The challenge of active digital citizenship in European higher education: analysis of cyberactivism among university students El reto de la ciudadanía digital activa en la educación superior europea: análisis del ciberactivismo entre los estudiantes universitarios 1 Juan Sebastián Fernández-Prados 2 & Antonia Lozano-Díaz 3 Fecha de recepción: 31/05/2020; Fecha de revisión: 06/06/2020; Fecha de aceptación: 19/12/2020 Cómo citar este artículo: Fernández-Prados, J. S. & Lozano-Díaz, A. (2021). El reto de la ciudadanía digital activa en la educación superior europea: análisis del ciberactivismo entre los estudiantes universitarios. EDMETIC, Revista de Educación Mediática y TIC, 10(1), 118-134. https://doi.org/10.21071/edmetic.v10i1.12799 Autor de Correspondencia: [email protected] Resumen: La competencia digital es clave para la formación de los universitarios del siglo XXI. Así lo entendió la Unión Europea que estableció 21 competencias para su desarrollo. Una de ellas, trata el compromiso y la participación digital. La literatura e investigaciones recientes nos ofrecen algunos instrumentos para medir ese ciberactivismo a través de acciones concretas. Se plantea un estudio que lleva a cabo una primera aproximación al ciberactivismo de los estudiantes universitarios a través de una muestra de 605 entrevistados a través de internet. Se constata una vez más, la alta alfabetización digital pero el escaso uso para una ciudadanía digital activa de internet, lo que constituye una nueva brecha digital. También se encuentra una correlación negativa entre el ciberactivismo con aquellos que más utilizan internet para realizar sus trabajos universitarios. En la discusión y conclusión se reflexiona y se proponen líneas para seguir investigando y estrategias para una intervención educativa que ayuden a promover una ciudadanía digital activa entre los universitarios. Palabras clave: Competencia Digital; Escala de Ciberactivismo; Ciudadanía Digital; Brecha Digital, Abstract: Digital competence is key to the education of 21st century university students. This was the understanding of the European Union, which established 21 competencies for its development. 1 Este trabajo se enmarca en el proyecto “Ciudadanía digital entre los jóvenes andaluces: claves para el ciberactivismo y los cibermovimientos sociales en Andalucía” (PRY109/19) financiado por la Fundación Centro de Estudios Andaluces. 2 Universidad de Almería (España);
[email protected]; https://orcid.org/0000-0002-7419-3998 3 Universidad de Almería (España);
[email protected]; https://orcid.org/0000-0002-0837-7932
edmetic, 10(1), 2021, E-ISSN: 2254-0059; pp. 118-134 doi: https://doi.org/10.21071/edmetic.v10i1.12799 edmetic, Revista de Educación Mediática y TIC One of them deals with digital commitment and participation. Recent literature and research offer us some instruments to measure this cyberactivism through concrete actions. A study is proposed that carries out a first approach to the cyberactivism of university students through a sample of 605 interviewed through the Internet. Once again, the high digital literacy but the scarce use for an active digital citizenship of the Internet is verified, which constitutes a new digital divide. There is also a negative correlation between cyberactivism and those who use the Internet most to do their university work. The discussion and conclusion reflect on and proposes lines of research and strategies for educational intervention to promote active digital citizenship among university students. Keywords: Digital Competence; Scale of Cyberactivism; Digital Citizenship; Digital Divide,
Fernández-Prados, J. S. & Lozano-Díaz, A. 120 1. INTRODUCCIÓN El proceso de digitalización y la generalización de internet están teniendo un impacto en todos los órdenes de la nueva sociedad red, desde la cultura hasta la economía pasando por la política y, lógicamente, también por la educación que tiene ante sí el gran reto de superar la brecha del conocimiento (Castells, 2001). Las múltiples consecuencias de internet sobre el aprendizaje han impulsado un nuevo tipo de educación encaminada hacia el desarrollo permanente de la capacidad de transformar la información en conocimiento y el conocimiento en acción (Dutton, 1999). Esta nueva sociedad y educación han llevado a los sistemas educativos a incorporar nuevas competencias digitales en todos los niveles para adaptarse a las nuevas exigencias. 1.1 Competencia digital y educación Gisbert y Esteve (2011), llamaban la atención sobre la necesidad de incorporar la competencia digital en la formación de los estudiantes más allá de evidenciar que la generación digital había llegado a las aulas universitarias. La competencia digital abre las puertas a una alfabetización con múltiples facetas que abarca desde habilidades y conocimientos hasta aspectos tecnológicos, informacionales, multimedia y comunicativos que deben implicar al proceso de enseñanza-aprendizaje, la evaluación inicial y final, etc. adquiriendo una relevancia en la formación de los universitarios, en general, y en entre los estudiantes y futuros docentes en las facultades de educación, en particular (Ávalos, Pérez-Escoda & Monge, 2019; Marín, Vidal, Peirats y San Martín, 2019; Ruiz, Medina, Pérez y Medina, 2020; Vázquez, Marín, Maldonado & Garzón, 2017). Con la creación del Espacio Europeo de Educación Superior, la Unión Europea estableció determinados consensos sobre reformas curriculares y homologación de títulos, financiación, metodologías docentes y aprendizaje permanente por competencias para las universidades y estudiantes universitarios del siglo XXI. Así, la competencia digital resultaba clave para que una ciudadanía en un mundo globalizado alcance un desarrollo personal, social y profesional pleno (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España, 2015).
edmetic, 10(1), 2021, E-ISSN: 2254-0059; pp. 118-134 doi: https://doi.org/10.21071/edmetic.v10i1.12799 edmetic, Revista de Educación Mediática y TIC Aunque la competencia digital aparece el 2006 en el Diario Oficial de las Comunidades junto a un listado de ocho competencias clave para el aprendizaje permanente, hay que esperar hasta la década posterior para un desarrollo (García-Valcárcel, 2016). Así, en el 2014 se lanza el «Marco para el desarrollo y la comprensión de la competencia digital en Europa DigComp» a partir de un informe para la Comisión Europea elaborado por Anusca Ferrari (2013). En él se establecieron las áreas de la competencia digital, competencias para cada área, niveles de habilidad para cada competencia y, finalmente, ejemplos de conocimientos, habilidades y actitudes con un listado de aplicaciones detallado para cada competencia. Concretamente, se definieron cinco áreas (información, comunicación, creación de contenidos, seguridad y solución de problemas), y 21 competencias en tres niveles de habilidad (niveles básico, intermedio y avanzado). Esta primera versión ha tenido dos actualizaciones en años posteriores (Vuorikari, Punie, Carretero & Brande, 2016; Carretero, Vuorikari & Punie, 2017) y otros documentos útiles para su aplicación entre los que cabe destacar una guía del usuario con recursos y ejemplos, estudios de casos y herramientas (Kluzer & Pujol, 2018). Si bien el título DigComp en su versión 2.0 y 2.1 incorporan la palabra «ciudadano» solo se menciona en la segunda área del «Comunicación y colaboración» y más concretamente en su tercera competencia que la describe de la siguiente manera: «2.3 Comprometerse con la ciudadanía a través de las tecnologías digitales. Participar en la sociedad mediante el uso de servicios digitales públicos y privados. Buscar oportunidades para la autonomía y la participación ciudadana mediante tecnologías digitales apropiadas» (Carretero, Vuorikari & Punie, 2017, p. 28). De la misma manera, se establecen los ocho niveles de habilidades para alcanzar la más alta especialización desde la identificación de recursos o servicios digitales para participar en la sociedad hasta creación de soluciones y orientación a otros para su compromiso ciudadano a través de las tecnologías digitales. Sin embargo, a la hora de proponer ejemplos en el ámbito educativo se reduce a señalar que el estudiante puede proponer consulta pública o petición a través de las redes sociales sobre la inclusión de los inmigrantes en su barrio o compartir la información y acción digital con sus compañeros. En
Fernández-Prados, J. S. & Lozano-Díaz, A. 122 definitiva, esta competencia que trata del compromiso y participación digital relacionado con la ciudadanía a través de las tecnologías digitales mantiene un escaso desarrollo. 1.2 Ciudadanía digital y ciberactivismo Frente a esta falta de concreción de las políticas educativas europeas e institucionales en la competencia digital en su dimensión de «compromiso y participación digital», nos encontramos una larga trayectoria en la investigación social sobre el activismo y más recientemente sobre ciberactivismo o activismo digital (e-activism). De hecho, desde los años sesenta del siglo pasado, los investigadores sociales analizaban la cultura cívica, los nuevos movimientos sociales y sus modelos de acción colectivo a través de encuestas donde aparecían listados de acciones políticas no convencionales, como por ejemplo: firmar una petición; secundar boicots; participar en una huelga legal o ilegal; participar en una manifestación autorizada o no; ocupar fábricas o edificios; bloquear el tráfico; causar daños en las cosas o espacios públicos; utilizar la violencia hacia las personas, etc. (Fernández-Prados & Rojas-Tejada, 2003a, 2003b). Desde la aparición de internet, los activistas sociales y movimientos altermundistas en los noventa aprovecharon las tecnologías para alcanzar sus objetivos y llevar a cabo sus acciones, ya sea para mejorar o amplificar sus demandas a través de este canal adicional o para realizar determinadas actividades que solo son posibles de manera online (sentadas virtuales, ataques a páginas web o de denegación de servicio DoS, etc.) (Vegh, 2003). A este conjunto de acciones y actividades vindicativas de los movimientos y activistas sociales en internet se le ha denominado de diversas maneras, desde los primeros términos como e-activism, e-advocacy, hackactivism e infoactivism (Joyce, 2010) hasta las denominaciones más recientes como slacktivism, clicktivism, #hashtagactivism, etc. (Piat, 2019). En cualquier caso, los términos más comunes en la literatura científica y que se han empleado de manera intercambiable son activismo digital (digital activism) y ciberactivismo (cyberactivism) (Joyce, 2010; Fernández-Prados, 2012). Más allá de la terminología, los investigadores han centrado su interés en las relaciones entre ciberactivismo y la participación política en la vida real,
edmetic, 10(1), 2021, E-ISSN: 2254-0059; pp. 118-134 doi: https://doi.org/10.21071/edmetic.v10i1.12799 edmetic, Revista de Educación Mediática y TIC es decir, entre activismo online y offline, concluyendo diversos estudios de metaanálisis la relación positiva que se ha incrementado en los últimos años superando la supuesta «dualidad digital» (Boulianne, 2018; Carragee, 2019; Greijdanus, 2020). Concretamente, entre los jóvenes ciberactivistas universitarios su compromiso real alcanzan un nivel medio, persiguiendo más el cambio de conciencia y resultados inmediatos que grandes o radicales transformaciones a largo plazo (González-Lizárraga, Becerra-Traver & YanezDíaz 2016). Desde otro punto de vista, la categoría de «ciudadanía digital» ha concitado el interés más reciente desde el ámbito educativo, por lo que se puede encontrar diversos estudios y programas educativos sobre muestras de estudiantes universitarios. En las investigaciones se administran diversos instrumentos en algunos de los casos con dimensiones dedicadas al activismo digital (Lozano-Díaz & Fernández-Prados, 2018a, 2020) y en las intervenciones educativos en rara ocasión se concibe el activismo digital (Lozano-Díaz & Fernández-Prados, 2018b). En definitiva, se constata cierto olvido del activismo digital en la concepción de la ciudadanía digital en investigaciones e intervenciones educativas más centradas en evaluar o adquirir habilidades digitales; y, entre aquellos estudios que contemplan el activismo digital, concluyen que es la dimensión menos desarrollada por los jóvenes universitarios (Lozano-Díaz & Fernández-Prados, 2019; Yoon, Kim & Jung, 2019). Ya sea por encuestas nacionales e internacionales donde se incorpora una batería de ítems sobre participación digital (Fernández-Prados, CuencaPiqueras & González-Moreno, 2019) o ya sea por cuestionarios sobre ciudadanía digital donde se incluye una dimensión sobre ciberactivismo (Lozano-Díaz & Fernández-Prados, 2018a), se pueden encontrar listados y ejemplos de prácticas o acciones políticas no convencionales en el ámbito digital. Por un lado, en las encuestas internacionales se han incluido durante la última década algunas preguntas relacionadas con el activismo digital; como ocurre con la ISSP de 2014 dedicado a la «Ciudadanía II» o, con el Flash Eurobarometer nº478 de 2019 titulado «How do we build a stronger, ¿more united Europe? The views of young people». Si bien, uno de los pioneros en plasmar en los cuestionarios preguntas dedicados al ciberactivismo, fue la serie
Fernández-Prados, J. S. & Lozano-Díaz, A. 124 de estudio de Instituto de Oxford (Oxford Internet Institute) que desde el año 2005 y bianualmente pregunta a los ingleses sobre ocho acciones sociales y políticas en internet: «1) encontrar información que les ayude a formarse una opinión; 2) enviar un mensaje que apoye una causa política; 3) firmar una petición; 4) reenviando chistes u otro humor sobre políticos o asuntos políticos; 5) comentar sobre política en los medios sociales; 6) contactar con un político; 7) enviar un comentario de noticias políticas; 8) comprar o boicotear deliberadamente ciertos productos»(Dutton & Blank, 2013). En España, cabe destacar la encuesta realizada por el CIS en el año 2007 «Internet y participación política», donde se recogieron seis acciones políticas no convencionales a través de Internet: «1)contactar con algún político; 2)contactar con alguna administración o algún partido político para quejarse o protestar”; 3) “comunicarse con alguna asociación u organización (cultural, deportiva, profesional, etc.); 4)realizar una donación para una campaña, una asociación u organización; 5)escribir comentarios en algún foros, blog o una página web, sobre temas de actualidad, sociales o políticos; 6) firmar una petición o adherirse a alguna campaña o a un manifiesto» (Fernández-Prados, 2009; Anduiza, Cantijoch, Gallego & Salcedo, 2010). Por otro lado, entre las numerosas investigaciones dedicadas a la ciudadanía digital sobresale la escala de Choi, Glassman y Cristol (2017), que contiene un factor denominado «activismo político en internet» con nueve ítems: «1)Firmo peticiones sobre cuestiones sociales, culturales, políticas, económicas en internet; 2)Puedo publicar regularmente pensamientos relacionados con temas políticos o sociales en internet; 3)Expreso mis opiniones en internet para desafiar perspectivas dominantes o el statu quo con respecto a cuestiones políticas o sociales; 4)Colaboro con otros en internet para resolver los problemas locales, nacionales o globales; 5)Asisto a reuniones políticas o foros públicos a nivel local, la ciudad, o asuntos de la escuela convocados a través de las redes sociales o internet; 6)A veces contacto con la administración pública o el gobierno a través en internet sobre cuestiones que me preocupan o interesan; 7)Realizo actividades de voluntario para una organización de carácter social o política a través de internet; 8)Organizo peticiones o recogida de firmas sobre cuestiones sociales, culturales, políticos,
edmetic, 10(1), 2021, E-ISSN: 2254-0059; pp. 118-134 doi: https://doi.org/10.21071/edmetic.v10i1.12799 edmetic, Revista de Educación Mediática y TIC económicos en internet; y 9)Pertenezco a grupos en internet que están involucrados en cuestiones políticas o sociales». En definitiva, el objetivo principal de este trabajo es administrar una Escala de Ciberactivismo basada en los cuestionarios y preguntas citadas anteriormente para esbozar una primera aproximación y descripción del activismo digital entre los universitarios. A partir de ahí, se pretende explorar también las relaciones entre el ciberactivismo y determinados comportamientos en internet como las horas dedicadas a estar conectados y las finalidades o usos de internet por parte de los universitarios, como entretenerse, realizar trabajos de clases, visitar las redes sociales o informarse. 2. MÉTODO/DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA DE INNOVACIÓN 2.1 Muestra La muestra fue seleccionada de manera incidental entre los estudiantes de la Universidad de Almería durante el primer cuatrimestre del curso 2019-20. En total, respondieron al cuestionario completo 605 estudiantes de un total de 812 cuestionarios enviados a los universitarios matriculados en primero y segundo de la Facultad de Educación, con una tasa de respuesta del 74,5%. Si bien la tasa de respuesta es alta, la muestra además de basarse en un diseño no probabilístico tiene un cierto sesgo de edad (predominan jóvenes entre 17-19 años) y género (las mujeres son la mayoría). La matriz de datos en formato del paquete estadístico SPSS con toda la información detallada se encuentra disponible para descargar en Mendeley Data con el objeto de favorecer la transparencia y replicabilidad de los análisis (Fernández-Prados & Lozano-Díaz, 2020). 2.2 Instrumento El cuestionario contiene seis preguntas con un total de 21 ítems organizados en cuatro apartados, el primero con dos cuestiones sociodemográficas (sexo y edad), el segundo con otras dos preguntas relativas a la vía de acceso y dedicación diaria a internet, el tercero con una batería de cuatro ítems donde se interroga sobre finalidades y usos en internet (entretenerse, realizar trabajos universitarios, informarse y visitar redes sociales) sobre la base de una escala de frecuencia. En el cuarto apartado se recoge la Escala de Ciberactivismo en sí,
Fernández-Prados, J. S. & Lozano-Díaz, A. 126 en ella se plantean 11 acciones políticas y sociales en internet basadas en las recogidas en cuestionarios de encuestas nacionales e internacionales y las escalas de ciudadanía digital, con cuatro opciones de respuesta («No lo he hecho y nunca lo haría»; «No lo he hecho, pero lo haría» «Lo he hecho anteriormente» y «Lo he hecho en los últimos 12 meses»). El análisis de fiabilidad de los 11 ítems alcanzó un alto coeficiente o alfa de Cronbach de .834. 3. RESULTADOS La muestra de estudiantes universitarios analizados, como se ha comentado anteriormente, está muy feminizada, 8 de cada 10 son mujeres, y predominan los más jóvenes, la mayoría tienen menos de veinte años. Lógicamente, esto se debe en una muestra incidental al contexto y la población a la que se dirigió el cuestionario, primeros cursos de la facultad de educación. También, en la tabla siguiente (ver tabla 1), se puede constatar la vía de acceso a internet más común, 6 de cada 10 a través del móvil, y la dedicación, 4 de cada 10 dedican a diario cuatro o más horas. En resumen, los estudiantes universitarios acceden a internet habitualmente por el móvil y con un uso diario intensivo, en la misma línea de los resultados de otros estudios sobre juventud (Rodríguez, Ballesteros y Sanmartin, 2019). Tabla 1. Variables. Fuente: Elaboración propia Frecuencia Porcentaje ¿Cuál es tu sexo? Hombre 130 21,5 Mujer 475 78,5 ¿Cuál es tu edad? 17-19 339 56,0 20-22 158 26,1 23 o más 108 17,9 ¿Qué tipo de dispositivo generalmente utilizas para acceder a Internet? Móvil 341 56,4 Portátil 149 24,6 Tableta 30 5,0 PC 29 4,8 Ns/Nc 56 9,3 ¿Cuántas horas de promedio está internet a diario? Menos de 1 hora 14 2,3 Entre 1 y 2 horas 60 9,9
edmetic, 10(1), 2021, E-ISSN: 2254-0059; pp. 118-134 doi: https://doi.org/10.21071/edmetic.v10i1.12799 edmetic, Revista de Educación Mediática y TIC Greijdanus, H., De Matos, C. A., Turner-Zwinkels, F., Honari, A., Roos, C. A., Rosenbusch, H. & Postmes, T. (2020). The psychology of online activism and social movements: relations between online and offline collective action. Current Opinion in Psychology, 35, 49–54. https://doi.org/10.1016/j.copsyc.2020.03.003 JOYCE, M. (2010). Digital Activism Decoded. The new Mechanics of Change. New York: International Debate Education Association. Kluzer, S. & Pujol, L (2018). DigComp into action: Get inspired, make it happen. A user guide to the European Digital Competence Framework. Luxembourg: Publications Office of the European Union. https://doi.org/10.2760/112945 Lozano-Díaz, A. & Fernández-Prados, J. S. (2018a). Ciudadanía digital y su medida: propiedades psicométricas de una escala y retos para la educación superior. EKS Educational in Knowledge Society, 19(3), 83–101. https://doi.org/10.14201/eks201819383101 Lozano-Díaz, A. & Fernández-Prados, J. S. (2018b). Ciudadanía digital: análisis de proyectos socioeducativos en Europa. En A. S. JIMÉNEZ, O. O. GABRIEL, O. GHANNAMI, M. I. IGLESIAS, M. CLIMENT & M. A. CONDE (Eds.), Cultura de paz y buen trato a la infancia (pp. 762–771). Huelva: CIPI Ediciones. Colección Participación e incidencia política. http://hdl.handle.net/10550/68005 Lozano-Díaz, A. & Fernández-Prados, J. S. (2019). Hacia una educación para la ciudadanía digital crítica y activa en la universidad Towards an education for critical and active digital citizenship in the university. Revista Latinoamericana de Tecnología Educativa-RELATEC, 18(1), 175–188. https://doi.org/10.17398/1695-288X.18.1.175 Lozano-Díaz, A. & Fernández-Prados, J. S. (2020). Educating Digital Citizens: An Opportunity to Critical and Activist Perspective of Sustainable Development Goals. Sustainability, 12(18), 7260. https://doi.org/10.3390/su12187260 Marín, D., Vidal, M. I., Peirats, J. & San Martín, Á. (2019). Competencia digital transversal en la formación del profesorado, análisis de una experiencia. Innoeduca. International Journal of Technology and Educational Innovation, 5(1), 4. https://doi.org/10.24310/innoeduca.2019.v5i1.4890 Ministerio De Educación, Cultura y Deporte, Gobierno de ESPAÑA (2015). Documento BOE-A-2015-738. Publicado en Boletín Oficial del Estado núm. 25, de 29 de enero de 2015, páginas 6986 a 7003 (18 págs.), Sección I Disposiciones Generales. http://www.boe.es/boe/dias/2015/01/29/pdfs/BOE-A-2015-738.pdf Norris, P. (2001). Digital Divide? Civic Engagement, Information Poverty & the Internet in Democratic Societies. New York: Cambridge University Press. Piat, C. (2019). Slacktivism: Not Simply a Means to an End, but a Legitimate Form of Civic Participation. Canadian Journal of Family and Youth, 11(1), 162–179. https://doi.org/10.29173/cjfy29476 Rodríguez, E., Ballesteros, J.C. & Sanmartin, A. (2019). Jóvenes, ocio y TIC. Una mirada a la estructura vital de la juventud desde los referentes del tiempo libre y las tecnologías. Madrid: Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud. Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD). Ruiz, A., Medina, M., Pérez, E. & Medina, A. (2020). University teachers’ training: the Digital Competence. Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación, 58, 181-215. https://doi.org/10.12795/pixelbit.74676 Vázquez, E., Marín, V., Maldonado, G. A. & García, E. (2017). La competencia digital del alumnado universitario de Ciencias Sociales desde una perspectiva de género. Prisma Social: Revista de Investigación Social, 19, 347-367.
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