Anexo 5, Módulo 4 - Aportes para la enseñanza de contenidos sobre el cielo diurno en las escuelas primarias
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Módulo 4: Los fenómenos del mundo físico y la Tierra y el Universo como objetos de enseñanza Anexo 4 - Clase 1: Aportes para la enseñanza de contenidos sobre el cielo diurno en las escuelas primarias En este Anexo ofrecemos algunas ideas, orientaciones y propuestas para la enseñanza de los siguientes contenidos sobre el cielo diurno que presentamos en la clase: ●El paisaje como el conjunto de elementos observables del ambiente, su diversidad, algunos de sus cambios y posibles causas: nubes, tormentas, el color del cielo, la Luna, el Sol, sus características visibles. El trabajo sobre estos contenidos supone que las niñas y los niños se acerquen al paisaje celeste con el fin de comenzar a reconocer que este incluye tanto los elementos cercanos (nubes, pájaros, rayos, etcétera), como los astros que pueden observarse en el cielo astronómico o cielo lejano (el Sol, la Luna, las estrellas). A la vez se espera también que distingan los elementos naturales del cielo (nubes, astros, etcétera), de los artificiales (aviones, satélites). Por otra parte, se trata de que reconozcan algunos cambios (tales como el movimiento de los astros en el cielo a lo largo de un día, presencia simultánea del Sol y la Luna, cambios en la forma visible de la Luna). Asimismo, pueden abordarse los cambios de color del cielo en el amanecer, el crepúsculo, frente a una tormenta, entre otros. Para ello, se espera que las y los docentes propongan la realización de observaciones sistemáticas del cielo en diferentes momentos del día y listar los elementos, objetos y astros que se observan. A la vez que observan se pueden realizar diferentes registros: dibujar, tomar fotografías, escribir breves textos descriptivos. También podrán consignarse las observaciones en una plantilla que reproduzca el lugar desde el cual se está observando, registrando los cambios que se producen durante un cierto tiempo. Una vez realizadas las observaciones, pueden proponerse situaciones de sistematización de la información recabada (puestas en común a partir de la lectura conjunta de los registros, comparando las fotos sacadas durante las observaciones, conversando acerca de los diferentes elementos observados, etcétera). 1
●Los astros que se encuentran en el cielo lejano, los movimientos del Sol y la Luna, el uso de los puntos cardinales como forma de orientación espacial. Hablar de los astros que se encuentran en el cielo diurno lejano implica mencionar en particular al Sol y a la Luna. La luminosidad del Sol, impide ver en el cielo diurno otros astros; estos solo se hacen visibles a nuestros ojos, en el crepúsculo del amanecer y del atardecer. En esos momentos, se pueden observar los cuerpos celestes con mayor brillo que se encuentran en el lado opuesto al Sol. Es decir que cuando, por ejemplo, el Sol está saliendo, las estrellas que se observan son aquellas que están en el lado opuesto del cielo. Durante la noche, una vez que se ha puesto el Sol, pueden observarse otros astros: estrellas, planetas, la Luna llena, estrellas fugaces, entre otras. A diferencia de lo que habitualmente se supone, la Luna se puede observar en el cielo diurno en algunos días del mes; es decir que durante esos días se observan ambos astros en el cielo. En las mañanas, se observa en la fase de cuarto decreciente o menguante (con forma de letra “D” -en el hemisferio Sur-), mientras que si se la observa durante la tarde, cerca del anochecer, la forma de la Luna es la de cuarto creciente (con forma de letra “C” -en nuestro hemisferio-). En ambos casos, se observa lejana al Sol. Esta secuencia responde al ciclo de fases de la Luna que se extiende entre 28 y 29 días. Durante este ciclo, la Luna se puede observar en primer lugar cerca del anochecer, luego es visible durante la noche y en un tercer momento se la puede observar por las mañanas. Durante los últimos días de este ciclo, hay alrededor de unos cinco días en que se encuentra tan cerca del Sol en el cielo que no se puede llegar a ver. El Sol y la Luna salen y se ocultan, en diferentes lugares del horizonte. Los puntos cardinales constituyen una referencia para precisar los lugares de salida y puesta. Cada punto cardinal corresponde a una posición determinada en el horizonte. La zona del horizonte donde se encuentra el este, se la suele llamar saliente u oriente y la zona del este, se la suele denominar poniente u occidente. La Luna, siempre sale por el saliente, cercana o por el este y se pone por el poniente, cerca o sobre el oeste. Si bien, se suele suponer que el Sol sale por el este, esto sucede solo dos días al año. El resto de los días, el Sol aleja su salida desde el este hacia el norte (en los meses de otoño e invierno) o hacia el sur (primavera y verano ). Esta misma situación se reitera en relación con la 2
puesta del Sol. En este caso, El Sol se pone por el oeste dos días al año, y al igual que cuando sale, durante los meses de otoño e invierno se desplaza hacia el norte y los restantes meses hacia el sur. Otra cuestión a tener en cuenta cuando se realizan observaciones del cielo desde el hemisferio sur es que es preciso ubicarse mirando hacia el norte. Esto es así, porque los astros - en particular el Sol y la Luna - se mueven en el cielo recorriendo una trayectoria inclinada hacia el norte. Para abordar los contenidos relativos a la presencia simultánea del Sol y de la Luna en el cielo, se propone realizar observaciones que den cuenta de esta simultaneidad y a la vez también de la forma de la Luna cuando se la observa. Las y los docentes seleccionan los días y horarios en que convocan a realizar las observaciones. Para ello podrán recurrir a información en diferentes sitios de internet. Es recomendable realizar una cantidad acotada de observaciones (no en días consecutivos) que den cuenta de una diferencia significativa en la forma de la Luna. Las observaciones se vuelcan en una tabla en la cual se registran: el día y horario de la observación, la forma de la Luna y el color del cielo en el momento de la observación. Los registros resultan un insumo irremplazable para realizar el seguimiento y sacar algunas conclusiones que den cuenta de la temática que se está tratando. Las observaciones que no puedan realizarse durante el transcurso de la jornada escolar, pueden formar parte de actividades que se proponen para ser llevadas a cabo en forma autónoma por las alumnas y los alumnos. El tratamiento de los puntos cardinales como forma de orientación espacial para analizar la salida y puesta del Sol, presenta algunas particularidades. Por un lado, los horarios en los que sale y se pone el Sol, complejizan la posibilidad de realizar observaciones en la escuela y también de forma autónoma por parte de las y los estudiantes. Por otro lado, en zonas urbanas el horizonte suele estar cubierto en altura, por edificaciones que no dejan ver el lugar preciso en el que sale el Sol. Realizar un registro a través de dibujos de las características del horizonte que se observa desde la escuela, puede constituir un disparador interesante, para iniciar un trabajo sobre esta temática. En este sentido, problematizar cual es el lugar desde el cual se observa la salida del Sol (por detrás de un edificio, en el fondo de una laguna, detrás de un monte de árboles) ofrece la oportunidad de reconocer que no siempre es posible identificar el lugar en el cual sale el Sol. A partir de esta situación, es interesante plantear a las alumnas y alumnos la necesidad de emplear simuladores que den cuenta de estos fenómenos. A través de los simuladores se podrá identificar los puntos por los 3
que sale y se pone el Sol a lo largo de un tiempo determinado. Las y los estudiantes registran los datos que muestran la variación del lugar de la salida respecto del este. ●Fenómenos relacionados con el sistema Sol-Luna: los eclipses de Sol La relación del movimiento del Sol y de la Luna puede estudiarse, desde la perspectiva topocéntrica, para explicar los eclipses de Sol y de Luna. En este caso nos centraremos en los eclipses de Sol, porque son los que ocurren en el cielo diurno. Tal como describimos anteriormente tanto la Luna como el Sol se mueven en el cielo. Las trayectorias que recorren son similares. Algunos días siguen la misma trayectoria mientras que en otros se distancian levemente. Por otra parte, la Luna se mueve en el cielo más lentamente que el Sol, es por ello que sale y se pone aproximadamente 50 minutos más tarde que el día precedente. Es por eso que ambos recorren, cada uno a su tiempo, la trayectoria en el cielo. Ocurre que cada 28 días que en el mismo momento en que uno sale, el otro al mismo tiempo se pone en el extremo opuesto del horizonte (Luna llena). Dado que la Luna se mueve más lentamente, la distancia entre ellos se modifica progresivamente hasta que 14 días después del día de Luna llena, ambos coinciden en el tiempo en que salen por la misma zona del horizonte y sus trayectorias por el cielo, son similares, pero sin llegar a superponerse. Ese día, en el que ambos astros están juntos en el cielo es el día de Luna Nueva. Es así como este ciclo se repite constantemente. Sin embargo, una vez cada 6 meses, en el día de Luna nueva, el Sol y la Luna coinciden en el tiempo y durante un período corto también en un tramo de la trayectoria. Cuando eso sucede la Luna tapa al Sol. Este fenómeno recibe el nombre de eclipse de Sol y ocurre dos veces al año (este año los eclipses de Sol ocurren en abril y en octubre). Dependiendo del punto de vista del observador la visualización del eclipse es diferente. Algunos podrán verlo como un eclipse total, otros como uno parcial y desde otros puntos de observación no será visible. 4
Este modo de abordaje, tal como señalamos, permite estudiar los eclipses sin apelar a la perspectiva externa, que en todo caso, aportará de ser necesario el conocimiento producido desde otro punto de observación para este fenómeno. Para abordar el trabajo sobre los eclipses, resulta interesante hacerlo utilizando un simulador, como el Stellarium, que permita mostrar la secuencia de movimiento de ambos astros en el cielo durante un tiempo limitado. En primer lugar habrá que buscar información sistematizada sobre la fecha de un eclipse de Sol que se haya producido cercano al momento en que se está estudiando y la fecha en la cual se produjo la Luna Nueva del ciclo anterior. Estas fechas permiten buscar y ubicar al simulador. A partir de ese momento realizar los seguimientos de las trayectorias de ambos astros, destacando la variación en la distancia entre ellos. La observación del día del eclipse será minuciosa y detallada de modo de poder reconocer los fenómenos implicados. Al igual que en otros contenidos resulta interesante compartir información con estudiantes de otros puntos del país o programar otras ubicaciones en el simulador para dar cuenta de la relatividad del punto de vista del observador. Se trata también de una temática fértil para reconocer y valorar los conocimientos construidos por otras culturas sobre los eclipses. En particular, para los chamanes del pueblo qom los eclipses son oportunidades para competir en búsqueda de poder. Según Chadwick, et al. (2020) los chamanes de consultan al Sol (Aso nala’) y organizan expediciones espirituales para acercarse y explorar el cielo con el fin de conocer mejor sus rumbos, también lo hacen para saber acerca de los cambios periódicos del clima. Bibliografía de referencia Camino, Néstor; Ros, María (1997). ¿Por donde sale el Sol? En: Revista Educación en Ciencias. Vol 1, N° 3. Buenos Aires. Chadwick, Geraldine; Azpiazu, Santiago; González, Lorena; Pittaro, Ana; Bonanata, Julieta; Bonan; Leonor (2020). El papel del Sol (Aso nala´) durante los momentos del día: una propuesta didáctica 5
en contextos educativos de diversidad cultural. Revista EDUCyT. Memorias VII Congreso Nacional de Investigación en Educación CIencia y Tecnología. Disponible aquí Créditos Autores: Esteban Dicovskiy, Geraldine Chadwick y Julio Cabrera. Cómo citar este texto: Dicovskiy, Esteban; Chadwick, Geraldine; Cabrera, Julio. (2023). Anexo 4 - Clase 1: Aportes para la enseñanza de contenidos sobre el cielo diurno en las escuelas primarias. Módulo 4: Los fenómenos del mundo físico y la Tierra y el Universo como objetos de enseñanza. Actualización Académica en Nuevas perspectivas para la enseñanza de las Ciencias Naturales en las escuelas primarias. Buenos Aires: Ministerio de Educación de la Nación. Esta obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 6