scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4)

Salud y Farmacos; Homedes, Nuria; Ugalde, Antonio; Castrillon Valencia, Natalia Katerine

Abstract

Boletín Fármacos es un boletín electrónico de la organización Salud y Fármacos (https://www.saludyfarmacos.org/) que se publica cuatro veces al año. El Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización informa sobre el rol que diferentes actores (prescriptor, distribuidor, farmacéutico y paciente) y actividades (prescripción, distribución, dispensación y utilización) tienen en el uso adecuado de medicamentos, e incluye recomendaciones para mejorar estos procesos. El volumen incluye las secciones de Prescripción, Medicamentos a evitar, Innovación farmacológica, Resitencia antimicrobiana y Utilización. Este documento corresponde al 2025, Vol. 28, N°4.

Full text

Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización Boletín electrónico para fomentar el acceso y el uso adecuado de medicamentos http://www.saludyfarmacos.org/boletin-farmacos/ Volumen 28, número 4 , noviembre 2025 Boletín Fármacos es un boletín electrónico de la organización Salud y Fármacos que se publica cuatro veces al año: el último día de cada uno de los siguientes meses: febrero, mayo, agosto y noviembre. Editores Núria Homedes Beguer, EE.UU. Antonio Ugalde, EE.UU. Natalia Castrillón, Colombia Asesor de Farmacia Emilio Pol Yanguas Asesores en Farmacología AlbínChaves, Costa Rica Rogelio A. Fernández Argüelles, México Mariano Madurga, España Corresponsales Rafaela Sierra, Centro América Raquel Abrantes, Brasil Webmaster People Walking Equipo de Traductores Nazarena Galeano, Argentina Araceli Hurtado, México Enrique Muñoz Soler, España Comunicadora Andrea Carolina Reyes Rojas, Colombia Editores Asociados Albín Chaves, Costa Rica Anahí Dresser, México José Humberto Duque, Colombia Carlos Durán, Ecuador Juan Erviti, España Jaime Escobar, Colombia Eduardo Espinoza, El Salvador Rogelio A. Fernández Argüelles, México Corina Bontempo Duca de Freitas, Brasil Duilio Fuentes, Perú Adriane Fugh-Berman, Estados Unidos Volnei Garrafa, Brasil Sergio Gonorazky, Argentina Alejandro Goyret, Uruguay Fermando Hellmann, Brasil Luis Eduardo Hernández Ibarra, México Óscar Lanza, Bolivia René Leyva, México Mariano Madurga, España Ricardo Martínez, Argentina Gonzalo Moyano, Argentina Peter Maybarduk, Estados Unidos Gabriela Minaya, Perú Julián Pérez Peña, Cuba Francisco Rossi, Colombia Luis Carlos Saíz, España Bruno Schlemper Junior, Brasil Jan Helge Solback, Noruega Juan Carlos Tealdi, Argentina Federico Tobar, Panamá Claudia Vacca, Colombia Susana Vázquez, Perú Emma Verástegui, México Claude Verges, Panamá Boletín Fármacos solicita comunicaciones, noticias, y artículos de investigación sobre cualquier tema relacionado con el acceso y uso de medicamentos; incluyendo temas de farmacovigilancia; políticas de medicamentos; ensayos clínicos; ética y medicamentos; dispensación y farmacia; comportamiento de la industria; prácticas recomendables y prácticas cuestionadas de uso y promoción de medicamentos. También publica noticias sobre congresos y talleres que se vayan a celebrar o se hayan celebrado sobre el uso adecuado de medicamentos. Boletín Fármacos incluye una sección en la que se presentan síntesis de artículos publicados sobre estos temas y una sección bibliográfica de libros. Los materiales que se envíen para publicarse en uno de los números deben ser recibidos con treinta días de anticipación a su publicación. El envío debe hacerse preferiblemente por correo electrónico, a ser posible en Word o en RTF, a Núria Homedes ([email protected]). 632 Skydale Dr, El Paso Tx 79912. Teléfono: (202) 9999079 ISSN 2833-129X, DOI: 10.5281/zenodo.17535354 Índice Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) Novedades sobre la Covid Estimaciones globales de vidas y años de vida ganados por la vacunación contra la covid-19 durante el período 20202024 J.P.A. Ioannidis, A.M. Pezzullo, A. Cristiano, S. Boccia. 1 Tratamientos farmacológicos para la covid-19 leve o moderada: revisión sistemática y metaanálisis en red S. Ibrahim, R. Siemieniuk, M.J. Oliveros, N. Islam, J.P. Díaz Martínez, A. Izcovich, et al 1 Medicamentos a Evitar Benzgalantamina (Zunveyl): otra mala elección para la enfermedad de Alzheimer Worst Pills, Best Pills. Septiembre de 2025. 3 Donanemab. Un nuevo análisis de donanemab (Kisunla) respalda la designación de "No Usar" Worst Pills, Best Pills, agosto de 2025 5 Eculizumab (Soliris) para la miastenia grave a partir de los seis años Prescrire International 2025; 34 (273): 182 7 Testosterona. La FDA elimina precipitadamente la advertencia de caja negra relacionada con las enfermedades cardiovasculares de las etiquetas de los productos con testosterona Worst Pills, Best Pills. Agosto de 2025 7 Innovación Abaloparatida (Eladynos) para la osteoporosis posmenopáusica Prescrire International 2025; 34 (272): 178-179 10 Alirocumab (Praluent) para la hipercolesterolemia familiar heterocigótica a partir de los 8 años Prescrire International 2025; 34 (272): 175 11 Atezolizumab en inyección subcutánea (Tecentriq) Prescrire International 2025; 34 (273): 212-213 12 Dupilumab (Dupixent) para algunas formas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) Prescrire International 2025; 34 (273): 211-212 13 Epitomee. Las cápsulas sin medicamentos para perder peso tienen efectos adversos y ofrecen beneficios limitados Worst Pills, Best Pills. Septiembre de 2025. 14 Epoetina beta pegilada (Mircera) para la anemia asociada a la enfermedad renal crónica a partir de los tres meses de edad Prescrire International 2025; 34 (272): 182 15 Inclisirán (Leqvio) para algunos tipos de hipercolesterolemia Prescrire International 2025; 34 (272): 173-175 16 Ipilimumab + nivolumab como tratamiento de primera línea para el melanoma inoperable o metastásico: no se demostró que alargue la supervivencia Prescrire International 2025; 34 (273): 184 18 Mavacamten. Nuevo horizonte en el manejo de la miocardiopatía hipertrófica obstructiva Salud y Fármacos 19 Omalizumab (Xolair) en dosis de 300 mg y en plumas precargadas Prescrire International 2025; 34 (273): 183 20 Pembrolizumab (Keytruda) antes y después de la cirugía para algunos cánceres de mama triple negativos Prescrire International 2025; 34 (273): 208-209 20 Pembrolizumab (Keytruda) para el tratamiento de primera línea de algunos cánceres de las vías biliares Prescrire International 2025; 34 (273): 183 22 Quizartinib (Vanflyta) para la leucemia mieloide aguda con una mutación FLT3-ITD Prescrire International 2025; 34 (273): 207-208 22 Relugolix + estradiol + acetato de noretisterona (Ryeqo) para la endometriosis Prescrire International 2025; 34 (273): 205-206 24 Rezafungina (Rezzayo) para la candidiasis invasiva Prescrire International 2025; 34 (272): 181 26 Somapacitán (Sogroya) para la deficiencia de la hormona del crecimiento en adultos Prescrire International 2025; 34 (272): 176-177 27 Somapacitán (Sogroya) para el retraso del crecimiento Prescrire International 2025; 34 (272): 177 28 Talquetamab (Talvey) para el mieloma múltiple tras al menos tres líneas de tratamiento Prescrire International 2025; 34 (273): 210 29 Trifluridina + tipiracilo (Lonsurf) + bevacizumab para el cáncer colorrectal metastásico tras dos líneas de tratamiento Prescrire International 2025; 34 (273): 213-214 30 Vacuna viva atenuada contra el cólera O1 (Vaxchora) Prescrire International 2025; 34 (273): 201-205 31 Zilucoplán (Zilbrysq) para la miastenia grave generalizada Prescrire International 2025; 34 (272): 179-180 35 Cannabis medicinal El Consejo de Ministros aprueba el Real Decreto que regula el uso medicinal de cannabis en preparados estandarizados Ministerio de Sanidad, España 36 Resistencia Antimicrobiana Efecto de medicamentos no antibióticos de uso frecuente en el desarrollo de resistencia antimicrobiana en Escherichia coli H. Chen, S.A. Sapula, J. Turnidge et al. 37 Implementando la Declaración Política sobre la RAMI de 2024: Rendición de cuentas de la industria y equidad en la transformación del sector agroalimentario Viviana Munoz Tellez 38 Diseño de un panel independiente sobre evidencia para la acción en materia de resistencia antimicrobiana: Lecciones de organismos seleccionados en salud global, cambio climático y biodiversidad Viviana Munoz Tellez, Francesca Chiara 38 Poca integración entre la resistencia antimicrobiana y las estrategias de biodiversidad C. Ching, M.H. Zaman, V.J. Wirtz 39 La OMS advierte de la resistencia generalizada a antibióticos de uso habitual en todo el mundo Organización Mundial de la Salud 39 Prescripción Agonistas de GLP-1 o tirzepatida + levotiroxina: ajuste la dosis de levotiroxina según el peso corporal Prescrire International 2025; 34 (272): 191 41 Antibióticos y antiinflamatorios en odontología: uso indebido, riesgos y la urgente necesidad de criterios clínicos Kevin Cavalcante Almeida, Laura Beatriz Sousa Lopes, Nillo Henrik Caetano Belo da Silva, et al. 41 Betabloqueadores después de un infarto de miocardio sin reducción de la fracción de eyección B. Ibanez, R. Latini, X. Rosello, A. Dominguez-Rodriguez et al. 42 Gliflozinas: mayor riesgo de amputaciones y de procedimientos de revascularización periférica (continuación) Prescrire International 2025; 34 (274): 243 42 Tramadol frente a placebo para el dolor crónico: revisión sistemática con metaanálisis y análisis secuencial de ensayos J.A. Barakji, M. Maagaard, J.J. Petersen et al 43 Enfermedades Infecciosas Estimación del impacto histórico de los programas de vacunación en respuesta a brotes en 210 episodios registrados en países de bajos y medianos ingresos D. Delport, A.M. Muellenmeister, G. MacKechnie, S. Vaccher, T. Mengistu, D. Hogan et al. 44 Fluoroquinolonas: hipertensión intracraneal Prescrire International 2025; 34 (273): 220 44 Las reacciones adversas a medicamentos, en particular las alteraciones hepáticas, conducen a la interrupción del tratamiento antituberculoso: Estudio de cohorte retrospectivo E. Dixon, E. Biraua, E. Brencsens, V. Pasuks, V. Riekstina, A. Sperberga, M. Muckian, J. Dear, et al. 46 El Adulto Mayor Lecanemab. La FDA recomendará un seguimiento adicional y más temprano mediante resonancia magnética para los pacientes con enfermedad de Alzheimer que toman Leqembi (lecanemab) U.S. Food & Drug Administration 46 Medicamentos potencialmente inapropiados para personas mayores: listas basadas en consenso Alex Choo 49 Pregabalina, gabapentina: fracturas de cadera Prescrire International 2025; 34 (272): 191 49 Aspirina, eventos cardiovasculares y hemorragia grave en adultos mayores: seguimiento ampliado del ensayo ASPREE R. Wolfe, J.C. Broder, Z. Zhou, A.M. Murray, J. Ryan, A.T. Chan, M.R. Nelson, R. L.Woods, M.E. Ernst, S.G. Orchard, et al. 50 Estrategias sistémicas para prevenir tratamientos no beneficiosos al final de la vida S. Weiss Goitiandia, A.Z. Sun, A. Rosenwohl-Mack, et al. 50 La polifarmacia y el aumento de la mortalidad en adultos mayores Salud y Fármacos 51 ¿Qué hace que una revisión multidisciplinaria de la medicación y una intervención de desprescripción para personas mayores funcionen bien en atención primaria? Una revisión y síntesis realistas. E. Radcliffe, R. Servin, N. Cox, et al. 52 Enfermedades Crónicas Amlodipino, clortalidona y lisinopril. Hipertensión: seguimiento de los participantes del estudio Allhat Prescrire International 2025; 34 (273): 185 53 Hidroclorotiazida, clortalidona. Hiponatremia con diuréticos tiazídicos: desde los primeros días de exposición Prescrire International 2025; 34 (273): 217-218 53 Lisinopril, ramipril, perindopril, enalapril. Inhibidores de la ECA: en ocasiones, formas graves de psoriasis Prescrire International 2025; 34 (273): 221 55 Oncología Antineoplásicos + IBP: supervivencia más corta Prescrire International 2025; 34 (272): 186-187 56 Antineoplásicos que no representan un avance terapéutico: siguen siendo muy lucrativos Prescrire International 2025; 34 (273): 222-223 58 Denosumab para la metástasis ósea: osteonecrosis de mandíbula frecuente Prescrire International 2025; 34 (272): 192 59 Inhibidores de bomba de protones. Tratamiento a largo plazo con IBP: aumenta la incidencia de cáncer gástrico y de su recurrencia Prescrire International 2025; 34 (273): 215-216 60 Inhibidores de los puntos de control inmunitario PD-1 o PD-L1: colangitis Prescrire International 2025; 34 (273): 219 61 La falta de información sobre las incertidumbres y limitaciones de los ensayos clínicos oncológicos en la evidencia publicada Salud y Fármacos 62 Efectividad y toxicidad del tratamiento del cáncer de cabeza y cuello en personas con VIH en Brasil M. H. J. Arneiro, G. B. Polho,.M de O. Andrade, R.A.M. Santos, T.H.M da Silveira, V. C. Parrela et al. 63 Salud de la Mujer y los Niños Aspirina. Dosis profiláctica de aspirina y pre-eclampsia E. Kupka, S. Hesselman, J. Gunnarsdóttir, A.K. Wikström, C. Cluver, S. Tong, R. Hastie, L. Bergman. 64 Modafinilo y armodafinilo. Public Citizen solicita a la FDA que contraindique el uso de dos fármacos que promueven el estado de vigilia durante el embarazo Worst Pills, Best Pills. Septiembre de 2025 64 Opioides. Dosis altas de opioides acumuladas durante el embarazo: daños neuropsiquiátricos a largo plazo en los niños expuestos Prescrire International 2025; 34 (272): 188-189 67 Caftores en lactantes: anomalías en la función hepática y posiblemente cataratas Prescrire International 2025; 34 (274): 244-245 68 Gabapentina o pregabalina para el dolor neuropático en niños: una revisión de sus efectos adversos Prescrire International 2025; 34 (272): 190 70 Ibuprofeno. Resultados a dos años del tratamiento temprano selectivo del conducto arterioso persistente con ibuprofeno en prematuros S. Gupta, H. O'Connor H, E. Juszczk, et al 71 Conflictos de intereses financieros de la Academia Americana de Pediatría relacionados con GLP-1 Salud y Fármacos 71 Utilización La AEMPS advierte sobre los riesgos de manipular comprimidos o cápsulas Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios 72 Lenguaje ambiguo en las etiquetas confunde a los consumidores de suplementos Salud y Fármacos 73 Seguridad para los consumidores del mercado de los suplementos dietarios Salud y Fármacos 74 Patrones de uso de la medicina tradicional para el tratamiento de la hipertensión, la diabetes mellitus y el colesterol alto en países de ingresos bajos y medianos: un estudio transversal de 71 encuestas representativas a nivel nacional Mubarak Ayodeji Sulola, Abla M. Sibai, Albertino Damasceno, Alpamys Issanov, Rifat Atun, et al. 75 Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 1 Novedades sobre la Covid Estimaciones globales de vidas y años de vida ganados por la vacunación contra la covid-19 durante el período 2020-2024 (Global Estimates of Lives and Life-Years Saved by covid-19 Vaccination During 2020-2024) J.P.A. Ioannidis, A.M. Pezzullo, A. Cristiano, S. Boccia. AMA Health Forum. 2025;6(7):e252223. doi:10.1001/jamahealthforum.2025.2223 https://jamanetwork.com/journals/jama-health-forum/fullarticle/2836434 (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: años de vida ganados por vacunación contra covid-19, estimaciones globales de vidas salvadas por vacunación contra covid-19 Resumen Importancia: Para dimensionar los beneficios de la vacunación contra la covid-19 es importante estimar el número global de vidas y años de vida ganados. Los estudios previos se han centrado principalmente en el período previo a la aparición de la variante Ómicron o en regiones específicas, y carecen de cálculos esenciales de años de vida, además es frecuente que se basen en modelos con supuestos fuertes y sin considerar adecuadamente la incertidumbre que conllevan. Objetivo: Calcular las vidas y años de vida ganados a nivel mundial por la vacunación contra la covid-19, desde el inicio de las campañas de vacunación hasta el 1 de octubre de 2024. Diseño, entorno y participantes: Este estudio comparativo sobre la efectividad de la vacunación contra la covid, consideró diferentes estratos de la población mundial según la edad, la residencia en la comunidad [población no institucionalizada] o en centros de atención a largo plazo [personas institucionalizadas], los períodos de circulación de la variante del virus pre-Ómicron y Ómicron, y la vacunación antes y después de una infección por SARS-CoV-2. Exposiciones: Cualquier vacuna contra la covid-19, en cualquier esquema y número de dosis. Critero principal de valoración: Muerte. Resultados: En el análisis principal, se evitaron más de 2,5 millones de muertes (1 muerte evitada por cada 5.400 dosis de vacuna administradas). El 82% se produjo en personas vacunadas antes de la infección, el 57 % durante el período Ómicron y el 90% en personas de 60 años o más. Los análisis de sensibilidad sugirieron que se salvaron entre 1,4 y 4 millones de vidas. Algunos análisis de sensibilidad mostraron una preponderancia del beneficio durante el período pre-Ómicron. Se estima que se salvaron 14,8 millones de años de vida (1 año de vida ganado por cada 900 dosis de vacuna administradas). El rango de sensibilidad fue de 7,4 a 23,6 millones de años de vida. La mayoría de los años de vida ganados (76%) se produjeron en personas de 60 años o más, pero los residentes de centros de atención a largo plazo contribuyeron solo con el 2% del total. Los niños y adolescentes (0,01% de vidas salvadas y 0,1 % de años de vida ganados) y los adultos jóvenes de 20 a 29 años (0,07 % de vidas salvadas y 0,3% de años de vida ganados) tuvieron contribuciones muy pequeñas al beneficio total. Conclusiones y relevancia: Las estimaciones de este estudio son considerablemente más conservadoras que los cálculos previos, centrados principalmente en el primer año de vacunación, pero aun así demuestran claramente que, en geneal, la vacunación contra la covid-19 durante el período 2020-2024 aportó beneficios importantes. La mayor parte de los beneficios en vidas y años de vida ganados correspondieron auna parte de las personas mayores, una minoría de la población mundial. Tratamientos farmacológicos para la covid-19 leve o moderada: revisión sistemática y metaanálisis en red (Drug treatments for mild or moderate covid-19: systematic review and network meta-analysis) S. Ibrahim, R. Siemieniuk, M.J. Oliveros, N. Islam, J.P. Díaz Martínez, A. Izcovich, et al BMJ 2025;389:e081165 https://www.bmj.com/content/389/bmj-2024-081165 (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: tratamiento para covid-19 leve o moderada, ingresos hospitalarios por covid-19 leve o moderada, Nirmatrelvir-ritonavir, molnupiravir, remdesivir, favipiravir, molnupiravir, umifenovir, azitromicina, tiempo de resolución de síntomas de covid-19 leve o moderada. Resumen Objetivo: Comparar los efectos de los tratamientos para la enfermedad por covid-19 leve o moderada (es decir, no grave). Diseño: Revisión sistemática y metanaálisis en red. Fuentes de datos: Repositorio Living Overview of Evidence (covid-19 L-OVE, Repositorio de evidencia en actualización continua), de la Fundación Epistemonikos, una base de datos pública que recopila la evidencia científica sobre la covid-19, con información desde el 1 de enero de 2023 hasta el 19 de mayo de 2024. La búsqueda también incluyó la base de datos de la OMS sobre la covid-19 (hasta el 17 de febrero de 2023) y seis bases de datos chinas (hasta el 20 de febrero de 2021). El análisis consideró estudios identificados entre el 1 de diciembre de 2019 y el 28 de junio de 2023. Selección de estudios: Ensayos clínicos aleatorizados en los que personas con covid-19 leve o moderada – incluyendo casos sospechados, probables o confirmadosse asignaron a tratamiento farmacológico, atención estándar o placebo. Dos personas revisaron independientemente los artículos potencialmente elegibles. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 2 Métodos: Tras extraer los datos duplicados, se realizó un metaanálisis de red bayesiana. El riesgo de sesgo se evaluó mediante una modificación de la herramienta Cochrane para detectar el riesgo de sesgo 2.0, y la certeza de la evidencia mediante el método GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development, and Evaluation). Siguiendo las directrices GRADE para cada resultado, los tratamientos farmacológicos se clasificaron en grupos desde el más beneficioso hasta el menos beneficioso o perjudicial. Resultados: De 259 ensayos con 166.230 pacientes, se incluyeron 187 (72%) en el análisis. En comparación con la atención estándar, dos fármacos probablemente reducen los ingresos hospitalarios: Nirmatrelvir-ritonavir: 25 hospitalizaciones menos por cada 1.000 pacientes (IC 95%: de 28 menos a 20 menos), certeza moderada. Remdesivir: 21 hospitalizaciones menos por cada 1.000 pacientes (IC95%: de 28 menos a 7 menos), certeza moderada. Molnupiravir y los corticosteroides sistémicos podrían reducir las hospitalizaciones, aunque la evidencia es de baja certeza. En cuanto al tiempo transcurrido hasta la resolución de los síntomas, comparado con la atención estándar: La azitromicina probablemente reduce el tiempo hasta la resolución de los síntomas en un promedio de 4 días (diferencia media: 4 días menos; IC95%: de 5 a 3 días menos), con certeza moderada. Favipiravir, molnupiravir, umifenovir y corticosteroides sistémicos probablemente también reducen la duración de los síntomas, con evidencia de certeza moderada a alta. Finalmente, solo lopinavir-ritonavir mostró un aumento en la frecuencia de efectos adversos que ocasionaron la suspensión del tratamiento, en comparación con la atención estándar. Conclusión: Nirmatrelvir-ritonavir y remdesivir probablemente reducen los ingresos hospitalarios, y los corticosteroides sistémicos y el molnupiravir podrían reducirlos. Varios medicamentos, incluidos los corticosteroides sistémicos y el molnupiravir, probablemente reducen el tiempo de resolución de los síntomas. Registro de la revisión sistemática: Esta revisión no se registró. El protocolo está disponible públicamente en el material suplementario al cual puede acceder en inglés a través del enlace del encabezado del artículo. Comentario de SyF: El análisis que hizo el Doctor Massimo Sandal sobre este estudio [1] resaltó que la doxiciclina se asoció con una reducción de -1,33 días en la duración de la hospitalización (IC del 95 %: -2,63 – -0,03) con una certeza moderada, mientras que lopinavir-ritonavir (Kaletra) tuvo un efecto negativo al aumentar la duración de la hospitalización en +1,77 días (IC del 95 %: 0,34 – 2,19) con una certeza alta. El Dr Sandal destacó que lopinavir-ritonavir fue el único tratamiento considerado en el estudio que se asoció con eventos adversos que llevaron a la interrupción del tratamiento, con una certeza alta. Respecto a la eficacia de los fármacos analizados para otros resultados, ningún fármaco demostró resultados significativos, por el contrario, se documentó con un alto grado de certeza que varios fármacos son ineficaces. En palabras de los autores del artículo publicado en el BMJ: «Según nuestra clasificación, ningún fármaco ha demostrado de forma convincente que difiera de la atención estándar en los resultados de mortalidad, ventilación mecánica, tromboembolia venosa y hemorragia clínicamente importante. [...] Algunas intervenciones sugirieron poco o ningún efecto. En el caso de la mortalidad, evidencia de certeza baja sugirió que nirmatrelvirritonavir y molnupiravir podrían proporcionar poco o ningún beneficio. Para la ventilación mecánica, la evidencia de certeza moderada sugirió que los inhibidores de JAK probablemente proporcionen poco o ningún beneficio. [...] La evidencia de certeza moderada sugiere que la anticoagulación profiláctica probablemente ofrece poco o ningún beneficio para la tromboembolia venosa y probablemente resulta en un aumento mínimo o nulo de hemorragias clínicamente significativas. Varias intervenciones no parecen aportar beneficios para ningún resultado importante para el paciente, incluyendo los inhibidores de la ECA/ARA II, la aspirina, la colchicina, la fluvoxamina, la hidroxicloroquina, la ivermectina y el lopinavir-ritonavir. El lopinavir-ritonavir aumenta el riesgo de efectos adversos que lleven a la interrupción del fármaco y prolonga la estancia hospitalaria». Además, el Dr. Sandal menciona que la comparabilidad de los resultados fue limitada porque la definición de "resolución de los síntomas" varió entre los estudios seleccionados para el análisis y exaltó que, según mencionaron los investigadores, algunos de los fármacos incluidos en el estudio presentan desventajas que la revisión no abordó, aunque se ofrecen detalles al respecto como: «Por ejemplo, el molnupiravir puede ser cancerígeno, la combinación nirmatrelvir-ritonavir presenta numerosas interacciones farmacológicas críticas y el remdesivir se administra por vía intravenosa», escribieron los autores. «Por lo tanto, si bien esta revisión ofrece una visión general de la evidencia, se deben tener en cuenta consideraciones individuales (como los valores y preferencias del paciente, las contraindicaciones, las interacciones farmacológicas y los efectos adversos específicos de cada fármaco, que no se han incluido en esta revisión) al decidir si se debe usar un fármaco». Referencia: 1. Sandal, M. ¿Cuál es el mejor antiviral para la covid-19? El último metaanálisis lo revela. Univadis, 30 de junio de 2025. Disponible en: https://www.univadis.it/viewarticle/quale-antivirale-covid-19-dice-lultimametanalisi-2025a1000hcl Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 3 Medicamentos a Evitar Benzgalantamina (Zunveyl): otra mala elección para la enfermedad de Alzheimer (Benzgalantamine (ZUNVEYL): Another Bad Choice for Alzheimer’s Disease) Worst Pills, Best Pills. Septiembre de 2025. Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: benzgalantamina, Zunveyl, tratamiento de la demencia leve o moderada, enfermedad de Alzheimer, inhibidores de la acetilcolinesterasa, galantamina En julio de 2024, la FDA aprobó la benzgalantamina (Zunveyl), un fármaco oral para el tratamiento de la demencia leve o moderada, en adultos con enfermedad de Alzheimer [1, 2]. En junio de 2025, casi un año más tarde (y tres meses después del lanzamiento de la benzgalantamina) [3], la FDA publicó los datos que respaldaban su aprobación [4]. La benzgalantamina es un profármaco de la galantamina (solo genérico), otro fármaco para la enfermedad de Alzheimer que la FDA aprobó en 2001 [5]. Al ser un profármaco, la benzgalantamina es un compuesto farmacológicamente inactivo, que se convierte en galantamina cuando se metaboliza en el organismo [6]. La galantamina es un inhibidor de la acetilcolinesterasa que previene la descomposición de un neurotransmisor llamado acetilcolina, que se cree que desempeña un papel en la enfermedad de Alzheimer [7]. El Grupo de Investigación en Salud de Public Citizen ha designado con anterioridad a la galantamina —así como a otros inhibidores de la acetilcolinesterasa, como el donepezilo (Adlarity, Aricept y genéricos) y la rivastigmina (Exelon y genéricos)— como medicamentos No Usar. Los inhibidores de la acetilcolinesterasa solo aportan beneficios mínimos y temporales que no compensan los riesgos de seguridad, asociados a los medicamentos de esta clase, como los efectos adversos gastrointestinales, cardiovasculares y neuropsiquiátricos [8]. Además, la información para la prescripción de estos fármacos indica claramente que no hay evidencia de que alteren "el curso del proceso de demencia subyacente [9]". Dado que la benzgalantamina es un profármaco de la galantamina, la FDA (tal y como se describe con más detalle a continuación) solo exigió evidencias que demostraran que ambos fármacos eran similares y no requirió ensayos clínicos adicionales que demostraran su seguridad y eficacia [10]. En cambio, la aprobación de la benzgalantamina se basó en los datos de eficacia y seguridad de la galantamina. Dado que no se ha demostrado que el profármaco sea más eficaz o seguro que la galantamina, el Grupo de Investigación en Salud de Public Citizen también designa a la benzgalantamina como un fármaco No Usar Cabe destacar que, aunque no hay datos que demuestren la superioridad de la benzgalantamina sobre la galantamina, el suministro mensual de benzgalantamina es más de diez veces más caro (US$749) que el de la galantamina genérica (US$70). El proceso de aprobación de la benzgalantamina La benzgalantamina se autorizó mediante un proceso de aprobación abreviado, en virtud de la Sección 505(b)(2) de la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos [11]. Este proceso permite a los fabricantes utilizar los datos de seguridad o eficacia de un medicamento que ya está aprobado, siempre que el fabricante pueda demostrar que el nuevo medicamento comparte ciertas características con el medicamento anterior [12]. En el caso de la benzgalantamina, el fabricante investigó si la biodisponibilidad de la benzgalantamina era la misma que la de la galantamina [13]. Cuando se trata de un fármaco oral, la biodisponibilidad se refiere a la proporción de fármaco que entra en la circulación después de su ingestión y que puede tener un efecto activo. La aprobación de la benzgalantamina se basó en cuatro ensayos de fase 1 [14]. Un ensayo investigó las diferentes dosis del profármaco, y tres ensayos investigaron la biodisponibilidad de la benzgalantamina, en comparación con la galantamina, en condiciones de ayuno y después de comer, así como la seguridad y la tolerabilidad de este fármaco. Es importante destacar que todos estos ensayos fueron breves, contaron con pocos participantes y solo incluyeron a adultos jóvenes sanos. Ninguno de los participantes padecía la enfermedad de Alzheimer. Los tres ensayos de biodisponibilidad se diseñaron como estudios abiertos, en los que los participantes fueron asignados aleatoriamente a recibir benzgalantamina dos veces al día, o galantamina una vez al día, durante una semana [15, 16]. Tras una pausa de una semana en el tratamiento (denominada "período de lavado"), se intercambiaron los fármacos para una segunda semana de tratamiento, en la que los participantes en el estudio recibieron el fármaco que no habían tomado durante la primera semana. Entre 34 y 41 participantes completaron cada ensayo. Todos los participantes eran asiáticos, la mayoría tenían entre 18 y 40 años, y los voluntarios eran tanto hombres como mujeres. El paquete de aprobación de medicamentos de la FDA no explica por qué todos los voluntarios sanos eran asiáticos. Los tres ensayos excluyeron varias categorías de posibles participantes, por ejemplo, aquellos con hemorragia gastrointestinal o antecedentes de enfermedad pulmonar obstructiva o asma grave [17]. Durante los ensayos, no se permitió que los participantes utilizaran la mayoría de otros medicamentos de venta con receta o de venta libre, ni suplementos. Teniendo en cuenta el diseño de estos ensayos, no está claro si los datos recopilados a partir de un número tan reducido de adultos jóvenes y sanos son significativos para las personas con enfermedad de Alzheimer —el grupo de pacientes para el que está indicada la benzgalantamina—. Esto puede ser motivo de especial preocupación, ya que la información para la prescripción Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 10 and network meta-analysis of randomized control trials. Fertil Steril. 2021;116(3):e358. 9. Gagnon DR, Zhang TJ, Brand FN, et al. Hematocrit and the risk of cardiovascular disease — the Framingham Study: A 34-year followup. Am Hear J. 1994;127(3):674-682. 10. Antares. Label: testosterone enanthate (XYOSTED). March 2025. https://dailymed.nlm.nih.gov/dailymed/fda/fdaDrugXsl.cfm?setid=8a 3d204c-be26-49e0-8599-0ac12a272e81&type=display. Accessed June 9, 2025. 11. Budoff MJ, Ellenberg SS, Lewis CE, et al. Testosterone treatment and coronary artery plaque volume in older men with low testosterone. JAMA. 2017;317(7):708-716. Innovación Abaloparatida (Eladynos) para la osteoporosis posmenopáusica (Abaloparatide (ELADYNOS°) in postmenopausal osteoporosis) Prescrire International 2025; 34 (272): 178-179 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Abaloparatida, Eladynos, osteoporosis posmenopáusica, bisfosfonato, ácido alendrónico, teriparatida Nada nuevo No se demostró que represente un avance terapéutico sobre un bisfosfonato o la teriparatida. En un ensayo clínico aleatorizado con casi 2.500 mujeres, el riesgo de hipotensión ortostática, taquicardia y abandono del tratamiento debido a un evento adverso pareció mayor con la abaloparatida que con la teriparatida. ELADYNOS - abaloparatida solución para inyección subcutánea • 3 mg de abaloparatida en 1,5 ml de solución por pluma precargada multidosis Theramex ■ Agonista de la hormona paratiroidea ■ Indicación: “osteoporosis en mujeres posmenopáusicas con mayor riesgo de fractura”. [procedimiento centralizado UE] ■ Dosis: 80 microgramos una vez al día. La duración máxima del tratamiento es de 18 meses. ■ Condiciones de conservación: entre 2°C y 8°C. Tras el primer uso, hay que almacenar la pluma a menos de 25°C, y se debe usar en un máximo de 30 días. Las estrategias principales para prevenir las fracturas ocasionadas por la fragilidad ósea en las mujeres posmenopáusicas consisten en prevenir las caídas y hacer ejercicio físico regular [1]. Cuando se elige la prevención farmacológica, en particular para prevenir futuras fracturas en mujeres que ya han padecido una fractura tras un traumatismo leve, la primera opción es un bisfosfonato, como el ácido alendrónico, siempre que se acompañe de una ingesta adecuada de calcio y vitamina D. Esto previene aproximadamente tres fracturas vertebrales sintomáticas y una fractura de cadera por cada 100 pacientes tratadas durante tres años [2]. Los principales efectos adversos de los bisfosfonatos por vía oral son disfagia, acidez, dolor al tragar y esofagitis, así como hipocalcemia, dolor musculoesquelético y osteonecrosis de la mandíbula [3]. La teriparatida es un fragmento de la hormona paratiroidea que se administra mediante inyecciones subcutáneas. Estimula la formación ósea y es una alternativa a un bisfosfonato, a pesar de que los ensayos clínicos del medicamento han aportado resultados contradictorios sobre la prevención de las fracturas no vertebrales [1, 3]. La abaloparatida es un péptido sintético que actúa como agonista de la hormona paratiroidea [4, 5]. Su mecanismo de acción es similar al de la teriparatida. Está autorizada en la Unión Europea para tratar a mujeres posmenopáusicas con osteoporosis y un “mayor” riesgo de fracturas [4, 5]. Un único ensayo clínico versus placebo y versus teriparatida, con resultados poco confiables. Para este problema, no se ha comparado a la abaloparatida con un bisfosfonato en un ensayo clínico aleatorizado [5-8]. Su evaluación se basa principalmente en un ensayo clínico aleatorizado comparativo con 2.463 mujeres posmenopáusicas (mediana de edad de 68 años) con osteoporosis o una fractura por fragilidad previa. Se las aleatorizó para recibir abaloparatida o un placebo, con doble enmascaramiento, o teriparatida sin enmascaramiento [5-8]. En este ensayo clínico hubo diferentes problemas que desacreditan sus resultados, en particular: se excluyeron los datos de dos centros del estudio por dudas sobre su confiabilidad, lo que redujo el tamaño de la población incluida en el análisis de eficacia a 2.070 pacientes; se omitieron los datos sobre la incidencia de fracturas de aproximadamente un 14% de las pacientes incluidas en este análisis; y se hicieron modificaciones al protocolo en etapas avanzadas de la ejecución del ensayo clínico [5, 7, 8]. Durante los 18 meses de tratamiento, la proporción de pacientes con al menos una fractura nueva detectada radiológicamente (el criterio principal de valoración) fue del 0,51% en el grupo abaloparatida, versus el 0,67% en el grupo teriparatida, versus el 4,2% en el grupo placebo (diferencias estadísticamente significativas entre ambos medicamentos y el placebo; no hay un análisis estadístico de la abaloparatida versus la teriparatida) [5, 8]. La proporción de pacientes con al menos una fractura no vertebral (no se proveyeron más detalles) fue del 2,7% en el grupo tratado con abaloparatida, versus el 2% en el grupo tratado con teriparatida, versus el 3,6% en el grupo placebo (no hay diferencias estadísticamente significativas entre los tres grupos) [5, 8]. Perfil de efectos adversos similar al de la teriparatida. Los datos de este ensayo clínico y los que se obtuvieron desde su Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 11 entrada en el mercado, sobre todo en EE UU, muestran que la abaloparatida tiene un perfil de efectos adversos similar al de la teriparatida. Consiste principalmente en: trastornos gastrointestinales, incluyendo náuseas; mareos e hipotensión ortostática con síncope; hipercalcemia, hipercalciuria, hiperuricemia y cálculos renales; depresión; anafilaxia; y reacciones en el lugar de la inyección [5, 6, 9]. En el ensayo clínico descrito arriba, el 9,9% de las pacientes en el grupo abaloparatida abandonaron el tratamiento debido a un evento adverso, versus el 6,8% en el grupo teriparatida, principalmente debido a palpitaciones, taquicardia, mareos, hipotensión ortostática o náuseas. En comparación con la teriparatida, la abaloparatida pareció aumentar la incidencia de los siguientes efectos adversos en particular: hipotensión ortostática (se reportó en el 16% de las pacientes, versus el 13% en el grupo teriparatida); mareos (11% versus 8,2%); náuseas (8,5% versus 5,4%) y aumento de la frecuencia cardíaca en al menos 20 latidos por minuto tras la inyección (20% versus 11%) [5, 6]. Se desconocen las consecuencias clínicas de este aumento de la frecuencia cardíaca, que en algunas pacientes persistió durante varias horas [5]. Casi la mitad de las pacientes presentaron anticuerpos antiabaloparatida, pero no parecieron disminuir la eficacia del fármaco [5]. A menudo estos anticuerpos persistieron durante varios meses después de interrumpir el medicamento. Algunas pacientes también presentaron anticuerpos frente a la hormona paratiroidea. Se desconocen sus consecuencias clínicas a largo plazo [5]. Los casos de osteosarcoma observados en ratas tratadas con abaloparatida sugieren un riesgo de tumores óseos en humanos. Como resultado, la duración del tratamiento con abaloparatida se ha limitado a 18 meses [4, 9]. La abaloparatida se administra una vez por día mediante inyección subcutánea, usando una pluma multidosis precargada [4]. Esta pluma tiene un selector de dosis (mando) que permite seleccionar y administrar únicamente dosis de 80 microgramos. En la práctica, a comienzos de 2025, cuando se considera un tratamiento farmacológico para prevenir las fracturas por fragilidad en una mujer posmenopáusica, además de las medidas para prevenir las caídas, el ejercicio físico regular y los suplementos de calcio y vitamina D (si son apropiados), el medicamento de referencia sigue siendo un bisfosfonato. Revisión de la literatura hasta el 9 de enero de 2025 En respuesta a nuestra solicitud de información, Theramex no nos proveyó documentación sobre su producto. 1. Prescrire Rédaction “Fractures liées à une fragilité osseuse: prévention” Premiers Choix Prescrire, updated October 2024. 2. Prescrire Editorial Staff “Romosozumab - Evenity°. Severe postmenopausal osteoporosis: possible increase in mortality and cardiovascular events, with an efficacy barely superior to alendronic acid” Prescrire Int 2021; 30 (224): 61-64. 3. Prescrire Editorial Staff “Raloxifene and teriparatide in the prevention of osteoporotic fractures in postmenopausal women” Prescrire Int 2024; 33 (265): 296. 4. European Commission “SmPC-Eladynos” 13 November 2024. 5. EMA - CHMP “Public assessment report for Eladynos. EMEA/H/C/005928/0000” 13 October 2022: 191 pages. 6. US FDA - CDER “Application number 208743Orig1s000. Medical review(s)” 8 June 2017: 190 pages. 7. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Eladynos” 11 December 2024: 23 pages. 8. EMA - CHMP “Public assessment report for Eladynos. EMEA/H/C/004157/0000” 26 July 2018: 157 pages. 9. Prescrire Rédaction “Tériparatide et hormone parathyroïdienne recombinante” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. Alirocumab (Praluent) para la hipercolesterolemia familiar heterocigótica a partir de los 8 años (Alirocumab (PRALUENT°) in heterozygous familial hypercholesterolaemia from 8 years of age) Prescrire International 2025; 34 (272): 175 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: alirocumab, Praluent, hipercolesterolemia familiar heterocigótica, Praluent a partir de los 8 años Nada nuevo En los niños con hipercolesterolemia familiar heterocigótica, al igual que en los adultos, la prevención de las complicaciones cardiovasculares de la enfermedad se basa principalmente en el tratamiento con estatinas y, en ocasiones, en la aféresis de LDL. No se ha demostrado que el hipolipemiante evolocumab (Repatha), un anticuerpo monoclonal que se dirige contra una enzima llamada PCSK9, represente un avance terapéutico para los niños de 10 años y mayores [1-3]. El alirocumab (Praluent-Sanofi), otro anticuerpo monoclonal anti-PCSK9, ya estaba autorizado en la Unión Europea para tratar a adultos, y ahora también está autorizado para niños a partir de los 8 años [3, 4]. Esta ampliación de la indicación se basa en un ensayo clínico aleatorizado, de doble ciego y controlado con placebo con 153 niños de 8 a 17 años. Sus niveles de colesterol LDL se consideraban demasiado altos, a pesar del tratamiento “optimizado” por vía oral, pero no se planificó el tratamiento con aféresis. Tras 24 semanas de tratamiento, la reducción de los niveles de colesterol LDL era mayor en el grupo alirocumab que en el placebo (diferencia estadísticamente significativa). Este ensayo clínico no se diseñó para evaluar la posible eficacia del alirocumab sobre las complicaciones cardiovasculares [2, 3]. Los efectos adversos del alirocumab incluyen reacciones en el lugar de la inyección, reacciones de hipersensibilidad, cefalea y mareos [5]. En el ensayo clínico, 11 niños en el grupo alirocumab tuvieron niveles bajos de colesterol LDL (<50 mg/dl), con consecuencias desconocidas, versus ninguno en el grupo placebo. En el grupo alirocumab, un niño padeció alteraciones de la atención y la memoria, por lo que se interrumpió el medicamento. Al no disponer de datos a más largo Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 12 plazo, se desconoce si el alirocumab conlleva un riesgo de trastornos del crecimiento o el desarrollo [3]. La farmacéutica no ha incluido una aguja apropiada para usar en niños en las plumas precargadas, sobre todo para los menores de 12 años. El prospecto recomienda formar un pliegue con la piel y sostenerlo durante la inyección [4]. Revisión de la literatura hasta el 9 de enero de 2025 1. “Evolocumab (Repatha°) in familial hypercholesterolaemia from 10 years of age” Prescrire Int 2023; 32 (251): 208. 2. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Praluent” 29 May 2024: 25 pages. 3. EMA - CHMP “CHMP extension of indication variation assessment report for Praluent. EMEA/H/C/003882/II/0078” 12 October 2023: 124 pages. 4. EMA “SmPC-Praluent” 9 December 2024. 5. “Anti PCSK9: évolocumab et alirocumab” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. Atezolizumab en inyección subcutánea (Tecentriq) (Atezolizumab for subcutaneous injection (TECENTRIQ°)) Prescrire International 2025; 34 (273): 212-213 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: atezolizumab subcutáneo, Tecentriq, inhibidor de puntos de control inmunitario PD-L1 Puede ser de ayuda La decisión de usar inyecciones subcutáneas (s. c.) lentas, administradas durante aproximadamente 7 minutos cada tres semanas, o infusiones intravenosas (i. v.), administradas durante 30 a 60 minutos cada dos a cuatro semanas, se debería basar en la preferencia del paciente. Para prevenir confusiones entre la solución s. c. y el concentrado i. v., lo prudente es controlar que la dosis y la vía de administración coincidan con lo que dice la prescripción. TECENTRIQ - atezolizumab solución para inyección subcutánea • 1.875 mg de atezolizumab en 15 ml de solución por vial (125 mg/ml) Roche ■ Inmunoestimulante; inhibidor de los puntos de control inmunitario (PD-L1) ■ Indicaciones: las mismas de la vía intravenosa. [procedimiento centralizado UE] ■ Dosis: 1.875 mg en inyección s. c. lenta (durante aproximadamente 7 minutos) cada tres semanas. ■ Condiciones de conservación: “de 2°C a 8°C”. En la Unión Europea, el atezolizumab (un anticuerpo inmunoestimulante que se dirige contra PD-L1) está autorizado para tratar diferentes cánceres. Su beneficio es variable, dependiendo del problema, y es mayor para los pacientes con carcinoma hepatocelular inoperable [1]. En Francia, el atezolizumab se ha estado comercializando desde 2017 como concentrado para solución para infusión intravenosa (i. v.). A finales de 2024, se empezó a comercializar una solución para inyección subcutánea (s. c.) con las mismas indicaciones que el concentrado i. v. Al igual que otros anticuerpos monoclonales para uso s. c., la solución contiene hialuronidasa, una enzima que se utiliza para aumentar la difusión s. c. del atezolizumab y su absorción en el torrente sanguíneo. La concentración de la solución s. c. es aproximadamente el doble de la del concentrado i. v.: 125 mg/ml versus 60 mg/ml [2, 3]. En un ensayo clínico, la biodisponibilidad de 1.875 mg s. c. cada tres semanas fue equivalente a los 1.200 mg i. v. cada tres semanas. El permiso de comercialización de los 1.875 mg de atezolizumab por vía s. c. se basa en un ensayo clínico aleatorizado sin enmascaramiento versus 1.200 mg de atezolizumab por vía i. v. administrados cada tres semanas. El ensayo incluyó a 371 pacientes con cáncer pulmonar no microcítico avanzado o metastásico. La biodisponibilidad (el criterio principal de valoración) fue similar en los dos grupos. No se observó una diferencia en la supervivencia entre los grupos [2, 4, 5]. Aumento del riesgo de reacciones en el lugar de la inyección. En este ensayo clínico, no se detectaron efectos adversos del atezolizumab que hubieran sido desconocidos. Los eventos adversos graves parecieron ocurrir con un poco menos de frecuencia en el grupo s. c. que en el grupo i. v. (19% versus 27%), y hubo menos interrupciones del tratamiento a causa de un evento adverso (3,6% versus 7,3%). Se notificaron eventos adversos mortales en el 6,5% de los pacientes inscritos en el ensayo clínico: los investigadores consideraron que dos muertes se relacionaron con el atezolizumab s. c. (un caso de neumonía por aspiración y un caso de necrólisis epidérmica tóxica), versus ninguno con la vía i. v. [2]. Se notificaron reacciones en el lugar de la inyección solo en el grupo s. c. (en el 4,5% de los pacientes) y reacciones relacionadas con la infusión solo en el grupo i. v. (3,2%) [2]. Aproximadamente un 5% de los pacientes en el grupo s. c. desarrollaron anticuerpos antihialuronidasa. En 2025, se desconocen las consecuencias clínicas de estos anticuerpos [2]. Basándose en los datos obtenidos desde que se empezó a comercializar, se ha añadido la parálisis facial (parálisis parcial o leve, que se presenta como pérdida de la fuerza de los músculos faciales) a la lista de efectos adversos que figura en el resumen europeo de las características del producto (RCP) del atezolizumab [4, 6]. Un ensayo clínico cruzado sin enmascaramiento sugiere que los pacientes prefieren las inyecciones s. c. El atezolizumab por vía s. c. se inyecta durante aproximadamente 7 minutos cada tres semanas, mientras que el atezolizumab por vía i. v. se administra durante 30 a 60 minutos cada dos a cuatro semanas, dependiendo del problema clínico [2,6]. Las inyecciones s. c. y las infusiones i. v. deben ser administradas por un profesional de la salud en un entorno hospitalario. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 13 Se ejecutó un ensayo clínico “cruzado”, aleatorizado y sin enmascaramiento en 126 pacientes con cáncer pulmonar no microcítico. Recibieron o bien tres ciclos de atezolizumab s. c. seguidos de tres ciclos de atezolizumab i. v., o los mismos tratamientos en el orden inverso, y expresaron sus preferencias mediante un cuestionario. El 69% de los pacientes prefirió la inyección s. c., principalmente porque la administración era más corta. El 21% de los pacientes prefirió la infusión i. v. porque sentían que la administración era más cómoda. Diez pacientes (8%) no expresaron ninguna preferencia, y tres (2%) no completaron el cuestionario. El 79% de los 107 pacientes que siguieron recibiendo el tratamiento hasta 16 ciclos eligieron la vía s. c. [7]. Para prevenir la confusión entre el concentrado i. v. y la solución s. c., es prudente verificar las etiquetas del vial en cada etapa del uso para asegurarse de que la fórmula corresponda con la vía de administración elegida y que la dosis sea la correcta. Las imágenes de las diferentes presentaciones son idénticas: solo una franja de color es diferente. Dado que el volumen que se debe inyectar por vía s. c. es de 15 ml, la solución se debe inyectar únicamente en el muslo, alternando entre el derecho y el izquierdo [6]. En la práctica, para los pacientes que reciben atezolizumab, se debe elegir la vía de administración con el paciente, basándose en su preferencia. Revisión de la literatura hasta el 11 de febrero de 2025 En respuesta a nuestra solicitud de información, Roche nos proveyó documentos publicados, vínculos para acceder a documentos administrativos en línea y elementos relacionados con el empaquetado. 1. Prescrire Editorial Staff “Atezolizumab (Tecentriq°) + bevacizumab in certain hepatocellular carcinomas” Prescrire Int 2022; 31 (234): 3536. 2. EMA - CHMP “Public assessment report for Tecentriq. EMEA/H/C/004143/X/0076” 09 November 2023: 114 pages. 3. Prescrire Rédaction “Rituximab (Mabthera°) en injections souscutanées dans certains lymphomes” Rev Prescrire 2017; 37 (402): 255. 4. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Tecentriq 1 875 mg” 10 April 2024: 12 pages. 5. Burotto M et al. “Brief report: Updated data from IMscin001 part 2, a randomized phase III study of subcutaneous versus intravenous atezolizumab in patients with locally advanced or metastatic NSCLC” J Thoracic Oncol 2024; 19 (10): 1460-1466. 6. EMA “SmPC + PIL-Tecentriq” 12 December 2024. 7. US FDA “Full prescribing information-Tecentriq Hybreza” September 2024. Dupilumab (Dupixent) para algunas formas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) (Dupilumab (DUPIXENT°) in certain forms of chronic obstructive pulmonary disease (COPD)) Prescrire International 2025; 34 (273): 211-212 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: dupilumab, Dupixent, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), eficacia de dupilumab, anticuerpo monoclonal Nada nuevo No se ha demostrado que represente un avance terapéutico real, debido su modesta eficacia y a los efectos adversos de este inmunosupresor, que en ocasiones son graves. DUPIXENT - dupilumab solución para inyección subcutánea • 300 mg de dupilumab por pluma o jeringa precargada Sanofi Winthrop ■ Inmunosupresor; anticuerpo monoclonal que se dirige contra los receptores de las interleucinas 4 y 13 ■ Nueva indicación: “para adultos, como tratamiento de mantenimiento adicional para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica no controlada (EPOC) caracterizada por niveles altos de eosinófilos en sangre, en combinación con un corticoesteroide inhalado (CEI), un agonista beta-2 de acción prolongada (LABA) y un antagonista antimuscarínico de acción prolongada (LAMA), o con una combinación de un LABA y un LAMA si el CEI no es adecuado”. [procedimiento centralizado UE] ■ Dosis: 300 mg cada dos semanas. Para los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y síntomas problemáticos persistentes (disnea, tos, expectoración), las primeras medidas son dejar de fumar (o evitar cualquier otro agente causal) y hacer ejercicio. Los agonistas beta-2 de acción prolongada inhalados, como el formoterol o el salmeterol, mejoran la calidad de vida y reducen la incidencia de las exacerbaciones. Cuando parece que los broncodilatadores de esta clase no tienen suficiente eficacia, añadir tiotropio, un broncodilatador inhalado de acción prolongada de la clase de los antagonistas muscarínicos, mejora algunos resultados en un 7% a un 10% de los pacientes. Cuando las exacerbaciones problemáticas persisten a pesar del tratamiento con esta combinación de broncodilatadores, añadir un corticoesteroide inhalado mejora la calidad de vida y reduce la incidencia de las exacerbaciones y la mortalidad a corto plazo, a costa de un aumento de la incidencia de neumonía [1,2]. El dupilumab es un anticuerpo monoclonal que se dirige contra los receptores de las interleucinas 4 y 13, que se comercializa como una solución inyectable. Este inmunosupresor ya estaba autorizado en la UE para tratar diferentes enfermedades inflamatorias, y ahora también se ha autorizado como complemento de la triterapia inhalada para adultos con EPOC con exacerbaciones problemáticas persistentes que también tengan un recuento alto de eosinófilos. Sin embargo, este biomarcador inflamatorio tiene un valor marginal al elegir el tratamiento para la EPOC: los criterios principales son los signos clínicos, como el número de exacerbaciones, la dificultad para respirar, los antecedentes de neumonía y la presencia de comorbilidades [3-5]. En dos ensayos clínicos controlados con placebo, eficacia modesta como complemento de la triterapia. Los datos de las evaluaciones clínicas del dupilumab en pacientes con EPOC y exacerbaciones persistentes a pesar de la triterapia inhalada Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 14 provienen de dos ensayos clínicos aleatorizados, de doble ciego y controlados con placebo, de 52 semanas (“Boreas” y “Notus”) que utilizaron protocolos similares, e inscribieron a un total de 1.874 pacientes. Las exacerbaciones se consideraron moderadas si se trataban con un corticoesteroide sistémico y un antibiótico, y graves si provocaban la hospitalización o la muerte. En el año previo a su inclusión en los ensayos, los pacientes padecieron un promedio de 2,2 exacerbaciones de moderadas a graves, y aproximadamente un cuarto de los pacientes padecieron al menos una exacerbación grave. Todos los pacientes habían sido fumadores, y el 30% aún lo era. La mayoría de los pacientes habían estado usando la triterapia durante al menos tres meses antes de la inclusión, y la continuaron durante el ensayo clínico. Estos pacientes tenían un recuento de eosinófilos igual o superior a 300 por microlitro de sangre [3,4]. La media del número de exacerbaciones de moderadas a graves por año tras las 52 semanas de tratamiento (el criterio principal de valoración) fue de 0,79 en el grupo dupilumab, versus 1,16 en el grupo placebo (diferencia estadísticamente significativa). La diferencia se debió principalmente a la reducción de las exacerbaciones moderadas: las exacerbaciones graves ocurrieron con una frecuencia similar en los dos grupos [3,4]. Los pacientes puntuaron su calidad de vida usando un cuestionario habitual para las enfermedades respiratorias. La media de la mejora en la calidad de vida fue mayor en el grupo dupilumab, con una mejora considerada clínicamente significativa en el 51% de los pacientes, versus el 45% en el grupo placebo (p=0,009) [3]. Trastornos oculares, reacciones de hipersensibilidad, efectos inmunosupresores. El perfil de efectos adversos del dupilumab consiste principalmente en: trastornos oculares, incluyendo conjuntivitis y queratitis; efectos inmunosupresores, que provocan en particular infecciones y posiblemente cáncer; reacciones de hipersensibilidad; hipereosinofilia, en ocasiones sintomática, con trastornos respiratorios (neumonía eosinofílica), trastornos cardíacos o neuropatía; reacciones en el lugar de la inyección; cefalea; y artralgia [6]. En los ensayos clínicos Boreas y Notus no se detectaron efectos adversos del dupilumab que hubieran sido desconocidos [3]. En la práctica, para los pacientes con EPOC que padecen exacerbaciones problemáticas moderadas a pesar de recibir la triterapia inhalada, el beneficio de añadir dupilumab si el recuento de eosinófilos es alto es incierto. Tiene una eficacia modesta para este problema, pero sus efectos adversos incluyen infecciones, trastornos oculares y posiblemente cáncer. Revisión de la literatura hasta el 10 de febrero de 2025 En respuesta a nuestra solicitud de información, Sanofi Winthrop no nos proveyó documentación sobre su producto. 1. Prescrire Rédaction “Bronchopneumopathie chronique obstructive” Premiers Choix Prescrire, updated December 2024: 9 pages. 2. Prescrire Rédaction “Bronchopneumopathie chronique obstructive. Ajout d’un corticoïde inhalé à deux bronchodilatateurs: des résultats d’essais pour décider” Rev Prescrire 2024; 44 (492): 773-774. 3. EMA - CHMP “Public assessment report for Dupixent. EMEA/H/C/004390/ II/0079” 30 May 2024: 170 pages. 4. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Dupixent” 25 September 2024: 33 pages. 5. Han MK et al. “Stable COPD: Follow-up pharmacologic management” UpToDate. www.uptodate.com accessed 4 February 2025: 25 pages. 6. Prescrire Rédaction “Dupilumab et tralokinumab” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. Epitomee. Las cápsulas sin medicamentos para perder peso tienen efectos adversos y ofrecen beneficios limitados (News Brief: Drug-Free Capsules for Weight Loss Have Adverse Effects, Offer Limited Benefit) Worst Pills, Best Pills. Septiembre de 2025. Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: cápsulas sin medicamento para perder peso, efectos adversos de dispositivos para pérdida de peso, dispositivos para la obesidad, dispositivos para sobrepeso, Epitomee, Plenity En septiembre de 2024, la FDA autorizó una cápsula sin medicamentos para la pérdida de peso [1]. La cápsula, que se comercializa con el nombre de Epitomee y está clasificada como dispositivo médico, contiene un polvo. Cuando la cápsula se disuelve después de ser ingerida, el polvo absorbe agua y se expande para formar una matriz tridimensional biodegradable, diseñada para que la persona que la ingiere se sienta llena y coma menos. La cápsula está clasificada como dispositivo médico, no como medicamento, porque su mecanismo de acción es físico, no un efecto farmacológico. La autorización de Epitomee se otorgó por su "equivalencia sustancial" con un dispositivo anterior, que también es un hidrogel absorbente oral (Plenity). La primera autorización de comercialización de Plenity data de 2019 y requería receta médica; su precio era de aproximadamente US$100 por un suministro de cuatro semanas, y en 2024 pasó a estar disponible en venta libre [2-4]. La FDA, al permitir la comercialización de dispositivos, utiliza un estándar menos estricto que el que se suele aplicar para aprobar dispositivos de mayor riesgo, como marcapasos cardíacos y nuevos medicamentos. Los resultados de las comparaciones directas indican que Plenity y Epitomee son casi idénticos. No obstante, el fabricante de Epitomee sostiene que su dispositivo es innovador, porque la matriz que llena el estómago tiene un volumen menor que la de Plenity, con "compartimentos triangulares ... diseñados para alcanzar dimensiones relativamente grandes" [5]. Ambas cápsulas orales están indicadas para el control del peso a corto plazo (seis meses), en adultos con sobrepeso y obesidad (índice de masa corporal [IMC] de 25-40 kilogramos/metro2), y contienen partículas de hidrogel fisiológicamente inertes (compuestas principalmente por celulosa), que se expanden cuando se liberan en el estómago y que posteriormente pasan por el intestino sin ser absorbidas ni metabolizadas [6]. Ambas cápsulas se toman dos veces al día, justo antes de las comidas. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 15 Cada dispositivo se evaluó, por separado, en un ensayo clínico aleatorizado. Además del uso del dispositivo o un placebo, ambos ensayos incluyeron el control del peso mediante dieta y ejercicio. En el ensayo Plenity participaron 436 sujetos que recibieron dosis diarias del producto o una cápsula simulada llena de azúcar. La edad media de los participantes era de 48 años, y el 54% de la muestra se clasificó como obesa (IMC de al menos 30). Los resultados finales de eficacia tras 24 semanas de uso diario fueron: el grupo que tomó Plenity perdió una media del 6,4% de su peso corporal, mientras que el grupo que tomó placebo perdió un 4,4%, una diferencia significativa, pero modesta. Los datos de seguridad revelaron tasas generales similares de eventos adversos, pero hubo una proporción notablemente mayor de síntomas gastrointestinales (dolor abdominal, diarrea o estreñimiento y flatulencia) en el grupo que tomó Plenity, y más infecciones de las vías respiratorias superiores, artralgia (dolor en las articulaciones), y dolores de cabeza, en el grupo que tomó placebo. El dispositivo Epitomee se evaluó en un ensayo clínico aleatorizado similar con 279 sujetos. La pérdida de peso media en cada grupo fue casi idéntica a la de Plenity: 6,6% en el grupo de Epitomee, y 4,6% en el grupo placebo [7]. El perfil de seguridad de Epitomee fue similar al de Plenity. Las cápsulas sin medicamento para la pérdida de peso ofrecen beneficios limitados, y muchas de las personas que las utilizan presentan síntomas gastrointestinales notables. Si está considerando utilizar un dispositivo de este tipo, consúltelo primero con su médico. Referencias 1. Food and Drug Administration. Clearance documents for: Ingested, transient, space occupying device for weight management and/or weight loss (Epitomee). September 13, 2024. https://www.accessdata.fda.gov/cdrh_docs/pdf24/K240544.pdf. Accessed November 25, 2024. 2. Ibid. 3. Food and Drug Administration. Clearance document for: Ingested, transient, space occupying device for weight management and/or weight loss (Plenity OTC). January 19, 2024. https://www.accessdata.fda.gov/cdrh_docs/pdf23/K230133.pdf. Accessed November 20, 2024. 4. Food and Drug Administration. De novo classification request for Plenity. November 15, 2018. https://www.accessdata.fda.gov/cdrh_docs/reviews/DEN18006 0.pdf. Accessed November 25, 2024. 5. Food and Drug Administration. Clearance documents for: Ingested, transient, space occupying device for weight management and/or weight loss (Epitomee). September 13, 2024. https://www.accessdata.fda.gov/cdrh_docs/pdf24/K240544.pdf. Accessed November 25, 2024. 6. Ibid. 7. Ibid. Epoetina beta pegilada (Mircera) para la anemia asociada a la enfermedad renal crónica a partir de los tres meses de edad (Pegylated epoetin beta (MIRCERA°) in anaemia associated with chronic kidney disease from 3 months of age) Prescrire International 2025; 34 (272): 182 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Epoetina beta pegilada, Mircera, anemia asociada a enfermedad renal crónica, darbepoetina alfa Aranesp, NeoRecormon Nada nuevo Para los casos raros de niños con enfermedad renal crónica, el tratamiento de referencia para corregir la anemia es una epoetina, al igual que en adultos. En la Unión Europea, la darbepoetina alfa (Aranesp) y la epoetina beta (NeoRecormon) están autorizadas para su uso en pacientes de cualquier edad y tienen un balance riesgo-beneficio similar. La frecuencia de dosis varía desde varias veces por semana hasta una vez cada dos semanas, y se debe adaptar a los síntomas de la anemia [1-4]. La epoetina beta pegilada (Mircera - Roche) se autorizó inicialmente en la Unión Europea para tratar a adultos. No se ha demostrado que represente un avance clínico tangible, pero es posible que conlleve un mayor riesgo de trastornos cardiovasculares, debido a que los niveles de hemoglobina suelen ser más altos con esta epoetina que con otras. La pegilación permite reducir la frecuencia de las inyecciones a tan solo una al mes. Sin embargo, su prolongada semivida de eliminación dificulta la corrección de los niveles excesivos de hemoglobina. Ahora, la epoetina beta pegilada también está autorizada para el uso en niños a partir de los tres meses de edad, tras estabilizar su nivel de hemoglobina con otra epoetina [2, 4, 5]. Esta autorización se basa en la extrapolación de datos obtenidos en adultos y en los resultados de dos ensayos clínicos no comparativos con un total de 104 niños, 12 de los cuales eran menores de cinco años [2]. Estos ensayos no pueden demostrar si la epoetina beta pegilada representa un avance terapéutico para estos niños con respecto a otras epoetinas. Los efectos adversos en estos ensayos clínicos fueron los que ya eran conocidos con las epoetinas, en particular hipertensión y trombosis [2, 3]. Revisión de la literatura hasta el 10 de enero de 2025 1. “Roxadustat (Evrenzo°) in anaemia associated with chronic kidney disease. More dangerous than an injectable epoetin, with no greater efficacy” Prescrire Int 2023; 32 (245): 39. 2. EMA - CHMP “Public assessment report for Mircera. EMEA/ H/C/000739/II/0092” 22 June 2023: 132 pages. 3. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Mircera” 31 January 2024: 20 pages. 4. “Methoxy polyethylene glycol-epoetin beta. Pegylated epoetin beta: risk of cardiovascular disorders” Prescrire Int 2008; 17 (97): 191. 5. Berns JS et al. “Treatment of anemia in patients on dialysis” UpToDate. www.uptodate.com accessed 7 January 2025: 15 pages. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 16 Inclisirán (Leqvio) para algunos tipos de hipercolesterolemia (Inclisiran (LEQVIO°) in certain types of hypercholesterolaemia) Prescrire International 2025; 34 (272): 173-175 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Inclisirán, Leqvio, hipercolesterolemia primaria, alirocumab y evolocumab, inhibición de la enzima PCSK9, ezetimiba Nada nuevo No ha demostrado ser eficaz para las complicaciones cardiovasculares Para los pacientes con hipercolesterolemia en quienes se considera que las estatinas no son suficientemente eficaces, añadir inclisirán (un fármaco que inhibe la síntesis de la enzima PCSK9) reduce la concentración de colesterol LDL en sangre, pero no ha demostrado ser eficaz para prevenir las complicaciones cardiovasculares de la hipercolesterolemia. Todavía se desconoce si su efecto hipolipemiante es superior al de los anticuerpos anti-PCSK9 alirocumab y evolocumab, ya que no se han ejecutado ensayos clínicos comparativos. Los efectos adversos conocidos de los medicamentos que se dirigen contra PCSK9 incluyen reacciones en el lugar de la inyección, reacciones alérgicas y trastornos musculares. El inclisirán también puede elevar las transaminasas hepáticas. La frecuencia con la que se aplican las inyecciones de inclisirán es más baja que la de los demás inhibidores de PCSK9, pero esta ventaja no parece ser suficiente para justificar que se exponga a los pacientes a las incertidumbres existentes por la falta de datos a largo plazo. LEQVIO - inclisirán solución para inyección subcutánea • 284 mg de inclisirán en 1,5 ml de solución por jeringa precargada Novartis ■ Hipolipemiante; ARN de interferencia pequeño que inhibe la síntesis de PCSK9 ■ Indicación: “adultos con hipercolesterolemia primaria (heterocigótica familiar y no familiar) o dislipidemia mixta, como complemento de la dieta: – en combinación con una estatina o con una estatina más otros tratamientos hipolipemiantes para pacientes que no logran alcanzar los objetivos de C-LDL con la dosis máxima tolerada de una estatina o; – solo o en combinación con otros tratamientos hipolipemiantes para pacientes que no toleran las estatinas o para quienes están contraindicadas”. [procedimiento centralizado UE] ■ Dosis: 284 mg en inyección subcutánea; la segunda dosis se administra tres meses después de la primera, y las posteriores cada seis meses. Comparar antes de decidir Cuando usar un hipolipemiante para prevenir los eventos cardiovasculares en adultos con hipercolesterolemia se considera beneficioso, el medicamento de elección es una estatina, como la pravastatina o la simvastatina [1, 2]. El alirocumab y el evolocumab son anticuerpos monoclonales que se dirigen contra una enzima que se llama PCSK9, que degrada los receptores hepáticos de LDL [1,2]. Estos anticuerpos hacen que el número de estos receptores aumente y, por tanto, aumentan la captación hepática del colesterol LDL y reducen el nivel de colesterol LDL en sangre. En la Unión Europea, están autorizados para tratar ciertos tipos de hipercolesterolemia, cuando se considera que las estatinas y la ezetimiba (un inhibidor de la absorción intestinal del colesterol) no son suficientemente eficaces o cuando no se pueden usar estatinas, por ejemplo, debido a sus efectos adversos [1, 2]. No se ha demostrado que el alirocumab y el evolocumab prevengan los eventos cardiovasculares en los pacientes que nunca los han padecido (es decir, para la prevención cardiovascular “primaria”), y su eficacia preventiva para los pacientes que ya han padecido tales eventos (es decir, para la prevención cardiovascular “secundaria”) parece ser débil. No se ha demostrado que alarguen la supervivencia ni que reduzcan la mortalidad cardiovascular [3, 4]. ¿Qué hay de nuevo? El inclisirán es un ARN “de interferencia pequeño”, diseñado para unirse a las moléculas de ARN que codifican a PCSK9, para inhibir la síntesis de esta enzima [5-7]. Al igual que los anticuerpos anti-PCSK9, se afirma que el inclisirán reduce los niveles de colesterol LDL en sangre aumentando el número de receptores hepáticos de LDL [5-7]. En la Unión Europea, se ha autorizado al inclisirán para la prevención cardiovascular primaria o secundaria, para pacientes con hipercolesterolemia en quienes se considera que las estatinas no son suficientemente eficaces o no se pueden usar. En estos casos, ¿reduce el inclisirán la incidencia o la gravedad de las complicaciones cardiovasculares graves de la hipercolesterolemia? ¿Representa un avance terapéutico respecto al alirocumab o el evolocumab? ¿Y cuáles son sus efectos adversos? Reduce los niveles de colesterol LDL en sangre, pero no ha demostrado tener un efecto en las complicaciones cardiovasculares. El inclisirán no se ha evaluado en ensayos clínicos comparativos versus un anticuerpo anti-PCSK9, ni en ensayos clínicos diseñados para evaluar su efecto sobre las complicaciones cardiovasculares o la supervivencia [6]. Dos ensayos clínicos aleatorizados, de doble ciego y controlados con placebo del inclisirán añadido al tratamiento hipolipemiante previo de los pacientes (que en más del 90% de los casos incluía una estatina) incluyeron a 1.561 y 1.617 adultos, respectivamente, con enfermedades cardiovasculares confirmadas o con un riesgo mayor de padecer eventos cardiovasculares (por ejemplo, por la diabetes) [5, 6]. Se consideró que sus niveles de colesterol LDL en sangre eran demasiado altos. Ya estaban recibiendo una estatina en la dosis máxima tolerada o habían padecido efectos adversos inaceptables con las estatinas. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 17 Los resultados de estos dos ensayos clínicos fueron similares: tras 18 meses de tratamiento, la reducción media de la concentración de colesterol LDL en sangre (criterio principal de valoración) fue de aproximadamente un 50% en los grupos inclisirán, mientras que la concentración permaneció estable en los grupos placebo [5,6]. En un ensayo clínico, la mortalidad cardiovascular, que se reportó como un evento adverso, fue del 1% en el grupo inclisirán, versus el 0,6% en el grupo placebo. En el otro ensayo clínico, fue de aproximadamente un 1% en ambos grupos [6]. Otro ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo del inclisirán añadido al tratamiento hipolipemiante previo de los pacientes (que en el 90% de los casos incluía una estatina) incluyó a 482 pacientes con hipercolesterolemia familiar heterocigótica, cuyos niveles de colesterol LDL en sangre se consideraron demasiado altos a pesar de recibir tratamiento con un hipolipemiante en la dosis máxima tolerada [6]. El 27% de los pacientes ya habían padecido un evento cardiovascular. Tras 18 meses de tratamiento, los niveles de colesterol LDL en sangre se habían reducido en un 41% en el grupo inclisirán, pero habían aumentado un 8% en el grupo placebo (diferencia estadísticamente significativa) [6]. Reacciones en el lugar de la inyección, trastornos hepáticos, trastornos musculares y reacciones alérgicas. Se puede esperar que el perfil de efectos adversos del inclisirán se traslape con el de los anticuerpos monoclonales anti-PCSK9, que incluye en particular el dolor musculoesquelético [7]. Los efectos adversos que comparten todos los ARN de interferencia pequeños son reacciones en el lugar de la inyección, reacciones de hipersensibilidad y trastornos hepáticos [8]. Durante los ensayos clínicos comparativos descritos arriba, se reportaron reacciones en el lugar de la inyección (dolor y eritema) en el 8% de los pacientes en los grupos inclisirán (con una duración media de seis días) versus el 2% en los grupos placebo [5,9]. Algunas de estas reacciones provocaron que se interrumpiera el tratamiento. Se reportó un aumento de la transaminasa hepática en aproximadamente un 18% de los pacientes en los grupos inclisirán, versus aproximadamente un 12% en los grupos placebo [5]. Los datos obtenidos desde que el inclisirán se empezó a comercializar en América del Norte han revelado casos de mialgia, artralgia y dolor en las extremidades, y reacciones alérgicas que incluyeron angioedema [6,9,10]. Riesgo bajo de interacciones farmacocinéticas. El inclisirán es metabolizado principalmente por las nucleasas que lo transforman en nucleótidos inactivos [9]. No induce ni inhibe a las enzimas o a los transportadores que suelen participar en el metabolismo o la eliminación de fármacos [5,9]. El riesgo de interacciones farmacocinéticas parece bajo. Como precaución, es mejor evitarlo durante el embarazo. No se detectó toxicidad embriofetal en los estudios del inclisirán en ratas y conejos hembras [5,9]. En los ensayos clínicos, tres mujeres quedaron embarazadas mientras recibían inclisirán: el número es demasiado bajo para evaluar los posibles riesgos de este medicamento durante el embarazo [9]. Por lo tanto, parece prudente evitar el inclisirán durante el embarazo y en mujeres que pudieran quedar embarazadas. Inyecciones menos frecuentes que con los anticuerpos monoclonales. Tras las primeras dos inyecciones subcutáneas, administradas con tres meses de diferencia, el inclisirán se inyecta cada seis meses. Los anticuerpos monoclonales antiPCSK9 se administran mediante inyecciones subcutáneas cada dos a cuatro semanas [1,2,11]. En la práctica A mediados de 2025, cuando se decide usar un inhibidor de PCSK9 para prevenir los eventos cardiovasculares, a pesar de su eficacia incierta, no existen razones para elegir al inclisirán sobre el alirocumab o el evolocumab, que se han usado durante más tiempo. Revisión de la literatura hasta el 3 de enero de 2025 En respuesta a nuestra solicitud de información, Novartis Pharma no nos proveyó documentación sobre su producto. 1. Prescrire Editorial Staff “Alirocumab. Another cholesterol-lowering “mab” with no evidence of efficacy” Prescrire Int 2016; 25 (174): 206. 2. Prescrire Editorial Staff “Evolocumab. A “mab” for hypercholesterolaemia: no evidence of benefits” Prescrire Int 2016; 25 (174): 201-205. 3. Prescrire Editorial Staff “Evolocumab - Repatha°. In secondary prevention of cardiovascular disease: no reduction in either all-cause or cardiovascular mortal ity” Prescrire Int 2019; 28 (208): 234-237. 4. Prescrire Editorial Staff “Alirocumab in secondary prevention of cardiovascular disease: conflicting mortality data” Prescrire Int 2019; 28 (208): 235. 5. EMA - CHMP “Public assessment report for Leqvio. EMEA/H/C/00533/0000” 15 October 2020: 143 pages. 6. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Leqvio” 28 August 2024: 39 pages. 7. Prescrire Rédaction “Anti-PCSK9: évolocumab et alirocumab” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. 8. Prescrire Editorial Staff “Lumasiran (Oxlumo°) in primary hyperoxaluria type 1. As of 2021, still too little evaluation of its effect on clinical symptoms” Prescrire Int 2022; 31 (234): 36-37. 9. US FDA - CDER “Application number: 214012Orig1s000. Clinical review(s)” 20 January 2022: 342 pages. 10.US FDA “Full prescribing information-Leqvio” June 2024. 11.EMA “SmPC-Leqvio” 25 November 2024. Opinión de los editores de Prescrire Visión estrecha Cuando un paciente empieza un tratamiento hipolipemiante, por lo general se espera que dure años: el objetivo es reducir el riesgo de muerte prematura y de eventos cardiovasculares a largo plazo. Por lo tanto, un ensayo clínico ejecutado durante un período muy corto no puede evaluar el efecto de un hipolipemiante en los resultados clínicos relevantes, a menos que los pacientes incluidos tengan un riesgo particularmente alto de padecer eventos cardiovasculares. Los ensayos clínicos que evaluaron al inclisirán (Leqvio) dieron seguimiento a los pacientes con hipercolesterolemia durante 18 meses. Un período de seguimiento de 18 meses es ciertamente suficiente para analizar los efectos de este nuevo medicamento sobre los niveles de colesterol LDL en sangre y para detectar Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 18 algunos efectos adversos. Sin embargo, es demasiado corto para determinar la posible eficacia del inclisirán para alargar la supervivencia o prevenir los eventos cardiovasculares, o para detectar los efectos adversos que pueden aparecer tras años de exposición. Los principales ensayos clínicos que mostraron una reducción de la mortalidad con la simvastatina o la pravastatina, los hipolipemiantes de referencia, tuvieron una duración de al menos cinco años. La duración de un ensayo clínico es uno de los parámetros importantes que se deben tomar en cuenta al analizar sus resultados. Se debe adecuar a la evolución natural del trastorno que el medicamento debe tratar, o al tiempo de aparición del trastorno que debe prevenir, y también a la duración previsible del tratamiento farmacológico. Los ensayos clínicos que no cumplen estos requisitos dejan a los profesionales de la salud sin la información necesaria para elegir los mejores tratamientos que puedan beneficiar a los pacientes. Ipilimumab + nivolumab como tratamiento de primera línea para el melanoma inoperable o metastásico: no se demostró que alargue la supervivencia (Ipilimumab + nivolumab as first-line therapy for inoperable or metastatic melanoma: not shown to extend survival) Prescrire International 2025; 34 (273): 184 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: ipilimumab + nivolumab, tratamiento de primera línea para melanoma inoperable o metastásico ● En un ensayo clínico con 945 pacientes, tras un seguimiento de al menos 10 años, no se demostró que la combinación de ipilimumab + nivolumab alargara la supervivencia más que el nivolumab solo, pero sí duplicó la incidencia de efectos adversos graves. En los pacientes con melanoma inoperable o metastásico, el tratamiento con nivolumab, un anticuerpo inmunoestimulante que inhibe al punto de control inmunitario PD-1, es la primera opción. El ipilimumab, un anticuerpo inmunoestimulante que inhibe al punto de control inmunitario CTLA-4 aporta un beneficio incierto para este problema clínico [1]. La Unión Europea aprobó la combinación de nivolumab + ipilimumab como tratamiento de primera línea para los pacientes con melanoma inoperable o metastásico en 2016 [2]. Este permiso se basó principalmente en los resultados de un ensayo clínico aleatorizado de doble ciego (llamado “Checkmate 067”) con 945 pacientes que se dividieron en tres grupos: ipilimumab + nivolumab, nivolumab solo e ipilimumab solo [2]. Este ensayo clínico se diseñó para comparar cada uno de los grupos nivolumab con el grupo ipilimumab. Por lo tanto, no se diseñó para mostrar si la combinación de ipilimumab + nivolumab representa un avance terapéutico sobre el nivolumab solo. En 2022 se publicaron los resultados obtenidos tras un seguimiento de al menos 6,5 años. El 50% de los pacientes en el grupo ipilimumab + nivolumab seguían con vida a los 6 años, versus el 43% en el grupo nivolumab (diferencia estadísticamente insignificante) [2]. Tras dar seguimiento a todos los pacientes por al menos 10 años: no se demostró que el ipilimumab alargue la supervivencia. En 2024 se publicó un análisis del ensayo clínico CheckMate 067, tras un seguimiento de al menos 10 años (a) [3]. En este análisis, la proporción de pacientes con vida a los 3,5 años y a los 10 años fue similar en los grupos de nivolumab + ipilimumab y de nivolumab solo, y más alta que en el grupo de ipilimumab solo. Por ejemplo, el 43% de los pacientes en el grupo de la combinación de nivolumab + ipilimumab seguían con vida a los 10 años, versus el 37% en el grupo de nivolumab solo, versus el 19% en el grupo de ipilimumab solo. Las diferencias entre el grupo de ipilimumab + nivolumab y el de nivolumab solo no son estadísticamente significativas [3]. Más efectos adversos. Los inmunoestimulantes de la clase de los inhibidores de los puntos de control inmunitario tienen muchos efectos adversos, en ocasiones graves, sobre todo trastornos autoinmunes que afectan muchos órganos. En el ensayo clínico CheckMate 067, el 63% de los pacientes en el grupo ipilimumab +nivolumab padeció al menos un evento adverso que se consideró grave y se atribuyó al tratamiento, versus el 25% en el grupo de nivolumab solo y el 30% en el grupo de ipilimumab solo [3]. En la práctica, a mediados de 2025, en pacientes con melanoma inoperable o metastásico, aún no se había demostrado que el tratamiento de primera línea con la combinación de ipilimumab + nivolumab alargara la supervivencia más que el nivolumab solo, pero sí aumenta notablemente la incidencia de efectos adversos graves. Para este problema, el nivolumab solo parece ser una mejor opción. Notas aSe ejecutó un análisis combinado de los resultados de varios ensayos clínicos, incluyendo a CheckMate 067, para evaluar la eficacia de la combinación de nivolumab + ipilimumab versus nivolumab solo en pacientes con melanoma inoperable o metastásico. Esta revisión no se basó en una búsqueda bibliográfica sistemática, y algunos de los ensayos clínicos incluidos no habían hecho una comparación directa de los dos tratamientos. Por tal motivo, no hemos tomado en cuenta sus resultados (ref. 4). Referencias 1. Prescrire Editorial Staff “Nivolumab +relatlimab (Opdualag°) as firstline therapy for inoperable or metastatic melanoma” Prescrire Int 2024; 33 (264): 266. 2. Prescrire Rédaction “Ipilimumab + nivolumab et mélanome avancé en traitement de 1re ligne: mi-2024, un intérêt toujours incertain” Rev Prescrire 2024; 44 (488): 416. 3. Wolchok JD et al. “Final, 10-year outcomes with nivolumab plus ipilimumab in advanced melanoma” N Engl J Med 2025; 392 (1): 1122 + supplementary appendix: 45 pages. 4. Long GV et al. “Pooled long-term outcomes with nivolumab plus ipilimumab or nivolumab alone in patients with advanced melanoma” Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 19 J Clin Oncol 2024; published online at ascopubs.org 6 November 2024 + supplementary appendix: 17 pages. Mavacamten. Nuevo horizonte en el manejo de la miocardiopatía hipertrófica obstructiva Salud y Fármacos Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Miocardiopatía Hipertrófica (MCH), MCH obstructiva, mavacamten, Camzyos, efectos adversos de mavacamten La miocardiopatía se define como una alteración estructural y funcional del músculo cardíaco que no puede atribuirse a enfermedad coronaria, hipertensión, patología valvular o cardiopatías congénitas. La miocardiopatía hipertrófica (MCH) se caracteriza por un engrosamiento del ventrículo izquierdo, con frecuencia del tabique interventricular, que no se explica por sobrecarga hemodinámica. Esta condición puede ocasionar que la válvula mitral sea disfuncional, lo que acompañado dehipertrofia septalpuede obstruirel tracto de salida del ventrículo izquierdo, lo que genera un gradiente de presión entre el ventrículo y la aorta. Esto sucede en cerca de dos tercios de los pacientes con MCH y se conoce como MCH obstructiva (MHO). En la mayoría de los casos, la MCH obedece a mutaciones genéticas que afectan el sarcómero cardíaco. Muchos pacientes son asintomáticos o presentan síntomas leves, pero en algunos casos se acompaña de síntomas como la disnea, el dolor torácico, disminución de la capacidad para realizar ejercicio físico y mayorriesgo de arritmias cardíacas, síncope, y síntomas de insuficiencia cardíaca. Los pacientes con MHO experimentan un deterioro progresivo de su función cardíaca y tienen mayor riesgo de desarrollar arritmias y de morir (por ejemplo, por accidente cerebrovascular o muerte súbita cardíaca). La causa de muerte por MHO depende de la edad, siendo la muerte súbita más frecuente en la población joven, la insuficiencia cardíaca en la mediana edad y el accidente cerebrovascular en las personas mayores. El objetivo del tratamiento habitual consiste principalmente en aliviar los síntomas utilizando betabloqueadores, antagonistas del calcio no dihidropiridínicos o disopiramida, y en casos más graves, procedimientos invasivos. Los casos asintomáticos no requieren tratamiento. Es importante revisar si el paciente esta tomando algún medicamentos que puede empeorar la obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo (p. ej., bloqueadores de los canales de calcio dihidropiridínicos como nifedipino y amlodipino, inhibidores de la ECA y antagonistas de los receptores de la angiotensina II). ⁴ El tratamiento de primera línea generalmente incluye betabloqueadores no vasodilatadores (p. ej., atenolol, bisoprolol, sotalol). Los bloqueadores de los canales de calcio no dihidropiridínicos (p. ej., verapamilo o diltiazem) se utilizan en pacientes con fracción de eyección del ventrículo izquierdo ≥40 % que no responden o no toleran los betabloqueadores. El tratamiento de segunda línea consiste en añadir disopiramida (un inotrópico negativo antiarrítmico) para las personas que no responden al tratamiento farmacológico inicial. Se recomienda monitorear el intervalo QTc, y los pacientes pueden experimentar efectos anticolinérgicos. Para mejorar la disnea asociada a la obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo se pueden utilizar diuréticos de asa o tiazídicos a dosis bajas con precaución, es importante evitar la hipovolemia. Mavacamten es un inhibidor selectivo y reversible de la miosina cardíaca y ofrece una nueva alternativa pare al manejo de la MCH obstructiva porque actúa directamente sobre la fisiopatología de la enfermedad, reduciendo la contractilidad excesiva y mejorando la relajación del ventrículo. Mavacamten se metaboliza principalmente por las enzimas CYP2C19 y CYP3A4.7 Los ensayos clínicos de fase III (EXPLORER-HCM y VALORHCM), demostraron que este fármaco mejora la capacidad funcional y la calidad de vida, y disminuye la necesidad de cirugía en pacientes con síntomas de moderados a severos, siempre que se mantenga una fracción de eyección adecuada. Su uso, sin embargo, requiere una vigilancia estrecha. El fármaco puede inducir disfunción sistólica y desencadenar insuficiencia cardíaca, lo que obliga a hacer un control periódico con ecocardiogramas, y a ajustar la dosis según los niveles de función ventricular y el genotipo del paciente para el citocromo CYP2C19. Entre los efectos adversos más reportados se encuentran mareo, disnea, síncope y deterioro de la función ventricular. Tanto la FDA como la EMA y otras agencias han autorizado su comercialización bajo protocolos estrictos de monitorización. Las guías europeas lo consideran una opción de segunda línea, cuando la terapia convencional no resulta suficiente o no se tolera. Cabe destacar que algunas de las limitaciones de los ensayos incluyen: su duración relativamente corta (30 y 16 semanas), una baja representación de pacientes jóvenes y no blancos, la incertidumbre sobre la relevancia clínica de algunos de los resultados y la dificultad para interpretar el criterio de valoración principal compuesto en EXPLORER-HCM. Además, no hay datos sobre el beneficio en la supervivencia, ya que los ensayos no fueron diseñados para demostrarlo. Contraindicaciones: Fracción de eyección del ventrículo izquierdo <55%; embarazo; tratamiento concomitante con la combinación de Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 26 1. Prescrire Editorial Staff “Painful endometriosis. If not planning a pregnancy: paracetamol and NSAID, or a combined oral contraceptive, or a levonorgestrel IUD” Prescrire Int 2020; 29 (213): 75. 2. EMA - CHMP “Group of variations including an extension of indication assessment report for Ryeqo. EMEA/H/C/005267/II/0013/G” 14 September 2023: 210 pages. 3. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Ryeqo” 10 July 2024: 29 pages. 4. Prescrire Editorial Staff “Relugolix + estradiol + norethisterone (Ryeqo°) in uterine fibroids. A risky hormone cocktail” Prescrire Int 2023; 32 (244): 5-8. 5. US FDA “Full prescribing information-Myfembree” July 2024. 6. European Commission “SmPC-Ryeqo” 3 February 2025. Rezafungina (Rezzayo) para la candidiasis invasiva (Rezafungin (REZZAYO°) in invasive candidiasis) Prescrire International 2025; 34 (272): 181 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: rezafungina, caspofungina, candidiasis invasiva en adultos, anfotericina B; fluconazol, equinocandinas Nada nuevo El intervalo entre las infusiones de rezafungina es más largo, pero el único ensayo clínico de “no inferioridad” que lo compara con la caspofungina —la equinocandina antifúngica de referencia— con 200 pacientes no mostró que la tasa de cura sea más alta con rezafungina o que conlleve menos efectos adversos. A mediados de 2025, no se ha descartado que la mortalidad sea más alta con la rezafungina. REZZAYO - polvo de rezafungina para concentrado para solución para infusión intravenosa • 200 mg de rezafungina por vial Mundipharma ■ Antifúngico; equinocandina ■ Indicación: “candidiasis invasiva en adultos”. [procedimiento centralizado UE – medicamento huérfano] ■ Dosis: en infusión intravenosa, por lo general administrada durante una hora: 400 mg el día 1, posteriormente 200 mg una vez por semana a partir del día 8. En pacientes con candidiasis invasiva, una infección oportunista grave y a menudo mortal, varios antifúngicos tienen una eficacia similar: la caspofungina, la equinocandina antifúngica de referencia; la anfotericina B; y el fluconazol, un antifúngico azólico. Se decide qué medicamento usar según su perfil de efectos adversos, sus interacciones farmacológicas, la vía de administración (oral o intravenosa), los antifúngicos que ya se hayan usado, la gravedad de la infección, los órganos afectados y cualquier resistencia identificada [1-4]. La rezafungina es una equinocandina antifúngica con una semivida plasmática de aproximadamente seis días, lo que significa que se puede administrar una vez por semana, mientras que las otras equinocandinas se administran una vez al día. La rezafungina es la cuarta equinocandina que la Unión Europea ha autorizado para tratar a adultos con candidiasis invasiva [3]. En un ensayo clínico que la compara con la caspofungina: la tasa de cura no es más alta, pero es posible que ocurran más muertes. Este permiso de comercialización se basa principalmente en un ensayo clínico aleatorizado, de doble ciego y de “no inferioridad” con 199 adultos, que comparó a la rezafungina por vía intravenosa una vez por semana versus la caspofungina por vía intravenosa una vez al día. La duración promedio del tratamiento fue de aproximadamente 12 días. Ningún paciente recibió tratamiento durante más de 28 días. La mayoría de los pacientes no tenían neutropenia cuando fueron inscritos [3, 4]. Para el día 30, la mortalidad por todas las causas era del 24% en el grupo rezafungina, versus el 21% en el grupo caspofungina (intervalo de confianza del 95% [IC95]: -9,7-14,4). Según el protocolo, se demostró su no inferioridad. Sin embargo, el margen de no inferioridad del 20%, seleccionado por quienes diseñaron el ensayo clínico, es bastante permisivo. Consecuentemente, no se puede descartar que la mortalidad sea más alta con la rezafungina. La proporción de pacientes “curados” al día 14, con base en evaluaciones clínicas, radiológicas y de laboratorio, fue de aproximadamente un 60% en ambos grupos [3, 4]. Efectos adversos de las equinocandinas, junto con neumonía, temblores y fototoxicidad. El perfil de efectos adversos conocido de las equinocandinas consiste principalmente en: trastornos gastrointestinales; cefalea, fiebre; reacciones en el lugar de la inyección; efectos relacionados con la liberación de histamina (exantema, edema facial y angioedema); neutropenia, anemia; hipopotasemia; reacciones anafilácticas, síndrome de Stevens-Johnson; y lesión hepática [1, 2, 5]. En el ensayo clínico descrito arriba, se documentó una porción de este perfil de efectos adversos con la rezafungina. Se reportaron eventos adversos en el 91% de los pacientes en el grupo rezafungina, versus en el 85% en el grupo caspofungina, incluyendo en particular neumonía (10% versus 3%) [3]. Durante la evaluación clínica de la rezafungina, cuatro pacientes padecieron temblores (los investigadores consideraron que dos de esos casos se relacionaron con el uso de rezafungina). Este efecto adverso no se ha observado con la caspofungina [3]. Los estudios en animales y en voluntarios sanos mostraron que la rezafungina es fototóxica. Se reportó un caso de fototoxicidad durante su evaluación clínica. El resumen europeo de las características del producto (RCP) recomienda evitar exponerse al sol durante el tratamiento y durante siete días después de la última infusión de rezafungina [3, 6]. Debido a la falta de datos, no se debe administrar rezafungina a mujeres embarazadas [3, 6]. Interacciones farmacodinámicas. La rezafungina produce principalmente interacciones farmacodinámicas acumulativas: la incidencia o la gravedad de sus efectos adversos, sobre todo la hipopotasemia o los trastornos hepáticos, aumentan por el uso concomitante de otros medicamentos que también tengan esos efectos [5]. La semivida plasmática larga de la rezafungina Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 27 (aproximadamente seis días) se debe tomar en cuenta al gestionar sus efectos adversos y sus interacciones farmacológicas. En la práctica, en 2025, cuando se elige una equinocandina antifúngica para tratar a un paciente con candidiasis invasiva, la caspofungina es la primera opción. Revisión de la literatura hasta el 13 de enero de 2025 En respuesta a nuestra solicitud de información, Mundipharma nos envió información administrativa y algunas imágenes del empaquetado. 1. Prescrire Rédaction “Caspofungine: un antifongique utile” Rev Prescrire 2017; 37 (403) 342. 2. Prescrire Rédaction “Anidulafungine autorisée aussi chez les patients neutropéniques: la caspofungine reste la référence” Rev Prescrire 2015; 35 (386): 903. 3. EMA - CHMP “Public assessment report for Rezzayo. EMEA/H/C/005900/0000” 12 October 2023: 147 pages. 4. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Rezzayo” 29 May 2024: 32 pages. 5. Prescrire Rédaction “Échinocandines: caspofungine, etc.” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. 6. European Commission “SmPC-Rezzayo” 22 December 2023. Somapacitán (Sogroya) para la deficiencia de la hormona del crecimiento en adultos (Somapacitan (SOGROYA°) in growth hormone deficiency in adults) Prescrire International 2025; 34 (272): 176-177 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Somapacitán, Sogroya, análogo de la hormona del crecimiento para adultos, deficiencia de hormona del crecimiento, somatropina Nada nuevo La eficacia clínica del somapacitán en adultos es tan incierta como la de la somatropina. Los efectos adversos a corto plazo de estos dos principios activos son similares. Se deben investigar más los daños a largo plazo del somapacitán. Todo esto significa que, a mediados de 2025, no se ha demostrado que el somapacitán represente un avance terapéutico para los adultos con deficiencia de la hormona del crecimiento, a pesar de que las inyecciones semanales representan una ventaja sobre las inyecciones diarias de somatropina. SOGROYA - somapacitán solución para inyección subcutánea • Cada pluma multidosis precargada contiene: 5 mg (incrementos de 0,025 mg; dosis máxima por inyección: 2 mg), 10 mg (incrementos de 0,05 mg; dosis máxima: 4 mg) o 15 mg (incrementos de 0,1 mg; dosis máxima: 8 mg) de somapacitán Novo Nordisk ■ Análogo de la hormona del crecimiento de acción prolongada ■ Indicación: “reemplazo de la hormona del crecimiento endógena (…) en adultos con deficiencia de la hormona del crecimiento”. [procedimiento centralizado UE – medicamento huérfano] ■ Dosis: dosis inicial de 1 mg a 4 mg una vez por semana, dependiendo del paciente; se aumenta en incrementos de 0,5 mg a 1,5 mg cada dos a cuatro semanas dependiendo de la respuesta clínica, los efectos adversos y las concentraciones séricas del factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-I, por sus siglas en inglés), que se miden de tres a cuatro días después de inyectar somapacitán, sin sobrepasar una dosis de 8 mg una vez por semana. ■ Condiciones de conservación: entre 2°C y 8°C. La pluma se puede sacar del refrigerador varias veces, hasta una duración combinada máxima de tres días, y sin exponerla a temperaturas que superen los 30°C. El período de validez después del primer uso es de seis semanas. La deficiencia de la hormona del crecimiento es un trastorno que afecta tanto a niños como a adultos [1-3]. La aparición de la deficiencia de la hormona del crecimiento durante la adultez es casi siempre consecuencia de un tumor hipotalámico o pituitario (por lo general, un adenoma), o del tratamiento de tales tumores (cirugía o radioterapia). En tales casos, se suele asociar a otras deficiencias hormonales. Otras causas posibles son los traumatismos craneales, la hemorragia subaracnoidea, una infección en el sistema nervioso central o una anomalía genética. En ocasiones, se desconoce el origen [1-3]. En adultos, las manifestaciones clínicas de la deficiencia de la hormona del crecimiento incluyen: disminución de la masa magra corporal y aumento de la masa adiposa, que suele provocar obesidad; pérdida de la fuerza muscular y de la densidad mineral ósea, que aumenta el riesgo de fracturas; y trastornos cardíacos [1-4]. Afecta la calidad de vida, sobre todo debido a la fatiga. Al parecer, reduce la expectativa de vida, principalmente debido a las complicaciones cardiovasculares [14]. El objetivo del tratamiento de los adultos con deficiencia de la hormona del crecimiento es aliviar las consecuencias clínicas de sus trastornos metabólicos y mejorar la calidad de vida [1-3]. En ocasiones, se ofrecen las inyecciones diarias de somatropina, la hormona humana del crecimiento sintética [1-3]. En general, a mediados de 2025 no se ha confirmado claramente su beneficio: tiene una eficacia incierta para mejorar los desenlaces clínicos, como la tasa de fracturas o la mortalidad [2,4]. El somapacitán es un análogo de la hormona del crecimiento humana [1,5]. Su secuencia de aminoácidos es casi idéntica a la hormona natural: se diferencian únicamente en la sustitución de un aminoácido donde se ha añadido una molécula que se une con la albúmina. Al unirse a la albúmina sérica, el somapacitán tiene una semivida plasmática de eliminación de aproximadamente dos a tres días, lo que permite que la administración subcutánea sea semanal. En la Unión Europea, se ha autorizado al somapacitán para tratar a adultos con deficiencia de la hormona del crecimiento [1, 5]. Un ensayo clínico aleatorizado con 300 adultos versus placebo y versus somatropina. Este permiso de comercialización se basa principalmente en un ensayo clínico aleatorizado en 300 pacientes de entre 23 y 77 años (mediana de la edad: 45 años) que nunca habían recibido hormona del Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 28 crecimiento o que no habían recibido tal tratamiento durante al menos los seis meses previos al inicio del ensayo clínico [1, 3, 5]. Se aleatorizó a los pacientes para que recibieran inyecciones subcutáneas de somapacitán una vez por semana, un placebo una vez por semana o somatropina una vez al día [1, 3, 5]. En este ensayo clínico, se consideró que la comparación principal era la comparación de doble ciego del somapacitán versus placebo [1, 3, 5]. También se comparó al somapacitán con la somatropina (una comparación “exploratoria”), pero no hubo enmascaramiento en el grupo somatropina, lo que reduce la calidad de la evidencia que aportan los resultados. Aproximadamente un 70% de los pacientes habían sido diagnosticados con deficiencia de la hormona del crecimiento durante la adultez: los otros habían padecido este trastorno desde la niñez. Los criterios de valoración no cubrieron las complicaciones clínicas de la enfermedad, como trastornos óseos o cardiovasculares [1, 3, 5]. Tras 34 semanas, el cambio respecto al inicio en la proporción de tejido adiposo en el tronco (“porcentaje de grasa troncal”, el criterio principal de valoración), determinado con datos de imágenes, fue de -1,06% en el grupo somapacitán, versus +0,47% en el grupo placebo (p=0,009) [1, 5]. Si bien esta diferencia es estadísticamente significativa, su relevancia clínica es incierta. En el grupo somatropina, el cambio en el porcentaje de grasa troncal fue de 2,23% (p<0,05 para la comparación con el grupo somapacitán). En general, no se demostró que el somapacitán aporte un beneficio clínico, ni para la calidad de vida ni para el peso corporal [1,5]. Perfil de efectos adversos a corto plazo similar al de la somatropina. En el ensayo clínico descrito arriba, los efectos adversos a corto plazo del somapacitán parecieron similares a los de la somatropina, a saber: dorsalgia, artralgia, mialgia, edema, aumento de peso, reacciones en el lugar de la inyección, lipodistrofia, reacciones alérgicas, parestesia, hiperglucemia e hipotiroidismo [1,5]. Desde que se empezó a comercializar en EE UU, se han reportado reacciones alérgicas graves asociadas al somapacitán, incluyendo anafilaxia [6]. En parte, la hormona del crecimiento actúa estimulando la secreción del factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-I) [1,5]. Se reportaron concentraciones excesivamente altas de IGF1 en al menos dos muestras de sangre de algunos pacientes tratados con somapacitán. Se ha sugerido que existe un vínculo entre las concentraciones sanguíneas altas de IGF-1 y un aumento del riesgo de cáncer. No se dispone de datos sobre los efectos adversos a largo plazo del somapacitán. Además, la media de la dosis semanal del somapacitán que se usó en el ensayo clínico (2,5 mg) es mucho menor a la dosis máxima autorizada de 8 mg por semana, lo que aumenta la incertidumbre sobre sus efectos adversos [1, 5]. Embarazo: precaución. No se detectó toxicidad embriofetal en los estudios del somapacitán con animales [1, 7]. Sin embargo, debido a la falta de datos a largo plazo, es mejor evitar el somapacitán durante el embarazo y en mujeres que podrían quedar embarazadas y no están usando anticonceptivos [5, 7]. Cuidado con las sobredosis provocadas por las inyecciones diarias. Las inyecciones de somapacitán se administran una vez por semana, mientras que la somatropina se administra todos los días. Al cambiar de la somatropina al somapacitán, es importante escribir en la prescripción y en la caja el día de la semana elegido para la inyección, para prevenir las sobredosis provocadas por las inyecciones diarias de somapacitán. Revisión de la literatura hasta el 17 de enero de 2025 En respuesta a nuestra solicitud de información, Novo Nordisk nos proveyó documentos administrativos. 1. EMA - CHMP “Public assessment report for Sogroya. EMEA/H/C/005030/0000” 28 January 2021: 129 pages. 2. Yuen KCJ et al. “American Association of Clinical Endocrinologists and American College of Endocrinology Guidelines for Management of Growth Hormone Deficiency in Adults and Patients Transitioning from Pediatric to Adult Care. 2019 AACE Growth Hormone Task Force” Endocr Pract 2019; 25 (11): 1191-1232. 3. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Sogroya” 31 January 2024: 32 pages. 4. Snyder PJ et al. “Growth hormone deficiency in adults” UpToDate. www.uptodate. com accessed 17 January 2024: 24 pages. 5. US FDA - CDER “Application number 761156Orig1s000. Clinical review(s)” 28 September 2020: 195 pages. 6. US FDA “Full prescribing information-Sogroya” April 2023. 7. European Commission “SmPC-Sogroya” 24 July 2023. Somapacitán (Sogroya) para el retraso del crecimiento (Somapacitan (SOGROYA°) in growth failure) Prescrire International 2025; 34 (272): 177 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Somapacitán, Sogroya, análogo de la hormona del crecimiento para niños, deficiencia de hormona del crecimiento, somatropina, somatrogón, Ngela Nada nuevo El tratamiento de referencia para niños con trastornos del crecimiento ocasionados por la secreción insuficiente de la hormona del crecimiento es la hormona de crecimiento recombinante humana somatropina, administrada en inyecciones subcutáneas (s. c.) diarias [1]. Tiene eficacia demostrada para aumentar la estatura en adultos. No se ha demostrado que el somatrogón (Ngela), un análogo de la hormona del crecimiento de acción prolongada que se administra en inyecciones s. c. semanales represente un avance terapéutico para este problema [1]. El somapacitán (SogroyaNovo Nordisk) es otro análogo de la hormona del crecimiento de acción prolongada que se administra en inyecciones s. c. semanales [2]. En la Unión Europea fue autorizado inicialmente para tratar a adultos, y ahora también está autorizado para niños a partir de los 3 años [2]. Los datos de las evaluaciones del somapacitán en niños provienen de un ensayo clínico aleatorizado, sin enmascaramiento y de “no inferioridad” versus somatropina Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 29 [2,3]. Los 200 niños inscritos tenían entre 2,5 y 11 años, y nunca habían recibido hormona del crecimiento. En un año, la media del aumento de la estatura era de aproximadamente 11,5 cm, sin diferencia entre los grupos. Después, todos los pacientes recibieron somapacitán. Durante los dos años adicionales de tratamiento, la media estimada de la velocidad del crecimiento era de 8,5 cm por año. A falta de datos de seguimiento a más largo plazo, se desconoce la altura final obtenida [2, 3]. En este ensayo clínico, los efectos adversos del somapacitán parecieron similares a los de la somatropina. Se reportó dolor en las extremidades con más frecuencia en el grupo somapacitán: el 9% de los pacientes versus el 3% [2, 3]. La hormona del crecimiento estimula la secreción del factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1). Se ha sugerido un vínculo entre las concentraciones altas de IGF-1 en sangre y un aumento del riesgo de cáncer [1]. En este ensayo clínico, se observaron niveles excesivamente altos de IGF-1 en al menos dos muestras consecutivas en el 4% de los pacientes tratados con el somapacitán, versus el 3% con la somatropina. A comienzos de 2025, no se disponía de datos sobre los riesgos a largo plazo del somapacitán [2, 3]. Revisión de la literatura hasta el 10 de enero de 2025 1. “Somatrogon (Ngenla°) in growth disturbance” Prescrire Int 2023; 32 (252): 241. 2. EMA - CHMP “Public assessment report on extension of marketing authorisation and an extension of indication variation for Sogroya. EMEA/H/C/005030/X/0006/G” 25 May 2023: 96 pages. 3. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Sogroya” 31 January 2024: 32 pages. Talquetamab (Talvey) para el mieloma múltiple tras al menos tres líneas de tratamiento (Talquetamab (TALVEY°) in multiple myeloma after at least 3 lines of treatment) Prescrire International 2025; 34 (273): 210 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: talquetamab, Talvey, mieloma múltiple, toxicidad del talquetamab Nada nuevo En 2025, no existe un tratamiento de referencia para los pacientes con mieloma múltiple que ha empeorado tras al menos tres líneas de tratamiento [1,2]. Dos de los medicamentos autorizados para este problema clínico, el teclistamab (Tecvayli) y el elranatamab (Elrexfio), son anticuerpos monoclonales que se dirigen contra ambos: el CD3 de las células T y el BCMA (Bcell maturation antigen, antígeno de maduración de células B que está presente en la superficie de las células de mieloma). No se demostró que ninguno de ellos represente un avance terapéutico [1, 2]. El talquetamab (Talvey - Janssen Cilag), un anticuerpo monoclonal que se dirige contra el CD3 y el GPRC5D (otra proteína expresada en la superficie de las células de mieloma) también está autorizado para esta indicación [3]. Su permiso de comercialización se basa en un ensayo clínico no comparativo con 288 pacientes con mieloma múltiple (mediana de edad de 67 años) y con un estado físico relativamente bueno [3, 4]. Todos habían recibido al menos tres líneas de tratamiento. Al año, el 77% de los pacientes seguían con vida. A falta de un grupo control, se desconoce si el talquetamab alarga la supervivencia o alivia los síntomas del mieloma [3, 4]. En cambio, este ensayo clínico demostró que el talquetamab es muy tóxico: un cuarto de los pacientes padeció un efecto adverso grave atribuido al medicamento [3, 4]. Los principales efectos adversos fueron: síndrome de liberación de citosinas (notificado en el 77% de los pacientes); trastornos neurológicos (30%), incluyendo cefalea, trastornos motrices, alteraciones del estado de la conciencia, letargo y convulsiones; disgeusia (48%); diferentes trastornos bucales y mucosos (boca seca y disfagia); pérdida de peso (36%); sequedad de la piel (25%) y trastornos ungueales (21%); y trastornos hematológicos. Un paciente murió a causa de la neurotoxicidad del talquetamab [2, 3]. Revisión de la literatura hasta el 3 de febrero de 2025 1. “Teclistamab (Tecvayli°) in multiple myeloma after several lines of treatment” Prescrire Int 2024; 33 (256): 42. 2. “Elranatamab (Elrexfio°) in multiple myeloma after at least 3 lines of treatment” Prescrire Int 2025; 34 (270): 123. 3. EMA - CHMP “Public assessment report for Talvey. EMEA/H/C/005864/0000” 20 July 2023: 155 pages. 4. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Talvey” 26 June 2024: 21 pages. Opinión de los editores de Prescrire Dos pájaros de un tiro En la Unión Europea la farmacéutica Janssen-Cilag obtuvo el permiso de comercialización condicional (PC) para el talquetamab (Talvey) en monoterapia, para tratar a pacientes con mieloma múltiple que ya han recibido al menos tres líneas de tratamiento. Este PC se basa en un ensayo clínico no comparativo, que por tanto aportó evidencia de baja calidad y no mostró si el medicamento representa un avance terapéutico. Sin embargo, se inscribió a cientos de pacientes, lo que muestra que este problema médico no es raro y que habría sido posible ejecutar un ensayo clínico comparativo. Para que este PC se convierta en una autorización “convencional”, la EMA impuso la condición de que la empresa presentara los resultados de un ensayo clínico comparativo, pero en pacientes con mieloma múltiple que haya empeorado tras una única línea (o varias) de tratamiento. La EMA y la empresa consideraron que este ensayo clínico, que seguía en curso a comienzos de 2025 y cuyos resultados se espera conocer en 2027, aportará datos apropiados para “confirmar el perfil positivo de riesgo-beneficio” del talquetamab. Siempre que los resultados de este ensayo clínico sean “positivos”, es probable que la empresa mate dos pájaros de un tiro: convertir el PC condicional en uno convencional sin ejecutar Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 30 un ensayo clínico comparativo en pacientes que hayan recibido varios tratamientos previos, y obtener un permiso de comercialización como tratamiento de segunda línea o de líneas posteriores. Esta estrategia de desarrollo se usa frecuentemente con medicamentos para tratar neoplasias malignas, pero es inaceptable. Permite que las empresas obtengan ganancias antes, comercializando un medicamento que se ha sometido a una evaluación mínima, mientras da la impresión de que está completando la evaluación inicial, que había sido muy inadecuada. En definitiva, es una estrategia que beneficia a la empresa, que puede añadir más indicaciones a su medicamento. Pero la empresa obtiene sus ganancias a costa de no proveer información sólida y adecuada sobre el balance riesgo-beneficio del medicamento y a costa de la calidad del cuidado del paciente. Trifluridina + tipiracilo (Lonsurf) + bevacizumab para el cáncer colorrectal metastásico tras dos líneas de tratamiento (Trifluridine + tipiracil (LONSURF°) + bevacizumab in metastatic colorectal cancer after 2 lines of treatment) Prescrire International 2025; 34 (273): 213-214 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Trifluridina, tipiracilo, Lonsurf, bevacizumab y cáncer colorrectal metastásico, inhibidor de la timidina fosforilasa, antineoplásico, fluoropirimidina Puede ser de ayuda En un ensayo clínico sin enmascaramiento con 492 pacientes, añadir bevacizumab a la combinación de trifluridina + tipiracilo alargó la mediana de la supervivencia en aproximadamente tres meses, a costa de una incidencia más alta de efectos adversos que reducen la calidad de vida del paciente. LONSURF - trifluridina + tipiracilo comprimidos Servier ■ Antineoplásico; fluoropirimidina + inhibidor de la timidina fosforilasa ■ Nueva indicación: “en combinación con bevacizumab, para tratar a pacientes adultos con cáncer colorrectal metastásico que han recibido dos regímenes previos de tratamiento anticanceroso, incluyendo quimioterapias basadas en fluoropirimidina, oxaliplatino e irinotecán, fármacos anti-VEGF y/o anti-EGFR”. [procedimiento centralizado UE] Por lo general, los pacientes con cáncer colorrectal metastásico que ya han recibido varias líneas de quimioterapia tienen una esperanza de vida de unos meses [1-3]. En esos casos, a menudo la prioridad es preservar la calidad de vida, sobre todo con los cuidados sintomáticos apropiados [2]. La combinación de trifluridina (una fluoropirimidina) + tipiracilo (que aumenta la biodisponibilidad de la trifluridina), administrados por vía oral, suele ser el último recurso para los pacientes que ya han recibido al menos dos líneas de tratamiento, siempre que las condiciones médicas de los pacientes les permitan tolerar sus efectos adversos [2]. En dos ensayos clínicos controlados con placebo, alargó la mediana de la supervivencia en aproximadamente dos meses [2]. Ahora también se ha autorizado el uso de esta combinación con el anticuerpo monoclonal anti-VEGF bevacizumab. Este permiso de comercialización se basó en un ensayo clínico aleatorizado sin enmascaramiento de trifluridina + tipiracilo + bevacizumab versus trifluridina + tipiracilo [3-5]. En otras palabras, este ensayo clínico evaluó el posible beneficio de añadir bevacizumab a la combinación de trifluridina + tipiracilo. Se continuó el tratamiento hasta que la enfermedad empeoró o la toxicidad se volvió inaceptable. El ensayo clínico incluyó a 492 pacientes (mediana de edad de 63 años) con cáncer colorrectal metastásico: casi todos ya habían recibido al menos dos líneas de tratamiento en esta etapa de la enfermedad. A pesar del cáncer, podían realizar actividades diarias normales, pero no actividad física extenuante. El 72% de los pacientes ya habían recibido un anticuerpo monoclonal antiVEGF [3-5]. Cuando se había dado seguimiento a la mitad de los pacientes durante al menos 14 meses, la mediana de la supervivencia (el criterio principal de valoración) fue más larga en el grupo bevacizumab: 10,8 meses versus 7,5 meses en el otro grupo (diferencia estadísticamente significativa) [3, 4]. La tasa estimada de la supervivencia a un año fue del 43% versus el 30%. El ensayo clínico no se diseñó para evaluar la calidad de vida [3, 4]. Los principales efectos adversos conocidos de la combinación de trifluridina + tipiracilo son trastornos hematológicos y gastrointestinales. El bevacizumab tiene los efectos adversos de los inhibidores del VEGF, que incluyen trombosis venosa y arterial, insuficiencia cardíaca, hemorragias y perforación gastrointestinal [2]. La falta de enmascaramiento en el ensayo clínico mencionado arriba debilita la evaluación de los efectos adversos [4]. Al parecer, con el bevacizumab hubo más casos de: neutropenia (notificada como un efecto adverso en el 60% de los pacientes, versus el 48% sin bevacizumab), trombocitopenia (15% versus 9%), náuseas (33% versus 21%), vómitos (17% versus 11%), estomatitis (11% versus 4%), hipertensión (7% versus ninguno), eventos hemorrágicos (5,3% versus ninguno), proteinuria (4,9% versus ninguno), eventos tromboembólicos (2,8% versus ninguno) y perforación gastrointestinal (1,6% versus ninguno) [4]. En la práctica, dependiendo de las prioridades el paciente, la combinación de trifluridina + tipiracilo + bevacizumab es un último recurso, siempre que el paciente esté bien informado sobre sus beneficios limitados y el aumento de efectos adversos que reducen la calidad de vida. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 31 Revisión de la literatura hasta el 11 de marzo de 2025 En respuesta a nuestra solicitud de información, Servier nos proveyó documentos administrativos, documentos publicados y elementos relacionados con el empaquetado. 1. Prescrire Editorial Staff “Targeted therapies for metastatic colorectal cancer. A weak or uncertain effect on survival, with a risk of serious adverse effects” Prescrire Int 2018; 27 (198): 274-275. 2. Prescrire Editorial Staff “Trifluridine + tipiracil in metastatic colorectal cancer. One possibility for patients with no remaining treatment options” Prescrire Int 2018; 27 (189): 9. 3. HAS - Commission de la Transparence “AvisLonsurf” 4 September 2024: 20 pages. 4. EMA - CHMP “Public assessment report for Lonsurf. EMEA/H/C003897/ II/0026” 22 June 2023: 71 pages. 5. Prager GW et al. “Trifluridine-tipiracil and bevacizumab in refractory metastatic colorectal cancer” N Engl J Med 2023; 388 (18): 16571667. Vacuna viva atenuada contra el cólera O1 (Vaxchora) (Live attenuated cholera O1 vaccine (vaxchora°)) Prescrire International 2025; 34 (273): 201-205 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Vacuna contra el cólera, Vaxchora y eficacia en niños adolescentes, vacuna contra el cólera en mayores de 45 años, vacuna contra el cólera en Asia, África y el Caribe Nada nuevo Eficacia desconocida en áreas afectadas por el cólera endémico o epidémico La vacuna viva atenuada contra el cólera O1 (que es similar a una vacuna que se comercializaba en la década de 1990) no se ha comparado con la vacuna inactivada contra el cólera O1 (autorizada para prevenir el cólera en quienes viajan) ni con las vacunas bivalentes como parte de un programa masivo de prevención en áreas afectadas por el cólera endémico o epidémico. Se ejecutó un ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo, con 134 adultos, de 18 a 45 años, que aceptaron infectarse deliberadamente con el Vibrio cholerae. La vacuna redujo la incidencia de diarrea de moderada a grave en un 80% -90%, con un margen amplio de incertidumbre. En 2025, no se dispone de datos sobre el uso de esta vacuna en contextos donde el cólera es endémico o epidémico, y se desconoce la duración de la protección y el beneficio de recibir una dosis de refuerzo. No se ha demostrado su eficacia clínica en niños, adolescentes o adultos mayores de 45 años: para estos grupos etarios solo se dispone de datos de inmunogenicidad. Los efectos adversos de la vacuna son principalmente trastornos gastrointestinales. Debido a su complejidad, se debe explicar la preparación y la administración de la dosis, para prevenir errores que pudieran reducir la eficacia de la vacuna. VAXCHORA - vacuna viva atenuada contra el cólera O1 polvos para suspensión oral • De 4 x 108 a 2 x 109 de células viables de Vibrio cholerae vivo atenuado de un biotipo clásico O1 de la cepa llamada CVD 103HgR (producidas con tecnología de ADN recombinante) por sobre de 2 g de polvo para suspensión oral + un sobre con 4,5 g de polvo efervescente para preparar una solución tampón a base de bicarbonato de sodio Bavarian Nordic ■ Vacuna contra el cólera ■ Indicación: “inmunización activa contra la enfermedad provocada por el serogrupo O1 del Vibrio cholerae en adultos y niños de dos años y mayores”. [procedimiento centralizado UE] ■ Dosis: “una única dosis oral (…) al menos 10 días antes de la posible exposición al Vibrio cholerae O1”. ■ Condiciones de conservación: “de 2°C a 8°C (…) en el envase original” o entre 8°C y 25°C hasta 12 horas. Tras la reconstitución, la solución se debe beber antes de que transcurran 15 minutos. Comparar antes de decidir Breve descripción de la prevención del cólera El cólera es una infección intestinal aguda provocada por la bacteria Vibrio cholerae, un patógeno que solo existe en humanos. Se transmite principalmente mediante agua o alimentos contaminados. Existen muchos serogrupos del Vibrio cholerae, pero solo dos causan epidemias: el O1 y el O139. El serogrupo O1 está compuesto por dos biotipos: el biotipo clásico O1 y el biotipo O1 El Tor [1-3]. Diarrea y vómitos, que en algunos casos provocan deshidratación grave que puede ser mortal. Una vez ingerida, la bacteria coloniza el epitelio intestinal y secreta una toxina que actúa en el intestino delgado y que causa los síntomas. Los serogrupos O1 y O139 producen una toxina idéntica. En el 80% de los casos, las infecciones son asintomáticas. Al parecer, la infección asintomática es de 6 a 10 veces más probable con el biotipo O1 El Tor que con el biotipo clásico O1. Cuando hay síntomas, estos consisten en diarrea y vómitos, que en ocasiones provocan deshidratación grave y muerte en horas. Las señales clínicas se presentan de dos horas a cinco días después de la infección. Menos del 5% de los casos son graves. En esos casos, la base del tratamiento es la rehidratación. A veces se usan antibióticos para reducir la duración y la gravedad de la diarrea, pero la rehidratación sigue siendo necesaria. Con una rehidratación adecuada rápida, menos del 1% de los pacientes muere [1-5]. La mayoría de los casos de cólera en Europa son importados por viajeros que regresan de lugares endémicos, incluyendo Asia, África o el Caribe [2,5]. La infección por el biotipo clásico O1 parece proveer inmunidad frente a los biotipos O1 clásico y O1 El Tor. Sin embargo, la infección por el O1 El Tor solo provee inmunidad frente a este biotipo. La inmunidad adquirida tras la infección natural persiste de dos a siete meses [4]. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 32 Prevención: medidas de limpieza e higiene, y diferentes vacunas. El fundamento de la prevención y el control del cólera es mejorar el acceso al agua potable, los sistemas de alcantarillado y la higiene personal (sobre todo el lavado de manos después de usar el baño y antes de preparar alimentos) [2,3,5]. En el mundo, se han autorizado diferentes vacunas orales para prevenir el cólera. La vacuna inactivada contra el cólera O1 Dukoral contiene el V. cholerae O1 de los biotipos clásico y El Tor, y también una subunidad de la toxina del cólera. Se suministra en forma de suspensión de vacuna y en un sobre con gránulos efervescentes para preparar una solución oral. En la Unión Europea, está autorizada para prevenir el cólera causado por el serogrupo O1 del V. cholerae en adultos y niños a partir de los 2 años, que quieren visitar regiones donde el cólera es endémico o epidémico. Se administra en dos o tres dosis antes de iniciar el viaje. Para estos casos, la eficacia de la vacuna es débil. El Consejo Superior de Salud Pública de Francia (HCSP, por sus siglas en francés) no recomienda el uso rutinario de esta vacuna por quienes viajan, ya que considera que por lo general las medidas de higiene protegen adecuadamente. Durante una epidemia de cólera, se justifica la vacunación de los profesionales de la salud de primera línea. Esta vacuna no es de uso masivo en regiones donde el cólera es endémico o epidémico debido a su costo, a la corta duración de la protección que ofrece y a las dificultades relacionadas con su administración [1, 3, 5, 6]. Hay otras vacunas inactivadas con los serogrupos O1 y O139 del V. cholerae que están disponibles en una reserva mundial de vacunas orales contra el cólera, para usar especialmente durante campañas de vacunación masiva en áreas afectadas por el cólera endémico o epidémico. Se necesitan dos dosis. En ocasiones, durante algunas epidemias se ha administrado una única dosis, lo que facilita la vacunación a costa de una eficacia más baja. Estas vacunas se distribuyen en suspensiones orales listas para usar [3, 5, 7, 8]. ¿Qué hay de nuevo? Una vacuna que contiene una cepa que se comercializaba en la década de 1990, con otra formulación En la década de 1990, una vacuna que contenía la cepa CVD 103-HgR del V. cholerae se comercializaba en diferentes países, incluyendo en Suiza, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. El esquema de vacunación consistía en una única dosis oral que contenía de 2 x 108 a 1 x 109 de la bacteria. Se la retiró del mercado en 2004 por motivos económicos. Posteriormente, otra farmacéutica desarrolló una vacuna muy similar, que en adelante llamaremos vacuna viva atenuada contra el cólera O1, y se ha autorizado en la Unión Europea, bajo la marca Vaxchora, para el uso a partir de los 2 años [2, 3, 9]. La cepa CVD 103-HgR que contiene esta vacuna se obtuvo mediante dos modificaciones genéticas de un tipo natural de la cepa O1 del V. cholerae, se afirma que una de ellas impide que la bacteria produzca la toxina del cólera [3]. Aseguran que, tras la administración oral, esta cepa se replica en el intestino e induce la formación de anticuerpos dirigidos contra el V. cholerae [2, 3]. Para las personas que viven en países donde el cólera es endémico o que provoca epidemias, ¿es la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 más eficaz que las otras vacunas disponibles para reducir la mortalidad provocada por la infección por V. cholerae o para prevenir la enfermedad grave? Para quienes viajan a tales países, en los casos raros en los que una vacuna es beneficiosa, ¿es la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 más eficaz que la vacuna inactivada contra el cólera O1? ¿Y cuáles son sus efectos adversos? ¿Es eficaz? Solo hay datos de evaluaciones clínicas para el cólera contagiado artificialmente No se ha comparado a la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 con otra vacuna contra el cólera en ensayos clínicos que utilizaran criterios de valoración clínicos. Los principales datos de las evaluaciones provienen de cuatro estudios aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo: un “estudio de exposición” (en el que los voluntarios se infectaron deliberadamente con cólera) y tres estudios de inmunogenicidad [2,3]. Un estudio en voluntarios de 18 a 45 años que aceptaron infectarse deliberadamente con el V. cholerae. Se inscribió a 197 adultos, de 18 a 45 años (mediana de edad de 30 años) en un estudio aleatorizado que se realizó en tres centros de EE UU entre 2012 y 2013. Recibieron una dosis de la vacuna o un placebo [2, 3, 10]. Para la fase de exposición, 134 (68%) de ellos fueron hospitalizados y se les administró una dosis oral de una cepa del V. cholerae O1 El Tor 10 o 90 días después de recibir la vacuna (68 participantes) o el placebo (66 participantes). Los demás voluntarios abandonaron el estudio antes de la fase de exposición, principalmente porque retiraron el consentimiento, no habían entendido los procedimientos del estudio o no estaban disponibles. El número alto de abandono reduce la calidad de la evidencia que aporta este estudio. Los 134 participantes recibieron tratamiento con antibióticos en algún momento durante los cuatro días después de la exposición o antes, dependiendo de sus síntomas. Los que desarrollaron diarrea también tomaron una solución de rehidratación oral [2,3,10]. Este tipo de estudios no es un reflejo exacto de la exposición al cólera en la vida real. Además, dado que cuando se ejecutó el estudio se disponía de otras vacunas, el uso de un placebo como control infringe la Declaración de Helsinki sobre la protección de los participantes humanos en la investigación biomédica [2, 3, 11]. El criterio principal de valoración fue la proporción de participantes con diarrea de moderada a grave, que se definió como un volumen acumulado de diarrea de al menos 3 litros durante los 10 días posteriores a la exposición [2,3,10]. Entre los 68 participantes expuestos al V. cholerae 10 días después de la administración de la vacuna o el placebo, 2 (6%) padecieron diarrea de esa gravedad en el grupo que recibió la vacuna, versus 39 (59%) en el grupo placebo, lo que corresponde a una reducción del 90% de este riesgo (intervalo de confianza del 95% [IC95]: 62%-100%). Entre los 66 participantes expuestos al V. cholerae 90 días después de la administración de Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 33 la vacuna o el placebo, 4 (12%) padecieron diarrea de esa gravedad en el grupo de la vacuna, versus 39 (59%) en el grupo placebo, lo que corresponde a una reducción de aproximadamente un 79% de este riesgo (IC95: 50%-100%) [2,3,12]. Se desconoce la duración de la protección clínica en la vida real [2]. Como en este estudio se excluyó a los pacientes con enfermedad gastrointestinal crónica, inmunodeficiencia e inmunosupresión, se desconocen los efectos de la vacunación en estas situaciones. Sin embargo, es probable que en tales pacientes la respuesta inmune frente a la vacuna sea menor [2,3,9]. Niños y adultos de 46 a 64 años: solo hay datos de inmunogenicidad. Tres estudios aleatorizados evaluaron la inmunogenicidad de la vacuna viva atenuada contra el cólera O1. Un estudio reclutó a 395 adultos de 46 a 64 años, y otro a 480 niños y adolescentes de 2 a 18 años: ambos mostraron que la respuesta inmune contra el V. cholerae fue similar a la observada en un estudio ejecutado en 3.146 adultos de 18 a 45 años. Sin embargo, tal comparación indirecta solo aporta evidencia de baja calidad [2,3,9]. ¿Es menos eficaz en personas que viven en áreas donde el cólera es endémico o epidémico? Durante la evaluación de la vacuna original que contenía la cepa CVD 103-HgR del V. cholerae se observó una respuesta inmune más débil en las personas que vivían en áreas afectadas por el cólera endémico o epidémico. La administración de una dosis de la vacuna que contenía una cantidad 10 veces mayor de la bacteria (de 2 x 109 a 1 x 1010 bacterias por dosis) generó una respuesta inmune mayor en esta población [3]. Dado que no se ha evaluado la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 en áreas donde el cólera es endémico o epidémico, se desconoce su eficacia en tales casos [2]. Un estudio aleatorizado comparó una única dosis de la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 autorizada versus una única dosis de la misma vacuna en una concentración 10 veces mayor, versus dos dosis de una vacuna inactivada bivalente (O1 y O139), administradas con 14 días de diferencia. Se ejecutó en Mali en 2014, con 150 voluntarios adultos que viven en áreas donde no hay cólera endémico. La respuesta inmune, evaluada por la seroconversión (un aumento del nivel de anticuerpos cuatro veces mayor o más) 28 días después de la primera administración fue similar en los tres grupos [13]. ¿Cuáles son sus daños? Principalmente trastornos gastrointestinales, al igual que con otras vacunas contra el cólera Los principales efectos adversos de la vacuna inactivada contra el cólera O1 y la vacuna original que contenía la cepa CVD 103HgR del V. cholerae son trastornos gastrointestinales frecuentes (incluyendo dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos, anorexia y flatulencias) y cefalea [1,3]. Es probable que la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 provoque efectos adversos similares. En los cuatro estudios aleatorizados, se expuso a 3.235 adultos y 330 niños y adolescentes a la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 [2,3]. En los adultos, la diarrea fue el principal evento adverso notificado con más frecuencia en los grupos que recibieron la vacuna que en los grupos placebo: afectó al 3,6% versus el 1,6% de los participantes. Fue grave en aproximadamente un 20% de los casos en ambos grupos. Se presentó de 1 a 3 días después de la vacunación, y después se resolvió gradualmente [2,3]. Los eventos adversos notificados en niños y adolescentes fueron los mismos que se observaron en los adultos [2,9]. Los pacientes inmunocomprometidos se arriesgan a infectarse con la cepa de la vacuna. Dado que la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 contiene la bacteria V. cholerae viva, puede provocar una forma grave del cólera en pacientes con inmunodeficiencia o en los que reciben un tratamiento inmunosupresor [2,3,12]. Propagación de la cepa de la vacuna mediante las heces: riesgo de transmisión a los contactos de los vacunados. En un estudio en 55 vacunados con la vacuna viva atenuada contra el cólera O1, la cepa de la vacuna se detectó en las heces de aproximadamente un 10% de los vacunados durante los siete días posteriores a la vacunación. Se desconoce la duración de la propagación por las heces. No se notificaron casos de cólera entre los contactos cercanos de los participantes en el estudio, pero no se ha descartado este riesgo [2,3,12]. Es prudente recomendar a los vacunados que implementen medidas higiénicas estrictas durante las semanas posteriores a la vacunación, y en particular que se laven las manos después de usar el baño y antes de preparar alimentos. ¿Interacciones farmacológicas? Eficacia más débil con el uso simultáneo de antibióticos o cloroquina Dado que la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 contiene la bacteria V. cholerae viva, no se debería administrar la vacuna durante los 10 días previos o los 14 días posteriores a un tratamiento con antibiótico, ya que podría reducir la replicación de la cepa de la vacuna en el tracto gastrointestinal y provocar una respuesta inmune más débil [2,3,12]. Los estudios han mostrado que el antipalúdico cloroquina puede reducir la inmunogenicidad de la vacuna viva atenuada contra el cólera O1. El resumen europeo de las características del producto (RCP) recomienda que se administre la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 al menos 10 días antes de empezar el tratamiento con cloroquina [2,312]. La solución tampón que se usa para resuspender la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 puede dañar la cubierta gastrorresistente de las cápsulas de la vacuna oral antitifoidea. El prospecto de la vacuna contra el cólera recomienda esperar un intervalo de dos horas entre la administración de estas dos vacunas [2,3,12]. ¿Y si la paciente está embarazada? Los datos sobre el embarazo son muy limitados No se ejecutaron estudios de esta vacuna en animales, ya que el V. cholerae no se replica en modelos toxicológicos animales. En estudios en humanos, se notificaron ocho embarazos en mujeres que recibieron la vacuna viva atenuada contra el cólera O1. El seguimiento de estos embarazos no reveló efectos nocivos en los Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 34 recién nacidos [2,3]. Dado que es posible que la cepa de la vacuna se excrete mediante las heces, se podría transmitir de la madre al recién nacido durante el parto vaginal [3]. En vista de estos datos muy limitados, es prudente evitar el uso de la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 durante el embarazo [2,3]. Facilidad de uso Riesgo de errores debido a su compleja preparación La vacuna viva atenuada contra el cólera O1 se suministra en dos sobres con polvo. Un sobre contiene la bacteria viva atenuada y el otro contiene un polvo efervescente compuesto por bicarbonato de sodio, que se usa para preparar una solución tampón. Dado que la acidez gástrica inactiva las bacterias de la vacuna, el objetivo de la solución tampón es protegerlas durante la administración [2]. Preparación en dos pasos. La preparación de la vacuna incluye dos pasos. Primero, se disuelve el contenido del sobre de polvo efervescente en 100 ml de agua embotellada con o sin gas. Solo se puede usar agua embotellada, ya que el agua de red, en particular, contiene cloro y otras sustancias que podrían inactivar las bacterias de la vacuna. Con los niños de 2 a 5 años, se debe desechar la mitad de esta solución reconstituida (es decir, 50 ml) [2, 14, 12]. Segundo, el polvo de la vacuna se resuspende en la solución tampón reconstituida. Si no se ejecutan estos pasos en el orden descrito (por ejemplo, si se toma el sobre equivocado y se añade agua a las bacterias), se debe desechar la mezcla. Para mejorar el sabor y facilitar la administración en niños pequeños, el prospecto recomienda añadir azúcar (sacarosa) a la preparación reconstituida. La eficacia de la vacuna se puede reducir si se ingieren menos de 50 ml de la suspensión oral (o menos de 40 ml para niños menores de 6 años). En esos casos, el prospecto sugiere que se administre una segunda dosis completa antes de las 72 horas [2,14,12]. El prospecto europeo indica que la suspensión se debería ingerir como máximo 15 minutos después de la reconstitución. También indica que se debe evitar comer o beber durante una hora antes y después de ingerir la vacuna, ya que puede alterar la acidez gástrica e interferir con el efecto protector de la solución tampón, lo que reduciría la eficacia de la vacuna [2, 12]. Errores y dificultades en la administración notificados en los estudios o tras la entrada en el mercado. Durante los estudios se observaron errores en la preparación y dificultades en la administración, sobre todo en los niños menores de 6 años: no se logró desechar la mitad de la solución tampón, y algunos niños tenían dificultades para beber los 50 ml. En el estudio en niños y adolescentes, 26 niños (15%) de 2 a 5 años ingirieron menos de 40 ml de la vacuna [9]. En EE UU, se administraron 70.041 dosis de la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 entre 2016 y 2018, y se notificaron ocho errores de medicación, principalmente por no lograr evitar el consumo de alimentos una hora antes y después de la vacunación, o por administrar la vacuna sin el tampón [2]. Según el informe de la evaluación que publicó la EMA, la persona que prepara la vacuna corre riesgo de infectarse con la cepa de la vacuna si se toca el rostro después de manipularla [2]. En la práctica Vacunación con una sola dosis, pero no hay ensayos clínicos comparativos que evalúen los resultados clínicos en áreas donde el cólera es endémico o epidémico Los datos de las evaluaciones clínicas de la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 provienen principalmente de un estudio aleatorizado controlado con placebo en adultos que aceptaron infectarse deliberadamente con el V. cholerae. Este estudio no refleja con exactitud las situaciones de la vida real en áreas donde el cólera es endémico o epidémico. Además, basándose en la experiencia adquirida con una vacuna similar comercializada en la década de 1990, es posible que la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 no tenga eficacia en las personas que viven en esas áreas. A falta de un ensayo clínico comparativo que utilice criterios de valoración clínicos, se desconoce si esta vacuna es más o menos eficaz que las vacunas que ya están disponibles. A diferencia de las vacunas inactivadas, la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 se administra en una única dosis, lo que es una ventaja. En la práctica, no se ha demostrado que la vacuna viva atenuada contra el cólera O1 represente un avance terapéutico para los casos raros en los que una vacuna contra el cólera sería beneficiosa para quienes viajan, ya que no se ha comparado con la vacuna inactivada contra el cólera O1. Tampoco se ha demostrado su capacidad para controlar una epidemia de cólera, debido a la falta de una evaluación apropiada. Revisión producida de manera colectiva por el equipo editorial de Prescrire: sin conflictos de interés Búsqueda bibliográfica y metodología Nuestra búsqueda bibliográfica se basó en un monitoreo prospectivo continuo, en la biblioteca de Prescrire, de los contenidos de las principales publicaciones internacionales y de los boletines que son miembro de la Sociedad Internacional de Boletines de Medicamentos (ISDB), y en la consulta sistemática de los sitios en línea de la EMA y de la FDA de EE UU hasta el 10 de marzo de 2025. También investigamos en la base de datos Embase (1980-semana 7 de 2025) y Medline (1950-1 de febrero de 2025), y consultamos el sitio en línea del registro de ensayos clínicos ClinicalTrials.gov hasta el 19 de febrero de 2025. Esta revisión se preparó usando la metodología habitual de Prescrire, que incluye la verificación de la elección de los documentos y su análisis, revisión externa y múltiples controles de calidad. En respuesta a nuestra solicitud de información, Imaxio (el representante de Bavarian Nordic en Francia) nos proveyó documentos administrativos, documentos promocionales y elementos relacionados con el empaquetado. 1. Prescrire Editorial Staff “Cholera vaccine: cholera too rare in travellers to justify vaccination” Prescrire Int 2006; 15 (82): 60. 2. EMA - CHMP “Public assessment report for Vaxchora. EMEA/H/C/003876/0000” 30 January 2020: 111 pages. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 35 3. US FDA - CBER “Application number 125597/0. Clinical review” 10 June 2016: 127 pages. 4. Prescrire Rédaction “Prévention et traitement du choléra. Hygiène et réhydratation” Rev Prescrire 2005; 25 (267): 842-844. 5. HAS - Commission de la Transparence “Avis-Vaxchora” 29 May 2024: 19 pages. 6. Prescrire Rédaction “Choléra des voyageurs. Pas de vaccination systématique contre le choléra chez les voyageurs” Rev Prescrire 2018; 38 (420): 770-771. 7. McCarty J et al. “Update on CVD 103-HgR single-dose, live oral cholera vaccine” Expert Rev Vaccines 2022; 21 (1): 9-23. 8. “PIL-Shanchol” December 2019 + “PIL-Euvichol” January 2024. extranet.who. int accessed 19 February 2025. 9. EMA - CHMP “Assessment report on group of variations including an extension of indication for Vaxchora. EMEA/H/C/003876/II/0003/G” 28 January 2021: 67 pages. 10. Chen WH et al. “Single-dose live oral cholera vaccine CVD 103HgR protects against human experimental infection with Vibrio cholerae O1 El Tor” Clin Infect Dis 2016; 62 (11): 1329-1335 + Suppl: 5 pages. 11. Prescrire Rédaction “Déclaration d’Helsinki de l’Association médicale mondiale” Rev Prescrire 2008; 28 (298): 570-573. 12. European Commission “SmPC-Vaxchora” 13 January 2025. 13. Sow SO et al. “Randomized, placebo-controlled, double-blind phase 2 trial comparing the reactogenicity and immunogenicity of a single standard dose to those of a high dose of CVD 103-HgR live attenuated oral cholera vaccine, with Shanchol inactivated oral vaccine as an open-label immunologic comparator” Clin Vaccine Immunol 2017; 24 (12): 13 pages. Zilucoplán (Zilbrysq) para la miastenia grave generalizada (Zilucoplan (zilbrysq°) in generalised myasthenia gravis) Prescrire International 2025; 34 (272): 179-180 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: zilucoplán, Zilbrysq, miastenia grave generalizada, inmunosupresor, trastornos pancreáticos y zilucoplán, esclerodermia, inhibidor del complemento Nada nuevo No se ha realizado un ensayo clínico comparativo entre el zilucoplán y otro inmunosupresor. Sus efectos adversos incluyen infecciones posiblemente graves por su efecto inmunosupresor, trastornos pancreáticos y esclerodermia. A mediados de 2025, sus efectos a largo plazo son inciertos. ZILBRYSQ - zilucoplán solución para inyección subcutánea • 16,6 mg, 23 mg o 32,4 mg de zilucoplán por jeringa precargada, equipada con un sistema para cubrir la aguja después de la administración UCB Pharma ■ Inmunosupresor; inhibidor de la proteína del complemento C5 ■ Indicación: “como complemento del tratamiento de referencia (…) para la miastenia grave generalizada en pacientes adultos con anticuerpos positivos frente a receptores de acetilcolina”. [procedimiento centralizado UE] ■ Dosis: 1 inyección subcutánea una vez al día en una dosis de: • 16,6 mg para pacientes que pesen menos de 56 kg; • 23 mg para pacientes que pesen entre 56 kg y 77 kg; • 32,4 mg para pacientes que pesen 77 kg o más. ■ Condiciones de conservación: entre 2°C y 8°C, o a temperatura ambiente (sin sobrepasar los 30°C) por un único período de hasta tres meses. La miastenia grave se debe a la presencia de autoanticuerpos que se dirigen contra los componentes de la unión neuromuscular, por lo general contra los receptores de acetilcolina [1]. La enfermedad se presenta como debilidad muscular fluctuante. En general, las primeras señales clínicas son oculares, y son pasajeras, pero con el tiempo va aumentando el número de músculos afectados y termina en la forma generalizada de la enfermedad. La evolución natural es variable, caracterizada por exacerbaciones intercaladas con períodos de remisión. Algunos pacientes padecen una exacerbación súbita de los síntomas (crisis miasténica) que puede provocar una insuficiencia respiratoria aguda [1]. El medicamento de referencia para tratar a pacientes con miastenia grave generalizada es la piridostigmina, un inhibidor de la colinesterasa que inhibe la degradación de la acetilcolina [1,2]. Cuando la piridostigmina no es suficientemente eficaz, el tratamiento se basa en el uso de inmunosupresores a largo plazo, como un corticoesteroide o azatioprina. Si estos medicamentos no tienen suficiente eficacia, una opción es añadir efgartigimod alfa, un fragmento de anticuerpo que inhibe al receptor de Fc neonatal. Se ha demostrado que, a corto plazo, alivia los síntomas de la miastenia grave generalizada. Sus principales efectos adversos son reacciones de hipersensibilidad, infecciones de las vías respiratorias y el tracto urinario, y dolor muscular. Para este problema, no se ha establecido claramente la eficacia clínica de los anticuerpos monoclonales que se dirigen contra la proteína del complemento C5, como el eculizumab [1, 2]. El zilucoplán es un péptido del aminoácido 15 diseñado para inhibir a la proteína del complemento C5: no es un anticuerpo monoclonal [2]. En la Unión Europea, se ha autorizado este inmunosupresor para tratar a adultos con miastenia grave generalizada, como complemento de al menos uno de los medicamentos que se suelen ofrecer para tratar este problema [2]. Un ensayo clínico controlado con placebo de 12 semanas de duración con 174 adultos. No se ha comparado al zilucoplán con otro inmunosupresor, especialmente con el efgartigimod alfa [2,3]. Su autorización se basa en un ensayo clínico aleatorizado, de doble ciego y controlado con placebo, con una duración de solo 12 semanas, con 174 adultos. Se excluyó a los pacientes con una forma leve de la enfermedad (solo trastornos oculares) o una forma muy grave que requiriera intubación. Todos los pacientes tenían autoanticuerpos dirigidos contra los receptores de acetilcolina y ya habían recibido al menos un medicamento para la miastenia grave. Casi todos los pacientes siguieron recibiendo uno de estos medicamentos durante el ensayo clínico, Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 42 Betabloqueadores después de un infarto de miocardio sin reducción de la fracción de eyección (Beta-Blockers after Myocardial Infarction without Reduced Ejection Fraction) B. Ibanez, R. Latini, X. Rosello, A. Dominguez-Rodriguez et al. NEJM, 30 de agosto de 2025 https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2504735 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: betabloqueadores post infarto, betabloqueadores en pacientes con fracción de eyección conservada Resumen Antecedentes. Las guías vigentes recomiendan el uso de betabloqueantes tras un infarto de miocardio sin reducción de la fracción de eyección y se basan en ensayos clínicos realizados antes de que la reperfusión sistemática, la atención invasiva, la revascularización completa y las terapias farmacológicas contemporáneas se convirtieran en práctica estándar. Métodos. Realizamos un ensayo clínico abierto y aleatorizado en España e Italia para evaluar el efecto del tratamiento con betabloqueadores, en comparación con la ausencia de dicho tratamiento, en pacientes con infarto agudo de miocardio (con o sin elevación del segmento ST) y una fracción de eyección del ventrículo izquierdo superior al 40%. El desenlace primario fue una variable compuesta por muerte por cualquier causa, tener otro infarto u hospitalización por insuficiencia cardíaca. Resultados. En total, 4.243 pacientes fueron asignados aleatoriamente a recibir tratamiento con betabloqueadores, y 4.262 no los recibieron; tras las exclusiones, 8.438 pacientes fueron incluidos en el análisis principal. Durante una mediana de seguimiento de 3,7 años, se produjo el desenlace primario en 316 pacientes (22,5 eventos por 1.000 pacientes-año) en el grupo de betabloqueadores y en 307 pacientes (21,7 eventos por 1.000 pacientes-año) en el grupo sin betabloqueadores (cociente de riesgos: 1,04; intervalo de confianza [IC] del 95 %: 0,89 a 1,22; p = 0,63). Se presentó una muerte por cualquier causa en 161 y 153 pacientes, respectivamente (11,2 frente a 10,5 eventos por 1.000 pacientes-año; cociente de riesgos: 1,06; IC del 95 %: 0,85 a 1,33). Se presentó reinfarto (otro infarto) en 143 pacientes (10,2 frente a 10,1 eventos por 1.000 pacientes-año; cociente de riesgos: 1,01; IC del 95 %: 0,80 a 1,27); y hospitalización por insuficiencia cardíaca en 39 pacientes (2,7 frente a 3,0 eventos por 1.000 pacientes-año; cociente de riesgos: 0,89; IC del 95 %: 0,58 a 1,38). No se observaron diferencias aparentes entre los grupos en los resultados de seguridad. Conclusiones. Tratar con betabloqueadores a los pacientes dados de alta tras un tratamiento invasivo por un infarto de miocardio con una fracción de eyección del ventrículo izquierdo superior al 40%, no pareció tener un efecto sobre la incidencia de muerte por cualquier causa, reinfarto u hospitalización por insuficiencia cardíaca. Estudio financiado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III y otros. Número en ClinicalTrials.gov: NCT03596385; número EudraCT: 2017-002485-40. Gliflozinas: mayor riesgo de amputaciones y de procedimientos de revascularización periférica (continuación) (Gliflozins: increased risk of amputations and peripheral revascularisation procedures (continued)) Prescrire International 2025; 34 (274): 243 https://jamanetwork.com/journals/jama-health-forum/fullarticle/2836434 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Gliflozinas y riesgo de amputaciones, Gliflozinas y revascularización periférica, empagliflozina, Jardiance, saxagliptina, Onglyza, alogliptina, Vipidia Un estudio investigó el riesgo de enfermedad arterial periférica grave en pacientes que tomaban una gliflozina o una gliptina [1]. Usando la base de datos de la Administración de Salud para Veteranos de EE UU, los autores formaron una cohorte de pacientes que habían empezado un tratamiento para la diabetes con una gliflozina (principalmente empagliflozina [Jardiance] o una gliptina (principalmente saxagliptina [Onglyza] o alogliptina [Vipidia] entre 2000 y 2016. Al inicio del tratamiento, la mitad de los pacientes eran mayores de 69 años, habían tenido diabetes durante más de 10 años y tenían un nivel de hemoglobina glucosilada (HbA1c) que superaba el 8,4%. Se comparó a 76.072 consumidores de gliflozina con 75.833 consumidores de gliptina. El criterio principal de valoración compuesto fue: amputaciones y procedimientos de revascularización periférica [1]. Tras una mediana de seguimiento de aproximadamente ocho meses, y tomando en cuenta diferentes factores de riesgo, el riesgo fue más alto con las gliflozinas que con las gliptinas: cociente de riesgos ajustado (aHR) 1,18; intervalo de confianza del 95% [IC95]: 1,08-1,29. Tras cuatro años, la probabilidad acumulada de eventos relacionados con la enfermedad arterial periférica fue del 4% con una gliflozina, versus el 2,8% con una gliptina [1]. Entre los consumidores de gliflozinas, hubo 6,4 amputaciones por año por cada 1.000 pacientes, versus 5,7 con una gliptina (HR 1,15; IC95: 1,02-1,29), y 6,5 procedimientos de revascularización periférica por año por cada 1.000 pacientes, versus 5,6 con una gliptina (HR 1,25; IC95; 1,11-1,41) [1]. En la práctica, este estudio cuantifica el riesgo conocido de enfermedad arterial periférica y de amputación asociado a las gliflozinas [2]. Estos datos justifican que se eviten las gliflozinas en pacientes que tienen un riesgo más alto de padecer esos Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 43 eventos, por ejemplo, debido a una enfermedad arterial periférica preexistente. Referencias 1. Griffin KE et al. “Use of SGLT2i versus DPP-4i as an add-on therapy and the risk of PAD-related surgical events (amputation, stent placement, or vascular surgery): A cohort study in veterans with diabetes” Diabetes Care 2025; 48: 11 pages. 2. Prescrire Rédaction “Gliflozines (anti-SGLT2)” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. Tramadol frente a placebo para el dolor crónico: revisión sistemática con metaanálisis y análisis secuencial de ensayos (Tramadol versus placebo for chronic pain: a systematic review with meta-analysis and trial sequential análisis) J.A. Barakji, M. Maagaard, J.J. Petersen et al BMJ Medicina Basada en Evidencia, 7 de octubre de 2025. Doi: 10.1136/bmjebm-2025-114101 https://ebm.bmj.com/content/early/2025/09/26/bmjebm-2025-114101 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: beneficios y daños del tramadol, tramadol para tratar dolor crónico, tramadol en adultos con dolor crónico Resumen Objetivos: Evaluar los beneficios y los daños del tramadol frente a placebo en adultos con dolor crónico. Diseño: Se realizó una revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorizados con metaanálisis, siguiendo los métodos de Análisis Secuencial de Ensayos (Trial Sequential Analysis) y la metodología GRADE para valorar la certeza de la evidencia, (por su sigla en inglés, Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation). Fuentes de datos: Se buscaron ensayos clínicos aleatorizados publicados y no publicados en la Biblioteca Cochrane, MEDLINE, Embase, Science Citation Index y BIOSIS, desde su inicio hasta el 6 de febrero de 2025. Criterios de elegibilidad para la selección de estudios: Los estudios fueron elegibles para su inclusión si se trataba de ensayos clínicos aleatorizados, publicados y no publicados, que comparaban tramadol frente a placebo en adultos con cualquier tipo de dolor crónico. El riesgo de sesgo se evaluó según el Manual Cochrane para Revisiones Sistemáticas de Intervenciones. Principales mediciones de resultado: Las mediciones principales de resultadosfueron el nivel de dolor, los eventos adversos, la calidad de vida, la dependencia, el abuso y los síntomas depresivos. Resultados: Se incluyeron 19 ensayos clínicos aleatorizados controlados con placebo con un total de 6.506 participantes. Todos los desenlaces presentaron alto riesgo de sesgo. El metaanálisis y el análisis secuencial de ensayos mostraron un efecto beneficioso del tramadol sobre el dolor crónico, con una reducción promedio de 0,93 puntos en la escala numérica del dolor (IC 97,5%: −1,26 a −0,60; p<0,0001; certeza baja de la evidencia). Sin embargo, esta mejoría fue menor que la diferencia mínima clínicamente importante (predefinida en 1,0 punto), por lo que su relevancia clínica es limitada. El análisis estadístico mediante regresión beta-binomial mostró que el tramadol aumentó más del doble el riesgo de eventos adversos graves (OR 2,13; IC 97,5%: 1,29–3,51; p=0,001; certeza moderada de la evidencia), especialmente en términos de eventos cardíacos y la aparición de neoplasias. No se pudo analizar el impacto sobre la calidad de vida por falta de datos. El tramadol también incrementó el riesgo de efectos adversos no graves, como náusea (NNH=7, por su sigla en inglés Number Needed to Harm), mareo (NNH=8), estreñimiento (NNH=9) y somnolencia (NNH=13), todos con evidencia de muy baja certeza. (Nota SyF: El Número Necesario para Dañar -NNHindica cuántas personas deben recibir un tratamiento para que una de ellas presente un efecto adverso adicional en comparación, en este caso, con el grupo placebo. Por ejemplo, un NNH de 7 para náusea implica que, por cada siete personas tratadas con tramadol, una experimentará náusea, lo que no habría ocurrido con placebo). Conclusión: El tramadol podría reducir levemente el dolor crónico, aunque la evidencia es de baja certeza y la mejoría no es clínicamente significativa. En contraste, el tramadol incrementa el riesgo de efectos adversos, tanto graves (certeza moderada) como no graves (certeza muy baja). En conjunto, los riesgos potenciales del tramadol parecen superar sus limitados beneficios para el tratamiento del dolor crónico. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 44 Enfermedades Infecciosas Estimación del impacto histórico de los programas de vacunación en respuesta a brotes en 210 episodios registrados en países de bajos y medianos ingresos (Estimating the historical impact of outbreak response immunisation programmes across 210 outbreaks in low and middle-income countries) D. Delport, A.M. Muellenmeister, G. MacKechnie, S. Vaccher, T. Mengistu, D. Hogan et al. BMJ Global Health. 2025;10:e016887. https://gh.bmj.com/content/10/7/e016887 (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: programas de vacunación, respuesta a brotes, sarampión, ébola, fiebre amarilla, colera, meningitis meningocóccica, costos de programas de vacunación, casos evitados por vacunación Resumen Contexto: Los brotes de enfermedades prevenibles por vacunación continúan siendo un desafío importante en los países de ingresos bajos y medianos (PIBM), y se requieren programas de vacunación de respuesta a brotes (Outbreak Response Immunisation u ORI) para contener la propagación. Este estudio estimó el impacto histórico que tuvieron dichos programas entre los años 2000 y 2023, evaluando los casos, muertes, años de vida ajustados por discapacidad (AVAD o DALYs, por sus siglas en inglés disability-adjusted life years) y el ahorro económico que estos programas aportaron a la sociedad. Se tuvieron en cuenta los brotes de sarampión, ébola, fiebre amarilla, colera, meningitis meningocóccica que ocurrieron en PIBM entre el 2000 y el 2023. Métodos: Se analizaron 210 brotes ocurridos en 49 países, correspondientes a cinco enfermedades prevenibles por vacuna: sarampión (51 brotes), cólera (40), fiebre amarilla (88), meningitis meningocócica (24) y ébola (7). Los datos se obtuvieron de reportes públicos de brotes y de la literatura científica. Se calibraron los modelos basados en agentes para cada enfermedad, de forma que, tras controlar por los niveles basales de cobertura, tiempo de respuesta, tasa de vacunación y variables medioambienales o de prevalencia de la enfermedad, los brotes observados fueran similares quedaran dentro de la distribución de los brotes simulados. Para cada brote se comparó la práctica habitual con la no implementación de ORI. Hallazgos: En los 210 brotes analizados, se estima que los programas ORI lograron prevenir aproximadamente 5,81 millones de casos (intervalo de incertidumbre del 95%: 5,75– 5,87 millones), incluyendo 4,01 millones de casos de sarampión, 283.000 casos de cólera, 1,50 millones de casos de fiebre amarilla, 21.300 casos de meningitis y 820 casos de ébola. Asimismo, se habrían evitado alrededor de 327.000 muertes (317.000–338.000), de las cuales 20.000 correspondieron a sarampión, 5.215 a cólera, 300.000 a fiebre amarilla, 1.599 a meningitis y 381 a ébola. En términos de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD), los programas de respuesta evitaron cerca de 14,6 millones de AVAD (14,1–15,1 millones), incluyendo 1,27 millones atribuibles al sarampión, 220.000 al cólera, 13 millones a la fiebre amarilla, 113.000 a la meningitis y 16.600 al ébola. Desde la perspectiva económica, estas intervenciones habrían ahorrado aproximadamente US$31.700 millones (US$29.000– 34.900millones), con el mayor beneficio asociado a la fiebre amarilla (US$30.700 millones), seguida por el sarampión (US$710 millones), meningitis (US$97,6 millones), cólera (US$156 millones) y ébola (US$6,7 millones). En general, cuanto más pronto se inició el programa ORI tras detectarse un brote, mayor fue su impacto [en la reducción de casos, muertes y costos]. Interpretación: Los programas de vacunación implementados durante brotes han tenido un impacto determinante en la reducción de casos, muertes y pérdidas económicas asociadas a enfermedades inmunoprevenibles en países de ingresos bajos y medianos. Fluoroquinolonas: hipertensión intracraneal (Fluoroquinolones: intracranial hypertension) Prescrire International 2025; 34 (273): 220 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Fluoroquinolonas, hipertensión intracraneal, tratamiento con fluoroquinolonas, edema cerebral y ciprofloxacina, pefloxacina, levofloxacina, ofloxacina, norfloxacina, moxifloxacina, ceguera y pefloxacina, efectos adversos de fluoroquinolonas, balance riesgobeneficio de fluoroquinolonas ● Entre 1985 y 2023, en la base de datos de farmacovigilancia francesa se registraron 17 reportes de hipertensión intracraneal asociada al tratamiento con una fluoroquinolona. Se reportaron diferentes trastornos visuales, incluyendo un caso de ceguera. Una mujer murió. En 2024, un centro regional de farmacovigilancia francés (CRPV) identificó 17 reportes de hipertensión intracraneal atribuida a una fluoroquinolona registrados en la base de datos de farmacovigilancia francesa en el período de 1985 a 2023. Los pacientes afectados (ocho hombres y siete mujeres) tenían entre 7 y 77 años (mediana de edad de 27 años). Cinco pacientes tenían 15 años o menos. Un paciente tenía sobrepeso, y dos eran obesos (mediana del índice de masa corporal de 23,8 kg/m2). Las fluoroquinolonas implicadas fueron ciprofloxacina (siete casos), pefloxacina (tres casos), levofloxacina (dos casos), ofloxacina (dos casos), norfloxacina (dos casos) y moxifloxacina (un caso). Estos antibióticos se habían prescrito para diferentes Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 45 infecciones, incluyendo infección urinaria, sepsis posquirúrgica u osteítis/osteomielitis [1, 2]. La mediana del intervalo desde el inicio del tratamiento hasta la aparición de la hipertensión intracraneal fue de 14 días (rango: de un día a un año). Tres pacientes presentaron edema cerebral, y siete papiledema [2]. Entre los desenlaces conocidos (13 casos), el trastorno se resolvió rápidamente tras interrumpir la fluoroquinolona en 11 casos: en algunos casos también se administró el diurético acetazolamida o se drenó el líquido cefalorraquídeo. Además de cefalea y náuseas o vómitos, se reportaron trastornos visuales en cuatro pacientes, a saber: diplopía bilateral (dos casos), estrabismo agudo (un caso) y pérdida parcial de la visión (dos casos). Se reportaron convulsiones en dos pacientes, confusión mental en dos pacientes de 70 y 77 años, y trastornos conductuales con nerviosismo y agresividad en dos pacientes de 7 y 12 años [2]. Se describió detalladamente un caso de ceguera en un paciente de 12 años que había tomado pefloxacina. Los síntomas de hipertensión intracraneal aparecieron al tercer día del tratamiento, y se interrumpió la fluoroquinolona 11 días después. Una mujer de 31 años entró en coma y murió pocas horas después de tomar la primera dosis de ciprofloxacina. Una resonancia magnética cerebral mostró hipertensión intracraneal con edema cerebral difuso y hernia cerebral (no se proveyeron más detalles) [1, 2]. La asociación entre la exposición a fluoroquinolonas y la hipertensión intracraneal se evaluó haciendo un análisis de desproporcionalidad de casos y controles utilizando la base de datos de farmacovigilancia francesa (a). Se reportó hipertensión intracraneal con una frecuencia aproximadamente 2,5 veces mayor con las fluoroquinolonas que con otros medicamentos incluidos en la base de datos (razón de probabilidades de reporte [ROR] 2,6; intervalo de confianza del 95%: 1,6-4,2) [1,2]. La hipertensión intracraneal es un efecto adverso grave que se menciona en los resúmenes franceses de las características de los productos (RCP) que contienen ciprofloxacina, levofloxacina, moxifloxacina, ofloxacina y pefloxacina, pero no de los productos que contienen norfloxacina [3]. La hipertensión intracraneal se presenta predominantemente como cefalea y pérdida del campo visual, con papiledema que casi siempre se observa en la oftalmoscopia. Las complicaciones principales son trastornos visuales, que pueden provocar ceguera permanente [4]. La hipertensión intracraneal es más frecuente en mujeres y en pacientes con obesidad o que hayan aumentado de peso recientemente [4,5]. Se desconoce el mecanismo por el cual las fluoroquinolonas provocan hipertensión intracraneal. Los efectos adversos de las fluoroquinolonas hacen que su balance riesgo-beneficio para muchas infecciones habituales sea desfavorable, y entre ellos se incluyen: trastornos neuropsiquiátricos, trastornos relacionados con lesiones de la fibra de colágeno (trastornos musculoesqueléticos, aneurisma y disección aórticos, desprendimiento de retina) y arritmias (en ocasiones mortales) debido a la prolongación del intervalo QT [6,7]. El riesgo de hipertensión intracraneal es una de muchas razones por las que se debe abordar con cuidado el uso de las fluoroquinolonas [7]. En la práctica, si un paciente tratado con fluoroquinolonas presenta cefalea o alteraciones visuales o las que padecía empeoran, es muy importante considerar la hipertensión intracraneal inducida por medicamentos. Por lo general, al descontinuar rápidamente el tratamiento los síntomas se resuelven, lo que previene la ceguera. aEl “análisis de desproporcionalidad” es un método que se usa para identificar señales de seguridad analizando los reportes incluidos en una base de datos de farmacovigilancia. Consiste en determinar la proporción de reportes de un efecto adverso específico asociado al medicamento en cuestión, comparado con la proporción de reportes de este efecto adverso que se relacionen con otros medicamentos, que se consideran controles. Este tipo de estudio aporta evidencia de baja calidad, por la influencia de factores como el nivel de motivación para enviar reportes espontáneos y el nivel de exposición de la población al medicamento en cuestión (ref. 8). Referencias seleccionadas de la búsqueda bibliográfica de Prescrire 1. Azzouz B et al. “Idiopathic intracranial hypertension secondary to fluoroquinolone therapy: French pharmacovigilance data” Fundam Clin Pharmacol 2024; 38 (Suppl 1): 95 (poster + abstract PS-003: full version 2 pages). 2. Hureaux A et al. “Idiopathic intracranial hypertension secondary to fluoroquinolone therapy: French pharmacovigilance data review” Eur J Clin Microbiol Infect Dis 2024; 43: 379-381. 3. ANSM “RCP-Ciflox” 11 July 2024 + “RCP-Izilox” 16 July 2024 + “RCP-Norfloxacine EG” 8 June 2023 + “RCP-Oflocet” 1 July 2023 + “RCP-Tavanic” 1 July 2023 + “RCP Peflacine” 30 November 2015. 4. Lee AG et al. “Idiopathic intracranial hypertension (pseudotumor cerebri): Clinical features and diagnosis” UpToDate. www.uptodate.com accessed 23 January 2025: 30 pages. 5. Chen J et al. “Epidemiology and risk factors for idiopathic intracranial hypertension” Int Ophthalmol Clin 2014; 54 (1): 12 pages. 6. Prescrire Rédaction “Fluoroquinolones” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. 7. Prescrire Rédaction “Dans l’actualité – Fluoroquinolones: des effets indésirables graves qui justifient de cibler attentivement leur utilisation” 26 July 2024. 8. Prescrire Rédaction “C’est-à-dire? Analyse dite de disproportionnalité” Rev Prescrire 2025; 45 (498): 276. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 46 Las reacciones adversas a medicamentos, en particular las alteraciones hepáticas, conducen a la interrupción del tratamiento antituberculoso: Estudio de cohorte retrospectivo (Adverse drug reactions, particularly liver disorders, drive interruptions in anti-tuberculosis treatment: A retrospective cohort study) E. Dixon, E. Biraua, E. Brencsens, V. Pasuks, V. Riekstina, A. Sperberga, M. Muckian, J. Dear, et al. Br J Clin Pharmacol. 1–10, 11 de agosto de 2025 https://bpspubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/bcp.70197 (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: reacciones adversas a medicamentos, alteraciones hepáticas por fármacos, interrupción del tratamiento antituberculoso Resumen Objetivos: Las reacciones adversas a medicamentos (RAM) son un factor clave en la interrupción u omisión de dosis del tratamiento antituberculoso (TB). Nuestro objetivo fue determinar la magnitud de las interrupciones relacionadas con las RAM, describir sus patrones y analizar qué tipos de RAM se asociaron con mayor frecuencia con la interrupción u omisión de dosis del tratamiento antituberculoso. Métodos: Se realizó un estudio de cohorte retrospectivo con adultos (≥18 años) que iniciaron el régimen antituberculoso estándar de seis meses para TB sensible a los medicamentos, en una clínica ambulatoria de Riga, Letonia, entre mayo de 2015 y septiembre de 2022, y que habían omitido al menos una dosis. Los datos se recopilaron de las historias clínicas y los registros de observación de la administración de la terapia. Las dosis perdidas se clasificaron como interrupción temprana o faltas esporádicas. Se emplearon análisis descriptivos y gráficos tipo “lasaña” (en capas), para visualizar los datos. Resultados: 54 de los 174 pacientes incluidos (31%, CI: 24.2– 37.9%) omitieron dosis debido a RAM. En total, de las 31.320 dosis previstas, se omitieron 4.217 (13.5%, CI: 13.1–13.9%); de las dosis perdidas, 880 (20,9%, CI: 19.6–22.1%) se omitieron por RAM. Dieciocho pacientes (10,3%) interrumpieron tempranamente el tratamiento, dos de los cuales fue a causa de una RAM. Las dosis omitidas por RAM fueron menos frecuentes, pero cuando ocurrían, la interrupción del tratamiento tendía a ser más prolongada. Más de la mitad (479/849 o 56,4%) de las omisiones esporádicas no relacionadas con RAM duraron un día, mientras que la mayoría de las interrupciones asociadas a RAM duraron varios días, solo el 9,1% (7/77) duró un día. Los trastornos del hepatobiliares fueron el tipo de reacción adversa que con mayor frecuencia fue responsable de las interrupciones, con una duración mediana de suspensión de 15 días (IC: 13–22). Conclusión Nuestro estudio subraya la importancia de las RAM como causa de omisión de dosis del tratamiento antituberculoso, en particular las relacionadas con trastornos hepatobiliares. Se requieren regímenes menos propensos a las RAM y que los sistemas de salud incluyan estructuras sólidas de apoyo para los pacientes a fin de minimizar la interrupción del tratamiento y reducir resultados desfavorables. El Adulto Mayor Lecanemab. La FDA recomendará un seguimiento adicional y más temprano mediante resonancia magnética para los pacientes con enfermedad de Alzheimer que toman Leqembi (lecanemab) (FDA to recommend additional, earlier MRI monitoring for patients with Alzheimer’s disease taking Leqembi [lecanemab]) U.S. Food & Drug Administration Comunicación de seguridad de medicamentos de la FDA, 28 de agosto de 2025 https://www.fda.gov/drugs/drug-safety-and-availability/fda-recommend-additional-earlier-mri-monitoring-patients-alzheimers-disease-takingleqembi-lecanemab Publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Monitoreo de pacientes que reciben Leqembi, anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema (ARIA-E), Alzheimer y lecanemab La monitorización temprana con resonancia magnética puede ayudar a identificar a los pacientes que experimentan inflamación cerebral o acumulación de líquido y a fundamentar la toma de decisiones sobre el tratamiento. ¿Qué problema de seguridad está anunciando la FDA? La FDA recomienda realizar una Resonancia Magnética (RM) adicional y más temprana, antes de la tercera infusión, en pacientes con enfermedad de Alzheimer que reciben Leqembi (lecanemab). Esta monitorización temprana permite identificar a personas con anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema (ARIA-E, amyloid and edema betarelated imaging abnormalities), que se caracteriza por inflamación o acumulación de líquido en el cerebro. Las ARIA-E suelen ser asintomáticas, aunque se pueden presentar eventos graves y potencialmente mortales, como convulsiones y estado epiléptico, e incluso se han registrado fallecimientos. La comunidad de pacientes con Alzheimer conoce los eventos adversos relacionados con anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema asociados a Leqembi, y la información actual para la prescripción recomienda realizar una resonancia magnética antes de las infusiones 5, 7 y 14. Sin embargo, tras un análisis exhaustivo de este problema de seguridad, la Agencia determinó que hacer una resonancia magnética de control adicional, antes de la tercera infusión, podría ayudar a identificar los eventos adversos Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 47 relacionados con anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema de forma más temprana. Las anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema pueden progresar tras su detección inicial mediante resonancia magnética. La identificación de pacientes con anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema puede llevar a los profesionales sanitarios, a los pacientes y a sus familias a retrasar o interrumpir el tratamiento con Leqembi para tratar de mitigar estos eventos graves y, en algunos casos, mortales. ¿Qué está haciendo la FDA? Exigimos que la información para la prescripción de Leqembi (lecanemab) incluya una resonancia magnética de control más temprana, entre la segunda y la tercera infusión. Esta modificación se incluirá en el esquema de seguimiento (sección 2.3) de la información para la prescripción. Mientras tanto, queremos informar al público sobre este tema. ¿Qué es Leqembi (lecanemab)? Leqembi (lecanemab) es un anticuerpo dirigido contra la betaamiloide. que la FDA aprobó en 2023 para retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer en pacientes con deterioro cognitivo leve o demencia leve. Leqembi se administra mediante infusión de anticuerpos que elimina la beta-amiloide del cerebro. La beta-amiloide es un fragmento proteico que desempeña un papel importante en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer al formar depósitos en el cerebro llamados placas y alterar su funcionamiento. Los síntomas de la demencia incluyen la pérdida de memoria, la dificultad para resolver problemas y la capacidad de pensar con claridad, lo que puede interferir con la vida diaria. La enfermedad de Alzheimer es el tipo más freceunte de demencia. Es una enfermedad progresiva e irreversible que suele afectar a personas mayores de 60 años. En 2020, había aproximadamente 6,9 millones de personas con enfermedad de Alzheimer en EE UU, y es la séptima causa principal de muerte entre los adultos estadounidenses. ¿Qué deben hacer los pacientes y sus cuidadores? Los pacientes que hayan comenzado recientemente el tratamiento con Leqembi deben consultar con su profesional sanitario sobre la posibilidad de realizar una resonancia magnética para detectar anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema entre la segunda y la tercera infusión. Si experimentan síntomas de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema, como dolor de cabeza, confusión, mareo, cambios en la visión, náuseas, dificultad para caminar o convulsiones, deben contactar inmediatamente con su profesional sanitario o acudir al servicio de urgencias del hospital más cercano. Si no pueden contactar con su profesional sanitario, sus cuidadores deben hacerlo en su nombre. ¿Qué deben hacer los profesionales de la salud? Los profesionales sanitarios deben conocer las nuevas recomendaciones y realizar resonancias magnéticas de control a los pacientes entre la segunda y la tercera infusión de Leqembi. Deben aconsejar a los pacientes (o a sus cuidadores) que se pongan en contacto con ellos de inmediato si experimentan síntomas de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema, como dolor de cabeza, confusión, mareo, alteraciones visuales, náuseas, afasia, debilidad o convulsiones. En tal caso, deberán solicitar resonancias magnéticas urgentes. Si se diagnostica ARIA-E, los profesionales sanitarios deben hablar con los pacientes y sus cuidadores sobre la posible necesidad de retrasar o interrumpir el tratamiento con Leqembi. Consulte los criterios de suspensión de la dosis en la ficha técnica aprobada (USPI), sección 2.3, tabla 1. Las anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema, con o sin síntomas, puede progresar tras su detección inicial mediante resonancia magnética. ¿Qué descubrió la FDA? Durante la farmacovigilancia rutinaria, la FDA identificó seis muertes al inicio del tratamiento, lo que motivó un análisis exhaustivo de los desenlaces graves y fatales relacionados con anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema antes de la quinta infusión de Leqembi. En el análisis, la FDA identificó 101 casos de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema graves (lea la siguiente sección del resumen de datos). De estos casos notificados, dos (2%) ocurrieron entre la segunda y la tercera infusión, 22 (22%) entre la tercera y la cuarta, 41 (40%) entre la cuarta y la quinta, y 36 (36%) después de la quinta infusión. En total, se registraron 24 casos graves de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema antes de la cuarta infusión. Todos los pacientes presentaron síntomas que motivaron la realización de una resonancia magnética no programada para su evaluación clínica. Esta revisión de casos no incluyó a los pacientes asintomáticos con anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema que no fueron identificados hasta un momento posterior, durante las resonancias magnéticas programadas, lo que podría subestimar la incidencia de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema al inicio del tratamiento. Los pacientes con ARIA-E pueden presentar progresión de los síntomas o de las alteraciones en las pruebas de imagen tras la detección inicial mediante resonancia magnética. Por ello, es importante detectarlos precozmente, tanto mediante evaluación clínica como mediante resonancia magnética, para determinar en qué casos puede ser necesario retrasar o interrumpir el tratamiento. Resumen de Datos Durante la farmacovigilancia de rutina, la FDA identificó seis casos mortales de anomalías en las imágenes relacionadas con amiloide y edema (ARIA-E) al inicio del tratamiento. Estos fallecimientos motivaron un análisis exhaustivo de los desenlaces graves y mortales de ARIA-E ocurridos antes de la quinta infusión de Leqembi (lecanemab). Este análisis incluyó datos de los informes del Sistema de Notificación de Eventos Adversos de la FDA (FAERS), bibliografía y la información solicitada al que presentó la solicitud de comercialización. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 48 En el análisis exhaustivo, la FDA identificó 101 casos graves de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema en FAERS. De estos informes de casos, dos (2%) ocurrieron entre la segunda y la tercera infusión, 22 (22%) ocurrieron entre la tercera y la cuarta infusión, 41 (40%) ocurrieron entre la cuarta y la quinta infusión, y 36 (36%) ocurrieron después de la quinta infusión. En total, se registraron 24 casos graves de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema antes de la cuarta infusión. Los 24 pacientes diagnosticados con anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema antes de la cuarta infusión presentaron síntomas, lo que motivó la realización de una resonancia magnética (RM) no programada para hacer una evaluación clínica temprana. Esta revisión de casos no incluye a los pacientes asintomáticos que podrían haber presentado anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide antes de la tercera infusión, pero que no fueron identificados hasta el momento en que se hizo una resonancia magnética programada, lo que podría subestimar la incidencia de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema en etapas más tempranas del tratamiento. La FDA también completó una revisión de los seis casos mortales. De los seis fallecimientos identificados en la revisión original, solo uno fue inicialmente asintomático y se detectó en la primera resonancia magnética de control (es decir, antes de la quinta infusión). Los cinco restantes desarrollaron síntomas entre 0 y 8 días después de su última infusión, lo que motivó la realización de resonancias magnéticas urgentes. Cuatro de estos casos desarrollaron síntomas después de la tercera infusión, y el último caso, después de la cuarta infusión. Los cuatro fallecimientos ocurridos poco después de la tercera infusión sugieren un proceso en desarrollo que probablemente ya estaba presente en el momento de la infusión, dada la gravedad de los síntomas y su aparición relativamente rápida tras la tercera infusión. La identificación temprana de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema podría permitir retrasar o interrumpir el tratamiento con Leqembi para mitigar potencialmente eventos graves y, en algunos casos, mortales. ¿Cuál es mi riesgo o el de mi ser querido? Todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios, incluso cuando se usan correctamente. Los pacientes pueden tener un mayor riesgo de anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema debido a factores genéticos específicos u otras afecciones médicas subyacentes. Sin embargo, la respuesta a los medicamentos varía de una persona a otra. Por lo tanto, no podemos determinar la probabilidad exacta de que una persona experimente anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema u otros efectos secundarios al tomar Leqembi. Consulte con su médico si tiene preguntas o inquietudes sobre los riesgos de este medicamento. ¿Cómo puedo informar sobre los efectos adversos de Leqembi? Para ayudar a la FDA a rastrear los problemas de seguridad con los medicamentos, instamos a los pacientes y a los profesionales de la salud a que informen sobre los efectos secundarios relacionados con Leqembi u otros medicamentos al programa MedWatch de la FDA utilizando la información del cuadro “. Datos sobre Leqembi  Leqembi (lecanemab) es un anticuerpo dirigido contra la proteína beta amiloide que la FDA aprobó en 2023 para retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Está indicado para pacientes con deterioro cognitivo leve o demencia leve.  Se trata de una infusión de anticuerpos que elimina la betaamiloide del cerebro.  La dosis recomendada es de 10 mg/kg, que debe diluirse y luego administrarse como infusión intravenosa durante aproximadamente una hora, una vez cada dos semanas.  Las reacciones adversas más frecuentes incluyen reacciones relacionadas con la infusión, anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y hemorragia o anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema y dolor de cabeza.  Leqembi puede provocar síntomas graves y potencialmente mortales de anomalías en las imágenes relacionadas con el amiloide con edema (ARIA-E) (es decir, hinchazón cerebral o acumulación de líquido).  Las anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema pueden manifestarse con dolor de cabeza, confusión, mareo, alteraciones visuales, náuseas, afasia, debilidad o convulsiones. Sin embargo, muchos pacientes no presentan síntomas.  Para identificar a los pacientes que experimentan anomalías en las imágenes relacionadas con la presencia de amiloide y edema, la FDA ahora recomienda realizar una resonancia magnética antes de la tercera, quinta, séptima y decimocuarta infusión. Los pacientes también deben obtener una resonancia magnética reciente (realizada dentro del año anterior al inicio del tratamiento) para establecer una línea de base. Referencia: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Enfermedad de Alzheimer y demencia. Consultado el 14 de julio de 2025. https://www.cdc.gov/alzheimers-dementia/about/alzheimers.html Nota de Salud y Fármacos. Hemos incluido esta notificación de la FDA porque puede contribuir a mejorar la seguridad del paciente que haya iniciado tratamiento con dicho producto. No porque consideremos que Lequembi aporte beneficios significativos para los pacientes con demencia. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 49 Medicamentos potencialmente inapropiados para personas mayores: listas basadas en consenso (Potentially inappropriate medicines for older people: consensus-based lists) Alex Choo Aust Prescr 2025;48:128-32; DOI: 10.18773/austprescr.2025.030 https://australianprescriber.tg.org.au/articles/potentially-inappropriate-medicines-for-older-people-consensus-based-lists.html (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Medicamentos Potencialmente Inapropiados, Polifarmacia, prescripción inapropiada Resumen Las personas mayores, especialmente con multimorbilidad y polifarmacia, presentan un mayor riesgo de experimentar eventos adversos a los medicamentos que los adultos más jóvenes. Para orientar laprescripción más segura de medicamentos para las personas mayores se han desarrollado varias listas de Medicamentos Potencialmente Inapropiados (PIM, por su sigla en inglés). Entre las listas de PIM más destacadas se encuentran los Criterios de Beers (EE UU) y la Herramienta de Tamizaje para la Detección de Prescripciones a Personas Mayores (Screening Tool of Older People’s Prescriptions -STOPP) (Europa). En 2024 se publicó una nueva lista australiana de PIM. Los PIM son los medicamentos para los cuales existe evidencia o consenso de expertos que indica que sus posibless riesgos suelen superar los beneficios clínicos para una cohorte específica de pacientes. La lista australiana de PIM describe los medicamentos que deben evitarse en todas las personas mayores y los que deben evitarse en ciertos contextos clínicos. También proporciona orientación sobre alternativas potencialmente más seguras a los medicamentos incluidos en la lista. Es importante destacar que los medicamentos incluidos en las listas de PIM no siempre son inapropiados. Puede haber situaciones clínicas en las que un PIM sea apropiado para un paciente en particular (de ahí el término «potencialmente inapropiado»). Las decisiones de prescripción siempre deben ser individualizadas, considerando el estado clínico del paciente y los objetivos de la atención. Pregabalina, gabapentina: fracturas de cadera (Pregabalin, gabapentin: hip fractures) Prescrire International 2025; 34 (272): 191 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Pregabalina y fracturas de cadera, gabapentina y riesgo de fracturas, precaución con pregabalina y gabapentina en adultos mayores, pregabalina y gabapentina en pacientes con insuficiencia renal Un estudio que usó bases de datos de seguros y servicios médicos australianos investigó el riesgo de fractura de cadera en pacientes que tomaban un análogo del ácido gammaaminobutírico (GABA): pregabalina o gabapentina [1]. Se estableció una cohorte de 28.293 pacientes de 50 años o mayores que habían sido hospitalizados por una fractura de cadera en el estado de Victoria entre 2013 y 2018. De estos pacientes, 2.946 se habían expuesto a uno de estos dos medicamentos, por lo general a la pregabalina. Aproximadamente un 60% de estos pacientes expuestos tenían 80 años o más, y el 71% eran mujeres. Cada paciente actuó como su propio control, para comparar la exposición a pregabalina o gabapentina durante el período de 60 días previos a la fractura de la cadera con la exposición durante un período anterior [1]. Después de ajustar por la exposición a otros psicotrópicos que conllevan un riesgo de caídas (antidepresivos, neurolépticos, benzodiacepinas y opioides), la exposición a pregabalina o gabapentina pareció ser mayor en el período de 60 días que precedió inmediatamente a la fractura de cadera que en el período anterior, con un cociente de probabilidades (OR) de fractura de cadera hasta 60 días después de dispensar el gabapentinoide de 1,30 (intervalo de confianza del 95% [IC95]: 1,07-1,57). Este aumento del riesgo se observó en todos los grupos etarios, pero la edad avanzada y la insuficiencia renal parecieron ser factores de riesgo adicionales [1]. Dado que la pregabalina y la gabapentina se eliminan inalteradas mediante los riñones, se puede prever la acumulación en pacientes con insuficiencia renal. Los efectos adversos de la pregabalina y la gabapentina sobre el sistema nervioso central, principalmente mareos, somnolencia, trastornos de la marcha y del equilibrio, son factores de riesgo para padecer caídas y fracturas [2]. En la práctica, estos datos exigen que se ejerza mucha precaución cuando se considera prescribir pregabalina o gabapentina a adultos mayores, sobre todo si tienen insuficiencia renal o si hay riesgo de deshidratación, por ejemplo, durante una ola de calor. Es beneficioso advertir a los pacientes y a su entorno sobre el riesgo de efectos adversos neurológicos que alteran el equilibrio y aumentan el riesgo de caídas, que pueden tener consecuencias nocivas y en ocasiones graves. Referencias 1. Leung MTY et al. “Gabapentinoids and risk of hip fracture” JAMA Network Open 2024 + Suppl.: 25 pages. 2. Prescrire Rédaction “Gabapentine et prégabaline” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 50 Aspirina, eventos cardiovasculares y hemorragia grave en adultos mayores: seguimiento ampliado del ensayo ASPREE (Aspirin, cardiovascular events, and major bleeding in older adults: extended follow-up of the ASPREE trial) R. Wolfe, J.C. Broder, Z. Zhou, A.M. Murray, J. Ryan, A.T. Chan, M.R. Nelson, R. L. Woods, M.E. Ernst, S.G. Orchard, et al. Eur Heart J. 2025 Aug 12:ehaf514. doi: 10.1093/eurheartj/ehaf514 https://academic.oup.com/eurheartj/advance-article/doi/10.1093/eurheartj/ehaf514/8232480 (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Aspirina y eventos cardiovasculares en adultos mayores, Aspirina y hemorragia mayor, resultados del seguimiento ensayo ASPREE Resumen Antecedentes y objetivos: Las guías recomiendan no iniciar el tratamiento rutinario con aspirina a dosis bajas para la prevención primaria de eventos de enfermedad cardiovascular aterosclerótica en adultos mayores. El objetivo de este fue estimar el efecto a largo plazo y los efectos posteriores al ensayo de la aspirina sobre los eventos adversos cardiovasculares graves (MACE, por su sigla en inglés Major Adverse Cardiovascular Events) y la hemorragia grave, a través de alargar el seguimiento de los participantes en el ensayo ASPREE. Métodos: Se analizaron los datos del ensayo (2010-17) y posteriores al ensayo (2017-22). En el momento del reclutamiento los participantes tenían ≥70 años (las minorías estadounidenses ≥65 años) sin antecedentes de eventos cardiovasculares graves, demencia, ni discapacidad física que limitara su independencia. La aleatorizóópara que recibieran dosis bajas diarias de aspirina o placebo durante los 4,7 años que duró el ensayo. Resultados: De los 19.114 participantes aleatorizados (9.525 aspirina, 9.589 placebo), 15.668 no experimentaron MACE durante el ensayo y dieron su consentimiento para que se les dieraseguimiento posteriormente. No se observó que el grupo aleatorizado a recibir aspirina durante el ensayo y después del ensayo experimentara ningún beneficio relacionado con los MACE a largo plazo [HR 1,04; IC del 95% 0,94; 1,15]. Sin embargo, durante el período posterior al ensayo (mediana de 4,3 años), se observó una mayor tasa de MACE (HR 1,17; IC del 95% 1,01; 1,36) en los pacientes aleatorizados a recibir aspirina en comparación con los pacientes que recibieron placebo. Durante todo el período, se observó una mayor tasa de hemorragia grave en el grupo aleatorizado a aspirina en comparación con placebo (HR 1,24; IC del 95% 1,10; 1,39). Conclusiones: El presente estudio aporta nueva evidencia sobre los eventos adversos graves (MACE) a largo plazo y los eventos hemorrágicos tras el uso de aspirina poradultos mayores inicialmente sanos. El hallazgo de que no se observa ningún beneficio a largo plazo relacionado con los MACE debe tenerse en cuenta al tomar decisiones clínicas en el momento de elegir sobre el uso de aspirina en este contexto. Estrategias sistémicas para prevenir tratamientos no beneficiosos al final de la vida (Systemic Strategies to Prevent Nonbeneficial Treatments Near the End of Life) S. Weiss Goitiandia, A.Z. Sun, A. Rosenwohl-Mack, et al. JAMA Netw Open. 2025;8(7):e2519771. doi:10.1001/jamanetworkopen.2025.19771 https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2836244 (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: tratamientos no beneficiosos al final de la vida, personas que viven con demencia avanzada, intensidad terapéutica en pacientes con demencia avanzada Resumen Importancia: En EE UU, por defecto, existe una tendencia a utilizar tratamientos de alta intensidad al final de la vida, incluso en personas que viven con demencia avanzada (PLWD, por sus siglas en inglés People Living With advanced Dementia). Este fenómeno, conocido como impulso clínico (clinical momentum), se refiere a la escalada progresiva de intervenciones médicas cada vez más agresivas, promovida por factores sistémicos e institucionales. En el Reino Unido, la intensidad de los tratamientos administrados a personas con demencia avanzada al final de la vida es menor. Tomando al Reino Unido como ejemplo comparativo, este estudio evalúa los factores que podrían explicar los patrones de menor intensidad terapéutica observados en ese contexto. Objetivo: Comprender los factores que determinan la intensidad del tratamiento en personas con demencia avanzada, dentro del sistema de salud británico. Diseño, contexto y participantes: Estudio cualitativo basado en entrevistas semiestructuradas y en profundidad con profesionales clínicos pertenecientes a un trust del Servicio Nacional de Salud (NHS) en el sur de Londres, y con cuidadores de personas con demencia avanzada en Inglaterra y Gales. Las entrevistas se realizaron entre febrero de 2021 y febrero de 2023. Se exploraron las percepciones sobre los factores que influyen en las decisiones de intensificar los tratamientos. Los datos se analizaron mediante análisis temático. Principales resultados y mediciones: Los resultados principales fueron los factores a nivel individual, institucional y del sistema que influyen en las decisiones de escalar o no los tratamientos en personas con demencia avanzada en el Reino Unido. Resultados: Participaron en total 13 profesionales de la salud (11 mujeres [84,6%]; 3 [23,1%] asiáticos o británicos de origen asiático, 1 [7,7%] británico de raza negra, caribeño o afrodescendiente, y 9 [69,2%] personas de raza blanca. La mediana de experiencia clínica fue 26 años [rango 8–35]); y 14 cuidadores (8 mujeres [57,1%]; 3 [21,4%] asiáticos o británicos de origen asiático, 2 [14,3%] británicos de raza negra, caribeños o afrodescendientes, y 8 [57,1%] personas de raza blanca. La Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 51 mediana de edad entre los 13 participantes que reportaron datos fue de 32 años [RIC 28–45]. Los cuidadores identificaron factores individuales que ayudaban a evitar la escalada hacia tratamientos intensivos, como la comunicación clara y la comprensión de que la demencia tiene una evolución progresiva. Tanto cuidadores como clínicos señalaron factores institucionales (por ejemplo, protocolos, recursos y prácticas organizativas) y factores a nivel del sistema (como políticas nacionales, legislación y normas culturales), que influyen en las decisiones sobre la intensificación del tratamiento. Conclusiones y relevancia: En este estudio cualitativo realizado con profesionales y cuidadores de personas con demencia en el Reino Unido, los participantes describieron factores interrelacionados (individuales, institucionales y del sistema) que contribuyen a evitar la intensificación innecesaria de tratamientos, incluyendo medidas de soporte vital, y otras que facilitan su desescalada en personas con demencia avanzada. Estos factores estructuraron espacios deliberativos entre clínicos y cuidadores para reflexionar antes de aumentar la intensidad terapéutica. La interacción de tales elementos generó un patrón de práctica clínica orientado hacia la desaceleración clínica, es decir, una atención más proporcional y respetuosa con el final de la vida, en contraste con el impulso clínico observado en los EE UU. La polifarmacia y el aumento de la mortalidad en adultos mayores Salud y Fármacos Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Caídas en el adulto mayor, polifarmacia y muertes en adultos mayores, lesiones por caídas en adultos mayores frágiles, riesgo de caídas en adultos mayores, opioides, benzodiacepinas, gabapentinoides, antidepresivos Aunque el envejecimiento trae consigo problemas de equilibrio, dolores articulares, dificultades para la marcha, alteraciones visuales, auditivas y/o cognitivas que confieren especial fragilidad, estos factores aunados a la soledad y los entornos domésticos inseguros, no explican por sí solos el aumento de la mortalidad por caídas entre las personas mayores de 65 años que se ha documentado en EE UU durante las últimas décadas. El problema no radica solo en la fragilidad física del envejecimiento o en los peligros cotidianos del hogar, todo apunta a un fenómeno más reciente. El detonante parece estar en el botiquín: la polifarmacia, especialmente con ciertos medicamentos, aumenta el riesgo de caídas en los adultos mayores. Según un artículo publicado recientemente en JAMA Network, más de 41.000 adultos mayores fallecieron en EE UU durante el 2023, a causa de lesiones secundarias a caídas [1], una cifra que superó el número total de muertes por las siguientes causas: cáncer de mama o de próstata, las muertes derivadas de accidentes de tránsito, por sobredosis o cualquier otra lesión no intencional. Lo más preocupante es que la tasa de mortalidad por caídas en este grupo etario se ha más que triplicado en las últimas tres décadas, mientras que en otros países de altos ingresos con poblaciones igualmente envejecidas han logrado reducirlas de manera sostenida. En EE UU, el uso de medicamentos en adultos mayores está generalizado. Nueve de cada diez personas mayores de 65 años toman al menos un fármaco de venta con receta, casi la mitad (43%) consume varios fármacos simultáneamente, y el 45% utiliza medicamentos potencialmente inapropiados para su edad. Muchos de los fármacos, conocidos como “medicamentos que incrementan el riesgo de caídas” (FRID, por su sigla en inglés Fall Risk–Increasing Drugs), pueden causar somnolencia, debilidad muscular, pérdida del equilibrio o dificultades para caminar, por lo que aumentan el riesgo de caídas. Entre ellos se encuentran los betabloqueadores, los anticolinérgicos, los inhibidores de la bomba de protones, los opioides, las benzodiacepinas, gabapentinoides y antidepresivos. Los cuatro últimos son los más peligrosos y todos actúan sobre el sistema nervioso central. El incremento en las prescripciones de opioides comenzó en los años noventa, coincidiendo con el ascenso de las muertes por caídas. En la década siguiente, se disparó el uso de benzodiacepinas, y pronto se volvió habitual la combinación de opioides y sedantes, una mezcla particularmente peligrosa (Ver gráfico 1). Aunque desde 2012 las prescripciones de opioides y benzodiacepinas han disminuido, su uso sigue siendo muy alto. Más recientemente, ha aumentado el uso de gabapentinoides como alternativa “más segura” para tratar el dolor crónico, pero su uso combinado con opioides se cuadriplicó entre 2006 y 2018. En paralelo, el consumo de antidepresivos en mayores de 65 años pasó del 8% al 20% en solo dos décadas. Estas prácticas persisten a pesar de las advertencias de la Sociedad Americana de Geriatría, que desaconseja la prescripción de benzodiacepinas, antidepresivos y cualquier combinación de opioides con gabapentinoides o sedantes a los adultos mayores, y recomienda fuertemente evitar la prescripción de combinaciones de opioides con benzodiacepinas o gabapendinoides. Resulta difícil justificar que casi una quinta parte de los adultos mayores de 85 años consuma benzodiacepinas, o que uno de cada cinco adultos mayores reciba antidepresivos, cuando la evidencia clínica indica que sus beneficios son limitados y sus riesgos sustanciales. Esta crisis debe ser reconocida y habría que tomar medidas contundentes y adaptadas a los diferentes Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 58 En resumen, el uso de IBP no solo conlleva un riesgo de padecer los efectos adversos específicos de estos medicamentos, que pueden acortar la supervivencia del paciente, sino que al parecer también reducen la eficacia de los antineoplásicos mediante diferentes mecanismos que, a mediados de 2025, aún no se han dilucidado. En la práctica, a mediados de 2025, se sabe que los IBP conllevan un riesgo de efectos adversos graves y de aumento de la mortalidad en comparación con los antagonistas del receptor H2 de histamina, sobre todo cuando se toman durante más de un mes. La evidencia de los estudios publicados de que la supervivencia es más corta en los pacientes expuestos simultáneamente a un antineoplásico y a un IBP recalcan la necesidad de ejercer sumo cuidado. Es una razón importante para evitar la prescripción rutinaria de IBP en estos casos si no existen síntomas graves y persistentes que justifiquen su uso [15]. Cuando un paciente oncológico ha tomado un IBP durante varias semanas y está por empezar el tratamiento con un antineoplásico, es importante planear una reducción gradual y escalonada de la dosis del IBP hasta que se lo retire completamente, para prevenir un rebote de hipersecreción de ácido [16]. Cuando un paciente toma un antineoplásico por vía oral cuya absorción gastrointestinal es sensible al pH gástrico, también es recomendable evitar los antagonistas del receptor H2 de histamina. Si las medidas no farmacológicas no logran aliviar los síntomas gastroesofágicos, una opción es usar antiácidos, como bicarbonato de sodio, carbonato de calcio o sales de magnesio cuando se presentan los síntomas. Sin embargo, se debe recomendar a los pacientes que eviten tomar otros medicamentos hasta dos horas después de tomar el antiácido, ya que los antiácidos suelen reducir la absorción gastrointestinal de los antineoplásicos o de otros medicamentos [9]. Revisión de la literatura hasta el 5 de diciembre de 2024 1. Prescrire Rédaction “Pazopanib + IPP ou antihistaminique H2: survie plus courte” Rev Prescrire 2019; 39 (430): 586. 2. Bordet C et al. “Deleterious association between proton pump inhibitor and protein kinase inhibitor exposure and survival for patients with lung cancer: A nationwide cohort study” Cancer Treat Res Commun 2024; 39; online: 8 pages + supplementary files: 8 pages. 3. Wei N et al. “The association between proton pump inhibitor use and systemic anti-tumour therapy on survival outcomes in patients with advanced non-small cell lung cancer: A systematic review and metaanalysis” Br J Clin Pharmacol 2022; online: 12 pages + correction: 1 page. 4. Chang Y et al. “The association between baseline proton pump inhibitors, immune checkpoint inhibitors, and chemotherapy: A systematic review with network meta analysis” Cancers 2023; 15 (284) online: 19 pages + supplementary file: 64 pages. 5. Ramel E et al. “Clinical impact of proton pump inhibitors and other co-medications on advanced melanoma patients treated with BRAF/MEK inhibitors” Eur J Cancer 2024; 197; online: 6 pages + supplement: 8 pages. 6. Eser K et al. “Proton pump inhibitors may reduce the efficacy of ribociclib and palbociclib in metastatic breast cancer patients based on an observational study” BMC Cancer 2022; 22: online: 10 pages. 7. Çaĝlayan D et al. “The effect of concomitant use of proton pump inhibitors with CDK 4/6 inhibitors on survival in metastatic breast cancer” Eur J Clin Pharmacol 2023; 79 (2): 243-248. 8. Poizeau F et al. “The concomitant use of proton pump inhibitors and BRAF/ MEK inhibitors in metastatic melanoma” Br J Dermatol 2023; 188 (4): 482-490. 9. Prescrire Editorial Staff “Proton pump inhibitors: increased mortality” Prescrire Int 2019; 28 (200): 13-15. 10. Prescrire Rédaction “Inhibiteurs de la pompe à protons: oméprazole, etc.” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. 11. Prescrire Rédaction “Biodisponibilité d’un médicament pris par voie orale” Rev Prescrire 2022; 42 (463): 349. 12. Prescrire Rédaction “Antihistaminiques H2” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. 13. Prescrire Editorial Staff “The intestinal flora: proven metabolic functions” Prescrire Int 2018; 27 (194): 156. 14. Meriggi F “Controversial link between proton pump inhibitors and anticancer agents: review of the literature” Tumori 2022; 108 (3): 204-212. 15. Prescrire Rédaction “Reflux gastro-œsophagien chez un adulte” Premiers Choix Prescrire, updated June 2022: 5 pages. 16. Prescrire Rédaction “Arrêt d’un traitement par inhibiteur de la pompe à protons. Quelques repères pour proposer une diminution contrôlée des doses” Rev Prescrire 2022; 42 (464): 452-454. Antineoplásicos que no representan un avance terapéutico: siguen siendo muy lucrativos (Antineoplastic drugs that do not represent a therapeutic advance: still highly profitable) Prescrire International 2025; 34 (273): 222-223 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: Antineoplásicos, beneficio añadido de terapias antineoplásicas, ganancia acumulada por terapias antineoplásicas ● A pesar de que ciertos antineoplásicos aportan poco o ningún avance para los pacientes, siguen siendo una importante fuente de ganancias para las farmacéuticas: entre 1995 y 2020, estos medicamentos generaron casi la mitad de las ganancias que los que representaron un avance terapéutico notable. Diferentes estudios han mostrado que los antineoplásicos son muy rentables para las farmacéuticas [1]. Un estudio publicado en 2024 analizó las ganancias que las farmacéuticas obtuvieron por los antineoplásicos autorizados en Europa entre 1995 y 2020, según el grado en que estos medicamentos mejoraron el cuidado del paciente, si es que lo hicieron. Los autores estimaron las ganancias mundiales generadas por estos medicamentos usando los informes financieros publicados por las empresas y los puntajes de “beneficio añadido” (que indican el grado en que mejoraron el cuidado del paciente en comparación con las alternativas disponibles), obtenidos de evaluaciones ejecutadas por diferentes organizaciones, incluyendo a la Autoridad de Salud de Francia, el Instituto de Revisión Clínica y Económica de EE UU, las sociedades de oncología y Prescrire. Los cuatro puntajes del beneficio añadido que se utilizaron en este estudio fueron: negativo o no cuantificable, mínimo, significativo o importante [2]. Para 43 de los 131 medicamentos analizados, los autores identificaron 149 evaluaciones de ese tipo. Estimaron las ganancias acumuladas que cada medicamento generó para la Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 59 empresa en cuestión durante el período de los tres años posteriores al ingreso del medicamento en el mercado. La mediana de la ganancia acumulada se estimó en US$1.200 millones por los medicamentos que aportaban un beneficio añadido importante, y US$740 millones por los medicamentos cuyo beneficio añadido se evaluó como negativo o no cuantificable [2]. La mediana del costo por investigación y desarrollo fue de aproximadamente US$700 millones por antineoplásico (con un rango de US$166 millones a US$2.060 millones, dependiendo del medicamento), y la mediana del plazo hasta que las ventas compensaron ese costo se estimó en tres años para todos los medicamentos. En el caso de los que tenían un permiso de comercialización condicional, que en su mayoría recibieron puntajes de beneficio añadido negativo o no cuantificable, la mediana del plazo hasta que se compensó el costo en I+D se estimó en cuatro años [2]. Si bien este estudio tiene algunas limitaciones, que los autores comentaron, muestra que los antineoplásicos autorizados, aunque aporten poco o ningún beneficio para los pacientes, por lo general siguen siendo una fuente importante de ganancias para las farmacéuticas y, por tanto, un gasto importante para los seguros médicos. Los responsables de autorizar medicamentos y negociar sus precios deberían prestar atención a esto. Referencias 1. Prescrire Editorial Staff “Cancer drugs: very profitable for drug companies” Prescrire Int 2020; 29 (211): 27. 2. Brinkhins F et al. “Added benefit and revenues of oncology drug approved by the European Medicines Agency between 1995 and 2020: retrospective cohort study” BMJ 2024; 384: e077391, + supplement: 20 pages. Denosumab para la metástasis ósea: osteonecrosis de mandíbula frecuente (Denosumab for bone metastases: frequent osteonecrosis of the jaw) Prescrire International 2025; 34 (272): 192 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: denosumab y metástasis ósea, bifosfonatos, osteonecrosis de mandíbula y denosumab, Xgeva Se ejecutó un estudio de cohorte usando los datos de un registro austríaco de servicios médicos para evaluar la incidencia de osteonecrosis de la mandíbula entre 2000 y 2020 entre los pacientes con cáncer de mama con metástasis óseas que recibieron tratamiento con medicamentos que reducen la reabsorción ósea. Entre los 639 pacientes incluidos en este estudio, 292 recibieron denosumab (Xgeva) solo en una dosis de 120 mg, 255 recibieron un bisfosfonato solo y 92 un bisfosfonato seguido de denosumab [1]. No se especificó la duración del seguimiento. Los pacientes que padecieron osteonecrosis de la mandíbula fueron 56. Durante el seguimiento, el 11,6% de los pacientes que recibieron solo denosumab presentaron osteonecrosis de la mandíbula, en comparación con el 2,8% de los pacientes que recibieron un bisfosfonato solo y el 16,3% de los que recibieron un bisfosfonato seguido de denosumab [1]. La mediana del intervalo entre el inicio del tratamiento y la aparición de la osteonecrosis de mandíbula fue de 4,6 años con el denosumab solo, 5,1 años con el bisfosfonato solo y 8,4 años con el bisfosfonato seguido de denosumab [1]. Después de ajustar por diferentes factores de confusión, en particular por los factores de riesgo de osteonecrosis de mandíbula, se observó que el riesgo de padecer osteonecrosis de mandíbula fue aproximadamente 20 veces mayor en los expuestos al denosumab solo (cociente de probabilidades [OR] 18,8; intervalo de confianza del 95% [IC95]: 2,4-145,2) o a un bisfosfonato seguido de denosumab (OR 17,8; IC95: 2,2-147,5) que en los expuestos a un bisfosfonato solo [1]. Cuando hay una osteonecrosis de mandíbula, el hueso de la mandíbula queda expuesto, hay infección en el hueso (osteítis), formación de fístulas y necrosis ósea que se va esparciendo lentamente. Puede haber una pérdida significativa del tejido, lo que provoca dificultades graves para masticar y hablar, y afecta la vida social del paciente (desfiguración, halitosis, etc.) [2]. En la práctica, los pacientes expuestos al denosumab durante el tratamiento del cáncer con metástasis ósea tienen un riesgo alto de padecer osteonecrosis de mandíbula. Es importante realizar cualquier tratamiento dental previsible antes de empezar el tratamiento y planificar el monitoreo dental y oral regular durante el tratamiento. Referencias 1. Brunner C et al. “Incidence of medication-related osteonecrosis of the jaw in patients with breast cancer during a 20-year follow-up: A population-based multicenter retrospective study” J Clin Oncol 2024 online: 11 pages. 2. Prescrire Rédaction “Fiche E14f. Ostéonécroses de la mâchoire médicamenteuses” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 60 Inhibidores de bomba de protones. Tratamiento a largo plazo con IBP: aumenta la incidencia de cáncer gástrico y de su recurrencia (Long-term PPI treatment: increased incidence of gastric cancer and gastric cancer recurrence) Prescrire International 2025; 34 (273): 215-216 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: cáncer gástrico, uso prolongado de inhibidores de bomba de protones, dexlansoprazol, esomeprazol, ilaprazol, lansoprazol, omeprazol, pantoprazol o rabeprazol ● En 2018, Prescrire publicó un artículo sobre la persistente incertidumbre respecto al riesgo de tumores gástricos asociados al uso de un inhibidor de la bomba de protones (IBP). ● En 2023, en dos estudios de cohorte que incluyeron a aproximadamente 300.000 pacientes que habían recibido al menos un tratamiento para la infección por Helicobacter pylori, el riesgo de cáncer gástrico fue aproximadamente 4 veces mayor en los pacientes con mayor exposición a los IBP que en aquellos que se expusieron poco o no se expusieron. El riesgo de recurrencia del cáncer gástrico fue aproximadamente de 5 a 13 veces mayor, y aumentó con la duración de la exposición (de uno a cinco años). ● Tres metaanálisis incluyeron estudios epidemiológicos, la mayoría de los cuales se habían publicado entre 2017 y 2022. En total, incluyeron a millones de pacientes, pero su calidad metodológica era variable. La evidencia que aportaron no es concluyente porque sus resultados fueron inconsistentes. ● En la práctica, en 2025 sigue siendo apropiado ayudar a los pacientes a limitar la duración del tratamiento con un IBP y a encontrar soluciones alternativas para evitar la exposición prolongada a los mismos. Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) se usan con mucha frecuencia para tratar el reflujo gastroesofágico y las úlceras pépticas. Interrumpir el tratamiento con un IBP tras varias semanas de uso conlleva un riesgo de rebote, es decir de hipersecreción de ácido, que suele provocar que los pacientes reanuden el tratamiento. Sin embargo, el uso prolongado de un IBP conlleva el riesgo de experimentar efectos adversos que pueden ser graves, incluyendo: infecciones gastrointestinales (colitis pseudomembranosa, entre otras cosas) y posiblemente otras infecciones, como neumonía y listeriosis; fracturas; malabsorción de vitamina B12 e hiponatremia. En 2017, tras casi seis años de dar seguimiento a una cohorte de aproximadamente 350.000 pacientes, la mortalidad por todas las causas fue mayor entre los tratados con un IBP que entre los que recibieron un antagonista de los receptores H2 de histamina, y aumentó con la duración de la exposición [1-3]. En 2018, en base a los resultados de los estudios con animales, Prescrire reportó un riesgo de tumores gástricos asociado a la reducción a largo plazo de la acidez gástrica. Los estudios epidemiológicos habían aportado resultados contradictorios [3]. En 2023, la publicación de dos estudios de cohorte volvió a focalizar la atención en el riesgo de cáncer gástrico asociado al uso de un IBP [4,5]. A comienzos de 2025, ¿qué datos nuevos estaban disponibles sobre el posible vínculo entre el uso de IBP y el cáncer gástrico? Este artículo resume los principales descubrimientos de nuestra búsqueda bibliográfica para responder a esta pregunta. Dos estudios de cohorte: cánceres gástricos más frecuentes con el uso de IBP, y en un estudio su incidencia se asoció a la duración de la exposición. En 2023 se publicaron dos estudios de cohorte, ejecutados por el mismo equipo. Uno estudio investigó la asociación entre el uso a largo plazo de IBP y el riesgo de cáncer gástrico en pacientes que habían recibido al menos un tratamiento para la infección por Helicobacter pylori, que es un factor de riesgo conocido para el cáncer gástrico. Los autores usaron información de la base de datos del seguro médico surcoreano que correspondía al período 2009-2019. Incluyeron a 144.091 pacientes que habían recibido por primera vez una prescripción para un IBP (dexlansoprazol, esomeprazol, ilaprazol, lansoprazol, omeprazol, pantoprazol o rabeprazol) en dosis acumuladas que superaban 180 veces la dosis diaria definida (DDD). Se los comparó con un grupo de 144.091 pacientes que habían recibido una dosis más baja de un IBP (dosis acumulada menor a 180 veces la DDD) o ningún IBP. Se dio seguimiento a la mitad de los pacientes durante más de ocho años [4]. El cáncer gástrico se diagnosticó más de un año después del último tratamiento para la H. pylori en 1.053 pacientes con exposición alta a un IBP, versus en 948 pacientes que se expusieron a dosis bajas o a ningún IBP. Después de tomar en cuenta diferentes factores de confusión, como peso corporal, consumo de alcohol, antecedentes de tabaquismo y tratamiento con otros medicamentos, la exposición a un IBP se asoció a un aumento estadísticamente significativo del riesgo de cáncer gástrico (cociente de riesgos [HR] 1,2; intervalo de confianza del 95% [IC95]: 1,1-1,3). El riesgo de cáncer gástrico fue mayor con las dosis acumuladas más altas de un IBP (HR 3,8; IC95: 3,2-4,6). No hubo una diferencia estadísticamente significativa en la mortalidad entre los dos grupos. En los pacientes expuestos a antagonistas de los receptores H2 de histamina, el riesgo de cáncer gástrico pareció ser similar al de los pacientes que no habían recibido ni un IBP ni un antagonista de los receptores H2 de histamina (HR 1,1; IC95: 0,9-1,4) [4]. En el otro estudio, el equipo seleccionó a pacientes que se habían sometido a una resección endoscópica de un cáncer gástrico hasta dos años antes de recibir tratamiento para la H. pylori. Se excluyó a los pacientes en tratamiento a largo plazo con dosis altas de IBP (que superaran 90 veces el DDD) antes del tratamiento para la H. pylori. Se comparó a los pacientes a quienes se había prescrito un IBP en dosis acumuladas que superaran hasta 180 veces la DDD (1.836 pacientes) con quienes habían recibido una dosis más baja de un IBP o ningún IBP Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 61 (12.218 pacientes). La mediana de la duración del seguimiento fue de siete años. Se diagnosticó un nuevo cáncer gástrico más de un año después del tratamiento para la H. pylori en 1.317 pacientes (aproximadamente un 72%) que se expusieron a dosis altas de un IBP, versus 2.036 pacientes (aproximadamente un 17%) de los expuestos a dosis bajas o que no se expusieron. Después de tomar en cuenta diferentes factores de confusión, hubo una asociación estadísticamente significativa entre el uso de un IBP y un aumento del riesgo de recurrencia del cáncer gástrico, sin importar la dosis del IBP, en comparación con los controles, con un riesgo aproximadamente cinco veces mayor tras un año de exposición a un IBP (HR 5,5; IC95: 5,1-5,9). El riesgo fue incluso mayor tras dos años (HR 8; IC95: 7,1-8,9) y tras cinco años (HR 12,6; IC95: 9,3-17,1). La mediana del intervalo hasta la recurrencia del cáncer gástrico fue de 2,5 años [5]. Resultados no concluyentes en tres metaanálisis de estudios epidemiológicos que incluyeron a millones de pacientes. En 2023, tres metaanálisis incluyeron, cada uno, de 10 a 20 estudios de cohorte y de casos y controles, la mayoría de los cuales se habían publicado entre 2017 y 2022; algunos se incluyeron en más de uno de estos metaanálisis. Algunos estudios habían incluido a pacientes con un riesgo concreto de padecer cáncer gástrico debido a la infección por H. pylori. En general, los estudios incluyeron a varios millones de pacientes, pero su calidad metodológica fue variable [6-8]. Dos de estos metaanálisis sugirieron que el riesgo de cáncer gástrico era aproximadamente dos veces mayor en los pacientes que tomaban un IBP en comparación con quienes no los tomaban o con quienes tomaban un antagonista de los receptores H2 de histamina (diferencia estadísticamente significativa) [6,8]. Uno de estos metaanálisis incluyó seis estudios de cohorte y mostró un aumento del riesgo de cáncer gástrico de magnitud similar en el subgrupo de pacientes que habían recibido tratamiento para H. pylori (razón de probabilidades [OR] 2,3: IC95: 1,6-3,3) [6]. En la práctica, limitar la duración del tratamiento con un IBP. En 2025, los nuevos datos muestran que es probable que el uso de IBP aumente el riesgo de cáncer gástrico, pero surgen de estudios que no son sólidos, debido a las dificultades para tomar en cuenta todas las fuentes posibles de sesgo. Este riesgo es mucho más probable debido a que un estudio de cohorte mostró un vínculo con la duración de la exposición. En pacientes con antecedentes de cáncer gástrico, se observó un riesgo mayor de recurrencia con el tratamiento a largo plazo. Estos resultados fortalecen la justificación para evitar el tratamiento a largo plazo con IBP. En 2025, sigue siendo apropiado ayudar a los pacientes a limitar la duración del tratamiento con IBP y a encontrar soluciones alternativas para evitar la exposición prolongada a dichos fármacos. Sobre todo, se debe explicar a los pacientes que, dado que es difícil interrumpir el tratamiento con IBP, solo se debería comenzar si han fracasado otras soluciones, como los antiácidos y los cambios en la dieta y el estilo de vida. Revisión de la literatura hasta el 23 de enero de 2025 1. Prescrire Rédaction “Reflux gastro-œsophagien chez un adulte” Premiers Choix Prescrire, updated June 2022: 5 pages. 2. Prescrire Rédaction “Ulcère gastrique ou duodénal” Premiers Choix Prescrire, updated September 2022: 8 pages. 3. Prescrire Editorial Staff “Proton pump inhibitors: increased mortality” Prescrire Int 2019; 28 (200): 13-15. 4. Kim JW et al. “Risk of gastric cancer among long-term proton pump inhibitor users: a population-based cohort study” Eur J Clin Pharmacol 2023; 79 (12): 1699-1708 + supplementary tables: 17 pages. 5. Gong EJ et al. “Proton pump inhibitor use and the risk of metachronous gastric cancer after H. pylori eradication in patients who underwent endoscopic resection for gastric neoplasms: A population-based cohort study” Aliment Pharmacol Ther 2023; 58 (7): 668-677 + supplementary tables: 9 pages. 6. Gao H et al. “Use of proton pump inhibitors for the risk of gastric cancer” Medicine 2022; 101 (49): online: 10 pages. 7. Piovani D et al. “Meta-analysis: Use of proton pump inhibitors and risk of gastric cancer in patients requiring gastric acid suppression” Aliment Pharmacol Ther 2023; 57: 653-665 + appendix figures: 11 pages. 8. Tran TH et al. “Proton pump inhibitors and risk of gastrointestinal cancer: A meta-analysis of cohort studies” Oncol Lett 2023; 27 (1): 28, 14 pages. Inhibidores de los puntos de control inmunitario PD-1 o PD-L1: colangitis (PD-1 or PD-L1 immune checkpoint inhibitors: colangitis) Prescrire International 2025; 34 (273): 219 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: atezolizumab, cemiplimab, durvalumab, nivolumab, pembrolizumab, combinación de nivolumab con ipilimumab, colangitis atribuida a inhibidores de PD-1 o PD-L1, muertes por lesión hepática, cáncer de pulmón, melanoma, cáncer de cabeza y cuello, cáncer renal, cáncer de útero, astrocitoma ● La colangitis es un trastorno de las vías biliares que suele ser de origen infeccioso o autoinmune, y puede ser grave. En ocasiones, es un efecto adverso de un medicamento. ● En 2024, un equipo francés publicó un análisis de 48 reportes de colangitis atribuida a un inhibidor de los puntos de control inmunitario PD-1 o PD-L1, registrados en la base de datos nacional de farmacovigilancia. Murieron cuatro pacientes, dos de ellos debido a lesión hepática. ● Para beneficiar a los pacientes, entre las diferentes causas posibles de colangitis siempre se debe considerar el papel de un medicamento, ya que el trastorno puede remitir tras la interrupción del medicamento responsable y reaparecer si se lo reanuda. Es útil notificar todos los casos de colangitis a un centro de farmacovigilancia, para avanzar el conocimiento médico y mejorar así la atención al paciente. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 62 En 2024 se publicó un análisis de los reportes de colangitis atribuida a un inhibidor de PD-1 o PD-L1 (medicamentos inmunoestimulantes utilizados para tratar ciertos cánceres), identificados en la base de datos de farmacovigilancia de Francia [1]. Este análisis excluyó los casos de colangitis de origen infeccioso o los relacionados con una enfermedad autoinmune preexistente. A continuación, presentamos las principales conclusiones. Varias docenas de casos de colangitis atribuida a un inhibidor de los puntos de control inmunitario. Se analizaron detalladamente 48 casos (24 hombres y 24 mujeres). El inhibidor de PD-1 o PD-L1 se prescribió para cáncer de pulmón (29 pacientes), melanoma (13 pacientes), cáncer de cabeza y cuello (2 pacientes), cáncer renal (2 pacientes), cáncer de útero (1 paciente) o astrocitoma (1 paciente). Los medicamentos implicados fueron los siguientes: atezolizumab, cemiplimab, durvalumab, nivolumab, pembrolizumab y una combinación de nivolumab con el inhibidor de CTLA-4 ipilimumab. La mediana del plazo transcurrido hasta la aparición de la colangitis fue de 5,7 meses (con un rango de aproximadamente 3 meses a 29 meses). En 31 pacientes asintomáticos, la colangitis fue un descubrimiento fortuito. En los otros 17 pacientes, los síntomas descritos fueron dolor abdominal (siete casos), astenia (cuatro casos), ictericia (cuatro casos) y fiebre (dos casos). Siete pacientes presentaron un nivel de bilirrubina sérica mayor a 50 micromol/l. La dilatación de las vías biliares estuvo presente en 19 pacientes y aumentó con el número de infusiones y la duración del tratamiento inmunoestimulante. La afectación de las vías biliares era extrahepática (12 casos), intrahepática (6 casos) o tanto intracomo extrahepática (14 casos). Casi la mitad de los pacientes padecían otros trastornos autoinmunes, con frecuencia enteropatía inflamatoria. Seis pacientes reanudaron el inhibidor de los puntos de control inmunitario (tras la resolución de la colangitis), de los cuales tres volvieron a padecer síntomas de colangitis. Murieron cuatro pacientes, dos de ellos por lesión hepática [1]. Un “análisis de desproporcionalidad” mostró una proporción 18 veces mayor de reportes de colangitis tras el consumo de inhibidores de PD-1 o PD-L1 que, tras recibir todos los demás medicamentos en la base de datos de farmacovigilancia francesa, y una proporción 7 veces mayor de reportes de colangitis que con otros antineoplásicos (diferencias estadísticamente significativas) [1]. Colangitis: ¿puede ser medicamentosa? La colangitis es un trastorno de las vías biliares que suele ser de origen infeccioso (infección bacteriana corriente atrás de una obstrucción como un cálculo, un tumor o una compresión externa) o de origen autoinmune (colangitis biliar primaria o colangitis esclerosante primaria) [2,3]. Se presenta principalmente con fiebre, ictericia y dolor abdominal debido a la colestasis que se produce atrás de la obstrucción biliar. Las complicaciones de la colangitis bacteriana incluyen absceso hepático, septicemia, falla multiorgánica y shock [2]. En la aparición de la colangitis también se han implicado otros fármacos, entre ellos: el psicotrópico ketamina, un antagonista de los receptores de glutamato NMDA; el inmunosupresor tacrolimus; la combinación antirretroviral de lopinavir + ritonavir; el fármaco antiviral ribavirina; y algunos antineoplásicos [4-6]. En la práctica, la lesión hepática es un efecto adverso frecuente de los inhibidores de PD-1 o PD-L1 [1,7]. Estos medicamentos también conllevan un riesgo de efectos adversos autoinmunes que afectan muchos órganos, incluyendo las vías biliares. Como norma general, lo mejor para los pacientes es considerar siempre, entre las diversas causas posibles de colangitis, el papel de un medicamento, ya que el trastorno puede remitir tras la interrupción del medicamento responsable. También es útil notificar todos los casos a un centro de farmacovigilancia, con el fin de avanzar el conocimiento médico y mejorar la calidad de la atención al paciente. Referencias seleccionadas de la búsqueda bibliográfica de Prescrire 1. Meunier L et al. “Cholangitis induced by immune checkpoint inhibitors: Analysis of pharmacovigilance data” Clin Gastroenterol Hepatol 2024; 22: 1542-1545. 2. Afdhal NH et al. “Acute cholangitis: Clinical manifestations, diagnosis, and management” UpToDate. www.uptodate.com accessed 19 September 2024: 29 pages. 3. Kowdley KV et al. “Primary sclerosing cholangitis in adults: Clinical manifestations and diagnosis” UpToDate. www.uptodate.com accessed 20 September 2024: 30 pages. 4. “Cholangitis”. In: “Martindale’s ADR Checker” The Pharmaceutical Press, London. www.medicinescomplete.com accessed 27 September 2024: 45 pages. 5. ANSM “RCP-Ketamine Renaudin” 12 July 2024 + “RCP-Ribavirine Viatris” 17 June 2022. 6. European Commission “SmPC-Kaletra” 23 May 2018 + “SmPCTacrolimus EG” 19 October 2021. 7. Prescrire Rédaction “Anti-PCD-1 et anti-PCD-L1: nivolumab, etc.” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2025. La falta de información sobre las incertidumbres y limitaciones de los ensayos clínicos oncológicos en la evidencia publicada Salud y Fármacos Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: limitaciones de ensayos clínicos oncológicos, incertidumbres no divulgadas en revistas científicas, limitaciones no reportadas en guías clínicas oncológicas La aprobación acelerada de medicamentos oncológicos por parte de la FDA incrementó la probabilidad de introducir medicamentos con incertidumbres clínicas no resueltas, en base a los resultados de ensayos clínicos con limitaciones. La FDA aprueba más del 75% de los nuevos fármacos contra el cáncer a través de la vía acelerada. Es frecuente que la autorización de comercialización de los fármacos oncológicos se sustente en desenlaces no validados, estudios de un solo brazo y/o con insuficientes datos de seguimiento. Aunque la agencia reguladora documenta detalladamente estas limitaciones en sus evaluaciones de beneficio-riesgo, dicha Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 63 información rara vez llega a los clínicos, quienes habitualmente dependen de las publicaciones científicas y de las guías de práctica clínica para orientar sus decisiones terapéuticas. Un estudio reciente identificó todos los medicamentos oncológicos aprobados por la FDA entre 2019 y 2022, y comparó las incertidumbres descritas por los evaluadores regulatorios con aquellas reportadas en los artículos de los ensayos pivotales y en las guías de la National Comprehensive Cancer Network (NCCN). Las aprobaciones de la FDA se otorgaron en base a los resultados de 56 ensayos pivotales. Hasta abril de 2025, se habían publicado 51 ensayos para 48 fármacos contra el cáncer en revistas científicas y en las Guías referenciadas. De esos 48 fármacos oncológicos aprobados, según la evaluación beneficio-riesgo de la FDA, el 79% (n=38), presentaban incertidumbres clínicas relevantes (n=94); sin embargo, las publicaciones científicas solo mencionaron el 22% de estas incertidumbres y las guías clínicas NCCN solo el 23%. Más de la mitad de los artículos sobre medicamentos con incertidumbres relevantes (20/38) y casi la mitad de las guías (18/38) omitieron todas las incertidumbres que había identificado la FDA. Este hallazgo sugiere una brecha importante entre la evaluación regulatoria y la divulgación de información científica, con el riesgo de que los profesionales de la salud sobrestimen los beneficios y/o subestimen los riesgos de los nuevos fármacos aprobados contra el cáncer. Los autores señalan que esta discrepancia puede estar relacionada con la ausencia de requerimientos específicos en las guías de publicación y en el desarrollo de guías clínicas. A pesar de los avances recientes del CONSORT-Surrogate, que exige justificar el uso de criterios de valoración indirectos, persiste la falta de mecanismos sistemáticos para integrar las evaluaciones regulatorias en las recomendaciones clínicas. Para fortalecer la transparencia y la toma de decisiones informadas, se propone que la FDA haga más accesibles sus informes sobre la evaluación de beneficio-riesgo y que las revistas científicas, revisores y sociedades médicas adopten estándares que obliguen a declarar explícitamente las principales incertidumbres de los ensayos clínicos. Solo así podrá garantizarse que la práctica oncológica se base no solo en evidencia publicada, sino en una comprensión completa de sus limitaciones y sus numerosas incertidumbres. Fuente original: Cherla A, Wagner AK, Wouters OJ, et al. Reporting of Clinical Trial Uncertainties with new cancer drugs in Journal publications and Clinical Guidelines. JAMA. Published online September 03, 2025. doi:10.1001/jama.2025.13917. Efectividad y toxicidad del tratamiento del cáncer de cabeza y cuello en personas con VIH en Brasil (Effectiveness and toxicity of head and neck cancer treatment among people with HIV in Brazil) M. H. J. Arneiro, G. B. Polho,.M de O. Andrade, R.A.M. Santos, T.H.M da Silveira, V. C. Parrela et al. Academia Oncology, 2(3), 30 de septiembre de 2025 https://doi.org/10.20935/AcadOnco7911 (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: carcinoma escamocelular de cabeza y cuello, personas con VIH en Brazil, resultados del tratamiento oncológico para cáncer de cabeza y cuello en pacientes con VIH Propósito: La incidencia del carcinoma escamocelular de cabeza y cuello (CECC) está aumentando entre las personas con VIH. Estudios previos han evidenciado una mayor frecuencia de toxicidades relacionadas con el tratamiento en esta población. Este estudio tuvo como objetivo describir las características demográficas y los resultados del tratamiento en un centro oncológico terciario de Brasil. Métodos: Se incluyeron pacientes con diagnóstico de CECC y VIH tratados en la institución entre 2009 y 2022. Se revisaron las historias clínicas para extraer información clínica relevante. Se utilizó la prueba de log-rank para comparar las estimaciones de supervivencia y modelos de regresión de Cox estratificados para los análisis univariado y multivariado. Resultados: Se identificaron 75 pacientes con VIH entre 5.956 pacientes con diagnóstico de CECC. La mediana de edad en el momento del diagnóstico fue de 53 años (RIC 49–59,5); el 80% eran hombres y el 82,7% tenía antecedentes de tabaquismo. La localización primaria más frecuente fue la orofaringe (38,7%) y el 80% presentaba enfermedad localmente avanzada. La carga viral del VIH fue detectable en el 30,7% y el 25,3% tenía recuentos de CD4 <200 células/mm³; el 97,3% recibía tratamiento antirretroviral combinado. Un 34,7% recibió quimiorradioterapia (QRT) con cisplatino, mientras que el 45,3% recibió exclusivamente radioterapia (RT). Ningún paciente con carga viral detectable o CD4 <200 células/mm³ logró completar la QRT. La carga viral detectable se asoció con una menor dosis acumulada de cisplatino (p=0,03) y el recuento de CD4 <200 células/mm³ se asoció con mayor riesgo de muerte durante el tratamiento (p=0,02). En el análisis multivariado no se observó una disminución estadísticamente significativa en la supervivencia global para los pacientes con carga viral detectable o CD4 <200 células/mm³. Conclusiones: En las personas con VIH, el tratamiento del Carcinoma Escamocelular de Cabeza y Cuello se asocia con altas tasas de suspensión, toxicidad y mortalidad durante la terapia. La carga viral detectable y la inmunosupresión grave (recuentos CD4 bajos), parecen contribuir a estos resultados adversos. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 64 Salud de la Mujer y los Niños Aspirina. Dosis profiláctica de aspirina y pre-eclampsia (Prophylactic Aspirin Dose and Preeclampsia) E. Kupka, S. Hesselman, J. Gunnarsdóttir, A.K. Wikström, C. Cluver, S. Tong, R. Hastie, L. Bergman. JAMA Netw Open. 2025 Feb 3;8(2):e2457828 https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2829827 (de libre acceso en inglés) Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: profilaxis con aspirina en embarazo, aspirina en preeclampsia, dosis de aspirina en embarazo, hemorragia post parto y aspirina Resumen Importancia: No está claro si se debe usar una dosis mayor (150-160 mg) o menor (75 mg) de aspirina para prevenir la preeclampsia. Objetivos: Comparar el riesgo de preeclampsia y las complicaciones hemorrágicas entre las mujeres que toman de 150 a 160 mg de aspirina y aquellas que toman 75 mg para la prevención de la preeclampsia. Diseño, entorno y participantes: Este estudio de cohorte nacional incluyó a 13.828 mujeres que dieron a luz a partir de las 22 semanas de gestación en Suecia entre enero de 2017 y diciembre de 2020, y que tomaron aspirina a dosis baja (75-160 mg) durante el embarazo. Los datos se analizaron entre octubre y noviembre de 2023. Exposición: El uso de 150 a 160mg o de 75mg de aspirina durante el embarazo. Principales resultados y mediciones: El desenlace primario fue el diagnóstico de preeclampsia anotado en el registro materno del nacimiento al momento del alta hospitalaria. El principal resultado de seguridad fue la hemorragia posparto, definida como sangrado mayor a 1000 ml después del parto. Se calcularon los riesgos relativos (RR) y sus márgenes de confianza del 95% utilizando un modelo estadístico de regresión ponderada por probabilidad inversa que ajusta las diferencias entre los grupos y tiene en cuenta las características iniciales de las participantes, para obtener estimaciones más precisas y equilibradas. Resultados: En la cohorte total de 13.828 mujeres, la edad media (DE) fue de 33,0 años (5,5), 3.003 mujeres (21,7%) eran nulíparas, a 4.687 (33,9%) se les prescribió de 150 a 160 mg de aspirina, y a 9.141 (66,1%) se les prescribió 75 mg de aspirina. Un total de 10.635 mujeres (76,9%) recibieron al menos dos recetas de aspirina de dosis baja. Entre las mujeres que usaron de 150 a 160 mg de aspirina, 443 (9,5 %) desarrollaron preeclampsia, en comparación con 812 (8,9 %) de las que usaron 75 mg de aspirina (RR ajustado [RRa]: 1,07; IC del 95 %, 0,931,24). Además, el riesgo de hemorragia posparto entre los grupos fue similar: 326 mujeres (6,9%) del grupo que usó de 150 a 160 mg de aspirina experimentaron una hemorragia posparto, en comparación con 581 (6,4 %) del grupo de 75 mg (RRa: 1,08; IC del 95 %, 0,90-1,30). Conclusiones y relevancia: No se encontraron diferencias en la incidencia de preeclampsia ni en las complicaciones hemorrágicas entre las que usaron de 150 a 160 mg de aspirina frente a las que usaron 75 mg de aspirina durante el embarazo para la prevención de la preeclampsia. Estos hallazgos sugieren que cualquiera de las dosis podría ser una opción razonable cuando se usa aspirina para prevenir la preeclampsia. Sin embargo, aún se necesitan ensayos aleatorizados a gran escala que investiguen la dosis de aspirina durante el embarazo. Modafinilo y armodafinilo. Public Citizen solicita a la FDA que contraindique el uso de dos fármacos que promueven el estado de vigilia durante el embarazo (Public Citizen Petitions the FDA To Contraindicate Use of Two Wakefulness-Promoting Drugs During Pregnancy) Worst Pills, Best Pills. Septiembre de 2025 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: advertencia de recuadro (boxed warnings) en productos con modafinilo, efectos adversos de NUVIGIL, seguridad de modafinilo, toxicidad embriofetal modafinilo y armodafinilo, malformaciones congénitas por exposición intrauterina a medicamentos En mayo de 2025, Public Citizen presentó una petición ante la FDA para solicitar que se contraindicara el uso de los fármacos orales que se utilizan ampliamente para promover el estado de vigilia durante el embarazo, —el modafinilo (Provigil y genéricos) [1] y el armodafinilo (Nuvigil y genéricos) [2]—, debido a su potencial para causar malformaciones congénitas graves en los fetos expuestos [3]. Del mismo modo, solicitamos a la agencia que exigiera la contraindicación del uso de modafinilo y armodafinilo en mujeres que podrían quedar embarazadas y que no utilizan métodos anticonceptivos eficaces. También solicitamos a la FDA que exigiera advertencias de caja negra (las advertencias más destacadas que la agencia puede exigir), para resaltar el riesgo de toxicidad embriofetal en las etiquetas de ambos medicamentos. En EE UU, la etiqueta vigente del modafinilo indica que "solo se debe utilizar durante el embarazo si sus posibles beneficios justifican el posible riesgo para el feto", y la etiqueta del armodafinilo afirma que "se desconoce si [el medicamento] puede dañar al feto". Sin embargo, existe evidencia suficiente, procedente de estudios en animales y estudios observacionales postcomercialización —incluyendo los resultados provisionales de un registro exigido por la FDA—, que respalda las advertencias de precaución sobre su contraindicación durante el Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 65 embarazo, que solicitamos en nuestra petición. Acerca del modafinilo y el armodafinilo La FDA aprobó los fármacos modafinilo y armodafinilo, de acción central y estructura similar, para mejorar el estado de vigilia en adultos con somnolencia excesiva asociada a la narcolepsia en 1998 y 2007, respectivamente. La narcolepsia es un trastorno crónico del sueño, poco frecuente, que se caracteriza por una somnolencia diurna excesiva y episodios breves de sueño involuntario, así como por otros síntomas, como parálisis del sueño y alucinaciones relacionadas con el sueño. Posteriormente, la FDA amplió las indicaciones aprobadas para la promoción de la vigilia de modafinilo y armodafinilo, incluyendo las de su uso en adultos con apnea obstructiva del sueño (trastorno caracterizado por bloqueos repetidos de las vías respiratorias superiores durante el sueño) y en personas con alteraciones del ciclo sueño-vigilia por trabajar en los horarios habituales de sueño, trastornos definidos por la somnolencia excesiva o el insomnio en individuos que laboran en turnos nocturnos o con horarios irregulares. Ambos fármacos también se utilizan habitualmente para usos no aprobados (fuera de indicación), como en el tratamiento de los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la fatiga crónica, el desfase horario, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson. Daño fetal en estudios con animales Un estudio previo a su aprobación, en el que se analizó el uso de modafinilo en ratas preñadas, demostró que el fármaco era tóxico para el feto durante todo el período de organogénesis (formación de órganos). En concreto, la exposición al modafinilo provocó un aumento de las tasas de resorción (desintegración), hidronefrosis (inflamación de los riñones debido a la acumulación de orina) y diferencias estructurales anormales en los órganos internos (vísceras) y el esqueleto del feto en desarrollo. Otros dos estudios previos a la aprobación, realizados con animales, no demostraron que el modafinilo tuviera efectos nocivos sobre el desarrollo embrionario y fetal. Sin embargo, uno de estos estudios utilizó dosis de modafinilo "demasiado bajas para evaluar adecuadamente los efectos del modafinilo sobre el desarrollo embrionario y fetal". El otro estudio se llevó a cabo de forma cuestionable, según los revisores de la FDA. En el ensayo post comercialización que exigió la FDA se administró modafinilo a conejos y se documentó un aumento de las tasas de resorción que resultó en una reducción del número de fetos vivos y alteraciones fetales (incluyendo malformaciones esqueléticas y otras anormalidades), así como una disminución del peso corporal fetal en los conejos expuestos al fármaco. Por lo tanto, en 2006, un revisor de la FDA recomendó que el modafinilo se identificara como sustancia tóxica para el desarrollo. De igual manera, un estudio previo a la aprobación del armodafinilo, realizado en ratas, reveló un ligero aumento estadísticamente significativo en la resorción fetal y una reducción del peso corporal debido a la exposición al fármaco. Además, se observaron otras alteraciones como la dilatación renal y cierta reducción de la osificación de los huesos en los fetos expuestos. Un revisor de la FDA concluyó que el armodafinilo "se debía etiquetar como sustancia tóxica para el desarrollo". Daño fetal en los análisis provisionales de un registro de EE UU Los revisores de la FDA recomendaron que se creara un registro de los embarazos en los que se utilizara modafinilo y armodafinilo, ya que el daño fetal en los estudios con ambos fármacos, realizados en animales, se produjo con dosis clínicamente relevantes [4, 5]. La FDA también detectó una señal de restricción del crecimiento, en los hijos de mujeres que utilizaron estos fármacos durante el embarazo. Por lo tanto, la agencia exigió al fabricante de ambos medicamentos que estableciera un registro de embarazos en EE UU, denominado Registro de Embarazos Nuvigil y Provigil. El objetivo del registro es comparar los resultados del embarazo, en el feto y en el bebé asociados con la exposición al modafinilo y al armodafinilo durante el embarazo, con los de una población de control no expuesta, como parte del Programa de Defectos Congénitos del Área Metropolitana de Atlanta. Varios resultados provisionales de este registro mostraron una mayor prevalencia de malformaciones congénitas graves entre los bebés que estuvieron expuestos al modafinilo o al armodafinilo en el útero. Por ejemplo, un informe provisional con datos del registro, que se publicó en 2018 y se presentó a la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA o Medicines and Healthcare products Regulatory Agency) del Reino Unido, indicaba que la tasa estimada de malformaciones congénitas graves entre los bebés vivos, nacidos de madres que habían tomado modafinilo o armodafinilo durante el embarazo, era de aproximadamente el 15%, en comparación con solo el 3% entre la población general de EE UU [6]. Además, la tasa estimada de anomalías cardíacas entre los nacidos vivos, expuestos al modafinilo o al armodafinilo durante el embarazo fue de aproximadamente el 5%, en comparación con solo el 1% en la población general de EE UU. Del mismo modo, un análisis de los datos del mismo registro, financiado por la industria en 2021, reveló que de los 102 nacidos vivos esperados, con exposición prenatal a estos fármacos, el 13% y el 3% presentaron malformaciones congénitas graves y malformaciones cardíacas, respectivamente [7]. Entre los ejemplos de malformaciones congénitas se incluyen la tortícolis (una afección en la que los músculos del cuello se contraen y la cabeza se tuerce hacia un lado) y la hipospadias (una afección congénita en la que la uretra no se desarrolla completamente en los varones, lo que da lugar a una ubicación anómala de esta abertura). Otros estudios observacionales Un análisis de los datos de los registros nacionales de salud daneses, realizado entre 2004 y 2017, reveló que el 12% de los bebés expuestos al modafinilo durante el embarazo presentaban malformaciones congénitas, en comparación con el 4,5% de los bebés expuestos al metilfenidato (un fármaco utilizado para el TDAH), y el 3,9% de los que no habían estado expuestos a ninguno de los dos fármacos [8]. En general, el odds ratio ajustado de malformaciones congénitas, causadas por la Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 66 exposición al modafinilo, fue tres veces mayor que el de la exposición al metilfenidato. Un análisis de datos de 12 países, realizado en 2024 por investigadores internacionales, con una muestra de 153 nacidos vivos expuestos al modafinilo durante el embarazo, reveló que los percentiles del perímetro craneal y el peso al nacer de estos recién nacidos eran inferiores a los de los estándares de referencia [9]. A pesar de este efecto inhibidor del crecimiento fetal, provocado por la exposición al modafinilo, no se observó un aumento del riesgo de defectos congénitos graves. Sin embargo, los investigadores concluyeron que “hasta que se investigaran más a fondo las cuestiones de seguridad, las pacientes debían evitar tomar modafinilo durante el embarazo”. Medidas adoptadas por los organismos reguladores internacionales Desde hace varios años, los organismos reguladores de muchos países —entre ellos Australia [10, 11], Canadá [12], Irlanda [13] y el Reino Unido [14]— exigen que se contraindique el uso de modafinilo y armodafinilo durante el embarazo, y en mujeres que pueden quedar embarazadas y no utilizan métodos anticonceptivos eficaces. Por el contrario, la FDA aún no ha tomado medidas similares. La FDA no se puede permitir más retrasos en el cumplimiento del principio de precaución en materia de salud pública, y debe advertir a los pacientes y a los médicos sobre los posibles riesgos de malformaciones congénitas que conllevan el modafinilo y el armodafinilo. Instamos a la FDA a que actuara rápidamente en respuesta a nuestra petición, debido a la gravedad de las malformaciones congénitas asociadas al uso de modafinilo y armodafinilo que se conocen hasta la fecha, al uso generalizado de estos fármacos fuera de indicación, y al hecho de que en EE UU casi la mitad de los embarazos no son planeados [15]. ¿Qué hacer? No utilice modafinilo ni armodafinilo si está embarazada, planea quedar embarazada o si utiliza un anticonceptivo hormonal como único método anticonceptivo, ya que el modafinilo y el armodafinilo reducen la eficacia de tales medicamentos. Si tiene posibilidades de quedar embarazada y necesita tratamiento con modafinilo o armodafinilo, consulte a su médico para descartar un embarazo, antes de iniciar el tratamiento con estos fármacos, y utilice anticonceptivos eficaces durante el tratamiento y durante los dos meses posteriores a la interrupción de estos fármacos. Debido a los graves efectos adversos en la piel, el riesgo de abuso y otros riesgos, no recomendamos el uso de modafinilo o armodafinilo por ningún motivo, excepto para controlar los síntomas de la narcolepsia, tal y como aconseja la EMA desde 2010 [16]. Referencias 1. Teva Pharmaceuticals. U.S. label: modafinil (PROVIGIL). December 2022. https://dailymed.nlm.nih.gov/dailymed/drugInfo.cfm?setid=e16 c26ad-7bc2-d155-3a5d-da83ad6492c8. Accessed July 5, 2025. 2. Teva Pharmaceuticals. U.S. label: armodafinil (NUVIGIL). December 2022. https://www.nuvigil.com/globalassets/nuvigilconsumer/prescribinginformation.pdf. Accessed July 5, 2025. 3. Public Citizen. FDA Petition to require contraindicating use of modafinil (PROVIGIL and generics) and armodafinil (NUVIGIL) during pregnancy. May 28, 2025. https://www.citizen.org/article/fdapetition-to-require-contraindicating-use-of-modafinil-provigil-andgenerics-and-armodafinil-nuvigil-during-pregnancy/. Accessed July 5, 2025. 4. Food and Drug Administration. Medical review, Part 1, NDA 21-875, armodafinil (Nuvigil). June 2, 2007. https://www.accessdata.fda.gov/drugsatfda_docs/nda/2007/021 875s000_MedR_P1.pdf. Accessed July 5, 2025. 5. Food and Drug Administration. Review and evaluation of pharmacology and toxicology (by J. Edward Fisher, Ph.D. et al.), armodafinil (Nuvigil), NDA: 21-875. April 28, 2006. https://www.accessdata.fda.gov/drugsatfda_docs/nda/2007/021 875s000_PharmR.pdf. Accessed July 5, 2025. 6. U.K.’s Medicines and Healthcare products Regulatory Agency. Modafinil (Provigil): increased risk of congenital malformations if used during pregnancy. November 16, 2020. https://www.gov.uk/drug-safety-update/modafinil-provigilincreased-risk-of-congenital-malformations-if-used-during-pregnancy. Accessed July 5, 2025. 7. Kaplan S, Braverman DL, Frishman I, Bartov N. Pregnancy and fetal outcomes following exposure to modafinil and armodafinil during pregnancy. JAMA Intern Med. 2021;181(2):275-277. 8. Damkier P, Broe A. First-trimester pregnancy exposure to modafinil and risk of congenital malformations. JAMA. 2020;323(4):374-376. 9. Onken M, Lohse L, Coulm B, et al. Effects of maternal modafinil treatment on fetal development and neonatal growth parameters — a multicenter case series of the European Network of Teratology Information Services (ENITS). Acta Psychiatr Scand. 2024;150(5):372-384. 10. Arrotex Pharmaceuticals Pty Ltd. Australian label: Modafinil (APOMODAFINIL). June 2023. https://www.ebs.tga.gov.au/ebs/picmi/picmirepository.nsf/pdf? OpenAgent&id=CP-2023-PI-01696-1. Accessed July 5, 2025. 11. Arrotex Pharmaceuticals Pty Ltd. Australian label: armodafinil (NUVIGIL). November 2024. https://www.ebs.tga.gov.au/ebs/picmi/picmirepository.nsf/pdf? OpenAgent&id=CP-2015-PI-02888-1. Accessed July 5, 2025. 12. Teva Canada. Canadian label: Modafinil (ALERTEC). July 2023. https://pdf.hres.ca/dpd_pm/00071543.PDF. Accessed July 5, 2025. 13. Bluefish Pharmaceuticals. Irish label: modafinil September 2022. https://assets.hpra.ie/products/Human/19717/Licence_PA1436 -031-002_08092022120619.pdf. Accessed July 5, 2025. 14. Teva Pharma B.V. U.K. label: modafinil (PROVIGIL). June 2021. https://www.medicines.org.uk/emc/product/5412/smpc/print. Accessed July 5, 2025. 15. Rossen LM, Hamilton BE, Abma JC, et al. Updated methodology to estimate overall and unintended pregnancy rates in the United States. National Center for Health Statistics. Vital Health Stat 2(201). 2023. https://www.cdc.gov/nchs/data/series/sr_02/sr02201.pdf. Accessed July 5, 2025. 16. European Medicines Agency. European Medicines Agency recommends restricting the use of modafinil. July 22, 2010. https://www.ema.europa.eu/en/news/european-medicinesagency-recommends-restricting-use-modafinil. Accessed July 5, 2025. Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 67 Opioides. Dosis altas de opioides acumuladas durante el embarazo: daños neuropsiquiátricos a largo plazo en los niños expuestos (High cumulative doses of opioids during pregnancy: long-term neuropsychiatric harms in exposed children) Prescrire International 2025; 34 (272): 188-189 Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: opioides durante el embarazo, fetos expuestos a opioides, tramadol, codeína, fentanilo, hidromorfona, morfina, oxicodona, tapentadol, butorfanol, trastornos del desarrollo neurológico y exposición a opioides ● Un estudio de cohorte de Corea del Sur investigó la incidencia de diferentes trastornos neuropsiquiátricos y deficiencias de desarrollo neurológico en aproximadamente 216.000 niños, de entre 3 y 10 años, que se habían expuesto a opioides en el útero. Después de tomar en cuenta diferentes factores de confusión, el riesgo de trastornos del estado de ánimo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, y discapacidad intelectual era de 1,1 a 1,3 veces más alto en los niños expuestos a opioides en el útero que entre los no expuestos. El riesgo era 1,1 veces mayor si la exposición ocurría durante el primer trimestre del embarazo, y 2 veces mayor con una exposición de al menos 60 días. ● Un estudio de cohorte de EE UU, que incluyó a aproximadamente 1.900 niños que se habían expuesto a un opioide en el útero, presentó resultados similares: el riesgo de trastornos del desarrollo neurológico fue 1,2 veces mayor en los niños expuestos a dosis altas de opioides y 1,7 veces mayor en los que se expusieron durante más de 14 días, en comparación con los que no se expusieron. ● En la práctica, estos datos no son sólidos. A mediados de 2025, si una embarazada experimenta dolor grave o que no se alivia con paracetamol y se justifica usar un opioide, es razonable prescribir morfina, siempre que se gestione bien su uso, sobre todo durante el primer trimestre del embarazo. Tanto si están embarazadas como si no, el tratamiento de elección para las pacientes con dolor de leve a moderado que no se alivia con medidas no farmacológicas es el paracetamol, que se debe tomar únicamente mientras sea necesario y ejerciendo precaución para evitar las sobredosis. Para tratar este problema, se deben evitar los antiinflamatorios no esteroideos durante todas las etapas del embarazo, pues conllevan riesgos para el embarazo en sí y para el feto. Si el dolor es grave, ya sea desde el inicio o porque no se alivia con paracetamol, la morfina, en la dosis eficaz más baja, es una opción [1-3]. Los llamados “opioides débiles”, como la codeína y el tramadol, tienen una eficacia analgésica incierta, porque es dependiente de la conversión del medicamento en metabolitos activos y, por tanto, del estado enzimático de la paciente (por ejemplo, la codeína se metaboliza en gran parte a morfina) [1]. Los opioides tienen propiedades psicotrópicas y, según los datos obtenidos con animales, es factible que la exposición en el útero provoque trastornos neuropsiquiátricos y del desarrollo neurológico durante la niñez [1, 3-5]. En 2024, se publicaron nuevos datos sobre los riesgos a largo plazo de la exposición a los opioides en el útero. A continuación, presentamos los resultados principales. Un estudio de una gran cohorte, varios cientos de miles de niños expuestos a opioides en el útero con un seguimiento de 3 a 10 años. Un estudio de cohorte de Corea del Sur evaluó la asociación entre el uso de opioides por embarazadas y la incidencia de diferentes trastornos neuropsiquiátricos o del desarrollo neurológico en niños expuestos en el útero. El estudio se basó en los datos de un seguro médico de Corea del Sur del período entre 2010 y 2020, que incluyó a aproximadamente 1.300.000 pares de madre-hijo. Se consideró que 215.958 se habían expuesto a un opioide en el útero porque la madre había recibido al menos dos prescripciones de un opioide en al menos un trimestre. Los niños expuestos se compararon con aproximadamente 1.100.000 niños que no estuvieron expuestos. Los trastornos estudiados incluyeron: trastorno por déficit de atención e hiperactividad; discapacidad intelectual; trastorno del espectro autista; trastornos alimentarios; trastornos de ansiedad; trastornos del estado de ánimo; y trastornos compulsivos. La edad media de las mujeres cuando quedaron embarazadas era de aproximadamente 32 años. El estudio excluyó a los niños con trastornos neuropsiquiátricos documentados durante los primeros 6 meses de vida. Se dio seguimiento a los niños desde el nacimiento hasta un mínimo de 3 años, y en algunos casos hasta 10 años [6]. Los opioides prescritos con más frecuencia fueron la hidrocodona (usada principalmente como antitusivo), el tramadol y la codeína. Los otros fueron los llamados opioides fuertes (fentanilo, hidromorfona, morfina, oxicodona y tapentadol) y un agonista/antagonista de los receptores opioides (butorfanol) [1,6,7]. En promedio, la incidencia de trastornos neuropsiquiátricos y de desarrollo neurológico fue de 1,5 por cada 1.000 niños expuestos en el útero durante el primer trimestre del embarazo, versus aproximadamente 1,4 por cada 1.000 en los no expuestos. Se tomaron en cuenta diferentes factores de confusión, incluyendo edad materna, factores demográficos, comorbilidades maternas, como trastornos de la salud mental, y el uso de otros fármacos, sustancias ilícitas o alcohol. Después de ajustar por estos factores, pareció haber un aumento leve pero estadísticamente significativo del riesgo de trastornos neuropsiquiátricos o de desarrollo neurológico en los niños expuestos en el útero, con un cociente de riesgos (HR) de 1,07 (intervalo de confianza del 95% [IC95]: 1,05-1,10). Si se analiza cada trastorno por separado, el riesgo de trastornos del estado de ánimo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad y discapacidad intelectual pareció ser mayor en los niños expuestos a opioides en el útero que en los que no se expusieron: los HR van de 1,1 a 1,3 (diferencias estadísticamente significativas) [6]. Sin embargo, en una comparación entre hermanos, no se observó una diferencia estadísticamente significativa en el riesgo general Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 74 Seguridad para los consumidores del mercado de los suplementos dietarios Salud y Fármacos Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28 (4) Tags: suplementos dietarios, beneficios no comprobados de suplementos, información incompleta de productos dietarios, publicidad engañosa sobre composición de suplementos dietarios, farmacias certificadas Según los CDC, los suplementos dietarios se han convertido en parte de la rutina alimentaria de millones de estadounidenses. Vitaminas, minerales, extractos herbales y proteínas se promocionan como aliados del bienestar, la energía y la longevidad. Sin embargo, pocos consumidores son conscientes de que, a diferencia de los medicamentos recetados, estos productos no pasan por un proceso de revisión previa por parte de la FDA antes de llegar a los estantes de los establecimientos comerciales y vitrinas digitales. Esto significa que la seguridad, calidad y eficacia de la mayoría de los suplementos dietarios dependen exclusivamente de la responsabilidad de los fabricantes. La ley que estableció este marco, la Dietary Supplement Health and Education Act (DSHEA) de 1994, transfirió al productor la obligación de garantizar que su producto sea seguro y esté correctamente etiquetado. En la práctica, esto permite que un nuevo suplemento pueda lanzarse al mercado sin que la FDA lo conozca ni lo apruebe previamente. El mercado de los suplementos dietarios ha crecido de manera vertiginosa y hoy supera los cien mil productos disponibles en EE UU. Pese a su apariencia inofensiva, muchos de ellos se promocionan con beneficios no comprobados y presentan información incompleta o publicidad engañosa sobre su composición. Diversas investigaciones han revelado que una fracción importante de estos productos contiene ingredientes no declarados o incluso sustancias prohibidas. Entre 2007 y 2016, la FDA identificó más de setecientos suplementos adulterados, principalmente en las categorías de pérdida de peso, mejora del desempeño sexual y aumento de la masa muscular. Sin embargo, la agencia sólo puede intervenir cuando se demuestra que un producto es peligroso o ilegal, lo que deja a los consumidores expuestos a riesgos que no siempre perciben. La diferencia entre los medicamentos y los suplementos explica buena parte de esta vulnerabilidad. Mientras los fármacos de prescripción deben demostrar su seguridad y eficacia mediante ensayos clínicos antes de recibir la autorización de comercialización, los suplementos se comercializan bajo el supuesto de ser inocuos, sin revisión previa. Algunas organizaciones independientes, como la National Sanitation Foundation o ConsumerLab, verifican la pureza y el contenido de ciertos productos, pero sus certificaciones no garantizan su efectividad y seguridad. Esta falta de control alimenta falsas percepciones. El hecho de que un producto sea “natural” no implica que sea seguro. Muchos suplementos pueden causar efectos adversos o interactuar con medicamentos, por ejemplo, reduciendo la eficacia de anticonceptivos y antidepresivos o aumentando la probabilidad de hemorragias. Además, algunos productos rotulados como naturales contienen principios activos de fármacos o estimulantes no declarados, que exponen al consumidor a riesgos que pueden ser graves según las comorbilidades individuales; por ejemplo, el consumo de ¨potenciadores de la función sexual¨ que suelen contener principios activos para tratar la disfunción eréctil en dosis desconocidas, puede ser muy peligroso. En la práctica, una dieta equilibrada suele ser suficiente para cubrir las necesidades nutricionales. Solo ciertos grupos, como personas con riesgo de osteoporosis, quienes siguen dietas veganas o mujeres en edad fértil que planean quedar embarazadas, pueden requerir suplementos específicos de vitamina D, calcio, hierro, vitamina B12 o ácido fólico, pero bajo orientación médica y supervisión de un farmacéutico. Elegir con criterio implica revisar cuidadosamente las etiquetas, desconfiar de promesas milagrosas o afirmaciones exageradas, preferir marcas certificadas y comprar en sitios confiables, verificables o en farmacias reconocidas. En un mercado tan vasto y poco regulado, la mejor protección sigue siendo el acompañamiento profesional, informarse bien leyendo cuidadosamente la etiqueta del producto, evitar mezclas que no indican la cantidad de cada ingrediente. En conclusión, los suplementos pueden complementar la dieta en casos específicos, pero no sustituyen una alimentación saludable ni reemplazan tratamientos médicos. Su creciente popularidad ha superado la capacidad de los sistemas regulatorios para garantizar su seguridad. Por ello, la decisión de consumirlos debe tomarse informadamente y con acompañamiento profesional. En general, la base de una vida saludable es la alimentación equilibrada, la actividad física regular y el manejo adecuado del estrés. Fuente Original: Gragnolati A. The Truth About Supplements: Safety, Oversight, and the FDA’s Role. MedShadow, 11 de septiembre de 2025. https://medshadow.org/supplements-fda-oversight/ Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025; 28(4) 75 Patrones de uso de la medicina tradicional para el tratamiento de la hipertensión, la diabetes mellitus y el colesterol alto en países de ingresos bajos y medianos: un estudio transversal de 71 encuestas representativas a nivel nacional (Patterns of Traditional Medicine use for the treatment of Hypertension, Diabetes Mellitus, and High Cholesterol in Low and Middle-income Countries: a cross-sectional study of 71 nationally representative surveys) Mubarak Ayodeji Sulola, Abla M. Sibai, Albertino Damasceno, Alpamys Issanov, Rifat Atun, et al. Boletín de la Organización Mundial de la Salud, artículo Nro. BLT.25.293665 (Revisado por pares), 29 septiembre de 2025. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12578521/pdf/BLT.25.293665.pdf (de libre acceso en inglés) Tags: Medicina tradicional para tratar hipertensión en PIBM, combinación de medicina tradicional y medicina convencional, patrones de medicina tradicional para tratar diabetes mellitus, colesterol alto y uso de medicina tradicional en PIBM, medicina tradicional, medicinas tradicionales y farmacológicas, tratamiento convencional de enfermedades crónicas Resumen Objetivo. Evaluar el patrón de uso de la medicina tradicional a nivel mundial para el tratamiento de la hipertensión, la diabetes y la hipercolesterolemia. Métodos. Se combinaron datos individuales de 309.745 personas no embarazadas de 15 años o más, procedentes de 71 encuestas nacionales representativas realizadas en países de ingresos bajos y medianos entre 2005 y 2021. Se identificó a las personas con diagnóstico de hipertensión, diabetes e hipercolesterolemia que declararon utilizar medicina tradicional. Para cada afección, se estimó la prevalencia del uso de medicina tradicional a nivel mundial, regional y según el nivel de ingresos del país, así como el porcentaje de personas que usaban simultáneamente medicina tradicional y biomedicina. Además, se estimó la asociación entre el uso de medicina tradicional y las características individuales. Resultados. La prevalencia del uso de medicina tradicional fue del 14,7% (intervalo de confianza, IC, del 95%: 12,7-16,9) para la diabetes; del 12,4% (IC del 95%: 10,0-15,3) para la hipercolesterolemia; y del 8,1% (IC del 95%: 7,3-9,0) para la hipertensión. La mayoría de las personas que utilizaban medicina tradicional para la diabetes o la hipercolesterolemia también usaban simultáneamente biomedicina. Las asociaciones entre las características sociodemográficas y el uso de medicina tradicional variaron según la región y la afección. En la Región del Pacífico Occidental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso de medicina tradicional para la diabetes fue significativamente mayor en hombres y adultos jóvenes, mientras que su uso para la hipertensión fue mayor en mujeres y personas mayores. En la Región de África de la OMS, el uso de medicina tradicional para la diabetes y la hipertensión fue más elevado en hombres y en personas con menor nivel educativo. Conclusión. Este estudio muestra una elevada prevalencia del uso de la medicina tradicional para el tratamiento de la hipertensión, la diabetes y la hipercolesterolemia en los países de ingresos bajos y medianos. Los resultados destacan la necesidad de comprender mejor las interacciones clínicas y los riesgos asociados al uso de la medicina tradicional para optimizar el tratamiento de las enfermedades cardiometabólicas.