¿Carreteras para el progreso o vías de la muerte?: Efecto de las carreteras en la fauna silvestre del Ecuador
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Pontificia Universidad Católica del Ecuador Facultad de Ciencias Exactas y Naturales N N N NuestraN N NuestraN uestra uestra uestra uestra NuestraN N NuestraNuestra NuestraN N NuestraN C C C C C C C iencia iencia iencia iencia iencia iencia iencia iencia Publicación anual. Número 17 Quito, abril de 2015
21 Actualidad Científica Introducción Los beneficios que traen las redes viales para el desarrollo de una sociedad son indiscutibles. Por mencionar algunos: las carreteras promueven el comercio, impulsan actividades productivas, proveen de acceso a servicios básicos como salud y educación, y, en general, facilitan la integración de comunidades, ciudades o países. Un ejemplo claro de lo último es la carretera Panamericana, una red vial de aproximadamente 48 000 km de longitud por la cual podemos recorrer desde Alaska hasta la Patagonia; únicamente interrumpida por un tramo de 100 km en el Tapón del Darién, frontera entre Panamá y Colombia. Localmente, gracias a las carreteras que cruzan nuestro país, durante los feriados en pocas horas podemos visitar las maravillas naturales que nos rodean, o, si los bolsillos no alcanzan para un viaje, simplemente disfrutar en Quito de un cebiche de mariscos frescos en cualquier día del año. Ante la necesidad de comunicación de los pueblos, la expansión de las redes viales ha sido prioridad en todo el planeta. A nivel mundial, en el periodo 2000-2013, la red vial aumentó en 11 millones de kilómetros de carriles pavimentados (actualmente, existen cerca de 45 millones de kilómetros de carriles pavimentados); el 50 % de este aumento correspondió a China e India, los dos países con las poblaciones humanas más grandes de la Tierra. En el Ecuador, la red vial ha aumentado de 23 000 km en 1970 a más de 43 000 km en la actualidad. Sin embargo, las carreteras también pueden tener efectos negativos, principalmente sobre el medio ambiente. Por ejemplo, pueden afectar ciclos de nutrientes, fomentar la erosión en sus zonas de influencia o aumentar la carga de sedimentos en ríos y lagos adyacentes. Adicionalmente, las carreteras están ligadas a procesos de colonización que resultan en la pérdida y degradación de sistemas naturales, como bosques o páramos. En cuanto a la fauna silvestre, las carreteras pueden obstaculizar el movimiento de los animales, alterar su comportamiento e incrementar su mortalidad debido a atropellamientos. En este artículo presentamos nuestros primeros esfuerzos para entender el impacto de las carreteras en la muerte de fauna silvestre. ¿Cuánta fauna muere atropellada en nuestras carreteras? Parecería que esta es una pregunta básica que tendríamos que poder contestar en un país como el Ecuador, donde numerosas carreteras bordean o atraviesan muchos de los lugares más biodiversos del planeta. Sin embargo, hasta hace poco no fue así. Recientemente, nos propusimos conocer el número de animales silvestres que mueren atropellados en las carreteras que cruzan una de las regiones más biodiversas del Ecuador y del planeta: las estribaciones nororientales de nuestros Andes, donde se encuentran el Parque Nacional Cayambe Coca, La Reserva Ecológica Antisana y el Parque Nacional Sumaco NapoGaleras (Fig. 1). Estas tres áreas protegidas son contiguas y están divididas por las carreteras que conectan a la capital de la República con las capitales de las provincias de Napo (Tena) y Sucumbíos (Nueva Loja). Es importante mencionar que la región estudiada se encuentra dentro de los “Andes Tropicales”, una de las 25 regiones a nivel global consideradas como “puntos ¿Carreteras para el progreso o vías de la muerte?: efecto de las carreteras en la fauna silvestre del Ecuador Por Dr. Santiago Espinosa y Lic. Pablo Medrano Laboratorio de Ecología y Conservación de Vida Silvestre [email protected]; [email protected] Actualidad Científica Ante la necesidad de comunicación de los pueblos, la expansión de las redes viales ha sido prioridad en todo el planeta.
22 Nuestra Ciencia n.º 16 (2014) calientes” de la biodiversidad (“biodiversity hotspots”). En un paréntesis, los puntos calientes son zonas de alta prioridad para la conservación por su alto endemismo (especies endémicas son aquellas que no se encuentran en otro lugar del planeta) y porque se están perdiendo a ritmos acelerados por procesos de deforestación y transformación del uso del suelo. Como si esto no fuera poco, de los puntos calientes a nivel global, los Andes Tropicales ocupan el primer lugar por su alto grado de endemismo, tanto en especies de flora como de fauna. Entre marzo y agosto del 2014, Pablo Medrano, estudiante de la Maestría en Biología de la Conservación y coautor de este artículo, recorrió en repetidas ocasiones las carreteras que pasan entre las áreas protegidas CayambeCoca, Antisana y Sumaco NapoGaleras. Pablo recorrió tres fragmentos de estas carreteras, cada tramo fue de 33 km de longitud y revisado 72 veces. Para ello, cada día tuvo que manejar cerca de 200 kilómetros a una velocidad de 40 km/hora. Durante estos largos recorridos, con ojos muy abiertos, Pablo buscó cuidadosamente los restos de desafortunados mamíferos, anfibios, aves y reptiles que trataron de cruzar la carretera, quizás en busca de un nuevo hogar o refugio, quizás en busca de alimento, o quizás en busca de una pareja… ¡las llamadas del amor pueden ser peligrosas! La búsqueda no fue tarea fácil. Imaginémonos recorrer esas carreteras de curvas pronunciadas y frecuentadas por transporte pesado, a una velocidad lenta y con paradas continuas, exasperando a los antes mencionados transportistas. Pensemos en hacer bajadas constantes, en un área donde llueve mucho, proceder con cautela y rapidez para acercarse y observar a los restos de animales muertos, con fuertes y malos olores, y muchas veces totalmente fundidos a la calzada y en condiciones irreconocibles. El trabajo rindió sus frutos. Luego de miles de kilómetros recorridos en busca de los desafortunados incidentes, se identificaron un total de 452 animales silvestres atropellados pertenecientes a 44 especies. La mayoría correspondió a mamíferos con 214 individuos muertos (47 % del total), de los cuales, una gran parte (35 %) fueron raposas o zarigüeyas (Didelphis pernigra). Estos animalitos generalmente tienen poblaciones numerosas debido a su facilidad de adaptarse a la vida en zonas agrícolas y aprovechar de esos recursos, por lo que no son muy queridos por la gente. Otros desafortunados, quizás más carismáticos, fueron un tigrillo menor (Leopardus tigrinus) (Fig. 2) y dos jaguarundis (Puma yagouaroundi), depredadores de tamaño mediano que necesitan de espacios relativamente grandes para vivir, por lo que suelen cruzar las carreteras en busca de presas o nuevos territorios. El segundo grupo más numeroso fue el de las aves donde se registraron 107 individuos muertos (24 %) (Fig. 3). Estos incluyeron 16 especies diferentes como por ejemplo, oropéndolas (Psarocolius angustifrons), pájaros carpinteros (Dryocopus lineatus), pavas andinas (Penelope montagnii), entre otros. Luego vinieron los reptiles, con 88 individuos atropellados (20 %). De ellos, todos los individuos pertenecieron al grupo de las serpientes. Estos animalitos frecuentemente salen a las carreteras en busca de calor, donde se asolean tranquilamente… hasta que su tranquilidad termina en tragedia. Entre los atropellamientos de serpientes encontramos individuos de por lo menos una especie que parece ser nueva para la ciencia (Fig. 4). No sorprende este resultado, no nos olvidemos que estamos trabajando en una de las regiones más biodiversas del planeta. Los anfibios fueron el grupo de animales que tuvo menores registros, con 43 individuos muertos (9 % de los muertos registrados). Un total de 34 anfibios corresponFigura 1. Área de estudio: carreteras que bordean las áreas protegidas Cayambe-Coca, Antisana y Sumaco Napo-Galeras. Por Santiago Espinosa
23 Actualidad Científica dieron a cecílidos, anfibios poco conocidos y con la apariencia de culebritas, que pasan su vida principalmente bajo la tierra. Apenas 9 individuos pertenecieron a sapitos y ranas. Sin embargo, estos resultados no demuestran que estos animales son poco afectados por los atropellamientos. Simplemente, obedecen a una limitación en el muestreo de estos organismos, pues al ser de tamaño pequeño, se dificulta verlos desde un automóvil al recorrer las carreteras. Adicionalmente, por su tamaño pequeño pueden ser removidos prontamente por gallinazos u otros animales carroñeros que están pendientes de lo que pasa en estos lugares, por lo que la evidencia de su muerte desaparece prontamente. Conclusiones Nuestros resultados muestran que existe un número importante de animales que son atropellados en nuestras carreteras. Aún no sabemos la magnitud de este problema a nivel nacional, pero comenzamos a tener una imagen más clara de lo que está sucediendo. El que encontremos especies nuevas dentro de los animales atropellados es alarmante y resalta la importancia de aumentar nuestros esfuerzos para describir la enorme biodiversidad de nuestro país. Como mencionamos al inicio, las carreteras son un componente vital para una sociedad moderna. Sin embargo, en un país megadiverso como el nuestro, es importante que la creación de nuevas vías, principalmente en la vecindad o dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas sea analizado detenidamente. La información que presentamos es un primer paso para entender el efecto de las carreteras en la mortalidad de fauna por atropellamientos. Con futuros estudios se podrían determinar áreas sensibles para el paso de fauna y donde se podrían ubicar señales o, mejor aún, pasos de fauna para reducir o evitar los atropellamientos y promover el flujo de animales silvestres entre las diferentes áreas protegidas de las estribaciones orientales. ¿Carreteras para el progreso o vías de la muerte? En términos de la conservación de fauna silvestre, la respuesta está en nuestras acciones futuras para manejar la vida silvestre en el país, un recurso natural de gran valor y que necesita de mayor atención. Hoy en día se habla del cambio de la matriz productiva del Ecuador. Por ejemplo, pasar de ser un país que vende materias primas a ser un país que vende servicios. El turismo es uno de esos servicios y la fauna silvestre es uno de los mayores atractivos para que nos visiten desde todos los rincones del mundo. Por ejemplo, miles de turistas visitan anualmente Mindo para observar sus maravillas naturales, principalmente su riqueza de aves. Sin embargo, para que estas empresas y otras similares sean exitosas, nuestra fauna necesita ser protegida y manejada de la mejor manera posible. Un primer paso para mejorar el estado de conservación de fauna silvestre y su manejo es incrementar la investigación de los efectos que nuestras actividades tienen sobre estos grupos de organismos. En el futuro pensamos expandir este estudio a otras regiones del país y complementarlo con estudios para determinar la conectividad de poblaciones animales entre diferentes áreas naturales. Literatura consultada Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). 2012. Perfiles de Infraestructura y Transporte en América Latina: Caso Ecuador. Unidad de Servicios de InfraestructuraCEPAL. Dulac, J. 2013. Global Land Transport Infrastructure Requirements: Estimating road and railway infrastructure capacity and costs to 2050. Organization of Economic Co-operation and Development/ International Energy Agency, París. Forman, R. T. T., et al. 2002. Road ecology: science and solutions. Island Press, Washington, DC. Laurance, W.F., A.K.M. Albernaz, P.M. Fearnside, H.L. Vasconcelos, L.V. Ferreira. 2004. Deforestation in Amazonia. Science 304: 1109-1109. Myers, N., R.A. Mittermeier, C.G. Mittermeier, G.A.B. da Fonseca, J. Kent. 2000. Biodiversity hotspots for conservation priorities. Nature 403: 853858. Figura 4. Atractu sp., posiblemente una nueva especie de culebra para el Ecuador. Figura 3. Urraca inca (Cyanocorax yncas), una de las 16 especies de aves atropelladas. Figura 2. Tigrillo menor (Leopardus tigrinus). Un animal carismático y muy raro de encontrar. Por Pablo Medrano Por Luis Claudi Marigo/naturepl.com View publication stats