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Un nuevo pavimento romano de la Baetica: el llamado Mosaico de los Delfines de Naeva (Cantillana, Sevilla)

Vargas Vázquez, Sebastián Jesús; López Monteagudo, Guadalupe; Valiente de Santis, José Antonio

Abstract

Se analiza un mosaico recientemente descubierto en la antigua ciudad de Naeva, cuya cronología podría inscribirse en el s. iii d. C. por sus características estilísticas y por los datos derivados del estudio de materiales que evidencian el abandono del edificio en el que se enmarca este pavimento musivo a finales de dicha centuria. El trabajo profundiza, además, en la principal particularidad del mosaico, que estriba en su aspecto formal, al cubrir toda la superficie del impluvium y del brocal de un pozo, de un atrium columnado posiblemente perteneciente a una importante domus urbana. La temática representada en el mosaico, dotado de rica policromía, compagina los elementos de agua y tierra mediante la representación, localizada en el suelo, de una abundante fauna íctica y de una singular escena de sátiros y ménades enmarcados en un ambiente de espesas vides, desarrollada en torno al brocal del pozo. A todo ello habría que sumar el carácter efectista del conjunto, provocado por el agua y la posible inundación del centro del atrio, preparado para contener en momentos determinados una lámina de agua que concedería mayor realismo a la escena marina

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Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 ISSN: 0514-7336 — ISSN electrónico: 2386-3943 DOI: https://doi.org/10.14201/zephyrus202187209226 UN NUEVO PAVIMENTO ROMANO DE LA BAETICA: EL LLAMADO ‘MOSAICO DE LOS DELFINES’ DE NAEVA (CANTILLANA, SEVILLA) A new Roman Pavement from Baetica: the so-called ‘Dolphin Mosaic’ from Naeva (Cantillana, Seville) Sebastián Vargas-Vázquez*, Guadalupe López Monteagudo** y José Antonio Valiente de Santis*** * Dpto. de Prehistoria y Arqueología. Facultad de Geografía e Historia. Univ. de Sevilla. C/ María de Padilla, s/n. 41004 Sevilla. Correo-e: [email protected]. id orcid: https://orcid.org/0000-0002-6015-412X ** Núñez de Balboa, 40, 1.º c. 28001 Madrid. Correo-e: [email protected]. id orcid: https://orcid. org/0000-0003-0106-5108 *** Arqueólogo. C/ Virgen de Luján, n.º 42, 8.º b. 41011 Sevilla. Correo-e: [email protected]. id orcid: https://orcid.org/0000-0002-1045-9101 Recepción: 31/12/2020; Revisión: 3/03/2020; Aceptación: 28/03/2021 Resumen: Se analiza un mosaico recientemente descubierto en la antigua ciudad de Naeva, cuya cronología podría inscribirse en el s. iii d. C. por sus características estilísticas y por los datos derivados del estudio de materiales que evidencian el abandono del edificio en el que se enmarca este pavimento musivo a finales de dicha centuria. El trabajo profundiza, además, en la principal particularidad del mosaico, que estriba en su aspecto formal, al cubrir toda la superficie del impluvium y del brocal de un pozo, de un atrium columnado posiblemente perteneciente a una importante domus urbana. La temática representada en el mosaico, dotado de rica policromía, compagina los elementos de agua y tierra mediante la representación, localizada en el suelo, de una abundante fauna íctica y de una singular escena de sátiros y ménades enmarcados en un ambiente de espesas vides, desarrollada en torno al brocal del pozo. A todo ello habría que sumar el carácter efectista del conjunto, provocado por el agua y la posible inundación del centro del atrio, preparado para contener en momentos determinados una lámina de agua que concedería mayor realismo a la escena marina. Palabras clave: Hispania romana; domus urbana; recubrimiento musivo, impluvium; fauna íctica; sátiros y ménades; vides. Abstract: We analyse a mosaic recently discovered in the ancient city of Naeva, whose chronology could be dated to the 3rd century ad due to its stylistic peculiarities and the data derived from the study of materials that show the abandonment of the building in which this mosaic pavement is framed at the end of that century. The work also explores the main peculiarity of the mosaic, which lies in its formal aspect, as it covers the entire surface of the impluvium and the rim of a well, of a colonnaded atrium possibly belonging to an important urban domus. The theme represented in the mosaic, which is richly polychrome, combines the elements of water and earth through the representation, located on the floor, of abundant fish fauna and a unique scene of satyrs and maenads framed in an environment of thick vines, developed around the well’s rim. To all this we should add 210 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 the dramatic nature of the whole, caused by the water and the possible flooding of the centre of the atrium, prepared to contain a sheet of water at certain times, which would make this marine scene more realistic. Key words: Roman Hispania; Urban domus; Mosaic Covering; impluvium, Ichthyofauna; Satyrs and Maenads; Vines. La ampliación programada sacó a la luz un espléndido atrium pavimentado con el mosaico que centra el interés de este estudio, cuya cronología, como veremos más adelante, podría enmarcarse en el s. iii d. C. Al producirse este hallazgo en plena calle, los límites de la excavación se ciñeron exclusivamente al perímetro del impluvium aunque, en algunos puntos, se documentó el arranque de las galerías que lo circundaban, sin que estas hayan podido ser excavadas en extensión. 2. El mosaico Las dificultades en las que se ha visto envuelto el descubrimiento de este magnífico mosaico, entre las que destacan las limitaciones del espacio a excavar, no permite todavía abordar en profundidad detalles en torno al complejo edilicio al que perteneció. Especialmente porque, por el momento, no se han podido excavar otras estancias que ayuden a definirlo con mayor precisión. Lo más probable es que el mosaico formara parte de la decoración de una de las ricas domus de la ciudad romana de Naeva. En concreto, estaría pavimentando el impluvium de un atrium cuyo pórtico se sustenta sobre ocho columnas con fustes de ladrillo de 0,45 m de diámetro. Dichas columnas muestran un acabado en estuco en tono crema y un grado de preservación desigual, conservando algunas de ellas hasta 1 m de alzado, mientras que otras han desaparecido por completo. Lo poquísimo que se ha podido excavar del pórtico pone de manifiesto que también se encontraría pavimentado con mosaico. De este último solo se puede ver su arranque, decorado con diábolos que definen formas curvas que se decoran con crucetas, y que está realizado con teselas blancas y negras de 1 cm2 de lado. Las propias características del atrium y la presencia de un sumidero de mármol, en forma de 1. Introducción1 El proyecto puesto en marcha por los técnicos del Área de Cohesión Territorial de la Diput. de Sevilla y del Ayto. de Cantillana, para la reurbanización de la zona comprendida entre las calles Cristo de la Misericordia, Iglesia y Sacristán José Díaz Hidalgo de Cantillana-Pfoea-2017, comprendió, entre otras actuaciones, la sustitución de la pavimentación, de la red de saneamientos y del alcantarillado de estas calles. Por su parte, la Delegación Territorial de Cultura de Sevilla, de la Junta de Andalucía, consideró que dicha actuación debía estar supervisada y controlada por un técnico arqueólogo, teniendo en cuenta el gran potencial arqueológico de la zona afectada, donde podría estar ubicado el centro neurálgico de la antigua ciudad romana de Naeva (Figs. 1 y 2). La importancia de esta actividad arqueológica radica en ser la primera intervención urbana que se realiza en Cantillana. La Actividad Arqueológica Preventiva de control de movimientos de tierras, dirigida por J. A. Valiente de Santis, comenzó el 16 de noviembre de 2017, produciéndose, en el transcurso de los trabajos, el descubrimiento de un brocal de pozo completamente recubierto de mosaico, lo que provocó la ampliación del área afectada que, en un principio, se limitó a una zanja excavada en tramos de unos 6 m de longitud, de 0,50 m de anchura y 1,40 de profundidad. 1 Trabajo financiado por el vi Plan Propio de Investigación y Transferencia de la Univ. de Sevilla (vi ppit-us). Este trabajo se inscribe en el marco del Proyecto i + d + i “Vivere in urbe. Arquitectura residencial y espacio urbano en Corduba, Ategua e Ituci. Investigación y socialización” (pid2019-105376gb-c43), concedido por el Ministerio de Ciencia e Innovación de España, cuyos iipp son Á. Ventura Villanueva y S. Vargas Vázquez. Agradecemos la identificación de las especies ícticas a los Dres. A. Morales y E. Roselló, profesores de la Univ. Autónoma de Madrid. Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… 211 flor hexapétala, indican que se trataba de un patio abierto en el que las aguas de lluvia se recogían en una cisterna subterránea. Además, el atrium cuenta con la presencia de un pozo que, al no estar conectado con la cisterna, pone de manifiesto que estaba destinado a cumplimentar las necesidades de agua de la domus. La actividad arqueológica permitió explorar dicho pozo hasta los 8 m de profundidad, a partir de la cual debió suspenderse la auscultación al encontrarse colmatado por escombros. El análisis estratigráfico parece indicar que el pozo ya existía en el momento de construcción del mosaico. El impluvium tiene una superficie de 14,43 m2 y se encuentra pavimentado en su totalidad con un rico mosaico de tema marino (Fig. 3), cuya escena principal, enmarcada por una trenza polícroma de dos cabos, delimitada por sendos filetes negros, está compuesta por un total de 82 figuras de fauna íctica de distintas especies, todo ello haciendo uso de una rica policromía sobre un fondo manifiestamente blanco. El tamaño de las teselas también es de aproximadamente 1 cm2. En la configuración final del mosaico, las distintas especies marinas parece que se mueven en un sentido u otro sin seguir un orden aparente; Fig. 1. Localización espacial en el callejero de Cantillana del atrium pavimentado con el mosaico examinado. Fig. 2. Localización de Naeva y de otras ciudades romanas del entorno más próximo en la zona meridional de Hispania (imagen elaborada por A. López Núñez y S. Vargas-Vázquez). 212 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 Fig. 3. Plano cenital del mosaico hallado en Naeva (cortesía de A. M. Pérez, M. J. León y J. C. Mejías). Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… 213 sin embargo, es muy probable que el artesano aplicara ese modo de representarlas de manera consciente, con objeto de crear la sensación de movimiento y de conseguir múltiples puntos de vista, de forma que el mosaico pudiera ser observado desde cualquier punto de las galerías del pórtico. La maestría de los artesanos que desarrollaron el mosaico permite, además, que la variada fauna marina, delfines, moluscos, crustáceos y peces, sea fácilmente identificable, pese a que en ocasiones se introduzcan rasgos muy estilizados. Se pueden contar cinco delfines, cuatro morenas, calamares, sepias, gambas, navajas, caracolas, vieiras, ostras o mejillones y gran número de peces de distintas especies entre los que destacan dos cuyo cuerpo alargado carece de aleta caudal; en azul aparece un pez plano que, en virtud de esa cola, podría ser algún tipo de lenguadina −Synaptura−; luego está el Torpedo marmorata −la tembladera, con sus ocelos en el dorso− en amarillo, y, por último, en función del barreado de los flancos un sargo −Diplodus sargus−; algunos incorporan caracteres de salmonetes −Mu llus−, palometas −carángidos de distintos géneros y con las caudales muy largas y delgadas y el pedúnculo caudal muy estrecho− y de espáridos −brecas, pargos y afines− en proporción variable. Hay un par de peces con una aleta dorsal falciforme oscura y muy desarrollada, tal vez interpretación libre del autor o representación de un pez exótico −es decir, no mediterráneo−, de los que existen algunos casos en el mar Rojo y océano Índico, aunque con cuerpos bastante diferentes. No obstante, es difícil especular sobre los distintos tipos de peces ya que están demasiado estilizados y más bien son representaciones de modelos ‘estándar’ idealizados. Una particularidad de este taller es, sin duda alguna, esa forma acentuada de representar la aleta caudal de algunos peces, en forma de cresta, como también ocurre con los delfines, aunque en este caso concreto se siguen cánones muy asentados y establecidos en el mundo romano a la hora de representarlos. La profundidad y el efecto de movimiento se acentúan claramente con los continuos movimientos de agua, conseguidos con la representación de trazos negros de distintos tamaños y direcciones, que se distribuyen de manera abundante por todo el mosaico. Se trata de una forma esquemática generalizada de representar el agua en el resto de los mosaicos hispanos en blanco y negro y policromos de época imperial, mediante líneas dentadas; trazos rectos, ondulados o quebrados; en zigzag; en forma de c, s, e y f; ‘peines’, todos ellos recursos utilizados para producir sensación de movimiento en el agua, y también triángulos formados por trazos paralelos Fig. 4. Vista parcial del pavimento musivo y del que cubre el brocal del pozo (S. VargasVázquez). 214 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 coronados por una v, que se han dado en llamar ‘moscas de agua’, y remolinos denominados ‘flores de agua’, figuras que deja el agua al tropezar con un pequeño obstáculo en sus movimientos de flujo y reflujo. Aun así, el efecto general que transmite el pavimento es de calma y relajación, todo lo cual invita a la contemplación meditada del conjunto. El mar, la fauna marina y las distintas especies ícticas que lo pueblan aparecen frecuentemente representados en los mosaicos hispano-romanos, como tema principal de la composición ocupando toda la superficie del pavimento, o como motivo secundario de orlas y compartimentos acompañando a un tema principal (Acuña, 1973; 1974; 2001-2002: 365-374; 2013: 143-157; Hauschild, 1994: 285-291; González Fernández, 2005: passim; López Monteagudo, 2008: 2547-2568; Mourão, 2008: passim; Mourão, 2011: 344-351) 2 . Algunos mosaicos hispanos constituyen verdaderos catálogos de fauna marina, en los que a veces las distintas especies se han representado solamente una vez o, a lo sumo, dos; baste recordar el espléndido mosaico de los peces de Tarragona (Balil y Mondelo, 1985: 251256). Salvo unos pocos ejemplares tempranos realizados en blanco y negro, y otros de fechas más tardías, entre los que cabe destacar, por su cercanía, los mosaicos de las termas romanas de la Cuesta del Rosario de Sevilla, de cronología ya de hacia mediados del s. ii d. C.3, la práctica totalidad de los mosaicos hispanos con representación de especies marinas, de época altoy bajoimperial, están realizados en rica policromía, siguiendo la tradición helenística de los mosaicos de Pompeya y, como en estos y en los del resto del Imperio, entre los que destacan los de Túnez y Argelia (Dunbabin, 1978: 2 López Monteagudo, G.: Mosaicos hispano-romanos de aguas. Sevilla: Univ. de Sevilla, en prensa. 3 Vera (1987: 55 y 59-60), aunque Collantes (1977: 70-72) data este complejo termal en fechas más tardías. Además cf. Beltrán et al., 2005: 77-78; González Fernández, 2011: 61-72. Fig. 5. Vista panorámica del brocal (S. Vargas-Vázquez y A. López Núñez). Fig. 6. Detalle del brocal en el que se aprecia la variedad de uvas negras y blancas (S. VargasVázquez). Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… 215 125-130; Dunbabin, 1999: passim; Ferdi, 1998: passim), los animales han sido minuciosamente retratados en el agua, con toda clase de detalles en cuanto a sus características individuales, tamaño, color, movimiento naturalista, etc., de forma que en la mayoría de los casos se pueden reconocer con claridad las distintas especies representadas, aunque en otras ocasiones lo que se busca es ofrecer un panorama marino genérico mediante la utilización de estereotipos. Este tipo de pavimentos se colocaba por lo general en espacios de agua, tipo atrios, peristilos, jardines, termas, en fuentes, piscinas y estanques de triclinia, recubriendo no solamente el suelo a veces escalonado, sino también las paredes, con lo que se buscaba un efecto de mayor realismo al convertirse con el movimiento del agua en motivos dinámicos. Circunscribiéndonos a la Bética, los mosaicos polícromos con decoración de distintas especies ícticas, realizados con mayor o menor habilidad artística, se documentan en numerosos pavimentos sevillanos procedentes de Italica, Astigi, La Lantiscosa (Villanueva del Río), Peñaflor y Osuna, en otros de Córdoba y Fuente Álamo, de Antequera (Málaga) y de Salar (Granada), entre otros4. 4 También López Monteagudo, op. cit. n. 2. Fig. 7. Detalle del brocal con sátiro (S. Vargas-Vázquez). Fig. 8. Detalle del brocal con sátiro (S. Vargas-Vázquez). 216 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 3. El puteal Desplazado hacia la esquina sur del atrio se alza el brocal de un pozo o puteal (Fig. 4), de 1,10 m de diámetro exterior y una altura de 0,50 m, fábrica de ladrillo y completamente revestido de mosaico. Su estado de conservación, salvo una ruptura provocada en su momento por la caída de una de las columnas, es, como también ocurre con el mosaico del suelo, impecable. El efecto y la visión del conjunto, suelo y puteal, es unitario, por cuanto el manto teselado del primero continúa por toda la superficie del segundo, todo lo cual se ve reforzado gracias al fondo blanco del conjunto, que permite que el mosaico del suelo se alce sobre el brocal y lo cubra por completo. En lo que a la decoración del puteal se refiere, la temática cambia claramente, mostrando todo el conjunto la dicotomía agua/tierra, ambiente marino en el suelo, como ya hemos visto, y terrestre en el puteal. Este último muestra un tema muy extendido y asentado en los mosaicos de la Bética, quizás el que más, como es el báquico (López Monteagudo, 2010: 67-93; Vargas-Vázquez y López Monteagudo, 2016: 419-420, 426). La escena, en su conjunto, se desarrolla sobre una línea negra que aísla, por decirlo de alguna manera, la representación que tiene lugar en tierra del ambiente acuático. El coronamiento del brocal muestra una cenefa delimitada por dos filetes negros y decoración de crucetas o rosetas. Fig. 9. Detalle del brocal con ménade (S. Vargas-Vázquez). Fig. 10. Detalle del brocal con ménade. Foto S. Vargas Vázquez. Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… 217 En un entorno cubierto de vides y parras, dos ménades y dos sátiros se mueven agitados alternativamente por parejas en torno a las plantas, cargadas de racimos, que se expanden por toda la superficie circular del pozo (Fig. 5). Ambas parejas quedan separadas, igualmente, por unas vides que en su conjunto se representan de forma muy simplificada, destacando los frutos, que se dibujan en forma de piña o almendra. Destacan los colores de estos últimos, al alternar las variedades de uvas negras y blancas, especialmente visible en la vid representada en la Figura 6, en la que la rama cercana a la ménade da frutos blancos y la próxima al sátiro negros, un detalle singular por cuanto no solo cambia el color de los frutos, sino también el de las ramas que parten de una misma planta, como si de un claro injerto se tratara, pudiendo estar en consonancia asimismo con el color de la piel de los protagonistas. Por lo que respecta a las figuras de sátiros y ménades, tres de ellas se conservan al completo y solo a una de las ménades le faltan la cara y parte de un brazo, debido a una ligera ruptura que afecta al brocal. Los sátiros se muestran desnudos y con pedum, mientras que las ménades se cubren por completo con chiton y peplos. Uno de los sátiros, con pelo negro y perilla (Fig. 7), posee una nariz bastante marcada y puntiaguda, y en ningún caso muestran los falos (Fig. 8), algo habitual en este tipo de representaciones. Una de las ménades lleva chiton en tono ocre y manto anaranjado y rojizo, pelo largo y recogido en una cola que se eleva en movimiento (Fig. 9). En la otra ménade los colores de la vestimenta se invierten, el chiton ahora es rojizo y anaranjado y el manto ocre (Fig. 10). La cabeza y parte del brazo es lo único que falta de esta última figura. Las sombras de cada personaje se representan de manera muy esquemática a través de una línea negra. La actitud de todos ellos es de airoso movimiento, como indica la postura de las piernas y de los brazos, que se potencia en el caso de las ménades por el velo que se infla a sus espaldas. Ménades y sátiros deambulan entre las vides alcanzando los racimos de uvas, como si estuvieran poseídos por el éxtasis de la embriaguez y el sonido de la música del cortejo de Baco, avanzando dos a dos hacia un mismo punto para encontrarse (Fig. 5). Pese a que el tema de sátiros y ménades danzantes se encuentra muy extendido por todo el mundo romano, localizándose en todo tipo de soportes, la realidad es que estamos en presencia de un unicum, por esa conjunción temática y porque los sátiros y las ménades actúan como protagonistas del thiasos inmersos en un campo de vides y parras, recogiendo y/o recolectando uvas, claramente en el caso de las ménades, y caminando, dos a dos, en actitud de danza pausada para encontrarse en un punto común, sin la algarabía ni el frenesí que en ocasiones suelen acompañar a este tipo de representaciones. Se trata de una iconografía insólita desconocida en la musivaria romana, en la que lo más cercano es la representación de ménade y sátiro, enfrentados y con un racimo de uvas, que figura en uno de los medallones octogonales del mosaico dionisiaco de Colonia (Parlasca, 1959: 75-79; Dunbabin, 1999: 81 y 83). En otros soportes, el tema de sátiros y ménades enfrentados, aunque con claras diferencias por la ausencia de las vides y las uvas, se constata en dos paneles resueltos en opus sectile de Pompeya (Elia, 1929: 265-276); en el Mosaico de Ganimedes de la Domus Sollertiana de El Djem (Ben Abed, 2006: 75), separados ambos personajes por una columna, y en el de las termas de Trajano de Acholla (Ben Abed, 2006: 92). Como ocurre con otras representaciones iconográficas, es muy probable que el tema del mosaico de Cantillana tenga su origen en el mundo griego, donde se documentan escenas de sátiros y ménades recogiendo uvas, como en la copa del Pintor de Chiusi, presidida por el gorgoneion, de c. 520 a. C. (limc, Dionysos 407 y 447), y mucho más cercano, aún, en la Copa de figuras negras de Nikosthenes (Díez, 2013: 778, fig. 9.37), del s. vi a. C., conservada en el Museo del Louvre (n.º inv. n 3494; n.º cat. f 124), en la que ménades y silenos, en presencia de Dionisos, deambulan entre parras cargadas de racimos, interponiéndose estas últimas entre los personajes, como también ocurre en nuestro brocal. Sin duda alguna, esta última copa constituye un modelo muy cercano para el mosaico de 224 S. Vargas-Vázquez, G. López Monteagudo y J. A. Valiente de Santis / Un nuevo pavimento romano… Ediciones Universidad de Salamanca / Zephyrus, LXXXVII, enero-junio 2021, 209-226 de uvas parecen haber salido de las mismas manos o de los cartones de modelos existentes en un taller ubicado en Astigi, lo que no es de extrañar teniendo en cuenta la cercanía de ambas localidades, si bien la calidad artística de los talleres de Astigi no es comparable a la de Naeva. Sí lo es el mosaico del suelo con la representación de las distintas especies ícticas, realizadas con gran realismo y perfección técnica y artística, mayor aún que en los mosaicos astigitanos de Oceanos (Vargas-Vázquez et al., 2017: 75-76, figs. 65a-b), de fauna acuática (Vargas-Vázquez et al., 2017: 85, fig. 74) y de roseta de triángulos curvilíneos (Vargas-Vázquez et al., 2017: 69-72, figs. 58-60). Y precisamente esto es lo que más llama la atención en el ejemplar de Cantillana, la diferencia artística existente entre la fauna íctica del suelo, realizada con gran nivel artístico, y las figuras báquicas faltas de técnica y de arte, en la línea del mosaico báquico de Fuente Álamo, y que evidencia las distintas manos que intervinieron en la realización de este pavimento no obstante su continuidad por suelo y pared. Al mismo tiempo, todos esos elementos artísticos, decorativos y formales que nos muestran el mosaico y el conjunto completo del atrio, con esa particularidad de la separación entre los pórticos y la parte central, que a modo de piscina nos ofrece una rica visión de un fondo marino en pleno y armónico movimiento, pensado además para ser visto desde cualquier punto del pórtico, son el reflejo de esa sociedad opulenta reinante en tantas partes de la Bética, que no duda en ofrecer, a través de sus domus y villae y de la decoración en ellas expresada, indicios de su poder y riqueza, y en ocasiones de su buen gusto y nivel cultural. Bibliografía Acuña, F. (1973): Mosaicos romanos de Hispania Citerior. ii. Conventus Lucensis. Santiago de Compostela-Valladolid: Univ. de Santiago de Compostela-Univ. de Valladolid. Acuña, F. (1974): Mosaicos romanos de Hispania Citerior. iii. Conventus Bracarensis. Santiago de Compostela-Valladolid: Univ. de Santiago de Compostela-Univ. de Valladolid. Acuña, F. 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