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34 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026
34 35 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 Entre palabras y formas: convergencias creativas entre diseño y literatura Between words and forms: creative convergences between design and literature Rosa María Camacho Quiroz1 Gustavo A. Segura Lazcano2 Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente. -Ludwig WittgensteinSólo hay mundo donde hay lenguaje. -Martin HeideggerResumen Este trabajo explora las interrelaciones entre el diseño y la literatura, así como la manera en que ambas comparten un campo comunicativo que enriquece la experiencia creativa. La metodología adoptada incluye un enfoque hermenéutico dirigido a interpretar las convergencias de dichas artes con propósitos educativos y profesionales. Importante es enfatizar que la colaboración entre diseños y literaturas no se limita a tares superficiales, sino que configura un modelo de actividad creativa en constante evolución. A lo largo del texto, se discute la influencia histórica de las tecnologías en la intersección de las disciplinas creativas, desde los libros 1. Doctora en Letras Modernas por la Universidad Iberoamericana ciudad de México. Maestra en Humanidades, línea en Ética y licenciada en Letras Latinoamericanas por la Universidad Autónoma del Estado de México. Docente-investigadora de tiempo completo de la Facultad de Humanidades de la UAEMéx. ORCID. ORG/0009-0003-6095-6856. Email: r[email protected] 2. Doctor en Educación (ELCPAPO). Arquitecto con Maestría en Planeación Urbana y Regional (UAEMéx). Arquitecto. Docente e investigador de tiempo completo adscrito al Centro de Investigación Multidisciplinaria en Educación de la UAEMéx. ORCID.ORG/0000-0002-1038-7806. Email: [email protected]
36 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 ilustrados del Renacimiento hasta las versiones digitales actuales. Aunque el diseño y la literatura proceden de tradiciones distintas, sus conceptos convergen y emplean recursos afines para comunicar ideas complejas y provocar respuestas emocionales entre sus públicos. Esta interacción se manifiesta en la construcción de narrativas, simbolismos y estéticas que trascienden sus formas y contenidos. El trabajo muestra la relevancia de la enseñanza interdisciplinaria en la formación de diseñadores al afirmar que dicha colaboración no solo enriquece ambas disciplinas, sino además propicia nuevas oportunidades para la exploración creativa que caracteriza al siglo XXI. Apreciar y alentar el diálogo entre diseño y literatura amplia nuestra visión del campo profesional y su papel en favor de la renovación cultural. Palabras clave: diseño, literatura, innovación, educación superior, interdisciplina Abstract This study explores the interrelations between design and literature, as well as the ways in which both disciplines share a communicative field that enriches creative experience. The adopted methodology includes a hermeneutic approach aimed at interpreting the convergences between these arts for educational and professional purposes. It is crucial to emphasize that the collaboration between design and literature is not limited to superficial tasks but rather constitutes a model of creative activity in constant evolution. Throughout the text, the historical influence of technology on the intersection of these creative disciplines is discussed, ranging from illustrated books of the Renaissance to contemporary digital formats. Although design and literature stem from distinct traditions, their concepts converge and employ complementary resources to communicate complex ideas and evoke emotional responses in their audiences. This interaction manifests in the construction of narratives, symbolisms, and aesthetics that transcend their forms and contents. The study highlights the relevance of interdisciplinary education in the training of designers, asserting that such collaboration not only enriches both disciplines but also fosters new opportunities for creative exploration characteristic of the 21st century. Recognizing and encouraging the dialogue between design and literature expands our understanding of the professional field and its role in advancing cultural innovation. Keywords: design, literature, innovation, higher education, interdisciplinarity
36 37 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 Introducción La relación entre las artes, el diseño y las ciencias ha despertado un interés creciente entre académicos, quienes identifican afinidades en sus temáticas, procesos y construcciones simbólicas del mundo. A partir de tal premisa, este trabajo establece un vínculo entre el diseño y la literatura con el objetivo de explorar las intersecciones que revelan el diálogo entre ambos campos, entendidos como espacios de creación, expresión y apreciación estética. La pertinencia del tema radica en la voluntad de trascender los paradigmas disciplinares que prevalecen en los estudios académicos y culturales al explorar enfoques inter y transdisciplinarios que buscan expandir las prácticas creativas contemporáneas. Para ello se consideran aspectos relevantes; los lenguajes, las estructuras narrativas y las propuestas estéticas. El análisis histórico permite identificar los casos más representativos de convergencia entre ambas disciplinas, así como interpretar sus contribuciones fundamentales. Al respecto cabe señalar al lector que este esfuerzo académico no busca dilucidar todas y cada una de las conexiones posibles entre diseño y literatura, sino advertir las bondades de un modelo asociativo que ha evolucionado al paso de los años y brindado extraordinarios resultados. I. Apuntes y criterios teórico-metodológicos El paralelismo conceptual y el uso de analogías son estrategias auxiliares para comprender las interrelaciones e influencias existentes entre disciplinas. Artistas y teóricos, a lo largo de la historia, han explorado las similitudes estructurales y expresivas de los campos tecno-estéticos haciendo valiosos hallazgos y colaboraciones que han repercutido en su quehacer creativo. La intersección entre diseño y literatura involucra, entre varias perspectivas, la teoría del diseño narrativo que enfatiza la construcción de significados a través de estructuras visuales y textuales interdependientes. Según Scolari (2014), el diseño narrativo construye universos semióticos donde la interacción entre imagen y palabra genera experiencias inmersivas. Esta perspectiva se alinea con los postulados de Roland Barthes (1987) en torno a la “muerte del autor”, dado que la interpretación del receptor es el acto crucial que completa el sentido de la obra, un principio aplicable tanto a la
38 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 literatura como a las obras de diseño. Es así como la narratividad trasciende el medio empleado para servir de puente entre ambas disciplinas. Desde el campo de la literatura visual, autores como William J. T. Mitchell (1994) argumentan que toda imagen es un texto y todo texto una imagen, argumento que refuerza la simbiosis entre dichas disciplinas. Por ejemplo, la écfrasis, como figura retórica descriptiva, favorece este diálogo al convertir lo visual en verbal y viceversa, creando capas de significado que enriquecen la recepción estética. Este enfoque posibilita entender las obras híbridas, como son las novelas gráficas que, según Scott McCloud (1993), dada la secuencialidad de las viñetas y el uso de recursos tipográficos construyen una narrativa multimodal que desafía las categorías tradicionales del arte. Desde la teoría de la intermedialidad, desarrollada por Irina Rajewsky (2005), es posible analizar las relaciones entre diversos medios como son el texto y la imagen. Tal aproximación es clave para entender fenómenos como la poesía visual o los libros objeto, donde la materialidad del soporte —estudiada por Drucker (2004)— se integra al contenido literario. La intermedialidad no solo cuestiona los límites disciplinares, sino que revela cómo las innovaciones tecnológicas redefinen las formas de creación y recepción. Por su parte la hermenéutica crítica de Gadamer (1975) subraya que toda interpretación es un acto dialógico entre el creador, la obra y el receptor. Este principio resuena en la colaboración entre diseño y literatura, donde la experiencia estética emerge como resultado de la interacción entre forma y contenido. El diseño implica un proceso de atribución de significados análogo a la construcción de sentidos en la literatura. En suma, las teorías que vinculan las artes advierten no solo sus puntos de contacto, sino también sus potencialidades generativas, formativas y de renovación cultural. A partir de lo anterior, este trabajo examina de manera sucinta la relación histórica entre el diseño y la literatura desde un enfoque interdisciplinario (Creswell, 2013; Denzin y Lincoln, 2018). El eje teórico-metodológico se centra en las dinámicas de interacción entre ambos campos, con especial énfasis en sus puntos de encuentro. Este enfoque supera las restricciones de los paradigmas monodisciplinarios que aún predominan en los programas académicos, al reconocer que el diseño y la literatura convergen en procesos compartidos de construcción simbólica y narrativa que enriquecen mutuamente ambas disciplinas.
38 39 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 La perspectiva interdisciplinaria permite un análisis integral de fenómenos culturales, específicamente de aquellos procesos donde el diseño y la literatura se influencian mutuamente. Para ello, se examinan casos paradigmáticos -tanto históricos como contemporáneosque ilustran esta relación bidireccional. Este enfoque facilita una comprensión holística de las conexiones disciplinares, destacando especialmente el diálogo multinivel que se establece entre estos dos ámbitos creativos y su significativo legado para el desarrollo artístico y cultural. La colaboración entre diseño y literatura no es un fenómeno superficial, sino una práctica creativa trascedente y en constante evolución. Autores como Krippendorff (2006) afirman que tales disciplinas operan como sistemas semióticos que se realimentan en tanto sus formas y contenidos son interdependientes. Este diálogo interdisciplinario no solo enriquece la producción artística y cultural, sino que además genera nuevas estrategias metodológicas, educativas y de trabajo. En particular dichas propuestas resultan útiles en la formación de los diseñadores al diversificar su repertorio creativo basado en recursos literarios. El enfoque interdisciplinario aplicado al estudio de las relaciones entre diseño y literatura opera bajo la premisa de que ambas disciplinas son sistemas semióticos complejos que construyen significados por medio de lenguajes complementarios. De acuerdo con la teoría de la intermedialidad (Rajewsky, 2005), estos cruces generan “zonas de contacto” donde lo textual y lo visual se hibridan, dando lugar a nuevas formas de expresión que trascienden los límites disciplinares. Esta vertiente epistémica permite analizar cómo recursos narrativos literarios -como la metáfora o la estructura dramáticapueden generar soluciones de diseño, mientras que principios del diseño -como la jerarquía visual o la gestaltson capaces de enriquecer la recepción de textos literarios. Es así como la interdisciplinariedad emerge como un espacio de acción y reflexión fértil para deconstruir dicotomías artificiales entre diversas formas y contenidos. Para lograr su cometido este estudio se fundamenta en el paradigma hermenéutico (Gadamer, 1975; Ricoeur, 1995; Kincheloe y McLaren, 2005), que provee un marco teórico-epistemológico para comprender la interacción entre diseño y literatura como fenómeno cultural dinámico. La hermenéutica, en su triple dimensión interpretativa (textual, contextual y dialógica), permite desentrañar tanto los significados implícitos en esta convergencia disciplinar como sus potenciales desarrollos. Desde una
40 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 perspectiva crítica-prospectiva -articulando la tradición con la innovación-, el análisis se enfoca en: a.) los contextos sociohistóricos de producción, b.) las motivaciones creativas compartidas, y c.) las tendencias emergentes que reconfiguran estos campos. Este abordaje no solo esclarece las relaciones existentes, sino que proyecta algunos escenarios futuros para la investigación interdisciplinaria y su transferencia al ámbito profesional. II. Aproximaciones y vínculos El diseño y la literatura, aunque proceden de tradiciones creadoras distintas, comparten la capacidad de expresar ideas y emociones por medio de lenguajes (Krippendorff, 2006). El diseño suele definirse como el proceso creativo y funcional que busca resolver problemas técno-estéticos a través de acoplar elementos visuales, materiales y espaciales. La literatura, por su parte, es la manifestación cultural por excelencia basada en el uso de las lenguas para construir nuevas narrativas. Ambas disciplinas coinciden en el propósito de comunicar conceptos e ideas complejas para provocar respuestas emocionales y conductuales en sus públicos o usuarios. Entre los principios cardinales del diseño destacan; la funcionalidad, la forma estética y la usabilidad (Norman, 2004). Estos factores concurren y afirman el carácter pragmático de una disciplina orientada a satisfacer necesidades concretas por medio de soluciones innovadoras. Cabe advertir que la estética del diseño contemporáneo no responde estrictamente a cánones de belleza, sino que involucra criterios técnicos orientados a transmitir nuevos significados y generar experiencias artefactuales. En particular el principio de la usabilidad destaca por la interacción entre objetos diseñados y usuarios; personas destinatarias del proceso creativo. Es así como cada diseño remite a una práctica profesional cuyo desarrollo demanda la colaboración de otras disciplinas para su funcionamiento y renovación. La literatura, por su parte, se caracteriza por concebir y articular narrativas que, de forma real o ficticia, aluden a condición humana empleando figuras del lenguaje como herramienta principal. Sus recursos esenciales son: la imaginación, la estructura narrativa y la polifonía, ingredientes que permiten a los autores erigir mundos alternos y formas de mirar la realidad desde nuevas perspectivas (Ricoeur, 1995). Como toda arte, la literatura crea su dimensión estética, la cual se manifiesta en el ritmo de las palabras, el manejo de figuras retóricas, las tramas narrativas y los elementos
40 41 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 que dotan al texto de profundidad y resonancia cultural. Su capacidad para trascender los significantes convierte a la literatura en una plataforma ideal para la reflexión crítica y la exploración creativa. Otra característica distintiva de los diseños es su capacidad de materializar las ideas y producir objetos tangibles sean; imágenes, artefactos, espacios o interfaces. A diferencia de ello, la literatura opera principalmente en el plano simbólico a través de discursos sugestivos que se convierten en textos. Esta diferencia no implica de manera alguna oposición, sino más bien la posibilidad de colaboración entre dos actividades eminentemente creativas. Cuando el diseño adopta elementos narrativos, propios de la literatura, o bien cuando la literatura incorpora estrategias visuales del diseño, surgen obras híbridas que enriquecen sus horizontes. El diseño como práctica orientada a la resolución de problemas comparte con la literatura una dimensión conceptual. Ambas disciplinas indagan la relación entre forma y contenido, donde el “cómo” de la expresión es tan importante como el “qué”. Esta relación en el quehacer literario se refleja en la trama, el estilo y la voz del autor. Mientras que, al interior del diseño, ello se manifiesta en la selección de materiales, formas, colores y estilos. Este paralelismo sugiere que, tanto el diseño como la literatura constituyen sistemas de comunicación susceptibles de alternar y combinar diversas técnicas, recursos y búsquedas creativas. Otra coincidencia importante entre los campos artísticos radica en su capacidad de influir en la vida sociocultural. El diseño al hacerse presente en el espacio público o privado impacta la vida de las personas. La buena literatura moldea la percepción colectiva. Sus relatos conectan las emociones de los lectores con las escenas sugeridas por el autor. En ambos casos las obras transmiten valores, cuestionan paradigmas y proponen realidades alternas. Tanto el diseño como la literatura se vinculan con la experiencia del receptor. El diseño busca captar el deseo y atención del usuario para inducirlo a la apropiación de un determinado producto o espacio. La experiencia literaria, por su parte, convierte al lector en co-creador del texto en el momento que interpreta su contenido. Ambas disciplinas se muestran involucradas con la recepción de sus obras dado que el resultado depende del público que las demanda (Barthes, 1987). El reconocer las características comunes y distintivas del diseño y la literatura permite entender cómo las disciplinas artísticas dialogan y se entrelazan para generar experiencias culturales que trascienden sus límites disciplinarios.
42 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 III. Relación histórica entre dos artes El diálogo histórico entre diseño y literatura ha manifestado una relación simbiótica, donde los procesos creativos de ambas disciplinas se han nutrido mutuamente a través de transferencias conceptuales, metodológicas y estéticas. Esta interacción recíproca ha generado un enriquecimiento sustancial en sus respectivos ámbitos de producción, transformando tanto las prácticas creativas como los resultados finales. Desde la invención de la imprenta, en el siglo XV, el diseño gráfico y la literatura permanecen involucradas. La tipografía, como elemento fundamental del texto permitió que las palabras trascendieran las limitaciones de los manuscritos haciendo posible su reproducción y distribución masiva. El avance técnico transformó no solo la forma de difundir la literatura, sino también la manera de producir los libros, estableciendo el nexo entre contenidos y formas que hasta el día de hoy sigue evolucionando. Durante el Renacimiento, la interacción entre diseño gráfico y literatura se hizo evidente en el auge de los primeros libros ilustrados. Obras como los grabados de Albrecht Dürer para “El Apocalipsis” de San Juan, son ejemplos notables de esta colaboración. Desde aquel periodo las figuras visuales no solo decoraron textos, sino que añadían capas interpretativas que potencian las narrativas mostrando cómo el diseño gráfico y la literatura son capaces de coexistir en expresiones artísticas interdependientes. En el siglo XIX, movimientos como el Art Nouveau y el Arts and Crafts resaltaron la importancia de la estética plástica asociada con la producción literaria. Diseñadores, como William Morris, combinaron tipografía e ilustración para crear libros que exhibirían un arte asociado. Las iniciativas no solo lograron resaltar la belleza visual, sino que además promovieron reflexiones profundas en torno al valor material y cultural de las obras y sus atributos comunicativos. El surgimiento de las vanguardias artísticas en los albores del siglo XX marcó un punto de inflexión en la relación diseño-literatura. Movimientos como el Futurismo y el Dadaísmo rompieron con las convenciones al emplear diseños tipográficos innovadores que aludían al dinamismo y la fragmentación de sus propuestas. En obras gráficas como: Zang Tumb Tumb de Filippo Tommaso Marinetti, la disposición del texto en la página terminó formando parte del mensaje lo que dio lugar a un inusual lenguaje visual que impactó la experiencia del lector.
48 49 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 verbo silencioso y blanco/ que habla con líneas y colores, dice/ su fe mi pueblo trágico” (Unamuno, 1920, p.12). Esta cita alude a la escritura jaónica: “El Verbo se hizo hombre/ y habitó entre nosotros/ Contemplamos su gloria, /gloria como de Hijo único de Dios/ lleno de lealtad y fidelidad (Jun 1,14). Cristo es realidad a partir de la imagen y la palabra La pintura habla y el poeta pinta. El Verbo hecho imagen y escritura habla de fe. Para Unamuno de una fe agónica. La imagen religiosa es una obra de arte visual y textual que deja ver la profunda religiosidad unamuniana enmarcada en una madurez espiritual que el poeta expresa al contemplar la obra. El texto ecfrástico es la manifestación mística a través de la cual el poeta nos comparte la búsqueda de ese Dios personal. Por medio de una imagen apacible y no de un Cristo ensangrentado, Unamuno escribe, desde su sed de vida y trascendencia, un diálogo con el cuadro de Velázquez, una conjunción de drama y la añorada paz interna. La comunión de la palabra y el trazo crean una imagen del Cristo iluminado en medio del drama humano, visible por el arte de la imagen y la palabra, palabras que pintan y trazos que hablan. En qué piensas Tú, muerto, ¿Cristo mío? ¿Por qué ese velo de cerrada noche de tu abundosa cabellera negra de nazareno cae sobre tu frente? Miras dentro de Ti, donde está el reino de Dios; dentro de Ti, donde alborea el sol eterno de las almas vivas. Blanco tu cuerpo está como el espejo del padre de la luz, del sol vivífico; blanco tu cuerpo al modo de la luna que muerta ronda en torno de su madre nuestra cansada vagabunda tierra; blanco tu cuerpo está como la hostia del cielo de la noche soberana, de ese cielo tan negro como el velo de tu abundosa cabellera negra de nazareno. Que eres, Cristo, el único hombre que sucumbió de pleno grado, triunfador de la muerte, que a la vida por Ti quedó encumbrada. […] el Hombre muerto que no muere
50 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 blanco cual luna de la noche. Es sueño, Cristo, la vida y es la muerte vela. Mientras la tierra sueña solitaria, vela la blanca luna; vela el Hombre desde su cruz, mientras los hombres sueñan; vela el Hombre sin sangre, el Hombre blanco como la luna de la noche negra; vela el Hombre que dio toda su sangre porque las gentes sepan que son hombres. […] Blanca luna como el cuerpo del Hombre en cruz, espejo del sol de vida, del que nunca muere. Los rayos, Maestro, de tu suave lumbre nos guían en la noche de este mundo ungiéndonos con la esperanza recia de un día eterno. Noche cariñosa, ¡oh noche, madre de los blandos sueños, madre de la esperanza, dulce Noche, noche oscura del alma, eres nodriza de la esperanza en Cristo salvador! (Unamuno, 1920, p. 15-17) V. Desde la perspectiva del Diseño Una intersección entre diseño y literatura da origen a la novela gráfica. Un medio que combina la narrativa textual con el diseño visual a través de una estructura integrada. Obras alternativas como Maus: el relato de un superviviente de Art Spiegelman despliegan ilustraciones estilizadas que incrementan el impacto emocional y simbólico de la historia. Su diseño gráfico no solo acompaña al texto sino que forma parte esencial de su significado, al emplear un lenguaje visual que profundiza los temas por demás complejos, como el Holocausto. El diseño editorial actual propicia la conexión entre texto y forma. Proyectos como los libros diseñados por la ilustradora neerlandesa Irma Boom, ejemplifican cómo la estructura visual puede transformar la lectura, por ejemplo, su obra SHV Think Book, explora la relación entre contenido textual y materialidad, utilizando formatos no convencionales, tipografía experimental y diseño táctil para reconfigurar diversas narrativas. Otro caso representativo es la llamada poesía visual que integra pala-
50 51 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 bras e imágenes en curiosas composiciones, donde el diseño forma parte esencial de la narrativa. Los poemas y caligramas de Guillaume Apollinaire y las exploraciones tipográficas de los “poemóbiles” de Augusto de Campos, muestran cómo la disposición gráfica del texto transmite significados adicionales. En el siglo XXI las plataformas digitales vienen ampliado el horizonte de los proyectos interactivos que combinan literatura, animación y diseño inmersivo. Estos ejemplos subrayan cómo el diseño y la literatura convergen para generar experiencias hibridas y multisensoriales que desafían las fronteras de las artes tradicionales. En un mundo interdependiente y expuesto a intensos flujos de información proveniente de todas las geografías y campos de actividad, no pocos diseñadores se adhieren a las redes de co-creadores interdisciplinarios. Estos colectivos profesionales evocan el espíritu de los artistas renacentistas en su versión digital y al hacerlo emergen como agentes impulsores de la convergencia entre diversas disciplinas artísticas, científicas y tecnológicas. Sus colaboraciones generan interesantes propuestas estéticas que trascienden los límites convencionales del diseño, dado que su trabajo se sustenta en múltiples fuentes, incluyendo la literatura, la filosofía y la historia. Las formas asociadas de trabajo permiten crear piezas que no solo se limitan a cumplir con determinadas finalidades utilitaristas, sino que principalmente comunican significados profundos y establecen diálogos interculturales. En este contexto, el diseño actual ha dejado de ser una mera herramienta de representación para convertirse en un medio de interpretación y resignificación de las creencias y valores sociales. Es así como la intertextualidad y la narrativa incorporada a las tareas de diseño juegan un papel fundamental en la construcción de nuevas propuestas tecno-estéticas. No pocos diseñadores inspirados en textos literarios han dado ejemplo de una práctica interesada en combinar diversos lenguajes para generar obras con valor narrativo. Al fusionar elementos plásticos y textuales se resignifican las obras literarias. Sean éstas; poéticas, históricas o filosóficas, clásicas o contemporáneas, producen sugerentes imágenes y experiencias inspiradoras. Diseñadores como: Isidro Ferrer, Carla Fernández, Jorge Alderete, Sebastián Preece, Alejandro Magallanes y Manuel Estrada hacen que el diseño funcione como extensión de la literatura, transformando: libros, textiles, carteles y otros soportes físicos, en obras y espacios
52 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 donde el texto y la imagen dialogan de manera etérea y cautivadora. El diseño interdisciplinario, inspirado en buena literatura, no solo enriquece el campo profesional de los diseños, sino además conecta lo abstracto y lo concreto, lo profundo y lo superficial, lo lejano y lo cercano, dando origen a un repertorio de obras que enriquecen el contexto cultural contemporáneo. Durante siglos, México ha sido un territorio de inspiración, proyección y consagración para numerosos creadores, tanto nacionales como extranjeros. Artistas plásticos y diseñadores—entre ellos figuras destacadas de otras latitudes, como Remedios Varo, Leonora Carrington, Edward James, Mathías Goeritz, Lance Wyman y Vicente Rojo—enlazaron su arte con diversas manifestaciones culturales, dando vida a obras de gran relevancia, las cuales han sido punto de partida para el impulsar el trabajo y propuestas de una nueva generación de creadores. Luis Barragán Sin duda la obra arquitectónica y diseño del Luis Barragán trasciende el ámbito de lo material para adentrarse en un terreno profundamente poético y narrativo. Su estilo compositivo, caracterizado por el diestro manejo de la luz, el color y el espacio, han sido interpretado como una forma de literatura espacial. En sus obras cada pieza y elemento construido funciona como una metáfora ambiental que provoca inesperadas emociones y reflexiones. Barragán no solo diseñó edificios, jardines y muebles, sino esencialmente creó atmósferas que invitan a la contemplación y al diálogo íntimo con el entorno. La cualidad narrativa de su obra se aproxima a una filosofía poética, en particular a aquella que indaga en lo espiritual. El silencio que despliega la Capilla de las Capuchinas sacramentarias de Tlalpan (1953) nos invita a la meditación. A su interior, la simplicidad de las formas, la austeridad de los materiales y la luz filtrada crean un ambiente de recogimiento que recuerda las “Admociones” de San Francisco de Asís y los textos de Santa Teresa de Ávila en “Las Moradas” y el “Libro de la Vida”, obras donde la introspección y la oración se convierte en medios de aproximación a lo divino. Al respecto Barragán entendió que la obra construida, al igual que la poesía, puede comunicar sin palabras excesivas, apelando directamente a las emociones que envuelven al ser interno de la persona. La influencia literaria en Barragán no se limita a lo temático, también
52 53 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 se manifiesta en su enfoque estético inspirado por las ideas y obras de Ferdinand Bac, escritor y paisajista franco-alemán, cuyos textos sobre áreas verdes y arquitectura prefiguraban los “jardines del alma”. Bac propuso que la arquitectura debía ser un refugio espiritual, lo cual Barragán adoptó y reinterpretó en su propia casa y los Jardines del Pedregal de San Ángel (en: Rueda, 2016). Lugares inolvidables donde el paisaje se convierte en escenario para la contemplación de lo natural en armonía con lo construido. El enfoque minimalista y evocador de Barragán lo acerca, de manera cronológica y equidistante, a la narrativa de Juan Rulfo, autor cuya prosa, en Pedro Páramo (1955), emplea un lenguaje lacónico que nos sugiere más de lo que expresa. El color es un elemento fundamental en la obra de Luis Barragán. El rojo intenso de la Casa Gilardi (1976), por ejemplo, trasciende lo visual: pudiendo interpretarse como una metáfora de la pasión que anima el espíritu colectivo y la vitalidad telúrica, temas recurrentes en la poesía de Octavio Paz. En Piedra de sol (1957), el Nobel mexicano explora precisamente esa tríada cósmica —tiempo, amor y existencia— que resuena con la paleta emocional del arquitecto. La estética de Barragán permanece ligada al campo de la literatura dada su capacidad para crear mundos intimistas que operan como metáforas de la condición humana y sus aspiraciones espirituales. Su aproximación a la creación de objetos trasciende lo utilitario: estos funcionan como vehículos para narrativas visuales donde convergen identidad, memoria y temporalidad. En la Cuadra San Cristóbal (1966-68), Barragán sintetiza agua, geometría, vegetación y color en un paisaje habitado que dialoga con la tradición mexicana, tejiendo una reflexión material sobre la relación cósmica entre tierra y cielo. Su calidad narrativa lo acerca a autores como Alfonso Reyes, en su ensayo “Visión de Anáhuac 1519” (1953) y Octavio Paz en su “Laberinto de la Soledad”, textos excepcionales que exploran las raíces culturales de México. Es así como la obra de Barragán dialoga con la literatura hasta convertirse en poesía construida, textualidad donde el material, el espacio y la luz son las palabras exactas que invitan a imaginar y optar por la serenidad emocional. José Luis Cuevas En el campo de las artes plásticas contemporáneas José Luis Cuevas (1934-2017) es una de las figuras notables en México. A través de su gráfi-
54 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 ca Cuevas establece múltiples nexos con la literatura sea por medio de su contenido temático o bien de sus estrategias creativas. Como uno de los principales exponentes de la llamada “Generación de la Ruptura”, Cuevas decidió alejarse de la tradición costumbrista y los postulados del muralismo mexicano a fin de explorar, con visión independiente otras vertientes expresivas en las que la literatura jugaría un papel fundamental. Cuestionado la belleza como única y principal categoría estética, su obra plástica se nutre de las palabras de escritores que exploran la condición humana desde lo grotesco, lo marginal y lo existencial, incorporando elementos narrativos a sus dibujos, grabados y esculturas. Uno de los referentes literarios más evidentes en la obra de José Luis Cuevas es sin duda Franz Kafka cuya exploración de la alienación y el absurdo encuentra eco en los retratos distorsionados y los personajes atormentados que habitan muchas de sus escenas y composiciones graficas. La serie de Cuevas sobre la obra de Kafka es un claro ejemplo de la interacción dibujo-literatura dado que el artista reinterpreta la atmósfera opresiva de los relatos kafkianos. La literatura del absurdo que ofrece situaciones incomprensibles da vida a curiosos personajes que enfrentan un mundo carente de lógica y sentido preestablecido. Obras como La metamorfosis (1915) o El proceso (1925) muestran individuos atrapados en circunstancias opresivas e inexplicables, donde las normas sociales y las instituciones resultan ineficaces. Partiendo de tales escenas, Cuevas opta por trazar figuras deformadas, enclaustradas, seres que experimentan el encierro y la desesperación como sugiere la narrativa praguense. Otro escritor con gran influencia en la visión estética de Cuevas es Edgar Allan Poe. Su literatura gótica obsesionada por lo macabro resuena en los rostros espectrales y cuerpos fragmentados que el dibujante incluye insistentemente en su producción gráfica. En su serie dedicada al escritor estadounidense, Cuevas convierte en imágenes sus textos más conocidos como son: El corazón delator y Los crímenes de la calle Morgue. Con trazos firmes y expresionistas Cuevas enfatiza el horror psicológico de los personajes, sujetos parecidos a los que el dibujante vería en su visita al hospital de salud mental La Castañeda. La producción artística de Cuevas no solo se nutrió de referentes literarios, sino que él mismo incursionó en la escritura a través de textos autobiográficos plasmando sus experiencias vitales, reflexiones sobre el arte y agudas observaciones acerca de la cultura, la sociedad y la condición hu-
54 55 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 mana (Cuevas, 2009). Esta simbiosis entre palabra e imagen se materializa en una obra plástica poblada de personajes literarios, donde tramas reales y ficticias se transfiguran en trazos y volúmenes entrelazados. Cada serie funciona como una narrativa visual que explora los matices existenciales, sumergiéndonos en los claroscuros de la experiencia humana. Conclusiones A lo largo de este análisis hemos demostrado cómo diseño y literatura, pese a surgir de tradiciones distintas, comparten fundamentos esenciales: ambas disciplinas articulan ideas complejas, despierten respuestas emocionales e intelectuales profundas y construyen significados que trascienden su forma inicial. Esta convergencia se manifiesta en la creación de narrativas sofisticadas, el empleo deliberado de simbolismos y la búsqueda de una estética con sustancia conceptual. Es precisamente este diálogo interdisciplinario el que permite su constante evolución y el surgimiento de nuevas formas de expresión cultural. A través del análisis histórico se observa como esta convergencia entre dos artes ha evolucionado, desde los libros ilustrados del Renacimiento hasta las narrativas transmedia contemporáneas, donde la interacción entre texto e imagen provoca experiencias multisensoriales. Casos emblemáticos como El Cristo de Velázquez de Unamuno (1920) y la novela gráfica Maus de Spiegelman ejemplifican cómo ambas disciplinas se enriquecen mutuamente, ya sea mediante la écfrasis —que transforma lo visual en verbal— o a través del diseño editorial, donde la materialidad amplía las posibilidades interpretativas del texto Sin duda el diseño y la literatura comparten una naturaleza comunicativa basada en la construcción de significados que hacen uso de sus respectivos lenguajes: el visual y el textual. Mientras que la literatura emplea palabras para crear mundos ficcionales y explorar la condición humana, el diseño introduce elementos físicos y espaciales para transmitir conceptos y emociones. Esta convergencia se hace evidente en: la novela gráfica, el diseño editorial y la poesía visual, campos creativos donde la integración de texto e imagen amplían las posibilidades narrativas y estéticas de ambas disciplinas. También en el diseño industrial, arquitectónico y urbano existen ejemplos notables de encuentros con el campo de la literatura. Los casos analizados muestran que la relación entre diseño y literatura ha venido evolucionando junto con los recursos técnicos y las trans-
56 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 formaciones culturales. Pero el diálogo entre áreas creativas también ha favorecido los cambios sociales de cada época, lo cual sugiere que la colaboración interdisciplinaria es un terreno fértil para la innovación y renovación de las perspectivas humanas. El estudio afirma que la intersección entre diseño y literatura tiene un impacto profundo en la cultura contemporánea, ya que ambas disciplinas funcionan como vehículos de reflexión crítica y transformación social. La obra de Luis Barragán, inspirada en textos místicos, y los grabados de José Luis Cuevas, influenciados por Kafka y Poe, ilustran cómo esta simbiosis genera discursos estéticos que cuestionan identidades y valores colectivos. En un contexto marcado por lo digital, esta interacción adquiere mayor relevancia, pues formatos como el hipertexto y la inteligencia artificial han venido a redefinir los límites entre lo visual y lo textual. Los argumentos y ejemplos analizados destacan cómo la convergencia entre diseño y literatura genera experiencias sensoriales y emocionales innovadoras, favoreciendo una mayor y mejor inmersión del público y un interés renovado en las propuestas artísticas resultantes. Esta búsqueda conjunta de significados profundos consolida el diálogo entre la palabra y la forma visual, enriqueciendo ambas actividades creativas. La colaboración entre diseño y literatura establece un puente entre la sensibilidad creativa y la recepción activa. La experiencia estética resultante sintetiza la funcionalidad propia del diseño con la capacidad interpretativa de lo literario, generando un intercambio que enriquece tanto su valor semántico como su impacto sociocultural e histórico. Esta sinergia las transforma en agentes de cambio perceptual como también prácticas creativas que no solo movilizan valores y cuestionan paradigmas, sino que además construyen imaginarios alternativos para comprender nuestra realidad. Esta fértil intersección continúa generando lenguajes híbridos que enaltecen los entornos sociales y tecnológicos contemporáneos. Más que un simple diálogo interdisciplinario, se trata de un ecosistema creativo en constante evolución y a través del cual se revitalizan las artes que trazan caminos inéditos para la innovación cultural del siglo XXI REFERENCIAS Agudelo Rendón, Pedro (2017). Las palabras de la imagen: écfrasis e interpretación en el arte y la literatura. Medellín, Colombia, Biblioteca ITE.
56 57 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 Barthes, Roland. (1987). La muerte del autor. Barcelona. Ed. Paidós. Carrión U. (1975). The New Art of Making Books. Fonts in use. https://fontsinuse.com/uses/66974/the-new-art-of-making-booksby-ulisses-carrio Creswell, J. W. (2013). Qualitative Inquiry and Research Design: Choosing Among Five Approaches (3rd ed.). Los Ángeles: SAGE Publications. Cuevas, José Luis (2009). José Luis Cuevas; Selección del autor. México UNAM. https://materialdelectura.unam.mx/images/stories/pdf5/jose-luis-cuevas-48.pdf Denzin, N. K., & Lincoln, Y. S. (Eds.) (2018). The SAGE Handbook of Qualitative Research (5th ed.). Thousand Oaks: SAGE Publications Drucker, J. (2004). The Century of Artists’ Books. Granary Books. Gadamer, H. G. (1975). Truth and Method. Continuum. Gropius, Walter. (1923). Idea and Construction. Germany. Bauhaus. Hayles, N. K. (2007). Electronic Literature: What Is It? https://eliterature.org/pad/elp.html Krippendorff, Klaus. (2006). The Semantic Turn: A New Foundation for Design. Taylor & Francis. Kincheloe, Joe L., y McLaren, Peter. (2005). “Rethinking Critical Theory and Qualitative Research”, En The Sage Handbook of Qualitative Research (Denzin, N. & Lincoln, Y., eds.). Sage Publications. León-Portilla, Miguel. (1994) Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares. México. FCE. McCloud, S. (1993). Understanding Comics. HarperPerennial. McLujan, Marshall (1996). Comprender los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano. Barcelona, Paidós. Mitchell, W. J. T. (1994). Picture Theory. University of Chicago Press. Murillo Fuentes, E. (2002). “Diseño gráfico y literatura”. Revista De Filología Y Lingüística De La Universidad De Costa Rica, XXVIII (1). https:// doi.org/10.15517/rfl.v28i1.4501 [Consultado enero 2025] Norman, Donald A. (2004). Emotional Design: Why We Love (or Hate) Everyday Things. Basic Books. Oviedo, José Miguel (2001). Historia de la literatura hispanoamericana1. De los orígenes a la emancipación. México: Alianza Editorial Paz, Octavio (1960). Laberinto de la soledad. México. FCE. _________ (1957). Piedra del sol. México. FCE. Pimentel, Luz Aurora (2003). “Ecfrasis y lecturas iconotextuales”. Poligra-
58 Revista de Estudios Interdisciplinarios del Arte, Diseño y la Cultura Número 16, Año 6, Noviembre, 2025-Febrero, 2026 fías. Revista de teoría literaria y literatura comparada. Núm 4, México: UNAM. Articulo disponible en: http://www.revistas.unam.mx/index.php/poligrafias/article/view/31343/29004 [Consultado enero 2025.]. Rajewsky, I. (2005).”Intermediality, Intertextuality, and Remediation”. Intermédialités. https://www.erudit.org/en/journals/im/2005-n6im1814727/1005505ar.pdf Reyes, Alfonso (1953). Visión de Anáhuac: 1519. México. Colegio de México. Ricoeur, Paul. (1995). Tiempo y narración. México. Siglo XXI. Rueda. Claudia (2016). “Los Jardines del Pedregal de San Ángel, un legado de la modernidad arquitectónica 1947-1962”. La Salle. https://docomomobrasil.com/wp-content/uploads/2016/01/122.pdf Rulfo, Juan (1955). Pedro Páramo. México. FCE. Scolari, C. (2014). Narrativas transmedia. Deusto. Unamuno, Miguel (1920). El Cristo de Velázquez, Madrid. Calpe, Los poetas. https://ia801307.us.archive.org/4/items/elcristodevelazq00unam/elcristodevelazq00unam.pdf Yelo López, Víctor (2023), “Sobre una singular obra del Santuario de la Virgen del Oro: Una copia del Cristo crucificado de Velázquez del Museo del Prado” en Jesús Joaquín López Moreno, Joaquín Caballero Soler y otros. Actas VI. Jornada de Investigación y divulgación sobre el Valle de Ricote. Murcia: Universidad de Murcia. Zambrano, María (2003). Unamuno. Barcelona: Debate, Editorial. Atribución-No Comercial-Sin Derivadas Permite a otros solo descargar la obra y compartirla con otros siempre y cuando se otorgue el crédito del autor correspondiente y de la publicación; no se permite cambiarlo de forma alguna ni usarlo comercialmente.