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Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922

Meisel Roca, Adolfo

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411 Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 Adolfo Meisel-Roca1 Miembro de la Junta Directiva del Banco de la República IntroduccIón A comienzos del siglo XX la economía colombiana se encontraba afectada negativamente por las consecuencias sobre el aparato productivo de una larga guerra civil que se desarrolló entre 1899 y 1902 y que dejó, además, su moneda completamente depreciada por una inflación que había llegado a más del 300 % anual. En 1903, en medio de esa difícil situación, Colombia perdió al departamento de Panamá, que se independizó con la ayuda de los Estados Unidos. Sus regiones se encontraban desarticuladas entre sí debido a su difícil geografía física y al atraso en la construcción de una red de ferrocarriles y carreteras. En 1913, en América Latina los kilómetros de ferrocarriles per cápita que tenía Colombia solo superaban a los de Haití. En exportaciones per cápita solo estaba ligeramente por encima de Haití y Honduras, ubicándose así en los últimos lugares de toda la región. A pesar de este panorama desolador, entre 1904 y 1922, Colombia logró estabilizar su economía y tener un sólido crecimiento exportador sobre la base del café. Esto le permitió, a comienzos de la década de 1920, llevar a cabo reformas económicas para atraer préstamos del exterior, mejorar su 1 El autor agradece los comentarios de Carlos Marichal, en una versión preliminar de este documento. Igualmente a María Modesta Aguilera, Jaime Bonet y Javier Pérez, investigadores del Centro de Estudios Económicos Regionales-CEER del Banco de la República, sucursal Cartagena. También se agradece la colaboración de Juliana Jaramillo y Felipe Espitia en el desarrollo de esta investigación. Licencia Creative Commons Atribución/ReconocimientoNoComercial-SinDerivados 4.0 Internacional https://doi.org/10.5281/zenodo.15007218 Adolfo Meisel-Roca 412 infraestructura de transporte y ubicarse en los primeros lugares en cuanto a crecimiento entre las principales economías de América Latina. Este documento estudia los antecedentes que rodearon la creación del Banco de la República y está compuesto por siete secciones. En la segunda sección se analiza el proceso de estabilización monetaria de 1903-1905. La tercera está dedicada a describir el contexto internacional, en particular el desempeño económico global de este periodo. En la cuarta sección se profundiza en la evolución monetaria y bancaria de la época, observando indicadores como la tasa de cambio, la inflación y la situación de la banca comercial. En la quinta sección se hace un balance de los numerosos proyectos de banca de emisión, múltiple o única, que se llevaron al Congreso entre 1904 y 1922. La sexta sección está dedicada a discutir las razones por las cuales se contrataron los servicios del experto financiero Edwin W. Kemmerer en 1922. En la última sección se presentan las conclusiones. la eStaBIlIzacIón monetarIa de 1903-1904 En su Memoria del Ministro del Tesoro de 1904, Carlos Arturo Torres señaló con precisión la complejidad de la situación monetaria que el país enfrentaba en esos primeros años del siglo2: Cuando terminada la guerra y restablecido el orden público, se puso fin, por ministerio de la ley, al recurso insensato de las emisiones indefinidas de moneda de papel, quedó en las arcas públicas un depósito de varios millones, cerca de setenta, según creo, con que atender a los gastos nacionales mientras que el gradual regreso a la normalidad permitía la reorganización de las rentas públicas, descuidadas y casi perdidas, como era natural, por una larga guerra… Se refería Torres a las consecuencias de la Guerra de los Mil Días, 18991902, que enfrentó a los liberales con el gobierno conservador en la más sangrienta de las guerras civiles que ha tenido el país y que dejó miles de muertos, con gran destrucción de la riqueza material y la inflación más alta de la historia nacional. 2 Torres (1904: IV). Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 413 Para Colombia el siglo XIX fue un tránsito penoso para lograr las condiciones de la inserción en la economía mundial y poder sumarse a las naciones del mundo que lograron hacer crecer su ingreso per cápita por medio de la industrialización, en el centro, o las exportaciones de materias primas, en la periferia. Como resultado de su abrupta topografía, atraso en el sistema de comunicaciones y la lotería de los productos, el país no logró establecer un sector exportador dinámico en el siglo XIX. Por esa razón, el producto interno bruto (PIB) per cápita permaneció casi estático en ese siglo. Salomón Kalmanovitz ha calculado que el PIB per cápita aumentó entre 1800 y 1905 a una tasa promedio anual de solo 0,1 %3. Ese pobre desempeño económico hizo que la aparición de los bancos comerciales y la circulación de billetes solo empezara a partir de 1870, cuando ya ambas instituciones estaban plenamente arraigadas en otros países de la región. La Ley 35 de 1865 autorizó a los bancos comerciales que se establecieran en Colombia. En ese momento no había ninguno autorizado a: «…emitir billetes al portador admisibles como dinero en pago de los impuestos y derechos nacionales, y en general en todos los negocios propios del Gobierno Nacional, obligándose este a distribuirlos también a la par»4. Entre otras razones, debido al estímulo de esa ley en los siguientes años se fundaron muchos bancos privados por todo el territorio nacional, empezando con el Banco de Bogotá en 1870. Hasta 1880 existió en el país lo que se conoce en la literatura económica como la banca libre, que se refiere a que no hay monopolio de la emisión de billetes, sino que hay facilidad para entrar al negocio por parte de los bancos privados. Estos bancos pueden emitir sus propios billetes, normalmente convertibles por oro. En un régimen de banca libre no participan los bancos estatales en la provisión de billetes, pues tendrían un poder asimétrico al tener la posibilidad de afectar la legislación a su favor5. Es decir, se trata de un sistema de banca múltiple de emisión, en contraste con un sistema de banco central, donde solo este último puede emitir los billetes. 3 Kalmanovitz (2015: 75). 4 Ley 35 del 6 de mayo de 1865. 5 Véase Dowd (1992). Adolfo Meisel-Roca 414 En el periodo de la banca libre, 1870-1880, el sistema bancario operó sin muchas quiebras y ningún pánico bancario generalizado. A pesar de ello, en 1880 llegó a su fin6. La razón fue que en 1880 el gobierno estableció, por motivaciones fiscales, el Banco Nacional, también con capacidad de emisión, con lo que se puso fin a la banca libre en sentido estricto. El Banco Nacional era un banco público que servía de agente fiscal del gobierno. No era, rigurosamente, un banco central, pues no servía de prestamista de última instancia de los demás bancos y además, por lo menos en los primeros años, no tenía control sobre la oferta monetaria. De hecho, el periodo 1880-1886 continuó siendo de banca múltiple, pues tanto el Banco Nacional como los bancos comerciales continuaron emitiendo billetes convertibles por oro. Ilustración 1. Billete emitido por el Banco de Cartagena en 1882 Fuente: Hernández Gamarra (2001: 52). En 1885 el gobierno de Rafael Núñez se enfrentó contra el ala radical del Partido Liberal en una guerra civil que empezó en el Estado Soberano de Santander en octubre de 1884. Para apoyar la financiación de los gastos 6 Véase Meisel-Roca (1990). Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 415 militares, el Banco Nacional aumentó las emisiones de sus billetes pero sin aumentar sus reservas de oro. Esa sobreexpansión llevó a que en 1886 el Banco Nacional tuviera que declarar la inconvertibilidad de sus billetes y establecer el curso forzoso de los mismos, es decir su aceptación obligatoria. Además, se le retiró la facultad a los bancos comerciales, supuestamente de manera temporal, para emitir billetes7. En el periodo inicial del curso forzoso, las emisiones del Banco Nacional fueron altas pero no excesivas. Como resultado la inflación anual promedio, entre 1886 y 1898, fue de 9,4 %8. El manejo más o menos controlado de las emisiones por parte del gobierno de la Regeneración se acabó en 1899 cuando estalló la Guerra de los Mil Días. El resultado fue que entre 1900 y 1903 se produjo la inflación más severa en la historia de Colombia: 38, 187, 318 y 169 %, respectivamente9. Aunque se trató de una inflación alta, si nos acogemos a la definición clásica de Philip Cagan, que utiliza el umbral de 50 % de inflación mensual, no es tan claro que en Colombia se hubiera presentado una hiperinflación durante la Guerra de los Mil Días10. De todas maneras una inflación anual de tres dígitos tuvo consecuencias muy negativas sobre la actividad económica, la distribución de la riqueza y el sistema de pagos, creando un enorme caos, destruyendo la confianza en la moneda e incluso paralizando muchos sectores. Con el fin de la Guerra de los Mil Días, en 1902, se redujo el ritmo de aumento de la base monetaria, cayendo a 27,9 % en 1903 (fue de 116,9 % en 1902)11. Esto contribuyó a la rápida estabilización de los precios, que en 1904 por primera vez volvieron a aumentar solo dos dígitos: 14,1 %. Además de la reducción en las emisiones de papel moneda por parte del gobierno, uno 7 El Banco Nacional fue liquidado en 1893 en medio de un escándalo sobre las «emisiones clandestinas», como se referían en la época a las emisiones que sobrepasaron el tope legal de 12 millones, y las cuales se habían mantenido ocultas, véase Meisel-Roca y López Mejía (1990: 72). 8 Ibídem, p. 102 y cálculos del autor. 9 Usando el índice de Alberto Pardo Pardo, véase Meisel-Roca (1994: 164). 10 Meisel-Roca (1994: 168). 11 López Mejía (1990: 106). Adolfo Meisel-Roca 416 de los elementos clave para frenar la inflación fue la Ley 33 de 1903. Esta ley ayudó a restablecer la credibilidad en la política monetaria que se había perdido casi completamente desde que se estableció el curso forzoso en 1886, pero especialmente después de 1899, cuando las enormes emisiones que se usaron para financiar la guerra llevaron a una inflación anual de tres dígitos entre 1901 y 1903. Ilustración 2. Anverso y reverso de un billete de cinco pesos, emitido por el «gobierno provisional» durante la guerra de los Mil Días, Ocaña 1900 Fuente: Hernández Gamarra (2001: 85). Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 417 La Ley 33 de octubre de 1903 estableció «…como unidad monetaria de la nación el peso de oro de un gramo 672 y 0,900 de ley»12. Adicionalmente, prohibió las nuevas emisiones de papel moneda e indicó que el papel moneda emitido continuaría circulando a la tasa de cambio del día. También creó una Junta Nacional de Amortización para amortizar el papel moneda, el cual se esperaba que se valorizara hasta que se pudiera cambiar por su valor inicial en oro y no al cambio depreciado en el cual se encontraba. Pero tal vez la iniciativa más importante de la Ley 33 fue que estableció que: «Es facultativo, en las transacciones públicas y privadas, estipular en oro o en papel moneda»13. Esta libertad para hacer transacciones de todo tipo en la moneda, nacional o extranjera, fue la base de la credibilidad de la reforma monetaria de 1903 y el ancla de la estabilidad monetaria hasta 1922. Ello contribuyó a que, a partir de ese momento, tanto la tasa de cambio como la inflación empezaran a estabilizarse, como veremos más adelante. En el discurso que pronunció ante el Congreso de la República el 24 de agosto de 1904, el Presidente Rafael Reyes señaló14: Paso por el penoso deber de informaros acerca del desastroso estado fiscal en que se halla el país y la anarquía y desorden en que están todos los ramos de la administración pública, consecuencia obligada de nuestras guerras civiles y sobre todo de la última que durante tres años causó desastres inmensos. A comienzos de 1905 había en circulación un total de $847.216.333 en billetes de papel moneda de curso forzoso de los que habían sido emitidos desde el 1 de enero de 1881, fecha de fundación del Banco Nacional [tabla1]. A partir de ese año, las emisiones de billetes de curso forzoso lograron frenarse en un nivel más o menos constante, lo cual también ayudó a la estabilización monetaria. Así mismo, ayudaron las reformas de la administración Reyes en 1905. Una de las cuales estableció, a través del Decreto 47 del 6 de marzo de 1905, que el valor legal de los billetes de curso forzoso sería en adelante su valor de mercado en ese momento y no el valor en oro que 12 Nieto Caballero (1912: 32-33). 13 Ibídem. 14 Citado en Torres García (1980: 231). Adolfo Meisel-Roca 418 Ilustración 3. Rafael Reyes Fuente: Óleo de Ricardo Acevedo Bernal, Museo Nacional, Bogotá. Tabla 1. Emisiones de papel moneda realizadas desde 1 de enero de 1881 hasta el 3 de enero de 1905 (pesos corrientes) Tipo de emisiones Emisión Incineración Circulante Emisiones hechas en casas extranjeras 69.313.077,00 7.377.592,90 61.935.484,10 Emisiones adoptadas con billetes de bancos 3.261.917,00 743.150,50 2.518.786,50 Emisiones hechas en casas nacionales 735.438.890,00 51.807.590,80 683.631.299,20 Emisiones efectuadas en los departamentos 102.449.545,00 3.318.781,20 99.130.763,80 Total emisión 910.463.429,00 63.247.115,40 847.216.333,60 Fuente: Diario oficial, nº 12294, 6 de marzo de 1905. Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 419 tenían cuando se suspendió la convertibilidad en 1886. Como el cambio de los billetes de papel moneda por pesos oro era de 100 a 1, esto resultó en una reducción legal de la deuda del gobierno del 99 %. Esa reducción representó, además, la eliminación de un obstáculo económico para volver al patrón oro pues hizo que la convertibilidad fuera más económica15. El Decreto 47 de 1905 también estableció las bases para la creación de un banco privado con el monopolio de la emisión de billetes, convertibles por oro con un respaldo en reservas del 30 %, El Banco Central de Colombia. Este, entre otras, tenía la función de amortizar el papel moneda, pero nunca lo hizo16. Otra función fue la de: «…tratar de conservar este precio del cambio» [100 a 1, AMR]17. En 1909, el Banco Central se disolvió ya que se le acusó de haber expandido el circulante y de no haber avanzado en la amortización del papel moneda. deSempeño económIco en el perIodo 1905-1922 El desempeño económico de la economía colombiana en el periodo 19051922 fue muy positivo y sin precedentes en la historia económica del país. Ese amplio dinamismo se sumó a los efectos de las reformas monetarias de 1903-1905 para que se consolidara la estabilidad macroeconómica del país en este periodo. La base de esa prosperidad fue la consolidación del sector exportador que, por primera vez desde la independencia, tuvo un rápido y sostenido crecimiento [gráfico 1]. Como se mencionó anteriormente, en el siglo XIX el crecimiento económico de Colombia fue muy desalentador. Los cálculos de Salomón Kalmanovitz muestran una caída del PIB per cápita real anual y de las exportaciones per cápita reales anuales hasta 1832 [tabla 2]. El periodo de mejor desempeño, 1850-1886, solo arrojó un crecimiento del PIB per cápita real anual de 0,5 %. Peor aún, de 1886 a 1905 ese crecimiento fue de -0,5 % promedio anual. 15 Hernández Gamarra (2004: 119). 16 Torres (1904: 251). 17 Sanín Cano (2015: 185). Adolfo Meisel-Roca 426 Ilustración 4. Carátula proyecto de ley de organización bancaria presentado por Gerónimo Martínez en 1914 Fuente: Martínez Aycardi (1914). Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 427 razón, en 1922 se produjo la primera decisión legislativa sobre el tema desde 1904, con la aprobación de la Ley 30 de 1922. Esa Ley Orgánica del Banco de la República, concilió los proyectos del senador Eugenio J. Gómez y el presentado en la Cámara de Representantes por el Ministro del Tesoro. Se aprobó la creación de un banco emisor único, privado, de naturaleza especial y en la cual podía participar el Estado. Los bancos privados formularon algunas críticas a dicha ley y el resultado fue la Ley 117 de 1922, que reformó la Ley 30 de 1922, orgánica del Banco de la República. Las condiciones Tabla 5. Proyectos de banco único de emisión presentados en Colombia al Congreso entre 1909 y 1922 Año Proyecto Nombres de quienes lo presentaron Banco único privado y sin participación extranjera 1909 1) N.R.I. Lucas Caballero 1911 2) N.R.I. Carlo M. Rosales, Marcelino Uribe Arango, Francisco Padrón, Miguel M. Calle y Víctor M. Salazar 1913 3) Proyectos sobre el Banco de la República Gobierno Nacional 1913 4) Proyecto del Banco de la República Marcelino Arango 1914 5) N.R.I. General Rafael Uribe Uribe 1917 6) N.R.I. General Pedro Nel Ospina Banco Nacional solo con capital privado 1904 7) N.R.I. General Rafael Uribe Uribe 1911 8) N.R.I. P. A. Molina, Esteban Álvarez, Marcelino Uribe 1913 9) N.R.I. Pedro Antonio Molina 1915 10) N.R.I. Pedro Antonio Molina 1917 11) N.R.I. Luis Serrano Blanco 1918 12) N.R.I. Esteban Jaramillo 1920 13) N.R.I. Nemesio Camacho, Félix Salazar, J. M. Philips, Víctor M. Salazar, Ignacio Moreno E., Enrique Olaya Herrera, Lucas Caballero y Notelo Becerra Delgado 1921 14) N.R.I. Proyecto de ley adoptado en la conferencia de Banqueros reunida en 1921 Banco Nacional solo con capital estatal 1918 15) N.R.I. Luciano Herrera Banco Nacional con participación estatal y privada 1921 16) N.R.I. Félix Salazar 1921 17) N.R.I. Eugenio J Gómez 1922 18) N.R.I. Eugenio Andrade, Ministro del Tesoro N.R.I.: No reporta información del nombre del proyecto. Fuente: Ibáñez (1990). Adolfo Meisel-Roca 428 estaban dadas para establecer el Banco de la República; sin embargo, el gobierno nacional decidió no hacerlo sin la asesoría del economista estadounidense Edwin Walter Kemmerer, profesor de la Universidad de Princeton y conocido como el Money Doctor por su experiencia como asesor monetario internacional23. Ilustración 5. Edwin Walter Kemmerer Fuente: Hernández Gamarra (2001: 103). 23 Sobre Kemmerer y sus asesorías al gobierno colombiano en 1923 y 1931, véase MeiselRoca (1994). Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 429 razoneS para contratar a edwIn w. kemmerer en 1922 Como lo habíamos señalado, después de 30 intentos fallidos entre 1904 y 1921 por legislar sobre el tema de la banca de emisión que requería el país, en 1922 se había aprobado la Ley 117 de 1922, orgánica del Banco de la República que gozaba de un amplio consenso. Sin embargo, antes de seguir adelante en la creación del banco central, el Presidente Pedro Nel Ospina contrató una misión de expertos norteamericanos dirigidos por Edwin W. Kemmerer para que adelantaran esa reforma, así como algunas otras que la complementarían. Como hemos visto, el periodo 1904-1922 mantuvo un crecimiento económico global sostenido y un auge exportador sin precedentes en la historia del país. Esto permitió lograr estabilizar las principales variables monetarias, sanear las finanzas públicas y ponerse al día con una deuda externa pequeña y que rondaba el 4 % del PIB. A pesar de ello, el país recibía muy poca inversión extranjera [tabla 6] y casi ningún préstamo externo. Los historiadores Emily y Norman Rosenberg señalan que hacia 1922: «En negociaciones entre Colombia y Blair and Company, los banqueros se mostraron interesados en ofrecer un préstamo si Colombia contrataba a un experto financiero sugerido por el Departamento de Estado»24. El experto que por esa época recomendaba el Departamento del Estado era Edwin W. Kemmerer, quien ya contaba con una exitosa trayectoria internacional, incluyendo Filipinas (1903-1906), México (1917) y Guatemala (1919). En octubre de 1922, el Congreso autorizó al Presidente Ospina para contratar una misión de consejeros financieros. La persona escogida para dirigir esa misión fue Edwin W. Kemmerer, como lo había sugerido la Secretaría de Estado de Estados Unidos. En 1923, Kemmerer presentó el proyecto de Ley Orgánica del Banco de la República que se convirtió en la Ley 25 de 1923. De esa manera, Colombia logró tener, en 1923, un banco central con todas las características más modernas del momento, siendo el segundo país de Latinoamérica en lograrlo, e incluso antes que Argentina, México y Brasil. Para entender las razones por las cuales Colombia acabó teniendo un banco central, con todas las funciones principales de estos, incluso antes que las 24 Rosenberg y Rosenberg (1987). Adolfo Meisel-Roca 430 principales economías de Latinoamérica, nos parece pertinente presentar los dos enfoques más comunes que encuentran en la literatura económica para explicar el surgimiento de los bancos centrales. La primera de ellas señala que los bancos centrales son producto de una evolución gradual del sistema financiero bancario donde un banco, público o privado, va adquiriendo las características de prestamista de última instancia. Charles Goodhart es uno de los más destacados expositores de esta tesis25. Esta explicación se puede describir como endógena y gradualista. No se acomoda a la experiencia colombiana de las décadas anteriores a la creación del Banco de la República, pues ni el 25 Goodhart (1985). Tabla 6. Inversión de Estados Unidos en América Latina en 1913 (millones de dólares) País Valor Sur América Argentina 40 Bolivia 10 Brasil 50 Chile 15 Colombia 2 Ecuador 10 Paraguay 3 Perú 35 Uruguay 5 Venezuela 3 Centro América (incluyendo México y el Caribe) Costa Rica 7 Guatemala 20 Honduras 3 Nicaragua 3 El Salvador 3 Panamá 5 Cuba 220 Haití 4 México 800 República Dominicana 4 Total 1.242 Fuente: Investment (World Place Foundation Pamphlet, 1928) (Goodhart, 1985) (Smith, 1990) (Marichal y Díaz Fuentes, 1999) of United States Capital in Latin America, World Place Foundation Pamphlet, Boston (1928: 1031-1034). Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 431 Banco Nacional, ni el Banco Central, se pueden considerar como producto de una evolución paulatina hacia el banco central que surgió en 1923. La otra corriente sobre los orígenes de los bancos centrales señala que estos surgen como resultado de circunstancias históricas y políticas particulares. Una de las pioneras de este enfoque fue Vera Smith quien, en 1936, señaló que26: «Un banco central no es un producto natural del desarrollo bancario. Es impuesto desde fuera o aparece como resultado de los favores del gobierno»27. En su opinión, los bancos centrales surgieron debido al monopolio de la emisión de los billetes que recibían de los gobiernos, pero no hay ninguna justificación económica para dicho monopolio. Este enfoque lo podemos denominar como exógeno y de choque. En el caso de América Latina, Carlos Marichal y Daniel Díaz Fuentes han argumentado que el origen de la mayoría de los bancos centrales no se acomoda al modelo evolutivo, pues no se trató de bancos nacionales de emisión que poco a poco fueron evolucionando28. Ese fue el caso, por ejemplo, del Banco de México (1925) donde: «…razones políticas y de coyuntura económica de los años 20 fueron decisivas…»29. Ese también fue el caso de Colombia, que debió aceptar el modelo de banco central norteamericano que trajo Kemmerer para poder abrir las puertas de la banca privada norteamericana. concluSIoneS En este documento hemos analizado la evolución de los temas monetarios y bancarios en el periodo anterior a la creación del Banco de la República en 1923, con especial énfasis en los años 1904-1922. Entre 1870 y 1922, el país pasó por un periodo de banca libre exitoso, de monopolio de la emisión de billetes por parte de un banco público, otro de monopolio de la emisión por parte de un banco privado, ambos sin éxito, y con la inflación más alta de su historia 26 Smith (1990). 27 Smith (1990: 147-148). 28 Marichal y Díaz Fuentes (1999). 29 Carlos Marichal, «Debates sobre los orígenes de la banca central en México» (mimeo), s.f., p. 3. Adolfo Meisel-Roca 432 Ilustración 6. Caricatura periodística alusiva a la llegada de la Misión Kemmerer Fuente: Meisel-Roca (1994: 128). Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922 433 y un periodo de libre estipulación donde no había formalmente una entidad encargada de la emisión de billetes. Luego, durante un largo periodo se debatió sobre si se pondría en funcionamiento un régimen de banca de múltiples emisores o de un solo emisor de billetes; es decir, fue una era muy rica en experiencias monetarias y bancarias. El objetivo principal del documento fue preguntarse la razón por la cual se creó en Colombia en 1923 el segundo banco central de América Latina, incluso antes que países con economías más avanzadas en ese momento, como Argentina, Brasil, Chile y México. La conclusión es que esa fue una solución que, en cierta forma, fue forzada por los inversionistas y la Secretaría de Estado de Estados Unidos, que veían como obstáculo para la llegada a nuestro país de sus capitales, el régimen monetario y bancario que había en Colombia en ese momento. Para congraciarse con esos inversionistas y prestamistas, las autoridades económicas aceptaron invitar una misión de expertos financieros dirigida por Edwin W. Kemmerer y acogieron casi todo lo que esos asesores propusieron. Claramente, el Banco de la República no surgió como resultado de un proceso evolutivo gradual de instituciones bancarias previas, públicas o privadas, que hubieran gozado de ciertos privilegios otorgados por el Estado. BIBlIografía Bejarano, J. A. (2007): «El despegue del café (1900-1928)», en Ocampo, J. A., Historia económica de Colombia, Planeta-Fedesarrollo, Bogotá. Dowd, K. (1992): The Experience of Free Banking, Routledge, London, Diario Oficial (1905), nº 12294. Goodhart, C. 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