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Antonio Juez Nieto (1893-1963). Pinceladas biográficas

Mendez Hernan, Vicente

Abstract

Antonio Juez Nieto (1893-1963), pintor, ilustrador y escritor pacense, desarrolló una trayectoria singular marcada por su vocación precoz, su estrecha relación con su madre y su temprano contacto con el ambiente artístico madrileño y europeo. Formado inicialmente en Badajoz, completó su aprendizaje en Madrid, Barcelona y París, donde frecuentó círculos modernistas y decadentistas en compañía de figuras como Álvaro Retana o José de Zamora. Su estilo, de raíces simbolistas y decadentistas, se plasmó en ilustraciones para revistas como La Esfera y Mundo Gráfico, además de en una pintura cargada de sensualidad, religiosidad y crítica social. A partir de 1928 fue profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Badajoz, ciudad a la que quedó ligado afectivamente. Su producción literaria, con títulos como Cerebro y corazón o Soy un pobre peregrino, refleja un espíritu introspectivo y moralizante, en diálogo con Wilde, Kempis y la mística española. Los últimos años los dedicó a la jardinería, como Jardinero Mayor de Badajoz, actividad por la que también recibió homenajes. Su figura encarna el cruce entre modernidad cosmopolita y arraigo provincial, entre dandismo y religiosidad, convirtiéndose en un referente de la cultura extremeña del siglo XX.

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ANTONIO JUEZ NIETO ANTONIO JUEZ NIETO (1893-1963) PINCELADAS BIOGRÁFICAS Vicente Méndez Hemán Separata a la edición facsimilar de los libros de Antonio Juez: Luis de Morales, "Cerebro y corazón", "Aldabadas" y "Soy un pobre peregrino" ANTONIO JUEZ NIETO (1893-1963) PINCELADAS BIOGRÁFICAS Vicente Méndez Hernán Universidad de Extremadura MÉNDEZ HERNÁN, Vicente (2002): “Antonio Juez Nieto (1893-1963). Pinceladas biográficas”, en Edición facsímil de los libros de Antonio Juez: Luis de Morales, Cerebro y Corazón, Aldabadas, y Soy un pobre peregrino. Badajoz, Diputación Provincial de Badajoz, pp. 7-22. DOI: 10.5281/zenodo.17297831 l. Los PRIMEROS AÑOS EN BADAJOZ Antonio Juez Nieto nació en Badajoz el 7 de marzo de 1893, coincidiendo con el final de la etapa invernal y la llegada de esas «tardes de primavera, perfumadas, soleadas y alegres», que él mismo describiría años más tarde para ambientar la biografía novelada que compuso sobre el pintor Luis de Morales 1• Él y su hermano mayor Ricardo eran hijos del matrimonio contraído entre Primitivo Juez Pérez y Vicenta Nieto Martínez, una familia de clase media cuyos ingresos económicos procedían de la profesión de industrial que ejercía su padre, y por la cual suponernos que habría tenido que trasladarse a Extrernadura desde Burgos, provincia de la que era natural. A través del acta de nacimiento de Antonio Juez sabernos de su ascendencia y de sus raíces burgalesas y pacenses -por línea materna procedía de Higuera de Vargas-; de la juventud de su madre cuando contrajo matrimonio, dato importante para justificar el que ésta permaneciera tantos años junto a su hijo al final de su vida; y que a nuestro pintor le pusieron el nombre de su abuelo paterno2• Durante su niñez, la figura de doña Vicenta debió convertirse en el único referente de Antonio Juez, hasta el extremo de poder establecer un paralelo entre su relación y la que mantuvo el escritor inglés Osear Wilde (1856-1900) con Jane Francesca Elgee, su madre. Según Hesketh Pearson, «dicen que la madre de Osear Wilde, ansiosa de tener una hija, se sintió profundamente defraudada cuando nació su segundo vástago; que lo vistió con traje de niña aun después del tiempo normal en que ya se nota esa diferencia entre un niño o una niña: y que en cierto modo ( .. . ) esa decisión materna afectó gravemente su naturaleza sexual»3• No 1 .- JUEZ NIETO, A., Luis de Moro/es, El Divino. Homena¡e de admiración y amor a su vida y su obro (Badajoz, Tip . Nuevo Diario, 1925), p. 69. 2.- Registro Civil N. 2 1 de Badajoz. Asiento correspondiente al P 51, página 196, Sección 12. 3.- PEARSON, Hesketh , Vida de Os ear Wilde. Traducido de l inglés por Julio Gómez de la Serna (Madrid, Biblioteca Nueva, 1948), p. 43. 7 sabernos si doña Vicenta ansiaba o no tener una hija, pero desde luego su influencia y su carácter, hasta cierto punto posesivo, fueron determinantes para despertar en Antonio la sensibilidad extrema que se advierte en toda su obra, e influir en la ambigua inclinación sexual por la que más tarde derivó. De hecho, su madre le enseñó a bordar, y fue ella una de las principales razones para que Antonio nunca abandonara Badajoz, ciudad donde se instalaría definitivamente después de haber vivido en los ambientes más chic y modernos de Madrid, Barcelona, París ... Del amor que sentía hacia su madre él mismo nos dejó constancia en la dedicatoria de sus laureadas Cinco Páginas (1938)4. Fue también durante estos años cuando Antonio Juez supo de su vocación artística. Cuando en 1922 L. D' Avigny le preguntaba cómo se había despertado en él su afición por el arte, Juez respondió diciendo: «no lo sé. Es en mí una cosa tan antigua corno mi existencia misma. El primer día que mi sensibilidad percibió una emoción, sentí la necesidad de plasrnarla»5• Fue entonces cuando comenzó su aprendizaje artístico, en la misma escuela. En ella supo sacar el máximo partido a las enseñanzas que recibió cuando cursó en la Instrucción Primaria la asignatura de Dibujo, entendido como un medio de expresión personal; como un medio de representación y como un sistema de cultura. Los conocimientos adquiridos en esta materia los complementó con los estudios que emprendió a continuación en el Instituto de Segunda Enseñanza de Badajoz6, conducentes a alcanzar el título de Bachiller; estudios en los que el Dibujo se impartía corno asignatura alterna en cuarto y quinto curso, y en los que, tal vez, recibió clases de don José Alcoba y Moraleda7• Esta trayectoria no fue más que el inicio de un aprendizaje que continuaría, de forma autodidacta, en Madrid, París o Barcelona, donde tuvo la opor4.-JUEZ NIETO, A., Cinco Páginas (Badajoz, Gráfica Corporativo, 1939), s/p. 5.- D'AVIGNY, L., «Artistas. Antonio Juez», entrevista publicada en el Nuevo Diario de Badajoz (Badajoz, 8-IV-1922). 6.- Deducimos el doto de lo entrevista antes citado, y lo tomamos como hipótes is casi segura. 7.- Don José Alcoba y Moroleda, profesor de Dibujo del Instituto de Bada jo z, fue uno de los más sinceros y leales amigos de Juez, y también uno de los personalidades que promovieron con mayor interés el banquete que se le ofreció al pintor como recompenso al éxito obtenido con la exposición individual que celebró en el Ateneo de Badajoz en moyo de 1917: «Banquetes», en La Coalición (Badajoz, 9-Vl-1917). 8 tunidad de visitar una exquisita selección de las mejores pinacotecas de todo el mundo, con especial importancia la del Museo de l Prado, y asistir con asiduidad a los talleres de algunos de los pintores más famosos de entonces, con los que llegaría a entablar una cordial amistad. De es ta guisa describía Antonio Juez sus comienzos en el arte, con motivo de la entrevista que en 1917 concedió a don Juan Berenguer -Jubero-, subdirector del periódico pacense Ju ven tud: « Mi aprendizaje comenzó siendo niño. En los libritos de la escuela, que aún conservo, me entretenía en dibujar muñequitos. Siempre he tenido afición desmedida por este arte. Con sólo los dos cursos de dibujo que aprobé estudiando el Bachillerato, aprendí la base de mis conocimientos de hoy. Ni he tenido profesores ni he estudiado en Academias. Mis profesores han sido sobre todo Gaya y el Greco, y otros grandes artistas, y por academia he tenido los museos que he visitado con asiduidad»8• Los padres de Antonio Ju ez fueron personas muy interesadas en la formación de sus hijos; la buena posición económica que tenían en Badajoz, y la vida acomodada derivada de ésta, debieron ser factores primordiales para que les dieran la oportunidad de estudiar una carrera y lograr una salida profesional a través de ella. Así lo hic i. ~ron con Ricardo, el hermano mayor de Antonio, que, tras acabar sus estudios en la capital de la Baja Extremadura, marchó a Madrid para cursar Obras Públicas, donde poco después logró acceder a un cargo en la Administración por oposición9• 2. Los AÑOS DE MADRID, BARCELONA, PARÍS .. . LA «TRIBU DORADA Y SUPREMA» Siguiendo el camino de su hermano Ricardo, Anto nio Juez se trasladó a Madrid para con tinuar sus estud ios tras concluir el Bachillera8 .- JUBERO, «Artistas extremeños. Antonio Juez», entrev is ta publicada en el Nuevo Diario de Bada¡oz (Badajoz, 21-1-1917). 9.- Agradecemos a doña Josefina Blanco Agudo la amabilidad que tuvo con nosotros al recibirnos en su casa y comunicarnos algunos de los datos aquí apuntados, que, por nuestra parte, no hemos podido contrastar. 9 to 10, con la idea de concursar después en unas oposiciones 11 • Es difícil precisar la fecha exacta en la que decidió instalar en la capital de España la que fue durante algunos años su segunda residencia, que alternó con temporadas en su ciudad natal -a la que acudía reclamado por su madrey con estancias más o menos prolongadas en París o Barcelona . Bien podemos decir que el año que Antonio Juez decidió trasladarse a Madrid se inició para él una etapa dorada, porque fue allí cuando terminó de formarse como artista, en todas sus diversas facetas; porque fue también a partir de entonces cuando entró en contacto con la corriente simbolista, modernista y decadentista, que luego él mismo plasmó en su pintura; y, asimismo, porque fue entonces cuando logró granjearse un nombre que figuraría en muchas de las exposiciones celebradas en nuestro país y fuera de él. Su acceso como profesor a la Escuela de Artes y Oficios de Badajoz en 1928 cerró esta etapa, aunque ya hacía algunos años que había regresado definitivamente a Badajoz. Nunca perdió sus contactos con Madrid o Barcelona, pero éstos se diluyeron con el paso del tiempo, y también porque en Antonio nació otra pasión: la que sintió, a partir de mediados de la década de 1920, por Portugal, en especial, por Lisboa, Estoril y Cascais, y más aún por este lugar. Antonio Juez entró en contacto con el ambiente de Madrid a una edad muy temprana, según se desprende del comentario que hizo cuando en 1922 L. D' Avigny le preguntó sobre su último viaje a la capital, con motivo de la entrevista que ambos mantuvieron en esa fecha 12 • Nuestro artista debía encontrarse en la capital de España en 1906; desde entonces, y durante sus veinte años, Antonio Juez, o Tony, como solían llamarlo, vivió acompañado por «amigos y conocidos de aquellas peñas y tertulias de bohemia hone s ta y despreocupada», integrantes de una tribu dorada encabezada por el diseñador, dibujante y figurinista Jo sé de Zamora (o Pepito Zamora, como era conocido entre sus amigos más íntimos), la bai1 O.· JUEZ NIETO, A., Por nuestros caminos. Historia ingenua de dos almas Felices (Badajoz, Tip. Viuda de Antonio Arqueros, 1951), p. 98, donde refiere sus «¡Inolvidables tiempos de estudiante» en Madrid, «en que un duro de plata de aquellos, que llevaban en su cara la del Rey niño, con sus bucles erizados y que denominábam os de la peluco, daba de sí poro gastos necesari os y superfluos!». 11.- ARAYA, Carmen, y RUBIO, Fernando, 31 Obras del Museo Provincial. Catálo go de Expos ición (Badajoz, 1986), p. 97. 12.- D' AVIGNY, L., Art i stas. Antonio Juez, op. cit. 10 larina Tórtola Valencia, los escritores Álvaro de Retana y el Excmo. Sr. Marqués de Vinent, llamado Antonio de Hoyos, y Víctor María Corteza. Todos ellos estaban unidos por una característica común: fueron los mejores representantes, la quintaesencia del delicuescente género frívolo en España. Gracias a ellos, e incluso con ellos mismos, Antonio Juez tuvo la oportunidad de trabajar para el mundo de la moda y el diseño; de colaborar como ilustrador para colecciones tan famosas y difundidas entonces como La Novela de Hoy o La Novela de Noche, y de figurar con sus trabajos en las publicaciones del grupo Prensa Gráfica, que editaba revistas tan prestigiosas y atractivas como La Esfera o Mundo Gráfico; y también de saltar al ámbito internacional y conquistar los refinados y exquisitos gustos de París, participando como ilustrador en una serie de ediciones tan importantes como la Gac e ta del Buen Tono . Todo ello contribuyó a que Antonio Juez terminara por crear un estilo que abarcaba no sólo el mundo de la pintura y el dibujo, sino también el literario y el suyo personal, porque el refugio que encontró en el ámbito cosmopolita al huir de la cotidianidad, en esa vida frívola y extravagante, no fue más que su inicio en el espíritu decadente que poco a poco fue definiendo con las lecturas de Paul Verlaine, Gustave Flaubert, Je an Lorrain ... , y otros que veremos al estudiar su biblioteca. 3. ANTONIO JUEZ EN BADAJOZ Durant e los años que Antonio Juez inmerso en el mundo de la moda, la ilustración y la pintura, preso en el orbe galante y decadente de las más sofisticadas y frívolas fiestas, nunca abandonó su ciudad natal13• El amor que sentía hacia su tierra, y sobre todo el amor que profesaba a su madre , fueron dos razones de peso para que fuera prolongando sus estancias en Badajoz a medida que pasaban los años, hasta que por fin obtuvo la plaza de profesor en la Escuela de Art es y Oficios de la ciudad en 1928. Mantendría muy vivos hasta esa fecha sus contactos con 13.- « ... Y en mi Badajoz, en donde siemp re viví ... »: JUEZ NIETO , A., Por nues tros caminos . .. , op. cit., pp. 98 s. l l las ciudades antes mencionadas, que nunca llegó a perder 1 4, aunque a partir de entonces se fueron dirimiendo con el paso del tiempo; de hecho, Juez había abandonado hacía ya algunos años ese vivir disoluto por otro más acorde con los aforismos de su librito titulado Cerebro y Corazón 15, exponente de la madurez que alcanzó el artista fruto de la vida tranquila y provinciana que adoptó definitivamente desde 1922. En Badajoz, Antonio Juez se dedicaba a dibujar en el estudio que tenía in sta lado , al menos desde 191716, en la casa so larie ga que sus padres poseían en el n.º 16 de la calle Vicente Barrantes. Heredero de la tradición romántica, este gabinete era tam bién el lugar donde recibía a sus amigos, y en el cual organizaba las tertulias literarias a las que se refirió Th éophile Gautier a propósito de la relación que entablaron la literatura y las artes visuales con el Romanticismo, lo que se pone especialmente de manifiesto en el caso de Juez, teniendo en cuenta además que el Decadentismo, dentro del Simbolismo, no fue más que uno de los últimos coletazos de aquella revolución artística que sirvió de base para el complejo siglo XX: en torno al Cenáculo romántico que tenía a Víctor Hugo a la cabeza y estaba integrado, entre otros, por Alfred de Vigny, Alfred de Musset y Gautier, éste glosó la actividad que en él desarrollaban diciendo que «en aquellos tiempos, la pintura y la poesía confraternizaban. Los artistas leían a los poetas y los poetas visitaban a los artistas. Se encontraba a Shakespeare, Dante, Goethe, lord Byron y Walter Scott en el atelier como en el gabinete de estudio»17• Y al igual que 14 .- Por ejemplo, sabemos que en 1921 estuvo en Barcelono cenondo con Antonio de Hoyos y Vinent y el escritor Carlos Madrigal , según recoge la noticia que éste publicó en El Radical, rotativo barcelon és, el viernes 18 de morzo de 1921. 15.- Máximas en l as que denuncio lo perversión de la sincero am istad que había co nocido en Madrid: « La am istad que se asienta o apoya en otro interés que la ín tima satisfacción y complacencia, no merece el nombre de tal»: JUEZ, A., Cerebro y Corazón (Badajoz, Tip. Esp añola, 1936), p. 42. Vid., etiam, IDEM, Por nuestros caminos ... , op. cit., p. 297. 16 .- JUBERO, «Artistas extremeños. Anton io Juez», entrevista publicada en el Nuevo Diario de Badajoz (Badajoz, 2 l-Y-1917). Esta entrevista tuvo lugar en el es tudio de Juez, a qu ien Jubero preguntó si todos los dibujos que poseía los tenía allí reunidos, a lo que respondió diciendo: «estos son los principales, porque yo donde me dedico á dibujar es en Badajoz, y aquí los tengo todos, excepto las ilustraciones que he hecho á obras de conocidos autores, y para revistas de París». 17.-GAUTIER, Théophile, Histoire du Romantisme, suivi de No/ices Romantiques et d'une Étude sur la poésie franr;:aise 1830-1868 (Peris, Charpentier, 1877. Re impr. Ed. d' Aujourd'hui, 1978), pp. 204 ss . Citado por SOLANA, Guillermo, «El romanticismo fran12 aquéllos, solían acudir a las tertulias literarias que en el suyo organizaba Antonio Juez personalidades tan importantes como Manuel Monterrey, poeta modernista y gran amigo del pintor18, los escritore3 Salvador Trevijano 19 , Arturo Gazul, J ulio Cienfuegos Linares -también magistradoº el crítico Enrique Segura Otaño, además de Jo sé Sanabria, Juan Jo sé Zamora, director de la revista Juventud, Juan Berenguer, subdirector del precitado semanario, el pintor Adelardo Covarsí, Ramón Cardenal, profesor de la Escuela de Artesanos, y muchos de cuantos asistieron al homenaje que sus compañeros de Juventud le tributaron a raíz del éxito que obtuvo con la exposición individual que celebró en mayo de 1917 20 • Los amicés. El monólogo absoluto», en BOZAL, V. (Ed.), Historia de las ideas estéticas y de las teorías artísticas contemporáneas, vol. 1 (Madrid, 1996) , p. 292. 18.- En Octubre de 1930 Antonio Juez regaló a Monterrey un ejemplar de su libro sobre Luis de Morales con lo siguiente dedicatorio en la página 3 (El ejemplar puede consultarse en la Biblioteca del Centro de Estudios Extremeños, N.800, R.650): «A tí, Monterrey, poeta fervoroso y altivo que guardas en tu corazón -un vaso encantadocómo en una Custodia, un poema votivo que nos habla de Amor, de Dolor y de Pecado. Antonio Juez x-mcmxxx Badajoz.» 19 .- La novela de TREVUANO, Salvador, La vida intensa. Vencido (Madrid, Rafael Caro Roggio, s.o., (19241), tiene la cubierta ilustr ado por Antonio Juez. Agradecemos a lo nieta del escritor, Dño. P il ar García de Prunedo, lo amabilidad que tuvo con nosotros al aportarnos este doto y al dejarnos incluso uno de los ejemplares de la obro de su abuelo po ro que pudiéramos consultarlo con lo tranqu il idad que requiere un trabajo de este tipo. 20.-También tenemos constancia de los tertulias que la peña de intelectuales, amigos de Antonio Juez, organizaba en algunos de los bares de la ciudad, según él mismo nos comento: «Entre todo esto, hoy en mí un recuer do grato e imperecedero: el de los exiliados (portugueses], que durante bastante tiempo convivieron con nosotros en Badajoz. De todos, destoco, y se prende o los afectos, aquel que se llamó Antonio Sardinha [el importante escritor portugués defensor del integralismo lusitano]. Su inteligencia, su corrección, su afectividad y simpatía coutivontes, unidas a uno culturo y uno discreción poco comunes, lo hicieron ser amigo de verdad de aquella peña de intelectuales que nos reuníamos en el rincón de allá dentro, junto al mostrador -tal vez queriendo huir del reberbeonte esplendor de los espejosen el antiguo Café Mercantil, bojo la férula y protección del viejo y simpático [comorero] Galea»: JUEZ NIETO, A., Por nuestros caminos ... , op. cit., p. 49. 13 mática titulada Canta la Ronda, escrita por Juan de Castilla y representada en el Liceo de Badajoz el último domingo de 1922, que coincidió con el final de año; a Antonio Juez le fue asignado en la obra el papel de don Antonio Cobrerizo 40 • Suponemos que Juez adquirió esta afición suya por el teatro al lado de sus amigos Álvaro Retana, Antonio de Hoyos, Zamora y de todas las gentes del mundo del espectáculo con las que se relacionó en Madrid, Barcelona, París y otras ciudades europeas. Reflejo de ese entorno fueron también sus trabajos con el grupo de aficionados al teatro que existía en el Liceo de Artesanos, con los que organizó representaciones que él mismo dirigía y dotaba de los decorados necesarios. Llegó a escribir una obra en este género titulada Soy un pobre peregrino ... , publicada en 1944 41 y, según parece, nunca estrenada•2. Los últimos años de Antonio Juez, el Jardinero de Badajoz En los últimos quince años de su vida, Antonio Juez sumó una faceta más a cuantas había desempeñado a lo largo de su intensa, fructífera y personalísima carrera: el escritor, dibujante, pintor, periodista, contertulio y actor, se convirtió en 1948 en Jardinero Mayor de Badajoz, tras verse obligado a dejar los pinceles a causa de la alergia que sufría al cobalto43• Fue entonces cuando, a instancias de un grupo de artistas y literatos encabezados por López Prudencia, Adelardo Covarsí y Manu el Monterrey, el Ayuntamiento de la ciudad le nombró Jefe de Parques y Jardines, con carácter interino, el 27 de enero de 1948 4 4, en sustitución 40 .- Vid. el Nuevo Diario de Bada¡oz en su edición del sóbodo 30 de diciembre de 1922. 41 .- JUEZ NIETO, A., Soy un pobre peregrino ... , op. cit. 42.-Datos tomados de lo conferencio que ofreció Ju lio Cienfuegos Linares con motivo de lo exposición que lo Caja de Ahorros de Badajoz organizó en febrero de 1987 en honor de Juez: «Julio Cienfuegos ofreció una conferencio en lo inouguroción de uno exposición en lo Cojo de Ahorros de Bada jo z », en Diario Extremadura (Badajoz, 18/11/1987). 43 .- Según Julio Cienfuegos Linares: Julio Cienfuegos ofreció una conferencia . .. , op. cit. Otros autores seña lan que la causa por la que empezó o dejar de pintor se debió a su falto de visión a lo hora de reflejar l os detalles minúsculos de sus dibujos: BARRADO, Mercedes, «Homenaje o Antonio Juez, que fue jardinero mayor de Badajoz», en Hoy {Badajoz, 14/Vl/1989) , 44.- Archivo Municipal de Badajoz. Libro de Actas de los Sesiones de lo Comisión Permanente. Año de 1948, Libro n.2 268, fol. 18 vt. 2. 27 de enero, 42 Sesión Ordinario. 20 de don Juan Nogré Rauch, que había fallecido el 11 de enero de ese mismo año45• La buena labor que Antonio Juez desempeñó en los distintos jardines de Badajoz, y que estudiaremos en su apartado correspondiente, le hizo merecedor de pertenecer a la Federación Internacional de Arquitectos de Paisaje, cuya designación como miembro avaló el Instituto de Estudios de Jardinería y Artes Paisajísticas a finales de 195946• Y, asimismo, del homenaje que le tributó su ciudad en 1961, y del Número ex traordina rio dedicado a l os jardin es de Badajoz, que publicó ese mismo año la revista Gévora en Homenaje a su creador y artífice Antonio Juez Nieto. • • • Sin embargo, y pese al logro de los precitados éxitos profesionales, la nueva etapa que se abrió para Antonio Juez con su nombramiento como jardinero discurrió casi en paralelo a su progresivo distanciamiento de la vida pública. La soledad en la que estaba sumido desde que se convirtió en per eg rino de la bú s queda del camino que lleva a la isla de la ilusión, se agravó y se hizo insostenible a raíz de la muerte de su madre, a la que estaba profundamente unido. Desde entonces, sus anhelos e ilusiones se hicieron cada vez más sombríos, y el consuelo para su amargura sólo lo encontró en su casa. Por esta razón solicitaba en el discurso que ofreció en su acto de homenaje que no se extrañaran los concurrentes por su turbada emoción, porque «después de los diez años que llevo de vivir en absoluta soledad, el verme ahora rodeado de vosotros, de vuestro afecto y de vuestra amis45.- ANÓNIMO , «Badajoz: Ciudad de jardines. En recuerdo o Juan Nogre y Antonio Juez», en Revista de Ferias y Fiestas (Badajoz, 1981 ), s/p., donde se recogen sus intervenciones en los jardines de lo ciudad, además de su trayectoria profe si onal. Vid., etiam, Archivo Municipal de Badajoz. Libro de Actos de los Se siones de la Comisión Permanente. Año de 1948 , Libro n .g 268 , fol. 35 vt .g. Sesión ordinaria de 23 de febrero, donde tenemos cons tancia de que su viuda, doña Esperanza Bo urrelier Márquez, percibía su pens ión desde el día 12 de enero posado. 46.- PINILLA , Herminio, «Editorial» del diario Hoy en su edición del día 1 de diciembre de 1959 , donde además proclamaba a Antonio Juez Benemérito de Bada ¡oz. 21 tad, lleva a mis fibras sensibles, el estremecimiento de la dulzura y el calor familiar.» 47 • • • El trágico sentimiento del ineluctable final de la muerte que presidió la vida de Antonio Juez y reflejó en libros como el dedicado a Luis de Morales -en el capítulo que titula La ceniza y el polvo 48 -, llegó un miércoles, 25 de septiembre de 1963: «sobre las nueve de la mañana dejó de existir el ilustre artista y jefe de Parques y Jardines de nuestra ciudad, don Antonio Juez Nieto. La repentina enfermedad, al parecer, le sobrevino de madrugada, habiéndose presentado a las seis de la mañana desde su domicilio, sito en la calle Vicente Barrantes, a la Casa de Socorro, enclavada en la misma calle en solicitud de asistencia médica que le fue administrada. Trasladado a su domicilio con todas las precauciones que recomendó el médico de guardia de la Casa de Socorro, doctor Rubio, al diagnosticar que se trataba de una sintomatología propia de enfermedad cardíaca. Posteriormente fue requerido sobre las nueve dicho doctor, sin que se pudiera hacer nada más para salvar la vida de tan ilustre artista ... »49 47.- Tomado del discurso que publicó lo revisto Gévoro. Hojas de poesías en prosa y verso. Número Extraordinario dedicado o los Jardines de Badajoz. Homenaje o su creador y artífice Antonio Juez Nieto, n.2 83 {s/I (Badajoz], Octubre 1961 ), s/p. 48.- «Si alguno manero hoy de sobrevivirse por algún tiempo, es alzando lo frente hasta el cielo y haciendo uno obro que hayamos sido capaces de modelar, amasando nuestro corazón y nuestro espíritu. Si lo hemos conseguido, perduraremos tonto más tiempo cuanto más exactamente hayamos podido fundirnos en ello, pero siempre será como un reAejo que se emane de lo obro y no de nosotros mismos»: JUEZ, A., Lu is de Morales ... , op . cit., p. 79. 49. - ANÓNIMO, «Ha fallecido el ilustre artista y jefe de Pa rques y Jardines don Antonio Juez», en Hoy {Badajoz, 26/IX/1963). En su partida de defunción consta que la muerte se produjo a las nueve de lo mañana, a causo de una arteriosclerosis según certificó el médico D. Alberto Jo sé Matallana García: Registro Civil N. 2 1 de Badaj oz . Asiento correspondiente al l° 218, página 207, Sección 3°. 22