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Una aproximación al plateresco extremeño, como particular derivación del Humanismo italiano: el retablo de la iglesia parroquial de Casas de Millán (Cáceres). Nuevas aportaciones documentales

Méndez Hernán, Vicente

Abstract

Desde mediados del siglo XVI, las nuevas corrientes artísticas italianas comenzaron a influir en los ámbitos peninsulares, en contraste con la pervivencia del Gótico y la tradición mudéjar vigente en amplias zonas de España. La interacción entre estas corrientes produjo un estilo propiamente hispánico, caracterizado por la riqueza ornamental y la integración de motivos clásicos: el Plateresco. Este estudio examina la implantación y desarrollo de dicho estilo en Extremadura, centrándose en la obra retablística, y tomando como ejemplo el retablo mayor de la iglesia parroquial de Casas de Millán (Cáceres). Tradicionalmente atribuido al entallador placentino Francisco García y al pintor Diego Pérez de Cervera, nuevas evidencias documentales permiten revisar dicha autoría. El testamento de Francisco de Angulo, suegro de García y también entallador, revela que fue él quien contrató inicialmente la obra, traspasándola después a su yerno debido a su enfermedad. Por ello, su nombre no aparece en los Libros de Cuentas, pese a su decisiva intervención. De este modo, se propone reconocer la participación de Angulo y reconsiderar el proceso colaborativo en los talleres retablísticos extremeños del siglo XVI, aportando una lectura más completa y rigurosa del Plateresco regional.

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• REAL ACADEMIA DE EXTREMADURA DE LAS LETRAS Y LAS ARTES EL -- HUMANISMO EXTREMEÑO I Jornadas 1 9 9 6 REAL ACADEMIA DE EXTREMADURA DE LAS LETRAS Y LAS ARTES EL HUMANISMO EXTREMENO Estudios presentados a l as 1 ª' Jornadas organizadas por la Real Academia de Extremadura en Zafra y Fregena l de la Sierra en 1996 Ed it ores Marqués de la Encomienda Manuel Terrón Albarrán An to nio Viudas Camarasa Trujillo 1997 Cómo citar este trabajo: MÉNDEZ HERNÁN, Vicente (1997): “Una aproximación al plateresco extremeño, como particular derivación del Humanismo italiano: el retablo de la iglesia parroquial de Casas de Millán (Cáceres). Nuevas aportaciones documentales”. En: ENCOMIENDA, Marqués de la; TERRÓN ALBARRÁN, Manuel; VIUDAS CAMARASA, Antonio (eds.): El Humanismo Extremeño. Actas de las Ias Jornadas celebradas en Zafra y Fregenal de la Sierra en 1996. Trujillo: Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, pp. 363-369. ISBN: 84-920134-3-5. DOI: 10.5281/zenodo.10575459 Una aproximación al Plateresco extremeño, como particular derivación del Humanismo italiano: El retablo de la Iglesia Parroquial de las Casas de Millán (Cáceres). Nuevas aportaciones documentales Vicente Méndez Hernán ' Universidad de Extremadura Siempre ha sido definido el retablo co mo una de la s manifestaciones hispanas más pec ul iares dentro de la Historia del Arte. Surgido a partir de los frontales de altar románicos, y de sa rrollado co n suma importancia durante la vigencia del estilo gótico, estas verdaderas máquinas de mad era conocen un cambio fundamental y radical con la llegada a la Historia de la centuria de mil quinientos, so bre todo de su segundo tercio, a partir del cual toma cuerpo material el retablo plateresco, para cuya génesis y conformación fueron fundamentales la s influe ncias que desde Italia estaban llegando. En consecuencia, es este estilo, y refiriéndonos so bre todo al ámbito religioso, el pendón de un movimiento cultural, el del Humanismo, sin cuyos planteamientos, vertidos continuamente en el ámbito artístico, sería impo s ible tratar de entender un estilo en el que la principal finalidad es la recuperación del lenguaj e clásico , tal y como lo encontramos plasmado en el tratado de Diego de Sa gredo sobre las Me didas del Romano (1526) , el cual es a su vez un fi el reflejo del eco que en España alcanzaron lo s ideale s estilísticos del Ren ac imiento Italiano. Un movimiento artístico que en nuestro país adquiere un desarrollo mu y peculiar, dado que tales influencias y conceptos se vieron imbricados con la s dos trad iciones imperantes hasta el momento en Espaúa: el Gótico y el Mudéjar. De este modo, el repertorio ornamental proveniente de Italia y fundamentado en la decoración grutesca, se mezcla e imbrica con elementos constructivos y ornamentales góticos , r es ultado de lo cual es una especie de híbrido al que se ha denominado con el genérico término de Plateresco. No estuvo el ámbito de estudio que ahora nos ocupa, Extremadura, desconectado en absoluto de lo que en los má s importantes centros artísticos espaiioles se estaba ll evando a cabo durante la etapa del Humanis mo. Ba sta recorrer algunos prot oco lo s placentinos para darse cuen ta de que efectivamente la ciudad de Plasencia 2 alcanzó durante el s iglo XVI un a especial importancia, y no so lamente en el campo de la escultura, sino también en el de la arquitectura, pintura, platería, bordado, etc. Y ponemos nosotros el ejemplo de Plasencia porque es a través de uno de los pueblos qu e integran su ám bito diocesano el que pretende mo s tomar como punto de mira en el presente estudio, Casas de Millán. En su actual parroquia de San Nico lá s de Bari , una modesta construcción de lo s sig lo s XV y XVI , se conserva uno de los mejores eje mpl os de reta blo plateresco, a partir del cual podemos estudiar de un modo bastante fielmente el desarrollo que en nuestra región tuvo este particular estilo, ta nto en lo re la ti vo a la arquitectura, como la plás tic a 3. Pero además de ello, la máquina que seño re a el ábsi de de la referida parroquia es un centro aglutinador en el que se dan cita una ser ie de importantes artistas del mil quinientos, unos conocidos en la actualidad, y otros aún inéditos para la Hi stor ia. l. En la actualidad, becario de inr estigación en el departa me nt o de Historia del Arte de la Facultad de Filosofía y Letras de la Unil'ersidad de Extr e madura . 2. MARTÍN GO N ZÁLEZ . J. J. , Centr os art ís ti cos en la p ro vin ci a de C áceres (s i glos X\ll al X\l lll ), en Actas del \l ll Co n greso de Estudios Extre me,ios, T. 2 1, Historia del Arte, Tn0 illo, I 993, p. 15. 3. En este semido es mu y interesante el art ículo que tiene publica do el pro fes or de la uni,·ersidad de Serilla je sús ~•ligue! PALO:';IERO P ÁR AMO, El re ta b lo c omo laborato, io de idea s, en RSA , n.• 1, 19 82. 363 Sobre la obra que tratamos de estudiar en estas líneas, la historiografía artística se ha ocupado de un modo bastante riguroso y pormenorizado. Pero en todas las ocasiones se han empleado como única base documental las importantes noticias recogidas en los Libros de Cuentas de Fábrica y Visita de la propia parroquia, en los que se consignan los nombres de los artífices que en el mismo estuvieron trabajando, quedando oculto, sin embargo, el que muy probablemente fue el verdadero autor de la traza general de la mencionada máquina. Gracias a un documento testamentario de la cabeza pensante de esta obra, podemos traer a esta líneas el nombre de un autor que hasta ahora había sido desconocido, al tiempo que nos vuelve a nombrar el nombre del artífice al que todos los documentos seii.alan: el entallador placentino Francisco García, al cual traspasa la obra el también entallador placentino Francisco de Angulo. Las primeras noticias sobre esta obra ya nos las aportó el ínclito investigador extremeii.o Tomás Martín Gil, cuando en 1933 publicaba➔ una serie de anotaciones de los Libros de Cuentas de Fábrica de la parroquia, en las que nos daba a conocer que el entallador Francisco García, desde 1545, estaba cobrando una serie de pagas por su intervención en el retablo mayor. Del mismo modo, documenta Martín Gil que desde 1549 se están efectuando pagos al pintor Diego Pérez de Cervera, igualmente placentino, por la serie de tablas que para la máquina estaba llevando a cabo. De este modo eran consignados los nombres de dos importantes artífices. Varias décadas después, se publicaba un artículo; para acometer la difícil tarea de revisar toda la documentación que dejó anotada el anteriormente mencionado Martín Gil, poniendo en claro los diferentes pagos que ambos artistas recibieron, así como el período temporal que tuvo de vigencia la elaboración de una obra en la que la complicación no está reii.ida con la calidad. Según su trabajo sabemos que a Francisco García se le están realizando pagos desde 1545 hasta 15466; y del mismo modo, al pintor Diego Pérez de Cervera se le conoce la entrega de varias cantidades desde 1548 hasta 15567, período de tiempo en el que se ocupó de la pintura, dorado y estofado de la máquina retablística, cuya tasación fue acometida en 1554 por el pintor toledano Gaspar de Borgoña8. Como ya advirtiera García Mogollón, el período de tiempo de realización de la expresada obra tuvo que ser superior al que nos dan a conocer las cuentas de fábrica de la iglesia. Y realmente fue así, según sabemos por el testamento del entallador placentino Francisco de Angulo, otorgado ante el escribano de Plasencia Andrés Rodríguez el día 23 de octubre de 1541. Indudablemente la obra tuvo que ser contratada inicialmente por este entallador, que posteriormente estableció un contrato de compaii.ía con el que era su yerno, dato importante de parentesco que nos permite adscribir la formación de un entallador de la categoría de Francisco García, al taller de Francisco de Angulo, cuya valía como artista, en consecuencia, no debía ser menor. Según el preciso dato que el artista consigna en sus últimas voluntades, sabemos que el retablo fue trazado por él, y comenzado en compañía de su yerno, que muy probablemente en estos momentos aún estaba integrado en el taller donde sin duda alguna se formó9. Una vez que Francisco de Angulo hubo formulado las diferentes invocaciones, frecuentes, por otro lado, en una etapa en la que la religiosidad está -l. M.-\.RTÍi\ GIL, T .. El a,-1,,,, Extmnadura. Un ,�tablo del siglo XVI (Casas de MillánJ. en RPvist,1 del Cm/ro dr Estudio.> E<·tm11e1ios, Vil, 1933, pp. 47-55. 5. GARCÍA MOGOLLÓ:-J. F. J., P,-ecisiones solm el relablo mayor de la Parroquial de Casas de .Hillán, e11 Norba-Mle. T." XII, 1992, µp. 1 0,l-120. 6. lbídem, pp. 104-105. Es decir, tan sólo se documentan los pagos de dos at'ios, ame lo cual García Mogollón suscribe que desde luego, '"desrnno cemos la fecha de su contratación, aunque tal hecho ornrría dos o ues atios antes (1�42-1543), tiempo normal para la emrega de una obra de esta clase". i. Ibídem. pp. 105-109. 8. Ibídem. p. 109. 9. A este respecto es muv interesante el artículo publicado por el profesor 1''1ARTÍN GONZÁLEZ. J. J.. !.a vida de los arlistas ,,, Castilla la Vi,ja _\' León d11m11/e el siglo de Om, en Ret1isla de Bibliolecas, .{rrhiws J Museos, T.0 LXVII, \1adrid. 1959, p. -!32, donde afirma que "'los artistas solían concertar su matrimonio con parientes de otros artistas ( ... ) Tales alianzas matrimoniales eran altamente beneficiosas, pues así los artistas recibían instrucción, consejo)' hasta heredaban el taller de su parieme político ( ... ) Y con las herramiemas ,·endrían modelos v dibujos, que harían perdurar los influjos artísticos( ... )". IDEM, El nrlisla ,11 la sociedad espmiola del siglo XHI, Madrid, 1993, pp. 2-4 y ss. Tenemos aquí reflejado el mismo caso que nos ,·a a dar a conocer el documento, dado que Francisco García era yerno de Francisco de Angulo. 364 es p ec ialmen te exci tad a, cons igna l as si gu ientes palabras, fundamentales para conocer quién es rea lm ente el artífice que es tá detrás de un retab lo ta n imp ortante como el que nos ocupa: " /t en caigo que por quanto )'O te ng o /Jara Jaser 1111 retablo de la ygl es ia de la s Ca sas de Millán y unas andas en \'a/verd e, que trasjH1s o es ta s obras a mi _) Wno F rancisco Gar cí a, seg ún e co mo yo la s te ngo , y le ru ego la s haga lo má s pronto y m ejo r qu e jJ11diese confo rm e a lo qu e en tre mí y el dicho my I erno es tá concertado, el qua/ sabe lo qu e se a de dar por e llo y lo qu e está r ecibido, y le tra s pa so el dinero qu e a e llo t engo)' cobre /Jara sí lo qu e se d ebe ., ,,, _ Una vez qu e en el documento se esta bl ecen l os testi gos , se espec ifi ca que ' ¡Jor quanto el dich o Franci sco de Angulo dixo qu e no jJt1 ede firma r /J or la es 111/H1 fión de su enfe 1° medad, rogó al dich o Hema ndo de Tera ( uno de los testigos) lo firm e jJor él de su nombr e ... "; acuciantes declaraciones son éstas para la ,ida de un hombr e, que n os est án permitiendo fi jar un a fec ha mu y aproximada de su mu erte, máxime cua ndo después de esta carta l as únicas referencias que se hacen al mismo en l os protocolos placentinos so n en calidad ele difun to , y m uy frec uentemente otorgadas por su viuda, I sabe l Gómez o Ana Gó m ez, que de ambos mod os se la ll a ma . No son escasas las no tic ias que conocem os del entallador Francisco Ga rcí a y del pintor D iego Pérez de Cervera, tanto en lo referido al plano artís ti co como ,it a!. Sa bemos que el primero ten ía un hermano, tambi én enta llad or a,encidado en Pl asencia, lla mado Baltasar García , con el que inter,iene en la eje cuc ió n del reta bl o ma yo r de la iglesia pa rroquial de San Martín, en Pl ase n cia 1 1, en el qu e resal tan "l os escudos herá ldi cos e pi sco pa le s ele don Gutierre de Vargas Ca rv aja l, en cu yo tiempo, 1557 , se comenzó el retabl o" 12• En 1 568 se aca ba el reta bl o ma yor de la i glesia parroquial de T eje da de Ti étar, realizado ente ra mente por Fr a nc isco Gar cía , co n la co lab oración de Di ego P érez de Ce r, era, encargado de las pinturas ele la máqu i na , que sería tasada por el también entallador placentino Franci sco Rodrígu ez 13 . Co n el pro yec to que el arquitecto Pedro ele Yba rra diera en 1 56 1 para el coro el e la Ca tedr al de Coria , tanto Fr an cisco García como Francisco Pérez, también enta ll ador, '·co n la posible in tervención del maestro cantero Ju an Pér ez ele Mar quin a" , y to cio s e ll os a su ,ez dirigi dos por el apa r eja dor F ra n cisco He rnáncl ez , re ali zaron l os mu ros q ue para dicha parte ele la igl esia había le,antaclo Michel ele V ill arroel desde 15 12 . "Por cierto, l os citados en ta ll ador es ta mbién labrarían por esas fec h as l as primorosas escu lturillas el e madera ele Sa nt os y Santas que coronan la ( ... ) si ll e rí a" del expresado co ro 14 • Junto a es t as ac ti v id a de s co mo entallacl01~ ta mbi én s abem os que inte nin o en la tasación ele va ri as obras , el e ent re las qu e es necesario citar el retablo ma yo r el e la Conca t eclral ele Santa Mar í a, ele Cáceres , en el q ue está pr esente la ma no ele artistas el e la al tu ra y t alla ele Roque ele Balduque y D iego Guillén Ferr ant; acti,~clacl por la que co brar ía en 1 55 1 la cantidad ele tr ece clucaclos 1; . En 1 553 tasó el retablo m ayor ele la cap i lla maclril e úa del obispo, en ca r gado por el prelado D on Gutierre Vargas Car,ajal, y realizado por el imp ortante esc ul tor Franc isco Gira l te y el pintor Ju an ele Villo ld o. En 1570 tasa el ret ab lo ma yor ele la igl esia de Santiago, ele Cáceres 16 • 10. Archi,·o Histór ic o Pro\'incial de Cáceres. Proto co los ;-.; otariales. Plasencia. Escribano . .\.ndrés R od ríguez. Leg. 2183. Sin fo liar. \'id .. etiam, el apéndi ce documental, en el qu e transcribimos el documento en su integridad. 11. L os pagos que se r ea li z an a l os difere me s artistas quedan r ecog idos en el trabajo de PAREDES. \'ic en t e. Pi11 t11ras en tabla del Di vino . \l o ral, s, extr,- 111 e 1io , e xistent es en el retablo de la Igle si a de San ,\lartí n, ¡,a r roq11ial filial de la Ciudad de Pl asencia . en el a,io de 19 03 , en R evis ta de Extr e madura, n.• 52, 1903, pp. 472-47.J. 12. \'IÉLIDA AL l'.'iA RI , J. R. , Ca tál ogo ,\I on u m en t al de E spa,ia . P r01 1i 11 cia de Cáceres . \!adrid, 192 -1. T. 2 1 1. p. 312. 13. GARC ÍA \IOGOLLÓ'.'i. F. J. , \' iaje artístico ¡,orlos pueblos de la \e ra (Cámes). Catálogo . \I on u menta l. \l adri cl , 19 88 . pp . 72-77. Vid .. etiam , ~1O:\'TERO APARICIO. D .. Arte re ligi oso en la \ era de Pla sencia, Salamanca. 1975, pp. 293 ). ss. 14. GARCÍA MOGOLLÓN, F.J.. La Ca t ed ral de Co,ia. Hí sto,ia de F e_¡ C11lt11ra. Patrim on io Artístic o y Do c umental , Coria, 1996. p. -1-1. 15. PU LI DO Y PULIDO. T .. Dat os para la Hi sto,ia .1 rtística Cacereiia , Cáceres. 1980. p. 166. donde también nos da la noticia de qu e int erri no en la tasaci ón del retablo marnr ele la iglesia parroquial de Santiago de Cáceres, un a obra r ea li zada en gran parte por el taller de Alonso Be rruguete . Vid .. etiam, GARCL.\ MOGOLLÓ'.'i. F.J.. Concatedml de Cácms. San ta .\/ar ia la M a)'o,: L eón . 1993. p. 30. 16. Tocios estos datos. al igual que su posible relació n con el pl atero cacer e,io Dieg o Amig o, han sido el aborados po r el prof. GARCÍA MOGOLLÓN, F .J. , P, ~cis ion es sob re el re tabl o 111ayo1:... o.e., pp. 1 l+I 15. 365 De igual modo, sobre el pintor Diego Pérez de Cervera tampoco son escasos lo s datos que h oy en día conocemos. Interv in o junto a su hermano Antonio en la realización de l as pinturas del retablo ma yo r de la iglesia placentina de San Martín, aunque su labor quedó reducida prácticamente a un trabajo de dorado, estofado y policromía, dado que l as tablas fueron ejecutadas por Luis de Morales 1 \ También sabemos que el día 2 de abril de 1571 se le encomendó la tarea de tasar junto con el pintor italiano (napolitano), al se rvicio del duque de Alba, Mateo Vicente, el retablo que mandó hacer don Rodrigo de Almaraz para la capilla de Hernando Loa ys a en la igle sia de San Nico l ás, en Plasencia, en el que a su vez intervinieron lo s pintores flamencos Jorge de la Rúa y Juan Flores 18• Conocemos, por ejemplo, que en 154 3 ll evó efecto la tasación de lo s tableros que el Divino Morales había ejecutado en el retablo mayor de la igle s ia parroquial de Arro yo de la Lu z19• Compositivamente, el retablo ma yor de las Casa s de Millán queda organizado en banco, tres cu erpos y ático, a lo s que cruzan un total de cinco calles. En e llo s queda reflejado el esquema y s ist e ma de casillero que es frecuente en el retablo plateresco en particular, y del Renacimiento en general; un estilo , el Plateresco, para el que nuestra región extremeña no fu e desconocida, como hemos tenido oportun id ad de comprobar, tanto en la obra que nos ocupa como en l as que conocemos documentalmente. Se trata, pue s, de un sistema de cuadrícula, hipódamico, en el que la talla y pintura son las dos técnicas principal es con la s que se acom e te la labor de desplegar un importante programa iconográfico, que se inicia en el banco con la serie de los Evangelistas, para continuar en los restantes cuerpos con representacion es a lusiv as a la v id a y martirio de Cristo. En el primero podemos apreciar la s esce n as que se corresponden con lo s siguien tes pasajes bíbli cos: J esús ante Pilatos, La Caída en el camino hacia el Ca l vario, El Expo lio y la Quinta Angu s tia. En el segundo ni v el: el Prendimiento de Jesú s, La Fragelación, La Coronación de Espinas y el Ecce Horno. En el siguiente cuerpo, el tercero, se desarrollan l as escenas siguientes: el Bautismo de Cr i sto, Jesús con Nicodemo, La Ú ltim a Cena y l as Tentaciones de Jesús en el d es ierto2º. Por último, en el ático se representa el Ca l va rio o Déesis, acompañado de dos bustos en l os que se representan l as efigies de Adá n y Eva, de un modo muy parecido a como lo h ace el mi smo Francisco García en el ya anotado retab lo mayor de Tejeda de Ti étar, con el que coinc id e la composición del banco. La s es culturas quedan re se r va das para la ca ll e ma yo r del retablo, la m ás importante en una obra de es te tipo, en la qu e, y en primer lu gar, se inclu ye un manifestador de cronolog ía pos te rior a la de la obra de conjunto, el sa nto titular de la parroquia, y la Asunción de María, rodeada de una curiosa co rte de pequeñ os an ge lit os, dentro de un es quema y tipología que se repite en el retablo ma yor de la Concatedral de Santa Marí a, de Cáceres, el de Arroyo de la Luz , o el de la iglesia parroquial de Gata, por lo que es ta mo s ante un modelo esc ultórico e iconográfico muy difundido en nu es tra región durante el es p ac io temporal que esta mo s estudiando. Todo este despliegue i co nog ráfico, destinado a mantener d es pi erta la devoción de lo s fi el es, al ti empo que a ilu strar su d esco nocimiento sobre l os as untos sagrado s, queda planimétri ca mente di spuesto en una planta recta, s in ningún tip o de mo vimient o, tal y co mo se rá fr ecue nt e durante todo el s iglo X VI , lle ga ndo inclu so a se r us ual durante la primera mitad de la cen turia del se i sc iento s; es te tipo de es que ma plan im é tri co entra rá en fr an ca decadencia co n la ll egada del Barro co a la Hi sto ri a del Arte , en el que pr ec i sa mente la fina li dad no se rá la medida o la corrección de l os es quemas que podía perseguir el Huma ni smo , s in o todo lo co ntra ri o, lle ga ndo h as ta el extre mo de ser el engaño una de sus caracterís ti cas definito ri as. 1 i. Vid. No ta 9 del prese nt e trabajo, junto con BE NAV IOES CHE CA , J. , Pr e lados Pl acen linos . No ta s ¡,a ra sus biografías y p ara la h is to ria do cume ntal de la S anta I gles ia C at edral y ci udad dP Pla senci a. Plasencia, 190 7, pp . 135-138. 18. MARTÍNEZ QUESADA, ]. , No ta s docum en tal es sobre el Di vi no Mora l es y otros ar t ista s y a rt esa n os de Extrnmadura (T errera rel ación), en R evis ta de Estudios Extr em e,i . os, X\/1 1, N.' 1, 1961, pp . 93-94. Vi d., e ti am, GARC ÍA MOGO LL ÓN, F. J. , El sep ul cro del Obispo de C01ia D. P edro Carva jal Gi r ón en la ¡,la cen tina igl es ia de San Nico l ás. Una obra del esculto r f1ortu g 11 és Andrés Franci sc o, en Nor ba -A rt e, T. ' V, 1984, pp. 154-1 55. 19. Tocios es t os datos y alg uno s más han qu eda do co nsignad os por GARCÍA MOGOLLÓN, F.J. , Pr ecis i ones so bre el re tab lo maJOJ:.., o.e., pp . 11 5-1 16 . 20. Según la co nclusión a la que ll egó el pro f. GARC ÍA MO GO LL ÓN una vez qu e te rm inó de estu diar el re t ab lo, y con p os teriori dad al artículo qu e del mismo ve nim os citando. 366 Un esquema planimétrico por completo recto, en el que el balaustre entra como sistema de apoyo fundamental para lo s diferentes cuerpos, a lo largo de los cuales se van desarrollando toda una amplia se rie de elementos decorativos que aún no llegan a preYalecer sobre lo arquitectónico y puramente construc ti vo . Son entre éstos de destacar el grutesco, desplegado a lo largo de resaltes y pedes ta l es , entablamentos, guardapolvos, cumbreras, etc. , y que se ha definido como un motivo decorativo confor mado a base de se res fantásti cos, vege ta les y animales, completamente entrel azados y comb in ados en un todo único. Tal es motivos eran conocidos a través de l as es tampas que los grabadores ita li anos y flamencos realizaban del mismo , abundando lo s ma scarones, esfinges , bestias , junto a otros personajes y animales quiméricos. Al tiempo se multiplican en el retablo toda una serie de cabezas aladas de ángeles, frutas, calaveras , etc. La decoración "a cande li eri" se ubicó fundamentalmente en los elementos sus te ntantes, y sobre todo en l os guardapol vos d el retablo, siendo también éste un esquema frecuente dentro de este es til o. APÉNDICE DOCUMENTAL Archivo Histórico de Cáceres. Protocolos notariales. Pla se ncia. Escribano Andrés Rodríguez. Leg. 2183. Sin foliar. Testamento del entallador placentino Francis co de Angulo. " Te sta mento de Francisco de Angu lo, entallador. In Dey Nomy ne Amen. Sepan quantos esta cana de testamento vie ren como yo, Francisco de Angulo , entallador vec ino que so y de la ~ibdad de Plasencia, estando enfermo del cuerpo e sano de la vol untad, en my buen juizio e estado natural, ta l qua) a Di os Nuestro Señor le plugo de me dar, cre yendo como creo en el Misterio de la Santísima Trinidad, Padre, Hij o, Espíritu Santo, tres personas, un so lo Dio s ve rdadero; y en todo en e ll o que tiene y cree la Santa Madre Yg lesia, como bueno e fie l cristiano, hago y ordeno mi testamento en la manera s igui ente: Primeramente, mando my áni ma a Dio s en la Cruz y redimydo por su Preciosa Sangre, y el cuerpo a la tierra donde fue formado, e mando que cual a Dio s Nuestro Señor le pluguiere de me ll evar, que my cuerpo sea sepultado en la Yglesia de Señor Sa n Nico l ás de Bari , en la dicha yg l esia, en la se pultura do parecie se a mi muger e hijo s. Y el día de mi enterramiento mando los cofrades de las cofrad ía s de San Antón e Sa n Ni co lá s de que yo soy cofrade que va y an a enterrar mi cuerpo con la ~inta de los dichos cofrades. Y el día de mi enterramiento digan por mi anima una vigilia , como es cost umbre de ve l as de ~era a los clérigos que la dijere. Y me di gan en el día se is m ysas de requiero, un a cantada e las otras re~adas . E me ofrenden de pan e v in o e ~era según pare~iere a my muger e a mi hijo el clérigo. lten, en lo demás tocante a my anima lo remito y encargo a Ysabe l Gómes , mi muger, e a L uis de Angu l o, my hijo, clérigo de misa, para que e ll os h agan por mi ánima lo má s que pudieren. Iten, mando a l as obras pías acostumbradas en los testamentos, a cada una, un maravedí para su ob ra. Iten, cargo que por quanto yo tengo para faser un retablo de la ygles ia de la s Casas de M ill án y unas anclas en Va l verde, que traspa so estas obras a my yerno Francisco García, según e como yo l as tengo, y le ruego l as haga lo más pronto y mejor que pudi ese conforme a lo que entre mí y el dicho my yerno está concertado, y le traspa so el d in ero que a e llo te n go y cobre para sí lo que de e ll o se debe. Y para complir y pasar este mi testamento dexo y nombro por mis testamentarios a la dicha mi muger e hijo clérigo, a los quales e cada uno de ellos, ynso lido, doi e otorgo todo mi poder cumplido, para que entren en mis bienes e los vendan, e renten en almoneda o fuera della, como a e ll os bien visto fuere, e de ese valo r cumplan e paguen este mi t es tamento ( ... continúan una serie de particiones entre los miembros de su familia -Lu is de Angulo, Cata li na de Angulo y Ana Gómez- , acompañadas co n las típicas fórmul as jurídi cas ... ) 367 ( ... ) que fue fecho e otorgado en la dicha (ibdad de Plasencia, a veinte y tres d ías del mes de octubre, a1io del na(imiento de nuestro salYador Ihesucristo de mil e quinientos y quaren ta y un a1ios. Testigos que fueron presentes a lo que dicho es, Álvaro de la Puerta e Esteban Rodríguez e Francisco Váes e Martín Ximénez e Hernando de Tera, ve(inos de la dicha (ibdad de Plasencia. Y porque el dicho Francisco de Angulo dixo que no puede firmar por la esurpa( ión de su enfermedad, rogó al dicho Hernando de Tera por él de su nombre, porque l os otros testigos dixeron que no saben firmar, e lo firmó este escribano ... Pa só ante mi , Andrés Rodríguez (Rubricado) Hernando de Tera " (Rubricado) Retablo mayor de la iglesia parroq ui al de Casas de ~fillán (Cáceres). 368 RESUMEN Desde el siglo X\' se estaban produciendo en Italia una ser ie de transformaciones artísticas que poco o na da tenían ,·a que ,· er con lo que en el resto de Eur opa se estaba llc, ·a ndo a cabo. En Espa1ia. los art ist as estaban por comp l eto imbuidos en el más puro y tradicional es til o gótico, qu e en algunas zonas com· iYía e imbricaba con el en tonces ptúante mud é jar . Ambas líneas de actuación. co mo co nsecuencia de la to ma de contacto co n las nu evas iníluencias qu e de Italia llegan durante el siglo X\'l , di ero n lu gar a un pecu liar estilo. hispánico por definición. que hoy conocemos con el nombre el e Pl ateresco. Con esta co mun icaci ón preten de rn os esw diar el amplio desarrollo qu e este estilo tu1·0 en la r eg ión e xtr e 111 e 1ia. ana lizan do las caract er ís ti cas que del mismo se 1·iert en en las ob ras retablísticas. toma nd o para e ll o co mo eje mp lo el ret ab lo ma1ur de la igles ia parroquia l de las Casas de \ l ill án (Cáceres), que hasta ahora se creía obra exclusi,·a del emallado r pl acemino Francisco García, y del pi mor, t amb ién pl acem ino, Di ego Pérez ele Ce n·era. Gracias al testam emo otorga do por el su eg ro del prim ero, Francisco de Angulo. tamb i én entallado r. sa bemo s que la obra fu e co ntr atada en un principio por é l. y luego traspasa da a su )· erno ante la e nf ermed ad que le acuciaba. declara nd o que le fueran traspasa do s al mismo los pagos que se le ad e uda ban, ra zón por la cual su n om br e se s il encia en los Libros de Cu entas ele Fábrica el e la me ncio nad a parroquia . S UMMARY Since 15th ce mury , a succession of ani stic transformations 1\' ere being pr o clu ce d in ltaly that ha cl alreadv nothin g lO do with what in the rest o f' Europe 1rn s being carried aut. In Spain, artistic men were co mplete ly plun gecl into the poorest and most traditional Gho ti c s tyl e, 1\'hi ch li1 -ec l ancl 01 ·e nl'ear ed with the strongest ~l ud ej ar. in some places. Both liv es of behaviour, as a se quen ce of the co mact with the new iníluences which ar ri l'e in ltaly cluring the 16th cenwry, created a peculiar style, hispanic by definiti on, that nOll' da ys 11 ·c kno \l' it by name of Plate re sco. \.\'ith this co m111uni cat ion, 11 ·e pr ete ncl to sw dy thc s pa cious cl eYe! op111ent that th is stvle had in Re li gio 11 of Extremaclura, anali si 11g th e character istics that, from itse lf , are re fl ec te cl in the altarpiece work s, taking for it, as an exa mple , the biggest a lt arp iece of the P arrochial Church from Casas el e \'1illan (Caccres). that by now wa s create cl an exclusil'e pl ay of the sculptor from Plase 11 cia, Francisco García, a nd th e paint er, al so from Plasencia, Di eg o Perez de Cen ·e ra. Thank s for the will gi1·en by the forme,,'s fathe r-in-la11"- , Francisco el e Angulo, also sculptor, we know t hat at the b eg inning the wo rk 11 ·as signed up by him, ancl transfixecl to his son-in-law b ec au se of the illness from which he was suffering, saying that the payings he ll'as in debts were transfix ed to the same pcrson, reason for ,,.hich it is si len ce in the mentione cl parish 's facto, fs accou nt book. 369