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El consumo de tabaco en España en el siglo XVIII

Solbes Ferri, Sergio,Luxán Meléndez, Santiago de,Torres Sánchez, Rafael,González Enciso, Agustín

Abstract

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Full text

EL CONSUMO DE TABACO EN ESPAÑA EN EL SIGLO XVIII Por Grupo deEstudios del Tabaco (GRETA) INTRODUCCIÓN. Elobjetivo de este trabajo es doble. Por una parte, presentar los datos globales del consumo de tabaco en general y de las diferentes clases de tabacos en particular, en España durante el siglo XVIII. Por otra parte, ofrecer una serie de ejemplos regionales que muestran tanto la conformidad o no, de esos lugares a la media general española, como las peculiaridades de cada administración de la renta del tabaco. El estudio viene firmado por el Grupo de Estudios del Tabaco, formado por los profesores Monserrat Gárate, Agustín González Enciso, Santiago de Luxán, José Manuel Rodríguez Gordillo, Sergio Solbes y Rafael Torres Sánchez, de las universidades de Navarra, Las Palmas, País Vasco y Sevilla, que através de investigaciones anteriores de algunos de ellos, y de antenores trabajos de equipo, vienen estudiando desde hace tiempo, algunos de los aspectos más importantes de la renta del tabacal. En este caso, lo que aquí se presenta son las primeras conclusiones sobre un estudio del consumo regional de tabacos en España, que fue uno de los temas de trabajo de la última reunión científica del grupo/, El estudio regional exige el conocimiento de los consumos totales, para poder hacer la correspondiente comparación. A eso se dedica el pnmer epígrafe, que recoge cifras en parte conocidas y en parte inéditas, de ,Como trabajos colectivos hay que destacar dos libros, fruto de sendas reuníones científicas en la Universidad de Navarra y en la de Las Palmas: A. González Enciso y R. Torres Sánchez (eds.), Tabacoy economía enel szglo XVIII, Pamplona, 1999 y S. de Luxán, S. Solbes y J.J. Laforet (eds.), El mercado del tabaco enEspaña durante el szglo XVIII, Las Palmas de Gran Canaria, 2000. Agradecemos la financiación de la Fundación Altaclis que hace posible la celebración de nuestras reuniones científicas. 2 El consumo de tabaco enlaEspaña del szglo XVIII, Universidad de Sevilla, 18 al 22 de marzo de 2002. 314 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO los consumos totales. Además se hace una diferenciación importante y novedosa sobre la diferencia de tabacos consumidos, los diferentes tipos, que además de justificar el plural, tabacos, en los epígrafes, explican los diferentes modos del consumo, fruto tanto de los gustos del consumidor, como de las preferencias de oferta de las fábricas de Sevilla. El resto de los epígrafes recogen cada uno de los ejemplos particulares, que no son al azar. Sevilla, Madrid, Galicia yValencia estaban entre las regiones de mayor consumo; Madrid, además, era centro redistribuidor para casi toda España durante buena parte del siglo. Por su parte, Cataluña, aunque presenta consumos más bajos, es una de las regiones de mayor dinamismo económico ysocial en el siglo y Soria, en cambio, representa el contraste de una provincia supuestamente pobre del interior. En todos los casos se hace un breve planteamiento general del caso, al cual se añade un cuadro con los valores quinquenales del consumo, suficientes para apreciar su evolución, y un gráfico que representa valores anuales. Por supuesto que en todos los casos estamos hablando de consumos oficiales, que en definitiva es lo que la renta vendía a través de sus estancos ytercenas. No entramos aquí a valorar otras cuestiones, sino que en esta prImera presentación, interesa solamente calibrar el consumo oficial. Para simplificar las cosas hemos escogido la cronología más sencilla, desde 1731, fecha en que comienza la administración única en la renta del tabaco, hasta 1798, que es el último año de las senes generales que aparece en las fuentes. Sólo en un caso se supera la fecha final y en algunos hay alguna pequeña imprecisión en el comienzo. En cualquier caso, creemos que se mantiene bastante bien la uniformidad cronológica que permite la comparación. Con respecto a las fuentes, las del primer epígrafe, el de datos generales, se citan a pIe de página. En los demás casos lo hemos omitido para SImplificar, pero es bastante sencillo: los datos provienen del Archivo General de Simancas, Dirección General de Rentas, remesas Iy Il. Como la ordenación es alfabética por administraciones, es fácil localizar los legajos correspondientes en el inventario del archivo. 1.- EL CONSUMO DE TABACOS EN ESPAÑA EN EL SIGLO XVIII. El consumo de tabaco en la España del siglo XVIII ha sido un tema que se tenía por conocido desde hace ya largo tiempo. Se veía, podríamos decir, como un valor seguro en nuestra aproximación a la historia de este hábito en aquel período, que tan olvidado estaba en otros muchos aspectos y pormenores. Al menos así se entendía para los años de sus dos últimos tercios -1730 a1800y para las cifras globales de aquella renta en el conjunto del remo. EL CONSUMO DE TABACO EN ESPAÑA 315 Ello era así porque se habían divulgado en distintos momentos las estadísticas de consumos yvalores para todos aquellos años. Carga Argüelles fue el primero en publicar algunos de sus valores para ese período y algo después J. López Juana Pinilla, Pita Pizarro yalgún otro continuaron ampliando en parte toda esta información. Sin embargo fue Garda de Torres el que nos ofreció la evolución completa de todo aquel período en su obra sobre el tabaco publicada en 1875. Andando el tiempo hemos sabido que este último dio a la luz, aunque con ciertas diferencias de muy corto alcance, los resúmenes de la actividad de la renta que el propio Pinilla había recogido en una Memoria de 1825, que nunca llegó a publicar, y que se conserva hoy día manuscrita en el archivobiblioteca del Ministerio de Hacienda en Madrid. También conocemos ahora que la sene estadística no es única; tenemos noticias de otras dos, al menos: una en el Archivo General de Simancas ry ailadolid) y otra en el Museo Naval de Madnd. 3 Esta última es muy similar ala publicada por Garda de Torres y, aunque sin cambiar en exceso la información, ofrece datos dispares para varios de los años recogidos, pero que no modifican en lo esencial la visión que ya temamos. La de Simancas, por su parte, introduce una variable de sumo interés para el estudio que pretendíamos, pues ofrece en todos los años la división de los consumos por clases de labores, aunque concentradas éstas en dos apartados genéricos: tabaco polvo, por un lado, y hoja, cigarros y rama, del otro. Finalmente, hoy ya no podemos 19norar que en determinados momentos la renta ingresó fuertes sumas que fueron desviadas hacia otros empeños sin que, a pesar de provenir de las ventas de tabacos realizadas por el citado organismo, pasasen aengrosar los rendimientos globales de éste; en suma, que los valores del estanco habían sido infravalorados en cualquiera de las estadísticas indicadas. Los resultados globales que se pueden ofrecer hoy, aún a la espera de ahondar más en nuestras investigaciones, dan unos valores que podemos entender como muy semejantes, sea cual fuere la fuente por la que optemos. Debido a ello nos ha parecido conveniente centrarnos en la estadística de Simancas, tanto por su más estrecha vinculación al estricto mundo de la renta del tabaco, como por la novedad que aporta y, en fin, por tratarse de una nueva serie documental aparecida en los últimos años, en contraste con la de Pinilla-García de Torres tantas veces citada." 3 En el AGS: DGR, II, legajo 4.636, Estado del consumo de tabacos delas clases quese expresan, saianosy gastos en los años stgUlentes (1740-1799), yen el Museo Naval: Colección Enrile, ms. 2.186, doc. 19, f. 66, Razón del consumo de Tabacos detodas clases enEspaña;su valor, gastos deAdministracióny resguardo; y líquido producto, en libras castellanas y reales de vellón; como también elano común por quznquenios, desde 1740 al de 1798. 4 Fue recogida por J.M. Rodríguez Gordillo en "El Tabaco: del uso medicinal a la industnalización", en LaAgricultura Viajera. Madrid, 1990. 316 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO Finalmente, hemos de señalar que la sene se inicia en 1730-31, dado que ya tenemos publicada la última revisión sobre la década de los años treinta que ha permitido mcorporar información de extremado interés, renovando así las muchas imprecisiones, en algunos casos, y las lagunas yerrores graves, en otros muchos, que ofrecían los valores de García de Torres para la misma década'. Además, gracias a ello, nuestro estudio se abría en el instante mismo de la implantación de la Universal Administración, sin duda, la medida de mayor trascendencia de cuantas se aplicaron a la regulación de la renta a lo largo de todo el siglo XVIII. Por coherencia con el conjunto de los datos particulares, hemos concluido esta serie en 1798. Estos son los valores: Cuadro n° 1 RENTA DEL TABACO. Reino de España Consumo de tabacos por clases (1730-1798) (En libras) ANOS Polvo %Humo %,Total 1730-31 I--3.946.884 1731-32 --3.220.875 1732-33 --I3.500.252 1733 --i3.534.246 1734 --3.385.780 1735 -- - 1736 --3.320.012 1737 II 2.886.661 -- 1738 --2.950.679 1739 --3.086.700 1740 2.158.241 67'4 .1.042.048 32'6 3.200.289 1741 1.885.656 67 i930.935 33 12.816.591 1742 1.713.737 67'3 833.385 32'7 2.547.122 1743 1.775.928 67'8 844.010 32'2 2.619.938 1744 I1.733.136 67 853.618 33 2.586.754 1745 1.751.092 67'4 847.965 32'6 2.599.057 1746 1.731.931 67 855.515 33 2.587.446 1747 11.733.106 66 895.424 34 2.628.530 1748 i1.690.255 65 907.683 35 2.597.938 1749 1.726.263 64'4 953.940 35'6 2.680.203 1750 1.710.736 64 963.586 36 2.674.322 5 Nos refenmos al trabajo de Rodríguez Gordillo que se incluye en el CItado libro de Luxán, Solbes yLaforet, editores (ver nota 1) EL CONSUMO DE TABACO EN ESPAÑA 1751 1.737.518 62'6 ! 1.036.957 37'4 2.774.475 1752 1.797.537 61'8 11.112.729 38'2 2.910.266 1753 1.777.793 60'3 1 1.168.712 39'7 !2.946.505 1754 1.750.658 60'9 1.126.136 39'1 2.876.794 1755 1.763.271 60'5 I1.153.975 39'5 ! 2.917.246 1756 1.806.931 59'5 1.228.668 40'5 3.035.599 1757 i 1.830.766 60'5 1.194.433 39'5 ! 3.025.199 1758 1.818.206 60'4 ! 1.190.395 39'6 3.008.601 1759 i 1.835.281 59'2 !. 1.262.617 40'8 I 3.097.898 1760 1.850.754 59'1 1, 1.279.182 40'9 I3.129.936 1761 I1.844.513 59 1.276.622 41 3.121.135 1762 I1.876.828 57'4 1.391.677 42'6 3.268.505 1763 (1.895.091 59 1.320.628 41 I3.215.719 1764 1.853.214 59'7 1.252.890 40'3 i 3.106.104 1765 1.840.643 58'5 i 1.303.175 41'5 3.143.818 1766 1.797.190 58'1 1.293.811 41'9 ' 3.091.001 1767 1.875.279 56'5 1.446.679 43'5 3.321.958 1768 1.863.236 57'7 1.363.968 42'3 3.227.204 1769 . 1.845.486 56 1.453.792 44 3.299.278 1770 ' 1.849.045 53 , 1.637.093 47 I3.486.138 1771 1.892.505 53'4 1.650.447 46'6 3.542.952 1772 1.912.073 52'7 I 1.715.985 47'3 ! 3.628.058 1773 1.880.432 51'6 1.761.879 48'4 3.642.311 1774 11.857.223 51'2 I1.766.893 48'8 3.624.116 1775 1.842.569 50'9 I1.777.543 49'1 3.620.112 1776 1.852.254 50'4 . 1.820.908 49'6 3.673.162 1777 I1.921.148 51'3 ! 1.827.406 48'7 ! 3.748.554 1778 1.810.292 49'2 1.867.013 50'8 3.677.305 1779 I1.978.975 49'2 I2.044.505 50'8 4.023.480 1780 1.478.057 48'6 1.563.942 51'4 3.041.999 1781 I1.511.120 50 I1.509.637 50 !3.020.758 1782 1.508.777 49'9 I1.513.965 50'1 .3.022.742 1783 1.511.234 48'4 ! 1.612.378 51'6 3.123.612 1784 1.550.715 47'7 1.702.389 52'3 !3.253.105 1785 1.524.123 49'3 1.564.935 50'7 3.089.058 1786 1.490.316 47'4 i 1.653.285 52'6 3.143.601 1787 ! 1.497.799 46'3 I1.739.614 53'7 I 3.237.413 1788 I1.516.677 45'7 1.802.970 54'3 3.319.647 1789 1.461.090 47'3 I1.630.742 52'7 3.091.832 1790 1.450.337 46'7 1.656.106 53'3 i 3.106.443 1791 ! 1.428.126 47'3 1.589.642 52'7 3.017.768 1792 1.420.500 49'6 1.446.146 50'4 I 2.866.646 1793 i 1.358.708 51'9 1.258.978 48'1 ! 2.617.686 317 318 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO 1794 I1.406.318 51'6 I1.321.119 48'4 2.727,437 1795 1.162.599 45'2 1.411.250 54'8 2.573.849 1796 1.230.103 44'8 1.515.826 55'2 I2.745.929 1797 1.227.823 40'1 1.835.661 59'9 3.063.484 1798 1.015.392 37'9 1.661.706 62'1 2.677.098 Gráfico n° 1 Consurros de tabacos en España (1730-1798) Totales (Ubras) 4100000 39lXXlOO 3700000 3300000 3100000 2900000 2700000 2500000 ..- C") c.o al C\I LO ca ..- '<t "- oC") c.o C") C") C") C") ""'" '<t '<t LO LO LO c.o c.o c.o ¿, "- "- "- "- "- "- "- "- "- "- "- "- C") ..- e- ..- .... .... ..- ..- .... ..- .... -e- .... "- ..- Años 00 ~ ~ g "- "- "- "- ~ ~ ~ ~ EL CONSUMO DE TABACO EN ESPAÑA 319 Gráfico n° 2 Reino de España. Consumos de tabacos por clases (1740-1798) Totales(Libras) 4.500.000 --Polvo - - - - - Humo - - -Totales Ir 3.500.000-- __ ... __~IL 3.000.000 J, -~~~-./-....."I ... 0<> -: ~\'"""",. A \_---/-/ 'v'/ \ 2.500.0004.000.000 2.000.000 . " -' ----.,,-- , .. ,l'" "'" ... - ..,; ..... .., " ...... *1" ... o! 1.000.000 ----~--,----.-------.-- .. "_Lo,, --- -- - '" ... - ........... 1.500.000 500.000 oo C') men NLO ce ...... '<t r-- o C') men NLO ce ...... '<t r-, '<t '<t '<t '<t LO LO LO mm m r-- r-- r-- r-- ce ce ce en en en r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-, r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- ...... ...... ...... ...... ...... -e-- ...... -e-- ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... Años 320 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO La evolución de los consumos nos ofrece tres etapas claramente definidas. La pnmera, entre 1730/31 y1742, presenta una fortísima contraeción dado que se pasa de una cifra cercana a los cuatro millones de libras -3.946.884 para ser exactosa poco más de 2,5 millones -2.547.122 en concreto-o En resumen, una pérdida próxima al millón cuatrocientas mil libras -1,399.762en un período de 13 años, lo que representa la caída de la demanda en un 35,5 %, a un promedio anual de 107.674 libras, si bien no fue ni mucho menos homogénea, según vamos aver. En realidad pueden constatarse tres fases sucesrvas en la contracción de esta pnmera etapa, aunque separadas por dos momentos de parcial recuperación entre ellas. La pnmera fase, muy aguda, de un solo año representa una pérdida bruta de 726.009 libras, es decir, -18,4 % en relación al máximo alcanzado al comienzo de la serie. Es, sin duda, la más destacada en volumen, aunque no la mayor en porcentaje. Se suceden a continuación dos años en los que se observa una leve y fugaz recuperación con 313.371 libras (+8,9%), Si bien sólo representa un 43% de la pérdida anterior, para de nuevo entrar en una segunda fase más prolongada de cinco años y nuevamente de demoledores efectos, aunque con mayor intensidad desde 1737. La pérdida bruta alcanza las 647.585 libras, es decir, otro -18,3% en relación a1733, pero que llega ya al-26,7% acumulado sobre 1730/31. Tras esta segunda fase, de nuevo tres años de otra leve y precana recuperación con 313.628 libras consumidas de más en 1740 (+10,9%), lo que no alcanza III al 50% de la caída inmediata anterior, antes de la tercera fase crítica de otros dos años. Esta última supone una nueva pérdida de otras 653.167 libras, que representa una caída del 20,4% en relación al último año citado y un porcentaje acumulado frente a los inicios en 1730/31 -verdadero record hasta entonces en el consumo español de tabacoque, como ya apunté, se eleva al-35,5%. En todos los casos cada crisis tiene idéntica motivación: el alza de preclOs de las labores dadas al consumo por la renta. No obstante, el influjo en cada caso es dispar y de muy distinta intensidad de conformidad con la cuantía que suponía cada una de ellas. A comienzos del período y en el año 1741 se trató de dos nuevas tarifas implantadas: la pnmera con motivo del cambio que representó la Universal Administración, y la segunda debida a la nueva reorganización de la renta en estrecha vinculación con la guerra con Gran Bretaña y con la última suspensión de pagos del año 1739. En el caso de los años centrales de esta pnmera etapa, la de menores efectos, fue simplemente la subida de dos reales en cada libra de tabaco vendida con destino a las obras del Palacio Real de Madrid, aunque la cnS1S venía produciéndose desde 1733. Hoy sabemos ya del impacto directo que cada una de estas medidas produjeron sobre los precios de los tabacos entonces vigentes graCias al ya EL CONSUMO DE TABACO EN ESPAÑA 321 citado artículo de Rodríguez Gordillo; no es preclso, por tanto, detenernos en exceso, sino tan sólo recogerlo muy brevemente. La tarifa de 1730/31 representó una subida generalizada de 5,02 puntos en el valor final obtenido de cada una de las libras de tabaco consumidas en el marco de la renta en aquel año: de 11,80 a 16,82 reales/libra en la relación total consumo/valor líquido, lo que suponía "en torno a un 42,5% de incremento en la presión por libra vendida." Ello explica, con independencia de otros factores que también pudieran afectar, la caída en el consumo, ya mencionada, de cerca de %de millón de libras (-18,4%). La imposición de 1737 fue menor a todos los efectos. Sólo supuso un incremento de dos puntos en este mismo promedio (de 17,45 reales/libra en 1736 a19,49), lo que representaba un 11,5% de mayor presión en la fiscalidad del tabaco. No obstante? también causó el fuerte impacto que ya vimos: reducción de los consumos en algo más de 400.000 libras. Por último, la tarifa de 1741 de nuevo representó otro aumento brutal de la presión -de 20 a 29,18 reales/libra, es decir, 9,18 puntos más-, nada menos que un aumento entre el 45 Yel 46%, y de ahí, lógicamente, los demoledores efectos apuntados con anterioridad: la pérdida de 653.167 libras en los consumos en 1742. La segunda etapa se prolonga a lo largo de 37 años entre 1742 y1779, Y está marcada por un continuo ascenso de los consumos. Tan sólo pueden observarse dos breves períodos de cierta paralización en esta evolución: uno inicial de 5 ó 6 años, entre 1743 y1749, en los que puede decirse que en la práctica se mantienen los consumos del último año crítico; y otro, de parecido número de años, entre 1762 Y 1768/69, en el que queda de manifiesto un corto retroceso en la progresión permanente que toda aquella larga etapa representa: fuerte caída de algo más de 177.500 libras en 1766 en relación a las 3.268.506 libras del nuevo máximo de 1762. Casi nada digno de resaltar, debemos concluir, a la vista de la prolongada recuperación posterior a estos breves estancamientos. El resultado de todo ello es que partiendo del último valor citado para 1742 -los 2,5 millones de libras-, se vuelve a recuperar con creces la cifra del inicio del período, puesto que incluso se supera en esta ocasión en unas decenas de libras: en total 4.023.480, lo que representa 76.596 libras más que en el año 1730/31. En definitiva el valor más alto de toda la centuria, que se logra tras un promedio de crecimiento anual de casi 40.000 libras -39.902 para ser exactos-o En suma, en 1779 se volvía a los valores ya alcanzados casi medio siglo atrás. Es de destacar que se tardase tres veces más tiempo en ganar lo que se había perdido en los 13 años anteriores. Entendemos que se trata de un hito -el de 1730/31a destacar en la evolución de nuestro siglo XVIII. Finalmente una tercera etapa, ahora entre 1780 y1798, vuelve a representar una nueva contracción bastante similar ala experimentada por los 328 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO (35% en 1781 y 1785 frente al citado máximo de 1777, o25,5% en ambas fechas si las comparamos con 1779), se contiene en mucho mayor medida que en el conjunto del territorio español. Es cierto que en ningún momento volvería Sevilla a los valores previos aaquélla, pero también lo es que su evolución no refleja en modo alguno la aguda crisis que observábamos en este último ámbito. En el modelo sevillano tenemos medias quinquenales en torno a385.000-390.000 libras entre 1780 y1794 Y de unas 375.000 para 1795-98. Por tanto, continuidad, aunque con altibajos, en los niveles de los nuevos valores de consumo y, pese a todo, aún altísimas cifras en relación con los restantes territorios y demarcaciones controlados por la renta del tabaco. Todo ello representa para el reino sevillano una caída de su porcentaje a un valor entre 11,5 y el 12% durante los años ochenta, para despuntar luego con mayor fuerza hasta alcanzar un promedio de 13,5% en la década final del siglo. Pero hay aún otras singularidades. A partir de la sima representada por los años cuarenta, crecen los consumos en los dos grupos de labores de polvo y humo, a los que aludíamos extensamente; claro es que con mayor dinamismo y prácticamente en continua progresión en estas últimas, y con bastante mayor atonía, aunque casi slempre en alza -menos en el período 1767-76en las pnmeras. El ritmo se quiebra de forma radical con la crisis que en el reino sevillano se desarrolla entre 1777 y 1781: en el primero de estos años para el tabaco polvo y en el segundo de nuevo para éste y también para las variedades de humo. A partir de este momento el distanciamiento entre ambos tipos de labores es cada vez mayor en este territorio e igualmente divergente se observa la evolución de sus valores. En tanto que el polvo se muestra en una crisis de extraordinarias proporciones con 195.454 libras de promedio en el quinquenio 1775-79, 121.604 en 1785-89 y tan sólo 87.0956 en 179598, que sería, según vimos, la definitiva también en el conjunto español, el humo recupera sus consumos de 1779 en diez años y continúa su progresión ascendente, sólo interrumpida entre 1793 y 1796: 285.154 libras promedio para el qumquemo 1775-79,251.347 Y264.940 en los dos inmediatos, para de nuevo alcanzar las 288.928 y286.359 libras al finalizar el siglo. Todo ello nos habla de que en el remo de Sevilla existía un equilibrio de partida bastante mayor entre los tabacos de polvo y las variedades para humo: 46,5 y 53,5% respectivamente, a mucha distancia de la tónica imperante en el ámbito general de la renta. El equilibrio se alcanza de inmediato -en 1743y se mantiene, punto arriba, punto abajo, hasta 1750, año a partir del cual el predominio de estas últimas crece constantemente, pese a alguna fugaz alternancia que nada representa. En la década de los ochenta, coincidiendo con la crisis, el tabaco para humo representa ya los 2/3 de los consumos frente al tercio restante del polvo, y en los noventa se consolida la proporción 75%-25% para una y otra variedad. Aún más; concluyendo EL CONSUMODE TABACOEN ESPAÑA 329 el siglo se está en la práctica en el 80 yel 20% respectivamente. Evolución única, creo entender, en el conjunto del reino español, a la que sólo se aproxima, Si bien siempre con algún punto menos, el ámbito gaditano. No era de extrañar, pues era lógico que así sucediese dadas las enormes similitudes, la vecindad ylas continuas relaciones entre uno y otro. Cuadro n° 2. EL CONSUMO DE TABACOS EN SEVILLA EN EL SIGLO XVIII. Medias quinquenales (1740-1798). Libras. SEVILLA Fechas I Tabaco %i Tabaco %Total N° % i Polvo Humo Consumo Índice Re/!./Esp. 1740-1744 160.796 48°6 170.083 51°4 330.879 100 12,01 , 1745-1749 148.556 I49°4 152.195 50'6 300.751 91 11,49 , 1750-1754 153.845 49°5 I156.748 50°5 310.593 94 10,95 I 1755-1759 168.061 46°3 195.011 53°7 363.072 110 12,03 1760-1764 165.026 I45°3 1, 199.566 54°7 364.592 110 11,51 1765-1769 i186.166 46°3 215.648 53°7 I401.814 121 12,49 1770-1774 169.402 139°4 260.535 60°6 429.937 I130 11,99 , 1775-1779 I195.454 40°7 i285.154 59°3 480.608 I145 12,82 !i 1780-1784 139.616 35°7 251.347 64°3 '¡ 390.963 118 12,64 1785-1789 121.604 31°5 264.940 68°5 386.544 117 12,17 1790-1794 98.425 25°4 288.928 74°6 387.353 1, 117 13,51 1795-1799 87.095 23°3 286.359 76°7 373.454 113 13,23 330 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO Gráfico n° 3 REINO DE SEVILLA (SIN CÁDIZ) Consumos de Tabacos por clases (1742-1798) Totales (Libras) 600.000 ~~ _ ~~ __ ~ ~ ~ __ ~ ~ --- Polvo 1\ ------.Humo - --~-~~_._-_._~--_.~~~~------;¡-\---:--~~------ ,'v'\ - - - - Totales ~ /~V"~_~ ""-_'-'-"' '\ __ ... ~\_==_"'- ~ , ..., ...... _......,;- ¡.. ~, "-' ¡./ ' r,# , ----------~""'~J---~--------------- ~-,;-~--------.:'---:.-~~,--~ ". _ "" , tt .... ~-~--~~----_.- - ---------~--~----~--~-------=--=---~ -~= 200.000 100.000 300.000 400.000 500.000 o ----_ .... _----------------- N LO ro lñ ;¡l; r-- oC") co Ol NLO ro ..- "'" r-- oC") co "'" "'" "'" LO eo co eo co r-- r-- r-- ro ro ro Ol Ol Ol r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- r-- ..- -e- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- ..- Años EL CONSUMO DE TABACO EN ESPAÑA 3.- EL CONSUMO DE TABACOS EN MADRID EN EL SIGLO XVIII. 331 Comparación con la norma nacional, A lo largo de toda la serie (17341798f, la administración de Madrid representó, respecto alos consumos nacionales, entre el 6Yel 10% del total; debemos observar, no obstante, que en la última década del siglo su presencia tiende a ser más relevante e, incluso, supera la décima parte del consumo total. Con relación a la evolución general podemos considerar que el perfil de la curva de Madrid se ajusta bastante bien a la tendencia general de la renta. De este modo, podemos verificar las inflexiones a la baja del consumo producidas por las subidas de precios de 1741 y, de modo semejante, en 1780. Las consecuencias del cambio de 1794, serán, sin embargo, mucho más tenues. Los comienzos de siglo nos muestran, otra vez los titubeos de los consumos, Si bien, en 1804, se alcanzaron los valores máximos de la curva. En conclusión, Madrid se destaca por un comportamiento bastante regular, con un consumo más relevante en la segunda mitad de siglo. Si atendemos alos tipos de tabacos, en la capital del Remo tuvo una presencia más significativa el hábito de tomar tabaco en polvo: por encima del 80% hasta mediados de siglo; se redujo al 65% entre 1750-1779 y, a partir de estos años, no hizo más que retroceder ajustándose, con un cierto retraso, a la norma nacional, en la que el tabaco de fumar ya estaba por delante, en el segundo quinquenio de la década de los setenta. Los primeros años del siglo XIX muestran, inequívocamente, que en Madrid, aunque tardíamente, se impuso, como en el resto del país", el tabaco de humo. Madrid es la Corte y¿Sólo Madrid es Corte?": quizá uno de los rasgos significativos de la Villa y Corte, sea precisamente el peso excesivo de la misma en el conjunto de la Administración provincial. Hasta 1780, la capital estuvo por encima del 80% del consumo total; ese año, descendió de modo coyuntural al 61 %, y tenemos que suponer que, en los años finales de siglo, el volumen del tabaco vendido en el casco volvería arecuperarse, aunque no llegase a los valores iniciales", Otro de los rasgos dignos de destacarse, puede que sea, dentro de las variedades de tabaco vendidas, la oferta de productos de gran calidad (sólo Madrid es Corte). 7 Hemos preferido no tener en cuenta los años de 1732-1733; del ejercicio 17311732 nos faltan datos; igualmente carecemos de los mismos para 1799 ydel qUlnquenlo 1800-1804 sólo contamos con los datos de Madrid. 8 Puede señalarse la excepción de Canarias (Luxán, en Luxán, Solbes yLaforet, eds., 2000, p. 177-178). 9Cf. al respecto el sugestivo trabajo con el mismo titulo de D.R. Ringrose, en Madrid: historia de una capital, Madnd,1994. 10 Para los años comprendidos entre 1781-1804 no tenemos la misma nqueza de información, 332 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO Como botones de muestra significativos, podemos señalar la introducción, en 1770, de un tipo de tabaco labrado en La Habana (exquisito de La Habana!'), o el importante gasto de tabaco rapé, pnmero circunscrito a las instancias diplomáticas y,apartir de la década de 1780, más generalizado. Frente aotras partes del país, por ejemplo Sevilla, donde el consumo de tabaco es alto, en Madrid, de modo significativo en el casco, el consumo de Cigarros nunca fue importante. Con relación a la estructura de la distribución (venta al por mayor y al por menor) podemos observar, como en el resto del país, una identificación entre la extensión del hábito de fumar y el mayor dinamismo de los puntos de venta al por menor. Dado que la transición al humo fue más lenta (especialmente en la Corte)"; también lo fue la venta al por menor. En 1740, esta última sólo representaba el 28,6 % del total, en 1760 todavía apenas superaba el 36%, para incrementarse de modo coyuntural, en el ejercicio crítico de 1780, al 75,4% -lo cual puede estar indicándonos una mayor elasticidad en los consumos de la Cortey situarse en los años finales en el 61%. Finalmente podemos concluir que estamos ante una administración en la que predomina el consumo urbano, con unos valores de consumo por habitante en el casco (la Corte) muy por encima de la media nacional, que reflejan la tendencia a la baja del consumo legal per cápita: en 1740, entre 1,2 y 1,3 libras anuales por habitante; en 1757, entre 1,2 y 1,4; en 1766, 1,2; en 1787, 1,1; y en 1797, 113• Cuadro n° 3 El consumo de tabacos en Madrid en el Siglo XVIII. Medias quinquenales (1732-1804). Libras. MADRID Fechas 1730-1734 1735-1739 Tabaco I Polvo, 2140471 1963361 % 85,9 86,4 Tabaco Humo 34875 30761 I Total I %l Consumo 14,11 2489221 13,61 2270971 . N° 1% Indice . Reg/Esp. 100 9,82 91 7,28 11 Que nosotros sepamos también consumido en Cananas. 12 Como ejemplos significativos del período de tiempo en que tenemos desagregados los datos del casco, podemos consignar: 1732-3 (87,2% de consumo de tabaco en polvo), 1750 (80,5%), 1769 (74,97%) Y1780 (59,1%). 13 Los datos del número de habitantes los hemos tomado de M. Carbajo Isla, La población dela villa deMadrid desde finales del szglo XVI hasta mediados del szglo XIX, Madrid, 1987: para la Guía de forasteros de 1740 (pp. 166-177): entre 128000 y 138000 habitantes; para el Catastro de Ensenada (pp. 168-171):entre 134754y 152658 habitantes; para elPlan General de la población de Madrid (pp. 171-173): 153000 habitantes; para Flondablanca (pp. 186-195): 164000 habitantes; finalmente, para el Censo de godoy (pp. 195-204):187000 habitantes. EL CONSUMO DE TABACO EN ESPAÑA 333 1740-1744 183626 83,6 36000 16,41 219626 881 7,97 1745-1749 166233 80,6 39956 19,4\ 2061891 83 7,87 1750-1754 168782 76,9 50537 23,1: 219319 88 7,73 1755-1759 173394 76,8 52299 23,21 2256931 91' 7,48 1760-1764 179069 75,5 57872 24,51 236941 95 7,48 1765-1769 165659 71,5 65890 28,51 231549 93 7,20 1770-1774 164601 69,2 73010 30,8l 237611 95 6,63 1775-1779 160845 65,2 85678 34,8\ 246523 99 6,58 1780-1784 123403 1 58,9 85882 41,11 209285 84 6,77 1785-1789 146920 58,7 103008 41,31 249928, 100 7,87 1790-1794 147148 55,3 118956 44,71 266043 1071 9,28 1795-1799 1255841 47 141613 53[ 267197 1 107 9,47 1800-1804 95359 1 38,3 153305 61,7 1 , 2486641 lOO! 11,05 Gráfico n° 4. EL CONSUMO DE TABACOS EN MADRID EN EL SIGLO XVIII. Total y por clases ! 100000 ~--~- ! 50000 1----- - o ;Z eo Ol C\J I.C) te ~ '<t r-, oC") co Ol C\J I.C) te ~ '<t r-, oC") co o C") C") C") ~ ~ ~ I.C) I.C) I.C) eo co co co r-. r-, r-. te te Ol Ol Ol oo r-. r-, r-; r-. r-. r-, r-, !'-- r-, r-. r-, r-, r-. r-, r-, r-; r-. r-. te te C") ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ -e-- ~ ~ ~ ~ ~ ..... ~ r-, ~ --Polvo -..-Hurro -Total 334 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO 4.- EL CONSUMO DE TABACOS EN GALICIA EN EL SIGLO XVIII. Galicia aparece como una de las regiones de mayor consumo de tabaco, con una participación total cercana al 16% del total español en 1731-34, aunque esa cifra se reducirá bastante en los años sigurentes. No obstante, seguía estando entre el 8 y el 9% en el último tercio del siglo. Los datos recogidos corresponden a los años 1731-1798, ambos inclusrve. Los valores de las cuentas de la renta del Tabaco correspondientes a los años 1731-1747, incluyen los datos del Principado de Asturias, no obstante, los datos aportados en la tabla de quinquenios han sido rectificados para ofrecer solamente los relativos al consumo de tabaco de Galicia. En esta tabla hay que advertir que el pnmer intervalo y el último (1731-34 y1795-98) corresponden a4 años, y se ha calculado la media correspondiente al cuatrienio. Por otro lado, el año 1733 incluye 13 meses (Dic. de 1732 y el año entero de 1733). Durante el penado 1731-1747, la dispersión de variedades de tabaco polvo es mayor que en el penado posterior, como ocurre, en cualquier caso, en todas las administraciones. Así se incluyen las siguientes clases: chupar, común, fino, rancio, monte redondo. A partir de 1748 desaparece el consumo de rancio, común y monte redondo, yemp1eza a consumirse tabaco exquisito, Las cantidades de rapé no son representativas, al igual que otras clases como cucarachero o tabaco negro español, cuyas valores son insignificantes y sólo aparecen algunos años. Desde el punto de vista de la evolución general, se nota en Galicia también la fuerte caída del consumo en 1741, Sl bien se aprecia una fuerte recuperación, que recupera los valores anteriores, en algunos años siguientes, de modo que el descenso se retrasa hasta 174914•A partir de ese momento hay una recuperación tan leve que casr podríamos hablar de estancamiento. El menor valor del consumo del año 1767 en el gráfico se debe a que sólo se imputan los que corresponden alos 8 primeros meses del año. Como en el caso general de España, el alza se mantendrá hasta 1779. El último período es de descenso continuado de los consumos, con una recuperación en la segunda parte de los años noventa, debida sobre todo, al mayor consumo de cigarros. También en Galicia se observa una tendencia a la disminución del consumo de tabaco de polvo a favor del tabaco de humo, pero es una tendencia muy suave, de modo que el tabaco de polvo es el do mm ante todo el siglo. Aunque ambos consumos tienden a converger desde 1779, no llegan ahacerlo. La mayor aproximación se produce desde 1795. 14 En el gráfico la diferencia es mayor que en la tabla de qUlnqueruos, ya que el gráfico incluye los consumos de Asturias para el penado anterior a 1747. EL CONSUMO DE TABACOEN ESPAÑA Cuadro n° 4. EL CONSUMO DE TABACOS EN GALICIA EN EL SIGLO XVIII. Medias quinquenales (1731-1798). Libras. 335 ~ , Tabaco Tabaco !Total N° % Fechas , Polvo % Humo %Consumo Índice Reg/Esp. 1731-34\ 392125 97,09 11.766 2,91 403891 100 15,93 1735-39 i384483 96,98 11.980 3,02 396463 98 12,71 1740-44 335515 97,12 9.940 2,88, 345455 86 12,54 1745-49 1353980 97,85 7.788 2,15 361768 90 13,82 1750-54 236682 96,01 9.829 3,99 246511 61 8,69 i 1755-591 248209 95,42 11.900 4,58 260109 64 8,62 , 1760-64 259176 94,67 14.580 I5,33 273756 68 8,64 1765-69 242171 95,13 12.400 4,87 i254571 63 7,91 1770-74 259384 91,79 23.196 8,21 282580 70 7,88 1775-79 260114 90,31 27.896 9,69 288010 71 7,68 1780-84 232087 88,96 28.813 11,04 260901 65 8,44 1785-89 226778 86,42 35.617 13,58 262406 65 8,26 1790-94 !215084 85,86 35.408 14,14 250492 62 8,74 I 1795-98 198740 77,45 57.865 22,55 256606 64 9,09 336 GRUPO DE ESTUDIOS DEL TABACO Gráfico n° 5. EL CONSUMO DE TABACOS EN GALICIA EN EL SIGLO XVIII. Total y por clases (1731-1798).Libras. 700000 600000 500000 400000 300000 200000 100000 O M"<t "- o (') <O (» C\I lO ex> ..... "<t "- o (') <O (» C\I lO ex> ..... "<t t-, (') (') "<t "<t ¡::: ;:!: lO lO lO <O <O <O "- "- "- "- ex> ex> ex> (» (» (» "- ex> r-, "- r-, "- "- "- "- "- "- "- "- "- "- "- t-, "- "- "- "- ..... ..... ..... ..... -e-- ..... ..... -e-- ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... -e-- ..... ..... --F -.-f EL CONSUMO DE TABACO EN ESPAÑA 5.- EL CONSUMO DE TABACOS EN VALENCIA EN EL SIGLO XVIII. 337 La evolución en el siglo XVIII del consumo legal en el territorio formado por el antiguo reino de Valencia, puede localizarse dentro de las pautas generales de consumo de la Monarquía Hispánica, pero cuenta también con una serie de especificidades que le son propias. En los años en que iniciamos nuestro análisis, las ventas se sitúan en torno a un total de 200.000 libras castellanas de tabaco. A partir de estas fechas, desde que se impone la Universal Administración de la renta en 1731 y hasta que se publica Instrucción General de 1740, se V1Ve una etapa de reorganización de la gestión del estanco que, sin embargo, no afecta en demasía a la evolución de los consumos valencianos, pues tan sólo en 1737 éstos se sitúan por debajo de las 180.000 libras. Alo largo del año 1741 se observa un importante incremento de las ventas previo a la imposición de las nuevas tarifas para, a continuación, dar inicio a una etapa de contraeción relativamente suave, puesto que los consumos no se sitúan por debajo del referido nivel de las 180.000 libras y, a la altura de 1749, se han vuelto aalcanzar las 200.000 libras propias del momento en que se inició la reordenación administrativa. Desde esta última fecha, las ventas experimentan una clara tendencia al alza, bastante regular además, que se mantiene de modo ininterrumpido hasta el año 1780. Como se observa en el cuadro n° 5, los promedios quinquenales ascienden hasta las 230.000 libras durante los años cincuenta y primeros sesenta; rebasan las 275.000 en los últimos sesenta; y alcanzan y superan las 300.000 libras en los setenta. El incremento de tarifas de 1780 viene acompañado de una importante contracción del consumo legal pero, sin embargo, a lo largo de la década de los ochenta parece que las ventas tienden de nuevo aestabilizarse y, en 1787, se alcanzan por última vez las 300.000 libras de tabaco expendidas. El inicio de la vertiginosa caída en picado de los consumos se produce por tanto a partir del año 1788, llegando rápidamente, como ocurre desde 1792, asituarse incluso por debajo del nivel de las 180.000 libras anuales. El nuevo incremento de los precios de venta decretado en el año 1794 da la puntilla alos consumos en este territorio, situándolos muy por debajo de los niveles con los que se inició la administración directa de la renta, llegándose a alcanzar aduras penas las 125.000 libras expedidas. Si comparamos el comportamiento de la administración valenciana con las cifras de que disponemos para el conjunto de la Monarquía podemos destacar dos particularismos: en primer lugar, que el consumo en este remo no se contrajo durante los años treinta del mismo modo que en el conjunto nacional sino que, por el contrarío, prácticamente se sostuvo durante esta década (el porcentaje del consumo valenciano sobre el total nacional pasa del 5 hasta casi el 7%); en segundo lugar, habría que destacar que la caída de las ventas propia de la etapa de inicio de la crisis del