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Obras urbanísticas en la Diócesis de Plasencia

Mendez Hernan, Vicente

Abstract

Este trabajo analiza diversas obras urbanísticas documentadas en la Diócesis de Plasencia entre los siglos XVI y XVII, en un momento en que la ciudad y su entorno se encontraban en un proceso de transformación que combinaba la tradición medieval con las nuevas influencias del Renacimiento. Dos casos resultan especialmente representativos: el humilladero de Jaraicejo (1561) y la fuente monumental de la Puerta de Talavera en Plasencia (1609). El primero de ellos, de carácter devocional y periférico, se vinculaba al control espiritual y pastoral ejercido por la diócesis, erigiéndose como punto de referencia para el viajero y como espacio simbólico de protección. El segundo ejemplo, de carácter civil y urbano, respondía a la necesidad de dotar a la ciudad de infraestructuras hidráulicas, pero también de símbolos visibles del poder episcopal y municipal en la organización del espacio público. A través de estas obras, el estudio muestra cómo el urbanismo placentino comenzaba a integrar un lenguaje arquitectónico renacentista y manierista, con especial atención al embellecimiento monumental, al tiempo que reforzaba la identidad religiosa y política del territorio. Estos proyectos ilustran el papel de la diócesis en la transición hacia un urbanismo más representativo y monumental.

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XXVI COLOQUIOS HISTORICOS DE EXTREMADURA Homenaje al DOCTOR RAUL PORRAS BARRENECHEA ( 1897-1960) H�jo adoptivo de Trujillo. Abogado. Doctor en Letras. Catedrático de Literatura Castellana. Catedrático de Historia del Perú. Miembro de la Academia Peruana de la Lengua. Ministro Plenipotenciario. Embajador del Perú en España. Presidente del Instituto Peruano de Cultura Hispánica. Senador de la República del Perú. Presidente del Senado. Ministro de Relaciones Exteriores. OBRAS URBANISTICAS EN LA DIOCESIS DE PLASENCIA INTRODUCCION El sistema urbano de una ciudad siempre implica la existencia de una serie de elementos que contribuyen, si no a crear espacios arquitectónicos propiamente dichos, sí a dotar a la ciudad de un sistema focal, complejo en mayor o menor medida, tendente a aunar las diferentes perspectivas, ejes longitudinales y puntos de visión que pueden estar coadyuvando a la creación de un conjunto integrador de toda aquella serie de construcciones, elementos y factores que vienen a configurar lo que conocemos como una ciudad. Fuentes, obeliscos, estatuas públicas como las ecuestres, que no son desconocidas en nuestros núcleos, son creaciones que tienen la función de dotar con espacios dinámicos, aunadores de perspectivas longitudinales, los centros urbanos; su historia se remonta a la ya clásica civilización Helenística, donde todo este sistema que tratamos de describir brevemente fue empleado con todo el esplendor y espectacularidad a como luego sería retomado en el gran teatro del mundo que fue la ciudad barroca. Nuestro propósito con el presente trabajo no es analizar los distintos tipos de construcciones que integraron e integran hoy día el complejo sistema urbano; como tampoco es nuestra intención hacer un recorrido histórico a través de los siglos que enmarca el desarrollo de las dos culturas aludidas. Centramos nuestro estudio en la región extremeña y concretamente en la Diócesis de Plasencia, de la que hemos logrado localizar una serie de noticias referentes a construcciones públicas destinadas a ser integradas en lo que aún en nuestra región era, durante el siglo XVI, una ciudad de trazado radial medieval, susceptible, eso sí, de introducir las transformaciones y cambios que los nuevos tiempos renacientes llevaban parejos. Nuestro primer punto de mira lo constituye la villa de Jaraicejo, de la que hemos documentado la intención que tuvo su Concejo de construir un humilladero destinado probablemente a ir situado en las afueras del contorno poblacional, según entonces, como hoy día, era frecuente. La obra fue contratada el 1 O de julio de 1561 por Juan de Trujillo, en nombre de la villa, y el entallador placentino Alonso Ypólilo, artista del que, hasta la fecha, no se tenían más noticias documentales de las aportadas por el profesor García Mogollón cuando abordó el estudio del magnífico retablo que expresado artífice talló para la iglesia parroquial de Arroyo de la Luz. Varias décadas después de la fecha referida, concretamente el 22 de junio de 1609, fue contratada por parte del Concejo placentino la hechura de la fuente que, en principio, MÉNDEZ HERNÁN, Vicente (1997): “Obras urbanísticas en la Diócesis de Plasencia”. En XXVI Coloquios Históricos de Extremadura, Trujillo: Centro de Iniciativas Turísticas de Trujillo (CIT), pp. 313-322. DOI: 10.5281/zenodo.17202790 314 VlCENT E MEND EZ HERNAN estaba destinada a ser elevada en la alameda de la puerta de Talavera, en la ciudad de Plasencia; el cantero que en precitado momento suscribió el documento fue Miguel Sánch ezel cual, tras la subasta que precedió al definitivo protocolo, aceptó la s diferentes condiciones que entonces le dieron impuestas, a su vez reflejadas en la traza y dibujo (Fig. 1) que damos a conocer en el presente trabajo. EL HUMILLADERO DE JARAICEJO A lo largo de la centuria de mil quinientos la villa de Jaraicejo gozó de una particular importancia, derivada del hecho de que desde la Edad Media se había convertido en señorío de los obispos placentinos, situación que se mantuvo hasta el momento de las desamortizaciones del siglo pasado. Puede que por esta particular circunstancia la villa se co nv irtiera en el lugar de descanso de algunos prelados; tan es así, que los obispos don Gutierre de Vargas Calvajal (1523-1559) y don Pedro Ponce de León (1560-1573) murieron en esta tierra.1 La intervención del primero de estos dos hombres religiosos sería fundamental para la construcción de la actual iglesia parroquial, labrada en lo sustancial por el arquitecto trujillano Sancho de Cabrera a mediados del siglo XVI. Los escudos episcopales de Vargas Carvajal los apreciamos en las claves, muros internos de la capilla mayor, las tres portadas y en la pila bautismal.2 Además de ello, por sus mandas testamentarias podemos tener una idea de las grandes sumas de dinero que debió invertir, no sólo en la construcción de citada parroquial, sino también en la s diferentes obras de urbanismo y edificios públicos que costeó de su particular y abundante pecunia. Construcciones públicas para las que supuso un importante precedente el puente que se alza sobre el río Almonte, muy próximo a la localidad que tenemos por objeto de estudio, y cuya primera obra fue realizada en la segunda mitad del siglo XV bajo el obispado de don Juan de Carvajal. Ba jo la prelatura de don Pedro Ponce de León, 3 sucesor en la silla episcopal de Var1 TORO, Luis de , Descripción de la Ciudad y Obispado de Plasencia. Edición presentada y comentada por Marcelino SAYANS CASTAÑOS (Plasencia, Imp. La Vict or ia, 1961 ). pp. 39-40 y pp. 25 y 26, notas 19 y 20. Jaraicejo. Zafferezejo o Xaharaicejo fu e donada en 1284 por el monar ca Sancho IV a Gonzalo Godínez y su esposa do ña So l; posteriormente sería vendida por su descendiente Alfonso Godínez a Pedro Sánchez de la Cámara que, a su vez la otorga rí a en 1 291 al obispo don Domin go Jimén ez Vid, etiam, la tr aducción que del ma nu sc rito de don Luis de Toro hace SANC HE Z LORO. Domingo. Histori as p/ace111inas inéditas ( Primera parre). Ca 1al og11s EpiKoporwn Ecclesiae Placentinae. Vol. A (Cáceres, 1982), p. 169. Además de estas fu entes, y teniendo en cue nt a que la época co nstructiva de do n Gutierre de Vargas Carvajal precedió a la de do n Pedro Ponce de León, en la cual se enmarca la ob ra del humilladero de la que vamos a tratar puede co nsultarse el libro de FERNANDEZ, Fray Alonso, Historia y Anal es de la Ciudad y Obispado de Plasencia. 1627 (Cáceres, 1952) pp . 3 11 -315. Fray Alonso Femánd ez afirma del mi smo que «fue m uy inte li ge nte en el arte de arqu itectura, a que los grandes señores comúnmente son aficionados, y así hay en el obispado de Plasencia de su tiempo edificados grandes t emp los, aún en lugares pequeños, co n las armas del obispo» (p 313). Vid., además, LOPEZ SANCHEZ-MORA, Manuel, Episcopologio. los obispos de Plasencia, ms biografías (Los Sant os de Maimona, 1986), pp . 28-34. RODRIGUEZ G. DE CEBAL LOS, Al fo nso. El sepulcro del Obispo don G11tierre de Carvajal. Lectura ico no gráfica, en «Ephialr e», N.º 1 (Vitoria. 1989), pp. 1 07 y ss. 2 GA RCIA MOGOLLON, F. J, la a rq11it ec t11ra di ocesana pla ce ntina en tiempos del obilpodon Gutierre de Vw ~as C<m ,ajal (1523-1559), en «VIIJ Centenario de la Diócesis de Pl asencia ( 11 89-1989). Jornadas de Estudios Hi stó ri cos» (P lasencia. 1990), p. 566. ·' Don Pedro Ponce de León, entre otros ca rgos, fue presidente del Consejo Supremo de la Inquisición en virtud de la plaza que en el mismo le fue co ncedida por Carl os V. Posteriormente fue promovido al Obispado de Ciudad Rodri go y desde allí pasó a as istir al Concilio de Trento. Toda esta serie de cargos y méritos OBRAS URBANISTICA EN LA DIOCESIS DE PLASENCIA 315 gas Calvajal, fue contratada la cruz para el humilladero que la villa de Jaraicejo tenía la intención de construir en los alrededores de su término. Este tipo de construcciones, de carácter religioso y devoto, suelen estar siempre situadas en las entradas o salidas de los pueblos, bordeando los caminos y caracterizadas por albergar en su interior algún tipo de cruz o imagen ante la que el fiel pueda hacer su plegaria. Con tal finalidad contrataron el día 10 de julio de 1561 Juan de Trujillo y el bachiller Antonio de Cabañas, clérigo de la villa, con Alonso Ypólito, entallador placentino, la labra de la cruz de piedra que tenían pensado disponer en el humilladero que se iba a construir en la expresada localidad de Jaraicejo. 4 Según las condiciones con las que fue suscrita la obra, sabemos que ésta debía llevar labrado un crucifijo en una de sus caras, reservando la segunda a una imagen que habría de representar la Quintan Angustia. A Alonso Ypólito competía el poner la piedra necesaria para la ejecución de dicha obra, contratada en la cantidad global de cuatro ducados, que recibiría una vez la hubiera dado terminada a finales de agosto de 1561 y tras la previa tasación que todo contrato exige. En la actualidad, ni el humilladero ni la cruz de piedra que debía albergar se conservan. Don Antonio Ponz no cita la presencia de dicha construcción en su Viage de España, 5 como tampoco lo hace en 1850 don Pascual Madoz, 6 por lo que, o bien el humilladero había desaparecido a mediados del siglo XVIII, o bien alguna circunstancia especial estuvo en la base de no llevar a cabo precitado proyecto. En la actual plaza del pueblo una fuente alberga en su centro lo que parecen ser los restos de un antiguo rollo, que nada tienen que ver con el que nosotros estamos estudiando en estas líneas.7 La construcción, o al menos el contrato de este humilladero con su cruz, tenía importantes precedentes en la provincia de Cáceres: Destaca especialmente el que en la actualidad se alza a pocos kilómetros de distancia de Guadalupe, dedicado a la Santa Cruz. Fue construido a principios del siglo XV, en tiempos del Padre Yánez, luego reformado en el segundo cuarto del siglo XVI durante el priorato de fray Juan de Siruela. De planta cuadrada y frentes idénticos, en los que destaca la decoración gótica que cubre todo el paramento, tenía la finalidad de ser un punto de oración para los peregrinos que , viniendo desde Talavera, se aproximaban al monasterio.8 En lo que se refiere al entallador placentino Alonso Ypólilo, no es este maestro un desconocido para la Historia del Arte Extremeño, pues a su mano se debe la arquitectura y escultura del magnífico retablo plateresco que enjoya el presbiterio de la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, de Arroyo de la Luz, en el que también puede contemplarse harían que el monarca Fe li pe II le concediera la silla episcopal placentina. FERNANDEZ. Fray A., Historia y Anales ... , op. cit., pp. 383-388. • AHPCC. Protocolos de Plasencia. Escribano Alonso García. Leg. 766. Sin fo liar. Ver documento N.º 1 de l apéndice documental. 1 PONZ, Antonio, Via ge de España (Madrid, 1784, 2.ª Ed ic.), T. ª VJJ , carta 7.ª, pp. 191-19 2. 6 MADOZ, Pa scual, Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Espwia (Madrid, 1850), T.º IX, pp. 589-590. 7 VV.AA., Inventario artístico de Cáceres y su provincia (Madrid, 1989). T.º lI (Partidos Judiciales de Garrovillas. Montánchez y Trujillo), p. 256. En este mi smo inventario se cita el enterram ie nto, situado en el muro del evangelio de la iglesia parroquial, del clérigo que estuvo presente en el contrato de nuestra obra: Ant on io Cabañas, facellido, según la inscripción que podemos l eer sobre la cruz de la cubierta del sepulcro de arcosolio, en 1576. lbidem, pp. 259-260. Vid. , etiam, MELIDA ALINARI, José Ramón, Catálogo Mo11w11 ental de fapaña. Provincia de Cáceres (Madrid. 1924), T. º 11 pp. 237-238. 8VV.AA., Mo num en tos artísticos de Ex/remadura (Mérida, 1995; 2.ª Ed. aumentada y revisada), pp. 327328, donde se ofrece una abundante bibliografía para l os estudiosos que quier an continu ar profundizando en es ta obra. 316 VICENTE MENDEZ HERNAN la serie de tablas pictóricas que Luis de Morales ejecutó para dicha obra. Alonso Ypólito inició las labor es de arquit ec tura y escultura en 1548, y a pesar de que no se pueda fechar con precisión el momento en el que finalizaron, es dato seguro que los trabajos estaban ya terminados en 1555. Entre 1548 y 1562 recibió la cantidad total de 280.617 maravedís: 570 ducados que había importado el contrato inicial, 57.500 mara vedís en co n ce pt o de mejora sobre la tr aza primigenia, 7.123 maravedís por los cuatro d oc tores que añadió al conjunto iconográfi co y 2.244 maravedís por proceder al desarme del retablo en 1560, con la finali da d de que Pedro de Agui rre iniciara el dorado y estof ado de la obra, labor posteriormente tasada por el pintor placentino Diego Pérez de Cervera en 1563. La tasación de la obra de arquitectura y talla fue aco metida por el entallador Diego Guillén Ferranz, autor, junto a Roque de Balduque que, del magnífico retablo de la Concatedral cacereña de Santa María, obra con tr atada el 20 de agosto de 1547.9 Indudablemente, las labo res de talla de la made ra debieron haber sido la principal ocupación de este artista que, en la villa de Jaraicejo, nos sorpr ende con el contrato de una obra de piedra. Se trata de una nue va faceta, desconocida hasta la fecha, de l que sin duda alguna fue uno de los grandes artistas de nuestro Renaci mi ento. Sin embargo, no debe extrañarnos el h ec ho de que el entallador propiamente dicho no sólo se dedicara a ejec utar labores de talla en relieve, dad o qu e su ca mpo , con muc ha frecuencia, se abría a la escultura, así como también a la ejecución de la parte ornamental y deco rati va de la gran arquitectura pétrea. 10 Un ejemplo de lo que de ci mos está documentado para el ca so de l entallador, también placentino, Francisco García, auto r de los retablos parroquiales de C asas de Millán 11 y Tejeda de Tiétar, 12 y del que García Mogoll ón ha documenta do su intervención, en tr e otras, en la finalización de la portada de poniente de la Catedral de Coria.13 Junto a estos datos debemos añadir algunas referencias biográficas sob re Alon so Ypólito co n la finalidad de ce ntrar su actividad en el co mplejo centro qu e, ciertamente, era ya en es t as fechas la ciudad de Plasencia. Dos escrit ur as relativas a los censos que el artista tenía otorgados junto a su mujer Fr ancisca Núñez, ya difunta en 1562, 14 nos "T o do s estos da t os fueron publicados por el pr of. García Mogo ll ón en un excelente trabajo. Vi d, al re specto GARC IA MOGOL L ON. F. J., E11 tom o al re ta blo de la iglesia parroquial de Arroyo de la Lu z (Cá - ceres). en «Es tu dios dedicados a Carlos Ca ll ejo Se rr ano» (Cáceres, 19 79). pp. 299-321 Somos conscientes de que la n óm ina de artist as que es tán actuando en t omo al retablo arroyano es mucho mayor, pero consideram os que so n s ufi cientes los citados para de ja r constancia de la re se ña pretendida. "' MA RT IN GONZALEZ. J.J. , La vida de los a,tistas e 11 Castilla la Vi eja y Le 6 11 dura/lle el siglo de O ro. en «Revis ta de Archivos. Bi bliotecas y Mu se o s», T.º LXV II ( Madr id, enero-junio de 1959), pp. 406-40 8. 11 MART IN GIL, Tomás. El arte e 11 Extr emad11ra. U11 retablo del siglo XVI (Casas de Millá11), en «Revis ta del Centro de Estudios Extremeños ». T.º V II ( 1933), pp. 47-55. Vid., etiam. GARCIA MOGOLLON . F. J.. Precisio 11 es so br e el retablo mayor de la parroquial de Casas de Millá11 . en «NorbaArt e» . T. XII ( 1992 ) pp. 103-120. MENDEZ H ERNAN , Vic ente. U11a aproximac i611 al Plateresco extreme 1io, como partic ulard erivac i611 del Hum a11ism o ita/ia11 0: El rewblo de la Igles ia Parroquial de Casas de Millá11 (Cáceres). Nue 1 •as apo 11a ci o11e s doc um e 111al es en «I Jorn ada s sobre el Huma ni smo Extremeño» (Zafra-Fregenal de la Sierra, 15-17 de novie mb re de 1996) (En prensa). 12 MONTERO APARIC IO . Doming o. Arte religioso e 11 la Ve ra de Plase 11 cia (Salamanc a, 19 75). pp. 293 y ss. GARC IA MOGO LLO N, F.J. , Viajeartístíco por/ os pue bl os de la Vera (Cáceres ). Cmálog o111 0 11u111 e 111 al (Madrid. 1988 ), pp. 72-77. '·' GARC IA MOGOLLON , F.J , La Catedral de Coria. Historia de Fe y Cultura. Pa1ri111 0 11i o Artístico y D oc 11111 e 111al (Coria 19 96) . p. 18. " AHP CC . Protocolos de Pl asencia. Esc ri ba no Francisco Paniagua Leg. 3244: escr itur a otorgada el 10 de ma yo de 1557. relativa a la casa que el entallador poseía en la calle de Trujill o. de la cual sabem os había OBRAS URB AN IST I CA EN LA DIOC E SIS DE PLASENCIA 317 permiten llegar a la conclusión de que la actividad de nuestro maestro se ubicaba en las dos casas que poseía en la ciudad de Plasencia: Una en la calle de Trujillo y la otra en la calle Ancha, cercana a la Puerta en la que desemboca la vía antes mencionada. Por lo tanto, y según los datos que tenemos recogidos sobre la ubicación de la profesionalidad artística en la ciudad de Alfonso VIII, podemos concluir diciendo que Alonso Ypólito, al igual que la mayoría de los artistas de la centuria de mil quinientos, ubicaban su actividad creadora en el centro que hemos establecido a partir de las vías de la Rúa y del Sol hacia el sur, esto es, el ámbito sur occidental de la ciudad.15 Ninguna actividad ejercerá a partir de 1571, dado que en este momento ya es citado como difunto. 16 LA FUENTE QUE EL CONCEJO DE LA CIUDAD DE PLASENCIA DISPUSO CONSTRUIR EN LA PUERTA DE TALAVERA La puerta de Talavera, en la ciudad del Jerte, cierra por el sur un conjunto urbano de trazado radial medieval, y en ella se desemboca una vez que se ha caminado por la homónima calle: Es ésta una de las principales del conjunto, dotada con la finalidad de unir el ámbito de la plaza con el camino que conduce al viajero hacia la ciudad de Talavera de la Reina, de la que toma el nombre, y con la que antaño estuvo hermanada la fundación de Alfonso VIII en virtud de la Carta de Hermandad de 1272.17 Esta carta fue el embrión de la fructífera relación comercial establecida entre ambas ciudades, responsable, qué duda cabe, de la importancia que este ámbito fue cobrando con el discurrir de los siglos. A ello coadyuvó el hecho de que era la puerta a través de la cual se recibía el vino en Plasencia, además de ser el lugar elegido para la ubicación que en sus aledaños se hizo del mercado de ganado, entre las puertas de Trujillo y Talavera, responsable, en gran parte, de la implantación de mesones que este entorno empezó a conocer. A todo ello se unían una serie de hitos arquitectónicos y arteriales situados en los alrededores de la entrada, entre los que se conocen el paseo que discur re en dirección a la Isla, al molino y al convento de San Francisco, el Hospital de la Merced, el convento de San Francisco, la iglesia de San Miguel y la cruz de término, conocida como la Cruz Dorada, construida en 1596 según la inscripción que reza en su pedestal.18 En 1627 Fray Alonso Fernández describió el entorno de la puerta de Talavera con las siguientes palabras: «Puerta de Talavera, llamada así porque mira hacia esa villa, cae entre oriente y mediodía: Desde ella se sigue una alameda hasta la isla y se ven la ermita de San Miguel, hospital de la Merced, que llaman de San Francisco, y el consido co mprada del sastre placentino Hernán Méndez y destinada a la cape ll anía de Laura Domínguez y el bachiller Bartolomé González, matrimonio qu e había fa llecido (la capellanía se servía en la iglesia de San Salvador de la ciudad de Pl asencia). AHPCC. Protocolos de Plasencia. Escribano A lo nso Garc ía Leg. 766: Escritura otorgada el día 9 de septiembre de 15 62, seg ún la cual a Alonso Yp ó/ito se le redime de 500 maravedís del censo que tenía puesto so br e las casas que poseía en la ca ll e de Trujillo y Ancha de la ciudad de Plasencia. En este momento es citado co mo viudo. "MENDEZ HERNAN, V, La distribución secroria/ urbana de las profesiones anísric as en la ci11dad de Plasencia de Mil Q11i11i emos, en «Congreso sobre ciudades histó ri cas vivas. Ciudades del pasado: Pervivencia y desarrollo» (Mérida, 30 de enero-! de febrero de 1997) (En prensa). 16 AHPC C. Protocolos de Plasencia. Escribano Francisco R odr íguez. Leg. 2202 escritura otorgada el 14 de en ero de 1571, según la cual el esc ri tor de libros de la ciu da d de Plasencia Al va ro Bonilla se dispone a vender una casa que poseía en la ca lle de Truji ll o, y que lindaba con la casa de los herederos de Al onso Ypólit o. 17 LOPEZ MARTIN, Jesús Manuel, Paisaje Ubano de Plas enc ia en los siglos XV y XVI (Mé rida, 1993), p.92. "Ibídem, pp. 93-94. 318 VI CENT E MENDEZ HERNAN vento deste glorioso patriarca la fertilísima sierra de Calzones, poblada de casas de campo, frutales, viñas y olivares».19 Ningún tipo de surtidor menciona el dominico en su libro donde, sin embargo, llega a cifrar la existencia de hasta siete fuentes dentro de lo que es el perímetro murado de la ciudad.2º Y ello a pesar de que el Concejo de la ciudad de Plasencia dispuso en 1609 construir un surtidor para tal espacio que, al decir de la traza que se conserva (Fig. 1 ), 21 estaba destinado no sólo a proporcionar agua a esta parte de la ciudad, sino, y sobre todo, a introducir un elemento urbano con la finalidad de embellecer tal espacio. Lástima que las Actas Municipales correspondientes a estos años no se conserven, pues hubieran supuesto un complemento fundamental al documento localizado por nosotros, y a partir de las cuales se hubiera podido llegar a dilucidar si, efectivamente, fue o no construida y porqué. El cantero placentino Miguel Sánchez establece la obligación para construir la referida fontana el día 22 de junio de 1609 ante el escribano de Plasencia Jerónimo de lnestrosa, 22 ateniéndose a las doce condiciones que, previamente, estuvieron en pregones durante ocho días: Daban lugar a una obra de planta circular, enlosada en su perímetro y con una columna dispuesta en medio a partir de cuya «bacía,, superior brotaba el agua de los caños correspondientes. Concretamente, « la coluna y basa y jarra» debían ser de «piedra fi na o muy blanca, de Hinosilla o Gargüera», mientras que para el pilón se reclama piedra de cantería procedente de Valcorchero, de grano menudo y blanca . Además, la basa de la columna -no donde ésta principia sino el remate en el que asienta la «bacía» y, por tanto, lo que es el surtidor propiamente dichodebía llevar dos molduras o boceles «y en el medio de las dichas molduras un blanco en que a de poner el oficial en quien se rematare el letrero que se ordenare». Todo ello culminado con la disposición de dos escudos insertos en esta zona, «uno de las armas desta ciudad y el otro del señor Jerónimo Pinán de Zúñiga, corregidor della». Es decir, se trata de una obra de cantería, una gran fuente en sentido horizontal, que debía ir coronada con los escudos de armas de la ciudad y su corregidor, para de esta forma ser una representación más del poder político en la ciudad. Viene a coincidir en este sentido con lo que solía ser frecuente en la época, y para ello baste poner el ejemplo de la Fuente Nueva y los Pilares de San Francisco, en la ciudad de Cáceres, original del siglo XV y luego remodelada en tiempos de Felipe 11. 23 Miguel Sánchez se compromete a construir la fuente a cambio de la suma de 200 ducados distribuidos en un total de cuatro pagas: «cinquenta ducados para sacar la piedra ; cinquenta ducados comen9ando asentar la dicha cantería; otros cinquenta quando 19 FERNANDEZ, Fray Alonso. Historia y Anales..., op. cit., p. 15 . 211 lbid em. p. 16 . 21 Con un as medidas aproximadas de 21,5 x 30 cms .. el folio que soporta el dibujo de la fuente responde al tipo tina o papel a mano, del que es característico. y a pesar de los diversos procedimientos con los que se trataba de correg ir el carácter fibroso que luego será fundamental para la instalación de la tinta. Esta no debía despegarse mucho de lo que son las caracterí st icas propias de las caligráficas para las que, en nuest ro caso concr eto se están empleando como componentes básicos los formados por un colorante a base de un metal y un compuesto ácido que vienen a dar lu ga r a las denominadas tintas metaloácidas. Su inestabilidad en el tiempo y la humedad a la que frecuentemente ha es tado sometido este tipo de soporte son los responsables del tono amarillento con el que en la actualidad pueden l ee rse l os folios que forman parte del contrat o, así como el correspondiente al dibujo pr opiamente dicho. 22 AHPCC. Protocolos de Plasencia. Escr ib ano Di ego de Ca r va jal Leg 303. Sin foliar (se trata de una escritura trasladada). 2JLOZANO BARTOLOZZI. M.' del Mar, El desarrollo urbanístico de Cáceres (Cáceres, 1980) pp .102-103. OBRAS URBANISTICA EN l.A DIOCESIS DE PLASENCIA 319 asentare la coluna; los restantes acabada la obra». Una cifra no relativamente cuantiosa, por cuanto que en ella se incluyen «Los oficiales y personas" que a los caballeros del Concejo les pereciere y que debían colaborar en la ejecución de la misma. Siguiendo con las condiciones especificadas (ver apéndice documental -Documento N .º 2), el cantero otorga carta de fianzas el mismo día de haber contraído obligación para construir el surtidor, presentando como su fiador al cerrajero Cristóbal Martín ante el escribano de Plasencia Diego de Carvajal.24 Los datos que en la actualidad hemos manejado, y con la finalidad de establecer una biografía más o menos sucinta del artista que nos ocupa, nos permiten afirmar con seguridad que era hermano de otro artista de la misma ciudad, también cantero, activo durante las primeras décadas de la centuria de mil seiscientos: Alonso Sánchez. 25 También sabemos que Miguel Sánchez era hermano del cerrajero Manuel Sánchez, por lo que está explicado que sea un maestro del hierro el que sale como su fiador para la obra de la fontana. 26 No debió ser Miguel Sánchez un cantero de segundo orden en la ciudad de Plasencia pues, junto a Juan Alvarez, tenía dada el 4 de agosto de 1607 una traza para los dos nichos con bulto que doña Inés de Vargas y Camargo se había obligado a hacer en la capilla mayor de la iglesia del monasterio de monjas concepcionistas de Santa Clara, de la ciudad de Plasencia. 27 Su caudal debió ser bastante amplio, hasta el punto de que se permite hacer préstamos a otros vecinos de la ciudad; 28 a él mismo le fueron otorgadas cartas de censo, como la que firmó el 12 de noviembre de 1617 doña Juana de Amusgo en favor 24 AHPCC. Protocolos de Plasencia. E sc ribano Diego de Carvajal. Leg. 303. Sin fo li ar. "Entre otra noticias, sabemos a este maestro le fu e en co me nd ado el día 13 de se ptiembre de 16 13 junto a su hermano Manuel Sánche z, que ejecutará con Juan Alvar ez condiciones para ll evar a cabo la alhódiga que fundó en Plasencia don Francisco de Carvajal, abad de Hu sillos; sería Al onso Sánchez el en ca rgado de dibujar, redactar y firmar las co ndiciones en virtud de las cuales se habría de ll evara cabo el edi fic io deslinado a la provisión de cereal para la ciudad placentina. Vid., TORRES PEREZ, José María. La Alhóndiga de Plase ncia, 1111 proyecto del ma es tr o Al on.w Sánchez, en «Norba-Arte», T.º IX ( 19 89), pp. 8711 O. A principios de siglo estuvo a cargo de la co nstrucción de la fachada de la parroquial de Serrejón RUBIO MASA, Juan Car l os , La igl es ia par roquial de San 1/de fo nso de Serrejón. (Navalmoral de la Mata Ed. Junta Parroquial de Serrejón. Marzo de 19 78). Vid ., etiam, GARCIA MOGOLLON. F. J. La arquitectura diocesana plac ent ina ... , op. cit., p. 569, En 16 22 es tá documentado en la fachada eclesial del convenio placentino de San Vic ente junto a los maestros canteros Juan de Ruesga y An tonio Suárez. MENDEZ HERNAN, V, La po rtada d el co nv ento placentino de San Vi ce n te y su relac ión con otra serie de co nstruccion es altoextremeiias del siglo XVII. Nuevas aportaciones d oc um e ntal es, en « VI lomadas de Rehabilitaci ón de Edificacion es Antiguas» ( Almendralejo, 3-5 de abril de 1997) (En pr ensa). Posteriormeme pasaría a reali zar, m inf o nn e y traza para la Catedral de Co ria en 1624, según ha documemado el profesor García Mogollón, con los cual es vino a reincidir en la ruina de la fábrica de la Santa Iglesia que, ya desde la segunda mitad del siglo XVI, acusaba graves problemas de deterioro. GARCIA MOGOLLON, F.J ., La Catedral de Coria ... , op. cit., p. 38. Di ez años después de su intervención en el convento de San Vicente, en 163 2 vuelve a ser llamado por parte de los frailes dominicos, momento en el que declara que la llamada esc al era del aire había causado problemas en la estructura arquitectónica de la cap illa de Santa Catalina de Sena, situada en el lado del Evangelio, ce rc a na al crucero de la iglesia y perteneciente a los Pérez y L oa isas LOPEZ MARTIN, J.M .. Pais aj e Urbano de Plasencia ... , op. cit., p. 326. 26 AHPCC. Protocolos de Plasencia Escribano Francisco del Campo Leg 234; la carta de poder que establece para su hermano lleva fe cha del día 21 de agosto de 1608. Sin foliar. 27 AHPCC. Protocolos de Plasencia Escribano García Alvarez Leg. 39, fols I y ss. Escrituras de Patronazgo otorgadas por Rodrigo Calderón Vargas y Camargo y por doña Inés, su mujer, para el co nvento placentino de monjas concepcionistas de Santa Clara. 28 AHPC C. Protocolos de Plasencia. Escribano Diego de Carvajal Leg 302. Sin foli ar. El JO de agosto de 1605 deja 2.200 real es al mesonero Antonio Martínez y a su muj er María de Medina. 320 VI C ENTE M ENDE Z HE RNAN de nuestro cantero y su mujer Isabel Suárez.29 De igual modo, su relación con el ámbito artístico de la ciudad lo llevó a estar presente entre los testigos en varias ocasiones: Como tal figura en la carta de dote establecida el 9 de mayo de 1611 para el carpintero y albañil Bartolomé Sánchez;30 el 23 de septiembre de 1617 Pilar García Aguado recoge a un cantero de nombre Miguel Sánchez firmando en Salamanca como testigo de la carta de obligación establecida por el cocinero Juan Guerrero.31 De ser nuestro artífice, tendríamos un ejemplo más de la importante movilidad artística, fundamental para entender tantos aspectos de la Historia del Arte, además de una mayor conexión de este centro placentino con el norteño. De resultar esto último cierto, podríamos dejar lanzada la idea de estar ante un artista de probable origen salmantino o, al menos, muy relacionado con tal ciudad. APENDICE DOCUMENTAL Documento 1 Archivo Histórico Provincial de Cáceres, protocolos del escribano Alonso García, 1 O de julio de 1561, legajo 766, sin foliar. Escritura de contrato concertada entre Juan de Trujillo y el entallador placentino Alonso Ypólit, para realizar una cruz en el humilladero de Jaraicejo. «En la muy noble giudad de Plazengia, a diez días del mes de julio, año del nagimiento de Nuestro Salvador lhesu Cristo de myle e quinientos e sesenta e un años, ante mí Alfonso García, escribano de su magestad e del número antiguo de la dicha gibdad de Plazengia y su tierra, por merced de la magestad real, en presengia de los testigos yuso escripias paregieron presentes de la una parte Juan de Trugillo, vecino de la villa de Xarayzejo, e de la otra Alonso Ypólito, entallador vecino de la dicha gibdad de Plazengia, y se congertaron en esta manera: Que el dicho Juan de Trugillo da a faser al dicho Alonso Ypólito una cruz para un humilladero que se a de faser a car[go]de la dicha villa, la qual a de llevar a la una parte un crugifixo e de la otra parte la Quinta Angustia de Nuestra Señora, la qua! a de ser de muy buena piedra, grani menuda, blanca, no betada ni pedrosa, ni mu y dura ni muy blanda, e el dicho Alonso Ypolito a de sacar o traer la piedra fasta esta gibdad e dalla hecha y acabada en perfegión para en fin del mes de agosto primero venidero, e para entonges a de ynbiar por ella a esta gibdad el dicho Juan de Trugillo en una bestia, la qua! a de poder llevar una bestia e si no la diere fecha que el dicho Juan de Trugillo pueda dar a faser otra cruz como la susodicha a quien quisiere, caro o barato, como fallare, e por lo que jurare que le costó la pueda dar a executar, y el dicho Alonso Ypólito buelva lo que obiere recibido E para en pago de la dicha cruz el dicho Juan de Trugillo dio e pagó en dicho Alonso Ypólito quatro ducados de oro e justo peso en reales contados en presengia de my el escribano e testigos desta carta, y que fecha la dicha cruz si en el valor della no se congertaren los dichos Juan de Trugillo e Alonso Ypólito que anbos en conformidad nonbren una o dos personas que la tasen e lo que tasaren se pague e si tasar en que vale más de los dichos quatro ducados, que luego los pague el dicho Juan de Trugillo al dicho Alon so Ypolito, e si menos, los buelba el dicho Alonso Ypólito al dicho Juan de Trugillo, e que este congierto se entiende ser "' AHPCC. Protocolos de Pl asencia. Es cr ibano Fernando de la Peña. Leg 2009. Sin fol iar. -' 0AHPCC. Protocolos de Plasencia. Escribano Di ego de Carvajal L eg 30 4. Sin foliar. -' 'GARCIA AGUADO, Pila r. Do cu mentos para la H istoria del A rt e en la provin ci a de Salamanca. (Sala manca. 1988). p. 68 .