IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+ Construcción de autorrelatos a través del álbum familiar* THE PERFORMATIVE VALUE OF PHOTOGRAPHY IN THE RESIGNIFICATION OF THE MEMORY OF THE LGTBIQ+ ELDERLY CONSTRUCTION OF SELF-STORIES THROUGH THE FAMILY ÁLBUM Awatef Ketiti Universitat de València
[email protected] 0000-0002-6699-1228 Resumen Este artículo propone explorar el alcance del archivo visual en la reconstrucción de la historia de vida de los mayores LGTBIQ+. En este se indaga en las transformaciones que han marcado la representación de su orientación sexual y de género antes y después de la Transición. Los objetivos son: estudiar el nexo entre las políticas sexuales y la construcción de las subjetividades mediante el * Este artículo se inscribe en el proyecto de investigación "Archivos en transición: Memorias colectivas y usos subalternos" (Trans.Arch), financiado por la Unión Europea, programa Horizon 2020, MSCA-RISE (acciones Marie Skłodowska-Curie, referencia 872299). La construcción de la memoria a través de la imagen ARCHIVO, COMUNICACIÓN Y CULTURA
180 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 relato de las trayectorias individuales, y explorar el potencial metodológico del álbum familiar como fuente documental privilegiada para reconstruir la memoria individual y colectiva. Se ha empleado la metodología de la fotobiografía para la creación de relatos de vida de cuatro personas mayores del colectivo LGTBIQ+ mediante las fotografías. Los resultados evidencian, por un lado, el nexo entre las subjetividades en-gendradas y el contexto político y social, propiciando una lectura histórica de la Transición a través de los itinerarios vitales y, por otro lado, confirman el potencial investigador de la fotografía del álbum familiar en la revitalización de la memoria y el análisis del proceso de formación de subjetividades determinadas por las políticas sexuales y la biopolítica. Palabras claves Personas mayores, diversidad, historias de vida, fotobiografía, archivo, biopolítica. Abstract This article aims to explore the scope of the visual archive in the reconstruction of the life history of LGTBIQ+ elders. In it we investigate the transformations that have marked the representation of their sexual and gender orientation before and after the Spanish democratic Transition. The objectives are: to study the link between sexual politics and the construction of subjectivities through the narration of individual trajectories and to explore the methodological potential of the family album as a privileged documentary source for reconstructing individual and collective memory. The methodology of photobiography has been used to create the life stories of four elders from the LGTBIQ+ collective through photographs. The results show, on the one hand, the link between the engendered subjectivities and the political and social context, providing a historical reading of the Transition through life itineraries and, on the other hand, they affirm the research potential of family album photography in the revitalisation of memory and the analysis of the process of the formation of subjectivities determined by sexual politics and biopolitics. Keywords Elders, LGTBIQ+, life stories, photobiography, memory, biopolitics. Sumario / Summary 1. 1. Introducción /Introduction. 1.1. Mayores LGTBIQ+ y estudios de la memoria/ LGTBIQ+ seniors and memory studies. 1.2. El edadismo como factor añadido de discriminación/ Ageism as an added factor of discrimination. 1.3. Fotografía, performatividad y memoria/ Photography, performativity and memory 2. Objetivos/Objectives. 3. Metodología/Methodology. 4. Cuatro historias contadas desde el álbum familiar/ Four life stories told from the family album. 5. Discusión y conclusiones/ Discussion and conclusions. 6. Bibliografía /References
181 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 1. Introducción 1.1. Mayores LGTBIQ+ y estudios de la memoria La cuestión de la memoria histórica y su relación con la diversidad de género, especialmente entre las personas mayores, ha cobrado relevancia en los últimos años. La recuperación de la memoria del colectivo LGTBIQ+ se ha convertido en una tarea imperiosa para reconstruir la historia colectiva. Como sostiene Halbwashs, “los marcos colectivos de la memoria no son simples formas vacías donde los recuerdos que vienen de otras partes se encajarían como un ajuste de piezas; todo lo contrario, estos marcos son los instrumentos que la memoria colectiva utiliza para construir una imagen del pasado acorde con cada época y en sintonía con los pensamientos dominantes de la sociedad” (2004, p.10-11). Este reciente interés nace con el “descubrimiento” de la situación de olvido y de marginación que ha experimentado este colectivo que “tradicionalmente ha sido uno de los grupos silenciados en el campo de la investigación social” (Poch Riquer, 2015) y se ha mantenido apartado de los focos de interés de los estudios LGTBIQ+. No sabemos quiénes son las personas mayores LGBT porque apenas les hemos visto. Y no sabemos dónde están porque tampoco les hemos visto en las asociaciones que serían, en teoría, un lugar mucho más accesible y benevolente para ellos que el ambiente o la sociedad heterosexual. No salen a los lugares de ambiente porque los lugares de ambiente no solo no les acogen, sino que les expulsan (Gimeno, 2009). Tal constatación nos remite a la terminología de población olvidada, acuñada por O´Loughlin (2005), para referirse a la condición de aislamiento en la que viven las personas de edad avanzada dentro de las minorías sexuales. “Estamos ante una población silenciada, invisibilizada y, en buena medida, olvidada por la sociedad, los poderes públicos e incluso la práctica y teoría gerontológica. Una población que, por causa de esa discriminación, ve comprometida la efectiva realización plena de sus derechos humanos” (Gracia Ibáñez, 2011). Esta situación ha sido tratada en algunos informes y estudios realizados por los colectivos LGTBIQ+ en los últimos años (FELGTBI+, 2023; ECUALA, 2023; FELGTB, 2019; Fundació Enllaç, 2015; FEGLT, 2009), y en estos se ha destacado particularmente el estado de precariedad económica, la dificultad de acceso a los recursos y servicios y la doble discriminación por ser mayor y con identidad no heteronormativa. Otros estudios se han centrado en los derechos humanos de las personas mayores LGTBIQ+, poniendo el foco sobre la discriminación jurídica que ha sufrido el colectivo (Gracia, 2011; Amich Elías, 2007). Por otro lado, las
182 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 prácticas discriminatorias homófobas hacia las personas mayores LGTBIQ+ han sido objeto de algunos estudios que han analizado los factores que ocasionan una mayor vulnerabilidad para las personas ancianas y la falta de medidas para luchar contra el abuso y el maltrato (Alonso y Muyor, 2020; Mesas y Barrera, 2018; Mesquida, 2014). En dicho panorama escasean notablemente los estudios sobre la memoria y las trayectorias vitales de las personas mayores. Las principales tendencias en esta línea se centran en los relatos de vida de un colectivo determinado: gais, lesbianas, bisexuales o transexuales (Alonso, 2020; Cedeño, 2019, Poch, 2015), incidiendo en las vivencias personales con el objetivo de empoderar y visibilizar a estos colectivos. 1.2. El edadismo como factor añadido de discriminación Las cifras sobre población LGTBIQ+ en España han ido aumentando en los últimos años, reflejando una mayor visibilidad y aceptación. Según el último estudio de la Federación Estatal FELGTBI+ (2023), se estima que entre el 7 % y 8 % de la población se identifica como parte de la comunidad LGTBIQ+. Mientras que la encuesta internacional de Ipsos (2023) eleva esta cifra hasta el 14 %, situando al país en el segundo rango mundial detrás de Brasil 15 %. Según la misma fuente, el porcentaje en los grupos de edad mayores representa alrededor del 5 % de esta población mientras que el informe de FELGTBI+ estima en un 2,7 % la tasa en los 55 y 64 años y señala la falta de información sobre el tramo de 65-74 debido a la ausencia de respuestas o la abstención en la encuesta realizada. Si bien los datos estadísticos del informe (2023, p.26) señalan “una evolución histórica de la conquista de derechos y la evolución de la sociedad, observándose que los tramos de edad más jóvenes (entre los 18 y los 44 años) salen del armario mucho antes que los tramos de edad mayores”; los datos referidos a las personas mayores reflejan la situación de aislamiento en que se encuentra este segmento de la población. Hoy en día las generaciones más jóvenes, que pueden decidir y expresar libremente su orientación sexual y de género, disfrutan de derechos por los que han luchado las generaciones anteriores, que han experimentado vivencias dolorosas y prácticas de represión. Los resultados del estudio de Alonso y Muyor (2020) indican que la discriminación social constituye “un eje vertebrador en las vidas de las personas mayores homosexuales. En mayor o menor medida han sufrido y siguen manifestando episodios de homofobia”. Nuestro estudio se centra en un grupo social que ha sido doblemente marginado y silenciado por el edadismo y por pertenecer a un colectivo no heteronormativo. El término persona mayor abarca varias conceptualizaciones que se utilizan según los criterios establecidos por instituciones y organismos. Algunas
183 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 como la ONU y el Ministerio de Sanidad determinan el umbral a partir de los 60 años y otras como el CESIC (2020) lo definen a partir de los 65 años. Varios estudios señalaron las prácticas sociales discriminatorias, de exclusión o de maltrato que sufren muchas personas a causa de su edad avanzada (Vale, 2019; Rello, 2018; Menéndez, 2016; Palmore, 2015). Estas prácticas han sido definidas por Robert Butler (1975) con el término edadismo, que surge de la combinación de varios factores, como los prejuicios negativos hacia las personas de edad avanzada, las prácticas discriminatorias individuales y colectivas y las discriminaciones normalizadas mediante las diferentes políticas institucionales de exclusión. Según el Informe mundial sobre el edadismo de la OMS (2021), el edadismo se manifiesta cuando “la edad se utiliza para categorizar y dividir a las personas por atributos que ocasionan daño, desventaja o injusticia, y menoscaban la solidaridad intergeneracional”. En cuanto a las consecuencias de estas prácticas, se indica, según el mismo informe, una peor salud física y mental, un mayor aislamiento social y soledad, una mayor inseguridad financiera, una menor calidad de vida y unas mayores tasas de muerte prematura. Además del factor del edadismo, la condición de no heteronormatividad acentúa la fragilidad y la marginalidad social de este colectivo, puesto que enfrenta desafíos específicos, como la soledad y la falta de recursos adaptados a sus necesidades. Los resultados del estudio de la Federación Estatal LGTBI+ sobre las personas mayores (2019) destacan experiencias vitales marcadas por la discriminación y la soledad. Además, subrayan la prevalencia de una suma de vulnerabilidades e invisibilidades, referidas a la falta de atención y cuidados. Las personas mayores LGBT se enfrentan en su vida diaria a varias formas de discriminación superpuestas: al menos el edadismo y la homofobia (o transfobia, en el caso de las personas trans). Lo que las coloca en una situación de especial vulnerabilidad, incluso dentro del grupo vulnerable de las personas mayores. Vulnerabilidad que, en ocasiones extremas, puede convertirlas en víctimas de malos tratos, tanto en el ámbito familiar (por parte de su pareja, de sus familiares o de su entorno próximo) como en el institucional (García, 2011, p.3). Esta situación de vulnerabilidad está sostenida por un legado histórico de marginación durante los períodos represivos. Las personas mayores LGTBIQ+ han sido testigos de las sucesivas leyes y prácticas que han vulnerado sus derechos. En este legado histórico de daños y sufrimiento, podríamos hallar las causas que hacen que las personas mayores sean el colectivo que más rehúsa salir del armario, a pesar de las medidas jurídicas y simbólicas de reparación histórica como la Ley de Reconocimiento de las Discriminaciones que padecieron las personas LGTBIQ+ durante la Guerra Civil y la Dictadura, promulgada en 2007.
184 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 La herida de la memoria sigue abierta y “esta situación ha provocado que numerosas personas del colectivo LGTB ocultaran y oculten su orientación sexual por el miedo a las represalias institucionales que pudieran tener, y en la actualidad a las discriminaciones sociales que pueden estar teniendo” (García, 2018). En efecto, según el estudio de la Federación Estatal LGTBI+ (2023), únicamente han salido del armario un 40,7 % de los mayores LGTBI+ de 65 y más, frente al 82 % de las personas jóvenes LGTBI+. Esta situación de miedo, aislamiento y silencio ha caracterizado las vivencias de una parte importante de esta población (García, 2018; Mesas, 2018). 1.3. Fotografía, performatividad y memoria Frente a la invisibilidad de las personas mayores de la comunidad LGTBIQ+, la fotografía personal y familiar se erige como un testigo icónico que pone el foco sobre sus trayectorias vitales, alumbrando, asimismo, un segmento de la historia colectiva que se quedó recluida en los repliegues de la memoria. La aproximación a la fotografía en este estudio se desarrolla desde dos enfoques epistemológicos: el primero atiende a la imagen como un enclave de la memoria y un testimonio visual de vivencias e historias, y el segundo indaga en el carácter hermenéutico y fenomenológico de la fotografía en tanto artefacto que posibilita una mirada renovada al relato de vida y, por lo tanto, a la subjetividad y a la historia desde el prisma icónico. 1.3.1. La foto como lugar de la memoria La temporalidad se ha configurado como un eje definitorio y ontológico de la fotografía: “Siempre ante la imagen, estamos ante el tiempo”, sugiere Didi-Huberman (2014, p.31). Para Susan Sontag, las imágenes fotográficas son indicios del transcurso de una biografía o historia (2011, p.162). En este sentido, el nexo entre la fotografía y el recuerdo es entendido “como un acceso instantáneo a lo real”. Los planteamientos de Roland Barthes versan en este sentido al considerar que el valor testimonial de la fotografía radica en su capacidad de trascender el tiempo y que su esencia se fundamenta en la obstinación del referente de estar siempre allí. “Con la fotografía no se puede negar que la cosa o sujeto haya estado allí, esto significa que existe una doble posición: de realidad y de pasado. Entonces, la imagen se vuelve testimonio, congelando así el presente y el paso del tiempo” (Barthes, 1990, p.152). El vínculo entre memoria y fotografía ha sido dilucidado también con otros aportes teóricos que han incidido en la versatilidad de los usos sociales y la capacidad
185 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 evocatoria de las fotografías (Benjamin, 2011; Flusser, 1982; Bourdieu, 2003). La fotografía, por tanto, introduce un nuevo método para acercarse a las cuestiones fenomenológicas y de temporalidad, de manera que permite recuperar y reconstruir la memoria a través de la resignificación constante de los acontecimientos. Atendiendo al planteamiento de Benjamin, una imagen bien mirada sería “una imagen que ha sabido desconcertar, después renovar nuestro propio lenguaje y, por lo tanto, nuestro pensamiento” (1987, p.8). En este sentido, se puede entender el archivo del álbum familiar como un reducto de memoria en el que se depositan fragmentos de tiempo capturados en fotografías y dispuestos en una cronología que estructura un relato de vivencias y emociones. Bajo la mirada epistemológica, el álbum familiar se convierte, en palabras de Moxey, en “artefacto visual” que “nos ofrece un acceso a la conducta humana entendida de una manera suficientemente amplia como para incluir una referencia a las dimensiones de la experiencia emocional y psíquica” (2015, p.117). Lo interesante de este enfoque es la versatilidad analítica que proporciona la fotografía del álbum familiar, no solo en tanto lenguaje a través del cual se puede descifrar lo que representa y lo que construye, sino también como un instrumento y un objeto de investigación al mismo tiempo. Se trata de aproximar el álbum familiar como una huella de la historia que revela acontecimientos conocidos y olvidados y evoca sentimientos, alegrías y dolores. Como apunta Leal (2015): “Ante una imagen –tan antigua como sea– el presente no deja jamás de reconfigurarse, incluso aunque sean imágenes recientes y contemporáneas. Dado que la imagen deviene pensable en una construcción de la memoria, las imágenes han producido memoria”. Es precisamente esta característica testimonial del archivo visual lo que nos interesa en el estudio de la memoria de los mayores LGTBIQ+ a través del álbum familiar. 1.3.2. Fotografía y performatividad Desde que la imagen dejó de ser considerada una mera copia de la realidad o un objeto de adorno estético, esta ha adquirido un nuevo estatuto en la epistemología. Desde una réplica artificial y vacía, esta se ha convertido en un paradigma esencial en la llamada cultura visual actual. El giro icónico (Mitchell, 1992; Boehm, 1994) ha resituado la imagen como objeto de estudio fundamental en el corazón de las preocupaciones del conocimiento social actual. Convirtiendo cuestiones como la mirada, la representación icónica, el espectador, la recepción y el impacto de las imágenes en temas cruciales para indagar en los fenómenos sociales y las subjetividades. “Hay una correspondencia natural entre fotografía y ciencia, pues se vuelve un instrumento útil para el registro y el análisis de múltiples objetos de estudio y ella misma es medio, instrumento y contenedor de
186 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 informaciones valiosas” (González, 2022). Este giro, que ha permitido explorar el potencial epistemológico de la imagen y de los “artefactos visuales”, se sustenta en las revisiones que han rehabilitado las propuestas de Aby Warburg (2010) de considerar las imágenes como un dispositivo productor de sentido. Eso es, un medio para contar la historia del mundo desde múltiples enfoques, buscando conexiones entre las imágenes de varias épocas. Estos postulados se han plasmado en los métodos de investigación que han incorporado la imagen como instrumento o como objeto de investigación. La nueva deriva epistemológica implica indagar en los mecanismos generadores de sentido de la imagen desde varias propuestas conceptuales, entre las cuales se encuentra el concepto de metaimagen, introducido por Mitchell (1992). Se trata de un modo de reflexionar sobre la imagen desde una óptica diferente que explore las distintas capas de significados que subyacen en ella, y también “estudiar las imágenes como elementos idóneos de estudio de lo cultural, aptos para rastrear las intersecciones de la representación, el lenguaje, la historia, la imaginación, etc.” (1992, p.36). Este acercamiento ha acarreado varios planteamientos dentro de los estudios visuales; de hecho, algunos autores consideran la imagen como un texto icónico cultural capaz de dar cuenta de los fenómenos sociales y de construir discursos, y otros ponen el énfasis en la dimensión performativa de la fotografía en tanto dispositivo dotado de una fuerza activa. Nuestros intereses para este estudio se centran en cuatro postulados que, a nuestro juicio, nos permiten hacer un acercamiento más adecuado a las fotografías del álbum familiar como instrumento de investigación. En primer lugar, el concepto de metaimagen, que permite atender en su diversidad las interpretaciones asignadas a las fotografías del álbum familiar por las personas relatantes. La metaimagen se refiere a la autorreferencialiad de la fotografía en la medida en el que sustrae su significado de su propio lenguaje icónico, a la vez que permite a la persona que contempla sus propias fotografías construir su subjetividad a través del relato. En segundo lugar, considerar las fotografías del álbum familiar como un texto icónico que abarca una serie de códigos y lenguajes que podrían ser interpretados, deconstruidos y reconstruidos según el contexto y las condiciones de interpretación. En tercer lugar, apelar al concepto de performatividad, que implica que las fotografías no solo capturan un momento, sino que también pueden influir en la realidad y en la percepción de las personas. Para Sontag (2011), “la fotografía es, en su esencia, un acto de poder. Captura un momento y lo convierte en un objeto, pero también puede influir en la forma en que entendemos y recordamos ese momento.” A través de la fotografía, se pueden contar historias, evocar emociones y
187 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 provocar reflexiones. Se trata de un ejercicio de subjetivación mediante la fotografía. Como sugiere Barthes: “La fotografía no solo representa la realidad, sino que también la transforma. Cada imagen tiene el potencial de crear un nuevo significado y de alterar nuestra percepción del mundo.” (1990, p.36). En este sentido, la fotografía se revela como una herramienta poderosa que actúa como un medio para la acción y la transformación. Su valor performativo radica en su capacidad de impactar y movilizar a las personas, convirtiendo lo que vemos en una experiencia que puede cambiar nuestra forma de pensar y actuar. Por último, nos centraremos en el proceso de interpretación de la fotografía mediante las propuestas de Warburg y Benjamin de explorar las diferentes conexiones entre las fotografías que podrían establecerse fuera de la estructura cronológica y plantear la posibilidad de iniciar la lectura visual de la historia a partir de cualquier imagen del material visual. Para Benjamin (1987), la fotografía posibilita un diálogo temporal entre presente y pasado, que permite lecturas intercaladas y aproximaciones no lineales de la historia. En cuanto al efecto propio de la fotografía, nos interesa el elemento detonante y evocador que Barthes denomina punctum. Se trata de ese elemento que capta la atención del espectador de manera personal y emocional. Es algo que “punza” o “hiere” al observador, evocando recuerdos, sentimientos o asociaciones que van más allá de la mera representación visual. Es lo que hace que una fotografía resuene de manera única con cada individuo, creando una conexión íntima y personal. El punctum transforma una simple imagen en una experiencia emocional significativa. En definitiva, la aproximación a la fotografía del álbum familiar en este estudio se alinea con las teorías que consideran la imagen como un artefacto icónico histórico y sociocultural, y como una práctica; en palabras de Mitchell (2009), “inserta en un complejo juego entre la visualidad, los aparatos, las instituciones, los discursos, los cuerpos y la figurabilidad”. En el proceso de creación de relatos de vida de personas mayores del colectivo LGTBIQ+, la fotografía se entiende como un documento histórico y como un momento de gestación de nuevas subjetividades resignificadas desde el prisma de lo visual. Se trata de un proceso de autodescubrimiento en el que se interrogan aspectos como el sentido de la memoria, las identidades engendradas, como sugiere Teresa de Lauretis (1989), y las interconexiones entre las políticas sexuales, la subjetividad y la biopolítica que consiste, según Foucault (1998), en el ejercicio del poder a través del cuerpo. Por último, la recuperación de la memoria de los mayores LGTBIQ+ a partir de la interrogación de las fotografías personales y familiares adquiere una relevancia sumamente simbólica, dado que la historia de este colectivo ha sido marcada por el silencio, el ocultamiento y la invisibilidad. Rescatar las imágenes arrinconadas en el olvido representa una política de identidad que respalda el proceso de autoafirmación y visibilidad de un colectivo marginado.
194 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 hija adoptiva con su pareja actual. Ha sufrido el rechazo de su familia por su orientación sexual. —Historia 4: Jordi, profesor jubilado de 72 años, nació en Murcia y creció en Alicante. Trabajó como profesor en Valencia donde reside actualmente. Es homosexual y soltero. Ha crecido en una familia de clase media de tres hijos y ha mantenido su orientación sexual de manera discreta de cara a su familia durante largos años. 4.1.1. Durante el Franquismo: el peso de la familia, la religión y la política Nacidas en la época franquista, las personas relatantes evocan infancias marcadas por el contexto político de la Dictadura y el impacto de las tradiciones religiosas en la socialización familiar y las leyes que regulan las relaciones de género, el estatuto de la mujer y la práctica de la homosexualidad. “Respecto al género, el régimen franquista tuvo como ejes el ideal de una mujer sumisa al hombre, infravalorada, dependiente y reduccionista; y la figura de un hombre idealizado, basado en el culto a la violencia que derivaba de la primacía del ejército en la sociedad, en la exaltación del hombre viril, fuerte y masculino en su esencia” (Vallès, 2017). Los testimonios de los informantes, basados en las fotografías, encajan en las narrativas históricas que desdibujaban aquel período. Marina: La España de mi infancia, final de los 50 y principios de los 60, era bastante gris. Había una cosa muy importante, que reflejan estas fotografías (Fig.1 y Fig.2), eran las procesiones que se hacían mucho en Valencia. Tenían un papel excesivo y mi familia era muy religiosa. Al principio, cuando yo era pequeña era divertido, pero luego ya aquello empezó a pesar bastante. Figura 1 Marina de niña en una procesión Figura 2 Marina con su hermano
195 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 Figura 3 Manuel con su madre Figura 4 Infancia en Pamplona Demasiadas procesiones, demasiada Iglesia e íbamos a misa todos los domingos. Yo siempre he dicho que en mi vida privada la Iglesia me ha perjudicado bastante. Ojalá hubieran tenido una posición más abierta, caritativa y más humana. Estas intolerancias perjudican a las personas y no se consigue nada. Manuel: En esta foto yo, en los primeros meses (fig.3 y fig.4). Cuando yo nazco es una situación socialmente complicada. Mi madre era una mujer soltera con un crío. Era la hija mayor de una familia de siete hermanos y conoce a mi padre en San Sebastián y en aquel entonces él estaba casado por la iglesia católica con otra mujer. Fruto de esa relación nazco yo, pero mi padre recibe una serie de presiones familiares cuando se enteran de que tiene una segunda relación y entonces intentan por todos los medios presionarle para que deje la relación y lo consiguen. Mi infancia es una infancia de película. De hecho, la situación particular mía venía en todos los libros de leyes, porque asentó jurisprudencia, porque soy el primer hijo natural no nacido de un matrimonio católico, pero que ha sido reconocido por la jurisprudencia del Estado español gracias a la lucha continua de mi madre. El grupo de decisión de la familia estaba formado por los hombres adultos de cada rama familiar. Ellos tomaban las decisiones, parece un poco como una película italiana, pero era así la sociedad, estamos hablando de los años 40, 50. Entonces tomaron la decisión de salvar a mi madre de los celos que le tenía la abuela y la meten en un convento de clausura con 17 años. Mi madre se escapó del convento con una amiga suya y viajaron a Francia, donde trabajaron sirviendo en casas. En esta foto (Fig.5) tengo 12 años estoy en Pamplona. Me llevan a un colegio del Opus Dei, con toda la carga religiosa y me hablan de la novena y cómo acudir a la novena te perdona tus pecados. Entonces decido a los 13 ir a confesarme en la iglesia de mi barrio y mientras estaba hablando con el cura oigo que él me dice con una voz jadeante: “¿pero solo o con otros?,” y me di cuenta de que se había masturbado y había tenido un orgasmo, aprovechando la conversación. Salí de la iglesia con 13 años y no he vuelto.
196 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 Figura 5. Manuel en la iglesia, el día de su comunión Jordi: Estoy haciendo un repaso del álbum familiar de hace mucho tiempo. Como fotografías, esta es de las primeras que me hicieron (Fig.6, fig.7 y Fig.8). Cuando uno se contempla así de pequeñito se da cuenta de que forma parte de una humanidad mucho mayor de lo que se cree. Mi familia materna era de Murcia y mi padre venía de Asturias y era de aquellos hombres que habían pasado el desastre de la Guerra Civil en la que nos sometieron determinadas fuerzas políticas y poderes europeos que trajeron las desgracias a este país por muchas generaciones. Mi padre no le apetecía meterme en una escuela nacionalista, dado que pienso que fue un republicano que en algún momento se sintió frustrado por la locura que vivió. Nunca en mi infancia yo llegué a lo que se llamaba la formación del espíritu nacional o las historias de las “batallitas” de la época negra. Figura 6 Jordi bebe Figura 7 Con su hermana Figura 8 En la comunión
197 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 4.1.1.1. Despertar sexual e identidad de género La imposición del orden heteronormativo durante el Franquismo, a través del sistema jurídico y la persecución a los homosexuales, generó un estado de miedo y de temor. Fue “una etapa de la historia reciente que mantuvo una constante de represión coactiva sobre la cuestión sexual durante sus distintas fases, y empleó para ello diversas estrategias. El nacionalismo y la moral católica fueron impregnando todas las instituciones, desde la enseñanza hasta la jurisprudencia” (Mora, 2019). Tanto es así que la cultura homosexual fue silenciada y desconocida para una gran parte de la población, incluso los propios homosexuales. En aquella época muchos términos referidos a la orientación sexual y la identidad de género eran desconocidos. Algunas de las personas relatantes conocían sus preferencias sexuales desde una edad temprana, sin embargo, la mayoría descubrió más tarde los términos que definieron su orientación o preferencia sexual. Lucía: En la infancia, todavía cuando entreví que era lesbiana, tenía 12 años; se ve en las dos fotos: una de carnet de la escuela de artes y oficios, y otra foto de estudio de la época (fig.9 y fig.10). Aquí, conocí a una compañera y me enamoré. Yo llevaba dos vidas en paralelo, tenía mi vida de hetero con los chicos, y luego estaba este otro (sentimiento) que tenía una fuerza tremenda y lo llevaba cada cosa como real porque también me creía que me gustaban los chicos y que me podía enamorar de un chico y eso fue lo más significativo. Aquí está mi prima en (fig.11, fig.12 y Fig.13), íbamos las dos solas por el barrio y me dijo “Oye, ¿tú no serás de la otra acera?”, y yo miré hacia la acera de frente y pensé “no sé de qué me está hablando”, pero de alguna manera yo intuía algo. También caminando con ella las dos solas, vimos en la acera de enfrente otras dos chicas que estaban conversando en un patio a medio oscuro y, entonces, ella me dijo: “¿has visto a esas? Parecen tortilleras.” Me descoloqué un poco y me dijo: “me parece que ahora se llaman lesbianas.” Tampoco yo en esa época había oído hablar ni de tortilleras ni de lesbianas. Quería rápido salir del armario, aunque esta palabra no existía entonces, pero quería liberarme rápido. Me fui a un psicólogo y, mientras me hacía preguntas, yo pensaba “vaya tío que me ha tocado tan horroroso”. Me decía que yo no podía saber que era lesbiana, porque todavía no me había acostado con una mujer, y una mujer es lesbiana cuando se acuesta con otra. Y yo decía: “Sí, yo soy lesbiana y lo tengo clarísimo y daría cualquier cosa por poder estar con una mujer y besarla.” Estas fotos (fig.12 y Fig.13), son de la época, del momento en que yo salí del armario; fue a raíz de hablarlo con mis padres. Tuve la suerte, por lo menos, de poderlo contar, porque no van a poder criticarlo. Entonces la conversación con mi madre fue bastante dura, no me sentí comprendida.
198 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 Figura 9 Lucía con 12 años Figura 10 Cuando supo que es lesbiana Figura 11 Con la prima Figura Figura 12 Cuando sale del armario Figura 13 Días antes de contarlo Marina: Yo me refugié mucho en el estudio en aquella época, que era también bastante gris en España, porque había mucha represión a todos los niveles. Yo estaba en un colegio de monjas. No podíamos salir con chicos. Recuerdo que vino una vez una señora a dar una charla sobre cómo deberíamos de comportarnos. Entonces salimos espantadas mis compañeras y yo porque teníamos que ser unas perfectas amas de casa, estar al servicio de nuestro marido. Estas eran las directrices que las religiosas en aquel momento nos daban; a ellas les parecía muy moderno que una mujer casada nos diera una charla explicando cómo tenemos que elegir el marido y cómo luego nos teníamos que comportar con unos modelos totalmente de sometimiento. Quería conocer a una chica, desde que leí un libro que describe una relación entre dos mujeres “El mismo mar de todos los veranos” (Esther Tusquets) en el año 78. Me impactó profundamente. Me doy cuenta, por primera vez, que deseo mucho estar con una mujer. Tuve mi primera relación con una mujer en el mismo año y a partir de ahí las cosas fueron cambiando bastante en mi vida.
199 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 Figura 14 Manuel se escapa a los 12 años Figura 15 Manuel con 13 años en Pamplona Manuel: Si me preguntas si en la infancia tenía clara mi orientación sexual, te puedo asegurar que no. A los 12 años me había escapado de casa (fig.14 y fig.15). Voy haciendo autostop en Pamplona y me cogió un camionero y me acabo llevando a un motel de carretera y me agredió sexualmente. Años más tarde, buscando un oso de peluche para la hija de un amigo, de repente me doy cuenta de que yo de alguna forma no sabía identificar a las personas grandes, peludas, en la cuadrilla que veía en Pamplona, entonces cuando me di cuenta de que a mí lo que me gusta es este tipo de gente. Lo que se denominan “los osos” que es gente grande, peluda y gordita. Tenía amigos así, que me generaban algo que yo no sabía identificar. 4.1.1.2. Represión política y social Durante la Guerra Civil y la Dictadura (1936-1975), la política sexual era represiva, especialmente con la homosexualidad. Se asentaba en un arsenal de leyes y dispositivos que perseguían a las personas LGTBIQ+ y les castigaba con penas de cárcel e incluso con la pena capital, en algunos casos, bajo el amparo de la Ley de Vagos y Maleantes, promulgada en 1933. “Esto llevó a que tener relaciones con parejas del mismo sexo, o tener una identidad de género no vinculada hegemónicamente con el sexo biológico, fuera más que suficiente para ocultarse y vivir la sexualidad de manera invisibilizada” (Herreros, 2012). Todos los testimonios confirmaban la situación de miedo y temor que prevalecía en aquella época. Lucía: El ambiente era de represión. Los bares y discotecas eran clandestinos, eran completamente cerrados, si llamabas a la puerta abrían la puerta con el postigo, para ver si reconocían a la persona. También estaba el ir con mucho
200 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 cuidado por la calle, porque te podían coger o denunciar y te podían hacer mala cara o mirarte como un bicho raro. Entonces nos movíamos en un ambiente que sabíamos muy nuestro, casi todos del colectivo homosexual nos conocíamos sobre todo de vista. En la época franquista, desde el momento que te estás escondiendo, que la sociedad te está presionando, tienes más necesidad de escribir. A quién lo cuento, pues, al papel. Con el Código Penal de 1944, la represión se encrudeció en el momento en que la homosexualidad pasó a ser considerada delito de escándalo público. Esto empeoró aún más con la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social (1970), que consideraba la homosexualidad un peligro público. En su relato, Manuel describe esta persecución política y social que se vivía: La juventud la paso en Pamplona, trabajando en el bar que me ponía en contacto con toda la movida política y cultural que había allí. En el bar empezamos a tener redada tras redadas y nos cierra el gobernador civil, aduciendo que hay una ley que nos considera inmorales. Aquí tenía 19 años (fig.16) cuando empecé a ser activista nacionalista de Euskal Herria y empecé también a dar pasos en el activismo LGTBI. Las peñas eran un espacio absolutamente homófobo. Yo he visto pegar al hermano de un socio que se sabía que era LGTBI y hubo un momento en que la propia junta de la peña estaba orgullosa de haber entrado en el único bar gay que había en Pamplona a pegar a los de la barra. Son años de mucha movida política, estamos hablando de Euskal Herria, aquello era un área de pruebas para la represión. Por el hecho de ser joven y llevar vaqueros te la ganabas en cualquier de las decenas de controles que se hacían todos los días. Figura 16 Manuel empieza el activismo político y lgtbi+
201 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 La política sexual franquista se conformó como una tecnología de género (De Lauretis, 1989) que adiestraba los cuerpos para encajarlos en un orden heteronormativo inequívoco, ejerciendo, asimismo, una biopolítica reguladora de subjetividades (Foucault, 1998). “El género fue uno de los dispositivos de control interno de la población más coercitivos y estables durante toda la dictadura. La vida y los cuerpos de los varones y las mujeres se vieron absolutamente intervenidos por el Estado, y atravesados por esta moral que no permitía expresiones ambiguas ni arbitrarias. Estos patrones rígidos de identidad femenina y masculina estaban además íntimamente ligados al desarrollo político del Régimen” (Mora, 2019). Pero la represión política y los prejuicios hacia los homosexuales no provenían únicamente de las autoridades y de los sectores conservadores, sino que era una actitud bastante extendida en todo el panorama político, inclusive en la izquierda, tal como relata Jordi: En aquella época empecé a tener los primeros contactos con unas organizaciones políticas (fig.17). También, fue la primera vez que oí hablar de ciertos temas que no les gustaban a ciertos representantes políticos adultos. Era que un homosexual no podía ser comunista porque “es un vicio pequeño burgués”. Yo me quedaba un poco asombrado y también sorprendido de la censura que había en aquellos momentos de los años 70 en los grupos de izquierdas. Organicé el Día del Orgullo en una cárcel. Quizás, en la presentación que hice se sintió alguien molesto y entonces me despidieron como profesor. Me llegó la orden que yo ya no podía seguir ahí, porque era una persona non grata. Figura 17 Jordi cuando inició el activismo
202 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 4.1.2. Transición democrática, ¿nueva política sexual? Habría que esperar a la Transición y precisamente al año 1978 para que España iniciase una serie de reformas jurídicas que desembocaron en la despenalización de la homosexualidad en 1995 y la promulgación de la Ley del Matrimonio Igualitario en 2005. Estos cambios marcaron una nueva etapa en la gestión política de la sexualidad no normativa, caracterizada por un proceso progresivo de reconocimiento y de visibilidad, y del protagonismo del activismo LGTBIQ+ en el espacio público. Vivida en el período de la juventud-adultez, la Transición trajo consigo cambios importantes para las personas relatantes, pero también algunos sentimientos encontrados. Marina: En el 78, cuando se derogó la Ley de Peligrosidad Social, a los 3 años de morirse Franco y con las primeras elecciones, ya he empezado a frecuentar los bares de ambiente con un amigo que había fallecido de sida en los años 90. Él me introdujo en estos ambientes. En este momento, las discotecas eran cerradas, no eran bares al aire libre. Había unos más abiertos, pero normalmente la mayoría de los locales no estaban fácilmente accesibles. Jordi y Lucía describen aquel ambiente que inició paulatinamente su eclosión, aquellos años en Valencia, y el aire de libertad todavía prudente que empezó a desplegarse (fig.18). Había muchos “centros de garitos” y sitios donde la gente se expresaba, bailaba y cantaba, y locales emblemáticos como el Balcó y la Seu, que eran bares muy abiertos, y entre el colectivo se sabía que, si se quería conocer a alguien, uno podía tomarse una cerveza por allí (fig.19). Figura 18 Jordi de fiesta durante la época Figura 19 Lucía saliendo con sus amigas
203 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 Sin embargo, para Marina y Lucía estas transformaciones no fueron sencillas, ya que las nuevas medidas todavía no surtieron efecto en las mentalidades. Según Marina: La década de los 80 era una época dura para los homosexuales; empiezan los primeros movimientos. Nosotras estamos un poco al tanto, pero todavía no sentíamos la necesidad de participar. La postura de Lucía es aún más drástica: A veces decimos el Franquismo y la Transición, así como un punto y aparte, ¡de eso nada! Era un cambio difuminado, tranquilo, pero claro, la sociedad no la puedes cambiar de un día para otro, quiero decir que no hay tanta diferencia en esa época entre lo que fue el Franquismo y lo que fue la Transición. Manuel, por su parte, aprovechó este período para consolidar su activismo LGTBI+: Tengo muchos amigos LGTBI que, cuando salieron del armario, salieron de sus pueblos y se fueron a grandes ciudades como Madrid o Barcelona para hacer activismo, también. Hicimos un grupo de amigos y decidimos quedar en Madrid, nos juntamos para intercambiar experiencias de vida. Fuimos a los primeros bares de ambiente en Chueca y luego volvimos a juntarnos seis meses después en Barcelona, y luego, en Málaga. Esta foto (fig.20) representa el momento de lectura del manifiesto en el encuentro mundial LGTBI en Madrid. En el 2002 creo la asociación Osos de Valencia y empezamos a hacer actividades atípicas. Nosotros estamos en el mundo de los osos, un subgrupo LGTBI+ que está fuera de la hetenormatividad, de los cuerpos atléticos, el cuidarse. Aquí tienes la foto con mi peña (fig.21). A partir de mediados de la década de los 90, la trayectoria vital de las personas relatantes empieza a cambiar significativamente, coincidiendo con el derrumbe de las últimas barreras legales que impiden la igualdad. Lucía y Marina pudieron adoptar a su hija como pareja de lesbianas y en el año 1995 contrajeron matrimonio (fig.22). Actualmente, forman una familia con tres hijas. Manuel, por su parte, conoció a su pareja actual durante un mitin activista. Llevan 16 años viviendo juntos y 14 de casados (fig.23). Jordi, está soltero, pero evoca un recuerdo que le sigue indignando: En los años 90 tenía una pareja que estaba enferma e ingresada en el hospital y, al llegar ahí, he tenido que decir que soy su hermano, porque entonces solo se aceptaban parientes y familiares. Pero, no sabían que en aquel momento yo era el único “pariente” que tenía (fig.24). A pesar de los logros y avances jurídicos, Jordi sigue mostrándose escéptico en relación con el cambio de mentalidades, pero señala sobre todo el problema de soledad que acecha a las personas homosexuales mayores:
210 Awatef Ketiti IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CESIC (2020). Un perfil de las personas mayores en España, 2020. Indicadores estadísticos básicos. https://goo.su/ XY3E5gP De Lauretis, Teresa. (1989). Technologies of Gender. Essays on Theory, Film and Fiction. Macmillan Press. Didi-Huberman, Georges. (2014). Imágenes pese a todo. Paidós. Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y Más FLGTBI+. (2023). Estado socioeconómico LGTBI+ 2023. https://goo.su/iBslM Federación Estatal de Lesbianas, gais, trans y bisexuales (Informe 2019). Mayores LGTBI Historia, lucha y memoria. Flusser, Wilém. (1983). La Filosofía de la caja Negra: Las pruebas para un futuro de la filosofía de la fotografía. San Pablo. Foucault, Michel. (1998). Historia de la sexualidad. Vol.I. La voluntad de saber. Siglo XXI Editores. Frei Toledo, Raimundo. (2015). The living bond of generations. The narrative construction of post-dictatorial memories in Argentina and Chile. Tesis Doctoral en Filosofía. Universidad de Berlín. Gimeno, Beatriz. (2009). Vejez y orientación sexual, Informe FEGLT. https://acortar.link/ CJBRkt González Citlall, Ponce. (2022). Interrogar distinto. La fotografía y sus prácticas en Pierre Bourdieu. Tla-melaua: revista de ciencias sociales, Nº. Extra 1, 236257 http://agora. edu.es/servlet/articulo?codigo=8051239 Gracia Ibáñez, Jorge. (2011). Los derechos humanos y la posición social de las personas mayores LGBT. Un supuesto específico: los malos tratos. Papeles el tiempo de los derechos, (12), 2-48. URI: http://hdl.handle.net/10016/19305 Halbwachs, Maurice. (2004). Los marcos sociales de la memoria. Barcelona, Antrophos. Herranz Blasco, Inmaculada. (2014). Género y nación durante el franquismo. En Michonneau Stéphane. & Núñez-Seixas, Xosé María (Eds), Imaginarios y representaciones de España durante el franquismo. Casa de Velázquez. https://doi.org/10.4000/books. cvz.1159 Herreros, Isabel. (2012). Despenalización de la homosexualidad y el lesbianismo. La conquista del cuerpo. Planeta. IPSOS. (2023). LGBT+ Pride 2023. Ipsos Global Advisor. https://goo.su/ZlgvH4 Leal, Valentina. (2015). Memoria y fotografía en Walter Benjamin nociones para analizar el pasado. I Congreso Latinoamericano de Teoría Social. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Menéndez, Susana, Cuevas-Toro, Ana María, Pérez Padilla, Javier y Lorence Lara, Bárbara. (2016). Evaluación de los estereotipos negativos hacia la vejez en jóvenes y adultos. Revista Española de Geriatría y Gerontología. 51, 324-328. https://doi.org/10.1016/j. regg.2015.12.003 Mesas Fernández, Javier y Barrera Alagrín, Evaristo. (2018). Estudio de la diversidad sexual en centros gerontológicos a profesionales: La homofobia y las personas mayores. En (Comps). Molero, M., Jesús Gázquez, J., Pérez-Fuentes, C. y Simón, M. Salud, alimentación y sexualidad en el ciclo vital, Volumen III, ASUNIVEP.
211 El valor performativo de la fotografía en la resignificación de la memoria de los mayores LGTBIQ+… IC – Revista Científica de Información y Comunicación 21 (2024) ∙ pp. 179-211 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2024.I21.09 Mesquida González, Josep María, Quiroga Raimúndez, Violeta y Boixadós Porquet, Adela. (2014). Trabajo Social, diversidad sexual y envejecimiento. Una investigación a través de una experiencia de aprendizaje-servicio. Cuadernos de Trabajo Social (21) p.177192. https://onx.la/d2346 Mitchell, William John Thomas. (2009). Teoría de la imagen. Akal. Mora Gaspar, Víctor. (2019). Ciencia, política y sexo. La homosexualidad durante el franquismo según sus textos. La manzana de la discordia, 14(1). 37-49. https://doi. org/10.25100/lamanzanadeladiscordia.v14i1.8303 Moxey, Keith. (2015). El tiempo de lo visual. La imagen en la historia. Sans Soleil. O´Loughlin, Alex. (2005). Detección del maltrato de mayores: indicadores. En Iborra Marmolejo (ed.), Violencia contra personas mayores (pp.169 -200). Ariel. Organización Mundial de la Salud. OMS. (2021). Informe Mundial sobre el Edadismo. Palmore, Erdman. (2015). Ageism Comes of Age. The Journals of Gerontology, 70 (6) 873-875. Pineau, Georges. (1992). Dialectique des histories de vie. En Desmarais, Danielle & P. Grell, Paul (Eds.), Les récits de vie. Théorie, méthode et trajectoires types. Editions Saint Martin. Poch Riquer, Laura, Francisco Amat, Andrea, Aguirre-García, Arecia, Domenech Vidal, Ana y Lidón Moliner, Miravet. (Congreso 26 y 27 de marzo 2015). Transformar la LGTBIQ+- fobia a través de relatos de vida. La experiencia del proyecto. [Comunicación en congreso].V Jornadas de Historias de Vida en Educación. Voces Silenciadas. Almería, España. Ramírez Pérez, Víctor. (2018). Franquismo y disidencia sexual. La visión del Ministerio Fiscal de la época. Aposta. Revista de Ciencias Sociales, 77, 132-176. https://www.redalyc.org/journal/4959/495957375004/html/ López Bravo, Mª Dolores, Muñoz plata. Rosa maría y Felipe Reyo, Carlos. (2018). Estereotipos sobre la edad y el envejecimiento en estudiantes y profesionales de Ciencias de la Salud. Prisma Social: revista de investigación social. 21, 108–122. https://revistaprismasocial.es/article/view/2425 Ricoeur, Paul. (1983-1985). Temps et récit. 3 tomes. Editions du Seuil. Sanz. Fina. (2008). La fotobiografía. Imágenes e historias del pasado para vivir con plenitud el presente. Kairós. Sontag, Susan. (2011). Sobre la fotografía. Contemporánea. Solot Calderón. Andrea (2020). La performatividad de las imágenes. Metales Pesados. Vale, Michael, Bisconti, Toni y Sublett, Jennifer. (2019). Benevolent ageism: Attitudes of overaccommodative behavior toward older women. The Journal of Social Psychology, 160(5), 548-558. https://doi.org/10.1080/00224545.2019.1695567 Vallés Muñío, Daniel. (2017). La privación de libertad de los homosexuales en el franquismo y su asimilación al alta en la seguridad social. IUSLabor, p.1-13. Warburg, Aby (2010). Atlas Mnemosyne. Akal.