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Aproximación al estudio de la representación del territorio: mapas y planos históricos en torno a los puentes de la cuenca del Tajo a su paso por Extremadura

Méndez Hernán, Vicente

Abstract

El texto analiza la evolución histórica, cartográfica y constructiva de los puentes del río Tajo en Extremadura, utilizando una amplia variedad de fuentes como mapas, planos militares, dibujos, grabados e imágenes históricas. El estudio demuestra que la representación cartográfica de estos puentes respondía a intereses defensivos, administrativos, hidráulicos y de navegación, especialmente entre los siglos XVII y XVIII, cuando ingenieros como Luis Carducci realizaron reconocimientos detallados del río para valorar su navegabilidad y la viabilidad de intervenciones técnicas. Se examinan estructuras relevantes como el Puente del Conde, el Puente de Almaraz y, de manera especial, el Puente de Alconétar, documentado a través de grabados decimonónicos, proyectos de ingeniería dieciochescos y fotografías anteriores a su traslado con motivo del embalse de Alcántara. El estudio pone de manifiesto cómo estos puentes han experimentado importantes transformaciones derivadas de destrucciones bélicas, reparaciones sucesivas y obras hidráulicas modernas que modificaron su aspecto y función. Uno de los resultados más significativos es la demostración de que la cartografía histórica constituye una herramienta fundamental para comprender la función estratégica, territorial y paisajística de los puentes en la red histórica de comunicaciones del Tajo, permitiendo reconstruir su evolución material y su papel en la articulación del territorio. EDICIÓN DIGITAL: la obra también cuenta con una edición digital, ISBN: 978-84-9852-392-8 (similar a la edición impresa).

Full text

189 Resumen: En este trabajo analizamos la evolución de los puentes construidos a lo largo del río Tajo, a su paso por Extremadura, en función de la representación que se ha hecho de los mismos a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII. Para ello nos hemos basado en los documentos conservados en el Archivo General de Simancas, la Real Chancillería de Valladolid, el trabajo de Luis Carducci para hacer navegable el río Tajo, etc. PalabRas clave: Cáceres; Río Tajo; Puente; Planos; Representación del territorio; Siglos XVI-XVIII. aPPRoach To The sTudy of RePResenTaTion of The TeRRiToRy: maPs and hisToRic Plans aRound bRidGes The TaGus RiveR as iT Passes ThRouGh exTRemaduRa absTRacT: In this work we analyze the evolution of the bridges built over the Tagus river, passing through Extremadura, depending on the representation that has made them what lengths the sixteenth, seventeenth and eighteenth centuries. To do this we have relied on documents preserved in the Archivo General de Simancas, the Royal Chancery of Valladolid, the work of Luis Carducci to make navigable the River Tagus, etc. Key woRds: Cáceres; Tagus river; Bridge; Planes; Representation of the territory; 16-18th centuries. Vicente MÉNDEZ HERNÁN Universidad de Extremadura 1 Este trabajo se enmarca dentro del Proyecto de Investigación Nacional del Ministerio de Ciencia e Innovación (Gobierno de España), Plan Nacional de I+D+i 2008-2011, titulado: Entre Toledo y Portugal: Miradas y Reflexiones contemporáneas en torno a un paisaje modelado por el Tajo. (HAR2010-21835). Aproximación al estudio de la representación del territorio: mapas y planos históricos en torno a los puentes de la cuenca del Tajo a su paso por Extremadura1 MÉNDEZ HERNÁN, Vicente (2014): “Aproximación al estudio de la representación del territorio: mapas y planos históricos en torno a los puentes de la cuenca del Tajo a su paso por Extremadura”. En: LOZANO BARTOLOZZI, María del Mar; MÉNDEZ HERNÁN, Vicente (coords. y eds.): Patrimonio cultural vinculado con el agua. Paisaje, urbanismo, arte, ingeniería y turismo. Mérida: Editora Regional de Extremadura, pp. 189-222. ISBN: 978-84-9852-392-8. DOI: 10.5281/zenodo.10655472 (Obra completa, DOI: https://doi.org/10.5281/zenodo.10655232) 190 Vicente Méndez Hernán INTRODUCCIÓN. OBJETIVO, METODOLOGÍA Y FUENTES El estudio de la representación y la percepción del paisaje a partir de las fuentes gráficas clásicas, ha cobrado recientemente especial interés como una de las corrientes de la historia moderna, basada en el análisis de la representación de la realidad, de su proyección y consecuente percepción2. Si esta línea de investigación tratamos de enfocarla bajo la óptica de la construcción del territorio y del paisaje a distintas escalas, utilizando para su estudio las fuentes cartográficas, junto a los dibujos, cuadros y también fotografías, e individualizamos un elemento singular como es el puente, con sus alzados –fruto de las distintas modificaciones que han sufrido a lo largo del tiempo por razones consabidas– o vistas de pájaro, tendremos el objetivo del presente trabajo: el territorio como patrimonio, centrado en la cuenca cacereña del río Tajo, y enfocado a realizar una aproximación al estudio de los mapas y planos históricos de los puentes que se alzan a lo largo de la misma, como elemento singular dentro de la red de caminos –que ya estudiamos, para esta zona, en el marco del Seminario Internacional «Paisajes modelados por el agua», celebrado en la ciudad de Cáceres en 20123–. Figura 1. Carta topográfica de deslinde en la dehesa de la Jerera y baldíos de la ciudad de Plasencia, 1585. Real Chancillería de Valladolid, Planos y Dibujos, Óleos, 31. 2 PABLO BLANCO, J.P., «El agua y su reflejo en las fuentes históricas de la época moderna», LOZANO BARTOLOZZI, Mª. M. y MÉNDEZ HERNÁN, V. (coords. y eds.), Paisajes modelados por el agua: entre el arte y la ingeniería, Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2012, pp. 27-40, para el trabajo en su conjunto, y p. 40 para la cita a la que hacemos alusión en el texto. Citemos, asimismo, el interesante trabajo de ORTEGA CHINCHILLA, M.ªJ., Percepción y representación. El territorio andaluz en la cartografía manuscrita del siglo XVIII, Granada, Editorial de la Universidad de Granada, 2010. 3 MÉNDEZ HERNÁN, V., «Los caminos y el arte en el entorno del Tajo. Desde la Edad Moderna hasta la llegada del ferrocarril», LOZANO BARTOLOZZI, Mª. M. y MÉNDEZ HERNÁN, V. (coords. y eds.), Paisajes modelados por el agua..., op. cit., pp. 111-142. 191 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... El análisis de nuestro cometido lo haremos desde el punto de vista de la Historia del Arte, con un marco cronológico que abarca toda la Edad Moderna, y un precedente muy directo en el trabajo que publicaron, a finales de 2012 y en el marco de los Informes de la Construcción, Pilar Chias Navarro y Tomás Abad Balboa dentro de su línea de trabajo; dicho artículo versa sobre la representación del puente de Alcántara a través de los mapas y planos históricos, razón por la cual nos referiremos de un modo muy breve a esta construcción4. Este primer objetivo no será óbice, sino complemento a su vez, para acercarnos a la historia constructiva de los puentes que nos competen, de un modo parecido, por citar una referencia cercana en cuanto a proximidad geográfica, a lo que hizo Pilar Corella Suárez en el trabajo que dedicó a las trazas y proyectos de puentes toledanos en el siglo XVIII, y publicó en los Anales de la Academia de Toledo en 19965. La referencia a ese trabajo sobre el puente alcantarino nos sirve de obertura para trazar un breve, y nunca completo por tanto, panorama sobre el estado de la cuestión de los estudios realizados a tenor de este elemento singular dentro del conjunto extremeño, y de la cuenca del río Tajo en particular. Entre las obras de carácter general en las que se ha abordado el tema, son de obligada referencia los libros de Inocencio Cadiñanos Bardeci6, y los innumerables proyectos que publicó en 2002 en su trabajo dedicado a los Puentes de Extremadura, junto al homónimo libro de Santiago Hernández Fernández y Santiago Hernández Alonso editado en 20087. Añadamos el inventario de puentes que, bajo el mismo título que los anteriores, publicó en 2004 el equipo de trabajo dirigido por Pedro Gato8. Y citemos también el artículo que hicimos María del Mar Lozano y el que esto escribe en 2012, sobre las intervenciones realizadas por distintos mecenas en el paisaje modelado por el Tajo, a lo largo de la Edad Moderna9. Junto a estos trabajos de carácter general, Pilar Corella abordaba en el año 2000 un estudio dedicado a la restauración acometida durante los siglos XVIII y XIX en los puentes romanos de Mérida y Alcántara; dicho trabajo fue publicado en la revista Goya, y se acompaña de interesantes planos, alzados y hasta de una maqueta, conservados en el Archivo Histórico Nacional10. Entre los estudios, en la misma línea, que precedieron a este artículo, citemos el de Rodríguez Pulgar sobre la reconstrucción del romano alcantarino en el siglo XIX11; el de Vicente Plasencia y María del Mar Lozano sobre los puentes del Tajo en Alconétar12; o el de Cruz Villalón, dedicado también al de Garrovillas de Alconétar13. Volviendo al de Alcántara, recordemos que su interés dio lugar a un estudio donde se 4 CHIAS, P. y ABAD, T., «El arte de describir el territorio: mapas y planos históricos en torno al puente de Alcántara (Cáceres, España)», Informes de la Construcción, vol. 64, Nº EXTRA, diciembre 2012, pp. 121-134. 5 CORELLA SUÁREZ, P., «Trazas y proyectos para puentes toledanos del siglo XVIII», Anales Toledanos, n.º 33, 1996, pp. 95-136. 6 CADIÑANOS BARDECI, I., Puentes de Extremadura, Badajoz, Centro de Estudios Extremeños, de la Diputación de Badajoz, 2002, pp. 95 y ss., donde aborda el estudio de los puentes de la provincia cacereña. 7 HERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, S. y HERNÁNDEZ ALONSO, S., Puentes de Extremadura, s/l, Junta de Extremadura y Lunwerg Editores, 2008, p. 14 y ss., donde desarrolla el estudio de los puentes sobre el río Tajo. 8 GATO, P., CASTRO MIKELO, M. A., GARCÍA, C. y GONZÁLEZ MONTERO, M., Puentes de Extremadura, Mérida, De la Luna Libros, 2004, s/p. 9 LOZANO BARTOLOZZI, Mª. M. y MÉNDEZ HERNÁN, V., «Un regalo para la provincia de Cáceres. El mecenazgo del agua durante la Edad Moderna: intervenciones en el paisaje modelado por el Tajo», CAMACHO MARTÍNEZ, R.; ASENJO RUBIO, E. y CALDERÓN ROCA, B. (coords. y eds.), Fiestas y mecenazgo en las relaciones culturales del Mediterráneo en la Edad Moderna, Málaga, Ministerio de Economía y Competitividad y Vicerrectorado de Investigación y Transferencia de la Universidad de Málaga, 2012, pp. 443-468. 10 CORELLA SUÁREZ, P., «La restauración de los puentes romanos de Mérida y Alcántara durante los siglos XVIII y XIX», Goya, n.os 277-278, 2000, pp. 267-274 11 CRUZ VILLALÓN, M.ª del M., «Un proyecto de restauración del puente romano de Alconétar del siglo XVIII», Norba-Arte, n.º 9, 1989, pp. 159-173. 12 LOZANO BARTOLOZZI, Mª. M. y PLASENCIA PLASENCIA, V., «Los puentes del Tajo en Alconétar», Los Caminos y el Arte, Actas del VI Congreso Español de Historia del Arte (C.E.H.A.), Santiago de Compostela, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Santiago de Compostela, 1989, T.º II, pp. 95-106. 13 CRUZ VILLALÓN, M.ª, «Un proyecto de restauración del puente romano de Alconétar del siglo XVIII», Norba-Arte, T.º 9, 1989, pp. 159-173. 192 Vicente Méndez Hernán analizaban las vistas fotográficas que tomó del mismo Charles Clifford en 186014. Se añade el trabajo de Castro Santamaría sobre el puente de Almaraz15, y un largo etcétera, lo que demuestra el interés que ha despertado el tema, y que nosotros pretendemos canalizar hacia la representación, o plasmación gráfica, de este elemento singular. Figura 2. Puente romano de Alconétar sobre el río Tajo, antes de su traslado al cercano cauce del arroyo Guadancil, afluente del Tajo, con motivo de la construcción del embalse de Alcántara. Fotografía de 1969, donde se aprecian el puente y el castillo de Alconétar. Sobre la representación del territorio, hay que hacer referencia al trabajo que, deudor de los óleos, planos y dibujos que obran en los anaqueles de la Real Chancillería de Valladolid y el Archivo General de Simancas, realicé sobre el conjunto de la región extremeña, tomando el agua como hilo conductor16. Y junto a éste, hay también que hacer referencia a la recién publicada Cartografía Histórica de Extremadura, a la que será necesario recurrir en más de una ocasión a lo largo del presente estudio17. Las fuentes que hemos manejado para nuestro trabajo proceden en parte, y como va dicho, de los expedientes que se custodian tanto en la Real Chancillería vallisoletana como en el Archivo General de Simancas. En sus, aún sorprendentes –por la riqueza que atesoran–, secciones facticias dedicadas a planos, óleos y dibujos, se conservan tres documentos gráficos, dos de carácter general, y uno más concreto sobre el puente del río Almonte, que nos servirán para tener una visión completa de la importancia de este elemento y sus caminos asociados durante la Edad Moderna en general y, en particular, durante los momentos de conflicto bélico; y asimismo, los citados archivos vallisoletanos serán referentes también para estudiar las reformas que experimentó este elemento singular del territorio durante el reformismo borbónico del siglo XVIII. Otra serie de dibujos procedentes de estos mismos archivos nos servirán para aplicar al área que tenemos por objeto de estudio, una aproximación a la evolución de la configuración del puente en sí mismo. 14 MARTÍN MARTÍN, F., «Vistas fotográficas del puente de Alcántara realizadas por Charles Clifford en 1860», Laboratorio de Arte, n.º 10, 1997, pp. 337-354. 15 CASTRO SANTAMARÍA, A, «Nuevos datos sobre la construcción del puente de Almaraz (Cáceres)», A.E.A., T.º LXXX, Madrid, CSIC, 2007, pp. 289-306. 16 MÉNDEZ HERNÁN, V., «Paisajes modelados por el agua. La representación del territorio extremeño a través de los planos y dibujos conservados en el Archivo General de Simancas y la Real Chancillería de Valladolid», Norba. Revista de Arte, n.º 32-33, 20122013, pp. 41-62. 17 MARICHALAR RUFO, J., Cartografía Histórica de Extremadura (siglos XVI-XIX), Badajoz, Biblioteca de Extremadura y Junta de Extremadura, 2011, 2 vols. 193 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... Junto a Simancas y la Real Chancillería, citemos también el Archivo Histórico Nacional, el Centro Geográfico del Ejército, el Archivo Histórico Provincial de Cáceres y la colección cartográfica que atesora –deudora de los proyectos de la Real Audiencia de Extremadura–, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Biblioteca Nacional, o el Archivo Histórico de Iberdrola, que guarda una riquísima colección de fotografías, a través de las cuales podemos tener una imagen de cómo era el territorio, en cuanto a su sistemas de organización para vadear el Tajo, sistemas de explotación económica, etc., antes de la entrada en funcionamiento de la presa de Alcántara. Las referencias de esta serie de archivos nos permitirán estudiar los conjuntos de planos existentes sobre el tema objeto de nuestro estudio, al objeto de analizar, de modo general, su evolución histórica, y centrarnos particularmente en la representación de los puentes como elemento singular del territorio. Y todo ello enmarcado dentro de la cuenca cacereña del río Tajo, cuya historia geológica trazó Máximo Martín Aguado en 1999, en el marco de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo18; fue descrito por Gregorio Marañón en 1941 como «la aorta por la que corre sangre mitad portuguesa y mitad española»19; y cuya imagen habían glosado nuestros más preclaros literatos de los siglos de Oro, y aún posteriores, como Benito Pérez Galdós. Bien es cierto que muchas de estas referencias hacen alusión al río Tajo y a su paso por la ciudad de Toledo, pero no es menos certero que, salvando las distancias, y en aras de enmarcar literariamente nuestra zona objeto de estudio, si se nos permite esta licencia dentro de un trabajo científico, podemos retomar las palabras con las que Gregorio Marañón se refería al Tajo, y su cauce en general: «(…) ya viene la sombra por los olivares y el Tajo empieza a cantar. Hablamos, pues, de Toledo –historia pura y eterna– y de su río inmortal, que en trozos broncos y en etapas mansas lleva a través de los siglos un mensaje cristalino de una a otra de las dos ciudades señeras de la península: Toledo, la que mira salir el sol por el Oriente antiguo y Lisboa, la que le ve ponerse hacia el Occidente de la tierra nueva.»20 18 MARTÍN AGUADO, M., «El Tajo: historia de un río», Toletum: Boletín de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, n.º 40, 1999, pp. 9-118. 19 MARAÑÓN Y POSADILLO, G., Elogio y nostalgia de Toledo, Madrid, Espasa-Calpe, 1983, p. 135. La obra original de Gregorio Marañón fue publicada en 1941, y revisada en 1951. 20 MORENO NIETO, L., Toledo en la Literatura, Toledo, I.P.I.E.T., Diputación Provincial de Toledo, 1983, p. 130. Tomo la cita del trabajo de P. DOUGLAS, A.M.ª, «El Tajo de Toledo visto a través de la literatura», Toletum: Boletín de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, n.º 16, 1985, pp. 201-209, para la totalidad del trabajo, y pp. 206-207 para la cita que hemos reseñado. Figura 3. El Tajo en el cerro del Cortado. Parque Nacional de Monfragüe. 194 Vicente Méndez Hernán LOS PRECEDENTES DE LOS PUENTES, O ELEMENTOS COMPLEMENTARIOS PARA EL VADO DEL CAUCE DEL RÍO El inicio de nuestro trabajo podemos materializarlo atendiendo a los elementos que, o bien precedieron o bien complementaron antaño, el medio dispuesto para vadear un río; eso sí, en función de los dibujos y fotografías que conservamos al efecto. De las pasaderas, es decir, aquellas piedras que sirven para atravesar un río, charco o arroyo, conservamos una imagen en uno de los dibujos procedentes de los anaqueles de la Real Chancillería de Valladolid. Se trata del «dibujo de unas casas de Casatejada», realizado en 168921 con acuarelas de colores, y procedente de la documentación que se aportó en el desarrollo del pleito entablado entre Gabriel Blázquez y consortes y Lucas Gómez por la construcción de una tenería22. Como ya afirmábamos, y aunque realizado con la ingenuidad que caracteriza a este tipo de representaciones, el dibujo es de gran interés porque aparece un ejemplo de las construcciones ubicadas en el camino que iba de Casatejada a Plasencia, incluyendo la representación de las pasaderas que se utilizaban para cruzar uno de los varios arroyos –Casas, Quebrada, Maijón, Velloso, los Chorros, etc.– que bañan el término y que afluyen al río Tiétar, que delimita por el norte. El horno de pan identificado con el n.º 12 también consta que estaba situado en el camino real. Figura 4. Dibujo de unas casas de Casatejada. 1689. Real Chancillería de Valladolid, Planos y Dibujos, Desglosados, 638. Junto a las pasaderas, las barcas; constituía otra forma de cruzar el río, y fueron en muchas ocasiones precedentes para los puentes posteriores, que en última instancia vinieron a superar los peligros que suponía la utilización de esos medios para cruzar las corrientes, más aún en épocas de crecidas. En el entorno del Tajo se estuvieron utilizando hasta la primera mitad del siglo pasado aproximadamente. Un ejemplo de este sistema de 21 Real Chancillería de Valladolid, Planos y Dibujos, Desglosados, 638. 22 Real Chancillería de Valladolid, Pleitos Civiles, Taboada (F), Caja 2996.0004. Sobre este dibujo, que ya dimos a conocer, vid. MÉNDEZ HERNÁN, V., Los caminos y el arte…, op. cit., pp. 119-122, passim. 195 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... paso lo tenemos en la imagen que se conserva en el Archivo Histórico de Iberdrola con la barca de Hinojal, que unía el camino que iba desde esta localidad hasta Casas de Millán23; de su importancia es fiel reflejo el mapa de 1633, de Castilla la Nueva, conservado en la Biblioteca Nacional, obra del ingeniero geógrafo del Rey Christopher Nicolas Tassin, donde se señala el paso de la barca de Alconétar24. Figura 5. Ejemplo de la barca de Hinojal, que documenta el paso del Tajo por medio de este sistema, utilizado hasta la primera mitad del siglo XX. Archivo Histórico de Iberdrola Salto de Alcántara. Mi agradecimiento a D. Juan Carlos García Adán, responsable del Archivo Histórico de Iberdrola. LOS SIGLOS XVI Y XVII La representación del territorio durante la Edad Moderna tiene su inicio bajo el reinado del Emperador Carlos V (1516-1556), quien emprendió una política conducente a la fortificación de sus vastas posesiones, lo que determinaría, como es bien sabido, la fundación de la Escuela de Artillería de Milán en 1543 y el primer diseño de un sistema defensivo para el Imperio. Su hijo y sucesor en el trono español, Felipe II, se encargó de continuar dicha política de fortificación, impulsando para ello, y al objeto de poder tener una cartografía lo más fiable posible, la fundación de la Academia de Matemática de Madrid en 1582 bajo la dirección de Juan de Herrera, con la participación de nobles y militares, de cartógrafos destacados como el portugués Joao Baptista Labanha, junto a expertos tratadistas como el ingeniero real Cristóbal de Rojas25. Además de éste, el Rey impulsó otros proyectos, como sus conocidas Relaciones Topográficas26. 23 Sobre el particular, vid. el interesante trabajo de GARCÍA ADÁN, J.C., «Las Aceñas del Tajo: aprovechamientos industriales en el tramo del Embalse de Alcántara», LOZANO BARTOLOZZI, Mª. M. y MÉNDEZ HERNÁN, V. (coords. y eds.), Paisajes modelados por el agua…, op. cit., pp. 85 y 93; MÉNDEZ HERNÁN, V., Los caminos y el arte…, op. cit., p. 123. 24 MARICHALAR, J., Cartografía Histórica…, op. cit., vol. I, pp. 288-289. 25 CHIAS, P. y ABAD, T., El arte de describir el territorio…, op. cit., p. 123. 26 Real Academia de la Historia. Sign. 9/3954 al 60. RELACIONES TOPOGRÁFICAS de los Pueblos de ESPAÑA, hechas de órden del Sr. FELIPE II. Copiadas de las originales que existen en la Real Biblioteca, y se pasaron à la ACADEMIA en virtud de orden de S. M. para sacar la copia. AÑO DE 1773. Como estudio de conjunto, índice y catalogación, vid. el trabajo de CAMPOS Y FERNÁNDEZ DE SEVILLA, Fco. J., «Las Relaciones Topográficas de Felipe II: Índices, fuentes y bibliografía», Anuario jurídico y económico escurialense, n.º 36, El Escorial, 2003, pp. 439-574. 196 Vicente Méndez Hernán Es en el marco del reinado de Felipe II, en el seno de la crisis sucesoria que se produjo en el reino de Portugal tras morir sin descendientes el cardenal Enrique I el Casto, y en la guerra en la que deparó esta situación a partir de 1640, donde debemos estudiar dos bellos dibujos realizados a comienzos de la década de 1640, y hoy conservados en Simancas. Ambos surgen de la necesidad de analizar las defensas –junto a la orografía del terreno– que entonces se disponían ante el levantamiento y consecuente estallido, el día 1 de diciembre de 1640, de la llamada Guerra da Restauração portuguesa, que se prolongó hasta la paz de 1668, y que vino a poner fin a un período de dominio de sesenta años de la Casa de Austria sobre el país vecino27. El primero de los dibujos es un Plano de la frontera de España con Portugal comprendiendo los ríos Duero, Mondego y Tajo¸ realizado como complemento gráfico a la carta que el Duque de Alba envió a Su Majestad el 10 de mayo de 164128, haciendo una detallada descripción del territorio y de sus posibilidades de defensa, y fruto de las operaciones militares de tanteo contra Portugal que se iniciaron en la primavera de 164129. Además de la documentación que acompaña al expediente –y a la que haremos referencia más adelante–, cabe destacar el mapa con la imagen general de la frontera30. Se trata de un bello dibujo realizado con tinta negra y colores a la aguada amarilla, roja, azul y verde, con rotulación. 27 Ambos dibujos los estudiamos en nuestro trabajo sobre la representación del territorio: MÉNDEZ HERNÁN, V., Paisajes modelados por el agua…, op. cit., pp. 45 y ss. De este trabajo reproducimos en parte el texto donde analizábamos ambas representaciones. 28 Archivo General de Simancas (desde ahora, AGS), Guerra y Marina, leg. 1556. 29 ELLIOT, J.H., «El programa de Olivares y los movimientos de 1640», TOMÁS Y VALIENTE, F.; CASTILLO PINTADO, A.; GUTIÉRREZ NIETO, J.I.; ELLIOTT, J.H.; ALDEA VAQUERO, Q.; y FERNÁNDEZ ÁLVAREZ, M., La España de Felipe IV. El gobierno de la monarquía, la crisis de 1640 y el fracaso de la hegemonía española, T.º XXV de la Historia de España de Menéndez Pidal, dirigida por J.M. Jover Zamora, Madrid, Espasa-Calpe, 1982, p. 500. 30 AGS, Mapas y Planos desglosados (desde ahora, MPD), 5, 176. Vid. etiam, entre otros, MARICHALAR, J., Cartografía Histórica…, op. cit., vol. I, pp. 442-443. Figura 6. Plano de la frontera de España con Portugal comprendiendo los ríos Duero, Mondego y Tajo, 1641. Tinta negra y aguada de colores con rotulaciones. AGS, MPD, 5, 176. 197 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... En el segundo dibujo se representa el Plano de la frontera de España y Portugal correspondiente a Salamanca y Extremadura con sus sistemas defensivos…, junto al que se conserva la carta que la Junta de Guerra de España envió al Rey, fechada en Madrid el 23 de diciembre de 1643 y firmada por D. Hurbán de Ahumada, Maestro de Campo, donde hacía una relación muy detallada de los castillos existentes en la zona31. Al igual que el anterior, el plano32 está realizado a plumilla con tinta negra y aguada de colores, con rotulaciones que nos permiten identificar los distintos elementos que forman parte del paisaje representado. Y lo traemos a este trabajo por la cercanía con el área que tenemos por objeto de estudio, y porque nos brinda la oportunidad de analizar la representación de los puentes y su importancia para la defensa. Figura 7. Plano de la frontera de España con Portugal correspondiente a Salamanca y Extremadura con sus sistemas defensivos…, 1643. Tinta negra y aguada de colores con rotulaciones. AGS, MPD, 56, 89. En ambos mapas es el agua la que se ha convertido en verdadera protagonista a la hora de vertebrar el territorio, y lo que interesa destacar del mismo en función de los cursos fluviales que lo atraviesan. De ahí surge la dualidad que pone de relieve Ortega Chinchilla al hablar de las líneas que fluyen, pues en verdad el agua se aprecia como una dualidad por su «naturaleza limitante y coercitiva» que, al mismo tiempo, favorece las acciones, en nuestro caso, defensivas de un territorio surcado por caminos, puentes y, en definitiva, vías de comunicación que posibilitan todo tipo de intercambios33. En cuanto al sistema de representación, es evidente que el cartógrafo persiguió ante todo proyectar una visión lo más clara y fidedigna de la zona, utilizando para ello, y por su propia lógica intrínseca, la distorsión. Es llamativa la perspectiva aérea del terreno y de los cursos fluviales representados en el primero de los dibujos aludidos (fig. 6), 31 AGS, Guerra y Marina, leg. 1465. 32 AGS, MPD, 56, 89. Vid. etiam, MARICHALAR, J., Cartografía Histórica…, op. cit., vol. II, p. 50. Vaya desde aquí nuestro agradecimiento a mi buen amigo José Pablo Blanco Carrasco, profesor de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, que me brindó la oportunidad de conocer este plano y el anterior, facilitándome incluso la reproducción digital de los mismos. 33 ORTEGA CHINCHILLA, M.ªJ., Percepción y representación. El territorio andaluz en la cartografía manuscrita del siglo XVIII, Granada, Editorial de la Universidad de Granada, 2010, p. 237. 204 Vicente Méndez Hernán señor de las villas de Belvís de Monroy y Almaraz, para que guardara la ley pronunciada por Enrique IV, en Cortes de Córdoba de 1455, ante su iniciativa de construir un puente sobre el río Tajo57. La ciudad de Plasencia logró evitar en 1497 que continuara la obra reclamando la jurisdicción que tenía sobre la zona, ya que obtenía mejores rentas del transporte de ganado en barcas58. Sin embargo, durante el primer tercio del siglo XVI la ciudad de Plasencia terminaría materializando el proyecto de don Francisco de Monroy, sufragando la construcción del conocido puente sobre el río Tajo en Almaraz a instancias de la Mesta y con el fin de mejorar el paso del ganado59. Se trata de uno de los mejores puentes del Renacimiento español –llamado de Almaraz por su cercanía a la homónima villa–, situado sobre el río Tajo y elevado en época de Carlos V como parte del camino principal que iba de Toledo a Andalucía y paso obligado en la ruta Madrid-Lisboa, de ahí también el nombre de «de Alvalat» –en árabe «del camino»– que recibe, y todo ello según lo recogido en los repertorios de Villuga y Meneses60. Una vez que la ciudad de Plasencia superó las reticencias a construir un puente y sustituir así el paso con barcas, el proyecto fue retomado hacia 1530 o 1531, recayendo la dirección de la obra en el importante arquitecto Juan de Álava y en su aparejador Martín de la Ordieta. En este primer proyecto se planteaba 57 AGS, RGS, Leg. 149507, 356. 58 CASTRO SANTAMARÍA, A., «Nuevos datos sobre la construcción del puente de Almaraz (Cáceres)», A.E.A., T.º LXXX, Madrid, CSIC, 2007, p. 291. 59 Tomamos parte del texto que dábamos a conocer en nuestro trabajo conjunto con María del Mar Lozano Bartolozzi: LOZANO BARTOLOZZI, Mª. M. y MÉNDEZ HERNÁN, V., Un regalo para la provincia de Cáceres…, op. cit., pp. 447-448. 60 SÁENZ RIDRUEJO, F. «Ingeniería y obra pública civil», en SILVA SUÁREZ, M. (ed.) (2004), Técnica e ingeniería en España. I: el Renacimiento, Zaragoza, Real Academia de Ingeniería, Institución Fernando el Católico, Prensas Universitarias de Zaragoza, p. 352. Asimismo, sobre la importancia de este puente y su proyección, vid. AA.VV., Felipe II. Los ingenios y las máquinas. Ingeniería y obras públicas en la época de Felipe II, cat. exp., Madrid, Sociedad Estatal para la Conmemoración de los Centenarios de Felipe II y Carlos V, 1998, pp. 124-125. Figura 12. Luis de Carducci, Reconocimiento del río Tajo, itinerario: «Desde los Molinos de Ciscarros a el Puente del Conde, cuya distancia es sobre 4 ½ leguas», 1641. Procede de la obra de Francisco Javier de Cabanes (1829). Cartoteca del Archivo General Militar de Madrid, AT-8, mapa número 19, fol. 29. 205 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... la construcción de un puente de tres arcos y un quiebro en su trazado. En 1539 se produjo un cambio importante en la continuación de la obra, al hacerse cargo de los destajos el cantero, de origen vasco, Diego de Vergara, vecino de Salamanca y asociado con el aparejador Martín de la Ordieta, y reducirse a dos el número de arcos. En 1542 aún no se había logrado acabar ni siquiera el primero de los dos arcos, debido sobre todo a problemas económicos derivados de la corrupción que afectó a la gestión a todos los niveles. El gran impulso tendría lugar en la década siguiente61. Durante los siglos XVIII62 y XIX se documentan los reparos que son usuales en este tipo de obras, bien por su uso o bien por los desastres ocasionados por la Guerra de Independencia63. De hecho, aún en 1828, con motivo del reconocimiento que hizo Cabanes del río Tajo, el puente todavía estaba destruido, según representa en el mapa de este itinerario64. Figura 13. Puente de Almaraz sobre el río Tajo. 61 Sobre esta etapa constructiva, vid. CASTRO SANTAMARÍA, A., op. cit., pp. 289-306. 62 CADIÑANOS BARDECI, I., Puentes de Extremadura, Badajoz, Centro de Estudios Extremeños, de la Diputación Provincial de Badajoz, 2002, pp. 105-106. 63 Sobre la destrucción del puente durante la Guerra de la Independencia, a cargo de ingenieros y en el contexto de la Batalla de Bailén de 19 de julio de 1808: FERRANDIS POBLACIONES, J.A., «Los ingenieros militares en el siglo XIX», Revista de Historia Militar, Número Extraordinario dedicado a Los ingenieros militares en la Historia de España. III Centenario de la creación del arma de ingenieros, 2012, p. 109. Sobre los reparos del puente, vid. Reglamento para la Compañía de Restauración del Arco Arruinado del Puente de Almaraz, Madrid, Imp. de Cruz González, 1842, pp. 1-15. Sobre la importancia estratégica del puente de Almaraz, vid. ZORZO FERRER, F.J., «Las operaciones militares en la Guerra de la Independencia», LORENZANA DE LA PUENTE, F. (Coord. de la Ed.), Actas del Congreso Internacional. Guerra de la Independencia en Extremadura. II Centenario 1808-2008. IX Jornadas de Historia en Llerena, Llerena, Sociedad Extremeña de Historia, 2009, pp. 40 y 51. De las actas en general, vid. etiam, pp. 280, 302, 315, 320, 380, 384 y 455, passim. Los datos que aportamos sobre el puente proceden de nuestro trabajo, ya citado, realizado en colaboración con María del Mar Lozano Bartolozzi: LOZANO BARTOLOZZI, Mª. M. y MÉNDEZ HERNÁN, V., Un regalo para la provincia de Cáceres…, op. cit., pp. 452-453. Según consta en los expedientes de la Academia de San Fernando, el 9 de junio de 1841 se aprobó el proyecto que había presentado el arquitecto Francisco Pascual y Colomer para reconstruir el puente: Archivo de la Real Academia de BB.AA. de San Fernando, Leg. 2-31-10 (1820-1859), Exp. sobre el puente de Almaraz. 64 Cartoteca del Archivo General Militar de Madrid, AT-8, plano número 31 del proyecto de F.J. Cabanes, fol. 103: «Desde la Aceña de Almaraz hasta el Salto del Corzo, cuya distancia es de 2 leguas». 206 Vicente Méndez Hernán La importancia de este puente fue el origen de una de las mejores estampas que se conservan del mismo, cuyo autor, Miguel Sánchez Taramas, la insertó en la obra del ingeniero militar John Muller (16991784) titulada Tratado de Fortificación, cuando la tradujo del inglés al español y la enriqueció con toda una serie de notas y adiciones, además de 22 «láminas finas» (1769)65. Dentro de las obras civiles que Muller describe, destaca especialmente los puentes, de los que Sánchez Taramas incorpora una serie de láminas para ilustrar distintos períodos históricos; el de Almaraz le sirve para ejemplificar la etapa del Renacimiento. Para la confección de la lámina, cuyo diseño corrió a cargo del Teniente de Ingenieros D. Pedro Beaumont66, el autor tuvo muy en cuenta el Real Decreto que Carlos III había promulgado en 1761 sobre los caminos públicos del reino, incluyendo también los puentes, de ahí la importancia que concede a los perfiles del camino67. Figura 14. El puente de Almaraz según Miguel Sánchez Taramas, inserto en la obra de MULLER, J., Tratado de Fortificación o Arte de construir los Edificios Militares, y Civiles, Barcelona, Thomas Piferrer Impresor, 1769, T.º II, lámina inserta entre las páginas 72 y 73. El diseño es obra del Teniente de Ingenieros D. Pedro Beaumont. La figura de Miguel Sánchez Taramas (1733-1789) es muy interesante, aunque solo podemos tratarla de forma muy puntual. En el momento de escribir el tratado era Capitán de Ingeniería e Ingeniero Ordinario de los Ejércitos de su Majestad, y formaba parte del equipo de docentes de la Real Academia de Matemáticas de Barcelona. Su ascendencia era extremeña, razón por la que, tal vez, incluye en el tratado las láminas de los puentes de Almaraz y Alcántara; era hijo del escultor e ingeniero badajoceño –era natural de San Vicente de Alcántara– Miguel Sánchez Taramas (1666-1734)68. De todos los miembros de esta familia que se dedicaron 65 MULLER, J., Tratado de Fortificación o Arte de construir los Edificios Militares, y Civiles, Barcelona, Thomas Piferrer Impresor, 1769, T.º II, Lámina 10.A, inserta entre las páginas 72 y 73. 66 Ibídem, p. 71. [MULLER, J., op. cit., T.º II, p. 71] 67 PITA GONZÁLEZ, M.ª S., Referencias a la arquitectura civil en tratados de fortificación de los siglos XVI al XVIII, Sevilla, Cultiva, 2009, p. 112. 68 Sobre el autor, remitimos al reciente y documentado trabajo de TEJADA VIZUETE, F., «Sobre el escultor e ingeniero extremeño Miguel Sánchez Taramas (1666-1734): nuevas aportaciones», Boletín de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, T.º XX, 2012, pp. 119 y ss. 207 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... a la ingeniería, fue sin duda el traductor de la obra de Muller el que alcanzó mayor notoriedad por contribuir a su difusión. De su trayectoria como ingeniero militar han publicado referencias muy interesantes Horacio Capel y Juan Carrillo de Albornoz69 y, más recientemente, Francisco Tejada Vizuete70. De la importancia y belleza del puente da fe el propio Muller en su tratado, en el que indica que: «Entre estos [ya ha citado los puentes de Medellín, el de Córdoba sobre el Guadalquivir, el de Zamora sobre el Duero, los de Zaragoza y Logroño sobre el Ebro y el de Orense sobre el Miño] el de mas nota, por su rara elevacion, y magnitud de los Arcos, es el de Almaraz o Albalat, sobre el Rio Tajo en la Provincia de Estremadura, mandado edificar en tiempo del Señor Emperador Carlos V., y concluido en el año de 1552 por el Arquitecto Pedro de Vria [el maestro de obras Pedro de Uría71]. (…) No tiene mas de dos Arcos, que son de la especie Gothica; pero de tan enorme magnitud, que por el uno solo pasa ordinariamente el caudaloso Tajo. (…) Cada uno se compone de tres Bovedas, ò bueltas de Dovelas, las una sobre las otras (…). El piso del puente es horizontal, pero consta de dos tramos, cuyas direcciones presentan à la corriente un angulo muy obtuso: lo que proviene de haber fundado el Pilar intermedio sobre una Roca firme, apartada alguna cosa de las rectas que unen los extremos, los quales debidamente se situaron en los parages donde con mas comodidad podian recibir los caminos de una y otra parte del Rio, al mismo tiempo que se lograba asegurar sus fundamentos sobre peña viva. (…)72» Este alzado del puente de Almaraz que publicó Sánchez Taramas debió servir de base para el grabado que utilizó Antonio Ponz en su Viage de España; de hecho, sigue muy de cerca el tratado de Muller, y de esta obra proceden sin duda las medidas que aporta73. A su vez, el grabado de Ponz sería en parte reproducido para ilustrar el puente de Almaraz dentro de la obra Las glorias nacionales de España (1852-1854)74. Figura 15. El puente de Almaraz, según Antonio Ponz, publicado en su «Viage de España», T.º VII, 1772. 69 CAPEL, H. et alii, Los ingenieros militares en España. Siglo XVIII, Barcelona, Universidad de Barcelona, 1983, pp. 433-434; CARRILLO ALBORNOZ Y GALBEÑO, J., «Los directores de la Real y Militar Academia de Matemáticas de Barcelona», Memorial del Arma de Ingenieros, n.º 69, 2003, pp. 133-134. 70 TEJADA VIZUETE, F., op. cit., pp. 125-126. 71 Pedro de Uría no acabaría la obra, sino el vasco Ortuño de Azurriola: CASTRO SANTAMARÍA, A., op. cit., p. 320. 72 MULLER, J., op. cit., T.º II, pp. 70-71. 73 PONZ, A. (1772): Viage de España, T.º VII, Madrid, Por D. Joachin Ibarra Impresor de Cámara de S.M., 1784 (segunda edición –la 1ª Ed. es de 1772–), carta Vª, p. 86 (24). En la Biblioteca Nacional se conservan dos estampas de este grabado, realizadas al aguafuerte y buril: Sala Goya, signatura BA/731(86); y Sala Cervantes, signatura U/8487(86). 74 ORTIZ DE LA VEGA, M., Las Glorias Nacionales. Grande Historia Universal de todos los reinos, provincias, islas, y colonias de la Monarquía Española, desde los tiempos primitivos hasta el año de 1854, Tomo VI, Madrid, Librería de la Publicidad; y Barcelona, Librería Histórica, 1854, el grabado sobre el puente de Almaraz figura entre las páginas 736 y 737. 208 Vicente Méndez Hernán Figura 16. El puente de Almaraz según la obra de ORTIZ DE LA VEGA, M., Las Glorias Nacionales. Grande Historia Universal de todos los reinos, provincias, islas, y colonias de la Monarquía Española, desde los tiempos primitivos hasta el año de 1854, Tomo VI, Madrid, Librería de la Publicidad; y Barcelona, Librería Histórica, 1854, el grabado sobre el puente de Almaraz figura entre las páginas 736 y 737. Sobre el puente de Almaraz también cabe citar el plano topográfico con la «comprehensión de cinco leguas de Navalmoral de la Mata», conservado en los fondos del Archivo Histórico Provincial de Cáceres, procedente de la Cartografía de la Real Audiencia de Extremadura. Ejecutado hacia 1822, nos interesa destacar sobre todo la línea, de color rojo, AB, correspondiente a la carretera real de Extremadura, que sería la base para la posterior carretera N-V, y que en la actualidad ha sustituido la autovía A5 que, pese a todo, sigue en gran parte el trazado borbónico del siglo XVIII, dejando al puente de Almaraz como un testigo silente de un paraje hoy despoblado75. Y no debemos abandonar nuestra exposición sobre esta obra en el río Tajo sin citar las dos imágenes que del mismo se conservan en la Fototeca del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), procedentes del archivo del fotógrafo Jean Laurent Minier (1816-1886), que el Ministerio de Cultura adquirió en 1979. La primera se tomó bajo la firma fotográfica Laurent y Compañía76, que él mismo inició y luego continuaron y ampliaron J. Lacoste, J. Roig, N. Portugal y Ruiz Vernacci, sucesivamente. La segunda es obra del propio Jean Laurent77; ambas imágenes formaron parte de los catálogos que creó para compilar su famosa Guía de Turismo por España y Portugal. Itinerario artístico. El paraje singular que señorea el puente del Cardenal –cuando no permanece cubierto por las aguas de la presa de Alcántara–, que cubre la ruta de Plasencia a Trujillo, muy cercano a la desembocadura del río Tiétar en el Tajo, y en pleno corazón del Parque Nacional de Monfragüe, en parte se puede adivinar en el plano que Carducci ejecutó con el siguiente itinerario, que iba desde el puente de Almaraz hasta el que nos ocupa78; belleza de un paisaje que bien podemos comprobar al contemplar in situ este, si me permiten el término, conjunto singular. 75 AHPCC, Real Audiencia, leg. 370, n.º 9. «Plano topográfico de la comprehensión de cinco leguas de Navalmoral de la Mata», c.1822, Tintas en color. 76 Laurent y Cía., Puente de Almaraz. Imagen tomada entre 1860 y 1886. Fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural de España, Archivo Ruiz Vernacci, VN-a-009064. 77 Jean Laurent, Puente de Almaraz. Imagen tomada entre 1860 y 1886. Fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural de España, Archivo Ruiz Vernacci, VN-05215. 78 Cartoteca del Archivo General Militar de Madrid, AT-8, plano número 20, fol. 30: «Desde el Puente de Almaraz a la Presa de Dn. Felipe, cuya distancia es sobre 5 ½ leguas», proyecto de Luis Carducci, 1641. 209 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... Figura 17. «Plano topográfico de la comprehensión de cinco leguas de Navalmoral de la Mata», c.1822, tintas de colores. AHPCC, Real Audiencia, leg. 370, n.º 9. Figura 18. Jean Laurent, Puente de Almaraz. Imagen tomada entre 1860 y 1886. Fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural de España, Archivo Ruiz Vernacci, VN-05215. 210 Vicente Méndez Hernán Figura 19. Luis de Carducci, Reconocimiento del río Tajo, itinerario: «Desde el Puente de Almaraz a la Presa de Dn. Felipe, cuya distancia es sobre 5 ½ leguas», 1641. Procede de la obra de Francisco Javier de Cabanes (1829). Cartoteca del Archivo General Militar de Madrid, AT-8, mapa número 20, fol. 30. 211 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... El nombre de esta construcción hace honor a su promotor, el obispo placentino don Juan de Carvajal (1446-1469), cuya faceta de constructor es digna de encomio para los historiadores del Obispado. El motivo de la obra fue superar los peligros que el Tajo suponía cuando iba «tan arrebatado, siendo tan caudaloso»79. Para su ejecución, el cardenal don Juan de Carvajal acudió a Pedro González, maestro cantero placentino80, quien estuvo trabajando en la obra desde mediados del siglo XV hasta 146081. Figura 20. El puente del Cardenal sobre el río Tajo, en el corazón del Parque Nacional de Monfragüe. Con posterioridad, y como suele ser frecuente en este tipo de construcciones, se hizo necesario realizar diferentes arreglos sobre el mismo y su entorno. En 1739 ya se recoge la necesidad de reparar el puente, dada su situación estratégica en las vías de comunicación y, por ende, de comercio. Se ordenó el reconocimiento a los canteros Juan Gómez de Revuelta e Ignacio Lordele, quien realizó un alzado del puente que, tal vez, nos permita ver cómo era antes de la reforma que dio lugar al actual –también es posible que sea un proyecto en el pleno sentido, y por tanto una propuesta–. Como señala Bardeci, el diseño consta de cinco arcos, el central con más luz y los restantes en disminución. Los tajamares son de ángulo curvo, y los espolones rectos, poco salientes. Pese a todo, esta reforma no se acometió entonces82; habrá que esperar a la segunda mitad del siglo XVIII para documentar las dos grandes intervenciones realizadas sobre el puente. 79 FERNÁNDEZ, Fray A. (1627), Historia y anales de la ciudad y obispado de Plasencia, Plasencia, Publicaciones del Departamento Provincial de Seminarios de FET y de la JONS, 1952, cap. 2, p. 176; SÁNCHEZ LORO, D., Historias placentinas inéditas. Primera parte, vol. B, Cáceres, Institución Cultural «El Brocense», de la Diputación Provincial de Cáceres, 1983, p. 460, manuscrito del Bachiller Diego Martínez, fol. 104 vt.º. Este puente ya lo estudiamos en el trabajo que hicimos con María del Mar Lozano: LOZANO BARTOLOZZI, Mª. M. y MÉNDEZ HERNÁN, V., Un regalo para la provincia de Cáceres…, op. cit., pp. 455-459. 80 BENAVIDES CHECA, J., Prelados placentinos. Notas para sus biografías y para la Historia documental de la Santa Iglesia Catedral y Ciudad de Plasencia, Plasencia, Ed. a costa del autor, 1907, p. 207; de esta obra existe una reciente edición a cargo del Ayuntamiento de Plasencia, editada en 1999 con prólogo de Francisco González Cuesta. 81 Aunque Llaguno aporta como fecha de inicio el año 1442, a nuestro juicio debemos retrasar esta cronología hasta, al menos, el inicio de la prelatura placentina de don Juan de Carvajal, siendo oportuno por tanto hablar de los comedios de la centuria de mil cuatrocientos: LLAGUNO Y AMIROLA, E. (1829), Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su restauración, Madrid, Ediciones Turner, 1977, T.º I, p. 368. La fecha de conclusión de la obra nos la aporta BENAVIDES CHECA, J., op. cit., p. 207. 82 CADIÑANOS BARDECI, I., Puentes de Extremadura, op. cit., pp. 138-139; el dibujo se reproduce en la página 141. 212 Vicente Méndez Hernán Figura 21. El puente del Cardenal, según Ignacio Lordele. Hacia 1739. Tomado de la obra de I. Cadiñanos Bardeci, Puentes de Extremadura (2002). El primero está documentado el 18 de agosto de 1782, fecha de la escritura de la obra del camino del puente del Cardenal, que tomó a su cargo el albañil Ignacio Martín Hernández, vecino de Cañaveral83, y que debemos enmarcar o poner en relación con la fundación (1781) de la aldea de Villarreal de San Carlos, que Carlos III mandó construir entre los pasos del puente del Cardenal y el puerto de la Serrana al objeto de proteger la ruta comercial de los bandidos, en el mismo Camino Real84. Y todo ello, a su vez, hay que vincularlo a las obras relacionadas con las vías de comunicación que llevó a cabo durante su prelatura el obispo D. José González Laso Santos de San Pedro (1766-1803), el «Carlos III» del obispado, de quien sabemos que hizo reparar el puente del Cardenal sobre el río Tajo antes de 1784, año de la segunda edición del Viage de España de Antonio Ponz, en el que se recoge que dicho prelado costeó «la compostura de este famoso puente, … haciéndole poner al misto tiempo buenos antepechos»85. La segunda se produjo a consecuencia de los destrozos que sufrió la obra durante el transcurso de los envites de la guerra de la Independencia –en el mes de diciembre de 1808, el coronel Prieto mandó volar el puente con el fin de entorpecer el avance de las tropas francesas86 (y así aparece representado en la obra de Cabanes, de 1828, sobre el reconocimiento del río Tajo)87–, haciendo necesaria su reconstrucción en 1839, por parte del vecino de Serradilla Pedro Alonso88, y en 1844 y comienzos de 1845, por el lego padre Manuel Ibáñez, de la Compañía de Jesús89. El proyecto definitivo para la reconstrucción del puente fue redactado por el ingeniero 83 AHPCC. Sección Protocolos Notariales, Plasencia, escribano Juan Barrado, leg. 103, foliado, fols. 151 y ss. 84 Según consta en la carta que José Prieto envió al geógrafo Tomás López el 8 de julio de 1792: LÓPEZ, T., Estremadura. Por López, año de 1798. Estudio y recopilación a cargo de Gonzalo Barrientos Alfageme, Mérida, Asamblea de Extremadura, 1991, p. 482. A Villarreal de San Carlos «le baña el Tajo, a un cuarto de legua, en cuyo punto se halla el famoso puente del Cardenal…»: MADOZ, P. (1846-1850), op. cit., T.º IV, p. 286. 85 PONZ, A., op., cit., T.º VII, carta VIIª, p. 155, nota (I). Cadiñanos Bardeci fecha la intervención en 1783, aunque sin aportar fuente documental concreta: CADIÑANOS BARDECI, I., op. cit., p. 139. 86 HERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, S. y HERNÁNDEZ ALONSO, S., op. cit., p. 17. 87 Cartoteca del Archivo General Militar de Madrid, AT-8, plano número 33 del proyecto de F.J. Cabanes, fol. 104: «Desde la Chorrera de Quita-Sustos, hasta la Aceña del Marqués de Campo Llano, cuya distancia es de 2 ½ leguas». 88 Sobre este reparo, hay un dato muy interesante publicado en el número 46 del Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres, de 16 de abril de 1839, en que se daba el siguiente «aviso á los trashumantes: Pedro Alonso, vecino de Serradilla, á reedificado el Puente del Cardenal, sobre el Río Tajo y paso de Villareal de San Carlos. Los que gusten servirse de las ventajas que ofrece á la Ganadería el paso por Puente y no por Barcas, lo podrán realizar teniendo entendido será por los precios mas equitativos posible, ya á las Ganaderías como á los demás Tragineros y Transeuntes.»: Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres, n.º 46, Cáceres, Diputación Provincial de Cáceres, 16 de abril de 1839, p. 196. 89 SÁNCHEZ LORO, D., op. cit., p. 456, nota 3, manuscrito del Curioso placentino, fol. 19 vt.º. 213 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... de caminos Baldomero Cobo en 1859. Para solventar los problemas que ocasionaban las subidas del río se aligeraron los tímpanos con cuatro ojos de buey −los aliviaderos que hoy podemos ver−, y se demolieron los sombreretes de los tajamares90; de este último proyecto procede el perfil del puente que hoy podemos ver, y que en su momento pudo fotografiar Jean Laurent para su Itinerario artístico91. El resultado de esta amplia trayectoria es el de un sólido puente, construido con una cantería de excelente estereotomía, compuesto de cinco arcos, el central de mayor anchura (21,10 m) y los demás, dos de medio punto a cada lado, en disminución (12,30 m)92. Los espolones son rectos, los tajamares redondos y las pilas van perforadas por aliviaderos circulares de aligeramiento, con el fin de facilitar el paso de la corriente en las repentinas crecidas del río. Sin duda alguna, la imagen que ofrece hoy el puente se aleja de la etapa en la que fue reconstruido, siendo resultado de la serie de reformas que experimentó a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Pese a todo, en la actualidad el puente permanece normalmente anegado por el agua a consecuencia de la central hidroeléctrica de la presa de Alcántara. Da la impresión que el cartógrafo encargado de realizar el mapa topográfico de Serradilla entre 1791 y 1829, destinado a la colección de la Real Audiencia de Extremadura, hubiera previsto esta circunstancia al decidir sustituir la representación del puente sobre el Tajo por un rótulo. No obstante, y pese a todo, nos resistimos a no citar la segunda imagen que se conserva de la obra en la Fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural Español, con las aguas del río Tajo bajo el mismo, tal y como fue en el pasado, antes de convertirse en patrimonio subacuático93. 90 HERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, S. y HERNÁNDEZ ALONSO, S., op. cit., p. 18. 91 Jean Laurent, Puente del Cardenal. Imagen tomada entre 1860 y 1886. Fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural de España, Archivo Ruiz Vernacci, VN-05194. 92 Las medidas las tomo de las referencias recogidas en la obra de HERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, S. y HERNÁNDEZ ALONSO, S., op. cit., p. 17. 93 Jean Laurent y Cía., Puente del Cardenal. Imagen tomada entre 1860 y 1886. Fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural de España, Archivo Ruiz Vernacci, VN-05218. Según el catálogo de la Fototeca, es obra de Jean Laurent. Figura 22. Jean Laurent, Puente del Cardenal. Imagen tomada entre 1860 y 1886. Fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural de España, Archivo Ruiz Vernacci, VN-05194. 220 Vicente Méndez Hernán Del mismo modo, hay que destacar las imágenes que fueron tomadas por Luis Caballero Zoreda y Wifredo López con motivo del traslado al que fue sometido el puente desde su emplazamiento original hasta el actual, en el arroyo Guadancil, afluente del Tajo, con motivo de la construcción del embalse de Alcántara (finalizada en 1969). Destaquemos dos imágenes, una tomada aún en el emplazamiento original, y la otra durante el transcurso de las obras102. Figura 34. El puente de Alconétar durante el proceso de desmontaje de los pilares. A la izquierda se puede ver la desembocadura del Almonte y el nuevo puente construido para sustituir a los que en breve serían inundados por las aguas del embalse. Imagen de Luis Caballero Zoreda. 102 Ambas imágenes ya fueron publicadas en la obra de FERNÁNDEZ CASADO, C., op. cit., donde se publicaron varios artículos sobre el puente que nos ocupa. Figura 33. Vista del puente romano de Alconétar desde su cara norte. Se puede apreciar el detalle de los pilares, que tenían tajamar (rompeaguas) en ángulo en toda su altura para recibir la corriente del río. Al fondo la torre del castillo de Floripes, que controlaba el paso del puente al otro extremo. Fotografía de Wifredo López. 221 AproxiMAción Al estudio de lA representAción del territorio: MApAs y plAnos Históricos en torno A los puentes... Caminando ya hacia el final de la cuenca del Tajo a su paso por Extremadura, y como es de imaginar, el último hito es el puente de Alcántara. No nos vamos a referir a él de modo extenso por entender que se trata de un trabajo que Pilar Chias Navarro y Tomás Abad Balboa ya hicieron en su artículo, ya citado, de 2012. Sólo anotaremos dos imágenes al amplio repertorio cartográfico y también fotográfico que en su momento dieron a conocer. La primera es el mapa de Luis Carducci donde se recoge el puente y también la villa de Alcántara103; 103 Cartoteca del Archivo General Militar de Madrid, AT-8, plano número 32, fol. 42: «Desde el Rio Alagón a mas abajo del Puente de Alcantara, cuya distancia es sobre: ¼ de legua», proyecto de Luis Carducci, 1641. Figura 35. Luis de Carducci, Reconocimiento del río Tajo, itinerario: «Desde el Rio Alagón a mas abajo del Puente de Alcantara, cuya distancia es sobre: ¼ de legua», 1641. Procede de la obra de Francisco Javier de Cabanes (1829). Cartoteca del Archivo General Militar de Madrid, AT-8, mapa número 32, fol. 42. 222 Vicente Méndez Hernán llama la atención la precisión con la que recrea el enclave urbano, fruto sin duda de la atención que le prestó a la construcción romana, y también porque a partir de este punto no había problemas para navegar por el Tajo. Y la segunda imagen es un grabado que viene a complementar a todos los que conocíamos hasta la fecha, publicado en el tomo primero de Las Glorias Nacionales de España (1852)104. 104 ORTIZ DE LA VEGA, M., Las Glorias Nacionales. Grande Historia Universal de todos los reinos, provincias, islas, y colonias de la Monarquía Española, desde los tiempos primitivos hasta el año de 1852, Tomo I, Madrid, Librería de la Publicidad; y Barcelona, Librería Histórica, 1852, el grabado sobre el puente de Almaraz figura entre las páginas 542 y 543. Figura 36. ORTIZ DE LA VEGA, M., Las Glorias Nacionales. Grande Historia Universal de todos los reinos, provincias, islas, y colonias de la Monarquía Española, desde los tiempos primitivos hasta el año de 1852, Tomo I, Madrid, Librería de la Publicidad; y Barcelona, Librería Histórica, 1852, el grabado sobre el puente de Alcántara figura entre las páginas 542 y 543.