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El diseño de itinerarios turísticos para la puesta en valor del patrimonio territorial. Las acequias de careo en el Parque Nacional de Sierra Nevada

Prados Velasco, María José; Vahí Serrano, Amalia

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Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 Cuadernos de Turismo, nº 27, (2011); pp. 785-809 Universidad de Murcia ISSN: 1139-7861 EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR DEL PATRIMONIO TERRITORIAL. LAS ACEQUIAS DE CAREO EN EL PARQUE NACIONAL DE SIERRA NEVADA1 María José Prados Velasco Universidad de Sevilla [email protected] Amalia Vahí Serrano Universidad Pablo de Olavide. Sevilla [email protected] RESUMEN Este artículo propone el diseño de itinerarios turísticos apoyados en el sistema de acequias de careo en la cuenca del Guadalfeo, en la vertiente sur del Parque Nacional de Sierra Nevada. Las acequias de careo son elementos claves empleados en la Antigüedad para la funcionalidad de los espacios agrarios de alta montaña en zonas semiáridas. En la actualidad constituyen elementos patrimoniales de primer orden que contribuyen al mantenimiento de los paisajes culturales. El objetivo central es el de vincular la sostenibilidad en la práctica del turismo, con la puesta en valor de elementos patrimoniales y paisajísticos. Palabras clave: itinerarios turísticos, acequias de careo, patrimonio territorial, paisajes culturales, Sierra Nevada. Fecha de recepción: 10 de enero de 2011 Fecha de aceptación: 25 de mayo de 2011 Departamento de Geografía Humana. Universidad de Sevilla. C/Doña María de Padilla, s/n. 41004 SEVILLA (España). E-mail: [email protected] Facultad de Humanidades. Universidad Pablo de Olavide. Ctra. de Utrera, km. 1.41013 SEVILLA (España). E-mail: [email protected] 1 Este artículo ha sido realizado en el marco del Proyecto de Investigación A025115/09 de la AECI Articulación de los recursos patrimoniales turísticos y aplicación de la tecnología SIG a su planificación y gestión. Las investigaciones que vinculan patrimonio territorial y paisajes culturales forman parte de un trabajo más ambicioso como Proyecto de Excelencia sobre El patrimonio territorial como recurso para la integración ambiental y el desarrollo territorial (Junta de Andalucía 2007/HUM/·3003) del Plan Andaluz de Investigación. MARÍA JOSÉ PRADOS VELASCO Y AMALIA VAHÍ SERRANO786 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 The design of tourist routes for an appreciation of the territorial heritage. Historical ditches in the Sierra Nevada National Park ABSTRACT This article proposes the design of routes passing through part of the system of ditches of the southern slopes of Sierra Nevada National Park. The ditches are key elements in the functionality of farmlands in semiarid areas. These systems are use since ancient times, and have therefore supported natural environment transforms. The paper discusses these elements as tourist attraction in the Sierra Nevada protected area. The paper designs tourist routes as a formula which combines the objectives of sustainable tourism with the enhancement of heritage and landscapes. Key words: tourist routes, ditches, heritage, cultural landscapes, Sierra Nevada protected area. 1. INTRODUCCIÓN Las rutas e itinerarios están adquiriendo cierto protagonismo en el diseño de la oferta turística en áreas rurales. En la práctica, los recorridos turísticos son consustanciales a la práctica del turismo cultural, ya sea a través de las obras expuestas en el interior de un museo o de los monumentos en el centro histórico de cualquier ciudad. También en el turismo de naturaleza es habitual realizar desplazamientos en la búsqueda de elementos de interés. La actividad no es nueva, por lo que su extrapolación a otros ámbitos resulta fácilmente comprensible. Las primeras experiencias en áreas rurales se basaban en la extensión de rutas culturales más allá de los conjuntos monumentales urbanos, en una apuesta integradora de elementos arquitectónicos e históricos. Las rutas del Legado Andalusí son buenos ejemplos de esta afirmación. A partir de una propuesta original de vincular diferentes elementos culturales y hechos históricos, el Legado ha logrado aglutinar otra serie de actividades y motivaciones que responden a una configuración generosa del producto turístico (www.legadoandalusí.es). A las primeras rutas entre conjuntos urbanos, se han ido sumando propuestas basadas en personajes históricos o de viajeros como una forma de construir las geografías de esos personajes a partir del espacio vivido en cada periodo histórico. El resultado es una combinación inteligente de recorridos y actividades fuera de las rutas turísticas convencionales fomentando prácticas de turismo slow.2 La idea de establecer rutas turísticas ha sido bien acogida y adaptada a diferentes modalidades de turismo. A los efectos de este artículo interesa destacar las relacionadas con la práctica de tipos de turismo que aúnen la puesta en valor de los recursos patrimoniales y turísticos en áreas rurales y naturales. Lógicamente refieren a la práctica del turismo rural, y también del turismo de naturaleza por las conexiones existentes entre ambos. Los 2 Hace referencia a la incorporación de la filosofía slow a la práctica turística, como alternativa al turismo convencional. La propuesta busca la inmersión del turista en el lugar, ajustándose a los modos de vida y sus tempos. EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR … 787 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 ejemplos encontrados son representativos de la amplia variedad de propuestas y de su acertada complejidad. Algunos autores exploran sobre el turismo y el patrimonio natural, poniendo de manifiesto la falta de tradición en nuestro país para una actividad como ésta; las causas de esta desatención; los riesgos a los que se encuentra sometido el patrimonio natural; y las necesidades de organización, previsión y equilibrio (Mora A. et alia, 2001). Inevitablemente uno de los ámbitos más interesantes para los investigadores es el del espacio natural protegido, ya sea como ámbito territorial de referencia para la práctica de turismo de naturaleza, o de forma más específica. En este último caso pueden mencionarse las propuestas centradas en el análisis de los elementos del paisaje y patrimonio geomorfológicos (Romero y Belmonte, 2002; González y Serrano, 2008), o que aborden temáticas más generales referidas a rutas en territorios extensos, como el del Corredor Biológico Mesoamericano (Panadero et alia, 2002). Dada la propia configuración física de las rutas resulta lógica la presencia de trabajos referidos a propuestas sobre cuencas fluviales o valles. En estos casos los trabajos derivan hacia la práctica del turismo rural, las más de las veces orientado hacia el legado de actividades productivas tradicionales. Son los casos del Valle del Tiétar (García y de la Calle, 2006), la Ruta del Duero (Hortelano, 2007), los ríos Júcar y Cabriel (Vázquez y Martínez, 2008), o una referida a patrimonio industrial de los antiguos molinos harineros en el Valle de Jachal, al oeste de Argentina (Fernández y Ramos, 2005). Lógicamente, las relaciones entre medio natural y cauces fluviales por un lado, y espacio rural y actividad económica por otro, centran un número seleccionado de aportaciones sobre patrimonio y paisaje hidráulicos (García, 2004; Mata y Fernández, 2010). Aunque la mayor parte de ellas defienden la puesta en valor de estos elementos como activos culturales y económicos, sin especial incidencia en su apuesta turística, constituyen un buen precedente al objeto de este artículo. En las páginas siguientes abordamos el diseño de rutas turísticas a partir de elementos centrales del patrimonio hidráulico en el Parque Nacional de Sierra Nevada. El elemento identificado es el sistema de acequias de careo que, a modo de cauces artificiales, han sido utilizadas para la derivación de aguas procedentes del deshielo hacia las acequias de riego. Los ejemplos analizados han puesto de manifiesto la relevancia de este recurso para el medio natural y paisajístico, enmarcado en un territorio de especial singularidad como es el caso de La Alpujarra de Granada, Bien de Interés Cultural (Decreto 129/2007, Junta de Andalucía). Pero además, este sistema de acequias de careo adquiere mayor relevancia por cuanto constituye uno de los casos datados de derivación de aguas de alta montaña para el regadío en zonas de clima-semiárido. El artículo concreta la relevancia de las acequias como recurso patrimonial, como elemento histórico-cultural y natural. Este artículo realiza una aproximación sintética al diseño de rutas turísticas siguiendo el sistema de las acequias de careo en la vertiente sur de Sierra Nevada. En él se explicita su trasfondo histórico y cultural. A continuación se presenta el proceso metodológico seguido para la identificación del sistema de acequias como elementos del patrimonio territorial. Los resultados van dirigidos a la clasificación y evaluación de los elementos del sistema para su puesta en valor como recurso turístico. La finalidad última es lograr que dicho reconocimiento del patrimonio territorial les vincule a los paisajes culturales y contribuya a su preservación como elementos funcionales de primer orden en el Parque Nacional de Sierra Nevada. MARÍA JOSÉ PRADOS VELASCO Y AMALIA VAHÍ SERRANO788 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 2. LAS ACEQUIAS DE CAREO COMO ELEMENTOS DEL PATRIMONIO TERRITORIAL EN EL PARQUE NACIONAL DE SIERRA NEVADA El encauzamiento y la represa de aguas constituyen una forma tradicional de direccionar y regular el curso de las aguas para el regadío. Estas técnicas vienen implantándose en regiones semiáridas desde tiempos remotos, permitiendo el desarrollo agrícola y el surgimiento de civilizaciones que han marcado la historia de la humanidad. Los trabajos de los faraones egipcios en la regulación del Nilo, o los diques para encauzar las erráticas aguas de los valles mesopotámicos, supusieron el origen de la cultura agrícola y el soporte de una civilización influyente (Liverani, 1996; Bestué y González, 2006). Desde Oriente Próximo y a través de la cultura helénica pasarían a Europa, donde los romanos extendieron el legado agrícola por todo el Imperio. Estas técnicas hidráulicas tuvieron una exitosa implantación en toda la cuenca mediterránea, y especialmente en la Bética. Unas condiciones térmicas suaves y el aporte de agua de riego permitieron implantar y desarrollar cultivos para alimentar a la población y al ganado, que fueron además soporte de una actividad artesanal y comercial muy intensa (Sáez, Ordóñez y García-Dils, 2009; Salvador, 1989). Lógicamente todo ello contribuiría de forma decidida al desarrollo de una civilización urbana, civilización que no es posible imaginar sin el apoyo de una actividad agrícola muy desarrollada. Pero sin lugar a dudas, la infraestructura hidráulica en el Levante y Sur de la Península Ibérica está indudablemente asociada a la dominación musulmana. Fue entonces cuando se forjaron los sistemas de conducción y almacenamiento de agua que vendrían a perfeccionar sistemas anteriores, constituyéndose en señas de identidad de lugares como las Alpujarras y por extensión, del Parque Nacional de Sierra Nevada (Espinar, 2006; Fernández, García y Villarroya, 2006; Vivas et alia, 2006). Las acequias de careo son elementos centrales de esos sistemas de manejo del agua, cuya función primordial es el drenaje de las aguas de escorrentía procedentes del deshielo, para su derivación hacia áreas deficitarias en cotas más bajas (Sbih y Pulido, 1996). El modo de construcción y el diseño de su trazado en la vertiente sur de Sierra Nevada suponen toda una lección de prácticas sostenibles. El punto de partida lo constituyen los diques construidos manualmente con ayuda de cantos, lajas o arcilla, que dirigen el agua a través de canalizaciones conformadas por cavadas longitudinales. Su recorrido discurre en paralelo a las curvas de nivel, evitando las pendientes acusadas que, junto con un exceso de caudal, darían lugar a la rotura de las conducciones. Estas canalizaciones dirigen el agua procedente del deshielo hacia zonas donde proveen a las acequias de riego, y cuyas derivaciones se realizan de dos modos: — mediante la construcción de diques y azudes hacia las acequias de riego; — careando el agua sobrante transportada, a modo de derrames de agua que propician el flujo subterráneo (Sbih y Pulido, 1996). La experiencia de los antiguos pobladores de estos lugares es clave en la conformación de un buen conocimiento del medio físico. Dichos conocimientos propiciaban la derivación dirigida de las aguas superficiales hacia lugares donde eran conocidas la EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR … 789 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 permeabilidad de los materiales o la existencia de fisuras en la roca. El sistema permitiría finalmente, el careo o infiltración de las aguas hacia zonas de menor elevación topográfica (Sbih y Pulido, 1996). Este buen entendimiento de las condiciones del medio evitaría la erosión superficial y la pérdida por evaporación que hubiesen supuesto otros sistemas en descubierto. Pero además, el modo de construcción y el diseño de su trazado suponen un método generoso de derivación de aguas. Además de su objetivo de proveer a las acequias de riego, las acequias de careo tienen una repercusión decisiva sobre los pastos y la vegetación natural, además de para la recarga de los acuíferos. En la Cuenca del Guadalfeo quedan importantes vestigios de esta infraestructura. Emplazada en la vertiente sur del Macizo de Sierra Nevada, la Cuenca presenta una configuración geográfica marcada por un sistema de sub-cuencas sobre las que se organiza el sistema de poblamiento y la actividad agraria. Los valles encajados y estrechos, presentan una disposición norte-sur siguiendo el curso de los ríos: desde las cabeceras en las cumbres nevadas del techo peninsular hasta la desembocadura en el río Guadalfeo del que son tributarios. La configuración orográfica es tan marcada que ha condicionado, a su vez, la organización territorial. Los valles excavados por los afluentes de la margen derecha del Guadalfeo son a un tiempo, valles y tahás, divisiones administrativas para la gestión del territorio en época nazarí que todavía perviven en la toponimia de La Alpujarra. Esta división administrativa competía a todos los sistemas de gestión comunitarios, del que las acequias formaban parte central. Los trabajos muy bien documentados de P. Cressier confirman los fuertes vínculos entre la colonización del territorio alpujarreño y los sistemas hidráulicos, a modo de procesos planificados de colonización o remodelación rural (Cressier, 1984). La organización de todo el sistema de captación y canalización de las aguas iría apoyada en un sistema de poblamiento y defensivo aguas arriba, para seguidamente colonizar los fondos de los valles. El aprovechamiento de las aguas desempeña por tanto un papel estratégico para los nuevos pobladores, habituados a superar las limitaciones hídricas de medios geográficos más extremos de donde eran originarios. Ello permite concluir que la relevancia de las estructuras urbanas musulmanas y su impacto sobre el medio rural pasan necesariamente por la gestión del agua para el desarrollo de una agricultura floreciente, soporte de la civilización urbana (Cressier, 1984 y 1995; Glick, 1990). La Alpujarra tiene un valor especial como depositaria del legado musulmán en la Península Ibérica, pero también por su pertenencia al Parque Nacional de Sierra Nevada. La acción conjunta de ambos hechos le confiere carácter simbólico como representación fehaciente de las relaciones entre un medio físico agreste (no en vano estas montañas forman el techo peninsular), y la domesticación del mismo para el desarrollo del poblamiento y la explotación de sus recursos. Expresión palpable de esta interrelación la constituye el paisaje alpujarreño, cuya composición refleja un mosaico de terrazas de cultivo, manchas de arbolado y pastos, sobre la que se apoya la red de pueblos y cortijos (García, 2006; AA.VV., 2009). Estos paisajes culturales son la expresión acabada de un proceso de domesticación del territorio que se sustenta sobre una amplia variedad de elementos del patrimonio territorial. Entre otros cabe mencionar a la infraestructura hidráulica, la arquitectura para la producción o el hábitat disperso. Su valor viene acrecentado por los contrastes acusados de las vertientes. Dependiendo de la orientación y exposición y de MARÍA JOSÉ PRADOS VELASCO Y AMALIA VAHÍ SERRANO790 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 la altitud a lo largo de ellas, dan lugar a diferentes configuraciones en los elementos del patrimonio en los valles encajados de Sierra Nevada (AA.VV., 2009). La intervención de estos elementos es inherente a la conformación de los paisajes culturales, de manera que unos no pueden entenderse sin los otros, y todos juntos aportan una dimensión correcta a los procesos territoriales que tienen lugar. Ello nos lleva a plantear la consideración de las acequias de careo como elementos del patrimonio territorial (natural y cultural). Este concepto de patrimonio territorial se aleja de la consideración del patrimonio y del paisaje como objetos estéticos, y pretende superarlos gracias a la incorporación de aspectos clave de orden más complejo (Ortega, 1999). La integración del patrimonio cultural y natural incide en la estructura y funcionamiento de los procesos territoriales que dan lugar a la conformación de los paisajes culturales. Y plantea una nueva aproximación en la que «una visión más amplia e integrada de los valores patrimoniales … (supone) un desplazamiento del énfasis desde su protección a su puesta en valor» (Feria, 2005: 66). Partiendo de la identificación, evaluación y aprovechamiento de todos los elementos patrimoniales presentes en el Parque Nacional de Sierra Nevada, este artículo plantea el reconocimiento de las acequias de careo como elementos integradores del patrimonio territorial. De ahí que se pretendan alcanzar tres metas. La primera supera la mera catalogación y protección propias de planteamientos metodológicos tradicionales. La segunda aprovecha la disposición lineal del sistema de acequias para el diseño de rutas turísticas. La tercera plantea una lectura culta del recorrido por medio de la integración del medio natural con los elementos del patrimonio y su papel en la formación del paisaje cultural. El resultado es la puesta en valor de las acequias como elementos patrimoniales que son garantes de los sistemas naturales y antrópicos. 3. ÁMBITO DE ESTUDIO: LOS PAISAJES CULTURALES DE LA CUENCA DEL GUADALFEO, SIERRA NEVADA La propuesta que fundamenta esta investigación está basada en la coexistencia de un conjunto de elementos de gran interés y cierta complejidad. Estos son el propio ámbito de estudio; el carácter del recurso sobre el que se plantea el diseño de las rutas turísticas; en tercer lugar, su vinculación directa con otros recursos patrimoniales; y por último, el que sobre ellos recae la preservación de los paisajes culturales. El ámbito de estudio se circunscribe al Parque Nacional de Sierra Nevada, Reserva de la Biosfera. Se trata de la cara sur del macizo montañoso, en un territorio conformado por una sucesión de valles encajados por los que discurren los tributarios del río Guadalfeo. Este ámbito es conocido como la Alpujarra de Granada, un territorio de fuerte componente natural a la par que profundamente antropizado. El resultado es un espacio que tiene una significación especial y gran proyección. El recurso sobre el que se apoya la propuesta es el de las acequias de careo. Estas acequias forman parte del sistema de gestión hidráulica que permite el desarrollo de la actividad agraria en un espacio de alta montaña. Su función consiste en la recogida y canalización de aguas superficiales procedentes del deshielo, para distribuirlas a las acequias de riego. El carácter lineal y largo recorrido mediante el que atraviesan diferentes EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR … 791 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 unidades, les confiere una relación estrecha con otros recursos del patrimonio. Entre ellos cabe mencionar los molinos, azudes y presas, el hábitat disperso, la red de senderos, y las áreas de pastos y explotaciones agrícolas. Lógicamente todo ello deviene en la fortaleza de las acequias de careo como elementos centrales para la conformación de los paisajes culturales. Son estos paisajes basados en la actividad agraria iniciada por los primeros pobladores de estos territorios y que se remontan, al menos, a la colonización romana. Las dificultades del medio orográfico junto a los contrastes climáticos por efecto de la altitud son sin duda fundamentales en la conformación de paisajes de especial singularidad y extraordinaria belleza. Imagen 1 VALLE DEL GUADALFEO Fuente: A. Vahí, 2009. Con estos precedentes, el ámbito de estudio responde a una lógica natural y funcional muy concreta en la que es preciso destacar un marco de referencia amplio y acotar el espacio o dominio de las acequias. El primero corresponde al ENP de Sierra Nevada, como resultado de la declaración de Parque Natural en 1989, y posteriormente la declaración MARÍA JOSÉ PRADOS VELASCO Y AMALIA VAHÍ SERRANO792 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 de Parque Nacional (Ley 3/1999 de Red de Parques Nacionales). En segundo lugar, la vertiente sur del Macizo corresponde a la cuenca del Guadalfeo, dentro del cual La Alpujarra de Granada es un ámbito singular y emblemático. Es allí donde la conformación del poblamiento y del paisaje no hubiese sido posible sin el sistema de acequias. El Espacio Natural de Sierra Nevada engloba los ámbitos del Parque Nacional y Parque Natural desde 2004. Esta situación responde a la sentencia del Tribunal Constitucional, por la cual la comunidad autónoma de Andalucía pasa a asumir las competencias de los parques nacionales de su territorio (Tribunal Constitucional 194/2004). El Espacio Natural de Sierra Nevada es un espacio de alta montaña de casi 90.000 has., que se configura como el techo peninsular gracias al pico Mulhacén (3.482 metros); además cuenta con varios picos que superan los tres mil metros de altitud (www.juntadeandalucia/medioambiente). Las diferencias en altitud y climáticas se ven reforzadas por su posición meridional y la contrastada exposición de sus vertientes. La fuerza del medio natural en el Parque Nacional tiene un complemento muy marcado en los asentamientos de población emplazados laderas abajo del macizo montañoso. Comprenden sesenta municipios, de los cuales son Mapa 1 LA CUENCA DEL GUADALFEO EN EL ENP DE SIERRA NEVADA Fuente: www.guadalfeo.es. Elaborado por J. E. Ibáñez. EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR … 793 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 Imagen 2 BARRANCO DEL POQUEIRA CON EL PICO DEL VELETA AL FONDO Fuente: M. J. Prados, 2006. Imagen 3 ACEQUIA BAJA DE PITRES Fuente: M. J. Prados, 2009. MARÍA JOSÉ PRADOS VELASCO Y AMALIA VAHÍ SERRANO800 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 Tabla 2 DATOS BÁSICOS DE LAS ACEQUIAS DE CAREO EN LA CUENCA DEL GUADALFEO DENOMINACIÓN RÍO TRIBUTARIO MUNICIPIO INTERVALOS ALTIMÉTRICOS Acequia Alta CHICO - TREVÉLEZ Trevélez 1800_1900 Acequia Alta de Lanjarón LANJARÓN Lanjarón 1700_2100 Acequia Alta de Pitres MULHACÉN - POQUEIRA Capileira 1900_2300 Acequia Baja MULHACÉN -POQUEIRA Capileira 1900_2100 Acequia de Almegíjar TREVÉLEZ Busquistar 1100_1400 Acequia de Amoladeras TORIL - POQUEIRA Capileira 1600_2500 Acequia de Bérchules / Juviles TREVÉLEZ Bérchules 2300_2500 Acequia de Busquistar TREVÉLEZ Busquistar 1300 Acequia de Calvache JUNTILLAS - TREVÉLEZ Trevélez 2100_2200 Acequia de Cerro Negro POQUEIRA Pampaneira, Carataunas, Órgiva 800 Acequia de Cástaras TREVÉLEZ Trevélez, Busquistar, Cástaras 1400_1500 Acequia de la Vega CHICO Soportujar 1100 Acequia de los Hechos DÚRCAL Dúrcal 2100_2400 Acequia de los Lugares NAUTE - POQUEIRA Capileira 1500_1700 Acequia de Mecina GRANDE DE BÉRCHULES – CÁDIAR Alpujarra de la Sierra 1600_2100 Acequia de Orgiva CHICO Carataunas, Pampaneira 800_900 Acequia de Prado Llano CULO DE PERRO - TREVÉLEZ Trevélez 2400_2800 Acequia del Almiar CHICO Soportújar 1700_1800 Acequia del Castillejo TORIL - POQUEIRA Pampaneira 2000_2300 Acequia del Mingo CULO DE PERRO – TREVÉLEZ Trevélez 2300_2500 Acequia Gorda CULO DE PERRO - TREVÉLEZ Trevelez 2000_2200 Acequia Nueva POQUEIRA Bubión, Pampaneira 1700_1900 Acequia Nueva TREVÉLEZ Trevélez 1600_1700 Acequia Nueva CÁDIAR Bérchules 1300_1400 Acequia Real CHICO – CÁDIAR Bérchules 1500_1700 Grande de Bérchules CÁDIAR Bérchules 1100_1200 Fuente: Elaboración propia a partir del trabajo de campo. EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR … 801 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 de la práctica del turismo rural o del turismo de naturaleza, se ha reorientado el enfoque hacia propuestas integradoras. En segundo lugar, la planificación de los recorridos ha de responder a la necesidad de optimizar el resultado del viaje, haciendo previsión de cómo, cuándo y especialmente qué, a partir de la selección de elementos a considerar. Como resultado de todo ello, el viaje adquiere tanta importancia como los objetivos a visitar, estando en este caso centrados en el medio físico por el que discurre, su patrimonio natural y cultural a lo largo de los recorridos y los principales hitos o elementos de referencia sobre los que se llamará la atención. Como toda oferta turística, nuestra propuesta tiene que garantizar al menos tres aspectos: accesibilidad, seguridad y factibilidad. Accesibilidad en tanto que existan un sendero o camino (al menos) y condiciones de paso o flujo para dar cobertura a ésta o cualquier otra propuesta. En ningún caso se garantiza el éxito de acogida de una oferta de ruta turística que no cuente a priori con una vía que haga posible los desplazamientos previstos. Relacionado con ello, la seguridad alude a unos umbrales normales de garantía sobre la integridad física de los visitantes potenciales o caminantes. Cualquier propuesta debe determinar las condiciones normales bajo las cuales está asegurado el éxito de la actividad, y ello compromete especialmente tanto del lado de la oferta o instancia/s responsable/s como de la demanda. En este caso concreto son importantes las informaciones sobre conImagen 5 ACEQUIA DE LOS CASTILLEJOS Fuente: A. Vahí, 2009. MARÍA JOSÉ PRADOS VELASCO Y AMALIA VAHÍ SERRANO802 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 diciones del camino, meteorología, etc., así como indicaciones sobre la indumentaria. En tercer lugar, el itinerario es factible si cumple condiciones para satisfacer las expectativas del turista, deportista o caminante en su propósito de llevarlo a cabo. La factibilidad está estrechamente vinculada a las dos condiciones anteriores, pero sobre todo se asocia al uso y la experiencia de quien lo ha probado con anterioridad, de manera que se convierte en referencia para otras personas. Existe un cuarto aspecto, el de la estacionalidad, que no incide necesariamente en todos los itinerarios turísticos, pero cada día se hace más presente sea por causas y condicionantes directos o indirectos. Parece estar clara la dependencia que La Alpujarra tiene de las condiciones meteorológicas anuales, por lo que para la realización de itinerarios como los que se proponen han de tenerse en cuenta las condiciones desde la primavera al otoño a fin de encontrar operativo el recorrido y las mejores circunstancias ambientales para su desarrollo (deshielo y cauces activos, vegetación, aire y luz natural, etc.). La finalidad última que se propone es la puesta en valor del patrimonio natural y cultural en el entorno de La Alpujarra, resaltando la oportunidad que supone disponer de elementos singulares de la infraestructura hidráulica y sus vínculos con los paisajes culturales. Como se ha explicado, la elección de la figura de la acequia de careo es del todo oportuna en tanto que aúna funciones naturales, ambientales y productivas mediante un ingenioso sistema que explora más allá de las opciones básicas planteadas para el regadío. Aunque propiamente no constituyen una red, las acequias de careo junto con las de riego conforman un sistema lineal de infraestructuras hidráulicas, que junto con otros sistemas contribuye a la articulación del territorio. Su papel conjuga el sentido utilitario con el efecto paisajístico en un sentido múltiple. Las acequias de careo suministran el principal recurso para los pastos y el desarrollo de la ganadería; a la par que recargan los acuíferos en altura y discurren por las laderas en dirección a las acequias de riego, relacionándose directamente con los paisajes culturales delimitados en el contexto de La Alpujarra. Sobre esta base argumental se sustenta la idea de recorrido o itinerario, que permite explorar el medio a la vez que introduce el desempeño de la actividad turística. La propuesta contenida en este artículo se fundamenta en la selección de dos itinerarios en la Alpujarra Media, entre el macizo de Sierra Nevada y los tramos alto y medio del valle del Guadalfeo. Dicha selección se ha hecho sobre otras propuestas ya exploradas y difundidas (www.juntadeandalucia/medioambiente, www.topwalks.net), sobre las que hemos añadido ciertas variaciones. Lógicamente la propuesta viene marcada por la combinación de intereses que conjugan la cuestión ambiental y patrimonial presentes en la práctica del turismo rural, con el formato de turismo de naturaleza bajo la premisa de integrar ambos. Las claves para la exploración a lo largo de los caminos es el medio físico en el que se insertan y la belleza de los paisajes culturales, teniendo como referencias el valle del Guadalfeo (allí donde es posible su visualización) y el anfiteatro que conforma Sierra Nevada en la parte septentrional. De lo que se trata finalmente es de enfocar la atención sobre la interacción humana en dicho medio físico, con el trazado de acequias que discurren por las vertientes de los tributarios y el paisaje que se dibuja en torno a ellas. La alternativa que se propone fija como objetivo la toma de conciencia acerca de la interacción entre el ser humano y el medio a través del trazado de las acequias y sus connotaciones ambientales y culturales. La experiencia, vinculada al turismo slow, permitirá establecer relaciones y EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR … 803 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 correspondencia en torno a la síntesis del patrimonio territorial que encierra la zona en el contexto del ámbito de estudio. A modo de presentación de las rutas, hay que señalar que ambas han sido trazadas sobre dos barrancos diferentes. Ambas propuestas se alimentan a partir de la información que vuelcan instancias como la Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía, o algunas otras de iniciativa particular, si bien se aporta un sesgo importante al centrar el recorrido como medio y fin para poner de relieve los aspectos patrimoniales de los que venimos tratando. La primera de ellas, la más occidental, tiene carácter de circuito y es una ruta más prolongada. Discurre por el Barranco del Poqueira, entre Capileira (1.436 m.) y el Cortijo de Las Tomas (2.200 m.) como puntos extremos del recorrido, y constituye un ámbito de especial significación. Ello es debido al protagonismo que el Barranco del Poqueira tiene en el conjunto de La Alpujarra. La segunda ruta o ruta oriental, es lineal y discurre por la vertiente derecha del Barranco del río Grande que, tras cruzar Bérchules, pasa a ser el propio Guadalfeo. Su recorrido está comprendido entre el núcleo de Bérchules (1.319 m.) y la Fábrica de los Moros (1.460 m.), cercana a la Junta de los Ríos (Chico y Grande). En este caso, el trazado lineal puede implementarse con un retorno circular que algunos agentes turísticos proponen, pero la inmediatez o proximidad de ambos recorridos permite considerarlos como un único trazado. Mapa 3 ITINERARIOS TURÍSTICOS DE LAS ACEQUIAS DE CAREO Fuente: Mapa Topográfico de Andalucía 1/10.000. Elaborado por C. Hurtado. MARÍA JOSÉ PRADOS VELASCO Y AMALIA VAHÍ SERRANO804 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 El primero de los itinerarios se basa en un recorrido circular, ya identificado conforme a las fuentes que se han citado con anterioridad. Conocido como el Itinerario de las Acequias, en realidad ofrece el acercamiento a tres acequias y el avistamiento de algunas otras. Se localiza en el Barranco del Poqueira, en La Alpujarra Media, en un punto de convergencia de los ríos Veleta, el Toril y el Naute, donde se pueden identificar algunas acequias de careo importantes. El recorrido se hace en buena parte a lo largo de la vertiente izquierda, por donde discurren las acequias de Los Lugares, Alta y Baja de Pitres. Además, desde el camino y siguiendo la vertiente derecha se pueden identificar la acequia de Las Amoladeras y la acequia Nueva. Marginalmente, por encima de ésta última es posible reconocer el trazado de la acequia del Castillejo; y ya al norte de la ruta se identifica el recorrido de la acequia del Sabinar, que toma sus aguas del río Veleta. El valor de este itinerario viene dado por constituir un escenario único en la Cuenca, donde la convergencia de senderos y acequias hacen posible que el viajero se ubique dentro de dicho escenario natural. La propuesta es una miscelánea de paisaje natural y cultural, a la par que integra panorámicas de un alto valor estético. Siguiendo la secuencia del camino, algunos referentes a tener en cuenta son, en primer lugar algunos huertos en paratas o balates que van cediendo conforme nos alejamos de Capileira. Otros referentes interesantes son el conjunto de casas de La Cebadilla o construcciones para los trabajadores de la Central Eléctrica Imagen 6 ACEQUIA BAJA DE PITRES (VISTA HACIA EL SUR) Fuente: M. J. Prados, 2009. EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR … 805 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 del Poqueira, hitos del aprovechamiento productivo energético en esa zona. El nacimiento de la acequia de Los Lugares cerca del cortijo Naute. Algunos cortijos sobre o cerca del lecho del Naute: Cortijos Naute, Merce, La Isla, Corralón, Ratón, Rascabezal, etc. Y el Cortijo de Las Tomas como punto de retorno a partir del cual se seguirá en paralelo a las acequias Alta y Baja de Pitres. A partir del punto de regreso lo más interesante es la panorámica desde la media altura que lleva el camino, contemplándose la amplitud del barranco, la difusión de corrales y cortijos, el trazado de otras acequias en la vertiente opuesta (Sabinar, Amoladeras,…) etc. Por su parte, el segundo Itinerario de la Acequia Nueva, entre Bérchules y la Junta de los Ríos, propone un recorrido que combina el trazado unidireccional con un itinerario circular (véase mapa 3). Al igual que el itinerario del Barranco del Poqueira, se dispone en sentido meridiano N-S siguiendo la divisoria de aguas de la margen derecha del Guadalfeo. La propuesta arranca en el nacimiento del Guadalfeo merced al aporte de las aguas de los ríos Grande y Chico en los Bérchules. La ruta está comprendida entre las cotas 1.319 m. del núcleo de Bérchules y los 1.500 m. de la Fábrica de Moros, y en ese desnivel, el recorrido aproximado es de 9 km. La denominación del itinerario responde a la acequia Nueva por ser la dominante en todo el recorrido. El camino corre en paralelo a dicha acequia, y por debajo de él discurre junto a otras dos igualmente importantes Imagen 7 CAMINO DE LA ACEQUIA REAL, BÉRCHULES Fuente: A. Vahí, 2009. MARÍA JOSÉ PRADOS VELASCO Y AMALIA VAHÍ SERRANO806 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 en el valle del río Grande, como son las acequias Real y del Espino. Al mismo tiempo puede verse la acequia de Mecina, en la vertiente izquierda pero ya en los límites nororientales del ámbito de estudio. El espacio en el que se inserta el itinerario ofrece un amplio repertorio patrimonial que difiere de la ruta del Poqueira. La linealidad del camino durante buena parte del recorrido, así como la extensión y la pendiente menos pronunciada, hacen de esta ruta un objetivo idóneo para aquellos viajeros que deseen evitar cierto grado de dificultad. A su vez, la inmediatez de los hitos tanto en el sendero como en sus márgenes y de los espacios percibidos desde el camino, facilitan las condiciones para llevar a cabo la ruta. A lo largo del camino se distinguen algunos elementos relevantes que realzan el valor del paisaje cultural. La toponimia está cargada de referencias históricas, como los Tajos del Reyecillo, El Molinillo o los Tajos del Campanario que han dejado su huella sobre la zona. La Fábrica de los Moros es no sólo la meta del itinerario sino la clara constancia de la actividad secular que se instaló en esta zona del valle aun a pesar de no estar constatada la dedicación de la misma (por la presencia de moraledas ¿tal vez una sedería?). Además, en las condiciones de pendiente, altitud y orientación del recorrido, la acequia ha creado con el paso del tiempo un paisaje bien irrigado, con arbolado y vegetación de cierta frondosidad que en las proximidades de Bérchules se transforma en huertos con un aprovechamiento más intenso cuanto la presencia de acequias de riego y la proximidad del río lo permite. 6. CONCLUSIONES Hasta aquí se ha hecho una descripción de escenarios y un análisis del principal objeto de interés, las acequias de careo en la Cuenca del Guadalfeo, en el Parque Nacional de Sierra Nevada. Se ha constatado la interacción de las acequias de careo con otros elementos del territorio, algunos de ellos a su vez contemplados por su valor patrimonial. Lo que consolida la hipótesis de plantear a las acequias de careo como elementos del patrimonio territorial susceptibles de aprovechamiento turístico. Es preciso insistir sobre la práctica de un turismo sostenible y coherente con el frágil medio en el que se propone. A tenor de las investigaciones realizadas sobre la práctica de un turismo de naturaleza, los agentes públicos y privados que intervienen en las iniciativas de desarrollo de la zona cuentan con argumentos sobrados para ello. El aprovechamiento y el resultado funcional del sistema de acequias son argumentos suficientes para destacar su interés singular. Los orígenes de la infraestructura y su perdurabilidad en el tiempo denotan que el sentido utilitarista no ha perdido vigencia, de manera que el valor histórico enriquece la dimensión patrimonial cultural del sistema. A ello se une el valor que se desprende de una estructura organizativa perdurable y su contribución al mantenimiento de la cobertura de vegetación como patrimonio natural. La organización y la intervención sobre el recurso hídrico constituye todo un modelo de estructura de trabajo (objeto, funciones de gestión, mantenimiento, etc., instrumentos) que con el paso del tiempo ha mantenido toda su vigencia a través de las comunidades de regantes y la figura esencial del acequiero. Las acequias de careo han de ser entendidas como elementos del patrimonio medioambiental y paisajística del Sierra Nevada. Como patrimonio físico ambiental, las acequias EL DISEÑO DE ITINERARIOS TURÍSTICOS PARA LA PUESTA EN VALOR … 807 Cuadernos de Turismo, 27, (2011), 785-809 constituyen elementos de irrigación y distribución del recurso por medios artificiales que permiten un equilibrio de la hidratación en zonas por naturaleza excedentaria o deficitaria según los casos. La recarga de acuíferos mediante el sistema de careo y la canalización/ distribución para aprovechamiento en huertos, ganado, poblaciones,…constituye todo un sistema de domesticación del recurso que permite la vida en la zona, garantizando al mismo tiempo el equilibrio de un ecosistema frágil como es esta montaña mediterránea. El resultado de esta simbiosis espacio temporal es un paisaje en lenta transformación que depende del comportamiento de la naturaleza que se impone, pero también de factores antrópicos que perduran (como la estructura agroganadera) y que se renuevan (las comunicaciones, actividad turística, etc.). Se trata, en definitiva, de un sistema de vida basado en el sometimiento del medio y los recursos, siendo el agua el hilo conductor de las tareas de adaptación. El modelado del medio físico y natural mediante el control del agua y el sucesivo desarrollo de paisajes culturales ha dado lugar a un producto histórico de valor social, cultural y ambiental (Feria, 2005) que rompe con la inercia del desencuentro entre lo cultural y lo natural antaño mantenida. Con relativa frecuencia, la riqueza patrimonial de estos lugares se ha puesto en peligro por la orientación del esfuerzo y las inversiones desligadas de los propios recursos humanos y medioambientales, y por ello es preciso insistir en la necesidad de recuperar los vínculos que permitan un desarrollo equilibrado para el ámbito en cuestión. El diseño de rutas turísticas, tomando como hilo conductor y referencia principal las acequias de careo, resulta clave en el propósito del presente artículo al dar relevancia a un conjunto de elementos del patrimonio territorial. Integrar el patrimonio cultural y natural como argumento para el diseño de itinerarios turísticos constituye un reto en la medida que trata de dinamizar el ámbito o ámbitos en cuestión, mediante la potenciación de sus propios recursos. El turismo, por tanto, como pretexto para fortalecer sinergias de desarrollo en el territorio de La Alpujarra permite rescatar y fomentar, a un tiempo, valores y oportunidades para la población local. Consideramos que la práctica de turismo que aúne la puesta en valor de los recursos patrimoniales en áreas rurales y naturales puede ser uno de los ingredientes necesarios para el despegue de ámbitos debilitados por la dinámica demográfica y socioeconómica. BIBLIOGRAFÍA AA.VV. (2009): Atlas digital del patrimonio territorial en España e Iberoamérica. Sevilla, Universidad Pablo de Olavide. A.C. AL-MUDAYNA (1991): Historia de los regadíos en España. Madrid, MAPA. BESTUE CARDIEL, I. y GONZÁLEZ TASCÓN, I. 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