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Una aproximación interdisciplinar a los procesos de comprensión de un texto: lingüística y psicología cognitiva

Vizcaíno Ortega, Francisco

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Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto: Lingüística y Psicología Cognitiva Francisco Vizcaíno Ortega Universidad de Las Palmas de Gran Canaria This article attempts from the introduction to approach a crucial phenomenon which takes place both in current línguistic and literary studies: text comprehension. Unfortunately, we are still far from a full understanding of this phenomenon, because we do not mean the traditional academia text commentaries, but the mental processes carried out when we face a text to assimilate its meaning in the widest sense, that is, not only the meanings of the word-forms, but also the understanding of the whole discourse, whether a spoken or a written text. Comprehending a text entails complex processes, ranging from the simple recognition of letters, sounds or longer text spans, to the grasp of meanings, the logical and semantic relationships held between the clauses; in short, an ultímate network that depicts a state of affairs in a world, real or fictive. Thus, this must be an interdisciplinary study in which language, cognitive psychology and sociolinguistics are intertwined. 1. Introducción Cuando abandonamos el tradicional análisis lingüístico que se reduce a los límites de lo oracional para adentramos en un complejo del calibre de un texto, nos encontramos con varios modelos, escuelas y autores que aportan todos enfoques y acercamientos diversos tanto al concepto de texto como unidad, como a sus elementos constituyentes, su contexto y sus métodos de análisis y relaciones con otras disciplinas que aparentemente no tienen nada que ver con un estudio lingüístico. Si, siguiendo esta pauta, apuntamos aún más de cerca, y dirigimos nuestro interés a un terreno como es el de la vinculación de la psicología cognitiva -y su aplicaciónal estudio de los procesos de comprensión por los que podemos "captar" el significado de un texto, con todas las implicaciones que tiene un verbo tan abarcador como éste, nuestras dificultades aumentan. Esto, unido a la reciente proliferación en la literatura sobre el tema, convierte este artículo únicamente en una revisión somera de algunos de los elementos que incluyen en su ámbito conceptos diversos que operan en distintas áreas, relacionados todos ellos con la comprensión o interpretación -entendida aquí no como exégesis particular, sino como asimilación conceptualde textos escritos. Queremos, asimismo, hacer constar que éste es un terreno relativamente novedoso y, por tanto, atractivo, pero a la vez peligroso si no se estudia y argumenta con resultados extraídos de una investigación exhaustiva. Una investigación así rebasa los propósitos de este trabajo, y, por consiguiente, los comentarios personales Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 227 Francisco Vizcaíno Ortega que puedan aparecer deberán entenderse exclusivamente como tales, dándonos por más que satisfechos si en algo resultan una aportación al estudio de los procesos cognitivos que se realizan para comprender un texto. En alguna ocasión expresamos también nuestra disconformidad con algunas de las hipótesis que se citan, pero nuestra respuesta alternativa, repetimos, sólo tendría validez de la mano de una mayor investigación que la avalase. Respecto a la estructura de este trabajo, decir que hay una primera parte, más teórica, que incluye cinco apartados correspondientes a los objetos de estudio tratados: - Inferencia. Su naturaleza y función en la construcción de un texto por parte del receptor. - Universo del discurso. Mundo textual. - Esquemas. Modelos mentales. - Procesamiento del lenguaje. Procesos de comprensión. - Cuestiones diversas. La segunda parte incluye el análisis de tres textos cortos a los que se les aplica pimero un análisis de estructura retórica y luego un breve comentario de tipo más personal: - Textos." 2. Inferencia. Su naturaleza y función en la construcción de un texto por parte del receptor Por inferencia entendemos aquellos fragmentos "textuales" in absentia, aquellas palabras, frases o cláusulas que sin aparecer en el texto forman parte de él, convirtiendo el mensaje en una entidad que no es en todo momento lineal, sino que se completa por parte del receptor con un conocimiento del mundo que comparte con la persona que produce el texto. Este conocimiento, además del ámbito extralingüístico, puede provenir de otros textos, escritos u orales, literarios o no. ' Mann y Thompson 1987 228 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... Las inferencias tienen lugar cuando al constituir un texto damos por sentado que hay determinada cantidad de información que nuestro interlocutor conoce tan bien como nosotros y que, por tanto, no tiene objeto explicitar, puesto que aquél, al deducirla de la superficie del texto, agiliza la comunicación. Si, al contrario de lo que pensamos, el receptor no dispone de dicha información, la interacción comunicativa no tendrá éxito, y deberemos dar respuesta a las preguntas lógicas que se nos hagan respecto a qué queremos decir, por qué damos por segura tal afirmación o tales contenidos, y otras similares. Así las cosas, el fenómeno de la aceptación implícita de estructuras lingüísticas que subyacen al texto desempeña la función no sólo de completar el significado del mensaje que se nos da, sino que también permite consecuentemente la continuación del proceso comunicativo. Si, como decíamos hace un momento, el oyente o lector no puede inferir nada de lo que oye o lee, bien porque sus habilidades para ello no son óptimas, bien porque en el contexto situacional no es capaz de integrar esta información en la superficie textual, la comunicación puede detenerse. Al construir la réplica de un mundo textual originario, un instrumento que nos puede ser de mucha utilidad es el poder inferir una serie de informaciones estrechamente ligadas al texto, a su contenido, que en algunos casos nos facilita el perfilar mejor cuáles son los datos relevantes que conforman el marco sobre el que se levanta el citado mundo textual o estado de las cosas. Un ejemplo ilustrativo de esto son los llamados "poemas culturalistas" que abundan en referencias históricas, mitológicas, artísticas, y en los que la inferencia se alia con el intertexto para "descifrar" las claves. En muchos de ellos la alusión a la Historia, al Mito, al Arte, activa un paradigma intertextual que es punto de partida para inferir hechos, situaciones y acciones sin los que el resto del poema carecería de base para poder ser integrados en una interpretación. Hasta el momento hemos intentado acercarnos a la definición del fenómeno de la inferencia apuntando someramente su naturaleza mental, dado que tiene lugar en la interacción comunicativa, pero no como elemento visible en el texto, susceptible de ser delimitado o segmentado en uno o Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 229 Francisco Vizcaíno Ortega varios enunciados, sino como proceso mental que pone en relación el texto con factores del entorno como son, por ejemplo, la situación comunicativa y los conocimientos compartidos de los interactuantes. Prueba del carácter interiorizado que tienen las inferencias es que las capacidades que tiene cada individuo para realizarlas contribuye al mayor o menor éxito en la recepción y asimilación del mensaje. Esto nos lleva a incluir la inferencia en un nivel de análisis que no es el de los elementos discretos de la superficie textual, sino el de la coherencia, el de la situación comunicativa y el de los elementos pragmáticos. Pasemos entonces a ver que existen distintos tipos y niveles de inferencia. Enkvist^ observa que antes de construir inferencias debemos asumir que el texto es coherente'; si no fuera así, ¿para qué querríamos extraer conclusiones o derivar determinadas informaciones en el proceso de comprensión-interpretación? Nuestro trabajo es, pues, establecer de qué manera es coherente un texto, ya que sin la elaboración de inferencias perderíamos mucho del significado textual, especialmente en aquellos textos en los que el significado literal no nos es suficiente para acceder, por ejemplo, a la intención del autor; las metáforas, la ironía, así como el uso voluntario o involuntario de una sintaxis innovadora o desviada de la norma - sostiene Enkvistserían imposibles''. En este escrito del autor finlandés, al que nos remitiremos varias veces, se alude indirectamente a la presuposición y al "entrañamiento"' ("presupposition" - "entailment") como formas que cubren tipos específicos de inferencia*. La presuposición puede crear expectativas en el oyente o lector y hacer que éste siga el texto en función de ellas. Esto trae consigo el que en ocasiones el sujeto tiene que volver atrás en el texto, porque ha encontrado algo en él que no se corresponde con sus ideas previas, creándose de este modo una relación en la que si la primera proposición es falsa, la segunda ha de ser necesariamente verdadera. El entrañamiento, por su parte, se acercaría más a la definición dada por ' Enkvist 1985b: 234 ' Enkvist 1985b: 235 " Enkvist 1985b: 234 ' Debemos el uso de este término a la traducción de Alcoba 1983 de Lyons 1981 'Enkvist 1985b: 239 230 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto.. Enkvist: "inferencing can be defined as the formation of hypotheses from given premises, and insofar as possible or desirable, the validation of such hypotheses"' , puesto que la relación que se establece en tal caso entre dos proposiciones es que la verdad de la segunda se sigue necesariamente de la verdad de la primera. Este último tipo de inferencia parece, en principio, serle más operativo al receptor, puesto que está manejando información que se desprende tanto del texto mismo como del contexto en el que éste actúa, por lo que no habría choque de informaciones que van en distintas direcciones como en el caso de las presuposiciones que, como ya hemos mencionado, pueden llevamos contracorriente del texto. En el caso de estas últimas puede que la validación de las hipótesis no sea posible. Esto es algo que también encontramos en Johnson-Laird* en la inferencia intratextual -de la que hablaremos luego al mencionar los niveles de inferencia según Enkvist. Se da muchas veces el caso de que el texto propiamente dicho y las conclusiones que vamos paulatinamente extrayendo de él despiertan una serie de expectativas que en determinadas situaciones van "adelantando" el discurso/texto e integrándolo en nuestro modelo de tal manera que, si llegados a un punto en el texto, surge algún elemento que nos haga ver que estábamos equivocando su comprensión, el modelo evidentemente se viene abajo y debemos desandar el camino hecho hasta entonces para interpretar lo que tengamos a la luz de una visión nueva. Lo que sí aparece en el citado artículo del autor finlandés son definiciones de inferencias acuñadas por él mismo y por de Beaugrande', así como una taxonomía de las mismas, que sería muy prolijo enumerar aquí debido al carácter sucinto que quieren tener estas pequeñas secciones dedicadas al análisis somero de cuestiones textuales importantes. La estructura textual (con las consiguientes relaciones semántico-pragmáticas y funcionales entre proposiciones), el procesamiento del lenguaje o los procesos de comprensión -términos estos que englobarían todas las operaciones que llevamos a cabo cuando hablamos de entender un textolos universos de discurso, los mundos textuales y las propias 'Enkvist 1985b: 233 »Johnson-Laird 1983: 126-128 ' Enkvist 1985b: 235-241 Revista de Lenguas para Fines Específicos N° 4 (1997) 231 Francisco Vizcaíno Ortega inferencias, son todos ellos aspectos que requerirían no sólo un espacio mayor, sino también un estudio más detallado del tipo de los que en las últimas décadas se han venido desarrollando por parte de disciplinas como la psicología del lenguaje y la psicología cognitiva. La definición de inferencia de de Beaugrande (1980) que cita Enkvist es la siguiente: "inference as a fillin of gaps between points in a knowledge space"'". A este respecto observamos su similitud con el fenómeno conocido como resolución de problemas ("problem-solving"), fenómeno que incluye dos estados entre los que media un camino o solución que, no obstante, no se recorre porque no se puede encontrar o identificar. Extiende Enkvist el estudio de la inferencia en el mismo artículo estableciendo distintos niveles: intratextual ("intratextual"), ilocutivo ("illocutionary") e interactivo ("interactional""). Intratextual. Como su nombre indica, es de los tres niveles el que está más estrechamente ligado al texto, ya que lo toma, como si dijésemos, como punto de referencia al que completa por medio de esta información que se deriva del propio texto -o que surge de la actitud del productor de no mencionarla porque sobreentiende que su interlocutor puede perfectamente deducirla de lo que sí aparece expresado en la superficie textualy que revierte de nuevo en él: "we fill in gaps in the universe of the text to reconstruct the world described in the text"." Ilocutivo. Nivel de inferencia que podernos localizar en el momento en que ya se ha procesado semánticamente el texto completo y pasamos, por tanto, a darle una identidad adecuada como acto de habla que se enmarca en un contexto situacional concreto. Es, por tanto, de carácter más pragmático. Interactivo. Es en esta escala progresiva el nivel en el que las conclusiones que sacamos al leer o escuchar un texto afectan directamente al autor, a sus actitudes y habilidades, estado mental, amabilidad, cooperación. Estos tres momentos, claramente diferenciados y estructurables si no jerárquica sí gradualmente, pueden, como sostiene Enkvist apoyándose en las ' Enkvist 1985b: 235 ' Enkvist 1985b: 241 232 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... máximas de Grice'^ interactuar. Así, dichas máximas son relevantes tanto en lo que respecta a estimaciones del efecto ilocutivo como las relativas a juicios sobre la cooperación del productor. Más específicamente, la implicatura conversacional se basa en la asunción de que nuestro interlocutor está intentando ayudar en el proceso comunicativo. De esta forma, en una frase que pudiese ser interpretada como una pregunta cortés o como un comentario irónico, en una situación en la que podamos inferir que la otra persona mantiene un tono amable, sólo se procesará la primera posibilidad. El marco en el que la conversación tiene lugar ha posibilitado que la inferencia interactiva influya en la de tipo ilocutivo. Por nuestra parte, hemos querido establecer dos momentos o fases en el proceso de inferencia, en los que no estaríamos fijando, sin embargo, en este nivel ninguna modalidad tipológica o taxonómica. Habría un primer momento -que en sentido estricto no podría considerarse como parte integrante del citado procesoal que podríamos llamar, utilizando la terminología que emplea Enkvist, "premisa dada", algo expresado en el texto a partir del cual se activa la capacidad para inferir. A continuación tendría lugar el desarrollo de la inferencia, es decir, su formación obedeciendo al contexto lingüístico ("intratextual inference"), situacional ("illocutionary inference"), a la intención del autor si podemos conocerla ("interactional inference"), y nosotros ños atreveríamos a decir a la disponibilidad emotiva en el caso de textos literarios cuyo contenido pondría en marcha un mecanismo de asociación del mismo con presupuestos subjetivos del lector ora bien experienciales ora meditados (inferencia subjetiva). Podría haber otro momento en el que, una vez llevada a cabo la inferencia, ésta funcionara como punto de partida para el origen de otras en el texto, pero -dado que sería un fenómeno de dependencia, a la vez que no podríamos asegurar su ocurrencia siempre que se realizaran inferencias textuales-, no creemos que se pueda considerar dentro de sus estadios o pasos. Llegados a este punto, el que se extraigan unas conclusiones u otras dependerá de los tipos o niveles de inferencia de los que habla Enkvist y de que podamos acceder a cuáles son Enkvist 1985b: 242-244 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 233 Francisco Vizcaíno Ortega los resultados que arrojaría, por ejemplo, un estudio de varios informantes y cómo realizarían esas inferencias. Lo más lógico es pensar que en los niveles de inferencia ilocutiva e interactiva, fuertemente dependientes ambos de un contexto situacional condicionante, se extraigan conclusiones selectivas, es decir, las más probables de entre un grupo de alternativas. En cualquier caso, siempre habría un umbral a partir del cual la información que infiriésemos no sería relevante o significativa para el conjunto del texto (Dressler y de Beaugrande, 1981)'\ y por tanto deberíamos pararnos en este punto. En consecuencia, pensamos que podríamos añadir un último paso en todo este proceso, paso que no puede ser otro que el de incluir toda esta información implícita en el texto, contribuyendo de esta manera a la unión integradora de todas las piezas que van a dar forma al mundo textual. Éste ya no sería de naturaleza deductiva, sino de actuación en inferencias del tipo ilocutivo o interactivo, por poner un ejemplo. El valor o funcionalidad que poseen dichas inferencias no es sólo el de hacer más coherentes determinados segmentos textuales entre los que superficialmente no hay una conexión, sino también el de decidir cuál va a ser nuestro comportamiento lingüístico en el contexto comunicativo (qué actos de habla se van a producir) así como el de ejecutar otras acciones no exclusivamente lingüísticas. Pensemos, por ejemplo, en un contexto situacional de tono serio en el que alguien, con la misma solemnidad del pre-texto, dice algo que sin embargo tiene una intención totalmente cómica, con el objetivo, digamos, de quitar peso a lo que se ha dicho. Entra perfectamente dentro de lo posible que el interlocutor siga este juego y cambie de tono precisamente por haber detectado la intención que subyace a la expresión que acaba de oír. Por último, y siguiendo a Johnson-Laird (1983), podemos argumentar que se pueden hacer inferencias válidas sin que éstas descansen conscientemente en reglas de inferencia'"*. Para ello, este autor parte de la idea de que las inferencias están basadas en modelos mentales, y distingue inferencias explícitas e inferencias implícitas. Las primeras suponen un esfuerzo " Enkvist 1985b: 244 '" Johnson-Laird 1983: 130-134 234 Revista de Lengvias para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... muchas razones, la noción de 'modelos mentales' argumentando que éstos deben su origen a la evolución de las habilidades perceptivas en aquellos organismos dotados de sistema nervioso, y constata que la percepción nos proporciona ciertamente nuestro modelo del mundo más completo". Para ello cita como ejemplo la teoría computacional de la visión, esbozada por Marr et al.^", que explica en gran medida la derivación de modelos del mundo basados en la percepción. Respecto a las teorías del significado que están en boga en el terreno de la psicología, los modelos mentales suponen para Johnson-Laird una nueva forma de representación . En palabras suyas: "Amajor advantage of natural mental models over other, more sophisticated, forms of representations [...] is that they can represent the content of any sentences for which the truth conditions are known"^^ Esta afirmación deja bien patente que, frente a la inoperatividad de los esquemas en determinado tipo de textos, los modelos mentales son el apoyo sobre el que se funda nuestra comprensión y manejo en textos que nos presentan, por ejemplo, un modelo de mundo distinto al nuestro, o en aquella literatura que calificamos de imaginativa. Por su parte, de Vega et al. hacen un breve recorrido por los conceptos de 'esquemas' y 'modelos mentales' en la obra de varios autores, para terminar definiendo qué entendemos por esquema y qué por modelo mental de la siguiente manera: los esquemas son representaciones complejas que se refieren a conceptos genéricos de todo tipo: objetos, situaciones sociales, sucesos, secuencias de sucesos, acciones y secuencias de acciones. [...] Son paquetes de conocimiento de carácter genérico o estereotipado. No corresponden a una experiencia particular, sino que se abstraen de una masa de experiencias análogas ^* . En cambio, los modelos mentales son construcciones episódicas que representan conocimiento individual sobre determinados personajes. ^MeVegaetal. 1990: 121 "Johnson-Laird 1983: 157 "Johnson-Laird 1983: 157 ^'Johnson-Laird 1983: 134 ''deVegaetaL 1990: 121 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 241 Francisco Vizcaíno Ortega sus acciones, sus metas, sus intenciones, su entorno, etc. Cuando un lector genera un modelo mental sobre un texto, construye una emulación de la experiencia, en lugar de una mera activación de conocimientos estereotipados" . De todo ello concluyen los citados autores que en los esquemas "comprender es reductible a recordar", mientras que en los modelos mentales "cada experiencia de comprensión genera una representación única." Podemos decir entonces que un modelo mental es una actualización frente a la activación que supone el esquema (aunque en este no todo consiste solamente en el recuerdo). La intuición básica es, por tanto, que "un modelo mental es una representación de la situación a la que se refiere el texto, más que una representación del texto mismo"^*; no es, pues, una representación lingüística formal, sino "visual", mental, del contenido del texto. Los modelos mentales, como mencionábamos antes, los utilizamos en otros procesos de percepción, aparte de con el lenguaje. Recordemos que debemos ir más allá de los símbolos y de las relaciones lingüísticas para establecer la referencia del texto, y precisamente en ese cómputo referencial se inscribe la noción de modelo mental. Otra diferencia con los esquemas es que los modelos mentales presuponen o llevan implícito un carácter dinámico. Esto es muy importante, ya que nos permite un mayor margen de operacionalización de conceptos y relaciones hasta llegar al modelo adecuado. Aquí, en este dinamismo, entra la realización de inferencias a la que aludimos bajo nuestro epígrafe Inferencias. Si los contenidos de un texto entran en conflicto con una interpretación inicial, teniendo que buscarse entonces un modelo alternativo, se debe a que, al construir la representación temática del texto, el lector lleva a cabo mayores esfuerzos cognitivos al comienzo, ya que no dispone de indicios procedentes de un contexto previo. Luego, al ir avanzando, el modelo se refina. En definitiva, los lectores, a los que se les ha denominado macroprocesadores activos, construyen una representación jerárquica del 27 de Vega et al. 1990; 121 28 de Vega et al. 1990: 117 242 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... texto desde que inician su lectura. Van desarrollando entonces una macroestructura que los ayuda a reagrupar los elementos al añadirse nuevos contenidos. Un resumen inicial, en cuanto que proporciona el tema central y las macroproposiciones del texto, disminuye el tiempo de lectura. 5. Procesamiento del lenguaje. Procesos de comprensión. Entender un texto escrito supone desde los niveles inferiores una tarea continua de procesamiento: se procesan los rasgos gráficos que conforman las letras de la palabra; se procesan estas unidades como fonemas con rasgos distintivos que le dan a cada palabra el valor fonológico que tienen; se procesa cada palabra léxicamente, es decir, accediendo al significado que tiene cada una de ellas; se procesan unidades superiores a la palabra - cláusulas, oraciones, párrafospara por fin llegar al significado global que el texto tiene como unidad formada no sólo por una estructura semántica, sino también por una estructura pragmática, por la(s) intención(es) de su autor, por la situación de comunicación en la que se enmarca, por la(s) persona(s).que lo recibe(n). En psicología cognitiva hay un sistema de procesamiento lingüístico llamado teoría o concepción modularista que nos presenta un módulo de procesamiento integrado por varios submódulos que se corresponden con los submódulos de la Gramática Generativa: Fonología, Morfosintaxis, Semántica^'. En el estudio de textos, el módulo lingüístico debe interactuar con otros módulos cognitivos, y es ahí donde interviene nuestro conocimiento del mundo. El sujeto o usuario de la lengua se encuentra muy limitado en cuanto al acceso de las representaciones generadas por los módulos. Podemos decir que el procesamiento se vuelve consciente en cierta medida, o mejor, que podemos intentar abordarlo como operación que podemos seguir en sus distintos pasos, cuando se trata de acceder al significado de las palabras -sin querer decir por esto que sepamos exactamente cómo funciona la mente al respecto, ya que hasta el momento lo que tenemos son únicamente hipótesis. De Vega et al. 29 cf. J.A. Fodor, The Modularity ofthe Mind, The MIT Press, Cambridge (Ma), 1983 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 243 Francisco Vizcaíno Ortega señalan que durante la lectura de un texto la intuición o impresión subjetiva que tenemos es que las palabras no encierran ambigüedad y que el significado idóneo se activa por sí mismo'". La expresión "se activa", que podemos entender aquí como el mecanismo que escoge o selecciona de entre el espectro léxico de una palabra el significado más apropiado al contexto, la actualización de ese sentido que se establece gracias al pretexto y al postexto, queda muy vago y no compromete mucho. ¿Supone una operación inconsciente, automática, o es por el contrario una opción meditada? La velocidad lectora es un factor que nos lleva a pensar que una opción meditada para el procesamiento léxico de cada palabra supondría una carga de procesamiento tan grande que apenas contaríamos con tiempo disponible para acceder al significado de los textos. Por otra parte, el significado escogido para cada palabra en un texto podemos aventurar, sin mucho miedo a equivocamos, que se realiza conscientemente, o al menos así parece si se constata que somos capaces de eliminar las acepciones que no son adecuadas al contexto. Esta elección determina las elecciones subsiguientes en la tarea del procesador léxico, lo que supone otro punto de apoyo para la teoría de que en la correspondencia palabra-significado existe un componente consciente fuerte. Existe un modelo de umbral utilizado en el procesamiento léxico que utiliza elementos denominados "logogenes". Un logogen se puede definir como el mecanismo básico responsable de la identificación léxica. Hay tantos logogenes en la memoria como palabras que el sujeto conoce. De Vega et al. nos explican su funcionamiento: es un dispositivo simple que capta evidencias de todo tipo (visuales, acústicas, semánticas) con un mecanismo de umbral. Se presenta una palabra estímulo, y el sistema comienza a contabilizar los rasgos coincidentes entre ésta y los logogenes que hay en la memoria. Cuando se llega a un umbral de evidencia determinado en uno de los logogenes éste se dispara produciéndose así la identificación de la palabra. Hace falta menos evidencia para "encender" el logogen correspondiente a una palabra de alta frecuencia que con una de baja frecuencia ". » de Vega et al. 1990; 54-60 "de Vega et al. 1990:45 244 Revista de Lenguas para Fines Específicos N° 4 (1997) Una Aproximación Interdisdplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... Cuando se nos dice que el logogen tiene en cuenta todo tipo de evidencias -entre ellas las semánticasno sabemos exactamente, o al menos queda muy vagamente expresado, si este método de identificación incluye en su análisis las redes léxicas que recorren el texto, ya que creemos que si bien en algunas palabras se dispara el significado cuando se llega al umbral de evidencia (a través de los rasgos visuales, acústicos y semánticos), en otras, para que establezcamos la correspondencia palabra-significado, el logogen deberá incluir en el input consideraciones de índole relacional con otras palabras que ya han sido procesadas y con las que mantiene estrechísimas relaciones de coherencia. Así, podríamos hablar, por ejemplo, de palabras clave y palabras actualizadoras o interpretantes de aquellas, sin que la dirección asociativa entre ellas fuese necesariamente de izquierda a derecha. De esta forma, muchas veces, tras haber procesado el significado de algunas palabras sirviéndonos de los rasgos evidencíales antes mencionados, nos damos cuenta de que el procesamiento de palabras posteriores al avanzar en el texto invalida la correspondencia palabra-significado establecida previamente debido a que no es posible la asociación semántica entre unas y otras. Tenemos entonces que proceder a contabilizar de nuevo los rasgos hasta que éstos coincidan con una nueva acepción almacenada en las más que probables jerarquías de frecuencia alojadas en cada logogen. Bástenos recordar para ello que los significados connotativos -significados segundosse actualizan precisamente debido a que aparecen casi siempre dependientes léxicamente - y en relaciones sintagmáticasde otras palabras del texto o discurso. En ocasiones, estos significados connotativos se convierten en significados primeros, en el significado más probable, pero para ello deben darse unas condiciones especiales vinculadas a factores concretos de la situación comunicativa, como es el caso de la ironía; palabras a las que desde el punto de vista de la frecuencia otorgamos siempre un mismo significado cambian de acepción debido a que, pongamos por caso, elementos como el conocimiento mutuo de los hablantes sobre una determinada situación referencial, crea un marco en el que se produce una nueva interpretación. Siguiendo con nuestra idea de que el procesamiento léxico también se lleva a cabo observando propiedades de índole relacional, encontramos en de Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 245 Francisco Vizcaíno Ortega Vega et al. una mención a los estudios de facilitación semántica ("priming""). Los estudios o experimentos llevados a cabo para comprobar la hipótesis de que una palabra se procesa más rápidamente cuando va precedida por otra con la que mantiene una relación semántica se han desarrollado hasta el momento con listas de palabras. Pero ocurre que estos efectos de facilitación semántica no se dan sólo con la interpretación léxica de palabras aisladas incluidas en una enumeración, sino que también tienen lugar -y esto tiene mucha más importancia para nosotrosen la lectura de textos y, por ende, en su comprensión . Es lo que, según de Vega et al., Foss (1982), Foss y Ross (1983), Garrod y Sandford (1983), y Sharkey y Sharkey (1987) llaman representaciones predicativas o trazos predicativos'^ Mientras que los trazos léxicos corresponden a la activación del significado de las palabras, los trazos predicativos corresponden al significado global de unidades complejas tales como frases, párrafos e incluso el conjunto del texto. Los estudiosos del tema, antes mencionados, han probado que si bien la facilitación léxica tiene su efecto solamente sobre la palabra inmediatamente posterior, la facilitación predicativa se extiende hasta dieciséis palabras o más. En una investigación realizada por Foss (1982) los sujetos participantes veían facilitada la comprensión de una determinada palabra si ésta contaba con un antecedente establecido entre diez y dieciséis palabras antes (condición relacionada), frente a la alternativa de tener un antecedente neutral (condición de control). Esto hace pensar que en un texto el tipo de facilitación semántica que impera está claramente relacionado con trazos de tipo predicativo, y seguramente relativos al tema del discurso. Así, el significado de la frase no es la suma del significado de las palabras aisladas, sino que también se apoya en nuestro conocimiento del mundo, en el conocimiento del tipo de situación comunicativa. La interpretación más plausible, por tanto, respecto a la segmentación de frases es que ésta está guiada por principios semánticos y los procesos que se realizan en los límites de constituyentes tienen que ver con la integración del significado. Los cómputos realizados en los límites de segmentos -pausas al final de frase y al iniciopermiten la integración de las '^ de Vega et al. 1990: 68 " de Vega et al. 1990:69 246 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... representaciones léxicas en representaciones más complejas y significativas que constituyen el sentido del texto (Kintsch y van Dijk, 1978; van Dijk y Kintsch, 1983)^". En los textos literarios hay una serie de asociaciones o redes conceptuales que dan forma a un universo, y éste no tiene por qué ser lineal o secuencial. Todo esto nos facilita una configuración de imágenes, imágenes a las que el texto hace referencia como un estado de cosas de una realidad, o imágenes globales que nos sirven como instrumento para acceder a otros niveles más complejos como son la interpretación de conjuntos de acciones o situaciones ("una teoría del procesamiento del lenguaje debe incorporar funciones conceptuales, ya que comprender es construir una representación mental del referente del texto, y esto corresponde hacerlo al sistema conceptual", de Vega et al. 1990). ¿En qué consiste la integración de la que hemos hablado? A nivel supraléxico la respuesta es prácticamente nula: "no existe ninguna teoría suficientemente elaborada sobre la naturaleza de los procesos de integración" (de Vega et al., 1990)^'. Apuntar, no obstante, que al llevar a cabo procesos de integración tanto a nivel intraoracional como a nivel interoracional (o interproposicional), no se produce únicamente una suma de significados léxicos o una relación semántica entre ellos, sino que también hay que tener en cuenta fenómenos tales como inferencias, expectativas, búsqueda de antecedentes, resolución de la referencia, uso de los modelos mentales; todo esto además de la dificultad que ya supone el hecho de que el tiempo de lectura aumenta al aparecer palabras conceptualmente nuevas en el texto. Son precisamente estas cuestiones las que dificultan o convierten estos procesos de integración en una tarea ardua y costosa de desarrollar y de arrojar resultados claros y definitivos, ya que a este nivel no estamos tratando ya exclusivamente con elementos lingüísticos susceptibles de ser analizados como componentes discretos y con una interpretación objetiva, unívoca, sino que encaramos el lenguaje como manifestación altamente compleja. Nuestro conocimiento de las estructuras lingüísticas como tales ya no basta; hemos de 'de Vega et al. 1990:71-72 ' de Vega et al. 1990:71 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 247 Francisco Vizcaíno Ortega contar además con un saber relativo al universo del discurso, al mundo en el que tiene lugar el texto para poder aplicar entonces nuestro dominio de las estructuras de la lengua a cada actualización textual. Si en una arquitectura gradual de procesamiento lingüístico, al nivel del procesador fonológico le sigue el del procesador léxico, tras éste tendremos lógicamente el estadio correspondiente a fragmentos mayores de discurso como son las proposiciones. Las proposiciones, utilizadas originariamente por los lógicos en un intento de formalizar en un lenguaje el cálculo de predicados, abarcan segmentos de discurso mayores y más complejos que la palabra, y se les pueden atribuir valores de verdad. En de Vega et al. leemos que "... una proposición es una entidad predicativa mínima que consta de dos o más ideas -al menos un argumento y un predicadoentre las cuales se postula una relación"^^ Ésta es una base sólida, puesto que es, en el proceso de formación de un texto, uno de los primeros estadios que tienen lugar entre dos o más conceptos a nivel relacional o asociativo, previo incluso a la codificación lingüística. Esto es así hasta el punto de que investigaciones llevadas a cabo por distintos autores evidencian que se tiende a recordar las proposiciones como un todo y no de modo fragmentario; también se ha sostenido, en otro orden de cosas, que podemos representar cuál es el significado de un texto por medio de una lista de proposiciones en las que observaremos las relaciones entre el predicado, o concepto relacional, y su(s) argumento(s). Hay autores (Paivio, 1971; Begg y Paivio, 1969; Begg, 1983)" que, cuando hablan de procesos de comprensión textual y de lectura, barajan dos sistemas independientes de representación mental: el verbal, sistema semántico descriptivo, utilizado para procesar tanto material concreto como abstracto, es muy útil con textos cuya representación mental a nivel de imagen -características isomórficases bastante complicada, por no decir infructuosa en ocasiones; el de imágenes mentales, utilizado para material concreto, posee isomorfismo con los procesos y los productos de la percepción. En muchos textos suele haber interacción de ambos, aunque "de Vega et al. 1990:93 "de Vega et al. 1990: 101-104 248 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... seguramente con predominio de uno sobre otro. Se postula que probablemente el sistema verbal solo no permita determinar el significado, ya que en alguna medida incluso las palabras aisladas utilizan un sistema de imágenes para ser codificadas; su significado se deriva tanto de conexiones intralingüísticas con otras palabras como de sus conexiones referenciales con entidades de la realidad. Respecto a las relaciones existentes entre los procesos de comprensión inherentes a un texto y la construcción de una imagen mental de acuerdo con la imaginabilidad que poseen las frases o los textos, es una cuestión sobre la que no se ponen de acuerdo los estudiosos del tema. Las frases imaginables contienen palabras cuyos referentes son precisos y se pueden percibir con claridad; las menos imaginables cuentan con términos abstractos que nos son difíciles de imaginar y para los que acudimos a la representación verbal si queremos acceder a su significado. Para Haberlandt y Graesser^*, a los que hacen referencia de Vega et al, las frases imaginables suponen una reducción en la carga cognitiva, mientras que las menos imaginables aumentan esa carga cognitiva e incluso el tiempo de lectura. En cambio, Begg y Paivio (1969) habían llevado a cabo experimentos unos quince años antes que arrojaban los siguientes resultados: lejos de reducir la carga cognitiva y el tiempo de lectura, la construcción de imágenes en aquellas frases que nos lo permiten enlentece nuestro tiempo de lectura al añadir una sobrecarga cognitiva. De aquí se deduce claramente que no podemos identificar comprensión y creación de imágenes. Por nuestra parte, creemos que, si bien la construcción de imágenes facilita nuestro acceso al significado global del texto al tener muy presente sus referentes, también es cierto que, como sostienen Paivio y sus colaboradores, el formar una imagen de esos referentes añade un esfuerzo extra a nuestros procesos de comprensión, y esto muchos lo hemos experimentado varias veces cuando al leer un texto nos damos cuenta de que para imaginarlo, para "visualizar" la situación que se nos presenta, dejamos a un lado el libro para permitirnos un enfoque mental -esto no a modo de anécdota simplemente. A la inversa, el acceso al significado por medio de una de Vega et al. 1990: 102 Revista de Lenguas para Fines Específicos N^ 4 (1997) 249 Francisco Vizcaíno Ortega representación en su mayor parte verbal se produce de manera más rápida y directa, y prueba de ello es que con textos donde se manejan conceptos abstractos, donde no es posible o es muy difícil tener imágenes que nos lo acerquen, la comprensión se produce de igual manera y sin que medie ningún proceso referente a la imaginabilidad. Esto pensamos que puede deberse precisamente a la utilidad que tiene para nosotros el lenguaje como instrumento que nos permite movernos en la realidad y "controlarla" sin necesidad de tenerla presente físicamente, sino conceptualizada a nivel mental. Así, el lenguaje puede verse como un código que ya no es meramente un intermediario entre el hombre y el mundo, sino que es en sí mismo una realidad nueva. En definitiva, hablamos pues de ese famoso y polémico límite -prolijamente descrito en la literatura lingüística y también debatido como cuestión filosóficaque es la frontera entre lo que es lenguaje y lo que no lo es, el significado y el referente, el concepto y lo denotado. Respecto al significado global del texto, debemos tener en cuenta que, si consideramos que el significado de una oración no lo determina el conjunto o suma de significados de sus entradas léxicas, tanto más plausible será la aplicación de esta idea al conjunto del texto, unidad mayor donde las relaciones son muchísimo más complejas. En el texto encontramos vínculos de coherencia entre las frases que lo componen: coherencia referencial -que constituye el primer paso-, coherencia causal o motivacional (Schank y Abelson, 1977)^', coherencia de apoyo o argumental (Black, 1985)"" ; en definitiva, lo que Mann y Thompson han desarrollado en su modelo de estructura retórica ("Rhetorical Structure Theory")"'. En este trabajo encontramos no sólo este tipo de relaciones entre proposiciones, sino también muchos otros: Circunstancia ("Circumstance"), Solución o Resolución ("Solutionhood"), Condición ("Condition"), Contraste ("Contrast"), etc."^ Estos dos autores emprenden la tarea de proporcionar "de Vegaet al. 1990: 108 "de Vega et al. 1990; 108 "' cf. nota 1 '^ La traducción de estos términos - que parece lógica - es nuestra, por lo que podría diferir de otras posibles traducciones del texto de los autores norteamericanos. Desconocemos, no obstante, si existe siquiera una traducción de dicho artículo. 250 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... como decíamos en nuestro apartado anterior a este análisis de textos. Este conocimiento del lector respecto al éxito de esa otra guía, nos hace ver las unidades 3-5 como evidencia de la número 2. Puesto que una justificación apoyada en un verbo como "believe", aunque éste esté modificado por "confidently", deja al lector aún mucho espacio para la duda, puede que no estemos aún seguros de que hayamos hecho una buena adquisición. El autor querrá adelantarse a este tipo de pensamientos convenciéndonos, por medio de la suerte de argumentos expuestos, de que no podíamos haber comprado otro libro mejor en cuestión de guías. Las unidades 6-7 son ambas una elaboración ("Elaboration") o especificación, ambas constituyen porciones textuales cuya información extiende o desarrolla algo que ha aparecido en otro lugar del texto. De entre los pares que presentan Mann y Thompson, la unidad 6 especifica el término general "aim" que aparece en 5 ("Elaboration — generalization: specific"), mientras que la proposición 7 representa una propiedad de Londres, catalogada de 'everybody's favourite big city' ("Elaboration — object: attribute"). La unidad 8 presenta una relación de marco de fondo ("Background") respecto a 9. Las restricciones de la combinación N-i-S en esta definición de relación establece que el satélite aumenta la capacidad del lector de que comprenda un elemento aparecido en el N (en este caso los términos "yet another book"). Con relación a la unidad 9, 10 elabora o desarrolla el término "question" según el esquema "Elaboration — object: attribute". Las tres últimas proposiciones establecen un marco para el tema del texto en el que el lector va a interpretar la situación presentada en la unidad 1; es ésta, pues, una relación de circunstancia ("Circumstance"). Esta guía de viaje aparece en un momento en el que, en palabras de su autor, el mercado está saturado de ellas; sin embargo, se introduce la afirmación de que se han publicado muchas otras guías para que el contraste entre ésta que tenemos en la mano y todas esas otras sea más acentuado. Nuestro texto continúa con una defensa de esta guía, justificada por el hecho de que hasta este momento el turista o visitante de Londres no contaba con una orientación crítica para moverse en la ciudad. El problema que nos plantea la RST a los que no estamos acostumbrados a su análisis -y en ocasiones quizás también a los que lo estánes que el hecho Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 257 Francisco Vizcaíno Ortega de que no se base el establecimiento de las relaciones entre núcleos y satélitesy entre éstos como un todo y otros fragmentos de textoen conjunciones u otros recursos gramaticales que pudieran expresar abiertamente qué tipo de vínculo es el que se crea en cada caso, da pie a que los diagramas resultantes varíen en función de la interpretación. Así, en un texto aparentemente fácil como éste, los matices entre una relación que nos proporciona un marco de fondo ("Background") con el que interpretar la información contenida en un elemento del ntícleo, y otra en la que la proposición satélite supone un marco en el que el lector pueda interpretar la situación presentada en la proposición nuclear, resultan difíciles de captar. Nosotros hemos querido seguir en este texto lo que consideramos que encaja más en la probable estrategia del autor: una vez que el lector ha comprado la guía, hay que asegurarle que no se va a arrepentir de su compra, puesto que ésta satisface con creces sus necesidades. A continuación hay que justificar por todos los medios posibles por qué es ésta una buena guía: señalando sus características, contrastándola con otras, etc. De esta manera, se habrá conseguido el objetivo comunicativo. 7.1.1. Comentario Está claro que el modelo de estructura retórica (RST) no se ocupa en detalle de cómo comprende el lector la información contenida en el núcleo o en los satélites, ya que éste no es su objetivo, sino que a nivel preposicional - del que se parte, puesto que no hay en esta teoría alusiones al nivel de procesamiento fonológico o léxicolo que importa es dilucidar qué fragmentos o segmentos textuales tienen una independencia semántica y, sobre todo, funcional, es decir, cómo cada proposición según su contribución conforma una pieza más dentro de la arquitectura jerárquica del texto. El punto de partida -si atendemos a los cuatro tipos de objetos definidos de la teoría: relaciones, esquemas, aplicación de esquemas, y estructuras -es, cuando menos, la noción de trazo predicativo, no tomándose en cuenta los elementos subproposicionales, aunque se puede llegar a ellos a través del análisis de las proposiciones. Es por ello, que nuestras observaciones pretendemos que se vean como un análisis paralelo, o mejor, complementario 258 Revista de Lenguas para Fines Específicos N^ 4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... -al menos en cuanto al acceso de las entradas léxicas, y a otras cuestiones que se salen un poco de lo que es estrictamente la relación entre proposicionesdel modelo expuesto por S.A. Thompson y W.C. Mann. Las razones por las que hemos establecido que entre las unidades 1-2 de nuestro primer texto existe una relación de justificación se deben, por ejemplo, al uso de términos como "confidently believe" y "live up to your expectations" y a la representación o activación léxica que desencadenan en nosotros. Importante a la hora de analizar estos textos es la idea de información que procesa la memoria: qué es lo que retiene y qué lo que no (aspectos relevantes). En textos de la dimensión de éste que acabamos de presentar es muy probable que el recuerdo inmediato se cifre en una proporción bastante alta, mientras que si lo almacenamos en la memoria a largo plazo para recuperarlo en otro momento, el índice de fragmentos recordados sea menor. Como sostiene van Dijk (1983), almacenamos información relativa a la estructura y comprensión de términos o palabras y partes de oraciones, pero no reproducida üteralmente su sintaxis, sino que podemos restructurar ésta a partir de los conceptos de los constituyentes que hemos guardado'*. En este texto los aspectos relevantes podrían ser: - la idea de para qué una nueva guía en un mercado ya saturado de ellas, - las razones que la distinguen de otras, respondiendo a la pregunta anterior, - el texto con forma de preguntas (reiteración de "why?") y respuestas, acentuando precisamente la idea de la importancia de este libro guía frente a otros, forma bastante típica de la interacción personal en el discurso. Esto último nos hace pensar que además de contenidos, también podemos rescatar ciertas formas, pero siempre y cuando éstas añadan una dimensión particular al aspecto semántico, como es en este caso. Consideramos palabras claves en esta introducción a la London Traveletter Guidebook los términos a partir de los que vamos configurando el texto (son elementos textuales de '^ Hunzinger 1983:181, traducción de van Dijk 1978 Revista de Lenguas para Fines Específicos N° 4 (1997) 259 Francisco Vizcaíno Ortega nivel inferior, pero que se desarrollan en estructuras sintácticas y de significado, además de en relaciones funcionales, como acabamos de ver en la aplicación de la RST). Así, las palabras claves relativas al puesto que ocupa esta guía en el mercado actual son: "outgrowth of ... hard work", "friendly", "personal, critical look" en oposición a otras como "many other guidebooks" (sin ningún tipo de calificativo, lo que es a la vez sintomático de la actitud del autor frente a ellas, y que aparece precisamente en el texto para que los lectores llevemos a cabo un juicio evaluativo), "market saturated with travel literature." Hemos apuntado que el uso de la proposición "Of course, many other guidebooks have been published" nos lleva muy probablemente a formar un juicio evaluativo. La inferencia o deducción que llevamos a cabo al respecto es la de que, como suele suceder en estos casos, el autor constata ("Of course...") que efectivamente existen otras guías en el mercado, pero la ausencia de cualquier tipo de comentario se convierte precisamente en un comentario de tipo negativo: ["ninguna de ellas es recomendable, ninguna de ellas es como la nuestra."] En oposición a ésta, otra inferencia posible tiene lugar antes en el texto; cuando se nos responde por qué el autor cree que esta guía se ajustará a nuestras expectativas, las razones expuestas son que es el producto de los mismos cuatro años de duro trabajo que se invirtieron en otra guía anterior -la London Travelettery que su objetivo es el mismo: presentar una visión crítica y personal de Londres. Si esta guía anterior no hubiera sido acertada, ¿para qué citar tales características como las posibles claves del éxito de esta segunda? La deducción, por tanto, es que la primera tuvo una buena acogida (apéndice: fig. 1). Texto n2. Predícates and Terms in Functional Grammar In Functional Grammar, the lexicón of each language is held to consist of a list of predicates (contentive lexemes), stored in the form of predicate-frames which contain all requisite information on the phonological and morphological properties of the predícate, its syntactic category, its semantic valency and the selection restrictions it imposes on 260 Revista de Lengiias para Fines Específicos N4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... its arguments. Each predícate desígnales a set of states of affaírs (Actíons, Positions, Processes, States) in such a way that the total lexicón índicates much of how íts users (the speakers of the relevant language) conceptualíze ambient realíty. Unidades. 1. In Functional Grammar, the lexicón of each language is held to consist of a list of predicates (contentive lexemes), 2. stored in the form of predicate-frames which contain all requisite Information on the phonological and morphological properties of the predícate, its syntactic category, its semantic valency and the selection restrictions it imposes on its arguments. ("stored in the form...," elipsis de "which are stored...," de cualquier forma indicativa de una relación predicativa; "its syntactic category, its semantic valency,..." proposiciones elípticas de "which contain..."; "it imposes on its arguments", proposición de relativo especificativa sin marca gramatical de pronombre relativo objeto). 3. Each predícate designates a set of states of affairs (Actions, Positions, Processes, States) 4. in such a way that the total lexicón indicates much of how its users (the speakers of the relevant language) conceptualize ambient reality. ("much of how...", proposición completiva de objeto directo.) 7.2. La estructura de este texto, con independencia de la dificultad que pueda crearle a determinados lectores desconocedores de los conceptos que en él se exponen, es una estructura muy sencilla. Hay una proposición nuclear que aparece en primer término, y el resto de las proposiciones del texto elaboran la información contenida en ella. La unidad 2 desarrolla o especifica una de las atribuciones de "predicates". Las unidades 3-4, de nuevo otra relación de elaboración, incluyen una relación de "Volitional result" de 4 respecto a 3 (la unidad 3, nuclear, presenta una situación que causa, a su vez, la situación que se presenta en la unidad satélite 4; el efecto Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 261 Francisco Vizcaíno Ortega producido es que el lector reconoce la situación presentada en N como la causa de la situación presentada en S). 7.2.1. Comentario Es éste un texto bastante diferente al primero en varios aspectos. Aquí no hay una alusión clara al lector, puesto que al tratarse de un texto expositivo lo más importante es que se expongan los conceptos que se quieren desarrollar de manera objetiva. Al ser un texto lingüístico, la reacción, o mejor, los procesos que tienen lugar en su lectura, dependerán del tipo de lector. Parece claro que para un lector no acostumbrado a este tipo de texto, y no familiarizado con la terminología lingüística, las varias lecturas que podría efectuar para hacerse una idea más o menos clara de su contenido incluirían distintas fases: primero tendría que delimitar cuál es el marco referencial del texto, cuáles son los conceptos claves que se exponen, para posteriormente precisar cuál es el funcionamiento de esos elementos en la Gramática Funcional (Functional Grammar), cuál la relación entre ellos. Para todo esto tendría que procurarse definiciones de los términos claves ("lexicón", "predícate", "predicate-frames") y de los términos cuyos conceptos están léxicamente muy próximos ("semantic valency", "arguments"). Para este lector, en cuya piel nos resulta muy difícil situamos -no porque seamos expertos en Gramática Funcional, que no lo somos, sino precisamente porque este texto es un fragmento básico e introductorio a esta teoría, y por tanto perfectamente comprensiblees imposible hacer uso de ninguno de los esquemas que tiene, ya que el texto no obedece a una situación estereotipada. Tendrá que activar, por tanto, un modelo mental que actualice el texto en el momento que lo lee. Las inferencias aquí no serían posible, puesto que al tener el texto un carácter introductorio, lo que se hace es sentar las bases de la naturaleza o composición de los predicados en el marco teórico citado, así como su funcionamiento. Para un lector acostumbrado a las lides lingüísticas, las distintas lecturas mencionadas y su funcionalidad -los distintos procesos cognitivos que se corresponden con cada una de ellasse pueden integrar en un solo proceso de lectura. Sucede además con toda probabilidad que debido precisamente a la 262 Revista de Lenguas para Fines Específicos N^ 4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto.. mayor familiaridad con el tema, el texto entra en contacto con todo el conocimiento lingüístico que el lector tiene, con toda la literatura leída sobre estas cuestiones. De esta forma, y por razones de intertextualidad, términos como "predicate-frames", "semantic valency" y "arguments" nos traen a la mente la Gramática de Casos, cuestiones de Gramática Generativa, posiciones sintácticas de la Teoría del Ligamiento, etc. Estas mismas palabras inducen incluso imágenes mentales, tales como la disposición física de una predicación, la alineación de los argumentos en tomo al elemento central, o representaciones del tipo del análisis sintáctico utilizando marcadores sintagmáticos. Las listas de predicados también son susceptibles de crear imágenes mentales, aunque éstas no se puedan "visualizar" con elementos o predicados definidos. Cuando leemos "the lexicón of each language is held to consist of a list of predicates", no sabemos hasta qué punto la activación de una imagen mental no es tan rápida en cuanto a carga cognitiva de procesamiento como la activación del significado del trazo predicativo. También en nuestro proceso de lectura y en la estructuración semántica de las proposiciones del texto, creamos una imagen mental de la forma del mismo (primero, la introducción del tema, luego las propiedades de su elemento central -"predicates"- y, por último, una oración que, según como la interpretemos, es una elaboración más del tópico o un resultado de éste, dependiendo de cuáles sean los movimientos estratégicos del autor; si creemos aquí que es plausible que la última oración responda a un deseo del autor de "redondear" el texto, entonces la relación creada es ima relación llamada "Restatement". Si, por el contrario, interpretamos que este fragmento final y los términos "set of states of affairs (Actions, Positions, Processes, States)" no se pueden inferir del uso de la palabra "arguments", siao que la especifican con más detalle -lo que es más propio de una exposición organizadaentonces la relación es de nuevo una elaboración ulterior. Justificamos esto último parafraseando a Mann y Thompson, quienes sostienen que debido a que cada definición de relación tiene un efecto ("Effect ñeld"), el que analiza el texto debe afirmar que el autor plausiblemente pretendía lograr el efecto dado^'. Hasta qué punto podemos afirmar que el autor pretendía tal o cual efecto continúa siendo una cuestión peliaguda (apéndice: ñg. 2). •" Mann y Thompson 1987: 4-6 Revista de Lenguas para Fines Específicos N° 4 (1997) 263 Francisco Vizcaíno Ortega Texto n3. Finnegans Wake Well, you know or don't you kennet or haven't I told you every tellíng has a talíng and that's the he and the she of it. Look, look, the dusk is growing! My branches lofty are taking root. And my cold cher's gone ashley. Fieluhr? Filou! What age is at? It saon is late. 'Tis endless now senne eye or erewone last saw Waterhouse's clogh. They took it asunder, I hurd thum sigh. Unidades. 1. Well, you know 2. or don't you kennet 3. or haven't I told you 4. every telling has a taling 5. and that's the he and the she of it. 6. Look, 7. look, 8. the dusk is growing! 9. My branches lofty are taking root. 10. And my cold cher's gone ashley. 11. Fieluhr? Filou! 12. What age is at? 13. It saon is late. 14. 'Tis endless now 15. senne eye or erewone last saw Waterhouse's clogh. 16. They took it asunder, 17.1 hurd thum sigh. 7.3. El intentar una representación estructural de este texto siguiendo el modelo de estructura retórica (RST), si ya es complicado debido a la naturaleza del propio texto, aún lo es más con textos dialogados como éste a los que aún no se ha aplicado dicho análisis. Es por ello que el fragmento escogido, aunque sólo hable un personaje, nos ha resultado imposible de 264 Revista de Lenguas para Fines Específicos N^ 4 (1997) Una Aproximación Interdisciplinar a Los Procesos de Comprensión de Un Texto... representar esquemáticamente, y sólo se han encontrado relaciones fragmentarias y no una unidad patente o "visible". Detectamos una relación de especificación ("Elaboration") entre las unidades 4-5 ("and that's the he and the she of it" desarrolla el término "taling" en la proposición anterior) y una relación de resultado no volitivo ("non-volitional result") entre las proposiciones 9 y 10 con respecto a 8 (el hecho de que se acerque el momento del atardecer -"the dusk is growing!"- trae como consecuencia los hechos producidos en 9 -"my branches lofty are taking root"- y 10 -"and my cold cher's gone ashley"). Nuestra interpretación de que 10 es un resultado de 8 se sigue del uso de la conjunción coordinante "and" entre 9 y 10, pero no del hecho de que comprendamos esta última, su significado queremos decir. Asimismo, 8 funciona como proposición nuclear no sólo respecto a 9 y 10, sino creemos que también respecto a 11 ("Fieluhr?", representación gráfica que refleja un fenómeno fonético de la frase alemana "Viel Uhr?", elipsis de "Wieviel Uhr ist es?") o a 12 y 13, ya que a todas ellas las une el sentido de la temporalidad, con el que se juega en la proposición 12 ("What age is at?" nos trae a la mente inmediatamente la pregunta "What time is it?", es decir, "Fieluhr?"). Respecto a las construcciones, en cierto sentido paralelas como son las unidades 2 y 3, los autores de la RST se han manifestado sosteniendo que "Texts in which parallelism is the dominant organizing pattem ar also lie beyond the bounds of what can be accounted for by nuclearity"^". Un diagrama de estructura retórica tan inconexo resultaría injustificable y no haría justicia al modelo; por tanto, nos queda únicamente el comentario. 7.3.1. Comentario No hemos querido utilizar textos anotados, porque es nuestro propósito acercamos a la comprensión -o incomprensiónde este texto por parte de un lector sin intermediarios. En caso de poder establecer un diagrama para la representación del texto siguiendo un modelo de la RST, sólo podríamos hacerlo en la medida en que estableciéramos relaciones interproposicionales utilizando como único " Mann y Thompson 1987: 36 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 265 Francisco Vizcaíno Ortega argumento elementos como las conjunciones, ya que se nos escapan en gran parte las relaciones semánticas entre los significados de las palabras, bien porque no somos capaces de establecer coherencia entre los términos, bien porque entre ellos las relaciones de coherencia no son unívocas, es decir, que se juega con los significados, y que fenómenos como los juegos de palabras y los dobles sentidos -por poner un ejemploestablecen con frecuencia redes paralelas de interpretaciones simultáneas que conllevarían por lo pronto un enlentecimiento en el tiempo de lectura y el consiguiente aumento en la carga cognitiva. Por otra parte, veíamos que un modelo como la RST no se puede basar únicamente en marcas gramaticales del tipo del tiempo verbal, o procedimientos léxicos tales como el uso de este o aquel término concreto, sino que nos apoyamos en el significado del trazo predicativo -dominios como el de la proposicióny en su valor funcional respecto a las demás proposiciones textoales. Así, una oración como "Tis endless now senne eye or erewone last saw Waterhouse's clogh" no tiene para nosotros un significado evidente, aunque haya en ella palabras con un componente temporal claro ("endless", "last", "erewone?" — el subrayado es nuestro). Aun cuando somos capaces de entender perfectamente las tres primeras líneas de este texto, el resto se nos vuelve confuso, ya que se cambia de tema, o mejor, se sigue dando importancia al hecho de que oscurece, pero lo que viene a continuación nos es muy difícil conectarlo con lo que ha aparecido previamente. La oración "'Tis endless now serme eye or erewone last saw Waterhouse's clogh" nos sume en un desconcierto inicial que se acentúa con la que le sigue, "They took it asunder, I hurd thum sigh", en la que el pronombre "they" no sabemos si se refiere al antecedente "the he and the she" aparecidos antes o al término "branches" que pone en funcionamiento ya su significado literal ya la interpretación metafórica de "branches = arms". "I hurd thum sigh", que puede ser de nuevo un reflejo de la fonética -"I heard them..."- plantea el mismo problema: ¿cuál es el referente de "thum"? ¿"branches / (arms)"? ¿"the he and the she"? En ese caso, ¿cómo debemos interpretar "sigh", como reflejo de una pronunciación dialectal del verbo "say", o realmente como "sigh"? Otros dobles sentidos que encontramos en el texto son "every telling has a taling", donde "telling" puede ser tanto un 266 Revista de Lenguas para Fines Específicos N^ 4 (1997)