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El retablo mayor de la ermita de Ntra. Sra. de Sopetrán, en Jarandilla de la Vera (Cáceres)

Mendez Hernan, Vicente

Abstract

El retablo mayor de la ermita de Nuestra Señora de Sopetrán, en Jarandilla de la Vera, constituye una de las obras más significativas del barroco tardío y los inicios del rococó en la diócesis de Plasencia. Su construcción, entre 1747 y 1751, se debe a los hermanos José Manuel y Francisco Ventura de la Inzera Velasco, maestros arquitectos y tallistas responsables de la traza unitaria de retablo y camarín. La estructura, organizada en banco, un solo cuerpo y ático de cascarón, destaca por la introducción de rocallas y elementos decorativos que anticipan la estética rococó. Intervinieron escultores como Antonio González Baragaña, autor de los Santos Justo y Pastor y de la angelología, así como doradores como Alonso Recuero, Manuel Urbán, Manuel García Robleda y José Rayo, encargados del dorado y la policromía entre 1758 y 1763. El conjunto, ricamente decorado con motivos vegetales, mascarones, escenas de caza, astros y alusiones bíblicas, alberga la imagen de la Virgen de Sopetrán, enmarcada en un camarín que subraya el carácter devocional y procesional de la obra. Este retablo se convierte así en un ejemplo clave para comprender la transición estilística y las dinámicas de patronazgo, financiación y profesionalización artística en la Extremadura del siglo XVIII.

Full text

UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA Departamento de Historia del Arte NORBA-ARTE XVIII-XIX 1998 -1999 UNIVERSIDAD @.:::,: DE EXTREMADURA u EX 2001 Vicente MÉNDEZ HERNÁN INTRODUCCIÓN El fervor del pueblo de Jarandilla hacia la advocación mariana de Sopetrán, hunde sus raíces en los siglos bajomedievales e incardina su existencia en la anti gua narración acaecida el año del Señor de 1374 1: la plaga de langostas que pade cía por estos años todo el obispado atacó con especial virulencia las cosechas ja randillanas, que, a la postre, se vieron sometidas a los efectos desbastadores de «vn gusano pestilencial, que pegandose a los arboles, les chupaba el jugo, y substan cia»; reunido el pueblo en Concejo abierto, decidieron hacer voto anual a Ntra. Sra. de un cirio de cera de dos arrobas de peso, y para determinar la iglesia en la que se habría de llevar a cabo la ofrenda, dispusieron colocar el cirio sobre un jumento al que conducirían a los santuarios de Ntra. Sra. de Guadalupe, Montserrat y So petrán (Guadalajara): la parada que hizo el animal en este último fue decisiva para encaminar las plegarias, recompensadas con el fin de las plagas. Desde entonces el pueblo de Jarandilla fue puntual en la entrega del presente ofrecido, organizando procesiones hasta alcanzar el santuario de Ntra. Sra. de Sopetrán en Torre de Burgo, «a media legua de la muy ilustre y antigua villa de Hita», en la provincia Guada lajara2 . 1 Cf. FRAY ANTONIO DE HEREDIA, Historia del llustrissimo Monasterio de N.S. de Sopetran de la orden de N.P.S. Benito, de sv santvario, y sagrada imagen, lmpr. de Bernardo de Herrada, Madrid, 1676, lib. X, cap. 11, pp. 253-259. 2 Precedió a este monasterio guadalajareño de Sopelrán una ermita conocida desde antaño con el nombre de Sancta Maria Supra Petram, es decir, la ermita de Santa María sobre la Piedra, a la que el vulgo dio en llamar la Virgen de Sopetrán. Esta ermita, probablemente fundada sobre un templo de origen romano, si no paleocristiano, dio lugar a la fundación y posterior construcción de un monaste rio, iniciado en tiempos del rey visigodo Gundemaro (610-612) y terminado 35 años después por Chin dasvinto (642-649). Posteriormente abrazaría la regla de N.P. San Benito, y debió ser destruido en el transcurso de la invasión agarena y posterior reconquista cristiana: fue el episodio acaecido a raíz de la conquista de Toledo en 1085 por Alfonso VI, y la conversión al cristianismo del infante Haly May mon, el que dio lugar a su reconstrucción y posterior difusión de los milagros: Cf. DE HEREDIA, FRAY A., op. cit., lib. l, cap. I, pp. 3-4; lib. II, caps. IV-V, pp. 48-59. M É N D E Z H E R N Á N , V i c e n t e ( 2 0 0 1 ) : “ E l r e t a b l o m a y o r d e l a e r m i t a d e N t r a . S r a . d e S o p e t r á n , e n J a r a n d i l l a d e l a V e r a ( C á c e r e s ) ” . E n : N o r b a - A r t e , 1 8 - 1 9 , p p . 1 7 9 - 2 0 4 . D O I : 10.5281/zenodo.17289654 EL RETABLO MAYOR DE LA ERMITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA DE LA VERA (CÁCERES) 180 EL RETABLO MAYOR DE LA ERMITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA ... Quiso el transcurrir del tiempo que los jarandillanos edificaran en el alfoz de su propia villa un templo donde rendir culto a la imagen que siglos atrás había librado sus cosechas de animales tan dañinos y proporcionado luengo bienestar. Toda la comunidad se empeñó para la construcción del santuario en unos años de bonanza económica y crecimiento poblacional, lejos ya de la crisis y descenso demográfico sufrido durante el siglo XVII con respecto a la centuria del quinientos 3• El patrocinio de la familia Oropesa, dádivas particulares, los aportes documentados de las ermitas de Ntra. Sra. del Cincho o la Berrocosa, la Cofradía de la Concepción 4 , etc., lograron que las obras finalizaran en su práctica integridad en el año 1739 5• La estructura arquitectónica del presbiterio, dotado con trasaltar y precedido por un crucero escasamente marcado en planta, cubierto con una hermosa cúpula sobre pechinas y linterna, constituyen dos importantes condicionantes a los que tendremos que recurrir para justificar la estructura del retablo mayor que actualmente enjoya su interior, y el camarín que, de forma casi paralela a cuando fue tallada esta epidermis lignaria, se añadió al conjunto de la cabecera. RETABLO MAYOR DE LA ERMITA Análisis descriptivo La construcción de la ermita dedicada a Ntra. Sra. de Sopetrán en los años inmediatamente anteriores a cuando se elevó el retablo mayor que hoy la enjoya, dotó a la fábrica de un módulo arquitectónico que sirvió posteriormente de condicionante al diseño de la epidermis lignaria: la capilla-camarín, además de la curvatura de la bóveda que cubre el reducido crucero de la ermita. Teniendo en cuenta que fueron los mismos maestros los que elevaron la capilla mariana y su retablo delantero, es de imaginar que todo el conjunto fue diseñado en traza común y programado como 3 Cf. M ONTE RO APARICIO, D., Arte Religioso en la Vera de Plasencia, Salamanca, 1975, pp. 31 y 36, cuadros V y VII, respectivamente. 4 Cf. Archivo Parroquial de Jarandilla, L.C. y V. de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Concepción, de 1730 a 1831, sin foliar, cuentas de 1740 (ref. a 1739) y la visita de 27 de junio de 1742. s Así lo pone de manifiesto el siguiente despacho, dado en Plasencia el 23 de agosto de 1744 por «( ... ) el /izenciado don Juan Vbaldo de Rozas, canónigo penitenciario en la santa yglesia cathedral de esta ciudad de Plasenzia, provisor y vicario general de ella y su obispado por el Ilustrísimo y Reverendísimo señor don fray Plácido Bailes y Padilla, obispo de dicha ciudad y obispado, del Consejo de su Majestad, señor de la villa de Xaraizejo: Por quanto se nos ha dado noticia verídica que haviéndose construido en la villa de Xarandilla en estos años immediatos una hermita para el culto y venerazión de Ntra. Sra. de Sopetrán, contribuiendo a ello todos o los más vezinos de dicha villa y otros de fuera con va rias y decentes limosnas y fina/izándose en el año pasado de mil setezientos treinta y nuebe y corrido ( ... )» [Este despacho, con el que se decretaba la necesidad de realizar el inventario de los bienes pertenecientes a la ermita, fue recibido en la lo ca lidad al día siguiente de su rúbrica, esto fue el 24 de agosto de dicho año 1744]: A.P. de Jarandilla de la Vera, L.C.F. y V. de la ermita de Ntra. Sra. de Sopetrán, de 1744 a 1899, foliado, fol. 5. Un frontal de azulejos talaveranos en el frontispicio del ático de entrada, con la representación del milagro mariano obrado con motivo de la conquista de Toledo, aporta igualmente la fecha de 1739 para estimar la conclusión del pequeño san tu ario. Escaso fundamento tiene la fecha de 1772 propuesta por Madoz. M ADOZ, P., Diccionar io histórico-geográfico de Extremadura (Cáceres, 1955), t. III, p. 210. VICENTE MÉNDEZ HERNÁN 181 espacio envolvente y efec ti sta. Dicho retablo, dividido en banco, único cuerpo de tres calles y ático curvo de cascarón, constituye uno de los mejores ejemplares para estudiar los inicios del estilo rococó en la diócesis de Plasencia, al decir de las prefiguradas rocallas que protagonizan la ornamentación. Apoya el retablo en un sotobanco de piedra berroqueña sobre el que se instala su predela. Las ménsulas dispuestas como apeo de lo s soportes superiores dividen en cinco sectores el recorrido de este primer nivel, en plena correspondencia con las calles del cuerpo: los paneles extremos van decorados con ornados tableros a los que centra un espejo animado con ces, carnosos tallos vegetales, conchas marinas con valva cóncava muy trabajada y motivos que ya constituyen preclaro s íntoma de lo que serán las rocalla s; en línea con l as calles dispuestas a amb os lados del ca marín, cierran el acceso al mi s mo dos puertas de ornato barroquizante, que, a su vez, flanque an la mesa de altar del espacio central: la apertura diseñada en las rocallas de ésta es consecuente con la fecha de la que data su ejecución, esto es en 1790-91. En el diseño de los soportes del cuerpo de la obra se buscó ante todo la variabilidad combinatoria de tres modelos diferente s: flanquean el camarín do s columnas de fuste liso y motivo decora ti vo co mpu esto a base de rocallas abarcantes de una cabecita de querubín, inserto en el tercio inferior; los soportes que cierran en los lados contrarios las hornacinas laterales vuel ve n a ser columnas, esta vez con la caña inundada de elementos vegetales talla do s y con grabados dorados que en algo tratan d~ imitar l as espiras de los soportes enguirnaldados de los tres primeros decenios del siglo XVIII ; por último, y enmarcando este nivel principal por ambos e xtremos, dos estípites de relegado protagonis mo vienen a recordamos la decadencia que experimenta esta sec ción en la retablística española durante la década de 17 40. Punto focal de legitimada importancia en el retablo constituye la hornacina central, cuyo arco de medio punto e intradós dividido en casetones inundados con decoración vegetal permite contemplar, en penumbra bañada de espiritualidad, la Virgen de Sopetrán que no s muestran en su ca marín dos graciosos angelitos desnudos tras recoger el cortinaje tallado que pende del copete inserto en la clave: se trata de una buena talla barroca dieciochesca, ataviada con agitado manto anudado en los brazos y policromado con tonos li sos, en li gero contraste con la túnica decorada a base de labores vegetales de plena conformación naturalista, y en virtud de cuya aquietada organización intuimos para su ejecución polícroma un momento avanzado del siglo XVIIl: l as cuentas de la ermita nos informan al respecto que, entre 1760 y 1763, el dorador Alonso Recue ro estuvo encargado, además de otros trabajos, de «renovar o retocar la ymagen de Ntra. Sra.», seg ún veremos, para lo cual contó con la ay ud a de su oficial Manuel Urbán6• La factura de la Virgen fu e s in duda contemporánea al retablo mayo r: la estructura cerrada, clasicista, de su composi- • Años más tarde, entre 1790 y 1791, el dorador, vecino de Santa Olalla, Tomás Flores del Pozo, doró la peana sobre la que as ienta la imagen: figura en la cartela central de la mi sma un a recreación del milagro obrado por María en Jarandilla, ya referido en la introducción a la ermita. 182 EL RETABLO MAYOR DE LA ERMITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA .. . ción, permite acercar su hechura, salvando las distancias, al entorno madrileño de los escultores protoneoclásicos. Está rodeada de los cuatro angelitos desnudos que realizó el escultor placentino Antonio González Baragaña entre 1758 y 1759, seg ún veremos. En las calles inmediatas, dos hornacinas de escasa profundidad, provistas de ménsula decorada con la cabeza alada de un querubín semejante a los del banco, fondo superior avenerado, ribetes fe stoneados y retorcido broche barroco como remate, cobijan dos efigies armadas de coraza, portadoras de la palma martirial y el espejo de la verdad: se trata de los Santos Justo y Pastor7 tallados por el artista placentino Antonio González Baragaña entre 1760 y 1763 . Por último, albergan las calles más extremas dos tableros de lujuriante ornamentación conformada a base de ces, motivos vegetales y una estilizada venera que timbra el broche central: en el Evangelio se representa un ciprés, que hace pareja al lado contrario de la Epístola con el pino, dos símbolos tradicionalmente referidos a María 8• 7 Los niños Justo y Pastor fueron martirizados en el año 304 durante la persecución de Diocleciano, cuando eran escolares de Complutum (Alcalá de Henares) y apenas contaban ocho y trece años de edad, respectivamente. Pese a su corta existencia, tan só lo de forma excepcional se lo s representó como niños durante la Edad Media, al ser pronto convert id os en mozos portadores de las palmas de su martirio: fueron azotados y decapitados, razón por la cual muestran una cicatriz en el cuello. Al ser hermano s, siempre suelen ir juntos, aunque nada re fi eren las fuentes iconográficas sobre el atuendo: Cf. Vid. F ERRANDO Rore, J., Iconografía de los Santos, Barcelona, 19 50, p. 166; R ÉAU, L., Iconogra fí a del arte cristiano, tomo II. Iconografía de los Santos (París, 1955-59), Barcelona, 1998, vol. 4, p. 222. De no haber hallado el asiento documental en virtud del cual id entifi ca mos ambas tallas con los mártires españoles referido s, la coraza que visten hubiera sido sintomá ti ca para confundirlos co n lo s santos Teodoro. Éstos suelen estar representados con rasgos id énticos y co nstituyen claro ejemplo de duplicación hagiográ fi ca. Pueden aparecer vestidos co mo legionarios romanos o caballeros de la Edad Media, dotados de coraza, lanza y escudo. En principio se trataba de un solo soldado nacido en Amasia, provincia de Sínope (A natolia), en Asia Menor, que servía al emperador Maximiniano Hércules (286-3 10) ; cuenta la leyenda cómo fue castigado al desgarro de su cuerpo y a la hoguera cuando in - cendió el templo de Cibeles para proclamar el monoteísmo y culto a Dios. Durante el siglo IX San Teodoro se desdobló tras ser ascendido a general, conviviendo desde entonces el Tir ón (simple soldado) y el Stratilato (general), al que se dotó de una nueva leyenda mu y parecida a la de San Jorge. La difusión de su culto enraizó primero en la iglesia griega al hacerle patrón de los ejérc it os bizantinos, para pasar posteriormente a occ id ente por medio de las cruzadas, momento a partir del cual fo rmaron pareja. En Jarandilla ambos carecen de los elementos que los suelen di sting ui r (una antorcha el pr im ero y un dragón su compañero) y los atributos se reducen a la palma martirial: está relacionada con la cicatriz que ambos present an en el cuell o, alusiva a su vez de la decapitación que refiere la leyenda de Stratilato, que nuevamente fu e castigado por profanar las imágenes de los dioses paganos y proclamar el testimonio de verdad, de a hí el espejo, que siglos después glosarían obras como el Speculum Humanitatis Salvationis (1324), de V in zenz de Beauvais o el dominico Ludolf, y el Speculum beatae Ma - riae Vir g in is atribuido a San Bonaventura o Konrad von Sachsen. En todo caso, la sabiduría divina «es el resplandor de la luz etern a/ y espejo inmaculado de la activ id ad de Dios ( ... )» (: Libro de la Sabiduría, 7, 26), cuya defensa justificaría la in c lu sión de ambos Teodoros en el retablo jarandillano, guardando estrecha relación con el milagro obrado por la Virgen en la local id ad al intentar desterrar las creencias del infiel e invasor musulmán, algo parecido a una de las apariciones de Teodoro para defender a su país de una in vasió n: Cf. DE LA VORÁGINE , S., La Leyenda Dorada, Madr id , 1982, tomo 11 , pp. 717-718; FERRANDO Rore, J., Iconografía ... , op. cit., p. 254; RÉA U, L., Iconografía ... , op. cit., tomo JI, vo l. 5, pp. 253-254; L AFONTA I NED OSOGNE, J. , Iconographie de l'enfance de la Vierge dans l'empire byzant in et en occident, Bruselas, 1964, tomo II, pp. 9 y ss. 8 Son árboles cuyas maderas relacionaron los exégetas co n la Virgen María, razón por la cual muchas de las esculturas marianas fueron confeccionadas co n este material desde el medievo: VICENTE MÉNDEZ HERNÁN 183 El reducido entablamento del cuerpo principal actúa como basamento de un rebanco cuya presencia está justificada al ser el soporte de las inestables y escorzadas actitudes de los seis angelitos sentados sobre sus dados; sirve como elemento de transición y apoyo del ático: curvo y de cascarón, seis potentes nervios decorativos dividen la simbólica bóveda celestial en cinco secciones profusamente decoradas a base de ces, veneras, broches ovales, hojarasca pomposa, serafines alados, etc., a los que centra un ángel mancebo cuya mirada dirige a la hornacina de María y es muy probable haya que identificar con el Arcángel San Gabriel. Culmina el retablo un broche de hojarasca pomposa, flanqueado con dos angelitos dotados con bandas en sus cuerpos y provisto de una cartela con la inscripción: «Tota pvlcra est Maria». Cabe referir, en último lugar, las buenas labores que realizaron los maestros encargados de dorar el retablo. La excelente calidad de los panes de oro permitió desplegar en el conjunto una importante serie de motivos grabados en los frisos y enjutas de los arcos: escenas de caza (ciervos, faisanes, leones, corzos), barcos de vela como símbolos de la vida, diferentes especies vegetales, carátulas o mascarones fantásticos, además de una alegoría de la Jerusalén Celeste en la calle central y los frecuentes astros del Sol y la Luna, que tanto predicamento cobran en los retablos. También advertimos la presencia de algunos letreros en el friso, alusivos a las mujeres fuertes de la Biblia al estar consideradas como los precedentes de la Virgen María: «Judith» y «Ruth» al Evangelio y «Abigael» y «Esther» en la Epístola. Todo esto viene jµstificado por el recalcitrante decorativismo que es inherente a la estética del barroco dieciochesco y por el interés de los doradores de lograr un bruñido de semejante calidad al material tallado. La restauración a la que fue sometida el conjunto en 1996 ha devuelto la tonalidad original al pan de oro y al resto de la policromía del retablo 9. Historia documental'º Los descargos documentales con los nombres de los artistas responsables del retablo mayor dedicado a Ntra. Sra. de Sopetrán, permiten comprobar y seguir muy de cerca el complejo proceso por el que generalmente transcurría la ejecución de una obra lignaria de este tipo, al tiempo que delimitar el ámbito profesional de los maestros contratados para su elevación. «crecí como el cedro en el Líbano ,/ y como el cipr és en las montañas del Hermón»: Eclesiástico, 24, 13. ' Vid ., al respecto, H ERN Á NDE Z NI EVES, R. y CANO RAM OS , J. , Intervenciones en Retablos y Bienes Mu ebles, en Extremadu ra Restaurada. Quince años de intervención en el Patrimonio Histórico de Extre madura, Tomo I, Salamanca, 1999, pp. 246 ss. 'º En aras de la brevedad, ominitos co nscienteme nt e cualqui er otra ref er encia sobre los artistas citados aparte de las qu e atañen directamente al retablo que es tudiamos. Para ell o, pueden consultarse los trabajos de Montero Aparicio, citado en nota 3, y el del profes or F.J . García Mogollón, reseñado a continuació n. Vi d. etiam, nu es tra Tesis Doctoral sobre El re tablo en la Dióce si s de Plasencia (Siglos XVI-XVIII), Cácer es , 2000, 9 tomos. 184 EL RETABLO MAYOR DE LA ERMITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA ... El período temporal transcurrido desde la construcción de la ermita en 1739 y el comienzo de los trabajos de carpintería, albañilería y ornamentación del presbiterio fue realmente escaso, pues de forma casi inmediata fue dotado con el camarín que hoy lo enjoya: lo s descargos de 1750 anotan pagos por este concepto y también por el retablo, que ya estaba terminado en dicho año. Se deduce de ésto que los maestros beneficiarios de tales libramientos, los herma no s José Manuel y Francisco Ventura de la Inzera Velasco, arquitectos y tallistas asentados en Barrado, fueron los responsables directos de la construcción del módulo arquitectónico y su epidermis lignaria 11 , y es posible que de toda la ermita en los años previos: el organigrama de trasaltar, camarín y retablo mayor obedeció si n duda a un plan unitariamente preconcebido e incardinado en una fábrica que pudo adaptar su diseño a tal propósito. Las cuentas no permiten delimitar con toda claridad la tarea acometida por cada uno de los dos hermanos; no obstante, y a pe sar de que su filiación a un mismo taller familiar justifica la idea de que ambos participarían en la prosecución conjunta de los trabajos, parece ser que el maestro de las maderas era Jo sé Manuel, mientras que su hermano Francisco Ventura se encargaba de supervisar las tareas arquitectónicas, entendidas en el más pleno sentido de la palabra; conviene recordar al respecto que años después van a contratar de un modo similar la construcción de la iglesia parroquial de Jerte, así como el camarín y el retablo mayor de su presbiterio*. De los asientos documentales recogidos en el libro de cuentas de la ermita en 1750, inferimos que el retablo debió ser construido entre 1747/48 y 1749, pues en 1750 ya se menciona como obra concluida. En este período José Manuel de la Inzera Vela sco, «maestro tallista que hizo el retablo de Nra. Sra.», recibió la suma total de 5.509 reales y 24 maravedís (500 ducados, 9 reales y 24 maravedís); los 195 reales y 10 maravedís del transporte de la madera, a cargo de la iglesia, puede ser indicio para ubicar su fabricación y estancia del maestro en la misma localidad de Jarandilla. El único descargo en dichas cuentas directamente vinculado a la construcción del camarín corresponde al período 1749-1750: 3.400 reales se abonaron a los maestros, y lo restante hasta alcanzar la cifra de 796 reales y 6 maravedís en concepto de peones, carreteros y materiales necesarios (ladrillos sobre todo). La ausencia de datos no no s permite saber si las obras fueron objeto de un contrato directo o el resultado de la mejor oferta estipulada en la subasta habitual, aunque está claro que a las condiciones pactadas en un principio le fueron introducidas una serie de mejoras: «los nichos del retablo, que no se estipularon, como ( ... ) el adorno que buelbe por dentro del camar ín y otras cosas», incrementaron el coste inicial en un total de 400 reales, seg ún manifiesta el resumen final de cuentas en 1750. Una primera paga de 300 reales anota el recibo a tal efecto emitido por José Manuel de la Inzera el 15 de mayo de 1751; de los 100 reales restantes emitió carta de pago, y finiquito global, Francisco Ventura de la Inzera el 30 de diciembre de 1751 , lo s " Ya fue apuntado por el profes or GAR C ÍA MOG OLLÓN, F. J., Viaje artístico por los pueblos de la Vera (Cáceres). Catálogo Monumental, Madrid, 1988, p. 229. * Vid ., MÉ NDEZ HER NÁN, V., op. cit., t. III , pp. 1087 y ss. VICENTE MÉNDEZ HERNÁN 185 cuales «se restaban deviendo de la _obra del retablo y camarín de dicha ymagen, con que quedó pagado de todo». Ambas cantidades se reflejaron en las cuentas de 1751-52, tomadas en 1755, donde tan sólo es mencionado José Manuel de la Inzera 12 • De todo lo expuesto deducimos que, tanto el retablo como el camarín, si no toda la ermita en un momento anterior a estas dos obras, fueron construidos, o planificados según las partes, por los hermanos arquitectos José Manuel y Francisco Ventura de la /nzera Ve/asco. A cargo del primero correría la supervisión de los trabajos lignarios, mientras que el segundo se encargaría de la parte arquitectónica propiamente dicha; en este caso concreto de Jarandilla, parece ser que José Manuel tuvo un mayor contacto con los responsables de la cofradía, acaso por haber recaído en él todo el proceso legal derivado de esta serie de cuestiones. La obra del retablo y camarín fue realizada, casi de forma paralela, entre 1747/48-1750, teniendo presente que la finalización de los trabajos de arquitectura debió ser previa al asiento del retablo, o al menos, en sus partes estructurales más importantes. En cifras redondas, el precio abonado por el retablo ascendió a la importante suma de 500 ducados (más 9 reales y 24 maravedís), el precio de la construcción del camarín se cifró en 309 ducados (y un real), y el finiquito de ambas obras fue otorgado el 30 de diciembre de 1751 por Francisco Ventura, como va dicho, al haber recibido entonces los 100 reales que faltaban por pagar del total de los 400 reales fijados por los aditamentos introducidos tanto al retablo como al camarín. Los «efectos del ofertorio», préstamos convenidos con las distintas cofradías (como los 300 reales de la congregación del Santísimo Sacramento 13 ) o instituciones de la villa (el real Pósito dejó 147 reales en 174914 ), junto a donaciones particulares o retribuciones de distinto tip~, fueron las fuentes de financiación de que dispuso la cofradía de Ntra. Sra. de Sopetrán para poder hacer frente a los importantes gastos derivados de la construcción de la ermita a su titular y el contrato de los ornamentos internos. Dado que los hermanos /nzera Ve/asco eran tan sólo maestros de arquitectura y talla, fue necesario contratar el trabajo de una auténtica pléyade de escultores encargados de ejecutar las obras que habrían de ocupar diferentes espacios en la ermita, y sobre todo en el retablo. Entre 1751 y 1752, realizó el escultor salmantino Juan de Múgica Buitrón y Estarrifa «dos santos San Francisco y San Vizente que están en el altar de Nra. Sra.». Según los descargos de 1755, la disposición testamentaria de una fiel devota y diversas donaciones particulares fueron las encargadas de sufragar los 400 reales librados en dicho año a favor del maestro salmantino 15 • El escultor placentino Antonio González Baragaña prestó sus servicios a la ermita en dos ocasiones. Entre 1758 y 1759 realizó, a cambio de 489 reales abona12 El aporte documental para esta serie de descargos los agrupamos en el A.D. de Jarandilla. Documento 1 (1). 13 Cf. Apéndice Documental de Jarandilla. Documento I (1, II), cuentas de 1758. 14 Cf. A.D. de Jarandilla. Documento 1 (1, II), cuentas de 1758. 15 Cf. A.D. de Jarandilla. Documento 1 (2), cuentas de 1755. 192 EL RETABLO MAYOR DE LA ERM ITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA . .. otros artistas logran con el especial tratamiento concedido a los paños y los efectos claroscuristas resultantes. El dorador Alonso Recuero fue el encargado de policromarlas y estofarlas, siguiendo para ello los usos más frecuentes durante la primera mitad del siglo XVIII. BIBLIOGRAFfA GARCÍA MoooLLÓN, F. J., Viaje artístico por los pueblos de la Vera (Cáceres). Catálogo Monumental, Madrid, 1988, pp. 224-225, 227 y 229. Ídem (dir. de la Comarca de la Vera), Inventario Artístico de Cáceres y su Provincia, tomo I, Partidos judiciales de Alcántara y Cáceres y Comarca de la Vera de Cáceres ( 1989), M.º de Cultura, Madrid, 1990, p. 360. MERCHÁN ToRRALVO, L. y SORIA SÁNCHEZ, V., Jarandilla de la Vera . Guía turística, Madrid, 1996, p. 38. APÉNDICE DOCUMENTAL Documento 1 Ejecución del Camarín y Retablo mayor de la Ermita Archivo Parroquial de Jarandilla de la Vera: • L.C.F. y V. de la ermita de Ntra. Sra. de Sopetrán, de 1744 a 1899, foliado. O 1747-51 ➔ según referencias de las cuentas. Construcción del camarín y retablo mayor de la ermita. Fuentes de financiación. (1) Descargos en favor de los hermanos José Manuel y Francisco Ventura de la /nzera Ve- /asco, por el trabajo desempeñado en el camarín de la ermita y retablo mayor. -Cuentas de 1750 (ref. a 1747-48): «Yten es data dos mil y siete reales de vellón que el susodicho mayordomo satisfizo a Joseph de la Ynzera Ve/asco, maestro tallista que hi zo el retablo de Nra. Sra., en quenta de la cantidad en que se ajustó con el dusodicho. Consta de sus rezivos». «Yten es data ziento y noventa y zinco reales y diez maravedís que tubo de costa y pagó a los carreteros que condujeron las maderas para el retablo de Nra. Señora, cuio coste quedó de cargo de sus rentas». (Fol. 23 vt.º) Cuentas de 1750 (ref. a 1749-50): Camarín Retablo «Yten se pasan quatro mil siete r ea les y seys mara-« Y ten se pasan tres mil quinientos dos reales y veinte vedís, los mismos que pagó por la obra del camarín y quatro maravedís, los mismos que constó haver en esta forma: a los maestros tres mil y quatroziensatisfecho a Joseph Manuel de la Yncera Ve/asco, tos reales y lo restante de pagar peones, carreteros y vezino del Barrado, en quenta de lo que se le deve demás, que todo constó con distinzión del libro de del retablo». (Fol. 26 vt.º) asiento». (Fol. 26 vt.0) «Yten ziento y ochenta y nueve reales que a pagado de los ladrillos que se compraron para el camarín y del coste de arrancar la ventana que se puso en él» [Al margen: «Ladrillos y ventana»] (Fol. 26 vt.º) VICENTE MÉNDEZ HERNÁN 193 [Resumen final de cuentas:] [Al margen: «Nota. Deuda del camarín y retablo, 400 reales»] «( ... ) Y mandaron se ponga por nota que lo que se <leve líquido del retablo y camarín de Nra. Sra. a los maestros Joseph [Manuel] y [Francisco] Ventura de La Ynzera es la cantidad de quatrozientos reales vellón mediante lo que después de ajustado uno y otro se añadió por dicho señor cura, justicia y mayordomo, así de los nichos del retablo, que no se estipularon, como de el adorno que buelbe por dentro del camarín y otras cosas, por lo qua) se liquidaron en este día todas las quentas con el expresado Bentura, y quedó a su favor expresada cantidad de quatrozientos reales, los que se le paguen de los primeros efectos. Y lo firmó con su nombre y no el dicho Joseph Florido, mayordomo, por no saber. De todo yo el notario doy fe, ( ... ) Bentura de la Y nzera Velasco Ante mí, Domingo Conde Barela». (Fol. 27) 1751. Cartas de pago por los libramientos realizados en favor de los maestros (400 reales en total) y estado de cuentas. • 15 de mayo de 1751. Carta de pago otorgada por José Manuel de la Jnzera Velasco a cuenta de los 300 reales recibidos en concepto del resumen dinerario de 1750. «Reciví a quenta de la cantidad que va expresa en el resumen antezedente trescientos reales vellón de los señores de ayuntamiento de esta villa, de los efectos del ofertorio que se celebró a Nra. Sra. siendo mayordomo Juan Antonio Sánchez Zamorano. Y por verdad lo firmé en Jarandilla, a quinze días del mes de mayo del año de mil setezientos cinquenta y uno. Son 300 reales vellón Joseph Manuel de la Ynzera Velasco». (Fol. 27 vt.0) • [1751] «Liquidazión de las deudas que deve Nra. Sra. de Sopetrán=» «( ... ) Y ten de la obra del retablo y camarín a sus maestros se resta ultimamente cien reales vellón». (Fol. 28) • 30 de diciembre de 1751. Carta de pago otorgada por Francisco Ventura de la Inzera Ve/asco a cuenta de los 100 reales recibidos en concepto del resumen dinerario de 1751. «Reciví de Juan Antonio Sánchez Zamorano, mayordomo de Nra. Sra. de Sopetrán, los cien reales vellón que se restaban deviendo de la obra del retablo y camarín de dicha ymagen, con que quedó pagado de todo. Y para que conste doi este en Jarandilla, en 30 de diziembre de 1751. Son 100 reales vellón Francisco Bentura de la Ynzera Velasco». (Fol. 28 vt.º) • Cuentas de 1755 (ref. a 1751-52). Anotan los descargos de 300 y 100 reales en favor de los maestros José Manuel y Francisco Ventura de la Jnzera Velasco, efectuados, según las cartas de pago antecedentes, el 15 de mayo y 30 de diciembre de 1751, respectivamente: «Primeramente, da y se le reciven en data quatrozientos reales vellón que a pagado a don Joseph Manuel de la /nzera Velasco, maestro tallista, que se le restavan del retablo y camarín de Nra. Sra. según consta de una nota puesta al margen de las 194 EL RETABLO MAYOR DE LA ERMITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA ... quentas que dio Joseph Florido, mayordomo antecesor, y dicho pago se acredita de dos recivos del expresado don Joseph puestos en este libro, el uno de trezientos reales con fecha de quinze de mayo de setezientos cinquenta y uno, y el otro de cien reales con la de treinta de diziembre del mismo año». (Fols. 31 y 31 vt.0) (11) Financiación económica de las obras llevadas a cabo en la ermita. -Cuentas de 1758 (ref. a 1756-57). Fuentes de financiación de las obras de la ermita y retablo de Ntra. Sra. de Sopetrán: reintegro de los 147 reales que el antiguo mayordomo José Gómez Florido se obligó a devolver, y devolvió, cuando dicha cantidad fue extraída del real pósito de la villa en 1749 para ayuda a las obras; ahora les son restituidos a dicho Gómez Florido los 147 reales, en virtud del decreto dictado al efecto por don Juan Blanco Molado en su visita de 31 de enero de 1756 (todo consta más ampliamente en el correspondiente memorial de gastos, no conservado): «Yten es data ciento quarenta y siete reales vellón que a pagado a Joseph Gómez Florido, lo s mismos que éste sa ti sfizo de costas por la cantidad que se sacó del real pósito de esta villa para los gastos de la hermita y retablo de dicha soberana ymagen en el año pasado de mil setezientos quarenta y nueve, en el que dicho Florido era mayordomo y como tal estava asegurando por obligazión que hizo a dicho pósito por la expresada porción de maravedís que de él se sacó por los señores de justizia para dichas urgencias, cargándose dichas costas por los juezes reintegradores que en distintas ocasiones vinieron a reintegrarle, cuia paga hizo dicho mayordomo en virtud de decreto dado por el señor don Juan Blanco Molano, visitador que fue de este partido en la sede vacante del Ilustrísimo señor don Joseph Ygnazio Comexo, obispo que fue de este obispado, su fecha en esta villa en los treynta y uno de enero del año pasado de mil setezientos cinquenta y seis, con comisión que in cluie dada al señor cura ecónomo que a la sazón era para que hiciese se satisfaciese dicha cantidad constándole a éste ser cierto el relato del memorial presentado por di cho Florido que motivó la predicha providencia, por la que dicho ecónomo enterado de su certeza mandó a dicho mayordomo hiciese dicha paga como todo consta má s latamente del citado memorial, decreto, mandato del juez de comisión y recivo dado por la parte que a exivido dicho mayordomo». (Fols. 41 vt.0-42). -Estas mismas cuentas reintegran cierta cantidad de dinero que había prestado la cofradía del Santísimo Sacramento para la hechura de un estandarte, luego destinada a las obras del camarín: por tal motivo no se pudieron aplicar dichos 300 reales a su destino primigenio, tanto más por cuanto que así fue dispuesto por decreto de visita: «Yten es data treszientos reales vellón que a pagado a Manuel Estevan de Juan, como mayordomo que era de la cofradía del Santísimo Sacramento, los mismos que dicha soberana ymagen era en dever y tenía de lo que años pasados se cobró de mayordomos de fiestas del Señor, que estaba en poder de don Bernardo Añaya, cura rector que era de esta villa, para hazer un estandarte para dicha cofradía, el que por no averse echo entonces se aplicó dicha cantidad para el coste del camarín de Nra. Sra., y llegando el caso de hazer dicho estandarte, por dicho señor visitador se mandó volver dichos treszientos reales que recivió dicho mayordomo como consta de su recivo que se a exivido». (Fols. 42-42 vt.0) VICENTE MÉNDEZ HERNÁN 195 @ Imágenes y tallas adquiridas para el retablo y la ermita. -Cuentas de 1755 (ref. a 1751-52). Tallas de San Francisco y San Vicente compradas al escultor salmantino Juan de Múgica Buitrón y Estarrifa. «Yten da en data quatrozientos reales vellón que a pagado a Juan de Mójica Buitrón y Estarrifa, vezino de la ciudad de Salamanca, por los dos santos San Francisco y San Vi zente que están en el altar de Nra. Sra., en cuia cantidad se ajustaron con el susodic ho y dicho pago se hizo en esta forma: los treszientos reales de la manda que por su muger dió a Ntra. Sra. Manuel Rodríguez de Joseph, que le van cargados en esta quenta a la décima partida del cargo 41 , y los cien reales restantes pagó de las limosnas que avía en su poder después de finalizada su mayordomía, según consta de un vale que hizo a favor de dicho Mójica, que a exivido para crédito de dicho pago». (Fol. 32) -Cuentas de 1759 (ref. a 1758-59). El escultor placentino Antonio González Baragaña recibe 489 reales en pago del mancebo, los cuatro ángeles y las 19 caras que talló para el retablo: «Yten es data quinientos veinte y un reales vellón que tubo de costa la echura de un manzebo, quatro ángeles y diez y nuebe caras para el retablo en esta forma: quatrozientos ochenta y nueve reales pagados a Antonio González Baragaña, maestro de escultor en la ciudad de Plasencia, por la echura de dichas piezas en que se incluien los salarios de seis días que se ocupó en ponerlas, con venida y buelta, como consta de su recivo que manifestó dicho mayordomo, y los treynta y dos reales restantes al cumplimiento total de dicha cantidad los pagó a Joseph Luengo de sus jornales y de las cavallerías que llevó para conduzir desde dicha ciudad a esta villa al referido maestro y dichas piezas, como consta de dicho su asiento». (Fol. 47) -Cuentas de 1763 (ref. a 1760-63). Nuevos trabajos del escultor placentino Antonio González Baragaña, encargado de ejecutar los santos Justo y Pastor: «Yten es data seiszientos setenta y cinco reales vellón que asimismo a pagado a Antonio González Baragaña, vezino y escultor en la ciudad de Plasencia, por la echura de los dos santos San Justo y Pastor, en que van inclusos treynta y dos reales que causó su conduzión en dos vezes que se fue por ellos. Consta de recivo dado por dicho Antonio González». (Fol. 57) [Según consta en esta mismas cuentas, fue el dorador Alonso Recuero el encargado de «componer» dichos santos. Véase el siguiente documento, aptdo. n.º 1, cuentas de 1763 referentes a 1760-63, y, asimismo, las documentadas en 1765] -Cuentas de 1765 (ref. a 1763 -65). «Hechura de las peanas de referidos niños», abonadas al escultor, vecino de Pasarón de la Vera, Manuel Álvarez Benavides «Y ten se le abonan ciento y cinquenta reales vellón que pagó a Manuel Benavides, maestro de escultura, por hazer las peanas a dichos santos. Presentó recivo de su pago». (Fol. 63) -Cuentas de 1791 (ref. a 1790-91): «Doscientos y setenta reales también pagados a Juan González, maestro de tallista y vecino de la villa de Saucedilla, los mismos que impora una mesa de altar que ha hecho para el de la soberana ymagen de Nra. Señora de Sopetrán, con inclusión de las fijas que fueron necesarias para ponerla. Consta de recibo». (Fol. 93 vt.0) •1 Fol. 26 vt.º. 196 EL RETABLO MAYOR DE LA ERMITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA ... [Esta obra fue dorada, según las cuentas anotadas en 1799 y referentes a 1792-93, por el pintor y dorador Tomás Flores del Pozo, natural de la villa de Santa Olalla. Véase, al respecto, el aptdo. 3 del siguiente documento y en las datas apuntadas] Documento 2 Dorado del Retablo mayor e imágenes Archivo Parroquial de Jarandilla de la Vera: • L.C.F. y V. de la ermita de Ntra. Sra. de Sopetrán, de 1744 a 1899, foliado. O 1758-1763. Pagos librados en favor de los maestros que intervinieron en el dorado del retablo mayor: Alonso Recuero Rodríguez y su oficial Manuel Urbán, Manuel García Robleda y José Rayo. -Cuentas de 1759 (ref. a 1758-59): «Alonso Recuero» «Oficial de el dicho» «Manuel García» «Joseph Rayo» «Yten es data un mil quinientos setenta y ocho reales vellón que a pagado a Alonso Recuero, maestro de abrir y dorar, por sus jornales de ciento treynta y un días y medio a precio cada uno de doze reales que es, a lo que se ajustó su jornal diario». (Fols. 47 vt.0-48) « Y ten es data ciento sesenta y quatro reales vellón que a pagado al mismo Alonso Recuero por los jornales de veinte días y medio que a ocho rales cada uno se ocupó Manuel Urbán, su oficial, en el dorado del retablo de dicha soberana ymagen». (Fol. 48) «Yten es data un mil quatrozientos ochenta y quatro reales vellón que asimismo a pagado a Manuel García Robleda, maestro también de dorar, por sus jornales de ciento ochenta y cinco días y medio que se ocupó en dicho retablo, a precio cada uno de ocho reales». (Fol. 48). «Yten es data un mil doszientos ochenta y ocho reales vellón que en la misma forma a pagado a Joseph Rayo, otro dorador, por sus jornales de ciento sesenta y un días que a dichos ocho reales se ocupó en dicho retablo. Y la quenta así de este como de los tres antezedentes constó del rayero de dicho mayordomo y ajuste final que con él hicieron los referidos». (Fol. 48) -Nota inserta al final de la cuenta, 20 de mayo de 1760: [Repetimos la transcripción de esta nota en alparto n.º 2 del presente documento por estar referida igualmente a lo s gastos en materiales que allí desglosamos] «Adviértese para claridad, bien sea entre los mayordomos de esta ymagen como de sus caudales y efectos, que sin embargo de irle pasados en la data de la quenta antezedente a Lucas Flores, mayordomo quien la a dado, un mil ochozientos setenta y quatro reales de la partida VICENTE MÉNDEZ HERNÁN 197 del oro que se traxo de Madrid para el retablo 42 , como se hizo constar por recivo del batidor, para concluir esta. quenta con el susodicho pagó y entregó el actual mayordomo don Francisco Flores seiscientos setenta y quatro reales a Gregario del Toro, persona que lo avía puesto en Madrid, lo que se a savido después de finalizada la dicha anterior quenta. Y asimismo a pagado el mismo don Francisco doscientos veynte y cinco reales y veinte y seis maravedís a Alonso Recuero, dorador que fue de dicho retablo, cuia cantidad la restava el men~ionado Lucas, a quien por mayor se le avía pasado en dicha su quenta el ymporte de lo s jornales del dicho Recuero, quien ganó despacho del señor vicario de Jaraíz por la que dicho actual mayordomo le diese satisfaczión de los caudales que tubiese dicha ymagen y así se nota en esta Libro para que se tenga presente en esta suzesiva quenta. Y lo firmó el señor cura con dicho Lucas Flores en esta villa de Jarandilla, en veinte días del mes de mayo año de mil setezientos y sesenta, de que yo el notario doy fe. Don Alonso Vicente Serrano Luc as Flores Cuentas de 1763 (ref. a 1760-63): «Alonso Recuero» y su oficial «Mitad de tela y marcos para los Evangelistas» [Alonso Recuero] «Guantes dados a Recuero» lgnazio Joseph Miguel Arias». (Fols. 50-50 vt.0) «Yten es data un mil quinientos treynta y dos reales vellón que han importado los jornales de los días ocupados en acabar de dorar el retablo, renovar o retocar la ymagen de Nra. Sra. y la tablilla del santero, que todo se hizo por Alonso Recuero y Manuel Urbano, su oficial, cuios días y jornales son es esta forma: del dicho Recuero ochenta días a doze reales cada uno como maestro abridor y dorador y a cuio precio se ajustó desde el principio de la obra, y a dicho respecto ymportan novezientos y sesenta reales, y al referido su oficial Manuel Urbano, por setenta y un días y medio al respecto de ocho reales, quinientos setenta y dos reales. Que ambas partidas componen la de mil quinientos treynta y dos reales que se datan y todo consta de recivos que a exivido el mayordomo». (Fol. 55 vt.0) «Yten es data veinte y tres reales vellón que asimismo se han pagado a dicho Recuero por la mitad de la tela y marcos para los quatro Evangelistas que pintó de limosna en dicha hermita y además hizo gracia de otros veynte y tres reales, pues era quarenta y seis el ynporte de todo lo referido. Constó de su recivo». (Fol. 56) «Yten es data cien reales vellón que se dieron de orden del bachiller don Alonso Vizente Serrano, cura rector que fue de esta villa, al referido Alonso Recuero por guantes y gratificazión atendiendo al esmero y trabajo con que procuró hazer dicha obra. Constó también de recivo». (Fol. 56) 42 Debía estar desglosado en el libro de cuentas con lo s gastos del retablo, paralelo al presente y en la actualidad desaparecido. 198 EL RETABLO MAYOR DE LA ERMITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA . .. il «Pagado a Recuero por deuda de Lucas Flores» il «Pagado a Alonso Recuero por retocar el quadro de la Magdalena y componer los santos» «Otro dorador» «Yten es data doszientos veynte y cinco reales y veynte y seis maravedís que también pagó a dicho Alonso Recuero, los doszientos diez y ocho reales que le restava Lucas Flores de sus jornales del dorado que en su tiempo se hizo en dicho retablo y se le dataron en sus quentas con mayores cantidades, y los siete reales y veynte y seis maravedís restantes del coste de un despacho que ganó en la vicaría de Jaríz para que el actual mayordomo se lo pagase de los caudales de Nra. Sra. Consta de recivo de dicho Recuero, y se previene qu e así esta partida aquí datada, como la de los seiscientos y setenta y quatro reales que igualmente van datados en la partida de la obra en el retablo, se han de repetir y cobrar de dicho Lucas Flores por las razones expresadas en ésta y aquélla partida de estarle pasadas en sus cuentas dichas cantidades, que uno y otro conviene con la nota puesta antes de estas quentas firmada del mismo Lucas». (Fols. 56 vt.0-57) «Yten es data setenta y dos reales y veynte maravedís que a pagado a Alonso Recuero por haver retocado el quadro de la Magdalena que está en dicha hermita y principiar el componer a San Justo y Pastor. Consta de dicho asiento del mayordomo». (Fol. 57) [Según consta en esta mismas cuentas, fue el escultor placentino Antonio González Baragaña el maestro con el que se concertó la hechura de estos dos santos. Véase documento antecedente, aptdo. n.º 2, cuentas de 1763 referentes a 1760-63. El final de la deuda con Alonso Recuero por este concepto tuvo lugar en los descargos de 1765, que recogemos en este mi s mo apartado] « Y ten es data ciento y ocho reales de los jornales de treze días y medio que al respecto de ocho reales se ocupó Joseph Rayo, otro dorador, en la obra de dicho retablo. Consta igualmente de su recivo». (Fols. 55 vt.º-56) -Nota inserta al final de la cuenta, 30 de junio de 1763: «C omo mayordomo que se soy de la hermita de Nra. Sra. de Sopetrán, confieso haver recivido del señor don Francisco Antonio Flores, procurador, un mil ochozientos diez reales y veynte y ocho maravedís vellón, los mismos en que el susodicho fue alcanzado en la misma mayordomía el tiempo que estubo a su cargo, en cuya cantidad se incluien un mil y cien reales que ha pagado a Alonso Recuero Rodríguez, maestro de dorar y pintar, por la compostura de los santos San Justo y Pastor, de que me entregó un recivo de dicha cantidad dado por el mismo Recuero. Y para que sí conste, doy el presente que firmo en esta villa de Jarandilla, a treinta de junio año de mil setezientos sesenta y tres. Joseph Villoldo y Olmo» (Fol. 60 vt.º) VICENTE MÉNDEZ HERNÁN 199 Cue ntas de 1765 (ref. a 1763-65). Pagos librados en favor del dorador Alonso Recuero por su trabajo desempeñado sobre las tallas de los Santos Justo y Pastor: «Yten es data mil y cien reales vellón que a ymportado el componer, dorar y estofar los santos mártires San Justo y Pastor, cuia obra hizo Alonso Requero, maestro dorador. Y acreditó su pago por recivo que presentó de dicho dorador». (Fol. 63) @ 1758-1763. Pagos derivados del coste material del dorado del retablo mayor. Gran parte de los panes de oro fueron adquiridos en Madrid, en el taller del batidor Pedro Sánchez. Cuentas de 1758 (ref. a 1756-57). Panes de oro comprados en Madrid al tirador Pedro Sánchez: «Oro comprado para dorar el retablo». «Yten es data un mil quatrozientos quarenta y siete reales vellón, ymporte de cien libros de oro que de la casa y fábrica de Pedro Sánchez, vezino de la villa y corte de Madrid, se an traído para dorar el retablo de dicha soverana ymagen, a precio cada libra de catorze reales y diez y seis maravedís, y dichos ciento componen diez mil panes de oro, como consta todo de recivo que asimismo exivió dicho mayordomo, dado por el expreado tirador». (Fol. 42 vt.º) Cuentas de 1759 (ref. a 1758-59): Partidas del CARGO «Novillo. Es esta par- «Yten a cargo ciento y diez y seis reales vellón, los mismos en que vendió a Ma - tida el pago de ocho nu el Cañada un novillo de dicha soverana ymagen, como todo consta del libros de oro que asie nt o de dicho mayordomo». (Fol. 46) avía prestado la fábrica de Nra. Sra. a San Antonio para su retablo» «Retazo de materiales» «Yten es cargo siete reales y dos maravedís vellón, los mismos que ymportaron seis libras del retazo de los materiales que se han traído para dorar el retablo de dicha soverana ymagen y vendió a un dorador a precio de diez quartos por cada libra. Consta de dicho asiento». (Fol. 46) Partidas de la DATA Adquisición de diversos materiales y otros gastos, «Oro, plata y demás ma- «Yten es data tres mil sesenta y un reales y diez maravedís vellón, digo tres mil /eriales para el retaochozientos ochenta y siete reales y diez y siete maravedís vellón que ymportó blo» [tachado en el el oro y plata, retazo, yeso, azeites, pinzeles, colores y gomas que se traxeoriginal lo que figura ron para el dorado del retablo de dicha soberana ymagen en esta manera: en cursiva] • Dos mil y novezientos reales que costaron veinte mil panes de oro común a precio de catorce y medio cada ciento o libro. • Treszientos y veinte reales dos mil panes de oro subido, a diez y seis reales cada ciento. • Ochenta reales dos mil panes de plata, a quatro reales cada ciento. • Cien reales que costaron otros mil panes panes de oro común, a precio de diez reales cada ciento por aver echo de gracia el dueño los quatro reales y medio restantes en cada libro. • Y los quatrozientos ochenta y siete reales y medio restantes que importaron los demás materiales expresados. Que todo compone la expresada cantidad ......... 3.887 r. y 17 mrs.» (Fol. 47 vt.º) 200 EL RETABLO MAYOR DE LA ERMITA DE NTRA. SRA. DE SOPETRÁN, EN JARANDILLA ... Partidas de la DATA (continuación) Adquisición de diversos materiales y otros gastos, «Diversos gastos por «Yten es data ciento sesenta y nuebe reales que asimismo haze constar por asiento menor» de su libro haverse gastado en leña para las lumbres de los doradore s, sogas, pucheros, baños, zedazos, una escalera de pasos, clabos y peonajes en diversas obras menudas y echura de andamio, con otras cosas que más por menor y con toda claridad constan de dicho libro». (Fol. 48 vt.º) «Conduzi6n de los ma- «Y ten es data sesenta reales que dicho mayordomo pagó a Francisco Rodríguez /eriales» de la conduzión de lo s materiales». (Fol. 49) Nota inserta al final de la cuema, 20 de mayo de 1760: [La presente nota también está transcrita en el apartado n.º 1 del presente documento, al incluir referencias sobre las pagas de lo s maestros) «Adviértese para claridad, bien sea entre los mayordomos de esta ymagen como de sus caudales y efectos, que sin embargo de irle pasados en la data de la quenta antezedente a Lucas Flore s, mayordomo quien la a dado, un mil ochozientos setenta y quatro reales de la partida del oro que se traxo de Madrid para el retablo ", como se hizo constar por recivo del batidor, para concluir esta quenta con el susodicho pagó y entregó el actual mayordomo don Francisco Flores seiscientos setenta y quatro reales a Gregario del Toro, persona que lo avía puesto en Madrid, lo que se a savido después de finalizada la dicha anterior quenta. Y asimismo a pagado el mismo don Francisco doscientos veynte y cinco reales y veinte y seis maravedís a Alonso Recuero, dorador que fue de dicho retablo, cuia cantidad la restava el men9ionado Lucas, a quien por mayor se le avía pasado en dicha su quenta el ymporte de los jornales del dicho Recuero, quien ganó despacho del señor vicario de Jaraíz por la que dicho actual mayordomo le diese satisfaczión de los caudales que tubiese dicha ymagen y así se nota en esta libro para que se tenga presente en esta suzesiva quenta. Y lo firmó el señor cura con dicho Lucas Flores en esta villa de Jarandilla, en veinte días del mes de mayo año de mil setezientos y sesenta, de que yo el notario doy fe. Don Alonso Vicente Serrano -Cuentas de 1763 (ref. a 1760-63): Lucas Flores lgnazio Joseph Miguel Arias». (Fols. 50-50 vt.0) «Yten es data un mil treszientos veynte y nuebe reales y ocho maravedís que se han gastado en acabar de dorar el retablo de dicha ymagen en esta forma: un mil doscientos y diez y nuebe reales y diez y seis maravedís vellón que importaron los siete mil panes de oro y los materiales de alvaialde, azeite de linaza, goma arábiga, pez griega, minio, litargirio, lápiz negro y una alcuza, que constan de una nómina dada por Pedro Sánchez, batidor de oro vezino de la villa de Madrid, en cuia cantidad van inclusos seiszientos setenta y quatro reales que de la partida del oro pasada a Lucas Flores en su quenta como mayordomo antezesor quedó a dever a el mismo Pedro Sánchez y lo a pagado el actual mayordomo como lo a echo constar por recivos del mismo vatidor que a manifestado, y se acredita la deuda del dicho Lucas por la nota puesta a el final de dicha su quenta que se a tenido presente. Y lo restante para el cumplimiento de dicha cantidad por mayor se a gastado en materiales del oro mate 44 , tierra roja, leña, cola, deshacer el andamio, quiebra de una caldera, huebos y gita que asimismo constan por menor del asiento de dicho mayordomo». (Fols. 54 vt.0-55) 43 Debía estar desglosado en el libro de cuentas con los gastos del retablo, paralelo al presente y en la actualidad desaparecido. 44 Según leemos en la particular caligrafía de estos descargos. VICENTE MÉNDEZ HERNÁN 201 «Yten es data quarenta y cinco reales y diez y ocho maravedís que ygualmente pagó este mayordomo a Juan Antonio Sánchez Zamorano, boticario que fue en esta villa, por diversos géneros que dió de su botica para dicho retablo, cuyo pago hizo en virtud de libranza dada por dicho cura rector en los veynte y tres de enero de mil setezientos y sesenta». (Fols. 56-56 vt.º) 8) 1790-93. Otras intervenciones en el retablo y conjunto presbiterial. -Cuentas de 1791 (ref. a 1790-91): «Yten lo es de quinientos y ochenta reales pagados a Thomás Flores del Pozo, vecino y dorador de la villa de Santa Olalla, por dorar el arco y peana de Nra. Señora por dentro y por fuera. Consta de recibo». (Fol. 93 vt.º) -Cuentas de 1799 (ref. a 1792-93): «Yten mil ochocientos cincuenta reales satisfechos a Thomás Flores del Pozo, dorador y pintor natural de la villa de Santa Olalla, por dorar la mesa de altar, componer la ymagen, cerrar y dorar barias iendas que se habían hecho en el retablo, limpiar éste, componer y embarnizar dos ángeles, las puertas y zócalos de dicho retablo, retocar los Evangelistas, pintar la puerta de su sacristía, etcétera, como más por estenso consta del recivo que presenta». (Fol. 97 vt.0) [La mesa de altar referida costó, según las cuentas de 1791 , 270 reales que fueron abonados al tallista Juan González, maestro de la villa de Saucedilla. Véase, al respecto, documento antecedente, aptdo. 2, cuentas de 1791 referentes a 1790-9 1]