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La saga de violaciones de derechos humanos en el marco de la protesta social en Colombia

Hernández Díaz, Felipe; Nazarith Carabalí, Luz Edith; Fortaleche, Jessica

Abstract

El artículo “La saga de violaciones de derechos humanos en el marco de la protesta social en Colombia”, elaborado por el Colectivo 28A (Jessica Fortaleché, Felipe Hernández Díaz y Luz Edith Nazarit), analiza la continuidad de las violaciones de derechos humanos ocurridas entre 2019 y 2023 en el contexto de la protesta social, con énfasis en el Paro Nacional de 2021. A partir de informes de la CIDH, Indepaz y el Observatorio de DDHH, el estudio documenta más de 650 hechos victimizantes relacionados con represión policial, violencia sexual, asesinatos, detenciones arbitrarias y censura. Se identifican siete patrones persistentes: uso excesivo de la fuerza, homicidios, detenciones sin garantías, violencia de género, impunidad, limitación a la libertad de expresión y criminalización judicial. El artículo concluye que la ausencia de diálogo, justicia y reparación profundiza la impunidad y configura una continuidad estructural de violencia institucional, afectando el ejercicio legítimo del derecho a la movilización social en Colombia.

Full text

Periodo de documentación (2022 - 2023) Memoria histórica del Estallido Social de 2021 en Colombia Paz, diálogo y movilización ISSN 2346-3686 Un Llamado Profético N. °17 Bogotá, Marzo de 2024 Un Llamado Profético N. °17 ISSN 2346-3686 Paz, diálogo y movilización en Colombia Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Una publicación de la Asociación Cristiana Menonita para Justicia, Paz y Acción Noviolenta (Justapaz) Edición y compilación Lorena Peña Rodríguez Investigación - Área de Memoria histórica, derechos humanos e incidencia política Lorena Peña Rodríguez, Alex Maldonado-Lizardi Autores Lorena Peña Rodríguez, Alex Maldonado-Lizardi, Jessica Fortaleché, Felipe Hernández, Luz Edith Nazarit, Paula Marcela Villani Campo, Andrés Aponte López, Yina Avella. Correctora de estilo Mary Jo Zambrano Acevedo Diseño editorial Eduard Andrés Barrera M. Jessica Gonzalez Ilustraciones Eduard Adrés Barrera M. Fotografías Archivo propio de Justapaz Coordinadora del Observatorio Socio-Eclesial Actualizado Shalom (OSEAS) Lorena Peña Rodríguez Dirección de Justapaz Martín Nates Yepez Esta publicación ha sido elaborada con el apoyo del Comité Menonita Mundial, Swefor y Ministerios Globales. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de Justapaz y en ningún caso debe considerarse que refleja los puntos de vista del Comité Menonita Mundial, Swefor y Ministerios Globales. © JUSTAPAZ Área de Memoria histórica, derechos humanos e incidencia política. Primera Edición, Bogotá, Colombia. Marzo de 2024. Contenido En memoria de las personas víctimas de la violencia en Colombia ..........................................5 Presentación .....................................................................................................................................................................9 Sobre el Observatorio Socio–Eclesial Actualizado Shalom (OSEAS) ............................................ 13 Capítulo 1 ........................................................................................................................................15 Memoria histórica: Estallido Social en Colombia ..............................................................................19 Historias de vida sobre el acompañamiento popular durante el Estallido Social: Cali, Pasto y Usme ............................................................................................................. 49 Capítulo 2 .........................................................................................................................................65 Entre la represión y la redención: el desafío de Colombia en el espejo de la justicia juvenil ..................................................................................................................69 “Encendiendo el presente para iluminar el futuro”: el trabajo de “Barrio Adentro”, fruto de una explosión social .................................................................................73 La saga de violaciones de derechos humanos en el marco de la protesta social en Colombia .............................................................................................................................80 Capítulo 3 .........................................................................................................................................87 Hechos victimizantes en el contexto del conflicto armado interno colombiano (periodo de documentación 2022 – 2023) .............................................................................................91 Semillas de Esperanza (periodo de documentación 2022 – 2023) .........................................111 4 Presentación 5 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Durante el año 2023 la violencia siguió arrebatando la vida de las y los colombianos, en repetidas ocasiones en contra de aquellas personas que con esperanza le apuestan a la paz desde el trabajo comunitario. Los recordamos para que su legado perdure, en especial solidaridad, con la organización RedLatiendo de Cali, memoramos a los jóvenes líderes que apostaron y sembraron su semilla a la construcción de paz y bienestar de la comunidad del barrio Belén de la comuna 20 en Cali, Valle del Cauca. Con su apoyo y juntanza se realizaron numerosas y diversas intervenciones para mitigar las brechas sociales y conflictos que afectan a la población joven de su barrio. Sabemos que “el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz” (Santiago 3:18,NVI), invitamos a la ciudadanía a continuar los pasos y la memoria de los y las lideresas, respaldando las iniciativas de paz que se desarrollan en el territorio y protegiendo la vida de los niños, niñas y jóvenes, para así avanzar en la consolidación de una vida digna, noviolenta, llena de oportunidades y plenitud. En memoria de las personas víctimas la violencia en Colombia 6 Presentación 7 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Érase una vez un poeta que huía de los gases lacrimógenos y las aturdidoras del ESMAD. Con los ojos enrojecidos y la mirada borrosa aprovechó la confusión en el chisporroteo del tropel, entre los capuchos y la Policía, con un aerosol y escribió en la pared: Ustedes perdieron un país dentro de ustedes. -Santiago Rodas 8 Presentación Capítulo 1 - Memoria histórica: Estallido Social en Colombia - Historias de vida sobre el acompañamiento popular durante el Estallido Social: Cali, Pasto y Usme Las cosas ahora significan diferente Las cosas ahora significan diferente Mientras caminamos por la calle o llamamos a nuestros amigos no paramos de decir “Me avisas cuando llegues a casa” “Espero que estés bien” “Cuidado con la policía” Nuestro corazón es un infierno que palpita Barricadas un salto colectivo en cámara lenta sueños y pancartas un chiste sobre infiltrados bicarbonato y leche en los ojos espacios renombrados un poema de piernas y manos manos que sirven comida voces que cantan risas y lágrimas Sangre Una bota fracturando un cráneo – Fusiles Los vamos a desaparecer – Gritos Busquen a su amigo en el río – Disparos – lo mataron – la mataron Quiero dormir y no puedo Ya no confío en mis vecinos y sus camisas de blanco Tengo miedo del helicóptero que vuela bajo Tengo miedo del helicóptero que vuela bajo Tengo miedo el helicóptero vuela bajo y deseo Que lo único que nos sobrevuele sean los pájaros Que lo único que nos sobrevuele sean los pájaros Que lo único que nos sobrevuele sean los pájaros Que lo único que nos sobrevuele sean los pájaros -Daniela Prado 19 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Lorena Peña Rodríguez 1 Este capítulo recopila la memoria colectiva de algunos de los hechos protagónicos del Estallido Social en Colombia. Es un ejercicio de memoria histórica construido a partir de 29 narraciones de estudiantes, líderes y lideresas sociales y religiosos, Primera Línea, estudiantes, mujeres y hombres, quienes aportaron a la construcción de este relato histórico por medio de las entrevistas y grupos focales realizados entre mayo y octubre de 2023 en las ciudades de Bogotá, Cali, Pasto e Ibagué; personas y lugares a los que Justapaz estuvo acompañando en el año 2021 en su labor de defensa de los derechos humanos. El Estallido Social fue la exigencia de necesidades sociales ignoradas por la institución estatal, las cuales desbordaban las de los clásicos gremios sociales. Frente a la protesta que se levantó, la respuesta del Gobierno fue la represión: un accionar para el control del orden público mediante el uso de la fuerza que, en lugar de resolver las problemáticas latentes, ocasionó graves escenarios de violación de derechos humanos. Eventualmente, ante la magnitud de la situación, se crearon escenarios de diálogo, algunos propuestos por el Gobierno, pero con baja representatividad social, y otros creados por la ciudadanía para asegurar la participación social y el debate político público. De esa manera, entre el ensayo y el error, la sociedad colombiana se transforma intentando avanzar por el camino de la construcción de paz y la justicia social. Antecedentes del Estallido Social en Colombia En 2020, los colombianos vivieron cuatro picos de pandemia y seis meses de confinamiento obligatorio en sus lugares de residencia, situación que exacerbó las condiciones de desigualdad económica preexistentes en los barrios periféricos de las ciudades y las zonas rurales del país. Por ello muchas personas empezaron a colgar trapos de color rojo (González, 2021) en las ventanas y a hacer ciberactivismo desde sus casas para visibilizar la problemática a la que se enfrentaban, y de esta manera, levantar una protesta contra el Gobierno por el mal manejo de la situación de pandemia y la vulneración de los derechos que estaba ocasionando esto a niños, jóvenes y adultos. En específico, además de las muertes a causa del virus, las medidas de confinamiento repercutieron en la economía, la educación, las proyecciones de vida e incluso en la salud emocional de las personas. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el 39,7% del país tenía pobreza monetaria. En las zonas urbanas y cabeceras municipales este porcentaje era de 37%, y en los centros poblados y rurales del país llegó al 48,5% (DANE, 2023). En cuanto a la educación, la situación según datos del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES), del total de estudiantes entre 17 y 21 años, solo la mitad (53,9%) de ellos ingresaron a la universidad en el año 2021; fue el año con mayor dificultad (de los últimos 7 años) para obtener acceso a la educación superior (SNIES, 2021). Así mismo, los jóvenes tuvieron la tasa más alta de los últimos cinco años 1 Profesional en Sociología de la Universidad Nacional de Colombia. Desde el 2022 vinculada como coordinadora del Área de Memoria Histórica, DDHH e incidencia política de Justapaz. Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia 20 Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia (DANE, 2021) de desempleo en el país (23,9%). Dicha situación llevo a que el 21 de noviembre del 2019 las centrales obreras convocaran a paro nacional, una movilización en contra de la propuesta a la reforma laboral y pensional, la cual fue presentada por el entonces presidente Duque, quien además se negaba a dar cumplimiento al Acuerdo de Paz (Agencia de Información Laboral, 2019). En ese momento hubo una ola de desinformación para aplacar las protestas, los medios de comunicación ocasionaron pánico colectivo afirmando que en Cali y Bogotá los manifestantes “se iban a entrar a los conjuntos a robar” (Semana, 2019). Al respecto, en el cuarto grupo focal en Cali, una estudiante manifestó lo siguiente: “Hay videos en los que se muestra, desde los edificios, que eran en camiones con placas de Policía que bajaban a los pelados”. (Mujer joven estudiante de Belén Cali - Valle del Cauca. Agosto 2023). Las falsas noticias y el ambiente de fin de año no favorecieron ese proceso de movilización. Además, a principio del año 2020, los confinamientos obligatorios decretados por el Gobierno para prevenir la propagación del virus (Función Pública, abril 2020), hicieron una coyuntura que limitó la protesta de la sociedad colombiana durante casi un año. Así las cosas, para el año 2021, según el DANE, en Bogotá la cifra de pobreza monetaria fue del 30,7% (Buitrago y Ramírez, 2023) y de pobreza extrema del 8,5%, es decir, en total, más de dos millones y medio de habitantes. Una de las entrevistadas comentaba su situación económica para ese momento: [En Bogotá] No había muchas oportunidades laborales para ubicarse, en ese momento yo vivía con mi papá y con mis hermanas. Él es un trabajador independiente, tiene una fábrica de calzado y yo estaba con los gastos de la Universidad. Él no podía salir a trabajar porque su trabajo no era categorizado como algo urgente y no tenía permiso para abrir todos los días. (...) fue muy complejo porque lo que estaban haciendo era obviamente empeorar las cosas y pues meternos una reforma tributaria que ni siquiera estábamos preparados económicamente para asumir (...), entonces bueno, empecé a salir con mi hermana a las manifestaciones. (Mujer joven estudiante de Usme, Bogotá D.C. Septiembre de 2023). Como el de ella, era el caso de la mayoría de la población en ese momento. En el grupo focal en Ibagué se mencionó lo siguiente: El entonces alcalde de Ibagué, Andrés Hurtado, todavía tenía la idea de que este territorio es un paraíso, pero las cifras reflejan que Ibagué es la segunda ciudad con más desempleo en Colombia y la primera con más desempleo juvenil y la mayor problemática que tienen los ciudadanos es la inseguridad (...). Todas las inconformidades que se tenían en el paro, se mantienen hasta el día de hoy. (Mujer joven estudiante de Ibagué, Tolima. Octubre de 2023). Al sur del país, a la situación económica se le sumaba la violencia por el incumplimiento del Acuerdo de Paz de 2016. En Pasto los entrevistados y participantes del grupo focal relataron al respecto: Las condiciones de sobrevivir aquí son complejas, a pesar de que Nariño es un territorio muy fértil, hay poco trabajo aquí, en Nariño como dicen por ahí, hay que rebuscárselas, los jóvenes viven en el rebusque. En Pasto, la actividad económica es el comercio y es sobre explotado, la calle 17 está inundada de comerciantes informales, más los locales que hay adentro y, no hay industria. (Hombre joven artista de Pasto, Nariño. Septiembre de 2023). 21 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Con la llegada del gobierno de Duque, todo eso se fue al traste y también la motivación de muchos líderes sociales, campesinos y campesinos de diferentes lugares de Nariño. Entonces, empezó un descontento generalizado por diferentes motivos, algunos por lo que estaba pasando el sector educación, por lo que estaba pasando en el sector salud, por lo que estaba sucediendo en temas tributarios, y la situación de vulneración de derechos humanos que estaba presentándose en el departamento y la necesidad de tomar acciones urgentes al respecto. (Hombre joven estudiante en el Parque Rumipamba de Pasto, Nariño. Septiembre de 2023). El Estallido Social: 28 de abril de 2021 Tal como lo dijeron los diferentes entrevistados, el descontento social en Colombia se evidenciaba desde antes de la pandemia y se acumuló hasta que por fin estalló. El 28 de abril de 2021 el Comité Nacional del Paro2 (CNP) convocó a una marcha a nivel nacional en rechazo a la propuesta de la reforma tributaria titulada “Ley de Solidaridad Sostenible”, que buscaba redistribuir la carga tributaria asignando el mayor peso de esta reforma a las clases medias y bajas. No obstante, la asistencia a la marcha y magnitud de la convocatoria y expresión social, sobrepasaron a los gremios sociales del CNP, por eso, se le denominó “Estallido Social” (Medina, 2021). Para ese momento, existían ciertas bases sociales organizadas que habían empezado a converger en los anteriores paros, el Paro Nacional de 2019 (Lewin, 2023), el Paro Estudiantil de 2018 (Blandón, 2018), las marchas por la defensa de los Acuerdos de Paz en 2016 (Erazo, 2023), el Paro del Magisterio en 2014 (Colombia Informa, 2014) y el Paro Agrario Étnico y Popular del 2013. Todo esto había sido una acumulación de exigencias sociales que los últimos gobiernos seguían sin resolver y que se demandaban desde las universidades, las comunidades, los barrios y las veredas. Una de las exigencias que repercutió en la situación que enfrentaba el país fue la negación de la implementación del Acuerdo de Paz con las FARC-EP por parte de Duque (CIDH, 2021), por lo cual, en el Estallido Social se reclamaba al Gobierno por los escandalosos actos de violencia generalizada contra los líderes sociales y la población juvenil, tal como se evidenció en las masacres que sacudieron al país en agosto de 2020: la masacre ocurrida a cinco menores en Llano Verde (Liga contra el silencio, s.f.), al oriente de Cali, y, la masacre a nueve jóvenes en Samaniego (Centro Memoria, 2020). El descontento que llevó al Estallido fue un enorme acumulado de incertidumbre e impotencia por los estragos de la violencia acumulada durante las cuarentenas. El 21 de abril en la ciudad de Cali, con previo conocimiento de la convocatoria a Paro por parte del CNP, el alcalde Jorge Iván Ospina Gómez, argumentando “medidas sanitarias restrictivas”, declaró “toque de queda nocturno” desde el 26 al 28 de del mismo mes (Tabares, 2021) y ese fue el detonante: “Así fue como prendió la llama, ¿cómo así que nos van a encerrar y no nos van a escuchar? La reforma tiene que caerse, no es justa (...)”. (Mujer joven estudiante de Belén, Cali -Valle del Cauca. Agosto de 2023). Ese 28 de abril familias completas salieron a la marcha: hombres, mujeres y niños exigieron sus derechos, se dirigieron hacia el Parque de Las Banderas en Cali y de ahí siguieron caminando hacia la calle Quinta. 2 El CNP fue compuesto por las centrales obreras del país para negociar durante el Paro Nacional de 2019. 22 Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia Todos nos empezamos a rebotar, la rebeldía de que ya no queríamos más, estábamos cansados de todo del gobierno de Duque y además de eso, me acuerdo mucho que el Ministro de Hacienda dijo que un panal de huevos costaba $1.800 pesos, ¡madre mía!, ¿cómo va a salir con esas?, sabiendo que la realidad no era esa. Y a la hora que empezaba el toque de queda, la respuesta de la gente fue: ‘no nos tienen porque reprimir de esa manera’”. El ESMAD3 nos empezó a tirar gases lacrimógenos y desde ahí se desató todo (...). (Mujer joven estudiante de Belén, Cali-Valle del Cauca. Agosto de 2023). Al día siguiente todos empezaron a organizarse, y el 30 de abril se inició el bloqueo. Cali fue la primera ciudad en bloquear y desde ahí se empezó a formar la Primera Línea y los puntos de resistencia. Las personas iban llegando trayendo las ayudas de comida y se conformó el punto médico. El 30 de abril los manifestantes se tomaron el Comando de Atención Inmediata de La Policía Nacional (CAI) que está ubicado en lo que hoy se conoce como “Puerto Resistencia”, lo quemaron y sacaron a la Policía de ahí. Eso les representaba un acto de recuperación de territorio, al que se llamó Puerto Resistencia porque era donde llegaba la gente que venía desde Puerto Rellena hasta Torres de Maracaigües. Había ríos de gente yendo a apoyar ese espacio, y ahí es donde hoy en día está el monumento del puño, Monumento a la Resistencia, el símbolo más importante del Estallido. La llegada de la Guardia Indígena el 1 de mayo a Cali, también fue un momento importante. El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), músculo movilizador de los pueblos indígenas, también venía exigiendo la defensa de su territorio. El movimiento indígena ya había denunciado ante el gobierno de Duque la situación de violencia que se estaba presentando en el Cauca, su llegada a Cali solo era un eco de resistencia (Narváez, 2021). Es importante señalar que territorialmente existe una imbricación social especial con los pueblos indígenas entre Cali, Popayán, Pasto y el norte del Cauca, ya que muchas de las personas que habitan en la ciudad vienen de comunidades indígenas, las conocen o tienen una referencia positiva Es un tipo de relacionamiento diferente al que tienen las personas que habitan el centro del país con los pueblos indígenas. Por eso, su llegada a la ciudad de Cali fue un momento simbólico importante. Sobre el bloqueo en Cali, en el primer grupo focal comentó que el mismo fue posible porque Cali no es una ciudad tan grande como Bogotá y también, porque se pudieron bloquear los municipios aledaños como Cartago, Palmira, el paso hacia la vía Jamundí y la vía Panamericana, y los peajes quedaron muertos. Uno de los más duros fue el Peaje de Candelaria (La Silla Vacía, 2021) que quedó acostado: “fue un bloqueo a nivel geográfico, nosotros fuimos en serio, parecía la revolución del Siglo XXI en Cali, pero fuimos muy románticos en pensar que lo estructural lo íbamos a cambiar con un estallido”. (Hombre joven y líder social de Siloé Cali-Valle del Cauca. Mayo de 2023). En la ciudad el paro se sintió bastante por el impedimento de abastecimiento de alimentos, lo que llevó a que ciertos sectores de la ciudad se mostraran indiferentes a la protesta y por ende se opusieron al paro debido a la escasez de alimentos que se estaba generando. Al respecto, en el informe de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, 2021, p. 31), se menciona la pérdida 3 Escuadrón Móvil Antidisturbios. Encuentra información adicional sobre los monumentos y símbolos del Estallido Social en el episodio, Los Monumentos de Puerto Resistencia del podcast “Gritar lo que callamos”. 23 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 de alrededor de 97 mil millones de pesos a causa de los cortes de rutas4, particularmente el de la Vía Panamericana en el Valle del Cauca que estuvo bloqueada por 43 días. Cali fue el epicentro del Estallido Social en Colombia (CIDH, 2021, p. 12), la ciudad históricamente ha sido un territorio de resistencia en donde continuamente ocurren graves eventos de violencia, principalmente en el barrio Siloé de la Comuna 20, una zona estigmatizada por la pobreza, pero que ha servido de resguardo para las comunidades que han llegado desplazadas de diferentes lugares del país y que se han asentado en ese territorio. Los hitos del Estallido Social El Estallido Social tuvo un carácter nacional porque en todas las ciudades se realizaron marchas. En Ibagué empezó siendo una manifestación tranquila, la misma que había sido convocada simultáneamente a nivel nacional ese 28 de abril de 2021: “Ese día no hubo grandes enfrentamientos, una protesta pequeña en el sector del estadio que se replegó hacia la Universidad; ese día incluso llovió y entonces todo se dispersó”. Pero empezaron a pasar los días y, (...) llegaban las noticias de lo que estaba ocurriendo en otros lugares del país y el 29 y el 30 de abril las confrontaciones empiezan a tomar más fuerza, porque se bloqueó la calle 42 con Quinta, un punto central del comercio y de tranquilidad de los que siempre han estado tranquilos y entonces ahí ya se empiezan a ver enfrentamientos más fuertes. (Hombre joven de la Primera Línea de Ibagué -Tolima. Octubre de 2023). Se empieza a conformar ese grupo que más adelante se denominó, “Primera Línea”: jóvenes de diferentes características, sin mucha organización más que la de conocerse entre ellos; grupos de cinco u ocho personas que decidieron ir a la marcha, pero que empezaron a buscar la manera de cómo reaccionar si fueran atacados: Vamos a hacer esto, vamos a usar esto, vamos a decir así, nos vamos a hacer señas de esto. No era que existiera una milicia de Primera Línea como lo querían hacer ver los medios de comunicación, como una guerrilla urbana, porque no lo era, simplemente fue una acción de defensa propia de la manifestación social. (Hombre joven de la Primera Línea de Ibagué -Tolima. Octubre de 2023). El primero de mayo, en Ibagué se hizo un bloqueo grande en la calle 37 con carrera Quinta, al mismo tiempo que se jugaba un partido de fútbol en el estadio Murillo Toro, (...) mientras el país estaba en tremenda erupción de rebelión, la Liga de Fútbol que se supone está compuesta también por jóvenes, pasa por encima de la realidad del país y sigue su negocio, entonces la manifestación decide ir hacia el estadio Murillo Toro, [...] a dos cuadras de la manifestación, dos tanquetas estaban a cada lado esperando a cada lado de la avenida y solo con el hecho de ver a personas llegar, empezaron el lanzamiento de gases con aturdidoras, hasta que repliegan a los manifestantes 4 Conocidos como “paro”. Encuentra información adicional sobre cómo Cali se convirtió en el epicentro del Estallido Social en el episodio, “Colombia no duerme” del podcast “El Hilo” 24 Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia hacia la Avenida Ferrocarril. (Hombre joven de la Primera Línea de Ibagué -Tolima. Octubre de 2023). El ESMAD tenía disponible cuatro tanquetas, dos de las grandes y dos de las pequeñas, con las que empiezan a rodear y a perseguir a la gente con patrullas, entonces muchos empiezan a ir hacia la 60 [calle], la Policía los sigue y empieza a disparar indiscriminadamente por las calles, entre esos disparos cae Santiago Murillo, él iba transitando para su casa y cae bajo una de las balas de Molano, “quien por gracia de la justicia colombiana está libre en estos momentos”, cuando los manifestantes se enteran de la muerte de alguien en la 60, todo erupciona aún más y empieza a darse más fuerte hasta que llega el Comité de Derechos Humanos y piden que pare: ¡ya pasó mucho por hoy! … (Hombre joven estudiante de Ibagué -Tolima. Octubre de 2023). En el grupo focal en Ibagué los participantes relataron que, en ese momento, por solicitud del Comité de Derechos Humanos, La fuerza pública se repliega hacia las calles para que salgan las personas hacia sus viviendas y ya después de ciertas calles, los empiezan a perseguir y esa noche hay capturas por doquier, por usted llevar un saco negro, porque es joven y porque va sudando, porque va corriendo. (Hombre joven estudiante de Ibagué -Tolima. Octubre de 2023). El asesinato de Santiago Murillo se convirtió en un caso emblemático del Estallido Social, fue un lamento que se sintió en todo el país. Su memoria sigue viva en el corazón de muchas personas alrededor de las cuales había crecido. En el grupo focal, los participantes lo recordaban así: El 1 de mayo de 2021 mataron a Santiago Murillo, quien era un joven estudiante, muy echado pa’lante, era una persona humilde, una persona realmente amorosa, familiar y alguien demasiado soñador. Este suceso fue muy fuerte para mí porque él era amigo mío. [...] lamentablemente le arrebataron la oportunidad de vivir y fue muy duro para mí ya que por este suceso desarrollé problemas de salud mental. ¡Qué necesidad había de disparar!, no había necesidad de disparar, no había necesidad de dar siquiera la orden de arremeter contra civiles de una forma tan cruel, (...) aquí nadie tenía capacidad de defensa para frenar las balas, ¡aquí no!, no había nada de eso, no había con qué protegerse, no había con qué proteger a las personas. (Hombre joven estudiante de Ibagué -Tolima. Octubre de 2023). El día que mataron a Santiago Murillo, ese día se cambió el punto de la protesta, había una marcha, y por cuestiones de la vida, terminó la gente en el punto de la 60 con carrera Quinta y allí fue donde mataron a Santiago Murillo y allí fue donde se mantuvo el paro por el resto de tiempo, alrededor de unos tres meses. Si bien lo recuerdo, fue duro por el tema de que a partir de la muerte de Santiago Murillo, los modos de operar por parte del ESMAD, la Policía y el Ejército se volvieron más inquisitivos; había infiltrados en las manifestaciones y la Sijín5 perfilaba personas, enviaba motos a perfilar y seguir constantemente hasta sus casas a los manifestantes y en las noches, que era cuando llegaba esas horas de terror, tenían una forma de operar que eran unos taxis, conducidos por ellos mismos, y cuando un manifestante se iba a regresar a su casa, lo amedrentaban y los dejaban tirados y eso deja mucho que decir de la actual administración en cabeza del alcalde Andrés Hurtado, (...) hay 5 Seccional de Investigación Judicial. 31 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 (…) como te mencionaba ahorita, para mí uno de los días que más me marcó, fue el día que murió este chico Lucas. Porque, (…) los enfrentamientos en el Puente de la Dignidad estuvieron muy pesados. Ese día le dispararon a un chico en la nuca. Y el muchacho estaba al lado de nosotras. Entonces el verlo cómo lo sacaban (…) prácticamente se lo llevaron ya, pues, sin signos vitales. Bueno, la jornada estuvo muy pesada y cuando íbamos bajando de la casa había muchos policías entre las cuadras persiguiendo muchachos. La gente después de las seis de la tarde trataba de no salir. (Mujer joven estudiante de Usme - Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). (…) me fui para mí casa y entonces empiezan a escucharse gritos. Empiezan a publicar cosas en los grupos de Facebook del barrio. Entonces, “se acaban de llevar a un muchacho”. Entonces empecé yo a ver los videos de la gente que grababa desde sus casas, “se están llevando a no sé quién”, “se están llevando otro muchacho”, “mire cómo ese policía le está pegando”, “mire cómo llegó”. (...) Entonces, en mi casa empiezan a pasar los helicópteros, pasó ese, el que no se escucha casi, sin luces ni nada, pasó supremamente bajito. Y escuchar tú, en tu casa los gritos de toda la gente, llegó un momento en el que yo dije: “¡No!”, me puse a llorar. Yo decía: “¡Ya no me aguanto!”, o sea, “¿qué está pasando?”, esto nunca se había visto así tan fuerte. (Mujer adulta y madre de familia de Usme - Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). El paro continuó durante tres meses seguidos, los días más álgidos eran aquellos en los que se convocaba a alguna conmemoración, como el 20 de Julio en el que se celebra la Independencia de Colombia del dominio colonial español. Ese día, en Bogotá, la celebración fue muy diferente, el tradicional desfile militar fue reemplazado por las diferentes iniciativas de las personas. Los jóvenes y en general los habitantes de Usme, organizaron un concierto, cientos de personas llegaron, había figuras representativas en la tarima, entre ellos Doctor Krápula. Uno de los entrevistados compartió acerca de su experiencia durante ese evento: Nosotros estábamos ahí con un grupo y pues la idea era tener un concierto en apoyo al paro y todo esto y pues hubo varias presentaciones y digamos que la cosa venía funcionando bastante normal. (...) Hasta que el ESMAD empezó a hacer un cordón, y se fue acercando poco a poco a la gente, o sea, no estaba haciendo nada la gente, estaba tranquilamente en el concierto, pero la simple presencia del ESMAD ya genera como un ambiente tenso. Entonces la gente se empieza a alborotar un poquito y empezaron a presentar como algunas confrontaciones alrededor, al punto en que ya prácticamente estaban encima de la tarima y el concierto se tuvo que parar. Yo recuerdo que estábamos ahí con un grupo y nos tocó salir corriendo porque ya el ESMAD estaba encima de la gente y lo que hacen es empezar a tirar los gases para que la gente se empiece a dividir y por las afueras como ya tienen un cordón, ahí empiezan a coger a la gente. (Hombre joven estudiante de Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). (…) la Policía no respetó que habían más de mil doscientas personas en el puente y empezó a lanzar gases como locos, eso fue la locura, nos tocó sacar a la gente, decirle a la gente que se fuera para sus casas, que se llevarán a los niños, eso fue una cosa loquísima. Yo les decía a los muchachos que dejaran de confrontar, no confronten más, no peleen más, la Policía no les va a resolver nada, la Policía está preparada y está entrenada para recibir piedras, usEncuentre información adicional sobre el Estallido Social al suroriente de Bogotá en la localidad de Usme, en la serie documental, “Usme: Nido de Resistencia”, producida por “Umba Film & media” 32 Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia tedes no, hay una desigualdad de fuerzas. (Mujer adulta y defensora de los DDHH de Usme - Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Otro elemento que vale la pena señalar es el rol de desinformación que cumplieron los medios tradicionales de comunicación cuando se dio el Estallido y la afectación a la libertad de expresión y de acceso a la información que experimentó la ciudadanía por causa de los problemas de conectividad a internet que ocurrieron durante las protestas (Botero y Velásquez, 2023). Al respecto en los grupos focales se comentó: Cali tiene que aprender algo de lo que sucedió: que está invisibilizado. Mucho de lo que vivimos ni siquiera fue transmitido ni siquiera estuvo en las noticias nacionales, o sea, yo creo que a nosotros nos ayudó mucho los medios internacionales que eran los que decían y la misma gente por Facebook, eso que cuando estuvimos haciendo las transmisiones, se nos caía el internet porque el internet también lo cerraban. (Hombre joven y líder social de Siloé, Cali - Valle del Cauca. Mayo de 2023). También en Cali una mujer narró su experiencia: A mí también me contactaron de México de un canal, para poder hacer transmisión, porque fue la prensa internacional que empezó a transmitir porque en la nacional no se transmitía nada de todo lo que pasó acá. (Mujer adulta y docente de Siloé, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). En Pasto también sucedió la misma situación: (...) “en el Estallido Social, los celulares súper interceptados, empezaba la movilización y todos nos quedamos sin señal, o sea, era una cosa ‘más rara’ decíamos…” (Mujer joven y defensora de los DDHH en el Parque Rumipamba Pasto - Nariño. Septiembre de 2023). Y en Bogotá (en Usme): “O sea, no había internet en la zona Quinta. No había señal, no había internet, no había nada y solamente pasaban los helicópteros…” (Mujer adulta y madre de familia en Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). En unos meses hicieron muchas cosas muy lindas: las fogatas, las lunadas, que se hacían los recorridos con antorchas, las abuelitas allá con sus ollas y demás. Eso nunca lo he visto en televisión, nunca se veía, pero cuando pasamos a hacer un centro de violencia, entonces aparecemos en todas las noticias. Los medios de comunicación nunca hablaban del uso desmedido de la fuerza o de los protocolos que se supone que ellos deben conocer para mediar en este tipo de situaciones violentas en las manifestaciones, (...) siempre indicaban: ”los vándalos”, ”cogieron a este manifestante que estaba haciendo desmanes y la Policía lo impactó”, y entonces, la gente cuando veía la noticia era, ”ese man, ¿quién lo mandó a estar allá?, ¿por qué estaba encapuchado si no estaba haciendo nada?, ¿por qué se cubre la cara si no estaba haciendo nada?, ¿por qué tiene casco y por qué tiene escudo?”. Entonces había también como una estigmatización de lo que era la Primera Línea. (Mujer adulta y defensora de los DDHH en Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Cotidianidad del Estallido Social en Colombia En el Estallido Social, el centro de la ciudad dejó de ser el epicentro de la protesta (Ariza y Velásquez, 2023, p. 14), porque ya no eran solo los gremios (sindicatos, estudiantes, etc.), sino las mismas personas desde los barrios las que convocaban de manera autónoma en confluencia con diversos actores sociales (movimientos juveniles, feministas, ambientalistas) para visibilizar la problemática que se estaba dando en sus territorios, los barrios periféricos. Allí mismo consolidaron los puntos de resistencia en muchos de los lugares donde habían caído muertos los manifestantes: 33 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 [En Usme] Uno de los lugares en donde más se empezó a afianzar eso fue en la vía hacia los pueblos, cerca de la Estación de Policía frente al parque de Cantarrana y así en diferentes lugares en Fontibón. En Suba, en las Américas, en Kennedy, y con todo eso, pues la gente empezó a apropiarse nuevamente de sus espacios porque al calor de todo esto empezaron a hacerse las primeras ollas comunitarias en los barrios, desde las primeras jornadas de protesta que iba muy enmarcadas en los cacerolazos. (Hombre joven de la Primera Línea en Usme, Bogotá, D. C. Octubre de 2023). Las dinámicas de las protestas que eran propias del movimiento estudiantil fueron llevadas a los barrios por los jóvenes, como se puede entender en las siguientes declaraciones: [En Usme] Yo le decía a mi hermana: “si realmente las situaciones más difíciles se ven en los barrios más vulnerables entonces por qué no hacerlo allá en nuestro barrio con nuestros amigos, con las personas que conocemos, ¿por qué no hacerlo y apoyarlos a ellos allá?”. Entonces empezaron a haber conciertos de grupos reconocidos, amigos que lo empezaron a hacer en el Puente de la Dignidad. En este tiempo, pues, no era el Puente de la Dignidad, era el Puente de Marichuela. (Mujer joven estudiante de Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). [En Ibagué] (...) un punto de inflexión, durante el paro, fue el cambio del lugar de la manifestación porque las primeras semanas el paro se estaba realizando en la calle 42, en la Universidad del Tolima o en la calle 37 por defecto. (...) Recuerdo que en el Estallido Social, logramos organizarnos en los parques principales de los barrios denominados periféricos, más vulnerables o marginados, convocando a la gente -por medio de flyers y parlantesa un evento que denominamos ”Paro al Parque”, el cual tenía como objetivo que la gente de todo el barrio no tuviera miedo de salir a las calles y entendiera por qué nos estábamos manifestando, cómo estaba la situación, cómo estaba el tema de los derechos humanos y así pudieran aprender un poquito de un montón de cosas y lograran también ponerse en sintonía de lo que estaba pasando en la ciudad, y lo hacíamos mediante juegos, lúdicas, presentaciones artísticas… Con ese ejercicio se logró descentralizar un poco los puntos de concentración. Luego de que nosotros y nosotras hacemos este ejercicio de llegar a los barrios populares, recuerdo que en ese tiempo, en esa coyuntura, hubo muchas personas que hicieron protestas tipo: se fue el agua o lleva yéndose el agua yo no sé cuántas veces a la semana o veían algo que nos afectara directamente, hubo muchas personas que hicieron paros en sus propios barrios y yo recuerdo que acompañé muchas veces protestas que se hacían en los barrios, o sea Ciudades donde se construyó el relato de memoria del Estallido Social 34 Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia que muchas veces no fue solamente acá en la universidad. (Hombre joven de la Primera Línea de Ibagué - Tolima. Octubre de 2023). Cada día, después del 28 de abril, estuvo marcado por las experiencias de los días pasados: la indignación frente a las violaciones a los derechos humanos, verificadas por la Corte Internacional de Derechos Humanos en las primeras dos semanas del Estallido (CIDH, 2021, p. 11), convocó a la población civil a movilizaciones durante los siguientes meses exigiendo la judicialización de los culpables de las muertes y la respuesta del Estado: [En Cali] No pensamos que se iba a poner tan intensa la situación, pero hubo algo que hizo que eso no se detuviera o que simplemente nos escondiéramos, fue la rabia de lo que estaba sucediendo, el enojo y la tristeza porque fueron personas muy cercanas que cayeron ahí mismo. (Mujer joven docente de Siloé, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). En medio de la represión estatal sufrida por los manifestantes surge la figura de la Primera Línea (PL), que es definida por Ariza Santamaría y Velázquez Bonilla (2023) como un grupo de personas que se organizan de manera esporádica para defenderse de la represión, sus integrantes se cubren la cara y protegen su cuerpo con cascos y escudos (tejas, láminas, barriles, madera y otros), sin una afinidad política establecida (p. 13). Algunos sectores de la sociedad colombiana, a través de redes sociales y medios de comunicación, atribuyeron la organización de las primeras líneas a nexos con grupos armados al margen de la ley, grupos guerrilleros o disidencias (Infobae, 12 de julio de 2021), pero contrario a esas acusaciones, los autores argumentan que el accionar de la PL corresponde a dinámicas de defensa propias de los barrios populares donde las personas suelen estar expuestas a persecución policial. A propósito de la PL, en las entrevistas se mencionó: [En Ibagué] (...) aparecen chicos que siempre están con su atuendo necesario para su protección, empiezan a hacer presencia constantemente, (...) a pesar de que había una organización estética no había una organización de acción, pues igual nadie está preparado para una guerra civil de ese talante. (Hombre joven de la Primera Línea de Ibagué - Tolima. Octubre de 2023). [En Usme] Desde mi vivencia, la Primera Línea inicia como un movimiento o varios movimientos -porque fueron variosde protección a lo que la Policía estaba haciendo, yo les comentaba, éramos un punto artístico y cultural al que nadie le ponía cuidado, no éramos visibles, no venían los medios de comunicación, no venía nadie porque realmente no éramos importantes, no éramos un grupo a destacar porque solamente hacíamos cosas culturales y artísticas, pero empiezan a mandar y a mandar la Policía y ellos empiezan a irse en contra de los chicos. (Mujer adulta y defensora de los DDHH en Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). [En Cali] (...) hubo muchos excesos de parte de la Policía del ESMAD, (…) estábamos ahí en la rotonda, precisamente con las expresiones culturales con madres, niños y llega el ESMAD a tirar gases lacrimógenos, casi tiran uno en la olla. Entonces eso causa mucha indignación a muchos de los que estaban ahí. (Mujer joven estudiante de Belén, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). Estar en la confrontación era un riesgo inminente y los manifestantes eran quienes estaban en mayor desventaja, 35 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Cuando nos hacían encerronas [en Usme], no sabíamos ni por dónde salir, ni en qué momento nos iban a llegar y nos iban a coger. Había momentos fuertes, cuando estábamos ahí en primera y nos caían los gases y nos pasaban así. (...) eso, para mí era fuerte porque en cualquier momento podía caer yo (…). (Mujer adulta y madre de familia de Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Por consiguiente, los jóvenes empezaron a implementar estrategias de autocuidado y seguridad a causa de las graves afectaciones que estaban recibiendo, [En Usme] (…) había un muchacho en particular que siempre salía a las protestas con una pijama, porque él decía que él representaba todos los niños en esa manifestación, entonces siempre salía con una pijama y ese chico siempre le pegaban, siempre le pasaba algo porque la Policía ya lo tenía visualizado. (…) en alguna ocasión él alcanzó a estar inconsciente un montón de tiempo porque le impactaron con una aturdidora en el pecho porque ya lo tenían identificado. (Mujer adulta y madre de familia de Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Como una forma de solidaridad con los grupos de Primera Línea, las comunidades en los barrios se organizaron para cuidarlos, [En Cali] Apoyamos ubicando lugares donde se pudieran atender a estos chicos que eran heridos, entonces empezamos a recoger suministros, todo para los primeros auxilios. También estuvimos apoyando a través de las ollas comunitarias desde la fundación y bueno, posterior a esos primeros días de los bloqueos y todo eso, empezó también un asunto de persecución a los muchachos, cuando se logró el acuerdo con los grupos de la Primera Línea. Entonces entramos en un proceso de seguridad estableciendo unas rutas para poderlos sacar o llevarlos algunos albergues, otros a salir del país. También tuvimos un programa de acompañamiento psicológico para algunos chicos que tuvieron esas experiencias traumáticas en medio del ejercicio de la protesta. (Hombre adulto y líder social de Siloé, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). También es necesario destacar las actividades de socialización de los protocolos de seguridad realizadas por los Comités de Derechos Humanos para la participación en la protesta con el fin de reducir el riesgo: [En Ibagué] Usamos una metodología simple de explicar las razones de lo que se exigía y también hicimos muchos protocolos, unas recomendaciones para que una persona de una casa que nunca ha ido a un paro o a una marcha estuviera preparada en caso de que una protesta se saliera de control, en cuanto a temas de seguridad. (Mujer joven y defensora de los DDHH en Ibagué - Tolima. Octubre de 2023). [En Pasto] Siempre hicimos campañas de autocuidado y autoprotección. (...) qué hacer durante una confrontación, por ejemplo: no puedes aplicarte agua por los ga- 36 Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia ses, no des la espalda al correr, trata de calmarte, busca ayuda tanto de defensores como de primeros auxilios. ¿Qué hacer ante una detención?, compartimos nuestro número como defensores. Incluso eso, lo hacíamos presencialmente. También virtualmente hacíamos el tema de divulgación; nosotros teníamos un flyer donde estaba la información y apoyamos en todo en el marco de la protesta social, desde el tropel como se conoce, que fue el que mayormente tuvo visibilización, pero diferentes escenarios, cuando se movilizaban los artistas, cuando había sesión de murales (...). (Mujer joven y defensora de los DDHH en el Parque Rumipamba de Pasto - Nariño. Septiembre de 2023). [En Bogotá] (...) muchas veces a nosotros nos daba las tres de la mañana recorriendo todas las calles de Usme y recogiendo a todos esos muchachos y llevándolos para las casas porque nos daba susto que llegaran a hacer alguna limpieza y los desaparecieran porque ese era el rumor y ya estaba pasando en Cali y para nosotros la vida es sagrada. (Mujer adulta y defensora de los DDHH en Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Sin embargo, mientras que los colectivos de defensores de derechos humanos, que eran conformados por miembros de la sociedad civil, se esforzaban por proteger la vida, el rol de la institucionalidad en cuanto al ejercicio de protección de derechos humanos de los manifestantes, fue limitado: El papel de la institucionalidad en materia de defensores humanos se basó en presentar informes, guardar registro de lo que sucedía, porque en sí, esas entidades no pueden intervenir, ellos en su posición no están del lado de nadie, sino que están para hacer una veeduría de la cual salieron unas recomendaciones en términos sociales y en términos políticos y también de la situación que se vivió en el paro. Únicamente la Defensoría del Pueblo iba un rato y se iba, pero no hubo una intención real de ver la magnitud de la situación en la que estaban inmersos los manifestantes, el número de afectaciones como heridos o amenazados. (Mujer adulta y defensora de los DDHH en Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Con el paso del tiempo la dinámica de perfilamiento y persecución por parte de la Policía se fue fortaleciendo en los diferentes territorios, y así la Policía llevaba a cabo determinadas acciones cuando llegaba la noche. [En Cali] (...) de día, listo, tú podrías tropelear y toda la vaina, pero que en la noche era como un terror, porque también había que huir en esas dinámicas de limpieza en las madrugadas, en la noche literal tiraban a matar, llegaban a los puntos y a nosotras nos tocaba de la nada salir a correr a meternos debajo de los carros para escondernos. (Mujer joven y líder social en Belén, CaliValle del Cauca. Agosto de 2023). De igual forma, una defensora de derechos humanos en un grupo focal en Pasto mencionaba que “después de las 10 de la noche ya no hay derechos humanos, o sea, se desconoce nuestra labor y prácticamente nos colocaban en peligro a nosotros”. (Mujer joven y defensora de los DDHH en el Parque Rumipamba en Pasto - Nariño. Septiembre de 2023). [En Usme] Llegaban muchas personas que no eran de ninguna organización, que eran quizás policías infiltrados, que llegaban a pedir información de los chicos, y pues varios chicos se desaparecieron, les pegaban, se los llevaban, les daban un paseo en el barrio. Eso sí, los maltrataban, los torturaban y los dejaban en otro barrio. Entonces, ellos eran muy reacios a hablar con otras personas, a dar información. (...) ellos siempre tuvieron mucha precaución cuando comienza a haber esas 37 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 desapariciones forzadas en Cali, ellos comienzan a tener mucho miedo y se cierran herméticamente y no le permiten la entrada a todo el mundo y no hablan con todo el mundo y creo que eso dificultó que la Policía pudiera infiltrarse en Usme, por eso, las capturas de Usme no se dieron en el 2021, se esperaron hasta febrero de 2022 que ya no había confrontación en Usme, que ya los tenían a todos calmados e hicieron las capturas. También tenemos los videos que encontramos con otro chico de la Primera Línea, cartuchos de bala calientes, no sé si disparaban al aire, no sé si de pronto en algún momento cuando se alborotaba la gente disparaban a las personas, no conozco de pronto un caso donde haya tenido herido de bala, pero nos encontramos los casquillos de las balas, tampoco sabemos si era un tema intencional de intimidación a los que estábamos ahí. Habían [sic] otros chicos que también fueron impactados directamente en la cara que era algo muy frecuente, chicos que normalmente estaban de primeras, que siempre llevaban la misma ropa, que siempre llevaban el mismo escudo, porque ellos los marcaban a veces con los nombres o con las frases y la Policía ya los tenía identificados. Hay un caso muy puntual, de uno de los chicos también de la Primera Línea Amarillos donde se ve que pues él está en la manifestación, lanzan los gases, como que la gente se dispersa, la Policía retrocede y él, pues coge su escudito y empieza a retroceder, entonces les da la espalda, tenía casco, escudo y demás, y lo impactan con una bomba de gas y queda inconsciente un montón de días en el hospital… en ese momento no estaba haciendo nada, solo estaba retrocediendo con su escudo, tenía casco, tenía protección, pero le dan en el cuello, entonces lo dejan ahí, el chico sale por todos los medios de comunicación. En Caracol y RCN se muestra el vídeo por todo lado cuando le dan y cae al piso, toda la gente sale a atenderlo y el chico pierde su trabajo, uno por la incapacidad que le generó ese golpe y dos, porque obviamente se difundió su nombre, su identidad, dónde trabajaba, qué hacía, dónde vivía y quién era su familia. (Mujer adulta y defensora de los DDHH en Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). [En Pasto] Justamente aquí en este espacio de la Plaza del Carnaval, hubo un tiroteo, le pegaron un tiro a un muchacho en la pierna y a otro en la cabeza, tengo entendido que sobrevivieron, pero fue bastante dramático. Entonces incluso había francotiradores cuando pasaba la marcha sobre la calle 27 por el parque de Rumipamba y había francotiradores, no dispararon, pero si se los identificó. (Hombre joven artista en Pasto - Nariño. Septiembre de 2023). [En Ibagué] Con el paso del tiempo los participantes del paro se iban reduciendo, puesto que muchos tenían otras actividades, así como la fuerza del mismo, por lo que para la fuerza pública era fácil perfilar los pocos manifestantes que habían [sic] y les fue más fácil cazarlos. (Hombre joven estudiante en el Parque Rumipamba de Pasto - Nariño. Septiembre de 2023). El ejercicio de la protesta también estuvo condicionado por las dinámicas del microtráfico, el pandillaje y el sicariato que existen en el contexto social de algunos barrios en donde se establecieron los puntos de resistencia, lo cual limitó la participación de muchas personas, afectó el ejercicio de la protesta y permitió la estigmatización de la Primera Línea, [En Cali] (...) lastimosamente las personas que se pararon en un comienzo fueron muy poquitas, las que querían un cambio estructural y se fueron metiendo las dinámicas de barrio, las de microtráfico y todo eso, y querían incidir en los puntos. (...) ahí 38 Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia había colectivos que decían: “pero, ¿por qué van a vender bareta acá, por qué van a vender perico acá?”, yo también, pero si vos le decías a alguien que estuviera tapado [encapuchado] que no se permiten esas cosas o “ve que por qué están haciendo eso”, te decían: “Ah, esta sapa”. (Mujer joven estudiante de Belén en Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). [En Cali] No nos quisimos meter tanto en la Primera, porque notamos que en efecto había muchachos indignados por la situación del país, pero también había otros actores camuflados. Algunos estaban enviados para ver qué se podía pescar [robar] y también había otros que eran enviados por algunas organizaciones delincuenciales que hay en la comuna. Entonces, por eso mismo podía haber chicos armados en medio de los que estaban en la Primera Línea. Entonces más bien, no quisimos participar directamente ahí; aparte de otros peligros como las camionetas que llegan a disparar en cualquier momento, entonces pudimos evitar eso. (Hombre adulto y líder social en Siloé, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). Aquí en Cali fue como un anarquismo -la mayor expresión de libertad que haypor ejemplo, en los puntos de resistencia había una libertad casi que absoluta, porque los pelados que salieron encapuchados, las primeras líneas, ellos relativamente podían hacer lo que quisieran dentro del punto de resistencia, no supieron manejar esa libertad que tenían. Cuando se construyó la mesa de diálogo, ellos entraron con ese mismo pensamiento de que “yo voy a hacer lo que yo quiero, la Policía y la institucionalidad no, y se hace lo que nosotros estamos pidiendo” ... En esos dos meses con las calles cerradas, los pelados sentían que tenían el poder en las manos. (Hombre joven y líder social en Siloé, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). [En Bogotá] En esas manifestaciones hubo infiltrados, hubo un personaje que yo logré identificar y le entregué la información a la Policía de que él era delincuente y era el que instrumentalizaba los menores de edad. El chico trabajaba con las ollas de microtráfico, nos dimos cuenta porque el chico pasó con un buen combo y luego pasaba otro combo, y él siempre estaba liderando niños de 14 añitos que nos decían que les pagaban 50 mil pesos por salir a la calle a romper, porque los más beneficiados en que toda la Policía estuviera concentrada en el bloqueo eran las ollas de microtráfico porque podían pasar su droga, podían hacer lo que quisieran. (...) Y llegaba un momento en el que las ollas12 se tomaban algunos puntos cruciales de la localidad y empezaban con las extorsiones. Es mentira que los chicos de la Primera Línea robaron el comercio; eso es falso. Ellos mismos hicieron unos comités de seguridad con los moteros de la localidad y ellos no permitieron que se robaran los negocios. Pero llegaban momentos en que los chirretes [drogadictos] se adueñaban de las esquinas y entonces cobraban vacuna y se hacían pasar como Primera Línea. (Mujer adulta y defensora de los DDHH en Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Sin embargo, en el proceso de movilización social destacaron diferentes iniciativas para reivindicar las exigencias con las que se había convocado la protesta y evitar la deslegitimación del Estallido: (...) el paro no fue la PL [Primera Línea], el paro fueron las ollas comunitarias, el paro fueron las donaciones que llegaban, el paro era la comunidad que llegaba en PR [Puerto Resistencia]. Fue algo muy bacano que una iglesia cristiana vino a orar y todo, (...) en serio escuchando una misa, bueno me acuerdo muy bien de las velato12 Hace referencia a las bandas dedicadas al microtráfico. La “olla” es un sitio para el expendio de alucinógenos. 39 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 nes, había muchas dinámicas (...). (Mujer joven y líder social en Belén, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). Dentro de todo lo que iba ocurriendo día a día, hay varios elementos a destacar, por ejemplo, en el cuarto grupo focal en Cali se hablaba de que hubo días especiales: (...) como a mediados de mayo, algo muy chévere fueron las barras, primero fue el carnaval del América, o sea, fueron todos los bloques del Deportivo América a cantar. Al otro día fue la barra del Cali y así, (...) eso nunca se han encontrado, y unos días que venía la barra del América entonces decían a ver quién quiere aprender a tocar el redoblante, entonces clases para niños de redoblante de 1 a 4 pm. (...) eso era un ambiente familiar en PR, esa organización que se fue dando… fue muy bonito, pero ya después el punto de resistencia se fue desestructurando, porque ya la gente va por lo suyo y se les olvida, el por qué habían salido (...). (Mujer joven y líder social en Belén, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). De esa manera, los escenarios que se abrieron para el ejercicio de la protesta, también fueron percibidos como espacios para la reconciliación, la recreación y el emprendimiento: (...) afuera de mi casa, había un punto de bloqueo, allí hay dos sectores que han sido enemigos durante toda la vida, estaban los del Hueco y los de Belén. Los de Belén no pueden pasar para el Hueco y los del Hueco no podían pasar para Belén. En el Estallido Social se hicieron torneos de fútbol de esos dos grupos, en medio de todo eso hicieron las paces. Y recuerdo mucho que los domingos se hacían festivales culturales y es muy chistoso porque eran para niños, entonces tú vas a decir:” ¿cómo que en un entorno de violencia -porque hubo mucha violenciahacer partícipe a la familia, o sea, a los niños a los papás y a las mamás?”. Fue muy bonito. Los domingos había festivales de música donde iban los músicos del mismo barrio a cantar y a los niños les hacían pintura. También había un recorrido de ciclovía y todos los niños del barrio bajaban y claro todo era alrededor de la olla. También, hubo mucha gente que se quedó sin trabajo, entonces empezaron a sacar sus emprendimientos, “que yo voy a vender chorizos”, entonces salían a vender sus chorizos, no, “que yo voy a vender arepa con salchichón” (...). (Mujer joven y líder social en Belén, Cali - Valle del Cauca. Agosto de 2023). En Pasto, los jóvenes crearon estrategias para socializar las reformas propuestas por el Gobierno, para fomentar la reflexión sobre la objeción de conciencia e inclusive algunos de ellos se unieron para crear un Pre-ICFES popular como una estrategia para favorecer el acceso a la educación de los estudiantes en situación de vulnerabilidad en la ciudad. [En Pasto] Había varias personas que no solamente participaban y ya, sino que trataban de hacer pedagogía frente a determinados temas. Entonces tenía una compañera muy cercana que estaba haciendo pedagogía sobre la inminente Reforma a la Salud que también era muy grave, y sacaba cartelitos, se acercaba a los jóvenes, hicieron unas especies de jeringas (vacunas para hacer ejercicios pedagógicos con la gente que participaba en las movilizaciones). En mi caso, junto a algunos amigos decidimos hacer pedagogías sobre “objeción de conciencia”, entonces en pleno contexto del Estallido Social estábamos con letreros que decían: “¡No al servicio militar!” “¡Objetar conciencia es una opción!”, y nos acercábamos y algunos jóvenes también se acercaban a nosotros y nos preguntaban: “¿Qué es esto? ¿Cuál es el proceso?” (Hombre joven estudiante del Parque Rumipamba en Pasto - Nariño. Septiembre de 2023). 40 Memoria Histórica: Estallido Social en Colombia [En Pasto] Yo creo que el Pre-ICFES como tal no existiría sin el Estallido, porque el Estallido le permite a nosotros como profesionales y como voluntarios generar las condiciones de transformarnos a nosotros mismos, porque no es lo mismo hacer una carrera pensando en que voy a dar clases en un colegio tal y que me voy a ganar mi sueldo y que voy a hacer bien mi trabajo y que esa va a ser mi profesión, a tener la idea de: “esta es mi vocación”, y no importa incluso si no gano dinero, si estoy perdiendo plata o si le tengo que invertir, pero quiero enseñarle, ¿sí?. Entonces se transforma ese pensamiento. Nosotros nos transformamos como personas y al mismo tiempo intentamos transformar esas condiciones. (...) Me parece que de una cosa estalla, surgen transformaciones. Nosotros utilizamos ese estallido para generar nuestra propia luz, eso es lo que hemos hecho hasta ahora. (Hombre joven y estudiante del Parque Rumipamba en Pasto - Nariño. Septiembre de 2023). Todas esas actividades abrieron la puerta a escenarios de diálogo y participación, como las asambleas populares, que eran autoconvocadas de manera local para hacer propuestas propias. Era una reacción por la falta de representatividad que tuvo el Comité de Paro, ya que había peticiones que desbordaban a las de los clásicos gremios sociales y políticos (Hekatombe, 6 de junio de 2021). Acá [en Ibagué] se hicieron unos procesos importantes que se llamaba la Asamblea Popular. Entonces consistía en que cada semana la ciudadanía participara de la manifestación para tomar decisiones y hacer un balance de lo bueno. Eso se mantuvo por un tiempo considerable. Las Asambleas Populares podrían ayudar a incentivar primero la participación ciudadana y segundo a que haya una exigencia mucho más fuerte frente a las propuestas y proyectos de ordenanza que hay en el departamento para atender las necesidades de raíz que hay en la población. (Hombre joven indígena en Ibagué - Tolima. Octubre de 2023). [En Bogotá] Lo primero que se hicieron fueron asambleas por barrios, luego las asambleas por localidades, que se hicieron como a las dos o tres semanas del Estallido y luego empezaron a plantearse las grandes asambleas nacionales en las que estuvo la Asamblea Nacional Popular. Un actor clave que fue determinante en todo esto que fue el Comité Nacional del Paro, fue el que llamó a la primera movilización, pero no supo responder tampoco a las demandas que se estaban planteando desde los diferentes sectores sociales y eso fue algo que no tuvo en cuenta el Gobierno, que en ese afán de buscar responsables empezó a negociar con el Comité Nacional de Paro, pero el Comité Nacional de Paro quedó desacreditado porque estaba conformado únicamente por centrales y por representaciones de sindicatos que lo que hicieron fue convertirse en los voceros del paro y hablar a representación del paro y decir cuándo se marchaba, cuándo no, cuándo se paraba, cuándo se seguía, y empezaron a negociar, reivindicaciones gremiales y particulares, desconociendo todos los espacios de participación que se habían creado. Como las personas empezaron a organizarse sobre la base de territorios, venían desde los barrios a hablar a la Asamblea, luego la Asamblea hablaba desde sus asambleas, de sus localidades, luego de las localidades a la ciudad y entre ciudades empezaron a organizar la Asamblea Nacional Popular. La Asamblea Nacional Popular tuvo dos fechas, una en junio y la otra en julio, la de junio se hizo en Bogotá y la de julio se hizo en Cali. Sí iba a haber una tercera, pero como raro, se rompió todo. (…) Fueron infructuosas porque la gran mayoría de los espacios de interlocución que se trataban de construir, se convertían en espacios de denuncia, más que un espacio de negociación sobre las dinámicas locales y las exigencias locales. (Hombre joven de la Primera Línea en Usme, Bogotá, D. C. Octubre de 2023). 47 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 lapalabra.univalle.edu.co/reportaje-vinimos-porque-esta-en-riesgo-la-vida/ Observatorio para la equidad de las mujeres. (2021, 27 de mayo). Ollas comunitarias y cuidado: aspectos clave dentro de la movilización social. OEM Colombia. https://oemcolombia.com/ollas-comunitarias-y-cuidado-aspectos-clave-dentro-de-la-movilizacion-social/ Semana. (2019, 25 de noviembre). ‘Con miedo se le hizo creer a la gente que se estaban metiendo en conjuntos residenciales’. Semana. https://www.semana.com/nacion/articulo/vicky-en-semana--con-miedose-le-hizo-creer-a-la-gente-que-se-estaban-metiendo-en-conjuntos-residenciales/642008/ Sistema Nacional de Información de la Educación Superior - SNIES. (2021). Información estadística. https:// snies.mineducacion.gov.co/portal/ Tabares, V. M. Alcaldía de Santiago de Cali. (2021, 20 de abril). Alcalde Ospina anuncia toque de queda continuo este viernes, sábado y domingo. Alcaldía de Santiago de Cali. https://www.cali.gov.co/gobierno/ publicaciones/160178/alcalde-ospina-anuncia-toque-de-queda-continuo-este-viernes-sabado-y-domingo/ No. Método Ciudad Persona Ocupación Fecha 1 Primer grupo focal Cali Cali, Valle del Cauca Hombre joven Periodista Mayo/2023 2 Cali, Valle del Cauca Hombre joven Líder social Mayo/2023 3 Segundo grupo focal Cali Cali, Valle del Cauca Mujer joven Docente Agosto/2023 4 Cali, Valle del Cauca Mujer joven Docente Agosto/2023 5 Cali, Valle del Cauca Mujer joven Estudiante Agosto/2023 6 Tercer grupo focal Cali Cali, Valle del Cauca Hombre adulto Líder social Agosto/2023 7 Cali, Valle del Cauca Mujer adulta Docente Agosto/2023 8 Cuarto grupo focal Cali Cali, Valle del Cauca Mujer joven Estudiante Agosto/2023 9 Cali, Valle del Cauca Mujer joven Líder social Agosto/2023 10 Cali, Valle del Cauca Mujer joven Estudiante Agosto/2023 11 Entrevista Cali, Valle del Cauca Hombre adulto Líder social Agosto/2023 12 Entrevista Usme, Bogotá, D. C. Hombre joven Estudiante Septiembre/2023 13 Entrevista Usme, Bogotá, D. C. Mujer adulta Estudiante Septiembre/2023 14 Entrevista Usme, Bogotá, D. C. Mujer adulta Madre Septiembre/2023 15 Entrevista Usme, Bogotá, D. C. Mujer joven Estudiante Septiembre/2023 16 Entrevista Usme, Bogotá, D. C. Hombre joven Primera Línea Septiembre/2023 17 Grupo focal Pasto Pasto, Nariño Mujer joven Estudiante Septiembre/2023 18 Pasto, Nariño Hombre joven Estudiante Septiembre/2023 19 Pasto, Nariño Hombre joven Estudiante Septiembre/2023 20 Pasto, Nariño Hombre joven Estudiante Septiembre/2023 21 Entrevista Pasto, Nariño Mujer joven Defensora DDHH Septiembre/2023 22 Entrevista Pasto, Nariño Hombre joven Artista Septiembre/2023 23 Grupo focal Ibagué Ibagué, Tolima Mujer joven Estudiante Octubre/2023 24 Ibagué, Tolima Mujer joven Defensora DDHH Octubre/2023 25 Ibagué, Tolima Hombre joven Estudiante Octubre/2023 26 Ibagué, Tolima Hombre joven Primera Línea Octubre/2023 27 Ibagué, Tolima Hombre joven Indígena Octubre/2023 28 Entrevista Bogotá, D. C. Mujer joven Profesional Justapaz Octubre/2023 29 Entrevista Usme, Bogotá, D. C. Mujer adulta Pastora Octubre/2023 Listado de participantes de la construcción del relato de memoria histórica 49 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Historias de vida sobre el acompañamiento popular durante el Estallido Social: Cali, Pasto y Usme Alex Maldonado-Lizardi1 “Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió”. Mateo 21:10 (NVI) La sección pone en escena la experiencia de la pastora Patricia Rosero de la Iglesia Cristiana Menonita Dios de Paz en Usme, entre otras personas actores de iglesias en el marco del Estallido Social. Se expone una reflexión de su espiritualidad, participación, lugar y límites de la presencia y acompañamiento de la iglesia en marcos de la protesta social como la vivida en 2021 en esta localidad. A partir de estas vivencias se explora el germinar de una reflexión teológica del acompañamiento popular suscitada a partir de la participación de estas personas en el Estallido Social, mas no necesariamente a partir de ella. El testimonio aquí narrado es evidencia de un sujeto del quehacer teológico cuya reflexión no consiste en obedecer sin más la normatividad dogmática sino “al mismo pueblo pobre que al calor de la vida de las comunidades reflexiona su práctica y su realidad a la luz de la fe; y unifica la posibilidad, capacidad y riqueza de la teología producida” (Dimensión Educativa, 1988, p.7). El abuelito y, sobre todo, la abuelita materna de la pastora anabautista, Patricia Rosero, tenían unas apuestas de vida muy claras: su abuelito era conservador y su abuelita era liberal, pero se hablaban. O sea, decían cosas como, por ejemplo: “En esta ocasión el candidato me parece que está muy bien, te voy a dar mi voto”. Era un asunto de consensos entre ellos. Pero un día, a la abuela de la pastora, doña Tulia Miranda, le apuntaron con una escopeta en la frente por ella ayudar a los que estaban heridos entre los liberales en Córdoba, Nariño (García, 2008). Por aquel entonces, y entre montañas de abismos fascinantes, y tierras pintadas con verdes de todos los matices, llegaron unos godos2 y la amenazaron con sus caballos y fusiles. La iban a matar si ella no dejaba sacar a los heridos de la casa. La mamá de la pastora recuerda la frase que doña Tulia empuñó frente a tantos uniformes y, de niña, se las repetía como si se tratara del pentateuco: “Podés disparar porque la bala no mata, sino el destino, pero a ellos no los sacas”. (Entrevista a mujer adulta y pastora de Usme, Bogotá, D. C. Octubre de 2023). En más de una ocasión los caminos de la fe no comienzan en un altar o un día de culto cualquiera, sino que llevan sobre su cuerpo las marcas de sus campos, sus barrios, la fuerza 1 Puertorriqueño. Colaborador en misión para los Ministerios Globales de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Estados Unidos y Canadá, y la Iglesia Unida de Cristo en Estados Unidos. Cooperante para el área de “Memoria histórica, derechos humanos e incidencia política” de Justapaz. Pedagogo y magister en Literatura Comparada de la Universidad de Puerto Rico. Estudiante en “Ciencias teológicas” de la Universidad Bíblica Latinoamericana. 2 Se pueden ampliar estos conceptos en: Semana, 2016. Montar un burro: apuntes de fe hacia una teología del acompañamiento popular 50 Historias de vida sobre el acompañamiento popular durante el Estallido Social: Cali, Pasto y Usme de las abuelas y las palabras de sus madres. En este sentido, hay personas cuya fe no es resultado del convencimiento sobre el dogma sino del fruto de una vida que participa de la historia de sus pueblos. “Quién dice que el recuerdo no perdura / Quién dice que el pasado no es el guía / Quién sabe en qué lugar del pensamiento / anida la memoria de otras vidas”, dicen unos versos de la poeta chocoana Laura Victoria Valencia (2010). Tenemos fe porque hemos sabido vivir. Muchos años después, y en un instante del 2021, la pastora se conmovió por lo mismo que otro millón de personas en Colombia: Javier Ordóñez, Alison Salazar, Dilan Cruz y Lucas Villa entraron en la ciudad y acabaron muertos. Dos en Bogotá, una en las montañas urbanas de Popayán y otro sobre el cruce del viaducto en el departamento de Pereira. Otras 63 personas terminaron igual: fulminadas por la fuerza pública entre gases, cartuchos de carga múltiple, escopetas de alto calibre y balas de goma lanzadas a los ojos (Human Rights Watch, 2020; Amnistía Internacional, 2021). En esos días, y avasallados por la pandemia, más de un Estado, como Colombia, no alcanzó a ocultar lo obvio: abandono territorial, demolición del Acuerdo de Paz, el gravamen a la canasta básica, el descalabro de los servicios públicos, y encima, las 844 agresiones contra 835 personas líderes y defensoras de derechos humanos en el país andino (Programa Somos Defensores, 2019). Por eso, y en el marco del Paro Nacional o el Estallido Social en Colombia de 2021, miles de personas entraron a la ciudad en burros, mingas, chivas, motos, bicicletas, caravanas y marchas, y “toda la ciudad se conmovió”. La pastora de Usme, al sur de Bogotá, vio lo mismo e hizo lo propio. Conmovida por la ciudad y sus barrios, los atravesó en su silla de ruedas. ¿Muestra la protesta social la acción de Dios en la historia y en la fuerza política de un pueblo? Es difícil constatar la presencia de la iglesia en ciudades gasificadas a mediodía, pero nadie puede negar la participación de su gente entre la muchedumbre. Sin embargo, es difícil confirmar si realmente, entre el gentío, alguien en su corazón gritaba: “¡Hosanna… Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”, mientras las tanquetas entraban a los barrios y la Primera Línea los recibía con cocteles molotov. Si esto es así, vale la pena pensar sobre la teología que se elabora en la protesta social y a partir de ella, pero también, en palabras de la teóloga, Nancy Pineda (2018), a favor de quién se hace. ¿Cómo es la agencia y acción pastoral que se gestiona entre cascos, escudos, consignas, megáfonos, pancartas y guantes para descartar gases lacrimógenos? ¿Es posible? ¿Cómo se rearticulan desde esa presencia nociones como “religión”, “política” y “espacio público”, conscientes de “la diversidad de dinámicas que pueden emerger en la relación entre cada instancia? (Panotto, 2020). ¿Cómo llevamos la jornada de fe de la ekklesía3 hasta ahí? Entrar a la ciudad y al pueblo para salvaguardar la vida: principios de una participación pastoral y eclesial en el Estallido Social La pastora Patricia Yanet Rosero Benavides, asumió la coordinación pastoral de la Iglesia Menonita en el barrio de Santa Marta de la localidad de Usme en 2003. En principio le dijeron que coordinaría por tres meses, pero culminó su tarea 16 años más tarde, en 2019, cuando se estaba gestando lo que meses más adelante se conocería como uno de los puntos de resistencia, emblemáticos en la zona de Usme: el Puente de la Dignidad. La iglesia queda a pocos metros del puente, y desde allí se escuchaban los bombardeos, el 3 El teólogo español, Antonio Piñero, hablando sobre la fundación de la noción de “iglesia” en el evangelio de Mateo, explica el empleo de la noción para el escritor bíblico: “La utilización de esta palabra, en griego, ekklesía, no es casual puesto que se emplea en la versión de los LXX para indicar la congregación o pueblo de Dios reunido en la travesía del desierto. La iglesia tiene la misma función” (Piñero, 2006, p. 350). 51 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 momento justo cuando quemaron el CAI4 de La Aurora, las intervenciones del Escuadrón Móvil Antidisturbios - ESMAD, y las reuniones de los muchachos de la Primera Línea bajo el puente. Entonces, “personas cercanas de la familia y vecinas comenzaron a participar en la protesta social, en la Primera Línea, por así decirlo” (Entrevista a mujer adulta y pastora de Usme, Bogotá, D. C. Octubre de 2023). “Y era inevitable, era imposible ser ajenos a esto”, dice mientras comenta sobre las distorsiones de RCN y Caracol5 frente a los “desmanes” de manifestantes, encapuchados, vándalos y delincuentes que atacaron “con piedras, ladrillos y finalmente fuego el CAI del sector” del barrio La Aurora en Usme (El Espectador, 2021a). Esa noche del martes, 4 de mayo de 2021, otros “25 Comandos de Atención Inmediata (CAI) de la capital fueron vandalizados o atacados por algunos manifestantes […]. El saldo de una noche en medio de protestas, disturbios y actos vandálicos fue de 91 heridos, de los cuales 71 fueron civiles y 19 policías” (El Espectador, 2021a). En principio, era una protesta tranquila, recuerda la pastora: (…) hasta a los niños se los sacaba allá porque era [una protesta] de mucho arte (…) de salidas con los niños, niñas, y cuando están las familias saliendo… se comienza a escuchar el helicóptero, se comienzan a escuchar tantas cosas, porque el ESMAD intervino, y pues, comenzó a disparar, y tenían toda la autoridad de parte del Estado para intervenir y hacer uso de la fuerza según como ellos consideran y como la entendían. (Entrevista a mujer adulta y pastora de Usme, Bogotá, D. C. Octubre de 2023). La misma fuerza que, por ejemplo, asesinó a Javier Ordóñez el 8 de septiembre de 2020 fue la que, el día 11, desató manifestaciones en rechazo a la fatalidad. 13 personas acabaron muertas. “Casi todos son jóvenes” -decía una nota de El Tiempo- “por debajo de los 30 años”, heridos por armas de fuego en medio de la confusión de la protesta. Muchos solo pasaban por allí (El Tiempo, 2020). Así es el uso de la fuerza como se considere y como se entienda, si es que la fuerza se puede considerar, y si es que la fuerza se puede entender. Poco a poco, se escuchó de personas cercanas, muy familiares, participando al frente de la protesta, en el pálpito de los enfrentamientos: En nuestra casa, con algunas vecinas era el tema de escuchar con angustia los atropellos, escuchar con angustia cómo eran golpeados los muchachos, cómo se los estaban llevando, y orábamos. Recuerdo una noche con uno de mis sobrinitos, mi hermana, hasta mis sobrinitos que tenían 6 añitos, 5 añitos orando, escucharlos a ellos llorando: “Dios ayúdalos, guárdalos, protégelos”. Y era sumirnos en esa oración visceral (…) porque la impotencia es muy fuerte. Cala en los huesos, en los tuétanos, saber lo que está pasando desde este lado. Entonces muere otro muchacho, a golpes, lo llevaron al CAI y no lo atendieron. (Entrevista a mujer adulta y pastora de Usme, Bogotá, D. C. Octubre de 2023). Fuera de Bogotá, en Cali, la presencia de la comunidad y el barrio en la marejada de la movilización fue un asunto también muy cultural, todo un movimiento hacia las ollas comunitarias, la música, las pintadas, murales, pero luego llegaba la Policía, las tanquetas, la gente encapuchada, todos planteando el mismo asunto, que “Aquí nadie puede venir a hacer las cosas como quieran” (Hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto, 2023). Lo que pasaba a continuación se repetía en muchos centros urbanos: los 4 Comando de Atención Inmediata - CAI. Son unidades de jurisdicción menor de la Policía Nacional de Colombia, ubicadas en los perímetros urbanos de los municipios, localidades o comunas de las ciudades del país y subordinadas a estaciones de policía en el caso de Bogotá. 5 Canales de televisión nacionales. 52 Historias de vida sobre el acompañamiento popular durante el Estallido Social: Cali, Pasto y Usme muchachos desaparecían, les daban vueltas y aparecían en otros barrios, inconscientes y trajinados de golpes. En medio del gentío vociferante, chicos caían como desmayados y luego se les veía la cabeza rota; las latas con gases caían sobre los andenes que luego se descubrían forrados de perdigones, casquillos y bolines de goma. Encima, el repertorio de violencias basadas en género presentó sus fauces con cientos de denuncias provistas a distintos organismos internacionales sobre (…) casos de violencia psicológica, amenazas de violencia sexual, violencia por prejuicio contra personas LGBTI, tocamientos y acoso sexual, desnudez forzada, discriminación por razones de género, tortura y violación sexual en contra de mujeres afrodescendientes, mujeres indígenas, personas defensoras de derechos humanos, periodistas, reporteras, brigadistas de salud, madres que acompañaban las marchas y, en general, mujeres que participaron en las protestas. (Amnistía Internacional, 2022). El mismo escenario, como un caleidoscopio de violencias estatales, tomó lugar en Bogotá, Cali, Ibagué, Pasto, Quibdó, Sincelejo y Usme. ¿Qué hacemos con la fuerza? ¿Cómo entendemos la fuerza empleada por la humanidad y sus cuerpos, la fuerza que nos esclaviza y ante la cual nuestra piel se arruga?6 La pastora oró. Sus hermanas, oraron. Sus sobrinos, oraron. No todas las iglesias y pastoras están preparadas para cosas así. Nadie lo está, “porque realmente hay un vacío, ¿no? El pueblo lucha, pero la iglesia ha sido muy distante también” (Hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto, 2023), comenta un joven miembro de una iglesia en Cali. Quizás por ello, gente de iglesias, líderes laicos, jóvenes, cuadrillas de amigos creyentes sabían de los malos tratos repartidos por la oficialidad estatal para con la gente, y optaron por resistir. “Resistencia sin violencia” (Hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto, 2023), le decían a la práctica de la protesta desde la fe. “Acción Directa Noviolenta”, le llama Justapaz, “una apuesta política para la construcción de una cultura y una sociedad que permita una democracia real” (Justapaz, 2009). Así, llevaron a cabo acciones que incluían a gente del barrio que no se sabía a ciencia cierta si en efecto lo eran. Pero, eventualmente alguien decía: “Esto se va a poner feo”, y correspondía salir. El remanente de jóvenes de iglesia, forajidos secretos de sus congregaciones, quedaban entonces con la sensación, con el sentir de que “se podía hacer más (…) que estos chicos de Primera Línea necesitan un acompañamiento, que la iglesia debió acudir masivamente al evento como pacificadores, pero no aparecían. Nos dejaron solos, con cada vez más muertos y muchos más heridos” (Hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto, 2023). Luego, figuras pastorales y el liderazgo de muchísimas iglesias resumían su sentencia negativa rotunda: “La iglesia no puede hacer parte de eso; es vandalismo” (Hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto, 2023), evidenciando así lo que Pacho*, un joven líder en Bogotá, planteaba lúcido: No hay una visión única respecto a ese acompañamiento que tuvo la iglesia porque había opiniones divididas, unas que decían “la iglesia está quieta frente a este movimiento social que se está presentando”, y otras que decían “qué tiene que ver la iglesia en eso; no se metan por ahí”. (Hombre joven estudiante de Usme, Bogotá, D. C. Septiembre, 2023). 6 Lo que dice Weil aquí sobre La Ilíada puede decirse sobre el texto bíblico: su sujeto, su héroe, es la fuerza (Weil, 2005). 53 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Jóvenes en Usme, entonces regresaban en las noches a sus casas con residuos de gas, gravilla y asfalto, contando sobre los chicos que se llevaron a “nadie sabe dónde” en un país con más de 103.839 personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado (UBPD, 2023) y atentos a que de abril a mayo de 2021 ya se sabía de 379 manifestantes que no habían regresado a sus casas (El Espectador, 2021b)7. Ante esto, la pastora Patricia desinflaba con cuidado las narrativas criminalizantes del levantamiento juvenil: (…) líderes de la misma iglesia dijeron: “¡Pero cómo van a estar con esos vándalos!”. Entonces digo, a ese vándalo lo conozco y es papá de un hijito, ese vándalo es uno de los que han sido golpeados en el Puente de la Dignidad, de los que han sido golpeados sin ningún sentido. Esos vándalos son jovencitos de los que a veces hemos tenido en la iglesia, son jovencitos que no tienen oportunidades, son jovencitos que pasan hambre, pero también son jovencitos que tienen sueños. Esos jovencitos, cuando un pastor o un líder dice pues, que son vándalos y son vagos, pero son gente que vende dulces y trabaja. Son pelados que se la juegan duro, que tienen familia, y son pelados que estudian y trabajan, no son vagos. Entonces no se puede generalizar ni meter en el mismo saco a todas las personas. Y eso ha hecho en muchas ocasiones la iglesia. (Entrevista a mujer adulta y pastora de Usme, Bogotá, D. C. Octubre de 2023). Luego, paulatinamente, muchos y muchas jóvenes de iglesias se preguntaron vacilantes sobre la agitación del tiempo: (…) uno intentaba decir, ¿pero será que sí? ¿Pero será que no? ¿Será que sí participo? (…) En ese momento también hacía parte de un equipo nacional de jóvenes de la iglesia y yo decía: “Bueno, ¿qué pasa si yo les digo a mis demás compañeros que yo estoy allá en las protestas?”. Pues no sé qué vayan a pensar. No sé si los pastores se vayan a molestar, si de pronto pase algo en la iglesia que diga: “No, estas chicas qué hacen allá en un espacio de esos”. (Entrevista a mujer joven estudiante de Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Había tanto que la iglesia podía hacer y resistir, aún en medio de los disparos que la fuerza pública arremetía contra la población, pero no se lograba. Además, la reacción inhóspita de la iglesia en general en el marco del estallido no fue una respuesta de fe sino de miedo por lo que se asoma en tiempos turbios como estos. De otra forma, pregunta la teóloga costarricense Elsa Tamez: “¿Qué significa […] afrontar el presente de condenación e incertidumbre? ¿Cómo hablar de fe en tiempos de sequía mesiánica, entendida esta como ausencia de Dios?”. (Como se cita en Torres, 1999, p. 26). Esto así porque, más bien, las afirmaciones de la fe deben mirar más allá de lo aparente, de los edificios fantásticos, de los montes que no dejan ver lo otro que accede a la esperanza, las higueras que no dan fruto o los gobiernos fallidos. Entonces respetar la institución y obedecer a la autoridad en aquellos contornos de la historia suponía un abandono de la fe que acababa por estampar la desesperanza y la desgracia sobre las ciudades, sus barrios y su gente. Lo opuesto a ese abandono de la fe es su afirmación a través de las aspiraciones humanas que rechazan una vida venida a menos, y que en cambio participan de la búsqueda y 7 “La Unidad de Búsqueda, encargada de encontrar a personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado, prestó atención al contexto social por Paro Nacional y concertó un diálogo con 29 organizaciones sociales las cuales levantaron sus estadísticas sobre personas de las que no se tiene información desde el pasado 28 de abril. 379 serían los manifestantes que no han regresado a sus casas, tras atender las denuncias y recopilaciones 26 organizaciones sociales”. (El Espectador, 2021b). 54 Historias de vida sobre el acompañamiento popular durante el Estallido Social: Cali, Pasto y Usme participación en la “total fe-confianza en Dios ‘que en algún tiempo de la historia realizará lo que es imposible para los humanos, precisamente por ser humanos’. Es un llamado al discernimiento de los tiempos áridos buscando nuevas formas de ver las cosas’” (Torres, 1999, p. 26). Coincidía en esto un joven en Cali, diciendo que fue en medio de esos vacíos políticos que la gente de iglesia vio “la oportunidad de manifestar mediante la fe. Creo que ahí es donde encontré las herramientas para decir algo” (Entrevista a hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto de 2023). Pocas veces entra alguien a una ciudad sin algunas reservas y mucho menos lo hace pensando teológicamente sobre su entramado de luces, avenidas, tiendas por departamento, millares de oficinas y la promesa esquiva de una buena vida. La ciudad no invita a pensar en Dios. Es más fácil hacerlo desde una orilla mirando al Caribe o a la sombra de un árbol escuchando pájaros en una loma. Pero seguir a Jesús implica recorrer el territorio desde los desiertos y la ruralidad campesina por las orillas del Jordán, hasta los templos atestados de jaulas y monedas de la ciudad de Jerusalén. Por tanto, toca entrar a la ciudad de una manera u otra, y pensar a Dios desde allí, en la ambigüedad de su territorio, “para descubrir dinámicas de poder y prejuicios culturales subyacentes”, que permiten “elaborar estrategias de resistencia y modelos alternativos de convivencia urbana” (Vide, 2022, p. 10). De esta manera, una teología desde la ciudad pone a circular rutas de reconciliación sobre todo aquello que allí se congrega como si fueran objetos dispersos sobre una plaza, aunando los fragmentos y gestando la idea de “pueblo”. Se trata de una tarea de “teología pública” y “popular” refiriéndonos a ese proceso de “entrar en la ciudad” y participar de las dinámicas de los pueblos que corroboran poderes para desmantelarlos, repensándolos desde distintos procesos de resistencia. De otra forma lo decía la pastora: “No podemos quedarnos como con el tema de solamente orar porque hay que hacer algo más” (Entrevista a mujer adulta y pastora de Usme – Bogotá, D. C. Octubre de 2023). Una noche, frente a la Policía y el ESMAD en la plaza de Pasto, Miguel*, un joven de iglesia en Nariño, recordó la historia bíblica de Josué y el pueblo de Israel dando vueltas y cercando la ciudad de Jericó (Entrevista a hombre joven y artista de Pasto – Nariño. Septiembre de 2023). Aquella fue una marcha de siete días con guerreros, sacerdotes, trompetas, cuernos de carnero y el arca del pacto, al cabo de los cuales “los sacerdotes tocaron las trompetas y la gente gritó a voz en cuello, ante lo cual las murallas de Jericó se derrumbaron. El pueblo avanzó sin detenerse y tomó la ciudad” (Josué 4: 20, NVI). Miguel dio las vueltas entre batucadas, colectivos juveniles y consignas de “Solo el pueblo salva al pueblo”, mientras la estatua de Antonio Nariño se tambaleaba como pandereta de iglesia. Recordó Pablo* entonces al Jesús que, según el recuento de los cuatro evangelios, vio a la gente oprimida traer sus sacrificios y animales al templo en Jerusalén, y encima el abuso económico que la tradición suponía, y acabó por volcar las mesas, la mercancía y el dinero que circulaba las inmediaciones de la casa de Dios (Mateo 21: 16, NBJ) (Entrevista a hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto 2023). Todo celo cuesta. Era el Jesús Hacer algo más: reflexiones bíblico-teológicas prácticas para la participación en la protesta social 55 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 que sabía del esfuerzo y la labor de un pueblo tenido en poca estima por sus líderes, y así Pablo* pensó que ese pueblo palestino abajado era también como uno de los lugares que ha construido en esta ciudad la gente de Siloé, desplazados de Armenia, de Pereira, gente de toda Colombia que está allí asentada. Constructores que han trabajado fuertemente para esta ciudad, pero la voz de ellos nunca se ha escuchado (Entrevista a hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto 2023). De aquí, Pablo* quiso también alzar esa voz profética de Jesús como que diciendo: “Bueno, el pueblo también puede hablar, el pueblo también tiene derechos, el pueblo está cansado de la opresión y es como que también me entro a rebelar”. Bueno, no tiro piedras, no tiro bombas, nada de eso … pero sí estoy diciendo con mis canciones, y con la presencia, que estoy de acuerdo con el pueblo. Entonces sí, siempre estuvo en mi mente esa cita bíblica (…). (Entrevista a hombre adulto y líder social de Cali – Valle del Cauca. Agosto 2023). Así comprendida, la rebelión no son solo las piedras, las botellas y palos que botan jóvenes rabiosos sobre los vidrios de los bancos y los comercios, sino también el acompañamiento, la escucha y la protección extendida a esa misma juventud, que sentía miedo entre los ruidos de la protesta y quienes también tenían que dejar sus casas bajo amenaza. Rebelión son las capellanías de la calle entre la multitud, atendiendo la cólera, el temor, el afán por la libertad y los derechos civiles; era la “Primera Línea-ecuménica” tras quienes caían muros dogmáticos porque allí andaban como prójimos el uno del otro, aunque les “estuvieran matando a todos” (Publimetro, 2021; Infobae, 2021). “Cuando hacemos comunidad se caen fronteras”, menciona el joven caleño. Al final, la vida siempre truena más que sus conceptos. La pastora Patricia sabe que cada iglesia tiene sus aportes frente a los vaivenes de la vida y la vida política resultante de esos diálogos sobre lo común, lo justo y lo público. Aun así, mientras repasa los eventos en su barrio, ubica un verso de Lamentaciones (2:19, DHH) como un referente y una convocatoria que hace el profeta mientras registra la memoria de las paredes, muros, goznes y puertas destazadas del templo sobre el polvo de la ciudad: Nadie pareció escuchar estos anuncios e imágenes bíblicas entre el vocerío rebelde. Colectivos juveniles de iglesias hicieron teología a pie, mientras muchas de sus instituciones y comunidades de fe no supieron cómo. Porque es que el sufrimiento, la pobreza, la violencia y la guerra no se erradican con conversiones privadas e intimistas, apunta la teóloga costarricense, Sara Baltodano (2003), sino con mayor participación y comprensión del espacio público que compartimos (p. 72). Al participar en y con estos procesos también se abren caminos de fe y confianza. No hay esperanza si no se viabilizan rutas para ella dado que la fe no es encerrarse frente a las circunstancias que se abisman sobre la gente, sino que es reflexión y práctica suscitada sobre situaciones y eventos concretos de nuestra vivencia e historia humana. Levántate, grita por las noches, grita hora tras hora; vacía tu corazón delante del Señor, déjalo que corra como el agua; dirige a él tus manos suplicantes y ruega por la vida de tus niños, que en las esquinas de las calles mueren por falta de alimentos. 56 Historias de vida sobre el acompañamiento popular durante el Estallido Social: Cali, Pasto y Usme Al participar de las transformaciones hacemos vocación de esa fe y sus horizontes, porque no siempre pasamos de la fe a la transformación del mundo sino de nuestras responsabilidades éticas y políticas a la fe. A fin de cuentas, si creemos es porque algo ha pasado por nuestra vida. La iglesia renace del pueblo por la acción del Espíritu sobre ese mismo pueblo en la medida que su fe se elabora de sus compromisos con la cotidianidad y la historia (Dimensión Educativa, 1988). Vino “y habitó entre nosotros”, dice el evangelista (Juan 1:14, RVR 1960). Así fue cómo, grupos de jóvenes de iglesia fungieron como “pueblo de Dios” intuyendo su responsabilidad, su lugar, su papel y llamado para con tiempos así, tejiendo en plazas, puentes y calles los versos del profeta Joel (2:8, RVR 1960): A este respecto, la pregunta de la teóloga, Nancy Pineda (2018), es muy sugerente: “¿A favor de quién hacemos teología?”. El razonamiento de su pregunta es claro: Si nuestra reflexión y quehacer teológico debe servir a la llegada del reino de Dios, y el pueblo oprimido tiene un lugar privilegiado en ese pueblo (Mateo 25: 31-46, RVR 1960), la reflexión, preguntas, quehacer y acción teológica deben dirigirse sobre los más explotados y despreciados entre los seres humanos (Pineda, 2018, p. 27). ¿Quiénes son hoy? ¿Camina nuestro quehacer teológico sobre esas vías? La respuesta a la pregunta de Pineda entraña una “conversión”, un viraje hacia el grupo oprimido intelectual y afectivamente, y en la praxis. Por consiguiente, hacer una opción por los oprimidos significa para el teólogo elegir hacer suya la causa de los oprimidos y, en solidaridad, luchar junto a ellos en su esfuerzo por una justicia mayor. (2018, p. 27). La “conversión” siempre supone opción por algo, algún compromiso con la vida y la historia concreta que nos cambia el rumbo. Por aquellos días, corría la voz de la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos - CIDH a Colombia “para verificar la situación de derechos humanos durante las jornadas de protesta del Paro Nacional” (El Espectador, 2021c), que venían aumentando desde el 28 de abril de 2021 en el país, y, con Justapaz, la pastora contactó y coordinó un encuentro con jóvenes de la Primera Línea. Decía entonces: “Hagamos lo que toque hacer”. Así, llamó a gente cercana que participaba en las protestas, ubicó a muchachos de la Primera Línea y una noche, con su hermana y tres amigas más, subió hasta el Puente de la Dignidad en Santa Librada cuando justo se enteraban de la presencia de infiltrados entre sus filas tomando fotografías con un celular y tratando de no hacerse visibles. Esta fue su manera de aprender sobre pautas de seguridad en la protesta pública frente a la Policía y ver, de primera mano, las retenciones de líderes, de gente muy joven que de pronto no aparecía. Esa noche decía al colectivo bajo el puente: “Venimos para trabajar con ustedes, y somos una iglesia que trabaja en la defensa de los derechos humanos” (Entrevista a mujer adulta y pastora de Usme, Bogotá, D. C. Septiembre de 2023). Era importante especificar la presencia de la iglesia allí, su horizonte, porque hay una concepción y versión de la iglesia que criminaliza estos procesos y a las personas que los habitan, una concepción de iglesia que no le importa lo que está pasando; una concepción de iglesia que respaldaba a las apuestas del Gobierno, ya que a gobiernos pasados como Álvaro Uribe Vélez en varias mega iglesias lo habían ungido como profeta, y estaban orando por él, Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre todo ser humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán sueños los ancianos y los jóvenes recibirán visiones. 63 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 nal-denuncian-26-organizaciones-article/ El Espectador. (2021c, 31 de mayo). CIDH confirma visita a Colombia para verificar situación de derechos humanos. https://www.elespectador.com/mundo/cidh-confirma-visita-a-colombia-para-verificar-situacion-de-derechos-humanos/ El Tiempo. (2020, 11 de septiembre). Los rostros de las víctimas fatales de la violencia en las protestas. El Tiempo. https://www.eltiempo.com/bogota/javier-ordonez-muertos-en-disturbios-en-bogota-ultimas-noticias-537235 Espitia, S. (2020). Una espiritualidad basada en la solidaridad y el compromiso. Una espiritualidad que entreteje: Miradas integradoras sobre salud - enfermedad, resiliencia y solidaridad. Obra independiente. García, H. (2008, 17 de octubre). El renacer de los Godos. El Espectador. https://www.elespectador.com/politica/el-renacer-de-los-godos-article-84746/ Gebara, I. (2002). Dios para las mujeres. 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Mi hijo que apenas aprende a contar con los dedos sabe que para tantos muertos no alcanzan nuestras manos. - Michael Benítez 68 Entre la represión y la redención: el desafío de Colombia en el espejo de la justicia juvenil 69 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Entre la represión y la redención: el desafío de Colombia en el espejo de la justicia juvenil Andrés Aponte López1 Yina Avella2 La llama de la disidencia juvenil y la respuesta gubernamental Colombia, en el año 2021, fue un crisol de disidencia social; un país sumido en un profundo examen de conciencia mientras las calles se llenaban del estruendo de los reclamos de su juventud. Esta primera parte examina el surgimiento de una juventud audaz, dispuesta a desafiar el statu quo y a exigir un cambio en la gestión gubernamental y las políticas públicas. La chispa que encendió las protestas no fue un mero capricho de rebelión, sino la manifestación de un descontento arraigado en desigualdades económicas, sociales y políticas que demandaban ser abordadas. En el epicentro de este torbellino social, los jóvenes colombianos se erigieron como los protagonistas de un movimiento que, aunque diverso en sus demandas, compartía un denominador común: la urgencia de una transformación estructural en la nación. Cuestionaban desde reformas fiscales hasta la calidad de la educación y el acceso a oportunidades económicas. No obstante, su valentía fue recibida con una respuesta gubernamental que dejó mucho que desear en términos de derechos humanos y libertad de expresión. El Gobierno de entonces, encabezado 1 Abogado maestrante de derechos humanos en la Universidad Externado de Colombia. Coordinador del Proyecto Diálogo y Movilización de Justapaz. 2 Abogada de la Université de Neuchâtel. Cooperante de Comundo en Justapaz. por Iván Duque, optó por una estrategia de confrontación en lugar de diálogo. La seguridad pública fue puesta en el centro del tablero político, y las fuerzas del orden actuaron con una mano dura que sorprendió tanto a observadores nacionales como internacionales. En vez de abrir canales para la negociación y el entendimiento, se recurrió a tácticas de intimidación y control que pusieron a la democracia colombiana en una encrucijada moral y legal. El uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía y, en particular, del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), comenzó a figurar en los titulares alrededor del mundo. Los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes a menudo escalaban hacia la violencia, con reportes de abuso de autoridad, detenciones arbitrarias y un uso desmedido de la fuerza que en ocasiones resultó en lesiones graves y, trágicamente, en pérdidas humanas. Las imágenes de jóvenes enfrentando la brutalidad de los escudos y los gases lacrimógenos se grabaron en la memoria colectiva del país, simbolizando un conflicto generacional y político que aún requería solución. La atmósfera de tensión no solo era palpable en las calles, sino que se había filtrado en el tejido social de la nación, generando una polarización que urgía ser abordada. Los jóvenes, en su lucha, se vieron catapultados a una realidad de estigmatización y represión, una situación que no solo amenazaba su bienestar, sino que ponía en cuestión la misma esencia de la democracia colombiana: el derecho a disentir y a manifestarse pacíficamente. Este fue el terreno sobre el que se construirían los acontecimientos y las políticas del siguiente año, en una Colombia que buscaba sanar las heridas de su juventud y redirigir su rumbo hacia un futuro más inclusivo y justo. 70 Entre la represión y la redención: el desafío de Colombia en el espejo de la justicia juvenil La emergencia de los Voceros de Paz y la transformación del activismo Con la llegada de Gustavo Petro a la presidencia en 2022, Colombia se encontró ante la promesa de un nuevo amanecer político. Este segundo segmento se enfoca en la iniciativa revolucionaria de Petro para sanar las divisiones exacerbadas por las protestas: la creación de los “Voceros de Paz”. Esta figura legal y su implementación, representaron un giro decisivo en la manera de abordar el activismo juvenil y la conflictividad social que había caracterizado al país el año anterior. La resolución presidencial del 16 de diciembre marcó el inicio oficial de esta nueva era. Los primeros siete Voceros de Paz, provenientes de las filas de organizaciones sociales y humanitarias, no solo simbolizaron un cambio en la retórica gubernamental, sino que también encarnaron la materialización de un enfoque más conciliador y reparador hacia la juventud activista. Estos jóvenes, que habían experimentado la rigurosidad del sistema penal por su participación en las protestas, fueron ahora investidos con un mandato de paz, encomendados a fomentar el diálogo constructivo y a tender puentes entre las comunidades y el Gobierno. La figura del Vocero de Paz fue concebida como un contrapeso y complemento a los ya existentes “Gestores de Paz”, pero con un enfoque distintivo en la juventud y la acción comunitaria. La iniciativa buscaba redirigir el ímpetu de las protestas hacia canales más institucionales y pacíficos, permitiendo que los jóvenes ejercieran influencia en las políticas nacionales y en la construcción de un entorno social más equitativo. Era una oportunidad para que sus voces, previamente ahogadas por el ruido de la represión, resonaran en los corredores del poder, proponiendo soluciones y participando activamente en el moldeamiento de su sociedad. A través de esta estrategia, el gobierno de Petro no solo reconoció la validez y la importancia de las demandas juveniles, sino que también ofreció una alternativa a la narrativa de la confrontación. Los Voceros de Paz se convirtieron en símbolos de una Colombia que buscaba reconciliarse con su pasado reciente, una nación que reconocía la necesidad de enmendar errores y de abrir espacios para la restauración y la esperanza. Este capítulo en la historia colombiana ilustra un esfuerzo por redefinir el activismo: un tránsito del enfrentamiento a la participación constructiva. Se trató de una apuesta por la paz, por el reconocimiento de que la transformación social puede y debe ser alcanzada a través del diálogo y la colaboración, no de la fuerza. Los jóvenes, antes en el radar por sus protestas, ahora eran vistos como agentes de cambio, capaces de liderar a su país hacia un futuro de unidad y progreso compartido. El impacto posprotesta y el camino hacia la justicia y la reconciliación La tercera parte de nuestra narrativa aborda las consecuencias inmediatas y a largo plazo de las protestas del 2021, poniendo especial énfasis en la situación de los jóvenes detenidos y la respuesta institucional. A pesar del cambio en la presidencia y la introducción de los “Voceros de Paz”, las heridas dejadas por el paro nacional persisten y se reflejan en las estadísticas que siguen impactando la sociedad colombiana. De los aproximadamente 300 jóvenes encarcelados durante las manifestaciones, un tercio ha recobrado la libertad. Sin embargo, esta libertad no ha llegado sin un precio; tres de estos jóvenes han sido asesinados, una cruda reminiscencia de la violencia que buscaban superar. Estas muertes no solo representan una tragedia personal y familiar, sino que también plantean serias preguntas sobre la seguridad y el bienestar de los activistas una vez liberados. La vulnerabilidad de estos jóvenes, incluso después de su liberación, subraya la necesidad de protección y apoyo continuo para aquellos que se atreven a desafiar las estructuras de poder. 71 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Mientras tanto, otros 111 jóvenes permanecen en prisión, en espera de juicio o cumpliendo condenas. Esta cifra es un recordatorio de que, aunque la figura de los “Voceros de Paz” es un paso hacia la paz y la reconciliación, aún queda mucho por hacer en términos de justicia y reparación. La prolongada detención de estos jóvenes es testimonio de los desafíos que enfrenta el sistema judicial colombiano, que debe equilibrar la aplicación de la ley con el reconocimiento de los contextos socio-políticos que dieron lugar a las protestas. Adicionalmente, 41 individuos están sujetos a arresto domiciliario, lo cual, aunque es una alternativa menos severa que la prisión, sigue siendo una medida restrictiva que limita la libertad y la capacidad de participar plenamente en la sociedad. El arresto domiciliario de estos jóvenes refleja un esfuerzo por parte del sistema judicial de mitigar el impacto de la encarcelación, pero también plantea preguntas sobre la efectividad de tales medidas para integrar a los activistas en los esfuerzos de construcción de paz. En medio de toda esta inseguridad jurídica, el 30 de noviembre de 2023, la Corte Constitucional se pronunció frente a la Ley de Paz Total (Ley 2272 de 2022). Frente al tema de los Voceros de Paz, la Corte estableció que la liberación de individuos privados de la libertad por orden judicial no puede ser decidida por el Presidente o la Rama Ejecutiva del Poder Público en general. Esto afectó directamente a los miembros de la Primera Línea y generó controversia entre el Presidente y el Fiscal General. La Corte también declaró inexequibles las expresiones que permitían al Gobierno solicitar la liberación de personas que participaron en las protestas de 2021 para ejercer roles de Voceros de Paz, enfatizando que los integrantes de organizaciones sociales pueden ejercer estas vocerías, pero no aquellos que estén privados de la libertad. La realidad de estos jóvenes y el camino que les espera es complejo y está lleno de obstáculos. Sin embargo, también abre la puerta a discusiones críticas sobre el papel de la justicia transicional, la rehabilitación y la inclusión social en Colombia. La situación invita a reflexionar sobre cómo la nación puede avanzar hacia la reconciliación y qué mecanismos se pueden implementar para asegurar que los errores del pasado no se repitan. La travesía de Colombia hacia un futuro más justo se entrelaza con la labor de entidades como Justapaz, cuyo trabajo en ciudades como Sincelejo, Bogotá, Pasto, Cali e Ibagué ha sido crucial para brindar no solo acompañamiento jurídico a los jóvenes sino también apoyo en su caminar en la búsqueda de garantías de derechos y su transformación política. Inspirados por principios cristianos y guiados por la sabiduría menonita que aboga por la paz como respuesta, Justapaz refleja el mensaje de Miqueas 6:8: “Se te ha declarado lo que es bueno, y lo que demanda Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (LBLA). En este espíritu, los “Voceros de Paz” representan más que una iniciativa gubernamental; son la encarnación de un compromiso colectivo con la justicia social, asegurando que las voces de la juventud no solo sean escuchadas, sino respetadas y protegidas. Este proceso, arraigado en los valores de la fe y la comunidad, es esencial para cimentar una democracia robusta donde la libertad de expresión y la participación cívica activa sean los pilares de la sanación nacional. 79 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 80 La saga de violaciones de derechos humanos en el marco de la protesta social en Colombia La saga de violaciones de derechos humanos en el marco de la protesta social en Colombia Colectivo 28A1: Jessica Fortaleché2 Felipe Hernádez3 Luz Edith Nazarit4 Impunidad y olvido: un acercamiento al contexto actual en materia de violaciones de derechos humanos, luego del 28 de abril del 2021 El presente artículo esboza un panorama del año 2023 que muestra la continuidad de eventos, situaciones y tensiones de orden social y político que alinderan en riesgo de vulneración de los derechos humanos de personas y colectivos, vinculados a los procesos de protesta social desde el año 2019 y especialmente durante el Paro Nacional de abril del 2021. Específicamente se resalta sobre algunos casos relevantes que ameritan atención, prevención y seguimiento. Las tendencias en la protesta social Los efectos de la crisis civilizatoria, la situación del calentamiento global, las mi1 El colectivo 28A, es un equipo de protección y promoción de los Derechos Humanos que surgió en Santiago de Cali-Colombia en el contexto del Paro Nacional de abril de 2021, adelantando procesos de acompañamiento a las víctimas del Estallido Social y desarrollando procesos de memoria y denuncia de los atropellos y las violaciones a los DDHH en el contexto de la protesta social. 2 Defensora de derechos humanos, animales y ambientales. Vegana. Actualmente se encuentra realizando estudios de idiomas en Suecia. 3 Defensor de derechos humanos, humanista y trabajador humanitario. Especialista en Cultura de Paz y Derecho Internacional Humanitario de la Pontificia Universidad Javeriana, Cali. 4 Defensora de derechos humanos, administradora de empresas de la Cooperación Universitaria Uniciencias. graciones y desplazamientos forzados y las cíclicas confrontaciones que han generado en lo corrido del siglo XXI el impacto de los modelos de desarrollo basados en acumulación desmedida de riqueza, han producido una dinámica de empobrecimiento y vulneración de derechos humanos de múltiples poblaciones en amplias regiones del planeta. Según Amador-Báquiro, J. C., y Muñoz-González, G. (2021): Durante la segunda década del siglo XXI, especialmente a partir del 2013, se produjo una explosión de protestas en muchos lugares del planeta, entre las que se destacan Hong Kong, Pakistán, Iraq, Líbano, Irán, Francia, Reino Unido, Cataluña, Chile y Colombia. (P.12). Estas movilizaciones, ligadas a protestas por razones de exclusión social, crecieron gracias al auge de la participación política que se viene desarrollando en las redes sociales; estas expresiones han permitido una comunicación más rápida y fluida de múltiples movimientos sociales, y han ayudado a que más personas se sumen a la indignación colectiva y salgan a las calles. En el caso colombiano, en un país profundamente afectado por los efectos de la violencia, la desigualdad social en campos y ciudades y los influjos de las mafias dispersas del narcotráfico, la afectación se ha visto en las últimas décadas a través de un sostenido proceso de precarización que aqueja directamente a los sectores populares y medios en campos y ciudades. La corrupción, las alzas de tarifas en los servicios públicos e impuestos, la falta de empleo, dificultad en acceso a la educación y servicios básicos, el aumento de los niveles de la pobreza, el crecimiento del hambre, las alzas en el combustible, y, el pésimo sistema de salud entre otros aspectos, son detonantes en común que han hecho que las personas hagan uso del derecho a la protesta ciudadana que ha 81 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 servido para hacer que se escuchen las voces de los excluidos en los sistemas de élites que han gobernado por décadas. En Colombia, el volumen de la movilización ciudadana y de los movimientos de protesta de carácter urbano han venido aumentando a partir de la segunda década del presente siglo, expresándose, particularmente, a través de una fuerte agitación de sectores como el estudiantil, juvenil, mujer, ecológico y de poblaciones víctimas que se han hecho escuchar reivindicando sus derechos; en ese largo proceso son relevantes aspectos como la firma de los acuerdos de paz con la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo - FARC-EP en el 2016, las condiciones de ralentización de la economía -producto de la pandemia del COVID 19 en el 2020y las protestas de noviembre de 2019 relacionadas con el Estallido Social de 2021. Estas últimas realizadas contra el gobierno de Iván Duque, de tendencias derechistas y anti acuerdos de paz. Estos hitos de la movilización social de marcado énfasis en las principales ciudades del país, han incidido en las elecciones presidenciales del 2022, para definir un gobierno de coalición democrática progresista con un programa centrado en los intereses populares y en las reformas sociales y ambientales, que apenas se está acomodando en su gestión de corto plazo y que es objeto de una poderosa oposición por parte de las élites empresariales y de los partidos políticos tradicionales. Las violaciones más evidentes En la visita realizada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos - CIDH a Colombia en 2021 en el marco del Estallido Social, los comisionados identificaron una serie de factores que contribuyeron a la presentación de violaciones de derechos humanos en el contexto de la protesta social y enmarcaron la información como una herramienta fundamental para comprender la situación de los mismos durante las manifestaciones, recomendando al Estado colombiano tomar medidas para investigar y sancionar a los responsables, así como para garantizar la protección de los derechos en el marco de la protesta social. Según el informe La violencia uniformada: una radiografía de la violencia policial en Colombia (Farfán et al., 2023), en lo que ha seguido a esa visita es necesario reconocer que entre enero de 2022 y agosto de 2023 se han presentado 656 hechos victimizantes que afectaron 569 personas, entre los cuales resaltan 321 detenciones arbitrarias. Además, Indepaz también indica que sólo en lo corrido del 2023 han sido asesinadas 157 personas reconocidas como líderes sociales y 33 firmantes del Acuerdo de Paz con las FARC-EP (Observatorio de DDHH, 2023). De acuerdo con el documento de Observaciones y recomendaciones emitido por la CIDH luego de su visita de trabajo a Colombia (CIDH, 2021), las principales violaciones a los DDHH que se reportaron a nivel de país fueron: 1. Uso excesivo de la fuerza: situaciones en las que se utiliza la fuerza desproporcionada por parte de las agencias de seguridad al dispersar o reprimir las distintas manifestaciones pacíficas, con el uso de armas letales, gases lacrimógenos, balas de goma y golpes de manera indiscriminada, los cuales ocasionan lesiones graves y la muerte de manifestantes en las protestas. 2. Asesinatos y lesiones: se ha documentado un alto número de homicidios y lesiones relacionados con el Paro Nacional de 2021 en Colombia. Estas víctimas incluyen manifestantes, líderes sociales, defensores de derechos humanos y personas que no estaban directamente involucradas en las protestas. La CIDH ha subrayado que estos actos de violencia constituyen graves violaciones del derecho a la vida. A la fecha, los resultados de los organismos de justicia para esclarecer los hechos son aún muy parciales. 3. Detenciones arbitrarias y violaciones al debido proceso: destaca la deten- 82 La saga de violaciones de derechos humanos en el marco de la protesta social en Colombia ción arbitraria de manifestantes, dirigentes sociales y defensores de derechos humanos, así tanto la falta de garantías procesales en su detención, como la falta de acceso a un abogado, condiciones inhumanas de detención o ausencia de información adecuada a sus familias. 4. Violencia sexual y de género: se registran denuncias de casos de violencia sexual y violencia de género cometidos por actores estatales y externos durante las protestas, lo cual constituye una grave vulneración a los derechos humanos de las mujeres que participan en las protestas. Muchos de los casos documentados, al pasar de los días van desapareciendo por falta de persistencia en la denuncia y en la localización de las víctimas. 5. Impunidad: la falta de investigaciones efectivas y el enjuiciamiento de los responsables socava la confianza en las autoridades y perpetúa la violencia. La persistente impunidad en casos de violaciones de derechos humanos, agresiones, amenazas, asesinatos y persecuciones reportadas desde el Paro Nacional 2021, quedan aplazados en medio de largos periodos de tiempo, sin suficiente asistencia jurídica y social a las víctimas. 6. Represión de la libertad de expresión y acceso a la información: recurrentemente se limita el derecho de las personas a expresarse pacíficamente y a recibir y difundir información libremente durante las protestas, pero además los abusos de medios y grupos de interés con la difusión de información falsa, generan entornos de opinión agresivos y antidemocráticos. 7. Persecución y criminalización de manifestantes: existen casos en los que se realizaron detenciones selectivas, persecución judicial y se presentaron cargos penales infundados contra personas que participaron en las protestas con el objetivo de disuadir o castigar su participación. Destacan hostigamientos y represalias contra defensores de derechos humanos y líderes comunitarios involucrados en las movilizaciones. Factores como estos están encarnados en la falta de diálogo y en la respuesta inadecuada por parte de las autoridades que termina profundizando la criminalización de la protesta y generando constreñimiento a protectores de derechos humanos, que se han visto afectados por detenciones selectivas y persecución judicial; estas dinámicas han sido la marca de los últimos años y en el 2023 la tendencia ha seguido por el mismo camino, sin que se visualicen posibilidades de rectificación, en términos de justicia, de prevención y en un sentido más amplio de atención a las problemáticas que han generado la protesta. Veamos a continuación, de todo el horizonte de impunidad y de ampliación de la violación de derechos humanos en Colombia, dos referentes que preocupan: a. Los victimarios Rafael Andrés Escobar González, más conocido como Andrés Escobar, quien en el mes de mayo de 2021 disparó contra manifestantes del Estallido Social de ese año en límites del barrio Ciudad Jardín al sur de Cali, Los casos de derechos humanos más críticos 83 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 es un ejemplo de la inoperancia de la justicia. A pesar de haber sido denunciado, ante la Fiscalía General de la Nación, por disparar con arma traumática contra civiles y suplantar la autoridad en Cali y además de haber sido deportado el 7 de diciembre de 2022 por Estados Unidos por haber intentado ingresar de manera ilegal, según lo denunció el periodista - influenciador Beto Coral en una de sus redes sociales, terminó siendo elegido con 11.857 votos como concejal del Cali para el periodo entre 2024–2027 con el respaldo del Centro Democrático (Coral, 2023); mientras, la Fiscalía aplaza recurrentemente las citaciones en este caso y se termina configurando una acción displicente respecto a las funciones de este organismo. Escobar, ha sido imputado por los delitos de usurpación de funciones públicas, lanzamiento de objetos peligrosos y amenazas agravadas, esto gracias a la labor de periodistas, abogados y defensores de derechos humanos que han presentado las pruebas de sus actos violentos contra la población el día 28 de mayo de 2021. Como lo indica Carlos López (2023) en El Tiempo, este ciudadano hizo campaña política electoral con un proceso penal abierto en su contra que lo tiene en etapa preparatoria de juicio oral, a la cual no se presentó, ni él ni su abogado, el pasado 30 de agosto y se aplazó para el mes de diciembre de 2023. Aunque este caso ha sido el más famoso por los hechos que se presentaron al sur de Cali en el contexto de las protestas del 2021, hay cinco civiles y 12 policías que también han sido llamados a procesos judiciales. Entre ellos, según un artículo de Cuestión Pública (2022): Los procesos contra los mayores de la Policía José Fernando León A. y Mauricio Gómez Velandia, el teniente Aurelio Guevara Machuca, los patrulleros Christian Eulises Chilito, Jhony Andrés Cuspian, Eder Javier Sinuco Osorio y José Ricardo Guzmán, y el intendente Ariel Augusto Nossa Barrera, investigados por presunto prevaricato por omisión, pasaron a manos de la Justicia Penal Militar por lo que no harán parte de esta audiencia preparatoria de juicio. Después también se agrega que: En este proceso judicial también se encuentran vinculados los civiles Diego León Quiroz Arroyave, Juan Antonio Córdoba García, Andrés Felipe Chicaiza y Francisco Córdoba García, acusados de usurpación de funciones públicas y empleo o lanzamiento de sustancias u objetos peligrosos. Los hermanos Córdoba García también son investigados por el delito de privación injusta de la libertad, por el caso del joven músico Álvaro Herrera. (Cuestión Pública, 2022). b. Las víctimas Santiago Andrés Murillo Meneses (19 años), fue asesinado en la marcha del 1 de mayo en la ciudad de Ibagué, presuntamente por el mayor de la Policía Jorge Mario Molano y su caso ha sido llevado por el abogado Miguel Ángel del Río, quien asegura que de no haber justicia, llevará el caso a instancias internacionales. Según RTVC (s.f.), la Fiscalía declaró que, “en el hombro derecho de Santiago se halló un proyectil que fue contrastado con el arma que entregó el mayor Bedoya, estableciendo improcedencia, por lo que se puede establecer que quien disparó fue Jorge Mario Molano”, siendo este el único sospechoso, fue capturado y dejado en libertad por vencimiento de términos en enero del 2023, como lo indica la Redacción Judicial del 30 de enero de 2023 del diario El Espectador (2023, 30 de enero), Molano enfrenta el juicio en libertad. No obstante, aunque este caso ha sido nombrado en los medios de comunicación a nivel nacional, existen muchos casos de asesinatos en el marco del Estallido Social del 2021 que aún siguen en la impunidad, con el agravante de que muchas de sus familias tienen situaciones de gran riesgo de vulneración de sus derechos, por la presencia de amenazas en su contra y por la falta de apoyo para establecer la verdad, la justi- 84 La saga de violaciones de derechos humanos en el marco de la protesta social en Colombia cia y la reparación. Se espera que a principios del 2024 la Corte nombre a la nueva fiscal general de la nación y estos casos sean investigados con mayor celeridad frente a sus presuntos responsables, que en su mayoría, corresponden a la sindicación de miembros activos de la Policía. Síntesis De acuerdo con nuestro análisis, a partir de 2022, el escenario de reconstrucción social y política frente al proceso del Estallido, se ha visto mediado por grandes dificultades de reactivación de la economía del país y de garantías para la movilización social y ciudadana, a saber: ◆Los niveles sociales residuales (subsidios y trabajos temporales que al final no resuelven el problema de fondo de las necesidades de la gente) por parte de las alcaldías y gobernaciones y sectores empresariales de las regiones, han generado fracturas a nivel de los procesos sociales y más precarización a nivel de las comunidades. ◆La atomización del movimiento social y ciudadano en pequeños grupos de interés que no lograron generar niveles importantes de articulación para tramitar demandas y concertaciones. ◆La detención y amenaza de represalias contra participantes y familiares de víctimas en las protestas del 2021, lo que generó un entorno de vulneración de DDHH en las comunidades más protagónicas. ◆La violencia contra la mujer no cesa; entre enero y septiembre de 2023 se registraron 410 feminicidios que radicalizaron la tendencia a la violencia letal por ser mujeres o por su identidad de género. ◆La gran expectativa de cambios sociales y políticos inmediatos en los territorios a partir del posicionamiento del nuevo Gobierno nacional con una agenda de reformas sociales, comienza a reportar agotamientos e incredulidades por la falta de resultados al respecto. ◆La disputa por el poder político local en el presente año, mediada por posicionamientos ideológicos perversos frente al carácter social y ciudadano de las protestas y al señalamiento y estigmatización de los participantes en las movilizaciones recientes generó entornos de vulneración, agresividad y violencia. ◆Los indicadores locales expresan que las economías formales se reactivan, pero que hay una gran cantidad de población ligada a la economía informal, en situaciones más radicales de vulneración con circunstancias de hambre, desempleo, no asistencia en salud, barreras para el regreso al estudio y personas con situación de calle. ◆Ganan las elecciones locales y departamentales coaliciones de centroderecha, en las cuales hay agentes políticos de reconocida orientación guerrerista, incluso comprometidos con las violaciones de derechos humanos en el contexto de las protestas recientes. En ese contexto, las expectativas de un plan de choque social se han diluido en apuestas institucionales, corporativistas y en expresiones de neoclientelismo poco efectivas; igualmente las expectativas de memoria, verdad y justicia han sido gestionadas con riesgos para las comunidades y protagonistas del paro, muchos de ellos detenidos y enfrascados en una lucha tremenda para lograr garantías procesuales y libertad. Lo más delicado ha sido el entorno político y social de la estigmatización de la protesta y la cooptación y/o persecución dirigida a todo aquello que se manifieste como producto del Paro y sus efectos. Asimismo, las víctimas de las protestas y sus familiares, se encuentran en situaciones complicadas con falta de apoyo en sus reclamaciones y procesos de resiliencia. El reto de conformar sociedades más democráticas que contengan mayor justicia social e igualdad, sigue pendiente y seguramente volverá a expresarse en las calles del país. Como Colectivo de Defensa de Dere- 85 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 chos Humanos 28A, hacemos los llamados, tanto en el sentido de la protección de los derechos fundamentales de participación política libre en la protesta social, como al hacerle frente al olvido de las comunidades populares que ven cotidianamente vulnerados sus derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, en Santiago de Cali y en el territorio nacional. Referencias Amador-Baquiro, J. C., y Muñoz-González, G. (2021). Del alteractivismo al Estallido Social: acción juvenil colectiva y conectiva (2011 y 2019). Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 19(1), 1-28. https://dx.doi. org/10.11600/rlcsnj.19.1.4588 Comisión Interamericana de Derechos Humanos. (2021). Observaciones y recomendaciones: visita de trabajo a Colombia. https://www.oas. org/es/cidh/informes/pdfs/ObservacionesVisita_CIDH_Colombia_SPA.pdf Coral, B. (2023, 1 de junio). ¡Me reafirmo! “Andrés Escobar, usted si se comportó como un P4R4M1L1T4R” | Beto Coral. https://www.youtube. com/watch?v=wZJ2uwtjY6w Cuestión Pública. (2022, 20 de septiembre). A juicio Andrés Escobar, militante del Centro Democrático, por disparar contra manifestantes. https:// cuestionpublica.com/a-juicio-andres-escobar-militante-del-centro-democratico-por-disparar-contra-manifestantes/ El Espectador. (2023, 30 de enero). Caso Santiago Murillo: único sospechoso queda libre por vencimiento de términos. El Espectador. https://www.elespectador.com/judicial/caso-santiago-murillo-unico-sospechoso-queda-libre-por-vencimiento-de-terminos/ Farfán, P. A., Rivera, T. V. y Barón, M. A. (2023). La violencia uniformada. Una radiografía del abuso policial en Colombia (2019-2023). Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos. https://co.boell.org/sites/default/files/2023-10/ informe-violencia-policia.pdf López, C. (2023, 30 de octubre). ¿En qué va el proceso contra el nuevo concejal Andrés Escobar por disparar a civiles? El Tiempo. https://www. eltiempo.com/justicia/delitos/en-que-va-casocontra-el-concejal-andres-escobar-por-disparar-a-civiles-en-cali-821326 Observatorio de DDHH, Conflictividades y Paz. (2023, 20 de diciembre). Líderes sociales, defensores de DD.HH y firmantes de Acuerdo asesinados en 2023). Indepaz https://indepaz.org.co/lideres-sociales-defensores-de-dd-hh-y-firmantes-de-acuerdo-asesinados-en-2023/ RTVC Noticias. (s.f.). Fiscalía acusa a mayor de la Policía por muerte de Santiago Murillo en Ibagué. RTVC Noticias. https://www.rtvcnoticias.com/ mayor-policia-muerte-santiago-murillo-ibague Capítulo 3 - Hechos victimizantes en el contexto del conflicto armado interno colombiano (Periodo de documentación 2022 – 2023) - Semillas de Esperanza (Periodo de documentación 2022 – 2023) 95 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Presuntos responsables: Sin esclarecer. 7° CASO Víctima(s): Anny Sofia Romo, su hermano Antonio Romo y 8 miembros más de su familia. Hechos victimizantes: Desplazamiento forzado, asesinato selectivo y confinamiento. Fecha: 5 de mayo de 2019 y 6 de marzo 2023. Lugar del hecho: Vereda Campanario y vereda Anará, municipio de Cáceres. Denominación de la iglesia: Iglesia Nueva Generación. Antecedentes: Hacia el 5 de mayo de 2019, Los Caparrós amenazaron a todos los mototaxistas por ser “sapos”. Un domingo le pidieron a su hermano, Antonio Romo, hacer una carrera y se lo llevaron de la vereda. Después le avisaron al presidente de los mototaxis dónde lo habían dejado muerto. Primero lo torturaron, lo golpearon con piedras, le partieron la frente y la mandíbula, también le pisaron los brazos y los pies. Al final le dieron tres tiros; uno en la cien. Por miedo, hasta hoy día no han reportado el asesinato. Dos semanas después, amenazaron de muerte a otro de sus hermanos que también era mototaxista, pero la familia pidió ayuda a la Policía para salir del territorio. Fueron ubicados en los Albergues de Botero, en el municipio de Santo Domingo, Antioquia. Estando allí supieron de un panfleto que decía: “La familia Romo ojalá no vuelva a Cáceres porque hablaron con quien no debían”, se referían a la solicitud de ayuda a la Policía. Ellos eran 13 hermanos en total, tenían ganado, galpones con gallinas ponedoras, pollos de engorde, sembrados de café, vacas lecheras, pero no pudieron sacar nada de eso cuando tuvieron que irse de su tierra. Aunque le pidieron el favor al pastor para que les ayudará a vender las vacas, Los Caparros le dijeron al pastor que no metiera las narices donde no lo llamaban. Y al final, perdieron todo lo que tenían. Recientemente, en 2022 el Clan del Golfo hizo presencia en la zona y sacó al grupo anterior. Después de tres años y ocho meses, el 12 de enero de 2023 regresaron porque les avisaron que podían recuperar su tierra, antes de eso habían ido en diciembre para ver cómo estaba el pueblo y notaron que había vuelto la gente que se había ido amenazada, decían que tenían miedo pero que de todas formas la vida en la ciudad no era fácil. Descripción del hecho: Apenas se estaban incorporando a la vida cotidiana, trabajando por cuenta propia, cuando tuvo lugar el paro minero. Dice que esos grupos son los que mandan en el territorio, que habían llamado al presidente de la Junta de Acción Comunal a decirle que tenía que mandar a la gente a que saliera a apoyar el paro, los obligaron. Presuntos responsables: AGC-Clan del Golfo. 8° CASO Víctima(s): Juliana Rodríguez Contreras. Hechos victimizantes: Confinamiento o restricción de movilidad, bloqueo de suministros y servicios básicos. Fecha: 6 de marzo 2023. Lugar del hecho: Caucasia, Antioquia. Denominación de la iglesia: Iglesia Casa de Oración, Caucasia. Descripción del hecho: Por el paro minero, no podían salir, hubo desabastecimiento en el pueblo (Caucasia), pero no podían hacer nada, prácticamente tocaba estar quietos en la casa. Ella cuida a su madre, pero era difícil porque ella vive en otro barrio y había muchos disturbios en la calle entre la Policía y los protestantes. Por eso, les tocó poner cartones en 96 Hechos victimizantes en el contexto del conflicto armado interno colombiano (periodo de documentación 2022 – 2023) las ventanas para que no quebraran los vidrios con las piedras que tiraban y para que no se entrara el gas lacrimógeno a la casa. Por otro lado, su hija funge como maestra y durante el paro, la institución escolar estuvo cerrada. Presuntos responsables: Fuerza pública, AGC-Clan del Golfo. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: El daño ambiental de la minería se refleja ahora porque es acumulativo y recae principalmente en las aguas, también talan árboles y dañan el terreno y al final deteriora a los seres humanos. 9° CASO Víctima(s): Anyela Patricia Guerra, ama de casa con 38 años, sus dos hijos y los abuelos. Hechos victimizantes: Confinamiento o restricción de movilidad, bloqueo de suministros y servicios básicos. Fecha: 6 de marzo de 2023. Lugar del hecho: Cáceres, Antioquia. Denominación de la iglesia: Iglesia Nueva Generación. Antecedentes: El esposo de Anyela Guerra, Manuel Barrios, era minero artesanal en Segovia, Antioquia. Tenía 29 años cuando fue asesinado el 26 de marzo de 2011 en medio de un enfrentamiento por disputas territoriales en un billar. Posteriormente, el 3 de septiembre de 2020, Anyela fue desplazada junto con otras 500 familias de la invasión Nueva Jerusalén del corregimiento de Jardín. Descripción del hecho: El 2 de marzo de 2023 inició el paro por la minería causado por la quema de máquinas a mano de la fuerza pública. Por el paro, no había alimentación para los niños y la gente no podía salir a ninguna parte ya que había muchos enfrentamientos entre grupos. Presuntos responsables: Fuerza pública, AGC-Clan del Golfo. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: Actualmente, y desde hace 8 meses, Anyela es miembro de la Iglesia Nueva Generación en Cáceres, pero por el paro minero, ella considera que, en temas de fe, se debilitó un poco por tanto tiempo que alguien no le habla de la palabra. 10° CASO Víctima(s): Manuel Onofre, Pastor y evangelista. Hechos victimizantes: Confinamiento o restricción de movilidad, bloqueo de suministros y servicios básicos. Fecha: 6 de marzo 2023. Lugar del hecho: El Bagre, Antioquia. Denominación de la iglesia: Centro Cristiano Cristo Rey. Antecedentes: En 1990, estando en el río Bagre, que pertenece a la jurisdicción del municipio Zaragoza, Antioquia, fueron desplazados forzosamente. Su abuelo pudo regresar, pero tan pronto puso un pie en la vereda, unos señores le dieron ocho días para desalojar. Fue el último en salir, encontró personas muertas que no quisieron salir, presenció la muerte cruel y sin explicación de personas que estaban en sus fincas, con su ganado, a orillas del río Bagre. Descripción del hecho: Durante el paro minero la familia se vio afectada porque tuvieron que cerrar la tienda por el paro y ellos viven de lo que genera la tienda. Presuntos responsables: Fuerza pública, AGC-Clan del Golfo. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: Con el paro volvimos a ver la quebrada Villa limpia. 97 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 11° CASO Víctima(s): Wilmer Eduardo Pinta, campesino, líder social miembro de la Junta de Acción Comunal. 42 años. Hechos victimizantes: Confinamiento o restricción de movilidad, bloqueo de suministros y servicios básicos. Fecha: 6 de marzo de 2023. Lugar del hecho: Carretera troncal principal del municipio de Cáceres. Denominación de la iglesia: Iglesia Nueva Generación. Descripción del hecho: El 6 de marzo, salieron de la vereda en un carro que los llevó desde la trocha de la vereda a la troncal. Algunos días antes se escuchó que algo estaba pasando, que estaban quemando unas máquinas “dragas”. Él participó durante diez días del paro, pese a que él no trabaja en la minería, participó de la protesta, aunque no estaba de acuerdo, porque esa había sido la orden del presidente de la Junta de Acción Comunal. Presuntos responsables: Fuerza pública, AGC-Clan del Golfo. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: Dejar a la familia sola, ya que, solo hombres podían salir al paro, generó mucha incertidumbre y, además, nunca había estado en un paro. 12° CASO Víctima(s): Johan Fernando Rodríguez, campesino, participa en la Junta de Acción Comunal. 46 años. Hechos victimizantes: Confinamiento o restricción de movilidad, bloqueo de suministros y servicios básicos. Fecha: 6 de marzo de 2023. Lugar del hecho: Vereda El Calvario. Troncal principal del municipio, El Bagre. Denominación de la iglesia: Iglesia Nueva Jerusalén. Antecedentes: El 18 de febrero de 2017 su familia fue desplazada de la vereda El Calvario por grupos al margen de la ley. El presidente de la Junta de Acción Comunal fue notificado de que tenían que salir y les tocó irse. Los miembros de su iglesia también tuvieron que salir. Fueron cinco meses en los que dejaron su tierra y sus animales. Descripción del hecho: En marzo de 2023 les dijeron que había un paro por mineros, el presidente de la Junta de Acción Comunal les mandó el mensaje de que todos tenían que salir obligatoriamente. Como no sabían qué iba a pasar si no salían y les daba miedo, ellos participaron. Al salir, se movieron de la troncal del municipio a la Casa de Paso del mismo. Ahí se reunió un grupo al que le daban alojamiento en un local hasta que el paro se solucionara. Con el paso del tiempo, se fueron dando cuenta de lo que se trataba, se sentían mal porque estaban ahí obligados y no estaban de acuerdo con el paro, puesto que él no vive de la minería sino de la agricultura. Además, él sufrió y toda su familia se vio afectada económicamente. Presuntos responsables: Fuerza pública, AGC-Clan del Golfo. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: Tampoco se dio la oportunidad de congregarse como iglesia, no podía salir, ellos no querían a nadie en la calle. Les tocó esperar. 13° CASO Víctima(s): Ligia Acevedo, 44 años, auxiliar de primera infancia. Hechos victimizantes: Confinamiento o restricción de movilidad, bloqueo de suministros y servicios básicos. Fecha: 6 de marzo de 2023. Lugar del hecho: Guarumo, Cáceres. 98 Hechos victimizantes en el contexto del conflicto armado interno colombiano (periodo de documentación 2022 – 2023) Denominación de la iglesia: Iglesia Gracia para el Mundo. Descripción del hecho: A raíz del paro, sus hermanos, particularmente, se vieron afectados dado que trabajan en la minería, en el bahareque, trabajan en el río y dependen de ese trabajo para la manutención de su hogar y para la cuota de los medicamentos de su madre. Fueron días en los que no se hizo nada porque no dejaban que nadie fuera a trabajar al río. Presuntos responsables: Fuerza pública, AGC-Clan del Golfo. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: Al quemar esas máquinas se está contaminando el medio ambiente; el río, porque hasta los peces a su alrededor mueren. Para ella, el Gobierno también hace parte de la contaminación al destruir las máquinas. En aquellos días, como no tenían qué comer, ni forma de comprar, ellos se iban nadando por los caños y cortaban el plátano, el chócolo, arrancaban la yuca de otras personas. Dice que nadie tenía derecho a reclamar porque todos se robaban lo de todos. 14° CASO Víctima(s): Jorge Daza, 35 años, minero y comerciante. Su esposa Mariana y su hija. Ella participa en la Junta de Acción Comunal. Hecho victimizante: Desaparición forzada. Fecha: 8-10 de mayo de 2023. Lugar del hecho: Caucasia, Antioquia / Ayapel, Córdoba. Denominación de la iglesia: Congregación Cristiana en la vereda San Pablo. Antecedentes: Jorge vivía y trabajaba en la vereda San Pablo, del municipio de Cáceres, es una zona minera donde se trabaja la minería de oro, pero también es una vereda controlada por grupos ilegales como el ELN. Él compraba el oro allá mismo en la vereda y salía con regularidad al pueblo a venderlo en las compras de oro más grandes. Él era miembro de la iglesia. Descripción del hecho: El 8 de mayo de 2023, él salió de la vereda con oro, no acostumbra a informar demasiado sobre estas salidas porque es un trabajo riesgoso, es como salir con tres o hasta cuatro millones de pesos en el bolsillo y cualquiera lo puede esperar por el camino. Salió de San Pablo y se fue por los lados de Zaragoza hasta que llegó a Caucasia. Ahí en Caucasia se quedó y se fue para Ayapel, Córdoba, a mirar unas tierras para trabajar el oro. En Ayapel, lo esperaba un señor que le iba a mostrar las tierras. Jorge no conocía Ayapel, pero se fue en la moto, una XTZ 250. Muy pocas personas sabían que estaba allá. Pasaron dos días, y a su esposa le pareció muy raro que no contestara el teléfono, que no tuviera señal, ni nada. Entonces se empezó a preocupar. Cuando consiguió el número del señor que lo recibió en Ayapel, les confirmó el paso de Jorge por allí. Dijo que demoró un día en mirar las tierras y que amaneció allá y se estuvo hasta horas de la tarde, entonces Jorge le dijo al señor que lo recibió, que regresaba a Caucasia, pero, aunque él le dijo que era muy tarde para que se fuera solo, Jorge se fue cuando iban a ser las seis de la tarde. Fuera de eso, no supieron nada más de él. Presuntos responsables: Guerrilla (ELN), paramilitares y bandas delincuenciales. 15° CASO Víctima(s): José Ojeda. 42 años. Hecho victimizante: Asesinato selectivo. Fecha: 6 de noviembre de 2023. Lugar del hecho: Anorí, Antioquia. 99 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Denominación de la iglesia: Iglesia Nueva Generación. Antecedentes: Meses antes del suceso, la esposa de José recibió una finca por una herencia familiar, resultado de la recuperación de unas tierras de su padre quien había sido desplazado con anterioridad. Por eso la pareja se trasladó del centro poblado de Cáceres a Anorí, un pueblo antioqueño a cinco horas de distancia por carretera. El pueblo tiene antecedentes de presencia del ELN y paramilitares por la riqueza minera que presenta. La pareja se instaló en la finca y empezaron a trabajar como agricultores, posterior a la instalación recibieron varias amenazas para que entregará o vendiera esas tierras, al parecer, porque querían usarlas como campamentos del ELN. Adicionalmente, existía un recelo dentro de la comunidad con respecto a que personas externas arribaran a Anorí pues hay un regionalismo frente a la extracción y enriquecimiento de las personas ajenas a la población anorícense. Puesto que la pareja no tenía otro lugar de vivienda ni fuente de ingreso, no quisieron vender, ni salir. Descripción del hecho: El lunes 6 de noviembre fue asesinado José Ojeda, líder evangélico de la iglesia, en la finca de su esposa ubicada en Anorí, Antioquia. Ese día llegó a la finca una camioneta con hombres armados, el señor José Ojeda se encontraba trabajando la tierra cuando recibió varios impactos de balas. Luego fue degollado y mutilada la nariz de su rostro. Se pensaba que habían tomado el cuerpo y lo habían desaparecido, ya que la moto de José Ojeda la encontraron dañada y tirada en la carretera de la vía hacia Medellín. Sin embargo, la localización del cuerpo fue posible, dado que en el momento del asesinato se encontraba un trabajador en la finca al cual los hombres armados le dijeron que se fuera, el trabajador salió del lugar corriendo pensando que también sería asesinado, pero logró comunicar el hecho al llegar a la iglesia. El testimonio del trabajador que escuchó los disparos permitió que la comunidad de la iglesia iniciara la búsqueda, es así como los hermanos de la iglesia con botas y machetes fueron a buscarlo al monte hasta encontrarlo, tres días después, el 9 de noviembre. El cuerpo fue trasladado por el pastor Bernardo Jiménez desde Anorí hasta Cáceres vía terrestre, para realizar el acto fúnebre en la Iglesia Nueva Generación. Presuntos responsables: Guerrilla (ELN). Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: La persona asesinada era un líder de la iglesia, estaba en los grupos de evangelización y conexión. La iglesia tiene temor de represalias por ayudar a encontrar el cuerpo y sacarlo del municipio. Observaciones: A nivel regional las mutilaciones y la forma de las muertes tiene significados, es así como se comprende que el hecho de ser mutilada la nariz hace referencia a un castigo por “meter las narices donde nadie lo ha llamado”, al igual que la sevicia con la que fue asesinado: los impactos de bala y el ser degollado, es una muerte por desobediencia que deja un antecedente para demás personas que no acaten la orden de irse o de obtener tierras. 100 Hechos victimizantes en el contexto del conflicto armado interno colombiano (periodo de documentación 2022 – 2023) Contexto de Chocó el acceso a servicios de salud y el flujo de información, impone códigos de silencio, obstaculiza el desarrollo de las actividades diarias (la minería, agricultura, pesca artesanal, caza, ventas informales), y pone en riesgo a aquellas personas que no se acogen a las restricciones. Además, la constancia de esta dinámica de encerramiento, facilita que dentro del territorio se lleven a cabo delitos como la trata de personas, el reclutamiento, el transporte y venta de insumos y maquinaria para la minería ilegal, entre otros. Puntualmente, entre diciembre de 2022 y diciembre de 2023, en repetidas ocasiones la defensoría del pueblo publicó comunicados de prensa pidiendo que se levantaran los paros armados, que se estima, fueron ocho paros armados solo en Chocó durante ese año (Defensoría del Pueblo, 2022) (Defensoría del Pueblo, 2023a; 2023b) (Semana, 2023b); y que provocaron ocho desplazamientos masivos y 15 confinamientos que en total afectaron a alrededor de 6.512 hogares (Unidad para las Víctimas, 2024). Durante el acompañamiento humanitario que hace Justapaz en la región, se conoció que la extracción y el comercio ilegal del oro desde el municipio de Novita al río Tamaná (la ruta terrestre y fluvial) estaba siendo controlada por las AGC, quienes hacen presencia en los cascos urbanos con sus informantes y milicias. En la visita también se observó que pasaron chalupas cargadas de insumos, combustible, químicos y máquinas para la minería, y a lo largo de los trayectos por tierra fue evidente la presencia de maquinaria, campamentos y zonas completamente arrasadas y contaminadas. En cuanto a la situación de la población, se evidenció el estricto código de silencio que fue difícil de romper en el ejercicio de acompañamiento pastoral y la documentación, sin embargo, la situación de afectación psicosocial se hizo evidente en los dibujos de los niños en los que expresaron su desagrado por la violencia que perciben en su vida diaria. CHOCÓ 2 CASOS La situación de vulnerabilidad actual de las víctimas del conflicto armado interno en el departamento del Chocó se revela en que el 72,4% de ellas no cuenta con los recursos económicos para suplir la canasta básica, según lo estimó la Unidad para las Víctimas en su reporte del año 2023. Además, una afectación particular de las víctimas en el Chocó es que los daños recaen principalmente sobre la población étnica, como los pueblos indígenas (Chocó tiene 130 resguardos) y las comunidades negras (130 consejos comunitarios) (Unidad para las víctimas, 2024). Sumado a que, la actual dinámica del conflicto interno por el control de la minería y los cultivos ilegales, fomenta la destrucción de los territorios ancestrales y las prácticas culturales que las comunidades étnicas realizan en ellos. En 2023, las fuertes confrontaciones entre las AGC y el ELN en el departamento se dieron a conocer nivel nacional por los anuncios de paro armado, estas restricciones de movilidad que se hacen con la excusa de proteger a la población de los combates, limitan el abastecimiento de alimentos, 101 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 16° CASO Víctima(s): Juliana Contreras, trabaja en la mina. Hecho victimizante: Desplazamiento forzado. Fecha: 26 de mayo de 2023. Lugar del hecho: Vereda Barrancón y Charco Largo, municipio de Sipí, Chocó. Denominación de la iglesia: Iglesia Panamericana de Charco Largo. Antecedentes: Una semana antes de que sucediera el desplazamiento, Juliana estaba en un bautizo en Barrancón, una vereda del municipio de Sipí, era día domingo y entre los miembros de la iglesia estaban compartiendo la comida como siempre lo hacen, solo le faltaba servir su plato, cuando escuchó que empezaron a disparar, se trataba de un enfrentamiento entre ELN y AGC. Ellos dejaron todo a un lado y salieron corriendo hacia la lancha, aunque las balas les pasaban por el lado, no lastimaron a ninguno, pero los niños lloraban y gritaban porque estaban asustados. En el camino, los hermanos y hermanas de la iglesia oraban hasta que lograron llegar a Charco Largo y todos se fueron a descansar. El día miércoles cuando estaban reunidos en la iglesia, uno de los hijos de Juliana entró corriendo y asustado diciendo que, estaban ahí, antes de que él terminara de decirlo, llegaron todos ellos a la iglesia y los saludaron, toda la iglesia se quedó viéndolos, era un batallón, cuando todo se acabó se fueron para sus casas. Descripción del hecho: Un par de días después, en horas de la mañana cuando Juliana se asomó a la puerta de su casa, el comandante estaba pasando, la saludó y siguió caminando, en ese momento ella entendió que ellos se iban a quedar, porque se habían instalado y andaban sin maletas al hombro. Ese día, Juliana habló con su esposo para irse para Istmina, cogió algunas de sus cosas y a sus niños, llamó a su cuñado para que le llevará el motor de la lancha, compró la gasolina y se fue. Al día siguiente que ella llegó a Istmina, se dio el desplazamiento masivo y así como ella, todos se tuvieron que ir. Presuntos responsables: Guerrilla ELN y Clan del Golfo-AGC. 17° CASO Víctima(s): Iglesia Panamericana de Charco Largo. Hecho victimizante: Desplazamiento masivo. Fecha: 26 de mayo de 2023. Lugar del hecho: Vereda Charco Largo, municipio de Sipí, Chocó. Denominación de la iglesia: Iglesia Panamericana. Descripción del hecho: La esposa del pastor dijo que ellos no esperaban que ocurriera ese desplazamiento y que no estaban preparados, como iglesia, ni como comunidad para afrontarlo. Dice que fue muy rápido, y que cuando llegaron a Istmina estuvieron muy afligidos por tener que dejar abandonada la obra que Dios les había encomendado, cuando ella se tuvo que ir se fue con la mitad de los hermanos y hermanas de la iglesia, pero que los demás se quedaron. Desde entonces, estuvieron orando para poder regresar y que la iglesia no se acabara; sin embargo, cuando regresaron, no fue igual, algunos de los hermanos prefirieron no regresar a la iglesia, según dice la pastora, porque no superaron las pruebas de fe que Dios les puso. Presuntos responsables: Guerrilla ELN y Clan del Golfo-AGC. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: La pastora dice que prefiere regresar a la vereda porque el trabajo en la ciudad es mal pago y no se consigue buen empleo, en cambio estando en Charco Largo se puede bañar en el río, estar con su comuni- 102 Hechos victimizantes en el contexto del conflicto armado interno colombiano (periodo de documentación 2022 – 2023) dad de la iglesia e ir a trabajar unos días a la mina y así puede vivir bien. Por otro lado, una hermana de la iglesia expresó, en varias ocasiones, comentarios que reflejan el daño colectivo que sufrió la iglesia con los desplazamientos y combates que se están presentando en la región. De hecho, los hijos e hijas de la hermana de la iglesia no viven en la vereda con ella, sino que están en otro lugar, según dice la hermana, para que puedan estudiar y también para evitar que los miembros de los grupos armados vengan y las enamoren o que los recluten. El reporte del Registro Único de Víctimas sobre la situación de violencia en Nariño durante el 2023 reportó un total de 39 desplazamientos masivos, 2 confinamientos y un acto terrorista que afectaron principalmente a los pobladores de los municipios Olaya Herrera, Barbacoas, Magüí Payán, Roberto Payán, Samaniego y Ricaurte. En particular, se observa con preocupación la situación de desplazamiento a la que se ha sometido a comunidades pertenecientes al Pueblo Awá, por las afectaciones étnicas y culturales que esto representa (Unidad para las Víctimas, 2024). En la visita humanitaria realizada por Justapaz en el segundo semestre del año 2023, se visitó a los líderes de las iglesias evangélicas rurales que se han visto directamente afectadas por el desplazamiento del municipio y área rural de La Llanada, para documentar la afectación y brindar acompañamiento psicosocial. A continuación, los casos de violencia reportados en el departamento: Durante el año 2023, en el departamento de Nariño, las disputas armadas por el control territorial y el dominio sobre los cultivos ilícitos (Nariño ocupa el primer lugar a nivel nacional en cultivos de uso ilícito) se configuraron entre una gran diversidad de grupos: las disidencias de las FARC-EP (Comandos de la Frontera y Frente Primero Carolina Ramírez), el ELN, el Comando Coordinador de Occidente, la Segunda Marquetalia, la Columna Móvil Jhonier Toro Arenas y el Bloque Occidental Jacobo Arenas (Unidad para las Víctimas, 2024). NARIÑO 6 CASOS Contexto de Nariño 103 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 18° CASO Víctima: Brayan Alexis Erazo (adolescente de 14 años). Hecho victimizante: Amenaza o intimidación. Fecha: 8 de octubre y 15 de diciembre de 2022. Lugar del hecho: Barrio la Ciudadela, Tumaco, Nariño. Denominación de la iglesia: Iglesia Cruzada Cristiana Tumaco. Antecedentes: Desde el año 2013, todo el núcleo familiar de la señora Erazo fue amenazado en contra de su vida por ser cristianos, la intimidación fue ocasionada por un grupo guerrillero que está instalado en el mismo barrio que ellos residen y desde ese momento empezó la persecución hacia ellos. Descripción del hecho: El día jueves 8 de octubre de 2022, siendo las 10:00 de la mañana, la hermana Amanda Erazo mandó a su hijo Brayan Alexis a sacar unas fotocopias cerca de la casa para hacer las tareas. Sin embargo, un par de horas después llegó un familiar que hace parte de los grupos armados y les dijo que Brayan Alexis estaba en la playita, detenido por un grupo guerrillero de otro sector del barrio la Ciudadela que lo quería reclutar a menos de que la familia colaborara con $500.000 para dejarlo libre. Por la gestión del familiar y la ayuda de algunos conocidos, pudieron dar un aporte parcial y traer a casa a Brayan con el compromiso de terminar el pago de la cuota acordada por la liberación del muchacho. Así se da esta nueva modalidad de extorsión y reclutamiento de menores de edad. Presuntos responsables: Disidencias de las FARC-EP. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: La Playita, es un lugar que es usado para realizar sacrificios, pican a las personas y las entierran, es decir, es un cementerio de las víctimas de los grupos armados. 19° CASO Víctima(s): Pastora Mileydi Natalia, presbítera del departamento. Hecho victimizante: Amenaza e intimidación. Fecha: 20 de agosto de 2023. Lugar del hecho: Departamento de Nariño. Denominación de la iglesia: Iglesia Asambleas de Dios. Descripción del hecho: Aunque la pastora es consciente de la necesidad de participar en escenarios públicos, ella prefiere no hacerlo para no ser llamativa, porque ya le ha pasado que llegan personas a decirle que no se meta en lo que no le importa. Entonces, por seguridad y la de su familia prefiere no hacerlo. Presuntos responsables: Clan del Golfo-AGC, guerrilla ELN, disidencias de las FARC-EP. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: Actualmente la pastora está preocupada porque hay varias iglesias cerradas en el sector rural, las veredas Pacual, Bella Florida, El Sande y el Vergel, porque a las personas les tocó salir del territorio por los enfrentamientos entre grupos armados. Según informó la pastora, también hay minas antipersonas y en esos días, en la vereda El Vergel, del municipio de La Llanada estalló una motobomba y por eso la gente tiene miedo. 20° CASO Víctima(s): Pastor Daniel Alexander Mendoza, 37 años. Hecho victimizante: Confinamiento masivo. Fecha: 20 de agosto de 2023. Lugar del hecho: Nariño, La Llanada, corregimiento El Vergel. 104 Hechos victimizantes en el contexto del conflicto armado interno colombiano (periodo de documentación 2022 – 2023) Denominación de la iglesia: Iglesia La Alianza Samaniego Con Pasión por Colombia. Antecedentes: En la zona hay una ola de asesinatos, en una semana pueden ocurrir hasta seis, ya que hay una advertencia de limpieza por vínculos con grupos armados y más que todo a los jóvenes. Sin embargo, en esa limpieza suelen haber equivocaciones. En la iglesia ocurrió que al hermano de una hermana de la iglesia lo asesinaron, dicen que porque consumía y tenía contactos con un grupo armado. El pastor también comentó que cerca a la iglesia del corregimiento Bajo Canadá, del municipio de Samaniego, hace un mes desaparecieron a un joven y les advirtieron que no fueran a preguntar por él, entonces nadie lo hace, porque está implantado ese código de silencio. Descripción del hecho: El corregimiento de El Vergel, en el municipio de La Llana da, es controlado por los grupos armados y ellos imponen el orden. El pastor suele hacer recorridos para trabajar en el campo, y aunque él es de esa zona, cada vez que sale, lo detienen y le preguntan a dónde va, qué va a hacer, a qué hora regresa y si se va a quedar, él les explica que va a realizar actividades con los niños o con la iglesia; les tiene que informar porque ellos siempre están pendientes. Presuntos responsables: Clan del Golfo-AGC, guerrilla ELN, disidencias de las FARC-EP. Afectaciones a la comunidad, la fe, cultura y el medio ambiente: La vida pastoral se ve afectada con los confinamientos y los desplazamientos causados por los enfrentamientos entre los grupos, porque ponen muchas restricciones para reunirse entre semana y para hacer vigilias en las veredas rurales, allá ahora ya no pueden hacer vigilias ni oraciones porque hay confinamiento después de las 6:00 de la tarde y por eso, no se transita ni a pie ni en moto. 21° CASO Víctima(s): Pastora Ángela María Martínez, 40 años. Hecho victimizante: Desplazamiento. Fecha: 1 septiembre de 2023. Lugar del hecho: Santa Cruz de Guachaves, Nariño. Denominación de la iglesia: Iglesia Altar de Oración. Descripción del hecho: Actualmente las personas de la zona rural del municipio de Santa Cruz de Guachaves, están desplazadas, los grupos armados controlan el territorio al punto de que restringen la movilidad, después de las 6:00 p.m. El pastor dice que sus mensajes los dan por medio de las Juntas de Acción Comunal, pasan papeles informando o les dicen a personas claves para que difundan el mensaje. El pastor dice que no les dan ninguna justificación del porqué de estas acciones, solo se les dice que deben obedecer y ya. Presuntos responsables: Guerrilla ELN, disidencias de las FARC-EP. 22° CASO Víctima(s): Jennifer Gabriela Robledo, pastora. Hecho victimizante: Desplazamiento. Fecha: 11 de agosto de 2023. Lugar del hecho: Corregimiento Vergel, Municipio de La Llanada. Denominación de la iglesia: Iglesia Jesucristo La Única Esperanza. Descripción del hecho: Por el mes de agosto de 2023, el Frente Franco Benavides reunió a los pobladores y les dijeron que habían llegado para quedarse en el territorio y quemaron las banderas del otro grupo. Después el ELN también con- 111 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 Semillas de Esperanza (Periodo de documentación 2022 – 2023) “…no entiendo la existencia humana y la necesaria lucha por mejorarla sin la esperanza y sin el sueño”. Paulo Freire “Pedagogía de la esperanza” Hay varios sentires que se recogen de estas palabras del educador brasileño Paulo Freire en 1992. Por un lado, que la esperanza necesita anclarse en prácticas concretas que adelanten la dignidad de la existencia, porque, según el educador, la desesperanza es resultado de la inacción o el inmovilismo. Por otro, que ese sentido de la esperanza, del sueño y la utopía es el que pone resistencia constructiva a las operaciones de la miseria estructural en nuestros territorios. Porque soñamos, caminamos el territorio. De aquí que la esperanza necesite de prácticas definidas que tengan raíz y horizontes en la historia. Las Semillas de Esperanza, son los mecanismos de resistencia y prácticas de las iglesias para el sostenimiento de la vida en contextos de violencia armada. Son las iniciativas, proyectos y programas que, desarrollados bajo distintos liderazgos eclesiales u organizaciones sociales basadas en la fe, se afanan por romper con los círculos de violencia en una apuesta tenaz por la reconciliación, la convivencia y la no-repetición en los territorios. Es así que esta sección expone las experiencias y acciones que distintas comunidades han promovido y adelantado como propuestas de construcción de paz en sus territorios que forjan la transformación tanto de las iglesias como de las comunidades y la sociedad en general. En esta ocasión, el presente ejercicio de documentación nos pone de cara a 10 acciones-semilla de esperanza de las cuales cuatro tienen la particularidad de cubrir la memoria de las luchas sociales, y las acciones culturales y públicas noviolentas lideradas por jóvenes, mujeres y colectivos que, con el acompañamiento de Justapaz, incidieron en sus barrios y comunas en medio del Estallido Social de 2021. Este es el caso, por ejemplo, del colectivo “RedLatiendo” en Cali. A través de espacios de educación popular y diálogos de saberes, la metodología implementada primero ubicaba las necesidades de las poblaciones, desarrollando ejercicios diversos para definir posibles transformaciones dentro de las cuales las comunidades pudieran contar con capacidades para acceder a derechos y justicia, y desde ahí tejer puntos de convivencia y reconciliación. Las otras seis, comprenden movimientos colectivos como los gestionados desde el desarrollo del Pacto Regional por la Paz del Bajo Cauca, la Red de Mujeres Emprendedoras de Salamina, la celebración anual de Pan y Paz, y la trayectoria de resiliencia de la comunidad del corregimiento El Garzal en el departamento de Bolívar. Bajo estas instancias del mover de las Iglesias, su espiritualidad y liderazgos en lo público, paso a paso se recupera el territorio, sus prácticas ancestrales y el fortalecimiento de sus autonomías aun cuando la violencia arrecia como un vendaval. La esperanza no defrauda, no falla, (Romanos 5: 5ª, NBJ) cuando se organiza, construye y movilizan sus sueños. Allí se instalan las experiencias documentadas para este periodo. 112 Semillas de esperanza (periodo de documentación 2022 – 2023) RedLatiendo Persona o comunidad: RedLatiendo. Nombre del proceso: Proyecto Diálogo y movilización. Lugar: Siloé, Cali, Valle del Cauca. Modalidad: Objeción de conciencia. Departamento: Valle del Cauca. Área de Justapaz que lo acompaña: Construcción de Paz, Objeción de conciencia y Memoria histórica, derechos humanos e incidencia política. ¿A qué situación responde? Carencias del municipio para surtir de oportunidades, iniciativas u ofertas para que los habitantes cuenten con la posibilidad de tener espacios propicios para la educación, el deporte, la cultura, el trabajo digno y hasta la movilidad urbana. ¿Cómo surge? Surge hacia el 2017 tras un examen de las problemáticas y procesos de Construcción de paz de la comuna 20 al occidente de Cali. ¿Quién lidera? Colectivo RedLatiendo en articulación con otros colectivos juveniles. ¿Quién la compone? Colectivo RedLatiendo, junto a otros colectivos tales como: Siloé Sonriente, Museo Popular de Siloé, Soñadores de Siloé, Fundación Darvip, Semillas de Siloé, Minga Suroccidente, Fundación Foro Suroccidente, Justapaz, y Peace Direct. Descripción de la Semilla de Esperanza: La comuna 20 al occidente de Cali, cuenta con 11 barrios, y todas las personas que los habitan han sentido de alguna manera el golpe de la violencia urbana. Esto a raíz de las carencias del municipio para surtir de oportunidades, iniciativas u ofertas para que las personas cuenten con la posibilidad de tener espacios propicios para la educación, el deporte, la cultura, 1el trabajo digno y hasta la movilidad urbana; todas estas constituyen instancias para agotar las brechas de desigualdad social sobre la comuna. “Dignificar y mejorar las condiciones de vida”, fue una de las frases más sonadas durante el primer encuentro para articular la RedLatiendo, un colectivo que desde el 2017 ha venido examinando problemáticas y empalmando procesos de construcción de paz en los barrios de la comuna. Una de estas dinámicas de apoyo tomó forma a través del proyecto “Barrio Adentro”, un proceso y movimiento social y político, que articulaba diferentes colectivos, y liderazgos que gestaban movimientos de transformación y construcción de paz en los diferentes barrios de la ciudad del valle. Al ser un trabajo articulado, la Red no trabaja en solitario. De hecho, la transformación de los barrios no es posible sin articulación, mencionan sus líderes. Por ello, muchas son las organizaciones y movimientos que participan conforme a la Red para encaminar acciones y agendas de incidencia: Siloé Sonriente, Museo popular de Siloé, Soñadores de Siloé, Fundación Darvip, Semillas de Siloé, Minga Suroccidente, Fundación Foro Suroccidente, Justapaz, y Peace Direct. Impactos de la Semilla de Esperanza: A través de su accionar, RedLatiendo ha logrado consolidar y encausar iniciativas ciudadanas y de construcción de paz en los barrios de la comuna 20 principalmente. De acuerdo con algunas figuras de su liderazgo, sus iniciativas y actividades culturales y simbólicas “han logrado contribuir al mejoramiento de la proyección social e incluso política de los territorios impulsando otros proyectos sociales con y para la gente”1. 1 Para ampliar información ver artículo: Una convergencia de sueños que hace latir el corazón del barrio. (2023). Colectivo Red Latiendo, Paula Marcela Villani Campo & Valentina Holguín Restrepo en Revista La Guacharaca. Voces de reconciliación en el Valle del Cauca. Edición N° 4. 2023 (https://www.valledelcauca.gov.co/gestionpaz/loader. php?lServicio=Tools2&lTipo=viewpdf&id=70066) 113 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 2“Pan y Paz” bajo el Puente de la Dignidad en Usme Persona o comunidad: Iglesia Menonita “Dios de Paz” y Primera Línea. Denominación: Iglesia Cristiana Menonita de Colombia. Comunidad religiosa: Iglesia Cristiana Menonita “Dios de Paz”. Nombre del proceso: Diálogo y movilización. Lugar: Usme, Bogotá D. C . Modalidad: Líderes religiosos, objeción de conciencia y otras. Departamento: Cundinamarca. Área de Justapaz que lo acompaña: Objeción de Conciencia y Memoria histórica, derechos humanos e incidencia política. ¿A qué situación responde? Estallido Social de 2021. ¿Quién lidera? Iglesia Cristiana Menonita “Dios de paz” en Usme, Justapaz, colectivos juveniles en Usme y Primera Línea. ¿Quién la compone? Iglesia Cristiana Menonita “Dios de paz” en Usme, Justapaz, colectivos juveniles en Usme y Primera Línea. Descripción de la Semilla de Esperanza: El 2 de octubre de 2021, desde Justapaz y la Iglesia Menonita “Dios de Paz” en Usme, se llevó a cabo una nueva edición de Pan y Paz, un esfuerzo conjunto de personas, iglesias e instituciones que, desde la perspectiva del evangelio de Jesús, hijo de Dios, da testimonio de la relación entre la justicia económica y la paz en el marco del respeto de la dignidad de hombres, mujeres y niños. Es la respuesta de la Iglesia Menonita al Día Internacional de la Paz, la Noviolencia y el Cese al Fuego, la iniciativa de la ONU por recordar y fortalecer los compromisos humanos para fortalecer los ideales de paz y aliviar las tensiones y causas del conflicto en las naciones y los pueblos. Si bien, por lo general, durante este día se organizan caminatas, marchas, se divulgan comunicados, se realizan actos litúrgicos y hasta conciertos estrechando relaciones con distintas instituciones mientras se reparte pan y algo para tomar a los presentes y transeúntes, para ese 2 de octubre, y en el marco del Estallido Social, se realizó una olla comunitaria bajo el Puente de la Dignidad, antes conocido como el Puente de Santa Librada, en Usme. La actividad fue parte de un proceso que venía calibrándose en atención a la situación del Paro Nacional. Entonces se realizaron 4 talleres con la comunidad de la Iglesia Cristiana Menonita “Dios de Paz” en la localidad de Usme y jóvenes de la Primera Línea, con el objetivo de fortalecer sus capacidades en primeros auxilios jurídicos, acciones constitucionales, y reglamentación de la protesta. Al inicio de los talleres asistían pocos jóvenes, pero con el acompañamiento de la iglesia, y la construcción de confianza, los últimos talleres tuvieron más de 30 participantes. Uno de los resultados de este acompañamiento fue el desarrollo de esta olla comunitaria en el marco de Pan y Paz. Impactos de la Semilla de Esperanza: Uno de los mayores impactos de este proceso entre la Iglesia y jóvenes de Primera Línea en Usme ha sido el fortalecimiento de sus vínculos y el accionar concertado entre ambas comunidades. La olla comunitaria bajo el puente escenificó el resultado de escuelas de formación en construcción de paz y el acompañamiento a estos jóvenes en el marco del Estallido impulsando y promoviendo en ellos y ellas nuevas agendas e instancias de participación ciudadana en el barrio. 114 Semillas de esperanza (periodo de documentación 2022 – 2023) 3 Construcción de Paz y diálogos interculturales desde los barrios populares de Cali, Ibagué, Pasto, Quibdó, Sincelejo y Usme (Bogotá) Nombre del proceso: Proyecto: Diálogo y movilización en Cali, Ibagué, Pasto, Quibdó, Sincelejo y Usme2. Lugar: Barrios populares de Cali, Ibagué, Pasto, Quibdó, Sincelejo y Usme (Bogotá). Modalidad: Objeción de conciencia, mujeres, líderes religiosos y otros. Departamento: Valle del Cauca, Tolima, Nariño, Chocó, Sucre y Cundinamarca. Área de Justapaz que lo acompaña: Objeción de Conciencia y Memoria histórica, derechos humanos e incidencia política. ¿A qué situación responde? Estallido Social de 2021. ¿Cómo surge? Con los saldos aún vivos del Estallido Social, a partir de octubre 2021 hasta abril de 2023, Justapaz participó de la experiencia de acompañamiento territorial sostenido para la construcción de la paz y la noviolencia a movimientos de jóvenes, mujeres, diversidades y movimientos ecuménicos por la paz. Se trató de un acompañamiento a seis ciudades abarrotadas por las conmociones del conflicto armado, el desplazamiento forzado en el país, el asesinato de liderazgos comunitarios, restricciones de movilidad, extorsiones, paros armados, entre otras afectaciones que laceran la calidad de vida, mayormente, sobre la población joven que habita los territorios. ¿Quién lidera? Colectivos de jóvenes afrodescendientes, mujeres populares y movimientos ecuménicos por la paz. 2 Para un mayor detalle ver: Justapaz. (2023) Reporte de Incidencia: Proyecto construcción de paz y diálogos interculturales desde los barrios populares de Ibagué, Pasto y Sincelejo y Justapaz.(2023) Reporte de Incidencia: Proyecto construcción de paz y diálogos interculturales desde los barrios populares de Cali, Quibdó y en localidad de Usme, Bogotá. Descripción de la Semilla de Esperanza: Cali Como parte de estos procesos, en Cali se presentó el proyecto Diálogo y Movilización con la representación de colectivos como Punto Meléndez, Puerto Resistencia, Paso del Comercio, Uniresistencia y Foro SurOccidente, además de la realización de los Encuentros de saberes hacia la construcción de una agenda ciudadana desde algunos barrios y colectivos juveniles. De experiencias como esta, surgieron reuniones con liderazgos juveniles con vistas a aterrizar acciones de incidencia política, formación ciudadana, trabajo con instancias oficiales como Juntas de Acción Comunal y el desarrollo de ejercicios que articularan con la Escuela de Desarrollo Territorial del área de Construcción de paz de Justapaz. En ese mismo marco, acciones como estas impulsaron el acompañamiento a la Comisión de Empalme Social de Juventudes, en temas como: barrismo social, empleabilidad, etnia y campesinado, participación política de juventud, arte y cultura, medio ambiente, educación, ciencia y tecnología, género y diversidad, paz, justicia, derechos humanos e implementación del Acuerdo de Paz de 2016. Otros temas trabajados desde la iniciativa del colectivo RedLatiedo para la veeduría ciudadana sobre el sector fueron: alcantarillado, prevención de riesgos por temas de lluvias y oferta cultural que llega al barrio Belén, en Siloé. Se llevaron a cabo murales, foros para la memoria (Foro Memoria Viva), ferias comunitarias, diplomados y talleres bajo la estrategia llamada Red informativa para la toma de decisiones democráticas con jóvenes y víctimas en alianza con medios alternativos de comunicación como “Mutante”. Asimismo, junto al colectivo RedLatiendo se generaron tiempos para la socialización de temas de seguridad y autocuidado en el marco del Estallido Social, así como procesos para la resignificación de espacios como las canchas de 115 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 sectores asociados con el consumo de sustancias psicoactivas. También hubo asistencia activa a una reunión con la Comisión de la Verdad para arraigar estrategias que brindaran continuidad al legado de la Comisión tras la entrega del informe. Ibagué Sobre los barrios populares de Ibagué, colectivos como “Educomunicación” y el laboratorio de comunicación ciudadana, “La Cocina”, divulgaron su primera revista y video del Festival de la Feria Unión, en el marco del cual, hubo un tiempo para conversar sobre los proyectos de construcción de paz, protocolos de seguridad y autocuidado. De igual manera, en un ejercicio de integración entre la academia y las organizaciones juveniles vinculadas a las jornadas de movilización, se realizó la Feria de Juventud y Región. Una dinámica similar fue evidenciada en los distintos festivales de recorridos por la vida, los derechos humanos y la protección con enfoque territorial, de género e intercultural que tuvieron lugar, no solo en Ibagué, sino en ciudades como Pasto y Sincelejo. En un tono parecido, en el Teatro Tolima de Ibagué, y de acceso gratuito a la población, se llevó a cabo el Festi-Circo: Cultura, memoria y resistencia desde las manifestaciones artísticas del circo, el circo social, la danza, el teatro, la música urbana y el hip-hop. Al igual que en Cali, desde Ibagué diversos colectivos de la ciudad generaron espacios de creación de agendas ciudadanas para el foro Jóvenes, diálogo y movilización. Allí se recogieron propuestas en torno a temas como: desempleo, cultura, memoria y patrimonio, crisis climática, género y diversidades sexuales, protesta social y derechos humanos. Como otro espacio de diálogo, durante el tiempo de la Semana Santa 2022, colectivos participantes del proyecto Diálogos Interculturales de la ciudad de Ibagué, desarrollaron el Campamento de la juventud: El sueño de una agenda integral en la ciudad de Ibagué. Pasto Por encima de los flagelos de la violencia generada por la cooptación de grupos armados ilegales en sus disputas por el control territorial para las economías ilícitas, grupos de diversas iniciativas juveniles en Pasto también participaron de procesos de movilización y diálogos durante el Estallido Social. Uno de estos procesos fue lo que denominaron Diálogos interculturales en barrios del oriente de Pasto los cuales permitieron la participación de 12 iniciativas para activar lo que eventualmente se conoció como la Agenda legislativa juvenil. Allí se ubicaron siete apuestas políticas y la llamada de acción a una ruta de diálogo con la institucionalidad. Otras acciones en este marco fueron las jornadas barriales para la multiplicación de mujeres aliadas con la intención de ubicar protocolos de seguridad humana y autoprotección y el Festival de recorridos culturales por la vida, los derechos humanos y la protección con enfoque territorial, de género e intercultural. Además, se realizaron dos foros. Uno de ellos fue el debate con candidatos a los Consejos municipales de juventud. Otro fue el Foro polifónico mujeres en resistencia por la vida y la paz. En el caso del primero, se buscaba incluir en las plataformas de las candidaturas las agendas públicas de los jóvenes que resaltan la seguridad y el ejercicio de los liderazgos desde los diferentes escenarios políticos, populares y sociales. El segundo foro, realizado en el marco de las actividades del Día internacional de las defensoras de derechos humanos, fue articulado con el colectivo “Mujeres nariñenses por la paz” y la “Corporación 8 de marzo”. Quibdó Quibdó, en medio de sus afectaciones por la continuidad del conflicto armado interno y hasta el fortalecimiento de grupos armados ilegales, brota para 2022 la organización de la manifestación Por la vida y la dignidad de los jóvenes de Quibdó, además, plantones por jóvenes miembros de distintos colectivos en 116 Semillas de esperanza (periodo de documentación 2022 – 2023) el territorio. De igual manera, junto a la administración municipal de Quibdó y organizaciones sociales y civiles, varios colectivos de jóvenes y el acompañamiento de Justapaz tuvieron la oportunidad de ser parte de la socialización de avance de políticas públicas juveniles en el municipio. Asimismo, hubo participación en la socialización de la iniciativa municipal Jóvenes emprendedores de paz que procuró relacionar e impulsar a jóvenes del municipio con ideas de negocio y emprendimientos con el fin de contribuir a dar empleabilidad y alejar a los jóvenes del conflicto que diariamente viven. Por otro lado, de forma articulada con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y en el marco de la iniciativa Hablar locura, tuvo lugar en el municipio el primer conversatorio sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes y adolescentes ante la salud mental. Sincelejo Si bien en Sincelejo algunas de las principales causas para la movilización social fueron asuntos como la falta de acceso a la educación, el acceso a servicios públicos y la pobreza, en ese mismo marco, desde Justapaz se buscó el acompañamiento y redireccionamiento de las problemáticas hacia las entidades correspondientes para su atención. Uno de los casos que escenifica este acompañamiento es el relacionado a la “Asociación de jóvenes indígenas de Colombia” que reunió a juventudes de zonas rurales y corregimiento de Sincelejo para gestionar este redireccionamiento institucional. Otros espacios fueron articulados con jóvenes de plataformas juveniles como SerKribe o las jornadas deportivas en torno al baloncesto con figuras reconocidas de su práctica para promover desde allí el análisis de los contextos, la formulación de protocolos de seguridad y la identificación de diez líderes de diferentes procesos en la ciudad, quienes aceptaron avanzar en el proyecto como apoyo y referente para otros jóvenes. A su vez, se dieron encuentros culturales de jóvenes como Un canto por la vida y el respeto a las diferencias que contó con la participación de jóvenes alrededor de expresiones musicales sobre la gaita, el rock, las baladas y el rap. De otra parte, grupos de jóvenes participaron de una reunión con representantes del Comité Central del Paro para la facilitación de nueve mesas de negociación con la institucionalidad departamental. Además, hubo un acompañamiento a 14 jóvenes en situación de riesgo y diálogos con la Unidad Nacional de Protección (UNP) para concretizar procesos de protección. También tuvieron lugar plantones para protestar por el abandono y la situación de seguridad a la que están sometidas las regiones de La Mojana y el San Jorge, y una jornada de trabajo en el resguardo indígena de Chochó que culminó con un espacio de afirmación sobre las raíces indígenas del territorio y su gente. Usme En Usme, tanto como en las ciudades antes mencionadas, se realizaron jornadas barriales para la multiplicación de protocolos de seguridad, autoprotección y seguridad humana, además de espacios participativos para el diagnóstico socio-cultural y la socialización de agendas sobre contextos que generan riesgos para los liderazgos. Igualmente, hubo participación en la exposición de una muestra de estampados por jóvenes de primeras líneas, organizaciones, colectivos y bibliotecas populares de la localidad de Usme. Por otro lado, varias organizaciones de la localidad realizaron la actividad Onces entre parches, un espacio para la socialización de avances en la construcción de paz en el barrio y la definición de rutas de acción. Además, el colectivo “Santa Librada Emancipada”, llevó a cabo el recorrido denominado: Re-descubriendo el patrimonio local de Usme, con el ánimo de reconocer el patrimonio de Usme desde una mirada artística con enfoque de género y derechos humanos. 117 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 4 Impactos de la Semilla de Esperanza: El acompañamiento tuvo dos objetivos. En primer lugar, buscó el fortalecimiento de las iniciativas culturales y artísticas de paz y, en segundo lugar, promovió la realización de acciones de incidencia con otras plataformas de paz y entidades estatales para transmitir las exigencias en materia de bienestar, derechos humanos, prácticas de reconciliación y diálogo social que surgen de los barrios populares de ciudades capitales como Cali, Ibagué, Pasto, Quibdó, Sincelejo y Usme (Bogotá). Así, bajo estrategias como A Movilizar la Palabra, estos espacios permitieron la construcción de agendas ciudadanas con jóvenes, en donde se reunieron propuestas que buscaran articulación con otros procesos ciudadanos, además de espacios políticos para que sus anhelos y justas demandas de inclusión, satisfacción y goce de derechos fuesen escuchadas y materializadas en planes territoriales de desarrollo. Resiliencia de la comunidad campesina de El Garzal, una lucha por el territorio Persona o comunidad: Iglesia Cuadrangular de El Garzal. Denominación: Iglesia Cristiana Carismática Cuadrangular. Nombre del proceso: Deslinde del 31% de playones comunales de la ciénaga, El Garzal. Lugar: El Garzal, Simití, Bolívar. Modalidad: Liderazgos religiosos y otros. Departamento: Bolívar. Área de Justapaz que lo acompaña: Memoria histórica, derechos humanos e incidencia política. ¿Cómo surge? Durante el primer semestre del 2022, en mayo, se inició la primera parte de la inspección ocular para el proceso de deslinde, diligencia donde los funcionarios de la Agencia Nacional de Tierras se adentraron en la ciénaga para delimitar lo que corresponde a ciénaga, y cuál es el terreno adjudicable. Esta diligencia no se pudo concluir debido al paro armado del Clan del Golfo en la región. El pasado 25, 26 y 27 de julio de 2022, se realizaron reuniones de socialización sobre la inspección ocular con la comunidad de campesinos de Nueva Esperanza, El Garzal y San Luis, revisando junto al equipo técnico y jurídico los procesos de las personas que participaron y acreditaron documentos de propiedad. ¿Quién lidera? Pastor Salvador Alcántara, Agencia Nacional de Tierras, profesionales jurídicos de Justapaz. ¿Quién la compone? Vecinos del corregimiento de El Garzal. Descripción de la Semilla de Esperanza: El 29 de junio de 2023 la Agencia Nacional de Tierras definió la Resolución No. 20233200883716: “Por medio del cual se resuelve parcialmente el procedimiento agrario de deslinde o delimitación de las tierras de propiedad de la Nación, respecto del treinta y uno por ciento (31%) del polígono de los terrenos que conforman el denominado COMPLEJO CENAGOSO EL GARZAL, ubicado en jurisdicción del municipio Simití, departamento de Bolívar (…)”; y del ejercicio de conformación y acción de la Junta de Baldíos Adjudicables y de los lineamientos del reglamento de uso y manejo de los terrenos comunales del polígono deslindado de El Garzal. Posteriormente, el 18 de agosto de 2023, se realizó la Asamblea Popular de Campesinos y Pescadores del Sur de Bolívar, liderada por la ministra de Agricultura Jhenifer Mojica, con la participación de Gerardo Vega, director de la Agencia Nacional de Tierras y los líderes del corregimiento, entre ellos el pastor Salvador Alcántara de la Iglesia Cristiana Carismática Cuadrangular. El objetivo de la Asamblea era sencillo: anunciar finalmente el proceso de deslinde del 31% de playones comunales de la ciénaga El Garzal. 118 Semillas de esperanza (periodo de documentación 2022 – 2023) 5 Luego de 10 años de proceso, la Agencia Nacional de Tierras declaró como bien de uso público el 31% de este complejo cenagoso en Simití, Bolívar, que corresponden a unas 5.043 hectáreas, las cuales quedarán en manos de 465 campesinos y campesinas que ahora podrán usar la zona norte de la ciénaga para pescar y cultivar alimentos. Este proceso marca un momento trascendental para la zona, ya que permitirá el ordenamiento del territorio alrededor del agua y garantizar el acceso y correcto aprovechamiento de los/as campesinos/as sobre estos terrenos. Fue así, de hecho, como quedó definido en el Plan Nacional de Desarrollo: Colombia, potencia mundial de la vida, según el Ministerio de Agricultura. El corregimiento El Garzal, ubicado en el municipio de Simití, al sur del departamento de Bolívar, está conformado por dos veredas: el Garzal y Nueva Esperanza que, de acuerdo con la Agencia Nacional de Tierras – ANT, conforman un terreno de aproximadamente 19.000 hectáreas. El resto de la tierra de El Garzal, asciende a unas 15.000 hectáreas, integradas por sabanas, playones y cuerpos de agua de siete ciénagas y humedales3. Impactos de la Semilla de Esperanza: Ante este panorama de vulnerabilidad, violencia, constantes amenazas a sus líderes y la falta de una respuesta oportuna del Estado, la comunidad de El Garzal ha podido resistir gracias a la fe. Ese ha sido su motor principal para seguir adelante en el camino de reivindicación de sus derechos. Su fuerte y arraigada creencia en Dios ha permitido que no pierdan su esperanza y bajo el liderazgo del pastor Salvador Alcántara, quien ha recibido la mayoría de las amenazas, hoy pervive una comunidad organizada que resiste de manera pacífica por sus derechos y que no descansará hasta obtener justicia. 3 Para mayor información ver artículo: Danna Robayo y Vivian Benavides. (2023). Resiliencia de la comunidad campesina de El Garzal, una lucha por el territorio. https:// www.justapaz.org/resiliencia-de-la-comunidad-campesina-de-el-garzal-una-lucha-por-el-territorio/ Encuentro y espacio simbólico y espiritual de reconciliación en Puerto Asís, Putumayo Persona o comunidad: Iglesia de Dios, Mesa de víctimas de Putumayo, representantes de la comunidad del Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) en Putumayo. Comunidad religiosa: Iglesia de Dios. Nombre del proceso: Reconciliación. Lugar: Puerto Asís, Putumayo. Modalidad: Liderazgos eclesiales, sociales y otros. Departamento: Putumayo. Área de Justapaz que lo acompaña: Construcción de Paz y Reconciliación. ¿Quién lidera? Liderazgo pastoral de la Iglesia de Dios, representantes de la iglesia católica, Mesa de víctimas del Putumayo. Descripción de la Semilla de Esperanza: El viernes, 25 de agosto de 2023, cuatro profesionales de Justapaz llegaron frente al templo de La Iglesia de Dios en Putumayo, con cartulinas, marcadores, hilos de colores y la forma de un corazón en madera por piezas, desmontado. El objetivo para esos días era contribuir a los procesos de reconciliación entre seis firmantes del acuerdo de 2016 y casi 60 víctimas del conflicto de distintas regiones en el Putumayo correspondiendo lo que dispone el punto 5 del Acuerdo Final, la satisfacción de los derechos de las víctimas es la reconciliación de toda la ciudadanía colombiana para transitar caminos de civilidad y convivencia. El encuentro fue un espacio simbólico y espiritual de reconciliación. Contó con tres momentos para conocer las historias de vida de la gente y comprender la capacidad de perdón y reconciliación tanto de los firmantes como de las víctimas y con cada grupo se pudo escribir y dibujar con cuidado los caminos de vida de cada cual 119 Un Llamado Profético No. 17. Paz, diálogo y movilización en Colombia. Memoria histórica del Estallido Social de 2021 6 en pedazos de cartón que luego fueron recogidos y observados en silencio sobre un peldaño del altar del templo. A cada tiempo de vida que fue compartido se le asignó un hilo de un color. Estos representaban el territorio o la tierra luchada, la esperanza en el presente y el futuro. Hay eventos que ocurrieron hace más de 30 años, como gente desaparecida. Varios de los firmantes sacaron libretas y anotaron esos reclamos de personas dadas por desaparecidas, aunque no tenían mucha información para dar respuesta. El sábado 26 de agosto de 2023, dos representantes de los firmantes del Acuerdo de Paz de 2016, y dos representantes de la Mesa de Víctimas pasaron al frente y agarraron la pieza simbólica en forma de corazón hilvanada. Una persona de la comunidad afrocolombiana del Putumayo llevó puesto su atuendo ancestral mientras sostenía uno de los bordes del corazón y dijo: “Como pueblo afro no podemos más sepultar a nuestros hermanos. La violencia no se hace únicamente con las armas sino cuando no hay perdón. Este atuendo da señal de perdón, da señal de compromiso.” Poco después, la otra persona representante de la mesa de víctimas compartía: “Cuando no perdonamos son las enfermedades del alma las que vienen. No podemos hablar de reconciliación cuando en nuestro corazón hay odio”. Entonces hubo un minuto de silencio por quienes no estaban presentes. Las víctimas, luego, repartieron a los firmantes botones con un fondo blanco y una paloma negra en el centro que significaba que, en medio del dolor, la paz transforma el sufrimiento. Luego, los firmantes repartieron plantas suculentas a las víctimas y dijeron “Porque los procesos de reconciliación son frágiles como las plantas y merecen nuestro cuidado”. Al final del acto, el padre Miguel de la iglesia católica compartió unas palabras escuetas, para el cierre del proceso, “la paz tenemos que encontrarla en nosotros mismos. Que no se sigan repitiendo estos hechos dolorosos. Que la paz de Cristo gobierne nuestras vidas. Que como humanos sepamos como ponernos en el lugar de otros”. Al finalizar, todos rezaron el Padre Nuestro, “Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden”. Impactos de la Semilla de Esperanza: Del espacio se generaron tres procesos. En primer lugar, del espacio de reconciliación se abrió la posibilidad de trabajo cercano a firmantes del acuerdo en el ETCR. En este mismo contexto, se ha ido desarrollando la idea de un restaurante coordinado por la Junta Comunal del ETCR. Por último, se abre la oportunidad de promover el desarrollo de una Red Departamental de mujeres víctimas del conflicto en Putumayo. Conformación del Pacto Regional por la Paz Persona o comunidad: Organizaciones e iglesias integrantes del Pacto Regional por la Paz. Comunidad religiosa: Iglesia El Pacto, Iglesia Cristo Viene, Iglesia La Bendición de Dios, Iglesia Cristo El Rey y la Iglesia Nueva Generación. Nombre del proceso o actividad: Conformación Pacto Regional por la Paz, Bajo Cauca. Lugar: Cáceres. Modalidad: Líderes y lideresas de iglesia. Departamento: Antioquia. Área de Justapaz que brinda acompañamiento: Construcción de paz e Iglesias santuarios de paz. ¿A qué situación responde? ¿Para qué sirve o cuál es su objetivo? La semilla de esperanza busca fortalecer el tejido social entre organizaciones sociales e iglesias que trabajan en la región del Bajo Cauca, esto mediante el desarrollo 120 Semillas de esperanza (periodo de documentación 2022 – 2023) 7 conjunto de estrategias que permitan generar más oportunidades a las familias campesinas, en esta región donde la principal actividad económica es la minería y la ganadería. De manera particular, el Pacto Regional por la Paz del Bajo Cauca, quiere dar oportunidad de empleos a mujeres cabeza de familia, fortaleciendo las capacidades y habilidades de las mujeres en temas de emprendimiento, manejo de recursos y economías. ¿Quién o quiénes la lideran? El pastor y la pastora de la Iglesia Nueva Generación. Antecedentes de la Semilla de Esperanza: El municipio de Cáceres se reconoce dentro del Bajo Cauca como uno de los municipios más afectados por la violencia debido a que limita con Tarazá y con algunas veredas que se encuentran en disputa por los grupos armados. En el margen de este contexto, la población civil se ha encontrado vulnerada por desplazamientos, confinamiento y masacres, estos actos han generado un incremento en el costo de los alimentos y la escasez de los mismos. Anteriormente se ha trabajado procesos de formación con las iglesias en temas de derechos humanos, lecturas bíblicas y resolución de conflictos, esto, desde el área de Construcción de paz y otras áreas de Justapaz. De esta manera, las personas que lideran la iniciativa participan activamente del Pacto Regional por la Paz. ¿Quiénes las componen? Iglesia El Pacto, Iglesia Cristo Viene, Iglesia La Bendición de Dios, Iglesia Cristo el Rey, Iglesia Nueva Generación, Asociación de Campesinos (ASOCUR), Asociación de Campesinos del Bajo Cauca (ASOCBAC) y Asociación de Desplazados y Mujeres Cabeza de Hogar Víctimas de la Violencia Jesús da Vida (ADMUCAJEVIEN). Descripción de la Semilla de Esperanza: Esta Semilla de Esperanza es la consolidación del Pacto Regional por la paz, la unión de iglesias cristianas y organizaciones sociales de la región del Bajo Cauca (Iglesia El Pacto, Iglesia Cristo Viene, Iglesia La Bendición de Dios, Iglesia Cristo El Rey, Iglesia Nueva Generación, ASOCUR, ASOCBAC y ADMUCAJEVIEN), que trabajan con poblaciones víctimas del conflicto armado. Impactos de la Semilla de Esperanza: Por medio del Pacto Regional por la Paz se logrará fortalecer a las iglesias, organizaciones aliadas y a las familias en las capacidades de soberanía alimentaria, medio ambiente, educación financiera y emprendimiento, esto para disminuir la crisis económica que se presenta en los territorios y las desigualdades. Además, cabe resaltar que las iglesias han trabajado unificadamente sobre procesos que no se daban anteriormente, dado que en algunos municipios se presentan algunos conflictos entre las iglesias por la intención de evangelizar. Iniciativa de Siembra colectiva del Pacto Regional por la Paz, Bajo Cauca Persona o comunidad: Organizaciones e iglesias integrantes del Pacto Regional por la Paz. Nombre de la iglesia u organización: Iglesia El Pacto, Iglesia Cristo Viene, Iglesia La Bendición de Dios e Iglesia Cristo El Rey. Nombre del proceso o actividad: Siembra colectiva. Lugar: El Bagre. Modalidad: Líderes y lideresas de iglesia. Departamento: Antioquia. Área de Justapaz que brinda acompañamiento: Construcción de paz e Iglesias santuarios de paz.