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Estudio geoarqueológico del yacimiento de El Bebedero (siglos I a.c. a XIV d.c., Lanzarote, Islas Canarias)

Criado Hernández, Constantino,Atoche Peña, Pablo

Abstract

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Full text

ESTUDIO GEOARQUEOLÓGICO DEL YACIMIENTO DE EL BEBEDERO (SIGLOS I A.C. A XIV D.C., LANZAROTE, ISLAS CANARIAS) Geoarchaeology of El Bebedero site (Lanzarote, Canary Islands) Constantino Criado (1) y Pablo Atoche (2) (1) Departamento de Geografía. Universidad de La Laguna. 38071 La Laguna (Tenerife). email: [email protected] (2) Departamento de Ciencias Históricas. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Plaza Constitución s/n. 35003 Las Palmas de Gran Canaria. Resumen: a partir del análisis de los sedimentos y del contenido arqueológico y paleontológico de los diferentes estratos, puestos al descubierto durante las excavaciones efectuadas en El Bebedero, se han obtenido algunas conclusiones de carácter geoarqueológico. Los datos indican que, entre los siglos I a.C. y IV d.C., la intervención humana sobre el territorio propició la rápida degradación medioambiental del entorno del yacimiento, un proceso que se ralentizó con posterioridad hasta alcanzar el siglo XIV. El resultado más evidente de ese fenómeno fue la profunda destrucción de los suelos, un hecho que, por las pruebas recogidas en otros lugares de la isla, puede haber afectado de manera generalizada a la totalidad del espacio insular. Palabras clave: Geoarqueología, erosión de suelos, sobrepastoreo, Lanzarote, Islas Canarias A b s t r a c t : the island of Lanzarote can be considered as an arid environment (UNESCO IA = 0.14), so the impacts produced by its early inhabitants triggered significant soil erosion. The sedimentological study of layers taken from the El Bebedero archaeological site gives enough evidence for this theory. The application of different techniques, including grain–size analysis, chemical features, geochemistry and 1 4C dates provides some information allows to get some geoarchaeological conclusions. In this sense, the stratigraphical cross-section shows five different layers presenting archaeological richness the number 5 (just the upper member), the 4 and the 3. The upper member of number 5 stratum and the number 4 include some remains – pottery, glass and metalswith roman features. An increase of grain-size mean along with more carbonates, phosphoric oxide, and other data indicate significant soil degradation, produced by overgrazing of goats and sheeps (bones of theses animal are abundantly present) from the 1s t Century B.C. to the 3r d Century A.D. The strata number III was developed during a long time period, since the 3r d Century A.D. to the 14t h Century A.D. In addition, data provided by the palaeontological studies confirm an ecological crisis produced by the introduction of domestic animals and others species –as the rats –. These data show a very important environmental degradation induced by the human activities from the 1s t Century B.C. to the 4t h Century A.D., being it more moderated since the 4t h to the14t h Century A.D. The occurrence of recent alluvial infilling in some of the valleys of the island (i.e., Femes and San José valleys) could indicate that soil erosion phase was produced all over the island. A c t u a l l y, we are involved in a new research projects to get consistent evidence of this last theory. Key words: Geoarchaeology, soil erosion, overgrazing, Lanzarote Island, Canary Islands. Criado, C. & Atoche, P. (2003). Estudio Geoarqueológico del yacimiento de El Bebedero (Siglos I a.C. a XIV d.C., Lanzarote, Islas Canarias). Rev. C. & G., 17 (1-2), 91-104. ISSN: 0214-1744 Revista & S.E.G. 1. Introducción La isla de Lanzarote es la más oriental del archipiélago canario, hallándose separada de la costa sahariana por un canal de algo más de 100 km de ancho (Fig. 1). De origen volcánico y forma alargada, su estructura geológica y la prolongada evolución geomorfológica que ha experimentado explican la presencia de un relieve poco destacado, en el que no existen grandes formas estructurales salvo dos macizos volcánicos miopliocenos, el de Famara en el extremo nordeste, donde se alcanza la mayor altitud de la isla, 670 m, y Los Ajaches en el sudeste, de modelado suave y amplios valles. Entre ambos macizos se suceden alineaciones volcánicas de diferentes edades y con distintos grados de evolución, pequeñas depresiones y amplios espacios cubiertos por arenas eólicas (Romero, 1987; Hansen y Moreno, 1999). La escasa altitud que presenta Lanzarote, unida a su latitud y cercanía al continente, determina que las precipitaciones anuales sean reducidas, con grandes variaciones interanuales y valores medios anuales en torno a los 140 mm. La temperatura media anual es de 20º C y la ETP, calculada según el método de Thornthwaite, se sitúa en los 940 mm. El índice de aridez de UNEP (Thomas, 1997) es de 0,14, lo que corresponde a un ambiente árido. En conjunto (tabla 1) la isla de Lanzarote presenta un clima que puede ser definido como BWhs (desértico cálido con verano seco) según el método propuesto por Köppen (Marzol, 1984). El yacimiento arqueológico de El Bebedero se localiza en la región central de Lanzarote, muy próximo a la localidad de Tiagua (29º 03’22.3” N. y 13º 37’ 31.3” W.; 200 m.s.n.m.), en el término municipal de Teguise (Fig. 2). Se trata de un asentamiento al aire libre, cuyas características definen uno de los patrones de ocupación del espacio insular desarrollado por los primeros pobladores de Lanzarote, el patrón en caldera u hoya (Atoche, 1992-93), el cual engloba a todos aquellos sitios establecidos en el interior de calderas u hoyas de origen volcánico, por lo general pertenecientes a la Serie Volcánica III (Alonso et al., 1967), con polaridad geomagnética positiva Brunhes, 0,69-0,0 m.a. (Fúster y Carracedo, 1979) y edades entre 0,7 y 0,03 m.a. (Coello e t a l . , 1992), potentes paquetes sedimentarios y en donde las precipitaciones producen la aparición de depósitos estacionales de agua denominados m a re t a s. 92 C. Criado & P. Atoche (2003). Rev. C&G, 17 (1-2) Figura 1. Posición del archipiélago canario en relación con la costa sahariana. Figure 1. Location of Canary Archipelago in relation with the Saharan Coast. Estudio geoarqueológico del yacimiento de El Bebedero 93 La presencia simultánea de suelos fértiles y pequeñas charcas estacionales hicieron de esos sitios entornos ecológicos muy favorables, en especial para los primeros pobladores de la isla quienes tenían en el cuidado del ganado y la agricultura sus principales actividades de subsistencia (Cabrera, 1989 y 1992; Cabrera et al., 1999). Reside precisamente ahí una de las razones que hoy nos permite explicar por qué en esos lugares se produjo la formación de potentes secuencias estratigráficas, conteniendo numerosas evidencias materiales indicativas del establecimiento de grupos humanos a lo largo de un amplio período de tiempo. 2. Secuencia estratigráfica En El Bebedero se han desarrollado tres campañas de excavación arqueológica (Atoche, 19851987, 1989a, 1989b, 1992, 1992-1993, 1993, 1996 y 1997; Atoche y Rodríguez, 1988; Atoche y Paz, 1996; Atoche et al., 1989 y 1995) que han evidenciado una potente secuencia estratigráfica, la cual, a nivel estructural, no ha presentado grandes variaciones de una campaña a otra. El relleno sedimentario se caracteriza por su marcada horizontalidad (Fig. 3), sólo matizada por un ligero buzamiento en sentido norte-sur resultado del acoplamiento de los ISLA Pmm Tº Tº Tº Amplitud ETP Insolación Nº días Humedad Vientos media media ver. media inv. térmica despejado relativa Lanzarote 140 20 24 16 8 940 65% 130 70% N-NE Tabla 1. Principales parámetros climáticos de la isla de Lanzarote (según Tejedor et al., 1995). Table 1. Main climatic features from Lanzarote Island (after Tejedor et al., 1995). Figura 2. Mapa topográfico de Lanzarote mostrando la localización del yacimiento arqueológico de El Bebedero. Figure 2. Topographical map of Lanzarote Island showing the location of Bebedero archaeological site. Isla de Lanzarote Arrecife El Bebedero sedimentos a la suave pendiente que poseen las laderas interiores de la hoya. De una manera general, la secuencia estratigráfica está conformada por cinco estratos, bien diferenciados tanto desde el punto de vista sedimentológico como desde el arqueológico. 2.1. Estrato V Constituido por limo, arena, arcilla y pequeños cantos, los cuales hacia la mitad de la capa adquieren una forma regular, marcando un episodio coincidente con el inicio de la intervención humana en el lugar y la transformación del ecosistema. En el extremo sur de los cortes A7 y A9, la transición entre los estratos V y IV viene indicada por una capa discontinua, de unos 0,10 m de potencia, aspecto ceniciento y color gris rosáceo (Atoche, 1997), aunque por lo general el tránsito entre esos estratos lo determina un depósito poco potente de pequeños cantos. La potencia arqueológica no supera los 0,35 m, aunque la potencia real del estrato es muy superior ya que se prolonga hasta el basamento rocoso, de tal manera que a partir de las cotas -1,30/-1,32 m el estrato pierde interés arqueológico aunque lo gana en el ámbito paleontológico, debido a la presencia de fósiles de micromamíferos como la musaraña endémica (Crocidura canariensis), el ratón fósil (Malpaisomys insularis) o diversas especies de aves (Tyto alba, Tyto SP., Columba SP., Turdus SP.y Anthus berthelotti). Cuantitativamente, el conjunto de elementos arqueológicos recuperado en este estrato no es muy elevado si se compara con los que se registran en el estrato IV, con el que comparte el mismo ambiente tecnocultural: recipientes cerámicos modelados a mano, sin decorar y con morfologías simples de paredes bajas, bases planas, amplios diámetros y formas de tendencia cilíndrica, troncocónica invertida, casquete esférico, junto a fragmentos de ánforas de época romana. En él se han encontrado restos de cuatro especies de animales domésticos: oveja (Ovis aries), cabra (Capra hirc u s), cerdo (Sus scrofa porc u s) y perro (Canis familiaris), aunque las dos últimas repre94 C. Criado & P. Atoche (2003). Rev. C&G, 17 (1-2) Figura 3. El Bebedero, secuencia estratigráfica de los cortes A7 y A9. Figure 3. The El Bebedero, cross-section in the profiles A7 y A9. Estudio geoarqueológico del yacimiento de El Bebedero 95 sentadas en unos porcentajes muy inferiores a las dos primeras. Las dataciones disponibles sitúan el inicio de la actividad humana en este estrato, en algún momento localizado en la segunda mitad del siglo I a.C. 2.2. Estrato IV Muy compacto y con una potencia que oscila entre los 0,45 y 0,53 m Está constituido por limo, arena, arcilla y algunos cantos de pequeño tamaño irregularmente repartidos por todo el estrato. Su contenido arqueológico es una clara continuidad de lo señalado para el estrato anterior, si bien experimenta un importante incremento cuantitativo indicativo de una intensificación de la actividad antrópica en el lugar. Los elementos cerámicos modelados a mano continúan respondiendo a recipientes con idénticas características morfométricas que los del estrato V, mientras que los objetos cerámicos modelados a torno también responden a grandes recipientes anfóricos pertenecientes al ámbito cultural romano, procedencia a la que del mismo modo responden varios fragmentos de objetos metálicos realizados en cobre, bronce y hierro, además de una pequeña cuenta de collar de pasta vítrea (Atoche et al., 1995). Otros hallazgos materiales de interés lo constituyen las cuentas de collar con forma de tendencia bitroncocónica, elaboradas sobre conchas de moluscos marinos (Spondylus SP.), o con forma de tendencia cilíndrica y fabricadas sobre la sección hueca del hueso de una cabra u oveja, además de varios fragmentos de molinos de mano circulares, realizados sobre basalto. Los restos de fauna doméstica son extremadamente numerosos, y con un porcentaje abrumadoramente alto con respecto a la fauna silvestre. Se trata sobre todo de cabras y ovejas y, en menor medida, de cerdos y perros. Entre los animales no domésticos resulta muy significativa la presencia de la rata (Rattus CF. rattus), una especie que parece haber sido introducida en esos momentos en Lanzarote, y restos de diferentes aves (Corvus corax yButeo buteo). Las dataciones disponibles sitúan el final de este estrato en un arco temporal comprendido entre las postrimerías del siglo III d.C. y las primeras décadas del siglo IV d.C. 2.3. Estrato III Con una potencia que oscila entre los 0,19 y 0,24 m, está constituido mayoritariamente por limo, arena, arcilla y cantos dispuestos de manera irregular, los cuales consiguen en algunas áreas tapizar la casi totalidad de la superficie del estrato a modo de reg. El registro material está marcado por la interrupción de la presencia de objetos de adscripción romana. Los recipientes cerámicos modelados a mano mantienen mayoritariamente unas características morfotécnicas similares a las de los estratos V y IV, aunque aparecen por primera vez vasos de mayor calidad técnica, decorados con motivos realizados con incisiones, impresiones o relieves. El resto del conjunto material está constituido por elementos líticos tallados y pulimentados (bruñidores, tapaderas de grandes contenedores con forma de tendencia circular, molinos de mano circulares...). En esencia, un conjunto material que no supone una ruptura radical con la tradición tecnológica representada en los estratos V y IV y que, por tanto, difícilmente se puede interpretar como resultado de la llegada de nuevos pobladores a la isla sino más bien por todo lo contrario, como un proceso de adaptación surgido en ausencia de contactos externos, hipótesis comprobada recientemente en el ámbito de las industrias líticas talladas (Martín, 2000). El final del estrato supone de nuevo la aparición de cerámicas modeladas a torno, si bien en este caso con superficies exteriores vidriadas correspondientes al tipo de recipientes que se localiza en el sur de la Península Ibérica y el norte de África tras la conquista árabe. De hecho, las fechas cronométricas disponibles sitúan el desarrollo del estrato III en un arco temporal ubicado entre las primeras décadas del siglo IV d.C. y los inicios del siglo XIV d . C . 2.4. Estrato II Presenta un desarrollo y una potencia algo irregular, oscilando esta última entre los 0,11 y 0,16 m. Está conformado por ceniza volcánica (rofe), limo y algo de arcilla. Apartir de la documentación histórica existente podemos deducir que esta capa resultó de la acumulación piroclástica debida a los eventos explosivos sucedidos entre octubre de 1730 y enero de 1731 dentro de la gran erupción de Timanfaya; durante esta fase explosiva las cenizas alcanzaron toda este sector de la isla, arruinando aljibes, maretas y campos de cultivo (Carracedo y RodríguezBadiola, 1991; Romero, 1991). 2.5. Estrato I Con una potencia aproximada de 0,27 m, está constituido por limo, arena, arcilla y algunas piedras de pequeño tamaño. Según los testimonios orales recogidos en el lugar se trata de tierra traída desde otros lugares al objeto de preparar un campo de cultivo según la técnica conocida con el nombre del enarenado. Contenía escasos restos materiales, entre ellos algunos fragmentos cerámicos pertenecientes a recipientes modelados a torno de cronología tardía. 2.6. Estrato superficial De escasa potencia, está constituido por ceniza volcánica (rofe) de granulometría muy regular, restos de la capa superficial del antiguo enarenado. El registro material es de una gran pobreza, integrado sólo por elementos de compleja filiación cultural y cronológica. Aunque para los estratos I y superficial carecemos de referencias cronométricas, la información oral señala que ambas capas son el resultado de la construcción de un enarenado en la década de los años cuarenta del pasado siglo XX y donde se realizaron tareas agrícolas hasta hace sólo un par de décadas. Por esa razón, gran parte de los elementos materiales arqueológicos que contienen llegaron al lugar mezclados con los sedimentos transportados a lomos de camellos y mulos, formando así un depósito secundario ajeno al sitio. Para la secuencia estratigráfica de El Bebedero disponemos de una serie de dataciones de 14C que permiten delimitar con cierta precisión los ámbitos temporales entre los que se mueven los diferentes estratos. Las fechas (tabla 2) se han obtenido en el Isotope Physics Laboratory de la Universidad de Groningen mediante el análisis radiométrico de muestras de distinta naturaleza, o por el más reciente AMS (Accelerator Mass Spectrometry). 3. Sedimentología 3.1. Análisis sedimentológico Sobre el perfil estratigráfico del corte A1 (campaña de excavaciones de 1985), de 1,65 m de potencia, se efectuó la recogida de muestras de cada uno de los estratos reconocibles, las cuales fueron analizadas en el laboratorio del Departamento de Geografía de La Universidad de La Laguna y en el SIDIX (Servicio General de Difracción de Rayos-X de la ULL); para los estratos V, IV y III se realizaron análisis de óxidos totales en ACTLABS (Ontario, Canadá) . Las pruebas efectuadas han incluido la determinación de la pedregosidad (% > 2 mm), identificación del color Munsell (en seco y húmedo), análisis textural por método densimétrico Bouyoucos, calcimetría por el método de Bernard, pH en agua (1:2,5), conductividad eléctrica (extracto 1:1), determinación de la materia orgánica, identificación mineralógica por difracción de rayos-X, análisis de óxidos totales y la granulometría de la fracción arenosa (incluyendo la obtención de parámetros granulométricos). Como resultado de todo ello 96 C. Criado & P. Atoche (2003). Rev. C&G, 17 (1-2) ESTRATO REFERENCIADE FECHAS MATERIAL TÉCNICA LABORATORIO (Sin calibrar) DATADO USADA III GrA-2463 635±50 B.P.=1315 d.C. Hueso AMS GrN-19192 1635±90 B.P.=315 d.C. Hueso Radiométrica IV GrN-15804 1840±30 B.P.=110 d.C. Hueso Radiométrica GrN-19195 1895±120 B.P.=55 d.C. Hueso Radiométrica GrN-15762 1950±60 a.C.=0 d.C. Carbón vegetal Radiométrica GrN-19194 1980±140 B.P.=30 a.C. Hueso Radiométrica V GrA-2477 1980±50 B.P.=30 a.C. Carbón vegetal AMS Tabla 2. Dataciones cronométricas obtenidas en El Bebedero. Table 2. Cronologies for the El Bebedero archaeological site. Estudio geoarqueológico del yacimiento de El Bebedero 97 se ha podido determinar que las diferentes unidades sedimentarias que componen la secuencia estratigráfica de El Bebedero presentan las siguientes características (Figura 4, tablas 3, 4, 5, 6 y 7): Estrato V. El color en seco es 7.5 YR-5/6 (dark brown), mientras que en húmedo es 7.5 Y R - 4 / 4 (brown). Con algunos bloques en la base del perfil. Sólo el 0,6% de la muestra supera los 2 mm de diámetro. La textura es franco-limosa, con el 8,5% de arcilla, el 62,9% de limo y el 28,6 % de arena. Los carbonatos suponen el 3,3%; el pH es de 8,1; la materia orgánica es inapreciable y la c.E. es de 23 dS/m. Estrato IV. El color en seco es 10 YR-5/4 (yellowish brown), mientras que en húmedo es 10 YR-4/4 (dark yellowish brown). Frente a lo que hallamos en el estrato anterior, en éste el 26,1 % de la muestra tiene más de 2 mm de diámetro, comprendidas algunas inclusiones de fragmentos óseos de ovicápridos. La textura es franco-limosa, con un 14,8 % de arcilla, un 49,9% de limo y un 35,3% de arena. Los carbonatos se incrementan al 13,4%; el pH sube a 8,4; la materia orgánica sube al 0,2% y la c.E. desciende a 5 dS/m. Estrato III.El color en seco es 10 YR-5/4 (yellowish brown), mientras que en húmedo es 10 Y R - 3 / 3 (dark brown). El 21,5% de la muestra tiene más de 2 mm de diámetro, comprendidas algunas inclusiones de fragmentos de conchas marinas y de huesos de ovicápridos. La textura es franco-limosa, con un 15,2% de arcilla, un 54,5% de limo y un 30,0% de arena. Los carbonatos descienden al 5,8%; el pH es de 8,3; la materia orgánica sigue subiendo hasta el 0,4% y la c.E. desciende a 4 dS/m. Estrato II. Se trata de una capa de piroclastos finos de naturaleza basáltica. El color de la fracción < 2 mm en seco es 10 YR-5/4 (yellowish brown), mientras que en húmedo es 10 Y R - 3 / 3 (dark brown). El 17,1% de la muestra tiene más de 2 mm de diámetro. La textura es arenosa, con un 3,6% de arcilla, un 14,0% de limo y un 82,4% d e arena. Los carbonatos continúan descendiendo, alcanzando sólo el 2,5%; el pH es 8,3; la materia o rgánica es inapreciable y la c.E. también desciende a 2 dS/m. Estrato I. El color en seco es 7.5 YR-5/6 (dark brown), mientras en húmedo es 7.5 YR-3/4 (dark brown). El 8,4% del peso de la muestra tiene más de 2 mm de diámetro; la textura es franco-limosa, con el 14,7% de arcilla, el 51,2% de limo y el 34,1% de arena. Los carbonatos ascienden al 3,7%; el pH es 8,3; la materia orgánica es del 0,6% y la c.E. de 3 dS/m. Figura 4. Perfil combinado mostrando la estratigrafía del yacimiento de El Bebedero y las variaciones de los parámetros sedimentológicos y geoquímicos más significativos. Figure 4. Cross-section showing the stratigraphical disposition of the El Bebedero archaeological site and the changes in the most conspicous sedimentological and geochemical parameters. 98 C. Criado & P. Atoche (2003). Rev. C&G, 17 (1-2) ESTRATO COLOR FRACCIÓN % % % MUNSELL % > 2 mm. ARENA LIMO ARCILLA I 7.5 YR-5/6 8,4 34,1 51,2 14,7 II 10 YR-5/4 17,1 82,4 13,9 3,6 III 10 YR-5/4 21,5 30,0 54,7 15,2 IV 10 YR-5/4 26,1 35,3 49,9 14,8 V 7.5 YR-5/6 0,6 28,6 62,9 8,6 ESTRATO pH c.E. M.O. (%) CO3 (%) I 8,3 3 dS/m 0,6 3,8 II 8,3 2 dS/m — 2,5 III 8,3 4 dS/m 0,4 5,8 IV 8,4 5 dS/m 0,2 13,4 V 8,1 23 dS/m — 3,3 Estrato Mediana Clasificación Desviación standard I 0,03 1,65 1,02 II 0,93 1,40 0,92 III 1,65 1,80 1,35 IV 1,85 1,82 1,32 V 3,36 0,80 0,75 Estrato -0,5 0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 3,5 4,0 I 13,0 19,3 21,7 14,9 10,6 5,9 3,1 2,5 5,2 3,5 II 9,0 15,8 20,5 18,0 15,0 9,6 4,7 2,9 3,1 1,2 III 8,4 7,2 11,2 10,2 10,0 10,5 8,9 9,5 14,2 8,9 IV 5,9 7,6 8,0 7,1 9,2 11,0 11,4 11,5 17,3 10,8 V 0,2 0,2 0,1 0,2 1,0 2,3 8,4 8,4 47,1 36,4 Tabla 3. Color Munsell, pedregosidad y análisis textural. Table 3. Munsell Colour, % grains > 2 mm and texture. Tabla 4. Valores de algunas variables químicas de las muestras analizadas. Table 4. Several chemical features of the samples analyzed. Tabla 5. Valores porcentuales obtenidos por tamizado de la fracción arenosa de las muestras. La luz de la malla de los tamices se expresa en unidades Ø. Table 5. Values in % obtained sieving the sandy fractions of the samples. The diameter of the sieves has been re p resented in Ø units. E. SiO2Al2O3Fe2O3MnO MgO CaO Na2O K2O TiO2P2O5LOI TOTAL III 44,18 12,07 8,23 0,16 4,47 8,98 1,00 2,26 1,60 2,95 13,12 99,01 IV 38,97 10,30 6,41 0,13 4,17 13,88 0,89 2,26 1,29 2,72 18,26 99,28 V 48,50 14,47 8,79 0,11 2,69 3,51 0,79 3,58 1,60 0,84 15,36 100,26 Tabla 7. Resultados de los análisis geoquímicos en porcentajes de óxidos totales. Tabla 7. Results of geochemical analysis as percent of total oxides. Tabla 6. Parámetros granulométricos de la fracción arena. Table 6. Grain-size parameters of sandy fraction. Estudio geoarqueológico del yacimiento de El Bebedero 99 3.2. Granulometría de la fracción arenosa Algunos de los resultados obtenidos en el cálculo de los parámetros granulométricos (tabla 6) presentan gran interés de cara a complementar nuestra interpretación paleoambiental, de tal manera que, si exceptuamos los estratos I y II, en los estratos V, IV y III se aprecia un progresivo incremento del valor mediano a medida que se asciende en la secuencia estratigráfica (tabla 6). Así, el tamaño mediano en el estrato Ves de 3,36 Ø, en el estrato IVes de 1,83 Ø y en el estrato III es de 1,65 Ø. Por otro lado, los datos de la desviación standard muestran una clasificación peor conforme cambiamos del estrato V (0,75) al IV(1,32) y al III (1,35). Por lo que al parámetro de clasificación (simple sorting measure) se refiere también refleja un incremento, en consecuencia una peor clasificación, conforme se asciende del estrato V (0,80) al IV (1,82) y al III (1,80). De la lectura de los datos anteriores se puede colegir que en El Bebedero y su entorno se produjo un considerable incremento de la energía cinética entre los estratos V y el III, o lo que es lo mismo, entre los siglos I a.C. y IV d.C. 3.3. Geoquímica Tres muestras correspondientes a los estratos V, IV y III fueron enviadas a Actlabs (Canadá) al objeto de efectuar análisis geoquímicos expresados en porcentajes de óxidos totales; los resultados obtenidos se muestran en la tabla 7. La interpretación de la geoquímica confirma el enriquecimiento en calcio de los estratos IV y III respecto al V, lo que puede resultar de dos hechos: del desmantelamiento de los suelos con horizontes Bca y por el aporte de los restos óseos depositados en el lugar. De los resultados anteriores también resulta llamativo el incremento que se produce en los porcentajes de fósforo precisamente en los dos estratos que, desde el punto de vista arqueológico, muestran una intensa ocupación humana y, por tanto, una elevada frecuencia en la presencia de restos óseos pertenecientes a fauna doméstica. 4. Discusión La lectura cruzada de los datos obtenidos mediante los diferentes análisis llevados a cabo sobre las muestras de sedimentos de los estratos V, IVy III permite realizar una primera aproximación, al menos en términos morfogenéticos, a la evolución paleoambiental ocurrida en El Bebedero. Con anterioridad al asentamiento humano en el l u g a r, el cual se produce en torno al siglo I a.C., se desarrolló una etapa representada geológicamente por gran parte del estrato V, durante la cual la situación que nos muestra la analítica sería la siguiente: las fracciones menores de 50 µm alcanzan el 71,3%, estando prácticamente ausente la fracción grosera superior a 2 mm de diámetro; del mismo modo es muy escaso el contenido en carbonatos y fosfatos e inapreciable la presencia de materia orgánica, aunque la salinidad es alta. En consecuencia, el estrato V se identifica con la m a re t a original, libre de cualquier intervención antrópica. De esa manera, hasta el momento en que se produjo el establecimiento humano, El Bebedero funcionó como un receptáculo estacional de las aguas de lluvia, las cuales se acumularían durante la estación húmeda para desecarse a continuación, lo que ocasionó el paulatino depósito de sales, fundamentalmente halita, transportada en forma de aerosol desde la cercana costa hasta los suelos circundantes, e identificada como un pico a 2,82 Å en el difractograma de rayos-X. Por otro lado, el carácter fino de los sedimentos y la buena clasificación y finura de las arenas que componen el estrato V son indicativos de una situación generalizada de fitoestabilidad, capaz de impedir una eficaz erosión pluvial y el posterior arroyamiento. Por lo que respecta a la casi total ausencia de materia orgánica, pensamos que se trata de un hecho achacable directamente al carácter estacional de la mareta, aspecto responsable de que en la charca y sus sedimentos se haya desarrollado un ambiente oxidante capaz de degradar rápidamente cualquier elemento orgánico. Ala interpretación anterior sólo se le puede contraponer un argumento: la inexistencia de estructuras sedimentarias claras que evidencien la típica deposición laminar de charcas en régimen de baja energía. Esa ausencia parece tener su explicación en la presencia de arcillas esmectíticas (pico en 17 Å tras solvatación con ethilenglicol), capaces de modificar su volumen en función de la cantidad de agua que contengan; en consecuencia, las estructuras laminares pudieron haber sido alteradas, hasta desaparecer, por un proceso continuo de dilatación y contracción.