scieee Open visual document viewer

La décima constante de Virgilio López Lemus

Trapero, Maximiano

Full text

Reseña al lib o de Vi gilio López Lemus: La décima cons an e: Las adiciones o al y esc i a. La Habana: Fundación Fe nando O iz, Colección La Fuen e Vi a, 2000. Publicada en Re is a de Li e a u as Popula es (UNAM, México), IV.2 (2004), 373-376. LA DÉCIMA CONSTANTE de VIRGILIO LÓPEZ LEMUS Maximiano T ape o Ca ed á ico de Filología Española Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia Deci que en Cuba la décima es la es o a nacional es epe i algo a chisabido, pe o deci lo desde España (desde donde esc ibo) puede esul a no edoso (y has a so p enden e) pa a muchos. La décima, esa es o a que nació en España del ingenio de Vicen e Espinel a inales del siglo XVI, que i ió con pleni ud en el ea o del Ba oco español (Lope, Calde ón..., y que sin deja de se es o a cul a y ba oca pasó a Amé ica y en Amé ica se «apla anó» (en exp esión que una décima de Jesús O a Ruiz ha gene alizado) has a con e i se en la mani es ación más p o o ípica de la poesía popula , aunque sin pe de ampoco el luga que ocupó en su o igen en la li e a u a «cul a», de au o . La décima, esa c eación poé ica an pe ec a que ha sob epasado los iempos y las modas y ha alcanzado la glo ia de las ob as in empo ales, sólo compa able en la his o ia de la mé ica española al sone o -como bien dice el p opio O a Ruiz en el p ólogo al lib o que comen amos (yo añadi ía ambién el omance y la cua e a)-, pues, en e ec o, la décima y el sone o, a más de cua o siglos de su in ención (en el caso del sone o, de su inco po ación a la li e a u a española), siguen siendo las es o as en que mayo can idad de poesía se ie e en lengua española. Y la décima aun iene o a dimensión de la que ca ece el sone o, cual es la de se i como cauce de exp esión de la poesía popula adicional, e incluso de la poesía o al imp o isada. De odo ello a a el lib o de Vi gilio López Lemus, La décima cons an e, a endiendo an o a su e ien e o al como a la esc i a, como bien se p oclama desde el í ulo. El lib o es el esul ado de la conjunción de a ios ex os y es udios que nacie on, en su momen o, de mane a independien e, pe o que aho a se con igu an como capí ulos de un lib o que iene unidad concep ual y secuencia lógica en o no a la e olución de la décima en Cuba. De la décima en Cuba se a a, pues, especialmen e, pe o no únicamen e, pues de con inuo se mues a el ínculo y las elaciones que la décima cubana iene con o as mani es aciones decimís icas en el mundo ibe oame icano. Un ejemplo de ello es el úl imo capí ulo del lib o, dedicado, con unos b e es y esquemá icos azos, a dibuja el mapa de la décima en Ibe oamé ica, as habe analizado la p esencia de la décima «cul a» en países como México y en au o es an impo an es de su li e a u a como So Juana Inés de la C uz. Pe o ambién puede se lo el p ime capí ulo del lib o, el i ulado «Una discusión de cua o siglos», dedicado a disce ni los o ígenes españoles de la es o a, a explica su di usión po oda la Amé ica de habla hispanopo uguesa y a deja cons ancia de su implan ación en la li e a u a cubana. En es e úl imo aspec o, el de la implan ación de la décima en Cuba, an o sea en su mani es ación esc i a como o al, es en el que se ija López Lemus en los dos capí ulos siguien es de su lib o: el de la «Nacionalización de la décima en Cuba» y el de la «Décima y o alidad en la adición cubana». A ención especial me ecen en el lib o de Vi gilio López Lemus dos au o es cubanos his ó icos po su u ilización de la décima: Juan C is óbal Nápoles Faja do (más conocido po su seudónimo de El Cucalambé) y José Ma í. Del p ime o nadie duda que ue el g an decimis a cubano del siglo XIX, el que dio a la décima ca a de na u aleza cubana, sí bien la « u alizó» y la ijó casi con exclusi idad en los emas bucólicos y campesinos, emá ica que aún sigue igen e en g an pa e de la décima que se p ac ica hoy en día en Cuba. De José Ma í, el es udio de López Lemus nos descub e una ca a poco conocida del g an poe a nacional: no ue mucha la dedicación que Ma í le p es ó a la décima, ni son las décimas las mues as mejo es de su impo an ísima ob a li e a ia, pe o el solo hecho de que Ma í ecu ie a ambién a la décima pa a exp esa su numen poé ico, y que lo hicie a sob e emas que enlazaban muy bien con la adición decime a popula cubana, ha se ido pa a que la décima u ie a los ni eles de dignidad y de al u a poé ica que un an al o poe a le con i ió, y, sob e odo -como bien nos dice López Lemus-, la igu a de José Ma í ha se ido como un incompa able « ecundado » de la décima en los ámbi os de la poesía o al imp o isada de los epen is as cubanos. Dos se ies de a ículos hay en el lib o que comen amos (seguidos en ambos casos de una en e is a a cada uno de los dos pe sonajes) que ienen ambién un in e és pa icula , dedicados a dos de las igu as más impo an es que ha enido la décima en Cuba en el siglo XX: a Chani o Isid ón y a Jesús O a Ruiz (el Indio Nabo í), cada uno de ellos ejemplo cime o de la modalidad pa icula de la décima a la que se dedicó, Chani o Isid ón a la décima humo ís ica, O a Ruiz a la décima li e a ia, pe o los dos ejemplos pa adigmá icos de la doble mani es ación que la décima ha llegado a ene en Cuba: la esc i a y la o al. En la modalidad p ime a, la esc i a, a Chani o Isid ón hab á que econoce le el mé i o de habe sido el c eado de un nue o géne o, el de la no ela (o no ele a, como él la llamaba) en décimas, con sus amosísimas Camilo y Es ella y El ey de los campos de Cuba. A p opósi o de Camilo y Es ella, debo deci que yo me he encon ado el lib o en manos de muchos campesinos cana ios que se ec eaban con la lec u a de aquellos «amo es mon a aces»; más aún, que algunas de sus décimas han salido ya del papel y han empezado a ci cula en la o alidad de las Islas; y a un homb e encon é en la isla de Fue e en u a que sabía de memo ia las 130 décimas de que cons a la no ela de Isid ón. Y en cuan o al Indio Nabo í, nadie duda en a i ma que se a a del au o que ha lle ado a la décima cubana a la mayo al u a poé ica en el siglo XX, an o ue a po esc i o, en lib os como Es ampas campesinas, o en la décima o al imp o isada, siendo ya legenda ia la con o e sia man enida con Ángel Valien e en Campo A mada en 1955 an e más de 12.000 pe sonas que siguie on aquel duelo poé ico con un e o casi eligioso. Finalmen e, en un capí ulo que él i ula «Tesis sob e la décima», esume el P o eso López Lemus y sin e iza en 50 pun os sucesi os las ideas p incipales que a lo la go del lib o se han ido desg anando pa a con igu a el uni e so en que la décima ha i ido y i e en la adición cubana. G an apo ación es la que p es a Vi gilio a los es udiosos de la décima con es a su e lexión conclusi a, pues cada uno de es os 50 pun os iene a se un colo ón ce e o de o os an os desa ollos in es igados, y o ecen odos jun os el pano ama más comple o del «complejo cul u al» en que se ha con e ido la décima en Cuba, y is o además desde la pe spec i a de quien más y mejo la ha es udiado. Una úl ima conside ación quie o hace . La décima, en e ec o, ha llegado a con e i se en un «complejo cul u al» (no sólo en Cuba, pe o especialmen e en Cuba) de dimensiones que sob epasan con mucho el in e és li e a io. Desde ese impo an ísimo (pe o limi ado) pun o de is a, deben analiza se las décimas esc i as po an os y an os au o es de la li e a u a cubana, desde el Espejo de paciencia de Sil es e de Balboa, po se el p ime o, conside ando que ambién en él hay un a isbo decimal, has a el úl imo lib o de poesía en décimas esc i o po un Alexis Díaz-Pimien a, po ejemplo, en e los muchos poe as cubanos jó enes que hoy esc iben espléndidos lib os de poesía en décimas. Pe o es á ambién la décima adicional, hecha poesía popula , o al, que ha alimen ado las ansias de no icia, conocimien o y ies a, ambién de c í ica, del campesino cubano. Y es á po úl imo la décima como poesía o al imp o isada, que en Cuba ha alcanzado, sin duda, ni eles li e a ios insospechados en o os países del Mundo Hispánico, pe o que ha cumplido y sigue cumpliendo una unción social mucho más impo an e: la de se el ínculo es i o p incipal en e muchos sec o es de la sociedad cubana, y el habe se con e ido en uno de los signos de iden idad de la cul u a cubana. Y a esos es aspec os mi a Vi gilio López Lemus en su lib o con mi ada in eligen e y comp ensi a.