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MÉNDEZ HERNÁN, Vicente (2007): “[Reseña] LLAMAZARES RODRÍGUEZ, Fernando, Fuentes documentales para el arte Barroco en la provincia de León. Ensambladores, escultores y pintores”, Norba. Revista de Arte 27, 337-339. DOI: 10.5281/zenodo.11199848
NORBA-ARTE, vol. XXVII (2007) / 331-349 NOTICIAS BIBLIOGRÁFICAS 337 conoció de primera mano las innovaciones que Gaspar Becerra introdujo en la traza, decoración y figura humana, las cuales tendrían luego un gran éxito en la época de la Reforma Católica. Culmina la etapa inicial del escultor un magnífico estudio sobre el retablo mayor del Monasterio de Santa Clara de Briviesca. La obra en Aragón, con la peculiaridad de los materiales empleados en esta etapa, la actividad en el País Vasco, la importante obra que Juan de Anchieta dejó en Navarra, o los encargos de Burgos y La Rioja, son los ejes con los que García Gaínza termina de vertebrar su trabajo. Mención especial merecen, en su tierra de adopción, los retablos de Cáseda, Añorbe, Aoiz, o Santa María de Tafalla, así como la obra que hizo para instituciones como la Catedral de Pamplona, etcétera. Vicente MÉNDEZ HERNÁN LLAMAZARES RODRÍGUEZ, Fernando, Fuentes documentales para el arte Barroco en la provincia de León. Ensambladores, escultores y pintores, León, Universidad de León, Secretariado de Publicaciones, 2008, 607 pp. y 78 fotografías en blanco y negro, I.S.B.N.: 978-84-9773-388-5. Las fuentes documentales constituyen uno de los elementos capitales para que el historiador del arte pueda conocer, reflexionar y contextualizar el hecho artístico en el marco de su época y valorar su importancia. Así lo constata Fernando Llamazares en la introducción que precede a su libro dedicado al estudio de las fuentes documentales en el arte barroco leonés, centrado en la actividad artística desarrollada en el mundo de la madera por ensambladores, escultores y pintores. Gran parte de estas aportaciones documentales que ahora publica, ya fueron utilizadas por su autor para sustentar su libro dedicado a estudiar El retablo barroco en la provincia de León, publicado en 1991. Haciendo una breve reflexión sobre la importancia que ha tenido el análisis de las fuentes documentales, cabe hacer hincapié en el objetivo común de los autores
NORBA-ARTE, vol. XXVII (2007) / 331-349 338 NOTICIAS BIBLIOGRÁFICAS en recuperar el espíritu de la época como clave para precisar la concepción del arte en cada situación histórica. Teniendo esto en cuenta, se entiende que en el seno de la Escuela de Viena apareciera el estudio crítico de las fuentes y documentos de la Historia del Arte, trabajo fundamental para construir la función, idea o voluntad del arte en cada período. Este tipo de investigación fue la que realizó el propio fundador de la escuela, Franz Wickhoff, junto a Hans Tietze (1880-1954), Rudolf von Eitelberger (1817-1885) y, sobre todo, Julius von Scholosser (1866-1938), y su obra titulada La literatura artística (Viena, 1924). El estudio y análisis críticos de las fuentes literarias, las documentales y las bibliográficas son, sin duda, un medio bastante eficaz para lograr una aproximación a la Historia del Arte. La lectura minuciosa y profunda de la literatura artística puede ayudar considerablemente al estudioso de esta disciplina a interpretar, de la forma más objetiva y eficaz posible, la práctica del arte en un momento determinado y aún también a ayudar a hacer una lectura integral de una obra plástica concreta. En estos escritos, a través de los cuales el historiador logra situarse en la mentalidad artística de una época, se manifiestan aspectos tan interesantes como, por ejemplo, la teoría del arte, los tratados de carácter teórico-prácticos, las descripciones de edificios, las relaciones de arquitecturas efímeras, las historias locales con contenido histórico artístico, las guías de ciudades, las biografías de artistas, la legislación sobre arte, y un largo etcétera. Así se recoge en la obra del profesor Fernando Llamazares, quien ha dotado a su obra de una estructura muy interesante para estudiar las distintas vertientes derivadas de analizar las fuentes documentales. El libro principia con un capítulo previo dedicado a estudiar las fuentes y tipos de fuentes. Tras hacer un recorrido mucho más exhaustivo que el nuestro por la bibliografía artística dedicada a este aspecto, estudia los distintos tipos de archivos utilizados, ofreciendo una pequeña, pero muy interesante, trayectoria histórica de los mismos, e incidiendo en los principales tipos de fuentes que en ellos nos podemos encontrar. El camino artístico a transitar y el ocaso de la vida, es el primer capítulo, de dos en total, donde el autor analiza las fuentes documentales que transcribe al final de su obra, ofreciendo una reflexión, a partir de aquéllas, para estudiar aspectos sociológicos referidos a la formación del artista, las licencias y pregones de la misma, sus contratos, así como los testamentos e inventarios de bienes. Con ello, Fernando Llamazares pretende y logra ofrecer no sólo un repertorio de documentos, sino también, y sobre todo, una reflexión extractada a partir del análisis de los mismos. De igual modo sucede con el capítulo dedicado a analizar La documentación aportada, donde ésta se agrupa por centros geográficos con el objetivo de sintetizar y, sobre todo, valorar las nuevas aportaciones que el autor hace en el ámbito histórico-artístico. A ello se suman las anotaciones que realiza a la obra escultórica vallisoletana de Gregorio Fernández, a la del ensamblador Lucas González, etcétera. La obra se cierra con un capítulo dedicado al análisis de la promoción artística en los centros monásticos, el índice de documentos, y un índice onomástico y
NORBA-ARTE, vol. XXVII (2007) / 331-349 NOTICIAS BIBLIOGRÁFICAS 339 geográfico de gran ayuda para localizar cualquier dato en este importante trabajo para nuestra Historia del Arte español. Vicente MÉNDEZ HERNÁN HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, Ascensión, La clonación arquitectónica, Madrid, Siruela, 2007, 154 pp., 94 fotos B.N., Col. La biblioteca azul (serie mínima), I.S.B.N. 978-84-9841-069-3. El ensayo La clonación arquitectónica, ofrece al lector una amplia reflexión en torno a los conceptos de réplica, clon, facsímil, autenticidad, copia, reconstrucción y destrucción en relación a la intervención en el patrimonio arquitectónico, en especial referido a los inmuebles singulares del Movimiento Moderno, construcciones desaparecidas con una fuerte carga simbólica e ideológica, o bien centros históricos destruidos por acciones bélicas. El marco cronológico se centra sobre todo en las realizaciones ejecutadas a lo largo del siglo XX, en particular las elaboradas en los últimos veinte años. La autora inicia su exposición analizando el término de reproducción artística, tomando así prestado una expresión propia del aprendizaje del artista pero que le sirve para fijar los límites de la reproducción arquitectónica considerando la máxima ‘com’era e dov’era’. La conveniencia de la creación de un facsímil fue comentada anteriormente en las teorías restauradoras románticas, que en muchos casos llevaban implícitas la necesidad de una restitución como claro reflejo de la exaltación de los valores patrios. De época más reciente, sobresale el ejemplo de la reconstrucción total del Globe Theatre cuya construcción no sólo la encontramos en Londres sino también en otras poblaciones europeas como en Roma, en el parque de la villa Borghese. No obstante, ese discurso lleva implícito otra problemática: la oportunidad o no de emplear el lenguaje contemporáneo en aquellas obras tristemente desaparecidas como el teatro de La Fenice en Venecia. Asimismo, como bien