (Orense) y en las de azufre de Hellín (Albacete). 22 Este acelerado ritmo de trabajo aumentó el número de accidentes, si bien la mayoría no fueron de gravedad, pasando de los 598 ocurridos en 1938 a los 1.028 en 1942. Actas del Consejo, octubre de 1943, AHMA. 23 Además de la brigada penitenciaria, había en la cárcel de Almadén otros 120 presos a los que se obligó a trabajar en los hornos sin redimir pena, así que la producción de mercurio fue tan elevada en esos años que hubo de construirse un nuevo almacén con capacidad para 75.000 frascos. Actas del Consejo, diciembre de 1942, AHMA. 24 Hernández y vinagre, 2012, p. 39. 25 En el presupuesto para dicho año se había previsto un superávit de 16.293.769 pesetas, así que las ganancias fueron mucho mayores de lo esperado. 26 Actas del Consejo, años 1940-1943, AHMA.
126 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino La comercialización del mercurio de Almadén se venía realizando desde 1928 a través de un cártel hispano-italiano y aunque el comienzo de la segunda guerra mundial implicaba la disolución automática del mismo, ninguno de los dos socios estaba interesado en dar este paso27. Al ser el mercurio un metal estratégico, la contienda supuso un espectacular incremento de las ventas y de la cotización de dicho metal28. Otros metales y minerales también se vieron favorecidos por la coyuntura de guerra, como el estroncio, el espato flúor y el wolframio29. Entre los productos de exportación españoles que más divisas generaron se encuentran el wolframio, el mercurio y el mineral de hierro30. En esos años, una buena parte del mercurio producido en Almadén era destinado a Alemania o a industrias alemanas en países ocupados por ella. En el campo de los metales y minerales, España suministraba a Alemania, además de mercurio, wolframio, estaño, plomo, zinc, níquel y mineral de hierro31. Estados Unidos y Gran Bretaña veían con malos ojos esta actitud de España hacia el Tercer Reich y decidieron acabar con las exportaciones de petróleo a España, de modo que en 1942 se redujeron a un tercio de las de 1935, situación que continuaba a principios de 194432. En lo que respecta al mercurio, su cotización internacional se derrumbó en 1944. Si en 1943 el precio medio del frasco fue de 196 dólares, en 1944 descendió hasta los 118. Las fuerzas del Eje estaban perdiendo la guerra y aunque España había quedado como único abastecedor importante de mercurio, pues las minas italianas estaban destrozadas por los bombardeos del ejército americano, las ventas disminuyeron de manera radical. Ante esta situación, una compañía minera privada hubiera clausurado la mina, pero Almadén pertenecía al Estado desde hacía siglos y continuó su producción. Según D. Jesús Marañón, «El Estado español, siempre paternal, y en Almadén paternalísimo, ha de pro27 López-Morell y Segreto, 2015, p. 272. 28 Idem. 29 Barciela et al., 2011, p. 76. 30 Idem, según datos de Leitz, 1996, p. 172. 31 Franco se atrevió incluso a asegurar a Alemania por medio de acuerdos comerciales favorables una participación en las materias primas de Marruecos. Carta de Franco a H itler, 22 de septiembre de 1940, en Riquer, 2010, p. 855. 32 Barciela et al., 2011, p. 31.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 127 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 curar reducir al mínimo los sacrificios que tenga que sufrir nuestra población obrera»33. Los reclusos mineros que restaban en Almadén en 1944 fueron enviados a otros destinos a redimir pena, mientras que la mina de mercurio presentaba un sombrío panorama para los años siguientes. Se avecinaban años difíciles y se necesitaba al frente del Consejo un experimentado ingeniero y no un abogado del Estado. El hombre elegido como nuevo presidente fue D. Manuel Ocharan, un ingeniero de minas que por entonces desempeñaba el cargo de director técnico del Instituto Nacional de Industria. 3. años difíciles (1945-1950) Con el comercio exterior hundido, incluso para el mercurio, y un acusado intervencionismo estatal, el resultado de la política autárquica causó una profunda depresión económica en España con un notable descenso de los niveles de producción y consumo. Los mineros de Almadén disponían al menos de una paga fija, aunque fuera pequeña, y de una cartilla de compra en el economato minero. El racionamiento de toda una serie de productos básicos, la escasez de otros y la fijación de unos precios no basados en el coste real provocó el estraperlo, un enorme mercado clandestino que duró hasta mediados de la década de 195034. El hambre afectó todavía en este quinquenio a una parte significativa de la población, el sistema sanitario era muy deficiente y las condiciones de vida muy precarias, de modo que se puede concluir que la autarquía fue un tiempo de hambre y miseria. Cuando Ocharan se hizo cargo de Almadén, estableció un plan general de mejora del establecimiento minero, lo que él definió como «… un plan orgánico en la explotación de las Minas de Almadén y la modificación de sus instalaciones para colocarlas a la altura que la riqueza del criadero merece y la calidad de su explotador, el Estado español, reclama»35. Incluso reconociendo el esfuerzo realizado desde 1939, pues de hecho el récord de producción de mercurio de Minas de Almadén corresponde al año 1941 con 85.523 frascos, Ocharan era plenamente cons33 Actas del Consejo, septiembre de 1944, AHMA. 34 Riquer, 2010, pp. 253-283. 35 Actas del Consejo, mayo de 1946, AHMA.
134 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino En 1951, el Consejo de Administración, con la autorización pertinente de los Ministerios de Industria y Comercio, y Hacienda, había solicitado un préstamo de 850.000 dólares al Export-Import Bank de W ashington «…con cargo al crédito que el Gobierno español ha recibido para mejoramiento de la economía nacional»57. Las minas de Almadén iban a conseguir por fin los fondos necesarios para la ampliación y mejora de sus instalaciones metalúrgicas. Almadén tenía que aumentar la producción cuanto fuera posible ahora que el mercurio tenía un precio elevado. El objetivo se alcanzó solo a medias porque las ansiadas reformas técnicas, de mediados de la década de 1940, tardaron demasiado en entrar en funcionamiento y porque el mineral perdía ley al profundizar las explotaciones58. No obstante, los datos de producción indican que la media del período 1945-1950 fue de 37.515 frascos frente a los 44.578 de 1951 a 196159. Los buenos resultados económicos del establecimiento minero en la década de 1950, con la consiguiente entrada de divisas en el Tesoro Público, propiciaron sin duda la visita efectuada por Franco a Almadén a mediados de 1955. El 27 de junio de dicho año, Franco y sus acompañantes descendieron por el pozo San Teodoro a la planta 15, situada a 400 metros de profundidad, para observar las labores de explotación que se estaban llevando a cabo. Además, los visitantes recorrieron el recinto de los hornos, donde ya funcionaban dos hornos Herresshoff. Para finalizar su visita, Franco se dirigió a los vecinos de Almadén desde el balcón del Ayuntamiento, pronunciando un breve discurso en el que además de los tópicos tan repetidos por él, reconoció que «… este emporio de riqueza que son las minas de Almadén, nos ayudaréis (sic) a poner en marcha para que cada día pese más en nuestra economía»60. Esta tendencia económica favorable se mantenía a finales de la década de 1950, pues aunque la cotización internacional del mercurio había iniciado un descenso desde el año 1955, Minas de Almadén presentaba beneficios año tras año61. Por ejemplo, el presupuesto de 1960 preveía un beneficio de 57 Actas del Consejo, mayo de 1951, AHMA. 58 La reforma más necesaria era la mejora de la planta metalúrgica, pues los hornos existentes estaban obsoletos. 59 Actas del Consejo, años 1945-1961, AHMA. 60 Actas del Consejo, junio de 1955, AHMA. 61 Conviene aclarar aquí la diferencia existente entre producción y venta, de modo que el enorme almacén regulador de Almadén guardaba en su interior decenas de miles de frascos de mercurio a disposición del Consejo para que este los vendiera en las condiciones más ventajosas, a veces en grandes lotes incluso por encima del precio del mercado.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 135 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 108 millones de pesetas, con unos ingresos previstos de 268 millones y unos gastos de solo 16062. No obstante, lo mejor estaba por llegar, pues la década de 1960 fue magnífica para Minas de Almadén. La producción media fue de 52.994 frascos anuales, que se vendieron a un precio superior a los 450 dólares en los años centrales del decenio. La gran producción y la elevada cotización del mercurio hicieron que los ingresos de Almadén en el Tesoro Público fueran enormes, ya que entre los años 1960 y 1969 alcanzaron un total de 7.266 millones de pesetas, cantidad solo superada por los grandes monopolios estatales, como Loterías, Tabacalera y otros63. 4.1. Los hornos metalúrgicos y el medio ambiente A mediados de 1953, los dos hornos Herresshoff ya estaban en marcha, con lo que algunos de los antiguos hornos Spirek dejaron de funcionar. Los nuevos hornos californianos tenían muchas ventajas, pues eran mejores en capacidad y rendimiento. Respecto a lo primero, podían llegar a tratar cada uno 100 toneladas por día y aunque su utilización real fuera solo del 70%, se tostarían al año 50.000 toneladas de mineral64. En cuanto a lo segundo, los hornos Herresshoff admitían solo el aire necesario para que se produjera la tostación y la velocidad de los gases en su interior era menor, factores ambos que impedían casi por completo la pérdida de vapor de mercurio. Además, eran laboralmente más higiénicos, lo que mejoraba la salud de los operarios. Solo habían transcurrido 18 meses desde que se había firmado el contrato de compra y ya habían comenzado a funcionar: «Ha habido que construir la maquinaria, enviarla desde Estados Unidos a Almadén y montarla. Se ha batido un récord»65. 62 Ibidem, julio de 1959. 63 Actas del Consejo, años 1960-1969, AHMA. Por ejemplo, los principales recursos obtenidos por el Tesoro Público en 1968 fueron: Loterías, 5.462 millones de pesetas; Tabacalera, 3.569 millones; Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, 3.510 millones; Telefónica, 1.208 millones; Minas de Almadén, 1.200 millones. Hernández, 2007, p.468. 64 El funcionamiento de los hornos era continuo, día y noche todos los días del año, salvo que hubiera que hacer trabajos de mantenimiento o se hubiera producido alguna avería. Encender de nuevo el horno suponía tiempo y dinero hasta que alcanzaba la temperatura adecuada. 65 Actas del Consejo, mayo de 1953, AHMA.
136 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino figura 3 Montaje de los hornos Pacific fuente: Cortesía de D. Francisco Holgado Sagra. En 1958, el Consejo de Administración decidió adquirir dos nuevos hornos Herresshoff y dejar de utilizar por completo los obsoletos hornos Spirek. De nuevo, la empresa elegida fue la Pacific Foundry, cuyos hornos estaban rindiendo tan bien en Almadén. En octubre de 1961, los dos nuevos hornos estaban completamente instalados y funcionando en pe-
https://doi.org/10.1387/hc.20153 137 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 ríodo de ensayo. Cuando Mr. Hartley, vicepresidente de la Pacific Foundry, efectuó una visita a Almadén a comienzos de octubre, aseguró que la instalación metalúrgica «…nada tenía que envidiar a las mejores del mundo y por lo que a América concretamente se refiere, no hay instalaciones que mejoren a las de Almadén»66. El mercurio producido en los hornos era transportado al almacén, donde se envasaba en frascos de hierro, los cuales fueron construidos desde 1935 en los talleres de Fabio Murga, situados en la localidad vizcaína de Balmaseda. Aunque este servicio fue interrumpido durante la guerra civil, se reanudó en 1939 y prosiguió sin interrupción hasta la década de 198067. Si bien las labores subterráneas eran el lugar más peligroso para la salud de los mineros, los hornos metalúrgicos constituían el elemento primordial para la contaminación ambiental. En la tostación del mineral de Almadén se enviaba a la atmósfera por las chimeneas de los hornos, además de vapor de agua, dos gases tóxicos: el anhídrido sulfuroso y una pequeña cantidad de vapor de mercurio antes de que se pudiera proceder a su condensación. El primero de ellos, la temible lluvia ácida, habría sido un grave problema si la cantidad de mineral tratado hubiera sido mucho mayor, pero unas cuantas decenas de miles de toneladas anuales solo provocaban leves daños en el entorno inmediato del recinto metalúrgico68. En cuanto al vapor de mercurio, en los hornos antiguos se calculaban pérdidas cercanas al 17% mientras que en los nuevos hornos Herresshoff se estimaban inferiores al 2%. El vapor de mercurio expulsado por la chimenea ascendía a la atmósfera y tras enfriarse se precipitaba al suelo en forma de mercurio líquido, de modo que en los alrededores de los hornos había concentraciones elevadas de este metal. No obstante y a diferencia de lo ocurrido en algunos lugares del mundo, como en la bahía de Minamata69 66 Actas del Consejo, octubre de 1961, AHMA. 67 A un promedio de unos 45.000 anuales, esta pequeña fábrica vasca ha surtido a la mina de Almadén de unos dos millones de frascos de hierro para envasar su mercurio. 68 Caso bien diferente al de la mina de Riotinto (Huelva), donde se tostaban anualmente varios millones de toneladas de mineral, lo que provocó una elevada contaminación ambiental durante decenios, hasta que el azufre contenido en la pirita se convirtió mediante un nuevo procedimiento técnico en ácido sulfúrico. 69 En Minamata, el responsable de la grave intoxicación alimentaria de 121 personas y de la muerte de 43 de ellas fue el mercurio en forma metilada, en concreto un compuesto alquil-mercúrico, producido a partir del mercurio usado como catalizador en el proceso de fabricación de plásticos. Las aguas residuales de las fábricas se vertían a la bahía, donde contaminaron a peces, moluscos y crustáceos, que constituían la principal base de su alimentación.
138 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino (Japón), en Almadén el mercurio metálico nunca se ha transformado en mercurio orgánico y, por tanto, no ha pasado a la cadena trófica. Aunque en Almadén existe un entorno sometido a una alta concentración de mercurio ambiental, los estudios epidemiológicos realizados en el último cuarto del siglo x x por la EPA (Environmental Protection Agency) de los Estados Unidos, la Universidad de Upsala (Suecia) y otros organismos de investigación concluyeron que no existía ningún efecto negativo del mercurio sobre la población ni tampoco sobre la flora ni la fauna de los alrededores, excepción hecha de los operarios expuestos al vapor de mercurio sin las medidas de protección adecuadas, tanto en las labores subterráneas como en el recinto metalúrgico70. El pueblo de Almadén se asentó hace siglos en derredor de la mina y de hecho una buena parte de las labores subterráneas están situadas bajo las viviendas de la localidad. No es de extrañar por tanto que en alguna ocasión sus vecinos sufrieran notables inconvenientes causados por las actividades mineras. Si en la segunda mitad del siglo x v i i i se produjeron diversos hundimientos en las construcciones cercanas a la mina, por las que hubo de indemnizarse a los afectados, a comienzos de la década de 1960 las protestas fueron consecuencia del polvo y los gases procedentes de la aspiración forzada de las labores subterráneas y del ruido procedente de los ventiladores del pozo San Miguel, situado en medio de la población71. 4.2. Las labores subterráneas y la salud de los mineros Cuando los ingenieros se dieron cuenta de que los bancos de mineral se extendían lateralmente más de lo inicialmente conocido, propusieron hacer dos nuevos pozos de extracción, uno a levante y otro a poniente de los ya existentes. Al final solo se realizó el situado a poniente, llamándolo San Joaquín en honor de Joaquín Aza, ingeniero de minas que lo construyó. A comienzos de 1944 ya se habían realizado algunas galerías 70 Hernández, 1995, pp. 79-81. 71 Un caso más reciente fueron las molestias respiratorias causadas a finales de la década de 1990 por la tostación en los hornos del mineral procedente de la mina de Las Cuevas, situada a unos 7 kilómetros al noreste de Almadén. Al abundar en él la pirita (sulfuro de hierro), aumentó considerablemente la cantidad de anhídrido sulfuroso expulsado a la atmósfera por la chimenea de los hornos. Ante las protestas del vecindario, el Consejo ordenó la construcción de una planta para que el gas sulfuroso reaccionase con cal, produciéndose así sulfato cálcico y evitando la lluvia ácida.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 139 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 de investigación a poniente de las labores de explotación de la planta 13, situada a unos 350 metros por debajo de superficie. Como las citadas galerías encontraron mineral virgen, se dedujo entonces la existencia de un macizo del que se podrían extraer 50.000 frascos72. figura 4 Alarifes efectuando labores de fortificación en una galería fuente: Cortesía de D. Francisco Holgado Sagra. Como el Consejo de Administración no quería distraer a los mineros de sus labores habituales, decidió celebrar un concurso externo en 1953, al que solo se presentó la empresa Obras Subterráneas. El pozo se exca72 Esto suponía una ley aproximada del 7% de mercurio, lo que se demostró demasiado optimista, pues fue solo de la mitad.
140 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino varía en roca estéril y se trabajaría a diario, de modo que comenzadas las obras en dicho año, estaban concluidas al inicio de 1956, «… bastante antes del plazo previsto y a plena satisfacción»73. En la ejecución de San Joaquín se produjo un grave problema de salud, pues los operarios trabajaban en un fondo de saco cada vez más profundo, en el que la perforación y la extracción de la cuarcita producían abundante polvo de sílice y, en consecuencia, silicosis en los operarios. Cómo sería la situación, que la mayoría de los obreros enfermó, algunos de ellos fallecieron, y hasta el jefe de obra, el capataz facultativo asturiano Martín Laviana, padeció silicosis de segundo grado, lo que le produjo unos años después la incapacidad permanente total para su profesión habitual74. Quedaba así demostrada la existencia de otra enfermedad profesional en Almadén, además del hidrargirismo. Hasta entonces, los médicos de las minas siempre habían culpado de las enfermedades de pecho de los mineros a tuberculosis pulmonar, asma y bronquitis, pero ahora quedaba demostrado que la cuarcita, roca que contenía el cinabrio, también producía silicosis. En 1955 fue nombrado jefe de los Servicios Médicos de Minas de Almadén el doctor José Domínguez Llorena, quien en noviembre de dicho año ya alertó al Consejo del peligro de la silicosis: «Como saben mucho mejor que nosotros quienes esto han de leer, en nuestra mina y creo que en todas las de cinabrio, este impregna la cuarcita y excepcionalmente la pizarra, así que el polvo procedente de la fragmentación del mineral lleva gran cantidad de cuarzo en suspensión y por lo tanto tiene todas las características para producir silicosis»75. El Consejo de Administración se mostró escéptico al principio con los informes del citado médico y todavía en 1958 afirmaba que la silicosis era insólita en Almadén, pero la opinión del facultativo era contundente: «Lo que a mi juicio debió ocurrir en el pasado es que las bronquitis crónicas y las tuberculosis suplantaron a la silicosis, ya que aquellas solo se diagnosticaban por impresión clínica, pues hasta el año 1940 no existió instalación de Rayos X fija en el Establecimiento, recurso sin el cual es imposible diferenciar de aquellas»76. 73 Actas del Consejo, febrero de 1956, AHMA. 74 Laviana, 1997, p. 98. 75 AHMA, Fondo Antiguo, 2463, 85, Silicosis, noviembre de 1955, p. 4. 76 Ibidem, 2463, 6, Comentarios sobre algunos puntos de vista en la prevención de accidentes y enfermedades profesionales, diciembre de 1958, p. 13.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 141 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 figura 5 Lámina delgada de cuarcita mineralizada vista al microscopio77 fuente: elaboración propia, 1984. No obstante estos avisos, cuando en febrero de 1959 la viuda de un peón de alarife78 solicitó al Consejo de Administración que le abonara una pensión del 50% del salario de su marido, alegando que había muerto de silicosis, el Consejo se resistió a lo solicitado y achacó la muerte del minero a tuberculosis pulmonar. Solo dos meses después, numerosos operarios reclamaron que se les considerara afectados de silicosis. Entonces, el Consejo accedió a que pasaran una revisión médica para diagnosticar su enfermedad, pero en vista de la lentitud del proceso, cuatro mineros jubilados se fueron por su cuenta al Instituto Nacional de la Silico77 El cinabrio aparece en oscuro y el cuarzo en color claro. 78 Albañil que trabaja la piedra y el ladrillo para fortificar las labores subterráneas.
142 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino sis en Oviedo, donde les diagnosticaron silicosis de tercer grado. Por fin, en 1963, el Consejo de Administración reconoció la existencia de silicotuberculosis como enfermedad profesional de los mineros de Almadén, mientras que en otras minerías se había ya reconocido con mucha anterioridad: plomo y oro, año 1941; y carbón, 194479. Así pues, el mineral de Almadén es doblemente peligroso para la salud: por un lado, la ganga, formada casi en su totalidad por cuarzo o sílice, causante de la silicosis ya comentada; por otro, la mena, compuesta por cinabrio (sulfuro de mercurio) y, en algunas ocasiones, también por mercurio nativo80. El vapor de mercurio procedente de la tostación del cinabrio en los hornos metalúrgicos o del mercurio nativo existente en las labores subterráneas, causa la enfermedad conocida como azogamiento o hidrargirismo. Esta fue el principal factor de deterioro de la fuerza de trabajo en Almadén y su característica más visible es el temblor, el cual raramente comienza de forma brusca sino progresiva, de modo que a los primeros síntomas se debía retirar a los operarios afectados de su puesto de trabajo. Si no se hacía así, el temblor se convertía en prácticamente continuo, tomando por momentos carácter convulsivo, y aparecían signos de parálisis con alteración de la inteligencia81. Un estudio médico llevado a cabo recientemente concluyó que todavía entre los años 1950 y 1994 la exposición de los operarios de Almadén al vapor de mercurio seguía siendo muy alta debido a la riqueza del mineral y a las inadecuadas condiciones de trabajo, lo que explicaba los altos niveles de mercurio encontrados en la sangre y orina de los mismos82. La reglamentación laboral de 1865 ya estableció que los mineros de Almadén solo darían entre 100 y 150 jornales anuales en las labores subterráneas y 250 en los hornos de tostación83. Se reconocía así de manera oficial que el minero de Almadén no podía trabajar a diario, a diferencia del resto de los operarios de otras minas. Como incluso así el hidrargirismo hacía estragos entre los mineros, el número de jornales se fue reduciendo hasta solo 72 al año. Una Real Orden de 29 de abril de 1920 amplió el número anual de jornales de interior a 96 y los mineros debían prestar además 8 jornales suplementarios al mes en trabajos de ex79 Menéndez, 2008, p. 96. 80 Hernández, 1995, p. 33. 81 Menéndez, 1996, p. 146. 82 García, 2007, p. 389. 83 zarraluqui, 1934, p. 520.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 143 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 terior84. En consecuencia, el número de trabajadores del establecimiento minero fue disminuyendo poco a poco, pasando de 2.340 en 1918 a 2.030 en 192485. figura 6 Cajón de Kelloj fuente: AHMA. Casi todos los mineros de Almadén hasta mediados del siglo x x han padecido alguna vez a lo largo de su vida laboral el hidrargirismo en sus 84 Los ocho jornales de exterior fueron suprimidos con posterioridad y los mineros de Almadén consiguieron también volver a dar solo ocho jornales de interior al mes. Incluso con las mejoras técnicas en la ventilación de las labores subterráneas y con los controles médicos preventivos de mercurio en sangre y en orina, los mineros nunca aceptaron aumentar el número de jornales y renunciar a los derechos adquiridos. A cambio de un salario inferior al de otras minerías metálicas o del carbón, los mineros almadenenses disponían de tiempo para ser además agricultores, ganaderos, industriales, artesanos, comerciantes... 85 zarraluqui, 1934, p. 538.
150 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino dura de Primo de Rivera todos los maestros eran «avemarianos»108, cuya filosofía se basaba en el amor a Dios y a España y en considerar a la naturaleza como un reflejo de Dios. Aunque en la última época de la República perdió su carácter confesional y pasó a ser una escuela laica, después de la guerra civil volvió a convertirse en un colegio religioso, «… centro docente modelo en su género, que recoge a la casi totalidad del censo escolar de Almadén, con instituciones anejas como comedor, ropero, clases complementarias, talleres de artesanía y colonias escolares»109. El economato minero había sido creado por el Consejo en 1927 a imagen de los existentes en algunos cuarteles, otras minas y grandes fábricas, consecuencia del proceso de industrialización que se extendió por Europa en el siglo x i x . Se trataba de suministrar a los operarios los artículos de primera necesidad de uso corriente a precio reducido. Durante los primeros años de funcionamiento, el economato dispuso de una cierta autonomía y sus ventas fueron en aumento, pero la guerra civil trocó en escasez el relativo bienestar de años anteriores. Al final de la contienda continuó el grave problema de desabastecimiento, llegando a faltar alimentos estrictamente necesarios como legumbres, patatas, aceite, azúcar y hasta el pan. Tras la escasez de aquellos años, poco a poco mejoró la situación y en 1954 su volumen anual de ventas ascendía ya a unas 900.000 ptas. La mejora de los ingresos del establecimiento minero en la década de 1950 también permitió la construcción de viviendas para los obreros, un proyecto largamente acariciado por el Consejo de Administración desde la época de la República. Las primeras 50 casas unifamiliares, con una superficie de 63 metros cuadrados, se construyeron entre 1948 y 1951, y nada más terminarse la primera barriada, se construyó una segunda con 24 viviendas más, idénticas a las anteriores. A finales de los años 50 se proyectó edificar 40 viviendas unifamiliares más y 72 pisos110. Aunque posteriormente las viviendas fueron vendidas a los mineros, en un principio se alquilaron a un módico precio que se descontaba quincenalmente de su salario. En las décadas de 1940 y 1950 también se construyeron casas para residencia del director y de otros ingenieros de la mina. Se trataba en estos casos de viviendas de piedra amplias y aisladas, rodeadas de jardi108 También conocidos como maestros «manjonianos» en honor de su fundador, el padre Andrés Manjón. 109 Actas del Consejo, febrero 1955, AHMA. 110 Mansilla y Gallego-Preciados, 2012, pp. 7-9.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 151 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 nes y pequeños huertos cuidados por mineros, cuyo estado de salud no les permitía ejercer su oficio y ganaban así su jornal en el exterior. Como en tantos otros centros mineros e industriales de nuestro país, Río Tinto (Huelva) o las colonias textiles de Cataluña, estas residencias están edificadas en sitios altos, como si dominaran la mina o la fábrica y también las barriadas y colonias donde habitan los obreros111. figura 7 Barriada obrera de casas unifamiliares112 fuente: Cortesía de D. Francisco Holgado Sagra. El 2 de febrero de 1956, un decreto derogaba otro anterior de fecha 26 de marzo de 1954 que exceptuaba de la obligación de constituir Jurado 111 Sierra Álvarez, 1990, p. 111. 112 Detrás y a la izquierda la casa del director del establecimiento minero. A la derecha, en lo más alto, los dos edificios del cuartel de la Guardia Civil.
152 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino de Empresa al establecimiento minero de Almadén. El Consejo nombró presidente del Jurado al entonces director de la mina, D. Ricardo Martín Galle go, y secretario al ingeniero de exterior, D. José Luis López Dóriga. Del comportamiento sumiso de este Jurado de Empresa da idea el telegrama enviado en 1964 a la Casa Civil del Jefe del Estado con motivo de cumplirse los llamados XXv años de paz, «…expresando en nombre propio y de trabajadores que cuando diversos productores cuencas mineras presentan conflictos inactividad, ellos por el contrario fieles a tradición y por encima problemas que tienen pendientes, permanecen en sus puestos de trabajo superando rendimientos para ofrecerles en estos 25 años de Paz al Generalísimo»113. Esta postura discrepaba totalmente de los movimientos obreros que empezaban a desafiar al régimen franquista y que eran especialmente activos en el sector minero del carbón del norte de España. A pesar del intento de integrar a los trabajadores en el sindicalismo vertical, las protestas obreras iban en aumento, desafiando cada vez con mayor fuerza a la represión policial y judicial. En cambio, en Almadén, ni los sindicatos de clase ni las fuerzas clandestinas de izquierda jugaron un papel relevante hasta la muerte de Franco. Hay que tener en cuenta que los sucesivos mandatarios de las minas trataban de ocultar todo lo que pudiera afectar negativamente a la producción de mercurio, como era la conflictividad social que iba surgiendo con fuerza en otras cuencas mineras. Por otra parte, el Consejo encubría además información a los representantes de los trabajadores y por ello se dirigió al director general de Trabajo para solicitarle «… que se declare exceptuado del conocimiento del Jurado de Empresa en el Establecimiento Minero de Almadén todo aquello que afecta al artículo 49 del Reglamento de 11 de septiembre de 1953: información sobre la marcha general de la producción, perspectivas del mercado en cuanto a pedidos, entregas y suministros, por su difícil cumplimiento, dado la índole estatal de la empresa y las características de la explotación minera de Almadén»114. El Consejo de Administración intentaba evitar a toda costa cualquier filtración de datos, pues «… el mercado del mercurio es muy sensible y como es muy corriente la opinión de que el mineral de Almadén es de un 7%, cualquier noticia oficiosa de prensa hablando de la ley del mineral en este u otros años no da lugar más 113 Actas del Consejo, mayo de 1964, AHMA. 114 Ibidem, abril de 1956.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 153 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 que a confusionismos y comentarios infundados, pero que pueden dañar el crédito de esa propiedad tan calificada del Estado español»115. Almadén permanecía así en el aislamiento secular a que venía siendo sometido por su único dueño, fuese la Corona o el Estado. Sus gestores siempre pensaron que los aires externos solo podían perjudicar a un pueblo que vivía de y para la mina. 5. Conclusiones Almadén y la población construida sobre su mina tienen una historia común y a lo largo de los siglos ambas han conocido juntas épocas de bonanza y de dificultades. En el minero de Almadén han concurrido circunstancias diferentes a las de otros mineros: su jornada laboral especial, consecuencia de la toxicidad del mercurio, su menor salario y, por tanto, su obligado pluriempleo para sacar adelante a su familia, le confieren una idiosincrasia propia. La década de 1940 fue una de esas épocas difíciles a las que antes aludíamos. Los 2.500 trabajadores que formaban la plantilla del establecimiento minero hubieron de lidiar con salarios bajos, escasez de materiales y suministros, técnicas de producción obsoletas, pues muchas faenas eran todavía manuales, e insuficiencia de medios de protección, lo que ponía en peligro su seguridad y su salud. Además, con una cotización internacional del mercurio a la baja desde 1944, la mina de Almadén pasó por una situación muy difícil. El aumento de la tensión internacional a principios de la década de 1950 motivó el cambio de la actitud internacional hacia España, colocando al régimen de Franco en disposición de negociar con Estados Unidos y otras naciones del bloque occidental su anticomunismo116. La década de 1950 puede ser considerada como el decenio bisagra entre el estancamiento del peor franquismo y el conjunto de profundos cambios que la economía española registraría a partir de 1960117. En efecto, entre 1951 y 1959 la política económica mutó desde el modelo intervencionista autárquico hacia pautas liberalizadoras118. El resultado fue que la renta por habitante en España en términos reales se multiplicó casi por cua115 Ibidem, enero de 1955. 116 Barciela el al., 2011, pp. 157-158. 117 García Delgado, 1987. 118 Barciela et al., 2011, p. 161.
154 Historia Contemporánea, 2020, 62, 119-157 Emiliano Almansa Rodríguez, Ángel Hernández Sobrino tro119. Diversos acontecimientos mundiales, como la guerra fría, la política de bloques y la guerra de Corea fueron las constantes de la entrada de España en el concierto de naciones. La inestabilidad mundial provocó el aumento de la cotización internacional del mercurio y, bajo la presidencia de Ocharan, Minas de Almadén acometió una notable modernización de sus instalaciones minero-metalúrgicas. Por otra parte y después de la represión y las penalidades vividas durante la década de 1940, las condiciones de vida y trabajo de los mineros de Almadén mejoraron considerablemente a finales de la década de 1950. Se construyeron viviendas para los mineros y se ampliaron las escuelas para sus hijos. En cuanto a la seguridad e higiene en el trabajo, también hubo adelantos considerables, ya que se mejoró la ventilación de las labores subterráneas, así como los medios de protección personal de los operarios. Los accidentes de trabajo disminuyeron, aunque no todo lo debido, y el hidrargirismo y la silicosis, por fin reconocida como enfermedad profesional de los mineros de Almadén, fueron casi eliminadas por completo. Esta investigación pretende contribuir a la historiografía de las minas de mercurio de Almadén, estudiando una época de la que, a diferencia de otras como por ejemplo la centuria del x v i i i , hay solo algunas referencias parciales. No obstante, los autores reconocen las limitaciones existentes para valorar el alcance e impacto de los cambios introducidos en Almadén en el periodo analizado, por lo que han preferido dar una visión global del mismo y no incidir en un determinado campo, sea este técnico, económico, de salud y medio ambiente, laboral o social, por más que cualquiera de ellos tenga el mayor interés. 6. fuentes documentales Archivo Histórico de Minas de Almadén (AHMA), Almadén (Ciudad Real). — Actas del Consejo de Administración de Minas de Almadén y Arrayanes. — Actas de Mercurio Europeo. Archivo General de la Administración (AGA), Alcalá de Henares (Madrid). — Sección Fondos Cultura. Archivo Histórico Nacional (AHN), Madrid. — Sección Fondos Contemporáneos-Minas de Almadén. 119 García Delgado, 2005, pp. 174-176.
https://doi.org/10.1387/hc.20153 155 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 Archivo privado de D. Francisco Holgado Sagra, Almadén (Ciudad Real). Estadística Minera de España, años 1935-1965. Instituto Nacional de Estadística, demografía de Almadén (Ciudad Real). 7. bibliografía barcieLa LÓpeZ, Carlos; LÓPEz ORTIz, María Inmaculada; MELGAREJO MORENO, Joaquín y MIRANDA ENCARNACIÓN, José Antonio, La España de franco (1939-1975). Economía, Editorial Síntesis, Madrid, 2011. castiLLo martos, Manuel, Bartolomé de Medina y el siglo xvi, Ayuntamiento de Sevilla, Sevilla, 2001. GarcÍa deLGado, José Luis, «La economía», en FUSI, Juan Pablo; GARCíA DELGADO, José Luis; JULIÁ, Santos; MALEFAKIS, Edgard; y PAY NE, Stanley, G., franquismo, el juicio de la historia, Ediciones Temas de Hoy, Barcelona, 2005, pp. 145-217. GarcÍa GÓmeZ, Montserrat; CABALLERO KLINK, José Diego; BOFETTA, Paolo; ESPAñOL, Santiago; SÄLISTEN, Gerd y GÓMEz QUINTANA, Javier, «Exposure to mercure in the mine of Almadén», Occupational & Environmental Medicine», 2007, 64(6), pp. 389-395. HernÁndeZ sobrino, Ángel, Las minas de Almadén, Minas de Almadén y Arrayanes, S.A., Madrid, 1995. HernÁndeZ sobrino, Ángel, Los mineros del azogue, Fundación AlmadénFrancisco Javier de villegas, Ciudad Real, 2007. HernÁndeZ sobrino, Ángel y vINAGRE MORENO, Javier, Los reclusos mineros de Almadén (1940-1944), Ministerio de la Presidencia del Gobierno y Fundación Almadén-Francisco Javier de villegas, Ciudad Real, 2012. Laviana antuÑa, Martín, Memorias de un minero, Edición del autor, Sevilla, 1997. LÓpeZ moreLL, Miguel Ángel y SEGRETO, Luciano, «The International Mercury Cartel, 1928-1954: Controlling Global Suply», Bussines History Review, Harvard College, 2015. mansiLLa pLaZa, Luis y GALLEGO-PRECIADOS ALGORA, Ana Isabel, «La vivienda obrera en las minas de Almadén (Ciudad Real)», Universidad de Murcia, Hisminas (Historia de la minería española), disponible en: http:// www.um.es/hisminas/wp-content/uploads/2012/06/Texto-completo3.pdf [24/04/2018]. menÉndeZ navarro, Alfredo, Un mundo sin sol. La salud de los trabajadores de las minas de Almadén, 1750-1900, Universidades de Granada y Castilla-La Mancha, Granada, 1996.
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https://doi.org/10.1387/hc.20153 157 Las minas de mercurio de Almadén de 1939 a 1960 Datos de los autores Emiliano Almansa Rodríguez ([email protected]s; http://orcid. org/0000-0003-3918-5308) es Profesor Titular de Escuela Universitaria en la Escuela de Ingeniería Minera e Industrial de Almadén (Universidad de Castilla-La Mancha) y Doctor por la Universidad de Córdoba. Autor de diversas comunicaciones en congresos nacionales e internacionales relacionadas con el Patrimonio, la historia de la minería y la tecnología. Los últimos: «Las Cuevas: una mina romana de bermellón en Almadén», 2017; «Los mineros de Almadén en la América Colonial. Tenerife», 2017. Último capítulo de libro: «The dehesa of Castilseras and the mines of Almaden in Century XX», en Current and Future Trends in Mercury Research, editorial Chartridge Books Oxford, 2018. Últimos artículos aceptados: «Ingenieros y científicos españoles al servicio de las minas de azogue de Almadén en la segunda mitad del siglo X v i i i » (publicado en Dyna, 2017); «Almadén en la España del siglo X v i i . Crisis de producción de azogue y soluciones propuestas» (Vínculos de historia, 2018). Ángel Hernández Sobrino ([email protected]m; http://orcid.org/00000002-3059-4378) es Licenciado en Ciencias Geológicas por la Universidad Complutense de Madrid. Doctor en Geología por la Universidad de Salamanca. Profesor de Geología de la Escuela Universitaria Politécnica de Almadén (Universidad Politécnica de Madrid). Gerente de la Fundación Almadén-Francisco Javier de Ville gas. Jubilado en 2012. Mi trayectoria investigadora está relacionada fundamentalmente con la historia y el patrimonio minero de Almadén. Libros más relevantes: Las minas de Almadén (1995, reeditado en 2000). Los mineros del azogue (2007). Los esclavos del rey. Los forzados de Su Majestad en las minas de Almadén, años 1550-1800 (2010). Los reclusos mineros de Almadén (2012). Entre la espada y la pared. Los jornaleros del campo de Ciudad Real en la posguerra (2019). Últimas comunicaciones: «Las minas de mercurio de Almadenejos, un patrimonio minero en peligro» (2015). «La mina de azogue de Almadén en la época del Quijote» (2016). «Las Cuevas: una mina romana de bermellón en Almadén» (2017).