59
h ps://doi.o g/10.5569/1134-7147.76.04
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
Conciliación amilia y endimien o
escola : una mi ada sis émica a las
condiciones del me cado de abajo
Vicen O iz Cas elló
Uni e sidad a Dis ancia de Mad id
Ma iano U aco Solanilla
Uni e sidad a Dis ancia de Mad id
[email p o ec ed]
Gu asoek lana e a amilia ba e a zeko di uz en
a azoek e a Espainiako hezkun za-sis eman
dabil zan ikasleen eskola-e endimenduak ze -
nolako lo u a du en az e zea: ho ixe da a ikulu
honen helbu u o oko a. Ja ai u iko me odologia i
dagokionez, lana e a amilia ba e aga i egi ea i
bu uzko bibliog a ia be ikus en da a ikuluan, bai
e a gai ho ekin lo u ako ak o eei e a gaiak seme-
alaben emai za akademikoe an izan di zakeen
ondo ioei bu uzkoa e e. Gaia i bu uzko li e a u a en
analisiak age ian uz en du ikasleen eskola-
e endimendua es u-es u lo u ik dagoela gu asoek
lana e a amilia uz a zeko du en modua ekin,
e a ho i, aldi be ean, hainba aldagai en bai an
dagoela. Hain zuzen e e, langile-klaseko pe sonek
e a amilia gu asobaka e ako ai ek e a, be eziki,
amek zail asun handiagoak di uz e lana e a amilia
ba e a zeko. Azkenik, zenbai neu i p oposa zen
di a, Es a u soziala be e oso asunean ga a zeko
hainbes e oz opo e agi en di uen a azo ho i nola
gaindi u az e zeko.
Gako-hi zak:
Lan-me ka ua, lana e a amilia ba e aga i egi ea,
gene o-despa eko asunak, eskola-e endimendua,
biga en hezkun za.
El obje i o gene al de es e a ículo es analiza la
e en ual elación en e los p oblemas de conciliación
labo al y amilia de los pad es y el endimien o
escola del alumnado en el sis ema educa i o
español. La me odología seguida consis e en una
e isión bibliog á ica sob e la conciliación, sus
ac o es y sus posibles e ec os sob e los esul ados
académicos de los hijos. El análisis de la li e a u a
lle ado a cabo e ela que el endimien o escola
de los es udian es es ue emen e dependien e de
la conciliación labo al y amilia de los pad es, y
es a, a su ez, es á en unción de di e sas a iables.
Conc e amen e, la calidad de conciliación se e
menoscabada en pe sonas de clase abajado a, así
como en p ogeni o es de amilias monopa en ales
y, especialmen e, en pe sonas de géne o emenino.
Finalmen e, se p oponen algunas medidas
encaminadas a la supe ación de un p oblema que
an os obs áculos supone en el desa ollo de un
Es ado social comple o.
Palab as cla e:
Me cado de abajo, conciliación, desigualdad de
géne o, endimien o escola , educación secunda ia.
Vicen O iz Cas elló • Ma iano U aco Solanilla
60
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
1. In oducción
En las úl imas décadas, después de la al a de
p odigalidad en é minos de legislación educa i a
in eg al en el caso español en e la Ley Moyano de
1857 y la Ley Gene al de Educación de 1970, exis e
una endencia c ecien e en los sucesi os Gobie nos
es a ales a a a de achaca los p oblemas de
endimien o escola de los jó enes1 a me os
aspec os legisla i os. Po ello, a menudo un cambio
de Gobie no ha supues o (y sigue suponiendo)
la c eación de una nue a ley gene al educa i a
que hab ía de eni a esol e los p oblemas de la
an e io . Así, en palab as de Espigado y Cab e a
(2016: 7), el pe íodo en e 1980 y 2013 supuso “el
mayo acopio de legislación educa i a de la his o ia
de España”. Sin emba go, y a pesa de las di e en es
leyes de educación que se han ido p omulgando,
la ealidad es que los es udian es españoles
de Educación Secunda ia Obliga o ia siguen
ob eniendo esul ados mani ies amen e mejo ables
en e aluaciones ex e nas (con PISA como p ueba
pa adigmá ica a escala eu opea). Más allá de las
objeciones que se pueden plan ea a la adopción
de es e ipo de p uebas como es ánda único de
e aluación de la calidad educa i a (y como b újula
de odas las decisiones polí icas en la ma e ia),
objeciones que se basan en una c í ica de la isión
ne amen e p oduc i is a del endimien o escola
de los alumnos que se cons a a en es as p uebas
—como se plan ea, po ejemplo, en el abajo de
Sanz Ponce, Se ano Sa mien o y González Be olín
(2020)—, lo cie o es que los esul ados de los
es udian es españoles en es as e aluaciones
han sido disc e os y, en odo caso, in e io es a la
media de la OCDE en las compe encias lingüís ica y
ma emá ica (Vaque o, 2017).
Es o debe ía hace e lexiona a los expe os
compe en es en ma e ia de educación, ya que la
ealidad ha lle ado a comp oba que los di e en es
cambios, en p incipio o ien ados al inc emen o de la
calidad educa i a y a la excelencia, no han supues o
mejo as palpables en el endimien o escola de
nues os es udian es. En esumidas cuen as, el
sis ema educa i o no puede se , po sí mismo, la
solución a odos los p oblemas, del mismo modo que
ampoco es el o igen de es os: deben exis i o os
elemen os de ondo que in e ie en no ablemen e en
el desempeño escola . En e ellos, se pueden ci a
algunos bien conocidos, como el ni el educa i o de
1 Con el obje i o de e i a desdoblamien os y edundancias, y en
p o del p incipio de economía lingüís ica, en la edacción de es e a -
ículo, y de acue do con la Real Academia Española, sin pé dida de
gene alidad, se ha op ado po u iliza el masculino como géne o no
ma cado, po lo que el uso de es e géne o g ama ical hace e e en-
cia a indi iduos de ambos sexos. Po an o, se han ob iado algunos
desdoblamien os como “los/las pad es/mad es”, “los/as niños/as”
o “los/las abajado es/as”, y se han exp esado en é minos de “los
pad es”, “los niños” o “los abajado es”, haciendo e e encia gené-
ica a pe sonas de ambos sexos. En cambio, du an e odo el ex o, y
especialmen e en el apa ado donde se analiza la di e encia en e gé-
ne os espec o de los p oblemas de conciliación, el emenino g ama-
ical se ha de in e p e a como géne o ma cado, po lo que se e ie e
exclusi amen e a las pe sonas de géne o emenino.
los p ogeni o es o el ni el socioeconómico (Mella
y O iz, 1999; Ma ínez-O e o, 2009; Fe nández
Engui a, Mena y Ri iè e, 2010; Ca illo e al., 2017),
pe o ambién o os, como el ni el in elec ual, la
mo i ación, las ap i udes, los in e eses, los hábi os
de es udio, la au oes ima o la elación p o eso -
alumno (Lozano Díaz, 2003; Lamas, 2015; Sa ceda-
Go goso, San os-González y Sanjuán, 2017).
No obs an e, exis en algunos ac o es más que,
aunque de o ma la en e, pueden llega a condiciona
ue emen e el desempeño escola de los niños
y jó enes. En pa icula , es e a ículo oma como
obje i o p incipal e i ica la posible in luencia
pe niciosa que puede ene la al a de calidad de
la conciliación labo al y amilia de los pad es en el
endimien o escola de sus hijos. El hecho de a a
de a aja es e ascendien e pasa necesa iamen e po
modi ica las condiciones labo ales gene ales de un
país, cambio mucho más cos oso y p o undo que la
me a c eación de una ley educa i a. En es e sen ido,
dan buena cuen a de las di icul ades de dichas
ans o maciones las ensiones p esen es en las
ei indicaciones his ó icas pa a consegui la jo nada
labo al de 40 ho as, o algunas más ecien es, como
las inicia i as encaminadas a la consecución de la
jo nada labo al de cua o días semanales.
La pe inencia de lle a a cabo un eje cicio de
e isión en o no a es as cues iones se puede
undamen a en la impo ancia de descub i en qué
medida la al a o la insu iciencia de una conciliación
labo al y amilia con ibuye a los p oblemas de
endimien o escola de los jó enes, ya que ello
cons i uye el p ime paso pa a p opone cambios
que mi iguen esa in luencia. Median e es a mejo a, y
como e ec o subsiguien e, según di e en es es udios
— éase, po ejemplo, Hanushek y Woessmann
(2010)—, la ob ención de mejo as en los esul ados
de los es udian es de un Es ado iene una co elación
di ec a con el desa ollo del PIB, po lo que cualquie
acción o ien ada a la mejo a del endimien o
académico de sus es udian es pod ía conlle a ,
en p incipio, una epe cusión posi i a pa a dicho
Es ado.
Nues o análisis a a, pues, de es udia y, en su
caso, de desenmasca a una de las causas de los
p oblemas de endimien o escola , con el obje i o de
modi ica el oco de a ención, si uado ac ualmen e
sob e el docen e, los es udian es y sus amilias o la
legislación educa i a, asladándolo hacia elemen os
más sis émicos, elacionados con aspec os an
c uciales en una sociedad como la conciliación
labo al y amilia , ue emen e dependien e de la
o ganización del abajo, de los de echos labo ales
y, en gene al, de las condiciones del me cado de
abajo (Gál ez Mozo y Ti ado Se ano, 2013).
Po an o, y como se ha dicho, en es e abajo de
e isión nos p oponemos analiza la in luencia que
sob e el endimien o escola eje cen los p oblemas
de conciliación labo al y amilia de los pad es,
p oblemas debidos a los p o undos cambios que
Conciliación amilia y endimien o escola …
61
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
ha su ido el me cado de abajo en las úl imas
décadas, no solo en el Es ado español, sino a escala
mundial y como consecuencia de los p ocesos de
globalización2. Además de es udia la in luencia
de dicho ac o y sus e ec os, se es ablece án las
di e encias de conciliación que puede habe en
unción de c i e ios especí icos, como po ejemplo,
el ipo de amilia ( adicional, monopa en al,
econs i uida) o el géne o de los p ogeni o es, ya
que, aunque el acceso de las muje es al mundo
labo al ha supues o un cambio social no able, “la
p og esi a equipa ación de muje es y homb es
en el me cado labo al […] no se co esponde con
una simila p esencia de los homb es en el ámbi o
domés ico y de cuidado” (Alcañiz, 2015: 33).
El p opósi o úl imo que nos ijamos es el de p opone
ac uaciones conducen es a la mejo a de la si uación
de pa ida en é minos de conciliación labo al y
amilia , en endiendo que odo ello puede mejo a
el desempeño académico de los es udian es del
sis ema educa i o español y, po ende, aumen a sus
posibilidades de acceso a mejo es posiciones en el
me cado labo al u u o, con los e ec os bene iciosos
que de odo ello se de i a ían pa a el conjun o de la
sociedad.
A al in, el p esen e a ículo se es uc u a del
siguien e modo. Una ez sen adas en es e apa ado
in oduc o io las bases del es udio y de inidos
los p opósi os de dicho eje cicio de e isión
bibliog á ica, se plan ea án en el siguien e pun o
las cues iones me odológicas que han sido obje o
de e lexión, pa a, a con inuación, desa olla los
hallazgos del análisis de la li e a u a lle ado a cabo
sob e la ma e ia. Así, se analiza án los cambios
acon ecidos en el me cado de abajo español
(y global) en las úl imas décadas, se es ablece án
las elaciones en e abajo y conciliación en
unción de múl iples pa áme os, se e alua á la
in luencia que es e ac o puede desempeña en el
endimien o escola de los hijos y se da án una se ie
de p opues as pa a que la sociedad a on e es e
p oblema. Finalmen e, y a modo de conclusión, en
es e ex o se p oponen algunas acciones o ien adas
a con ibui a amino a los posibles p oblemas
de endimien o debidos a la al a de conciliación
labo al y amilia . Toma algunas de es as medidas
equie e olun ad polí ica, negociación y consenso
en e impo an es ins i uciones sociales y labo ales
(Gobie no, pa onal, sindica os y asociaciones),
al iempo que demanda una al u a de mi as y la
supe ación, en el mundo emp esa ial, del pa adigma
adicional del p esencialismo labo al como sinónimo
inequí oco de p oduc i idad (De An onio, 2011).
Asimismo, odas es as e en uales p opues as de
solución deben en ende se en el ma co gene al de
desa ollo del sis ema neolibe al en la ac ualidad,
pues no puede abo da se el asun o que aquí se
abaja como un enómeno aislado, sino como un
elemen o más, inex icablemen e unido a la ed
2 Sob e es as cues iones de e olución his ó ica, éase la e isión
de U aco (2021).
de ínculos que se es ablece en las sociedades
con empo áneas en e sis ema educa i o, amilia y
me cado de abajo.
2. Mé odo
La me odología u ilizada pa a el desa ollo de
nues a a gumen ación es una e isión bibliog á ica.
En pa icula , se analiza án p incipalmen e
publicaciones sob e los cambios en el me cado
de abajo, los p oblemas de conciliación labo al
y amilia de los abajado es, la in luencia de los
di e en es ipos de amilia y de la a iable géne o
en la conciliación, y los ac o es que in luyen en el
endimien o escola de los es udian es del sis ema
educa i o español. Como co esponde a un abajo
de e isión de es as ca ac e ís icas, la búsqueda de
e e encias bibliog á icas pa e de la conside ación
de una se ie de c i e ios iniciales, a sabe : empo al,
geog á ico, de uen es y e minológico.
En lo ela i o a la p ime a cues ión, el lími e in e io
del ho izon e empo al de in e és se ija en la
década de 1970 po una azón doble. En p ime
luga , po que, como se ha is o en el apa ado
in oduc o io, la legislación educa i a española
empieza a desa olla se con ue za a pa i del año
1970, después de muchísimos años sin p oducción
legisla i a al espec o, con la en ada en igo de la
Ley Gene al de Educación en el a do anquismo,
po lo que se cons a a una p eocupación c ecien e
po los esul ados del sis ema educa i o en el
Es ado español. En segundo luga , po que es as
úl imas décadas han sido iempo de eno mes
cambios en las condiciones del me cado de abajo,
debidas a la in e nacionalización y la globalización,
especialmen e a pa i de la T ansición. El lími e
supe io de dicho ho izon e empo al se ex iende
has a el p esen e, pues o que nos in e esa conoce
los úl imos esul ados e indicado es pa a islumb a
con mayo exac i ud las endencias de u u o de las
a iables y e ec os analizados.
En lo que espec a al ámbi o geog á ico, es e abajo
oma como e e encia p incipal de análisis el Es ado
español, aunque se end án en conside ación o os
es udios de p es igio a escala mundial en unción
de los elemen os de búsqueda pa icula es. Según
el caso, nos puede in e esa más ene un alcance
mundial ( elacionado con las endencias gene ales
del me cado de abajo), eu opeo (po ejemplo,
pa a legislación eu opea en ma e ia de es ánda es
educa i os o labo ales) o nacional ( ambién ú il pa a
el es udio de la legislación educa i a o labo al).
En lo que hace a las bases de da os empleadas en el
p oceso de búsqueda bibliog á ica, se han manejado,
p incipalmen e, Google Académico, Dialne y Teseo,
po cuan o engloban buena pa e de la p oducción
académica gene ada en España du an e las úl imas
décadas. A pa i de un igu oso p oceso de
búsqueda en es as bases de da os, se alcanza án las
e e encias obje o de e isión en es e es udio. Ello no
Vicen O iz Cas elló • Ma iano U aco Solanilla
62
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
es óbice pa a comple a dichas uen es p incipales
con o as secunda ias si su igencia, pe inencia e
in e és así lo jus i ican, como es el caso de algún
lib o elec ónico sob e la ma e ia o alguna no icia
que si a pa a e i ica la si uación ac ual de algunos
pa áme os sociales o económicos, especialmen e en
lo e e en e a la pandemia de la co id-19, en la que
oda ía es amos inme sos.
Finalmen e, en lo ela i o a las nociones y concep os
especí icos in oducidos en los dis in os mo o es de
búsqueda, de acue do con un plan p ede e minado,
se han manejado exp esiones que obedecen
es echamen e a los in e ogan es plan eados en
é minos de obje i os al comienzo de es e abajo.
Así, “p oblemas de conciliación”, “conciliación
amilia y labo al”, “globalización y cambios en el
me cado de abajo”, “p eca ización y conciliación”,
“conciliación y géne o”, “conciliación y ipología
amilia ”, “conciliación y endimien o escola ” o
“ ac o es del endimien o escola ” ue on algunos
de los é minos empleados en la búsqueda lle ada a
cabo, a ando de da espues a a las p egun as que
asien an los ejes del p esen e a ículo.
3. Desa ollo y discusión
3.1. T abajo y conciliación
El log o de un de e minado ni el de conciliación
amilia y labo al es una de las p eocupaciones
p incipales de los abajado es del siglo XXI,
especialmen e de las muje es abajado as. Es e
es uno de los ac o es que condiciona su calidad
de ida, así como la posibilidad de llega , como
sociedad, a un ni el de igualdad de géne o eal
(Manubens, 2020). Las di icul ades p incipales que
encuen an los abajado es pa a concilia ienen, en
p ime luga , de las en e medades de los hijos, pe o,
a con inuación, de la al a de coo dinación en e
los ho a ios labo ales y escola es (Ca dús, Pé ez
Sánchez y Mo al, 2003; Obiol, 2012; Gál ez Mozo y
Ti ado Se ano, 2013).
En es e subapa ado, se analiza á la elación que
se es ablece en e los concep os de “ abajo”
y “conciliación”. Pa a ello, se analiza án las
pa icula idades del abajo en el mundo globalizado
y, a con inuación, se es udia án especí icamen e
las elaciones que se es ablecen en e conciliación
y a iables de in e és pa a nues a e isión, como la
clase social, el géne o o la ipología amilia .
3.1.1. Los cambios en el me cado de abajo:
globalización y p eca ización
Como es ampliamen e conocido, el mundo
con empo áneo ha ido ahondando un p oceso de
globalización, que consis e undamen almen e en
una e olución del sis ema capi alis a basada en
la eliminación de ba e as y enos al come cio y
en la libe alización económica, de mane a que la
elación come cial en e los dis in os países se e
a o ecida y las on e as espaciales y empo ales,
o o a insal ables, quedan aho a supe adas po
la nue a es uc u ación del o den mundial y po
las posibilidades que b inda el p opio desa ollo
ecnológico de es a e a (Useche y Queipo, 2002;
Alonso, 2004; Cohen, 2007; Ha ey, 2007). Es e
enómeno iene di e en es e ien es, como la
económica, la social o la cul u al, aunque lo cie o es
que exis e una ue e in e dependencia en e ellas,
siendo p eeminen e el eje económico, que es el que
iene a impone se sob e los demás (Lisón A cal,
2003; Coppelli, 2018).
Es a dinámica de globalización se a a de un p oceso
paula ino que no comienza en nues o iempo,
sino que se emon a siglos a ás, bajo la o ma de
p oceso de mundialización de la economía, pe o que
en las úl imas décadas ha su ido una acele ación
nunca is a: la inmedia ez que p opo cionan las
ecnologías de la in o mación y la comunicación ha
gene ado un espacio mundial único, en el cual los
p ocesos económicos ienen luga con ex ao dina ia
apidez —no en ano, Lu wak (2000) habla de
“ u bocapi alismo”—. No obs an e, es a acele ación
no ha sido en p o de una mayo igualdad en cuan o
a las condiciones económicas de los países, ya
que las di e encias en e dichas condiciones se
han inc emen ado y se ha p oducido, asimismo,
una c ecien e b echa en el in e io de las dis in as
sociedades nacionales (Go z, 1995; Senne , 2006;
Gen ile, Sanma ín y He nández, 2014; Coppelli, 2018).
Es a p og esión ha lle ado, en mul i ud de ocasiones,
como bien ha documen ado la sociología en los
úl imos años (San os O ega, 2012; Alonso, 2013;
O iz Ga cía, 2013; U aco, 2021), a es a egias
emp esa iales o ien adas a la des egulación
del abajo y, con ello, a un menoscabo de las
condiciones y elaciones labo ales, pudiéndose
ci a algunas endencias en ese sen ido, como la
educción de los sala ios y la llamada “ lexibilidad
labo al”, debidas a la e oz compe encia en e
emp esas y a la des egula ización de los ho a ios
come ciales, que lle a a abaja más ho as, muchas
eces ue a del ho a io labo al, incluso du an e
el in de semana (Segado y López Peláez, 2007;
Lei a , 2017). Los abajos son aho a, en gene al,
más exigen es men al y emocionalmen e, con meno
es abilidad del pues o, a consecuencia del enómeno
de la o ación, y con un inc emen o en las di icul ades
de conciliación en e los ámbi os labo al y amilia
(Alonso, 2007; C espo, Re illa y Se ano, 2009). Es os
ac o es p o ocan odo ipo de iesgos psicosociales,
en e los cuales cabe des aca el es és, la ansiedad
o la dep esión (Pinilla, 2002; Askenazy, 2004; López
Calle y Cas illo, 2004; Hu ado de Mendoza, 2013).
Como dice Cohen (2001: 58), “en el mundo de hoy,
ya no se a e ían las máquinas, se a e ían los p opios
homb es”. Los cambios en el me cado de abajo
de las úl imas décadas no se han adecuado a los
nue os modelos amilia es o a las esponsabilidades
de cuidados, sino que, más bien, han ido en su
de imen o (Nuño, 2009).
Conciliación amilia y endimien o escola …
63
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
El é mino que engloba es a pé dida de alo
del conjun o de condiciones del abajo no es
o o que “p eca iedad labo al”, y a es a se llega
no malmen e median e un p oceso de p eca ización,
especialmen e ípico en épocas de c isis económica,
que iene, además de es e úl imo, o os ac o es
causan es, como el e iginoso desa ollo
ecnológico, la ince idumb e en la demanda, la
di e si icación de los me cados, la lexibilización
en el sis ema de p oducción o el c ecimien o de la
población mundial (San os, Mon albá y Moldes,
2004; Lapa a, 2006; Miguélez y P ie o, 2009). Po
simpli ica , habla de p eca ización social implica
e e i nos a “la me can ilización neolibe al del
abajo que, al sup imi las segu idades, […] di ide al
colec i o ob e o y debili a a las ins i uciones sociales
de p o ección” (Vale o, 2015: 215).
En e ec o, la endencia a la des egulación pasa
ambién po indi idualiza las elaciones labo ales,
de o ma que se es ablezca una elación única,
ic iciamen e ho izon al en la negociación, en e
emp esa y abajado , lo cual mina el pode de los
asala iados y sus posibilidades de negociación
colec i a y sindical de las condiciones de abajo.
Como esul ado, la emp esa suele educi los cos es
de pe sonal y los de echos labo ales, con lo que se
iende a con a os lexibles y de emune ación baja
(San os O ega, 2008 y 2012; Alonso y Fe nández
Rod íguez, 2012; O iz Ga cía, 2013; S anding, 2013).
Es a endencia, que empezó en algunos abajos
de bajo alo añadido del sec o se icios, como
la segu idad, la limpieza o el ca e ing, se ue
ex endiendo en los años no en a hacia o os
me cados an dispa es como el anspo e, la
p oducción indus ial o la in o má ica (Ba a ini,
2009), y e minó po gene a la eme gencia de un
“p ole a iado de los se icios” —San os O ega
(2008 y 2012), a pa i de Sassen (1998)— o un
“lumpenp ole a iado” (S anding, 2000), some ido
a malas condiciones de abajo, que de ienen
posiciones de ulne abilidad en la es uc u a social.
El economis a b i ánico Guy S anding (2013) ha
llegado a p opone una subclase social den o de
la clase abajado a, llamada “p eca iado”, con
ca ac e ís icas p opias, den o de un con ex o
gene al de di uminación de las on e as de clase
adicionales y de los an año ní idos ma cado es de
pe enencia colec i a.
Algunas de las pa icula idades que es e au o
señala en la ca ac e ización del p eca iado es án
elacionadas con p oblemas de salud men al y
emocional o de ajus e de la ida amilia , con
el desgas e pe sonal a causa del aumen o en la
can idad e in ensidad de las ges iones y ámi es
en ins i uciones de p es aciones sociales, o con
la al a de au onomía en la ges ión del iempo a
causa de los eque imien os labo ales, que incluyen
g andes demandas de a ención a los abajado es.
En la misma línea, siemp e ce cana a la noción
de “ ulne abilidad” plan eada po Cas el (1991 y
1997), i ía el abajo de la pe iodis a no eame icana
Ba ba a Eh en eich (2003), cie amen e p emoni o io
sob e las de i as ac uales del sis ema capi alis a
globalizado —en el mismo sen ido, éase,
asimismo, Lich ens ein (2007)—. Aún más, y de
o ma especialmen e no able en los úl imos años,
se des aca el pelig o que, pa a la con i encia y el
bienes a social, supone la pola ización polí ica hacia
posiciones populis as o de ex ema de echa que
es a subclase puede expe imen a en nume osos
países (Díaz Salaza , 2003; Gaggi y Na duzzi, 2006).
No es casual que el sub í ulo de la ob a de S anding
(so p enden emen e ob iado en la aducción
al cas ellano de dicho lib o) aluda a una nue a
y eme gen e dange ous class (clase pelig osa),
imp e isible en su desa ollo u u o.
En esumen, la segu idad labo al, en e e encia
a cambios en el pues o de abajo, condiciones
sala iales y ep esen ación sindical, en e o os
elemen os, ha dado paso en las úl imas décadas
a una de i a ma cada po la empo alidad y, en
gene al, po la debilidad en e a lo que la eo ía
ma xis a denomina “p opiedad de los medios de
p oducción”, hecho que p o oca una c ecien e
ince idumb e y una se ie de e ec os pe niciosos que
se de i an de odo ello, como son la imposibilidad
de plani icación i al y labo al a medio-la go plazo
(San ama ía López, 2010 y 2012; U aco, 2021) o el
inc emen o de a ecciones como sín oma de ansiedad
o alienación (Segado y López Peláez, 2007; López
Peláez y Segado, 2009).
3.1.2. ¿La conciliación en iende de clase social?
Como se ha is o, los cambios en la economía y,
po ende, en el me cado de abajo aen apa ejada
la pé dida de de echos labo ales, en e los cuales
oman especial ele ancia los elacionados con la
emune ación sala ial, el iempo de abajo, las
acaciones o, más ecien emen e, la posibilidad
de ele abaja . Cuando se iene una si uación de
p eca iedad labo al, las pob es condiciones de la
mayo ía de es os elemen os in luyen nega i amen e
en la posibilidad de concilia la ida amilia y labo al,
ya que esquilman dos ecu sos undamen ales del
abajado : su iempo y su dine o.
Po an o, se puede obse a una elación muy
e iden e en e las condiciones del abajo y las
di icul ades de conciliación y, po es a azón, la clase
social es un ac o cla e en la conciliación amilia
y labo al, ya que las condiciones de un pues o de
abajo son gene almen e muy di e en es en unción
de la clase social a la que se pe enece. Además, y
de o ma especialmen e p eocupan e, en las úl imas
décadas se e idencia una up u a del sis ema de
mo ilidad social ascenden e que adicionalmen e
había se ido pa a gene a aspi aciones de mejo a
de las condiciones de ida de los abajado es
(Esc ibá, 2006; Be na di, 2007; Muñoz Rod íguez y
U aco, 2018). Exis en incluso cie os es udios que
apun an a una dependencia en e los p oblemas de
salud y la al a de conciliación, especialmen e en
Vicen O iz Cas elló • Ma iano U aco Solanilla
64
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
muje es, de mane a que la capacidad económica
es cla e en las posibilidades de con a ación de
ecu sos humanos pa a la a ención de las a eas
domés icas o de cuidados (Hu ado de Mendoza,
2013).
En consecuencia, e hilando con lo que se ha dicho en
el subapa ado an e io , el p eca iado, conside ado
como la pa e de la clase ob e a más a ec ada po
los p ocesos de lexibilización y des egulación,
puede conside a se, asimismo, la subclase social
que adolece de más p oblemas de conciliación
debidos a la pé dida de de echos labo ales en el
con ex o de una c ecien e explo ación en el abajo.
No obs an e, y al con a io que an es, lo cie o es
que, cada ez más, el polo a ac o que eje ce es a
pseudoclase social, de nomb e de ecien e c eación,
pe o de exis encia ya p olongada, acaba empujando
a las clases medias hacia abajo median e p ocesos
de p eca ización de las condiciones labo ales,
especialmen e en lo que espec a a iempo y
sala io (Cas el, 1997; Bol anski y Chiapello, 2002;
López Calle y Cas illo, 2004). En ese sen ido, es
especialmen e des acable la apa ición y p oli e ación
de la igu a de los abajado es pob es (wo king
poo ), que, pese a emplea su iempo en una
ocupación labo al, no llegan a consegui ing esos
su icien es pa a desa olla una ida aco de a los
es ánda es es ablecidos en su sociedad (Zube o,
2002; López Peláez, 2005; Zalakaín, 2006; A agón
e al., 2012).
Así, lo cie o es que la conciliación de la ida amilia
y labo al se e especialmen e a ec ada cuando
se pasa de un escena io global a uno de clase
abajado a: en España, mien as que el po cen aje
de pe sonas que se decla an incapaces de dedica el
iempo necesa io a sus hijos se si úa al ededo del
10 % pa a la población en gene al, es a p opo ción
c ece no ablemen e, has a el 25 %, pa a pe sonas
abajado as (Giamello y De Cas o, 2018).
Es a e osión en los de echos y, po ende, en
el bienes a de una pa e cada ez mayo de la
población pa ece que se asien a en la sociedad,
a pesa de la supues a buena ma cha de la
ecupe ación económica du an e los úl imos años
p e ios a la c isis sani a ia debida al SARS-CoV-2.
Ni que deci iene que es a ealidad ha empeo ado
de o ma muy conside able debido a la pandemia
en la que oda ía nos encon amos (Cab e a, 2020;
Bayona, 2021).
3.1.3. ¿La conciliación en iende de géne o?
Si se analiza el asun o en cla e emenina, se obse a
el paso de una concepción me amen e basada en el
empleo y la jo nada labo al a o a en la que en an
en juego algunos aspec os adicionales. En e ec o, y
como dice To ns (2005: 17), “si se cuen a el olumen
de ca ga o al de abajo, la jo nada labo al emenina
se hace in e minable”, ya que a la jo nada labo al
ue a de casa se suelen suma una se ie de a eas
de cuidados y de limpieza en casa que ienden a se
sis emá icamen e in isibilizadas en la sociedad,
dado que no se conside an abajo3. De es e modo,
y como da o ele an e, las muje es des inan más
iempo que los homb es a es e ipo de a eas, con
independencia de su es ado ci il, si bien son las
casadas las que más iempo dedican al abajo
domés ico (Ma ínez Conde, 2015). Así, el abajo
complica la a ención amilia , pe o el ec o causal
ambién ope a en sen ido con a io. Como dice Papí
(2008: 92), “la amilia puede se […] dos cosas a la
ez: obs áculo y sopo e”.
Es a sob eca ga de abajo his ó icamen e ha ecaído
sob e el géne o emenino (Ochoa, 2020), y lo sigue
haciendo, incluso después del paso p og esi o del
modelo adicional de male b eadwinne (el homb e
abaja y la muje se enca ga de los cuidados) al
de dual ea ne (ambos asala iados). Po an o, no
debe ex aña que las muje es engan di icul ades
no ables a la ho a de a anza en su ca e a labo al
y accede a pues os de esponsabilidad con
mayo es emolumen os o, simplemen e, a la ho a
de compa ibiliza un pues o de abajo a jo nada
comple a con las nume osas obligaciones a las que
siguen eniendo que hace en e en casa. De hecho,
exis e una co elación muy ní ida e in e sa en e
in ensidad de los cuidados y sa is acción con su
conciliación labo al y amilia (Pellejà, 2016).
En la línea de lo que se ha is o, las muje es ienden
a p e alece en e los abajos a iempo pa cial, con
ho a ios i egula es, u nos de noche o de in de
semana, p opios del sec o se icios (To ns, 2000;
Comisión de Expe os pa a el Diálogo Social, 2005;
Toha ia, 2005; Ca asque y To ns, 2007). Debido a la
p eponde ancia del modelo adicional que oda ía
pe du a en muchos países indus ializados, es e ipo
de jo nada más co a es la única opción que ienen
las muje es pa a compagina abajo emune ado
y esponsabilidades amilia es, de modo que se
e ue za la asunción de las muje es como p incipales
enca gadas de los cuidados y del abajo domés ico
(Si en , 2006). Se c ea, po an o, una dualidad
de p esencias en el me cado de abajo: a jo nada
comple a, dominada po homb es, y a jo nada
pa cial, en la que p edominan las muje es (Comisión
de Expe os pa a el Diálogo Social, 2005; Zube o,
2007; Ál a ez Aledo, Da ia y Legazpe, 2013). Se a a
de un sis ema con “pequeñas acilidades pa a que
las muje es puedan compa ibiliza la dedicación
amilia con el abajo e ibuido” (Ochoa, 2020: 167),
pe o sin o za a los homb es a que compa an las
labo es de cuidados y el es o de imp escindibles
a eas domés icas.
En consecuencia, se puede obse a que la
conciliación de la ida amilia y labo al en iende,
y mucho, de géne o, siendo es e balance
especialmen e des a o able pa a las pe sonas
3 Sob e la de inición de “ abajo” y la ecu en e in isibilización
del abajo emenino, éase, po ejemplo, San ama ía (2002) o Alon-
so y To es Salme ón (2003).
Conciliación amilia y endimien o escola …
65
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
de géne o emenino. Como dice To ns (2005: 17),
“la mayo ía de ap oximaciones [al concep o de
conciliación] compa en la idea de que conciliación
es sinónimo de p oblemá ica emenina”. Po su
pa e, Papí (2008: 103) des aca que “la conciliación
es un concep o polí ico […] que, an e odo (pe o
no exclusi amen e), es de géne o”. Po lo an o, la
a iable de géne o debe inco po a se al análisis de la
p eca iedad, ya que hay una g an p esencia emenina
en las capas más ulne ables de la población, a
causa de las pa icula idades de las a eas que ellas
suelen desempeña en mayo p opo ción, muchas
eces inculadas con la economía in o mal y los
sec o es más enden es a la e osión de de echos
labo ales (Finkel, 1994; San os O ega, Mon albá
y Moldes, 2004). A eno de ello, no es de ex aña
la can idad de pe misos, excedencias, educciones
de jo nada, años sabá icos e incluso abandonos
del luga de abajo que se p oducen po pa e de
muje es que sac i ican su ca e a labo al en pos de
una es abilidad amilia , mien as con ían el sus en o
económico p incipal, en pa ejas he e osexuales, al
a ón (U aco, 2017).
Sin emba go, como se ha is o más a iba,
pa ece que la endencia social ac ual es de
supe ación paula ina de las amilias basadas en la
especialización de los oles de géne o y la endencia
al modelo de amilia de doble ing eso (S inus, 2015),
aunque muchas eces sin elación con el obje i o
de la igualdad, sino que se a a, más bien, de una
mo ilización obligada po la deg adación de las
condiciones sala iales del empleo an es conside ado
p incipal. Según Reche (2016), queda pa en e que
las b echas de géne o en el mundo labo al siguen
p esen es en España, como consecuencia de la
oda ía exis en e di isión sexual del abajo, que se
ha enido egene ando pa a asegu a un pe nicioso
es ado de las cosas pa a la muje . A pesa de los
a ances y conquis as de los úl imos siglos, pa ece
que “el espacio público sigue o ganizándose como
si una mano in isible esol ie a g a ui amen e
la ges ión social del cuidado”, siendo es a mano
“ undamen almen e emenina” (Nuño, 2009: 333).
En ese sen ido, Gómez Galdón (2015) explica la
dis inción que Enca nación Fe nández hace en e
“medidas di e enciado as a a o de las muje es”
(que conside a plenamen e cons i ucionales
y encaminadas a elimina la disc iminación) y
“medidas p o ec o as” (las cuales en iende como
disc imina o ias e incons i ucionales, po que
consolidan la posición de in e io idad social de
la muje ). Po su pa e, Reche (2016: 796-797)
habla de “una sucesión i egula de con inuos
a ances y e ocesos” en el ámbi o eu opeo,
con una p eeminencia de la llamada so law, sin
habe llegado a a aca la aíz del p oblema: la
disc iminación es uc u al de géne o. En es a misma
línea, S inus (2015) de ec a dos ma cos de polí icas
de conciliación: uno basado en la igualdad eal
en e homb es y muje es en los ámbi os labo al
y domés ico, y o o elacionado con la e iciencia
económica y el man enimien o demog á ico. Sea
como ue e, una de las p incipales o mas de
log a el p incipio de igualdad social ha de se la
p omoción de la conciliación (Papí, 2008), aunque un
núme o c ecien e de au o as p oponen el cambio de
pa adigma en el sen ido de que las muje es puedan
compagina ambas a eas, pe o con endencia hacia
una si uación de co esponsabilidad (Ochoa, 2020).
En cualquie caso, las polí icas que pueden se
ealmen e e icaces son aquellas que de o ma
pe manen e no omen como ac o ele an e la
dis inción sexual, en la línea de las polí icas que
di imen an o la a iculación de los ho a ios como
odo lo ela i o a la p esencialidad en el pues o de
abajo (Reche, 2016). Es o es especialmen e pa en e
en España, ya que se a a de uno de los países en los
que más ho as se pe manece en el luga de abajo,
po más que ello no implique necesa iamen e al os
alo es de p oduc i idad (De An onio, 2011; López
Puig e al., 2015).
3.1.4. ¿La conciliación en iende de ipología amilia ?
Son muchos los es udios, como hemos comen ado,
que conside an que las a iables de clase o géne o
es án co elacionadas con la calidad del abajo
y, po an o, con la conciliación de la ida amilia
y labo al. No obs an e, un aspec o algo menos
conside ado en es os análisis es la ipología
amilia . Po ejemplo, ¿son más o menos capaces
las amilias monopa en ales de concilia ? ¿Y en el
caso de miemb os del colec i o LGTBI? ¿Y en pad es
sepa ados o di o ciados?
En lo que espec a a las amilias monopa en ales,
la mayo ía de análisis coinciden en señala que el
p oblema p incipal es de base económica, ya que
se cuen a con un único sala io pa a hace en e
a los gas os amilia es, aunque ambién exis e el
p oblema de la al a de iempo, pues no hay nadie
más a quien con ia las a eas co idianas de ges ión
del hoga y los hijos. Los bajos ecu sos económicos,
muchas eces asociados a es a condición de
monopa en alidad que implica una única uen e de
ing esos, ienen e iden es e ec os nega i os, como
la imposibilidad de a on a gas os adicionales ales
como el pago de ac i idades ex aescola es o de
de e minados se icios de apoyo al es udio pa a los
hijos (A oyo Mo cillo, 2002; P ados, 2010; Obiol,
2012; Oli a Sánchez-Chiqui o y U aco, 2021).
Además, la mayo ía de amilias de es e ipo es án
encabezadas po muje es. De hecho, un buen núme o
de au o es hablan de “ amilias monoma en ales”,
como hacen Giamello y De Cas o (2017), quienes, en
su es udio subsiguien e (2018), ecalcan que nue e
de cada diez amilias monopa en ales ienen muje es
al en e, con lo que la p eca iedad en el abajo y la
ines abilidad económica son dos p oblemas de base
pa a dichas amilias. Según es os au o es (Giamello
y De Cas o, 2018), más de la mi ad de los hoga es
a ca go de una muje es án en iesgo de pob eza.
En consecuencia, la conciliación de la ida labo al
Vicen O iz Cas elló • Ma iano U aco Solanilla
66
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
y amilia es mucho más complicada en es e caso,
y a menudo se dan si uaciones que cons i uyen
obs áculos insal ables en la p omoción p o esional
de la abajado a que es cabeza de amilia (A oyo
Mo cillo, 2002), po cuan o la p io idad es sol en a
p oblemas económicos (e i a la simple y desca nada
“pob eza”), algo que se consigue únicamen e a cos a
de un abajo ex ensi o (la gas jo nadas con ho as
ex a en ho a ios in empes i os), po lo que, en ales
ci cuns ancias, no se dispone de iempo pa a dedica
a los hijos.
En ocasiones, se acaba endiendo a una solución
de comp omiso pa a equilib a es os dos aspec os
con apues os ela i os a iempo amilia y iempo
labo al, aunque no siemp e es posible. Como p ueba
de ello, las amilias que más usan el se icio de
gua de ía son las monopa en ales (S inus, 2015).
Sin emba go, y de o ma so p enden e, solo un
po cen aje muy educido de las mad es abajado as
en es e ipo de se icio como un adecuado ecu so
acili ado de la conciliación, po lo que es a ampoco
pa ece se la solución de ini i a. Además, se obse a
que cuan o peo es la si uación socioeconómica,
mayo ca ga de esponsabilidad y de a eas ecae
sob e los abuelos y se llega incluso a habla del
“sínd ome de la abuela escla a” (López Puig e al.,
2015), especialmen e en es as amilias en las que un
único p ogeni o ha de hace se ca go de la c ianza y
el man enimien o ma e ial de los hijos.
Finalmen e, muchas mad es de amilias
monopa en ales señalan como uno de los mayo es
p oblemas la oma de decisiones en soli a io en lo
que espec a a la educación de los descendien es,
sob e odo al p incipio de la condición de
monopa en alidad (A oyo Mo cillo, 2002). La
mayo ía de es imonios apun an a la soledad an e
la esponsabilidad como ac o que les causa
insegu idad, culpabilidad y p esión.
En cuan o a las pe sonas LGTBI, en p ime luga es
con enien e pone de elie e que es os abajado es
suelen escoge en e las ác icas de exposición u
ocul ación de su condición sexual en el pues o de
abajo en unción de si pe ciben el en o no como
segu o u hos il, espec i amen e. De encon a se en
es e úl imo caso, se encuen an con ba e as pa a
accede a se icios de conciliación amilia p o is os
po la emp esa, po más que la legislación igen e
les ampa a en igualdad de condiciones, sin que
pudie a p oduci se una e ec i a disc iminación po
la condición sexual de la pe sona abajado a (Díaz
La uen e, 2019; Pé ez-Villegas, 2020).
Finalmen e, espec o a la si uación en amilias con
pad es sepa ados o di o ciados, se puede ap ecia
que, en la mayo ía de ocasiones, los hijos meno es
de edad son cus odiados po la mad e, de mane a
que nos encon amos an e hoga es monopa en ales
con p oblemas de ca ác e económico y labo al ya
a ados, debido al conjun o de pe juicios sociales
con los que las muje es que os en an el ca go de
cabeza de amilia pa en en su camino hacia la
igualdad (Obiol, 2012; Ma ínez Conde, 2015; Oli a
Sánchez-Chiqui o y U aco, 2021).
3.2. In luencia de los p oblemas de conciliación
sob e el endimien o escola de los hijos
Has a el momen o, se han is o los ac o es que
pueden ene más o menos in luencia sob e la
calidad de la conciliación de la ida amilia y
labo al, pe o ¿qué e ec o iene es a mejo o peo
compaginación de ambas e ien es i ales sob e el
endimien o escola de los hijos a ca go? A la luz de
di e en es in es igaciones, pa ece exis i un peso
signi ica i o de los ac o es ex aescola es en dicho
endimien o (Alonso Ca mona, 2014 y 2019). En
es e apa ado a a emos de dilucida es a cues ión
an ele an e pa a el desa ollo pe sonal y el u u o
labo al de los es udian es.
A deci de Sand a Obiol (2012), la ges ión de los
iempos amilia es y labo ales se ía una de las
cues iones undamen ales que debe ían a ende se
en nues a sociedad y esul a ía pe en o io
compa ibiliza las demandas de ambas es e as,
empezando po la simple cuad a u a de los
ho a ios. En ese mismo sen ido, Ochoa (2020)
a i ma que exis e la necesidad de coo dina los
ho a ios labo ales con los escola es de los hijos.
T adicionalmen e, el ajus e desa ollado po
las amilias implicaba la colabo ación de o os
miemb os de la unidad amilia y, cuando es o no e a
posible, se enía a esol e la si uación educiendo
la pa icipación de las muje es en el me cado de
abajo, po cuan o el pad e de amilia con aba
con una especie de licencia áci a pa a delega
es as cues iones, de mane a que su ausencia en
ac i idades de cuidado nunca se había conside ado
un p oblema, sino que has a el momen o se había
is o como una si uación no mal, con un amplio
consenso social: es os suje os masculinos nunca
habían su ido la p esión de concilia su ida amilia
y labo al (To ns, 2005), lo cual e ue za el análisis
lle ado a cabo en el subapa ado que a a sob e
conciliación y géne o.
En algunos abajos, y de o ma más cla a, se
e idencia que la mala conciliación de la ida amilia
y labo al iene una consecuencia nega i a pa en e
sob e el endimien o escola de los meno es a ca go,
ya que, a causa de ello, “ al a […] iempo pa a es a
con los hijos y eje ce un mayo seguimien o de sus
inquie udes y es udios” (A oyo Mo cillo, 2002: 146).
Como dice el in o me de Educo sob e los “niños de la
lla e” (Giamello y De Cas o, 2017: 5), “no hay iempo
pa a que e , pa a cuida , pa a es a , pa a ocupa se
de ella o él”. Los pad es acaban dejando a los hijos
en un p og esi o abandono emocional (Giamello y
De Cas o, 2018). No es á nada cla o que una pe sona
de edad escola es é capaci ada pa a pe manece
sola du an e el pe iodo empo al que hay en e el in
de su jo nada escola y el de la jo nada labo al de los
pad es, po lo que, si no hay su icien e capacidad
económica amilia pa a paga a una pe sona que
Conciliación amilia y endimien o escola …
67
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
pueda hace se ca go de ellos, el iesgo de que uno
de los p ogeni o es deje el abajo iende a c ece
(Si en , 2006).
Po su pa e, el es udio expe imen al de López Puig
e al. (2015) analiza la cues ión en p o undidad, y las
au o as encuen an que una mala conciliación labo al
pe judica el endimien o de los hijos, especialmen e
en los a ones, debido a la pesada ca ga de abajo
del ámbi o labo al que suelen lle a a cues as sus
pad es. En e ec o, mien as que algunos p e e i ían
dispone de más iempo pa a dedicá selo a sí
mismos, a la pa eja o a la amilia (especialmen e, los
de clase abajado a), pa a o os el abajo pa ece
se lo p ime o (más cuan o más a iba se encuen an
en el o ganig ama emp esa ial), con di e encias
es adís icamen e signi ica i as en e indi iduos de
dis in a ex acción social.
En cualquie caso, el abajo acaba po aden a se
en la ida p i ada y coloniza el espacio amilia
(Valenzuela, Reygadas y C uces, 2015). Po ende,
el iempo que es os pad es dedican a sus hijos es
muy limi ado, y el hecho de no ayuda les en sus
a eas y esponsabilidades incide nega i amen e en
su endimien o académico, en la línea de lo que se
ha encon ado en algunos in o mes PISA. La al a
de p esencia de los p ogeni o es en casa mina los
esul ados escola es median e ac o es in e medios,
como la al a de ayuda en la a ea o el es udio,
o la al a de con ol sob e las esponsabilidades
escola es, pe o ambién a a és de o os menos
e iden es, como la al a de ho as de sueño, los
desayunos ápidos e insu icien es o el poco iempo
dedicado po el pad e a la lec u a con los meno es.
Po ello, los p ogeni o es son gene almen e
conscien es del p oblema, ya que a ibuyen más
in luencia en el posible acaso escola y en los
p oblemas de compo amien o de sus hijos a su
labo como pad es que al sis ema educa i o (Alonso
Ca mona, 2014 y 2019; López Puig e al., 2015).
Además, Ma ínez Conde (2015) apun a algunas
consecuencias de la mala conciliación en e el
ámbi o amilia y labo al, en e las que des acan los
con lic os en ambos ámbi os y el acaso escola de
los meno es a ca go, de mane a que concluye que
es a insu icien e calidad de la conciliación iene
una incidencia pe niciosa sob e la calidad de ida
p i ada, amilia y labo al, y ema ca la necesidad de
es ablece el asegu amien o de su adecuación como
obje i o polí ico y social.
De o ma p ís ina, y basándose en un in o me
sob e conciliación de la ida amilia y labo al y
sob e el bienes a de la in ancia con eccionado po
di e en es undaciones en 2011, Gómez Galdón
(2015: 402) pone de elie e los e ec os noci os que
la al a de conciliación de los pad es eje ce sob e
sus hijos, y añade que “la in ancia es á pagando
un al ísimo p ecio” an o en é minos de bienes a
ísico y emocional como en lo que espec a a su
endimien o escola . Además, añade que la hipó esis
de causalidad en e los pad es que al an en
casa y el abandono escola es á cob ando ue za,
especialmen e en el con ex o español, donde dicho
abandono es uno de los mayo es de Eu opa.
A es e espec o, cuando los abajos de cuidados se
endosan a las muje es (como es habi ual) y se da una
c ecien e inco po ación de es as al me cado labo al,
se p oducen una se ie de e ec os ne as os, en e
los cuales des aca el “ acaso escola en meno es
dependien es” (Bazaine, 2016: 280). En opinión de
Gómez Galdón (2015), las medidas más demandadas
po los abajado es pa a ga an iza la mejo a de la
conciliación son las que e san sob e la a ención
a los hijos. En caso de que es as allen, los niños y
adolescen es ca ecen de e e en es adul os sólidos
en los que apoya se y, cuando su ge un p oblema,
no ienen a quién acudi , cosa que les a ec a muy
nega i amen e en las a eas académicas, en e o as
e ien es.
En suma: además de la in e sión de ecu sos
económicos, especialmen e compleja pa a las
pe sonas menos pudien es, con se ias di icul ades
pa a hace en e a pagos como ac i idades
ex aescola es o clases de e ue zo, la implicación
pe sonal de los pad es es undamen al pa a el buen
de eni académico de los hijos, y es o implica iempo
y dedicación. Tiempo y dine o an jun os a a o del
endimien o escola de los hijos y, en las pe sonas
con p oblemas de conciliación, son dos elemen os
que muchas eces an de la mano en su escasez
o en su insu iciencia. En gene al, se cons a a la
alidez de las conclusiones del abajo de Alonso
Ca mona (2014 y 2019), cuando expone que hay un
componen e económico undamen al a la ho a de
ponde a la impo ancia del in oluc amien o de los
pad es en la educación de sus hijos, cues ionando
el discu so olun a is a que iende a hace ecae
exclusi amen e sob e los p ogeni o es (y sob e
su “implicación”) los esul ados escola es de los
meno es, des iando así la mi ada de una incómoda
ealidad es uc u al que condiciona, limi a o incluso
de e mina la can idad (y aun la calidad) de dicha
implicación amilia .
3.3. A on a el p oblema como sociedad: p opues as
de u u o
El asun o de la conciliación de la ida amilia y labo al
susci a deba es y es de ex ao dina ia ac ualidad,
y la comp ensión de los ínculos en e ambas
es e as iene implicaciones impo an es pa a las
o ganizaciones, las pe sonas, los educado es y el
desa ollo de polí icas públicas p og esis as (Obiol,
2012; Gál ez Mozo y Ti ado Se ano, 2013). Como se
ha is o, los hijos no son ajenos a es e asun o, ya que
cons i uye un e dade o “p oblema social que incide
en el endimien o escola de nues os es udian es”
(López Puig e al., 2015: 42). Po consiguien e, los
legislado es han ido inco po ando algunas p opues as
a es e espec o en sus desa ollos, aunque de o ma
muy desigual. En e ec o, y en pe spec i a eu opea,
mien as que pa ece que los países nó dicos lle an
Vicen O iz Cas elló • Ma iano U aco Solanilla
74
ZERBITZUAN 76
MARTXOA·MARZO 2022
empleo de las pe sonas jó enes”, Re is a de
Es udios de Ju en ud, nº 89, págs. 101-123.
SANTAMARÍA LÓPEZ, E. (2002): “Sob e la di e sidad de
expe iencias sociales del abajo en con ex os
u banos”, Papeles del CEIC, nº 3, <h ps://www.
ehu.eus/ojs/index.php/papelesCEIC/issue/
iew/1079>.
— (2012): “Jó enes y p eca iedad labo al: ayec o ias
labo ales po los má genes del empleo”,
Ze bi zuan, nº 52, págs. 129-139, <h ps://doi.
o g/10.5569/1134-7147.52.08>.
SANTOS ORTEGA, A. (2008): “Las elaciones labo ales en los
má genes del me cado de abajo”, A xius,
nº 18, págs. 25-37.
— (2012): “‘La bolsa y la ida’: e ec os de la lógica inancie a
sob e los me cados de abajo p eca ios”, en
ALONSO, L.E. y FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, C.J.
(eds.), La inancia ización de las elaciones
sala iales: una pe spec i a in e nacional,
Mad id, Fuhem Ecosocial; Los Lib os de la
Ca a a a, págs. 127-158.
SANTOS ORTEGA, A.; MONTALBÁ, C. y MOLDES, R. (2004):
Pa o, exclusión y polí icas de empleo: aspec os
sociológicos, Valencia, Ti an lo Blanch.
SANZ PONCE, R.; SERRANO SARMIENTO, A. y GONZÁLEZ
BERTOLÍN, A. (2020): “PISA: el p ecio
pedagógico de una e aluación in e nacional”,
Re is a Elec ónica de In es igación Educa i a,
nº 22, págs. 1-13, <h ps://doi.o g/10.24320/
edie.2020.22.e22.2673>.
SARCEDA-GORGOSO, M.C.; SANTOS-GONZÁLEZ, M.C.
y SANJUÁN, M.M. (2017): “La Fo mación
P o esional Básica: ¿al e na i a al acaso
escola ?”, Re is a de Educación, nº 378,
págs. 75-98.
SEGADO, S. y LÓPEZ PELÁEZ, A. (2007): “Condiciones
de abajo y es ilos de ida de los jó enes
españoles: ¿cómo a on a los iesgos
de i ados del abajo a u nos y en ho a io
noc u no?”, Re is a de Es udios de Ju en ud,
nº 79, págs. 91-103.
SENNETT, R. (2006): La cul u a del nue o capi alismo,
Ba celona, Anag ama.
SIRVENT, E. (2006): “El empleo a iempo pa cial# como
he amien a pa a compa ibiliza la lexibilidad
labo al y la conciliación de la ida pe sonal y
labo al” [ esis doc o al], Uni e sidad del País
Vasco.
STANDING, G. (2000): “Globalización, lexibilidad labo al e
insegu idad: la e a de la egulación me can il”,
en CANO, E.; BILBAO, A. y STANDING,
G., P eca iedad labo al, lexibilidad y
des egulación, Alzi a, Ge mania, págs. 95-114.
— (2013): El p eca iado: una nue a clase social, Ba celona,
Ediciones de Pasado y P esen e.
STINUS, E.A. (2015): “Concilia abajo y amilia: ¿ilusión
o ealidad? Polí icas de conciliación labo al y
amilia en No uega y Ca aluña/España” [ esis
doc o al], Uni e si a Au ònoma de Ba celona.
TOHARIA, L. (di .) (2005): El p oblema de la empo alidad en
España: un diagnós ico, Mad id, Minis e io de
T abajo y Asun os Sociales.
TORNS, T. (2000): “Las muje es jó enes en el me cado
de abajo en España”, en CACHÓN, L.
(di .), Ju en udes y empleos: pe spec i as
compa adas, Mad id, Ins i u o de la Ju en ud,
págs. 199-214.
— (2005): “De la imposible conciliación a los pe manen es
malos a eglos”, Cuade nos de Relaciones
Labo ales, ol. 23, nº 1, págs. 15-33.
URRACO, M. (2017): “Un saco de niños zaleados:
p eca iedad labo al y p eca iedad i al de la
gene ación de la c isis en Ex emadu a” [ esis
doc o al], Uni e sidad Complu ense de Mad id.
— (2021): Una ju en ud zaleada: c isis y p eca iedades,
Valencia, Ti an lo Blanch.
USECHE, M.C. y QUEIPO, B. (2002): “La o ganización del
abajo en el ma co de la globalización”, Gace a
Labo al, ol. 8, nº 1, págs. 67-78.
VALENZUELA, H.; REYGADAS, L. y CRUCES, F. (2015):
“Mi abajo es mi ida: inc us ación de
los mundos de la ida y del abajo en
emp esas españolas”, Re is a Española de
In es igaciones Sociológicas, nº 150,
págs. 191-210.
VALERO, E.A. (2015): “El p eca iado. Una nue a clase social,
de Guy S anding” [ eseña], Re is a Colombiana
de Sociología, ol. 38, nº 1, págs. 213-217,
<h ps://doi.o g/10.15446/ cs. 38n1.53288>.
VAQUERO, A. (2017): “Un epaso a la si uación española
en el p og ama de e aluación in e nacional
PISA”, en GÓMEZ, J.; PÉREZ, M.C. y NIETO,
L. (eds.), In es igaciones de Economía
de la Educación, ol. 12, págs. 125-140,
<h ps://2017.economicso educa ion.com/
use /pd sesiones/167.pd >
VIÑAS, C. (2021): “Wo k, knowledge and subjec i e
wellbeing” [ esis doc o al], Uni e si a Obe a
de Ca alunya.
ZALAKAIN, J. (2006): “T abajo, abajado es pob es e
inse ción social”, Documen ación Social,
nº 143, págs. 45-76.
ZUBERO, I. (2002): “Pob es, a pesa de abaja ”, No icias
Ob e as, nº 1.326-1.327, pág. 41.
— (2007): “T abajo decen e: iluminando una ealidad cada
ez más oscu a”, en SEN, A.; STIGLITZ, J. y
ZUBERO, I., Se busca abajo decen e, Mad id,
Ediciones HOAC, págs. 13-100.