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La Llama de Amor Viva de San Juan de la Cruz ¿De la inefabilidad mística a la confusión crítica? Sobre la contaminación

Elía, Paola

Abstract

Con este artículo vuelvo a la “La Storia del testo” de la edición crítica de Llama de amor viva de Juan de la Cruz de 2008 –establecida según las normas lachmannianas– por la necesidad de profundizar algunos aspectos de la recensio reinterpretados desde otro punto de vista por Paolo Tanganelli en un denso “ensayo” publicado unos años después. Concretamente me referiré a la contaminatio codicum –una práctica inusual en la tradición sanjuanista–, a las lagunas por homoioteleuton –errores poligenéticos muy frecuentes en las copias manuscritas, causados por la repetición de las mismas palabras– y a la constitutio stemmatis. Con el fin de aclarar las espinosas cuestiones filológicas y evitar más discrepancias que puedan generar errores de interpretación o confusión crítica, repaso las fases de la recensio y ofrezco ulteriores datos sobre la interpretatione de las variantes, confirmo el stemma codicum de la edición crítica de 2008 y demuestro que la contaminatio codicum no pertenecía al usus scribendi de los copistas carmelitas.

Full text

la llaMa dE aMoR vIva dE juan dE la CRuz. ¿dE la InEFaBIlIdad MíSTICa a la ConFuSIón CRíTICa1? SoBRE la ConTaMInaCIón2 pAolA eliA Università degli Studi dell’Aquila (Italia) RESuMEn: Con este artículo vuelvo a la “La Storia del testo” de la edición crítica de Llama de amor viva de Juan de la Cruz de 2008 –establecida según las normas lachmannianas– por la necesidad de profundizar algunos aspectos de la recensio reinterpretados desde otro punto de vista por Paolo Tanganelli en un denso “ensayo” publicado unos años después. Concretamente me referiré a la contaminatio codicum –una práctica inusual en la tradición sanjuanista–, a las lagunas por homoioteleuton –errores poligenéticos muy frecuentes en las copias manuscritas, causados por la repetición de las mismas palabras– y a la constitutio stemmatis. Con el fin de aclarar las espinosas cuestiones filológicas y evitar más discrepancias que puedan generar errores de interpretación o confusión crítica, repaso las fases de la recensio y ofrezco ulteriores datos sobre la interpretatione de las variantes, confirmo el stemma codicum de 1 El título está inspirado en el artículo que Duvivier (1977) escribió a propósito de un debate metodológico sobre la génesis del Cántico espiritual. 2 A propósito del artículo de Tanganelli (2016). Incipit XLV (2025), 135-164 Entregado: 19/07/2025 - Aceptado: 23/09/2025 136 paola ElIa la edición crítica de 2008 y demuestro que la contaminatio codicum no pertenecía al usus scribendi de los copistas carmelitas. palaBRaS ClavES: San Juan de la Cruz - Llama de amor viva - crítica textual - contaminatio codicum - homoioteleuton - constitutio stemmatis. aBSTRaCT: In this article I return to the “textual history” of the 2008 critical edition of Llama de amor viva by Juan de la Cruz –established according to the Lachmannian method– driven by the need to reexamine certain aspects of the recensio that were later reinterpreted from a different perspective by Paolo Tanganelli in a dense ensayo published some years afterward. Specifically, I will address the contaminatio codicum –an uncommon practice within the San Juan manuscript tradition–, the lacunae per homoioteleuton –polygenetic errors frequently found in manuscript copies caused by the repetition of identical or similar word endings– and the constitutio stemmatis. Aiming to clarify these complex philological issues and to prevent further discrepancies that may lead to interpretative errors or critical confusion, I retrace the stages of the recensio, offer additional data regarding the interpretation of variants, reaffirm the stemma codicum proposed in the 2008 critical edition, and demonstrate that the contaminatio codicum did not belong to the usus scribendi of the Carmelite copyists. KEywoRdS: San Juan de la Cruz - Llama de amor viva - textual criticismcontaminatio codicum - homoioteleuton - constitutio stemmatis. Una larga cadena de acontecimientos –desde el terremoto de L’Aquila del 6 de abril de 2009, que destruyó la Universidad y mi casa, hasta la necesidad de diversificar mis áreas de investigación– me ha mantenido alejada, incluso antes de mi jubilación, de estos temas tan queridos para mis estudios. Por estas razones, solo en tiempos más recientes, tuve la oportunidad de leer el “ensayo de integración” que Paolo Tanganelli (2016) publicó ocho años después de nuestra edición crítica 137 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 (Elia-Tanganelli, eds., 2008), titulado “Fenómenos de contaminación en la Llama de Amor viva (tradición A) de San Juan de la Cruz”. Como responsable local del proyecto Ministerial de Investigación Científica de la Universidad de L’Aquila (Italia) sobre la edición crítica de la Llama de amor viva de Juan de la Cruz, aprovecho esta oportunidad para aclarar las respectivas responsabilidades científicas de los dos coautores, dado que en la edición crítica de 2008, por razones editoriales, la paternidad de lo que se publicó no aparece detallada ni en el Índice ni al comienzo de los capítulos. A Paolo Tanganelli debemos una descripción “minuciosa” de todos los testimonios, incluso, los fragmentarios, manuscritos e impresos, y una nota “inteligente” que cierra el volumen sobre las intervenciones del refundidor de Llama B. Mi contribución sigue un recorrido totalmente filológico y ecdótico y comprende precisamente toda la parte filológica y ecdótica del volumen: a partir de “La storia del testo”, hasta los “Apparati” de las variantes. Con los mismos criterios adoptados para la edición crítica del Cántico, quise confirmar las dudas que en los años setenta del siglo pasado habían expresado Baruzi (1991) y Duvivier (1971) sobre la autenticidad de la versión B. De hecho, la nueva Declaración no es en realidad nada más que una falsificación, una reelaboración de una o varias manos, destinada a volver ortodoxos, y por tanto aceptables, los escritos del Santo (Ciceri, 2011: 122-125). Debo aclarar, además, que no tuve ninguna participación en el artículo de Tanganelli (2016) sobre los fenómenos de contaminación, ya que puede causar cierta ambigüedad cuando, al resumir el proceso ecdótico de la edición, él alterna el uso del pluralis majestatis con la forma impersonal (“…no valoramos todos los indicios de posible contaminación”, “…en la edición crítica nos decantamos por la primera hipótesis…”) (178, 194). En dicho “ensayo de integración” a nuestra edición, Paolo Tanganelli no se basa en una nueva collatio codicum; examina el tema de los errores por homoioteleuton y su relación con los “fenómenos de contaminación” apoyándose exclusivamente en la recensio y el mismísimo “Apparato 138 paola ElIa varianti” que yo utilicé para establecer el stemma y reconstruir el texto crítico. Se trata, pues, por su parte, de una evaluación personal y distinta de la selectio de las variantes de 2008 con la que se opone a la metodología de crítica textual lachmanniana adoptada en nuestra misma edición sanjuanista de 2008. laS doS vERSIonES dEl CoMEnTaRIo (ElIa, 2004)3 Antes de que fuera publicada la edición crítica de la Llama (EliaTanganelli, eds., 2008), los críticos, laicos y carmelitas, estaban convencidos, en modo casi unánime, de que Juan de la Cruz, no satisfecho por la primigenia versión de la Declaración (LlA) –cuyas copias circulaban ya hacía tiempo en el Carmelo–, volvió más tarde sobre su texto granadino para retocarlo y ampliarlo, añadiendo en ocasiones párrafos enteros, pero sin modificar el significado asignado a los versos en el comentario originario, ni concluirlo a la altura de los versos finales, allí donde Juan de la Cruz consideró inadecuada toda explicación para el concepto inefable del “aspirar” del Espíritu Santo que enamora el alma. LlA 4.17 [4.232-241]4 En aquel aspirar de Dios yo no querría hablar, ni aun quiero; porque veo claro que no lo tengo de saber decir, y parecería menos si lo dijese. […] Y por eso, aquí lo dejo. La opinión según la cual el poeta místico habría escrito una segunda versión de la Declaración se basó esencialmente en la tradición manuscrita, que transmite, de hecho, dos versiones del comentario y cuyas diferencias se perciben solo comparando los dos textos. Los manuscritos de LlA y de LlB empiezan exactamente del mismo modo, conservando 3 Para una mayor inteligibilidad de las cuestiones textuales abordadas en este artículo, debo referirme principalmente a algunos estudios de crítica textual sanjuanista cuyos datos daré en las notas subsiguientes. 4 Entre corchetes la numeración de la Llama según la edición crítica. 139 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 todos los versos del poema y la misma secuencia de las estrofas5 y concordando con la Declaración de la canción primera hasta el párrafo 11, volviendo a coincidir en el breve comentario de los últimos versos, más o menos donde se declara el concepto de inefabilidad. En los epígrafes de los manuscritos de LlB no se registran advertencias añadidas por los copistas, del tipo “revisada por el mismo autor que la compuso” u otras por el estilo, que habrían podido ayudar a los lectores a diferenciar la Declaración “revisada” de la primigenia; ni se ha conservado un ejemplar de la versión A con apuntes autógrafos del autor6 que hubieran permitido establecer su correlación con la versión modificada7. A partir de la editio princeps de 16188, los editores carmelitas continuaron publicando nuevas adaptaciones de la Llama hasta las primeras décadas del siglo xx (19121914), cuando empezaron a imprimir la LlB como versión definitiva del comentario y relegando la LlA a un mero apéndice, quizás con la intención de salvaguardar el espesor religioso, obligados a aceptar los retoques de los escritos del Doctor de la Iglesia que pertenecen a la tradición9. 5 A diferencia de la versión B del Cántico espiritual que cambia la secuencia de las canciones añadiendo una copla más. 6 El único “borrador” que ha llegado hasta nosotros es el Ms. idiógrafo de las MM. Carmelitas descalzas de Sanlúcar de Barrameda que transmite el Cántico y las Poesías completas. Véase Elia-Mancho, eds. 2002. 7 El autor de la LlB, que demuestra una perfecta familiaridad con el texto primigenio, lee algunas frases más o menos extensas y las reescribe con palabras suyas, cambiando de este modo el estilo. Esta forma de proceder, que es muy evidente en los pasajes modificados, me ha permitido aislar algunas variantes que caracterizan un usus scribendi muy distinto al del exégeta primigenio. Véase Elia, 2004. 8 Se siguió imprimiendo durante tres siglos la editio princeps (LlA’, Alcalá, 1618) que se basa en una versión manipulada del texto original. Remito a Elia, 2005c. 9 Las redacciones discordantes de las obras sanjuanistas fueron motivo de aprieto ya en tiempos de Fray Andrés de la Encarnación, quien en sus “Papeles” en el año 1776, advirtió a sus superiores del peligro de que extraños a la religión descubrieran las notables alteraciones de los escritos de San Juan y los invitó prudentemente a separar en las futuras ediciones “lo que es del Santo, de lo que no lo es”. “Si se dignaren Vuestras Reverencias, hagan por si mismos un leve cotejo; maxime deste ultimo Libro de la Llama, que si le examinan todo èl, hallaran que en muchas partes se le ha immutado de manera, que parece obra diversa; y que acaso à verla el Santo, no la reconociera ya por suya […]”. (Andrés de la Encarnación, 1993, 394). 140 paola ElIa En la actualidad, la evolución de los estudios sanjuanistas, a partir de los años ochenta del siglo pasado, se debe principalmente al riguroso análisis filológico de tipo lachmanniano aplicado las Obras del Santo como a cualquier otro texto literario del Siglo de Oro, en contra de los editores carmelitas que tendieron más bien a defender la faceta religiosa. La apertura al mundo académico por parte de los Carmelitas Descalzos representa una importante confirmación de este método científico10. Nuestro deber como estudiosos es el de enfrentar con mayor rigor científico los problemas textuales, con la finalidad de devolver las obras del Santo a su original esplendor, para conservar “el frescor y la viveza de lo que fray Juan escribió sin autocensuras” (Cuevas, 1993, 58), eliminando las incrustaciones de manos inexpertas, que han querido ofrecer una imagen distinta de la declaración primigenia del Cántico y de la Llama. la TRadICIón dE llama a Las Canciones del alma que empiezan con el verso “Oh, llama de amor viva” y que describen el más alto estadio de la unión del alma con Dios fueron compuestas, y posteriormente comentadas, por Juan de la Cruz, para una noble señora, Ana del Mercado y de Peñalosa, fallecida a principios del siglo xvII. El poema escrito presumiblemente entre 1582 y 1585 durante la estancia del carmelita en Granada, comenzó a divulgarse de forma manuscrita, junto con otros escritos, antes de que el autoexégeta terminara la Declaración, que según el testimonio de Juan Evangelista, habría sido escrita, también en Andalucía, en solo quince días (Pacho, 1982). Víctor García de la Concha (1992) acepta la hipótesis de la rapidez del tiempo de composición, y considera probable 10 En la Primera Reunión Científica Internacional de Úbeda (2007), participaron estudiosos sanjuanistas del mundo académico de diferentes partes del mundo, entre ellos: Bernard Sesé, Luce López Baralt y María Jesús Mancho. En esa ocasión presenté el informe: “En vista de la edición crítica de la Llama de amor viva de San Juan de la Cruz: relación entre las dos versiones del tratado (LlA y la LlB)”; infelizmente las Actas no fueron publicadas. 141 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 que Juan de la Cruz, durante estas dos semanas de invierno, escribiera el comentario de las estrofas, intercalando en el discurso algunas digresiones y varias reflexiones sobre los directorios espirituales y sobre una parte del apócrifo tomista De beatitudine; material ajeno que quizás el poeta había ya redactado en otras circunstancias. Conjetura que podría ser confirmada por el cotejo de los testimonios ya que precisamente los párrafos del comentario al verso “Las profundas cavernas del sentido”, y que corresponden más o menos al texto de la digresión, tuvieron una difusión independiente de la de la obra completa11. La Llama A se ha difundido en once manuscritos que contienen también otros Tratados de Juan de la Cruz: D Alba de Tormes (Salamanca). PP. Carmelitas Descalzos B-1 [Subida, Noche, CánticoB, LlamaA]. E Montserrat. Biblioteca de la Abadía benedictina. O.S.B. Ms. 528 [CánticoA’, LlamaA] 1627. G Granada. Archivo Museo del Sacro Monte. Ms. B-VII-2 [CánticoA’, LlamaA]. G2 Granada. Biblioteca de la Facultad Teológica, SJ., La Cartuja, Cod. T13, n° 32954 [Noche, LlamaA, CánticoB]. I Madrid. Biblioteca Municipal Ms. C-31 [CánticoA’, LlamaA] 1614. L2 (Lc Pacho) Cádiz. PP. Carmelitas Descalzos. Ms. de Lazcano Cádiz (Guipúzcoa) [Noche, CánticoB, LlamaA]. N1 Madrid. Biblioteca Nacional. Ms. 6624 [Subida, Noche, CánticoB, LlamaA]. 11 Algunos manuscritos conservan solo el texto de la declaración a la canción tercera donde Juan de la Cruz se refiere a los maestros espirituales. Pertenecen a la tradición de LlA (M1, F1, ß2) o de la LlB (N9) y fueron copiados al final de algunos tratados de José de Jesús María (Quiroga) o junto con la Subida y la Noche. M1: Ms. 8273. Madrid. Biblioteca Nacional. ß2: Barcelona. Biblioteca de la Universitat. Ms. 41. F1: Pamplona. MM. Carmelitas Desclazas. Arch. n. 9. N9: Madrid. Biblioteca Nacional, Ms. 3446. 142 paola ElIa N4 Madrid. Biblioteca Nacional. Ms. 18160 [Noche, Subida, LlamaA, CánticoB]. R2 Roma. pp. Carmelitani Scalzi. Archivo Generalicio. Ms. 328° (228b) [Subida, Noche, LlamaA]. T4 Toledo. MM. Carmelitas Descalzas. Ms. M-3 (antes n.° 153) [Noche, LlamaA]. U Córdoba. MM. Camelitas Descalzas. Ms. 216 [LlamaA]. Con excepción del Ms. O que contiene las Obras completas, los manuscritos de la Llama B se han transmitido de forma aislada: B1 Burgos. pp. Carmelitas Descalzos. Archivo Silveriano. Ms. 20 (cajón 13 letra L) [LlamaB]. B2 Burgos. pp. Carmelitas Descalzos. Arch. Silveriano (cajón 13 letra Ll) [LlamaB]. M6 Madrid. Biblioteca Nacional. Ms. 8795 [Noche, CánticoA’, LlamaB]. N8 Madrid. Biblioteca Nacional Ms. 17950 [LlamaB]. O Madrid. Academia de la Lengua. Ms. R. M. 6950 [Subida, Noche, LlamaB, CánticoA]. Q Palencia. MM. Carmelitas Descalzas. Ms. A-II-1 [LlamaB]. S3 Sevilla. pp. Carmelitas Calzados (Buen Suceso) [LlamaB]. S4 Sevilla. MM. Carmelitas Descalzas. Ms. V/B-3 [LlamaB]. U2 Córdoba. MM. Carmelitas Descalzas [LlamaB]12. 12 La lista no comprende los testimonios indirectos (refundiciones, compendios) ni la editio princeps de Alcalá 1618 (la versión A’ del comentario con varios reajustes debidos a los editores). 143 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 recensio y constitutio stemmatis En la recensio de la Llama A de la edición crítica (Elia, 2008), determiné a través de los errores comunes la filiación de los testimonios en dos familias w y ß (Elia, 2008: XLIV-LXVI ). Del subarquetipo w descienden los manuscritos más fieles y próximos al original: E, I, G, U. Del subarquetipo ß, en cambio, se originaría el grupo más numeroso y más corrupto de la tradición: T4, D, N1, R2, L2, G2, N4. La existencia de un original perdido, al que se remontaría toda la tradición de la Llama, se ha ampliamente demostrado mediante una serie de errores comunes que pasaron inadvertidos al copista del arquetipo W. Basta con citar un pasaje del comentario del verso 16 “que estaba oscuro y ciego”, donde ninguno de los testimonios de LlA transmite la lectura correcta dado que la oración permanece incompleta: 3.970-2 “Llamando cada semejante a su semejante e infundiendo en él [la semejanza de él]. Y así, la luz de la gracia…” y el refundidor de LlB (3.71) corrige el error con una conjetura (“a su semejante y comunicándosele. Y así…” (Elia, 2008: LVIII-LX). la FaMIlIa w: g, E(I), u y El anTECEdEnTE dE la llB Las analogías más evidentes entre el Ms. E y su derivado I ya habían sido destacadas por la crítica carmelita: ambos reproducen la LlA y el CA’ y ambos fueron expurgados por la Inquisición en 1645; sin embargo, no se tuvo en cuenta que el autor de la versión B utilizó como texto base un antecedente perdido de la rama g E(I). Lo demuestran ampliamente tanto las innovaciones características que los manuscritos de la LlB comparten con E(I) –donde aparecen camufladas en el contexto dando en ciertos casos perfecto sentido– como los errores de la tradición de LlB que se remontan al subarquetipo w de la familia E(I), G, U. Estas variantes pertenecen a la tipología de errores propios de la 150 paola ElIa de las canciones –habiendo identificado unos ejemplares de la Llama con un comentario más extenso–, el docto carmelita eligió como texto base el Ms. Q, usando sin embargo G2 de la LlA para enmendar las lecturas que consideraba erróneas y, sobre todo, para restaurar las omisiones de texto en la LlB; saltos que él atribuyó a errores de copistas y no a cortes por censura debidos al revisor. El proceso fue demostrado mediante el examen de la varia lectio, al comparar B2 con Q y los Mss. de LlA. El texto de la versión primigenia interpolado por el copista de B2, de hecho, conserva las variantes singulares de G2 –no corregibles por conjetura–, y las que descienden del arquetipo W y del subarquetipo ß de D N1 R2 G2 L2 N4. Se ponen, además, de manifiesto los aspectos que caracterizan el modus operandi del copista durante la contaminación21, a saber: – pasan desapercibidos por el copista de B2 las variantes adiáforas de Q que no cambian el significado del texto: inversiones e interpolaciones de palabras, malas lecturas y omisiones; – identifica unos saltos por homoioteleuton que arregla con G2; – reconstruye con G2 el texto de algunos pasajes eliminados por la censura en la LlB. Cito solo el ejemplo del comentario a la canc. 2 (441-451) donde el copista remite con un asterisco al texto de la LlA añadido al margen: “¡Oh, pues, cauterio de fuego […] muerte en vida admirablemente!” – marca con un asterisco sin nota los errores que se remontan al arquetipo W de la versión primigenia (LlA) que no logró arreglar ni ope codicum (el Ms. G2) ni ope ingenii. Cito el ejemplo de un error subsanado en la edición de 2008: canc. 2 (300): “podrias contender a tender” Q / “podras contender a atenerte” B2; los demás Mss. innovan en correspondencia con: “seguir a”, “seguir con”; en la edición crítica lo corregí por conjetura: “Si corriendo tú con los que iban a pie trabajaste, ¿cómo podrás 21 Para un análisis completo remito a Elia, 2011b. 151 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 atener con los caballos?”, en el sentido de ‘andar al mismo paso que’ (Autoridades). constitutio stemmatis y contaminatio codicum La contaminación entre las dos tradiciones de la Llama, primigenia (LlA) y revisada (LlB), comprobada a través del examen y la selectio de las variantes, se puede representar gráficamente con dos flechas horizontales que indican las respectivas trayectorias extrastemmaticas (entre subarquetipos diferentes). Las añado a la constitutio stemmatis que hice para la edición crítica, en la que confirmo la filiación de las dos familias y de las respectivas ramas: 152 paola ElIa “FEnóMEnoS dE ConTaMInaCIón En la llaMa a” y stemma codicum SEgún paolo TanganEllI Me centro ahora en los detalles del artículo de Tanganelli (2016) que está dividido en ocho párrafos y un Apéndice. En los primeros dos (1. “Arquetipo” y 2. “Requisitos para la aplicación del método y nueva hipótesis estemática”), reproduce el stemma codicum que yo establecí para la edición crítica de 2008, repitiendo la lista de todos los errores comunes a las dos versiones de LlA y LlB (Elia, 2008: LXV, LVIII-LIX) con los que demostré la existencia del arquetipo W. A continuación, tras una breve reflexión sobre los errores “visibles” e “invisibles” y la contaminación, presenta el “diagrama de la nueva genealogía” de los testimonios, esta vez con la tripartición del stemma, “conjeturando la presencia de una intensa contaminación en el Ms. U, y dentro de la rama w”, sin aducir las variantes comunes para demostrar su hipótesis. En los párr. 3.1-3 (3. “Familia y: Mss. T4, D, N1, R2, G2, L2 –y modelos de los contaminados N4 y U–”; 3.1 “Grupo z, R2, G2, R2”, 3.2 “Grupo n: D y N1”; 3.3 “La constelación de y: T4/n z”), reproduce aproximadamente la “Storia del testo” de la edición en la que yo demuestro la existencia del subarquetipo (y =β) y las diferentes ramas, mencionando los mismos errores comunes y remitiendo a la edición para los errores exclusivos (Elia, 2008: LX-LXIV ). Por su parte, identifica la contaminación de T4 en el ascendiente (n) común a D, N1, lo cual, sin embargo, no queda demostrado por los errores. A partir del párr. 4 (“I es descriptus de E”) presenta la familia a (=w), concordando con la edición solo en las relaciones entre E, I y volviendo a citar la misma selección de errores comunes y privativos de la edición (Elia, 2008: XLVI-XLVIII). En cuanto al grupo de Mss. G, E (I), U (párr. 5. “La relación entre G y E-I”), Tanganelli se distancia de la edición crítica, afirmando que identificó la contaminación en el Ms. U. En el párr. 6 (“La Llama B en el stemma”) se centra en la relación entre los Mss. E (I) de LlA y la tradición de LlB; esta vez, de acuerdo con la edición, repite las mismas listas de errores comunes de “La storia del 153 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 testo” (Elia, 2008: XLVIII-LIII ). En el párr. 7 (“La contaminación del testimonio U”), vuelve al tema de la contaminación en el Ms. U, argumentando que las lecciones en correspondencia de las citas bíblicas, junto con las notas marginales del copista (en mi opinión, claramente poligenéticas) (Elia, 2008: LV-LVII) se deben a “una doble contaminación: por un lado, “de modelos”, con cambios repetidos de ascendiente, por otro, de lecciones para intentar enmendar los gazapos más visibles en el texto-base escogido (Tanganelli, 2016: 208). En las reflexiones teóricas que dedica al estudio de “Los saltos por homoioteleuton de la Llama A” (Tanganelli, 2016: 215), se aleja del todo de la edición crítica de 2008 y del método de Lachmann, argumentando que estos errores comunes, en su opinión conjuntivos, descienden del mismo antecedente y que además “pueden ayudarnos a entender la modalidad y la dirección de la contaminación” (266). Para demostrar su tesis (párr. 8.1), simplemente presenta una lista completa del “Catálogo de los saltos por homoioteleuton en la Llama A” ( 217-227)., en el orden en que aparecen en el “Apparato varianti” de 2008 –a partir del Prólogo hasta la cuarta canción–, en la que incluye no solo todos los errores comunes, sino también privativos. Al considerar “iluminadora la peculiar distribución de dichas lagunas entre las diferentes familias del stemma codicum”, Tanganelli llega a la sorprendente conclusión de que “la extraña secuencia de omisiones por homoioteleuton en la familia y” se debe a la contaminación. Presenta como ejemplo (párr. 8.2) “La posible contaminación de n” (el antecedente de D N1), poniendo en relación la secuencia de los saltos de igual a igual con la contaminación de lecciones en el ascendiente común o, incluso, con un cambio de modelo por parte del copista”. La “distribución tan caprichosa” de las omisiones y saltos por homoioteleuton, especialmente en la tercera canción, según Tanganelli “tendría que hacernos sospechar de alguna perturbación” en la familia y, por lo tanto concluye: “parece lógico explorar sobre todo la pista de una posible contaminación en n” (227). 154 paola ElIa Tanganelli vuelve otra vez al Ms. U (párr. 8.3 “De nuevo acerca de la contaminación de U”) añadiendo que, a su juicio, “la distribución de estas lagunas es coherente con la hipótesis de una alternancia de modelos por lo que se refiere al texto base”, las coincidencias en los saltos de igual a igual, por lo tanto, dependerían de “una alternancia de modelos” (G2, Mss. de la LlB…) (227). Termina el artículo (párr. 8.4) con “Los saltos por homoioteleuton dentro del grupo z1”, el antecedente del que deriva N4, el cual, como he demostrado en la edición crítica a través de la collatio codicum, cambia el texto-base a partir de la canción tercera. Concluye con un Apéndice (párr. (9) “Acerca de la princeps” de 1618 (sigla P) –cuyo texto-base aún no ha sido identificado–, reafirmando la misma teoría según la cual “para esclarecer la contaminación de P conviene examinar de nuevo los saltos por homoioteleuton en común con otros testimonios de Llama A”. la EdICIón CRíTICa dE la llama a (2008) y El punTo dE vISTa dE paolo TanganEllI El artículo de Paolo Tanganelli, por apartarse del método lachmanniano, no puede definirse un “ensayo de integración” a la edición de 2008 de la Llama, como el mismo autor declara al principio. Ya que es muy marcada la discrepancia en el enfoque científico, a partir de la recensio de las variantes hasta la construcción del stemma, para evitar toda confusión crítica, en lo que sigue voy a destacar los puntos principales de nuestros desacuerdos. ERRoRES poR homoioteleuton y ConTaMInaCIón –[Elia, 2008] En la tradición de la LlA los saltos de igual a igual son esencialmente errores poligenéticos y, si coinciden, es muy difícil clasificarlos de “conjuntivos”. Como lo demuestra la selectio de las variantes, en la Declaración de Llama figuran sobretodo en el comentario de las canciones 155 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 3 y 4, donde son más frecuentes las reiteraciones de las mismas palabras en la misma posición. Se pueden transmitir por contaminación –como es obvio, junto con los demás errores exclusivos y comunes de la fuente de contaminación– solo en los cambios de texto-base por parte de los copistas. –[Tanganelli, 2016] Las omisiones por homoioteleuton que comparten los manuscritos de LlA son esencialmente errores conjuntivos que se han transmitido a través de la contaminación. –[Elia, 2008] La mayoría de los carmelitas que copiaron la Llama no eran copistas de profesión y no solían corregir el texto en uso con la ayuda de otros modelos de la misma tradición; la contaminación, por lo tanto, es casi completamente inexistente entre ellos. El único caso de la Llama A está atestiguado en el Ms. N4 por la sustitución del modelo en uso con el Ms. B2 de la LlB. –[Tanganelli, 2016] En la tradición de LlA hubo “unos fenómenos de intensa contaminación”. Al reconocido cambio de modelo de N4 añade: U, contaminado con la LlB, G2 y G, el antígrafo n, del que descienden D N1, contaminado con T4, la editio princeps contaminada con T4. –[Elia, 2008] La familia w. Los errores que U comparte con E(I), G y los Mss. de la LlB descienden del mismo subarquetipo. Las lecciones que añade al margen el copista de U en correspondencia con las citas bíblicas son correcciones por conjetura del copista. –[Tanganelli, 2016] Las “claras huellas de contaminación” en el Ms. U son el resultado de un proceso triple de contaminación: con los Mss. G y G2 de LlA y con la tradición de LlB […] “se deduce que el escriba de U pudo copiar ora de un manuscrito del grupo z1, ora de un códice que presentaba las innovaciones de la LlB.” Denotan la contaminación el cambio de texto base, los errores que tienen en común testimonios de distintas 156 paola ElIa familias, incluso los saltos de palabras. “Lo que demuestra la contaminación de forma irrefutable es la contemporánea presencia de corrupciones pertenecientes a diferentes familias; y de U se dan errores comunes invisibles (de los que, por su naturaleza, no es probable que se percate un copista [….]. La distribución de estas lagunas es coherente con la hipótesis de una alternancia de modelos por lo que se refiere al texto-base” (188). –[Elia, 2008] Los copistas de D N1 –dos manuscritos afines muy defectuosos– a veces no entienden el significado del texto místico y tienden a resumirlo. Las relaciones de D N1 con el resto de la tradición no son muy obvias, sin embargo, presentan cierta afinidad con T4, como demuestran las innovaciones comunes (por ejemplo: la omisión del epígrafe y algunas malas lecturas 1.252 “cercome” por “cerrome”, 1.313 “grave” por “grande”…). –[Tanganelli, 2016] Las variantes que T4 tiene en común con la rama de D N1 se deben a la contaminación con el antígrafo n: “[la frecuencia de los saltos por homoioteleuton (227)] debería sugerirnos una posible perturbación de la tradición en la parte superior de la familia y que, desde luego, no sería nada sencillo de demostrar, puesto que la contaminación es tanto más dificil de identificar cuanto más altos son los testimonios en liza” (196). –[Elia, 2008] G desciende del subarquetipo w y pertenece a la misma familia que E(I) U y el texto base de la versión retocada B. En la varia lectio, además de los errores del arquetipo W, se hallan las innovaciones de w y del antecedente g del que derivan E(I) y los Mss. de LlB. Se trata de adiciones de palabras aparentemente correctas que parecen mejorar la lección original, que, sin embargo, son pleonásticas. Es el caso de: 3.537 a Egipto <que es la parte sensitiva>, 3.820 <por San Lucas>, 4.125-6 virtudes <nunca numerables de Dios>, 4.129-30 la <flaqueza de la carne>… Algunos pasajes corruptos fueron corregidos mediante conjeturas de lecciones adecuadas por el copista de LlB. Por ejemplo: 2.120-1, “según su potencia (y om.) fuerza del ardor”; el autor de LlB (2.10) elimina “el ardor” y lee en correspondencia “según su potencia y fuerza, en lo cual siente ella”. –[Tanganelli, 2016] El Ms. G es copia directa del arquetipo W. No presenta ningún error significativo en común con el resto de la tradición; todas las innovaciones que comparte con E(I) U y el antecedente 157 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 de la LlB no tienen valor conjuntivo. “A mi modo de ver […] debería reconsiderarse […] la hipótesis de un grupo formado por G, E, I […]. En realidad, creo que se debería poner en tela de juicio este grupo, porque me parece que no hay suficientes elementos para conjeturar un subarquetipo del que deriven E y G” (199). stemma codicum dE TRES RaMaS La distribución de los manuscritos de la Llama A en el stemma de Paolo Tanganelli, en mi opinión, no cumple con los criterios de la crítica textual, ya que se basa en una interpretación errónea de la varia lectio y de la contaminatio codicum. De hecho presupone una densa red de contaminación, que no se justifica a través de los errores comunes. Como afirma de entrada: “Adelanto el diagrama de la nueva genealogía que propongo para la tradición de la Llama A, donde conjeturo la presencia de unos fenómenos de intensa contaminación en el Ms. U y dentro de la rama y [=ß] que afectan incluso a la princeps, a la vez que me decanto por la tripartición del estema” (Tanganelli, 2016: 186). 158 paola ElIa Los cambios realizados por Paolo Tanganelli con respecto a la filiación de los testimonios de la edición de 2008 no son muy claros, así que me limitaré a una interpretación somera. La línea de transmisión se divide en dos familias (a, y = w, β en la ed.) y una rama independiente con solo el Ms. G, que el hispanista considera copia directa del arquetipo W. Del subarquetipo a descienden solo los Mss. E(I) y el antecedente de los Mss. de LlB; al subarquetipo y pertenecen los Mss. G2, N4, L2, R2, D, N1, T4. La derivación del Ms. U no está indicada, por lo que no debería transmitir errores o variantes en común con los demás testimonios; sin embargo, está conectado por tres líneas discontinuas de contaminación (G, G2 y los Mss. de LlB) De la posición que G ocupa en el stemma se desprende que además de los errores del arquetipo W, no presenta otros errores significativos en común con el resto de la tradición. T4 es la fuente de contaminación de n, el antígrafo de D y N1, dos ejemplares muy defectuosos, y de la editio princeps de 1618. Queda patente, pues, que el criterio aplicado por Tanganelli en su “ensayo de integración” a nuestra edición crítica de la Llama, por alejarse del método Lachmanniano no contribuye a arrojar luz sobre la enmarañada transmisión textual de las Obras de San Juan de la Cruz, sino más bien contribuye a generar nueva confusión crítica. ConCluSIonES Al preparar la edición crítica de la Llama determiné la filiación de los manuscritos en dos familias, w y ß, sobre la base de los errores comunes. Del subarquetipo w descenderían los manuscritos E, I, G, U, más fieles y próximos al original; del subarquetipo ß se originaría el grupo más numeroso y más corrupto de la tradición T4, D, N1, R2, L2, G2, N4. También demostré la existencia de un códice perdido cercano al original al que se remontaría toda la tradición de la Llama mediante una serie 159 la llama de amor viva dE San juan dE la CRuz... Incipit XLV (2025), 135-164 de errores comunes que pasaron inadvertidos al copista del arquetipo W. Finalmente, para localizar en la tradición de la versión original (LlA) el texto base de la Declaración retocada (LlB), puse de manifiesto, a partir del examen de la varia lectio de todos los testimonios de LlA y LlB, que el autor de la segunda versión tuvo que utilizar como texto base un manuscrito de la familia α , muy cercano a la rama de E(I). Por lo que corresponde a la contaminatio codicum, en la varia lectio encontré exclusivamente errores e innovaciones comunes que demostrarían la contaminación “extrastemmatica”, es decir, entre manuscritos de las dos versiones. En el caso específico: el amanuense de B2 (LlB) copia Q y al mismo tiempo se sirve de G2 (LlA) para rellenar el texto omitido por el refundidor; además, el copista de N4, a partir de los últimos versos del comentario de la tercera canción, sustituye el ejemplar en uso de la familia β de LlA con un manuscrito afín a Q, B2 de LlB. Así que, con la excepción de B2, el fenómeno de la contaminatio en la Llama en la LlA, no obedece a la necesidad de corregir los errores de copistas. Los carmelitas que transcribían las Obras de fray Juan de la Cruz, como demuestran los errores individuales, no eran copistas eruditos y a veces ni siquiera entendían el texto de las Declaraciones. Como se desprende de la examinatio y selectio de las variantes del Cántico y de la Llama, la práctica de la contaminatio codicum, es decir, el recurso a otras fuentes manuscritas para integrar las pérdidas del texto base o corregir los errores, no forma parte del usus copiandi de los carmelitas. Es sorprendente, por lo tanto, que Paolo Tanganelli, en un extenso artículo dedicado a los “Fenómenos de contaminación en la Llama de amor viva (tradición A)…”, haya identificado en la familia β (y Tanganelli) “unos fenómenos de intensa contaminación” que, en su opinión, yo no habría “detectado y valorado” en la edición crítica. Al reconocido cambio de modelo de N4, el hispanista añade otros casos, sin aportar ninguna prueba significativa al respecto, sino basándose especialmente en los saltos por homoioteleuton del aparato de las variantes: