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En torno a la marginalización y la noción de acumulación territorial en la ciudad de Esmeraldas en Ecuador

Rebotier, Julien; Metzger, Pascale; Pigeon, Patrick

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En torno a la marginalización y la noción de acumulación territorial en la ciudad de Esmeraldas en Ecuador Julien Rebotier CNRS / Laboratorio TREE – Bayonne [email protected] https://orcid.org/0000-0002-4382-3862 Pascale Metzger IRD / Laboratorio PRODIG – Paris [email protected] https://orcid.org/0000-0002-0594-3943 Patrick Pigeon Laboratorio MEDIATIONS – Paris [email protected] https://orcid.org/0000-0003-0992-9089 Scripta Nova ISSN 1138-9788 Vol. 29 (2) 2025, p. 39-62 30 de junio de 2025 Recibido: 30/04/2024 Revisado: 01/07/2024 Aceptado:15/09/2024 154PALABRAS CLAVE epistemología, colonialidad, afroecuatorianos, capitalismo, economía política EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN Y LA NOCIÓN DE ACUMULACIÓN TERRITORIAL EN LA CIUDAD DE ESMERALDAS EN ECUADOR Pretendemos contribuir a un entendimiento crítico de la noción de acumulación territorial a partir de una discusión de la marginalización. El caso de la ciudad de Esmeraldas (Ecuador) y el estado aparente de marginalidad en el cual se mantiene en el tiempo invitan a cuestionar los usos y efectos de la categoría analítica: acumulación. No pensamos la marginalidad de Esmeraldas como una característica esencial sino como un proceso histórico multifacético que afecta y se vale del territorio urbano de múltiples formas. El territorio se entiende como una construcción social tanto material como inmaterial. Refleja contextos, posiciones sociales, escalas. En base a ello, la acumulación territorial también remite a formas complejas de organizar el mundo social. La apropiación y la capitalización se fundamentan en las diferentes dimensiones de los territorios, no solamente económicas y políticas sino también étnicas, simbólicas, epistemológicas, prácticas, ambientales, etc. La acumulación territorial invita a considerar la diversidad de los mecanismos sociales involucrados, así como evidencia la diversidad de los caminos posibles para cuestionar dicho proceso o formular alternativas. Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 40 PARAULES CLAU epistemologia, colonialitat, afroequatorians, capitalisme, economia política ENTORN DE LA MARGINACIÓ I LA NOCIÓ D’ACUMULACIÓ TERRITORIAL A LA CIUTAT D’ESMERALDAS, A L’ECUADOR Pretenem contribuir a una comprensió crítica de la noció d’acumulació territorial a partir d’una discussió sobre la marginació. El cas de la ciutat d’Esmeraldas (Ecuador) i l’estat aparent de marginalitat en què es manté al llarg del temps conviden a qüestionar els usos i efectes de la categoria analítica: acumulació. No entenem la marginalitat d’Esmeraldas com una característica essencial, sinó com un procés històric multifacètic que afecta i es val del territori urbà de múltiples formes. El territori s’entén com una construcció social tant material com immaterial. Reflecteix contextos, posicions socials, escales. A partir d’això, l’acumulació territorial també remet a formes complexes d’organitzar el món social. L’apropiació i la capitalització es fonamenten en les diferents dimensions dels territoris, no només econòmiques i polítiques, sinó també ètniques, simbòliques, epistemològiques, pràctiques, ambientals, etc. L’acumulació territorial convida a considerar la diversitat dels mecanismes socials implicats, així com posa en evidència la diversitat de camins possibles per qüestionar aquest procés o formular-hi alternatives. KEYWORDS epistemology, coloniality, AfroEcuadorians, capitalism, political economy ON MARGINALIZATION AND THE NOTION OF TERRITORIAL ACCUMULATION IN THE CITY OF ESMERALDAS IN ECUADOR Our aim is to contribute to a critical understanding of the notion of territorial accumulation through a discussion of marginalization. The case of the city of Esmeraldas (Ecuador) and the obvious state of marginality in which it has persisted over time invite us to reconsider the uses and effects of the analytical category: accumulation. We see Esmeraldas' marginality not as an essential feature, but as a plural historical process that both affects and relies on the urban territory in different ways. Territory is a social construct, both material and immaterial. It reflects contexts, social positions and scales. However, territorial accumulation also refers to complex forms of organization of the social world. Appropriation and capitalization are based on the various dimensions that make up the territory - economic and political ones, but also ethnic, symbolic, epistemological, practical, environmental, etc. Territorial accumulation invites us to consider the diversity of the social mechanisms involved, and to emphasize the diversity of possible ways of questioning this process, and of formulating alternatives. Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 41 Para contribuir a un entendimiento crítico de la noción de acumulación territorial proponemos una discusión de la marginalización basada en el caso de la ciudad de Esmeraldas (Ecuador, Figura 1). Los regímenes de acumulación sucesivos que ha conocido, su estado aparentemente permanente de marginalidad y la noción de territorio son las herramientas básicas con las cuales cuestionar la noción de acumulación territorial. Para ello comenzaremos abordando los alcances y limitaciones de una lectura materialista de la acumulación territorial. Luego se argumentará qué alternativa se diseña a partir de la lectura crítica del territorio y un cambio de gramática que busca una concepción integradora de la acumulación. Figura 1. Ciudad y provincia de Esmeraldas en Ecuador. Elaboración: los autores (fondo de mapa: https://www.naturalearthdata.com/) Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 42 En primer lugar, el territorio remite a un pedazo del espacio socialmente definido y apropiado. Recientemente, ha sido objeto de discusiones más integradoras en la literatura académica anglófona (Painter 2010; Halvorsen 2019). Más que un espacio físico apropiado (Sack 1986), el territorio corresponde a una expresión espacial del mundo y de las relaciones sociales (Pred 1984; Antonsich 2011). Dicha acepción de la noción de territorio es más común en la geografía social francófona. Emerge en los años 1980 como una categoría paradigmática de lectura de las relaciones sociales, y entre sociedades y sus entornos (ambientales o no). Hemos ahí la comprensión de “territorios” que nos acompañará en adelante: diversas construcciones sociales del espacio, consolidadas en el tiempo, caracterizadas por prácticas y representaciones, que bien pueden estar en disputa (Di Meo y Buléon 2005). La acumulación por su parte remite a un proceso continuo y creciente de apropiación y capitalización de cualquier tipo de valor. Es un fundamento del capitalismo. Define una economía política particular (o sea una forma de organizar el mundo en base a la producción, acceso a, y distribución del valor) caracterizada por la asimetría, la captación y la explotación. En un primer momento, se puede entender la acumulación territorial como la captación de diferentes tipos de valores en un territorio, y como los mecanismos que permiten realizar dicha captación, hacia una capitalización siempre mayor. En base a una matriz clásica y materialista de análisis de la acumulación, los valores de los cuales hablamos corresponden a recursos materiales, espacios por colonizar, elementos mercantilizados, etc. En este sentido, la acumulación territorial se refiere a una acumulación primitiva de materias primas, al spatial fix, o sea la posibilidad de desplazar en el espacio o a través de las escalas los dispositivos de acumulación; al proceso de captura de tierras, conocido como land grabbing, y acompañado por mecanismos de desposesión de derechos, de usos, de alcances simbólicos; o se refiere también a la inclusión en el perímetro del mercado de usos, ideas o elementos materiales hasta entonces ajenos a cualquier relación comercial, proceso que se puede asimilar al de commodification (Harvey 2018). El segundo de los aspectos relevantes aborda la forma como entendemos los territorios. Ésta permite articular a la noción de acumulación aspectos y mecanismos menos materiales y estructurantes, aunque sí esenciales en la comprensión del proceso en la medida en que favorecen la apropiación y la capitalización de los valores. Hasta, a veces, la fomentan. Adoptar una definición abierta, eminentemente situada, y por esencia disputada, de los territorios abre la vía a una crítica del uso de nociones asentadas y descendientes, como la de acumulación. También ayuda a reformular dichas nociones de manera alternativa, rompiendo con el efecto normativo y performativo de categorías legítimas que ponen la luz en ciertos actores, escalas, aspectos o momentos, dejando otros en la sombra. Es por ello que dimensiones territoriales como las vinculadas con la identidad y la pertenencia, los saberes situados e incorporados, el alcance simbólico del habitar el mundo y las representaciones, intervienen en el proceso de acumulación territorial. Es de considerar Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 43 dichas dimensiones territoriales en el momento de analizar los fenómenos de apropiación y capitalización diferenciadas, así como los mecanismos que las hacen posibles. De ese modo, las dimensiones territoriales pueden ser objeto de captación (algunas legítimas, otras descartadas), imponiendo un modelo de acumulación. También pueden ser instrumentos de la acumulación, al valerse de la asimetría entre diferentes formas de hacer territorio. Pero asimismo resulta que las dimensiones territoriales, en su diversidad, se pueden considerar como factores de resistencia, y hasta como instrumentos de reivindicación de una relación alternativa al valor, diferente de un modelo de acumulación materialista que normaliza el mundo aniquilando la expresión de la diversidad. Una lectura alternativa de la acumulación favorecida por la noción de territorio permite hacer hincapié en la multiplicidad de los mecanismos que hacen concreta la acumulación, pero también en la diversidad de los vectores posibles de resistencia y afirmación. La tercera idea, resuelve las dos ya expuestas a través de una concepción más integradora de la acumulación. Con su trabajo sobre la ecología mundo, Jason Moore propone una reformulación de la crisis del capitalismo como crisis de la acumulación basándose en una lectura alternativa, entendida como no moderna, de las relaciones sociedad – ambiente. Considera la crisis del capitalismo y del ambiente como dos caras de la misma moneda. Para él, la acumulación capitalista no plantea un problema al ambiente, como proceso externo pesando sobre los recursos o la calidad del ambiente. Se trata de entender como la lógica de acumulación capitalista pone a trabajar el medio ambiente, como lo moviliza en los procesos de apropiación y capitalización del valor (Moore 2017). Las diferentes formas de captar siempre más valor radican en la habilidad en subordinar la naturaleza (entre otras cosas) y en sacar provecho de su trabajo barato, sino gratis (Moore 2015). La crisis ambiental pone en jaque esa habilidad. La acumulación capitalista aniquila las condiciones de su propia existencia. En este sentido la acumulación no opera sobre el territorio, sino a través del territorio, y de sus dimensiones y características múltiples. Sus consecuencias en el territorio se convierten en retroacciones negativas que ponen la propia acumulación capitalista en tela de juicio. En ese ámbito, el caso de Esmeraldas (Ecuador) es sumamente ilustrativo y está expuesto con detalle a continuación (Rebotier et al. 2023). La marginalización de la cual la ciudad es objeto no sólo es el resultado de una posición subalterna en una sociedad racista, en la medida en que se trata de la principal ciudad afro-descendiente del país. Tampoco es meramente el fruto de una relegación a la periferia de una economía política nacional basada en la extracción y en la exportación de recursos primarios (Esmeraldas es el punto de exportación de hidrocarburos estratégico para el país). La marginalización no es la externalidad negativa de un modelo vampiro (Moore 2017) de acumulación capitalista que azotaría la ciudad. Sino todo lo contrario: la marginalización permite la acumulación. Es una Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 44 condición necesaria de la acumulación, una condición realizada a través de las múltiples características territoriales de la ciudad de Esmeraldas. Producto histórico, la marginalización es uno de los mecanismos que fomenta la captación de valor, y su capitalización. En ese sentido, la acumulación en Esmeraldas es sumamente territorial en la medida en que se fundamenta, al menos parcialmente, en el proceso histórico y multifacético de marginalización. Para hacer la demostración de esos vínculos entre acumulación, marginalización y territorio, se presenta el caso de Esmeraldas en 3 grandes partes. En primer lugar, hacemos explícitos sucesivos regímenes históricos de acumulación en Esmeraldas, amparados por el proceso de marginalización de la ciudad y consolidados en el tiempo. Los regímenes de acumulación remiten a los mecanismos y arreglos que regulan la producción de riquezas y la distribución de los beneficios y esfuerzos o sacrificios necesarios (Juillard 2002). Las relaciones de fuerza subyacentes en los regímenes sucesivos estructuran tanto el espacio como el mundo social. Luego, el giro neo-extractivista desatado durante el gobierno de izquierdas (Alianza País) presidido por Rafael Correa (2007-2017) evidencia la permanencia de la marginalización y de las estructuras de acumulación, a pesar de la retórica emancipadora del desarrollo y de lucha contra la marginalidad. Finalmente, la consistencia en el tiempo del binomio acumulación - marginalización invita a considerar la marginalización como un proceso histórico que contribuye a apuntalar una lectura alternativa de la acumulación a partir de una comprensión social y abierta del territorio como construcción socio-espacial eminentemente disputada. Los diferentes regímenes de acumulación y los impactos territoriales en Esmeraldas La estructuración de la parte urbana del cantón Esmeraldas es el resultado de sucesivos regímenes de acumulación que dejaron rastros visibles en la ciudad: el primero en torno al banano, rasgo de un pasado esplendente pero olvidado; el segundo con la exploración y exportación del petróleo desde inicios de los años 1970 y muy impactante para la ciudad; el último con el turismo, supuesto nuevo Eldorado económico, aún incipiente, que enfrenta varios obstáculos. Cada una de estas tres etapas se enmarca en un contexto político y económico nacional que participa ampliamente en los regímenes de acumulación y en la marginalización de la ciudad de Esmeraldas. Agroexportación y acumulación territorial en la Ciudad del río (de finales del siglo XIX a mediados del siglo XX) Esmeraldas ha tenido un papel de resistencia y oposición en la historia política del Ecuador. Desde el inicio de la colonización, la población afrodescendiente e indígena de la provincia conformó la república Zamba, que resistió a las autoridades coloniales hasta final del siglo XVII. Sin embargo, en 1854, parte del territorio esmeraldeño es entregado a la empresa inglesa Ecuador Land Company Limited como pago de la deuda contraída por el gobierno ecuatoriano Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 45 durante la independencia, señalando claramente el estatuto avasallado de la provincia. Desde la época de Eloy Alfaro y con la guerra de Concha (1913-1916), la provincia tuvo un papel destacado en la revolución liberal, que concretó la oposición entre la sierra conservadora de Quito y la costa liberal de Guayaquil. Pero históricamente, el Estado ecuatoriano siempre ha apoyado a los actores de la agroexportación es decir grandes terratenientes, casas comerciales y capitales internacionales, que son los principales beneficiarios de los ingresos procedentes de la actividad agroexportadora (CONADE 1980). A fines del siglo XIX, la economía de Esmeraldas, al igual que la del país, se apoya en la exportación de productos tropicales primarios tales como tabaco, caucho, tagua y balsa cuyo precio fluctúa en función del mercado internacional. Estas actividades corresponden al régimen mercantilista colonial típico de la acumulación esclavista y primigenia del capitalismo histórico (Lapierre Robles y Macías Marín 2018). La ciudad del río es heredera de la economía de hacienda y del extractivismo. Los puntos neurálgicos son el puerto, las orillas del río Esmeraldas, y la parte central e histórica de la ciudad en las inmediaciones del río. Al terminar la segunda guerra mundial, el boom del caucho se agota para dar lugar a un nuevo auge económico en el país, él del banano. A fines de los años 1940, las plantaciones de banano en Centroamérica enfrentaron plagas. Ante tal situación, el gobierno ecuatoriano presidido por Galo Plaza (1948-1952) con el apoyo de Estados Unidos, decidió atraer las multinacionales del sector para responder al mercado. Los productores bananeros ecuatorianos se beneficiaron de créditos estatales a bajo costo, de asesoramiento técnico para aplicar nuevas tecnologías, además de la construcción de infraestructuras viales y marítimas. Esta política económica permitió insertar Ecuador en la economía mundial, convirtiendo el país en el primer exportador de banano (1951). El boom del banano fue violento y corto. Entre 1948 y 1955, las exportaciones de bananos ecuatorianos se multiplicaron por 12, alcanzando casi la mitad de las exportaciones del país en 1950. Sin embargo, el volumen exportado disminuyó progresivamente hasta representar apenas un 3 % de las exportaciones ecuatorianas a inicios de los 1970 (CONADE 1980). La provincia y ciudad de Esmeraldas fueron directa y fuertemente impactadas por el boom bananero, con el aprovechamiento de tierras (dichas baldías), la explotación intensiva de la mano de obra y la concentración de los intercambios a través del puerto. La superficie de cultivo del banano en la provincia se incrementó de 8000 ha en 1951 a más de 27600 ha en 1957 (Martínez 1976). Dicho aumento acarreó el monocultivo de la producción agrícola comercial, lo que se nota por el hecho que entre 1948 y 1968, el banano representó la casi totalidad de las exportaciones de la Provincia de Esmeraldas. El auge del banano alcanzó su pico en 1953, sumando el 99 % de las exportaciones del puerto de Esmeraldas, y casi un tercio a nivel nacional. También conduce a la concentración de tierras en manos de grandes compañías extranjeras: en 1954, 4,1% de las explotaciones juntan más de 57% de las tierras agrícolas. Al respecto, la provincia de Esmeraldas es una excepción. No se dio el surgimiento Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 46 de una burguesía local exportadora como ocurrió en otras regiones bananeras (Deler 2007). Actores económicos poderosos como La United Fruit y la Fruit Trading Corporation, y sus múltiples compañías subsidiarias o dependientes, asumen la producción, la exportación y el transporte del banano, controlando así toda la cadena de producción de riqueza. En estas condiciones, la producción bananera corresponde a una actividad de enclave en la que la riqueza producida no beneficia ni a la ciudad ni a la provincia y sus habitantes. En la ciudad Esmeraldas, desde finales del siglo XIX, el puerto ha sido el principal vector de integración de la región al país y a la economía mundial. El puerto, que era un fondeadero natural y el río, que permiten la recepción y exportación de los productos del interior de la provincia, son el atractivo esencial de la ciudad. En ese sentido, Esmeraldas se destaca por ser el puerto ecuatoriano más cercano a Panamá, principal circuito hacia los Estados Unidos y Europa desde la apertura del Canal en 1914. De hecho, históricamente, Esmeraldas es una puerta óptima de salida para agroexportaciones. Pero esa puerta es objeto de rivalidad, un territorio disputado entre Quito y Guayaquil. En efecto, Quito busca liberarse de su dependencia al puerto de Guayaquil, mientras que Guayaquil, capital económica, pretende controlar las vías de exportación. La posición privilegiada del puerto de la ciudad de Esmeraldas para exportaciones hacia Estados Unidos pagó (y sigue pagando) el precio de la hegemonía del puerto de Guayaquil y de sus poderosas elites locales que hicieron todo lo posible para marginalizar el puerto de Esmeraldas (Martínez 1976, 45). Durante el período del boom bananero, el puerto natural de Esmeraldas fue considerado como un espacio estratégico para la exportación. Sin embargo, aunque se considera la construcción de un verdadero puerto comercial marítimo desde inicios del siglo XX, fue apenas en 1967 que la Junta Provincial de Fomento inició las primeras obras. Un verdadero puerto comercial surgió al inicio del siguiente período económico, ligado al petróleo, con la creación de la autoridad portuaria de Esmeraldas en 1970. Desde el punto de vista demográfico, desde 1950, la dinámica del banano impulsó un fenómeno migratorio importante de poblaciones atraídas por las expectativas de trabajo en la ciudad y la apertura de zonas de colonización en la Provincia. En los años 1960s, las tierras de hacienda que impedían el crecimiento demográfico de la ciudad fueron objeto de disputa entre terratenientes, autoridades municipales y habitantes, de cara a su urbanización: son las grandes invasiones de la época, producto de las relaciones de fuerza características de aquel régimen de acumulación. El contexto territorial formateado por el régimen de acumulación fue propicio a las actividades agroexportadores, en particular las vinculadas con el banano. De esta forma, dicho régimen participó en la conformación del espacio urbano de Esmeraldas. El régimen de acumulación fue producto de la alineación de actores poderosos (Estados Unidos, gobierno Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 47 ecuatoriano, multinacionales de la agroexportación, terratenientes) en un territorio ya marginalizado con elites sometidas, y capaz de proveer mano de obra y tierras baratas. La ciudad del petróleo: pagar el precio del desarrollo (de los años 1970 a comienzos del siglo XXI) Hasta 1967, el Estado ecuatoriano no creía en el petróleo (Bouanchaud 1997). El consorcio Texaco-Gulf, conformado en 1964, compró a Ecuador una concesión de 1,4 millones de hectáreas en la región del Napo, en plena Amazonia, explorada con el apoyo de misioneros evangelistas y del ejército. El descubrimiento de yacimientos en Lago Agrio convirtió a Texaco-Gulf en la dueña del petróleo en el país, lo que le permitió ejercer cierta influencia en las decisiones políticas relativas a la gestión de los recursos de hidrocarburos (Galarza 1972). A inicios de los 1970, el boom petrolero trastorna la economía y el territorio nacional: Ecuador se empeña en convertirse de un país rural y agrario en un país petrolero, urbano e industrial. La renta petrolera aporta nuevos recursos al Estado que se fortalece. Crece el atractivo del país para inversores extranjeros. La expansión de este nuevo régimen de acumulación es fomentada por el gobierno militar de Guillermo Rodríguez Lara (1972-1976) a través del Plan Integral de Transformación y Desarrollo 1973–1977, casi exclusivamente basado en los ingresos petroleros (Martz 1987). El poder nacional impulsa un programa de industrialización basado en la sustitución de importaciones y en la exportación del petróleo (Bouanchaud 1997). En 1971, para controlar la potestad de las multinacionales del petróleo, el gobierno militar crea la Corporación Petrolera Ecuatoriana (CEPE, Petroecuador desde 1989), emite una Ley de Hidrocarburos, y adquiere progresivamente el capital de la Texaco-Gulf. Sin embargo, dichas evoluciones institucionales no cambian el juego. Tanto las firmas petroleras como los bancos internacionales son forzosas: las inversiones considerables que se necesitan para implementar las actividades petroleras son aportadas por capitales extranjeros; las tecnologías y los conocimientos técnicos de las compañías petroleras internacionales son indefectibles. Por consiguiente, el SOTE (Sistema de Oleoductos Transecuatoriano), que permite transportar el petróleo desde el Oriente hasta la ciudad de Esmeraldas, fue construido entre 1970 y 1972 por la cía William Brothers por cuenta de la Texaco-Gulf. La empresa japonesa Sumitomo Chiyoda armó la refinería entre 1974 y 1978 por cuenta de la CEPE. El consorcio OCP Ecuador S.A., liderado por la firma argentina Technint y basada en las islas Caimán, construyó un segundo oleoducto entre 2001 y 2003, con una concesión de operación de 20 años, para aumentar la capacidad de exportación del petróleo ecuatoriano. Las opciones de desarrollo basadas en el petróleo resultan en un alto endeudamiento del país además de fluctuaciones importantes de sus ingresos debidas a las variaciones de los precios internacionales del barril y de las cantidades exportadas. Las condiciones de Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 54 A ello hay que agregar una situación de inseguridad creciente, como fruto de las crisis y de la evolución del conflicto colombiano que llevó recientemente las regiones fronterizas ecuatorianas con Colombia a vivir episodios violentos para el control de las rutas del tráfico y para el liderazgo en la región. Algunos sectores de la ciudad, como en las orillas del río, o en el colinado a proximidad del centro se tornan sumamente complicados, símbolos de un tipo de abandono, o al menos de un retroceso aparente de la autoridad legítima en la ciudad. - La forma como se realizan las inversiones bajo el concepto de compensación parece excluir la autoridad municipal. En la base del SERCOP, las inversiones públicas son nacionales, sectoriales (de los ministerios en el territorio), pero también locales. La inversión de la municipalidad corresponde a un 9% del total (y a menos de un 5% si sumamos los montos de las compensaciones petroleras con los de SERCOP). Más de la mitad de la inversión municipal (52%) se concentra en la parte “centro”, la que menos está considerada por las demás inversiones. El centro, donde se encuentran los principales lugares del poder local, se ve descuidado por el flujo de dinero que llega en la ciudad por concepto de compensación. Los pequeños montos gastados por la municipalidad no pesan frente a las demás sumas considerables. Esa distorsión refleja la ausencia de una visión común del territorio municipal que también se nota en la forma como se administran las inversiones en la ciudad. Entre las compensaciones petroleras, las inversiones de PetroEcuador representan el 97% del total. Existen dos tipos de proyectos que corresponden a dos maneras de gastar el dinero de las compensaciones. Los macro-proyectos son considerados como inversiones estructurantes que responden a prioridades identificadas por el ejecutivo nacional (como la realización del alcantarillado en el sur). Los micro-proyectos son de mucha menor envergadura y su atribución y realización son más flexibles. El departamento de relaciones comunitarias de PetroEcuador y organizaciones locales (en la ciudad, barriales, asociaciones, etc.) se ponen de acuerdo sobre un proyecto (realización de canchas, capacitación profesional, rehabilitación de escuelas) para canalizar el dinero (Cevallos 2015). En ambos casos la autoridad municipal queda a distancia, convirtiéndose la compensación petrolera en una forma de relación clientelar, poco transparente. La municipalidad no controla el flujo multimillonario permitido por un cierto uso de la renta petrolera, que afecta y transforma su territorio. Las compensaciones nunca se concretaron en asignaciones directas al presupuesto municipal, sino que los actores centrales (Estado y actores petroleros) siempre mantuvieron el control directo sobre ellas. Es de notar también que está excluida la municipalidad del manejo de grandes superficies en las inmediaciones directas del área urbana, que corresponden a las instalaciones energéticas estratégicas. Son algunas de las formas como la municipalidad está desposeída de la ciudad que tiene que manejar, pero también como los propios habitantes se pueden considerar como objetos de decisiones estratégicas tomadas sin ellos (Durán et al. 2020, para el caso de las evicciones en el balneario de Las Palmas) Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 55 Finalmente, en el caso de Esmeraldas, cabría pensar que la marginalización no es un resultado de, sino que permite más bien la acumulación capitalista acompañada por efectos deletéreos, de varias índoles, que a su vez refuerzan los mecanismos de marginalización. La marginalización como condición de la acumulación en Esmeraldas Las diferentes formas de despojo y apropiación en el territorio de Esmeraldas han configurado las condiciones de acumulación de la economía extractivista desde la época colonial hasta la actualidad. Así, la trayectoria del territorio de Esmeraldas muestra una evolución de los espacios, actores y poderes, que les permite adaptarse, ajustarse a las necesidades de los sucesivos regímenes de acumulación, definidos a nivel nacional e internacional. Los regímenes de acumulación se apoyan, por un lado, en las estrategias de desarrollo promovidas por los gobiernos nacionales y, por otro, en un proceso histórico de marginalización de los territorios. Este doble proceso se consolida en el tiempo para permitir la permanencia del régimen de acumulación nacional, a partir de la explotación del territorio de Esmeraldas. En otras palabras, el proceso continuo y siempre renovado de marginalización y subyugación del territorio es una condición para la acumulación a nivel nacional. Por un lado, la estructuración de la ciudad de Esmeraldas en tres espacios diferenciados (ciudad del río, del petróleo y del turismo), es el resultado de sucesivas formas de dependencia, resistencia o alineación entre actores asimétricos, el producto histórico de relaciones ajustadas y entrelazadas entre nivel local, nacional e internacional. Por otro lado, estos espacios diferenciados llevan la marca de la historia económica nacional del Ecuador materializada de manera concreta y especifica en el territorio. El territorio urbano de Esmeraldas, producto de esa historia económica, es conformado por la coexistencia de tres espacios diferenciados por su localización, su forma espacial, su dinámica económica y sus actores claves. La dinámica demográfica y económica de la ciudad ha migrado desde el centro histórico, anclado en el río y en el puerto necesarios para la agroexportación, hacia la zona sur en torno a las instalaciones petrolíferas, y ahora parece desplazarse hacia el borde del Pacífico en torno a las ambiciones turísticas, impulsadas por las inversiones del gobierno nacional y sostenidas (hasta cierto punto) por las autoridades locales. En cada una de estas etapas, múltiples procesos de despojo, apropiación e instrumentalización han instituido un mecanismo implacable de marginalización a largo plazo del territorio de Esmeraldas. Esto se refleja en la persistencia de las malas condiciones sociales, económicas, ambientales y urbanas de la ciudad, pero también en las representaciones unánimemente negativas de este territorio y en la exclusión de las autoridades locales y de la población. La marginalización permite descalificar, neutralizar y hasta “periferizar" alternativas para asegurar la dominación de modelos y dinámicas centrales, a menudo alógenos al territorio. Este es precisamente el caso del régimen de acumulación basado en la exportación de petróleo, actualmente vigente, que necesita perpetuar la marginalización del territorio de Esmeraldas. Se trata de controlar el territorio para garantizar la apropiación y capitalización Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 56 de los recursos producidos por los actores dominantes, y la sumisión de los actores locales. Así, las autoridades locales y la población no tuvieron voz en el proceso de toma de decisiones que llevó a Esmeraldas a convertirse en el punto nodal del régimen de acumulación petrolera aún vigente. Fue fruto de una decisión combinada del régimen militar y de las multinacionales del petróleo. La marginalización adopta la forma de un aislamiento físico, político, social, económico y cultural del territorio. ● Físico: El territorio de Esmeraldas es una periferia particular, capital de una provincia fronteriza, alejada de los lugares de poder, históricamente y aún hoy mal comunicada con el resto del país, conectada con el exterior principalmente a través de la exportación del petróleo. ● Política: Esmeraldas sufre de flujos asimétricos de información, personas y capital. El gobierno local carece de autonomía en la toma de decisiones y presenta escasos recursos institucionales, frente a la presencia en el territorio de actores poderosos directamente conectados con los circuitos de poder del sector público nacional y del sector privado internacional. ● Social: los habitantes de Esmeraldas soportan malas condiciones de vida, una calidad urbana deplorable, indicadores socioeconómicos ubicados entre los peores del país, al igual que las provincias amazónicas, igual de explotadas y marginalizadas. ● Económico: si bien en Esmeraldas se encuentran infraestructuras esenciales para la economía petrolera de Ecuador, estas constituyen enclaves en el territorio: los beneficios de esta economía no filtran en el territorio. En cambio, los prejuicios que sean económicos, ambientales, políticos, etc. afectan todo el territorio y su población. ● Cultural: a diferencia del resto del país, la población de Esmeraldas es principalmente afrodescendiente, pasando los 70%. Ello implica rasgos culturales específicos, una identidad particular reivindicada, al mismo tiempo que participa a estigmatizar la provincia. La marginalización es también una historia de representación y conocimiento sesgados que se perpetúa y consolida explotando el particularismo geocultural e histórico del territorio (Rahier 1999; Pecqueur 2006; Ferrer Muñoz 2020). Esto contribuye a ocultar no sólo la importancia económica de Esmeraldas para Ecuador, sino que también invisibiliza el precio que pagan sus habitantes en términos de riesgos medioambientales, tecnológicos y sanitarios para que Ecuador sea un país petrolero. La marginalización es facilitada por la imagen folclorizada de un territorio poblado por afrodescendientes, no exenta de prejuicios y racismo. Las ambiciones turísticas de la ciudad en las orillas del Pacifico fortalecen e instrumentalizan esta imagen folclorizada y disimulan las condiciones económicas, sociales y políticas de la ciudad. Se perpetua el proceso de marginalización de la ciudad, el mismo que favorece la Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 57 acumulación territorial. La identidad cultural de Esmeraldas ocupa todo el espacio de las representaciones, sin dejar lugar a consideración alguna sobre la importancia económica de la ciudad y sobre el hecho de que los habitantes pagan el precio del desarrollo nacional sin beneficiarse de él. Sin embargo, la representación cultural de la ciudad de Esmeraldas, en el imaginario nacional y dominante deja poco sino ningún espacio a voces autóctonas, propias del territorio (Bito Román y Gámez Ceruelo 2019). En resumen, la marginalización de Esmeraldas indica un territorio perdedor de la acumulación. En este contexto, contar con enclaves económicos que participan en los regímenes de acumulación puede interpretarse como una estrategia para garantizar la acumulación del capital, des-vinculándose del territorio visto como mero soporte físico. Conclusión. Las mil caras de la acumulación territorial En base a nuestra comprensión del territorio, existe una gran diversidad de mecanismos de captación y apropiación que permiten la acumulación de valor. Es posible relacionar varios de estos mecanismos con los que imperan en la marginalización como la vimos en Esmeraldas. Un territorio plural que se define, que se vive, que cobra un sentido y una posición tanto en el imaginario nacional como en los sistemas económicos, legales o no. De ahí que el caso de Esmeraldas nos permite apuntalar la noción de acumulación territorial de tres maneras: - Remite a la apropiación y capitalización de valor en un territorio. - Se da gracias al territorio. Los mecanismos de apropiación y capitalización se realizan a través de las características del territorio. El hecho de tener sujetos afro-ecuatorianos subordinados, una gobernanza centralizada de los sectores energéticos, o de poder contar con una degradación ambiental y sanitaria sin mayores protestas y obstáculos, son circunstancias territoriales que permiten la apropiación y capitalización de valor por algunos a costa de otros. - No puede ser universal, sino situada. Si bien los enfoques ortodoxos ven en la acumulación un mecanismo genérico y necesario del orden capitalista, el hecho de territorializar la acumulación obliga a considerar características contextuales (históricas, sociales, culturales). Invita a pensar los mecanismos de acumulación en base a las condiciones locales. La acumulación se realiza a través del territorio. El tercer aspecto de la acumulación territorial provoca reflexiones de gran alcance. El territorio es a la vez soporte y vector de la acumulación, y nunca es único ni homogéneo. Convendría hablar de acumulaciones territoriales, constando que los mecanismos y recursos de la acumulación pueden ser diversos. Así pues, las acumulaciones territoriales pueden entrar en competición, a diferentes escalas o en un mismo espacio físico, valiéndose de las Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 58 diferentes formas de hacer territorio. Si la acumulación territorial no es un absoluto universal, cabe la posibilidad de pensar de forma alternativa el valor en base a la noción de territorio. Pensar el valor (su construcción, su circulación, sus efectos en el mundo social) a través del territorio permite considerar estrategias de resistencia, y no necesariamente de opresión o de dominación (Rebotier et al. 2023: 54-57). Permite formular otras formas de organizar el mundo social en su relación con el entorno, que no gire en torno a la acumulación capitalista. Abre el camino para pensar formas múltiples de emancipación territorial que, al igual que la acumulación territorial, operan en el territorio, pero también a través del territorio. Las formas de emancipación territorial derivan de la posibilidad de expresar la diversidad encapsulada en los territorios. Las dimensiones territoriales múltiples, las formas de habitar y ocupar el espacio están por ejemplo movilizadas como recursos de afirmación y reivindicación identitaria por el pensamiento feminista afro-descendiente desde Esmeraldas (Boudewijn et al. 2024). Existen iniciativas que articulan academia y activismo para el reconocimiento y la valoración de formas alternativas (a las que dominan) de vivir, existir, funcionar económicamente… en ese territorio en particular. El compromiso para que existan otras formas de ser y de pensar, inclusive para los grupos sociales entre los más silenciados de la presente modernidad, tiene que ir en contra de las corrientes múltiples de dominación intensificadas por la marginalización. Sin embargo, en los pliegues de la dominación también se ubican espacios de alternativas y disputas (Scott 1985; Tardieu 2006; Gómez-Abeledo 2020; Zavala Guillen 2021). Dejar espacio epistémico para voces y visiones múltiples es una etapa importante de una agenda crítica de ciencias sociales (Wallerstein 1996) que abre la posibilidad de romper con la idea aplastante y totalitaria de la acumulación. Al pasar de acumulación a acumulación territorial, se pasa de un absoluto universal a una práctica situada. La acumulación territorial ya no impone un horizonte normativo y aplastante que suscita un posicionamiento moral (una forma de enmarcar lo posible, lo imposible, y dictar el rumbo de las conductas), que lo rechacemos o que lo adoptemos. Formulada de manera alternativa, la acumulación territorial exige que se ajusten los marcos y contenidos del análisis. También ofrece un horizonte ético, en la medida en que se manifiesta la adecuación (o el desajuste) entre los fines (las intenciones, los valores axiológicos) y las prácticas (ampliamente expresadas en las diferentes dimensiones, tanto materiales como inmateriales, de los territorios). Puede que ahí, en base a un abordaje reflexivo para una epistemología crítica de la acumulación, aportemos a la “guerra ontológica” importante para los pensadores de lo decolonial (Quijano 1992). Las ideas no solamente representan el mundo. Lo constituyen, lo hacen existir, lo ordenan. La reformulación de los términos de la conversación (Mignolo 2000) no solamente cuestiona categorías performativas (Bourdieu 2001), a menudo oriundas de las centralidades del pensamiento globalizado, sino que también da forma y consistencia a mundos alternativos. La posibilidad de una expresión alternativa, en nuestro caso a través de Scripta Nova 29(2) EN TORNO A LA MARGINALIZACIÓN… 59 los territorios, es necesaria en el reconocimiento una irreducible diversidad. Es una condición liminar para el respeto, la no subordinación, y cierta idea de la vida en común que constituyen una ética de la liberación (Dussel 1998). Tal vez las argucias epistemológicas parezcan lejos de las relaciones sociales asimétricas, violentas, y sumamente concretas. Pero como artesanos del pensamiento, los investigadores también podemos tener como objetivo hacer posibles el reconocimiento de visiones alternativas, de interpretaciones situadas, y de expresiones de diversidad, siempre considerando las gramáticas de las civilizaciones como contingentes (Braudel 1993). Fomentar la existencia (concreta o idealista) de “lugares de refugio” para la expresión de la diversidad (Tsing 2017) es consistente con las reivindicaciones prácticas de organizaciones alternativas del mundo, en las cuales el valor no se concibe como una externalidad que capitalizar, sino más bien como una oportunidad para expresar la diversidad asombrosa del “tejido de la vida” (Moore 2015). Referencias Antonsich, Marco. 2011. “Rethinking territory.” Progress in Human Geography 35, no. 3: 422425. https://doi.org/10.1177/0309132510385619. 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Ficha bibliográfica: REBOTIER, Julien; METZGER, Pascale; PIGEON, Patrick. 2025. “En torno a la marginalización y la noción de acumulación territorial en la ciudad de Esmeraldas en Ecuador”. Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Barcelona: Universitat de Barcelona, 29(2): 39-62. https://doi.org/10.1344/sn2025.29.46713