scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

¿Cómo vivimos el cambio climático en los Llanos de Moxos?

Cauthin, Marielle; Baudoin Farah, Andrea; Angarita, Hector; Ten, Silvia; Van Damme, Paul Andre; Canaza, Ninette; Vogl, Adrian; Lehm, Zulema

Full text

1 ¿CÓMO SE VIVE EL CAMBIO CLIMÁTICO EN LOS LLANOS DE MOXOS? Redacción y edición: Marielle Cauthin y Andrea Baudoin Farah Investigación: Marielle Cauthin, Andrea Baudoin Farah, Héctor Angarita, Silvia Ten, Paul Andre Van Damme, Ninette Canaza, Adrian Vogl y Zulema Lehm. Diseño e ilustración: Adriana Herbas Cordero/ Sara Kulli Fotografías: Marielle Cauthin Primera edición: Julio, 2025 – La Paz DOI: 10.5281/zenodo.17275207 Imprenta: La Palabra del Beni Esta publicación fue posible gracias al apoyo financiero de la Fundación Gordon y Betty Moore, en el marco del proyecto: “Integrando valores de servicios ecosistémicos en instrumentos de política local y regional para la conservación y el desarrollo sostenible en los Llanos de Moxos” (2023-2025). 4 5 PRESENTACIÓN El cambio climático es uno de los grandes problemas que enfrenta el planeta, ya no es solo una posibilidad sino una realidad que se vive y se percibe en las ciudades, en el campo, en los desiertos y en la Amazonía. Desde 2021, miembros del Grupo de Trabajo para los Llanos de Moxos (GTLM)1 han venido conversando con varios actores del Beni (comunidades indígenas y campesinas, productores agrícolas, ganaderos, pescadores, funcionarios y autoridades municipales y departamentales, entre otros) sobre los cambios que han observado en el clima, desde eventos climáticos extremos hasta cambios progresivos en los patrones de lluvias y temperaturas a lo largo del año. Estos diálogos buscan comprender mejor los impactos del cambio climático y las formas en las que las personas se están adaptando a estos nuevos retos que enfrentan. Si bien el cambio climático es un tema sobre el que existe abundante información a nivel global, se observa una gran disparidad en términos de acceso a la información entre países y regiones del mundo. Por otra parte, todavía se presta poca atención a las narrativas de las vivencias locales y -en concretode comunidades indígenas y campesinas2, sobre los efectos del cambio climático en sus vidas, siendo que dependen directamente de la estacionalidad. En ese sentido, la información que presentamos a continuación tiene el desafío de comenzar a llenar estos vacíos de conocimiento y caracterizar, a partir de percepciones locales, la variabilidad climática y sus impactos en la vida de las familias que habitan los Llanos de Moxos, una región particularmente vulnerable a los efectos del cambio climático por sus características ecológicas, sociales, económicas y culturales. En este documento, enfatizamos en las valiosas experiencias y conocimientos de los actores locales respecto a la crisis climática que atraviesan. Sus relatos evidencian cambios en los patrones del clima y la ocurrencia de eventos climáticos extremos, así como impactos sobre sus medios de vida y salud. El presente informe recoge resultados de investigaciones realizadas por distintas instituciones parte del GTLM entre 2021 y 2025. En específico, expone datos sobre percepciones de diversos actores sociales del Beni relevados en el marco del proyecto: “Construyendo una visión conjunta de desarrollo sostenible para los Llanos de Moxos” (2020 - 2022) y del componente de investigación sobre sistemas de agua dulce, humedales y pesca del proyecto: “Integrando valores de servicios ecosistémicos en instrumentos de política local y regional para la conservación y el desarrollo sostenible en los Llanos de Moxos” (2023 - 2025)3. 1 Para más información visitar: https://llanosdemoxos.org/es-es/ 2 Fernández-Llamazares, A.; Días-Reviriego, I.; Méndez-López, M.; et al. (2014). Cambio climático y pueblos indígenas: Estudio de caso entre los Tsimane’, Amazonia boliviana. En: Cambio climático y sistemas socioecológicos. Número especial de la Revista Virtual de la Red de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente. Community based management of environmental challenges in Latin America COMET.LA 3 Los datos presentados en este documento fueron levantados hasta el 30 de noviembre de 2024. 6 El objetivo general de estos proyectos es generar insumos para la reflexión entre diversos actores sobre potenciales escenarios de desarrollo para el Beni y sus consecuencias en el bienestar de la población. Con el primer proyecto se levantó información en todos los municipios benianos. Se realizaron 18 talleres con funcionarios y autoridades municipales, 15 talleres con representantes de organizaciones indígenas, 10 talleres con ganaderos, 5 talleres con organizaciones campesinas y 2 talleres con miembros de asociaciones de pescadores. Se rescataron percepciones sobre sus relaciones con el entorno y las tendencias de cambio de los ecosistemas, así como prioridades para el desarrollo de la región4. El segundo proyecto indagó más a profundidad sobre los efectos del cambio climático, como incidencia de extremos climáticos, y las presiones socioambientales de origen antrópico en los medios de vida de comunidades indígenas, campesinas y familias pescadoras en la cuenca media del río Mamoré. Las comunidades visitadas fueron: Gundonovia, ubicada dentro el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis); Camiaco en el municipio de Loreto, ubicado sobre el río Mamoré; Mangalito del Río y Loma Suárez en el municipio de Trinidad, la primera asentada en un brazo viejo del río Mamoré y la segunda sobre el río Ibare. El presente texto está organizado de la siguiente manera. La primera parte inicia con una explicación sobre qué es el cambio climático y la vulnerabilidad asociada a este fenómeno en los Llanos de Moxos; posteriormente se realiza un recorrido por los municipios benianos, para evaluar cómo es percibido el cambio climático y cómo está afectando a los beneficios que la naturaleza brinda a las comunidades indígenas y campesinas, agricultores y ganaderos, mujeres y hombres de todas las edades. Los pobladores describen sus vivencias con relación a las variaciones climáticas observadas: temperaturas más altas, estaciones menos predecibles, mayor frecuencia de eventos extremos (intensidad de lluvias, inundaciones, sequías), pérdida de agua, mayor incidencia de plagas e, incluso, vientos más fuertes. En la segunda parte del documento se recoge la memoria climática de cuatro comunidades: Gundonovia, Camiaco, Mangalito del Río y Loma Suárez, que nos relatan sus experiencias frente a eventos climáticos extremos a lo largo de 33 años, así como las características y la vulnerabilidad que asocian a estos. Finalmente, estas comunidades explican -mediante mapascómo evidencian a nivel territorial el impacto de los eventos de sequía, fuego e inundación. Todo ello aporta a una mejor compresión sobre los efectos del cambio climático en Llanos de Moxos, y también otorga voz a una diversidad de actores que expresa sus valiosas vivencias, experiencias y conocimientos sobre el clima, así como sus incógnitas y alternativas para hacer frente al riesgo climático que, para estos actores, se vincula con las consecuencias del impacto de las actividades humanas en el territorio. 4 Vogl, A., Angarita, H., Baudoin Farah, A., Ten, S. y Wolny, S. (2022). Construcción conjunta de una visión de desarrollo sostenible para los Llanos de Moxos. Grupo de Trabajo para los Llanos de Moxos: Natural Capital Project/ CIBIOMA-UABJB. Trinidad (Beni, Bolivia). 7 CAMBIO CLIMÁTICO, UNO DE LOS MAYORES DESAFÍOS DE LA HUMANIDAD ¿Qué es el cambio climático? Es un fenómeno producido por la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), que, en su mayoría, provienen de actividades humanas como el uso de combustibles fósiles (utilizados para energía y transporte) y el cambio de uso de suelo (como la deforestación y conversión de sabanas y humedales para la producción agropecuaria)5. Los GEI son llamados así porque son gases que se generan en la Tierra, se quedan en nuestra atmósfera y retienen el calor, como el vapor dentro de una olla tapada. Esto aumenta la temperatura promedio en el planeta, lo que a su vez tiene efectos en los patrones de circulación atmosférica y oceánica que se relacionan con eventos como huracanes; periodos de sequía cada vez más largos e intensos; el acelerado derretimiento de glaciares y la elevación de los niveles del mar; mayor incidencia de incendios forestales; y la pérdida de biodiversidad, entre otros. Cuando decimos que el cambio climático es una realidad, nos referimos a que estos cambios no se encuentran en un futuro distante, sino que ya se evidencian en mediciones (por ejemplo, mediciones de temperatura atmosférica, temperatura oceánica, niveles del mar o frecuencia de huracanes) y en las percepciones de diversas poblaciones afectadas. Un hecho alarmante es que 2024 fue el año más caliente desde que se tienen registros: la temperatura promedio a nivel global excedió los niveles preindustriales con más de 1.5 °C, según la Organización Mundial Meteorológica (OMM)6. 5 Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). 2007. Fourth Assessment Report: Climate Change (2007). Informe del Grupo de Trabajo I - Base de las Ciencias Físicas. RT.2.1 Gases de efecto invernadero. IPCC. https://archive.ipcc. ch/publications_and_data/ar4/wg1/es/tssts-2-1.html 6 World Meteorological Organization. (2025) (February 7). WMO confirms 2024 as the warmest year on record, about El Sexto informe de evaluación del Panel Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (IPCC) alertó sobre el aumento de temperaturas en los bosques tropicales, la creciente variabilidad en las precipitaciones y la mayor incidencia de eventos climáticos cada vez más extremos como lluvias intensas, sequías e incendios forestales7. Como consecuencia, datos del Panel Científico para la Amazonía8 sostienen que se ha comenzado a evidenciar el deterioro acelerado de las condiciones de vida de las poblaciones locales en numerosos países y regiones, entre ellos, los Llanos de Moxos y el Beni. Así, el cambio climático ha agravado los riesgos para los ecosistemas y las sociedades humanas, haciendo más evidentes la inseguridad hídrica y alimentaria, la migración climática o la exposición cada vez más alta a desastres “naturales” y enfermedades9. 1.55°C above pre-industrial level. World Meteorological Organization. https://wmo.int/news/media-centre/wmo-confirms-2024warmest-year-record-about-155degc-above-pre-industrial-level 7 Ometto, J.P., K. Kalaba, G.Z. Anshari, N. Chacón, A. Farrell, S.A. Halim, H. Neufeldt, and R. Sukumar, (2022): Cross-Chapter Paper 7: Tropical Forests. In: Climate Change 2022: Impacts, adaptation and vulnerability. Contribution of Working Group II to the Sixth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Cambridge University Press, Cambridge, UK and New York, NY, USA, pp. 2369–2410, doi:10.1017/9781009325844.024. 8 Costa, F., Marengo, J., Albernaz, A., Cunha, A., Cuvi, J., Espinoza, J., Fleischmann, A., Jimenez-Muñoz, J., Páez, M., Alagão, C., Schöngart, J. (2023) Sequía en la Amazonía. Policy brief. Science Panel for the Amazon. The Amazon we want. DOI: 10.55161/LVYB6857 9 Angarita, H., Baudoin Farah, A., Ten, S., Wolny, S. y Vogl, A. (2025). ’Nos azotan el tiempo de agua y el tiempo seco’: Cambio climático en los Llanos de Moxos. En Baudoin Farah, A. y Jiménez E. (Coords.): “El campo en Bolivia: viejos problemas, nuevas fronteras y alternativas”. Tejiendo historias: Bolivia, más allá de sus 200 años/ Economía, trabajo y medio ambiente; vol. 4. La Paz: Plural editores (próximamente). 8 EVENTOS CLIMÁTICOS EXTREMOS Y EVENTOS DE APARICIÓN LENTA Fuente: Con base en UNFCCC (2020), elaboración propia, 2025. 9 FACTORES QUE DETERMINAN LA VULNERABILIDAD CLIMÁTICA Un concepto clave para entender cómo distintos ecosistemas o grupos de personas pueden sufrir las consecuencias del cambio climático es la vulnerabilidad. El IPCC (2022)10 propone entender los grados de vulnerabilidad de los sistemas humanos y naturales expuestos al riesgo climático (determinado por el área, la severidad y la frecuencia del evento climático); la predisposición entendida como sensibilidad o susceptibilidad a verse afectada/o negativamente por un evento climático en las condiciones materiales como vivienda o acceso a servicios a nivel de la familia o comunidad; así como la capacidad para hacer frente a este riesgo y adaptarse a la variabilidad del clima o los fenómenos extremos. Existen muchos factores que pueden incrementar la vulnerabilidad de sistemas naturales y sociales a los efectos del cambio climático. En el caso de los Llanos de Moxos, paisaje biocultural que caracteriza al departamento del Beni, estos factores son: su topografía plana, las altas temperaturas que experimenta debido a su clima 10 IPCC, 2022: Climate Change 2022: Impacts, Adaptation, and Vulnerability. Contribution of Working Group II to the Sixth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [H.-O. Pörtner, D.C. Roberts, M. Tignor, E.S. Poloczanska, K. Mintenbeck, A. Alegría, M. Craig, S. Langsdorf, S. Löschke, V. Möller, A. Okem, B. Rama (eds.)]. Cambridge University Press. Cambridge University Press, Cambridge, UK and New York, NY, USA, doi:10.1017/9781009325844. tropical, su marcada estacionalidad anual entre época seca y de inundación, las carencias en acceso a servicios básicos, y la alta dependencia de la población respecto al buen estado de los ecosistemas para sus medios y sistemas de vida. A esto hay que sumar que esta zona actualmente enfrenta otras presiones que exacerbarían los efectos del cambio climático: el cambio de uso de suelo de sabanas y bosques hacia la agricultura mecanizada de arroz y soya; grandes proyectos de infraestructura vial y energética (como carreteras, hidrovías, represas); el desordenado crecimiento de las ciudades; la expansión sin control de actividades extractivas como la minería; la sobreexplotación de recursos naturales; y la erosión cultural11. Todas estas presiones traen consecuencias negativas sobre los ecosistemas, las condiciones de base para sostener el bienestar de la población a largo plazo y las capacidades de adaptación al cambio climático, mientras que sus beneficios se concentran en pocas manos y en el corto plazo12. 11 Grupo de Trabajo para los Llanos de Moxos (2022). Programa de Conservación y Desarrollo Sostenible de los Llanos de Moxos (1a ed.). Trinidad, Bolivia. 12 Vogl et al. (2022). Fuente: Con base en Agarkar y Pourmina (2018), elaboración propia, 2025. 16 LÍNEA DEL TIEMPO DE UNA HISTORIA DEL CLIMA EXTREMO Y EVENTOS CLIMÁTICOS DE APARICIÓN LENTA EN COMUNIDADES DE LLANOS DE MOXOS 17 fugian en las pocas alturas cercanas, cuando las hay, pero el alimento escasea si el agua no baja pronto. En Gundonovia, recuerdan que, durante la gran inundación de 2014: “no se pudo aprovechar toda la carne de ganado ahogado porque no había sal para conservarla, o leña y fósforos para cocinarla”, y que incluso “el ganado que sobrevivió de ahogarse murió luego de hambre porque no había pasturas”. Las familias con las que conversamos recuerdan tiempos de hambre a raíz de esa inundación. Las personas también se ven obligadas a buscar zonas altas: en Mangalito del Río la escuela funcionó sobre la carretera varios meses en 2014. Estos desplazamientos a veces se convierten en el primer paso de una migración permanente, pues las familias pierden sus medios de vida y no cuentan con apoyo para recuperarlos, como semillas, herramientas de labranza, animales de crianza, entre otros. También porque se ven obligadas a buscar atención médica en las ciudades, ya que las inundaciones traen serios problemas de salud por la contaminación de las aguas, la exposición a la constante humedad y la cercanía Fuente: Elaboración propia, 2025. 18 con animales que también buscan refugio en las alturas (por ejemplo, víboras). Por otra parte, con el bajar de las aguas aparecen nuevos desafíos para la recuperación y reconstrucción, como la formación de palosecales (palos y troncos que arrastran los ríos) que obstruyen la navegabilidad o la acumulación de lodo en los chacos o zonas de viviendas, como pasó en Gundonovia y Loma Suárez. El periódico desborde de ríos y lagunas es necesario para mantener el funcionamiento de los ecosistemas de los Llanos de Moxos. Las comunidades explican que cuando “no hay inundación, los peces no salen de las lagunas al río” (CAM) y “los peces frugívoros no acceden a alimento” (MAN). Después de las inundaciones, “bajan las aguas y hay más peces” (CAM), pues hay “una liberación de muchos peces que salen de las lagunas” (LS). Aunque la conexión del paisaje con el agua también puede generar otro tipo de problemas, como ha ocurrido con la expansión del paiche que, como cuentan en Mangalito del Río, apareció en la laguna San Juan después de la inundación de 2014, o las pirañas que aparecieron “como plaga” y no dejaban aprovechar la pesca. SEQUÍAS Entre fines de 2021 y fines de 2024 no hubo rebalse de los ríos22 y las temporadas secas fueron largas y duras: “estos años, ya llevamos tres años y no ha llegado, no ha habido, no se ha visto el agua”, comentó un comunario de Mangalito del Río. Esto generó impactos acumulativos que llegaron a sentirse de forma aguda en 2024: “La sequía de ahora está fuerte, hasta casi nos fritó el sol” (LS), “este año [2024] ha habido mucha sequía” (MAN), reflexionaban. 22 Como se mencionó, la temporada de lluvias de fines 2024 e inicios de 2025 ha sido muy intensa, pero también demorada: inició en noviembre y terminó en abril. El evento generó grandes inundaciones. Los datos utilizados para este documento se recogieron hasta noviembre de 2024. Los impactos de la sequía son múltiples. En casos extremos pueden secarse los pozos o arroyos de los que dependen las familias para la provisión de agua para el consumo humano, incrementando la vulnerabilidad hídrica y sanitaria, como ocurrió en Loma Suárez y Gundonovia. La producción agrícola sufre, amenazando la seguridad alimentaria con la disminución de alimentos y semillas para las siguientes campañas. Escasean frutas (por ejemplo, mangos, guineos y cítricos), así como cultivos anuales como maíz, yuca y arroz. Los comunarios comentan que “las plantas no crecen, quedan hasta ahí -pequeñasy no dan frutos” (MAN), que “se secaron por dentro las naranjas y toronjas; [mientras] otros cítricos no desarrollaron” (GUN), y que “los plátanos y guineos no engrosaron ‘parejo’: algunos engruesan arriba y por dentro [quedan] secos, ‘chusos’” (GUN). La sequía también parece favorecer el desarrollo de plagas en algunos cultivos base: para la yuca, “el gusano en la rama, [hace que] se quiebre, no engruese, no cueza”. Otras personas con las que hablamos reportan la incidencia de “unos gusanitos que se lo comen los cultivos: plátano, yuca, incluso el arroz. Hasta el arroz se ‘chalea’. El maíz se lo comen [los gusanos]” (GUN). Existen riesgos e impactos vinculados también al bajo nivel de los ríos. Cuando los niveles en los ríos disminuyen demasiado y estos no se pueden navegar, “los chacos quedan alejados por la falta de conexión por río” (MAN), lo que dificulta las labores agrícolas incluyendo la siembra y la cosecha. Se pierde también el acceso a los bosques por los arroyos, dificultando el acceso a leña, madera, animales para la cacería de subsistencia y otros productos del bosque de los cuales dependen las familias. En 2024, Gundonovia quedó desconectada de otras comunidades del río Isiboro. La disminución en los niveles del agua fue tan grande que también se secaron algunas lagunas, como Jayunaje, y algunos arroyos menores. Entre los bajos niveles del agua y la falta de llenuras que conecten el paisaje, permitiendo la circulación de peces, en las cuatro comunidades se venía observando reducciones en la disponibilidad 19 de peces para la pesca: “por falta de rebalse no ha habido cardumen” (CAM); “Si la gente no puede capturar ese pescado, se pierde” (LS). Al igual que las inundaciones, las temporadas extendidas de sequía o los eventos muy extremos generan problemas de salud como enfermedades dérmicas por la sequedad de la piel: “En este tiempo seco, que ha sido estos dos últimos años, que no ha habido inundación, ha provocado más las dermatitis atópicas, ocasionadas por los ácaros” (GUN). Junto con la degradación de la seguridad hídrica y alimentaria, la sequía se convierte en un fuerte impulsor de la migración, ya sea temporal o permanente. INCENDIOS La gestión del fuego ha sido parte de la historia de las relaciones entre las culturas y el paisaje en la Amazonía, incluyendo los Llanos de Moxos. Además de la gestión tradicional del fuego, las quemas preventivas y controladas estaban pensadas para evitar la acumulación de materia orgánica que se convierte en combustible cuando hay altas temperaturas, condiciones secas y vientos. Sin embargo, los masivos incendios que se viven cada año en el país responden a una lógica diferente: la eliminación de vegetación nativa para facilitar la expansión de la frontera agropecuaria y la extracción total de recursos naturales. Si bien estos incendios son provocados, no naturales, la sequía y las alteraciones en los patrones de lluvia generan condiciones propicias para su propagación23. 23 Los incendios afectaron a las cuatro comunidades entre agosto a octubre de 2024; y a nivel nacional los departamentos más afectados fueron Santa Cruz con 68% y en segundo lugar Beni con 28%, de lejos La Paz con 3%. El fuego había abarcado 9,8 millones de hectáreas de bosques y pastizales en el país, según el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) en su reporte del 12 de octubre, pero instituciones independientes sostienes que fueron más de 10 millones de hectáreas. La expansión de los incendios superó los registros de mega-incendios ocurridos en Bolivia de forma continua desde 2019. En las comunidades que visitamos, los años 2023 y 2024 se vivieron incendios grandes. En 2023, en Loma Suárez, recuerdan que los incendios llegaron cerca de sus lagunas. En 2024, con los masivos incendios que se extendieron entre agosto y octubre, los comunarios contaban que: “Ahora ha sido el peor año que hemos tenido de fuego. Ahora ha sido demasiado”, “no había mucha lluvia y hubo incendios de los chacos”. Los impactos de los incendios en la seguridad, la salud y los medios de vida son dramáticos. El fuego devora bosques, sabanas y humedales. En las cuatro comunidades lamentaron la pérdida de sus montes y el exterminio de los animales silvestres. Con los bosques se quemaron también árboles maderables que son aprovechados por las familias: “la madera ha sufrido mucho por el problema de la quemazón” (LS), se quejaban en Loma Suárez y Camiaco. Todas las comunidades perdieron también áreas de chacos: “se quemó toda la banda del frente donde están los chacos” (GUN) y, en algunos casos, sistemas agroforestales con cacao. La pesca, ya escasa debido a varios años de sequía y la ausencia de desborde de los ríos, se vio muy impactada por las quemas cerca de lagunas de Loma Suárez y Mangalito del Río, y ríos como el Mamoré, donde se ubica Camiaco, y el Ibare, donde está Lomá Suárez, “todo en general se incendió: pescado y nosotros más, el Mamoré era súper intenso” (CAM). Los efectos de los incendios en la vida acuática derivan no sólo de la exposición directa al fuego y el calor, sino también de la contaminación de las aguas (especialmente por las cenizas) y la destrucción de la vegetación (que, por ejemplo, provee alimento a los peces frugívoros). Los efectos de la ceniza en la mortandad de peces han sido reportados por los residentes de Gundonovia, Loma Suárez y Camiaco. Por otra parte, el fuego, el calor y el humo ponen en riesgo la salud y la vida de las personas de forma directa: “llegó el fuego con mucho humo e intoxicó a la comunidad” (LS), se quejaban por igual entre Loma Suárez y Mangalito del Río. El fuego corta las vías de acceso de las personas a servicios básicos (Gundonovia estuvo varios 20 meses sin agua), aísla (por ejemplo, con el corte de la carretera entre Camiaco y Loreto en 2024) y expone a la gente a una serie de enfermedades: “[luego de los incendios] estuvo la lluvia ácida, parecíamos sarnosos nosotros. Cuando hubo la primera lluvia, granos salían” (LS). Por último, tanto los incendios como las inundaciones también disrumpen la vida diaria de las personas por periodos largos de tiempo, erosionando derechos como el derecho a la educación (por ejemplo, en Loma Suárez, con los incendios de 2024, la escuela cerró por dos meses). GOLPES DE FRÍO EXTREMO Las comunidades rememoran cinco años de olas de frío, de las cuales la más relevante es la de 2008 que, según recuerdan, duró ocho días y fue en julio (CAM, GUN). Tanto en 2010, como en 2022, 2023 y 2024, los golpes de frío ocurrieron el mismo mes de julio, aunque para estos años se recuerdan mucho menos intensos que en 2008. La consecuencia más sentida de estos eventos es la mortandad de peces y otros animales acuáticos. Múltiples testimonios marcan lo inusual de estos eventos: “La única vez que vi, la helada más grande que hubo”, recordaba un comunario de Gundonovia: “[fue cuando] la laguna se congeló [...] y los pescados quedaban congelados en las palizadas [al bajar el nivel del agua]. [...] Ni siquiera se deshidrataban, aparecían secos los pescados, los pacuses. Por ahí, toda clase de pescados, petas”. En Camiaco, también recuerdan que, “los pescados grandes murieron. Los recogían del lago”. El nivel de grasa en el cuerpo de los animales emerge como algo significativo para explicar la mortandad: “la muerte de peces con grasa y las tortugas” (LS); “la piraña cuando está gordo se muere, se le cuaja la manteca. Y la peta igual es gordo se muere; se le cuaja la manteca, su grasa” (MAN). Sin embargo, otras personas expresan que, con los golpes de frío, la muerte de animales acuáticos es generalizada; “se vio mortandad de todo tipo de peces en ríos y lagunas” (GUN); “todo murió: las petas, los pescados, todo dentro el agua. Los pescados grandes lo recogían del lago” (LS); “[vimos] mortandad por frío de surubí, tucunaré, curvina, pacú, tambaqui [...] murieron muturo, tatarugas y bacalao” (CAM). CICATRICES DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LOS RÍOS, LAS LAGUNAS Y LA PESCA Las comunidades ribereñas de Llanos de Moxos tienen una relación estrecha con los ríos y con las lagunas: saben navegar por ellas en el día como en la noche, en época seca como de lluvias, es parte de su paisaje tener su puerto y su canoa con un motor peque peque estacionados. En nuestras reuniones con las y los residentes de Mangalito del Río, Gundonovia, Camiaco y Loma Suárez plasmamos conjuntamente los efectos del cambio climático en la geografía de sus comunidades y territorios a través de un trabajo sobre mapas. En estas cuatro comunidades, la pesca como medio de vida enfrenta cambios y presiones que aumentan con el cambio climático: la reducción del caudal de los ríos, que llega incluso a bajar tanto que rompe con la conectividad del paisaje para los peces, los cambios en los regímenes de inundación con periodos largos sin 21 rebalses e inundaciones más extremas, y los incendios con sus efectos nocivos en la vida acuática. A esto se suman las presiones del aprovechamiento humano, no siempre sostenible, y resulta una creciente escasez de peces: “es que no hay peces”, repetían en cada comunidad, donde se presentaron casos de pescadores comerciales en cesantía atribuida por ellos a la baja de peces y a la baja rentabilidad, como en Mangalito del Río, Loma Suárez y Camiaco. Los resultados de los mapas, por otra parte, muestran paisajes degradados por el fuego y ríos que ven afectados sus cauces por la sequía. Siendo este evento el que más huella deja en el nuevo escenario de estos territorios: es el caso del río Isiboro, donde se encuentra Gundonovia, que ha pasado de ser un río vigoroso y rico en peces a un río poco navegable y donde la pesca se hace cada vez más difícil. Según relataron pescadores de Camiaco, Mangalito del Río y Loma Suárez, los accesos a las lagunas donde prefieren pescar también se están haciendo más difíciles por la falta de caudal. Mangalito del Río, al ser una comunidad ubicada al borde de un lago, se queda aislada por más tiempo debido al bajo nivel en la época seca. Esta escasez agudiza los conflictos sociales relativos al aprovechamiento de los peces y las tensiones entre la pesca de subsistencia y la pesca comercial. Mientras, en Gundonovia y Camiaco se han definido zonas de protección en el contexto de los planes de manejo de áreas protegidas –la primeraen el Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure y -la segundadentro del Área Protegida Municipal Gran Moxos. Estos casos visibilizan los desafíos de gobernanza de los recursos pesqueros, que siempre son complejos, y que se están haciendo más difíciles en el contexto del cambio climático. Todos se ven impactados por la creciente escasez de la pesca. En el caso de los pescadores comerciales, las relaciones desiguales entre “habilitadores” -que adelantan el pago en calidad de deuda para insumos de la pescay pescadores contratados, incrementa el riesgo para los segundos: por la sequía necesitan recorrer distancias más largas e invertir más tiempo para obtener las capturas comprometidas, mientras que el incremento de las temperaturas demanda mayores inversiones en hielo y combustible para mantener la cadena de frío. Además, los pagos -que no toman en cuenta este escenariose usan para cubrir primero sus deudas y solo después les pueden generar ganancias. Sin embargo, los mapas de estas comunidades también ayudan a visualizar posibilidades de resiliencia y adaptabilidad, con el establecimiento de nuevas reglas de gestión y protección de cuerpos de agua y bosques de ribera; así como la identificación de zonas mejor conservadas y con alto grado de biodiversidad, como sus lagunas. 22 23 Fuente: Elaboración propia, 2025. 24 25 Fuente: Elaboración propia, 2025. 32