Prólogo al libro de Eladio Santana
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P ólogo de Maximiano T ape o al lib o de Eladio San ana Ma el: La oponimia de G an Cana ia: Es udio mo osin ác ico y
es adís ico. Base de da os. Las Palmas de G an Cana ia: Cabildo Insula de G an Cana ia, 2001 [edición en CDRom].
PRÓLOGO AL LIBRO DE ELADIO SANTANA
Maximiano T ape o
Ca ed á ico de Filología Española
Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia
El P o eso Eladio San ana Ma el me concede el hono de p esen a una ob a suya ealmen e
impo an e. La impo ancia es cien í ica y se undamen a en dos hechos comp obables:
p ime o, que cumple -cien í icamen e- el obje i o p opues o en el í ulo (cosa demasiadas
eces anunciada y pocas cumplida), que es, en es e caso, es udia las es uc u as
mo osin ác icas que se dan en la oponimia de G an Cana ia, y, segundo, que pa a ello c ea
un mé odo de es udio ealmen e cien í ico, obje i o, un mé odo no edoso, c eado ex p o eso
pa a es e es udio, pe o que no se ago a en él, sino que, muy al con a io, pod á y debe á usa se
en o os es udios de oponimia local o egional y has a en o os es udios sob e el léxico en
gene al.
Es as cualidades de la in es igación del P o eso San ana Ma el ya le ue on ad e idas po los
miemb os del T ibunal que lo juzgó, en onces como Tesis Doc o al, compues o po los
P o eso es Manuel A iza (Uni e sidad de Se illa), He nán U u ia (Uni e sidad del País
Vasco), Ca men Díaz Alayón (Uni e sidad de La Laguna) y F ancisco Que edo (Uni e sidad
de Las Palmas de G an Cana ia) y p esidido po el P o eso Eugenio Cose iu (Uni e sidad de
Tübingen, Alemania), és e el lingüis a ac ual más impo an e de Eu opa; y po esas cualidades
le o o ga on la máxima cali icación de Sob esalien e «cum laude».
Impo a deci que es e abajo del P o eso San ana Ma el o ma pa e de un ambicioso
p oyec o de in es igación consis en e en la ecupe ación y el es udio de la oponimia de las
Islas Cana ias, conside ado, p ime o, den o del ámbi o insula (de cada una de las sie e islas
p incipales, añadidas las o as meno es y los islo es y oques a la mayo de que dependen
adminis a i amen e), y concebido en es ases sucesi as:
a) nue a ecolección de la oponimia o al,
b) ijación in o má ica y ca og á ica del co pus oponymicum, y
c) es udio de la oponimia en sus más di e sos aspec os, en e ellos, el geog á ico y el
ca og á ico, el his ó ico y muy especialmen e el lingüís ico (desde los pun os de is a
onológico, mo osin ác ico, léxico-semán ico, e imológico, e c.).
Y que, jus amen e, el abajo del P o eso San ana se basa en el co pus oponymicum de G an
Cana ia p e iamen e ecopilado y ijado po un equipo in e disciplina de in es igado es
(Suá ez, T ape o, Lobo, Mon elongo e al. 1997).
Pocas eces se ha abo dado en la bibliog a ía española el es udio de los aspec os
mo osin ác icos de la oponimia. No es nue a ni pequeña, sin emba go, la a ención que la
ilología española ha dedicado a la oponimia, aunque de los múl iples aspec os lingüís icos
que me ece ían a ención (no hablamos aquí de los o os aspec os no lingüís icos que ambién
la han me ecido), los es udios cen ados en la e imología son los más, y los menos los que
a ienden o os aspec os de in e és lingüís ico. De en e es os, los aspec os mo osin ác icos
han sido abo dados po muy pocos -y muy ecien es- es udios de oponimia española, pe o
sólo como capí ulo pa icula -y lige os de mé odo y de ención- den o de una isión de
conjun o más amplia, como si el es udio mo osin ác ico no ue a « ema» su icien e pa a una
Tesis Doc o al, po ejemplo, o pa a o o ipo de es udios de meno empaque académico. En
e ec o, ningún es udio había en la bibliog a ía sob e la oponimia española que se hubie a
de enido de o ma monog á ica en los aspec os mo osin á icos has a és e de Eladio San ana.
Y bien demos ado queda que no sólo es « ema» su icien e pa a un lib o, sino que asciende
sus lími es e in i a a p o undiza en aspec os po meno es de un g an in e és pa a la his o ia de
la lengua de cada modalidad dialec al de la que ese co pus oponymicum es p oduc o y, has a cie o
pun o, mues a lingüís ica ejempla .
Impo ancia singula iene es e pun o, que el P o eso San ana Ma el ha omado como
undamen o me odológico de su abajo: el conside a el co pus oponymicum de G an Cana ia
como un conjun o sis emá ico de una modalidad lingüís ica que, po ello, puede y debe
es udia se con inalidad en sí mismo. La oponimia se con ie e así, no en una ciencia auxilia
(de la his o ia de la lengua, de la geog a ía, de la his o ia del poblamien o de un e i o io, e c.),
sino en un mic omundo lingüís ico que iene en sí mismo sus lími es, su mé odo y sus
obje i os. Lo ad ie e exp esamen e el P o eso San ana en la P esen ación de su ob a: de las
múl iples p egun as que in e esan a la con igu ación y es uc u a del léxico de un conjun o
oponímico, a sabe , con qué clase de palab as se nu e, qué elación gua dan és as con las del
léxico o dina io, qué po cen ajes de nomb es p opios y de apela i os con ienen, cuáles son las
ó mulas p edominan es en la con igu ación de la oponimia, cuáles las es uc u as sin ác icas
que seleccionan, qué p ocedimien os lexicogené icos usa y en qué medida cada uno de ellos,
e c., a odas esas p egun as -dice San ana Ma el- debe buscá sele la espues a «desde la
con emplación del co pus como conjun o, y, consecuen emen e, odos esos in e ogan es sólo
deben se es udiados, y luego espondidos, analizando el conjun o en que se p oducen».
El sis ema in o má ico -y es adís ico- que el P o eso San ana ha ideado pa a analiza el léxico
de la oponimia de G an Cana ia es cie amen e complejo, pe o los ni eles de análisis a los que
llega y, como consecuencia, los esul ados que p opo ciona son an po en osos que no
podemos sino p oclama la excelencia del mé odo. Así, podemos sabe el núme o de palab as
que in e ienen en la con igu ación de los 12.777 opónimos de que cons a el co pus
oponymicum de G an Cana ia: exac amen e 36.880 palab as, de las cuales 22.396 son unidades
léxicas y 14.484 elemen os de elación (o más p opiamen e, elemen os no léxicos); pe o,
además, podemos sabe el g ado de ecu encia de cada unidad léxica, y has a el po cen aje
que p esen a den o del conjun o, según sea la posición que ocupa den o del opónimo,
como p ime a (elemen o nuclea ) o segunda, e ce a, e c. unidad léxica. Así, po ejemplo,
llegamos a sabe que los é minos más epe idos en la oponimia de G an Cana ia son Lomo,
con 1.016 ecu encias, y Ba anco con 734; más aun: que sus co espondien es o mas
de i adas ep esen an alo es muy impo an es; así los de i ados del p ime o (Ba ancos,
Ba anque a-s y sob e odo Ba anquillo-s) suman o os 585 ocu encias, mien as que los
de i ados del segundo (Lomos, Loma, Lomi o-s, Lomi illo-s, Lomillo-s y Lomi ón-es) suman o as
208 ocu encias. Y podemos llega a sabe , ambién, que si de a e igua el ipo de acciden e
geog á ico se a a a, a los cauces na u ales de agua se les llama en G an Cana ia Ba ancos,
pe o ambién Cañadas (p opiamen e 'ba anquillo' o 'ba anco de poca p o undidad', nada que
e con el sen ido que iene cañada en el español es ánda ), y que la p esencia de és e é mino
(y sus de i ados) es ambién muy impo an e: 632 ocu encias.
Podemos llega a sabe , asímismo, los p ocedimien os de i a i os usados en el léxico
oponímico, y el g ado de impo ancia de cada uno de ellos en elación a los demás: po
ejemplo, la impo ancia del diminu i o en la oponimia de G an Cana ia y los ipos de
diminu i o p e e idos. A es e espec o, el análisis del P o eso San ana nos e ela que la
oponimia de G an Cana ia usa de los dis in os ipos de su ijación que b inda el sis ema del
español muy po encima (en di e sidad y ecuencia) del lenguaje común, y que de los
dis in os ipos de diminu i os que apa ecen en la oponimia de G an Cana ia (-illo, -i o, -e e, -e a,
-ejo, -ín, -ino, -zuelo y o os), el más ecuen e, con mucho, es -illo/a, que apa ece en 1.440
opónimos, con un po cen aje del 61% del o al de los su ijos diminu i os g ancana ios. Y
ad e imos, a la ez, que hay unidades léxicas que se suje an a un ipo de e minado de
diminu i o, po ejemplo Mon aña, que apa ece 323 eces en o ma posi i a, pe o ambién nada
menos que 146 eces con el diminu i o Mon añe a-s, en e a an sólo 5 como Mon añilla y o as
5 como Mon añe illa-s, po lo que los diminu i os ep esen an nada menos que el 44% de las
ecu encias del lexema Mon añ-.
Podemos sabe ambién la di e sa con igu ación de los opónimos, ya sea con uno, con dos,
con es, con cua o y has a con cinco elemen os léxicos, y los po cen ajes que cada una de
esas ó mulas iene espec o al o al. Así, los opónimos más ecuen es en G an Cana ia son
los o mados po dos unidades léxicas, que son 7.438 opónimos (que ep esen an el 58% del
o al), seguidos po los de una unidad léxica, que son 4.268 (y ep esen an el 33%), y seguidos
después po los de es (1.033 opónimos, con el 0'8%), de cua o (37 opónimos) y de cinco
unidades (un solo opónimo: Al illo de las Tie as de Tio Juan Sánchez). Y como consecuencia de
ello, podemos conoce las a iadísimas es uc u as mo ológicas con que se p esen a la
oponimia de G an Cana ia: nada menos que 93 es uc u as, siendo los opónimos de es
unidades léxicas, ipo Cañada del Andén Blanco, los que mayo a iación p esen an (43
es uc u as, con el 46%), seguidos de los de dos unidades, ipo Degollada de la Aguje ada (28
es uc u as, con el 29%). Cie o es que al can idad de es uc u as mo ológicas ep esen an
a iaciones o males, que pod íamos llama «de supe icie», po ejemplo, la p esencia o
ausencia del a ículo en de e minadas posiciones (Abeje a Al a / La Abeje a Al a), igual que de
la p eposición (Andén Med ano / Andén de Med ano), y que desde el pun o de is a sin ác ico,
uncional, pueden educi se a dos esquemas undamen ales: los opónimos que se con igu an
sólo en o no a un núcleo (sea de ca ego ía nominal, adje i al o incluso e bal) y los que
añaden a ese núcleo un adyacen e, siendo es a adyacencia la que mayo g ado de a iación
p esen a (adyacencia simple, Ta i a Al a, ecu si a, Ba anco Hondo de Abajo, múl iple, Mo o del
Llano de Mon aña Neg a, e c.).
En in, los da os que p opo ciona el sis ema analí ico ideado po el P o eso San ana Ma el
son an os que, con azón, se con ie en en un au én ico «banco de da os», de lec u as an
a iadas y an suge en es que pod án se u ilizados pa a o os muchos es udios e e idos a las
«leyes» que igen en oponomás ica, en gene al, y a la pa cela lingüís ica que ep esen a la
oponimia de G an Cana ia, en pa icula . Y se án de un in e és decisi o en los es udios
his ó icos del español de Cana ias, po cuan o ep esen a un co pus de ijación an igua,
aunque i o y de uncionalidad ambién ac ual.
Con es os da os se ponen en e idencia la imp ecisión y la p o isionalidad de an as y an as
a i maciones como apa ecen en los manuales -y aún en los es udios monog á icos- del español
de Cana ias e e idos a es e o a aquel enómeno lingüís ico conc e o, cuando se dice de él que
es «muy» o «poco» ecuen e, o que al o o es «más» o «menos» ecuen e que un e ce o, e c.
Po ejemplo, en el uso de los diminu i os - an ca ac e ís ico del español de Cana ias, en
elación al español peninsula , sob e odo de Cas illa-: los manuales nos dicen que -i o es el
mo ema diminu i o «más» usado en Cana ias, «po encima» de -illo (que ha sido desplazado
po -i o), y «muy po encima» de o os mo emas como -ico, -e e, -ín e -ino. La oponimia de
G an Cana ia, a pa i del análisis in o má ico y es adís ico -absolu amen e «cien í ico»- hecho
po el P o eso San ana, demues a, en cambio, que el su ijo más ecuen e es -illo, con un
61%, seguido de -i o, con un 21%, de -e e/a, con un 14%, y de o os a ios con po cen ajes
muy in e io es. Lo que quie e deci que si es os da os oponímicos no ep esen an el es ado
ac ual del español de Cana ias, es po que los usos lingüís icos g ancana ios han e olucionado
en esa pa cela del léxico, pues es indudable que la oponimia de G an Cana ia, en el momen o
de ija se (es deci , en el momen o en que se «bau izó» la isla), e a un iel e lejo de la no ma
lingüís ica impe an e en la isla.
Una úl ima conside ación debe hace se, sob e el sopo e in o má ico en que nos p esen a su
in es igación el P o eso San ana. De habe lo hecho en papel, al es ilo adicional, en modo
alguno hubie a podido o ece lo que aquí nos o ece, oda la base de da os, con la en aja
pa a el in e esado en es as cues iones de pode obse a en de alle la « icha» de cada uno de
los 12.777 opónimos, cada uno de ellos con 24 campos de in o mación ( i ual) mo ológica
y sin ác ica. El consul o de es e «lib o» pod á elegi una lec u a al es ilo adicional, leyendo de
co ido el ex o del es udio, o pod á hace lo al es ilo in o má ico, poniendo en elación
«páginas» que en la esc i u a sob e papel hubie an es ado muy sepa adas y hubie an
pe enecido a capí ulos dis in os, y lo ha á omando él (el lec o ) la inicia i a de sus p opios
in e eses, de al mane a que las lec u as posibles se hacen in ini as y las pe spec i as de es udio
innume ables. Un «lib o» que no sólo es ya, sino que pod á se «o os lib os», con e ido cada
uno de ellos en lo que cada lec o haya que ido con igu a lo, según sus in e eses in es iga i os.
Lo que que emos deci es que el es udio del P o eso San ana Ma el ep esen a una
apo ación undamen al pa a la cul u a de Cana ias, y especí icamen e pa a el conocimien o de
la isla de G an Cana ia, ya que en su oponimia se e leja su his o ia en e a, ambién la época
p ehispánica, y odos los aspec os que con igu an la ida de los pueblos asen ados en su
e i o io, cual es la lengua, la geog a ía, la bo ánica y la zoología, las c eencias y ad ocaciones,
los nomb es de los pe sonajes más sob esalien es, los de sus hechos y hazañas, en in, la ida
co idiana y anónima de los homb es que nos han an ecedido en el uso y con emplación de
es a bendi a ie a, si bien su es udio se cen a sólo en un aspec o lingüís ico, aunque de
especial in e és, cual es el de la con igu ación mo ológica y sin ác ica de las palab as pa a
designa a la geog a ía.