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BARRUSO BARÉS, Pedro, Memoria y desmemoria de la Guerra Civil. Políticas de conmemoración y memoria en Gipuzkoa (1936-2018), Asociación de historiadores guipuzcoanos Miguel de Aranburu, San Sebastián, 2018, 270 pp.

Alonso Carballés, Jesús Javier

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https://doi.org/10.1387/hc.21287 331 HC ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277 Historia Contemporánea, 2020, 62, 331-333 https://doi.org/10.1387/hc.21287 BARRUSO BARÉS, Pedro, Memoria y desmemoria de la Guerra Civil. Políticas de conmemoración y memoria en Gipuzkoa (1936-2018), Asociación de historiadores guipuzcoanos Miguel de Aranburu, San Sebastián, 2018, 270 pp. La obra reseñada se sitúa en el corazón del debate omnipresente desde hace ya algunas décadas de las relaciones entre historia y memoria y contribuye a preguntarnos sobre el papel de la historia en las sociedades contemporáneas y sobre la forma en la que la memoria, o más bien las memorias, de destacados acontecimientos históricos, se articulan y evolucionan a lo largo del tiempo. Ochenta años después, la memoria de la Guerra Civil nos interpela sobre el peso del pasado en el presente, pero también sobre las diferentes lecturas e interpretaciones de ese pasado «que no pasa». En Memoria y desmemoria de la Guerra Civil. Políticas de conmemoración y memoria en Gipuzkoa (1936-2018), Pedro Barruso Barés se adentra precisamente en la memoria como objeto de estudio, en el análisis de las huellas, reales y simbólicas, de los restos, aún perceptibles o bien desaparecidos, que dejaron en su momento las políticas de memoria y las conmemoraciones durante la guerra y la dictadura franquista. Políticas continuadas con posterioridad en la etapa democrática y hasta la actualidad, si bien con un sentido y una intencionalidad bien diferente. Se trata, en definitiva, de un estudio que contribuye a desentrañar los usos políticos del conflicto por la sociedad guipuzcoana a lo largo de más de ochenta años de su historia reciente. No es la primera vez que el autor, gran conocedor y destacado impulsor de la historia de la Guerra Civil y del franquismo en Gipuzkoa, se adentra por esta senda historiográfica. La monografía que nos ocupa aquí recoge así buena parte de los avances de un artículo previo dedicado exclusivamente a la ciudad de San Sebastián, aunque ofrece ahora una panorámica más completa del fenómeno memorial a partir del estudio en toda la provincia, de lo que ya es comúnmente aceptado denominar «lugares de memoria». La obra se compone de una breve introducción de carácter epistemológico y de nueve capítulos articulados a partir de una perspectiva diacrónica, profusa y pertinazmente ilustrados gracias al excelente fondo documental fotográfico de la Kutxa (Kutxateka). El primero de ellos se centra en discernir algunos de los ejemplos más destacados de las políticas memoriales relacionadas con la guerra e impulsadas bajo la dictadura como parte del proceso de renacionalización impuesto por las nuevas autoridades franquistas a la sociedad guipuzcoana: desde el recuerdo fúnebre de los caídos a la sacralización de los lugares de martirio. También se incluye en este apartado una breve reflexión sobre la ausencia del espacio público de la memoria republicana, dado el proceso de eliminación sistemática emprendido por la Reseñas de libros 332 Historia Contemporánea, 2020, 62, 331-333 dictadura, así como de los lugares de represión del franquismo, igualmente desaparecidos. El núcleo del trabajo se centra en el análisis de las diferentes manifestaciones, homenajes, conmemoraciones y políticas simbólicas desplegadas durante el franquismo en el territorio guipuzcoano para conseguir hacer de la guerra, de sus caídos y de sus mártires, de sus héroes, un componente identitario ineludible de la nueva sociedad guipuzcoana. Se estudian así las ceremonias, funerales y homenajes en memoria de los caídos, tanto locales, como nacionales (capítulo 2); la erección de monumentos y la articulación de espacios conmemorativos (3); la consagración memorial de los lugares de martirio (4), los ritos de victoria y conquista y la destacada presencia de la memoria de la guerra en el nomenclátor de diferentes localidades guipuzcoanas (5); así como el proceso de reconstrucción impulsado por Regiones Devastadas en las localidades de Elgeta, Irún y Eibar (6). En estos capítulos, el autor pone de relieve lo que considera particularismos guipuzcoanos frente a la dinámica memorial nacional: la escasa utilización de los edificios y espacios religiosos para la ubicación de elementos conmemorativos físicos durables, estelas, placas, listados de caídos; el escaso peso acordado a los lugares de martirio y a las conmemoraciones celebradas en dichos espacios; o la importancia de las tensiones y luchas de poder internas entre las diferentes familias políticas que habían apoyado el golpe militar y fundamentalmente entre los tradicionalistas, con larga presencia en el territorio, y los falangistas. El interés de estos capítulos viene determinado no sólo por el estudio de los orígenes de las conmemoraciones, monumentos y homenajes, sino fundamentalmente por el análisis de las mutaciones introducidas en las distintas manifestaciones, espacios físicos y mitos a lo largo de la dictadura. Desde la apoteosis inicial hasta el declive final en el tardofranquismo, el autor estudia con acierto ese proceso de crecimiento y de desintegración progresiva. En dicho declive va a jugar un papel determinante el surgimiento de ETA, al fijar como objetivo destacado en el proceso nacionalizador y excluyente emprendido por la organización, la destrucción de esa simbología impuesta por la dictadura. Pedro Barruso Barés analiza en el capítulo 7, particularmente novedoso, la cronología de dichos ataques que irán in crescendo en el ocaso del régimen, en fechas claves del nacionalismo vasco, confiriendo así una doble dimensión simbólica a dichas actuaciones iconoclastas. Este proceso de eliminación memorial se caracterizó en el caso de Gipuzkoa, por la rápida eliminación de la herencia simbólica franquista y su sustitución una nueva memoria política del pasado. La obra concluye con dos capítulos destinados a analizar el reciente proceso de recuperación de memoria histórica tanto a nivel provincial (capítulo 8) como a nivel de la capital guipuzcoana (capítulo 9). En el primero de ellos, el autor remonta el tiempo para estudiar las primeras iniciativas implementadas desde 1977, pero, como demuestra Pedro Barruso, fueron fundamentalmente la aprobación de la conocida popularmente como «Ley de memoria histórica» (2007) y la apa- Reseñas de libros https://doi.org/10.1387/hc.21287 333 rición en el seno de la Diputación de Gipuzkoa de la Dirección General de Derechos Humanos y Memoria Histórica (2011), los dos factores que han contribuido en mayor medida al impulso de la ola memorial actual. Las iniciativas editoriales, exposiciones, apertura de fosas comunes, erección de monumentos, homenajes se han sucedido en estos últimos años a un ritmo tal que el modelo conmemorativo propiciado comienza a presentar síntomas claros de agotamiento. Máxime en el caso de la capital guipuzcoana tras la «inflación» memorial, el término es del propio Barruso, vivida en la localidad en la última década. Muestra del compromiso del autor con su tema de estudio y con su localidad natal, la obra concluye con la propuesta de un mapa de la memoria de la guerra de San Sebastián en el que se localizarían casi un centenar de espacios vinculados en la capital donostiarra con la República, la Guerra Civil y el franquismo (sedes de partidos, lugares de combates, detención y represión, monumentos ). La propuesta es sugerente, aunque difícilmente transferible sobre la ciudad real, cuyo espacio público aparece hoy más disputado que nunca por otras memorias de víctimas más próximas a nosotros en el tiempo, que apenas consiguen abrirse hueco en un espacio saturado de memoria. Esta propuesta final adquiere todo su sentido en el seno de unas sociedades contemporáneas donde la obsolescencia programada ha tomado el paso y donde nuestra disciplina puede y debe contribuir, como en el caso que nos ocupa, a fijar en el espacio la memoria destacada del pasado. Jesús Alonso Carballés