Recibido 30 sep iemb e 2024 | Acep ado 5 no iemb e 2024 | Publicado 2025-01
Gaze a de An opología, 2025, 41 (1), a ículo 06 ꞏ Ve sión HTML
Las me á o as de las indus ias cul u ales. Lee a Ho kheime y
Ado no en iempos de con ol
The me apho s o cul u al indus ies. Read Ho kheime and Ado no in imes o con ol
José Luis An a Félez
Á ea de An opología Social. Uni e sidad de Jaén (España)
[email p o ec ed]
Gus a o A. Segu a Lazcano
Uni e sidad Au ónoma del Es ado de México, SIEA - CIME, Toluca, Es ado de México
gasegu [email protected]
INDUSTRIAS CULTURALES Y NUEVOS CONSUMOS CULTURALES
MONOGRÁFICO COORDINADO POR FRANCISCO ÓSCAR CHECA FERNÁNDEZ
RESUMEN
En es e abajo, a a és de la lec u a e ocado a de la Escuela de F ank o , especialmen e de Max Ho kheime y de Theodo
Ado no, se hace un encuen o con lo ocu ido en es os iempos de pandemia, po causa del Co id-19, y se hace una b e e
e lexión de cuál ha sido el papel de las Indus ias Cul u ales y cómo es ás han u ilizado es os iempos pa a, p ime o, eplan ea
su o ma de llega a un núme o mayo de suje os sociales. Segundo, el a ianzamien o de los p oyec os sociales unila e ales y,
e ce o, gene a a una nue a línea de ac uación, basada en la idea de la p opia pandemia como p oduc o y el con inamien o como
un hecho social signi ica i o. Se hace una b e e e lexión de es os aspec os y se eac ualiza la idea de Indus ia Cul u a como un
pe manen e empob ecimien o de las condiciones socio- i ales de Occiden e.
ABSTRACT
In his wo k, h ough he e oca i e eading o he School o F ank o , and especially, Max Ho kheime and Theodo Ado no, an
encoun e is made wi h wha happened in hese imes o pandemic, due o Co id-19, and a b ie e lec ion is made o wha has
been he ole o he Cul u al Indus ies and how hey ha e used hese imes o, Fi s , e hink hei way o eaching a g ea e
numbe o social subjec s. Second, he consolida ion o unila e al social p ojec s and, hi d, i will gene a e a new line o ac ion,
based on he idea o he pandemic i sel as a p oduc and con inemen as signi ican social ac . A b ie e lec ion o hese aspec s
is made and he idea o Cul u al Indus ies is upda ed as a pe manen impo e ishmen o he socio- i al condi ions o he Wes e n
Cul u e.
PALABRAS CLAVE
indus ia cul u al | pandemia | Escuela de F ank o | nue os consumido es | his o icismo
KEYWORDS
cul u al indus y | pandemic | F ank o School | new consume s | his o icism
“El único medio de eno ación consis e en ab i los ojos y con empla el deso den. No se a a de un
deso den que quepa comp ende . He p opues o que lo dejemos en a po que es la e dad. En el
ondo de es a noche abo edada, ahí es donde es oy inje ado, no comp endiendo lo que oigo, no
sabiendo lo que esc ibo” (Samuel Becke , Rela os y ex os pa a nada).
“De hecho, el empleo indisc iminado de un concep o e iche como el de ‘indus ia cul u al’ implica, en
el ondo, la incapacidad misma de acep a es os acon ecimien os his ó icos y –con ellos– la
pe spec i a de una humanidad capaz de ope a sob e la his o ia” (Humbe o Eco, Apocalíp icos e
in eg ados).
1. In oducción. Pandemia me á o a e in e p e ación
Los pe iodos de c isis suelen se momen os de ansición y ap endizajes que obligan a e isa el o igen,
ayec o ia y des ino de nues a exis encia y las ci cuns ancias que la en uel en y posibili an. Po ello no
debemos ol ida que en los p ime os días ene o de 2020, en una p o incia china, se egis a on las
p ime as mue es causadas po un le al y desconocido i us y que dos meses después la O ganización
Mundial de la Salud (OMS) decla ó, en ono p eocupan e y haciendo sal a las ala mas, como pandemia
al Co id-19, debido a su al a asa de p opagación y núme o c ecien e de mue es. Al espec o es
imposible ol ida que du an e la p ime a ola de con agios la in aes uc u a hospi ala ia de muchas
naciones esul ó insu icien e lo que mo i o mayo desespe ación en e la población, imp o isación y
con lic os é icos en e el pe sonal médico. A pa i de ello y mien as los p incipales labo a o ios y
emp esas a macéu icas del mundo se ocupaban de diseña la acuna y busca el mejo an ído o, los
gobie nos implemen a on se e as es icciones en las ciudades, la mayo ía de ellas iola o ias de las
libe ades indi iduales pa a con ene los con agios, ales como cua en enas, medidas sani a ias, cie es
de on e as y es icciones de iaje. Po a ios meses la población ue obligada a pe manece en
con inamien o domicilia io y pos e io men e habili ada pa a suma se a la ase de ele abajo. Los más
jó enes end ían que con inua sus es udios en modalidad a dis ancia has a e mina el pe iodo escola .
Ac o seguido y po ce ca de un año las au o idades es ablecie on no mas de dis anciamien o social y el
uso de masca illas obliga o ias en los espacios públicos.
Es a expe iencia colec i a, que no pocos asocia on con el e o y los es agos p o ocados po la pes e
neg a del siglo XIV y la g ipe española de 1918, además del impac o en la salud y la economía de las
amilias, mo i o impo an es cambios en el compo amien o social y en los hábi os pe sonales de
consumo, en e ellos los elacionados con obje os, mani es aciones y p ác icas cul u ales. Con base en
los hechos, el p esen e abajo lle a a cabo una e isión, an o c í ica como in e p e a i a, de lo
acon ecido du an e es e di ícil pe iodo y sus consecuencias sociales. Pa iendo de las me á o as de las
indus ias cul u ales, ca ego ía p opues a en la Dialéc ica de la ilus ación, ob a ep esen a i a del
pensamien o y la eo ía c í ica de la escuela de F ank o , examina emos los cambios que la pandemia
gene ó sob e la p oducción y el consumo cul u al y que, al día de hoy, se hacen p esen es.
Como es sabido, en diciemb e de 2019 se gene ó un b o e epidémico mundial que p o enía de Wuhan,
p o incia de Hubei, en China. Se a a de una en e medad po co ona i us (Co id-19), que es in ecciosa
y que es á causada po el SARS-CoV (pa a una isión desde las ciencias sociales, la iloso ía y la
e lexión c í ica, en el momen o que odo ocu ía, éase Amadeo 2020a, 2020b, 2020c). Una pandemia
como la p oducida po el Co id-19, no es solo un hecho epidemiológico, económico, o biosocial, sino que
ha enido consecuencias disco dan es y adicales en p ác icamen e odos los aspec os sociales y, de una
mane a di ec a, en el a e, los medios de ges ión cul u al y en las p opias indus ias cul u ales. Todo ello,
además, po que las disociaciones polí icas, los c i e ios sani a ios, que se de i an en nue as y complejas
elaciones sociales, y la p opia me a o ización del Co id-19, lle a hacia pun os donde podemos habla de
un nue o escena io cul u al y eje cicio es é ico que sin habe lo p e is o ha log ado impac a el de eni
a ís ico y p o ocado la acele ación digi al y eno ación de las indus ias cul u ales, las o mas de
exhibición y, cómo no, un epensa qué es el a e, cuál es su come ido, cómo se p oduce usa y consume.
En es e abajo se in oduce una sue e de e lexión explo a o ia, ap esu ada y necesa ia sob e la
p esencia de las indus ias cul u ales y, po ende, del a e y las es é icas que ope an bajo el p isma de un
hecho mecanizado que se hace ine i able po la pandemia del Co id-19. El pe o es á en que pa a hace
es o su icien emen e isible pa a lo cual hemos op ado po edimi algunos de los p ecep os eó icos
emanados de la Escuela de F ánc o , co ien e de pensamien o c í ico, cuya pe spec i a
in e disciplina ia explo a las es uc u as de las sociedades indus iales desa olladas y que nos se i á
como sis ema de guía (Ado no 2002 y 2015, Ho kheime y Ado no 1947).
De es a mane a, y adelan ando pa e de la a gumen ación cen al, a i mamos que la pandemia del
Co id-19 ha p o ocado una doble eacción: una epidé mica, donde mucho de lo que anunciaba, el
simulac o y la es a a, se han is o e eladas; y, o a, de ca ác e dé mica, donde el Co id-19 ha se ido
de gene ado de un p oceso coo dinado y cons uc i o de con ol social, disciplinamien o y eajus e, que
ha lle ado a las indus ias cul u ales a expandi sus e i o ios y a es ablece una nue a o ma de
epis emología y es é ica. Podemos a i ma que un hecho como el encie o en casa ha p o ocado una
nue a es é ica, aunque a p io i ue ap o echada g an pa e de las ideologías que desde los años 2000
exis ían, así como un g an desa ío, jus i icación y con ol, p o ocado po el mismo sis ema ideológico que
nos indica ence a nos (G upo de In es igación Co ona 2020). En condiciones de con inamien o el
ad enimien o del Co id-19 agenda una es é ica no an o de la in ención, que ambién, sino de lo
au ológico. De hecho, el Co id-19 se o na una o ma es é ica, médica y social que, de
mane a au opoié ica, gene a un cons an e lujo de poses, modos y o mas pe suasi as. De hecho,
pod íamos empeza habla más allá de una é ica del aislamien o social, de una es é ica del encie o, una
e sión de eclusión en cie a medida cen ada en la p i a ización de la ida, del conocimien o y la
biopolí ica, que ha gene ado que cie os mecanismos nec opolí icos omen el pode , in e engan la
ideología y, cómo no, las cul u as y p ac icas es é icas, las mane as de ep esen ación, de uso y
consumo de las a es, que de aquí mismo nacen.
2. La simpli icación del mundo desde y po las indus ias cul u ales
Reco demos que la exp esión indus ia cul u al p opues a po Theodo Ado no y Max Ho kheime juega
un papel cen al en su c í ica al manejo inicuo que, de las c eaciones a ís icas y o as exp esiones de la
cul u a, hace el capi alismo, debido a su capacidad écnica pa a ep oduci y me can iliza odo ipo de
obje os, incluso aquellos con un alo in angible y subje i o. Pa a Jay (1988) ello signi ica que las
sociedades occiden ales en su desa ollo écnico han op ado po a o ia su po encial emancipado y a
a és de sus ac i idades me can iles impone cie a ideología a la sociedad consumido a. De acue do
con las p emisas sociológicas y dialéc icas de la Escuela de F ank o a a és de las indus ias cul u ales
se o alece un sis ema de con ol simbólico, que impone y ex iende abie amen e no solo o mas y
con enidos cul u ales, sino alo aciones que uni o mizan la sensibilidad y el juicio es é ico en e la
población (En el 2005).
La posibilidad de es anda iza y ep oduci obje os cul u ales, en el úl imo siglo, ha quedado suje a al
a ance e in luencia de los medios de comunicación y las ecnologías que pe mi en ep oduci y
es anda iza ob as que se conside an ines imables, pe o cuyos con enidos dis up i os, g acias a los
mecanismos de que dispone el sis ema económico, han sido p e iamen e es e ilizados. El me cado
capi alis a de los obje os cul u ales indus ializados ope a y seduce ácilmen e a los públicos neó i os y
ana izados, pa a al in c ea en e ellos la ilusión de pode elegi lib emen e su adquisición o consumo,
cuando ealmen e odo ac o consun i o o ma pa e de un p oceso económico de o e a-demanda
p e iamen e a mado y supe isado, a a és del cual un símbolo de libe ad c ea i a se con ie e en
obje o pa a el consumo masi o, es deci en simple me cancía (Szpilba g 2016).
© Venuca E anan, Viole a Quispe y Gaudencia Yupa i.
Todo obje o indus ial esul a an solo una copia iel y pe ec a con o me al p ocedimien o de
es anda ización que le da o igen. Se a a, po an o, de un clon, de un duplicado que sus i uye a la pieza
o iginal, la cual, pa a la mayo ía, queda á i emediablemen e ocul a y dis an e. Sea po medio de un
ideo o de un audio, quizá un acsímil o bien una ep oducción o og á ica, de la mani es ación a ís ica o
e sión o iginal, solo queda á en manos del consumido o des ina a io un egis o pa cial de su i alidad y
nada de su au a como lo ad i ie a Wal e Benjamin (1989) en La ob a de a e en la época de su
ep oduc ibilidad écnica. La copia de una pieza de a e ex emadamen e aliosa, aunque sea exac a
siemp e esul a á alsa. La copia siemp e engaña al igno an e y se con ie e en una o ma de es a a que
demues a que el consumido se encuen a impedido de conoce y dis u a , con sus sen idos, de la pieza
o iginal. A di e encias del obje o de diseño, la ob a a ís ica es po de inición una pieza única. La
sa is acción que puede expe imen a se en e a la copia nunca se á plena pues se a a de un also ídolo,
un placebo capaz de aplaca pa cialmen e la cu iosidad, a enua la inquie ud pe o que poco apo a a
nues a expe iencia es é ica: “La indus ia cul u al no sublima, sino que ep ime y so oca”, a i maban con
con undencia Ho kheime y Ado no (1947: 168).
Las indus ias cul u ales hoy ampa adas po los a ances de la ecnología digi al adquie en mayo pode y
capacidad pa a ep oduci ilimi adamen e los obje os es é icos más ap eciados, coloca los en cualquie
luga del mundo y hace que los mismos adquie an nue as e siones, con mayo es cualidades
pe suasi as que en calidad de a ayen es me cancías mo i en su adquisición, ene ación y deseo de
consumo o colección. A a és de los medios de comunicación y los sis emas de ep oducción, las
g andes co po aciones log an impone de e minados símbolos cul u ales, alo es y gus os acodes con
sus ideologías y p opósi os. La sociedad de masas esul a bas an e a ac i a al capi al cul u al y
ecep i a de aquello que se publici a in ensamen e: “El gus o dominan e oma su ideal de la publicidad, la
belleza de uso. De al sue e el dicho soc á ico según el cual lo bello es lo ú il se ha cumplido po in
i ónicamen e” (Ho kheime y Ado no 1947: 187).
En el a án de a ae más consumido es hacia sus p oduc os, las indus ias cul u ales han di e si icado
sus es a egias de me cadeo y ace cado sus a ayen es colecciones y ca álogos a g upos ju eniles
su icien emen e sol en es y ecep i os. En es a ía, muchos con enidos cul u ales se han hecho
didác icos e incluso con e ido en e siones lúdicas, que en e sión de en e enimien os a apan la
a ención y el gus o de las pe sonas más jó enes. Se a a, en onces, de es é icas con eccionadas pa a el
consumo inmedia o, bocadillos adic i os y e íme os que sin sacia al usua io lo obligan a demanda
con inuamen e más de lo mismo. El a e, insc i o en o ma os digi ales y come ciales, es solo un
componen e cuidadosamen e añadido a la pieza, a gumen o que es e iza la me cancía pa a que es a sea
adqui ida sin e lexión alguna. El a e, po an o, no es ya un obje o cul u al que i umpa nues a
conciencia y pueda libe a nos del has ío que en uel e la ida dia ia y sus implacables u inas, sino que
po el con a io es una pieza más del juego capi alis a que ei e a el pode y la lógica del sis ema
económico. En e ec o, la ecnología digi al ha enido inc emen ado signi ica i amen e el pode de las
indus ias cul u ales, acili ando la c eación, dis ibución y consumo de p oduc os cul u ales a una escala
sin p eceden es. Con he amien as digi ales a anzadas, las indus ias cul u ales hoy pueden analiza
in inidad de da os de allados sob e las p e e encias y compo amien os de los usua ios, pe mi iendo a los
omado es de decisiones comp ende mejo el impac o económico de sus p oduc os en los e i o ios,
g upos y sec o es sociales. Es a capacidad de análisis y segmen ación de audiencias es á lle ando hacia
una pe sonalización más e ec i a de los con enidos, adap ándolos a nichos especí icos y mejo ando la
capacidad de a ae y e ene a un núme o mayo de consumido es.
La no o ia in luencia de la ecnología digi al en las indus ias cul u ales susci a an o menciones de apoyo
como ambién se e as c í icas. La pe sonalización ex ema y el uso in ensi o de algo i mos ha lle ado a
la c eación de bu bujas in o ma i as, muchas de ellas di igidas po las co po aciones, donde los usua ios
solo consumen con enido que e ue za sus c eencias y gus os p eexis en es, limi ando la di e sidad
cul u al y el acceso a o as pe spec i as que las con adicen. Po si ue a poco, la concen ación del
pode en unas pocas pla a o mas ecnológicas gene a p eocupaciones en muchos sec o es sob e el
monopolio y la explo ación de da os pe sonales y que a la la ga puede e osiona la con ianza del público
en es as indus ias y en el uso de la ecnología misma (Bus aman e 2017, Rod íguez-Fe ándiz 2011). El
capi alismo global es esponsable de la pandemia del Co id-19, pe o ambién de b inda al mundo las
medidas de solución y esiliencia social en e a la c isis sani a ia. En es os años hemos ansi ado, sin
da nos cuen a de ello hacia o as o mas de acionalidad, la ecnología digi al nos ha dejado a las
pues as de la in eligencia a i icial y lo que puede hace con inmensos olúmenes de in o mación en
odos los campos de ac i idad incluyendo las a es.
Vol iendo a las ideas o iginales de Theodo Ado no y Max Ho kheime podemos deci que la lógica
ins umen alis a del sis ema in luye y condiciona nues as opciones de ida y sob e odo moldea nues a
mane a de pensa . Hace casi cien años a ás con la undación del Ins i u o pa a la In es igación Social
(Ins i u ü Sozial o schung) en F ank u del Meno, Alemania, sus pensado es ad i ie on que la lucha de
la mode nidad e a en el ondo una misión en con a de la na u aleza, y en a o del pensamien o acional
que aspi a a explica lo odo, incluso ene un mé odo de desc ipción uni e sal. Es a acionalidad que ha
impulsado al mundo occiden al, es en cie a medida el espacio desde donde podemos empeza a lee
es e episodio his ó ico del Co id-19: una enca nizada lucha en e la na u aleza y sus leyes, lapso donde
la ida cul u al, social y económica de nues a ealidad con empo ánea se ees uc u an, donde la ciencia
apa ece como el único espacio explica i o y el sis ema ec o de oda la ida. En de ini i a, la ciencia del
Co id-19 como una cues ión polí ica, pe o ambién como o ma de ep esen ación y pue o de salida de
una ideología, de una e sión cul u a, y una es é ica única.
En un espacio único, globalizado, solidi icado, los p oduc os cul u ales son uni a ios, uni e sales, planos
uni o mes, sin é icos; es, en cie a medida, el iun o del capi al in e ido. En es e con ex o las indus ias
cul u ales uncionan de mane a e icien e po que ges ionan los símbolos globales, según los c i e ios
subje i os de unos pocos, abajando sob e la base de la na u alización de las ideas hegemónicas y la
i acionalidad del sis ema social, pe o sob e odo de la cul u a como obje o, expendio de p oduc os de la
indus ia cul u al que con una eno me uni o midad con alan la escena come cial. Todo es pues o en el
me cado donde las di e encias ienen más que e con la in e sión exhibida que con cualquie o o alo
que p opo cione el obje o cul u al.
Es la idea del capi al in e ido, donde la u ilización de sis emas sensibles se limi a a egis a la supe icie
de la ealidad social. Pa a ello, las indus ias cul u ales ienen que plani ica odo; no hay so p esas en el
consumido ; sob e él se cie a de mane a sis emá ica odo el plan eamien o, el con enido y cualquie
supues a in e p e ación. El p incipal p oduc o de las indus ias cul u ales es un de e minado ipo de
música, de a e y de cine que, en buena medida, se esume en las soap ope as, esas se ies de ele isión
donde odos los pe sonajes se en en uel os en una pe sonalidad que, hagan lo que hagan, no se
p oduce cambio alguno, ni en ellos, ni en el con ex o. El p oduc o, consecuen emen e, epi e una y o a
ez el mismo esquema po que odo es á calculado pa a al e ec o, o bien que se consiga al o cual
eacción en los espec ado es. Lo in e esan e es que odo es e esquema de si uaciones y pe sonajes
cie a la posibilidad de en ende el de alle, el cambio y la capacidad de ap ende , que es lo que en úl ima
ins ancia di e encia a un p oduc o de o o (Szpilba g 2014).
Aquí eside, y seguimos de la mano de Ado no, lo amable y, p esumiblemen e, el éxi o como p oduc o
social de los obje os de las indus ias cul u ales, que son consumidos sin mayo eje cicio c í ico y donde
la democ acia de es as emp esas es básicamen e su p opio eje cicio como dic adu a. Du an e el
Co id-19 las indus ias cul u ales han seguido es e esquema a aja abla y en muchos casos ha lle ado la
igu a has a el mismo cen o del espec áculo, haciendo coincidi p oduc o , p oduc o y consumido en la
misma pe sonalidad (Fe nández 2020). Pe o hay una c í ica de Ado no en su dialéc ica nega i a,
c i icando donde no hay espacio pa a la c í ica (Johannssen 2013), mucho más demoledo a, y que
du an e el Co id-19 ha sido una g an e dad: nada se escapa a la indus ia cul u al, po que ya no hay
sepa ación en e la ealidad y lo i ual, odo lo que i imos como eal es un simulac o de la indus ia
cul u al, de la come cialización de lo co idiano y de la up u a de los e e en es polí icos. La ob a de a e,
que había gene ado du an e las angua dias del silgo XX un discu so con apolí ico, se e aho a
subsumido en un mo imien o social que solo p opone i i si p e iamen e el p oduc o ha es ado en el
me cado, capi alizando lo cul u al como una nue a o ma de economía i al.
De alle de “El beso”, de Lich ens ein, en iempos de pandemia.
Co id A Museum. @gonzalodelascue as.
De hecho, el Co id-19 ha log ado con e i odo asun o en un p oduc o que se ha de saca de alguna
es an e ía donde se ha o denado pa a que pa ezca más ú il, más a ac i o, más nue o, más necesa io y
más bello. Sin duda emp esas como Amazon y Alibaba mucho con ibuye on a ello. Po eso mismo es
que la c is alización de la imagen y la ida co idiana ya no nos pa ece ni pelig osa, ni pa e de la ensión
social, al con a io, pa ece ácil, con a lo complejo de la explicación, po que se ha ex aído de odos los
p oduc os aquello que equie a un es ue zo pa a su comp ensión-in e p e ación, lo que signi ica que se
ha simpli icado la ecuación p oduc i a-consumis a en a o de la en abilidad de las i mas y emp esas
come ciales. De es a mane a, el o icio deja luga al “hágaselo us ed mismo”, Do I You sel , y con al
can idad de apa a os a la mano que, simpli ica el p oceso y las cu as de ap endizaje. Aho a g acias a la
ecnología digi al, la In eligencia A i icial y los demos odo el mundo puede hace música, ce ámica
c ea i a y pin a al óleo, solo hace al a un elemen o pa a que ello ocu a y el me cado puede o ece lo
sin p oblema alguno. La pandemia ha p oducido a audales opciones de comp a y en e enimien o a
quienes dedican su iempo a es a delan e del o denado .
Y si el o icio ya no iene sen ido, el iejo sen ido omán ico del es ilo lo iene menos aún. En e ec o, el
Co id-19 ha aído la ulga ización de la ida social, donde los obje os y, sob e odo, los a ís icos ya no
ienen es ilo, pues no cuen an con algo iden i ica o io po sí mismo, algo p o enien e de un sen imien o
que si e an o de elemen o econocible, como de sis ema de libe ación polí ica en e a las cues iones
no-es é icas. Mien as que lo que i imos du an e la pandemia es la uni e salización del gus o único, una
nue a dic adu a, que no es sino la causa e ec o de la ideología neolibe al bajo la que con ex ualmen e
i imos la con ingencia sani a ia. Po an o, el Co id-19 ha hecho ambalea se muchas cosas y ha
pe mi ido un elemen o cla e: la apa ición del an asma del comunismo, donde la única solución es la
e oalimen ación de un Es ado Social que se haga ca go del sis ema p oduc i o y la dis ibución (Žižek
2020). El Co id-19, en cie a medida, ha aído que las o mas a ís icas ya no engan sen ido en lo
social, sino únicamen e den o de la ges ión de las indus ias cul u ales con a-comunis as,
con acul u ales, p o-neolibe ales (De Sousa 2020).
3. La pandemia y los daños cul u ales
La es ela de la pandemia de Co id-19 p o ocó cambios signi ica i os en los hábi os y consumos
cul u ales en odo el mundo. El con inamien o y las es icciones de mo ilidad obliga on a las pe sonas a
busca al e na i as digi ales pa a sa is ace sus hábi os y necesidades cul u ales, lo que esul ó en un
aumen o y di e si icación del consumo cul u al en línea. Los medios de comunicación y en pa icula los
elé onos mó iles ue on el p incipal medio pa a es ablece con ac o con el mundo y da con inuidad a las
ac i idades esenciales du an e la cua en ena, como ambién pa a libe a la ca ga de angus ia y neu osis
p o ocada po el encie o en casa. Las ac i idades que solían ealiza se con ecuencia y de mane a
p esencial, ales como i al cine, acudi a concie os o isi a lib e ías, se aslada on a las pla a o mas
i uales, con los ajus es senso iales y psicosociales que ello eque ía y que acili a on la ecepción de
mayo can idad y a iedad de con enidos p o enien es de di e sos luga es del mundo, pa icula men e
de aquellos con indus ias cul u ales ecnológicamen e más a anzadas.
Es a ansición súbi a e inespe ada al consumo digi al en casa, no solo cambio la o ma de accede a los
p oduc os cul u ales en los dis in os segmen os sociales, sino ambién la gama de con enidos
consumidos. Las pla a o mas de s eaming, an o de ideo como de música, ie on un inc emen o
conside able en su uso, al igual que los se icios de lib os elec ónicos y audiolib os pa a los usua ios
que es u ie on en condiciones de adqui i los en ese momen o. Además, los e en os cul u ales en línea y
p eg abados, como es i ales de música y exposiciones de a e i uales, se con i ie on en nue as
o mas de en e enimien o, a ayendo a públicos que an es no hab ían enido acceso a ales
expe iencias. Es a di e si icación del consumo cul u al acili ó que las pe sonas adqui ie an mayo
des eza en el manejo de disposi i os y o ma os digi ales al iempo que explo aban o os si ios web,
aplicaciones y géne os, ampliando su ho izon e cul u al.
Sin emba go, los cambios conduc uales, sociales y ecnológicos ambién o igina on si uaciones inédi as y
nue os desa íos. La sa u ación de con enidos digi ales y la compe encia po cap a la a ención de los
usua ios obligó a las indus ias cul u ales a eno a y adap a sus es a egias de dis ibución y ma ke ing.
La b echa digi al po mo i os de edad, ubicación geog á ica, capaci ación y economía amilia dejó a
muchos g upos sociales sin acceso a los medios de consumo cul u al, exace bando las desigualdades ya
exis en es. En condiciones ad e sas y es icciones impues as po la au o idad, y dando mues a la
humanidad de su esiliencia, el pe iodo de pandemia con ibuyó, como ya se dijo, a la digi alización del
consumo cul u al. Ello ep esen ó un cambio signi ica i o en la ap eciación y ecepción es é ica de
muchos públicos, que p obablemen e pe du a á y con inua á moldeando la o ma en que las pe sonas en
sucesi o se elaciona án con el a e y demás mani es aciones cul u ales.
Lógico es, o eso pod ía a i ma se, que du an e los meses de pandemia la mayo pa e de los espacios y
cen os cul u ales ue an ce ados, p ohibidos y abandonados po la gen e, así como los e en os masi os
cancelados y los se icios cul u ales que más solían se demandados o almen e suspendidos. Po es e
mo i o solo quienes se encon aban en condiciones económicas de hace lo ecu ie on a consumi
bienes cul u ales sus i u os, sob e odo los más accesibles de mane a emo a y disponibles en su e sión
digi al. Ello con ibuyó de algún modo a inc emen a la esiliencia social den o de los hoga es an e una
c isis que pa alizó muchos sec o es y que al inal cob a ía más de 7 millones de idas, in ec a ía 22.2
millones de pe sonas y obliga ía a acuna 5.5 mil millones de pe sonas en el mundo. El Co id-19
impac ó odas las ac i idades p oduc i as, más aún aquellas inculadas con el come cio in e nacional y
las cadenas de alo . En e los sec o es de se icios que en en a on g andes pé didas económicas po
cie es y es icciones sin duda des acan las ac i idades comuni a ias y sociales que se ie on impedidas
de ealiza e en os y euniones. En pa icula los a is as y cul o es, debido a sus condiciones labo ales
siemp e ines ables, esul a on g a emen e a ec ados y no pocos de ellos se ie on en si uación de
desempleo y abandono social. De acue do con es imaciones de la OEI (T igubo 2021) ealizadas en 11
naciones de Amé ica La ina, 2.6 millones de pues os de abajo ue on a ec ados y el 50% de las
indus ias cul u ales egis a on pé didas del 80% en sus ing esos y en as.
El mundo de las a es y la cul u a, debido a ac o es ue a de con ol como el con agio ci adino, la
si uación de caos y las limi aciones medicas, egis ó lamen ables pé didas humanas como en el caso de
A mando Manzane o, Osca Chá ez, Luis Sepúl eda, Lucía Bosé, La y King, Phil Spec o , Mau o Viale,
Fe nando Pino Solanas, Ma celo Pe al a, Ho acio González, John P ine, Ellis Ma salis J ., Manu Dibango
y muchos más pe sonajes alen osos. Cabe señala que la si uación en su ase c í ica ue a on ada de
o ma dis in a po cada segmen o cul u al. En gene al el á ea pa imonial y las a es escénicas esul a on
las ac i idades más a ec adas. Mien as que la indus ia edi o ial, audio isual y de en e enimien os
pudie on adap a se de mejo mane a a las ci cuns ancias e incluso u iliza la pa a amplia sus me cados.
De acue do a sondeos ealizados en la Unión Eu opea:
“Las secuelas de la COVID-19 se mani ies an en la mayo ía de las ICC: las a es escénicas (-90%
en e 2019 y 2020) y la música (-76%) son las más impac adas; las a es isuales, la a qui ec u a, la
publicidad, los lib os, la p ensa y las ac i idades audio isuales caye on en e un 20% y un 40% en
compa ación. Mien as que la indus ia de los ideojuegos (+9%) pa ece se la única que esis e”
(GESAC 2021).
Po lo que espec a al impac o de la pandemia en e i o io alemán, po pone un país con una ue e y
signi ica i a indus ia cul u al, los indicado es mues an que:
“El sec o de las a es escénicas se ha is o pa icula men e a ec ado, con una caída del 85%,
seguido del me cado de la música (-54%), el me cado del a e (-51%) y la indus ia cinema og á ica
(-48%)” (Mu ciano 2021: 191).
En e i o io español, y de acue do al es udio ealizado po es os mismos au o es, la ealidad no e a muy
di e en e y la economía se esin ió p o undamen e:
“En é minos ela i os, los p incipales pe judicados po las consecuencias de la c isis sani a ia en el
empleo cul u al en España son homb es, de en e 16 y 34 años, y con bajo ni el de o mación. Las
ac i idades económicas del ámbi o cul u al y c ea i o más cas igadas po la pandemia han sido las
a es g á icas, el sec o audio isual y las a es escénicas. Además, casi la o alidad de las
Comunidades Au ónomas baja on sus egis os de ocupación, in e umpiendo una endencia
expansi a que desde el 2012 dejaba asas de c ecimien o supe io es a las de la economía en su
conjun o” (Mu ciano 2021: 205).
En un es udio simila aplicado en el País Vasco se egis a lo siguien e:
“En é minos gene ales, en 2020 la can idad de ac i idades p og amadas descendió un 8,48 %
espec o al año an e io y en 2021 aumen a un 27,51 % espec o a 2020 (…) las ac i idades
in an iles, con e encias y los cu sos y alle es son los e en os que con mayo apidez se adap a on al
e o digi al, e i ando las cancelaciones” (Re egi 2022: 8).
Po lo has a aquí expues o podemos e la pe spec i a cul u al desde dos pun os de is a. La p ime a
ence ados en nues as casas, alejados, con miedo al Co id-19 que ha aído apa ejado polí icas de
encie o que han acen uado la idea de una c isis en el sec o del espec áculo, incluso de las o mas de
expone los p oduc os. Y la segunda conside ando al Co id-19 como gene ado de un nue o p oceso
cul u al, algo así como una incipien e indus ia que luc a con la si uación y p opicia, en cie a medida, la
explo ación de ideos e imágenes asociados con los memes, las pequeñas películas hechas con el
mó il, que se han con e ido en el e dade o mo o de la ida cul u al, y del ocio al e na i o (Obse a o io
Vasco de la Cul u a 2020).
4. El mue o p oduc o cul u al: la pandemia
Sin emba go, el Co id-19, po encima de cualquie cosa, se mues a como una me á o a, que además
aquí unciona, no solo haciendo que la gen e es é bajo el dominio único de la polí ica, sino ambién bajo
una e sión nec opolí ica, donde la gen e se mue e en la me á o a del Co id-19, se mue e de e dad, y
se mue e en una ealidad que la p opia me á o a no es capaz de abo da po sí misma, en es e sen ido
hemos de en ende que el Co id-19 po sob e cualquie cosa lo que ha gene ado es una cul u a. Una
cul u a de la ciencia, de pone le palab as a un p oceso social, polí ico y económico al amen e complejo,
donde las indus ias a ís icas y cul u ales, en cie a medida, han enido a e o za la idea del pode de la
ciencia. Po medio de la idealización, así como de la in odemia, se p oduce la me a o ización a ís ica del
Co id-19, en cuan o que ese juego unciona, e mina siendo “esa pelo a con la que juegan nues os
pe os”.
Jugue e pa a masco a y/o pelo a an ies és
(12,80 eu os, en ió g a is en 24 ho as).
Po o o lado, enemos que di e encia cla amen e las indus ias cul u ales, que de alguna mane a se han
desa ollado en elación es echa con las polí icas públicas, y que se encuen an den o del c i e io del
a e; y, po o o lado, las o mas a ís icas y los p oduc os cul u ales que se han is o e o zadas po la
necesidad y el deseo que ha p o ocado el ene iempo du an e el encie o. Du an e el pe iodo de
pandemia odos conocimos alguna pe sona que g acias al Co id-19 se puso a lee , e se ies y cine
clásico o consumi música clásica. Esas conduc as ue on posibles debido al iempo y los ecu sos
des inados a ello, es un hecho, po ejemplo, que po el Co id-19 se endan más lib os, pe o no po que
haya más lec o es, sino segu amen e po que hay más iempo pa a lee po pa e de aquellos que ya lo
hacían an e io men e. Po lo que se ie on e o zadas las indus ias cul u ales más clásicas, las cuales
han ap o echado la en aja de ene a la gen e con inada y conec ada al mundo cul u al po medio de
sus o denado es.
O o de los pun os ocales de la indus ia cul u al es que la pandemia, en cie a o ma, ino a cancela la
posibilidad del encuen o. El i us no solo ce ó las salas de pin u a, de a e, sino que ce ó oda
posibilidad de encuen o social y de espec áculo público. De hecho, con i ió el apabocas en una sue e
de me amensaje, que pe mi ió en cie a medida oda una panoplia de mensajes di ec os e indi ec os. No
al ó a e en los pequeños ozos de ela que se ían de apósi o; la indus ia cul u al, al menos en un
p ime momen o, an es de que oma a el con ol o al la indus ia médico- a macéu ica, lo io como el
luga pa a es ablece cie a habla iden i a ia. Pe o, más allá de lo indi idual, los p oduc os cul u ales
du an e la pandemia se es ablecie on en di e en es sinsen idos; p oduc os y o mas de cul u a
es ablecidos po aquellas ins i uciones clásicas que ya no enían más unción que lo social y el bien
común y que se han is o me madas, e incluso han padecido el desin e és, a pesa de sus po enciales
a ibu os, siendo desins aladas de sus p opias ealidades. La escuela, pongamos po caso, ha is o que
el p oceso de c eación se ha limi ado a da clases poco a ac i as a a és del o denado o pedi
eje cicios a los alumnos que no es án p esen es y que signi ica i amen e no se les puede ene en
cuen a. Los museos, los cines y ea os, las lib e ías y gale ías de a e mos aban la ca a más u ibunda
de un mundo en descomposición, donde oda solución pasaba po a ianza y gene a pac os con su
p incipal enemigo: la i ualidad. Y en es e sen ido nada social podía es a a sal o, después, ha ocu ido
lo ine i able, la única ins i ución donde se p omue a la imaginación es la que no pe mi e lo social como
ealidad. No es amos lejos de una nue a e dad: la pandemia ha econ igu ado lo social pa a pe mi i
hace que el me cado lo sus i uya odo. El iejo o o medie al, plaza de gobie no, me cado y espacio
donde se ponía en público la sis emá ica ideología eligiosa, odo a la ez, y que había sob e i ido has a
los p ime os años de la década del 2000, quedaba cancelado. Todo es á en in e ne , pa a odos y a odos
los p ecios, y acaso en los g andes cen os come ciales, escapa a es de la ida aciada, donde la ida
global se hace es anda izada y ajena. En es e sen ido, la pandemia e minaba con la idea
de mode nidad, de la necesidad de mo e se, y p oponía o a aún más c uel, el des ino indi idual es el
único posible, y lo sabemos no po que lo expe imen emos así sino po que la indus ia cul u al lo ha
empaque ado en una canción que habla de iaja a una isla lejana, en una se ie de cien os de capí ulos
sob e un a ican e al que le han o o el co azón, en un documen al que nos ale a con qué hemos de
indigna nos o unos pequeños ideos que no ienen in, ni mane a de sa is ace ningún deseo.
Consecuen emen e, lo que el Co id-19 ha hecho es c ea nue as o mas de elaciones de pode , en
cie a di ección mediadas po las máquinas digi ales, que les con ie en un nue o sen ido, no solo a la
p opia indus ia cul u al si no ambién al p opio a e que se con ie e en un espacio in e medio en e la
c eación, la signi icación y el consumo. Po ello nos emos obligados a pensa ambién qué que emos
desc ibi y uncionaliza después de un p oceso an complejo como el Co id-19. Desde nues a
pe spec i a, la pandemia que hemos a a esado no deja de se una g an me á o a del capi alismo
con empo áneo, donde los hechos y obje os se suceden cons an emen e sin la posibilidad de e oma el
con ol de nues a exis encia, ni de ago a el p oblema social, ni de, ealmen e, ene la posibilidad de
i i de mane a comple a. Muchas de las indus ias cul u ales han ap o echado el pe iodo del Co id-19
como una sue e de pa én esis, pa a limpia pod íamos deci , pe o ambién pa a es ablece nue os
c i e ios, nue as u as, pe o sob e odo ha sido un iempo pa a plan a se en el espacio i ual de In e ne ,
que al inal es el luga na u al de la indus ia cul u al (Bennoune 2021). Du an e el con inamien o a ios
músicos concedie on en e is as, en ellas decían hace ap o echado es e pe iodo de encie o pa a
es ablece nue as elaciones con sus usua ios, así como con sus ans en las edes sociales, a la ez que
pudie on e mina p oyec os; pa a muchos de ellos el con inamien o esul ó un momen o pa a
expe imen a y epensa la música, en cuán o que había sido imposible hace concie os en di ec o, a la
ez que al no pode p oduci sus ob as en los si ios acos umb ados enían que busca un si io di e en e y
encon a una mane a emo a de abaja con o os.
© Sen ydoART, G a i i, O iedo (España).
Mien as que pa a una de e minada indus ia cul u al una si uación como la que p odujo la pandemia
esul o se su mue e, pa a o as en cambio ue su enacimien o, consolidación y o al expansión, en la
medida que po un lado le dio iempo pa a pensa se, y si ua se en nue as o mas de comunicación, en
al sen ido la c isis sani a ia ue una po en e uen e de inspi ación y de ida. Al cen a g an pa e de sus