Dos discos de oro decorados del Michoacán prehispánico, México
Abstract
Los objetos de oro han sido muy llamativos en el mundo prehispánico, sin embargo, poco se ha escrito sobre estos. En este texto se explora brevemente la orfebrería del oro en el Michoacán prehispánico, presentando por primera vez la publicación de dos discos idénticos con decoración repujada, excavados de forma ilegal en el sur de la Cuenca de Cuitzeo, en Michoacán, México.
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RESEARCH NOTE © ARQUEOLOGÍA IBEROAMERICANA 56 (2025): 128-133. ISSN 1989-4104. <https://www.laiesken.net/arqueologia/>. DOS DISCOS DE ORO DECORADOS DEL MICHOACÁN PREHISPÁNICO, MÉXICO Two Decorated Gold Discs from Pre-Hispanic Michoacan, Mexico José Luis Punzo Díaz Instituto Nacional de Antropología e Historia, Centro INAH Michoacán, Morelia, México * [email protected] Received: September 14, 2025. Accepted: October 12, 2025. Published: October 21, 2025. Edited & Published by Pascual Izquierdo [P. I. Egea]. Arqueol. Iberoam. Open Access Journal. Creative Commons License (CC BY 4.0). https://n2t.net/ark:49934/391. https://purl.org/aia/5614. Figura 1. Mapa donde se ubican las regiones importantes con minas de oro, así como los principales poblados que se incluyen en el texto. RESUMEN . Los objetos de oro han sido muy llamativos en el mundo prehispánico, sin embargo, poco se ha escrito sobre estos. En este texto se explora brevemente la orfebrería del oro en el Michoacán prehispánico, presentando por primera vez la publicación de dos discos idénticos con decoración repujada, excavados de forma ilegal en el sur de la Cuenca de Cuitzeo, en Michoacán, México.
– 129 – ARQUEOL. IBEROAM. 56 (2025) • ISSN 1989-4104 PALABRAS CLAVE . Metalurgia prehispánica, orfebrería del oro, arqueología, Occidente de México, Michoacán. ABSTRACT . Gold objects have been very striking in the pre-Hispanic world, yet little has been written about them. This text briefly explores goldsmithing in pre-Hispanic Michoacan, presenting for the first time the publication of two identical discs with embossed decoration, illegally excavated in the south of the Cuitzeo Basin in Michoacan, Mexico. KEYWORDS . Pre-Hispanic metallurgy, goldsmithing, archaeology, western Mexico, Michoacan. LA METALURGIA EN EL OCCIDENTE DE MESOAMÉRICA: UNA BREVE INTRODUCCIÓN La metalurgia llegó a Mesoamérica, al occidente de lo que hoy es México, hacia el 800 d.C. desde la vertiente pacífica del norte de Sudamérica como un paquete tecnológico que tenía miles de años de desarrollo en el sur (Hosler 1988). En esta primera etapa la producción de metales estuvo centrada en los trabajos de cobre, específicamente mediante la técnica de la cera perdida en cascabeles, aunque también en otros objetos como hachuelas, aros y alambres con diversas técnicas, entre ellas el martillado y el recortado. Las evidencias de producción de objetos metálicos son especialmente numerosas a partir del año 900 d.C. y se asocian al desarrollo de lo que conocemos como Tradición Aztatlán. Esta red de distribución de objetos de cobre cubre rápidamente todo el Occidente de México, llegando hasta el Suroeste de los EUA. Esa red de intercambio y producción de objetos metálicos, no solo de cobre sino ya de algunas aleaciones, sobre todo de bronce, se ve modificada fuertemente en el Occidente con el surgimiento del Señorío Tarasco (Irechequa), provocando aparentemente la ruptura de dicha red, que funcionó durante 300 o 400 años integrando una región muy amplia. Como resultado, la producción de nuevos objetos y aleaciones se concentró exclusivamente dentro del territorio del Señorío Tarasco (Punzo 2024). La parte más conocida de la metalurgia en Michoacán es la asociada al periodo tarasco, donde existe un gran número y variabilidad de objetos metálicos hechos en cobre, plata y oro, así como aleaciones de bronce arsenical y estannífero, además de otras aleaciones de cobre-oro-plata (Hosier 1995). Destacan los discos de oro lisos realizados mediante martillado en frío, aunque muy distintos a los que son objeto del texto de este breve artículo. LOS OBJETOS DE ORO EN MICHOACÁN Si bien la metalurgia prehispánica en Michoacán se ha centrado en la producción de cobre, siendo esta la más estudiada, existen importantes piezas hechas de oro Figura 2. A) Disco resguardado en el INAH Michoacán. B) Disco expuesto en Los Angeles County Museum of Natural History, colección Arqueología (https://collections.nhm.org/anthropology/webmedia.php?irn=7391).
– 130 – ARQUEOL. IBEROAM. 56 (2025) • ISSN 1989-4104 y plata que han sido poco mencionadas. En el Estado de Michoacán no hay muchas fuentes para la obtención de oro. Las regiones más importantes son las de Aquila, Arteaga, en la sierra, Baztan y Curupaceo-Tumbiscatío en la Tierra Caliente de la cuenca del Balsas y la zona de Tlalpujahua en el Oriente (figura 1). Si bien son escasos los objetos de oro que tenemos ubicados en Michoacán, sabemos que existieron trabajos de estos especialmente en la Tierra Caliente, como pendientes y aros, pero sobre todo para la elaboración de objetos suntuarios como bezotes y orejeras que han sido recuperados en entierros en la cuenca del lago de Pátzcuaro, la gran mayoría de estos en Tzintzuntzan. Es muy importante mencionar que el oro se encuentra íntimamente relacionado con el sol. En la visión indígena prehispánica rescatada en la Relación de Michoacán, el oro es considerado el excremento del sol, el cual estaba relacionado con su dios principal, Curicaueri. Asimismo, sabemos que durante la fiesta de Sicuindiro bailaban los sacerdotes con lunetas de oro, representando a los dioses que acompañaban a la diosa Cuerauaperi (la madre de los dioses). Igualmente sabemos que entre los uacúsechas (señores águila) los dioses eran decorados con rodelas de oro. Asimismo, en el entierro de los grandes señores, especialmente del cazonci, se incluía una buena cantidad de rodelas de oro (Alcalá 2008), todo esto en clara alusión a su condición solar. DOS DISCOS DE ORO CON DECORACIÓN REPUJADA De la colección de objetos realizados en oro destacan sin duda dos discos que presentan una decoración martillada repujada de 9.6 cm de diámetro (figuras 2 y 3). Uno de ellos, al parecer, fue recuperado por Manuel Torres Serranía en la década de los años setenta, junto con muchos otros objetos provenientes de la Cuenca de Cuitzeo (Aguayo 2021). El segundo ha sido identificado en los registros de las «Galerías de Arte Stendahl», en Los Ángeles, California (Archivo del Instituto Getty), donde este traficante de arte parece que tuvo en su poder el disco desde finales de los años sesenta; fue adquirido en los años setenta, ubicando su procedencia en Queréndaro, Michoacán, y actualmente permanece expuesto en el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles (NHM-LA). Con estos dos datos podemos suponer con cierta certeza que dichos objetos pudieron haber sido extraídos de la zona sur de la Cuenca de Cuitzeo. Esto es relevante si pensamos que hay dos regiones vecinas desde donde se pudo haber obtenido oro. La Figura 3. Detalles del lado anverso: A) greca, B) tocado, C) orejera, D) rostro. Se pueden apreciar los repujados hechos por molde y el martillado en ciertas zonas.
– 131 – ARQUEOL. IBEROAM. 56 (2025) • ISSN 1989-4104 primera puede ser Tlalpujahua, donde existen vetas áureo-argentíferas, o en San Diego Curucupaceo, donde hay oro nativo intersticial en rocas (Montiel-Escobar et al. 2015). A ambos discos se les han realizado estudios de su composición química usando la fluorescencia por rayos X (XRF), obteniendo para el ejemplar de NHM-LA un 5% de cobre (Cu), 3% de plata (Ag) y 92% de oro (Au); y un 3% Cu, 3% Ag y 93% Au para el resguardado por el INAH-MICH. Como se puede apreciar en las imágenes, ambos discos son idénticos. Presentan un diseño en bandas circulares que, desde la más exterior, muestra primero una decoración lisa, seguida de una banda con cartuchos delimitados que incluyen una greca en espiral que se inicia de forma cuadrangular y culmina de forma circular, lo cual recuerda a la xicalcoliuhqui o greca escalonada, motivo muy difundido en el arte precolombino mesoamericano. Esta es seguida una vez más por otra banda lisa y un motivo antropomorfo en el centro (figura 4). Se trata de un personaje visto de frente donde se destaca la representación de cejas y nariz unidos en un solo elemento, los ojos en forma de gota, detallando su parte interior, y una boca mostrada con labios gruesos propios del procedimiento de manufactura de ese objeto. Igualmente, en la parte baja del rostro está representada la mandíbula de este. Destaca un tocado de formato cuadrangular, el cual presenta en la parte lateral un escalonamiento que culmina en la parte superior de manera triangular, exhibiendo una serie de elementos Figura 4. Detalle del personaje que se reproduce en la parte central de los discos. Cabe notar el tocado, las orejeras y la nariguera.
– 132 – ARQUEOL. IBEROAM. 56 (2025) • ISSN 1989-4104 lineales perpendiculares que lo adornan por el exterior. A ambos lados de la cabeza, al final de los escalonamientos del tocado, cuelgan dos elementos circulares que parecen representar grandes orejeras. Finalmente, a los lados de la parte media de la nariz del individuo se observan dos decoraciones como bolas, tal vez una representación de una nariguera. Impresiona la tremenda similitud de ambas piezas. Parece, sin duda, que para su manufactura se debió de usar un molde, posiblemente de madera, sobre el cual, con gran fineza, se martilló una delgada hoja de oro, la cual se recortó. Aún se puede apreciar en los bordes el doblez que debió de haberse hecho sobre el molde, además del volumen en el centro de la pieza. Posiblemente, se le dio a cada pieza un retoque final por parte del artista, para destacar los elementos; esto es muy difícil de apreciar, ya que, por su delgadez y el paso del tiempo, los objetos han sufrido diversos daños. CONCLUSIONES Si bien no resulta posible establecer una relación temporal directa entre dichos discos y la historia de Michoacán, podemos concluir sin duda que se trata de elementos que surgieron en el periodo Posclásico. Estos discos de oro han sido asociados a procesos de legitimación de las elites de ese tiempo y pueden estar relacionados con los usos que tuvieron en Sudamérica, asociados a cultos solares que fueron introducidos en la narrativa mesoamericana en el Posclásico Temprano a través de la influencia tolteca (Mathiowetz 2023). Para el caso de la zona del centro-noreste de Michoacán, tenemos pocos datos de este periodo. Sin embargo, si retomamos los escritos uacúsechas del siglo XVI, en la Relación de Michoacán, sabemos que el oro se relaciona con el sol de distintas formas; por supuesto que con su dios principal, Curicaueri, aunque también con Urendecuauecara, dios del lucero matutino, llamado por ellos «mañana de oro». Igualmente, durante el entierro del cazonci, se le colocaba un disco (rodela) de oro al bulto funerario en la espalda, además de otros adornos de oro, como ricas ofrendas que se ponían en la tumba al pie del templo de Curicaueri. Desafortunadamente, no tenemos más información de estas «rodelas» y «lunetas» que los españoles buscaron con tanto ahínco, mencionadas a centenares por las fuentes históricas. No sabemos si tenían decoraciones o eran lisas como las que han llegado hasta nuestros días. La gran mayoría de estas fueron saqueadas por los propios españoles en los primeros años de la conquista, buscando apropiarse de los tesoros del cazonci de Michoacán o excavando las tumbas de los señores al pie de sus templos. Estos dos discos son ejemplos únicos del arte metalúrgico en Michoacán, si bien no podemos asociarlos al periodo final del mundo prehispánico y del Irechequa de Tzintzuntzan si pensamos que el personaje central puede ser una representación de su deidad solar en alguna de sus advocaciones. Agradecimientos Quiero agradecer a Michael D. Mathiowetz y Kim Richter, en el Instituto Getty, por las facilidades para la consulta de archivos; y a Amber Lincoln, en el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, por mostrar sus archivos y sus importantes colecciones. Sobre el autor JOSÉ LUIS PUNZO DÍAZ (jose_punz[email protected].mx) es Licenciado y Doctor en Arqueología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Actualmente es investigador de tiempo completo del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Entre sus líneas de investigación destaca el estudio de la metalurgia en el Occidente de México. BIBLIOGRAFÍA AGUAYO, R. 2021. Coleccionismo arqueológico en Michoacán. Una mirada al uso del patrimonio. Diario de Campo 7: 103-125. ALCALÁ, J. DE. 2008. Relación de Michoacán. Zamora: Colegio de Michoacán. HOSLER, D. 1988. Ancient West Mexican Metallurgy: South and Central American Origins and West Mexican Transformations. American Anthropologist 90, 4: 832-855. <https://doi.org/10.1525/aa.1988.90.4.02a00040>.
– 133 – ARQUEOL. IBEROAM. 56 (2025) • ISSN 1989-4104 HOSLER, D. 1995. Sound, color and meaning in the metallurgy of Ancient West Mexico. World Archaeology 27, 1: 100115. MATHIOWETZ, M.D. 2023. Journey to Dawn: Gold-Disk Pectorals and Divine Solar Authority in Postclassic Mesoamerica, West Mexico, and the Lower Central American Connection. En When East Meets West. Chichen Itza, Tula, and the Postclassic Mesoamerican world, eds. T.W. Stanton et alii, pp. 85-126. BAR International Series. MONTIEL, J.E. ET ALII. 2015. Yacimientos de oro en Michoacán. Ciencia Nicolaita 65: 36-53. PUNZO, J.L. 2024. La metalurgia en el occidente de México a partir de los estudios recientes: ajustes cronológicos y vínculos con el Suroeste de los Estados Unidos. Arqueología Mexicana 30, 189: 46-51.