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Urnas y quioscos: dos espejos discordantes. ¿Dónde se refleja mejor la sociedad vasca: en las preferencias que marca el consumo de prensa o en las que arrojan los resultados electorales?

Bezunartea Valencia, Ofa; Hoyo, Mercedes del

Abstract

Este artículo es el resultado de una investigación promovida por una aparente y llamativa paradoja que se observa en el País Vasco: la ideología dominante en Euzkadi es nacionalista y, sin embargo, los periódicos de mayor difusión ofrecen idearios claramente contrarios a esta postura nacionalista y, además, los índices de lectura de los periódicos son elevados. Las autoras ofrecen en sus conclusiones una respuesta que puede explicar este dilema tan chocante con el mito de la influencia de los medios

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Urnas y quioscos: dos espejos discordantes ¿Dónde se refleja mejor la sociedad vasca: en las preferencias que marca el consumo de prensa o en las que arrojan los resultados electorales? OFA BEZUNARTEA Catedrática de Periodismo. Universidad del País Vasco yMERCEDES DEL HOYO Prof. Asoc. de Periodismo. Universidad del País Vasco RESUMEN Este artículo es el resultado de una investigación promovida por una aparente y llamativa paradoja que se observa en el País Vasco: la ideología dominante en Euzkadi es nacionalista y, sin embargo, los periódicos de mayor difusión ofrecen idearios claramente contrarios a esta postura nacionalista y, además, los índices de lectura de los periódicos son elevados. Las autoras ofrecen en sus conclusiones una respuesta que puede explicar este dilema tan chocante con el mito de la influencia de los medios. PALABRAS CLAVE: Ideología, nacionalismos, influencia social de los medios, sociología del periodismo, análisis sociológico de los medios, País Vasco ABSTRACT Ballot boxes and news stands: two discordant mirrors Who reflects more clearly the Basque Society, the press consumtion preferences or the electoral results? This article stems from the field research performed by the authors. They verified a paradox observed in the Basque country: the prevailing ideology is nationalist, however, the more widespread newspapers offer an ideology opposed to nationalism. 109 Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 ISSN: 1134-1629 Besides, the newspapers rates of reading are rather high in Euzkadi. It all turned out differently from what we had expected from the myth of the influence of the media. Likely explanations are offered in the conclusions of the article. KEY WORDS: Ideology, Nationalism, Social Influence of media, Sociology of journalism, Sociological analysis over media, Basque Country Los lectores vascos consideran que todos los periódicos tratan en mayor o menor medida de influir sobre ellos. Independientemente de cuáles sean los intereses primordiales del medio, informativos, comerciales o políticos, o cuáles sean los intereses que esos mismos lectores creen descubrir en la prensa que consumen, e incluso habida cuenta de que a la mayoría de las publicaciones se le supone un interés informativo o comercial por encima de la intención ideológica, el porcentaje de lectores que coincide en señalar que los diarios pretenden influir en su audiencia oscila entre el 34% de menciones que acapara Euskaldunon Egunkaria y el 60% que acaparaba el desaparecido diario Egin. Estos datos han sido obtenidos en una reciente investigación sobre Lectorado y electorado en el País Vasco: ausencia de correlación entre el comportamiento de voto y el consumo de prensa1. El núcleo del trabajo consistía en alcanzar explicaciones y respuestas a la siguiente cuestión: ¿por qué en la Comunidad Autónoma Vasca existe tanta falta de sintonía entre las posiciones políticas que reflejan los resultados electorales y las ideologías de los periódicos con mayores índices de lectura? Tal consideración era digna de estudio a la luz de las teorías de la comunicación de masas que sostienen, por una parte, la capacidad de los medios de dirigir a la opinión pública, y por otra, la tendencia de los ciudadanos a ser fieles a la prensa que ideológicamente reafirma sus posiciones personales. Se partía de varios hechos: — La ideología dominante electoralmente en Euskadi era nacionalista — Los periódicos que acaparan la mayor parte de la difusión responden a idearios no nacionalistas — Los índices de lectura son muy altos: un 60% de los vascos adultos lee el periódico Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 110 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes 1La mayor parte de los datos que se manejan en el presente artículo se obtuvieron en una investigación financiada por el Gobierno Vasco y desarrollada en el departamento de Periodismo II de la UPV-EHU. El equipo investigador estaba formado por Ignacio Iriarte, Teresa Santos, Mercedes del Hoyo y Ana Urrutia y fue dirigido por la catedrática Ofa Bezunartea. De la vinculación de la audiencia con el periódico que elige, surge el interés por conocer las causas que determinan la lectura de cada periódico, cómo llegan a él los lectores, cómo lo leen, lo valoran y lo utilizan en la vida diaria; en última instancia, qué significa para ellos en una doble referencia: conocimiento del entorno y posición política. Las hipótesis de partida eran éstas: 1. La mayoría de los vascos que votan nacionalista ni compra ni lee un periódico nacionalista. 2. Muchos de los vascos que leen periódicos no nacionalistas votan a partidos nacionalistas. 3. En el dilema oferta informativa-tendencia de opinión el lector decide sobre la primera. 4. Los lectores actúan como sujetos activos capaces de interpretar por sí mismos dentro de una realidad múltiple y de unas fuentes de información plurales. 5. La política ocupa un lugar secundario entre los intereses cotidianos de los ciudadanos vascos. EL MITO DE LA INFLUENCIA Los resultados estadísticos y los que se obtuvieron en los grupos de discusión llevados a cabo, confirmaron cada una de las hipótesis planteadas. Del volumen de información que se consiguió se derivaron reflexiones y conclusiones sobre aspectos muy diversos, pero quizá una de las consecuencias de más valor del estudio ha sido la que ahora pretendemos explicar aquí: la conjugación de determinados datos y sus consiguientes interpretaciones ponía en tela de juicio, si no la influencia en sí de los medios, cuanto menos el grado de poder que se les atribuye sobre el comportamiento del público. La catalogación ideológica de los periódicos, que supuestamente generan o canalizan las opiniones políticas, es el punto de partida imprescindible para establecer el marco de comparación con las ideologías que mueven a la opinión pública y, en definitiva, los votos. Esta catalogación ideológica permite muchos matices, sobre todo en los medios menos politizados. Máxime cuando se obtienen datos como que un periódico sea nacionalista vasco para unos y no para otros, o incluso que el mismo periódico sea de izquierdas para unos y de derechas para otros. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 111 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes Sin duda existen, al menos, dos estereotipos que no siempre circulan en paralelo: la ubicación ideológica que otorgan sus lectores a cada medio y las que le confieren los que no lo son. Tal calificación no depende sólo de datos objetivos, por ejemplo, la definición que cada periódico hace de sí mismo o la que hacen de él los analistas teóricos, sino de la perspectiva del propio lector, de modo que un lector de Egin puede hacer una catalogación radicalmente distinta de la que hace un lector de El Correo o de El País. En el País Vasco al convencional alineamiento izquierda-derecha hay que sumar otro de especial fuerza en esta comunidad: nacionalista vasco-españolista. Los datos que nos permiten saber qué periódicos son sentidos de izquierdas y qué periódicos piensan los lectores vascos que son de derechas exigen una cautela previa, por el alto porcentaje que la casilla ‘no sabe’ alcanzó entre los encuestados como un desconocimiento explícito de la ideología de la prensa vasca o, al menos, de una gran parte de ella, de lo que se seguiría que la posición de muchos medios en este punto es menos clara para el lector medio de lo que pueda parecer para el estudioso del fenómeno. Esto significa que cuando tenemos en nuestras manos un dato como el siguiente: para un 15,6% de los lectores vascos El Mundo es un periódico de derechas, hay que pensar que lo destacable no es que ocupe el segundo lugar en el ranking imaginario de diarios de derechas, sino que, aun sumando a ese 15,6% el poco más de 3% que lo llega a clasificar de izquierdas, todavía queda más de un 80% de lectores que no saben dónde situarlo ideológicamente. Y no se puede alegar desconocimiento, ya que si tomamos como ejemplo el periódico más leído, El Correo, la situación es prácticamente similar: un 14% del lectorado lo considera de derechas y un 4,4%, de izquierdas, la conclusión se repite: más de un 80% del lectorado no sabría cómo clasificarlo. Cuando se pide a los lectores que opinen sobre qué periódicos son ‘de izquierdas’ o qué periódicos son ‘de derechas’(véanse gráficos correspondientes), sólo en casos muy paradigmáticos, como ABC o Egin, prácticamente la mitad del lectorado no tiene problemas para ubicarlos respectivamente en la derecha y en la izquierda. Si la ideología de los diarios vascos resultaba difícil de determinar para un importante número de lectores, los intereses que les mueven es también para muchos una incógnita. Esta incógnita alcanza el 28% a la hora de determinar si detrás de un periódico hay intereses básicamente políticos, también al determinar si sus intereses son informativos y llega al 48% cuando se trata de descubrir si esos intereses son fundamentalmente comerciales. VOTO Y LECTURA Recordemos la difusión de los diarios vascos para ver la distribución actual de lectores y diarios: Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 112 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes CUADRO 1 Difusión de los diarios en Euskadi (OJD 1997)2 CUADRO 2 Audiencia de la prensa vasca Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 113 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes Diarios no nacionalistas Diarios nacionalistas El Correo 133.014 Egin 52.311 El Diario Vasco 93.553 Deia 24.0003 El Mundo del País Vasco 22.857 Euskaldunon Egunkaria 12.229 El País 11.368 ABC 2.740 Total ejemplares diarios 263.550 Total ejemplares diarios 88.540 Difusión de diarios no nacionalistas: 74,8 % Difusión de diarios nacionalistas: 25,2 % Diarios no nacionalistas Diarios nacionalistas El Correo 501.000 Egin 102.000 El Diario Vasco 311.000 Deia 59.000 El Mundo del País Vasco 83.000 Euskaldunon Egunkaria 23.0004 El País 31.000 ABC 7.400 Total 933.400 Total 184.000 Proporción de lectores de diarios no nacionalistas: 83,5 % Proporción de diarios nacionalistas: 16,5 % 2Fuente: Informe Anual de la Comunicación 1997-1998. Grupo Z 3El diario Deia no está incluido en los informes de OJD, su dato se ha estimado sobre el EGM de la misma fuente que le asigna 85.000 lectores diarios, se considera que la media de lectura es de 3,5 lectores por periódico, una cifra tomada como referencia media en los diarios vascos. 4En el caso de datos de audiencia, es E. Egunkaria el diario del que no ofrece datos el EGM. La estimación se ha hecho en sentido inverso al efectuado con Deia en el caso de la difusión, siempre sobre los datos del Informe Anual de la comunicación. La tirada y la difusión señalan cuál es el grado de aceptación que los lectores vascos otorgan a las distintas cabeceras: las urnas, por su parte, constituyen el índice objetivo de las preferencias políticas de los ciudadanos vascos. En las últimas elecciones autonómicas de 1994 y las estatales de 1996 los resultados fueron los siguientes: CUADRO 3 Resultados Elecciones Autonómicas 94 y Generales 96 Así pues, transcurridos más de 20 años desde el cambio político iniciado en 1977, el perfil político de El País Vasco muestra un reparto entre las opciones nacionalistas y estatalistas que roza el 50-50. Es interesante reseñar que se ha mantenido este equilibrio electoral5a pesar de que en ese período, de l977 a l998, se ha registrado un importante incremento del censo de ciudadanos con derecho al voto: el censo de ciudadanos vascos con derecho a voto ha pasado de 1.363.000 a 1.810.000. Por el contrario, el panorama mediático, o quizás con más precisión el de la prensa, sí ha constatado una notable evolución. El cambio de los periódicos vascos tuvo un signo contrario al producido en los inicios de la transición: mientras El Correo y El Diario Vasco se despojaban del lenguaje y la línea informativa que habían mantenido hasta entonces e iniciaban una etapa de pluralidad y asepsia en el ámbito político, intentando incluso ser tribuna abierta para las distintas ideologías, de modernización y ampliación de los contenidos informativos, Egin yDeia evolucionaron en sentido contrario al hacer más ostensible su vinculación ideológica y al supeditar orientación y contenidos a las servidumbres políticas. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 114 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes Partidos de ámbito Los partidos estatal 1994 1996 nacionalistas 1994 1996 PP 146.940 231.286 PNV 304.346 315.793 PSE-PSOE 174.682 299.499 EH 166.147 154.853 IU 93.291 116.133 EA 105.130 103.628 UA 25.398 — Total 440.331 596.918 Total 575.623 574.274 5Los últimos resultados, tras las elecciones generales del pasado mes de marzo, han variado un tanto esta situación, donde destaca el aumento de votos del PP, su triunfo en las tres capitales vascas, lo que traduce una polarización más extrema de las posturas nacionalistas y no nacionalistas. El lectorado no evolucionó al unísono con el electorado. Las tiradas de los periódicos nacionalistas no crecieron en relación con los votos del mismo signo. Por el contrario, creció la diferencia en favor de los diarios menos ideologizados. CUADRO 4 Periódico de lectura habitual según voto En este cuadro pueden apreciarse los comportamientos divergentes arriba mencionados. Es decir, el hecho de que un lectorado de voto nacionalista consuma periódicos de ese mismo signo ideológico, Euskaldunon Egunkaria, Egin y Deia, no obsta para que una alta proporción de votantes nacionalistas lea diarios desideologizados. Tal conducta sugiere al menos dos reflexiones: en primer lugar, parece que la excesiva ‘ideologización’ de un medio va en detrimento de su capacidad para ofrecer un buen producto informativo, por lo cual sus correligionarios, al no ver cubiertas las necesidades que tienen como lectores, deben recurrir a medios más independientes; en segundo lugar, el grado de interés por la política no es determinante para un número considerable de electores, por lo cual el hecho de apoyar con su papeleta una determinada opción política no supone un compromiso que les obligue a ‘militar’ en el periódico que actúa como ‘guía ideológico’. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 115 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes Soy lector EAJ/ PSEhabitual de... % Total PNV EE PP HB IU EA Otros Abst. Blanco NS El Correo 55,3 51,3 64,4 61,3 26,7 62,4 41,5 56,5 54,9 42,9 71,5 El Diario Vasco 25,6 20,3 26,4 28,0 16,2 26,6 37,3 21,2 33,2 42,2 18,3 El Mundo 8,1 4,4 4,6 6,4 9,5 21,5 20,2 8,3 6,1 11,1 5,4 El País 7,1 3,8 8,8 0,0 1,5 17,1 2,5 16,4 8,8 6,6 9,1 Deia 9,0 30,8 1,6 0,0 2,0 0,0 2,5 16,2 3,9 4,4 5,2 ABC 1,0 0,6 0,4 2,5 0,0 2,4 0,0 8,1 0,6 0,8 1,1 Egin 8,1 0,7 1,2 0,0 60,7 4,1 3,2 0,0 5,2 5,8 4,7 Egunkaria 3,5 1,7 0,4 0,0 17,9 2,4 5,7 0,0 3,0 5,2 2,4 NS 1,3 0,6 2,3 0,0 0,6 0,9 2,5 0,0 2,4 2,3 0,7 Ns/Nc 2,6 2,8 1,6 4,3 2,0 4,3 0,0 6,0 1,6 2,3 3,8 Media Menciones 1,22 1,17 1,12 1,03 1,38 1,44 1,15 1,35 1,20 1,24 1,23 Periódico de lectura habitual según voto (Elecciones Autonómicas de 1994) Datos ponderados para la C.A.V. Respecto al primer aspecto, hay otros datos que refuerzan las limitaciones que puede imponer a un medio el hecho de que su ideario político se reduzca a límites partidistas. Así cuando se produjo en el PNV la escisión(1986) que provocó la formación de Eusko Alkartasuna, los electores de la nueva fuerza extendieron el divorcio partidista al periódico que entendían su órgano de expresión, Deia. Volviendo al segundo punto, ese escaso interés por la política es corroborado por el escaso interés que suscitan las secciones de opinión e información política, con un 3,4 y un 6,6% de menciones a la hora de señalar a qué secciones dedicaban los lectores mayor atención (muy por debajo del 18,6% que alcanza Deportes, o el 17,4% de la sección de Local, las que gozaban de mayor éxito de público). Estos datos contrastan con la supuesta politización de la sociedad vasca, aspecto invocado con frecuencia por políticos y analistas. El público es selectivo en el uso de los medios y distribuye su atención en función de intereses, inclinaciones y preferencias muy diversas, y consecuentes por otra parte con sus actitudes vitales. Por consiguiente, no son llamativos los bajos porcentajes que presentan las secciones de Política y Opinión cuando en estudios como ¿Son los vascos diferentes? Euskalherria en la encuesta europea de valores (Elzo, J; Orizo, A. y otros, 1992) se ponía de manifiesto que en el País Vasco sólo el 6,2% está ‘muy interesado’ por la política, frente a un 43% ‘nada interesado’. También las diferencias de criterio a la hora de sopesar cada sección de los diarios y las diferencias de motivación pueden ayudar a entender la situación. Si bien se evidencia que los nacionalistas muestran mayor interés por el deporte y por la información local y regional– en estas dos últimas duplica el interés de los no nacionalistas–, y que, por su parte, los no nacionalistas prefieren la información nacional e internacional, lo cierto es que el desinterés por la sección de Opinión y el escaso interés por Política, con cierta oscilación, les equipara. Lo que mueve al lector a comprar el periódico marca algunas variaciones. El motivo de compra que más veces arguyeron los lectores fue la costumbre6. No es la primera vez que las diferencias se manifiestan en el elemento que ocupa el segundo lugar, esto es, aquí mientras los nacionalistas esgrimían la razón de afinidad política para adquirir un determinado diario (para 15 de cada 100), seguida muy de cerca por el rigor informativo (14 de cada 100), entre los no nacionalistas esta última (con Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 116 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes 6Muchos lectores vascos han cambiado de “costumbre” si nos atenemos a las variaciones de audiencia que se han registrado en los periódicos vascos en los últimos veinte años: mientras unos diarios han disminuido a la mitad sus lectores, otros los han multiplicado por tres; la vida de algunos diarios no sobrepasa los diez años. Más de la mitad de los diarios incluidos en el estudio se caracterizan por su juventud: El País comenzó a publicarse en 1976; Deia y Egin en 1977, Euskaldunon Egunkaria en 1997. El Mundo en 1989. Sólo ABC, El Correo y El Diario Vasco son de principios de siglo. Pero estos dos últimos han experimentado un gran cambio en sus tiradas: El Correo ha pasado de 89.000 ejemplares en 1977 a 132.000 en 1998; El Diario Vasco, en el mismo periodo, de 32.000 a 93.000. el mismo valor: para 14 de cada 100) ocuparía el segundo lugar, y la afinidad política sería sólo determinante para un 5% de los lectores no nacionalistas. Así las cosas, cabe pensar que el lector vasco no busca en la prensa un alimento ideológico y que ésta no es un punto de comunión política, o mejor, partidista. De no ser así, no se explicaría, no ya la heterogeneidad del lectorado de los periódicos de mayor tirada, sino tampoco, por ejemplo, que, en porcentajes similares, los votantes de EA, IU, HB y PSE-EE compartan la lectura de El Mundo. Veamos qué periódico escogen los lectores votantes de los distintos partidos. Por cuestiones de orden metodológico, aunque revisaremos primero los resultados totales de la Comunidad y sólo más adelante nos detendremos en los resultados de cada territorio, es necesario explicar que, si bien los datos son homogéneos y representativos en relación a los diarios nacionales (es decir, los editados en Madrid, aunque tengan ediciones especiales para el País Vasco) y a los regionales con ámbito vasco, pierden precisión y, por tanto, deben matizarse en lo que respecta a los locales-regionales: El Correo y El Diario Vasco. Ambos periódicos despliegan su liderazgo en zonas diferentes: El Correo se difunde mayoritariamente en Alava y Vizcaya, en tanto que El Diario Vasco se limita casi con exclusividad a Guipúzcoa. Hecha esta aclaración, es más alto el porcentaje de lectores votantes del PNV que leen El Correo (47%) que el porcentaje de los que leen Deia (35%). La diferencia es aún mayor en el caso de EA, de cuyos votantes, un 41% lee El Correo y un 37% lee El Diario. En cuanto a los votantes de HB, una proporción importante, 62 de cada cien, lee Egin, pero también hay una alta proporción que son lectores de El Correo, 27 de cada cien; de Euskaldunon Egunkaria, 18 de cada cien; de El Diario Vasco, 16 de cada cien, y de El Mundo, 10 de cada cien. Los votantes de los partidos de ámbito estatal: Partido Popular, Partido Socialista de Euskadi-PSOE, e Izquierda Unida leen casi en exclusiva los periódicos de bajo nivel ideológico, pero siguen prefiriendo los regionales-locales sobre los nacionales. De cada cien lectores votantes del PP, 61 leen El Correo; 29, El Diario Vasco; un pequeño grupo, dos de cada cien, ABC; leen siete de cada cien, El Mundo, y no leen El País. Los lectores votantes del PSE-PSOE leen sobre todo El Correo, 65 de cada cien; El Diario Vasco, 26 de cada cien; prefieren El País –nueve de cada cien lo leen– a El Mundo, que lo eligen cinco de cada cien, y en muy pequeña medida, 1,6 % Deia y 1,2% Egin. Destaca la diferencia de comportamiento de los electores de distintas siglas en relación al número medio de periódicos que leen. Son los votantes de los partidos ideológicamente más extremos, HB e IU, los que más número de cabeceras contrastan: por cada cien votantes de HB, se leen 138 periódicos diarios; por cada cien votantes de IU, se leen 144 diarios; en contraste, el electorado del PP es el que ofreEstudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 117 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes de derechas, todos son de izquierdas. Pero aun así, son mucho más bajas las cifras que califican a los diarios de ‘izquierdas’ o de ‘derechas’ que las que se pronuncian sobre la intención de influencia. En el caso de los lectores nacionalistas la justificación podría encontrarse en la consideración de que crean que los diarios menos ideologizados intenten fomentar el antinacionalismo; pero, esa razón no serviría para los no nacionalistas, que también comparten sus temores de ser objeto de intentos de manipulación de los medios. Todos, en suma, se creen manipulados, aunque no sepan contestar cómo y para qué. CUADRO 8 Intereses de la prensa vasca según voto (I) Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 124 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes Según voto en elecciones Gen. No Abst. y 1996 Nacionalista nacionalista Blancos Otros Sus intereses son básicamente políticos % % % % El Correo 23,10 9,30 18,40 21,50 El Diario Vasco 20,90 9,30 17,70 12,20 El Mundo 27,10 17,10 22,40 21,50 El País 25,20 12,10 20,00 21,50 Deia 28,20 22,20 26,00 30,80 ABC 32,90 18,20 23,30 6,10 Egin 56,60 53,20 52,10 46,30 Egunkaria 18,80 8,30 16,60 12,20 NS 26,40 27,50 30,90 10,40 NS/NC 4,10 4,40 6,50 9,30 Según voto en elecciones Gen. No Abst. y 1996 Nacionalista nacionalista Blancos Otros Sus intereses son fundamentalmente comerciales % % % % El Correo 33,40 20,90 27,70 24,70 El Diario Vasco 21,70 14,10 20,20 6,10 CUADRO 8 Intereses de la prensa vasca según voto (II) En lo tocante a intereses, ideología y actitud crítica hacia el gobierno central, hay algunas diferencias estimables según sean lectores que en las Elecciones Generales de 1996 dieron el voto a partidos nacionalistas o no. Los nacionalistas se Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 125 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes Según voto en elecciones Gen. No Abst. y 1996 Nacionalista nacionalista Blancos Otros Sus intereses son fundamentalmente comerciales % % % % El Mundo 26,10 20,70 25,80 15,40 El País 22,60 22,60 23,50 24,70 Deia 18,90 13,10 20,10 6,10 ABC 19,00 14,60 20,40 6,10 Egin 16,80 13,60 18,20 6,10 Egunkaria 16,50 12,20 19,10 6,10 NS 45,10 50,40 50,00 56,70 NS/NC 5,50 5,60 9,40 9,30 Según voto en elecciones Gen. No Abst. y 1996 Nacionalista nacionalista Blancos Otros Sus intereses son fundamentalmente informativos % % % % El Correo 34,90 40,70 40,50 62,00 El Diario Vasco 26,70 27,40 31,40 21,50 El Mundo 23,00 19,80 27,50 49,50 El País 23,00 23,80 28,00 34,00 Deia 27,40 11,90 21,10 15,40 ABC 18,50 11,30 20,20 15,40 Egin 24,10 10,50 19,30 15,40 Egunkaria 22,40 10,50 19,70 15,40 NS 27,60 25,30 31,10 16,50 NC 7,60 6,80 8,60 9,30 inclinan más a ver intereses políticos en todos los medios que los que no lo son8. Son más los que ven intereses comerciales en El Correo, menos los que los ven en El Mundo y menos en El País. Los no nacionalistas los verían mejor en El País. En unos y en otros El Correo se lleva el porcentaje más alto de opiniones que estiman fundamentales para él los intereses informativos; pero, mientras para los nacionalistas le seguirían en la lista Deia,Diario Vasco y Egin; para los no nacionalistas, como para los abstencionistas y para quienes votaron en blanco, estarían El Diario Vasco, El País y El Mundo. Más de acuerdo se muestran al valorar cuáles son muy críticos con el gobierno central, aunque lo hagan en diferente proporción: Egin (69% de los votantes nacionalistas y 52% de los no nacionalistas) y Deia (19% de los primeros y 14% de los segundos), si bien este último alcanza entre los no nacionalistas el mismo porcentaje que El País (14%). Indiscutiblemente, tanto los votantes nacionalistas como los no nacionalistas piensan mayoritariamente que Egin es de izquierdas y ABC de derechas, pero entre los no nacionalistas alcanza un porcentaje estimable El País como periódico de izquierdas, en el segundo puesto de los diarios de derechas se deshace el acuerdo y los nacionalistas mencionan El Correo, en tanto que los que no votarían opciones de ese signo mencionan El Mundo. Al hablar de diarios independientes, el desacuerdo se produce en los que ocupan el primer lugar: Egin, para los lectores que optan por partidos nacionalistas, El Correo para los que votaron a fuerzas no nacionalistas. Ahora es en el segundo puesto donde hay coincidencia: todos se lo otorgan a El Mundo. La opinión que considera nacionalistas vascos a Deia, Egin, Egunkaria y Diario Vasco, en ese orden de prioridad, es una opinión compartida, al igual que la que califica de españolistas a ABC, El País y El Mundo, con la matización de que estos dos están más igualados e intercambian sus lugares en la lista que confeccionarían los lectores no nacionalistas. En este último punto habría que recordar también la salvedad de que El Correo, para un alto porcentaje de lectores que votan nacionalistas, figuraría entre los medios españolistas. Aunque El Correo es el que más veces recibe el calificativo de serio, los nacionalistas son más generosos al conceder este elogio a Deia y a Egin; por su parte, los no nacionalistas prefieren considerar así a El Diario Vasco, El Mundo y El País. También es El Correo a quien se reconoce más a menudo el rigor informativo, pero aquí las matizaciones son imprescindibles: entre los lectores nacionalistas se sitúa Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 126 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes 8Los convocados en los grupos de discusión que eran lectores de diarios muy marcados ideológicamente se mostraban muy inclinados a reconocer oscuros intereses manipuladores en todos los diarios y, por supuesto, un substrato político en todos; los lectores de medios no marcados aducían ese rasgo (su escasa definición ideológica) como motivo de su preferencia y rechazaban a los más definidos por su radicalismo. Las opiniones de un lector de Deia y de un lector de Euskadi Información sirven para ilustrarlo: “Los periódicos tienen cada uno su bandera política”, “Todos los periódicos son políticos”. sólo dos puntos por encima de Egin (17,7%); en cambio, entre los no nacionalistas le seguirían, y a distancia, El Diario Vasco,El País y El Mundo, y el diario Egin no alcanza ni siquiera el 1% (El Correo se distancia aún más en esa primera posición para la abstención y voto en blanco). Paralelamente, en lo que respecta a la objetividad, los nacionalistas sitúan a poco más de tres puntos del líder de la prensa vasca a Deia y a Egin, seguidos de El Diario Vasco, que recupera su tradicional segunda posición entre los no nacionalistas, muy por delante de El País y El Mundo que le seguirían, aunque pierden puntos si se compara con la valoración que esos mismos lectores hacían de su rigor. CUADRO 9 Influencia de la prensa vasca según voto En estrecha relación estaría, una vez más, el intento de influir en el lector que éste reconoce o cree reconocer en los diarios. Destacan aquí en ambas opciones los altos porcentajes y la coincidencia en mencionar a Egin y ABC en los primeros puestos. Son comprensibles al citar ABC, y es comprensible que los no nacionalistas mencionen reiteradamente a Egin, teniendo en cuenta que prácticamente le negaban el rigor informativo y apenas creían en su objetividad. Más difícilmente se explica esta postura entre los nacionalistas, cuando ellos mismos le otorgaban porcentajes igualmente altos a la hora de considerarlo riguroso y objetivo. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 127 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes Según voto en elecciones Gen. No Abst. y 1996 Nacionalista nacionalista Blancos Otros Trata de influir en el lector % % % % El Correo 45,9 31,6 36,0 50,0 El Diario Vasco 42,9 25,9 36,9 35,7 El Mundo 44,7 32,6 38,1 35,7 El País 42,9 28,4 36,0 35,7 Deia 43,8 31,2 38,9 35,7 ABC 47,9 33,0 39,4 35,7 Egin 58,9 55,3 53,8 57,1 Egunkaria 36,1 27,0 34,5 35,7 NS 20,4 24,5 30,4 21,4 NS/NC 5,3 6,7 7,0 7,1 No hay grandes diferencias a la hora de hablar de la oferta informativa, salvo que un 14% de lectores nacionalistas, frente a un escaso 3% de no nacionalistas, juzgan amplia la de Egin, aun así por detrás de la de Diario Vasco, El País, El Mundo y Deia. La segunda diferencia sería que los no nacionalistas sitúan como amplia la oferta informativa de ABC, por delante de la de Deia, Egin oEgunkaria. Si en la poca importancia que los periódicos dan a los grupos pacifistas parece hallarse el consenso, las diferencias son sensibles al valorar el trato que recibe el tema de los presos y, en general, todo lo referente al País Vasco en las páginas de cada diario. Veamos tales diferencias en cómo molesta el tratamiento dado al tema de los presos según el lector tenga o no simpatías nacionalistas: al 34% de los nacionalistas les molestaba el trato de ABC, al 21% el de Egin (procedente del voto de la derecha nacionalista) y al 18% el de El Correo (alimentaría quizá su visión del españolismo de este medio); mientras tanto un 38% de los no nacionalistas se sentían molestos con Egin, sólo un 10% con ABC y apenas un 1% con El Correo. La diferencia marca también la pauta de la valoración que los distintos grupos hacen del trato que el medio otorga al País Vasco. Formulada negativamente (‘no me gusta el trato en lo referente al...’), esta propuesta es adjudicada por los nacionalistas a ABC (44,9%), a El País (26%), a El Mundo (21,4%) y a El Correo (20,1%); mientras los no nacionalistas mostraban su desagrado en primer lugar por Egin (32,8%), luego por ABC (22,6%), seguido muy de lejos por Deia (8,2%). Quienes optaron por la abstención o por el voto en blanco se desmarcan de ambas composiciones (de la nacionalista incorporando a Egin, y de la no nacionalista dando cabida a El Correo), y establecen un nuevo orden en el que concurren ABC, a la cabeza, Egin yEl Correo. El acuerdo se logra de nuevo, aunque se mantengan algunas diferencias porcentuales, al hablar de la redacción más intelectual de El País,ABC y El Mundo (estos dos últimos invertirían su alineación en la selección nacionalista) o al citar a Egin cuando se habla de lenguaje vulgar. También al considerar excesiva la publicidad de El Correo o al reconocer la comodidad de su formato o la de su colega guipuzcoano, El Diario Vasco. Unos y otros consideran buena la calidad de impresión y comprensible el lenguaje de quien ostenta el liderazgo. En resumen, la primera posición la ocupa entre unos y otros El Correo, si bien los nacionalistas predican con menor intensidad que los no nacionalistas las cualidades positivas y son más exigentes en las negativas: por ejemplo, un 38% le ve buena calidad de impresión y un 45,8% piensa que su lenguaje es comprensible, ambos porcentajes se elevan entre los no nacionalistas y llegan al 50 y al 62,8% respectivamente; sin embargo, cuando hay que tildar de excesiva su publicidad, rasgo que podría catalogarse como negativo, el porcentaje más alto es de los nacionalistas, un 39%, frente al 30% de los que no votan esas opciones. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 128 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes Las diferencias más marcadas se reservan para los diarios que quedan en los terceros o cuartos lugares. Cuando comportan el reconocimiento de un rasgo positivo, los lectores nacionalistas mencionan en esas posiciones a Deia y a Egin, en tanto que los no nacionalistas recurren a El País yEl Mundo. Pero, es en la cuestión de la credibilidad de los medios donde ambos bloques manifiestan de forma más radical su diversidad. Así, aunque en los dos El Correo se ponga en cabeza, los no nacionalistas prácticamente duplican las ocasiones en que le mencionan como poseedor de tal cualidad: un 25,8% de los lectores que dijeron votar nacionalista pensaba que dicho periódico tenía credibilidad, pero fue el 50,8% de los lectores de voto no nacionalista los que se la reconocían. Vendrían a coincidir en el porcentaje que le concede crédito a ABC, pero una coincidencia relativa, pues mientras entre los nacionalistas es el medio que menos veces se cita, los no nacionalistas aún sitúan por debajo a Deia, Egin y Egunkaria, cuyos índices apenas sobrepasan el 1,5%. ALGUNAS CONCLUSIONES 1. No existe una correlación entre el comportamiento de voto y el consumo de prensa en el País Vasco. Los datos son muy explícitos: los diarios de ideología nacionalista sólo reúnen el 25% de la difusión de prensa; y el 16% de los lectores. Además, electores nacionalistas se declaran, en amplias proporciones, lectores habituales de diarios editados en Euskadi o en Madrid. Si los porcentajes son explícitos, aún es más expresivo el reflejo de las cifras absolutas: la difusión de las cabeceras de diarios nacionalistas suma 88.540 ejemplares diarios, frente a los 263.550 de los diarios no nacionalistas. En el análisis sobre la actitud política y elección de periódico se descubre que no existe un lectorado, sino varios: únicamente un sector minoritario elige el periódico porque es afín a sus ideas (coincide con votantes nacionalistas, lectores sobre todo de Egin y Deia y en menor medida de ABC cuya difusión en el País Vasco es casi testimonial). Y es que los lectores asignan con gran claridad grados de politización a las cabeceras: consideran prensa muy politizada, partidista, en primer lugar a Egin y ABC y en menor medida a Deia y Euskaldunon Egunkaria, y prensa disociada de compromisos políticos: El Correo, El Diario Vasco, El País, El Mundo. Y no sólo eso, sino que las referencias al rigor, la objetividad, la amplitud informativa, la credibilidad y, en suma, la calidad del medio, aparecen asociadas a aquellas cabeceras que califican con la menor carga ideológica o política. Tal distinción obliga a diferenciar, siguiendo el criterio de los propios lectores, entre periódicos de objetivos políticos: Deia, Egin, ABC, Euskaldunon Egunkaria, y periódicos cuyos objetivos son sobre todo informativos y mercantiles: El Correo, El Diario Vasco, El País y El Mundo. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 129 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes 2. Un dato más que corrobora que el espejo del público en su comportamiento no es igual al de consumidor de medios de comunicación, es el proceder de los lectores respecto al hecho mismo de ir a votar. Presumíamos que debería haber poca abstención entre los que habitualmente leen el periódico: se supone que el acto de la lectura implica una cierta actitud participativa, interesada en el discurrir de la sociedad. Sin embargo, el índice de abstención entre los lectores es prácticamente el mismo que el que, por término medio, se produjo en los comicios un 40%. No obstante, del hecho de la abstención no cabe concluir que quienes la practican tengan un rechazo generalizado al ejercicio de voto; en muchos casos, como lo demuestra la proporción que responde a ‘no quiso’ se trata de una ‘abstención activa’, bien porque no sienten suficiente afinidad a unas siglas o porque desean ‘castigarlas’. El lector, o el lectorado, parece disociar su faceta de sujeto político de la de consumidor de prensa. Su relación cotidiana con un periódico está al margen de su opción de voto. Su “necesidad” de información está por encima de la satisfacción que sienta al confirmar sus propios criterios o de la sensación de pertenencia al grupo que le pueda reportar un medio partidista. Así lo demuestra el índice de lectores exclusivos de los periódicos menos políticos, mucho más alto del que presentan diarios como Deia y Egin, a pesar de que éstos supongan una demostración de militancia. Es notable, además, que sean los votantes de HB, después de los de IU, los que más número de periódicos distintos consultan a diario. Coexisten, pues, dos tipos de relación del lectorado con la prensa: a) un sector del lectorado que mantiene un vínculo político con su periódico, la relación no hace sino proyectar la subjetividad del lector, y b) el sector que establece un vínculo con el periódico como producto periodístico, con la intención de trascender a un plano objetivo. Parte del lectorado superpone ambas relaciones. La vinculación política a Deia o Egin no impide a una parte de sus lectores mantener al mismo tiempo su relación “funcional”, desde el punto de vista periodístico, con diarios como El Correo, El Mundo o El País. 3. Otra conclusión surge asociada a los comportamientos descritos en el lectorado–electorado: la dudosa incidencia de los medios en el alineamiento partidista de la audiencia. Miles de lectores vascos que leen habitualmente, y en exclusiva, la prensa no nacionalista mantienen su fidelidad de voto a opciones abertzales. Una situación seguramente desconcertante para los dirigentes políticos. Aunque la preocupación de los partidos sea general sobre la posible incidencia de los medios en su imagen, en el caso del País Vasco, se han manifestado inquietudes obsesivas. En concreto, del PNV con relación a El Correo, tanto como para promover contra él campañas de boicot, y del MLNV contra todos los medios, en este caso con coacciones y amenazas de ETA incluidas, bajo acusaciones de antinacionalismo o de animadversión a la ‘causa vasca’. En un periodo de veinte años se ha producido el crecimiento y hegemonía de los medios acusados de antinacionalismo por los nacionalistas, mientras estos últimos, a Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 130 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes pesar de todo, en ese mismo periodo de tiempo, han conservado su cuota de votantes, teniendo en cuenta, además, que a la presencia de la prensa habría que añadir la de los medios audiovisuales. La audiencia de las cadenas autonómicas o locales de inspiración nacionalista aún es más minoritaria respecto a las que emiten desde Madrid. La escisión que se manifiesta en las urnas no se refleja de manera simétrica en los quioscos. Del hecho de que tanto los lectores nacionalistas como los no nacionalistas sitúen como líder al periódico El Correo, cabe la posibilidad de hacer una doble lectura, o mejor una doble interpretación: la más directa, la que lleva a entender este fenómeno como la prueba de que para el lector prima el interés informativo por encima del interés ideológico. Pero puede interpretarse como un fenómeno más complejo. Esto es, el consumidor compra aquel medio que le refuerza sus ideas, como señalan las teorías tradicionales de medios de comunicación y opinión pública, lee aquello que quiere leer y no lee el periódico que le da una visión de los hechos que no comparte; si esto es así, habría que pensar que quizá los lectores vascos, voten o no al nacionalismo, leen efectivamente el medio que les interesa, no sólo porque satisface sus necesidades informativas, sino porque las satisface del modo que a ellos les gusta. Tal conclusión puede matizarse con el bajo perfil ideológico que se predica de los periódicos que están a la cabeza de la difusión en la comunidad vasca, y también con el hecho de que los lectores de voto nacionalista que compran El Correo o El Diario no otorgan el voto al nacionalismo radical. Si se dejan de lado los matices nacionalistas con que se tiñe un determinado “vasquismo” y un determinado “españolismo”, confluyen respecto a muchas cuestiones, incluso ideológicas, en un centrismo derechista que les identifica más de lo que muchos estarían dispuestos a reconocer y que es lo que explicaría en definitiva muchos comportamientos y muchas actitudes compartidas ante diversos problemas y situaciones de la vida. Esta segunda interpretación permitiría explicar asimismo que tanto para nacionalistas como para no nacionalistas el diario que se menciona en más ocasiones a la hora de reconocer su credibilidad sea El Correo, pues es un contrasentido sostener la credibilidad de un medio si no se comparte su manera de ver las cosas ni su visión o interpretación de esa realidad que lector y medio comparten. Por tanto, habría que plantearse si el color de la sociedad vasca no encuentra un reflejo más fiel en los quioscos que en las urnas. Hoy en día, el mundo occidental ha desdibujado las ideologías, la tradicional polarización izquierda-derecha se ha amortiguado hasta tal punto que la mayor parte de los partidos demócratas desarrollan políticas que se sitúan en la zona central de línea continua con ligeras oscilaciones hacia la izquierda o hacia la derecha. El voto se vuelve así más pragmático que ideológico, y a menudo los intereses de los tradicionalmente votantes de izquierdas o de derechas confluyen. El bajo perfil político de los periódicos líderes no haría, en última instancia, más que reflejar el bajo perfil político de una nueva sociedad. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 131 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes 4. Una conclusión clara: no interesa la política. En ello coinciden los lectores cuando se les interroga sobre el grado de atención a las páginas de información política y a las secciones de opinión, y los electores cuando se les pregunta sobre su interés por la política, por la militancia en partidos, la participación en mítines, o la colaboración en las tareas de organización de grupos políticos. A la sección de Política sólo le dedican tiempo seis de cada cien lectores, lo que no hace sino repetir una tendencia que ya se aprecia en el público en general, pues sólo una franja de ciudadanos es la que está directamente involucrada o motivada: ocho de cada cien confiesan tener “mucho interés” por la política (lo que significa dos puntos más que los que declaran tener carnet de partido), y quince de cada cien “bastante interés”; la proporción de motivados es muy superior entre los nacionalistas. Y existen opciones políticas en las que la actividad partidista, incluye, como organización, disponer de un medio de comunicación, es el caso de HB con Egin y el PNV con Deia, y como consigna de militancia, ser seguidor habitual del periódico propio. Es posible que este hecho, la falta de interés por la política, explique por sí solo que no exista apenas vinculación entre el comportamiento de los ciudadanos en las urnas y en los kioscos. La impresión de gran politización y polarización de la sociedad vasca no se refleja en el mercado mediático, porque no existe en la realidad social; es sólo producto de la imagen que genera el vocerío de los políticos y la relevancia y espacio que les dedica la prensa y los demás medios de comunicación. Sólo una pequeña proporción de lectores–electores participa y se siente interesada, el resto no les presta atención. 5. En definitiva, el lectorado parece estar ‘vacunado’ frente a los intentos hipotéticos o reales de dirigir su opinión. Los datos de la encuesta y las impresiones de los entrevistados coinciden en poner de manifiesto que el lectorado está convencido de que es objeto de intentos de manipulación: sufre una especie de síndrome contra el que ha generado ‘anticuerpos’. Y no deja de plantear una cierta incongruencia al considerar en los mismos medios credibilidad, rigor informativo, seriedad, objetivos informativos y que tratan de influir en el lector. Y todavía es más incoherente la suspicacia cuando el lectorado no sabe distinguir si el intento de manipulación les viene de la izquierda, de la derecha, del nacionalismo vasco o del españolismo. El número de lectores capaces de concretar el tinte político de la prensa de bajo nivel ideológico, es muy pequeño. Notablemente inferior en todo caso al que ofrecen las respuestas a la pregunta de si ‘trata de influir en el lector’ y también de los que se remiten al ‘no sabe’. Por consiguiente, podría decirse que más que influencia de los medios existe ‘psicosis’ de influencia. Otra cosa muy distinta, y que ya escapa a las posibilidades de este estudio, es hallar la respuesta a cómo cada ciudadano llega a formar sus propios criterios políticos. Estudios sobre el Mensaje Periodístico 2000, n.º 6: 109-134 132 Ofa Bezunartea y Mercedes del Hoyo Urnas y quioscos: dos espejos discordantes BIBLIOGRAFIA AGUADO, G.(1996): OJD y control de la difusión de prensa en España. 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